#Timida
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Mi compañera de trabajo me da clases de sexo
Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco esa fruta deliciosa, - Ey eso no te le enseñado - -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada. También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.
Solo amigas
Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha
Vete tímida con su consolador.alguien la ayuda por favor
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Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta
El portero de la calle Helguera (trans)
En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes. Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.
Desvirgando a Andrea
La historia es larga, pero la voy a hacer corta. La escribo porque es una deuda con quienes leen mis relatos y porque escribo para soltar mis demonios. Cualquiera que haya tenido una pareja en su adolescencia sabe de la calentura de las hormonas, de los besos intensos y de los manoseos por arriba y por abajo de la ropa. La búsqueda de escondites y refugios para hacer todas las cosas que el mundo de los adultos nos prohibía. Mi versión arranca a los meses de novios. En mi habitación pasábamos las tardes en que se suponía que salíamos a pasear y tomar algo, conociéndonos con la boca y con las manos. Una tarde estábamos masturbándonos mutuamente dentro de mi cama pero vestidos, como hacíamos muchas veces. Esa tarde me sentía más atrevido y le pedí si podía sacarme el pantalón que me daba calor. Ella asintió entre gemidos. Al cabo de un minuto le pregunté si me dejaba bajar un poco su jean para tocarla mejor. Asintió otra vez. Le bajé el pantalón y su bombachita despacio hasta casi las rodillas y levanté su remera, poniéndome yo arriba de ella. Aproveché la situación para besarla y frotar mi pene por su pubis hasta su ombligo. Ella temblaba de los nervios y yo de la excitación. La besaba y me movía arriba y abajo, presionando con el tronco del pene su monte de venus. Un minuto después de esa tortura me pidió tímidamente que me pusiera "algo". Yo comprendí y rápido busqué un preservativo y me lo puse. La terminé de desvestir y volví a ponerme arriba suyo abriendo sus piernas con suavidad. Me tomó un rato ponerme en una posición cómoda para los dos. La inexperiencia y los nervios nos complicaban todo. Finalmente pude meterla suave pero hasta el fondo, gracias a la lubricación que se había generado con mi saliva y sus jugos. Andre gimió un poco de dolor. La saqué para mirar y vi un solo hilito de sangre, así que volví a meterla. Unos segundos después estábamos disfrutando los dos. Fue un largo rato de coger con suavidad hasta que fuimos subiendo el ritmo. La penetraba duro pero sin lastimarla. Cuando acabé me empujó enseguida y miró el forro. Cuando vio todo mi semen dentro se quedó tranquila. Después me confesó que tenía miedo de quedar embarazada la primera vez. Me hizo prometer que "eso" no se iba a hacer una costumbre... Obviamente le mentí.
Trío rosarino 3
Hola gente! Concretamos el trío con la pareja del relato anterior, les pasó a contar cómo fue. Como habrán leído, lo planificamos bastante, entre el marido y yo nos pusimos de acuerdo para cierta fecha, después de encontrarme solo con ella me quedé con ganas de comermela de nuevo, tiene una conchita que es un poema 🤤 Fue un viernes, me pasaron a buscar por mí casa y fuimos a tomar algo a un bar. No pensé que ella iba a estar tan nerviosa jaja, o excitada. Más allá de nuestro encuentro previo, todavía seguía tímida. El marido un genio, nos conocíamos solo por WhatsApp, y nos caímos bien de entrada, nos tomamos unos tragos mientras charlamos de la vida, y arrancamos. Ella y yo nos subimos en el asiento de atrás y mientras él manejaba empecé a besarla, tocarla, y él miraba por el espejito. Dimos unas vueltas y muy convencida de ir haciendo eso no estaba, le propuse ir chupándomela, pero muy cómodo no fue así que solo me hizo una paja. Habrá durado unos minutos la vuelta, y fuimos al telo... Todo muy discreto, entramos a la habitación, nos pusimos cómodos, y pedimos algo para tomar porque ella aún seguía nerviosa. Tomé la iniciativa y empecé a besarla mientras el marido estaba en el baño, despacito fui desnudandola, besándole todo el cuerpo, y él empezó a filmar y sacar fotos. Se acostó en la cama, le saqué la bombachita y ahí estaba mí postre favorito, su conchita, mojadita, una belleza. Se acuerdan de su conchita? No saben cómo gime cuando me como su conchita!! Nose cuánto habrá pasado pero me dolía la mandíbula jajaja asi que me levanté, me saque todo y le puse la pija en la cara, automáticamente se puso a chupármela delante del marido que todavía nos miraba desde el baño, en ese momento ya había perdido todo rastro de timidez y nerviosismo. Es una gran chupadora de pija. Lo invité a el marido, no se podía perder semejante chupada, verla de cerca chupando otra verga, y poner la suya también a su disposición jajaja. Estaba prendida fuego, se las devoraba. Acto seguido la llevamos a la cama, yo ya la quería cojer. Así que le dije ponete en 4, vos acostaste así te la chupa mientras yo le doy. Era hermoso verla así, chupándole la verga al marido mientras esperaba con el culito parado a que se la meta yo. Estaba súper mojada y le entró perfectamente. Fue tan excitante verla así y sentirla así, que me tuve que aguantar bastante para no acabar jajaja. Luego de varios minutos el marido quería ver cómo se la metía y salió de la cama, a mirar, y filmar. Ahí aproveche y le di lindo 😃 Fue nuestro primer encuentro, para los próximos vamos a mejorar la producción de fotos jajajaja. Cuando tenía la leche en la punta, cambiamos de lugar. Me acosté para que me la chupe un rato y el marido la garche. Verle la carita, llena de lujuria, goce, disfrute, y con mí pija en la boca, es fantástico. Queria tenerla arriba, que ella me coja y poder jugar un rato con sus tetas, que son preciosas. Y se lo pedí, ella encantada se subió y solita se la clavó. Si marido disfrutó de esa hermosa imagen, hasta que no pudo aguantar más y se nos unió para hacer lo que tanto habíamos hablado por mensajes, la DP 😁 Ya no hay fotos, nos dedicamos a disfrutar de ese momento maravilloso, sentir la presión de otra verga entrar produce una sensación sublime. Y si cara lo decía todo... En unos minutos la llene de leche, fue todo muy excitante, para todos creo, pero para mí particularmente mucho más. Igualmente me quedé ahí abajo, sintiendo como él seguía cogiendola y yo abría sus nalgas. Cuando me fui al baño el aún seguía sin acabar, tiene mucho aguante jajaja hasta me quedé mirándolos, mientras ella se la chupaba. A pedido suyo, él, me arrodille a chuparle el culito mientras ella se la chupaba, y ahí me quedé, saboreando el gusto del placer, hasta que ella le sacó la leche. La verdad que todos la pasamos genial, y seguramente vayamos a repetir 😃 Espero les haya gustado, esperamos mejor dicho jaja. PD: mañana vuelvo a cogermela, a solas.
Cuando te gusta ser deseada por otros
Como muchos de ustedes nosotros también disfrutamos del sexo y del cuckold. Amamos que me miren, donde sea. En la calle, cuando ando sola o cuando salimos con mi marido. Que me griten cosas, que me quieran levantar y llevar. Somos una pareja de hace unos años viviendo juntos. Marcelo se excita mucho al notar que soy una esposa muy liberal, que ama ser mirada, deseada y hasta muchas veces manoseada por otros. Mayormente en boliches, cuando salimos y voy al baño por ejemplo, siento manos en mi cola muchas veces, y yo me dejo, quizás se den cuenta que me gusta ser usada, abusada. Saber que paro vergas me calienta mal, Jaja.. Les dejamos unas fotitos que esperemos les gusten, deseando que se toquen mirandolas y hasta recibiendo propuestas. Nunca se sabe... Ah, queremos cumplir varias fantasías, pero la que mas ganas tenemos es la de que un equipo de futbol entero me lleve a los vestuarios y hagan de mi lo que quieran. Nos calienta tanto esa idea.. Gracias a tod@s por los mensajitos que recibimos a diario. Les iremos contando mas intimidades nuestras, fantasias realizadas y por cumplir, historias muy calientes, juntos y separados. AMAMOS EL SEXO, ES ALGO QUE DISFRUTAMOS REALMENTE! Saludos, somos Laura y Marcelo.
Mi mama y el bully (ilustrado)
( Relato fantasía) Nunca falta el tipo que te hace la vida imposible durante la universidad, en mi caso era alguien llamado Ricardo. Como se solucionaría todo? de la manera que nunca creía, todo se dio cuando el vio a mi madre por primera ves, y lo motivo a hacerme una propuesta: Mira, si logro seducir, y cojerme a tu mami, tu y yo estaremos bien Le dije que no lo lograría, pero me dio tanto morbo que accedí al trato, le dije que aceptaba, pero que nunca podría seducirla. Solo me pidió su numero de teléfono, y me dijo que esperara un poco, que si lograría seducirla. Pasaron dos meses cuando me dijo que todo estaba listo, que se la iba a cojer, mientras un amigo la grababa, (me aclaro que el solo iba a grabar, no participar) y que si yo quería podía ver. Así que me dijo que llegara a la casa a las 3pm, y que esperara en la cocina, ya que todo sucedería en la sala. Cuando llegue entre por la puerta trasera y fui a esconderme a la cocina, la cual puedes ver hacia la sala sin que te descubran, cuando me asomo veo a mi madre parada enfrente del sillón, haciéndole un streap tease a Ricardo. Ella estaba tomando sus pantalones de lado a lado con sus manos, mientras los bajaba lentamente de forma algo forzada, debido a las grandes nalgas que tiene, mientras dejaba ver un pequeño hilo dental blanco, que no podía evitar esconderse en ese gran culo. Cuando iba a la altura de los muslos, se inclino por completo, para poder terminar de bajar su pantalón, con las piernas algo separadas, lo que permitió una vista inigualable de su culo. En ese momento Ricardo no pudo evitar acercarse un poco, y darle una buena nalgada, que creo hasta los vecinos escucharon. Por fin mi mama se quito el pantalón, acomodándose un poco su tanga, ya que la parte de adelante no era suficiente para cubrir sus labios rosas, que ya estaban algo hinchados. Obviamente le estaba gustando el momento. A continuación, se acerco a unos pocos centímetros de Ricardo, mientras Juan, muy atento grababa todo con cuidado. Ahora querían verle sus tetas, así que Ricardo, de arriba hacia abajo comenzó a desabotonarle la blusa. No tenia brassier, y en unos segundos se dio cuenta, algo tímida, que un par de universitarios le estaban viendo sus grandes tetas blancas, con sus pezones rosas erectos. Ricardo le pidió a juan que enfocara bien, ya que quería que se grabara bien la siguiente escena, en la que tomo a mi madre de las caderas, la volteo de de forma algo brusca, para que este de espaldas a la cámara, y comenzó a bajarle lentamente el hilo que traía puesto, dejándola justo en medio de la sala, completamente desnuda, expuesta y tímida, ante la mirada de dos jóvenes llenos de fuerza y lujuria. Pero lo mejor ya venia, el espectáculo apenas comenzaba, Ricardo no lo pensó ni un solo momento, simplemente desabrocho su pantalón, saco su verga ( a la que mi mama no pudo evitar voltear a ver) y se recargo en el sillón. Era obvio lo que quería decir, y lo que tenia que suceder. Mi madre lo entendió de inmediato, así que se hinco, tomo con su mano la verga de su nuevo amante, acomodo su cabello, acerco su cara, y beso justo la punta de la verga de Ricardo, para a continuación progresivamente chupar un poco mas, hasta que llego un momento en el que no sacaba la verga de su boca. Ricardo le acomodaba el cabello, también la tomaba de la nuca en otras ocasiones, mientras que mi madre, le hacia el mejor sexo oral que se halla visto. Metía y sacaba de su boca toda la verga de su amante, la besaba, algunas veces la lamia por los lados, incluso en un momento, bajo un poco mas, y comenzó a mamarle los huevos, lo que volvió loco a Ricardo Juan se puso atrás de mi madre, ya que quería grabar lo que se venia, y es que ella se levanto, y sin decir ni una sola palabra, empezó a acomodarse para montar a Ricardo, parecía hipnotizada, no podía ocultar que quería tener adentro la verga de su nuevo amante. Tomo el pene de Ricardo para dirigirlo mientras se sentaba en el, y la cámara grababa el momento preciso en el que la verga de Ricardo penetraba la concha de mi madre. Se dejo caer de sentón, hasta que desapareció la verga de Ricardo, lo que la hizo sacar un inevitable gemido y quejido, delatando lo mucho que estaba disfrutando la verga adentro, provocando que recibiera una buena nalgada, que le dejo, debido a su piel blanca una marca roja. Ella movía sus caderas, abrazaba a Ricardo rodeándole el cuello con sus brazos, mientras por su parte, el la nalgueaba o pellizcaba, le mamaba las tetas, incluso llego un momento, en que comenzó a meter el dedo índice y el de en medio en el culito de mi madre. Después de estar así por unos minutos, Ricardo con su movimiento, dio a entender que era hora de cambiar de posición. Mi madre se levanto, y sin darse cuenta, ya estaba acostada en el borde del sillón, boca arriba, con las piernas completamente separadas, y Ricardo con su verga lista para penetrarla. Puso su verga en la entrada de la concha de mi madre, y ahí comenzó a jugar, amenazando con penetrarla, hasta que de pronto, cuando vio que mi madre ya no podía mas, y quería que la cojieran, el de un empujón metió toda su verga, provocando que mi madre se encorvara un poco, y sacara un gemido increíble. Ricardo empezó un mete y saca, poniendo sus manos en los muslos de mi madre, presionando un poco, hasta que ella no pudo mas, puso la mano en el abdomen de Ricardo, como tratando de decirle que pare, pero mientras continuaba el mete y saca, mi madre se retorció un poco, levanto su espalda, y cruzo sus piernas, obviamente estaba teniendo un gran orgasmo. Ricardo le agarraba sus tetas, mientras mi madre se recuperaba un poco, hasta que volvió a penetrarla, esta ves incluso era un poco mas brusco, y es que faltaba poco cuando se aproximaba su turno, ya no lo podía evitar, dejo adentro su verga y lleno completamente de leche la concha de mi madre. El momento era justo, no era parte del trato, pero parecía que no se podía evitar; mi madre seguía con las piernas abiertas y bien separadas, tentando, cuando Juan dejo la cámara acomodada en la mesa de centro, bajo su pantalón, saco su verga, se acerco a mi madre, y comenzó a penetrarla. No podía creer que ahora una nueva verga se estuviera cojiendo a mi madre, era increíble la escena, no paraba de gemir, y es que no lo podía evitar, Juan le daba unas embestidas tremendas, como desesperado, hasta que no pudo mas, y descargo su leche también dentro de su concha. Mi madre se inclino, le dio unas mamadas para limpiarle la leche que había quedado, y le dio un beso a la segunda verga que tanto placer le había dado. Mientras se cambiaban, Ricardo le dijo a mi madre que no se limpiara la leche, que quería que estuviera llena todo el día, así que se puso su tanga nuevamente y su pantalón, con la concha completamente llena por dos vergas Espere a que se fueran, e hice como si apenas hubiera llegado a la casa. Salude a a mi madre, sabia lo que acababa de pasar, ella estaba completamente feliz, no paraba de hablar, incluso fue a prepararme algo de comer, lo cual me encanto; mientras la veía cocinar, sabia que su concha estaba completamente llena de leche que le escurría hasta sus muslos. "Haber si algún día me presentas a tus amigos, no los conozco" me dijo ella mientras comíamos.
Cornudo con Cecilia por primera vez (08 Sorpresa 2)
Continuamos despues de varios meses con nuestra historia.... -Eze, como estas?, hoy es sabado y hay planes....quedé con Claudio, vamos a un telo. -Mi amor, habiamos quedado que hoy saliamos juntos.... -Si Eze y vamos a salir juntos: hablé con Claudio y se banca que estés presente, asi que venite para casa a buscarme, pasa a las 21 por acá -Ceci no dá es tu compañero, me da verguenza -Daleeee preparate jaja, ya esta todo arreglado, es casado, queda todo acá. Arreglamos un encuentro especial, te pido por favor que no interfieras a no ser que yo te lo pido. Me cambié pensando que un nuevo capitulo se aproximaba, y cuando pensaba que nada podia superar lo anterior, o nada seria distinto, zas....me volví a sorprender. Claudio paso a las 21 hs en punto, me saludó con la mano timidamente, casi sin cruzar miradas. Subí atrás y ella adelante con el, y fuimos a un telo que está a pocas cuadras de su dpto. Ciertamente me pregunté porque a un hotel teniendo el dpto pero Ceci no me dejó lugar a muchas preguntas. Estaba radiante. Pelo planchado prolijamente, perfume en cantidad, y mucho maquillaje (prolijo pero bien marcado). Llegamos a la habitación y Ceci con tono firme y serio me dijo: -Está todo preparado cornudito, vos sentate allá en esa silla que pedimos y solamente dedicate a mirar, otra cosa igual con el CB no vas a poder hacer jaja -se sonrió humillandome- Se corrió el tapado que llevaba y para sorpresa mia, debajo solamente estaba en ropa interior. Un conjunto erotico nuevo color rojo, de encaje, que unia las dos piezas a la altura del abdomen , la tanga tenia un agujero horizontal en la parte mas intima. Lo miró insinuante y dejando caer el tapado le dijo: -Te gusta el conjuntito? -Me vuelve loco -contestó claudio acercandose a ella y acercandola con sus manos desde la espalda- Se besaron rapidamente y el de un tirón arrancó el conjunto, rompiendolo y dejando al descubierto sus tetas. Las chupaba apasionada y lentamente mientras Ceci gemia y le esbozaba que siguiera haciendolo de esa forma. Estuvieron asi unos cuantos minutos y ella gemia cada vez mas intensamente, no voy a entrar en comparaciones largas, pero claramente nunca le hice sentir eso a ella de esa forma. -Hay que ganas de que me cojas. -Shhhh te lo tenes que ganar eso....arrodillate Ceci se arrodilló y comprobé lo que me habia dicho al ver el pene erecto al descubierto de Claudio. Un tamaño descomunal. -Ahora mirame Cecilia, vamos a perfeccionar lo del otro dia, escuchame y hacé lo que te diga tal como acordamos a la tarde. Quiero que aprendas, convertirte en la mejor chupa pijas de todas. -Si Claudio dale -respondió sumisa y a la vez nerviosa- -Atate el pelo y empezá a chupar lentamente todo, desde mis huevos hasta mi pija, todo completo, quiero ver todo brilloso. Ceci acataba y lamia todas sus partes lentamente, desde sus huevos hasta su cabeza. -No, no la agarres, sin manos hacelo -ordenaba Claudio- Bien, ahora empezá a chuparla con ritmo medio. Dale así, chupala y no pares de hacerlo, asi. Vamos a bautizar esa carita. Sacó su pija con liquidos preseminales visibles y empezó a refregarla por su cara. No podia creer lo que veia. Ella cerraba los ojos y el fregó su pija por todos lados literalmente: por sus pomulos, sus orejas, por su nariz, se detuvo hasta en los agujeros de la nariz, un hijo de puta. Realmente era una humillacion para mi mujer pero no podia meterme, se lo prometí y si ella no frenaba no podia interferir. Su rostro cubierto de semen, algo despeinada porque hasta la frente le frotó y dejó al descubierto algunos pelitos de sus bellos rulos. -Muy bien abrí los ojos y mirame ahora, empezá a chuparla nuevamente y no dejes de mirarme - ella acataba lo que oia - No no, sin manos, seguí seguí y no dejes de mirar. Me gusta ver como se corre ese maquillaje rojo de tus labios, como te vas desalineando haciendo tu trabajo. Te gusta? -Si me gusta, a vos te gusta? -Mucho, se nota que antes eras una chupa pijas aburrida. Bueno a ver, pajeame con la mano izquierda. Ceci empezó a pajearlo e inmediatamente le pidió que abriera la boca y le metió la pija hasta el fondo lo que provocó una arcada. -No me gusta como me pajeás te lo merecias jaja. -Ayy que hijo de puta -Vení a ver ahora con la derecha -hizo lo pedido- -Bueno te merecés algo mas leve, sos mejor pajeadora con la derecha, así que de ahora en más siempre con la derecha, pero..... Una nueva embestida y una nueva arcada de Ceci. Con los ojos medio llorosos e intentando recuperarse, volvió a mirarlo. -Vení chupala sin manos - le dijo al tiempo que la miraba penetrante y la tomó de su cabeza con ambas manos y empezó a cogerle la boca- No conté el tiempo pero no menos de 2 minutos metió y sacó su pija a un ritmo rapido y parejo de la boca de Ceci. Mientras tanto el gemia intensamente y ella empezó a babear, cuando atinó a querer frenar para limpiar, el le corrió las manos y continuó sin permitirselo. La saliva corria por los costados de su boca y sus ojos cerrados mostraban el sometimiento al que estaba expuesta. Por mi lado sentia la humillacion a flor de piel como nunca la habia sentido y me preguntaba si realmente esto a Ceci le gustaba. Hasta ese momento pareciera que se habia olvidado de mi presencia, ni me miraba -Bueno descansá unos segundos Ceci Uffff- le dijo al tiempo que se refregaba nuevamente en su cara y ya la saliva enchastraba todo su rostro y desmejoraba el maquillaje- Ahora vamos de nuevo. Conté no más de 10 segundos y nuevamente se la metió y ya el ritmo era mucho mas rapido y profundo. Enseguida vino una nueva arcada y casi ni dejando recuperarla nuevamente se la metió en la boca y empezó nuevamente. Le empujaba la cabeza algunos pocos segundos suaves y despues dos o tres embestidas fuertes hasta el fondo provocaban la nueva arcada inevitable. Los ojos de Ceci cada vez mas llorosos ya mostraban su delineador corrido totalmente, respiración cansada y arcadas cada vez mas frecuentes. -Pará pará, dame un segundo - En ese momento me llamó y mi corazon empezó a latir fuertemente- vení acá Eze me decia con voz agitada y cansada- arrodillate junto a mi Me arrodillé junto a ella, y con su cara llena de liquidos preseminales y saliva me tomó de mi cabeza y me besó metiendome la lengua y manteniendo ese beso por algunos segundos. Apasionada, morbosa, sabia que no me agradaba pero que no la rechazaría nunca. Sentí olor a "todo lo que pasaba" junto, claro esta que al ver toda la secuencia ya estar ahí todo era mas intenso y reciente. Ordenó que me sentara nuevamente y le dijo que siguiera. -No, te voy a coger -Entonces esperá, vení Ezequiel, chupamela, igual estoy toda mojada. Efectivamente ella se recostó en la cama y cuando me acerqué a su concha descubrí que estaba mojada como pocas veces. Me acerqué y me empujó la cabeza y presionó sintiendo mi lengua que lamia con gusto y velocidad al escuchar los gemidos fuertes. -Ayyyy si Eze chupame la concha, dejala preparada cornudito que esa pija me la va a coger como nunca. Mirá ves -me dijo agarrandome del pelo y mostrandome a Claudio que se ponia el foro- ni el forro le entra casi, esa pija me vuelve loco cornudito, seguí chupando dale. Continué unos instantes y, cuando Claudio se acercó, me corrió y me odenó que vuelva al rincón. El la empezó a coger y Cecilia gemia fuertemente, a los pocos instantes acabó una vez y gritó como nunca la habia escuchado: -Ahhhhhhhhh que hijo de puta, vale la pena el sometimiento, cogeme por favor cogeme más. Realmente su compañero era admirable, la cogia velozmente casi sin dar tregua a sus gemidos que cada vez eran mas cortos y agudos....nuevamente acabó y Claudio le dijo que queria cogerla en 4. En ese momento, Ceci, me pidió que me sentará de frente a la cama a unos pocos metros y la mirara. -Despacio Claudio que la siento mucho así El empezó a metersela despacio y se movia lentamente, ella se estremecia y acostaba contra la cama a medida que iba entrando. Una vez que ingresó toda empezó a moverse más rapido y ahí ella con muecas de placer se estremecia y me miraba desfigurada: -Ves como me coge, así me siento con una pija como esta, es unicaaaa. Si cogeme cogeme cogeme cogeme no pares no pareeeeees - gritaba y gemia con fuerza- Rapidamente acabó una vez y seguida a esa otra vez más. El no solo era dotado, sino que tenia un cuerpo atletico y mucho estado fisico. -Vení arrodillate, no doy más Ceci. Ella se arrodilló exhausta y cansada y lo miró: -Otra vez?-exclamó cansada y agotada- -Si vení ya sabés cuales son las reglas....te quiero coger esa boca que tenés y llenarte de leche. A esta altura Ceci estaba toda despeinada, con su maquillaje y delineador corridos totalmente y mostraba un agotamiento propio de un "maraton" sexual importante. Empezó a cogerle la boca nuevamente y, previas dos arcadas y ahogo, que practicamente no lo hicieron frenar le ordenó: -Decime que querés la leche dale que te voy a acabar.... Ella interrumpió y sacandose la pija de la boca acató. -No no, decilo sin sacarte la pija de la boca -No puedo Claudio -Si que podés dale -ordenó al tiempo que presionaba mientras escuchaba la voz trabada y poco clara- Dale con la boca llena de pija, te quiero escuchar a ver decime: me gusta la leche caliente tuya -Ahrhrhme gruusta ldaa ldechee caaalsiente tuya Seguido a eso se la metió hasta la garganta logrando una gran arcada, y nuevamente: -Dale, decime: quiero tu leche, la quiero toda -Quierro tua Loeche da quierro troda -Ayyyyy sisi voy a acabar putita. En ese momento giró hacia mi Ceci: -Vení acá cornudito, arrodillate y mirá mis tetas,te quiero bien cerca. Sisi Claudio acabame en las tetas- le decia mientras se las juntaba y lo miraba con cara de puta. Claudio acabó un gran chorro de leche y cubrió sus pezones rapidamente, no dejaba de acabar y yo presenciaba "el espectaculo" a poca distancia. Mientras el se seguia pajeando y largaba resto de su gran acabada, mi mujer se dirigió a mi: -Mmmm porque esa carita?, sabés lo que se viene cornudito no?, tenés hambre? vení chupame las tetas limpialas todas. Resignado y ya sometido a su deseo me acerqué y empezé a lamer timidamente sus pezones. -Ayyyy si jaja lamé todo cornudito, alimentate, dale que se fué mucho para abajo y es poquito. Al mismo tiempo, Claudio se acercó y le acerco la pija a su boca para que la chupara en esos instantes post orgasmo de placer que todo hombre disfruta. Ella "limpió" su miembro prolijamente: -Vení abrí la boca - me dijo como quien contiene liquido al hablar- -No Ceci, esperá -Abrí la boca cornudito Abrí mi boca pestaneando y escupió burdamente una mezcla de saliva y leche que impactó en mi boca y restos por fuera que ella misma se encargó de empujar con sus dedos hacia mi boca. -Tragá todo cornudito, dale, chupá mis dedos, todo limpito como buen cornudo que sos. CONTINUARA Eso es todo. Si tienen comentarios o preguntas para Ceci o Eze las iremos respondiendo!
Entrevista Nro 120 @Gisel2448
ENTREVISTADA: @Gisel2448. .PERFIL: .NOMBRE: Gisel. .EDAD: 28 años. .LUGAR: Del litoral argentino. .SITUACION SENTIMENTAL: Soltera. .¿COMO DESCUBRISTE LA PAGINA?, ¿Y QUE ES LO QUE MAS TE GUSTA DE ELLA? .Un día estaba en tinder hablando con un chico me dijo que tenía un perfil acá, vine por curiosidad, me hice un perfil y me quede. (Como dato de color, borre tinder me divierto más acá jaja). Me gusta esta sensación de libertad que tenemos todos, el ocultar tu rostro te da una sensación de libertad de expresar todo lo que deseas sin miedos, ni vergüenzas, ni presiones morales, etc. .ORIGEN DE TU NICK, Y ALGUN APODO QUE QUIERAS CONTAR: .Los números agregados a mi nombre tienen una historia de adolescentes, una suerte de código que teníamos con amigas cuando estudiantes de secundaria, por algún motivo desconocido se que no se me olvidarían nunca, algo necesario en estos tiempo donde tenemos decenas de usuarios y claves para recordar a diario. .TU PRIMER EXPERIENCIA SEXUAL: .A los 18 años, definitivamente no cumplió en absoluto mis expectativas. Mi historia al respecto es parecida a la de muchas, la curiosidad le gana al sentido común y deseas experimentar por ti misma de una vez el sexo, esa ansia de conocimiento conlleva muchas veces no elegir el compañero adecuado o el momento correcto jaja. En mi caso el chico en cuestión tenia algunos años mas que yo, pero estimo que no demasiada experiencia, nos conocíamos muy poco cuando aprovechando que tenía la casa sola nos encontramos, fue un fiasco en mayúsculas del que no tengo ningún recuerdo memorable para compartirles. .BREVE DESCRIPCION TUYA: .Que difícil el auto describirse. Empecemos por lo fácil. Físicamente: soy bajita de estatura mido apenas 1.58, soy morena de ojos y cabello negro que en general llevo largo hasta la mitad de la espalda aprox. soy lo que se dice “rellenita” en términos amables jaja algo que trato de mantener en los limites de la buena salud pero que no me molesta en demasía. Sexualmente diría que estoy en descubrimiento constante, uno cambia con los años y creo que también lo hacen nuestros deseos de probar y experimentar determinadas cosas. Personalidad, depende de la situación en que nos conozcamos. Podría tomarme con un pelin mas de la seriedad necesaria los asuntos que considero importantes pero en general soy lo que llamarían una persona tranquila. .PREFERENCIA ENTRE EL SEXO VAGINAL Y ANAL: .Definitivamente vaginal porque mi estimado @romanticologo he de hacerte aquí una confesión a la postrera edad de 28 años no he practicado sexo anal, y no es falta de curiosidad no, sino mas bien no he encontrado el candidato que considere adecuado para compartir ese descubrimiento. .PARTE DE TU CUERPO QUE LOS HOMBRES MAS LES GUSTA, Y LA QUE A VOS MAS TE GUSTA: .En general las lolas y como no me molesta en absoluto que se noten suelo utilizar bastante escote. Personalmente me agradan mucho mis lolas obviamente pero creo que elegiría mis ojos soy muy expresiva y eso resulta un buen condimento a la hora de la intimidad. .A LA HORA DEL ACTO SEXUAL, ¿TE GUSTA SER MAS DOMINADA O DOMINAR? .En general le dejo al hombre llevar el control me excita mas, pero en alguna ocasión en particular puedo tomar el control también y disfrutarlo. .¿TE GUSTA EL BDSM?. (Alguna experiencia que hayas tenido relacionada con eso, que quieras contar). .No tengo nada en su contra pero aunque nunca la realice, es una práctica con la que asumo no me sentiría cómoda. .PORINGUERA O PORINGUERO FAVORITO: .Obviamente si. Marcados con pin en el chat, amo charlar con ellos se me va el tiempo jugando y me ponen a mil cada vez que paso por la comunidad. . ¿TE GUSTAN LAS MUJERES?, ¿Y HAZ ESTADO CON ALGUNA, O TE GUSTARIA? .Soy convencidamente heterosexual sin embargo volviendo a esto de que con los años los deseos de experimentar mutan, de un tiempo para acá estoy dándole vueltas a la idea de estar con una mujer. .LUGAR PREFERIDO QUE TE ACABEN: .Las lolas. .LO QUE MAS DISFRUTAS DEL SEXO: .Amo recibir sexo oral como parte irrefutable de un encuentro, pero bien hecho como corresponde, si lo van a hacer por cumplir no tiene sentido, los hombres que disfrutan de dar sexo oral tienen mi mas absoluta devoción como contrapartida me encanta brindar placer oral del mismo modo, y es presuntuoso decirlo aquí pero no he tenido quejas al respecto. .FANTASIAS CUMPLIDAS Y NO CUMPLIDAS: .¿Solo una? jaja. un trío como mi fantasía mas recurrente pero tengo varias mas que pretendo ir experimentando en breve. .¿HAZ ESTADO CON MAS DE UNA PERSONA A LA VEZ? .Aun no lo he hecho pero planeo experimentar tríos, es algo pendiente. .PREFERENCIA EN UN HOMBRE: .En general no tengo un listado de atributos físicos que me resulten irresistibles, mas bien creo en la química, cuando alguien te excita lo vives y ya, dejar de vivirlo porque no cumpla con una lista de requisitos me parece algo banal, sin sentido. Sin embargo de las cosas que mas me llaman la atención de un hombre tiene que ver con su personalidad me atraen las personas seguras de si mismas. .PREFERENCIA EN UN PENE IDEAL, SEGUN TU OPINION: .¿Volvemos a la discusión de si el tamaño importa? jaja Hay tantas formas de penes como hombres existan tener un ideal predispone negativamente los encuentros en mi forma de ver, sin embargo no voy a negar que aprecie en demasía el sentirme satisfactoriamente colmada. .POST FAVORITO: .Me gustan mucho los relatos eróticos así que suele pasarme a leer por esa sección, me gusta mas leer que ver permite que la imaginación se encienda mas y naturalmente el cuerpo responde a esos estímulos. . ¿SOS DE UTILIZAR LA MASTURBACION? .Absolutamente. Depende el día, habitualmente al menos una vez al menos y muchas más si el día lo amerita, los poringueros suelen ayudarme mucho con eso. . ¿TE GUSTA EL EXHIBICIONISMO? .Ninguna experiencia sobre eso pero es una fantasía mía, aunque no se si reúna el valor de llevarla a cabo alguna vez, los mantendré informados. . ¿TE GUSTA REALIZAR SEXO VIRTUAL? .Me excita mucho el sexo virtual en general a través de Chat y fotos, lo práctico con mis parejas siempre, creo que aderezan el momento del encuentro real y desde que estoy en esta hermosa comunidad lo he puesto mucho en práctica. Habrán notado hasta acá que tengo facilidad de palabra (nose si sea defecto o virtud) pero me facilita y definitivamente es un recurso que utilizo para masturbarme. .¿TENES ALGUNA FANTASIA QUE PODRIA DENOMINARSE COMO COMO MORBOSA?. ALGO QUE SOBRESALGA DE UNA FANTASIA NORMAL, QUE NUNCA HAYAS HECHO, PERO TE CALIENTA. .Tengo muchas fantasías pero no considero a ninguna peligrosa o fuera de los limites de la ley como para considerarla anormal jaja. .¿TE GUSTA O ALGUNA VEZ TE HICIERON LA DOBLE PENETRACION? .No. .LO QUE MAS TE MOTIVA AL SUBIR UN POST: .En general el inicio de los posteos es estar en un Chat erótico o leyendo algo de ese estilo, es decir tengo que estar excitada para hacerme las fotos, todo es mas natural de ese modo y luego se que me van a terminar de subir la temperatura los comentarios y los chats de la publicación. .EN EL SEXO ORAL, ¿PREFERIS DAR O RECIBIR? .No podría elegir amo las dos opciones. .FETICHES: .No tengo. .¿DISFRUTAS VIENDO VIDEOS PORNOS?. ¿Y HARIAS O HICISTE ALGUNA VEZ UNA PELICULA PORNO? Si me estimula ver, como dije antes suelo leer mas que ver, pero cuando lo hago elijo en general Hetero, trios o lesbicos. .PREFERENCIA ENTRE ROMANTICO Y SALVAJE: .Depende la situación hay días para el sosiego y la calma y otros para la pasión, pero en general soy mas dada a lo romántico. .CONTAME BREVEMENTE LA EXPERIENCIA QUE MAS HAYAS DISFRUTADO ENTRE TODAS. .Una noche de fiesta con amigas me llega un Messenger de un chico que a mi me encantaba (pero que según yo el ni sabia que yo existía) de esa red social pasamos a whatsapp y para las 4 de la mañana me paso a buscar estaba de visita en mi ciudad en la casa alquilada estaban sus amigos también, uno de ellos amigo de mi familia ósea que el morbo de no ser escuchados, ni descubiertos sumado a encontrarme con alguien que me calentaba hace tanto tiempo hicieron que el encuentro me prenda fuego además no he conocido otro hombre que haga mejor el sexo oral, me hizo sentir como nunca y no me puedo quejar de ninguno de sus atributos físicos en realidad jaja obviamente dio para repetir pero la pandemia vino a arruinar los planes nuestros. .¿ALGUN MENSAJE QUE TE GUSTARIA DEJARLES A TU PUBLICO DE Morboseo? .Me gusta mucho ser parte de la comunidad, me siento mas libre incluso en mi vida real desde que los conozco, espero seguir acá por mucho tiempo y seguir jugando y obteniendo horas de excitación y placer con ustedes. MUCHAS GRACIAS @Gisel2448 POR HABERME DADO LA OPORTUNIDAD DE REALIZARTE ESTA HERMOSA ENTREVISTA, FUE UN PLACER!!!! LES DEJO ALGUNAS FOTOS DE ELLA.
Los masajes de mamá
No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias
Mi novia se entero 😞 tucuman de luto
Como dice el titulo muchachos y damas ... mi novia se entero que me garchaba a su madre . Me agarro el cel y vio que hablaba con la mama y bueno tambien vio la confianza y una foto en tanga de la madre . Pense que me diria de armar un trio con su madre pero no ... me dejo y hasta me pego con un cenicero en la cabeza , me lo merecia supongo . Ahora bien .. esto no terminara aqui por que la madre con todo esto de que cortamos me manda msj mas seguido asi que me deslechare con ella .. pero estaba bueno cojerme la vete y a mi novia seguido .. Tambien les cuento que le quiero hacer la colita virgen de mi cuñada que es una cuenta pendiente que tengo .. asi que bueno gente esas son las novedades .. nada hot .. pero ya que estamos les voy a contar el dia que metimos un polvito a la vuelta de la casa historica con mi novia ( dos cuadras , tampoco soy irrespetuoso con nuestros proseres , no sean culiau ) . Bueno la noche comienza asi .. ibamos 3 meses de novios con mi novia (ahora ex). Y bueno fuimos a bailar .. teniamos algo asi de 20 años cada uno aprox ni me acuerdo jaj ..Vamos a un boliche que se llama galactica pleno centro tucumano .. ponen cumbia cuarteto y algo de regueton . Yo voy de jeans camisa y ella de pollera tanga y una remerita o como le llaman ellas . Vamos con unos amigos de la facultad y todo normal , escabiamos un monton por que te venden un balde que le pones lo que queres y tomamos 3 de esos .. esa noche habia strippers .. no se si en otros boliches de otras provincias o paises sera que hay noches asi . Pero aqui en tucuman hubo una epoca que ibas a bailar y habia strippers jaj hombre y mujeres .. re que calentaba jaj .. en fin sigamos .. vemos los strippers y bueno la abrazo de atras a mi novia (recien ibamos las primeras cogidas 3 meses imaginen) . Y al toque a ver la puta que hacia el strippers se me paro la pija fuerte jaja .. a lo que mi novia me empezo a decir que si la stripper era mas linda que ella y todo el tema toxico de las mujeres .. en fin ahi ya estaba caliente yo y ella tambien por que me dijo que le dieron ganas de cojer . Salimos nos despedimos de los amigos y nos fuimos caminando al dpto de una tia de ella que queda cerca de lo que se denomina "el bajo" que es llegando a la terminal vieja .( el que conoce o vive en tucuman sabe ) .. ibamos y le digo paremos a fumar un cigarro .. aun era de noche porque los boliches cerraban a las 4 am .. una ley pelotuda que ahora ya no existe . Paramos en unos escalones de unos edificios y nos sentamos .. y le digo a mi novia : Amor te exitaste y te mojaste o solo te exitaste ? Y me dice : - fijate . Agarre sin dudar y al estar con pollera ella al toque meti la mano y corri la tanga con un dedo y con el otro le senti la concha .. RECONTRA MOJADA SE ME FUE EL DEDO PARA ADENTRO LITERAL . Al toque se me paro la pija. Soy muy pajero . Le digo meee estas re mojada . Ya se me paro le digo .. Me dice : Ya llegamos al dpto y espero que siga asi jej . Le digo : Bueno amor vos me pones siempre duro .. Agarramos terminamos de fumar y seguimos caminando .. a lo que no podia bajarme la pija .. y mas que le iba tocando la cola .. besandola .. tocandole las piernas ... de todo .. mientras caminabamos .. agarro y veo una cuadra medio que no andaba ni el diablo .. la agarro y la paro a ella y la agarro contra una pared y la empiezo a besar salvajemente .. ella me sigue la corriente y la empiezo a apoyar y ella hacia la pelvis para adelante apoyandome la concha . Los dos bien arrechos . Agarro meto una mano y le empiezo a meter en la concha .. a lo que ella medio timida me sacaba la mano y me decia que nos iban a ver que espere que lleguemos al dpto que ya estabamos practicamente a dos cuadras .. Sin embargo yo seguia metiendole los dedos jugando con su concha y el culito .. y chupandole una teta .. Se enoja y me dice basta . Ya cuando lleguemls hacemos el amor . A lo que me re calento que se enoje .. entonces agarre y la agarre del pelo y la di vuelta .. y le dije no aguanto mas mi amor .. a lo que agarra y para la cola apoyandome fuerte .. agarre le levante un poquito la pollera .. me desprendi el pantalon , saque la pija .. le corri la tanga y le meti sin asco toda la pija dura .. Empezamos a cojer y bien fuerte y rapido .. lo empiezo a acabar y ella a gemir como si estuvieramos en un telo . Acabe le bajo la pollera y me prendo el pantalon .. Cogimos en la calle a dos cuadras de la casa historica .. INCREIBLE . Y ahora lo mejor .. Llegamos al dpto ..subimos por el ascensor .. llegamos y se sienta en el sillon y se abre de piernas y me dice .. MIRA COMO ME DEJASTE .. tenia la tanga toda mojada en leche y toda la entrepierna con leche .. se le venia chorreando .. ella acabo un monton y yo tambien . Y bueno .. se puso asi .. y cogimos de nuevo .. nada mas interesante . Jaj . Que cojer en la calle . Espero que les haya gustado la historia despues de que ya no salgo con ella por pajero . Asi que bueno . Me acabo de clavar una paja por que fue uno de los mas lindos polvitos jej . Queda en mi historia jaj . Dejen puntos asi me incentivan a seguir contando y de vez en cuando una foto subire .. Les contare si es que sigue pasando algo con mi ex suegra . O con mi ex novia . ( estoy seguro que aunque sea cojer sin ser nada pasara) . Igual tengo algunas chiquitas que mandan wp y estoy viendo que pasa.. quiero ver si hago algun videito .. Un videito con mi suegra me gustaria jaj pero me matarian literal . Bueno gente . Muchas gracias por leer . Les escribo. Saludos.
sumisa prohibida
hola poringueros este va a ser mi primer relato, espero que no sea el ultimo. todo depende de ustedes soy patricio, tengo 38 años, alto morocho grandote. adicto al sexo siempre buscando algo nuevo. todo comienza un sabado a la noche por el año 2010. mi amigarche me manda msj diciendo que estaba en un bar con su prima, que vaya a divertirme con ellas. mi amigarche es una morocha rolinga con un hermoso orto , pasan los años y sigue estando cada mejor. llego al bar y las encuentro en una mesa tomando cervezas. es hay donde conozco a su prima gisel, una petisita flaquita de pelo corto negro, lentes y muy blanquita. se notaba que era una mujer muy timida, todo lo contrario a mi amigarche. apenas llegue pense, esta se esta re aburriendo con la prima y me llamo para descartarla e ir a casa a cojer. la roly estaba con una calza negra de cuero muy apretada donde su tremendo orto era mirado x todo el bar. su prima muy recatada vestida como una señora que hace mil años no salia. la zorra de la roly la sacaron a bailar rock y me quede con gisel tomando y hablando muy poco. se notaba que estaba incomoda con el lugar. la roly la viene a buscar para ir al baño mientra yo me pedia una cervezas, cuando vuelve me dice al oido, "boludo mi prima te tiene ganas no duermas" lo primero que pense fue listo hoy sale trio jajaja le puse un poco mas de onda a la charla con gisel, ella tambien estaba mas suelta, me miraba a los ojos, se me acercaba para hablarme casi boca a boca jaja. la verdad me daba mucho morbo, su fisico, su tes blanca y esos lentes onda mia kalifa. no espere mucho mas y le comi la boca jugandomela. nos dimos un beso muy suave con mucha lengua que me hizo parar la pija al toque. asi estuvimos un rato hasta que cae la roly, al grito de vamos prima hoy la rompes jajaja. les digo "che estoy solo en mi casa y ando con el auto" que dicen? se miran y la roly dice si quieren vayan ustedes yo pegue onda con el loco que bailaba. la miro a gisel como diciendo decidis vos. me dijo bueno vamos. la agarre de la mano saludo a roly y salgo hacia el auto que estaba ala vuelta. entramos y le como la boca mal, le paso la lengua x el cuello y ella gemia muy lindo, eso me volvio loco. toco sos pechos pequeños rodondos y duros mientras que mi lengua jugaba x el cuello y la mordia. ella se acomoda para tocarme la pija, yo no daba mas. la ayudo me desabrocho el pantalon y la saco afuera, estaba toda babosa jajja. la agarra con su manito de dedos finos y blancos y me dice, es mas gruesa que la de mi marido. la agarro de la nuca y se la mete practicamente toda. la chupa suave pero llena de baba su boca, esa imagen todavia la tengo en mi cabeza. mientras que su lengua jugaba con la cabeza de mi pija me sale decir, que hermosa puta resultaste, me mira se rie y dice "no se si sera la cerveza o sos vos pero sacaste algo de mi muy lindo" me agrande y le dije hoy vas a ser mi puta, ella respondio LO QUE USTED DIGA SEÑOR, noooooo fue como clavarme un pure de viagra. la agarro del cuelo con una mano y con la otra me agarro la pija pasandosela x toda la cara, ella lo disfrutaba. la miro y le digo te vas a ir a tu casa con el olor de mi pija, gisel responde mmmmm si señor. mientras se augaba con la pija yo jugaba con mis dedos en su conchita que porcierto era chiquita. escucho gente cerca del auto y paramos, ahi notamos que estaba todo empañado y nos cagamos de risa. me dice vamos antes que nos agarre la policia. arranco y salimos yo con la pija afuera todavia jaja. mientras que manejaba me iba haciendo la paja muy suave y me pregunta si no me jode que sea casada. le dije que para nada, es mas que me calentaba mas lo prohibido. que si ella buscaba algo nuevo conmigo lo podia experimentar. gisel responde: me dijeron que sos muy cochino y rudo. eso estoy buscando que grosa la roly me hizo fama y me entrego a la prima jajja yo ya no daba mas ella seguia con la paja mientras manejaba, me tiro a un costado la agarro de los pelos y se la pongo hasta la garganta cogiendosela con fuerza. se augaba pero no queria salir, hasta que en un momento exploto llenandola de leche toda la boca un poco en la cara. lo que queda en mi pija y pelvis lo junta con la lengua, lo que le quedo en la mejilla se lo pasa x la cara como si fuera una crema y me dice, SEÑOR si quiere me puede llevar a mi casa si esta cansado. mi respuesta fue. hoy te lleno de leche putita y no quiero escucharte decir no. gisell: soy su sumisa señor en el proximo relato contare como maltrate a mi sumisa prohibida en mi casa. espero que le haya gustado, espero comentarios para seguir aprendiendo a relatar, ya que tengo muchas historias loca buenas pajas para todos
Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 3)
Tratare de hacer este relato lo mas corto posible, porque el anterior me quedo bastante largo, es que no quería que perdieran detalles calientes de todo lo que mi esposa me conto. Pues bien, habrían pasado aproximadamente 2 semanas desde la vez que mi esposa y mi compadre tuvieron su encuentro intimo, yo moría del deseo cada vez que los imaginaba a los 2 juntos, teniendo sexo salvaje. En ese tiempo no hable con Ricardo, pero mi esposa y el si que tenían muy buena comunicación, Geraldine me mostraba lo que se escribían, las fotos que le enviaba para calentarlo, y las perversidades que querían hacerse el uno al otro, yo miraba a mi esposa muy entusiasmada y con muchas ganas, y siempre le propuse que se fuera con el a un hotel, pero era mi compadre el que se negaba, hasta que un día fueron de visita a la casa Conchita y Ricardo, llevaron algo para comer, y beber, la conversación estuvo muy amena, y la tarde se convirtió en noche, las botellas del licor que estábamos bebiendo se terminaban de una en una, y se reflejaba en nuestro estado de ebriedad. En un momento mi esposa dice sentir calor, y yo ni corto le digo: "pero quítate algo de ropa, después de todo estamos en confianza", ella sin pensarlo se quito la blusa que llevaba puesta y dejo sobre si un brasier de encaje semitransparente, Ricardo no pudo ocultar su deseo a mi esposa, la vio fijamente y se saboreo los labios. Conchita de inmediato lo vio, y solo sonrió con picardía, ¿Le habría contado acerca de su momento intimo con Gera? fue lo que pregunte en mi mente al instante, poco después, Conchita acompaño a mi esposa y se quito su top, sin duda alguna los senos de mi comadre son bastante buenos. No pude dejar de mirar, ya que el brasier que llevaba era diminuto a comparación de sus enormes senos, y de vez en cuando ella los movía en forma provocativa, asomando tímidamente sus pezones, en una de esas me pillo mironeandola y cuando nos vimos a los ojos me hizo un guiño travieso y se mordió el labio. "OK, esto se esta poniendo mejor de lo que esperaba" Fue lo que pensé, pero al mismo tiempo me dije: Yo le presto mi mujer a Ricardo, pero no se si el este dispuesto a prestarme la suya. Mientras mas bebíamos, los efectos del alcohol eran evidentes en nosotros, nuestras esposas estaban semidesnudas y calientes, algo ebrias, ellas cantaban y nosotros nos deleitábamos viéndolas, mi compadre y yo charlábamos del trabajo, de deportes, de economía, en fin de los temas que normalmente hablábamos, pero en un giro me atreví y le dije: -Geraldine no deja de verte, seguramente quiere que le cumplas lo que le prometiste. -..... El se quedo en silencio un rato y me respondió: "A eso vine compadre, ya no me aguanto mas". (Entendió muy bien que yo estaba enterado de toda, que no sentía celos, odio o rencor) - Pero ¿Cómo vamos a hacer con Conchita? Si quieres yo la distraigo un poco mientras ustedes van a la habitación, yo luego veo como los acompaño. - Es que precisamente quiero pedirte un favor. - Dime Ricardo, lo que quieras, después de todo nos haces un favor a mi esposa y a mi. - No queremos hacer solo un trio, queremos un intercambio completo de parejas. Me quede atónito, no sabia que responderle, mi comadre esta muy buena, pero no sabia que pensaría Gera de esto. -¿Que? ¿Ella quiere eso? ¿Tu quieres eso? -Compadre tengo que confesarte algo: Ese día que tu esposa y yo cogimos (lo sabia si cogieron y Geral no me lo había dicho todo), llegue a la casa y tuve que confesarle a mi esposa todo lo que hicimos, no podía verle a la cara luego de lo ocurrido, tuvimos una fuerte discusión, llego incluso a pedirme el divorcio, recogí todas mis cosas en una maleta y antes de salir me pidió una ultima vez de despedida, te admito que me sorprendió mucho pero con todo lo caliente que había quedado con tu mujer, le di una cogida a la mía, la puse tal cual le había hecho a Gera, le hice de todo y mas de lo que nunca habíamos hecho, ella disfruto al máximo y al terminar me abrazo y me pidió que no me fuera, que me perdonaba, le dije que nunca lo volvería a hacer y me miro, solo me dijo estas palabras "en realidad quiero que se lo vuelvas a hacer, pero quiero estar presente". Le explique que le había ofrecido un trio, y ella me dijo, yo también lo quiero. Me inundo el celo, me vi enceguecido y le dije que no rotundamente, ella se enojo, se vistió y salió de la habitación. Y continuo: Tuvimos muy poca conversación el resto del día, mi maleta estaba aun junto a la puerta, yo estaba molesto por lo que me pidió, pensaba que seguramente se sentía insatisfecha, o que simplemente quería vengarse, pero poco a poco la idea me fue sonando, en un momento hasta tuve una erección pensando en nosotros 2 cogiendo con mi mujer, te imagine comiéndole la vagina mientras tu mujer me comía la verga y me masturbe pensándolo. Mauricio, ahora te entiendo, luego de esos pensamientos cornudos no hay vuelta atrás, ahora solo deseo verte con mi mujer. Mientras nosotros hablábamos, nuestras esposas no nos escuchaban, pero había un cierto ambiente de lujuria, las canciones de fondo eran cada vez mas sensuales, nuestras esposas ya habían llegado a estar completamente en ropa interior, mi esposa tenia un hilo blanco que hacia juego con su brasier, pero Conchita, tenia un seductor liguero, y una tanga hilo rojo, con una abertura en el medio que dejaba ver su vagina completamente, ambas estaban sentadas a cierta distancia de nosotros, y se dirigían miradas de cómplices, ellas también estaban preparando el ambiente para el intercambio, ya se lo habían dicho y mi Geraldine estaba completamente de acuerdo. Hubo un momento de tensión, nos vimos a la cara todos, ya sabíamos lo que iba a suceder y nadie podía evitarlo, el deseo era máximo, el alcohol nos había desinhibido por completo y lo que nos sobraba era ropa y ganas. Empezó a sonar una música erótica, y Gera se acerco lentamente a Ricardo, le extendió la mano y lo invito a bailar, comenzaron a danzar suavemente, acercando sus rostros hasta casi besarse, Ricardo tenia sus manos sobre el culo de mi esposa, agarrándole las nalgas. Conchita se acerco, yo estaba sentado y ella se abrió de piernas y se me monto encima, la tome de la cintura y empezó a bailar de forma muy sensual, rozando su vagina sobre mi pene, tenia una mega erección en ese momento, y como si de forma sincronizada nuestras mujeres comenzaron a quitarnos los pantalones, mi compadre no tenia ropa interior por lo que su pene golpeo la cara de mi esposa mientras se los bajaba. Conchita hizo lo mismo y metió su mano dentro de mi bóxer para comprobar lo que estaba por comerse. Terminamos de desnudarnos y comenzó la verdadera acción... "En la parte final daré detalles de lo que hicimos los cuatro, los besos que nos dimos, las palabras sucias que nos dijimos, las posiciones que hicimos. Este relato si será sexual un 100% desde el principio ya que iniciara justo donde este quedo"
tenia novio pero le chupaba la pija a mi jefe EXTRA II
despues de chuparle la pija media hora al socio de mi jefe, mi jefe entra a la habitacion y pregunta "que hacen que todavia no cogen?" yo timidamente me saque la poronga de la garganta me quede callada.. hasta que mi jefe pela la verga y me pide que se la chupe, como lo conozco y se los codigos que manejamos fui directo a chuparla... el socio de mi jefe, con la pija re parada empieza a apuntar su verga en mi concha, le digo que se ponga el forro y me responde "no hay forro ya fue" y me la hunde toda en la vagina... a partir de ahi, mi jefe y el socio se fueron turnando entre mi boca y mi concha, ambos sin forro, hasta que mi jefe me dice "yo ya tengo pase libre en tu culo" porque me lo rompio 3 veces, entonces se lo entrego... el socio de mi jefe no vio que me estaba rompiendo el orto hasta que mi jefe me puso en cucharita y se veia perfectamente su poronga adentro de mi ano, entonces le dice "yo tambien le quiero romper el ojete" y mi jefe le responde "yo no se la saco, pongamosela juntos" entonces empezaron a querer romperme el orto entre los dos, pero no podian... intentaron varias veces, meterla juntos, primero uno y despues otro, mientras yo volaba dd placer.. estuvieron como 45 minutos intentando romperme el orto hasta que lo lograron, en un momento siento que me entran las dos pijas enteras en el orto y se descontrolaron ...
Guadalupe: mi negrita cubana y putita.
hola amig@s de Morboseo.net. quiero agradecer a todos mis seguidores y mis lectores por su buena onda. y espero segir interactuado con uds. asique comenten . hoy les presento a Guadalupe. la hija de mi amiga Dayana. la protagonista del relato anterior. cuando Guadalupe se fue de viaje me encargo que cuide a su madre, con un beso casi en la boca. algo que me dejo pensando en lo atrevida que estaba la nena. digamos que hice mas que cuidarla a la mama. ya que su mama se convirtió en mi puta mientras ella no estaba. cosa que ella no sabia o si ? la verdad no sabia. ya que ellas son muy unidas y supuestamente son de contarse todo. pero bueno el tema que la nena, adelanto su regreso. la madre no podía ir a buscarla porque tenia mucho trabajo y nadie que la remplacé. asique me pidió como favor retirar a su hija en el aeropuerto. a si fue que me dio el horarios y la fui a buscar. al llegar la negrita me esperaba en el salón del aeropuerto. ella no me vio hasta que la llame por su nombre. estaba ahí parada con unos jeans muy apretado con una camisa. que resaltaba su figura y su cuerpo espectacular. la negrita esta muy buena y lo sabe. cuando me vio, vino corriendo a mi encuentro. me sorprendió al llegar a mi. se me trepo del cuello y con un salto me rodio con sus piernas y brazos. quedando a upa mío. me beso en la boca que me dejo desorientado. fue un beso intenso y muy tierno. que seguro le llamo la atención algunos curiosos que pasaban por el lugar. Guadalupe: hola hermoso.... que bueno estar en casa. siempre quise hacer eso perdón, lo vi en una peli. y siempre quise hacerlo y que mejor contigo. y cuéntame como te digo amigo o papi nuevo? jaja.. yo: bienvenida nena. soy tu amigo, no se que carajo decís? Guadalupe: no me digas que mi mama. no aprovecho estos días a solas? se que ella siempre gusto de vos. igual no soy celosa. jaja.... yo: no hables pavadas y vamos. ella se rio a carcajadas. yo no sabia que le pasaba. nos fuimos para la camioneta . ella abrazada a mi brazo mientras yo llevaba sus valijas. donde la nena quería saber mas que paso con la mama y yo. Guadalupe: dale cuéntame. mi mama y vos paso algo? no seas malo cuéntame. yo: discúlpame, no se que hablaste con tu mama. tu madre y yo somos grandes. y si tuvimos intimidad, es eso intimidad. no da para que cuente nada. Guadalupe: jajaja... que misterioso sos. después de unos kilómetros. paso para atrás en la camioneta. y se cambio de ropa, con la escusa que tenia calor. la pendeja trola se saco el pantalón largo. dándome una hermosa vista de su redondo y prefecto culo negro. y se puso un short de jeans. bien cortito que lucia y mostraba sus hermosas piernas. lo hiso bien despacio. para que yo pudiera ver bien su lindo culito y lo bien que le quedaba su tanga y no me perdiera nada de ese espectáculos. se saco la camisa y se puso una musculosa. primero de espalda y luego de adelante. donde pude ver algo de sus tetas con el corpiño. fue un strip. que la pendeja me regalaba. cambiándose muy lentamente. ella miraba por el espejo retrovisor que yo la observaba. mi verga pedía carne negra para almorzar. la pendeja jugaba con fuego. Guadalupe: chofer mire hacia delante. puede causar un accidente jaja... yo: nena estas loca sabias? a que jugas? Guadalupe: yo a nada. me estoy cambiando tengo calor. estaba harta de vestirme como una monja. como cuando estaba con mi papa. fue una tortura estar toda tapada con el calor. ahora que estoy acá estoy mas tranquila, te molesta? yo: hace lo que quieras. tan mal la pasaste? Guadalupe: bueno vos dijiste que eras mi amigo. te puedo tener confianza no? igual no se me vio nada o si? la trolita jugaba a seducirme. pasándose al asiento delantero mientras me contaba. Guadalupe: fue un calvario. mi papa no me dejaba sola ni un minuto. y lo peor que tenia que vestirme como alguien seria. sin que se me viera nada. si no da con su estilo de vida. su mujer y el, son muy de ir a la iglesia y hasta la playa tenes que andar toda tapada. son un amor los dos, pero muy estrictos. yo: bueno, ya te vas a acostumbrar. es otras costumbres. y esta bueno que pases tiempo con tu papa. Guadalupe: y Uds. como la pasaron cuéntame algo. mama estaba muy feliz por teléfono. paso algo entre los dos? yo: yo y tu mama somos buenos amigos. solo le hacia compañía mientras no estabas. pero mejor que ella te cuente. no se que decirte. Guadalupe: jajaj que misterio.... no se te insinuó? yo: no, y deja de hablar pavadas . justo salí del momento incomodo al llegar a su casa. yo: bueno ya llegamos. nos vemos luego. Guadalupe: ya te vas ? no me vas hacer unos mates y me vas hacer compañía? o tu compañía solo es para mi mama?. jaja... aparte no sabes como extrañe tus mates. yo: jajaj no hables pavadas nena. Guadalupe: no son pavadas. dale y charlamos un rato si? yo: ok dale. pero no preguntes pavadas. subimos al departamento . ella se adelanto, porque tenia las lleves. y otra vez ella meneaba su culito frente de mi. mi verga no tenia descanso con esa pendeja que se mostraba muy sexi. mientras puse el agua para el mate. tratando de escapa de la mirada de pendeja. ella no dejaba de ver la erección que había causado. ella fue a su habitación a llevar la valija. donde yo respire con alivio. no quería tener quilombo incluso me arrepentía de haber subido. Guadalupe: Maury.... podrías venir a mi cuarto ? necesito una mano . yo: si que paso ? Guadalupe: toma mi celular , puedes sacarme una foto para mi mami ? para que vea que llegue bien. Guadalupe: que linda foto me encanto . tenes buena mano para sacar fotos yo me saque un par y me salieron feas . yo: bueno gracias. me gusta sacar fotos. queres posar para mi ? total ya lo hiciste en mi camioneta. Guadalupe: mmm a ver juguemos . te gusta así ? yo: si salís muy inocente y tierna . Guadalupe: a si ??? jjajaj justo lo que no me gusta. yo: que no te gusta? Guadalupe: salir inocente y tierna. yo: bien a ver como lo mejoras ? Guadalupe: mejoro a si ?? yo: un poco mejor aunque sigue siendo tierna. Guadalupe: vos decís que así no caliento nada? yo: seguís siendo una nena dulce y tierna? no quiere decir que no calientes jajá. Guadalupe: no quiero ser una nena dulce ni tierna. yo: bueno si no te animas terminamos. Guadalupe: mm... ok una mas y me decís que te parece? yo: muy bien esta mucho mejor. tenes un hermoso culito nena. Guadalupe: no... nena no.... yo: sos una nena para mi. que queres que te diga? Guadalupe: soy una mujer. porque nena? no me podes ver a si ?? yo: ya te vi así en mi camioneta. jajaja Guadalupe: que malo que sos. ok a ver a si ??? Guadalupe: ahora te parezco una nena tierna o una mujer? yo: sos una nena sexi pero una nena. Guadalupe: no quiero ser una nena. te estoy odiando sabias. Guadalupe: ni poniéndome en bolas te parezco una mujer malo ? pensé que me querías ver así. mientras la negrita hablaba y posaba baje mi pantalón . dejando mi falo erecto al descubierto. yo: veni nenita. demuestra que sos un mujer. y no una nena calienta pija. la pendeja quedo mirando mi verga. con cara de asombro. yo: dale veni nunca viste una pija? no era lo que querías ? Guadalupe: no tarado jamás vi una. no así ni en persona. yo: vez que sos una nena jajá. bueno cortemos el juego acá. cuando crezcas seguimos. Guadalupe: no seas malo. trato de ser una mujer para vos y me decís nena? yo: sos una nena para mi. te llevo muchos años. queres tener algo con migo. Guadalupe: si. y no me das bola. o mi mama ya es tu mujer? yo: no tengo nada con tu mama. sacatelo de la cabeza. si queres se una mujer yo te ayudo. ni lo pensé la negrita quería ser mujer y así será. la tome de la mano y la traje hacia mi . puse su mano en mi verga mientras le comí la boca. ella acariciaba mi pija. y yo su conchita . Guadalupe: que caliente y suave que es. aparte de re dura. yo: te gusta nena? Guadalupe: no... me digas así... si me gusta mucho.... tus dedos en mi clítoris se sienten genial. la lleve a la cama. le abrí bien las piernas y mientras le daba unos besos en el cuello. fui bajando, pasando por sus tetas negras y esos pesones negros. baje mas y mas. al llegar a su empapada conchita ella largo un suspiro. mi lengua recogía su humedad. mientras la negrita gemía y disfrutaba las caricias de mi lengua. su cuerpo daba señales de que ya estaba lista para un rico orgasmo. sus gemidos intenso y su respiración agitada fuero el punto justo para un sabroso orgasmo. Guadalupe: uy dios que increíble fue eso. ufff... es mejor que masturbarse ufff .. yo: bien a hora te toca. darme placer a mi. veremos si aparece esa mujer. Guadalupe: ok. eso me gusta mas. siempre quise hacer una mamada. pero tu me dices que debo hacer. yo: quiero mimos en la poronga. que me chupes como un helado o un chupetín lo que mas te guste o inspire. la nena no paraba de pajearla y no sabia como encarar. como tomarla con la boca. arranca con besos le dije. y ella comenzó a darle besos. ya mas por curiosidad se lo metió suave en la boca. le ponía voluntad pero no era una buena mamada aun. la pare y le indique como poner la boca. y con pequeños movimientos fui metiendo y sacando mi pija . suave y despaciosa así ella aprendió y se largo sola. y como nena con juguete nuevo. lo disfruto y no paraba. haciendo cada vez mejor . la pendeja cada vez chupaba mejor . y yo agradecido . Guadalupe: mmm me gusta chupar tu pija. es tan dura y suave y me gusta su gusto. es algo que nunca sentí antes mm.. que tan nena me veo ahora. yo: ahora sos una nena golosa . veni que ya no es hora que seas virgen. esa conchita caliente de mi negrita estaba deseosa de una buena penetrada. su primer penetrada. ella tenia todos los miedos, pero mas eran las ganas de cojer. para mi seria un placer desvirgar a esa hermosa negrita. que pensé que ya estaba cojida. por su forma de ser y buscarme. la tome de la mano y la lleve hasta la cama. puse las almohadas en el respaldar de la cama para quedar medio sentado. la hice subirse sobre mi. le di unos besos. mientas mi verga buscaba su conchita. mi poronga blanca hurgaba su conchita negra con su interior bien rojo. no se podía negar que la pendeja era virgen. mi poronga trataba de entrar pero sus estreches era inmensa. esa conchita negra se abrió y dio paso a la cabeza de mi verga. Guadalupe: ay........ despacio me arde ay........ me duele Maury. yo: tranquila es lo normal. solo relájate nena. Guadalupe: si... ay... es muy grande... no entra... no .... va a entrar mas uf.... ay.... dios me sangra mi chochita Maury.... yo: tu himen se rompió por eso sangra es lo normal tranquila. tu conchita esta bien. ya sos una mujer y yo tu primer hombre. y en un ratito ya no te ardera mas y te va a gustar mucho . solo relájate. Guadalupe: ay... si.... sos mi hombre.... ay... desde que te vi quería q lo seas. cada ves que mi verga, se metía un poco la negrita pegaba un saltito. que para que mi pija no se salga yo la tenia tomada de sus caderas. la negrita estaba empalada en mi verga y no saldría de ahí. sus quejas se convirtieron en jadeo y gemidos. mientras mi verga se metía por completo en su estreches. cuando mi verga hiso tope la pendeja exploto en un gran orgasmo que se escucho en todo el departamento. la negra clavo sus uñas en mi espalda. pero su conchita estrangulaba mi verga. sin que le diga nada ella sola se comenzó a mover. buscando mas y mas. Guadalupe: ay dios mío..... que bello es esto mmm.... que rica sensación explotar así . mmm.... la pija le encanto a la negrita. se movía con linda intensidad. teniendo varios orgasmos. mi verga estaba empapada en los jugos de la negrita, al igual que m
Madre e hija cojidas por el mismo hombre
Lo que voy a contar jamás lo contaría personalmente a nadie, ni a mi mejor amiga y ni siquiera a un psicólogo, por eso tome la decisión de escribirlo porque no puedo vivir con esto sin contárselo a alguien. Mi amante Desvirgo a mi hija – fue el hombre que la hizo mujer. Fue el hombre que me rompió la cola. - Esta es mi historia Mi nombre es Silvia tengo 40 años me casé embarazada a los diecisiete, y a los dieciocho ya era madre de una niña - dos años después nacieron mis gemelas. Después de varios años de matrimonio nos separamos – jamás fui infiel mientras estuve casada. – mi ex marido intento en varias ocasiones sodomizarme pero jamás se lo permití cuando me pedía tener sexo anal le decía que eso era para las putas. Soy mexicana de piel blanca, de cadera ancha – siempre me la pase haciendo dietas y ejercicios cuidando la figura – tratando de hacer feliz a mi marido. – Después del divorcio me refugie en mi negocio, rechace cualquier intento de acercamiento de un hombre me sentía herida, lastimada – pase unos meses sin salir de casa hasta que mi amiga Susana me invito a salir y poco a poco fui saliendo de mi encierro por medio de mi amiga conocí a Brandon un afroamericanos de 30 años –amante de la música del jazz y fotógrafo profesional al principio le mentí le dije que era una mujer casada y que no era fácil de llevar a la cama – intentando alejarlo de mi vida. – como muchas veces lo evadía mi amiga Susana era la chaperona para invitarme a salir y me decía necesitas un hombre que te sacuda con algo grande y Brandon lo tiene “estás loca siempre le contestaba “en una ocasión me mostró unas fotografías de Brandon desnudo y llegue a pensar que esas fotografías eran un truco por el tamaño del miembro. - poco a poco me sentí mas en confianza mas desinhibida --Comenzó a pedirme que estuviéramos a solas – yo lo ignoraba – no quería ser una más en su lista pero siempre terminábamos platicando de sexo y yo misma me sorprendía cuando le contestaba -- ¡ay que cochino eres eso no se le hace a una mujer! - – ¡Estás loco como crees es antinatural hacerlo por ahí –antihigiénico –además a de doler bastante! -¡Ay no que asco ha de saber horrible! Llego el día en que nos besamos – quise oponerme – no lo logre pues en el fondo lo deseaba – sentir sus labios me hizo estremecerme - reaccione cuando alzo mi vestido y le pedí de favor saca el dedo de ahí no te da asco y además me lastimas me duele – ya te dije que nunca he hecho el amor por ahí ni con mi marido ni con ningún otro – me estremecí al escuchar sus palabras – tengo un deseo enorme por hacerte la cola tienes unas nalgas preciosas que no me cansaría de morderlas y chuparlas. Me olvidé de todo y comenzamos a salir como pareja por dentro tenía el morbo de ver su pene y comprobar si era verdad el tamaño pero no quería verme como una ofrecida. --Brandon fue el primer hombre en mi vida que me hizo el sexo anal – muchos lo intentaron pero nunca se los permití – entre ellos mi ex marido. - fue mi amiga Susana quien me invito a una fiesta en una finca cuando fui estrenada en el sexo anal - Era la primera vez en muchos años que conocía a mi amiga que aceptaba ir a una de sus fiestas – sabia que en esas fiestas todo estaba permitido – la gran mayoría asistía por placer - Me fui en busca de Brandon y me senté en sus piernas comencé a tallar mi trasero en su pelvis –pero en el fondo estaba preocupada por que se le pudiese ocurrir meterme su pene en la cola a ningún hombre le había permitido hacerlo, pero si se trataba de el estaba dispuesta a dejar que me lo hiciera en ese momento. -alce mi vista solo para encontrarme con la mirada de mi ex marido – quien me miraba fijamente a los ojos no dando crédito a que estuviera en las piernas de otro hombre tallándole el trasero delante de la gente. - –Me tome unas copas de vino y unas cervezas - me levante para ir a la recamara al regresar pase frente a mi ex marido y menee las nalgas con mas cadencia Sentí las manos de Brandon en mis nalgas – de reojo mire a mi ex marido y quise vengarme. -me sentía excitada pero igual me sentía cohibida de que mi ex marido me observara, me di valor, me sirve una copa más y decidí romper la barrera de lo prohibido. --Perdí la moral no me importo en lo mas mínimo que los demás hombres me miraran –Lo escuche decirme – te voy a estrenar la cola y dar el placer que tu cuerpo pide a gritos – me olvide de todos mis miedos - me abrase con fuerza a su cuello – lo bese - y le dije al oído – hazlo tomo uno de sus dedos y lo metió en mi boca – ensalívalo me dijo y después – sentí su dedo hurgar en mi intimidad anal. -mi mente era un caos de sensaciones – sabia que me iba a doler pero lo quería intentar – lo bese con fuerza y le pedí que nos fuéramos a una habitación yo misma me desconocía de mis actos – el vino y las cervezas que había ingerido no me dejaban pensar con claridad. Lo escuche preguntar por vaselina y en ese momento sentí todas las miradas estuve a punto de arrepentirme y salir corriendo pero el me tomo de la cintura y me abrazo, así abrazados nos fuimos a la recamara me sentía entre excitada y sonámbula pero Camine decida a darle mi virginidad anal. Estaba nerviosa debo admitirlo sabia que seria mi primera vez y tenia, miedo, excitación y deseos por probar el sexo anal Me sentía incrédula – no podría creer que estuviera a minutos de ser iniciada en el sexo anal comencé a tallar mis caderas buscando que el reaccionara - me tomo de la cintura y comenzó a acariciarme las nalgas a separarlas buscando mi pequeño orificio. Nos desnudamos lentamente, me coloco boca bajo, sentí sus manos separar mis nalgas y dejo mi ano ante su lengua me lo chupo una y otra vez, hasta dilatarlo, tenia los ojos cerrados y tumbada en cuatro patas sobre la cama con mi trasero al aire y Brandon detrás de mi dándome lengua a mi hoyo sin parar. Fue hacia mi bolsa y busco la vaselina se unto en uno de sus dedos y comenzó a meterlos suavemente buscando no lastimarme - relájate me decía – afloja el cuerpo – tengo que dilatarte no quiero lastimarte y tú me tienes q ayudar. Coloco su cara en mi sexo y comenzó a chupar fue como si recibiera una descarga comencé a moverme a gritar, que por la fuerza como me agite saque el dedo que me tenia clavado en mi cola Comenzó a meterlo nuevamente a moverlo de una lado a otro sintiendo lo estrecho y caliente de mi recto. Ah ya no sigas por favor detente ya no puedo mas - Házmelo o me voy arrepentir de haber venido – tomo la vaselina y se embarro su miembro por completo --despacio – házmelo despacio por favor le dije - lo intento una y otra vez sin lograr vencer la resistencia de mi agujero lo regrese a ver y le mire el pene hinchado que me pareció imposible que lograra entrar sin lastimarme Lo note desesperado, ansioso por estar dentro de mi cola —Tome su camisa y la mordí lo regrese a ver y me tumbe sobre la cama – “hazlo le dije no te detengas solo hazlo si grito - lloro no te detengas solo tómame o me voy a arrepentir de haber venido.” Se puso más vaselina y me afianzo de mis caderas sentí la presión en mi pequeño orificio Cerré mis ojos para ser sincera lance un quejido cuando la cabeza de su pene comenzó a penetrar a vencer la resistencia que ofrecía mi anillo se afianzo de mi cintura con fuerza evitando que me zafara de su pene. Me mordí los labios evitando gritar -llorar - Quiso levantarme – y me afianzo con fuerza - abrí mis ojos y sin decir palabra le hice señas inclinando mi cabeza de que me dolía que me estaba lastimando – salte dame unos segundos le balbuce - – me dio unos segundos me deje caer sobre el colchón respirando con dificultad -me coloque apoyada sobre la cama boca abajo con los pies en el piso completamente doblada en cuatro patas con los senos y mi cara boca abajo - -- le dije que me pusiera mas crema - él se acerco separando mis nalgas me aplico la crema – mordí la camisa con mas fuerza y le dije hazlo – no importa que me lastimes solo hazlo. --se coloco detrás de mi y comenzó a empujar, poco a poco comenzó a penetrarme y por fin logro afianzar la punta en mi abertura anal --arañe el colchón sacudí la cabeza – Comencé a quejarme – tenia los ojos llorosos por el esfuerzo de no gritar – de reprimir el dolor - – hasta que no aguante más y comencé a gritar con fuerza cuando Brandon comenzó a meterme el resto de su pene – me doble por completo – intente levantarme para evitar que me siguiera penetrando sin conseguirlo - me mantuvo firme pegada a su pene. -- se mantuvo quieto, dentro de mi cola no dándome oportunidad de moverme. -- comenzó despacio a moverse, a penetrarme poco a poco comencé a gemir, a rotar las caderas, a menear mi cola al encuentro de su pene – lo hacia suavemente - , fue el momento que el aprovecho para penetrarme por completo. Grite y mordí las sabanas se me rompió una uña por el esfuerzo de sujetar la sabana con fuerza al sentirme completamente penetrada – me doblegue por completo – comencé a decirle ya salte – termina me estas lastimando – por favor salte – siento que me partes – - comenzó con su vaivén de entrar y salir con fuerza, afianzado a mis caderas. -cada vez que me penetraba me empujaba contra el colchón. Lo sentía hasta lo mas hondo de mis intestinos – me saco excremento pero no le importo se limpio con la sabana y siguió penetrándome - Me sentía desfallecida – con mi trasero -desflorado. --perdí el tiempo de cuanto duro pero fue bastante tiempo antes de bañar mis intestinos con su semen para rodarse a un lado bufando agitado sudoroso. -- me puse de pie me temblaban las piernas y el cuarto olía a excremento mire las sabanas manchadas, sucias. – Estuvimos juntos mas de tres horas – intente detenerlo y le dije ya no me lo hagas me lastimas por favor me duele, no logre evitar que lo hiciera y me volvió a penetrar de la cola por segunda vez en mi vida – cuantas veces me lo hizo perdí la cuenta termine con el cola llena semen. --entre los muslos de mis piernas y en las sabanas había excremento apenas podía Caminar – me trajo papel y jabón para que me limpiara – cuando cruzamos el patio sentí las miradas de morbo de varios hombres. Al otro día no podía levantarme de la cama por el dolor que sentía en mi cadera y en mis piernas me dolía horrible mi ano compre una pomada de vitacilina y me puse fomentos de agua caliente para mitigar un poco el ardor y el dolor que sentía cuando iba al baño. Esa primera vez jamás la olvide quedo grabada en mi mente fue un nuevo despertar en mi vida sexual. Sabía que había sido una experiencia que sería difícil de olvidar. cuando descubrí la relación con mi hija reaccione con violencia, le grite lo corrí de la casa lo arañe – me sentí traicionada y me deje caer nuevamente abatida pensé que – había cometido un error al permitirle el paso a mi propia casa - pero cuando mi hija me confesó que se sentía atraída por el – que mis gritos y mis gemidos cuando él me hacía el amor habían despertado en ella el deseo por el sexo por sentirse mujer - me escandalice al escuchar a mi propia hija decirme que deseaba entregarse a Brandon que deseaba que él fuera su primer hombre - pensé que esto no podía estar pasando pero mire en sus ojos el deseo y la decisión por sentirse mujer con él y la apoye – ese es nuestro secreto que jamás me atrevería revelar – la desfloro oral –vaginal y anal tal y como lo hizo conmigo He violado una regla fundamental, he cometido tal vez un gran pecado que quizás sea algo imperdonable pero no me arrepiento y volvería a darle mi apoyo para hacerlo. Pero esa es otra historia.
Escapada a la montaña con mi madre IV
Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...
Inercambio de pareja real
Tenemos 23 años yo y mi pareja 34. Romina así se llama ella. Yo Fernando. Yo estudiaba en La Plata. Ella era separada. A pesar de sus años, y de haber tenido 2 hijos se conservaba muy bien. Linda cola y muy buenas tetas. Teníamos muy buen sexo juntos. A pesar de la diferencia de edad, nos gustaba experimentar. Yo tenía la fantasía de verla a ella con otra mujer cosa que ella no le gustaba demasiado, ya que el juego significaría que yo participara también. Su ex pareja estaba en pareja nuevamente hacía tiempo. Y ella me confiesa que le daba mucho morbo verlo a él con otra. Que si a mí me parecía lo hablaría con él. Roberto se llama. Yo acepto. Ella habla con él y lo convence. El problema era convencerla a ella. Pasados unos días él nos avisa que ella acepta, pero que no iba a ver contacto con la otra pareja, pero que todo podía pasar. Yo no la conocía personalmente, Gisele se llamaba, tenía 28 años, pero había visto fotos y me volvía loco. Romina lo sabía y no le gustaba ni medio. Yo la provocaba diciéndole que cuando viera el tamaño de mi miembro se enloquecía. Quedamos en juntarnos en un bar, para que sea más distendido y que luego iríamos a la casa de ellos, ya que no tenían hijos. Romina se puso un vestido al cuerpo color rojo, con una ropa interior de encaje del mismo color. Sabía que me volvía loco verla vestida así. Yo me fui de jean justado color azul oscuro y camisa blanca. Cuando llegamos al bar, ellos ya estaban, Gisele bestia un minishort de jean y una camisa blanca atada al medio con una botas bucaneras. Él fue de jean y camisa como yo. Charlamos un rato, Romina no paraba de tocarme bajo la mesa, mientras tomábamos unas cervezas, Yo trataba de disimular, pero me ir imposible. Gisele estaba más tímida. Era Roberto el que la mimaba, ya que ella no terminaba de soltarse. En un momento cada pareja estábamos cada uno en la nuestra besándonos y mimándonos disimuladamente. Pasadas unas tres horas, pagamos la cuanta y nos dirigimos a la casa de Gisel. Al llegar nos invitan a sentarnos en el living y nos ofrecen algo de tomar. Pedimos unas cervezas. Se dirigen a la cocina. Inmediatamente Romina se sienta arriba mío y comienza besarme. Yo me sorprendo pero estaba demasiado caliente con la situación para dar muchas vueltas, le bajo los breteles del vestido y comienzo a comerle las tetas desesperadamente. Pasados unos minutos llegar Roberto y Gisele que se sorprenden ante la situación. Romina inmediatamente se sube el vestido y se acomoda al lado mío. Gisele se sonroja ante la situación incómoda. Al decir verdad ninguno habíamos pasado por una situación similar por lo que no sabíamos bien cómo actuar. Romina le pide a Gisele que la acompañe al baño Esta acepta y se va con ella. Quedamos Roberto y yo quien me pregunta si era mi primera experiencia así en público a lo que le digo que sí, Pero que me daba mucho morbo. Pasados unos minutos vuelven las chicas de la mano, Cosa que nos sorprende a Roberto y a mí. Frente a nosotros Romina besa suavemente en los labios a Gisele y comienza a sacarle la camisa. Gisele por su parte le baja el vestido quedando ambas en ropa interior. Roberto se levanta y se pone por detrás de Gisele. Yo me quedo quieto observando la escena. Claramente lo improvisaron juntas en el baño. Gisele dándole la espalda da vuelta la cabeza besando a Roberto. Este le desabrocha el jean y se lo baja. Gisele al mismo tiempo termina de desnudar a Romina y ella hace lo mismo. Romina se acerca a mí. Desabrochando mi pantalón que está a punto de reventar y comienza chuparme la pija como nunca. Gisele se arrodilla frente a Roberto que ya estaba desnudo y comienza a hacer lo mismo. Estuvimos así un rato, las tetas de Gisel se veían deliciosas y su cola la tenía muy dura. Romina me pide que desnude y que me acueste en el sillón. Esta se sienta sobre mi cara y hacemos un caliente 69. Mientras Roberto pone en cuatro sobre el sillón Gisele y le chupa la almeja unos minutos hasta que se para y le comienza a dar duro. Romina al ver esto detiene su chupada, y se sienta sobre mi pene dándome la espalda para observar la escena que le estaba dando su ex, Estaba descontrolada, cabalgaba fuertemente sobre mi pija y yo le apretaba fuertemente los pechos. Gemía como una puta en selo. Gisele era más tímida pero disfrutaba la embestida que le pegaba Roberto. Romina acaba pasados unos minutos con un fuerte orgasmo que moja mis piernas. Yo sigo bien a pesar de estar súper caliente. Se da vuelta y me pide al oído que me acerque a Gisele de frente y que le bese. Que si no me molestaba ella haría lo mismo con Roberto. Sorprendido acepto y me acerco a Gisele. Esta se sorprende al verme y corre la boca. Yo ni lerdo ni perezoso le beso el cuello y comienzo a acariciarle los pechos. Al comienzo se niega pero, pasados unos segundos toma mi pija con una mano y comienza masturbarme. Pide chuparla, por lo que le doy el gusto al instante. Roberto a esta altura ya está con Romina de frente a Romina que le está chupando la pija enloquecida. Gissele se detiene conmigo y al ver a su marido se dirige a él a chuparle la pija junto a romina. Yo observo unos segundos y me propongo a hacerme de ese culo hermoso que me estaba llamando. Me pongo detrás de Gisel y abro sus nalgas y comienzo a chuparle su agujerito que se veía hermoso. Romina al ver esto agarra mi cabeza y ensarta un beso profundo y me dice rómpele el culo que por lo que nunca probo el sexo anal. Yo me dispongo a chuparle bien el culito metiendo primero un dedo y después dos mientas con la otra mano acaricio su clítoris, a ella parece gustarle. Romina lleva a Roberto al sillón montándose de espalada a el observando mi tarea. Gisele está en cuatro patas en medio de la sala mientas yo le como el culito. Pasados unos minutos se da vuelta. Y me dice despacio que nuca lo he hecho. Dicho esto me ensalivo un poco la pija comienzo despacio a introducir mi pene en ese culito que tanto había deseado. Al principio me cuesta y ella le duele, pero le gusta y empiezo a acelerar mis embestidas. Ella me pide más y más. Me doy vuelta y Romina acaba junto a Roberto. Yo sigo con mi tarea de desflorar ese regalo que Gisel me estaba dando. Romina se acerca a la cara de romina y la besa. Abriéndose piernas frente a ella masturbándose. Yo no salía de mi asombro. Gisele ayuda con la tarea primero con sus manos y luego comienza a darle sexo oral. Yo no aguanto más y acabado dentro del culito de Gisele. Roberto permanece en el sillón fumando un cigarrillo. Me ofrece uno y me siento a observar a escena que siempre fantaseé. Gisele se levanta y se sienta sobre la cara de romina y culminan en un explosivo 69. Luego de 10 minutos acaban como 2 veces y se levantan observándonos a ambos con las pijas paradas nuevamente esperando ansiosas un poco más. Ambas sobre los penes que les corresponden haciéndonos acabar pasados unos minutos de puro placer.
terapia de pareja
Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.








