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#Calza

Fotos, gifs y packs de Calza subidos por la comunidad.

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JJoaquinyjesicaLv1· hace 877 dRelatos

Mi cuñadita Nahiara me garcha en el colegio de ella (cap 42)

Para ese momento yo no me hacia ningún problema por básicamente tener dos turras en mi vida. Cómo ya había dicho en otros capitulos tanto tiempo en el mundo turro y sos un turró más, no te importa absolutamente nada. Ni lo pensas solamente disfrutas de toda la situación. Además la carita de nena de Nahiara me volvía loco. Tenía algo especial esa pendeja que me calentaba a otro nivel. Físicamente obviamente que su colita bien parada redondita sin ninguna imperfeccion propio de la corta edad era un golazo de media cancha, pero y más allá de sus pequeñas tetas que siempre podías notar que estaba sin corpiño lo que más más me gustaba era que llevaba lo villera lo turra bien al extremo. Se la pasaba escuchando cumbia al palo todo el dia le chupaba tres huevos los vecinos y sus quejas, era desordenada mal todo lo tenía hecho un caos y por sobre todas las cosas muy sucia. Por dios como me calentaba que fuera así. Una tarde por ejemplo mi suegra demoraba demasiado en el baño y Nahiara sin ningún tipo de vergüenza o complejo se puso a mear delante mío en el patio. Hizo flor de charco en la tierra y se cagaba de risa. Pendenciera como ella sola, le tenía un odio gigante a la policía a la "yuta puta" según ella y a los chetos. Hasta ese momento no sabía si mi villerita cuñadita desconocía mi pasado cheto, si me quería por haber dejado el mundo cheto y volverme turró o si simplemente le gustaba mi pija. Sea cual sea el motivo yo pensaba reventarle la concha una y otra vez hasta donde sea posible. Este capitulo va a traer algo de polémica pero sinceramente me chupa un huevo acá contamos las cosas tal y como sucedieron asique que salga como salga. La cosa venía más o menos así, si la familia de mi turra era disfuncional y complicada la vida de mi hermosa cuñadita había sido todavía peor y su actitud tan pendenciera hizo que en el colegio se lleve algo así como doce materias a diciembre. De las cuales con suerte si paso tres, a más de la mitad ni fue, algunas incluso por quedarse dormida. Para febrero tenía que rendir una banda de materias algo así como nueve. Mi suegra le rompía las bolas para que vaya y las rinda para que no repita (otra vez). Por su puesto que la turrita de nahiu cero bola le daba y seguía plenamente en la suya. Ensima en esos momentos fue cuando empezamos a noviar y garchar a escondidas. Todo eso sin contar que mi turra Jésica era igual que Nahiara pero más grande asique digamos que no había mucha chance de que la pendejita pase de año. Una media mañana y mientras mi turra dormía plácidamente desnuda en la cama, Nahiara se cambiaba para ir a rendir la segunda de las nueve materias. La primera se olvidó no fue y ya la habían reprobado. Mi suegra le había ido a romper las bolas asique supongo que para no aguantarla se comenzó a cambiar. Yo estaba en la cama todavía desnudo y sentía como mi verga se iba parando y poniendo dura viéndola cambiarse. Primero la tenía toda desnudita frente a mi, esa tetas bien chiquitas redonditas paraditas pero chiquitas hermosas y esa conchita todavía estrecha y un poquito peludita me volvía loco. Acto seguido se tomo el tiempo de elegir la tanguita entre sus tangas y eligió una hilito con triángulito atrás blanca bien chiquita diminuta. Una calsa gris que se marcaba por completo el triángulito de la tanga y una remera del club Laferrere. Así sin corpiño. El pelo suelto y unas zapas bien llamativas. Yo tenía la verga muy dura viéndola y me salió de adentro un: "querés que te lleve". Nahiara gustosa con mi oferta me sonrió y me dijo: "de una vamo cuchando unos re temas". Yo me puse un jogging obviamente sin boxer y una remera. Me acuerdo bien que apenas subimos al Fiat 147 la pendejita puso unos temas de Chapa C y Nene Malo que estaban de moda en esa época. Los beboteaba y hacia que toda la calle los escuché. Unas doce cuadras después llegamos a la puerta del colegio. Pare el auto apenitas más adelante y comenzamos a comernos a besos mal. Eran esos besos bien pasionales lengua con lengua bien calientes. Nahiara se me subió a upa mio en el asiento del conductor y cruzo sus brazos por detrás de mi cuello. Me empezó a comer la boca de una forma muy especial. Mucho fuego mucha calentura y con algo de ternura también. Cómo una nena enamorada. Yo sentía todo el calor y como mi verga se ponía durísima cabezona chocando contra su colita encalsada. Le metí la mano por debajo de la camiseta de Laferrere y comencé a acariciarle suavemente sus pequeñas tetas. Ella estaba con los ojitos dados vuelta muy caliente y sin mediar muchas palabras me dijo: "quiero que me cojas en el colegio". Suficientes palabras para que la calentura no te deje ni pensar asique asentí con la cabeza y bajamos del auto calientes y sintiéndonos sarpados mal. Aclaración obvia febrero del 2012 colegio secundario de la Matanza no había una camara ni por equivocacion asique cruzamos la entrada como si nada. Una vez dentro la pendejita enfilo para el lado de los baños. Los baños de caían a pedazos literal. Miramos de reojo que no viniera nadie, los pasillos estaban tranquilos asique apenas vimos la oportunidad entramos al baño de mujeres. Cruzamos la parte del lavamos donde una canilla perdía agua constantemente y las otras dos estaban tapadas de papel y vimos la fila de circo inodoros con puerta. Las primeras dos estaban rotas mal asique fuimos al tercero. Entramos y cerramos la puerta. Comenzamos a chapar con una adrenalina como jamás había sentido en mi vida. La pendejita me tenía en sus manos completamente. Me volvía loco con esa carita de nena trola. Nos besabamos sin apuro pero con toda esa adrenalina de estar chapando en el baño de su colegio. Mientras chapabamos yo le acariciaba las tetas y ella me clavaba la mano en mi bulto bien parado. Con un movimiento brusco me bajo el jogging y dejo mi verga dura y parada frente a ella. Se agachó y comenzo a chuparme la pija. Primero unos besitos suaves en la cabeza luego besos más apasionados por toda la verga hasta que se la metió toda en su boquita. Se atragantaba con la verga y a duras penas le entraba yo la tenía hinchadisima bien parada y ella no tenía una boca tan grande más bien al contrario. Me la baboseaba toda yo sentía un fuego recorrer todo absolutamente todo mi cuerpo. Me sentó sobre el inodoro y se bajó la calsa y la tanguita hilito. Se me sentó encima y con lo empapada que tenía la conchita mi verga deslizó rápidamente hasta ensartarse toda sin forro piel con piel dentro de ella. Tuvo que contener un grito para que no nos escuchen. Entonces comenzó a cabalgarme, yo sentía no solo su conchita bien estrecha como recibía mi verga hinchada sino toda la adrenalina de la situación. Más me saltaba ensima y yo más gozaba sentía que la verga me iba a explotar en cualquier momento. Fue ahí donde sentí que era un turró de ley, la verga estaba caliente hinchada pero no sentía que iba a acabar, una relación completa me gano el cuerpo y casi como que ese garche en el colegio de la pendejita fuese algo normal. De esa forma la agarre con ambas manos de su cinturita y acompañaba los movimientos de sube baja mientras la pendejita daba pequeños gemidos de éxtasis y placer. En un momento perdí completamente la noción de dónde estábamos y del tiempo y solo sentía esa cabalgada con la concha empapada. La puerta del baño toda escrita era el único fondo detrás de la carita de nena de mi cuñadita. Acabo ella primero, exploto en flujo sobre mi verga. Ahí si que pego un alarido. Nos quedamos quietos inmóviles durante unos segundos. O nadie escucho o abran pensado que fueron pendejos jodiendo en el patio porque nadie se acercó al baño. Ella me sonrió y soltó una risita: "perdón mi amor me vuelve loca tu pija". Con sus brazos cruzados detrás de mi cuello me clavo esos ojos en mi y con una voz de nena de bebota me dijo: "lléname toda de lechita mi amor la quiero toda papi". Se arrimo y me comenzó a comer la boca, mientras ella me besaba apasionadamente yo le llenaba la conchita de leche mal. Una acabada hermosa que ella gemia suavemente recibiendola toda. Cuando se incorporo y algo de mi leche salió de su concha la muy putita se pasó la mano por la concha y luego por la puerta del baño dejando parte de mi leche ahí. Se puso en cunclillas y les juro por dios que se puso a mear el piso del baño. Yo miraba como esa conchita algo peludita largaba el chorro de pis y algo incluso me salpicaba. Ella se reía sin importarle nada. No solo hizo un flor de charco en nuestro piso sino en el de al lado también. Se subió la tanguita y la calza y abrió la puerta del baño. No había nadie. Me hizo señas y salimos del baño rapidito. Caminando de vuelta para los salones nos cruzamos con una de sus compañeras. Amiga: eee Wacha q onda recien caes jaja. Nahiara en tono de risa: taba ocupada zorrita taba re en una. Amiga: khe hija de puta que SOS venís de garchar seguro Nahiara: obio llena de leche estoy que me importa el colegio este de mierda. Amiga: que Wacha que SOS presenta al meno. Yo me mantenía en silencio pero disfrutando su turrez y su putez. Nahiara: mi novio e y me pego flor de garchada el turro Amiga: day soy tranqui ustedes e Yo: Joaquín (la saludé con un beso en el cachete). Que onda que hacen? Amiga: vamo a la plaza amiga ya fue Nahiara mirándome a los ojos: vamo mi amor. Y salimos los tres caminando para la plaza como si nada.

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441627Lv1· hace 877 dRelatos

Mi camino a ser cornudo PT20: La tentación

C: Te querés pajear? Te tengo que mostrar una charla con Ludmi, la del almacén Así empezaba nuestra conversación, después de haber visto todo (O casi todo) lo que hablaron mientras pensaba que dormía. Me preocupaba bastante la confianza que tenían, como para que Lucia este desnuda frente a él como si nada, que sólo la separe una manta de la desnudez completa. Que Cristian haya visto a mi novia desnuda en persona, no una vez, sino dos veces. Sentía algo de celos, bah, bastantes celos. Pero a la vez no podía dejar de pensar que toda esa secuencia me provocaba erecciones, y no era la primera vez. La noche anterior también tenía mi pito duro cuando la vi arrodillada frente a él, o cuando ella tocó toda su verga. No sabía cómo sentirme. C: Eze? Y: Eh? C: Me escuchaste? Y: Ah Sisi, perdón, estoy algo dormido aún C: Bueno, Veni Cristian prende la compu y se sienta ahí, yo tenía una silla disponible al lado de él. Mientras me levanto, me llega un mensaje de Lucia L: Amorcito de mi corazón, te amo con toda mi alma, nunca lo olvides♡. Por cierto, ya me fui, tengo cosas que hacer, te di un besito antes de que me vaya, te veías hermoso dormido amor♡ Sabía que ella no había ni subido a verme, esa actitud me pareció extraña. Había visto toda su interacción con Cristian y jamás fue capaz de saludarme, había hasta abrazado de mas a Cristian ¿Debía pensarla demasiado o me estaba haciendo mucho la cabeza? Decidí deja de pensar tanto en eso. No podria desconfiar de Cristian, habiendo tenido miles de oportunidades anoche para cogerse a mi novia, no lo hizo. Sin embargo, Lucia me preocupaba ¿tan fácil me iba a engañar?¿era el alcohol o sólo fue una excusa? Realmente no estaba seguro C: Bro? Y: Perdón, me escribió Lu C: Ah, que dice? Le muestro la conversación C: Ay sí, fue más tierna ella Y: Ni la sentí, la verdad C: Estabas re dormido, entre los dos nos reímos porque se ve que estabas soñando lindo Y: Por? C: La tenías re dura jaja, alta carpa se te formó con la sabana No entendía por qué me mentian, aunque estoy seguro de que Cristian sólo le seguía la corriente a Lucia. Hacían lo que fuera para tratar de que no me de cuenta de nada... o tal vez sólo seguía haciéndome la cabeza Y: Ah si? Jaja, estaba soñando con tu vieja y tu hermana C: Pobrecitas, al menos decime que las soñaste cogiendo con una pija grande jaja Y: Era la mía, y se ve que les encantaba C: Literalmente, en tus sueños jaja Y: Jaja cuando vuelven? C: En dos semanas, ya tenemos esta casa para hacer el upd (último primer día) Y: Maaaal C: Seh, casa sola y todas nuestras compañeras en celo, es perfecto Yo me siento al lado de Cristian, ya la compu estaba prendida. Él empezó a buscar porno para poner de fondo como hacemos siempre. Mientras lo hacia sé bajó su boxer y su erecta y gran verga salió a la luz C: La semana que viene espero, mínimo, tener a dos putitas comiéndome la verga Y: Creo que si se enteran de cuanto te mide, más de una va a querer corroborarlo... C: Ya hay un par que se enteraron y se mueren por tenerla toda enterrada Y: ... quienes? C: Tu vieja y tu hermana jaja Y: Sos un pajero Cristian empieza a pajearse lentamente, era adictivo e hipnotizante ver como ese glande se cubría y descubría por su prominente prepucio. La punta de su verga lentamente empezaba a lubricarse con sus propios flujos C: Hace mucho no cojo, unas ganas de tener una buena puta acá Y: Y Ludmi? C: Ahí te muestro, pero antes... Pone un vídeo porno donde hay una muy buena culona haciendo twerk, próximamente ese culo iba a ser ensartado por una buena verga, pero ambos estábamos hipnotizados con los movimientos de ese gran culo. C: Ahora sí, te muestro el chat Cristian saca su celular y entra a Instagram, apenas entra veo que Ludmila había subido una foto, una mostrando mucho el gran culo que tiene. Cristian sigue masturbandose lentamente C: Mira lo que es eso boludo... no tiene sentido Y: Es un muy buen culo, la verdad C: Dale, Lucia no está acá, soltate. Sacate la ropa, hace lo que quieras Me empiezo a bajar el short, como él, saco mi pene y empiezo a masturbarme lentamente, poco a poco mi pito se ponía duro Y: No te duele? C: El que? Y: La verga? C: Por tenerla grande? Jaja Y: ... no, porque pajearte tanto C: Nah, además estoy acostumbrado, vos no? Y: Pero cuántas te vas haciendo? C: Y... ayer me habré hecho como 5, bah, me corrí como 4/5 veces. Esta es mi 2da paja hoy Y: Te pajeaste acá conmigo durmiendo? C: Si bro, pasa que me escribió Ludmi Entra al chat de Ludmila y lo último que se puede leer era un Lud: A las 14hs voy para tu casa, necesito verla en persona, a ver si es de verdad... Quedamos en silencio y miro la hora Y: Cristian, son las 13:53 boludo C: Ahí viene Ludmi, me la quiero coger toda Y: Pero yo sigo acá amigo C: No creo que le moleste que estés Cristian empieza a subir en el chat y había muchas fotos de su verga, las fotos de Ludmila estaban para ver una sola vez. Lud: Es enorme Dios santo, Posta tenes eso? C: Creo que mandé pruebas suficientes... (Foto oculta de Ludmila) Lud: Decís que entra ahí? Hace mucho no me lo usan... Está casi virgen C: Casi? Lud: Pasa que me gusta jugar con mi culito... C: Uff Lud: Pero nunca tuve una tan grande, creo que en mi vida, directamente jaja C: Hoy puede ser tu primera vez Lud: Siguen tus amigos en tu casa? C: Sólo mi amigo, Eze Lud: También es dotado como vos? C: Él? No, le mide la mitad Lo miro a Cristian con un poco de cara de molesto Y: ... no hacía falta Cristian C: Shh, así exalto mucho más mi verga Y: Ya resalta por si sola... Seguimos leyendo el chat Lud: Ah bueno, igual me gustan los tríos eh... C: Ya hiciste antes? Lud: Es una de mis metas en la vida, que me cojan entre dos C: Igual el tiene novia Lud: Pero la novia no está... Luego de esa frase hay una foto de Ludmila, está vez se podia ver. Su cuerpo flaco y figura de super modelo era totalmente increíble, en especial ese culo que podía matar a cualquier hombre. Esas tetas pequeñas eran hermosas, unos pezones dignos de ser chupados, era una mujer hermosa Lud: A ver si con eso cambia de opinión... C: Se la muestro? Lud: Cuando puedas, si jaja Cristian y yo nos seguíamos masturbando, el porno de fondo estaba fuerte y ya eran las 14hs. No sabíamos que tan puntual podía llegar a ser Ludmila, pero había que estar listos. Sin embargo, yo no sabía que hacer, no podía serle infiel a Lucia así por un momento de calentura. Se que ella tenía y tiene sus cosas que me hacen dudar y ponerme celoso, pero si algo sabía, era que no tenía que ser igual. Suena el timbre de la casa, ambos seguíamos desnudos C: Bro, tengo una idea Y: Uh dios mio, a ver C: Y si la recibimos así en bolas? Y: Vos te pensas que eso le va a gustar a ella? C: No seas boludo, viene literalmente a coger nomas, es una puta fácil, tenemos que aprovechar, cuantas veces soñamos con algo así? Es de fantasía bldo Por un lado, Cristian tenía muchísima razón, hemos estado noches enteras pajeandonos mientras fantaseabamos con estar con una mujer así, los dos, un trío. No quería serle infiel a Lucia, pero tampoco podía desperdiciar esta oportunidad C: Dale... Te juro que no le cuento a Lu Y: ... C: Vamos, dale Por inercia y por el apuro, seguí a Cristian hasta la puerta principal. Estábamos los dos desnudos y hasta hace un rato nos estábamos pajeando. Los dos seguíamos con las vergas muy duras, aunque la de él resaltaba mucho más. Nos paramos frente a la puerta. Suena el timbre otra vez C: Voy a abrir... Y: En que me metiste... Cristian se acerca a la puerta para abrirla, yo seguía teniendo mis dudas pero realmente estaba muy caliente. Mi pene estaba duro, pero el miedo hacía que este más gomoso que erecto. Cristian por su lado, la tenía demasiado dura, hasta se notaba que si pudiera, su glande estaría mucho más fuera de su prepucio, mojado y bien lubricado. Cristian abre la puerta. Lud: Apa... Hola, no? Jaja C: Hola Ludmi, pasa Y: ... Ahí estaba ella, estaba vestida cómoda, como si viniera del gimnasio. Ludmila no podía sacar su vista de nuestras vergas. Entra y se acerca a nosotros Lud: Mmm... me gusta que me esperen así eh... C: No hay nadie más en la casa, y tampoco va a llegar nadie, así que tenemos todo el tiempo que queramos Ludmila me mira de arriba hacia abajo, luego, fijamente mira mis ojos Lud: Tranquilo... tu novia no se va a enterar de nada, si? Y: ... Lud: Además, ayer cuando fuiste al almacén noté que me mirabas mucho Y: Bueno... sólo que... C: Pasa que Eze tampoco se puede resistir a una belleza como vos Lud: Ah no? Se nota bastante Su voz, como estaba vestida, esas miradas que sólo podían seducir, me estaban atrapando en algo que sabía que no iba a ser capaz de evitar. Ella clava su mirada en mi pito, el cual ya estaba muy duro. Tenía que tomar valor Y: Ay Cristian, en que me metiste Dios Lud: Ustedes tranquilos, hace rato que no me garchan, y hace rato que ando con ganas de dos a la vez... (mira la verga de Cristian) aunque esa cuenta como dos... jaja C: Viste que era real? Ludmila se acerca y empieza a acariciar la verga de Cristian Lud: Ufff está durísima Dios... Ludmila se arrodilla al frente de los dos, con toda su ropa puesta y con su carita, se lleva la verga de Cristian a la boca Lud: Mmm... C: Uy lpm... sos buenísima... Ludmila empieza a chupar, se notaba que lo hacia demasiado bien, su experiencia hacía que Cristian no pueda ni creerlo C: Como la comes hija de puta... Lud: Glogloglo... Ella se saca la verga de la boca y empieza a oler los huevos de Cristian Lud: Uf... ese olor a verga me está matando?... C: Perdón, no hice tiempo a bañarm- Lud: Sh... No me conocen aún, tengo algunos fetiches medios "raros" jaja... Mmm C: Entonces oleme toda la verga puta Ludmila empieza a masturbarse por encima de su calza, ya se notaba que estaba muy mojada. Empieza a gemir despacio, se la notaba muy diferente a como la conocí en el almacén. En el sexo parecía una puta enferma, creo que eso me estaba gustando. Ludmila se aleja de Cristian para ponerse al frente mío Lud: Voy también tenes olor en tu pitito? Y: ... Lud: Me vas a dejar olerte tus huevos?... los necesito... Luego de eso se acerca a mi agarrando mi culo, todo para evitar que no me aleje ni un poco. Metió completamente su cara en mi entrepierna y empecé a sentir su nariz, oliendo cada rincón de mi pene y huevos, especialmente entre mi pierna y mi pito, donde más se guarda el olor. Lud: Ahh... ahora quiero esto... Sin avisar se metió cada centímetro de mi pene en su boca. Estaba como poseída, parecía que realmente hace mucho que no cogía, hasta podría pensarse que hace mucho que no chupaba una pija. Lud: Glugluglu... Y: Ay dioos C: Viste lo que chupa la trola esta? Ludmila se la saca toda de la boca Lud: Ah... ahora seguís pensando en tu noviecita?... Y: ... Lud: Mira Cris, esta si que me va a entrar entera Ludmila mete toda mi verga en su boca, era increíble ver como todo mi pito desaparecía, como sus labios tocaban y mojaban mis bolas con toda su saliva. Ludmila se la saca entera de la boca C: Uhhh dios Lud: Ah... uf... bueno, eso fue fácil... con la tuya Cris... Sí que no voy a poder Y: Es muy chica mi pija? Lud: Cuanto te mide? Se ve chica, pero quiero saber medidas jaja C: Le mide 12cm nomas Lud: 12cm nomas??? Ay, y así tiene novia? Y vos con esa verga andas soltero? (Empieza a masturbar a Cristian) C: Uy si... por ahora Ludmila me mira Lud: Y sí... tu pito es chico ah, perdón que te lo diga asi Y: Nono, está bien, soy consciente de eso Me sentía muy extraño, realmente no estaba seguro de si quería estar ahí, estaba siéndole infiel a Lucia, aunque probablemente tenía varias razones para hacerlo, ella realmente nunca hizo nada. No sabía que hacer, una parte de mi no sabía que estaba pasando, de la nada Ludmila estaba en la casa, queriendo ser la puta de Cristian... Y bueno... coger conmigo también sólo para cumplir su fantasía de un trío, aunque no diera la talla con mi pene. Pero otra parte de mi quería irse y evitar completamente está situa

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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RRosistaLv1· hace 1592 dRelatos

Mi cuñada y mi suegra, las más putitas sin dudas.

Luego de aquella primera vez con Maria, cuando mi novia mandó el mensaje de "Ya estoy entrando al barrio", nos levantamos con mi cuñada, nos vestimos entre algunos besos y manoseadas mas; y pasamos al living para disimular que habíamos estado así las últimas 3/4 horas, ella haciendo cosas de su emprendimiento y yo cebando mates con la yerba ya pidiendo un cambio urgente. Desde entonces, las sesiones con mi Cuñada se volvieron recurrentes. Cuando comencé el cuatrimestre de la facultad, los días que no trabajaba salía de cursar e iba directo a casa de mi novia, con la excusa de querer dormir con ella. Siempre me esperaba mi cuñadita. Cuando llegaba, ella me esperaba directamente en tanga y remera, la saludaba comiendole esa boca hermosa y apretandola contra la mesada de la cocina; antes de pasar a bañarme, a veces, ella entraba conmigo y hacíamos una linda previa antes de pasar a su cama y sacarnos las ganas acumuladas. Una particularmente buena fue el día previo a su cumpleaños. Uno de los mejores días de mi vida. Cuando abrió la puerta, la vi con un conjunto nuevo, rosa, con un corpiño que le levantaba bien esas tetas perfectas y una tanga hilo que dejaba apreciar ese culo como si no llevara nada puesto. No atine ni a saludarla antes de que ella se me abalanzara comiéndome la boca, mis manos, luego de cerrae la puertas por detrás mío, instantáneamente recorrieron su cintura hasta bajar a ese hermoso culito que tiene mi nueva putita, luego de un rato, decidí levantarla y llevarla hasta la pieza mientras me comía el cuello. Ni bien llegamos a la pieza, ella se baja de mi, y comienza a bajarme el pantalón, al ver mi bulto ya erecto a través del boxer comienza a besarlo por encima. Ya yendo más al grano, me baja el boxer provocando q mi pija le golpeara la cara a mi querida cuñada, de a poco comienza a masturbarme, y pasar su lengua a lo largo de mi verga, desde la base a la cabeza antes de llevársela a la boca, haciéndome sentir esos labios hermosos, masajeando mi verga con su lengua despacio, antes de pasar a mover su cabeza de atrás para adelante, sin llegar a metersela entera, hasta que la agarro de la nuca y se la meto hasta que su pera choque con mis huevos. -Como te gusta chuparla hija de puta! Le digo, sosteniendola con mi verga hasta la garganta  -Meh ecagta. Balbuceaba Maria sin sacarse la verga de la boca Comienzo una vez más a cogerle esa boca hermosa. Era imposible no disfrutar esa vista su pelo colorado hecho un rodete en mi mano, sus ojos llorosos, su carita algo roja, su boquita atragantada de mi chota, un poco de esas hermosas tetas que se llegaban a ver pese al ángulo y una hermosa vista de ese orto con el hilo rosado. Esa imagen y la sensación hermosa que producía su boca encerrando mi verga ya me tenían al borde del orgasmo a las 5', por lo que la levanto del pelo antes de llegar a acabar. Mi cuñadita me besa con alma y vida mientras le empiezo a sacar el corpiño antes de tirarnos en la cama y empezar a bajar lentamente por su cuerpo, comenzando por su largo cuello besándola apasionadamente, al mismo tiempo que mi mano empieza a jugar con esa hermosa concha, llegó a sus pechos hermosos cuando mi mano llega a su clitoris, comenzando a rozarlo levemente mientras chupo sus pezones rosaditos y grandes, provocando gemidos más audibles de Maria.  -Aah, Aaah, necesito tu lengua, por favor, chupamela como vos sabes. Decía la muy trola con la respiración acelerada. Nuevamente comienzo a bajar besando su cuerpo hasta llegar a ese hermoso lugar, muevo el hilito q atravesaba esa concha y dejaba ver sus labios y comienzo a besarle esos hermosos labios que sobresalían de su hilo, al mismo tiempo rozaba suavemente su clitoris con la yema del dedo. Luego un buen escupitajo en su clitoris provocando un lindo suspiro de mi cuñadita, todo esto para preparar el momento que más esperaba ella, Paso a concentrarme en su clitoris, primero realizando movimientos envolventes con mi lengua para después pasar a raspar su clitoris con mi lengua a un ritmo medio, mientras ella me agarraba del pelo, gemia y disfrutaba de la mejor chupada de concha de su vida, incorporo 2 dedos mientras subo el ritmo de mi lengua. Comienza a arquearse y tensar sus piernas mientras cada vez se escuchan más sus gemidos -Aaah me quieaaaah me quiero sentaahhahh en tu cahhhra Nos damos vuelta, dejando a ella arriba de mi cara mientras yo seguía lamiendo ese monte venus a más no poder mientras la sostenía de sus caderas y ella empezaba a refregarse, ni 2 minutos pasaron de esa manera y la putita de mi cuñada me acabo en la boca, dejando salir el gemido más fuerte de la tarde y dejando caer sus jugos en mi boca. Aún mientras sostenía sus jugos en mi boca, ella se deja caer y me agarra de la cara para llevarme a su boca, una vez mas nos besamos apasionadamente, esta vez con todo su sabor en la boca. Mientras chapabamos, ella empezó a guiar mi pija a su concha. -La quiero toda, así, sin nada, dámelo todo, vos sabes que no pasa nada. -Toda te la voy a dar. Le dije empezando a empujar hacia dentro de ella. No puedo explicar lo bien que se sentía esa concha al desnudo. Los gemidos de puta, infaltable en los polvos con mi cuñada, el movimiento de sus tetas todo perfecto, pero todo puede mejorar. La pongo en 4, ahora si, le saco esa tanguita hilo que tan linda le quedaba, le beso una de sus nalgas antes de empezar a penetrarla, La sensación de mi verga entrando con total libertad, al desnudo, en la concha de mi cuñada que parecía succionarme hacia ella, el movimiento y el golpeteo de nuestros cuerpos cada vez mayor, los gemidos de mi cuñada que ya en este punto habrán sido audibles en toda la cuadra, hizo que nos embebieramos, completamente en lo nuestro, olvidándonos del entorno completamente. Estando cada vez más cerca del punto de ebullición, la tomó del cuello y acercó su torso a mi, con una mano ahorcandola y con acariciando sus hermosas tetas, con sus pezones completamente parados, cuando entre su sinfonía de sonidos escucho la palabra, Leche; la aprieto del cuello y le pregunto  -Que queres, putita?? -Ahh Leche, leche aah aah tu leche adentro aahh -Queres que te waskee toda, putita?? -Sii, todaaaaah, rellename entera, aah. Ante este innegable pedido no sólo aumento el ritmo sino que la mano que antes acariciaba sus tetas, ahora estaba masturbando ese hermoso clitoris, no pasó mucho tiempo hasta que los 2 estemos a punto; sus gemidos ya eran incontrolables, sus ojitos se daban vuelta del placer y todo su cuerpo era recorrido por un espasmo y ahí paso, mientras ella acaba y me apretaba el pene como si no hubiera un mañana con esa concha hermosa, yo la rellenaba sin importar nada. Fue entonces, cuando todo cambió de repente. (Para bien) En la exitacion del momento ninguno escucho la puerta de la pequeña casa abrirse. -Mariaaaa, veni para acá. Se escucho desde el living Mi cuñada seguía culo para arriba, con su vagina goteando mi leche y abre los ojos como 2 platos -Cuando mierda entro?? Susurraba arrastrando la voz, cuando comenzamos a escuchar sus pasos hacia la pieza.  -Acostate en la cama de Cami, dale. Ordena mi cuñada en pos de buscar algún tipo de defensa mientras ellas empezaba a acomodarse en su cama. Mi suegra entra a la habitación, por alguna razón con aires de victoria. -Buen día, que hacían?. Con tono de quien tiene las mejores cartas del truco -Nada, esta medio fresquito y no daba para estar en el living. Decía mi cuñada con mi leche en su concha todavía. -Asi? mira, en bolas se vinieron a acostar? Decía al tiempo que levantaba la tanguita de mi cuñada, dándome la espalda y dándome un perfecto plano de su culote hermoso en una calza que se traslucia muchísimo dejando apreciar mucho de esas nalgas y su tanguita blanca, provocando que mi verga comience a pararse como si no hubiera rellenado a mi cuñada hace 5 minutos. -No soy boluda pendejos. Al mismo tiempo que enunciaba esas palabras, nos destapó a ambos, a los dos completamente desnudos. -Yo, a Cami no le voy a decir una palabra, ni siquiera te voy a romper las bolas porque dejaste que te acabe adentro, pero yo quiero mi parte de esto. Mientras se acercaba a mi y agarraba mi chota cada vez más erecta. -mi buena parte de esto. Dijo dándome un beso en la puntita. -A la noche después que Cami se duerma veni al baño, preparate pendejo. Solto mi verga y dejo la habitación.  -Que mierda hacemos?? Dijo mi cuñada. -No va a quedar otra... dije con mi mejor cara de apenado... Luego del transcurso de un día terriblemente incomodo, en el que no podía dejar de recordar la concha de mi cuñada inundada de mi wasca e imaginar a mi suegra y su hermoso orto en la misma situación. mas tarde, mi novia se fue acostar, Después de acostarme un rato con ella para disimular un poco le digo "me voy un rato al baño", ya viéndola dormida. Cuando salgo de la pieza veo a mi suegra esperándome afuera del baño, con su calza negra más colada de lo de costumbre, dejando apreciar ese papo bien marcado, y una remera escotada y sueltita, obviamente, sin corpiño. -Dale, pasa pendejo. Me dice Erica A lo que yo la obedezco, abro la puerta, fiel a mi estilo, la dejo pasar a ella primero, mi suegra pasa tirándome su culo encima, haciendo que la apoye, apenas senti ese orto hermoso apretando mi verga, me solte, empecé a tomarla por la cintura y a comerle el cuello, mientras la hago pasar al baño y cierro la puerta detrás nuestro, apoyandola contra una de las paredes; mi suegrita empieza a manosear mi verga mientras yo meto mano por abajo de su calza y su tanga, era un tanga roja que recuerdo haber olfateado mientras me pajeaba en ese baño, ahora haciendo gemir a la puta de mi suegra con mis dedos. Ella se da vuelta y me tira contra la puerta, Erica se arrodilla y me saca el short y el boxer. Mi verga erecta queda frente a sus ojos mientras podía ver como se le hacía agua la boca -Hace mucho no veía una así. decía mientras se tocaba con una mano y la otra me masturababa con experiencia, antes de que pudiera decirle algo se trago mi verga de un saque, casi llegando al fondo. La sola idea de mi suegra chupandome la verga me había hecho delirar muchísimas noches mientras olía sus tangas, pero tenerla ahí, de cuclillas con mi verga en su boca, con su tanga asomándose atrás suyo, y esas hermosas nalgas que se movía mientras ella cabeceaba hacia mi, cada vez llenándose más la boca de mi verga, como movía su lengua, como su tragaba toda mi chota, los sonidos de su boca, su baba que cubría toda mi verga; no podía hacer más que disfrutar la perfecta chupada de pija que me estaba dando mi suegra. Antes de que acabara, mi suegra se sacó mi verga de la boca, se levantó y se dio vuelta mientras decía las palabras más gloriosas de la historia. -Cogeme, pendejo, mostrame que le haces a mis hijas con ese pijon, así, sin forro sin nada, toda quiero sentirla. Dijo mi suegra apoyándose en la pared del baño, en la misma pose que ya había tenido a 2 de sus hijas, no había comparación, ese orto enorme, perfecto, dispuesto solo para mi. Primero procedí a sacarle su calza, dejándola solo con esa tanguita que le quedaba perfecto a su culo, pase a chuparle su concha luego de correrle su tanga, probando ese sabor que había probado varias veces en su ropa interior, pero ahora directamente de la fuente, y haciendo gemir como una trola a Erica, mientras con su mano apretaba mi cara contra sus culo, ya no daba más, me levante y sin mucha más preparación metí mi verga entera en mi suegrita. -AHHH, que pija que tenes pendejo, cogeme toda, reventame. Ya había comenzado a moverme lentamente disfrutando de la concha de MILF de mi suegra, primera vez que tenía relaciones con una mujer que no entraba en la categoría pendeja, ver mi pija desaparecer entre esas 2 nalgas gordas mientras sentía como mi pija entraba y salía de su jugosa concha era de otro mundo. A medida que crecían los gemidos de mi suegra, subía yo el ritmo, cada vez era más indisimulable el ruido, pese a que había dejado la tele prendida y mi novia tiene sueño pro

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Ccount_of_warwickLv1· hace 1990 dRelatos

"La Cuarentena, Mi Melliza y Yo" Capítulo 9

IMPORTANTE ANUNCIO! LOS CAPÍTULOS DE LA HISTORIA SE PUBLICARÁN TODOS LOS JUEVES. AQUELLOS QUE ME AYUDEN CON CAFECITOS PODRAN LEERLOS DOS DIAS ANTES DE SU PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA.  (La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:  Capítulo 8: Durante al menos dos horas hicimos fotos con todos los conjuntos que Karina había traído, en mil poses y en todas las habitaciones del departamento. La pequeña tenía muchas ideas por lo visto. Yo hacía de fotógrafo y Mimi de iluminadora, las fotos casi parecían profesionales.  Teniendo a dos mujeres con la hermosura de mis hermanas a una totalmente desnuda y a otra solo con una tanga no hizo más que calentarme, ellas lo habían notado casi desde el primer momento, Kari se puso colorada y Mimi solo sonreía, encima a veces, para provocarme, me rozaba la cola o me la apoyaba sin disimulo.  - Sacate el short Chito, te va a hacer mal si no. - me dijo Mica directamente frotando su palma en toda mi verga. Era verdad en parte, ese short era ajustado y sumado al boxer sentía que en cualquier momento iba a romper la tela... O me iba a fracturar la verga. - ¿Seguras? - pregunté mirando a Karina, ella en ese momento estaba con las piernas abiertas sobre la mesada de la cocina, la tanga era tan chica que apenas cubría su conchita, hinchada de excitación. - ¡Sí! Dale. - respondieron ambas casi sincronizadas. Las miré y me bajé el short y el boxer a la vez, mi verga salió disparada, moviéndose hacia arriba y abajo como un trampolín. Los ojos de Kari se abrieron muchísimo y Mica se mordió el labio. Kari se bajó de la mesada y ambas se acercaron a mí. Mica empezó a besarme y con su mano acariciaba mi pecho, para mi sorpresa mi hermanita menor llegó hasta mí en 4, con sus manitos recorría mis piernas hasta llegar a mi pija y con sus labios me besaba el pubis y la cintura. Mis manos estaban una en la cola de Mica y la otra en la cabeza de Kari, necesitaba cojer o me explotaría el glande. Sentí la humedad de la boca de Karina, como su lengua recorría toda la extensión de mi verga al mismo tiempo que yo metía mis dedos en la concha de Mimi, nuestras lenguas seguían entrelazadas y nuestra respiración agitada iba en sincronía con nuestros latidos. Todo era demasiado perfecto... Hasta que sonó el teléfono de mi hermana menor. Era, nuevamente, mi madre. Yo atendí diciendo que ella estaba en el baño, me dijo que le dijera a Karina que debía volver pronto, que ya era tarde y que mañana temprano tenía una clase muy importante. Ella escuchó todo, teniendo aún la verga en su boca me hizo señas de que le pasara el celular. - Sí ma... ¿Era mañana? Me había olvidado - una lamida. - Uh, bueno ¿Me pedís un Uber? - otra lamida - No coman que ya voy. Bueno, les mando saludos. - cortó y se metió mi pija lo más adentro que pudo. - No me voy a poder quedar, mañana tengo una prueba y tengo que tener los apuntes sí o sí... - dijo casi con cara de tristeza. Todo era demasiado perfecto como para que durara más tiempo.  Kari se levantó, me besó y me pidió perdón. También abrazó a Mimi y se disculpó. Juntando sus cosas volvió al baño y salió ya vestida, tomó la computadora y, para mí sorpresa, Mimi se ofreció a acompañarla, fue a la pieza y se puso una remera grande, un pantalón jogging y unos Crocs, aún así estaba hermosa. Karina me abrazó de nuevo fuerte. - La próxima me tomo toda tu leche hermanito. - me dijo al oído y me apretó la verga que aún la tenía al aire.  Ambas salieron y yo me quedé preparando la cena, pensando en todo lo que pudo ser...  * /Nacho no lo supo hasta mucho más adelante pero Mica bajó con su hermana por la sencilla razón de que quería probar a Karina. Hacia rato venía fantaseando con ella y verla hoy tan suelta con las fotos, e incluso agachada chupándosela a su hermano mientras hablaba con sus padres no había hecho más que alimentar el morbo y el deseo para con la menor de la familia. Apenas llegaron al primer descanso de la escalera y mientras hablaban de temas intrascendentes, Mimi se quedó parada, cuando Kari se dió vuelta para mirarla, extrañada por no seguir caminando, la mayor la tomó de la cara, besándola profundamente, metiendo casi toda su lengua dentro de la boca de su hermanita menor. Karina correspondió y la tomó por la cintura atrayéndola hacia sí, había quedado demasiado caliente y la idea de volver con todas las ganas encima no le atraían para nada. "dichosa de vos que podés cojerte a Nacho" pensó mientras metía sus manos dentro del jogging y apretaba su cola. Mica no perdía el tiempo y metía sus manos dentro de la campera y debajo del buso de Kari, apretando las tetas de ésta por unos segundos, sin dudarlo bajó su mano derecha hasta meterla dentro de su calza la concha de la menor estaba muy mojada y sus gemidos eran acallados por los besos que ambas seguían dándose. Escucharon que alguien subía las escaleras y separaron sus bocas, escucharon atentamente, eran una mujer y un niño, la madre lo regañaba por subir corriendo y él solo la imitaba burlándose. Para fortuna de ambas hermanas los inquilinos se detuvieron un piso más abajo para entrar en uno de los departamentos. Cuando escucharon la puerta cerrarse ambas se miraron, el deseo se veía en sus ojos.  - Apurate... - le dijo Karina a su hermana, sabía lo que quería hacerle y debían apurarse, el tiempo les jugaba en contra. Mimi la puso de cara a la pared, se arrodilló y le bajó la calza y la tanga a la vez, abrió su cola y enterró su cara en medio chupando su cola y metiendo la lengua dentro de la concha de Kari. Era la primera vez que hacía algo así, actuaba por instinto pero logró arrancarle un orgasmo intenso a la pequeña. Mimi sacó la cara de en medio de la cola de su hermana, se paró y le acomodó la ropa. Kari se dió vuelta y volvieron a besarse, ahora con el gusto del flujo de ésta última.  - Dios, ¡Que mal que no puedo quedarme! - dijo la menor con ganas de más.  El celular vibró avisando que el Uber había llegado. Se apuraron en bajar las escaleras y ambas se despidieron normalmente, había testigos cerca, les hubiera encantado despedirse con un besito. Mimi se aseguró que su hermana subió al auto y volvió al departamento. / * Mimi subió muy caliente, se me tiró encima y apenas me dejó apagar la cocina. Nos tiramos en la cama del comedor, la que usaba para dormir antes de pasar todas las noches con mi hermana. Ella se bajó el pantalón y se clavó mi pija sin problemas, estaba demasiado mojada, no hubo tiempo para preguntarle qué había pasado entre ella y Kari cuando bajaron. Puso sus manos en mis hombros y empezó a cabalgarme con ganas, como si estuviera poseída. Mis manos en sus nalgas la abrían y cada tanto se me escapaba una nalgada que sonaba en todo el comedor. Junté algo de sus jugos y los pasé por su cola. - ¿Puedo? - me animé a preguntar suponiendo que ella entendería. - Sí, pero despacio. - me dijo, así era nuestra conexión.  Pasé de nuevo los dedos por su cola y de a poco presioné. La falange del índice entró apenas, ella gimió pero sabía que quería más. La metí entera, mientras mi pija seguía entrando y saliendo de su concha. Empecé a sacar y meter la falange hasta que el ano de mi hermana se dilató un poco más, pude meter con dificultad un segundo dedo mientras ella gemía aún más. Tal como dije, teníamos una gran conexión con Mimi, tanta que acabamos juntos, le llené la concha de leche caliente mientras su concha se contraía apresando mi verga y exprimiéndola hasta la última gota. Ella, exhausta se dejó caer, con la cabeza en mi hombro.  - ¿Me vas a contar lo que pasó con Kari? - le dije al oído... - Otro día, hoy no doy más. Llevame la comida a la cama por favor. - dijo ella saliendo de encima mío con algo de esfuerzo.  Minutos después y cuando Karina me avisó que había llegado bien, yo hacía lo que Mimi me pidió, le llevaba un plato de guiso de arroz a la cama. Comimos mirando una película a la que apenas le pusimos atención y dormimos como bebés.  * Al otro día, para variar, seguía lloviendo, Mimi tenía que prepararse para unos exámenes y yo me dediqué a armarle una cuenta a Kari para que vendiera su material pero por separado, tratando de que no se relacionara a una con la otra. Mi hermana menor me mandó un mensaje diciendo que por suerte pudo dar el examen y que esperaba la nota en unos días. Salí a tomar algo de fresco porque necesitaba comprar algunas cosas y de paso me puse a pensar en todo lo que había cambiado el mundo y principalmente mi mundo, como se había dado todo de forma tan sorpresiva que parecía increíble. Pasé de estar soltero con un trabajo estable y tener una relación distante con mi hermana melliza a ser una especie de proxeneta virtual de mis dos hermanas y cojía casi a diario con una de ellas. Lucas, mi hermano mayor, me cortó los pensamientos cuando me preguntó cómo iba todo por acá, le conté que las cosas de a poco se iban abriendo y que parecía que terminaría pronto. Él me dijo que no me ilusionara, en Europa estaba empezando la segunda ola y volvían a restringir todo, por fortuna él tenía un cargo importante en una empresa de ventas por internet por lo que no se preocupaba mucho, los envíos se seguían haciendo y el dinero no dejaba de llegar. Me preguntó cómo iba mi trabajo y si lo afectó el asunto de la cuarentena, le dije que de momento todo iba bien pero que tenía miedo de que me echaran, él se ofreció a ayudarme en lo que necesitara, ya sea enviando dinero o hablando por mi con algunos de sus contactos. Le agradecí y le dije que de momento estaba bien, él se despidió y me dijo que saludara a Mimi de su parte, prometí hacerlo y le dije que se cuidara también.  Al volver traía todo lo necesario para hacer una sopa abundante y completa, ideal para ese clima. Justo cuando estaba por cerrar la puerta me detuvo un hombre, me preguntó un departamento del edificio en el que vivía, departamento que resultó ser el mío, le dije que vivía yo ahí, me pidió mis datos, me hizo firmar y me entregó un paquete. Cuando entré al departamento Mica me esperaba tomando mates en la cocina, le pregunté si sabía qué había llegado y me respondió simplemente - Abrilo, te va a gustar seguramente... - con una sonrisa pícara y la bombilla apoyada en su labio inferior lo que la hacía ver muy juguetona.  Lo hice, rompí el envoltorio y saqué una caja, dentro tenía un juego de juguetes sexuales apuntados al placer anal junto con una botellita de gel lubricante. Mis ojos brillaron y Mimi se acercó, me abrazó de atrás y, apoyándome las tetas en la espalda, lo que me hizo erizar la piel, me susurró bien cerca de la oreja: - ¿Te parece si lo probamos hoy a la noche?  Continuará... 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Eelprincipito2014Lv1· hace 1992 dRelatos

un viaje para cerrar 2020 2

Siguiendo la historia al otro día fui el primero en levantarme, estaba relajado, por primera vez en meses había tocado otro cuerpo y encima me habían hecho acabar, pero quería mas. Fui a la cocina y me puse a preparar el desayuno para el resto del grupo. Me estaba acomodando en el parque para disfrutar del desayuno y el lindo día cuando apareció mateo, todo cambiado y con un bolso en su hombro   Y: ¡eu! ¿Que paso se van? M: no, yo tengo que volver el medico que estaba cubriéndome dio positivo así que me toca volver, ¿te jode si Barbi vuelve con Uds.? Y: no para nada, hay lugar de sobra en la camioneta por suerte M: ¡genial! Te robo dos tostadas para el viaje disfruten por mi Y: tranqui buen viaje, voy a tratar de que las chicas disfruten – no voy a mentir mientras decía eso solo pensaba en tener en la cama a Barbi – no te preocupes que yo las cuido M: gracias, Lau nos vemos   En el momento que el coche de mateo estaba estaba saliendo del terreno apareció mi prima   A: ¿se fueron los chicos? ¿Que paso boludo? Y: no, se fue Mateo, tiene que volver al hospital A: que paja, y Barbi? Y: supongo que en el cuarto A: ahora vengo voy a verla debe estar de pésimo humor   No voy a negarlo, no pude evitar darme vuelta y mirar el culito de mi prima, y recordar lo que paso la noche anterior, no veía la hora de que llegue la noche y poder meterme en el cuarto de Barbi o meterla en el mío. Estaba en eso cuando aparecieron las dos chicas, Barbi llevaba el mismo pijama que la noche anterior, y no pude evitar ver que tenia marcada una mancha que claramente era mi semen. Se me escapo una risa que fue correspondida por una mirada cómplice. El resto de la mañana la pasamos charlando, hablando de la vida y mayormente despotricando las chicas contra sus novios. Cuando nos quisimos dar cuenta el día espectacular se había arruinado estaba completamente nublado.   A: chicos, yo voy a ir a correr que desde que llegamos no hice nada de la rutina, alguno quiere acompañarme Y: prima, te quiero, pero sabes que yo no corro ni al bondi A: ¡dale! No me dejes sola Y: no posta, voy a ver si me ocupo del almuerzo, que dicen si les preparo un asado? A: bueno esta bien, barb vos? B: no negra gracias, voy a hacer mi rutina de yoga no te jode? A: uhhh que antis que son bueno esta bien me voy sola   Aldana se levanto y se fue para dentro a cambiarse mientras nosotros seguimos desayunando, Barbi se dio vuelta como para comprobar que mi prima hubiera entrado y dos segundos después puso su mano izquierda sobre mi pija   B: no se si vas a hacer asado o no, pero te aviso que mi rutina de yoga va a ser sentarme arriba de esa pija esta claro? Y: menos mal que lo dijiste porque mi idea de quedarme acá era cogerte como no pude anoche   Justo dos segundos después apareció mi prima ya cambiada con un top deportivo y una calza que dejaba muy poco a la imaginación y se puso a darme charla y programar su ruina en el celular, no se en que momento se había levantado Barbi pero unos segundos después apareció también con una calza negra que no solo no dejaba nada a la imaginación sino que resaltaba aun mas su cola, un corpiño deportivo y el pelo recogido sobre uno de sus hombros con una colita, bajo su brazo traía el mat para entrenar   A: bueno los dejo, primo porque no le pedís a Barbi que te enseñe un par de cosas te va a hacer bien esta bueno B: ¡dale! Hace mucho que no doy clases Y: jajajaja no se anda prima disfruta del correr, avísame cuando estés volviendo así arranco con la parrilla – chamuyo era para saber el momento exacto que debía dejar de cogerla a Barbi – A: ¡dale! – me dio un beso casi en los labios – chau!   Mientras Barbi ya estaba en el mat haciendo unas poses en 4 que me estaban volviendo loco, mi prima salió del terreno lo cual también era una imagen interesante, espere unos minutos y me acerque por detrás de Barbi y lleve mis manos a esa cola hermosa   B: ¡al fin que estabas esperando! Y: asegurarme que estemos solos   Sin mediar palabra alguna bajé por completo la calza junto con la tanga y empecé a chupar esa conchita y el culito que estaban preciosos. Por suerte el terreno estaba bastante retirado de las casas aledañas y tenia una vegetación tupida que evitaba que los vecinos nos vieran. No se cuanto tiempo estuve chupando esa conchita, pero si se cuantas veces acabo, 4 veces entre gemidos   B: ¡por dios necesitaba esto Lau! Pero quiero que me cojas por favor – mientras se incorporaba en rodillas y se daba vuelta mirándome – sácate esto dale, mira lo que es esa pija por favor cógeme Lau Y: ¿no tengo forros no importa? B: no dale yo me cuido cógeme por favor   Barbi volvió a ponerse en cuatro y yo apunte mi pija a esa conchita, estaba tan mojada que se resbalo completamente dentro de ella mientras de su boca escapaba un largo gemido y para mi sorpresa le robaba el 5 orgasmo   B: ay por dios no puedo explicarte lo que necesitaba esta pija, de haber sabido te hubiera cogido hace años por dios Y: y de haber sabido que eras tan putita yo lo hubiera hecho hace mucho tmb B: muy putita, pero esta putita necesita un macho, ¿vos vas a ser mi macho? Y: obvio putita, te voy a coger todos los días hasta que volvamos, y prepárate porque cuando volvamos te voy a seguir cogiendo no se como B: mmmm si papi, dale cógete a esta putita dale toda la leche   No se cuanto tiempo paso, y esta vez si perdí el conteo de los orgasmos, pero el culo de Barbi ya estaba rojo de los chirlos que le había dado y mis piernas no aguantaban mas, pero todavía no acababa   B: ¿papi te puedo montar? Y: obvio putita veni   Me acosté en el mat boca arriba y Barbi se puso en cuclillas sobre mi pija, no se apoyo simplemente con una mano frotaba su clítoris y con la otra tomaba mi pija y rosaba la punta entre sus labios, empezó a gemir cada vez mas rápido y una vez mas vino el orgasmo, podía ver como chorreaba su concha sobre mi pija, y entonces se dejo caer, la imagen de sus ojos desorbitados y sus tetitas rebotando fueron demasiado para mi   Y: Barbi acabo no aguanto mas B: si papi dale lléname Y: ¡sentila! B: ¡¡¡si!!!   Barbi se dejo caer podía sentir los latidos de mi pija en su interior y los chorros de leche que la llenaban y en ese momento un nuevo orgasmo de ella llego. Se inclino a besarme y se levanto y en un movimiento tan veloz que no me dejo pensar se dio vuelta metiéndose toda mi pija sensible en su boca y colocando su conchita llena de mi leche en la mía, era la primera vez que hacia algo así, no se si fue la calentura o que, pero ni lo dudé y empecé a chupar. El sabor de su conchita junto a mi semen era algo que jamás había probado y para mi sorpresa me gustaba, y su boca jugando en mi pija estaba haciendo maravillas, mis dedos empezaron a jugar en esa colita, primero no después dos, finalmente 3. Cuando me quise dar cuenta mi pija seguía durísima y otra vez en un momento ágil Barbi estaba otra vez sobre mi pija, esta vez dándome la espalda fueron dos movimientos y la saco   B: la quiero en la cola papi Y: no se que estas esperando B: ¡que me digas que te caliento y que me vas a coger todos los días! Y: me calentas muchísimo putita y te voy a coger todos los días   Ni bien terminé de decirlo Barbi se sentó sobre mi pija y se la introdujo toda de un solo movimiento hasta el fondo, pensé que iba a dolerle y gritar, pero no, solo un gemido ahogado. Se quedo unos segundos sentada y se dio vuelta me miro con una cara de pervertida que creo jamás había visto en una mujer y empezó a moverse. Mis manos instintivamente fueron a su cola y le marcaban el ritmo, pero no pude aguantar mucho y volví a acabar llenando toda su cola con la poca leche que quedaba en mi pija.   Barbi salió de encima mío y se dio vuelta acostándose sobre mi y besándome, con una ternura que no se comparaba con todo lo que había pasado recién   B: gracias, no sabes como necesitaba esto, perdón si me zarpe Y: para nada barb, yo también lo necesitaba y me encanto B: ¿de verdad me vas a coger todos los días y cuando volvamos? Y: obvio que si, es mas esta noche espérame en tu cuarto B: ¿pero tu prima? Y: con un poco de suerte tiene su juguete B: jajajaja cierto, pobre lastima que es tu prima lo que se pierde   Se levanto le dio un pico a mi pija y se empezó a vestir, justo en ese momento llego un WhatsApp de mi prima que ya estaba volviendo, habíamos estado cogiendo dos horas, ni yo podía creerlo. Así que me levanté le di un ultimo chirlo y un beso y me fui a hacer el asado.   Para cuando llego mi prima no sospecho nada, la rutina seguía normal

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TTiagoMexLv1· hace 1993 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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MmembrillotoLv1· hace 1993 dRelatos

Y al final el marido la llevo....

Bueno como saben tengo un consultorio donde atiendo como todo profesional pero a veces pasan cosas como ya conte. En este caso es un marido que se contacto conmigo pke queria que revise a su mujer pke andaba con mucho dolor de espalda y si pasaba algo mas mejor el cornudo en cuestion es julian y su esposa marcela. Le insistio tanto que marcela accedio a ir a que la atienda esto fue el dia jueves 18 de marzo a las 18 cayeron los hice pasar y esperaron en la sala eran los ultimos...obvio Llegado el momento la llamo por su apellido e ingresa es una morocha muy linda de 49 años muy bien puestos. Bueno le pido los datos y la hago acostar en la camilla y le tomo la presion y demas le pgunto dnde le duele y me señala la espalda llegando casi a la cola . La hago acostar boca abajo y empiezo como a masajear la zona estaba de calzas negras y tiene una cola increible le levante toda la remera y empeze a masajear y ella decia que le hacia bien en un momento me paro frente a su cara y sin querer con mi pija le rozo la cara. Apa me dice a lo que pido disculpas y me dice no pasa nada. Entonces lo vuelvo a hacer y me dice esta mi marido afuera ojo..... Al tercer intento me agarra la pija x arriba del ambo y me dice que queres? Nada le digo perdon.... acto seguido me baja el pantalon y se la mete en la boca mientras yo seguia con los masajes... me agarra los huevos se la mete toda en la boca y cuand se la saca me mira y me dice La proxima vengo sola y me revisas completa....sin el otro. Lo que no sabia creo que el marido fue quien me la entrego....esto sigue en otro relato obvio

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EEntrenieblasLv1· hace 1993 dRelatos

sumisa prohibida en el parque

hola poringueros y poringueras. vengo a a relatarles mi segundo encuentro con mi sumisa prohibida. despues de la rica cogida en mi casa, nos mandamos msjs x mensseger toda la semana. a ella se le complicaba salir ya que tenia dos nena chicas y no podia dejarlas solas. nos calentamos bastante por msj, ella contaba que le habia calentado mucho mi forma de cojerla. ya que se lo hacia con fuerza y sin temor a lastimarla. otra cosa que me decia, era que le calentaba mucho mi aroma, no mi perfume, sino el aroma corporal(soy una persona muy limpia, no piensen mal jaja). le dije que tenia que hacer el esfuerzo y ver donde podia dejar a las nenas auque sea unas horas, ella me respondio que estaba hablando con una amiga para que se las cuide. llego el dia tan esperado, yo no queria ir al hotel directamente, buscaba hacer algo mas divertido y poco usual. a unos km de mi casa hay un parque muy grande donde la gente va a pasar el dia, la cito cerca de ahi, compro unas cervezas y espero que llegue. a lo lejos la veo venir con un caminar muy timido, mirando al suelo, como si fuera que no queria que no la viera nadie. una ves cerca, le agarro de la cara y le como la boca en plena calle, yo la sentia mia y se lo hice notar. subimos al auto y fuimos al parque, buscamos un lugar alejado, pero a la ves a lo lejos se veian personas. salimos del auto y nos fuimos debajo de un arbol a tomar la cerveza. ella toda delicada tomaba de la botella, yo la miraba y programaba de que forma me la iba a cojer. hablamos un poco y de golpe le meto la mano dentro de la calza, a mi sorpresa ya estaba mojadita. saco la mano y le digo, tan puta vas a ser que ya te mojaste? gissele: desde el colectivo vengo caliente por culpa de ustede. señor yo: toda la semana estuve pensando que hacerte, no se por donde empezar gissele: yo toda la semana me toque pensando en esta pija( mientras me la toca por arriba del pantalon) en ese momento me desabrocho el pantalon y la saco, va salio sola xq estaba re dura. la agarro de la nuca y la llevo para que me la chupe, ella me mira y dice, gissele: xq no vamos a otro lado yo: sos mi puta y te voy a cojer donde yo quiera hago que me chupe la pija en el parque, dudo pero al segundo la estaba baboseando toda. le cogia la boca y le la metia hasta el fondo hasta augarla, en una hermosa tarde soleada en pleno parque. me calentaba mucho que me la chupaba sin agarrarla con las manos, con labios carnosos y lengua muy filosa. lo lamia desde la base hasta la cabeza y se lo metia todo de una. notaba que le gustaba que le aprete la cabeza para que le entre toda. asi le cogi la boca un rato, hasta que no aguante, la pare, la puse de espalda, le baje la calza con la tanga y se la meti sin piedad, largo un alarido hermoso, mi pija entro como si nada ya que staba toda mojada la muy putita. mientras la envestia con fuerza y ella gemia como una puta, levanto la mirada y veo a lo lejos unos tipos mirando detras de un arbol, estaban lejos y no me dio temor a que sean unos locos sino solo mirones, me calento aun mas y me la cogia con mas fuerza. ella gemia y decia " cojame señor, cojame como la puta que soy. el ruido que hacia esa conchita llena de flujo era una locura, yo la agarraba de las caderas con fuerza, sentia que le destruia la concha y ella lo disfrutaba, hasta que exploto, me mojo toda la pija, grito y calculo que muchos la escucharon, sus piernas temblaron y quedo toda floja agarrandose del arbol mientras yo seguia bombeando. la vi debil y fragil que solo atine agarrarla de los pelos, darla vuelta arrodillarla y hacerme una paja en frente de su carita, ella solo saco la lengua esperando la leche. acabe como un caballo, sabia que me estaban mirando y eso me puso peor. le llene la cara de leche y ella solo la juntaba con los dedos y se la llebaba a la boca, una ves que termino, me limpio la pija con la lengua, la levante y le di un rico beso de lengua, la miro y le digo vamos al auto que ya dimos un hermoso espectaculo. cuando sube le cuento que habia unos tipos mirando como me la cogia, se sorprendio pero tambien creo que le encanto la idea de que la vean siendo una putita. aca no termina el dia ya que salimos del parque y fuimos a un hotel cercano, pero eso lo contare en el proximo relato. gracias por los puntos y seguirme buenas pajas para todos

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BBruno12801Lv1· hace 1997 dRelatos

Día de los enamorados

fue un 14 de febrero hace unos años.  habíamos planeado ir a un parque con mi novia. es un parque muy grande que tiene varios sectores algunos con mas gente y otros mas solitarios. decidimos ir al lugar mas solitario ya nos gustaba mandarnos manos entre beso y beso. aun eramos vírgenes ambos por lo que estábamos muy calientes. estaba llegando cuando recibo un llamado de ella  llamado: -amor donde estas? -estoy viajando bebe y vos? -ay es que se me hizo tarde, así que no te apures mejor nos vemos a las 16hs (una hora mas tarde) -esta bien amor te veo a esa hora. tenia tiempo, así que al llegar compre un ramo de flores y decidí ir a esperarla en un banco. total ya estaba ahí. ya casi llegando veo a lo lejos que ella estaba en ese banco pero con otro chico al lado. ella vestía unas calzas grises muy pero muy apretadas. (siempre que nos veíamos las usaba ya que se facilitaba mas el contacto con su conchita y culo)  Me quede parado a lo lejos mirando a ver que pasaba. al principio solo se veía que estaban hablando separados normal. ella se reía mucho con el. desearía saber que hablaban en ese momento. los minutos pasaban y la cosa había cambiado. repentinamente ella se puso de pie se subio la calza casi hasta pasar su ombligo y se sentó en sus piernas. a pesar del calor sentí todo mi cuerpo frío al ver eso. ellos se estaban besando y ella lo abrazaba por encima de sus hombros. quizás en señal de que le gustaba el beso. pasaron unos 10 minutos de besos y ellos dos se pararon y el se la llevo de la mano hacia un lugar "secreto" del parque. donde hay una garita de seguridad de cemento abandonada (lugar que se sabe es usado para ir a petear, culear e incluso se usa como baño) decidí ir y acercarme lo mas posible para ver que estaban planeando. ellos entraron al cuartito y yo me acerque. el lugar esta muy deteriorado por lo que tiene algunos huecos en la pared asi que aproveche para espiar.  cuando miro el estaba contra la pared y ella encimada besándolo muy apasionadamente por lo que se escuchaba (sonido de su saliva)  el la tenia agarrada del culo con las dos manos apretándoselo como si estuviera amasando. en un momento páran de besarse y el pregunta "y el cornudo de tu novio?" y ella le responde casi sin dejar de besarlo "le dije que venga mas tarde jaja" el dice "bueno le vas a dar besitos con sabor a pija y leche entendiste?" ella responde ya un poco agitada un casi gemido "ajah..." inmediatamente ella se agacha y comienza a desabrocharle el cinturon y el pantalón. se lo baja hasta las rodillas lo mismo con su boxer y comenzo a chuparle la pija. el tipo con los ojos cerrados la agarraba del rodete en su cabeza y la hacia chupar con velocidad. por momentos ella daba arcadas y tenia que parar para respirar. y asi una y otra vez. la accion no duro mucho ya que es peligroso porque podian descubrirlos asi que el la agarro y la puso contra la pared rápidamente. yo creí que se la iba a cojer pero no. simplemente le bajo la calza hasta las rodillas y su ropa interior hasta casi la mitad de sus muslos. y comenzó a pajearse por momentos le frotaba la cabeza de la pija por los labios de la concha de mi novia mientras se besaban frenéticamente. ella con sus manos agarro su ropa interior y la estiro hacia los costados hasta que el largo todo ahi. fue mucha leche (mas dela que yo puedo largar) en su bombachita. ella cuidadosamente se la subió para luego acariciarse por arriba de la tela para que la leche se le pegue aun mas. el le subió la calza a su gusto. y volvió a besarla. "ahora anda a pasar el día con el cornudo pero con mi leche ahí presente sin que el lo sepa" le dijo en tono dominante. ella agitada aun solo asintió con la cabeza. ellos salieron y se fueron. no me vieron ya que estaba atrás de la pared contraria a la salida. llegue a verla, le di las flores y le pregunte porque la demora. a lo que me respondió "no había comido nada y se me hizo tarde hasta que me hice una merienda" le respondí "y que merendaste?" y ella pensando que yo no sabia irónicamente me respondió "comi unas galletitas y me tome la leche"  el día termino normal. pero con mi corazón roto.

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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JJackwildjrLv1· hace 1998 dRelatos

Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo, parte 30

Desperté desnudo solo en la cama, me levante y mientras meaba leí un mensaje de mi abuela que decía que en 3 días tenía que volver a su casa, por lo que había ido al super a comprar algunas cosas. Mi mejor amigo me habló para preguntarme x mi tía y me dijo que venía a la noche. Luego de una hora llego mi abuela, vestía una calza bien metida y un brasier deportivo. Le conté que más tarde venía mi amigo a lo que me respondió que entonces aprovechemos el tiempo, rápidamente comencé a tocar sus tetas,mientras ella me pajeaba. Ella se desnudo y la subí a la mesada, comencé a hacerle un oral hasta que entré gemidos me pidió que le metiera la pija. Comencé a penetrsrla fuerte hasta que me dijo que se venía, por lo que nos vinimos juntos, luego me la chupo por un rato y me dijo que le diera la leche en la boca. Mientras ella preparaba todo para viajar, yo fui en el auto a buscar a mi amigo. Me dijo que le habían dejado mudarse conmigo, por lo que estábamos contentos. Mientras paramos en un semáforo, mi amigo se quitó las zapatillas y dirigió sus pies hacia mi pija, no querés pararte allá? Dijo señalando una plaza. Estacione en la plaza yy rápido se quito el pantalón, quedando en una tanga que apenas sostenía su pija y abierta por detrás. El rápidamente saco mi pija y con sus pies empezó a pajearme, cuando mi pija estaba bien dura, se la trago y con su lengua comenzó a jugar. Luego lo empujé hacia atrás, quedando de espaldas a su ventana, comencé a chupar su pija, mientras le hundía un dedo en el culo. Me dijo que se estaba por venir, por lo que rápidamente continúe hasta sentir su leche caliente en mi boca. Luego me la chupo un poco más y se sentó sobre mi, hundiendo mi verga en su culo. Luego de unos 10 minutos le llene de leche la cola. Nos vestimos rápidamente y mientras nos reíamos me dijo que me tenía una sorpresa para el dia que se mudara a mi casa. Llegamos a casa y mi abuela ya tenía la comida lista, luego de limpiar mi abue se fue al cuarto que era de mi tía, por lo que cuando mi amigo fue al baño me levante rápidamente y fui a ver a mi abuela. Cuando abrí la puerta mi abuela se estaba colando los dedos y se pegó un susto, creí que me veía tu amigo dijo ente risas. Me acosté entre sus piernas, y mientras le chupabs la conchita húmeda ella se metía dos dedos. En menos de 5 minutos me despedí y volví a mi cuarto a esperar a mi amigo. Mi amigo volvió del baño y me preguntó si íbamos a dormir con llave en la puerta, le dije que si e inmediatamente se quito el pantalón y la remera quedando en tanga. Se acostó encima mío y comenzó a besarme, luego lentamente fue lamiendo mi cuerpo hasta llegar a mi pija y meterse la en la boca, luego de un rato me vine en su boca, me subí sobre el y comencé a rozar mis cachetes del culo con su pija, y cuando me dijo que se venía, lo dejé que acabara en mis pies. Desnudos nos acostamos a dormir. Mientras desayunabamos al otro día no podía evitar mirar los pezones de mi abuela, estaban duros y de marcaban en su remera blanca. Luego, mi abuela se fue a la farmacia y aunque sabía que el tiempo no era mucho, mi amigo me dijo que le diera leche.

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EEntrenieblasLv1· hace 2000 dRelatos

sumisa prohibida

hola poringueros este va a ser mi primer relato, espero que no sea el ultimo. todo depende de ustedes soy patricio, tengo 38 años, alto morocho grandote. adicto al sexo siempre buscando algo nuevo. todo comienza un sabado a la noche por el año 2010. mi amigarche me manda msj diciendo que estaba en un bar con su prima, que vaya a divertirme con ellas. mi amigarche es una morocha rolinga con un hermoso orto , pasan los años y sigue estando cada mejor. llego al bar y las encuentro en una mesa tomando cervezas. es hay donde conozco a su prima gisel, una petisita flaquita de pelo corto negro, lentes y muy blanquita. se notaba que era una mujer muy timida, todo lo contrario a mi amigarche. apenas llegue pense, esta se esta re aburriendo con la prima y me llamo para descartarla e ir a casa a cojer. la roly estaba con una calza negra de cuero muy apretada donde su tremendo orto era mirado x todo el bar. su prima muy recatada vestida como una señora que hace mil años no salia. la zorra de la roly la sacaron a bailar rock y me quede con gisel tomando y hablando muy poco. se notaba que estaba incomoda con el lugar. la roly la viene a buscar para ir al baño mientra yo me pedia una cervezas, cuando vuelve me dice al oido, "boludo mi prima te tiene ganas no duermas" lo primero que pense fue listo hoy sale trio jajaja le puse un poco mas de onda a la charla con gisel, ella tambien estaba mas suelta, me miraba a los ojos, se me acercaba para hablarme casi boca a boca jaja. la verdad me daba mucho morbo, su fisico, su tes blanca y esos lentes onda mia kalifa. no espere mucho mas y le comi la boca jugandomela. nos dimos un beso muy suave con mucha lengua que me hizo parar la pija al toque. asi estuvimos un rato hasta que cae la roly, al grito de vamos prima hoy la rompes jajaja. les digo "che estoy solo en mi casa y ando con el auto" que dicen? se miran y la roly dice si quieren vayan ustedes yo pegue onda con el loco que bailaba. la miro a gisel como diciendo decidis vos. me dijo bueno vamos. la agarre de la mano saludo a roly y salgo hacia el auto que estaba ala vuelta. entramos y le como la boca mal, le paso la lengua x el cuello y ella gemia muy lindo, eso me volvio loco. toco sos pechos pequeños rodondos y duros mientras que mi lengua jugaba x el cuello y la mordia. ella se acomoda para tocarme la pija, yo no daba mas. la ayudo me desabrocho el pantalon y la saco afuera, estaba toda babosa jajja. la agarra con su manito de dedos finos y blancos y me dice, es mas gruesa que la de mi marido. la agarro de la nuca y se la mete practicamente toda. la chupa suave pero llena de baba su boca, esa imagen todavia la tengo en mi cabeza. mientras que su lengua jugaba con la cabeza de mi pija me sale decir, que hermosa puta resultaste, me mira se rie y dice "no se si sera la cerveza o sos vos pero sacaste algo de mi muy lindo" me agrande y le dije hoy vas a ser mi puta, ella respondio LO QUE USTED DIGA SEÑOR, noooooo fue como clavarme un pure de viagra. la agarro del cuelo con una mano y con la otra me agarro la pija pasandosela x toda la cara, ella lo disfrutaba. la miro y le digo te vas a ir a tu casa con el olor de mi pija, gisel responde mmmmm si señor. mientras se augaba con la pija yo jugaba con mis dedos en su conchita que porcierto era chiquita. escucho gente cerca del auto y paramos, ahi notamos que estaba todo empañado y nos cagamos de risa. me dice vamos antes que nos agarre la policia. arranco y salimos yo con la pija afuera todavia jaja. mientras que manejaba me iba haciendo la paja muy suave y me pregunta si no me jode que sea casada. le dije que para nada, es mas que me calentaba mas lo prohibido. que si ella buscaba algo nuevo conmigo lo podia experimentar. gisel responde: me dijeron que sos muy cochino y rudo. eso estoy buscando que grosa la roly me hizo fama y me entrego a la prima jajja yo ya no daba mas ella seguia con la paja mientras manejaba, me tiro a un costado la agarro de los pelos y se la pongo hasta la garganta cogiendosela con fuerza. se augaba pero no queria salir, hasta que en un momento exploto llenandola de leche toda la boca un poco en la cara. lo que queda en mi pija y pelvis lo junta con la lengua, lo que le quedo en la mejilla se lo pasa x la cara como si fuera una crema y me dice, SEÑOR si quiere me puede llevar a mi casa si esta cansado. mi respuesta fue. hoy te lleno de leche putita y no quiero escucharte decir no. gisell: soy su sumisa señor en el proximo relato contare como maltrate a mi sumisa prohibida en mi casa. espero que le haya gustado, espero comentarios para seguir aprendiendo a relatar, ya que tengo muchas historias loca buenas pajas para todos

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MmarcedibairesLv1· hace 2000 dRelatos

Sexo con ex compañera de trabajo

Hace un tiempo que venia con ganas de contar una experiencia personal y no encontraba el ámbito de confianza para hacerlo. Indudablemente el momento ha llegado por varias razones que no vienen al caso y aquí voy. Diariamente trabajo en una oficina en el centro, con compañeras y compañeros de todas las características que se les ocurran, y con mis compañeros varones, a la hora de almorzar hacíamos los típicos comentarios de a quien te cojerías, o tal o cual debían ser buenas cojedoras; en fin, creo que es el nivel clásico de chusmerio entre varones en el trabajo. Cierto dia, una compañera (la cual no tenia en la mira) va a trabajar sin corpiño, vale la aclaración que sus pechos eran mas bien pequeños; en un momento se pone en una posición (entiendo que sin querer) en la cual el escote de su remera deja ver (para mi posición) sus hermosas y pequeñas lolas; debo confesar que tuve una erección, y que a partir de ese momento no podía sacármela de la cabeza, las ganas de cojerla fueron increíbles, pero dada mi posición y “educación” una vez mas reprimí los impulsos y los logre contener, soltándolos fugazmente cuando, estando solo me tocaba para imaginarme entre sus piernas o besando sus hermosas tetis. Cierto día, otra compañera, me dice al pasar, -tene cuidado con fulana que te quiere dar. Ahí me calenté del todo y ya con ganas de querer manifestarle mis ganas de estar con ella. Quiso el destino que al poco tiempo, se fuera del trabajo, cosa que a fin de ser sincero no me significo ningún estado de animo, solo quedo en las ganas de tener sexo con una compañera que se había ido y punto, al fin de cuentas había mas y mucho mejores, y vale aclarar aquí, en este relato que yo seguía en pareja y muy bien. Al tiempo, en un día como cualquiera, pensé en ella y le escribí un mensaje cortito para saludarla y ver como andaba, me contesto muy amablemente y diciéndome que estaba muy contenta porque le había escrito, ese día no paso mas de ahí, hasta que un par de días después, me escribe ella y me dice que había soñado conmigo, (típico cuento, pero que no iba a dejar pasar), a lo que le contesto, -espero que haya sido un buen sueño; y a lo que me responde sin mediar ninguna introducción, que si, que había soñado que nos encontrábamos y nos cojiamos todo!, a lo que luego me pregunta si los sueños se podían hacer realidad. Debo confesar que volví a esquivar el tema pero ya no lo podía sostener mas, me excitaba de solo pensar en ella. Pasó el tiempo, separación mía mediante, le escribo y le digo que quería pasar a saludarla por su nuevo trabajo, (era una fabrica reciclada donde había diseño de indumentaria y esas cosas); me dice que si, que le encantaría así nos veíamos luego de casi un año. Debo admitir que estaba nervioso, realmente muy nervioso, pero tome coraje y fui a su encuentro, me estaba esperando en la recepción, cuando me acerco, le voy a dar un beso en el cachete, como acostumbraba, pero ella me gana de mano y me abraza, (estaba sin corpiños), yo estaba de traje sin saco, al abrazarme sentí sus pechos tan libres y sus pezones, que estaban duros (se notaban) me rozaron a través de mi camisa que era muy fina, en esos microsegundos, me exité tanto que no la quería soltar, y con la excusa del tiempo que hacia que no nos veíamos seguimos abrazándonos y ella presionaba contra mi miembro que estaba cada vez mas duro; yo agarrándola desde la base de la espalda, allí donde comienza la cola y apretándola también; ninguno de los dos quería soltarse. Nos soltamos, pero los dos sabiendo que era cuestión de tiempo estar desnudos en una misma cama, a esta altura en el aire se respiraba sexo y del bueno. Charlamos de todo y nos despedimos, a la noche le escribo y le digo que la verdad que me había excitado y quería que cojieramos, a lo que me dice que si, que esta supercaliente, y ahí comenzamos a intercambiar fotos y a tocarnos a full sexting dirían, y nos vimos los cuerpos desnudos por primera vez cosa que fue increíblemente excitante. Y quedamos en encontrarnos en su trabajo ya que a partir de una hora no había nadie según me dijo. Así fue, una tarde le escribo y me dice, dale venite, voy, nos saludamos nuevamente con un abrazo y me dice que vayamos al primer piso que estaba mas “tranquilo”, subimos y ni bien salimos del descanso de la escalera, da vueltas y me da un beso, ahí la agarro de la cola y nos trenzamos en un descomunal beso donde los labios y las lenguas se movían excitadas en ese mundo húmedo de la baba que precede al sexo. Mientras le metía mi mano por la base de la cola (por la raya, para ser mas claro), ella me comenzó a acariciar mi verga a la vez que me miraba y me decía, -que ganas de garcharte tenia por dios, y yo mientras le recorría toda la cola húmeda con mis dedos le pedía por favor te quiero penetrar. Y asi fue, la senté arriba de una “mesa de corte” y le saque la remera verde que tenia y quedaron sus hermosa lolas en todo su esplendor y sus pezones rosados apuntándome hinchados y duros, a los cuales no me pude resistir. A esa altura me había quitado mi camisa y bajado los pantalones, y con sus delicadas manos me había agarrado el tronco de mi pija que a esta altura estaba como un hierro y comenzó a pajearme suavemente en la medida que mi liquido preseminal se lo permitiera, ya que se le resbalaba y lo aprovechaba para acariciarme los huevos. En un momento me dice, -por favor cojeme ya!, pero le digo que todavía no, que antes le queria chupar la concha hermosa, que entre toqueteo y toqueteo se la había rozado y estaba infernalmente caliente y toda mojada. Le abro las piernas (ella estaba acostada boca arriba en esa mesa gigante, y realmente no me acuerdo en que momento le baje las calzas) y le empiezo a besar los muslos y a recorrer esa piel extremadamente suave hasta llegar a su concha que estaba tremendamente sabrosa. Mientras se la chupaba, ella con una mano se chupaba los dedos y con la otra me agarraba los pelos a un nivel, diría de dolor (para mi) y eso me duplicaba el nivel de placer. Luego de algunos minutos me dice, -basta, métemela ya; me subo a la mesa y de tantos fluidos que había en las zonas sexuales, mi pija le entro de una, suave, caliente, y muy húmeda; ahí nos miramos a los ojos y nos volvimos a besar con las tremendas, calientes y mojadas lenguas a mas no poder. Mientras yo se la metia, ella me agarra de los cachetes de mi cola y empezó a jugar con mi cola, (admito que otras oportunidades me hubiera negado por vaya a saber quien por que, pero aquí no), y comienza a meter uno de sus dedos mientras, mi pija la cojia y ella me cojia con su lengua y su dedo, que en un momento fueron dos. El nivel de placer que estaba teniendo no lo había experimentado antes, obvio que porque era con ella. Luego de unos minutos cambiamos de posición, me puso de espaldas y se sentó arriba, y me dice, déjame que te la chupe así acabas, claro ella había acabado un par de veces. Me abre las piernas y mientras me miraba con sus grandes ojos negros, me empieza a pajear mientras me masajeaba nuevamente mi culo que pedia agritos que le entrara algún dedo!. Se pone la cabeza de mi pija en la boca (tremenda boca) y me empieza a pajear con su boca, mientras me introducía un dedo que previamente me había metido a mi en la boca para que le de saliva; al segundo dedo no aguante mas y le dije -cuidado que acabo, y apurando los movimientos de su mano tomando el tronco de mi pija, y con sus dedos hasta la base de su mano dentro de mi culo, empecé a acabar, digo empecé porque fue un chorro inimaginable que, si bien no tragó, puso su boca para que fuera allí, luego siguió chupando mi pija con toda la leche haciendo de lubricante, y luego subiendo con sus tetas pegadas a mi cuerpo y todas cubiertas de leche, se acerco a mi boca y me clavo un beso como en mi vida me habían dado. Boludeamos un poco mas, nos secamos con unas toallas que vaya a saber de quien eran y nos fuimos, al día de hoy cada cual sigue con su vida, pero cada tanto nos damos una revolcada, que ha ido creciendo en nivel y sofisticación, que ya contare por aqui, y estando ahora en la búsqueda de un tercer@!!.   Espero les haya gustado y recuerden tener cuidado con lo que desean, se puede hacer realidad. Besis y sean felices.

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RRosroxLv1· hace 2001 dRelatos

Picardía en el super

Tenía el papel con su número guardado en mi carpeta. Ni siquiera lo había agendado en mi celu. Pasaron los días y dejé de verla en clases, me extrañaba que haya desaparecido de repente, hasta que un día haciendo compras con mi mujer, nos cruzamos en el supermercado.Ella también estaba con el que interpreto,sería su marido pero no nos hablamos, solo intercambiamos miradas cómplices. Recuerdo que mi mujer me hablaba de los productos que debíamos comprar, de cuál era más barato y cuál más caro. Comparaba precios, marcas etc etc. Pero yo ya no podía concentrarme en semejantes pequeñeces, mi atención estaba puesta en mi compañerita, que recorría las góndolas y cada tanto me miraba de reojo. Intenté llevar a mi mujer hacia donde iba ella para no perderla de vista. Su calza apretada de Spandex me había dejado hipnotizado, era impresionante ver ese culo marcado y esas piernas largas ir y venir. Arriba llevaba puesta una remera deportiva ajustada que resaltaba sus tetas, y parecía que no tenía puesto nada abajo porque los pezones duros sobresalían de la tela. Seguimos con ese juego de idas y venidas y miradas hasta que en un momento le dijo algo a su marido al oído, me miró y comenzó a caminar hacia la salida. No podía quedarme con la duda si aquella mirada era una invitación a algo, a no se que, en un mercado lleno de gente y con nuestras parejas encima. Decidí quitarme la duda así que le dije a mi mujer - Me siento un poco descompuesto, ahora vuelvo - , -¿Otra vez?- me respondió y no terminó de decir la frase que yo ya estaba detrás de mi presa. Como esa vez en el pasillo del instituto la buscaba entre la gente que entraba y salía hasta que la vi dirigirse hacia en el estacionamiento. Corrí y de repente me encontré con ella detrás de una columna. - ¿Dónde está tu auto? - me preguntó - Allá, allá - Me agarró de la mano y me llevó sin decir más palabras -¿qué haces?- le dije, -¿estás loca?-, -Si, loca por que me cojas toda- Y nos metimos en el asiento trasero. Rápidamente comenzamos a besarnos descontroladamente. Yo quería ver esas tetas que tanto me enloquecían, quería manosear ese orto precioso. Ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar, hacía muchos años que no sentía una lengua de esa manera en la cabeza de mi pija, subía y bajaba. -¡Que rica pija tenes hijo de puta! - me dijo, y eso me calentó más, se me puso durísima, roja, mojada, ya no daba más, quería largarle toda la leche en la boca. Mientras me la chupaba yo sentía sus tetas duras, eran muy grandes y mi otra mano acariciaba su culo por debajo de su calza. Empecé a buscarle el agujero del orto con mi dedo y cuando se lo empecé a meter se retorció de placer. Me miró y me dijo - Quiero que me hagas el culo, pero acá no, quiero disfrutarte todo - y ahí mismo se dio cuenta que le iba a largar toda la leche. - si, damela amor. damela - Y en ese instante me hizo acabar como hacía rato no acababa, con tanto placer, con tanta calentura. Sus manos desbordaban de semen y me dijo - ¿cómo podés acabar tanto? ¡Que rico papi! - Sacó de su bolso una toallita y me limpió la pija de una manera que hasta me provocó ternura. Nos quedamos unos minutos abrazados asi como estabamos y caímos en la cuenta de que nuestras parejas estarían esperándonos. Nos acomodamos la ropa y volvimos a entrar al supermercado, cada uno por su camino y no volveríamos a vernos hasta esa noche a a salida del instituto Al entrar al auto con mi mujer me dijo - Hay un olor raro acá adentro-, - No se, yo no siento nada- contesté. Y es que yo solo podía sentir el sabor de los besos de mi compañerita de clase.

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