#Redes
Fotos, gifs y packs de Redes subidos por la comunidad.
Mi compañera de trabajo me da clases de sexo
Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco esa fruta deliciosa, - Ey eso no te le enseñado - -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada. También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.
Perdido por ti
Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g
Mi cuñada y mi suegra, las más putitas sin dudas.
Luego de aquella primera vez con Maria, cuando mi novia mandó el mensaje de "Ya estoy entrando al barrio", nos levantamos con mi cuñada, nos vestimos entre algunos besos y manoseadas mas; y pasamos al living para disimular que habíamos estado así las últimas 3/4 horas, ella haciendo cosas de su emprendimiento y yo cebando mates con la yerba ya pidiendo un cambio urgente. Desde entonces, las sesiones con mi Cuñada se volvieron recurrentes. Cuando comencé el cuatrimestre de la facultad, los días que no trabajaba salía de cursar e iba directo a casa de mi novia, con la excusa de querer dormir con ella. Siempre me esperaba mi cuñadita. Cuando llegaba, ella me esperaba directamente en tanga y remera, la saludaba comiendole esa boca hermosa y apretandola contra la mesada de la cocina; antes de pasar a bañarme, a veces, ella entraba conmigo y hacíamos una linda previa antes de pasar a su cama y sacarnos las ganas acumuladas. Una particularmente buena fue el día previo a su cumpleaños. Uno de los mejores días de mi vida. Cuando abrió la puerta, la vi con un conjunto nuevo, rosa, con un corpiño que le levantaba bien esas tetas perfectas y una tanga hilo que dejaba apreciar ese culo como si no llevara nada puesto. No atine ni a saludarla antes de que ella se me abalanzara comiéndome la boca, mis manos, luego de cerrae la puertas por detrás mío, instantáneamente recorrieron su cintura hasta bajar a ese hermoso culito que tiene mi nueva putita, luego de un rato, decidí levantarla y llevarla hasta la pieza mientras me comía el cuello. Ni bien llegamos a la pieza, ella se baja de mi, y comienza a bajarme el pantalón, al ver mi bulto ya erecto a través del boxer comienza a besarlo por encima. Ya yendo más al grano, me baja el boxer provocando q mi pija le golpeara la cara a mi querida cuñada, de a poco comienza a masturbarme, y pasar su lengua a lo largo de mi verga, desde la base a la cabeza antes de llevársela a la boca, haciéndome sentir esos labios hermosos, masajeando mi verga con su lengua despacio, antes de pasar a mover su cabeza de atrás para adelante, sin llegar a metersela entera, hasta que la agarro de la nuca y se la meto hasta que su pera choque con mis huevos. -Como te gusta chuparla hija de puta! Le digo, sosteniendola con mi verga hasta la garganta -Meh ecagta. Balbuceaba Maria sin sacarse la verga de la boca Comienzo una vez más a cogerle esa boca hermosa. Era imposible no disfrutar esa vista su pelo colorado hecho un rodete en mi mano, sus ojos llorosos, su carita algo roja, su boquita atragantada de mi chota, un poco de esas hermosas tetas que se llegaban a ver pese al ángulo y una hermosa vista de ese orto con el hilo rosado. Esa imagen y la sensación hermosa que producía su boca encerrando mi verga ya me tenían al borde del orgasmo a las 5', por lo que la levanto del pelo antes de llegar a acabar. Mi cuñadita me besa con alma y vida mientras le empiezo a sacar el corpiño antes de tirarnos en la cama y empezar a bajar lentamente por su cuerpo, comenzando por su largo cuello besándola apasionadamente, al mismo tiempo que mi mano empieza a jugar con esa hermosa concha, llegó a sus pechos hermosos cuando mi mano llega a su clitoris, comenzando a rozarlo levemente mientras chupo sus pezones rosaditos y grandes, provocando gemidos más audibles de Maria. -Aah, Aaah, necesito tu lengua, por favor, chupamela como vos sabes. Decía la muy trola con la respiración acelerada. Nuevamente comienzo a bajar besando su cuerpo hasta llegar a ese hermoso lugar, muevo el hilito q atravesaba esa concha y dejaba ver sus labios y comienzo a besarle esos hermosos labios que sobresalían de su hilo, al mismo tiempo rozaba suavemente su clitoris con la yema del dedo. Luego un buen escupitajo en su clitoris provocando un lindo suspiro de mi cuñadita, todo esto para preparar el momento que más esperaba ella, Paso a concentrarme en su clitoris, primero realizando movimientos envolventes con mi lengua para después pasar a raspar su clitoris con mi lengua a un ritmo medio, mientras ella me agarraba del pelo, gemia y disfrutaba de la mejor chupada de concha de su vida, incorporo 2 dedos mientras subo el ritmo de mi lengua. Comienza a arquearse y tensar sus piernas mientras cada vez se escuchan más sus gemidos -Aaah me quieaaaah me quiero sentaahhahh en tu cahhhra Nos damos vuelta, dejando a ella arriba de mi cara mientras yo seguía lamiendo ese monte venus a más no poder mientras la sostenía de sus caderas y ella empezaba a refregarse, ni 2 minutos pasaron de esa manera y la putita de mi cuñada me acabo en la boca, dejando salir el gemido más fuerte de la tarde y dejando caer sus jugos en mi boca. Aún mientras sostenía sus jugos en mi boca, ella se deja caer y me agarra de la cara para llevarme a su boca, una vez mas nos besamos apasionadamente, esta vez con todo su sabor en la boca. Mientras chapabamos, ella empezó a guiar mi pija a su concha. -La quiero toda, así, sin nada, dámelo todo, vos sabes que no pasa nada. -Toda te la voy a dar. Le dije empezando a empujar hacia dentro de ella. No puedo explicar lo bien que se sentía esa concha al desnudo. Los gemidos de puta, infaltable en los polvos con mi cuñada, el movimiento de sus tetas todo perfecto, pero todo puede mejorar. La pongo en 4, ahora si, le saco esa tanguita hilo que tan linda le quedaba, le beso una de sus nalgas antes de empezar a penetrarla, La sensación de mi verga entrando con total libertad, al desnudo, en la concha de mi cuñada que parecía succionarme hacia ella, el movimiento y el golpeteo de nuestros cuerpos cada vez mayor, los gemidos de mi cuñada que ya en este punto habrán sido audibles en toda la cuadra, hizo que nos embebieramos, completamente en lo nuestro, olvidándonos del entorno completamente. Estando cada vez más cerca del punto de ebullición, la tomó del cuello y acercó su torso a mi, con una mano ahorcandola y con acariciando sus hermosas tetas, con sus pezones completamente parados, cuando entre su sinfonía de sonidos escucho la palabra, Leche; la aprieto del cuello y le pregunto -Que queres, putita?? -Ahh Leche, leche aah aah tu leche adentro aahh -Queres que te waskee toda, putita?? -Sii, todaaaaah, rellename entera, aah. Ante este innegable pedido no sólo aumento el ritmo sino que la mano que antes acariciaba sus tetas, ahora estaba masturbando ese hermoso clitoris, no pasó mucho tiempo hasta que los 2 estemos a punto; sus gemidos ya eran incontrolables, sus ojitos se daban vuelta del placer y todo su cuerpo era recorrido por un espasmo y ahí paso, mientras ella acaba y me apretaba el pene como si no hubiera un mañana con esa concha hermosa, yo la rellenaba sin importar nada. Fue entonces, cuando todo cambió de repente. (Para bien) En la exitacion del momento ninguno escucho la puerta de la pequeña casa abrirse. -Mariaaaa, veni para acá. Se escucho desde el living Mi cuñada seguía culo para arriba, con su vagina goteando mi leche y abre los ojos como 2 platos -Cuando mierda entro?? Susurraba arrastrando la voz, cuando comenzamos a escuchar sus pasos hacia la pieza. -Acostate en la cama de Cami, dale. Ordena mi cuñada en pos de buscar algún tipo de defensa mientras ellas empezaba a acomodarse en su cama. Mi suegra entra a la habitación, por alguna razón con aires de victoria. -Buen día, que hacían?. Con tono de quien tiene las mejores cartas del truco -Nada, esta medio fresquito y no daba para estar en el living. Decía mi cuñada con mi leche en su concha todavía. -Asi? mira, en bolas se vinieron a acostar? Decía al tiempo que levantaba la tanguita de mi cuñada, dándome la espalda y dándome un perfecto plano de su culote hermoso en una calza que se traslucia muchísimo dejando apreciar mucho de esas nalgas y su tanguita blanca, provocando que mi verga comience a pararse como si no hubiera rellenado a mi cuñada hace 5 minutos. -No soy boluda pendejos. Al mismo tiempo que enunciaba esas palabras, nos destapó a ambos, a los dos completamente desnudos. -Yo, a Cami no le voy a decir una palabra, ni siquiera te voy a romper las bolas porque dejaste que te acabe adentro, pero yo quiero mi parte de esto. Mientras se acercaba a mi y agarraba mi chota cada vez más erecta. -mi buena parte de esto. Dijo dándome un beso en la puntita. -A la noche después que Cami se duerma veni al baño, preparate pendejo. Solto mi verga y dejo la habitación. -Que mierda hacemos?? Dijo mi cuñada. -No va a quedar otra... dije con mi mejor cara de apenado... Luego del transcurso de un día terriblemente incomodo, en el que no podía dejar de recordar la concha de mi cuñada inundada de mi wasca e imaginar a mi suegra y su hermoso orto en la misma situación. mas tarde, mi novia se fue acostar, Después de acostarme un rato con ella para disimular un poco le digo "me voy un rato al baño", ya viéndola dormida. Cuando salgo de la pieza veo a mi suegra esperándome afuera del baño, con su calza negra más colada de lo de costumbre, dejando apreciar ese papo bien marcado, y una remera escotada y sueltita, obviamente, sin corpiño. -Dale, pasa pendejo. Me dice Erica A lo que yo la obedezco, abro la puerta, fiel a mi estilo, la dejo pasar a ella primero, mi suegra pasa tirándome su culo encima, haciendo que la apoye, apenas senti ese orto hermoso apretando mi verga, me solte, empecé a tomarla por la cintura y a comerle el cuello, mientras la hago pasar al baño y cierro la puerta detrás nuestro, apoyandola contra una de las paredes; mi suegrita empieza a manosear mi verga mientras yo meto mano por abajo de su calza y su tanga, era un tanga roja que recuerdo haber olfateado mientras me pajeaba en ese baño, ahora haciendo gemir a la puta de mi suegra con mis dedos. Ella se da vuelta y me tira contra la puerta, Erica se arrodilla y me saca el short y el boxer. Mi verga erecta queda frente a sus ojos mientras podía ver como se le hacía agua la boca -Hace mucho no veía una así. decía mientras se tocaba con una mano y la otra me masturababa con experiencia, antes de que pudiera decirle algo se trago mi verga de un saque, casi llegando al fondo. La sola idea de mi suegra chupandome la verga me había hecho delirar muchísimas noches mientras olía sus tangas, pero tenerla ahí, de cuclillas con mi verga en su boca, con su tanga asomándose atrás suyo, y esas hermosas nalgas que se movía mientras ella cabeceaba hacia mi, cada vez llenándose más la boca de mi verga, como movía su lengua, como su tragaba toda mi chota, los sonidos de su boca, su baba que cubría toda mi verga; no podía hacer más que disfrutar la perfecta chupada de pija que me estaba dando mi suegra. Antes de que acabara, mi suegra se sacó mi verga de la boca, se levantó y se dio vuelta mientras decía las palabras más gloriosas de la historia. -Cogeme, pendejo, mostrame que le haces a mis hijas con ese pijon, así, sin forro sin nada, toda quiero sentirla. Dijo mi suegra apoyándose en la pared del baño, en la misma pose que ya había tenido a 2 de sus hijas, no había comparación, ese orto enorme, perfecto, dispuesto solo para mi. Primero procedí a sacarle su calza, dejándola solo con esa tanguita que le quedaba perfecto a su culo, pase a chuparle su concha luego de correrle su tanga, probando ese sabor que había probado varias veces en su ropa interior, pero ahora directamente de la fuente, y haciendo gemir como una trola a Erica, mientras con su mano apretaba mi cara contra sus culo, ya no daba más, me levante y sin mucha más preparación metí mi verga entera en mi suegrita. -AHHH, que pija que tenes pendejo, cogeme toda, reventame. Ya había comenzado a moverme lentamente disfrutando de la concha de MILF de mi suegra, primera vez que tenía relaciones con una mujer que no entraba en la categoría pendeja, ver mi pija desaparecer entre esas 2 nalgas gordas mientras sentía como mi pija entraba y salía de su jugosa concha era de otro mundo. A medida que crecían los gemidos de mi suegra, subía yo el ritmo, cada vez era más indisimulable el ruido, pese a que había dejado la tele prendida y mi novia tiene sueño pro
Pijudo de regreso en cuarentena
Hola a todos se que ya no he estado activo en la página, pero les dejo este Post para que no me olviden, se que tengo unos kilos de más, pero ya estoy haciendo algo al respecto, espero les guste. Mi Skype es inkisidor121@outlook.com Mi Twitter es @Angel70108876 Soy heterosexual y tengo 22 años y soy mexicano. Espero les halla gustado el post, espero sus puntos, comentarios y mensajes directos por el MD de Morboseo o por las otras redes, gracias, hasta el próximo post.
Enemigas cercanas
Buenas doy mi presentación, me dicen el gringo y soy de una pequeña provincia de la República Argentina . Mi historia con Camila tenía vieja data, los odios comenzaron al terminar la niñez y casi comenzar la pubertad, le había quitado la bandera de la nación a la chetita del colegio . La rotulo así a ella debido a que era por lejos la que mejor porvenir tenía en un colegio lleno de necesidades. Jamás entendí como siendo hija de un gerente de una de las multinacionales mas grandes del país y una administrativa de alta jerarquia del poder judicial de la provincia terminara recayendo a la par de los hijos de los albañiles,obreros y peones golondrina (sin desmerecer en nada el honrado y muy pesado laburo que estos hacen) . Cuando esto pasó, tanto ella como su madre me hicieron la cruz y realmente me chupaba un huevo... yo no elegía a quien iban a poner a llevar una bandera. La vida quiso luego que tomasemos caminos muy opuestos, por mi parte me sacaron de dicho colegio con mucho sacrificio para colocarme en uno en el cual mejoró notablemente mi nivel académico y ella para mi sorpresa siguió ahí una tiempo mas hasta que repitió y nunca pude saber mas de ella. Cuando tienes "pica" con alguien siempre te da curiosidad el que será de su vida... en mi caso era recurrente ya que me parecía por demás misterioso el hecho de que no podía saber absolutamente nada. No tenia contacto con nadie que conozca, nunca la vi en la calle siendo un pueblo muy chico y por sobre todo: tenía un hermetismo gigante en redes; no había manera de socializar con esta mina salvo que ella de su visto bueno y yo considerándome su enemigo no hice ni el amague de buscar contacto cibernético . Pasó el tiempo y una mañana de facultad mientras iba en el bondi cagado de sueño me suena el celu ( Franco te ha añadido a "reencuentro promo") y empezaron a llover msjs de que cuando nos juntabamos, donde , etc. La verdad estaba en la mía y no di mucha bola hasta que tomé en cuenta un peqeño detalle... *estaba soltero y quería coger* . Dije por mis adentros veamos que onda los perfiles y si alguna esta buena, veré de apuntar mis balas ahi para sacarme un poco las ganas que tenía (venía en mala racha) . Vi un par de minutos y la verdad fue una desilusión , todas estaban en pareja, tenían hijos (en esa época de pendejo no pensaba en garcharme una luchona, que pelotudo realmente) o no me llamaban la atencion , estaba soltando el celu cuando veo un msj escrito por "Cami C.M" tipico de cheto, doble apellido . Saludando y con ganas de asistir al reencuentro, en ese instante fui a su perfil y tenía privacidad de que si no te agenda, no ves su foto. "La concha de la lora" putié y me miro mal todo el bondi. Llegó el tan ansiado día, la verdad solo iba a ver que onda esa mina ya que los vagos recuerdos que tenía de infancia me hacían recordar que ella era una chica que me interesaba, pero a su vez tenía el escudo de compartir con viejos amigos en caso de que no asista la antes mencionada (De todas maneras me puse la mejor pilcha que tenia a disposición) . Me pasó buscando un amigo, que si bien no es por alarde , seguramente íbamos a ser codiciados en la joda, la familia de mi amigo le pegó con un negocio y tenían un muy buen pasar . El tenía guita y era un chabon normal por así decir, con la guita podía hacer mucho ya. En cambio la naturaleza había sido algo mas generosa conmigo 1.80 de estatura ojos verdes, espaldas anchas, buen físico pese a no estar marcado para nada y una verga decente de 16x5 lo suficiente como para no pasar penurias en el cortejo femenino. Recuerdo haber estado esperando a Cami por mucho tiempo pero pasaban las horas y ella no aparecía (el encuentro era en un boliche) me tomé un par de birras con mi colega esa noche y veíamos donde jugar las fichas para hacer el levante de esa noche . Ya perdido por perdido busqué nuevos rumbos y me enganché a bailar con una mina que literalmente me calentó la pija de una manera abismal toqueteandome y moviendome el orto en la chota , algo borracha y muy caliente por como ella me metía mano por dentro de la camisa . Belén era amiga de la infancia de Camila, yo lo sabía y se habían distanciado de mala manera en la secundaria (obvio que nunca pregunté el porque, no soy tan salame) . Era una rubia con buenas tetas (talle 100) y ojos azules, a decir verdad no era muy linda pero era bastante putita la petisa, asi que agarré vuelo al toque . Una cosa llevo a la otra y me la llevé a un oscuro de arriba del boliche (una zona liberada que pagó mi amigo) , me hizo el pete de mi vida con las tetas afuera del vestido y mostrandome la tanga bien metida en el culo cuando se la quise poner, saque forros de la billetera me dijo que no podía porque le había bajado y estaba con tampones. Me quería matar! Pero la rubia se puso la 10 y me siguió peteando hasta que le llené la jeta de leche. Ahí le pedí el numero con la promesa de que apenas pase su periodo nos daríamos masa en algún telo . Ella debía irse, así que me dijo que le convidara una birra , la tomamos y se despidió con un beso en la boca y un apretón en la verga. La noche parecía terminada , eran algo así como las 5 y media de la mañana... yo la verdad estaba conforme, si bien quería coger me terminaron chupando la pija de una manera increible y llevandome el numero de la mina para ahora si poderla garchar. Cuando disponía irme, vi algo que me dejó atónito, Camila.. la reconocí en seguida. La pubertad la había transformado en un verdadero Hembrón . Algo grandota, cerca de los 1.70 morocha de rostro gatuno coronado con lunares y esos hoyuelos que me volvieron loco . Muy pocas tetas, creo que con suerte llegaban a los 85 , con una cintura y un abdomen planisimo pero realmente el premio mayor era culo que nunca antes pude ver en otra mina que no sea de revista. Era todo lo que deseamos los hombres: caderas bien anchas, un culo grande, gordo y parado acompañando unas gambas grandes que marcaban un terrible papo que parecía tener vida propia. Un sueño la mina, tenia puesto unos leggins camuflados y unas botas oscuras , terminando su outfit con un remeron escotado sin corpiño . Por supuesto habían una gran parva de buitres alrededor incluyendo mi amigo intentando ganarsela. Cami : sos amigo de los pibes? No te conozco Gringo: Si cami, si me conoces le dije mirándole a los ojos Cami: "Pensó unos momentos y se rió" vos sos el hijo de puta que odiabamos con mi vieja y me llamó por el nombre. Que distinto que estas boludo (de niño era gordito y algo petiso a la par de mis compañeros) Gringo: ajá, un poco cambiado.. bailas? Ya habiéndole tomado la mano y manteniendo la mirada en sus ojos, me siguió sin reparos. A todo esto veía como me miraban con furia todos, hasta mi amigo. Ya bailando empece a elaborar mi chamuyo y le dije de tomar algo, no escabiaba la mina, me parecio dentro de lo normal un toque raro . En fin, pasado un momento prudencial la encaré para chapar y me dio un rebote de aquellos alegando que estaba de novia, mucho no me convenció por todo el calse que me venia dando... Pero pasamos boludeando el resto de la noche y le dije antes de retirarme que no iba a quedaría así esta historia . Le manguie el numero y decidí que le mandaría un msj en la semana.. me saludó en la comisura de los labios y se tomo un remis a la salida . Sin dudas, quería cogerme a mi "enemiga" sin embargo... Belén su ex amiga tenía otros planes conmigo Si tiene éxito sigo con la parte 2, "la semana de los cumpleaños" 😏
La mama de mi mejor amigo 2
Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.
Pili, millonaria y entrega el culito
Les dejo el link a la primera parte, lectura recomendada, pero no obligatoria: Pili es una rubia hermosa, 1,60m, de pelo lacio, de cuerpo nada exuberante, un cuerpo balanceado, bien de tetas, bien de culo, flaca, divina. Hija única de una pareja recontra millonarios que vivían viajando, ella tenía 19 años, yo 24. La primera vez que estuvimos está contada en el link, después salimos algunas veces terminando en telos y un par de veces yo había ido a la mansión de sus viejos, pero ese culito se hacía desear cada vez más. Nuevamente sus padres de viaje, nuevamente agarré la autopista con el 147, llené el tanque de GNC y me fui a su casa, esta vez más de noche, ambos teníamos compromisos para la cena. Esta vez me llevé una cajita con algunos juguetes sexuales. Llegué y ella me esperaba directamente en la entrada, ya estaba media borrachita, nos dimos un beso y entramos, era una noche hermosa, fuimos a una pequeña terraza que tiene en su habitación, abrimos un champagne y con unas Red Bull empezamos a tomar y a emborracharnos a la luz de la luna. Pusimos música, bailamos, seguíamos tomando y tomando mientras nos besábamos, nos tocábamos y de a poco nos íbamos quitando la ropa hasta que Pili, que estaba solo con una tanguita me llevó a la cama, me acostó y me terminó de desnudar yendo directamente con su boca hacia mi pija, directo a metérsela en la boca, chuparla y succionarla con toda su energía. La hice girar para que quedemos en un 69 corriéndole la tanguita descubrí que para esta vez estaba depilada al 100%, no pude aguantarme y zambullí mis labios y lengua contra esa conchita hermosa y deliciosa. Pili se incorporó y así, de espaldas y con la tanguita corrida empezó a cogerme como loca hasta que acabó y se tiró boca abajo a mi lado. Fui a buscar mis juguetes, le saqué la tanguita y con las piernas abiertas empecé a meterle un plug chiquito en la concha y pasarle la lengua por el ano, ese culito hoy iba a ser disfrutado por mi y obviamente por ella. Una vez que su respiración se fue agitando empecé a cogérmela y con el plug chiquito comencé a dilatarle de a poquito el culo, una vez que fue cediendo lo cambié por uno un poco más grueso, Pili ya estaba disfrutando de tener algo metido en el culo, pero todavía no era mi pija, agarré un consolador y rápidamente lo metí en su conchita reemplazándome la pija. Ella gemía cada vez más fuerte, yo la estaba cogiendo con los 2 juguetes. Pili entre gemidos me dijo: Probá ahora Santy, antes que me hagas acabar otra vez. Le retiré el plug y despacito fui metiéndole la pija en el culo, apoyándola, casi sin hacer fuerza, ella levantó un poco las caderas para facilitarme el ingreso y pasó su mano por debajo para agarrar el consolador y moverlo ella misma. Despacito, despacito pero sin pausa le metí la pija entera en el culo, la dejé así por unos segundos y lentamente ella solita empezó a moverse y disfrutarlo. Seguimos así por un ratito, hasta que quiso cambiar, la acomodé al borde de la cama con sus piernas sobre mis hombros y seguí haciéndole el culito en esa posición mientras ella se tocaba la conchita se colaba un par de dedos. Pili volvió a acabar y a los pocos segundos acabé yo tirándole toda la leche sobre el vientre y las tetas. Nos vimos algunas veces más, incluso conocí al padre, la tengo en redes, está cada día más fuerte, se fue a vivir a Europa y está en pareja.
Mi vecino se coje a mi esposa embarazada pt 1
Hola! Mi nombre es Fabián y mi esposa es Susana. Algunos tal vez me recuerden de posts de hace mucho tiempo: Ha pasado mucho tiempo, y no he tenido tiempo de escribir, pero eso no quiere decir que no hayan pasado cosas. En esta ocasión les voy a contar de cuando un vecino y amigo se cogió a mi esposa estando ella embarazada. El vecino en cuestión se llama Marcelo, es un veterano del ejército. Tiene cerca de 70 años pero mantuvo muy bien el físico en base seguramente a la disciplina que le quedó de viejos tiempos. Medirá cerca de 1,85 mts y tiene todavía bastante musculatura. La verdad es que yo siempre me llevé muy bien con él y a menudo tomábamos mate ya sea en mi casa o en la de él. Hablábamos de cualquier cosa, incluyendo mujeres y la verdad es que somos bastante babosos los dos. La cuestión fue que un día, tomando mate en casa, aparece mi mujer sin saber que estaba él y cruza por adelante nuestro con una remera sin corpiño que le marcaba tremendamente los pezones y la panza (ya casi de ocho meses), con el ombligo sobresalido. Marcelo la miró de arriba a abajo y, lo que me hizo el click, fue que me miró a mi después y me hizo una cara que se la podría haber hecho a un amigo cualquiera que no fuera obviamente el marido de su "objetivo". Yo no sé de dónde saqué el coraje y le pregunté: - "Te gustan las embarazadas?" - "Uff... no lo tomes a mal, pero me re calientan" - "Ok, te voy a mandar un regalo", le dije y le mandé una foto... Lo miro y le digo que no diga nada, pero que siempre me excitó pensar en que otros se pajeen mirando fotos de mi mujer. Marcelo estuvo unos minutos más y se fue a la casa. A la media hora que se había ido, me llega un Whatsapp y veo que Marcelo me había mandado un video. Lo abro y era de él pajeándose con la foto que le mandé yo, que había impreso, y mientras puteaba acababa encima de las tetas de mi esposa. La situación me recontra calentó, por lo que yo también me tuve que ir a hacer una paja tremenda mirando ese video. Luego se fue haciendo costumbre que mi vecino me mandara videos donde se pajeaba con fotos no solo que yo le mandaba, sino también que bajaba de mi esposa de las redes sociales. Susana tuvo una época en que le gustaba hacerse selfies con la lengua afuera, y esas se fueron transformando en las favoritas de Marcelo para largar toda la leche. No hace falta aclarar que por cada video que me mandaba yo me hacía varias pajas. Al mismo tiempo en que estos hechos se fueron desarrollando, yo me la cogía cada vez más seguido a Susi, y por morbo empecé a meterle fichas para ver si fantaseaba con que nuestro vecino estuviera caliente con ella. - "Sabés que Marcelo me comentó el otro día que el embarazo te cae muy bien?, Hasta me pareció verlo mirarte..." - "Te parece? Si estoy hecha una vaca" - "Pero a los hombres nos calientan mucho las embarazadas, y él calculo que te mira y se pajea a la noche recordándote" - "Mmmm... mal no está pese a ser un hombre mayor, jaja. No te voy a negar que me excita un poco pensar que un tipo así se esté haciendo la paja conmigo en este momento" - "Capaz que hasta mirando tus fotos del Facebook", dije con un poco de picante... - "Jaja, que lindo sería saberlo", terminó diciendo Susi. Luego nos pusimos a coger y, mientras ella cabalgaba arriba mío yo le decía que piense en el vecino mientras le metía dos dedos por el culo. Algo le debí haber activado porque esa noche acabó como hacía rato no la veía. A su vez, a Marcelo le contaba todas estas cosas y le terminé diciendo: - "Amigo, quiero que te cojas a mi mujer, pero con la condición de que cuando lo hagas me avises y me dejes ver desde algún lugar" - "En serio??? Ufff, me encantaría! Como me cogería a tu putita, le llenaría la cara de leche, también las tetas, el culo, la concha y sobre todo la panza preñada..." - "Dale, si le hacés un trabajo fino por chat o por donde quieras, más que yo le vaya llenando la cabeza con que le gustaría cogerte... creo que va a agarrar viaje" Fue pasando el tiempo, y Marcelo se fue poniendo más confianzudo con Susana en cada visita a tomar mate. Se notaba que ella disfrutaba mucho su compañía y cada vez se la veía menos pudorosa. Andaba en bikini adelante de él, o con remeras que le marcaban todo. Con el correr de los días la vi a ella misteriosa y mi vecino dejó de venir tan seguido. Hasta que un día me llega una foto de él, con la leyenda de "reenviado". - "La convencí a la puta de tu esposa de que me mande fotos... en breve me la voy a coger así que preparate" El corazón me empezó a latir a mil... Susi no estaba, pero cuando llegó yo ya estaba al palo y no pude esperar a buscarla para coger. Terminamos en la cocina, yo chupándosela y ella a mi. - "Te gustaría chupársela a Marcelo así?" - "Mmmm... si mi amor" - " Te gustaría que te acabe toda?" - "Mmmm... si, le tragaría la leche y con lo que sobre que me enchastre toda la cara" Ahí no aguanté más y acabé como nunca... la cara de Susi quedó llena de leche, también su pelo y lo que cayó de su boca fue a parar a sus tetas. Después de limpiarnos fuimos a comer algo y luego a dormir... yo estaba a mil porque ya había algo que se había desencadenado, pero eso será objeto de la segunda parte. Link segunda parte:
Tu cabeza entre mis piernas
Post anterior Post siguiente Compendio II Les prometo que todo empezó inocentemente. 0_0 Como ya saben, mi mejor amigo se desvive como esposo. 😆 Porque cocina, hace las camas, lava la ropa y cuida a las pequeñas. (Dejándome a mí el cuidado de mi Alicia mágica, que se porta excelente cuando hago clases) XD Y es que cuando teníamos juntas con mis compañeros, me hacía sentir recontra orgullosa. 😤 Porque mientras las parejas de mis compañeras tomaban cervezas y hablaban de deportes, mi mejor amigo o andaba cooperando en la cocina o andaba preparando su arroz frito súper legendario. O.O Y lógico que le preguntan por qué cocina tan rico y cómo puede cortar las cebollas, zanahorias y ajos tan finito y tan rápido. XD “Es que yo aprendí acocinar, pensando que si algún día se enfermaba mi esposa, no podíamos quedarnos con hambre. Y lo mismo pasa con la loza, la ropa de la casa y el aseo del baño.” XD Y yo, aparte de quedar roja como semáforo y sintiéndome toda una winner entre todas mis amigas, también sé que a mi mejor amigo le llegan a salir ronchas si ve la casa muy desordenada. 😂 Pero también, con 7 años de felizmente casada (y casi 9 de conocernos y ser amigos XD), lo he ido conociendo más y más todavía. OoO Porque yo le cuento a mi mamá que ni siquiera peleamos. XD O sea, yo soy de las que se saca la ropa, tirando los sostenes y calzones hasta donde caigan, mientras que mi mejor amigo es de los que se asegura bien que todo esté ordenado, planchado,bien colgado y sin arrugas. 😂 Y como papá, es excelente, porque el pobrecito juega con sus consolas (su único vicio) recontra preocupadísimo, pensando que se le va a pasar la hora descuidando a nuestras hijas. (Tremendo contraste con mi papá, que ni siquiera se preocupaba que sus amigos borrachines nos terminaran violando a mi mamá, a mí o mis hermanas :/) 😭 Pero también, sé que trabaja súper duro y le trata de poner la mejor cara a las pequeñas, para que no sientan su cansancio. T.T Nos prepara la cena, las acuesta, les cuenta un cuento y cuando quedamos ahí solos los 2, se desarma y me pide apoyar su cabeza entre mis piernas. 😊 Las primeras veces, me pedía si le podía “ayudar a dejar de pensar” (No porque sea tonta, pero porque conozco a mi mejor amigo y sé lo mucho que le da vuelta a sus ideas :/) Y obvio que me daba ene pena. 😭 Porque por primera vez, veía a mi mejor amigo poniendo ojitos chinos de dolor y de cansancio, de lo mucho que le dolía la cabeza. Entonces, lo único que hacía era hacerle cariñito en la cabeza, para que se fuera tranquilizando de a poco. 😆 Y de verdad, sabía que eso le ayudaba, porque mi mejor amigo es súper cariñoso. XD Pero de tanto cariño, de tanto cariño, me empecé a fijar más en él. :P Porque mi chico es archi parecido al príncipe de “Cenicienta” (la de los monitos XD). 😛 O sea, pelito negro súper cortito y bien cuidado. Un pecho de superhéroe ancho y contundente. 😍 Una carita preciosa, siempre afeitada y perfumada rica. XP Y para rematarme, esa manía suya de vestirse de traje para la oficina. (Aunque igual trabaje desde la casa) :F Que le hace ver un papito archi recontra rico y elegante. 😍 Y o sea, verle el paquete a mi esposo igual sigue siendo una tentación, aunque nos demos todas las noches como bombo en fiesta. Porque es una cosa que aunque “esté tranquila”, igual se le marca en el pantalón. XD Así que podrán imaginar que poco me faltaba trepar las paredes de puro querer correrle mano… 😈 Pero a mi mejor amigo, le pasaba igual. 0o0 Porque él me dijo que mi falda siempre huele rico. (Aunque él me las lave XD) 😍 Y que mis muslos son tan frescos. Y que mi sexo estaba tan cerca de su boca, que por poco no se aguantaba… XD Entonces, la que disparó primero fui yo. 😈 Porque una noche que estaba de lo más calmado (para variar, en el sofá del living… XD), le empecé a correr mano entre las piernas. 😆 Al principio, como que se resistía, porque mi amigo de verdad, verdad se relajaba con el cariño que le hacía en su cabeza. Pero lo que era yo, estaba ya demasiado caliente… XD (En serio, llevábamos harto tiempo haciendo eso unas 3 veces a la semana y mis manos ya tenían vida propia…) Así que se le agarré por encima del pantalón. 😩😫 O sea, imagínense tener una botella gorda y larga, entremedio de las manos, que a duras penas la puedes agarrar y ver cómo de poco a poco, se va poniendo más grande, más dura y más caliente. 0.0 Les digo, yo de veras, de veras, de veras andaba con el antojo de sacársela del pantalón y darle una mamada de antología. 😈 Pero por otro lado, tampoco quería perderme su carita preciosa, confundida, sin saber qué pasaba. “¿Qué haces?” Me preguntó con un suspiro. “¡No, si te estoy haciendo que te relajes!” le respondí yo, meneando como viciosa… 😵 😲 “Pero es que me duele la cabeza…” me dijo él, sacudiendo su carita para aguantarse lo más que se pudiera. “La de arriba…” me dijo, apuntándosela con las manos. XD “No, tú tranquilo. Si lo hago para que te calmes…” le respondí, apenas inflándolo, porque estaba enfocada, enfocada en mi labor. 😫 😖 Al final, que lo empecé a sacudir y a sacudir, hasta que se retorció y lo botó todo. 0.0 Y yo, ahí… :F Caliente como perra y con el olorcito rico y tentador en mi mano, pensando y pensando cómo poder doblarme para terminar de chupársela y tragarme todo ese juguito rico. XD Pero no pasó mucho para que él tomara revancha. 😈 Fue un día que me puse a ver un show de música en la tele y andaba con una faldita blanca, súper liviana, que me llega hasta las rodillas. Y bueno, yo, más pendiente de la tele que de mi mejor amigo, que no me di cuenta cuando giró la cabeza. 😳 “¡Uy, que hueles tan rico!” empezó él, oliéndome la falda. XD “¿Qué estás haciendo?” Le pregunté, muerta de la risa. “Te dije que la luz me molesta… y al menos, aquí, la vista es más interesante.” “¿Por qué?” “¡Tú sabes!... tus pechos… tu rostro… podría quedarme viéndote toda la tarde.” 0.0 Yo, roja como semáforo. Y me levantó la falda… 😏 “¿Qué haces ahora?” le pregunté cuando escondía su cara debajo de mi falda. “Nada. Te dije que la luz me molesta…” me mintió juguetón. 😈 Pero yo sabía que estaba mintiendo. Porque su respiración se sentía peligrosamente tibia entre mis muslos. 😫 “Peeero… es que déjame ver la tele…” le imploré, sintiendo que me empezaba a mojar por lo que se me venía. “Pero si no estoy haciendo nada…” me dijo el mentiroso. 😱 Y yo ahí, apretando las piernas lo más fuerte, para que él no se metiera. “Oye, qué bonito calzón tienes…” le dijo el lobo a caperucita. 😰 “¡Por favor, no! ¡Que de verdad quiero ver la tele!” le supliqué, casi poniéndome a llorar. T.T “¡Tú ve tele tranquila, que yo me entretengo aquí!” 😩 😖 ¡Y zas! Que me da un lengüetazo con su lengua caliente por encima del calzón. 😩😫 O sea, por una parte, qué alivio que me dio. XD Porque claro, me aplastó mi botón hinchado y me lo zamarreó con su lengua loca. :/ Pero por otro, ¡Qué rabia! Porque él sabe que me gusta mucho ver ese show todas las semanas. 😠 “¡Pórtate bien!” le dije, levantando un poco las piernas… PERO LE APEGÓ MÁS LA CARA A MI SEXO… 😦 “Pero si te dije que puedes ver tele tranquila. Te estoy ayudando, porque algo se está mojando aquí…” :O Y zas, que me vuelve a lamer. 😩😫 Y esa cosa que tengo con mi chico. Que es como un “juego de pulso”, que quién se aguanta más antes de venirse. 😆 Porque yo lógico que le doy su buena mamada los domingos por la tarde, mientras las pequeñas duermen la siesta. Porque claro, él aprovecha de ver documentales y noticias en la tele. Y ahí la paso yo, unas 2 horas chupándosela a vista y paciencia de mi mejor amigo. 😆 Pero cuando él me lo hace a mí, al toque hace mis ojitos palpitar. 😩😫 Porque me da una de esas lamidas profundas que de verdad, me mueven el calzón y alcanza a meter su lengua tibiecita en los labios de mi conchita. Y después, de nuevo, me da una lamida más profunda todavía, con sus ruidos obscenos por chuparme los juguitos… 😩 😖 Y lo peor de todo es que yo aprieto mi mandíbula y afirmo con todas mis fuerzas las lágrimas de gozo. Porque sé que si se me escapa un solo gemido, pierdo el juego. 😱 Y lo peor, peor de todo es que mi cuerpo me traiciona. XD Mis pezones los sentía durísimos y calientes… Y zas… O_O Otra lamida profunda, que me sacude entera y hace mis ojitos palpitar. 😵 😲 Y le va dando, le va dando, le va dando… Hasta que se empieza a tomar mis juguitos como si fuera miel. 😖 😖 Entonces, me levanta la falda y me mira a los ojos… O.O Y siempre, me acuerdo de las conversaciones con mi prima. Porque ella dice que mira “Con ojos de coger…” (Y acento cargado de español de Madrid, ¡Ostias! XD) 😂 Y lógico, cada vez que lo hablamos, se pone toda nerviosa. Porque ella dice que soloc on mi chico le da ese nerviosismo de que “te van a coger bien cogida…” XD Y obvio que yo la entiendo. Porque a esos ojos, tampoco le puedo decir que no. 😍 Y ahí, me tomó de la cintura y me apoyó en el apoyabrazos del sofá. (Obvio, a esas alturas, me importaba un maní ver la tele XD) Se suelta el pantalón y se la puedo ver… 😱 Y es que, o sea. Cuando conversamos “como amigos”, yo le digo que mejor, no nos arriesguemos y que tengamos otro bebé después de la pandemia. :/ Pero cuando él se baja el pantalón y se la veo, me quedo sin palabras y tensa y expectante a lo que se viene… 😏 Y cuando me la mete y me la saca unas 2 o 3 veces, pienso que es mejor esperar a lo que sea… Y así fue esa vez conmigo. 😫 😖 Porque a la primera estocada, se metió despacito hasta tocar mi cérvix. Y yo estaba waaa… 😱 Porque la mete lento, profundo y caliente. Y cada vez que avanza profundo y se detiene, marca un puntito de gol. 😵 😲 Y esa cosa que cada vez, se va metiendo más rápido… Más rico… :P Yo estaba en la luna de otro planeta. XD Y cuando me descubre los pechos y me los empieza a apretar… XO Poquito más me faltaba para gritar de felicidad. 😫 😖 Y esa cosa que te vienes. Y te vienes. Y te vienes otra vez. -o- Y no sabes si tienes varios orgasmos seguidos o uno solo increíblemente bestial, es notable. 😩 😖 Y cuando sientes que tu chico ya se viene. Que le falta poco. Que por dios, que casi ya llega y va a acabar, no te la saca nadie. 💦 💦 💦 💦 Y sientes tu vientre todo caliente, con ese juguito de la vida. Y te das cuenta que quedaste toda chascona y babosa, con los pechos al aire y que por si alguna razón, cualquiera de mis niñas se despierta, no sabes qué explicarle. Y de repente, lo miras a los ojos de nuevo… 😍 😍 Y vas sintiendo (Todavía adentro de ti…XD) que ese bastón poderoso todavía quiere más… Me deja con la boca toda jugosa y unas ganas locas de irme a acostar con mi mejor amigo YA… 😏 Así que eso. Ahora, empiezo de nuevo a hacer clases. Y él vuelve de nuevo a hacer teletrabajo dentro de unos pocos días. Pero estoy contando los días para que me pida descansar su cabeza entre mis piernas. 😉 Post siguiente




















