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#Timida

Fotos, gifs y packs de Timida subidos por la comunidad.

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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RromanticologoLv1· hace 30 dOff-topic

Entrevista Nro 122 @lyla_bunny

ENTREVISTADA: @lyla_bunny. .PERFIL: .EDAD: 26 años. .LUGAR: Del país de las Maravillas. .SITUACION SENTIMENTAL: Soltera. .¿COMO DESCUBRISTE LA PAGINA?, ¿Y QUE ES LO QUE MAS TE GUSTA DE ELLA?  .Un amigo me dijo que podía probar subir mis packs aquí y me gusta mucho la comunidad. .ORIGEN DE TU NICK, Y ALGUN APODO QUE QUIERAS CONTAR:  .Por que me gustan las cosas lindas como los conejitos y las cosas que se hacen en la camita en la noche… como dormir (´∀`)♡ . Y pueden decirme Lyla. .TU PRIMER EXPERIENCIA SEXUAL:  .A los 18 con un amigo de la escuela, pues creo que como todos, la primera vez nunca se olvida pero tampoco es la mejor, por que estamos aprendiendo apenas. (⊃‿⊂). .BREVE DESCRIPCION TUYA:  .Soy tímida pero cuando agarro confianza soy traviesa… En lo sexual me gusta siempre intentar nuevas poses y estrenar lencería para que me desenvuelvan con más ganitas. (♡´౪`♡). .PREFERENCIA ENTRE EL SEXO VAGINAL Y ANAL:  .Vaginal. .PARTE DE TU CUERPO QUE LOS HOMBRES MAS LES GUSTA, Y LA QUE A VOS MAS TE GUSTA:  .NALGAS y creo que mis muslos. .A LA HORA DEL ACTO SEXUAL, ¿TE GUSTA SER MAS DOMINADA O DOMINAR?  .Dominada. .¿TE GUSTA EL BDSM?. (Alguna experiencia que hayas tenido relacionada con eso, que quieras contar).  .Es una pregunta difícil, creo que un poquito… .PORINGUERA O PORINGUERO FAVORITO:  .Aun no. . ¿TE GUSTAN LAS MUJERES?, ¿Y HAZ ESTADO CON ALGUNA, O TE GUSTARIA?  .Soy bi curiosa, y no se ha dado la oportunidad de estar con una. .LUGAR PREFERIDO QUE TE ACABEN:  .en mis pechitos ♡(.◜ω◝.)♡. .LO QUE MAS DISFRUTAS DEL SEXO:  .De hacer, me gusta jugar antes… Que me hagan: me gusta que me den besitos en mi conejito con el espejo de frente. .POSE FAVORITA:  .Pose favorita de perrito (・ω<)☆. .FANTASIAS CUMPLIDAS Y NO CUMPLIDAS:  .Tener un trio y la que ya cumpli es hacerlo en un lugar publico. .¿HAZ ESTADO CON MAS DE UNA PERSONA A LA VEZ?  .NO (T⌓T). .PREFERENCIA EN UN HOMBRE:  .MIRADA Y ESPALDA. .PREFERENCIA EN UN PENE IDEAL, SEGUN TU OPINION:  .Con que lo sepa mover yo soy feliz. .TU POST FAVORITO:  .Aun no tengo. . ¿SOS DE UTILIZAR LA MASTURBACION?  .Si, 1 vez al dia para tener dulces sueños ★. . ¿TE GUSTA EL EXHIBICIONISMO?  .Una vez, en los muelles de la playa, exactamente debajo de uno, andaba de cariñosa con mi novio, y poco a poco los besos fueron subiendo de tono, entonces me agarro fuertemente y lo hicimos, me puse a gemir muy fuerte tanto que me tuvo que tapar la boca para que no se escuchara, por suerte nadie nos vio… o al menos eso creo. . ¿TE GUSTA REALIZAR SEXO VIRTUAL?  .Si, y mas en estos tiempos. .¿TENES ALGUNA FANTASIA QUE PODRIA DENOMINARSE COMO COMO MORBOSA?. ALGO QUE SOBRESALGA DE UNA FANTASIA NORMAL, QUE NUNCA HAYAS HECHO, PERO TE CALIENTA.  .La doble penetración. .¿TE GUSTA O ALGUNA VEZ TE HICIERON LA DOBLE PENETRACION?  .No, pero… cuando cumpla mi fantasia lo hare. (∩˃o˂∩)♡. .LO QUE MAS TE MOTIVA AL SUBIR UN POST:  .Disfruto mucho tomarme fotitos y me gusta hacer sentir bien a los que las ven.. .EN EL SEXO ORAL, ¿PREFERIS DAR O RECIBIR?  .Ambos. .FETICHES:  .Me da penita admitirlo pero… me gustan las nalgaditas cuando me porto mal. ( ๑ ❛ ڡ ❛ ๑ )❤. .¿DISFRUTAS VIENDO VIDEOS PORNOS?. ¿Y HARIAS O HICISTE ALGUNA VEZ UNA PELICULA PORNO?  .No he hecho una porno como tal, y si, me gusta mirar videos por que me da muchas ideas para hacer. .PREFERENCIA ENTRE ROMANTICO Y SALVAJE:  .Primero lo romántico, luego lo salvaje y acabar románticamente. .RECORDS DE ORGASMOS Y TIEMPO REALIZANDO SEXO EN UN DIA:  .Si, en un dia nos echamos 13 rounds. .CONTAME BREVEMENTE LA EXPERIENCIA QUE MAS HAYAS DISFRUTADO ENTRE TODAS.  .La verdad es que voy empezando en esto de hacer packs y videítos, mostrar mi cuerpesito a toda la gente es lo más caliente que he hehco hasta ahora, la verdad es algo que nunca pensé hacer. ⊙▂⊙. .¿ALGUN MENSAJE QUE TE GUSTARIA DEJARLES A TU PUBLICO DE Morboseo?  .Gracias por apoyarme en mis inicios, soy nueva en todo este mundo no solo en Morboseo.. .Y POR ULTIMO, TE DEJO QUE AGREGUES A LA ENTREVISTA, DIGAS O CUENTES LO QUE VOS QUIERAS.  .Gracias. Visiten mis redes sociales apóyenme en Morboseo, vean mis videítos en pornhub, denle rt en twitter y si pueden invítenme un cafecito en ko-fi para animarme a subir más cositas y aún más ricas. ♥(ˆ⌣ˆԅ). MUCHAS GRACIAS @lyla_bunny POR HABERME DADO LA OPORTUNIDAD DE REALIZARTE ESTA HERMOSA ENTREVISTA, FUE UN PLACER!!!! LES DEJO ALGUNAS FOTOS DE ELLA.

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AAnt55Lv1· hace 30 dRelatos

Alejandra recien separada 7 - El masajista 1

Después de la charla con Gracia , realmente me dejo pensando esto de estar cerca de una mina que vive garchando con cualquiera, era algo que nunca me lo hubiera permitido antes, por momentos me daba vergüenza pensar las cosas que había hecho con ella y no se, me decepcione conmigo misma, por eso empecé a tomar distancia de Gracia. Definitivamente somos distintas, ella es mas liberal y anda haciendo cualquier locura, pero yo no quiero eso; la última que me contó con los camioneros creo que me la pinto totalmente, en el fondo me da mucha pena que una mujer joven y linda tenga que entrar en esa para estar bien, me imagino conociéndola que van a envolverla, cojerla y después dejarla en banda como siempre. Bueno les cuento sobre mi, a veces estoy triste y extraño a mi pareja, pero por momentos me pongo el traje de fuerte y trato de vivir mi vida de otra manera, tengo otras amigas menos trolas con las que a veces charlamos o salimos a tomar algo, una de ellas Patricia me contó que ella paso por esto y que al final se quedo mas sola que nunca, espero no me pase a mi. Me recomendó que vaya a al masajista al que ella va frecuentemente , que me va a ayudar a disipar las tensiones de esta etapa y además el tipo es un rebuena onda y sabe guiarte para que salgas de estos transes.Me paso el número para que llame a la secretaria y le pida un turno. El miércoles a la tarde termine full y cuando llegue a casa veo un mensajito de Patri, el numero del masajista es 02915645XXX , apúrate que no tiene muchos turnos disponibles esta semana. Al toque hablo y me atiende una mujer, era su secretaria y le conté que era recomendada de Patricia y necesitaba un turno para descontracturar, la mujer me dijo que estaba todo ocupado hasta la otra semana , y si era muy urgente?, no se por que le dije que si que estaba muy dolorida, bueno en ese caso le puedo dar el último turno del viernes a las 20 hs. Si me parecía bien que me mandaba el cbu para que deposite el arancel y luego me vuelve a llamar para las instrucciones de la sesión, etc. etc. bueno le dije , me mando el importe $ 1200 y le hice una transferencia, le avise a la mina del consultorio y ella me dijo que fuera a las 1950 hs el viernes próximo, con poca ingesta de líquidos, ropa suelta y en lo posible con zapatos bajos, bueno pensé esto para una sesión de masajes jaja Bueno el viernes termine en la oficina a las tres de la tarde, me fui a casa a mirar tv hasta la hora de los masajes, me bañe y me puse un vestido medio largo, bombacha suelta y chatitas como me dijo la mina. Cuando llegue al consultorio en la calle Fitz Roy me atendió la mina con la que había hablado, ella me pidió que aguarde que aún ténia unos minutos de espera, que se retiraba y que ahora era mi turno. Pasaron mas de 15 minutos y se abrió la puerta del gabinete salió una mujer mas o menos de mi edad, con lentes y sin mirarme se fue, al toque sale un muchacho de unos 40 años, con una túnica hasta la rodilla y me llama por mi nombre, Alejandra?, si yo soy , adelante pase por favor. Al ingresar al gabinete bastante amplio con una ventana a un patio,  el encendio un saumerio, cerro el cortinado , se dio vuelta y me pregunto que me pasaba, por que necesitaba la consulta?, le explique que estaba pasando por un momento difícil; recién separada con algunas situaciones emocionales, companias no muy buenas y muy estrésada, con dolor de espalda, brazos, a veces la cabeza y con mucha ansiedad.. El me escucho y me dijo que era normal la carga de emociones fuertes que repercutían en el cuerpo, que había que hacer unas sesiones para reactivar mi circulación, libera endorfinas, alivia los dolores y las migrañas y bla bla.  La cosa que el tipo me pidió que me quitara el vestido y me acostara en la camilla , me quede en bombacha violeta media sueltita que me había puesto y un corpiño deportivo suelto, lo que después de los primeros masajes en la espalda también me pidió me quite, me dio mucha vergüenza pero de a poco me saque todo y la deje en la silla, me acosté otra vez en la camilla boca abajo, el se acercó nuevamente y me acomodo las piernas mas separadas, de pronto sentí algo frio en la espalda, era un gel o algo asi que me puso, y despacio comenzó a pasarme las manos de arriba hacia abajo, y asi otra vez , varias veces, llegaba hasta mis glúteos, cada vez mas abajo, desde los hombros hasta los muslos, asi casi 15 minutos creo, después me pidio que me diera vuelta y quedara boca arriba; toda desnuda, con las tetas y la chucha expuestas, el nuevamente se acercó y ahora pude ver que era un líquido que me desparramaba por todo el cuerpo, y otra vez comenzó a circular sus manos por todo el cuerpo, primero los hombros, después los laterales de los pechos, después la pelvis, y de ahí a los muslos hasta las pantorrillas. El me hablaba no se que cosas y que debía relajarme,  en un momento me empecé a aflojar toda, me pidió que cerrara los ojos y pude notar que levemente me hizo abrir las piernas , suavemente me pasaba la mano por el abdomen, llegaba hasta la pelvis, bajaba por los muslos hasta los pies donde sentía una suave presión sobre la planta y otra vez volvía a subir hasta los pechos, después otra vez abajo,  me gusto eran muy suaves sus manos, asi siguió un rato y yo me empece a calentar con los masajes que en realidad eran caricias, el seguía cada vez un poquito mas, cerré los ojos y en un momento sentí que me rozaba levemente la vagina , pasaba uno de sus dedos muy cerca de los labios , como estoy totalmente depilada podía sentir cada movimiento que hacia sobre mi pelvis y mis muslos, pasando despacio sobre mi intimidad, en una reacción casi involuntaria levante mi pelvis para encontrarme con su mano que me acaricio los labios de mi vagina, ahi me di cuenta que estaba mojada, el solo me tocada suavemente los labios y yo no podía mas terminé abriendo mas las piernas y subiendo mas las caderas para alcanzar su mano, me siguió tocando despacio, yo seguía con los ojos cerrados disfrutando esa sensación. Indudablemente el tipo la tenia muy clara, me siguió tocando despacio, con la otra mano me acariciaba interiormente los muslos, el se volvió a colocar ese gel en la mano que tenia sobre mi vagina y muy suave a masajeare la zona, se ve que estaba re exitada, y yo hacia movimientos casi sin querer hacia arriba, ahi sentí la verdadera sensación de acabar toda, me rozaba el clítorís con el dedo pulgar mientras que con los otros dos me acariciaba los labios. En un momento suena el teléfono o el timbre no se que era, el se sobresalto creo y me dice bueno por hoy estamos bien ya desanudamos algunos temas , deberías seguir por lo menos dos sesiones mas… De esta manera se retiro de al lado mío y fue al celular que tenia sobre el escritorio, solo oí decir ya termine amor, en diez minutos pásame a buscar.. Me sentí muy mal, bue no se por que, en realidad no se que estaba pensando en ese momento, asi me baje de la camilla, me vestí como pude y el me acompaño hasta la puerta,diciendome que hablara con la secretaria para coordinar la próxima sesión.. y allí mirándome a los ojos y con una sonrisa me dice “ la próxima empezamos donde dejamos hoy y vas a notar una gran mejoría…” , nos despedimos con la mano y me fui caminando a casa que queda a cuatro cuadras.. Cuando llegue estaba sola, mi hija se había ido a la casa de la abuela, no pude contenerme cerré la puerta con llave y la deje en la cerradura y aunque no lo hago muy frecuentemente, fui a la habitación a oscuras,  me saque la ropa, me tire en la cama y me masturbé mucho tiempo hasta acabar otra vez, estaba todavía con restos de gel y flujos en la conchita, lo mas loco era que pensaba que estaba garchando con el masajista mientras me metía los dedos, que en definitiva no me había hecho nada , ni tampoco dicho algo fuera de lugar; era raro lo que paso,  era gay o era una técnica para recalentar a una mina y después cojérsela bien, el tipo esta muy bueno, no se volveré a pedir un turno para última hora y me saco la duda…

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Día de lluvia

Ese día llovía y decidí quedar con una amiga que hacía tiempo no veía; debíamos de ponernos al día de nuestras vidas y es tarde era maravillosa para estar en casa, tomar algo caliente y charlar. Llegué a su casa a media tarde y tras los besos de rigor, comenzamos a contarnos cosas: se había enamorado hacía poco de un lindo muchacho, como ella decía, y estaba muy ilusionada. Charlamos, reimos, nos contamos cosas y de pronto, en esa tarde de lluvia, suena su teléfono: "Estoy en la puerta de tu casa, mojado y quisiera subir para verte y secarme" Dicho y hecho; subió y tras las presentaciones, se fue al baño para secarse. Que te parece, me preguntó Muy guapo, le dije. Que edad tiene? 56 años, como yo. Es un maduro muy interesante Al poco salió, seco y se sentó a nuestro lado. Sus labios carnosos y sus canas de gris perla me fascinaban. Charlamos y poco a poco entramos en más intimidades. Susana me ha dicho que sois muy amigos Si, es cierto, dije yo Es mi mejor amigo, dijo ella Espero contar con esa amistad y que podamos ser excelentes amigos los tres, dijo él. Se que eres gay, me confesó mirándome a los ojos Si, lo soy, nunca lo he ocultado Creo que con la edad vamos borrando fronteras y somos un poco de todo, o tú no lo crees así? me preguntó Si, quizás, si. No se, yo no me veo con una chica en una relación sexual si no hay un chico, dije yo A mi me pasa igual, si no hay una chica, tampoco me veo, pero, vaya, debemos de probar a ver que son esas cosas que no hacemos. Su sonrisa me fascinaba, nos estaba seduciendo a los dos. Ampliamos la conversación con hipotéticos deseos de romper fronteras sexuales, con experiencias y más sonrisas. Se notaba que los tres estábamos muy cómodos y había gran desenvoltura en la conversación. Optamos por abrir una botella de vino y beber y brindar. Entre el calor de la casa, las sonrisas, la conversación y el vino, decidimos poner música y bailar, y bailamos, yo con mi amiga, mi amiga con su novio, su novio conmigo.... los tres a la vez. Poco a poco me iba excitando y tenía miedo que se notara la erección, pero en un apretón de "acércate más" mi amiga me noto la dureza y puso su mano en ella; yo me puso rojo, avergonzado y la voz dulce del novio llegó a mis oidos "no pasa nada, el sexo es natural y todo aquello que nos excita, debemos vivirlo de forma natural y placentera". Nos acercamos más y comenzamos a besarnos, a tocarnos, a acariciar, a buscar.... Al rato nos fuimos quitando ropa y cuando solo quedaba la ropa interior, Susana planteó irnos a la cama. Aceptamos. Allá, seguimos con los besos, las caricias, las manos tocando y buscando partes del cuerpo, lamiendo y nos quitamos la ropa interior. Aquello me excitó mucho, nunca había tenido la posibilidad de un coño tan cercano ni un pene heterosexual. Estaba muy excitado y me bajé a lamerle la polla; me fascinaba chupársela a un hetero. Él me aparó y me besó los labios y puso mi cabeza para chupar el sexo de ella mientras él me hacía una mamada. Me exctaba sobre manera todo aquello, saber que un heterosexual estaba dándome placer y entregarme a él, me gustaba mucho. Chupamos, besamos, tocamos, lamimos, creo que no quedó una sola parte del cuerpo que no la pasáramos con la lengua: no solo los sexos y los anos, también las espaldas, los glúteos, las nucas, los pies... La excitación era grande y de pronto, Raúl, el novio, se sitúo detrás de mi empujando para que penetrara a su chica, era la primera vez que penetraba a una mujer, y de pronto, noto como su polla entra dentro de mi ano, abriendo y llegando hasta el fondo. Su boca mordía mi nuca y yo besaba a su chica y ambos penetrábamos; yo a su novia y él a mi. Sentirme penetrado por un hetero me fascinaba. Y seguimos, seguimos hasta que al fin nos corrimos. Notaba el calor de su semen en mi culo y notaba la corrida que yo había tenido en el coño, la suavidad del clítoris me fascinó porque hacía que el masaje fuese sedoso y muy placentero. Una vez que los tres nos habíamos corrido, en la cama, tocándonos, charlamos de la experiencia. Maravillosa y bonita y placentera Para repetir Debemos explorar más posibilidades Tenemos mucho para investigar Palabras que permitieron que esas fronteras desaparecieran, que la confianza fluyera, que el placer fuera amplio y satisfactorio y estaba claro, era el inicio de una excelente amistad, como el tiempo ha demostrado. Esa fué mi primera vez bi Alfpeen

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí cuñada☺️

MI CUÑADA MONICA II Me encontraba recostado sobre la cama, mientras Mónica me la está chupando. Estaba disfrutando como un loco justo en el momento que me iba a correr, Abrí los ojos dándome cuenta que me había despertado. Patricia estaba tumbada a mi lado completamente desnuda. Se estaba riendo mientras me miraba. -         ¿De qué te ríes? – Le pregunte. -         ¿Qué estabas soñando? – Me preguntó en tanto me agarraba fuertemente la polla completamente erecta. -         Tú eres la única que me pone así. Patricia se colocó Sobe mí, metiéndose mi polla completamente empalmada en su cálido y húmedo coño. -         ¡Huy! Parece que yo también estoy cachonda. – Me dijo mientras me cabalgaba. -         ¡Podrías despertarme así todos los días! -         ¡CALLATE! – dijo entre gemidos. Nos dimos la vuelta y le agarre las tetas mientras le se la metía fuertemente y rápido mientras me decía. -         ¡Córrete cariño! ¡Córrete ya! El Semen extendió en el interior de Patricia mientras ambos suspirábamos de placer. *** Al cabo de un rato baje a desayunar Patricia había bajado un poco antes y me la encontré desayunando con su hermana. Las estaban con las tetas al aire tomando café y tostadas. -         No os podéis tapar un poco. – Dije extrañado sirviéndome un café. -         Anda no seas mojigato. – dijo Patricia Mosqueada. – Como si nunca hubieras visto tetas. -         No pero… – dije mientras ponía sobre la mesa la erección que me sobre salía del pijama. Le comenzó a dar la risa floja que poco a poco fue convirtiéndose es carcajadas tanto que incluso a una de las dos le salió el café por la nariz. -         Está bien me tapo – Dijo Mónica mientras se levantaba limpiándose la boca. Patricia comenzó a tocarse los mientras me sacaba al lengua sensualmente. -         Me voy porque si no al final vamos a acabar muy mal. Cuando Salía de la cocina me cruce con Mónica ya vestida, cuya mirada se cruzaba con la mía y continúo de reojo hasta que ella entro en la cocina. Dejándome con un calentó brutal con aquella mirada que derretía el hielo. Apunto de sentarme a ver la tele como la mayor parte de los días me dije a mi mismo. “voy seguir hablando con ellas. Cuando volví a entrar en la cocina, seguían hablando de sus cosas y tranquilamente pararon y me dirigieron la mirada extrañadas. Me senté junto a ellas que estaban sentadas una frente a la otra. -         ¿No te ibas? – Pregunto Patricia. -         Se ve que no estaba tan a disgusto. Me puse de pie dejando que se viera mi erección en toda su gloria. -         Mirar lo a disgusto que estoy. A Mónica sorprendida le dio la risa floja de lo que había hecho. Fue entonces cuando Patricia me dijo con voz cálida: -          Acércate. Me acerque y patricia se metió mi polla en la boca, haciéndome una impresionante mamada dejándome sin aliento ante los ojos atónitos de su Hermana Mónica. -         ¿Estas mejor ahora? – Pregunto Patricia, parando un momento. -         ¡Joder no pares! – Dije ansioso. Mientras Patricia volvió a lo suyo, Mónica se levantó y nos comentó acercándose a la puerta. -         Si molesto me voy. -         No solo será un segundo no te vayas. – le dijo Patricia volviendo a parar. Con un leve gesto de mi cadera le volví a introducir la polla en la boca casi sin dejarle terminar la frase. Y continúo chupándomela. -         ¿Te importa que se una tu hermana? – Le pregunte a patricia. Patricia me miro sonriendo a la vez que se sacaba la polla de la boca para después mirar a Mónica e indicarle con la mano que se acercara. Mónica aceptando la invitación se quita la ropa mientras yo le apuntaba con mi Polla. Patricia me llevo al suelo de la cocina y me acerco su chochito a la boca, al cabo de un momento pude sentir como la Boca de Mónica se encaramaba a mi Polla. Tumbe a Patricia sobre la mesa penetrando su cálida y húmeda vagina Mientras Mónica me besaba en la y podía notar como se pasaba los dedos por el coño. Apunto estuve de correrme en el interior de Patricias cuando paro sacándose de golpe mi polla y dijo mirando a Mónica. -         Ahora te toca a ti. Mónica apoyo las manos sobre la mesa poniendo el culo en pompa. Se la metí dándome cuenta que también estaba muy húmeda y caliente. Patricia se sentó en la silla tocando se mientras miraba lo que le estaba haciendo a su hermana. El coño de Mónica parecía absorberme en cada embestida que cada vez repetía un poco más deprisa. -         Podríamos probar algo nuevo. – Propuso patricia. -         ¿Qué propones? – Le pregunte. Patricia se colocó en la misma postura que su hermana separándose las nalgas, Mónica y yo comenzamos a pasarle al lengua por el ojete para lubricándoselos a la vez que le íbamos introduciendo los dedos de vez en cuando. -         Es el Momento. – Me dijo Mónica al oído. Me coloque detrás de ella colocando mi polla en la entrada de la cueva, para después introducirle toda mi polla con fuerza. Sonó un leve sonido como un bostezo que sala de los labios de Patricia. Mónica se sentó en la silla para vernos Follar como antes lo había hecho su hermana mientras le penetraba una y otra vez no podía dejar de mirar a Mónica mientras se tocaba tímidamente. Mónica se levantó después de un rato y nos interrumpió y no dedico unas palabras diciendo -         Creo que me toca a mí. Cuando se la saque el agujero del culo parecía un túnel. Patricia se apartó dolorida y Mónica se tumbó sobre la mesa con las piernas abiertas. Cuando la penetre vi como Patricia se acercaba para ofrecerme sus tetas mientras se la metía a su hermana. -         Me corro chicas, Me corro – grite excitado. No me dio ni tiempo a terminar cuando Mónica se encontró rellena de Esperma. -         ¿Te lo has pasado bien? – preguntaron al unísono. Abrí los ojos me encontraba Completamente extrañado y tumbado sobre la cama, Mónicame estaba haciendo un felacion. “Que extraño sueño” pensé. mientras disfrutaba de aquello.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vida

Llevo años casado y buscando salir de la monotonía encontré una web de anuncios porno  Me puso caliente leer algunos de los anuncios y decidí poner alguno por puro morbo. Me apetecía encontrar algo relacionado con cornudos; siempre me ha dado morbo el tema de cornear a otros, ver como se humillan ante sus mujeres y desean más la polla de otro tío que las tetas de su mujer Así que puse un anuncio: “Busco cornudo; enséñame fotos de tu mujer y pídeme polla” No tardaron mucho en contestar varios y fantasear un poco por mail, pero hubo uno que se llamaba Benja que me escribió para quedar y enseñarme las fotos mientras me comía la polla... Pase varios días dándole vueltas al anuncio hasta que por fin decidí que por qué no Me da morbo emputecer a un tío que viene a enseñarme a su mujer Así que quedamos una noche en un aparcamiento de la universidad, que estaba cerca de ambos Yo estaba nervioso y empalmado solo de imaginarme lo que venía Me llevé pantalón corto y camiseta, era verano Llevaba 5 minutos aparcado cuando veo que llega otro coche y aparca enfrente  Para el motor y sale un hombre con pantalón largo marrón y una camisa de cuadros. Parecía de unos 50 años, con barba no muy larga y pelo castaño. Toca mi ventanilla y me dice: soy benja, me abres? Veo que viene con el móvil en la mano y le abro la puerta. Joder me estaba dando mucho morbo Yo siempre me he considerado hetero pero me estaba poniendo cachondo pensar que ese tío venía buscando comerse mi rabo Le pregunto si ha traído fotos y nervioso me dice que si, que las ha elegido su mujer Eso me deja descolocado...perdona? Que has dicho? Mi mujer manda en nuestra relación y yo disfruto con lo que ella ordena y de vez en cuando me deja como premio elegir una polla que comerme Según me hablaba tímidamente me estaba excitando más pensando en su mujer sometiéndole y obligándole a ser cornudo Le pido que me enseñe una foto primero de los dos para saber que lo que voy a ver es real Y lo hace, ambos vestidos de fiesta para una boda o similar Su mujer morena con media melena, unos 50 años también. Buenas tetas y algo extradita en carnes Sin yo decirle nada pasa a la siguiente foto, que sale su mujer en lencería transparente...y en la siguiente sacando una teta del sujetador En ese momento benja apoya su mano en mi muslo y empieza a subirla hacia mi paquete Yo estaba bien cachondo ya Otra foto, su mujer enseñando el culazo con un tanga minúsculo  Y otra más metiendose un dedo con las tetas fuera Para entonces benja ya estaba sacando mi polla del pantalón corto  Mi polla babeaba y Benja me dio el móvil y empezó a pasar su lengua por mi polla mojada Sigo viendo fotos y aparece benja follado por su mujer con un arnés... Me pongo a mil La siguiente Benja bebiendo semen de un rabo que sujeta su mujer Estoy cachondisimo y cuando miro un momento por la ventana veo a un tío con la polla en la mano mirando como mama benja  Joder primero me asusté con la imagen pero al decírselo a benja me pidió que le abriese Según quito los seguros benja baja del coche y empieza a chupar la otra polla y me pide que me acerque Insisto, nunca había tenido ninguna experiencia con hombres pero estaba cachondisimo Benja cogió las dos pollas, las empezó a juntar y se las metió en la boca juntas Joder el otro tío era un chaval de unos 28 con buen cuerpo y buena polla, gorda y un poco más grande que la mia Mientras nos mamaba benja me cogió la mano y la puso en su culo desnudo y me pidió entre gemidos que le metiese un dedo Joeee que cachondo me estaba poniendo Le metí el dedo, primero el índice y luego el corazón  Empezó a gemirme en la cara: así así metemelo asi Benja no paraba de mamar Y el chaval cada vez más cerca de mi oído saco la lengua y me empezó a comer la boca Que puta sensación  Le dije que me iba a correr y el tío se agachó con benja a recibir semen Me corri muchisimo Se peleaban por rebañar mi polla El chaval se puso en pie y me beso de nuevo con mi semen aún por sus labios Y me dijo: ahora yo Joder sin pensármelo esta vez me agaché yo con benja a comer polla Y me volvió loco notar ese rabo caliente en mi boca Benja quería la corrida pero le aparté y me la metí en mi boca para que me lefase el chaval Se corrió y noté su leche por mi boca Se la escupí a benja que no dudó En rebañarla Luego el chaval se fue y benja recogió su móvil Antes de dirigirse a su coche me dijo que la semana que viene contactásemos De nuevo... que iba a contarle esto a su mujer y le iba a encantar..

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Gger1983Lv1· hace 70 dRelatos

Desvirgando a Andrea

La historia es larga, pero la voy a hacer corta. La escribo porque es una deuda con quienes leen mis relatos y porque escribo para soltar mis demonios. Cualquiera que haya tenido una pareja en su adolescencia sabe de la calentura de las hormonas, de los besos intensos y de los manoseos por arriba y por abajo de la ropa. La búsqueda de escondites y refugios para hacer todas las cosas que el mundo de los adultos nos prohibía. Mi versión arranca a los meses de novios. En mi habitación pasábamos las tardes en que se suponía que salíamos a pasear y tomar algo, conociéndonos con la boca y con las manos. Una tarde estábamos masturbándonos mutuamente dentro de mi cama pero vestidos, como hacíamos muchas veces. Esa tarde me sentía más atrevido y le pedí si podía sacarme el pantalón que me daba calor. Ella asintió entre gemidos. Al cabo de un minuto le pregunté si me dejaba bajar un poco su jean para tocarla mejor. Asintió otra vez. Le bajé el pantalón y su bombachita despacio hasta casi las rodillas y levanté su remera, poniéndome yo arriba de ella. Aproveché la situación para besarla y frotar mi pene por su pubis hasta su ombligo. Ella temblaba de los nervios y yo de la excitación. La besaba y me movía arriba y abajo, presionando con el tronco del pene su monte de venus. Un minuto después de esa tortura me pidió tímidamente que me pusiera "algo". Yo comprendí y rápido busqué un preservativo y me lo puse. La terminé de desvestir y volví a ponerme arriba suyo abriendo sus piernas con suavidad. Me tomó un rato ponerme en una posición cómoda para los dos. La inexperiencia y los nervios nos complicaban todo. Finalmente pude meterla suave pero hasta el fondo, gracias a la lubricación que se había generado con mi saliva y sus jugos. Andre gimió un poco de dolor. La saqué para mirar y vi un solo hilito de sangre, así que volví a meterla. Unos segundos después estábamos disfrutando los dos.  Fue un largo rato de coger con suavidad hasta que fuimos subiendo el ritmo. La penetraba duro pero sin lastimarla. Cuando acabé me empujó enseguida y miró el forro. Cuando vio todo mi semen dentro se quedó tranquila. Después me confesó que tenía miedo de quedar embarazada la primera vez. Me hizo prometer que "eso" no se iba a hacer una costumbre... Obviamente le mentí.

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SsexosegurooLv1· hace 78 dRelatos

Trío rosarino 3

Hola gente! Concretamos el trío con la pareja del relato anterior, les pasó a contar cómo fue. Como habrán leído, lo planificamos bastante, entre el marido y yo nos pusimos de acuerdo para cierta fecha, después de encontrarme solo con ella me quedé con ganas de comermela de nuevo, tiene una conchita que es un poema 🤤 Fue un viernes, me pasaron a buscar por mí casa y fuimos a tomar algo a un bar. No pensé que ella iba a estar tan nerviosa jaja, o excitada. Más allá de nuestro encuentro previo, todavía seguía tímida. El marido un genio, nos conocíamos solo por WhatsApp, y nos caímos bien de entrada, nos tomamos unos tragos mientras charlamos de la vida, y arrancamos. Ella y yo nos subimos en el asiento de atrás y mientras él manejaba empecé a besarla, tocarla, y él miraba por el espejito. Dimos unas vueltas y muy convencida de ir haciendo eso no estaba, le propuse ir chupándomela, pero muy cómodo no fue así que solo me hizo una paja. Habrá durado unos minutos la vuelta, y fuimos al telo... Todo muy discreto, entramos a la habitación, nos pusimos cómodos, y pedimos algo para tomar porque ella aún seguía nerviosa. Tomé la iniciativa y empecé a besarla mientras el marido estaba en el baño, despacito fui desnudandola, besándole todo el cuerpo, y él empezó a filmar y sacar fotos. Se acostó en la cama, le saqué la bombachita y ahí estaba mí postre favorito, su conchita, mojadita, una belleza. Se acuerdan de su conchita? No saben cómo gime cuando me como su conchita!! Nose cuánto habrá pasado pero me dolía la mandíbula jajaja asi que me levanté, me saque todo y le puse la pija en la cara, automáticamente se puso a chupármela delante del marido que todavía nos miraba desde el baño, en ese momento ya había perdido todo rastro de timidez y nerviosismo. Es una gran chupadora de pija. Lo invité a el marido, no se podía perder semejante chupada, verla de cerca chupando otra verga, y poner la suya también a su disposición jajaja. Estaba prendida fuego, se las devoraba. Acto seguido la llevamos a la cama, yo ya la quería cojer. Así que le dije ponete en 4, vos acostaste así te la chupa mientras yo le doy. Era hermoso verla así, chupándole la verga al marido mientras esperaba con el culito parado a que se la meta yo. Estaba súper mojada y le entró perfectamente. Fue tan excitante verla así y sentirla así, que me tuve que aguantar bastante para no acabar jajaja. Luego de varios minutos el marido quería ver cómo se la metía y salió de la cama, a mirar, y filmar. Ahí aproveche y le di lindo 😃 Fue nuestro primer encuentro, para los próximos vamos a mejorar la producción de fotos jajajaja. Cuando tenía la leche en la punta, cambiamos de lugar. Me acosté para que me la chupe un rato y el marido la garche. Verle la carita, llena de lujuria, goce, disfrute, y con mí pija en la boca, es fantástico. Queria tenerla arriba, que ella me coja y poder jugar un rato con sus tetas, que son preciosas. Y se lo pedí, ella encantada se subió y solita se la clavó. Si marido disfrutó de esa hermosa imagen, hasta que no pudo aguantar más y se nos unió para hacer lo que tanto habíamos hablado por mensajes, la DP 😁 Ya no hay fotos, nos dedicamos a disfrutar de ese momento maravilloso, sentir la presión de otra verga entrar produce una sensación sublime. Y si cara lo decía todo... En unos minutos la llene de leche, fue todo muy excitante, para todos creo, pero para mí particularmente mucho más. Igualmente me quedé ahí abajo, sintiendo como él seguía cogiendola y yo abría sus nalgas. Cuando me fui al baño el aún seguía sin acabar, tiene mucho aguante jajaja hasta me quedé mirándolos, mientras ella se la chupaba. A pedido suyo, él, me arrodille a chuparle el culito mientras ella se la chupaba, y ahí me quedé, saboreando el gusto del placer, hasta que ella le sacó la leche. La verdad que todos la pasamos genial, y seguramente vayamos a repetir 😃 Espero les haya gustado, esperamos mejor dicho jaja. PD: mañana vuelvo a cogermela, a solas.

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MmarcelomirandaaLv1· hace 78 dRelatos

Cuando te gusta ser deseada por otros

Como muchos de ustedes nosotros también disfrutamos del sexo y del cuckold. Amamos que me miren, donde sea. En la calle, cuando ando sola o cuando salimos con mi marido. Que me griten cosas, que me quieran levantar y llevar.  Somos una pareja de hace unos años viviendo juntos. Marcelo se excita mucho al notar que soy una esposa muy liberal, que ama ser mirada, deseada y hasta muchas veces manoseada por otros. Mayormente en boliches, cuando salimos y voy al baño por ejemplo, siento manos en mi cola muchas veces, y yo me dejo, quizás se den cuenta que me gusta ser usada, abusada. Saber que paro vergas me calienta mal, Jaja.. Les dejamos unas fotitos que esperemos les gusten, deseando que se toquen mirandolas y hasta recibiendo propuestas. Nunca se sabe... Ah, queremos cumplir varias fantasías, pero la que mas ganas tenemos es la de que un equipo de futbol entero me lleve a los vestuarios y hagan de mi lo que quieran. Nos calienta tanto esa idea..  Gracias a tod@s por los mensajitos que recibimos a diario. Les iremos contando mas intimidades nuestras, fantasias realizadas y por cumplir, historias muy calientes, juntos y separados. AMAMOS EL SEXO, ES ALGO QUE DISFRUTAMOS REALMENTE! Saludos, somos Laura y Marcelo.

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NNapoleon004Lv1· hace 78 dRelatos

Mi mama y el bully (ilustrado)

( Relato fantasía) Nunca falta el tipo que te hace la vida imposible durante la universidad, en mi caso era alguien llamado Ricardo. Como se solucionaría todo? de la manera que nunca creía, todo se dio cuando el vio a mi madre por primera ves, y lo motivo a hacerme una propuesta: Mira, si logro seducir, y cojerme a tu mami, tu y yo estaremos bien Le dije que no lo lograría, pero me dio tanto morbo que accedí al trato, le dije que aceptaba, pero que nunca podría seducirla. Solo me pidió su numero de teléfono, y me dijo que esperara un poco, que si lograría seducirla. Pasaron dos meses cuando me dijo que todo estaba listo, que se la iba a cojer, mientras un amigo la grababa, (me aclaro que el solo iba a grabar, no participar) y que si yo quería podía ver. Así que me dijo que llegara a la casa a las 3pm, y que esperara en la cocina, ya que todo sucedería en la sala. Cuando llegue entre por la puerta trasera y fui a esconderme a la cocina, la cual puedes ver hacia la sala sin que te descubran, cuando me asomo veo a mi madre parada enfrente del sillón, haciéndole un streap tease a Ricardo. Ella estaba tomando sus pantalones de lado a lado con sus manos, mientras los bajaba lentamente de forma algo forzada, debido a las grandes nalgas que tiene, mientras dejaba ver un pequeño hilo dental blanco, que no podía evitar esconderse en ese gran culo. Cuando iba a la altura de los muslos, se inclino por completo, para poder terminar de bajar su pantalón, con las piernas algo separadas, lo que permitió una vista inigualable de su culo. En ese momento Ricardo no pudo evitar acercarse un poco, y darle una buena nalgada, que creo hasta los vecinos escucharon. Por fin mi mama se quito el pantalón, acomodándose un poco su tanga, ya que la parte de adelante no era suficiente para cubrir sus labios rosas, que ya estaban algo hinchados. Obviamente le estaba gustando el momento. A continuación, se acerco a unos pocos centímetros de Ricardo, mientras Juan, muy atento grababa todo con cuidado. Ahora querían verle sus tetas, así que Ricardo, de arriba hacia abajo comenzó a desabotonarle la blusa. No tenia brassier, y en unos segundos se dio cuenta, algo tímida, que un par de universitarios le estaban viendo sus grandes tetas blancas, con sus pezones rosas erectos. Ricardo le pidió a juan que enfocara bien, ya que quería que se grabara bien la siguiente escena, en la que tomo a mi madre de las caderas, la volteo de de forma algo brusca, para que este de espaldas a la cámara, y comenzó a bajarle lentamente el hilo que traía puesto, dejándola justo en medio de la sala, completamente desnuda, expuesta y tímida, ante la mirada de dos jóvenes llenos de fuerza y lujuria. Pero lo mejor ya venia, el espectáculo apenas comenzaba, Ricardo no lo pensó ni un solo momento, simplemente desabrocho su pantalón, saco su verga ( a la que mi mama no pudo evitar voltear a ver) y se recargo en el sillón. Era obvio lo que quería decir, y lo que tenia que suceder. Mi madre lo entendió de inmediato, así que se hinco, tomo con su mano la verga de su nuevo amante, acomodo su cabello, acerco su cara, y beso justo la punta de la verga de Ricardo, para a continuación progresivamente chupar un poco mas, hasta que llego un momento en el que no sacaba la verga de su boca. Ricardo le acomodaba el cabello, también la tomaba de la nuca en otras ocasiones, mientras que mi madre, le hacia el mejor sexo oral que se halla visto. Metía y sacaba de su boca toda la verga de su amante, la besaba, algunas veces la lamia por los lados, incluso en un momento, bajo un poco mas, y comenzó a mamarle los huevos, lo que volvió loco a Ricardo Juan se puso atrás de mi madre, ya que quería grabar lo que se venia, y es que ella se levanto, y sin decir ni una sola palabra, empezó a acomodarse para montar a Ricardo, parecía hipnotizada, no podía ocultar que quería tener adentro la verga de su nuevo amante. Tomo el pene de Ricardo para dirigirlo mientras se sentaba en el, y la cámara grababa el momento preciso en el que la verga de Ricardo penetraba la concha de mi madre. Se dejo caer de sentón, hasta que desapareció la verga de Ricardo, lo que la hizo sacar un inevitable gemido y quejido, delatando lo mucho que estaba disfrutando la verga adentro, provocando que recibiera una buena nalgada, que le dejo, debido a su piel blanca una marca roja. Ella movía sus caderas, abrazaba a Ricardo rodeándole el cuello con sus brazos, mientras por su parte, el la nalgueaba o pellizcaba, le mamaba las tetas, incluso llego un momento, en que comenzó a meter el dedo índice y el de en medio en el culito de mi madre. Después de estar así por unos minutos, Ricardo con su movimiento, dio a entender que era hora de cambiar de posición. Mi madre se levanto, y sin darse cuenta, ya estaba acostada en el borde del sillón, boca arriba, con las piernas completamente separadas, y Ricardo con su verga lista para penetrarla. Puso su verga en la entrada de la concha de mi madre, y ahí comenzó a jugar, amenazando con penetrarla, hasta que de pronto, cuando vio que mi madre ya no podía mas, y quería que la cojieran, el de un empujón metió toda su verga, provocando que mi madre se encorvara un poco, y sacara un gemido increíble. Ricardo empezó un mete y saca, poniendo sus manos en los muslos de mi madre, presionando un poco, hasta que ella no pudo mas, puso la mano en el abdomen de Ricardo, como tratando de decirle que pare, pero mientras continuaba el mete y saca, mi madre se retorció un poco, levanto su espalda, y cruzo sus piernas, obviamente estaba teniendo un gran orgasmo. Ricardo le agarraba sus tetas, mientras mi madre se recuperaba un poco, hasta que volvió a penetrarla, esta ves incluso era un poco mas brusco, y es que faltaba poco cuando se aproximaba su turno, ya no lo podía evitar, dejo adentro su verga y lleno completamente de leche la concha de mi madre. El momento era justo, no era parte del trato, pero parecía que no se podía evitar; mi madre seguía con las piernas abiertas y bien separadas, tentando, cuando Juan dejo la cámara acomodada en la mesa de centro, bajo su pantalón, saco su verga, se acerco a mi madre, y comenzó a penetrarla. No podía creer que ahora una nueva verga se estuviera cojiendo a mi madre, era increíble la escena, no paraba de gemir, y es que no lo podía evitar, Juan le daba unas embestidas tremendas, como desesperado, hasta que no pudo mas, y descargo su leche también dentro de su concha. Mi madre se inclino, le dio unas mamadas para limpiarle la leche que había quedado, y le dio un beso a la segunda verga que tanto placer le había dado. Mientras se cambiaban, Ricardo le dijo a mi madre que no se limpiara la leche, que quería que estuviera llena todo el día, así que se puso su tanga nuevamente y su pantalón, con la concha completamente llena por dos vergas Espere a que se fueran, e hice como si apenas hubiera llegado a la casa. Salude a a mi madre, sabia lo que acababa de pasar, ella estaba completamente feliz, no paraba de hablar, incluso fue a prepararme algo de comer, lo cual me encanto; mientras la veía cocinar, sabia que su concha estaba completamente llena de leche que le escurría hasta sus muslos. "Haber si algún día me presentas a tus amigos, no los conozco" me dijo ella mientras comíamos.

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EezequielsumdLv1· hace 79 dRelatos

Cornudo con Cecilia por primera vez (08 Sorpresa 2)

Continuamos despues de varios meses con nuestra historia.... -Eze, como estas?, hoy es sabado y hay planes....quedé con Claudio, vamos a un telo. -Mi amor, habiamos quedado que hoy saliamos juntos.... -Si Eze y vamos a salir juntos: hablé con Claudio y se banca que estés presente, asi que venite para casa a buscarme, pasa a las 21 por acá -Ceci no dá es tu compañero, me da verguenza -Daleeee preparate jaja, ya esta todo arreglado, es casado, queda todo acá. Arreglamos un encuentro especial, te pido por favor que no interfieras a no ser que yo te lo pido. Me cambié pensando que un nuevo capitulo se aproximaba, y cuando pensaba que nada podia superar lo anterior, o nada seria distinto, zas....me volví a sorprender. Claudio paso a las 21 hs en punto, me saludó con la mano timidamente, casi sin cruzar miradas. Subí atrás y ella adelante con el, y fuimos a un telo que está a pocas cuadras de su dpto. Ciertamente me pregunté porque a un hotel teniendo el dpto pero Ceci no me dejó lugar a muchas preguntas. Estaba radiante. Pelo planchado prolijamente, perfume en cantidad, y mucho maquillaje (prolijo pero bien marcado). Llegamos a la habitación y Ceci con tono firme y serio me dijo: -Está todo preparado cornudito, vos sentate allá en esa silla que pedimos y solamente dedicate a mirar, otra cosa igual con el CB no vas a poder hacer jaja -se sonrió humillandome- Se corrió el tapado que llevaba y para sorpresa mia, debajo solamente estaba en ropa interior. Un conjunto erotico nuevo color rojo, de encaje, que unia las dos piezas a la altura del abdomen , la tanga tenia un agujero horizontal en la parte mas intima. Lo miró insinuante y dejando caer el tapado le dijo: -Te gusta el conjuntito? -Me vuelve loco -contestó claudio acercandose a ella y acercandola con sus manos desde la espalda- Se besaron rapidamente y el de un tirón arrancó el conjunto, rompiendolo y dejando al descubierto sus tetas. Las chupaba apasionada y lentamente mientras Ceci gemia y le esbozaba que siguiera haciendolo de esa forma. Estuvieron asi unos cuantos minutos y ella gemia cada vez mas intensamente, no voy a entrar en comparaciones largas, pero claramente nunca le hice sentir eso a ella de esa forma. -Hay que ganas de que me cojas. -Shhhh te lo tenes que ganar eso....arrodillate Ceci se arrodilló y comprobé lo que me habia dicho al ver el pene erecto al descubierto de Claudio. Un tamaño descomunal. -Ahora mirame Cecilia, vamos a perfeccionar lo del otro dia, escuchame y hacé lo que te diga tal como acordamos a la tarde. Quiero que aprendas, convertirte en la mejor chupa pijas de todas. -Si Claudio dale -respondió sumisa y a la vez nerviosa- -Atate el pelo y empezá a chupar lentamente todo, desde mis huevos hasta mi pija, todo completo, quiero ver todo brilloso. Ceci acataba y lamia todas sus partes lentamente, desde sus huevos hasta su cabeza. -No, no la agarres, sin manos hacelo -ordenaba Claudio- Bien, ahora empezá a chuparla con ritmo medio. Dale así, chupala y no pares de hacerlo, asi. Vamos a bautizar esa carita. Sacó su pija con liquidos preseminales visibles y empezó a refregarla por su cara. No podia creer lo que veia. Ella cerraba los ojos y el fregó su pija por todos lados literalmente: por sus pomulos, sus orejas, por su nariz, se detuvo hasta en los agujeros de la nariz, un hijo de puta. Realmente era una humillacion para mi mujer pero no podia meterme, se lo prometí y si ella no frenaba no podia interferir. Su rostro cubierto de semen, algo despeinada porque hasta la frente le frotó y dejó al descubierto algunos pelitos de sus bellos rulos. -Muy bien abrí los ojos y mirame ahora, empezá a chuparla nuevamente y no dejes de mirarme - ella acataba lo que oia - No no, sin manos, seguí seguí y no dejes de mirar. Me gusta ver como se corre ese maquillaje rojo de tus labios, como te vas desalineando haciendo tu trabajo. Te gusta? -Si me gusta, a vos te gusta? -Mucho, se nota que antes eras una chupa pijas aburrida. Bueno a ver, pajeame con la mano izquierda. Ceci empezó a pajearlo e inmediatamente le pidió que abriera la boca y le metió la pija hasta el fondo lo que provocó una arcada. -No me gusta como me pajeás te lo merecias jaja. -Ayy que hijo de puta -Vení a ver ahora con la derecha -hizo lo pedido- -Bueno te merecés algo mas leve, sos mejor pajeadora con la derecha, así que de ahora en más siempre con la derecha, pero..... Una nueva embestida y una nueva arcada de Ceci. Con los ojos medio llorosos e intentando recuperarse, volvió a mirarlo. -Vení chupala sin manos - le dijo al tiempo que la miraba penetrante y la tomó de su cabeza con ambas manos y empezó a cogerle la boca- No conté el tiempo pero no menos de 2 minutos metió y sacó su pija a un ritmo rapido y parejo de la boca de Ceci. Mientras tanto el gemia intensamente y ella empezó a babear, cuando atinó a querer frenar para limpiar, el le corrió las manos y continuó sin permitirselo. La saliva corria por los costados de su boca y sus ojos cerrados mostraban el sometimiento al que estaba expuesta. Por mi lado sentia la humillacion a flor de piel como nunca la habia sentido y me preguntaba si realmente esto a Ceci le gustaba. Hasta ese momento pareciera que se habia olvidado de mi presencia, ni me miraba -Bueno descansá unos segundos Ceci Uffff- le dijo al tiempo que se refregaba nuevamente en su cara y ya la saliva enchastraba todo su rostro y desmejoraba el maquillaje- Ahora vamos de nuevo. Conté no más de 10 segundos y nuevamente se la metió y ya el ritmo era mucho mas rapido y profundo. Enseguida vino una nueva arcada y casi ni dejando recuperarla nuevamente se la metió en la boca y empezó nuevamente. Le empujaba la cabeza algunos pocos segundos suaves y despues dos o tres embestidas fuertes hasta el fondo provocaban la nueva arcada inevitable. Los ojos de Ceci cada vez mas llorosos ya mostraban su delineador corrido totalmente, respiración cansada y arcadas cada vez mas frecuentes. -Pará pará, dame un segundo - En ese momento me llamó y mi corazon empezó a latir fuertemente- vení acá Eze me decia con voz agitada y cansada- arrodillate junto a mi Me arrodillé junto a ella, y con su cara llena de liquidos preseminales y saliva me tomó de mi cabeza y me besó metiendome la lengua y manteniendo ese beso por algunos segundos. Apasionada, morbosa, sabia que no me agradaba pero que no la rechazaría nunca. Sentí olor a "todo lo que pasaba" junto, claro esta que al ver toda la secuencia ya estar ahí todo era mas intenso y reciente. Ordenó que me sentara nuevamente y le dijo que siguiera. -No, te voy a coger -Entonces esperá, vení Ezequiel, chupamela, igual estoy toda mojada. Efectivamente ella se recostó en la cama y cuando me acerqué a su concha descubrí que estaba mojada como pocas veces. Me acerqué y me empujó la cabeza y presionó sintiendo mi lengua que lamia con gusto y velocidad al escuchar los gemidos fuertes. -Ayyyy si Eze chupame la concha, dejala preparada cornudito que esa pija me la va a coger como nunca. Mirá ves -me dijo agarrandome del pelo y mostrandome a Claudio que se ponia el foro- ni el forro le entra casi, esa pija me vuelve loco cornudito, seguí chupando dale. Continué unos instantes y, cuando Claudio se acercó, me corrió y me odenó que vuelva al rincón. El la empezó a coger y Cecilia gemia fuertemente, a los pocos instantes acabó una vez y gritó como nunca la habia escuchado: -Ahhhhhhhhh que hijo de puta, vale la pena el sometimiento, cogeme por favor cogeme más. Realmente su compañero era admirable, la cogia velozmente casi sin dar tregua a sus gemidos que cada vez eran mas cortos y agudos....nuevamente acabó y Claudio le dijo que queria cogerla en 4. En ese momento, Ceci, me pidió que me sentará de frente a la cama a unos pocos metros y la mirara. -Despacio Claudio que la siento mucho así El empezó a metersela despacio y se movia lentamente, ella se estremecia y acostaba contra la cama a medida que iba entrando. Una vez que ingresó toda empezó a moverse más rapido y ahí ella con muecas de placer se estremecia y me miraba desfigurada: -Ves como me coge, así me siento con una pija como esta, es unicaaaa. Si cogeme cogeme cogeme cogeme no pares no pareeeeees - gritaba y gemia con fuerza- Rapidamente acabó una vez y seguida a esa otra vez más. El no solo era dotado, sino que tenia un cuerpo atletico y mucho estado fisico. -Vení arrodillate, no doy más Ceci. Ella se arrodilló exhausta y cansada y lo miró: -Otra vez?-exclamó cansada y agotada- -Si vení ya sabés cuales son las reglas....te quiero coger esa boca que tenés y llenarte de leche. A esta altura Ceci estaba toda despeinada, con su maquillaje y delineador corridos totalmente y mostraba un agotamiento propio de un "maraton" sexual importante. Empezó a cogerle la boca nuevamente y, previas dos arcadas y ahogo, que practicamente no lo hicieron frenar le ordenó: -Decime que querés la leche dale que te voy a acabar.... Ella interrumpió y sacandose la pija de la boca acató. -No no, decilo sin sacarte la pija de la boca -No puedo Claudio -Si que podés dale -ordenó al tiempo que presionaba mientras escuchaba la voz trabada y poco clara- Dale con la boca llena de pija, te quiero escuchar a ver decime: me gusta la leche caliente tuya -Ahrhrhme gruusta ldaa ldechee caaalsiente tuya Seguido a eso se la metió hasta la garganta logrando una gran arcada, y nuevamente: -Dale, decime: quiero tu leche, la quiero toda -Quierro tua Loeche da quierro troda -Ayyyyy sisi voy a acabar putita. En ese momento giró hacia mi Ceci: -Vení acá cornudito, arrodillate y mirá mis tetas,te quiero bien cerca. Sisi Claudio acabame en las tetas- le decia mientras se las juntaba y lo miraba con cara de puta. Claudio acabó un gran chorro de leche y cubrió sus pezones rapidamente, no dejaba de acabar y yo presenciaba "el espectaculo" a poca distancia. Mientras el se seguia pajeando y largaba resto de su gran acabada, mi mujer se dirigió a mi: -Mmmm porque esa carita?, sabés lo que se viene cornudito no?, tenés hambre? vení chupame las tetas limpialas todas. Resignado y ya sometido a su deseo me acerqué y empezé a lamer timidamente sus pezones. -Ayyyy si jaja lamé todo cornudito, alimentate, dale que se fué mucho para abajo y es poquito. Al mismo tiempo, Claudio se acercó y le acerco la pija a su boca para que la chupara en esos instantes post orgasmo de placer que todo hombre disfruta. Ella "limpió" su miembro prolijamente: -Vení abrí la boca - me dijo como quien contiene liquido al hablar- -No Ceci, esperá -Abrí la boca cornudito Abrí mi boca pestaneando y escupió burdamente una mezcla de saliva y leche que impactó en mi boca y restos por fuera que ella misma se encargó de empujar con sus dedos hacia mi boca. -Tragá todo cornudito, dale, chupá mis dedos, todo limpito como buen cornudo que sos. CONTINUARA Eso es todo. Si tienen comentarios o preguntas para Ceci o Eze las iremos respondiendo!

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