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#Anal

Fotos, gifs y packs de Anal subidos por la comunidad.

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CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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RrolachiLv1· hace 878 dRelatos

Con mi mejor amiga (parte 2) al fin

Así pasaron unos días siguiendo una clase de rutina, yo llegando de trabajar y pasando la tarde juntos como amigos, hasta que un jueves cuando llegue del trabajo tipo 3 de la tarde, la vi en la cocina preparando un plato de comida, dándole la espalda a la puerta y en tanga, la abrace por sorpresa y le dije en broma "O llegue en mal momento o en el mejor momento" ella solo río, me agarro una de mis manos y me dijo que se había bañado y al no tener que salir a ningún lado ya se había puesto cómoda para después acostarse, y creyo que era buena idea prepararme el almuerzo a mi ya que me habia olvidado de prepararme uno para llevar, le pregunte en tono sarcástico si eso significaba que no tenia corpiño y me dijo en un tono entre burlón y seductor dándome la razón, levantando la cara y quedando nuestras bocas a nada de tocarse, yo quise cortar ese momento convencido de que mi cerebro estaba mal pensando todo y le dije que iba a entrar a bañarme, al salir y por el mismo apuro del inicio no me llevé ropa, así que salí tapandome con mi toalla de la cintura para abajo, estando por abrir la puerta mi amiga me llama diciendo que ya estaba la comida, le dije que me diera tiempo de vestirme pero de un solo grito me convenció de sentarme en la mesa, estábamos conversando hasta que termino de comer, y sin avisarme ella me abraza y se sienta en mi entrepierna, dejando su cara muy cerca de la mía, agradeciendome que la cuide y la apoye en el momento que estaba pasando, cuando quise responder ella empezó a mover sus caderas haciendo que esta vez si mi pene se parara por completo, ella al tener solo una tanga puesta podía sentir toda mi verga rozando su vagina por encima de la ropa, pero lejos de incomodarse se mordió el labio y seguía moviéndose, por instinto baje la mirada y vi como sus pezones estaban super duros, se les marcaban tanto que parecía que no llevaba nada, mi amiga me levanta la cara y me dice riéndose que su ojos estaban ahí arriba, pero casi de inmediato empezamos a besarnos, inconscientemente mi mano derecha fue a parar a su culo el cual se seguía moviendo arriba de mi pene mientras que mi mano izquierda le acariciaba la cara, hasta que también por instinto pase esa mano por debajo de su remera tanteando sus tetas, le quiero sacar esa remera para dejar sus tetas a la vista pero corta el beso y me detiene, le pregunte si estaba todo bien y si quería que paremos y me respondió que si quería hacerlo pero le daba vergüenza sacarse la remera ya que ella misma consideraba que estaba gorda, le respondí que eso no lo sabía, pero si asi era el caso entonces era la gordita más sexi que conocí, nos besamos otro poco cuando ella misma es la que se saca la remera y me deja sus tetas en toda mi cara, yo procedí a chuparlas tal como lo había fantaseado años atrás, mientras pasaba mi lengua por una a la otra le estimulaba los pezones con mis manos, mientras que mi verga no aguantaba estar bajo la toalla al escuchar que ella había empezado a gemir muy despacio, al tener un bebé de poco más de un año y medio sus tetas aún estaban produciendo leche, la cual logre sacar luego de un rato chupando, esa sensación le produjo más placer a ella quien me agarraba la cabeza para que no me separe de sus pezones, a los segundos y sin sacar sus tetas de mi boca, se acomoda sobre mis piernas para poder sacar mi pene de la toalla y empezar a tocarme, quedando gratamente sorprendida ya que si bien tenía una referencia de como era al verme en ropa interior, jamás me había visto duro, y soy orgullosamente un team sangre de 20 cm, por lo cual ella empieza a pajearme, y yo con el rozar de sus suaves manos casi acabo sin exagerar, estuvimos asi unos minutos hasta que logre colocar mis dos manos en su culo para poder agarrarla y levantarla, para posterior sentarla en la mesa, le abrí las piernas y vi su vagina detrás de esa tanguita la cual no tapaba los plieges, dejando ver un anticipo, se la voy bajando sin decir nada y me pongo en posición para empezar a lamer, levanto la mirada y la veo con la cara al rojo vivo pero sin decir nada tampoco por lo que empiezo a lamer poco a poco hasta aumentar el ritmo haciendo lo mejor que podía sin perder la oportunidad de agarrarle una de las tetas con mi mano libre, ella gemia cada vez más lo que me motivaba a seguir adelante y me ponía la verga aún más dura, y si bien ella ya estaba caliente y lista para avanzar, yo quería hacerla acabar, por lo que seguí un rato más hasta que me empece a dar cuenta por sus contracciones que faltaba poco, con mi otra mano me empecé a ayudar dandole más estímulo y sin avisarme nada acaba a chorros en mi boca, se le notaba que hace mucho no la tocaban ya que se quedó quieta unos segundos viéndome y me pidió otro beso como excusa, yo aproveche y empecé a meterle mis dedos en la vagina de sorpresa mientras nos besabamos y al todavía estar sensible gimió más fuerte y acabo más rapido, me da una abrazo y fue ella quien va de sorpresa y me agarra la verga empezando a pajearme suavemente, yo solo la mire a los ojos viendo su cara de gusto con lo que estaba pasando, hasta que abre sus piernas y me guía el pene a la entrada de su vagina, agarra su cartera que estaba del otro lado de la mesa y saca un preservativo, dejando claro que ella ya tenia planeado llegar a esto, me lo coloco y se la metí sin llegar hasta el fondo para ver su reacción, ella soltó un gemido y su respiración empezó a ser agitada, empecé lento ya que no sólo ella estaba sensible si no que yo también, la tenia dura hace mucho pensando en llegar a ese momento y al sentir el calor de su vagina sentí un placer que nunca había experimentado, era apretada pero justa para mi, seguí asi hasta que poco a poco iba más rápido, ella gemia con cada embestida, todo esto aun sin metersela por completo aunque ella no lo sabia, me lo demostró al referirse a mi tamaño en uno de sus gemidos, cuando le dije que no era toda se ofendió y con sus piernas empujó sus caderas para recibirla, soltó por primera vez en toda la tarde un grito de placer y me exigió que aumentará el ritmo, pero cada vez estaba llegando más a mi limite y no quería que eso quede ahi por miedo a que no se repitiera en el futuro, "vamos a la cama, quiero ver ese culo rebotar" fue lo que le dije como excusa para parar un poco y asi recuperarme, ella sonrio y dijo que si con la cara demostrando que le gustaba la idea, la levante de nuevo dejando mi pene adentro de ella y la llevé a la habitación, la dejé caer en la cama y como si lo hubiéramos planeado ella se pone en cuatro al sentir el colchón, esa imagen hizo que todo lo demás se me olvide, me agache abrazando ese culo y empece a besar sus nalgas hasta que le di una nalgada y ella soltó un gemido pidiendo otra, le di unas 3 nalgadas más viendo como su culo se movía de un lado al otro y ya con mi cerebro en modo primitivo se la metí hasta el fondo de un solo envión, ese ruido de sus caderas chocando con las mías retumbaban en toda la casa, lo único que tapaba ese ruido eran sus gemidos, ella deja caer sus hombros sin bajar su culo y veía como sus tetas que sobresalían por los costados se movían como gelatina, asi que decidí agarrarla de los pelos y levantarla mientras les daba más nalgadas, eso no hacía más que calentarla más a ella que no quería parar, yo por otro lado escuchaba sus tetas rebotar al igual que su culo y parecía que mi pene iba a explotar, ella lo sabía y me provocaba hasta que pasó lo inevitable, Nunca en mi vida había acabado así, el preservativo casi que no daba a basto, ella da un último gemido y al sacarla me saca el preservativo y le hace el típico nudito, yo me acuesto y ella se tira a un costado mio apoyando sus tetas en mi pecho y con una de sus manos tocando mi pene, yo también aproveche y lleve mi mano hasta apretarle una de sus nalgas, hasta que ella se mueve y pone su boca al lado de mi pene ya a media asta, empezando a hablarle diciéndole que estuvo muy cerca de acabar por tercera vez dándole un beso en la punta, casi como si fuera independiente mi verga se para como si nada, ella le "agradece" y lo chupa unas dos veces antes de levantarse, ponerle otro preservativo y sentarse en él, empezando a cabalgarme mientras se tocaba, mostrándome como su culo me aplastaba en el proceso, estuvimos asi un rato hasta que ella volvió a acabar y cayó de costado, al verla así y aún teniendo mi pene preparado me acerque para volver a metersela pero dude ya que su culo apuntaba en mi dirección y considere por unos segundos metersela por ahí, pero no lo hice por el simple motivo de que llegar a su vagina era una cosa, pero para lograr hacerle un anal tenía que "atravesar" sus nalgas y no me tuve la suficiente fe, a menos que se las abra, mientras todo eso pasaba por mi cabeza, ella mira hacia atrás y me ve con la verga dura mirándole el culo y me dice en tono burlón si ya estaba cansado, cosa que me tome personal, le levante la pierna y la empecé a coger con todas mis fuerzas haciéndola gritar como al empezar, y aunque los dos ya estábamos sensibles seguimos así durante prácticamente toda la noche, perdí la cuenta de las veces que acabamos en conjunto, agotando todos mis preservativos y los de ella, hasta quedarnos dormidos desnudos y con mi pene en su vagina hasta la mañana siguiente que me levante a trabajar, yo creo que si dormí 2 horas fue demasiado, fui al trabajo pero era un muerto viviente del sueño que tenia, pero no me arrepiento de nada

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Ss3riousLv1· hace 878 dRelatos

Flor de descubrimiento (Parte 5)

Aquí les dejo la 5ta parte de esta historia  Para los que se perdieron la 4ta pueden verla acá  Nadia comenzaba el ritual, había acomodado todo minuciosamente y mientras el vídeo corría en la pantalla, llevaba su mano debajo del acolchado que para desgracia de este espectador lo que ocurría quedaba fuera de su vista. La tenue luz del velador iluminaba su rostro dónde podía ver sus blancos dientes morder sus carnosos labios mientras sus ojos intercalaban entre la pantalla del celular y la oscuridad de sus párpados. Solo me quedaba sospechar lo que ocurría debajo, por los movimientos que su codo dictaba debía imaginar lo que ocurría bajo sabanas entre sus largos dedos y todo su sexo. La elevación de mí boxer daba aviso de la química que ocuria dentro, el sexo que hace rato había tenido no lograba apaciguar lo que sentía en ese momento. El celular de Nadia se desliza por el estampado acolchado y ahora podía captarlo con la cámara, el zoom daba razón a mis conjeturas, el vídeo que corría era el que horas antes se había filmado en esa habitación, que nos tenía a Flor y a mí como actores principales. El espectáculo meticulosamente montado para ella estaba dando resultado, mientras ella miraba mí video teniendo sexo yo veía el de ella dándose auto satisfacción, los ratones hicieron detonar mí miembro que no tenía tregua, me quité la ropa interior y comencé a acariciarme. Tal vez lo que sucedería a continuación sería un error, pero necesitaba saber, lucrar con el hecho que la tenía bajo vigilancia para ver su respuesta, así que dejé la cámara un momento y entré a su perfil de instagram, no era sorpresa la cantidad de seguidores, la mina era un fuego y en todas las imágenes se podía ver su piel, para mi suerte su perfil era público. Fui a su última historia donde podía verse recién levantada con una tanga roja algo abierta de piernas dando los buenos días a sus seguidores. Solo tuve que comentar un emoji de un fueguito para obtener respuesta inmediata. El mensaje no tardó en llegar Nadia- ¿Y ese fueguito? ¿Pensás hacer un asado?  (el juego de hacerse la dificil no le servía conmigo ya que podía verla). Nico- Para hacer un asado se necesita más carne. (con esa sola indirecta estaba bien, no quería comprometerme en nada que quede registrado). Nadia- Pero nene que vas a saber, acá hay carne como para 4 personas. Nico- Encima vos sabes que comí asado hace poco y estoy bastante lleno. (en ese momento Nadia corta con las analogías de cualquier tipo) Nadia- ¿Epa otra vez con Flor? Me tenés que contar. La hija de puta se hace la sorprendida mientras tenía los dedos húmedos de masturbarse con el video.  Nico- Cuando quieras te cuento Nadia- Venite ahora y me contás. La muy zorra sin tapujos me estaba invitando a su casa a las once de la noche, realmente quería dejar todo e ir, tenía unas ganas inmensas de poseer a Nadia, queria ver como era en el sexo, si su personalidad dominante era solo en el cotidiano o afectaba su vida sexual, obviamente tenia mas experiencia que Flor y yo queria comprobarlo en carne propia, pero de hacerlo corria el riesgo del total bochorno, el fogoso día me habia dejado satisfecho, la erección que jugaba en mi pantalon no era para enfrentar a una piba como Nadia, que no se conformaria con menos de lo que recibió su amiga Nico- Ahora me tiro a descansar pero mañana cuando te levantas me avisas, paso y te cuento. Nadia- Me dejas con la intriga. Nico- La intriga va a valer la pena acordate. Pude ver como entraba un mensaje de Flor preguntando como estaba (parecía que había adivinado que hablábamos de ella). Flor- ¿Qué haces ? (con un emoji de dos manos chocando los índices) Nico- Terminado de bañar, en la cama revisando algunos mensajes y de pronto apareciste. Flor- Yo pensando un poquito en vos, no se que me hiciste pero estoy así desde hoy a la tarde. No la culpaba, si no fuese por la seguidillas de eventos que ocurrieron en el medio estaría igual, pensando en ella que realmente me traía loco, las buenas actitudes que tenía conmigo, su inocencia, la forma que me trataba y la manera en la que encajamos tanto en los besos, las caricias y lo sexual era sublime. Nico- Yo también estoy pensando un poquito en vos, no se si en lo mismo pero estoy pensando en vos. Flor- ¡Nabo! de verdad te digo, pensé bastante y creo que estoy un poquitito enganchada. Nico- Yo estoy igual princesa me tenes un poquito loco vos. Flor- ahora que me dejas mas tranquila contame en qué estabas pensando.. Nico- En algunas cositas que pasaron hoy y algunas que van a pasar cuando te vuelva a ver. Flor- Me interesa saber lo que me va a pasar cuando nos veamos. Nico- Quiero que sea sorpresa y para que te adelante algo me lo tenes que pedir bien. Flor- Por faaa (En un audio de voz beboteandome). Como me calentaba su voz ingenua y suave, quería tenerla conmigo. Nico- Me dijiste que no tenías con quien ir a la casa de Funes. Flor- mmmm dejame ver…. creo que pasado mañana podemos estar solos, ¿podes? Nico- para vos siempre puedo, mañana quedamos para ver cómo hacemos ¿te parece? Flor- Mañana te escribo cuando salgo de la Facu y quedamos. En ese momento me puse en plan para el día siguiente, si Nadia estaba tan caliente como parecía me iba a avisar para que vaya, vacíe el celu de cosas innecesarias ya que quería hacer una copia del vídeo de Flor antes de borrarlo. Daban las 9 y terminaba de desayunar cuando el celular da el aviso que esperaba, era Nadia diciéndome que estaba ansiosa por escuchar mí historia, envió un mensaje a Flor para ver cómo estaba y no cruzarme accidentalmente en el departamento, para mí suerte se estaba preparando para ir a la facultad. Llegué al departamento saludé a Nadia con un beso en la mejilla rozando los labios, coloqué el celular debajo del casco cuidadosamente mientras copiaba el vídeo, me saqué la campera que traía puesta quedando en remera y joggins mientras de piernas abiertas me abria lugar en el sillón del living, Nadia se sentó frente a mí en la silla, el negro remeron de los Rollings la cubría hasta sus nalgas, miré el hueco donde antes estaba la cámara y empecé la farsa de mí relato (porque ambos sabíamos que estábamos para otra cosa), comencé a describirlo tal cual el vídeo con el desnudo de Flor mientras Nadia sin ningún tipo de inhibición abría las piernas dejando ver su roja tanga mientras con una mano se tocaba un pezón… ya no había vergüenza en ella y el mensaje era directo, esto iba a suceder, la pregunta era ¿cómo y cuándo?. mí miembro empezaba a surgir entre mí pantalón lo cual comienza a notarse, pero en ese momento (al igual que ella) ya carecía de vergüenza alguna, no me molestaba en esconderlo. Ella agachando la mirada y abriendo la boca con un suspiro lo mira. Nadia- En el sexo que tuviste con Flor siempre faltó algo. Nico- ¿Qué faltó? (Le digo desconcertado). Nadia- Mira que te muestro, esto faltó. Se levantó de la silla, lentamente se acercó y comenzó a bajarme los pantalones dejándolos caer sobre mis pies, colocó en su boca mi miembro que aun estaba dentro de la ropa interior y solo cuando la tela estaba completamente húmeda y mi verga erecta la liberó, se detuvo a observarla mientras yo deslizaba mí pantalón dejando mí parte inferior completamente desnuda, cuando terminó de examinarlo metió solo la punta en su boca, haciendo una fuerte succión y dejando todo el tronco fuera de semejante goce, intenté adentrar más mí miembro en su boca pero me detuvo, a modo de castigo solo siguió por mis 2 testículos, lamiendo y engullendo cada uno de ellos, dejando todo el tallo de mi miembro sin tocar… la brujería que había hecho estaba dando resultado ya que ahora solo deseaba tenerlo entero dentro de su boca. Ella lentamente se levantó pasando el perfumado pelo frente a mí cara, recorrió el vacío living guiándome hacía al dormitorio principal, mí dura verga me indicaba el camino hacia el cuarto más grande, un lugar desconocido para mi hasta el momento. Al descubrirlo pude ver en medio una enorme cama frente a un gran espejo y un tocador, a diferencia del otro este estaba alfombrado y una pequeña vela aromática impregnaba el aire con aroma a coco. Se colocó en la cama frente al espejo y pasando sus manos bajo el remeron deja caer su tanga al piso lentamente para luego sentarse en la cama abriendo generosamente sus piernas, sus palmas apoyadas sobre la colchon, su inclinación hacia atras, el pliegue de la larga remera tapaba su entrepierna dejando ver una leve sombra de lo que había debajo, con un movimiento de sus ojos me señala el camino, voy relamiendo mis labios quedando de rodillas frente a la cama y escondí mí rostro debajo de su remera para empezar a propinarle sexo oral, podía saborear sus depilados labios vaginales a la perfección, su humedad se mezclaba con mi saliva y su jadeo empieza a cortar el silencio de la habitación, siento una presión en mi nuca, era su mano empujandome contra su sexo, usaba sus piernas para apretar fuertemente mi espalda, me atrapaba en sus muslos mientras comenzaba a recostarse en la cama, fue cuando pude ver bien su conchita depilada con tatuaje pequeño “carpe diem” (disfruta el momento).  Lo que en principio eran lamidas se fueron transformando en un exaltado choque de mi cara contra su entrepierna que cada vez se hacia mas fuerte por la presión que sus piernas ejercian sobre mi nuca, mientras ella hallaba el extasis que brotaba en cada suspiro yo me encontraba atrapado, sometido y asfixiado contra su sexo, no podía liberarme (al menos no suavemente), solo al pasar del tiempo sentí que la presión de esas largas piernas bronceadas era menor y podia reincorporarme, respirando profundamente con mi cara completamente mojada hasta mi flequillo, mi visual era el tatuaje de “carpe diem” en su sexo, la boca estampada en su remera sacandome la lengua y su cara socarrona sonriendo desde arriba que me ordenaba que me quite la remera, mientras ella ya parada a mi lado se quitaba la suya. Pude ver a Nadia completamente desnuda (no se si existe la Barbie hawaiana pero si existiera debería tener esa forma), sus pechos caen frente a mí, sus duros pezones en la punta de su pequeño pecho que cabía perfectamente en una mano, desde abajo arrodillado pude ver la sonrisa de Nadia que acechaba como un niño que iba a hacer una travesura. Nadia- Acostate en la cama (ella no pedía, ordenaba y mi cuerpo obedecía como si me lo hubiera hackeado). Se sentó poco a poco sobre mi miembro completamente estallado en venas que con su mano ayudaba a introducirlo, poco a poco logró enterrarlo todo en su vagina y al liberar su mano agarró mis 2 huevos fuertemente como si quisiera llevar el ritmo de la cabalgada que comenzaba a darme, podía sentir el peso de cada una de sus manos, la que estaba en mi pantorrilla sostenía todo su peso y la otra ejercía una presión casi masoquista sobre mi testículos, con sus rodillas dobladas y su arqueo de espalda que mostraba la parte baja de su mentón, los pechos se movían con un leve vaivén y su abdomen plano terminaba con la frase “disfruta el momento” mientras veía a mi amigo disfrutandolo, entrando y saliendo de su bien dilatada conchita, las venas de mi miembro entero recorriendo la entrada de su sexo, la imagen que el espejo me regalaba era la de sus mechas sueltas y su hermoso culo rebotando sobre mi miembro, coordinamos las exhalaciones que remueven el olor a vela aromática del aire, ambos estabamos por acabar, estaba muy cerca de hacerlo cuando ella deja su posición y me mira presionando fuertemente mis testículos. Nadia- ¿Qué haces? ¿Querés acabar? no tenés permiso de acabar vos. (mientras quitaba su concha de mi chorreante miembro). Se acostó a mi lado mientras con una mano me masturbaba y la otra sobaba mis huevos. Nadia- ahora si podes acabar (jalando enteramente mi miembro hacia atrás y apretando fuertemente mis testículos) El chorro de semen se elevó y cayó impactando en mi pecho la fuerza realizada me obliga a cerrar los ojos mientras mí miembro sigue dilapidando

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MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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AAderidoLv1· hace 1979 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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