+ Crear postIngresarRegistrate

#Abogada

Fotos, gifs y packs de Abogada subidos por la comunidad.

0
AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

0 comentariosCompartir
0
RRosroxLv1· hace 84 dRelatos

Mi marido quiere una abogada asi

hace 2 años tuvimos una situación rara con mi familia con un tema de una sucesión, necesitabamos un abogado/a y ahí es donde mi hermano dice "le podemos decir a Laura"...grande fue mi sorpresa, no sabia que era abogada, no hubo ningún drama en la familia entonces decidimos que ella venga a la casa de mis padres un domingo a comer y hablabamos del tema (era conocida de mis viejos tambien porque ellos colaboraban de vez en cuando con el grupo de autoayuda) cuando la vi después de tanto tiempo nos pusimos hablar como si hubiésemos sido grandes amigos en alguna época, siempre tuvimos buena onda pero nunca fuimos amigos. Estaba muy linda, siempre tuvo una cola bien cachetona y el paso del tiempo no cambió ese hermoso culo. Muy simpatica como siempre y de golpe le suena el celu, era el marido, nos pregunta si puede venir a comer él tambien y mis viejos dieron el ok. Muy buena onda tambien él. Hablamos del tema que nos interesaba con toda la familia y ella se hizo cargo del tema de la sucesión. Pasaron los meses y cada tanto tenia novedad de ella y hasta nos mandabamos mensajes, un dia, a principio de éste año, estoy por La Plata (ellos viven ahi) y justo me cae un mensaje de ella, le digo que estoy por su ciudad y me dice de encontrarnos, me dio la direccion de la casa y hasta allá fui (estaba a 10 minutos) llego para la hora de la merienda pero con cerveza, ja (ellos birreros como yo) muy buena onda entre los 3 ( laura su esposo y yo) me invitaron a cenar, les dije que no podia, tenia cosas que hacer a la noche pero antes de irme le dije que tenían que conocer mi casa, pongamos fecha que los invitaba a cenar, enseguida coordinamos fecha y me fui, muy lindo encuentro, ambos muy agradables. Les avisé cuando llegue a mi casa y le di las gracias por la agradable tarde. Pasaron las semanas (3 semanas) y me llega mensaje de ella que el sabado venian a casa (ya me habia olvidado) le digo que no hay drama, que no tienen que traer nada, solo que me digan que quieren cenar que yo me arreglo, llega el sabado y al mediodia me manda mensaje que el esposo no podia ir y que haciamos, si lo dejamos para otro dia? o si podía venir ella sola?, me sorprendió y empece a hacerme la pelicula, le dije que como ella quería, si venia sola no habia drama, ya iba haber otra oportunidad para que vengan juntos, ella acepto a venir sola y desde ese momento tenia la certeza de que ibamos a cojer, se me revolucionaron todos los ratones. Llego a las 8 puntual en un uber, asi podia tomar cerveza tranquila dijo despues, saludo cordial como siempre, le hice recorrer la casa sin poder dejar de mirarle el culo (estaba con jeans y camisa) tetas las tenia chiquitas pero muy lindas, es una linda mujer, terminamos yendo a comer afuera a 5 cuadras de mi casa, estaba linda la noche y decidí invitarla a cenar afuera, muy linda la cena, alguna charla picante y miradas cruzadas despues de las cervezas, terminamos de comer y le digo "vamos a comprar helado y llevamos el postre a casa" dio el ok y cuando llegamos a casa ya sabia que no se escapaba, besos al entrar, manotazos mutuos y empece a sacarle la camisa para empezar a besar esos pechitos hermosos, ella agarrandome la pija que ya estaba al palo, la llevo hasta la habitación, yo en boxer y ella solo con jeans, besos y le pongo la pija en la boca, mientras me peteaba le empiezo a desabrochar el jeans, le saco la pija y le digo que se de vuelta, se pone boca abajo en la cama y empiezo despacio a sacarle el jeans, era impresionante mi vista cuando veo la tanga que tenia puesta, ese culo era mejor de lo que lo soñé, muchos besos a esos cachetes, chupones, la doy vuelta y empiezo a chuparle los labios humedos, enseguida acaba, estaba muy caliente ella, yo en llamas, enseguida empezamos a cojer, yo llevaba la iniciativa, ella muy gauchita, acabamos juntos, voy a buscar el helado y me pongo un poco en la pija, sonrie, empieza a chuparme la pija, le encanta y me encanta, extasis total, hacemos un lindo 69 y empezamos a cojer de vuelta, yo iba preparando su culo, meta dedo, le digo que la quiero en 4, se pone en 4 y empiezo a taladrar dandole nalgadas, ella está a full y me pone mas a full a mi, me dice que quiere leche en la cola, es muy viciosa, le llené el culito de leche y ya no podia mas, ella acabo cuando le termine de hacer un rico oral, bebí un poquito de sus jugos. Quedamos satisfechos en la cama, nos pusimos la ropa interior y nos pusimos una media hora aprox a hablar, me confesó que con la pareja son swingers y que vino sola a casa a propósito, el esposo me la entregó, él sabia que ibamos a cojer y ella no estaba tan segura, cuando me hizo esa confesión enseguida se me paró otra vez y se lo hice saber, empezamos a los besos y enseguida 69, empiezo a jugar con sus cachetes hermosos y ella con los mios, cosa que me encanta, se dio cuenta de eso y empezo a besarme el culo y con la mano me hacia la paja, me enloqueció "sos chanchito vos tambien eh" me dijo, ja, cuando estaba por acabar me dijo que queria leche en la conchita, asi fue, acabamos juntos. Hablamos de volver a repetir pero ésta vez los 3. Salgo del baño y veo que estaba hablando por telefono, corta y me dice "te manda saludos mi marido, algo ya le conté"...en 5 minutos llegaba el uber, quedamos en repetir

0 comentariosCompartir
0
JJosssHerLv1· hace 91 dRelatos

Horny en la mañana 2

Porsi no habían visto la historia previa de mi amiga  se las dejo arriba Cuandoestudiaba la carrera conocí a M. Tenemos casi cuatro años de conocernos y puesambos nos tirabamos la onda pero nunca fuimos nadaa solo amigos con derechos lomáximo que llegamos fueron besos y uno que otro apretón jaja. Nunca fuimosnovios porque alguien se me adelantó primero thats life, nunca perdimos lacomunicación aunque ahora ella tiene 27 años  y son esporádicos lossaludos ultimadamente se ha digamos desatado un poco o no se, ella sabe quetengo novia puesto que suelo presumirla en mis estados, (ya se no le suelo sermuy fiel que digamos) me encanta ver a otras mujeres me encanta coger con ellas M.era muy tranquila pero ahora sí se me calentó para colmo estaba en horario de trabajo Que les ha estado pareciendo esto Masters lo de Princesas no les quita lo putitas y yo agradecido oigan denme ideas para pedirles cuando estén hornys

0 comentariosCompartir
0
JJosssHerLv1· hace 99 dRelatos

Pasando el rato en la oficina

Hola comunidad no me he podido subir otro post porque he tenido trabajo y supongo que Emma también porque no me he comunicado con ella, aunque no todo está perdido como dicen cuando se cierra una puerta se abre una ventana o unas piernas dado a esto ayer en la mañana estuve platicando con una amiga de la uni que también es abogada y me llegó una duda porque tiene cara de inocente esa cara de niña fresa que no rompe nada y en realidad es súper horny Ya se no les puedo mostrar bien su cara pero su cuerpo si y si llegan al final de la historia tengo un reto para ustedes, pero Masters antes de llegar ahí leen está historia: Después nos tuvimos que despedir hasta la noche porque me mandó está joya cuando llegó en la noche Y bueno ya que llegaron hasta aquí les comento que estuve platicando con una clienta y mando unas fotos muy buenas pero no se quieran verla todo depende de que este post llegué a unos 600 o 700 puntos para motivarlos miren

0 comentariosCompartir