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#Sexo

Fotos, gifs y packs de Sexo subidos por la comunidad.

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JJL3092Lv1· hace 642 dRelatos

Mi Compañera Caliente

Esta pequeña historia data muchisimo. Todo empezo el primer dia de mi trabajo en el cual desde que llegue senti que la gente me miraba raro, venia de trabajar para un banco, a terminar a un restaurante con la mitad de recursos que tenia en el banco. Me dispuse a laborar tranquilamente pero habia alguien que no dejaba de verme, que su mirada era bien penetrante y que movimiento que hacia ella me seguia, era una mujer delgada pechos no tan grandes pero con un culo inmensamente delicioso. Con el pasar de los dias fue acercandose mas y mas a mi hasta que llego al punto de preguntar mi nombre y de donde era, jajaja pero eso no era todo empezo a lanzar indirectas indiscretas jajaja como si se me estuviera ofreciendo a que me la comiera. Intercambiamos numeros e hicimos match en muchas cosas sobre todo en la morbosidad que ambos sentiamos. empezaron los chat hots donde intercambiamos miles de fotos y videos mientras se daba la oportunidad de hacerla mia. Un dia no llevo almuerzo y me ofreci a llevarla con una condicion, que me la chupara en el vehiculo, ella accedio, nos montamos al vehiculo y no fue cerrar su puerta ya estaba bajando mi zipper y mi pantalon para darme una chupada espectacular donde ensalibaba, subia y bajaba lentamente y se metia todo mi pene en su boca. procedio a detenerse un momento, se bajo del vehiculo a comprar su comida y volvio para terminar lo que habia empezado, succionar y succionar hasta el punto que me hizo venirme con el hermoso premio que se trago todo mi semen y posterior me beso la boca. pasaron algunas semanas y coordinamos vernos para penetrarla como se debia. fue un dia de locura el cual solo de acordarme me pone duro mi pene. adjunto unas fotos del encuentro y los mantendre informados.

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441627Lv1· hace 877 dRelatos

Mi camino a ser cornudo PT20: La tentación

C: Te querés pajear? Te tengo que mostrar una charla con Ludmi, la del almacén Así empezaba nuestra conversación, después de haber visto todo (O casi todo) lo que hablaron mientras pensaba que dormía. Me preocupaba bastante la confianza que tenían, como para que Lucia este desnuda frente a él como si nada, que sólo la separe una manta de la desnudez completa. Que Cristian haya visto a mi novia desnuda en persona, no una vez, sino dos veces. Sentía algo de celos, bah, bastantes celos. Pero a la vez no podía dejar de pensar que toda esa secuencia me provocaba erecciones, y no era la primera vez. La noche anterior también tenía mi pito duro cuando la vi arrodillada frente a él, o cuando ella tocó toda su verga. No sabía cómo sentirme. C: Eze? Y: Eh? C: Me escuchaste? Y: Ah Sisi, perdón, estoy algo dormido aún C: Bueno, Veni Cristian prende la compu y se sienta ahí, yo tenía una silla disponible al lado de él. Mientras me levanto, me llega un mensaje de Lucia L: Amorcito de mi corazón, te amo con toda mi alma, nunca lo olvides♡. Por cierto, ya me fui, tengo cosas que hacer, te di un besito antes de que me vaya, te veías hermoso dormido amor♡ Sabía que ella no había ni subido a verme, esa actitud me pareció extraña. Había visto toda su interacción con Cristian y jamás fue capaz de saludarme, había hasta abrazado de mas a Cristian ¿Debía pensarla demasiado o me estaba haciendo mucho la cabeza? Decidí deja de pensar tanto en eso. No podria desconfiar de Cristian, habiendo tenido miles de oportunidades anoche para cogerse a mi novia, no lo hizo. Sin embargo, Lucia me preocupaba ¿tan fácil me iba a engañar?¿era el alcohol o sólo fue una excusa? Realmente no estaba seguro C: Bro? Y: Perdón, me escribió Lu C: Ah, que dice? Le muestro la conversación C: Ay sí, fue más tierna ella Y: Ni la sentí, la verdad C: Estabas re dormido, entre los dos nos reímos porque se ve que estabas soñando lindo Y: Por? C: La tenías re dura jaja, alta carpa se te formó con la sabana No entendía por qué me mentian, aunque estoy seguro de que Cristian sólo le seguía la corriente a Lucia. Hacían lo que fuera para tratar de que no me de cuenta de nada... o tal vez sólo seguía haciéndome la cabeza Y: Ah si? Jaja, estaba soñando con tu vieja y tu hermana C: Pobrecitas, al menos decime que las soñaste cogiendo con una pija grande jaja Y: Era la mía, y se ve que les encantaba C: Literalmente, en tus sueños jaja Y: Jaja cuando vuelven? C: En dos semanas, ya tenemos esta casa para hacer el upd (último primer día) Y: Maaaal C: Seh, casa sola y todas nuestras compañeras en celo, es perfecto Yo me siento al lado de Cristian, ya la compu estaba prendida. Él empezó a buscar porno para poner de fondo como hacemos siempre. Mientras lo hacia sé bajó su boxer y su erecta y gran verga salió a la luz C: La semana que viene espero, mínimo, tener a dos putitas comiéndome la verga Y: Creo que si se enteran de cuanto te mide, más de una va a querer corroborarlo... C: Ya hay un par que se enteraron y se mueren por tenerla toda enterrada Y: ... quienes? C: Tu vieja y tu hermana jaja Y: Sos un pajero Cristian empieza a pajearse lentamente, era adictivo e hipnotizante ver como ese glande se cubría y descubría por su prominente prepucio. La punta de su verga lentamente empezaba a lubricarse con sus propios flujos C: Hace mucho no cojo, unas ganas de tener una buena puta acá Y: Y Ludmi? C: Ahí te muestro, pero antes... Pone un vídeo porno donde hay una muy buena culona haciendo twerk, próximamente ese culo iba a ser ensartado por una buena verga, pero ambos estábamos hipnotizados con los movimientos de ese gran culo. C: Ahora sí, te muestro el chat Cristian saca su celular y entra a Instagram, apenas entra veo que Ludmila había subido una foto, una mostrando mucho el gran culo que tiene. Cristian sigue masturbandose lentamente C: Mira lo que es eso boludo... no tiene sentido Y: Es un muy buen culo, la verdad C: Dale, Lucia no está acá, soltate. Sacate la ropa, hace lo que quieras Me empiezo a bajar el short, como él, saco mi pene y empiezo a masturbarme lentamente, poco a poco mi pito se ponía duro Y: No te duele? C: El que? Y: La verga? C: Por tenerla grande? Jaja Y: ... no, porque pajearte tanto C: Nah, además estoy acostumbrado, vos no? Y: Pero cuántas te vas haciendo? C: Y... ayer me habré hecho como 5, bah, me corrí como 4/5 veces. Esta es mi 2da paja hoy Y: Te pajeaste acá conmigo durmiendo? C: Si bro, pasa que me escribió Ludmi Entra al chat de Ludmila y lo último que se puede leer era un Lud: A las 14hs voy para tu casa, necesito verla en persona, a ver si es de verdad... Quedamos en silencio y miro la hora Y: Cristian, son las 13:53 boludo C: Ahí viene Ludmi, me la quiero coger toda Y: Pero yo sigo acá amigo C: No creo que le moleste que estés Cristian empieza a subir en el chat y había muchas fotos de su verga, las fotos de Ludmila estaban para ver una sola vez. Lud: Es enorme Dios santo, Posta tenes eso? C: Creo que mandé pruebas suficientes... (Foto oculta de Ludmila) Lud: Decís que entra ahí? Hace mucho no me lo usan... Está casi virgen C: Casi? Lud: Pasa que me gusta jugar con mi culito... C: Uff Lud: Pero nunca tuve una tan grande, creo que en mi vida, directamente jaja C: Hoy puede ser tu primera vez Lud: Siguen tus amigos en tu casa? C: Sólo mi amigo, Eze Lud: También es dotado como vos? C: Él? No, le mide la mitad Lo miro a Cristian con un poco de cara de molesto Y: ... no hacía falta Cristian C: Shh, así exalto mucho más mi verga Y: Ya resalta por si sola... Seguimos leyendo el chat Lud: Ah bueno, igual me gustan los tríos eh... C: Ya hiciste antes? Lud: Es una de mis metas en la vida, que me cojan entre dos C: Igual el tiene novia Lud: Pero la novia no está... Luego de esa frase hay una foto de Ludmila, está vez se podia ver. Su cuerpo flaco y figura de super modelo era totalmente increíble, en especial ese culo que podía matar a cualquier hombre. Esas tetas pequeñas eran hermosas, unos pezones dignos de ser chupados, era una mujer hermosa Lud: A ver si con eso cambia de opinión... C: Se la muestro? Lud: Cuando puedas, si jaja Cristian y yo nos seguíamos masturbando, el porno de fondo estaba fuerte y ya eran las 14hs. No sabíamos que tan puntual podía llegar a ser Ludmila, pero había que estar listos. Sin embargo, yo no sabía que hacer, no podía serle infiel a Lucia así por un momento de calentura. Se que ella tenía y tiene sus cosas que me hacen dudar y ponerme celoso, pero si algo sabía, era que no tenía que ser igual. Suena el timbre de la casa, ambos seguíamos desnudos C: Bro, tengo una idea Y: Uh dios mio, a ver C: Y si la recibimos así en bolas? Y: Vos te pensas que eso le va a gustar a ella? C: No seas boludo, viene literalmente a coger nomas, es una puta fácil, tenemos que aprovechar, cuantas veces soñamos con algo así? Es de fantasía bldo Por un lado, Cristian tenía muchísima razón, hemos estado noches enteras pajeandonos mientras fantaseabamos con estar con una mujer así, los dos, un trío. No quería serle infiel a Lucia, pero tampoco podía desperdiciar esta oportunidad C: Dale... Te juro que no le cuento a Lu Y: ... C: Vamos, dale Por inercia y por el apuro, seguí a Cristian hasta la puerta principal. Estábamos los dos desnudos y hasta hace un rato nos estábamos pajeando. Los dos seguíamos con las vergas muy duras, aunque la de él resaltaba mucho más. Nos paramos frente a la puerta. Suena el timbre otra vez C: Voy a abrir... Y: En que me metiste... Cristian se acerca a la puerta para abrirla, yo seguía teniendo mis dudas pero realmente estaba muy caliente. Mi pene estaba duro, pero el miedo hacía que este más gomoso que erecto. Cristian por su lado, la tenía demasiado dura, hasta se notaba que si pudiera, su glande estaría mucho más fuera de su prepucio, mojado y bien lubricado. Cristian abre la puerta. Lud: Apa... Hola, no? Jaja C: Hola Ludmi, pasa Y: ... Ahí estaba ella, estaba vestida cómoda, como si viniera del gimnasio. Ludmila no podía sacar su vista de nuestras vergas. Entra y se acerca a nosotros Lud: Mmm... me gusta que me esperen así eh... C: No hay nadie más en la casa, y tampoco va a llegar nadie, así que tenemos todo el tiempo que queramos Ludmila me mira de arriba hacia abajo, luego, fijamente mira mis ojos Lud: Tranquilo... tu novia no se va a enterar de nada, si? Y: ... Lud: Además, ayer cuando fuiste al almacén noté que me mirabas mucho Y: Bueno... sólo que... C: Pasa que Eze tampoco se puede resistir a una belleza como vos Lud: Ah no? Se nota bastante Su voz, como estaba vestida, esas miradas que sólo podían seducir, me estaban atrapando en algo que sabía que no iba a ser capaz de evitar. Ella clava su mirada en mi pito, el cual ya estaba muy duro. Tenía que tomar valor Y: Ay Cristian, en que me metiste Dios Lud: Ustedes tranquilos, hace rato que no me garchan, y hace rato que ando con ganas de dos a la vez... (mira la verga de Cristian) aunque esa cuenta como dos... jaja C: Viste que era real? Ludmila se acerca y empieza a acariciar la verga de Cristian Lud: Ufff está durísima Dios... Ludmila se arrodilla al frente de los dos, con toda su ropa puesta y con su carita, se lleva la verga de Cristian a la boca Lud: Mmm... C: Uy lpm... sos buenísima... Ludmila empieza a chupar, se notaba que lo hacia demasiado bien, su experiencia hacía que Cristian no pueda ni creerlo C: Como la comes hija de puta... Lud: Glogloglo... Ella se saca la verga de la boca y empieza a oler los huevos de Cristian Lud: Uf... ese olor a verga me está matando?... C: Perdón, no hice tiempo a bañarm- Lud: Sh... No me conocen aún, tengo algunos fetiches medios "raros" jaja... Mmm C: Entonces oleme toda la verga puta Ludmila empieza a masturbarse por encima de su calza, ya se notaba que estaba muy mojada. Empieza a gemir despacio, se la notaba muy diferente a como la conocí en el almacén. En el sexo parecía una puta enferma, creo que eso me estaba gustando. Ludmila se aleja de Cristian para ponerse al frente mío Lud: Voy también tenes olor en tu pitito? Y: ... Lud: Me vas a dejar olerte tus huevos?... los necesito... Luego de eso se acerca a mi agarrando mi culo, todo para evitar que no me aleje ni un poco. Metió completamente su cara en mi entrepierna y empecé a sentir su nariz, oliendo cada rincón de mi pene y huevos, especialmente entre mi pierna y mi pito, donde más se guarda el olor. Lud: Ahh... ahora quiero esto... Sin avisar se metió cada centímetro de mi pene en su boca. Estaba como poseída, parecía que realmente hace mucho que no cogía, hasta podría pensarse que hace mucho que no chupaba una pija. Lud: Glugluglu... Y: Ay dioos C: Viste lo que chupa la trola esta? Ludmila se la saca toda de la boca Lud: Ah... ahora seguís pensando en tu noviecita?... Y: ... Lud: Mira Cris, esta si que me va a entrar entera Ludmila mete toda mi verga en su boca, era increíble ver como todo mi pito desaparecía, como sus labios tocaban y mojaban mis bolas con toda su saliva. Ludmila se la saca entera de la boca C: Uhhh dios Lud: Ah... uf... bueno, eso fue fácil... con la tuya Cris... Sí que no voy a poder Y: Es muy chica mi pija? Lud: Cuanto te mide? Se ve chica, pero quiero saber medidas jaja C: Le mide 12cm nomas Lud: 12cm nomas??? Ay, y así tiene novia? Y vos con esa verga andas soltero? (Empieza a masturbar a Cristian) C: Uy si... por ahora Ludmila me mira Lud: Y sí... tu pito es chico ah, perdón que te lo diga asi Y: Nono, está bien, soy consciente de eso Me sentía muy extraño, realmente no estaba seguro de si quería estar ahí, estaba siéndole infiel a Lucia, aunque probablemente tenía varias razones para hacerlo, ella realmente nunca hizo nada. No sabía que hacer, una parte de mi no sabía que estaba pasando, de la nada Ludmila estaba en la casa, queriendo ser la puta de Cristian... Y bueno... coger conmigo también sólo para cumplir su fantasía de un trío, aunque no diera la talla con mi pene. Pero otra parte de mi quería irse y evitar completamente está situa

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CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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Ss3riousLv1· hace 878 dRelatos

Flor de descubrimiento (Parte 5)

Aquí les dejo la 5ta parte de esta historia  Para los que se perdieron la 4ta pueden verla acá  Nadia comenzaba el ritual, había acomodado todo minuciosamente y mientras el vídeo corría en la pantalla, llevaba su mano debajo del acolchado que para desgracia de este espectador lo que ocurría quedaba fuera de su vista. La tenue luz del velador iluminaba su rostro dónde podía ver sus blancos dientes morder sus carnosos labios mientras sus ojos intercalaban entre la pantalla del celular y la oscuridad de sus párpados. Solo me quedaba sospechar lo que ocurría debajo, por los movimientos que su codo dictaba debía imaginar lo que ocurría bajo sabanas entre sus largos dedos y todo su sexo. La elevación de mí boxer daba aviso de la química que ocuria dentro, el sexo que hace rato había tenido no lograba apaciguar lo que sentía en ese momento. El celular de Nadia se desliza por el estampado acolchado y ahora podía captarlo con la cámara, el zoom daba razón a mis conjeturas, el vídeo que corría era el que horas antes se había filmado en esa habitación, que nos tenía a Flor y a mí como actores principales. El espectáculo meticulosamente montado para ella estaba dando resultado, mientras ella miraba mí video teniendo sexo yo veía el de ella dándose auto satisfacción, los ratones hicieron detonar mí miembro que no tenía tregua, me quité la ropa interior y comencé a acariciarme. Tal vez lo que sucedería a continuación sería un error, pero necesitaba saber, lucrar con el hecho que la tenía bajo vigilancia para ver su respuesta, así que dejé la cámara un momento y entré a su perfil de instagram, no era sorpresa la cantidad de seguidores, la mina era un fuego y en todas las imágenes se podía ver su piel, para mi suerte su perfil era público. Fui a su última historia donde podía verse recién levantada con una tanga roja algo abierta de piernas dando los buenos días a sus seguidores. Solo tuve que comentar un emoji de un fueguito para obtener respuesta inmediata. El mensaje no tardó en llegar Nadia- ¿Y ese fueguito? ¿Pensás hacer un asado?  (el juego de hacerse la dificil no le servía conmigo ya que podía verla). Nico- Para hacer un asado se necesita más carne. (con esa sola indirecta estaba bien, no quería comprometerme en nada que quede registrado). Nadia- Pero nene que vas a saber, acá hay carne como para 4 personas. Nico- Encima vos sabes que comí asado hace poco y estoy bastante lleno. (en ese momento Nadia corta con las analogías de cualquier tipo) Nadia- ¿Epa otra vez con Flor? Me tenés que contar. La hija de puta se hace la sorprendida mientras tenía los dedos húmedos de masturbarse con el video.  Nico- Cuando quieras te cuento Nadia- Venite ahora y me contás. La muy zorra sin tapujos me estaba invitando a su casa a las once de la noche, realmente quería dejar todo e ir, tenía unas ganas inmensas de poseer a Nadia, queria ver como era en el sexo, si su personalidad dominante era solo en el cotidiano o afectaba su vida sexual, obviamente tenia mas experiencia que Flor y yo queria comprobarlo en carne propia, pero de hacerlo corria el riesgo del total bochorno, el fogoso día me habia dejado satisfecho, la erección que jugaba en mi pantalon no era para enfrentar a una piba como Nadia, que no se conformaria con menos de lo que recibió su amiga Nico- Ahora me tiro a descansar pero mañana cuando te levantas me avisas, paso y te cuento. Nadia- Me dejas con la intriga. Nico- La intriga va a valer la pena acordate. Pude ver como entraba un mensaje de Flor preguntando como estaba (parecía que había adivinado que hablábamos de ella). Flor- ¿Qué haces ? (con un emoji de dos manos chocando los índices) Nico- Terminado de bañar, en la cama revisando algunos mensajes y de pronto apareciste. Flor- Yo pensando un poquito en vos, no se que me hiciste pero estoy así desde hoy a la tarde. No la culpaba, si no fuese por la seguidillas de eventos que ocurrieron en el medio estaría igual, pensando en ella que realmente me traía loco, las buenas actitudes que tenía conmigo, su inocencia, la forma que me trataba y la manera en la que encajamos tanto en los besos, las caricias y lo sexual era sublime. Nico- Yo también estoy pensando un poquito en vos, no se si en lo mismo pero estoy pensando en vos. Flor- ¡Nabo! de verdad te digo, pensé bastante y creo que estoy un poquitito enganchada. Nico- Yo estoy igual princesa me tenes un poquito loco vos. Flor- ahora que me dejas mas tranquila contame en qué estabas pensando.. Nico- En algunas cositas que pasaron hoy y algunas que van a pasar cuando te vuelva a ver. Flor- Me interesa saber lo que me va a pasar cuando nos veamos. Nico- Quiero que sea sorpresa y para que te adelante algo me lo tenes que pedir bien. Flor- Por faaa (En un audio de voz beboteandome). Como me calentaba su voz ingenua y suave, quería tenerla conmigo. Nico- Me dijiste que no tenías con quien ir a la casa de Funes. Flor- mmmm dejame ver…. creo que pasado mañana podemos estar solos, ¿podes? Nico- para vos siempre puedo, mañana quedamos para ver cómo hacemos ¿te parece? Flor- Mañana te escribo cuando salgo de la Facu y quedamos. En ese momento me puse en plan para el día siguiente, si Nadia estaba tan caliente como parecía me iba a avisar para que vaya, vacíe el celu de cosas innecesarias ya que quería hacer una copia del vídeo de Flor antes de borrarlo. Daban las 9 y terminaba de desayunar cuando el celular da el aviso que esperaba, era Nadia diciéndome que estaba ansiosa por escuchar mí historia, envió un mensaje a Flor para ver cómo estaba y no cruzarme accidentalmente en el departamento, para mí suerte se estaba preparando para ir a la facultad. Llegué al departamento saludé a Nadia con un beso en la mejilla rozando los labios, coloqué el celular debajo del casco cuidadosamente mientras copiaba el vídeo, me saqué la campera que traía puesta quedando en remera y joggins mientras de piernas abiertas me abria lugar en el sillón del living, Nadia se sentó frente a mí en la silla, el negro remeron de los Rollings la cubría hasta sus nalgas, miré el hueco donde antes estaba la cámara y empecé la farsa de mí relato (porque ambos sabíamos que estábamos para otra cosa), comencé a describirlo tal cual el vídeo con el desnudo de Flor mientras Nadia sin ningún tipo de inhibición abría las piernas dejando ver su roja tanga mientras con una mano se tocaba un pezón… ya no había vergüenza en ella y el mensaje era directo, esto iba a suceder, la pregunta era ¿cómo y cuándo?. mí miembro empezaba a surgir entre mí pantalón lo cual comienza a notarse, pero en ese momento (al igual que ella) ya carecía de vergüenza alguna, no me molestaba en esconderlo. Ella agachando la mirada y abriendo la boca con un suspiro lo mira. Nadia- En el sexo que tuviste con Flor siempre faltó algo. Nico- ¿Qué faltó? (Le digo desconcertado). Nadia- Mira que te muestro, esto faltó. Se levantó de la silla, lentamente se acercó y comenzó a bajarme los pantalones dejándolos caer sobre mis pies, colocó en su boca mi miembro que aun estaba dentro de la ropa interior y solo cuando la tela estaba completamente húmeda y mi verga erecta la liberó, se detuvo a observarla mientras yo deslizaba mí pantalón dejando mí parte inferior completamente desnuda, cuando terminó de examinarlo metió solo la punta en su boca, haciendo una fuerte succión y dejando todo el tronco fuera de semejante goce, intenté adentrar más mí miembro en su boca pero me detuvo, a modo de castigo solo siguió por mis 2 testículos, lamiendo y engullendo cada uno de ellos, dejando todo el tallo de mi miembro sin tocar… la brujería que había hecho estaba dando resultado ya que ahora solo deseaba tenerlo entero dentro de su boca. Ella lentamente se levantó pasando el perfumado pelo frente a mí cara, recorrió el vacío living guiándome hacía al dormitorio principal, mí dura verga me indicaba el camino hacia el cuarto más grande, un lugar desconocido para mi hasta el momento. Al descubrirlo pude ver en medio una enorme cama frente a un gran espejo y un tocador, a diferencia del otro este estaba alfombrado y una pequeña vela aromática impregnaba el aire con aroma a coco. Se colocó en la cama frente al espejo y pasando sus manos bajo el remeron deja caer su tanga al piso lentamente para luego sentarse en la cama abriendo generosamente sus piernas, sus palmas apoyadas sobre la colchon, su inclinación hacia atras, el pliegue de la larga remera tapaba su entrepierna dejando ver una leve sombra de lo que había debajo, con un movimiento de sus ojos me señala el camino, voy relamiendo mis labios quedando de rodillas frente a la cama y escondí mí rostro debajo de su remera para empezar a propinarle sexo oral, podía saborear sus depilados labios vaginales a la perfección, su humedad se mezclaba con mi saliva y su jadeo empieza a cortar el silencio de la habitación, siento una presión en mi nuca, era su mano empujandome contra su sexo, usaba sus piernas para apretar fuertemente mi espalda, me atrapaba en sus muslos mientras comenzaba a recostarse en la cama, fue cuando pude ver bien su conchita depilada con tatuaje pequeño “carpe diem” (disfruta el momento).  Lo que en principio eran lamidas se fueron transformando en un exaltado choque de mi cara contra su entrepierna que cada vez se hacia mas fuerte por la presión que sus piernas ejercian sobre mi nuca, mientras ella hallaba el extasis que brotaba en cada suspiro yo me encontraba atrapado, sometido y asfixiado contra su sexo, no podía liberarme (al menos no suavemente), solo al pasar del tiempo sentí que la presión de esas largas piernas bronceadas era menor y podia reincorporarme, respirando profundamente con mi cara completamente mojada hasta mi flequillo, mi visual era el tatuaje de “carpe diem” en su sexo, la boca estampada en su remera sacandome la lengua y su cara socarrona sonriendo desde arriba que me ordenaba que me quite la remera, mientras ella ya parada a mi lado se quitaba la suya. Pude ver a Nadia completamente desnuda (no se si existe la Barbie hawaiana pero si existiera debería tener esa forma), sus pechos caen frente a mí, sus duros pezones en la punta de su pequeño pecho que cabía perfectamente en una mano, desde abajo arrodillado pude ver la sonrisa de Nadia que acechaba como un niño que iba a hacer una travesura. Nadia- Acostate en la cama (ella no pedía, ordenaba y mi cuerpo obedecía como si me lo hubiera hackeado). Se sentó poco a poco sobre mi miembro completamente estallado en venas que con su mano ayudaba a introducirlo, poco a poco logró enterrarlo todo en su vagina y al liberar su mano agarró mis 2 huevos fuertemente como si quisiera llevar el ritmo de la cabalgada que comenzaba a darme, podía sentir el peso de cada una de sus manos, la que estaba en mi pantorrilla sostenía todo su peso y la otra ejercía una presión casi masoquista sobre mi testículos, con sus rodillas dobladas y su arqueo de espalda que mostraba la parte baja de su mentón, los pechos se movían con un leve vaivén y su abdomen plano terminaba con la frase “disfruta el momento” mientras veía a mi amigo disfrutandolo, entrando y saliendo de su bien dilatada conchita, las venas de mi miembro entero recorriendo la entrada de su sexo, la imagen que el espejo me regalaba era la de sus mechas sueltas y su hermoso culo rebotando sobre mi miembro, coordinamos las exhalaciones que remueven el olor a vela aromática del aire, ambos estabamos por acabar, estaba muy cerca de hacerlo cuando ella deja su posición y me mira presionando fuertemente mis testículos. Nadia- ¿Qué haces? ¿Querés acabar? no tenés permiso de acabar vos. (mientras quitaba su concha de mi chorreante miembro). Se acostó a mi lado mientras con una mano me masturbaba y la otra sobaba mis huevos. Nadia- ahora si podes acabar (jalando enteramente mi miembro hacia atrás y apretando fuertemente mis testículos) El chorro de semen se elevó y cayó impactando en mi pecho la fuerza realizada me obliga a cerrar los ojos mientras mí miembro sigue dilapidando

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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JJonathanferroLv1· hace 1133 dRelatos

Michelle, jarocha sexi

Una última parada antes de irme de veracruz fue pasar a ver a Michelle, una morena maciza, que fue mi crush durante algunos años, ella ya casada, con un esposo que es un patán, que se siente superior y que la última vez me cogi a su esposa casi casi en sus narices, volvimos a salir, esta vez fuimos 5, Michelle y su esposo, mi mejor amigo y su novia y pues yo solo, mi novia ya esta en monterrey, el se burlaba de mi por estar solo, cada vez se ponía más ebrio y más insoportable, incomodado a todos, yo solo me reía, mi amigo se dio cuenta de que algo pasaba entre Michelle y yo, ya que en más de una ocasión nos descubrió las miradas que nos echábamos, solo me mando un mensaje diciendo que era un cabron, pero que el tipo se lo tenía merecido, que no diría nada, el tipo ya de plano estaba tan ebrio que vomito dos veces, mi amigo y su novia decidieron irse y no los culpo, Michelle me pidió si los podía llevar a su casa, lleve la camioneta, para no batallar lo pusimos en la cajuela, así si volvía a vomitar no manchaba los asientos, el tipo iba inconsciente. M: se volvió un alcohólico, pero lo peor es que a las 5 cervezas ya anda mal. J: sin ofender, pero me dio lastima. M: dimelo a mi, ya solo toma, ni me toca, ya llevamos algunos años de casados 2 años y aun no puedo quedar embarazada, yo soy fértil, pero la culpa es de el. J: pues si que tienes un problema, y tu quieres ser madre? M: si, pero nomas no se puede, aparte tenemos poco sexo, de la última vez que viniste y que fui infiel, solo hemos tenido sexo 2 veces y si me molesta, porque para ver culos si se le para, pero al tener a este mujeron al lado no. J: pues si que es un pendejo. M: ya lo se, pero no hablemos de él, esta tan ebrio que de seguro ya se quedó dormido y mañana no recordara nada, y sabes que? Quiero aprovechar esta oportunidad. J: y como la quieres aprovechar? M: contigo, en la cena dijiste que cambiarías de trabajo y que no sabes cuando volverás a venir. J: eso es cierto. M: pues vamos a mi casa, dejamos a este pendejo en el sillón y nosotros nos vamos al cuarto. J: vale. Llegamos a la casa, a como pude lo baje y lo lleve al sillón, la verdad el tipo daba pena, la camisa vomitada y oliendo a mierda que tira pa atrás, de me había bajado la calentura, pero nomas llegar al cuarto y besarme con Michelle me volvió a llegar, besaba con una desesperación, se ve que hace mucho que no tenía nada de acción y quería sacar toda esa pasión acumulada. M: quiero más de esto. Lo dijo agarrándome mi verga por sobre el pantalón. Se arrodillo y me la saco para empezar a comersela, se metía solo la cabeza y un poco más de la mitad, saboreaba muy bien mi verga. M: sabes? Solo he visto dos verga en mi vida y la tuya me gusta. Y volvió a comersela, trataba de llegar hasta lo más profundo, le daban pequeñas arcadas, pero seguía adelante. M: y si ahora me chupas tu? Ella se acostó en la cama y se quito toda la ropa, yo me puse de rodillas y me fui a comerle la vagina, algo que en realidad me gusta, por lo que me comentó era la primera vez que alguien le hacía eso y parecía disfrutarlo mucho, entregada a más no poder, logre hacer que se viniera, usando la boca y los dedos. M: ahora si metemela, pero hazlo sin condon y vente dentro de mi, quiero toda tu lechita dentro de mi. No la iba a decepcionar, me puse en medio de ella y se la metí de una, estaba tan mojada que entró muy fácil, ella lanzó un grito y supe que se volvió a correr. M: que rico se siente así, me encanta. Seguí con un fuerte mete saca, la quería llenar de leche, pero primero quería disfrutar de ese tremendo cuerpo, mientras se la metía baje mi boca y comencé a chuparle las tetas, algo que la empezó a volver loca. M: así, así, sigue papi, que rico se siente tu vergota. Pasaron 20 minutos, ella no quiso cambiar de posición, así así seguimos así, cuando le dije que ya me venía. M: si papi, tirame tu lechita dentro de mi y déjame embarazada por favor, quiero tener un hijo tuyo papi, échame la leche adentro. Deje salir todo dentro de ella. M: iré a monterrey, solo para asegurarme de estar embarazada y si no lo estoy, pues volver a intentarlo.  Mi telegram es Jonathanferro por si gustan mandar mensaje. Se agradece si dejan puntos y comentan el post.

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SsarahxLv1· hace 1592 dRelatos

cosas de sissys

He usado bragas Maquillaje y perfume Me he puesto una falda Me he puesto un vestido He usado tacones altos He usado una peluca femenina He usado aretes Me he depilado He usado sostén He ido de compras completamente vestido demujer He ido a un bar gay vestido de mujer He salido a buscar polla vestida de mujer Me excitan las pollas He tenido sexo vestido de chica He colocado anuncios personales buscandohombres He respondido anuncios personales de hombres Se me hace la boca agua cuando veo una polla He chupado polla Me he tragado el semen de otra persona Me he follado con un consolador He tenido una polla follándome el culo Y tu? un pinto por cada cosa, yo tengo 21

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DDanielpasivo10Lv1· hace 1592 dRelatos

Relato de mi primera vez probando leche. Real

Mayormente los fines de semana yo me quedaba a dormir a la casa de mis tíos. Porque mis padres trabajan organizado eventos.  Acompañaba a mis primos a los partidos de fútbol que se hacían en el barrio, yo nunca jugué pero calentaba mucho ver esos hombres sudados y ver cómo se les marcaban sus miembros, mirar la masculinidad en todo su esplendor.  Una tarde, se armó un partido tíos, contra primos. Terminado este partido uno de mis primos y su primo. O sea primo de mi primo nos quedamos a dormir en la misma habitación en casa de mis tíos.  Es noche aproveche para hacer preguntas a través de juegos referidas a cuestiones sexuales, ellos se mostraron muy interesados. Entramos más en confianza y nos disponemos a subir la apuesta a través de retos o apuestas. El primo de mi primo se notaba un poco más tímido con los juegos pero mi primo no, todo lo contrario. Uno de los retos era mirar un vídeo para adultos y al que se le pareba la pija primero perdía. Ninguno quería perder porque el que perdía tenía que hacerse la paja y acabar.  El primo de mi primo y mi primo se empezaron a poner duros, y yo me puse igual cuando ví como sus pantalones deportivos y cortos dejaban en evidencia la firmeza de sus erecciones.  En ese momento tomé todo el coraje que tenía y me acerque a los dos y con mis manos toque por primera vez no toque una si no dos pijas a través de sus pantalones cortos, mis manos ocupadas al mismo tipo, no lo podía creer quería más. Estaba dispuesto a todo esa noche.  Empecé a pajearlos con el pantanlones puestos. Hasta que mi primo me corrió la mano y se bajó el solo el pantalón para que lo siga pajeando, en ese momento mi corazón no paraba de palpitar estaba tan exitado, mi nivel de calentura era tal que me mojaba cada vez más. Quería chuparlo todo. Su pija era una piedra, dura , firme y con las venas marcadas. Cuando tomaba más coraje para agacharme y empezar a chuparsela, el primo de mi primo también se baja los pantalones y fue aún más la gloria, su cabeza empezaba a chorrear hilos de baba y su forma era más arqueada.  No aguante más y empecé a chuparle la pija a el primero. No pare de chuparlas primero una después la otra. Me la metía toda en la boca y los jadeos de ambos más me exitan hasta que mi primo me acabo en la boca primero y probé por primera vez el sabor del sexo...  Si les interesa mi relato dejen sus comentarios. Está historia continúa . No termino ahí la noche.  (Historia real)

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MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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BBecardioLv1· hace 1592 dRelatos

Regalo de cumpleaños a mi amigo (cornudo)

Mi mujer estaba viajando de regreso de las votaciones a nuestra casa, yo esa misma noche me dispuse a hacer una fiesta con mis amigos festejando el cumpleaños de uno de ellos (Álvaro). Tomamos, fumamos y comimos hasta no dar más y yo seguía a la expectativa si se irían de mi casa mis amigos o se quedarían a dormir, en el estado que se encontraban se quedaron y llegada la hora en la que mi mujer venía estaban todos durmiendo. Fui a buscarla a la garita y la acompañe de regreso a casa, comió algo y del cansancio se acostó a dormir. Yo hacía mucho tiempo venía fantaseando con mi mujer sintiendo y comiendo la verga de alguien más y en el estado que me encontraba no daba más mi cabeza dando vueltas con ese tema, pero esa noche me anime a lograr que sucediera. Fui a donde estaban todos durmiendo y como pude lleve a Álvaro al cuarto donde estaba durmiendo mi mujer, lo coloque donde debería de estar yo y los deje allí por la noche, me quede dentro de un ropero el cual tenemos y se puede ver hacia fuera devido a la malla que tiene. Ya me estaba durmiendo, tenía frío y aparte de eso no era un lugar cómodo pero cuando me disponía a desistir escuche a mi mujer - "Amor estas despierto?" Álvaro estaba en el 5to sueño y no contestó, pero pude ver como ella dirigió su mano a la entrepierna de él, comenzó a masajearlo mientras movía sus piernas de las ganas que ella tenía. Cabe aclarar que mi amigo es alguien normal, unos kilitos de más pero nada extraño ni llamativo al igual que yo, pero esa noche me dejaría boquiabierto. - "No me importa si no te despertás yo me voy a sacar las ganas..." Vi como corrió las sábanas y le bajo los pantalones, estaba todo oscuro pero al llevar un buen rato allí ya podía ver bastante bien en la oscuridad y note el tamaño de su verga 😱, nunca supe eso de él y me sorprendió cuando vi unos 25 20 cm de pija. Ella no lo noto, comenzó a chuparsela y mi corazón empezó a latir a mil, no podía dejar de ver como se la estaba tragando con una intensidad y ganas nunca antes vistas mientras mi amigo siquiera se había despertado. Al cabo de un rato y babearsela por completo se subió encima de él, ella precento la cabeza de su enorme pija en su apretada vagina y se sentó muy suavemente, pude ver su expresión de sorpresa y placer cuando sintió todo aquello dentro de ella y comenzó suavemente a subir y bajar mientras torcia su cintura acompañando el movimiento... Yo no podía resistirme a esa exitacion estaba a punto de venirme y tuve que dejar de tocarme para no quedar fuera de juego, quería seguir viendo todo con lujo de detalle mientras mi verga pedía a gritos descargar mi leche en su rostro. Ella siguió montando lo sin que el siquiera se enterarse y ella tampoco sospechaba de ello pero al cabo de un rato cuando ella estaba a punto de venirse pego un gemido semi grito que se escucho por toda la casa. Se dejó caer y su rostro quedó al costado del suyo y allí pudo ver que no era yo, su cara cambió automáticamente... Se levantó despavorida... No entendía nada ella... Lo miró de arriba a abajo y no podía creerlo, lo había echo con mi mejor amigo y el no siquiera se había despertado... Se vistió le subió el bóxer a Álvaro y corrió a buscarme por la casa, al salir del cuarto yo me coloque a un costado de la cama haciéndome el dormido ella por obvias razones no me despertó pero se fue de la casa (luego me entere que se había ido a la casa de su madre) pero ella olvidó un detalle y fue que dejó su corrida en la verga de mi amigo, cuando ella ya se había ido vi como esa corrida fue descomunal, el aún seguía duro y tenía tu verga empapada de la corrida de mi mujer. Al otro día cuando todos comenzaron a despertarse, el fue al baño y volvió con una actitud rara, buscaba algo, no comprendia porque había quedado así su verga si siquiera había teniado relaciones, y fue allí cuando me preguntó : - "Che Beco, se fueron temprano" A lo que yo le conteste - Siiii, te la pasaste bien en el cumple, ese fue mi regalo! Me dio un abrazo y luego de desayunar se fue cada cual para su casa. Ya antes de que mis amigos se fueran le mandé mensaje a mi mujer que donde estaba: -Amor donde estas? -"Hola amor, ayer me sentía mal y me tuve que ir a lo de mamá porque no había caso te llame y no despertabas" -Encerio amor? Te pido disculpas estaba en un estado la verdad, estas bien? -"Si amor ya me encuentro mejor, avisame cuando se vallan tus amigos así voy para casa" -Aquí ya no queda nadie... Esa misma tarde tuvimos sexo y al momento de meter mi verga pude sentir lo abierta y mojada que estaba ella, no se había bañado luego de el encuentro con mi amigo y podía denotar lo caliente y abierta que la había dejado, entonces le tire un comentario para ver su reacción... -Fua amor si que estas mojada y abierta.... -"...hay.... Si amor sabes como me pones..." La mire a los ojos mientras me decía eso y ella desbiava si mirada mientras de ponía colorada. Era obvio lo que había pasado antes y ella me lo quería esconder, pero ella no sabe que yo pude ver todo con lujo de detalle

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LLg4920Lv1· hace 1977 dRelatos

Primera experiencia como bisexual

Hola , pues quiero contarles mi primera experiencia en el mundo del pene , tengo 20 años y un día , entre a un sitio de citas gay , yo estaba muy caliente y fingi ir a la escuela, entre tanto buscar , encontré a un señor como de 45 años que me dio su dirección, yo estaba súper nervioso , pero estaba más caliente que otra cosa , nos llamamos y me guió hasta su casa , lugar que al principio ni encontré y cuando llegué me dio algo de miedo , en su casa no perdí el tiempo y me saqué el pene , me dio un condón y procedí a metersela (primera vez que metía mi pene en algo ya que era virgen ) se la metí y fue algo raro, ya que no sentía muy rico , después comenzó lo extremo , ya que el solo se subió en mi y se movió tanto que me vine 2 veces , yo quería probar lo que era tener un pene en mi ano, pero el era pasivo, entonces me resigne a solo metersela , al final me vine en su boca y aprendí a como meter la verga , como me quede con ganas , busque a otro persona que me la quisiera meter , no fue difícil, lo difícil fue encontrar a alguien que quisiera usar condón, busque a un señor muy buena onda como de 40 años que me recogió en un lugar y compro y pago todo, estaba nervioso , pero cuando se puso el condón entendí que no había vuelta atrás(eran de sabores ) se la mame y le agradó y al momento de metermela me dolió un poco , pero fue fantástico, me gustó mucho y probé varias posiciones que valla que me gustaron , al final todo salió bien y resulto que después de tremenda primera cogida , me dolían las piernas y la espalda me dolió al rededor de 1 semana , saludos.

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LLg4920Lv1· hace 1977 dRelatos

Primera experiencia como bisexual

Hola , pues quiero contarles mi primera experiencia en el mundo del pene , tengo 20 años y un día , entre a un sitio de citas gay , yo estaba muy caliente y fingi ir a la escuela, entre tanto buscar , encontré a un señor como de 45 años que me dio su dirección, yo estaba súper nervioso , pero estaba más caliente que otra cosa , nos llamamos y me guió hasta su casa , lugar que al principio ni encontré y cuando llegué me dio algo de miedo , en su casa no perdí el tiempo y me saqué el pene , me dio un condón y procedí a metersela (primera vez que metía mi pene en algo ya que era virgen ) se la metí y fue algo raro, ya que no sentía muy rico , después comenzó lo extremo , ya que el solo se subió en mi y se movió tanto que me vine 2 veces , yo quería probar lo que era tener un pene en mi ano, pero el era pasivo, entonces me resigne a solo metersela , al final me vine en su boca y aprendí a como meter la verga , como me quede con ganas , busque a otro persona que me la quisiera meter , no fue difícil, lo difícil fue encontrar a alguien que quisiera usar condón, busque a un señor muy buena onda como de 40 años que me recogió en un lugar y compro y pago todo, estaba nervioso , pero cuando se puso el condón entendí que no había vuelta atrás(eran de sabores ) se la mame y le agradó y al momento de metermela me dolió un poco , pero fue fantástico, me gustó mucho y probé varias posiciones que valla que me gustaron , al final todo salió bien y resulto que después de tremenda primera cogida , me dolían las piernas y la espalda me dolió al rededor de 1 semana , saludos.

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JJmdp4Lv1· hace 1981 dRelatos

Trago leche en cerveceria (parte 2)

Cuando llegue a casa no podía dejar de pensar en esa pija, en como me manejo. Tuvimos un sexo increíble con mi novia, ya que me encontraba super caliente. Pasaron unos días y me llego un wasap, putita hoy paso a ver que ropita tenes, quiero verte vestida de nena y dejarte algunas instrucciones. Y me adjunto una foto de mi carita con su pija en mi boca. Le pedi por favor que no venga, pero ante su respuesta cortante y autoritaria, solo pude decirle a que hora iba a estar solito en la casa. Cuando llego paso directamente a la habitación y me pregunto donde tenia las cosas “sexys” de mi novia. Al indicarle donde estaban fue directamente a agarrar la cajita y desparramarla por la cama. Separo las tanguitas, los bodys y las medias. Mientras iba mirando me ordeno desnudarme. Yo seguía pidiéndole por favor que se vaya, que no siga pero lo canse y me ordeno: -Puta cállate, tenes prohibido seguir hablando y solo vas a poder contestarme si yo te hago una pregunta. QUEDA CLARO? -Si, perdón. Y agache la cabeza. Me quede a un costado desnudo y con la cabeza gacha, esperando. Varios minutos después, eligió el primer conjunto que quería que me pruebe y me lo dio. Luego otro y otro, hasta probar toda la ropita. Con el ultimo conjunto puesto todavía saco su pija y me ordeno arrodillarme. Me puso la pija adelante y me pregunto - ¿a ver puta, que queres hacer ahora? -Quiero chuparle la pija señor. ¿Por favor, me deja? Me agarro la nuca y me enterró la pija hasta el fondo de mi garganta, provocándome arcadas. Empezó a cogerme la boca, se me caían las lágrimas de las arcadas pero no la sacaba y cada vez iba más rápido y era mas violento. Sentí que iba a acabar y quise soltarme, mala idea ya que me agarro más fuerte de la nuca y me acabo directamente en la garganta. Lo trague instintivamente para no ahogarme. Se vistió y se fue sin decirme nada. Me puse a ordenar todo y cuando estaba terminando me di cuenta que seguía con el ultimo conjunto puesto, y mi pija muy dura. Me hice una hermosa paja y termine de ordenar. A los dos días me llega otro mensaje de wasap. “Puta hoy tenes una tarea: Te vas a volver a vestir como el otro día. Vas a agarrar ese dildo que tenias en la caja y te lo vas a meter en la cola. Cuando logres meterlo entero, lo vas a meter y sacar haciéndote la paja hasta acabar. Y de eso, quiero un video. Ni se te ocurra decirme que no, MIRA” y adjunta una foto en la que me veía vestida de nena chupándole la pija en mi pieza. Espere un rato a quedarme solito, me vestí y me acosté en la cama a cumplir la tarea que mi amo me había encomendado. Cuando termine, le mande el video por wasap. “Muy bien putita, repetis tres dias más la tarea cambiando de ropita” Un día voy saliendo de casa con mi novia y estaba sentado en la vereda, casi me muero. Me hice el que no lo conocia y segui caminando. Al ratito me manda wasap “Que linda cara pusiste, me parece muy bien que sepas que soy yo quien decide si tenes problemas o no. Decile a la cornuda que tenes que pasar por el shopping a buscar algo en una hora, te espero ”. Inventé una excusa medio mala y fui, me aviso que estaba en el baño, entre y ya estaba por acabar, me descargo una cantidad enorme de leche en la boca, me miro mientras lo tragaba y me pidió mostrarle mi boquita vacía. Me fui corriendo, compre algo para tomar y segui camino. Ese mismo día me invitó a un Partido de futbol que se jugaría al dia siguiente. Me pareció super extraño pero no me podía negar… fui a la cancha a la hora citada y habia un turno jugando. Cuando salen, estaba mi nuevo amo, que sale ultimo, el resto del equipo ya estaba yendo al vestuario. Me señala la puerta y me empuja un poquito. Cuando entro, me encuentro los 5 jugadores en bolas parados en ronda, me señala con la mano el centro de la ronda, y no hizo falta que me diga nada mas. Fui directamente al centro y me arrodille. Abri mi boca y esperé. El que tenia en frente se acerco y metio su pija en mi boca, luego dos mas se acercaron para que los toque con mis manos. Fueron intercambiando lugares, hasta que todos tuvieron su pija en mi boca. Me empujaron, haciendome caer hacia adelante, y quedando de perrito. Sin decirme nada, uno de ellos acerco su pija a mi cola y la enterro hasta el fondo. Por suerte había puesto su mano en mi boca, xq el grito que pegue por el dolor se hubiera escuchado en el quincho de la entrada. Uno a uno me fueron cogiendo todos, hasta que el primero empezó a acabar en mi cara, lo que motivo al resto a dejarme toda llena de lechita la cara. No me dejaron bañarme, pero si usar mi ropa interior para limpiarme un poco. Así volví a mi casa. Y como ya era costumbre, al ratito me llego por wasap el video grabado esa noche.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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TTiagoMexLv1· hace 1990 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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AAnahistoriasLv1· hace 1990 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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