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#Inocente

Fotos, gifs y packs de Inocente subidos por la comunidad.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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MmartinfcdLv1· hace 1986 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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AallcripLv1· hace 1987 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

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CCarlita_transLv1· hace 1988 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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EEntrenieblasLv1· hace 1991 dRelatos

sumisa prohibida en su casa

hola poringueros y poringueras, como vengo contando en mis relatos anteriores, con mi sumisa nos venimos viendo una o dos veces por semana. se empezo a trasformar en una adiccion para ambos. el sexo que nos dabamos era increible y cada dia mas perverso. seguimos viendonos en el parque por la tarde donde siempre terminabamos cogiendo ya que no nos aguantabammos estar cerca sin coger. una ves ella me masturbo en una plaza estabamos rodeados de personas, metio su mano dentro de mi bermuda x el lado de la pierna, ya que yo no uso ropa interior le fue muy facil tocarme la verga, me miraba con carita de inocente y a la ves perversa, hasta hacerme acabar y lamer su mano como si fuera una gatita. igual esta no es la historia que quiero contar. un dia de la semana me manda msj a la mañana ya que era su costumbre, esperar que no este el cornudo para hablar libremente. me pregunta que si nos podiamos ver en la tarde, ya que tendria todo el dia libre, porque sus hijas iban a la casa de la hermana y su marido volvia de noche. no lo pense dos veces y le dije que iba a ir a su casa, ella rie y me dice " dale tonto nos vemos a la tarde" yo le respondo antes del medio dia te toco el timbre espero que me atiendas. siempre me calento el peligro y mas coger a una mujer casada en la cama donde duerme con su marido, era una de mis fantasias y era el momento de cumplirla. avise en el trabajo que habia surgido algo y me retire en busca de mi sumisa. mientra manejaba hacia su casa no sabia si me atenderia o no, iba ansioso, nervioso y caliente, pero como siempre la calentura le gana a la cordura jaja llego a la ezquina y le mando msj diciendo que estoy por llegar a su casa, que se prepare. me contesta no estoy en casa. en ese momento senti una desepcion tremenda, al instante me llega otro msj diciendo " ya llego sali a comprar". estaciono frente de su casa ya jugado no importandome nada, solo queria ver su reaccion. la veo doblar la esquina me ve y sonrie. listooo fue la mas hermoza señal qie podia recibir. salgo del auto y la espero en frente de su casa, giselle: no creia que ibas a venir yo: no podia perderme esta oportunidad. me olvido donde estoy y le como la boca enfrente de su casa, ella muy sorprendida mira para todo lados y me dice "pasa loco de mierda" mietras que estoy esperando que habra la puerta, le digo al oido, "es verdad que estas solitas" ella respondio," si hoy estoy solita todo el dia", no aguante y le toque el orto y ella suspiro y tiro la cola para atras. entramos y le como la boca de una forma muy caliente, ella sacaba lo peor de mi y yo la de ella. tiro la bolsa de compras y agarro la pija la saco afuera la olia y me dicia que rico aroma que tiene señor. yo la deja ser. me saque el pantalon y me sente en una silla con la pija apunto de explotar, ella se arrodillo y volvio a olerla hasta poner la nariz en mis huevos aspirando con fuerza. sube me agarra la pija del tronco y pasa la lengua de los huevos hasta la cabeza, me mira y me dice "como la extrañe?. no aguanto la agarro de la cabeza y la obligo a que se la meta toda, la suelto y dejo que ella haga lo que tanto queria. cabezeaba hasta el fondo sentia como chocaba con su garganta, hacia que entre toda y salia hasta la cabeza llenandola de baba, luego hace algu que nunca hizo, baja juega con su lengua en mis huevos mientras me pajea, me mira rie y sigue bajando hasta llegas a mi ano, la verdad me encanta que me chupen el culo pero jamas se lo pedi o la obligue que lo haga xq hacia otras cosas muy bien. me acomodo levanto las piernas para que ella pueda jugar comoda, siento su lengua jugando alrededor, arriba y abajo, hasta que metio la punta, eso me calento bastante y ella lo noto. siguio jugando entraba y salia su lengua, me masturbaba. yo sentia que la cabeza me iba a explotar, no aguante mas la di vuelta le saque el pantalon y le hice lo mismo, le chupe el orto y ella lo levantaba aun mas, se lo dilate muy bien con la lengua, me acomode, le apoye la punta de la pija y como que quizo salir, la agarre con fuerza de las caderas, ella se dio vuelta y me dijo, "sea suave señor" le di un chirlo en la cola y le dije " no me digas lo que tengo que hacer puta de mierda" volvi apoyar mi verga en ese hermoso orto y comence a penetrarla suavemente, ella pegaba alarido con fuerza al pricipio quizo salir y despues se relajo cuando le entro la cabeza, y la escuchaba decir "seee que rico" " sos un hdp". esa fue la señal para que entre con fuerza, para maltratarla para hacerla sentir todo mi peso arriba de ella mientras mi verga le abria el orto, le decia al oido que rico culito me estoy comiendo. me acomodo para entrar con fuerza y lo hice, era hermoso escuchar los gritos que pegaba, la agarro de los pelos y ella solo dejaba hacer lo que queria. mientra la envestia con fuerza metia mis dedos en su boca como rienda de caballo. no aguante mas y sentia que iba a explorar, la agarre con fuerza de las caderas y le llene de leche el orto, ella gimio con fuerza al sentir la leche, la verdad esa acabada fue una de las mejores. saque la pija y salio un chorro de leche. me encanto verlo. ella muy cansada y con una sonrisa debil me dijo "que rico me hiciste el orto" solo le respondi con un rico beso. fuimos al baño nos dimos un duchaso salimos ella se puso un bestidito y se puso a cocinar algo para recuperar energia. amigos este relato va a continuar espero sus comentarios y puntos. buena paja para todos

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TTiagoMexLv1· hace 1993 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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Ccount_of_warwickLv1· hace 1998 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 8

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:   Mica estaba despierta cuando volví de acompañar a Karina y me preguntó adónde había ido. Le conté la situación de que ella había venido sola, que la ayudé con algo de la PC y se fue. Ella me dijo que escuchó ruidos entre sueños y la voz de una mujer pero creyó que era justamente un sueño, lo peor fue cuando le conté que Kari me preguntó por la marca en el hombro, más precisamente cerca del cuello (trapecio creo que se llama ese músculo, sí, la anatomía no era lo mío). Su cara se puso blanca del susto, casi rompe en llanto diciendo que estaba todo perdido y que seguro le diría a nuestros padres. La tranquilicé diciéndole que Kari sabía guardar secretos muy bien (obviamente no le conté de los regalos que le hice y que le iba a hacer) así que no debía preocuparse. Me dijo que no estaba segura, que quería hablar con ella, le dije que no, que si lo hacía sería sospechoso, que me dejara actuar a mí. Agachó la cabeza y lo entendió. Esta vez le traje yo el desayuno a la cama, ya un poco más tranquila se puso a estudiar y yo a manejar el negocio. "Quiero saber en qué andan ustedes, sabes que podés confiar en mí" me mandó Karina, como para convencerme de esto último me envió una foto de su cola en primer plano.  "Te lo voy a decir, pero todavía no, la próxima que vengas lo hablamos los 3, te pido paciencia y tolerancia nomás." Fue mi respuesta, no sabía cómo iba a tomar todo esto y no quería pensar en ello, un escalofrío recorrió mi espalda. Estaba muy nervioso a pesar de saber que Karina era confiable. Magic Mike me dijo que el video fue genial, como siempre e incluso nos mandó un regalo de 3 cifras verdes a nuestra cuenta. El negocio estaba yendo más que bien. * Algunos días después cuando todo iba ya más tranquilo y mientras a Mimi se le terminaba el período, justo después de cortar la videollamada con mis padres Karina me mandó un mensaje preguntando que cuando podría recibir alguno de los regalos que me pidió. Para matar dos pájaros de un tiro fui a mi pieza y encontré a Mica en el escritorio, rodeada de libros, apuntes y fotocopias. Se estiró hacia atrás y con sus manos tocó mi cuerpo, se sobresaltó y miró hacia atrás, el pelo despeinado y la blusa desalineada le daba un encanto peculiar.  - Estaba pensando en comprarte algunas cosas, ropa interior, tal vez algún juguete más o algo así, ¿Qué opinas? - le dije agachándome para abrazarla, ella correspondió y descansó su cabeza en uno de mis brazos.  - ¡Dale! Quiero un vibrador y conjuntos bien sexys, esos que me trajiste la otra vez parecían para Karina. - "Si supieras" pensé yo... - Ok, ya mismo me pongo a ver y pido algo para la cena. - salí de la habitación y me puse a buscar algunas cosas en la página donde compré anteriormente, gasté bastante pero compré un vibrador y un consolador, uno para cada una de mis hermanas y dos conjuntos iguales para ambas. Esta vez aclarando bien para donde iba cada cosa y asegurándome que no ocurriera lo de la última vez. Para la cena pedí algo ligero y un kilo de helado.  Fui a la pieza nuevamente luego de traer la comida. Mimi seguía estudiando, nuevamente me acerqué por atrás, ésta vez no la abracé, solo me quedé mirando como uno de sus pezones se había escapado de la blusa de tirantes y el frío lo había endurecido. Ya tenía la verga al palo y llevábamos al menos 4 días sin cojer. - Mimi llegó la comida... - al voltearse me vio a su lado, con la pija apuntando a su cara.  - Ya era hora... Tengo un hambre...- me dijo acariciándome la verga por encima del pantalón. - Creo que voy a comer otra cosa antes. - me bajó el pantalón y se puso a chupármela ahí mismo, su boca tibia y su lengua juguetona me sacaban suspiros. Llevé una de mis manos a sus tetas, bajé la blusa liberando ambos pechos y me puse a jugar con ellos mientras con la otra mano guiaba su cabeza.  - Si no estuviera así todavía te diría que me cojas toda Chito... - me dijo cuando sacó la pija llena de saliva de su boca.  - Pero podemos probar por atrás si querés... - la desafié en broma. - Ni ahí boludo, dejala así que está bien. - respondió sonriendo.  - Te voy a comprar un rosario anal, así la vas entrenando. - tomé su cabeza con ambas manos y empecé a cojerle la boca, sabía que eso la calentaba mucho. - Así te quiero cojer la cola Mimi, bien cojida vas a quedar pendeja. - ella tenía arcadas y las lágrimas bajaban por sus mejillas.  - Me la vas a cojer hijo de puta, pero todavía no, ¡Ahora llename de leche! - me dijo cuando se tomó un respiro. Y volvió a metérsela toda en la boquita. - Ahí te lleno toda putita! - terminé de hablar y empecé a eyacular. Todo a su garganta. Ella tragaba lo que podía y lo demás se escapaba por sus comisuras. Siguió chupando hasta dejarme toda la verga limpia y como era habitual me dió un beso aún con el sabor de mi leche en su boca. Aproveché para apretarle la cola con ambas manos. - Que lindo va a estar estrenar esta cola. - le di una palmadita y ella sonrió.  Comimos sin sobresaltos y terminamos la noche con helado y una película. Durmiendo abrazados. * Al otro día el paquete llegó temprano, justo cuando estábamos desayunando. De nuevo bajé yo y volví con un paquete más grande que la vez anterior. El contenido ahora sí era el que había pedido, lo mejor fue que mientras subía las escaleras Kari me decía que en la casa de mis padres también había llegado su regalo y que estaba muy contenta. Luego me mandaría fotos y videos usando lo que le mandé. De más está decir que subí con una erección más que notable. Mimi me trajo el alcohol y una remera para cambiarme, yo me saqué la que llevaba y después de desinfectar mis manos fui directo hacia ella, le comí la boca. La miré como preguntando si ya se podía, ella me entendió y asintió. Ahí mismo, sobre la mesa de la cocina la cojí corriéndole la tanga a un costado, abriendo su cola, pasando mi verga por ahí y presionando un poco para dilatarla. Ella gemía a más no poder, se agarraba de los bordes de la mesa para no caerse y ésta se movía, haciendo el típico ruido de la madera sobre la cerámica. Los vecinos de abajo tal vez vendrían a quejarse. Preferí no pensar en eso y concentrarme en reventarle la concha a pijazos a mi hermanita gemela. De repente tuve una idea. - ¿Te gustaría que me la coja así a Kari? - le decía mientras le daba nalgadas sin dejar de penetrarla a fondo.  - La vas a romper toda, es muy chiquita ella. Uffff... Me imagino que le acabas en esa carita de inocente que tiene y yo después la limpio toda. - contestó de la mejor forma, la calentura le nublaba la razón.  - Cuando venga la cojemos entre los dos, ¿Dale? - estaba por acabar, no iba a aguantar mucho, a mi también me calentaba la imagen de mi hermanita menor con la carita llena de leche caliente.  - Sí, ¡Seguro tiene una conchita chiquita y rica! Llename la cola de leche Chito, ¡Me encanta! - me pidió casi a los gritos. Como el buen hermano que soy hice lo que me pidió. La saqué chorreando de su concha y la apoyé en la entrada de su cola, los chorros chocaban contra su ano y salían en varias direcciones, mayormente caían sobre los cachetes de su cola, algunos me salpicaban cayendo sobre mi abdomen. Sin dudarlo Mimi se agachó y empezó a lamer los restos de semen que habían caído sobre mí.  Prácticamente pasamos todo el día cojiendo. Los regalos quedaron olvidados en la mesada de la cocina.  A la noche, cuando ya estábamos en la cama y después de un buen polvo ella me preguntó - ¿De verdad querés cojerte a Kari? - me preguntó con sinceridad, mirándome fijamente. - Es hermosa la pendeja, me encantaría pero si pasa que sea como con vos, no quiero forzar nada. - respondí también de forma sincera. Forzar las cosas era arriesgado y peligroso.  - Bueno, pero me voy poner un poquito celosa... - me dijo ella haciendo un puchero. - No seas boba, sabes que te quiero más que a nadie. - la besé en la frente para tranquilizarla y se durmió.  * Recién en la madrugada, como ya era costumbre, me puse a revisar los mensajes. Karina me había mandado varias fotos, casi 20, desde distintos ángulos, con y sin la ropa interior nueva y por último, como frutilla del postre un video con el consolador. Casi 5 mins en los que la ví disfrutando, saltando sobre aquel pene de goma pegado al suelo del baño. Ella se tapaba la boca con las manos para aguantar los gemidos, verla acabar entre convulsiones y con sus ojitos claros en blanco fue de las cosas más excitantes que ví. Definitivamente tenía a las mejores hermanas del mundo. La mejor respuesta que se me ocurrió fue mandarle un video acabando seguido del texto "Apenas puedas vení, quiero que hablemos los tres". Y me fui a acostar.  * Al otro día hicimos varios sets de fotos y videos con los nuevos conjuntos y los nuevos juguetes. Magic Mike compró todo lo que le pusimos delante pero dijo que de momento no pediría nada, me agradecía por poder disfrutar de la tremenda mujer que era mi hermana y dijo que pronto se comunicaría con ambos.  Ambos decidimos que por unos días o semanas no haríamos nuevo material, teníamos suficiente como para un mes o dos, a lo sumo haríamos material personalizado si lo solicitaban, pero nada más. Estábamos bien de momento.  * Pasaron al menos dos semanas desde la vez que Karina había venido a visitarnos (visitarme mejor dicho), cuando mi madre me llamó una tarde lluviosa y me dijo que nuevamente tenía problemas con la computadora, que si Kari podía traerla nuevamente, la respuesta fue un enorme sí, me había tomado por sorpresa porque mi hermanita me dijo que no sabía cuando podía volver. Eso me había desanimado pero por lo visto no fue más que una treta, al terminar de hablar con mi madre, Kari me dijo que bajara a abrirle porque ya había llegado. Con el invierno ya instalado y los días más cortos y fríos, mi hermanita bajaba del coche que inesperadamente partió al ella salir del vehículo. Me quedé confundido y ella lo vio en mi mirada. - Tranquilo, le dije que vuelva más tarde...- me dijo luego de saludarme con un beso en la mejilla, gesto que ahora se veía raro si tenías un barbijo puesto.  Eran casi las seis de la tarde, mientras subimos ella me explicó su plan, me dijo que la compu estaba perfecta, que ella le dijo a mi madre que funcionaba mal para, nuevamente, venir a visitarme.  Cuando entramos al departamento la vimos a Mimi yendo a la cocina en tanga y con las tetas al aire. Nos alcanzó el alcohol y ropa para cambiarnos. Una vez sanitizados fuimos todos a sentarnos mirando al ventanal que daba hacia afuera. - Bueno, la cosa es así Kari, a mí me despidieron hace ya casi dos meses. Estuve sin trabajo por algunas semanas y por obvias razones no le conté nada a los viejos - ambas escuchaban atentamente, aunque Mimi ya sabía la historia - . Estaba bastante descolocado y sin saber qué hacer, con Mimi nos estábamos llevando mejor casi a la fuerza y le sugerí hacer y vender fotos suyas, haciendo yo de fotógrafo, dividiendo las ganancias que al fin y al cabo usamos para sobrevivir y comprar algunas cosas. A todo esto aparece un tipo que nos empieza a pedir contenido personalizado más y más caliente primero fue un pete y después quería vernos cojiendo. Y bueno, después de muchas idas y vueltas lo hicimos pero por una buena razón. No quiero que pienses que lo hicimos de puro vicio, vos sabés que antes de esto con Mimi apenas cruzábamos palabra. Y nada, creo que eso es todo. Espero nos entiendas y puedas guardar el secreto. - Terminé mi relato y tomé un mate que me alcanzó Mimi. La cara de sorpresa en la cara de Kari fue tal que por un momento pensé que no respiraba. - Bueno, me toman por sorpresa, no me esperaba algo así pero algo sospechaba, sobretodo cuando me mandaste el vibrador y esas tangas. - Mimi me miró sorprendida, se dió cuenta de que cuando dijo que esos conjuntos parecían para Karina

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Mmaury_solo_yoLv1· hace 2003 dRelatos

Guadalupe: mi negrita cubana y putita.

hola amig@s de Morboseo.net. quiero agradecer a todos mis seguidores y mis lectores por su buena onda.  y espero segir interactuado con uds.  asique comenten .  hoy les presento a Guadalupe.  la hija de mi amiga Dayana. la protagonista del relato anterior.  cuando Guadalupe se fue de viaje me encargo que cuide a su madre, con un beso casi en la boca. algo que me dejo pensando en lo atrevida que estaba la nena.      digamos que hice mas que cuidarla a la mama.  ya que su mama se convirtió en mi puta mientras ella no estaba.  cosa que ella no sabia o si ? la verdad no sabia.  ya que ellas son muy unidas y supuestamente son de contarse todo.    pero bueno el tema que la nena, adelanto su regreso.  la madre no podía ir a buscarla porque tenia mucho trabajo y nadie que la remplacé.  asique me pidió como favor retirar a su hija en el aeropuerto. a si fue que me dio el horarios y la fui a buscar.  al llegar la negrita me esperaba en el salón del aeropuerto. ella no me vio hasta que la llame por su nombre.  estaba ahí parada con unos jeans muy apretado con una camisa.  que resaltaba su figura y su cuerpo espectacular.    la negrita esta muy buena y lo sabe.  cuando me vio, vino corriendo a mi encuentro.    me sorprendió al llegar a mi.  se me trepo del cuello y con un salto me rodio con sus piernas y brazos. quedando a upa mío.   me beso en la boca que me dejo desorientado. fue un beso intenso y muy tierno.  que seguro le llamo la atención algunos curiosos que pasaban por el lugar.   Guadalupe:     hola hermoso.... que bueno estar en casa. siempre quise hacer eso perdón, lo vi en una peli.  y siempre quise hacerlo y que mejor contigo.  y cuéntame como te digo amigo o papi nuevo? jaja.. yo:   bienvenida nena.  soy tu amigo, no se que carajo decís?    Guadalupe:   no me digas que mi mama. no aprovecho estos días a solas? se que ella siempre gusto de vos. igual no soy celosa. jaja....  yo:  no hables pavadas y vamos.  ella se rio a carcajadas. yo no sabia que le pasaba.  nos fuimos para la camioneta .  ella abrazada a mi brazo mientras yo llevaba sus valijas. donde la nena quería saber mas que paso con la mama y yo.  Guadalupe:    dale cuéntame. mi mama y vos paso algo? no seas malo cuéntame.  yo:   discúlpame, no se que hablaste con tu mama.  tu madre y yo somos grandes.  y si tuvimos intimidad, es eso intimidad.  no da para que cuente nada.   Guadalupe:    jajaja... que misterioso sos. después de unos kilómetros.  paso para atrás en la camioneta. y se cambio de ropa, con la escusa que tenia calor.   la pendeja trola se saco el pantalón largo.  dándome una hermosa vista de su redondo y prefecto culo negro. y se puso un short de jeans. bien cortito que lucia y mostraba sus hermosas piernas.  lo hiso bien despacio. para que yo pudiera ver bien su lindo culito y lo bien que le quedaba su tanga y no me perdiera nada de ese espectáculos.   se saco la camisa y se puso una musculosa. primero de espalda y luego de adelante.   donde pude ver algo de sus tetas con el corpiño.  fue un strip. que la pendeja me regalaba. cambiándose muy lentamente.  ella miraba por el espejo retrovisor que yo la observaba. mi verga pedía carne negra para almorzar.  la pendeja jugaba con fuego.  Guadalupe:    chofer mire hacia delante. puede causar un accidente jaja... yo:    nena estas loca sabias? a que jugas? Guadalupe:     yo a nada. me estoy cambiando tengo calor.  estaba harta de vestirme como una monja. como cuando estaba con mi papa. fue una tortura estar toda tapada con el calor.   ahora que estoy acá estoy mas tranquila, te molesta? yo:   hace lo que quieras. tan mal la pasaste? Guadalupe:       bueno vos dijiste que eras mi amigo.    te puedo tener confianza no?  igual no se me vio nada o si?  la trolita jugaba a seducirme.  pasándose al asiento delantero mientras me contaba.  Guadalupe:   fue un calvario. mi papa no me dejaba sola ni un minuto.  y lo peor que tenia que vestirme como alguien seria. sin que se me viera nada.  si no da con su estilo de vida.  su mujer y el,  son muy de ir a la iglesia y hasta la playa tenes que andar toda tapada.  son un amor los dos, pero muy estrictos.  yo:     bueno, ya te vas a acostumbrar.  es otras costumbres.  y esta bueno que pases tiempo con tu papa.  Guadalupe:    y Uds. como la pasaron cuéntame algo.  mama estaba muy feliz por teléfono.  paso algo entre los dos? yo:   yo y tu mama somos buenos amigos.  solo le hacia compañía mientras no estabas. pero mejor que ella te cuente. no se que decirte. Guadalupe:    jajaj que misterio.... no se te insinuó? yo:  no, y deja de hablar pavadas .  justo salí del momento incomodo al llegar a su casa.  yo:    bueno ya llegamos. nos vemos luego. Guadalupe:    ya te vas ? no me vas hacer unos mates y me vas hacer compañía? o tu compañía solo es para mi mama?. jaja... aparte no sabes como extrañe tus mates.  yo:   jajaj no hables pavadas nena.  Guadalupe:   no son pavadas.  dale y charlamos un rato si? yo:  ok dale. pero no preguntes pavadas.   subimos al departamento .  ella se adelanto, porque tenia las lleves.  y otra vez ella meneaba su culito frente de mi.  mi verga no tenia descanso con esa pendeja que se mostraba muy sexi.  mientras puse el agua para el mate. tratando de escapa de la  mirada de pendeja.  ella no dejaba de ver la erección que había causado.   ella fue a su habitación a llevar la valija.  donde yo respire con alivio.  no quería tener quilombo incluso me arrepentía de haber subido. Guadalupe:       Maury.... podrías venir a mi cuarto ? necesito una mano .  yo:   si que paso ? Guadalupe:    toma mi celular , puedes sacarme una foto para mi mami ? para que vea que llegue bien.  Guadalupe:    que linda foto me encanto .  tenes buena mano para sacar fotos yo me saque un par y me salieron feas .  yo:   bueno gracias.  me gusta sacar fotos.  queres posar para mi ? total ya lo hiciste en mi camioneta.  Guadalupe:     mmm a ver juguemos .  te gusta así ? yo:    si salís muy inocente y tierna .  Guadalupe:   a si ??? jjajaj  justo lo que no me gusta. yo:   que no te gusta? Guadalupe:    salir inocente y tierna.  yo:  bien a ver como lo mejoras ? Guadalupe:   mejoro a si ?? yo:   un poco  mejor aunque sigue siendo tierna.  Guadalupe: vos decís que así no caliento nada? yo:   seguís siendo una nena dulce y tierna?  no quiere decir que no calientes jajá.  Guadalupe: no quiero ser una nena dulce ni tierna.  yo:  bueno si no te animas terminamos.  Guadalupe: mm... ok una mas y me decís que te parece? yo:   muy bien esta mucho mejor.  tenes un hermoso culito nena.  Guadalupe:  no... nena no.... yo:   sos una nena para mi.  que queres que te diga? Guadalupe:   soy una mujer.  porque nena?  no me podes ver a si ?? yo:  ya te vi así en mi camioneta. jajaja Guadalupe:  que malo que sos.  ok a ver a si ??? Guadalupe:   ahora te parezco una nena tierna o una mujer? yo:   sos una nena sexi pero una nena.  Guadalupe:   no quiero ser una nena.  te estoy odiando sabias.  Guadalupe:    ni poniéndome en bolas te parezco una mujer malo ? pensé que me querías ver así.  mientras la negrita hablaba y posaba baje mi pantalón .  dejando mi falo erecto al descubierto.  yo:   veni nenita. demuestra que sos un mujer.  y no una nena calienta pija.    la pendeja quedo mirando mi verga.  con cara de asombro.  yo:  dale veni nunca viste una pija? no era lo que querías ? Guadalupe:   no tarado jamás vi una.  no así ni en persona.  yo:   vez que sos una nena jajá. bueno cortemos el juego acá.  cuando crezcas seguimos.   Guadalupe:   no seas malo.  trato de ser una mujer para vos y me decís nena? yo:    sos una nena para mi.  te llevo muchos años.  queres tener algo con migo.  Guadalupe:   si. y no me das bola.  o mi mama ya es tu mujer? yo:  no tengo nada con tu mama.  sacatelo de la cabeza.   si queres se una mujer yo te ayudo.  ni lo pensé la negrita quería ser mujer y así será.  la tome de la mano y la traje hacia mi .  puse su mano en mi verga mientras le comí la boca.  ella acariciaba mi pija.  y yo su conchita .    Guadalupe:   que caliente y suave que es.  aparte de re dura.  yo:   te gusta nena? Guadalupe:  no... me digas así...  si me gusta mucho....  tus dedos en mi clítoris se sienten genial.  la lleve a la cama.  le abrí bien las piernas y mientras le daba unos besos en el cuello.  fui bajando, pasando por sus tetas negras y esos pesones negros.  baje mas y mas.  al llegar a su empapada conchita ella largo un suspiro.  mi lengua recogía su humedad. mientras la negrita gemía y disfrutaba las caricias de mi lengua.  su cuerpo daba señales de que ya estaba lista para un rico orgasmo.  sus gemidos intenso y su respiración agitada fuero el punto justo para un sabroso orgasmo.  Guadalupe:  uy dios que increíble fue eso.   ufff... es mejor que masturbarse  ufff .. yo:  bien a hora te toca. darme placer a mi.  veremos si aparece esa mujer.  Guadalupe:  ok. eso me gusta mas.  siempre quise hacer una mamada.  pero tu me dices que debo hacer.  yo: quiero mimos en la poronga.  que me chupes como un helado o un chupetín lo que mas te guste o inspire.    la nena no paraba de pajearla y no sabia como encarar.  como tomarla con la boca.  arranca con besos le dije.  y ella comenzó a darle besos.  ya mas por curiosidad se lo metió suave en la boca.  le ponía voluntad pero no era una buena mamada aun.  la pare y le indique como poner la boca.  y con pequeños movimientos fui metiendo y sacando mi pija .  suave y despaciosa así ella aprendió y se largo sola.  y como nena con juguete nuevo.  lo disfruto y no paraba.  haciendo cada vez mejor .  la pendeja cada vez chupaba mejor .  y yo agradecido .  Guadalupe:  mmm me gusta chupar tu pija.  es tan dura y suave y me gusta su gusto.  es algo que nunca sentí antes mm.. que tan nena me veo ahora.  yo:  ahora sos una nena golosa . veni que ya no es hora que seas virgen.  esa conchita caliente de mi negrita estaba deseosa de una buena penetrada.  su primer penetrada.  ella tenia todos los miedos, pero mas eran las ganas de cojer.  para mi seria un placer desvirgar a esa hermosa negrita.  que pensé que ya estaba cojida.  por su forma de ser y buscarme.  la tome de la mano y la lleve hasta la cama.  puse las almohadas en el respaldar de la cama para quedar medio sentado. la hice subirse sobre mi.  le di unos besos.  mientas mi verga buscaba su conchita.  mi poronga blanca hurgaba su conchita negra con su interior bien rojo.  no se podía negar que la pendeja era virgen.  mi poronga trataba de entrar pero sus estreches era inmensa.  esa conchita negra se abrió y dio paso a la cabeza de mi verga.  Guadalupe:    ay........ despacio me arde ay........ me duele Maury. yo:   tranquila es lo normal.  solo relájate nena.  Guadalupe:   si... ay... es muy grande... no entra... no .... va a entrar mas uf.... ay.... dios me sangra mi chochita Maury.... yo:   tu himen se rompió por eso sangra es lo normal tranquila.  tu conchita esta bien.  ya sos una mujer y yo tu primer hombre.  y en un ratito ya no te ardera mas y te va a gustar mucho .  solo relájate. Guadalupe:     ay... si.... sos mi hombre.... ay... desde que te vi  quería q lo seas.      cada ves que mi verga, se metía un poco la negrita pegaba un saltito.  que para que mi pija no se salga yo la tenia tomada de sus caderas. la negrita estaba empalada en mi verga y no saldría de ahí.  sus quejas se convirtieron en jadeo y gemidos.  mientras mi verga se metía por completo en su estreches.  cuando mi verga hiso tope la pendeja exploto en un gran orgasmo que se escucho en todo el departamento. la negra clavo sus uñas en mi espalda.  pero su conchita estrangulaba mi verga.  sin que le diga nada ella sola se comenzó a mover. buscando mas y mas.  Guadalupe:  ay dios mío.....  que bello es esto mmm.... que rica sensación explotar así . mmm.... la pija le encanto a la negrita. se movía con linda intensidad.  teniendo varios orgasmos. mi verga estaba empapada en los jugos de la negrita, al igual que m

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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LliberadordemecosLv1· hace 2008 dRelatos

Isela vacío los huevos de mi padre por amor

Hola me presentó. .. me llamo José Emmanuel. .. soy el mayor de 2 hermanos .. tengo 20 años... vivo aún en casa de mi madre junto a mi hermana Melanie de 18 Hace 4 años mi papá José Pilar dejo a mamá por problemas de relación, esta bien no me afectó y pues mi hermana tampoco lo tomo mal de hecho melanie pues se volvió.como.tipo emo. .. algo así  ... hace días me.enteré que papá estaba en Estados Unidos que se casó allá para obtener la nacionalidad algo así el punto es que se junto con una vieja de allá y pues el condenado de mi viejo tuvo  dos niños con la gringa pero parece que lo descubrieron   q andaba de mojado y lo mandaron para acá a México ... hace dos dias si ... exactamente dos días que papá llego a Reynosa y ahí se quedó a dormir en casa de mi prima Isela  para mi prima Isela osea ella  para ella sigo siendo un niño chiquito ❤ ella tiene 27 años es 7 años más grande que yo jejeje apesar que es sobrina de sangre DE mi mama siempre estuvo muy apegada  a mi papá por eso la primera opción para llegar a  México fue ella porque se que ella quiere muchísimo  a mi papá  En la central José Pilar  mi papa llega a México y vio el paisaje como antes ... su hermoso México estaba frente a sus pies pero ... se acordó de sus hijos varoncitos en Estados Unidos y se puso a llorar. .. el sentimiento invadió a papá en eso...  Isela llega y le habla Isela- tío Pilar!!! Hola!!!! papá voltea y ve a Isela. .. jamás la olvidó pero... ahora ... - staba más buenota. .. y vestida muy indecente ... como una auténtica puta frente a mi papá. .. - a perdón esque fui muy olvidadizo !!! mi prima Isela tiene dos años sola en Reynosa trabajando de bailarina exótica.  Papa- (impactado) ah cabron! Isela? !!! eres tu?? Isela - con carita de puchero y voz chillona y chiflada ) "TÍO MALO!" Papa- (viendo a Isela de arriba a abajo con morbo) Porque me dices tío malo chiquita?  Isela - me dejo sholita en mi cacha con mi mami !!! she fue a Estados Unidos con otra vieja ffea!!!!  papa- (con carita de antojo mirando la panocha DE Isela ) oooh chiquita preciosa Perdóname todo fue por tener la nacionalidad americana bebecita perdón!  Isela - Ay Dios! tío!!!! capas que hasta hijos tuvo con esa puta verdad!  Papa- dos niños mija perdón  Isela- VES TÍO!!!! ERES MALO!! tío malo anduviste de canijo alla!!!! estoy `nojadita' contigo tío! Papa- Poque esta 'nojadita ' conmigo? !!! papa- iselita princesita linda! porque andas vestida asi muñeca?  todos se te quedan viendo el 'cuquito' Isela- jajaja ay tío trabajo en el salón de dos cuadras más para allá mi show apenas estaba por empezar  Papa- aaaah condenada !!! no pues has de juntar bastantes mirones en ese salón verdad Isela- tío venga a verme !! quiere una cerveza?  Papa- me caería de maravilla una corona bien fría Isela- vamos yo le digo al mesero que le sirva lo que guste ! pero porfa mirame bailar tío Pilar!  Papa-  si tu pagas las cervezas como negarme mamacita rato después papá miraba a Isela menear el culote en la pista. ..  Isela se vestía erótica como provocando a mi papá  Papa -(pensando entre si) Si Isela supiera que aparte de los dos niños que tengo con la gringa embarace a la niñera y por eso me vine para acá antes que me demande mi esposa gringa !!! jajaja total ya la libre ... pero bueno ... que buenota esta Iselita !!! Isela - Tío Pilar. .. venga ... acompañame  Papa- que pasó iselita ? Isela- aquí yo estoy para servirle en lo que desee tío Pilar. .. y pues... sería una negligencia laboral que mi tío favorito se fuera DE aquí sin recibir el lema principal de este salón  Papa -mirando a isela) ah si? y cual es ese lema principal?  Isela- las chicas de aquí inventamos un lema y es que nuestros clientes no pueden irse con sus huevos llenos  Papa- ahora soy tu cliente Isela?  Isela - si gustas tío  Papa- esque... tengo un mes que no vacío mi lechita iselita!  Isela - eso tiene solución José Pilar... venga... vamos a ordeñar esa leche...  papa- Mira como ando iselita Isela contempla la enorme pija de papá que tanto deseaba ella de joven ahora estaba a su merced! lista para ser comida Isela- que rico estas Papito!  papa- ando bien llenito iselita ! ayúdame a sacar todo esto! ya no aguanto más  mientras yo inocente en mi casa platicando con mi mamá  Yo- Oye mamá quiero irme a Reynosa a ver a mi papá ya Mama- Pos yo no quiero saber de el Yo- mama entiende el hizo todo por nuestro bien Mama- te apuesto que esa gringa con la que se casó no dormía separado de ella si bien que la debió aprvechar el condenado! !!  Yo- mamá ya... dejemos ese tema. . Mama- tiene dos chamacos con ella se revolco con ella mí hijo tu papá es un caliente! !! y eso qu  haya llegado con mi sobrina la pinche putona de Reynosa me da mala espina!!! Yo- porque mamá? Yo se lo. que te digo  Yo- ay mamá Isela ve a mi papá como un padre ella ... ella sería incapaz de algo promiscuo con mi papá  Isela con mi papá en ese momento mientras tanto⬇⬇ Yo - Ojalá papa este bien. .. que se sienta muy acogido aquí.... Mi papá  en ese instante  papá- AAAAAAAAHHHH!!! ISELA - TIOOOOOOO !!!!! Una semana después papá se alejó de ISELA en cuanto me contacto. .. la abandonó sin decirle nada... hoy un mes atrás isela siente mareos ascos y desmayos. .. esta preñada de papá pero no sabe donde está el...  mientras papá está conmigo conviviendo como d ebe ser... extrañe tanto a mi padre... un hombre tan recto tan respetuoso y tan detecho...

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MmetalchonoLv1· hace 2010 dRelatos

Tu cabeza entre mis piernas

Post anterior Post siguiente Compendio II Les prometo que todo empezó inocentemente. 0_0 Como ya saben, mi mejor amigo se desvive como esposo. 😆 Porque cocina, hace las camas, lava la ropa y cuida a las pequeñas. (Dejándome a mí el cuidado de mi Alicia mágica, que se porta excelente cuando hago clases) XD Y es que cuando teníamos juntas con mis compañeros, me hacía sentir recontra orgullosa. 😤 Porque mientras las parejas de mis compañeras tomaban cervezas y hablaban de deportes, mi mejor amigo o andaba cooperando en la cocina o andaba preparando su arroz frito súper legendario. O.O Y lógico que le preguntan por qué cocina tan rico y cómo puede cortar las cebollas, zanahorias y ajos tan finito y tan rápido. XD “Es que yo aprendí acocinar, pensando que si algún día se enfermaba mi esposa, no podíamos quedarnos con hambre. Y lo mismo pasa con la loza, la ropa de la casa y el aseo del baño.” XD Y yo, aparte de quedar roja como semáforo y sintiéndome toda una winner entre todas mis amigas, también sé que a mi mejor amigo le llegan a salir ronchas si ve la casa muy desordenada. 😂 Pero también, con 7 años de felizmente casada (y casi 9 de conocernos y ser amigos XD), lo he ido conociendo más y más todavía. OoO Porque yo le cuento a mi mamá que ni siquiera peleamos. XD O sea, yo soy de las que se saca la ropa, tirando los sostenes y calzones hasta donde caigan, mientras que mi mejor amigo es de los que se asegura bien que todo esté ordenado, planchado,bien colgado y sin arrugas. 😂 Y como papá, es excelente, porque el pobrecito juega con sus consolas (su único vicio) recontra preocupadísimo, pensando que se le va a pasar la hora descuidando a nuestras hijas. (Tremendo contraste con mi papá, que ni siquiera se preocupaba que sus amigos borrachines nos terminaran violando a mi mamá, a mí o mis hermanas :/) 😭 Pero también, sé que trabaja súper duro y le trata de poner la mejor cara a las pequeñas, para que no sientan su cansancio. T.T Nos prepara la cena, las acuesta, les cuenta un cuento y cuando quedamos ahí solos los 2, se desarma y me pide apoyar su cabeza entre mis piernas. 😊 Las primeras veces, me pedía si le podía “ayudar a dejar de pensar” (No porque sea tonta, pero porque conozco a mi mejor amigo y sé lo mucho que le da vuelta a sus ideas :/) Y obvio que me daba ene pena. 😭 Porque por primera vez, veía a mi mejor amigo poniendo ojitos chinos de dolor y de cansancio, de lo mucho que le dolía la cabeza. Entonces, lo único que hacía era hacerle cariñito en la cabeza, para que se fuera tranquilizando de a poco. 😆 Y de verdad, sabía que eso le ayudaba, porque mi mejor amigo es súper cariñoso. XD Pero de tanto cariño, de tanto cariño, me empecé a fijar más en él. :P Porque mi chico es archi parecido al príncipe de “Cenicienta” (la de los monitos XD). 😛 O sea, pelito negro súper cortito y bien cuidado. Un pecho de superhéroe ancho y contundente. 😍 Una carita preciosa, siempre afeitada y perfumada rica. XP Y para rematarme, esa manía suya de vestirse de traje para la oficina. (Aunque igual trabaje desde la casa) :F Que le hace ver un papito archi recontra rico y elegante. 😍 Y o sea, verle el paquete a mi esposo igual sigue siendo una tentación, aunque nos demos todas las noches como bombo en fiesta. Porque es una cosa que aunque “esté tranquila”, igual se le marca en el pantalón. XD Así que podrán imaginar que poco me faltaba trepar las paredes de puro querer correrle mano… 😈 Pero a mi mejor amigo, le pasaba igual. 0o0 Porque él me dijo que mi falda siempre huele rico. (Aunque él me las lave XD) 😍 Y que mis muslos son tan frescos. Y que mi sexo estaba tan cerca de su boca, que por poco no se aguantaba… XD Entonces, la que disparó primero fui yo. 😈 Porque una noche que estaba de lo más calmado (para variar, en el sofá del living… XD), le empecé a correr mano entre las piernas. 😆 Al principio, como que se resistía, porque mi amigo de verdad, verdad se relajaba con el cariño que le hacía en su cabeza. Pero lo que era yo, estaba ya demasiado caliente… XD (En serio, llevábamos harto tiempo haciendo eso unas 3 veces a la semana y mis manos ya tenían vida propia…) Así que se le agarré por encima del pantalón. 😩😫 O sea, imagínense tener una botella gorda y larga, entremedio de las manos, que a duras penas la puedes agarrar y ver cómo de poco a poco, se va poniendo más grande, más dura y más caliente. 0.0 Les digo, yo de veras, de veras, de veras andaba con el antojo de sacársela del pantalón y darle una mamada de antología. 😈 Pero por otro lado, tampoco quería perderme su carita preciosa, confundida, sin saber qué pasaba. “¿Qué haces?” Me preguntó con un suspiro. “¡No, si te estoy haciendo que te relajes!” le respondí yo, meneando como viciosa… 😵  😲 “Pero es que me duele la cabeza…” me dijo él, sacudiendo su carita para aguantarse lo más que se pudiera. “La de arriba…” me dijo, apuntándosela con las manos. XD “No, tú tranquilo. Si lo hago para que te calmes…” le respondí, apenas inflándolo, porque estaba enfocada, enfocada en mi labor. 😫 😖 Al final, que lo empecé a sacudir y a sacudir, hasta que se retorció y lo botó todo. 0.0 Y yo, ahí… :F Caliente como perra y con el olorcito rico y tentador en mi mano, pensando y pensando cómo poder doblarme para terminar de chupársela y tragarme todo ese juguito rico. XD Pero no pasó mucho para que él tomara revancha. 😈 Fue un día que me puse a ver un show de música en la tele y andaba con una faldita blanca, súper liviana, que me llega hasta las rodillas. Y bueno, yo, más pendiente de la tele que de mi mejor amigo, que no me di cuenta cuando giró la cabeza. 😳 “¡Uy, que hueles tan rico!” empezó él, oliéndome la falda. XD “¿Qué estás haciendo?” Le pregunté, muerta de la risa. “Te dije que la luz me molesta… y al menos, aquí, la vista es más interesante.” “¿Por qué?” “¡Tú sabes!... tus pechos… tu rostro… podría quedarme viéndote toda la tarde.” 0.0 Yo, roja como semáforo. Y me levantó la falda… 😏 “¿Qué haces ahora?” le pregunté cuando escondía su cara debajo de mi falda. “Nada. Te dije que la luz me molesta…” me mintió juguetón. 😈 Pero yo sabía que estaba mintiendo. Porque su respiración se sentía peligrosamente tibia entre mis muslos. 😫 “Peeero… es que déjame ver la tele…” le imploré, sintiendo que me empezaba a mojar por lo que se me venía. “Pero si no estoy haciendo nada…” me dijo el mentiroso. 😱 Y yo ahí, apretando las piernas lo más fuerte, para que él no se metiera. “Oye, qué bonito calzón tienes…” le dijo el lobo a caperucita. 😰 “¡Por favor, no! ¡Que de verdad quiero ver la tele!” le supliqué, casi poniéndome a llorar. T.T “¡Tú ve tele tranquila, que yo me entretengo aquí!” 😩 😖 ¡Y zas! Que me da un lengüetazo con su lengua caliente por encima del calzón. 😩😫 O sea, por una parte, qué alivio que me dio. XD Porque claro, me aplastó mi botón hinchado y me lo zamarreó con su lengua loca. :/ Pero por otro, ¡Qué rabia! Porque él sabe que me gusta mucho ver ese show todas las semanas. 😠 “¡Pórtate bien!” le dije, levantando un poco las piernas… PERO LE APEGÓ MÁS LA CARA A MI SEXO… 😦 “Pero si te dije que puedes ver tele tranquila. Te estoy ayudando, porque algo se está mojando aquí…” :O Y zas, que me vuelve a lamer. 😩😫 Y esa cosa que tengo con mi chico. Que es como un “juego de pulso”, que quién se aguanta más antes de venirse. 😆 Porque yo lógico que le doy su buena mamada los domingos por la tarde, mientras las pequeñas duermen la siesta. Porque claro, él aprovecha de ver documentales y noticias en la tele. Y ahí la paso yo, unas 2 horas chupándosela a vista y paciencia de mi mejor amigo. 😆 Pero cuando él me lo hace a mí, al toque hace mis ojitos palpitar. 😩😫 Porque me da una de esas lamidas profundas que de verdad, me mueven el calzón y alcanza a meter su lengua tibiecita en los labios de mi conchita. Y después, de nuevo, me da una lamida más profunda todavía, con sus ruidos obscenos por chuparme los juguitos… 😩  😖 Y lo peor de todo es que yo aprieto mi mandíbula y afirmo con todas mis fuerzas las lágrimas de gozo. Porque sé que si se me escapa un solo gemido, pierdo el juego. 😱 Y lo peor, peor de todo es que mi cuerpo me traiciona. XD Mis pezones los sentía durísimos y calientes… Y zas… O_O Otra lamida profunda, que me sacude entera y hace mis ojitos palpitar. 😵  😲 Y le va dando, le va dando, le va dando… Hasta que se empieza a tomar mis juguitos como si fuera miel. 😖 😖 Entonces, me levanta la falda y me mira a los ojos… O.O Y siempre, me acuerdo de las conversaciones con mi prima. Porque ella dice que mira “Con ojos de coger…” (Y acento cargado de español de Madrid, ¡Ostias! XD) 😂 Y lógico, cada vez que lo hablamos, se pone toda nerviosa. Porque ella dice que soloc on mi chico le da ese nerviosismo de que “te van a coger bien cogida…” XD Y obvio que yo la entiendo. Porque a esos ojos, tampoco le puedo decir que no. 😍 Y ahí, me tomó de la cintura y me apoyó en el apoyabrazos del sofá. (Obvio, a esas alturas, me importaba un maní ver la tele XD) Se suelta el pantalón y se la puedo ver… 😱 Y es que, o sea. Cuando conversamos “como amigos”, yo le digo que mejor, no nos arriesguemos y que tengamos otro bebé después de la pandemia. :/ Pero cuando él se baja el pantalón y se la veo, me quedo sin palabras y tensa y expectante a lo que se viene… 😏 Y cuando me la mete y me la saca unas 2 o 3 veces, pienso que es mejor esperar a lo que sea… Y así fue esa vez conmigo. 😫 😖 Porque a la primera estocada, se metió despacito hasta tocar mi cérvix. Y yo estaba waaa… 😱 Porque la mete lento, profundo y caliente. Y cada vez que avanza profundo y se detiene, marca un puntito de gol. 😵  😲 Y esa cosa que cada vez, se va metiendo más rápido… Más rico… :P Yo estaba en la luna de otro planeta. XD Y cuando me descubre los pechos y me los empieza a apretar… XO Poquito más me faltaba para gritar de felicidad. 😫 😖 Y esa cosa que te vienes. Y te vienes. Y te vienes otra vez. -o- Y no sabes si tienes varios orgasmos seguidos o uno solo increíblemente bestial, es notable. 😩  😖 Y cuando sientes que tu chico ya se viene. Que le falta poco. Que por dios, que casi ya llega y va a acabar, no te la saca nadie. 💦 💦 💦 💦 Y sientes tu vientre todo caliente, con ese juguito de la vida. Y te das cuenta que quedaste toda chascona y babosa, con los pechos al aire y que por si alguna razón, cualquiera de mis niñas se despierta, no sabes qué explicarle. Y de repente, lo miras a los ojos de nuevo… 😍 😍 Y vas sintiendo (Todavía adentro de ti…XD) que ese bastón poderoso todavía quiere más… Me deja con la boca toda jugosa y unas ganas locas de irme a acostar con mi mejor amigo YA… 😏 Así que eso. Ahora, empiezo de nuevo a hacer clases. Y él vuelve de nuevo a hacer teletrabajo dentro de unos pocos días. Pero estoy contando los días para que me pida descansar su cabeza entre mis piernas. 😉 Post siguiente

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MMathing7Lv1· hace 2020 dRelatos

Le cumpli la fantasia a la puta de mi novia 3

Primero que nada pido disculpas por tardar tanto. Se que muchos estuvieron pidiendo esta tercera parte y aca se las traigo. Espero que la disfruten y cumpla sus expectativas. Luego de que casi acabo viendo a mi novia admirar una verga 3 o 4 veces mas grande que la mia, la puta hizo algo que me sorprendio. Tomo la parte de arriba de la lenceria y trato de quitarla, pero con la calentura y lo acelerada que estaba, no pudo asi que la rompio, empezo a romper la delicada y sexy lenceria que yo le habia comprado. La muy hija de puta la hizo mierda para dejar sus tetas al aire. El negro al ver las tetitas de mi novia las agarro y empezo a jugar con ellas, les dio un par de pijasos y se la metio entre las tetas. Mi novia escupió entre sus tetas y empezo a apretarlas con mucha fuerza precionando la verga del negro que apenas entraba, las tetas de mi novia eran muy chicas para la verga del negro, apenas le cubrian media verga. "Ay papiii uhmmm... que caliente que tenesa esa poronga" Dijo ella con la voz mas de puta que le salia. "Mas rapido hija de puta" El negro parecia un soldado, siempre frio y de pocas palabras. Despues del negro decir eso, mi novia empezo a ir mas rapido, era la primera ves que veia que ella obedecía una orden asi. Cuando yo le pedia que me la chupara o que me haga una simple paja. Ella respondia de una forma que me daba a entender que estaba arta de eso y cuando lo hacia era con pocas ganas. Y si yo se lo pedia diciendole puta o algo por el estilo de seguro no me hablaba en una semana. El negro hijo de puta la agarra de ambos pezones con sus dedos y los empieza a estirar y ella lo mira mordiendose el labio. "No podes ser asi de puta mi amor" pensaba. Con esa piensas en los pezones la puta se volvio mas loca y le dio mas fuerza y velocidad a la paja que le hacia con las tetas. Bajaba sus tetas hasta golpear con los enormes huevos negros y la punta de la verga le golpeaba el menton, luego subia hasta que la verga le quedaba en medio de las tetas. Creo que estuvieron asi 6 o 7 minutos en los que ella no aflojaba ni un poco, tampoco para de dar pequeños gemidos. En ese tiempo y a ese ritmo yo hubiera acabado unas 4 veces. Sin aviso mas que unos gemidos sutiles, el negro empezo a acabar y a acabar sin parar. Me acuerdo exacto como paso, esa acabada como la de un caballo no es algo que se olvide facil. Primero dio un fuerte chorro que golpeo en medio de las tetas de mi novia, se escucho como si abrieran una llave de agua con mucha precion. El chorro reboto entre sus tetas y ella la solto para meterse la verga en la boca pero antes de meterla se llevo otro chorro en la frente, le ensucio el flequillo y la mitad de la frente. Los otros chorros de semen no los vi pero fueron todos en la boca de mi novia, de seguro fueron 5 o 6 mas, la verga se le movia con fuerza como si tuviera vida propia. Me moria de ganas por verla con semejante carga de semen en la boca, estaba esperando con la verga entre las manos. Queria verla abrir la boca y con lo puta que estaba, esperaba que jugara con el semen. Pero tremenda decepción me lleve, se la trago antes de sacarse la verga de la boca, la muy puta adicta no aguanto y se la trago apenas pudo y le costo bastante, por su gesto al tragar, parecia que estaba tragando una cucharada de canela, ese semen era muy espeso y en esa cantidad casi la ahoga. El negro le dio un cachetazo!!! Yo no podia creerlo. Pense que se iba a podrir todo pero paso casi lo contrario. Mi novia le sonrio y estiro la colita asi arrodillada como estaba, se puso a jugar con su conchita y a chuparse los dedos que se pasaba por la cara, recojiendo el semen. "Ay papi, no te enojes. Necesitaba una buena lechita y la tuya me encanto" Me tiro una mirada fulminante por medio segundo. Le dio una pico en la punta de la verga. "La proxima lechita que me des te muestro como la dejo en mi boquita, si?" El negro tambien le sonrio y yo me empeze a pajear como loco, era como ver un video porno de la actriz mas puta. El negro la levanto y le empezo a comer la boca con mucha pasion, ella le seguia el beso y lo pajeaba con ambas manos. Mientras ellos se comian yo pensaba en lo que ella habia dicho, indirectamente me dijo que la tengo muy mal alimentada y que mi semen no le gusta, eso me enojaba pero a la ves estaba con la verga muuuy dura y muy caliente, no sabia que pensar. El negro le amasaba el culo y se lo abria apretando muy fuerte con esas manos enormes que tenia. Le metia la lengua hasta la garganta casi, eso se notaba por la intensidad del beso. El corta el beso muy de repente y la hace girar, luego el se inclina un poco para verle el orto y al mismo tiempo hace que ella tambien lo haga para verlo mejor. Le empezo a frotar los dedos arriba de la tanguita. Esos dedos no necesitaban saliva, mi novia ya estaba bien lubricada hace rato, mamar esa verga la habia echo gotear. El negro hijo de puta le arranco la tanga y la rompio, ambos habían roto la ropa que yo le habia comprado a ella "Que hijos de puta se nota que yo aca sobro" Pense mientras me pajeaba mas duro sin notarlo, era puro instinto. "AYYY!" Mi novia dio un pequeño grito por el latigazo que le dio la tanga despues de que el negro la arranco. Inmediatamente ella empezo a menear el orto claramente pidiendo verga, pero el negro le metia los dedos y la reaccion de mi novia no tenia precio, tenia una cara de satisfaccion mas grande de la que pone cuando yo la cojo. Esa dedeada del negro le satisfacía mas que mi sexo. La tuvo asi 2 o 3 minutos maximo. "Sii.. siiih uhmmm daleee.." Era lo que salia de la boca de mi novia mientras el negro le colaba los dedos muy bruscamente. Ella no quería esperar mas y empezo a menear el orto golpeando la verga del negro, el negro le saco los dedos y puso su verga para que ella la apoye y eso hizo, empezo a perrearle al negro, frotaba su culo con esa enorme verga hasta que el negro la paro en seco con una nalgada doble, una en cada nalga. Ella se mordió el labio y empezo dio un largo gemido. El negro se escupio la pija y la presento en la conchita rosita de mi novia, esa conchita que yo tanto amo chupar y tocar estaba por ser embestida por un negro enorme y ella feliz por eso. Ella muy puta tiro su culo hacia atras y se la clavo hasta la mitad, no dio vueltas pidiendo la puntita ni nada de eso. Fue directo a metercela toda pero no pudo ni con la mitad, movia su culo havia adelante y atras mientras no paraba de jadear, parecia que la habia dejado muda. Con cada embestida iba un poco mas profundo, yo notaba eso por como le dejaba la verga mojada al negro. El negro estaba inmóvil parado tirando la pelvis hacia adelante y mi novia parada, un poco inclinada y con las manos en las rodillas tirando su culo hacia atras con fuerza y volviendo lento hacia adelante, le costaba sacarla de adentro, debia tener la conchita muy apretada. Pero los vergasos que se daba sola ya eran suficientes para que yo acabe, lo hice sin darme cuenta, estaba tan centrado en ver como ella se cojia a ese enorme negro que me olvide de que me hacia la paja. Cuando me di cuenta de que acababa me agarre la verga tratando de tapar la eyaculacion, pero no pude mi verga se sentia tan caliente y dura, acabe justo en frente del cillon donde estaba sentado. Mi novia se dio cuenta de eso y me miro, me tiro una sonrisa pero no una alegre si no una sonrisa un poco falsa y de asco. Luego rio y por un momentco dejo de mover el culo. "Diosss...." Dijo mientras me rebajará con la mirada. El negro reacciono y la tomo de la cintura y de un golpe el metio casi toda la verga, ella dio un grito y un gemido que jamas habia escuchado "AAyyyMmmnn PAAAPIII SIII esoo..mmm daledaledale" Dijo mientras se ponia como loca. El negro con sus embestidas la hacia doblarse toda, no podia mantener sus piernas rectas, se le doblaban solas. Ella se tuvo que sostener con otra cilla que habia cerca por que no podia aguantar las embestidas del negro, ya le estaba metiendo esos casi 40cm de poronga en la cocnhita. El la tomo por el pelo, se lo enredo en su mano y la havia mirarme, ella no podia nisiquiera mantener la mirada fija, sus gestos eran de pura satisfaccion, sonreia picaramente mirandome. Yo estaba sentado con mi verga gomosa y un charco de semen frente a mi y un poco mas adelante mi novia teniendo el sexo de su vida con un negro. Me sentia tan patetico pero a la ves tan exitado. Mi verga se puso dura de nuevo al escuchar el culo de mi novia, ese ritmo de embestidas nunca lo habia alcanzado yo y si lo habia echo era por pocos segundos por que me venia muy rapido. "Que ricoo! Si! Si! Ahi negrito! mmmm ahiii!" Mi novia no gemia, gritaba de placer. Los vecinos de cuarto deben estar pensando que soy una bestia cojiendo pero es todo lo contrario, otro hace el trabajo por mi. Mi novia me habia dicho que amaba escuchar y sentir como golpeaba su culo cuando la cojia. Con la cojida que le esta dando este negro, ya lo debe estar amando. Le esta golpeando el culo con mucha fuerza, el metia toda su verga y tratada de ir mas adentro y eso le hacia temblar el culo y los muslos a mi novia muy fuerte, con un golpe de esos seguro que la tiraba al piso si no fuera por que se esta sosteniendo, ni hablar del sonido, semejante embestida tronaba como un petardo. Estuvieron asi por unos 10 minutos mas o menos. Hasta que ella no se pudo sostener mas y le hizo sacar la verga al negro, apenas se la saco ella se pudo parar bien pero se estremecia doblando las piernas y metiendo sus manos en su conchita. "Mi amor estas bien?" Le pregunte un poco preocupado pero sabia que estaba bien, mas que bien, estaba saliendo todo perfecto, esa la cojida de su vida y eso queria darle. "Si si si" Dijo mientras levantaba una mano haciendome seña para que me callara. Se levanto y acomodo su pelo y fue hasta la cama que estaba a pocos metros. Se tiro y abrio sus piernas lo mas que pudo, dejando su conchita a la vista. Con ese gesto de puta logro que el negro le sonriera y el fue hacia ella. Se puso de rodillas en la cama y se acercó hasta dejar su verga sobre el vientre de mi novia, en realidad le llegaba hasta el estomago casi hasta las tetas, era algo impresionante. El negro le daba palmadas en la panza con la verga y ella se la acariciaba con una mano y con la otra se metia dedos en la concha. "Dale metela" Dijo con tono de nenita inocente. E intentaba metercela sola pero el negro no retrocedia. Ella me hizo seña con el dedo para que me acerce, me pare a su lado y me agarro por la remera y me acerco a su cara, estaba cara a cara con ella y estaba super nervios. "Te amo morboso hijo de puta!" Dijo y me empezo a besar. Yo obvio le segui el beso y escuchaba un ruido mojado y pequeños golpes no sabia que era pero me calentaba ese sonodo, despues de que me solto la boca vi qje ese ruido era ella golpeando su conchita con su mano pidiendo pija. "Vos sabes que amo que me cojan en 4. Pero a semejante Verrrgaa no le quiero dar la espalda y quiero ver como me la mete por esta conchita. Uhmm ahhh!" Se metia los dedos hasta el fondo. "Esta conchita mal cojida" Se rio en mi cara y me dio unas cachetadas suaves con la mano llena de su flujo. "SOS UNA HIJA DE PUTA TE AMO!" Estaba muy caliente y escucharla hablar asi me volaba la cabeza. Al mismo tiempo que yo le decia eso, el negro le empezo a meter la verga y de un empujón con la mano me hizo mover del lado de ella. Puso sus manos una a cada lado de ella y le apoyaba la punta de la verga en la concha y bajaba dando un muuuy fuerte martillaso, sacaba toda su verga lento y cuando estaba casi afuera la metia de nuevo muy duro y rapido. Le partia el utero a pijasos. Mi novia dio un grito mudo muy corto y luego un largo y rico gemido, gemia fuerte con cada embestida, sus piernas temblaban y se debilitaban mientras que el negro ni se inmutaba. El negro puso las piernas de ella sobre su hombro, por que se le cerraban solas. Eso fue peor, parecia que en esa pose la verga del negro le entraba mas profundo, de seguro le llega hasta lo mas profundo del utero la v

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EEfectosexoLv1· hace 2024 dRelatos

"El Carlitos" ...

Cuando murió el padre de mi mejor amigo su madre quedó aparte de viuda, incapáz de vaciar la habitación donde dormía su difunto marido cuando se quedaba en la casa. Su único hijo varón " Carlitos " era mi compañero de escuela y amigo de juegos que fueron inocentes hasta ese dia; hasta el dia en que su mamá nos pidió que abrieramos y pusieramos en cajas las cosas que estaban en la habitación a la que ella no quería entrar. A disgusto de mi amigo comenzamos vaciando el placard, bajando la ropa... cuando llegámos al escritorio vacíamos el librero y revisando las cajas llegamos a encontrar una que nos dejó sin aliento. En muchas de las revistas que habia en la caja las fotos de sexo explícito dában a conocer la naturaleza de esas revistas importadas y ocultas, fotos viejas en sépia y otras a color de adultos teniendo sexo. Pitos gruesos y enormes de señores penetrando mujéres y muchas mas... Chicos y chicas, hombres y mujeres prodigandose placer, desnudos, montandose o penetrandose. Hembras sintiendo el rigor de esos " pitos " duros tratando de deslizarse hasta que los huevos del hombre quedaran al borde de la vulva henchida de sexo de hombre... Pero hubo otras que sin querer nos llamaron mas la atención porque nos descubrieron cosas que podíamos hacer sin necesidad de una hembra. No me costó mucho convencer a mi amigo de la necesidad de practicar lo que se veía en las fotos... Probar y que me dijera que sentía cuando su pene entraba en mi boca. " El Carlitos " muy inocente, estiró su pija virgen frente a mi cara, desconfiado al principio... Se estremeció cuando mis labios y mi lengua muy hábiles se deslizaron ensalivando toda la extensión de su órgano sexúal... desde ése dia por casi nueve meses no hubo un dia en que le diera sexo oral a mi mejor amigo...

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JJosssHerLv1· hace 2025 dRelatos

Pasando el rato en la oficina

Hola comunidad no me he podido subir otro post porque he tenido trabajo y supongo que Emma también porque no me he comunicado con ella, aunque no todo está perdido como dicen cuando se cierra una puerta se abre una ventana o unas piernas dado a esto ayer en la mañana estuve platicando con una amiga de la uni que también es abogada y me llegó una duda porque tiene cara de inocente esa cara de niña fresa que no rompe nada y en realidad es súper horny Ya se no les puedo mostrar bien su cara pero su cuerpo si y si llegan al final de la historia tengo un reto para ustedes, pero Masters antes de llegar ahí leen está historia: Después nos tuvimos que despedir hasta la noche porque me mandó está joya cuando llegó en la noche Y bueno ya que llegaron hasta aquí les comento que estuve platicando con una clienta y mando unas fotos muy buenas pero no se quieran verla todo depende de que este post llegué a unos 600 o 700 puntos para motivarlos miren

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