#Vecina
Fotos, gifs y packs de Vecina subidos por la comunidad.
Un gatito tenía hambre
Buena noche niñas 😊 regrese 🙊 no pude escribir nada en todo este tiempo pero aquí les dejo un pequeño relato a las niñas que les guste la zoo, si a alguna le gusta me puede escribir en privado 🙊 no muerdo, de verdad hablen me con confianza 🙈 Contaré algo que me paso hace algún tiempo, como ya saben las que han leído mis relatos pasados, tengo una vecina que es mayor que yo 🙊 pero sus boobs son asombrosas!! Están riquísimas, cuando se pone blusa de tirantes se le marcan esos hermoso pezones que tiene 🙊 ella tiene un gato y a mi me gustan los animales, así que cuando estaba en su casa de mi vecina nos quedábamos solas 🙈 pero ella tenía un gatito, era muy bonito, chuquito y muy cariñoso, cuando llegaba a su casa, el gato se me pegaba en mis pies acariciandome 😊 por eso yo lo cargaba y lo pegaba a mis boobs para apretarlo, creo que le gustaba por que quedaba muy pegado a mis boobs y no se quería quitar de ahí, en fin, yo cuidaba a ese gatito de mi vecina, ella me pedía que le diera de comer sus croquetas y algunas veces su leche 🙊 uno de esos días me tocaba darle de tomar leche al gatito y mi vecina se dormía por las tardes, así que nos quedábamos sólitos los dos, le serví su leche en su traste y el gatito comenzó a tomarla, yo siempre ando de caliento 🙈 y mientras el tomaba yo me acariciaba mi vagina 🤤 traía un short pequeño, casi siempre ando de tanga para poder acariciarme cuando pueda 🙊 así que me quede sentada, hice a un lado mi tanga y comencé a acariciarme viendo al gatito, luego lleve mi mano a una de mis boobs por debajo de mi blusa y comencé a jalar suabemente mi pezon derecho 🤤 se sentía muy rico, me quedé pensando en que se sentiría que me chuparan mis pezones, la calentura se me subió de inmediato y vi al gatito tomando leche, así que lo cargue acariciandolo y me baje mi blusa y mi bra al mismo tiempo, mis boobs quedaron al aire 🤤 me pegue al gatito a mié pequeños pezones pero no los lamia, solo sentía su pelo pegado en mis pequeños pezones que se comenzaban a poner duritos al sentirlo pegado a mi, mi calentura me llevó a tomar la leche de su traste y con la punta de mi dedo lo moje de leche y puse un poco en mis pezones, la leche estaba tibia y escurrian de leche mis boobs, el gatito comenzó a lamer los de pronto, su lengua rasposa empezó a despertar a mis pezones que se ponían más duritos en cada lamida 🤤 yo seguía poniéndome leche para que no dejara de lamerlos, mientras comía yo lo acariciaba como si fuera mi bebé, sentía sus pequeños dientes mordiendo suabemente, como si supiera que eso me da plaser 🤤🤤 luego escuche que la vecina se estaba despertando, así que baje al gatito para que dejara de comer pero me Jalo un poco con sus dientitos mi pezon por que no se quería soltar 🤤 me subí rápido la blusa y mi bra para que no me viera la vecina lo que le estaba haciendo a su gato 🙊 ella me preguntó si ya le había dado de comer, a lo que le respondí que si, ella tomó al minino y lo cargo, pero como tenía una blusa que marcaba sus pezones de mi vecina el gatito comenzó a buscar sus pezones para morderlos 🙈 me dio pena que me fuera a preguntar por que el gato estaba haciendo eso, pero ella solo se dejó que el gatito mordisqueara un poco sus pezones y dijo que tenía hambre el gato 🙊 que le diera bien de comer, pero me dijo la señora que buscaba mamar un pezon por que el gato estaba algo pequeño, así que me dijo que no me fuera a espantar por lo que iba a hacer, ella se bajó la blusa cdejando ver su enorme bra negro, luego lo bajó y dejó al descubierto su enorme pezon 🤤 era tan rico que yo quería también chuparselo, el gatito busco rápido su pezon y comenzó a chuparlo un poco desesperado, lo comenzó a acariciar y dijo que se sentía rico que el gatito le chupar a 🙊 le dije algo perdida -yo: ¿si? Y me dijo que si le quería dar de comer igual que ella, para que me acostumbrar a cuando tubiera bebés 🙊 así que en mi calentura le dije que si Con algo de pega lo tome cuando me lo dio y el gatito metía su cabeza entre mis boobs, la señora me dijo que no tuviera pena en bajarme el bra 🙊 que ella sabía que todas tenemos lo mismo, así que me baje el bra y la blusa en frente de ella y le di a probar al gatito de nuevo mis pezones 🤤 el gatito los lamia y jalaba un poco, su lengua era algo rasposa, me dijo que lo cargará para que anduviera tranquilo su gato, me sorprendió que me dijera eso, aunque sabía que ella también le gusta hacer cositas pervertidas 🙊 me lo lleve a la sala, me senté en un sofá con el gatito lamiendo mis pequeños pezones que estaban duritos y mientras no me veía la vecina, volví a meter mi mano a mi vagina para acariciarme mientras el gatito comía, me exitava mucho sentir como me los lamia, yo me ponía más leche para que me lamiera, pero me escurria a mi abdomen 🤤, mis deditos se comenzaron a poner húmedos por mis fluidos, entre más me lamia ese gatito, más mojada quedaba 🤤 Mi vecina me preguntó si todo estaba bien, saque rápido mi mano y le respondí que si, ella llegó y me vio con mis boobs de fuera dándole leche al gato 🤤 comenzó a acariciar la cabeza del gatito y lentamente llegó a mi boob, no dije nada por que tenía ganas que una madura tocará mis tiernos pezones, así que ella comenzó a jalar mi pequeño pezon mientras el gatito me lamia el otro, luego la vecina apretaba mi boob mientras comenzó a acariciar su vagina 🤤 eso me gustó mucho, saber que éxito a alguien y quiere manosearme, por lo que yo comencé a acariciar mi vagina abriendo lentamente mis piernas 🤤 la vecina tomó mi mano, la puso en su estómago y lentamente la llevó directo a que tocará su vagina 🤤 por lo que la mire a los ojos y mi dedo precion entre sus pliegues 🤤🤤🤤 Ya estaba húmeda la señora, me dijo que esperara, traería algo de la cocina, cuando regresó me dijo que me bajara el shor, yo accedí por mi calentura y me hice a un lado la tanga, de pronto vi que sacó una lata de atún 🙊 el gatito la olio y comenzó a pedír, así que la señora me bajó la tanga y dijo que tenía que darle de comer a su gato 🤤 con una cuchara tomó un poco de atún y lo unto en mi vagina depilada 🤤 se sentía frío pero de inmediato el gato bajó a lamerla 🤤🤤 solo apreté el sofá en donde estaba sentada con las piernas abiertas y la señora empezó a acariciar mis piernas, cada que se terminaba el gato el atún de mi vagina la vecina me ponía otro poco 🤤 yo comencé a lubricarme y el atún se estaba terminando, pero el gato olía el olor de mi vagina y le atraía por que seguía lamiendome cuando ya se había terminado su atún 🤤 yo me deje lamer por el y la vecina con su dedo comenzó a jugar mi vagina sin quitar al gato, yo seguía apretando el sofá en donde estaba por lo exitada que me ponía, así que mía fluidos comenzaron a resbalar por mis pompis y el gatito seguía lamiendolo 🤤 abrí con mis manos un poco mis pompis por que me corría y resvalaba todo ahí, así que el gatito comenzó a lamer mi ano 🤤 yo lo acariciaba de su cabeza disfrutando su pelaje, la vecina me preguntó si eso me gustaba y solo mivi la cabeza diciendo que si 🤤 con mucha pena dije que si, entonces ella se sentó a un lado del sofá, ya tenía su blusa y su bra abajo, así que me aserco sus pechos a mi cara y con su mano empujó mi cabeza para que se los lamiera mientras el gato me comía 🤤 yo accedí y comencé a chuparte sus pezones, los apretaba y jalaba a chupetones mientras su gato seguía comiendome 🤤🤤🤤 sus pezones eran grandes, mi lengua los lamia escurriendo mi saliba sobre ella y bueno 🙊 después les seguiré contando que más paso 🙊 espero les guste este relato niñas 🙈 hablen me en privado, cambiamos fotos a las que quieran 🙈 solo niñas, nada de nepes por favor, no quiero ver miserias 🤭 solo niñas 🙊 Sueñen con mi relato niñas, espero que les gusten los gatito Pará la pregunta de hoy niñas, cuéntenme, ¿ a alguien le gustan las maduras? ¿Por qué si y por qué no? Respondan solo en privado 🙊 adiós!!!
Mí vecina
Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: - ¿Querrás ser nuestra amante más veces? - Sí (Me limité a decir). - Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. - ¿Cómo? - Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.
Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo parte 31
Mientras limpiabamos la pile, mi abue me dijo que mañana iba a tener que volver s su casa, había comprado un pasaje para el siguiente día a las 19, por lo que se fue a preparar la valija. Mientras mi amigo terminaba de limpiar, me fui a la habitación donde dormía mi abuela, la agarré por detrás, y levanté el vestido, como no tenía tanga, rápidamente le comencé a pasar la lengua por el culo. Me agarró la cabeza y comenzó a mover sus caderas, se quito el vestido y se agachó frente a mi agarrando mi pija y golpeando su cara con ella. Mientras mi Abu me la chupaba, yo jugaba con sus tetas, luego me dijo que me acostara boca abajo, pero se dirigió a su placard y tomó una crema, la cual comenzó a poner en mi culo, mientras que la lengua de ella tocaba mi abertura. Cuando metió un dedo en mi culo, sentí que me daba calor en la cola, mientras más adentro más calor sentía, hasta que me saco el dedo y me paso la lengua. Mi verga estaba que explotaba, por lo que rápidamente me levanto y se la metí en su vagina. Cuando le dejé la conchita de leche, me beso y me dijo que esta noche hacíamos algo más. Me subí el pantalón y al salir del cuarto me encontré a mi amigo, que rico fue eso me dijo mientras me tocaba. Fuimos a mi cuarto y mi amigo me dijo que mi abuela tenía un cuerpo muy bueno y que casi se nos une. Mientras comíamos el postre, por la noche, mi abuela nos preguntó si íbamos a hacer algo, a lo que respondí que probablemente si. Mientras mi amigo se fue a duchar, mi abuela me dijo que ya tenía todo listo para irse y me dio algunas indicaciones. Al salir mi amigo del baño, tapado con una toalla, lo seguí hasta mi cuarto, y mientras soltaba la toalla lo empujé a mi cama y me comí su pija, mientras su verga se endurecia en mi boca, el me bajo el pantalón y comenzó a manosear mi culo. Mientras yo estaba en 4 encima de el, mi abuela nos llamó, por lo que rápidamente nos vestimos y fui. Mi abuela estaba en tanga, con un corpiño de encaje y su cuerpo bañado en aceite. Puedo invitar a mi amigo pregunte, y rápido asintió con ls cabeza, llame a mi amigo y cuando llegó no supo que hacer. Mi abuela lo miró y le mostró sus tetas, preguntando si le gustaban, a lo que mi amigo le dijo que si, pero que era gay. Mi abuela me miró y le dijo que estaba bien si no quería unirse, a lo que mi amigo le dijo que le encantaría unirse. Mi amigo bajo mi pantalón y ambos se agacharon y me chuparon la pija, me la ponía re dura verlos compartir, hasta que mi Abu se puso en 4 y corrió su tanga. Métela dijo mirándome, por lo que lo hice y mientras tanto mi amigo jugaba con mi culo. Le saque la pija de la concha y la puse sobre la cara de mi amigo, el rápidamente comenzó a pasarle la lengua. Mi abuela se arrodilló y le comió la pija hasta que el entre gemidos pidió que le diéramos unos pies para acabar. Mi abuela y yo pusimos los pies y nos lleno de leche, luego se levantó y nos lamío los pies. Mientras tanto mi abuela me hacía una rusa con sus tetas. Cuando estaba por correeme, agarre mi pija y la metí de una en la vagina mojadita de mi Abu, soltando toda la chele adentro. Mi amigo inmediatamente comenzó a chupar la leche que goteaba la concha de la abu, por lo que le ayude y metimos lengua hasta que mi abuela se vino. Nos dimos varios besos y seguimos jugando por un rato hasta que ella se dio una ducha y nos despedimos. Luego me duche con mi amigo y me dijo que le había encantado. Me entregó su culo y le di un poco de leche también. A otro día nos levantamos tarde, y nos encontramos con una sorpresa, mi abuela cocinando en remera larga pero sin ropa interior. Luego de unos besos y manoseos, llego el taxi para llevarla a la terminal.
La vecina de enfrente
Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto. Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo. Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa, un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía, donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,
Probando cosas nuevas ...
Después de lo que pasó este día Cada vez que teníamos un rato, sea en el almuerzo o después del trabajo. La brasileña y yo nos íbamos a mi departamento a garchar. Todos los días como una linda rutina nos escapábamos cada vez que podíamos a mi casa. Cada vez nos importaba menos que la llamara su marido. Mientras estaba en casa. De lunes a viernes nos dábamos sin tregua. Un fin de semana me llega un mensaje de ella. Cosa rara porque en el finde no nos mensajeabamos nunca. Y me decía “estoy en mi habitación y no dejo de pensar en nosotros” seguido de eso me mando un par de fotos. La primera, ella parada al lado de su cama en ropa interior, la segunda sin corpiño y la tercera completamente desnuda, en tacos. Yo automáticamente me re contra calenté. Se encerró en su baño y me dijo, en la habitación esta mi marido, te voy a llamar, no hagas ruido. Me llamo por videollamada y estaba ella toda desnuda, y se empezaba a tocar. Me mostraba su boca, pechos, abdomen y conchita. Estaba depilada con una línea muy finita de pelos. Yo saque mi pija y me empecé a masturbar mientras ella hacía lo mismo. Acabe hermoso,ella también. Y al cortar me dijo. El lunes vamos a hacer algo especial. Llego el lunes, ella había ido a trabajar con un vestido largo. Nos encontramos en la cocina común que teníamos, me dio un beso en la comisura de la boca y me dio la espalda, haciendo que buscaba algo. Yo directamente la apoye y le froté mi pija en su cola. Pasamos el día esperando irnos. Y así fue, nos subimos a su auto y mientras íbamos a mi casa. En un semáforo rojo, se sacó la bombacha y me la paso. Estaba toda mojada, yo no esperé ni un segundo, le subí el vestido y la empece a tocar. Estaba muy mojada. Ella gemía mientras manejaba. Llegamos a mi casa y en el ascensor me empezó a tocar la pija, metió la mano dentro de mi pantalón. Salimos del ascensor y en el pasillo me desabrocho el pantalón, dejando mi pija al aire. Mientras intentaba abrir la puerta de mi casa ella empezó a chuparmela. Obviamente no podía abrir la puerta y justo salió una vecina. Que nos vio en pleno acto. Ella la miro y se rio. Segundos después abrí la puerta y entramos. Adentro de mi casa no tardamos nada en desnudarnos completos. Empezamos a darnos un lindo 69. Yo en medio de estar chupando empece a jugar con su ano.. le rozaba con a punta de mis dedos su colita.. ella empezó a gemir fuerte. Ella empezó a chuparme los huevos mientras me pajeaba y después se fue más abajo chupandome el espacio entre los huevos y el ano. Para después meter su lengua en mi ano. Nunca me habían hecho eso, pero me volvió loco. Mientras yo jugaba con su ano ella hacía lo mismo con el mío. Nos transformamos como en un espejo. Si yo pasaba la lengua ella hacía lo mismo. Si yo metía un dedo ella me lo metía. Nunca había jugado con mi cola, pero ahora quería ir a más! Termine con un dedo adentro y lo disfrute mucho. Estaba por acabar. Pero decidí parar y hacerle la cola. Acto seguido la puse en 4 y empecé a meterle mi pija de a poco. Ella estaba como loca. Y me decía, la próxima yo te voy a meter algo en tu cola.. La idea me calentó mal.. pero seguimos así. Mientras le hacía la cola, le tocaba el clitoris con la mano. Ella acabó con unos gritos terribles. Se dio vuelta, me saco el forro y me dijo acábame adentro. Nos pusimos en misionero, y mientras yo embestía ella jugaba con mi cola. No tarde nada en acabar. La llene entera de leche. Me acosté al lado de ella y me dijo “ tengo 2 cosas para decirte. Primero, me voy de vacaciones con mi marido en una semana. Segundo, q la vuelta voy a comprar algo para que usemos juntos” Obviamente no me gusto nada que se vaya con el. Yo sentía que a pesar de tener mucho sexo tambien había romance. Claramente me había equivocado. Se fue de viaje con el 2 semanas. Y cómo dice el refrán cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Era la ventana de una vecina. el próximo relato contaré de esa experiencia.
Sin palabras
Fui a hacer unos tramites en Flores despues del laburo. Cuando me libere, recorde que en la epoca que vivia por la zona Carabobo era alta tetera. Asi que me decidi a pegarme una vuelta a ver que onda. Y si! La tetera esta que hervia! Habia un pibe rubiecito en el mingitorio mas externo, un tipo morrudo de barba candado onda obrero en el otro, y un chabon con pinta Pachamama en uno de los boxes. Me meti en el que quedaba vacio. El rubiecito era mi objetivo, pero el obrero era una excelente opcion tambien. El rubio me relojeo desde que entre, pero por esas cosas de la tetera, entre y sale de gente, el pibe se termino yendo despues de 2 o 3 que pasaron sin pena ni gloria quedamos el obrero y el altiplano. No les caze la onda a ninguno de los dos. Me puse en el mingitorio, les mostre la chota, quise versela al obrero pero medio que la escondia... Pero era obvio que los dos estaban de tetera. Nunca intercambiamos dialogo alguno. Me canse de intentar decodificarlos y me fui. Al poco tiempo que bajo al anden, baja el obrero tambien. Y no me saca la mirada de encima. Se sube al vagon conmigo y se para frente a mi. Empece a sobarme el bulto y el tipo se relamia sin disimulo. Entonces segui ese juego el resto del viaje, hasta que llegue a mi estacion. El bajo atras mio. Venia caminando sigilosamente un par de pasos atras mio hasta que llegue a mi edificio. Abri la puerta, se paro al lado mio, y justo bajo una vecina. "Buenas tardes", la salude. La deje salir y entre, dejandolo pasar a el tambien, pero para adentro. Subimos al ascensor, y ahi si me manoteo la chota de una y me empezo a chapar. Le saque la mano y lo aparte un poco. No hacia falta gastarse todos los cartuchos de una en el viaje en ascensor. Entramos. Volvio a la carga con los besos, pero esta vez no me agarro la pija, si no que intentaba tocarme el culo y abrazarme para franelear. Le saque los brazos de atras mio, y tomandolo de la muñeca, le pongo la mano en mi chota. Me empezo a desabrochar el cinto y el cierre, mientras me seguia besando, cosa a lo que yo respondia sin mucho entusiasmo. En cuanto me libero la verga, lo tome de los hombros y lo hice bajar. En primera instancia lo deje que me la chupe 2 segundos, para que la pruebe y se haga amigo. A la vez, el con sus manos me buscaba dedear el hoyo. Y yo pensando en esas relamidas que se pegaba, en las ganas de comer pija que me demostraba tener, me dije "ahora no te las vengas a dar de activo que bien que te morias de ganas de atragantarte con mi chota". Asi que al segundo 3, lo agarre de la nuca y se la mande hasta el esofago, empezando a garchale bien la garganta. Con furia. Se la re bancaba. Calentita, humeda y sin dientes la mamada. Lo bombee unas cuantas veces sin soltarlo, hasta que me cayo un manto de piedad, y me dije "cuando yo chupo pija, la re disfruto, pero cuando me atraganto ya no tanto" y lo solte, para que respire un poco. Pero no, lo solte y seguia garganteando duro y parejo, siguiendo el ritmo que yo le marcaba cuando lo tenia de la nuca. Entonces le segui garchando la traquea un rato mas. Cada tanto se quejaba como queriendo parar pero no le daba bola. Si tanto me queria chupar la pija que se la banque. Ahi lo empece a dedear yo, y empezo a tirar gemiditos. Solo le dije "shh" muy despacito, y le segui tapando las cuerdas vocales con pija. Ese orto pedia guerra... Lo pare, me quiso besar otra vez, pero lo di vuelta y lo empece a puertear. Le mande un toque la cabeza, pero queria hacer las cosas bien. Me sente en el sofa con las piernas abiertas y tomandolo del cuello le volvi a indicar el camino. Ahi, mientras combinaba chupada de pija con garche de garganta, manotee un forro de mi bolso que quedo tirado en el sofa. Lo deje chupar pija un rato mas, y despues si, lo pare, lo puse contra la pared dandome la espalda, me calce el forro y se la mande, de una. El obrero empezo a gemir, pero no queria escucharle nada, asi como el no escucho mas que el "buenas tardes" que le dije a la vecina de mi edificio. Asi que le tape la boca, primero con la palma de mi mano, y despues metiendole los dedos en la boca para que se calme chupando. Seguimos asi un rato, pero se la queria meter mas a fondo. Asi lo hice ponerse en 4 en el sofa, y ahi si, entre el bombeo y que el se abria el hoyo, a pleno! Toda adentro, hasta los huevos! Lo bombeaba a full, y el seguia queriendo gemir y yo seguia tapandole la boca. Cada tanto se queria pajear, pero le sacaba la mano. Esta vez, el unico que iba a gozar a pleno aca era yo. En eso pensaba mientras me lo garchaba, si lo bombeaba un rato largo y tendido aguantando las acabadas, o si a la primer alarma le llenaba el forro de una... Y opte por la segunda opcion. Apenas me vino el lechazo, no hice ni el amague de aguantarlo. Lo deje avanzar hasta que estalle bien adentro de ese culo cerradito, grande y lampiño. Fue el unico momento en el que me permiti emitir sonido, para gemir como la ocasion el goce que estaba sintiendo lo ameritaban. No espere ni un segundo mas. Se la saque, me saque el forro, lo tire, me subi los pantalones y me acomode, y me puse al lado de la puerta. El me queria seguir besando, pero para ser mas claro, directamente le abri. Baje, le abri la puerta de salida, y lo deje que se vaya. Sin decirle ni hola en todo el proceso. Sin emitir ni una sola palabra.
Enemigas cercanas 2 "La semana de los cumpleaños"
El rebote con Cami me había dejado con la sangre en el cogote, no tanto porque me crea un tipo irresistible... Sin embargo tuve la sensación de que la mina me basureo y boludeo desde el minuto 1 del partido y para rematar me hizo un gol agachandose en la línea con la cabeza y sobre la hora (el futbolero sabe de lo que hablo). Entonces me juré por mi y por mi ego que me cogería esa mina mientras esté con vida . Llegué a mi casa, algo ebrio y me quedé en mi cama maquinando : Será verdad que tendrá pareja? (Sos un suertudo flaco le diría ) y a decir verdad, con el lomazo que tenía y lo lindo y gatuno de su rostro, sin dudas habría muchos tipos por detrás de ese camión. La verdad recordar la secuencia hizo que mi pija vuelva a tomar vida y se ponga como mastil... (pese a la deslechada monumental en el boliche) y fue como caí en cuenta que realmente estaba enseguecido con sacarme las ganas con esta mina, era personal.. una cuenta pendiente. No iba a quedarse así aunque sea lo ultimo que haga . Saqué mi celu y pretendí chusmear el perfil de Camila de whatsapp para ver si ahora podría ver su foto de perfil y por que no, clavarme una buena paja. Cuando me percato de un pequeño detallecito que se me estaba omitiendo , ella no me tenía agendado... y no pensaba quedar como un ebrio huele concha un domingo a las 7 de la mañana. Me haría el importante y valorizaría mi verga por supuesto, son principios que no pensaba quebrantar. Me estaba por dormir y con un dolor de huevos impresionante.. cuando por encima del nombre de Cami, se posicionó por obras del destino o no..el contacto de Belén que mostraba en su foto de perfil un generoso escote con un vestidito azul que combinaban genial con su rostro blanco y sus ojos azules. La idea de coger con la enemiga de mi "enemiga" valga la redundancia hizo que me calentara mas de la cuenta y entré como un caballo al chat. Logré ver la famosa ultima vez apenas un par de minutos antes... ojalá este despierta pensé yo y le tiré : dormis ya? Belen: no gordi, estaba esperando tu msj . No sabes lo caliente que quedé. Queria que me la pongas en la concha Gringo: ya habrá tiempo para el desquite, el también se quedó con las ganas (creo que fue la mejor foto de la pija que me saqué en mi vida) Belen: *grabando audio* ay gringo no me hagas así, vas a hacer que haga un desastre la cama , si me meto los deditos ensucio todo Gringo: no te creo (en realidad había sacado al toque que Belén era bastante putita y audaz, ella si era capaz... pero había que echarle leña al fuego) Pasaron unos 10 minutos... inclusive se me había bajado un toque la erección cuando suenan al rededor de 5 o 6 msjs seguidos . Eran de Belén, 2 fotos de sus grandes tetas con los pezones bien parados y rosados , una foto de ella con la tanga azul bien metida en el culo (que si bien no era su fuerte,con la calentura encima estaba mas que aprobado), una en la que hacia la parte delantera de la tanga a un lado y me mostraba su concha en todo su esplendor . Era una concha grande y rosada, totalmente depilada y mojada con el clítoris hinchadisimo. Para finalizar dos archivos de audio en los cuales se la escuchaba gemir bastante fuerte y chapotear sus dedos . No hizo falta mucho mas para que mi verga reviviera , me haga una terrible paja y saque los litros de leche que venía juntando entre la calentura con Camila y el espectáculo que me estaba brindando Belén . Belén: ahora si soy capaz? Gringo: así parece, que rica paja que me hice con tu orgasmo... me sacó la leche que me quedaba encima y tenía para darte Belén: No te toques mas que no suelo tener periodos largos, el martes cumplo años , me vas a hacer el regalito en la joda? Gringo: si me lo pides así... Belén: si, quiero que vos me cojas . Me voy a dormir . Te espero a vos ese dia eh! Gringo : dale dale. Nos estamos viendo Luego de esa paja me morí, dormí hecho una porquería hasta las 4 de la tarde , me levanté y me bajonié una docena de empanadas con una coca de vidrio... que placer celestial. Solo en casa, estaba pensando seriamente en decirle a Belén que se venga a mi casa en una de esas hacia buena letra invitandole a ver una peli y ligaba un pete o una cogida. Pero decidí no apresurarme... por el contrario quede intrigado con Cami pensaba si no era momento de mandarle un mensaje ya para tantear el terreno y sepa de mi presencia. Quedé debatiendo con mi mente... Belen no me gustaba pero era cogida segura, Cami me encantaba por mas que solo la haya visto una vez pero me la puso mas difícil que limpiarse el culo teniendo parkinson . Me suena un mensaje que me hace salir del transe en cual estaba inmerso: Franco(mi amigo,el de guita) : fútbol con la barra a las 18 y después birras para esperar el partido . La verdad que juntarme con los pibes a reirme , quemar el alcohol y escuchar anécdotas de finde me parecía genial y me ayudaba a no pensar en estas minas por lo menos un buen rato. Al turco (Franco) le había llegado fresca la data que Belén se metió conmigo al reservado que el se pagó y si bien me chupaba un huevo que los pibes se enteren de ello, yo por dentro sabía que se vendría la famosa "compensación" de mi parte . Ya se podrán imaginar que pidió... "Vía libre para encararse a Camila" (aparentemente le habría dejado de charlar en el momento que ella me ninguneó y yo la saqué a bailar a pesar de ello) Turco: Dale gringo, las queres todas para vos viejo. Yo me estaba chamuyando con la mina antes que caigas del reservado que yo pagué Gringo: (si algo me da por las bolas es que me quieran tirar a menos con guita) mira hno yo no te pedí un peso a vos, salimos juntos porque somos amigos , tampoco te buitree la mina.. yo fui el único que puso las bolas en la mesa y la sacó a bailar por lo menos. Se respiraba un ambiente tenso la verdad, nunca me había peleado con el turco y menos por una minita. Pero el hecho que con la guita me haya querido pobretear me hizo calentar a tal punto que casi le pego una mano. Gringo: si la mina te da calse, te aplaudo frente a los pibes. Ni lo dudes! Pero ganatela, no me tildes a mi de amigo malaleche frente a los vagos. Turco: esta bien, tienes razón.. cada uno hace la suya por su lado y si el otro se la gana. El que perdíó cierra el orto? Gringo: es lo correcto amigo. De cierto modo me daba algun cagazo mi "rival", Franco medía mas de 1.90 y pese a ser el chabon mas normal del planeta , tenía muchisima guita y en ese punto iba recontra perdido. Decidí que tenía que jugar mis fichas rapido... en el entretiempo de boca vs san lorenzo el partido que estabamos viendo con los pibes me decido enviarle un msj a Camila diciendole quien era y como andaba. Los famosos tics azules se vieron en la pantalla, escribiendo... pero nunca me envió un msj. Estaba hervido , también se daría el gusto de boludearme por aquí? Sentía que había perdido mi hombría en el intento. Cogerme a Belén a estas alturas se sentía como un premio consuelo mas que un merito y me puteaba a mi mismo por encapricharme tanto por una concha. Ya eran como las 2 de la mañana y al otro día tenía facu cuando me llega un msj de voz, era Camila . Estaba muy curioso sobre el contenido del mismo pero no quería parecer desesperado. Sin embargo empecé a pensar que tal vez lo cagaba borrando luego de un rato y me quedaba con la duda (asi de hdp son) comentandomé que había viajado a ver a su papá (se radicó en la provincia vecina del sur al separarse de la mamá de Cami) porque había fallecido su abuela, pero que se volvía porque al igual que yo tenía examen en la facultad. Como sacándole charla le pregunté que estudiaba y me dijo que relaciones internacionales (la carrera mas de cheto que ofrece la uni privada mi pcia) con razón no la vi nunca por los pasillos de la universidad . Siguió la charla un par de horas, la verdad era tardísimo y le tiré. Bueno me iré a descansar... a lo mejor te reta tu novio por estar conectada hasta tarde. Cami: el no es mi dueño, yo hablo con quien quiero y sin horarios Gringo: si si lo que digas, hace caso.. no te hagas retar por mi culpa Cami: anda gil! Me quisiste comer la boca y no pudiste . Me la re picanteo Gringo: puede ser.. y si tanto no querías para que me das explicaciones de por que no podías? Cami: sos mas inteligente de lo que pensaba... la verdad esta todo re mal pero aun asi no quiero mandarme ninguna cagada Gringo: todo bien, pero no te confíes.. acordate que somos enemigos . Nos vemos Continuará...
Mi novia y su culo irresistible 😏
Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata. ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme. Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca. Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas. Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore
Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo, parte 30
Desperté desnudo solo en la cama, me levante y mientras meaba leí un mensaje de mi abuela que decía que en 3 días tenía que volver a su casa, por lo que había ido al super a comprar algunas cosas. Mi mejor amigo me habló para preguntarme x mi tía y me dijo que venía a la noche. Luego de una hora llego mi abuela, vestía una calza bien metida y un brasier deportivo. Le conté que más tarde venía mi amigo a lo que me respondió que entonces aprovechemos el tiempo, rápidamente comencé a tocar sus tetas,mientras ella me pajeaba. Ella se desnudo y la subí a la mesada, comencé a hacerle un oral hasta que entré gemidos me pidió que le metiera la pija. Comencé a penetrsrla fuerte hasta que me dijo que se venía, por lo que nos vinimos juntos, luego me la chupo por un rato y me dijo que le diera la leche en la boca. Mientras ella preparaba todo para viajar, yo fui en el auto a buscar a mi amigo. Me dijo que le habían dejado mudarse conmigo, por lo que estábamos contentos. Mientras paramos en un semáforo, mi amigo se quitó las zapatillas y dirigió sus pies hacia mi pija, no querés pararte allá? Dijo señalando una plaza. Estacione en la plaza yy rápido se quito el pantalón, quedando en una tanga que apenas sostenía su pija y abierta por detrás. El rápidamente saco mi pija y con sus pies empezó a pajearme, cuando mi pija estaba bien dura, se la trago y con su lengua comenzó a jugar. Luego lo empujé hacia atrás, quedando de espaldas a su ventana, comencé a chupar su pija, mientras le hundía un dedo en el culo. Me dijo que se estaba por venir, por lo que rápidamente continúe hasta sentir su leche caliente en mi boca. Luego me la chupo un poco más y se sentó sobre mi, hundiendo mi verga en su culo. Luego de unos 10 minutos le llene de leche la cola. Nos vestimos rápidamente y mientras nos reíamos me dijo que me tenía una sorpresa para el dia que se mudara a mi casa. Llegamos a casa y mi abuela ya tenía la comida lista, luego de limpiar mi abue se fue al cuarto que era de mi tía, por lo que cuando mi amigo fue al baño me levante rápidamente y fui a ver a mi abuela. Cuando abrí la puerta mi abuela se estaba colando los dedos y se pegó un susto, creí que me veía tu amigo dijo ente risas. Me acosté entre sus piernas, y mientras le chupabs la conchita húmeda ella se metía dos dedos. En menos de 5 minutos me despedí y volví a mi cuarto a esperar a mi amigo. Mi amigo volvió del baño y me preguntó si íbamos a dormir con llave en la puerta, le dije que si e inmediatamente se quito el pantalón y la remera quedando en tanga. Se acostó encima mío y comenzó a besarme, luego lentamente fue lamiendo mi cuerpo hasta llegar a mi pija y meterse la en la boca, luego de un rato me vine en su boca, me subí sobre el y comencé a rozar mis cachetes del culo con su pija, y cuando me dijo que se venía, lo dejé que acabara en mis pies. Desnudos nos acostamos a dormir. Mientras desayunabamos al otro día no podía evitar mirar los pezones de mi abuela, estaban duros y de marcaban en su remera blanca. Luego, mi abuela se fue a la farmacia y aunque sabía que el tiempo no era mucho, mi amigo me dijo que le diera leche.




















