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#Cachondeo

Fotos, gifs y packs de Cachondeo subidos por la comunidad.

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MmowshaLv1· hace 2007 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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MmetalchonoLv1· hace 2010 dRelatos

Tu cabeza entre mis piernas

Post anterior Post siguiente Compendio II Les prometo que todo empezó inocentemente. 0_0 Como ya saben, mi mejor amigo se desvive como esposo. 😆 Porque cocina, hace las camas, lava la ropa y cuida a las pequeñas. (Dejándome a mí el cuidado de mi Alicia mágica, que se porta excelente cuando hago clases) XD Y es que cuando teníamos juntas con mis compañeros, me hacía sentir recontra orgullosa. 😤 Porque mientras las parejas de mis compañeras tomaban cervezas y hablaban de deportes, mi mejor amigo o andaba cooperando en la cocina o andaba preparando su arroz frito súper legendario. O.O Y lógico que le preguntan por qué cocina tan rico y cómo puede cortar las cebollas, zanahorias y ajos tan finito y tan rápido. XD “Es que yo aprendí acocinar, pensando que si algún día se enfermaba mi esposa, no podíamos quedarnos con hambre. Y lo mismo pasa con la loza, la ropa de la casa y el aseo del baño.” XD Y yo, aparte de quedar roja como semáforo y sintiéndome toda una winner entre todas mis amigas, también sé que a mi mejor amigo le llegan a salir ronchas si ve la casa muy desordenada. 😂 Pero también, con 7 años de felizmente casada (y casi 9 de conocernos y ser amigos XD), lo he ido conociendo más y más todavía. OoO Porque yo le cuento a mi mamá que ni siquiera peleamos. XD O sea, yo soy de las que se saca la ropa, tirando los sostenes y calzones hasta donde caigan, mientras que mi mejor amigo es de los que se asegura bien que todo esté ordenado, planchado,bien colgado y sin arrugas. 😂 Y como papá, es excelente, porque el pobrecito juega con sus consolas (su único vicio) recontra preocupadísimo, pensando que se le va a pasar la hora descuidando a nuestras hijas. (Tremendo contraste con mi papá, que ni siquiera se preocupaba que sus amigos borrachines nos terminaran violando a mi mamá, a mí o mis hermanas :/) 😭 Pero también, sé que trabaja súper duro y le trata de poner la mejor cara a las pequeñas, para que no sientan su cansancio. T.T Nos prepara la cena, las acuesta, les cuenta un cuento y cuando quedamos ahí solos los 2, se desarma y me pide apoyar su cabeza entre mis piernas. 😊 Las primeras veces, me pedía si le podía “ayudar a dejar de pensar” (No porque sea tonta, pero porque conozco a mi mejor amigo y sé lo mucho que le da vuelta a sus ideas :/) Y obvio que me daba ene pena. 😭 Porque por primera vez, veía a mi mejor amigo poniendo ojitos chinos de dolor y de cansancio, de lo mucho que le dolía la cabeza. Entonces, lo único que hacía era hacerle cariñito en la cabeza, para que se fuera tranquilizando de a poco. 😆 Y de verdad, sabía que eso le ayudaba, porque mi mejor amigo es súper cariñoso. XD Pero de tanto cariño, de tanto cariño, me empecé a fijar más en él. :P Porque mi chico es archi parecido al príncipe de “Cenicienta” (la de los monitos XD). 😛 O sea, pelito negro súper cortito y bien cuidado. Un pecho de superhéroe ancho y contundente. 😍 Una carita preciosa, siempre afeitada y perfumada rica. XP Y para rematarme, esa manía suya de vestirse de traje para la oficina. (Aunque igual trabaje desde la casa) :F Que le hace ver un papito archi recontra rico y elegante. 😍 Y o sea, verle el paquete a mi esposo igual sigue siendo una tentación, aunque nos demos todas las noches como bombo en fiesta. Porque es una cosa que aunque “esté tranquila”, igual se le marca en el pantalón. XD Así que podrán imaginar que poco me faltaba trepar las paredes de puro querer correrle mano… 😈 Pero a mi mejor amigo, le pasaba igual. 0o0 Porque él me dijo que mi falda siempre huele rico. (Aunque él me las lave XD) 😍 Y que mis muslos son tan frescos. Y que mi sexo estaba tan cerca de su boca, que por poco no se aguantaba… XD Entonces, la que disparó primero fui yo. 😈 Porque una noche que estaba de lo más calmado (para variar, en el sofá del living… XD), le empecé a correr mano entre las piernas. 😆 Al principio, como que se resistía, porque mi amigo de verdad, verdad se relajaba con el cariño que le hacía en su cabeza. Pero lo que era yo, estaba ya demasiado caliente… XD (En serio, llevábamos harto tiempo haciendo eso unas 3 veces a la semana y mis manos ya tenían vida propia…) Así que se le agarré por encima del pantalón. 😩😫 O sea, imagínense tener una botella gorda y larga, entremedio de las manos, que a duras penas la puedes agarrar y ver cómo de poco a poco, se va poniendo más grande, más dura y más caliente. 0.0 Les digo, yo de veras, de veras, de veras andaba con el antojo de sacársela del pantalón y darle una mamada de antología. 😈 Pero por otro lado, tampoco quería perderme su carita preciosa, confundida, sin saber qué pasaba. “¿Qué haces?” Me preguntó con un suspiro. “¡No, si te estoy haciendo que te relajes!” le respondí yo, meneando como viciosa… 😵  😲 “Pero es que me duele la cabeza…” me dijo él, sacudiendo su carita para aguantarse lo más que se pudiera. “La de arriba…” me dijo, apuntándosela con las manos. XD “No, tú tranquilo. Si lo hago para que te calmes…” le respondí, apenas inflándolo, porque estaba enfocada, enfocada en mi labor. 😫 😖 Al final, que lo empecé a sacudir y a sacudir, hasta que se retorció y lo botó todo. 0.0 Y yo, ahí… :F Caliente como perra y con el olorcito rico y tentador en mi mano, pensando y pensando cómo poder doblarme para terminar de chupársela y tragarme todo ese juguito rico. XD Pero no pasó mucho para que él tomara revancha. 😈 Fue un día que me puse a ver un show de música en la tele y andaba con una faldita blanca, súper liviana, que me llega hasta las rodillas. Y bueno, yo, más pendiente de la tele que de mi mejor amigo, que no me di cuenta cuando giró la cabeza. 😳 “¡Uy, que hueles tan rico!” empezó él, oliéndome la falda. XD “¿Qué estás haciendo?” Le pregunté, muerta de la risa. “Te dije que la luz me molesta… y al menos, aquí, la vista es más interesante.” “¿Por qué?” “¡Tú sabes!... tus pechos… tu rostro… podría quedarme viéndote toda la tarde.” 0.0 Yo, roja como semáforo. Y me levantó la falda… 😏 “¿Qué haces ahora?” le pregunté cuando escondía su cara debajo de mi falda. “Nada. Te dije que la luz me molesta…” me mintió juguetón. 😈 Pero yo sabía que estaba mintiendo. Porque su respiración se sentía peligrosamente tibia entre mis muslos. 😫 “Peeero… es que déjame ver la tele…” le imploré, sintiendo que me empezaba a mojar por lo que se me venía. “Pero si no estoy haciendo nada…” me dijo el mentiroso. 😱 Y yo ahí, apretando las piernas lo más fuerte, para que él no se metiera. “Oye, qué bonito calzón tienes…” le dijo el lobo a caperucita. 😰 “¡Por favor, no! ¡Que de verdad quiero ver la tele!” le supliqué, casi poniéndome a llorar. T.T “¡Tú ve tele tranquila, que yo me entretengo aquí!” 😩 😖 ¡Y zas! Que me da un lengüetazo con su lengua caliente por encima del calzón. 😩😫 O sea, por una parte, qué alivio que me dio. XD Porque claro, me aplastó mi botón hinchado y me lo zamarreó con su lengua loca. :/ Pero por otro, ¡Qué rabia! Porque él sabe que me gusta mucho ver ese show todas las semanas. 😠 “¡Pórtate bien!” le dije, levantando un poco las piernas… PERO LE APEGÓ MÁS LA CARA A MI SEXO… 😦 “Pero si te dije que puedes ver tele tranquila. Te estoy ayudando, porque algo se está mojando aquí…” :O Y zas, que me vuelve a lamer. 😩😫 Y esa cosa que tengo con mi chico. Que es como un “juego de pulso”, que quién se aguanta más antes de venirse. 😆 Porque yo lógico que le doy su buena mamada los domingos por la tarde, mientras las pequeñas duermen la siesta. Porque claro, él aprovecha de ver documentales y noticias en la tele. Y ahí la paso yo, unas 2 horas chupándosela a vista y paciencia de mi mejor amigo. 😆 Pero cuando él me lo hace a mí, al toque hace mis ojitos palpitar. 😩😫 Porque me da una de esas lamidas profundas que de verdad, me mueven el calzón y alcanza a meter su lengua tibiecita en los labios de mi conchita. Y después, de nuevo, me da una lamida más profunda todavía, con sus ruidos obscenos por chuparme los juguitos… 😩  😖 Y lo peor de todo es que yo aprieto mi mandíbula y afirmo con todas mis fuerzas las lágrimas de gozo. Porque sé que si se me escapa un solo gemido, pierdo el juego. 😱 Y lo peor, peor de todo es que mi cuerpo me traiciona. XD Mis pezones los sentía durísimos y calientes… Y zas… O_O Otra lamida profunda, que me sacude entera y hace mis ojitos palpitar. 😵  😲 Y le va dando, le va dando, le va dando… Hasta que se empieza a tomar mis juguitos como si fuera miel. 😖 😖 Entonces, me levanta la falda y me mira a los ojos… O.O Y siempre, me acuerdo de las conversaciones con mi prima. Porque ella dice que mira “Con ojos de coger…” (Y acento cargado de español de Madrid, ¡Ostias! XD) 😂 Y lógico, cada vez que lo hablamos, se pone toda nerviosa. Porque ella dice que soloc on mi chico le da ese nerviosismo de que “te van a coger bien cogida…” XD Y obvio que yo la entiendo. Porque a esos ojos, tampoco le puedo decir que no. 😍 Y ahí, me tomó de la cintura y me apoyó en el apoyabrazos del sofá. (Obvio, a esas alturas, me importaba un maní ver la tele XD) Se suelta el pantalón y se la puedo ver… 😱 Y es que, o sea. Cuando conversamos “como amigos”, yo le digo que mejor, no nos arriesguemos y que tengamos otro bebé después de la pandemia. :/ Pero cuando él se baja el pantalón y se la veo, me quedo sin palabras y tensa y expectante a lo que se viene… 😏 Y cuando me la mete y me la saca unas 2 o 3 veces, pienso que es mejor esperar a lo que sea… Y así fue esa vez conmigo. 😫 😖 Porque a la primera estocada, se metió despacito hasta tocar mi cérvix. Y yo estaba waaa… 😱 Porque la mete lento, profundo y caliente. Y cada vez que avanza profundo y se detiene, marca un puntito de gol. 😵  😲 Y esa cosa que cada vez, se va metiendo más rápido… Más rico… :P Yo estaba en la luna de otro planeta. XD Y cuando me descubre los pechos y me los empieza a apretar… XO Poquito más me faltaba para gritar de felicidad. 😫 😖 Y esa cosa que te vienes. Y te vienes. Y te vienes otra vez. -o- Y no sabes si tienes varios orgasmos seguidos o uno solo increíblemente bestial, es notable. 😩  😖 Y cuando sientes que tu chico ya se viene. Que le falta poco. Que por dios, que casi ya llega y va a acabar, no te la saca nadie. 💦 💦 💦 💦 Y sientes tu vientre todo caliente, con ese juguito de la vida. Y te das cuenta que quedaste toda chascona y babosa, con los pechos al aire y que por si alguna razón, cualquiera de mis niñas se despierta, no sabes qué explicarle. Y de repente, lo miras a los ojos de nuevo… 😍 😍 Y vas sintiendo (Todavía adentro de ti…XD) que ese bastón poderoso todavía quiere más… Me deja con la boca toda jugosa y unas ganas locas de irme a acostar con mi mejor amigo YA… 😏 Así que eso. Ahora, empiezo de nuevo a hacer clases. Y él vuelve de nuevo a hacer teletrabajo dentro de unos pocos días. Pero estoy contando los días para que me pida descansar su cabeza entre mis piernas. 😉 Post siguiente

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