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Fotos, gifs y packs de Fotografia subidos por la comunidad.

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Jjosepp17Lv1· hace 1987 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana 2

Después de haber encontrado el pack de mi hermana, de pensarlo y ayudándome de sus consejos esto fue lo que pasó. En día de ayer llegué a casa un poco más calmado, ya habiendo pensado un poco más las cosas y con los consejos que algunos de ustedes me dieron. Antes de dirigirme hacia casa, pase a un local de lencería, con un poco de pena me pare frente al mostrador de ropa para mujer, mire algunas tangas e imaginando que talla debería ser mi hermana tome seis piezas que a mi gusto eran bonitas, dos eran en color blanco, uno color durazno, gris, negro y un rosa. Al llegar a casa mi madre estaba arreglando el pequeño huerto que tenemos, mi hermana me dijo. Ya está la comida, si quieres ve a dejar tus cosas y ya te sirvo de comer. Me asome a mi madre, volteé hacia a mi hermana y le dije. Ven Mientras caminaba hacia mi habitación. Heche mi mochila en mi cama y mientras sacaba la bolsa donde llevaba las tangas le dije. Tiras esa chingadera que ayer tenías puesta, que tú no eres ninguna puta como para que cualquier wey te esté regalando calzones y mucho menos tangas. Ella me quedo mirando. Sabes que no estoy en contra de que uses la ropa que tú quieras usar, pero como te acabo de decir, tu no eres ninguna puta para que te estén regalando calzones, o si lo eres. No. me contesto ella con voz baja. Dime, por qué lo hiciste. solo se quedó agachado sin decir nada. me senté en la cama y tomándola de la cintura hice que se sentará en mi pierna derecha. Mira, yo entiendo que ya no eres una niña, ya eres una mujercita que cómo es normal, ya estás en edad de empezar a querer macho, es completamente normal, por qué crees que hay muchas que ni siquiera terminan las escuela o salen embarazadas, pero tú no eres como cualquiera ¿o si? Moviendo la cabeza dijo, no. De cualquier cosa, sabes que puedes confiar en mí, sabes que yo no te voy a regañar por nada, al contrario, te voy a dar un consejo o te voy a ayudar a encontrar una solución a tus dudas, pero necesito que me tengas la confianza y me digas esas dudas. Después de insistir con el tema, por fin dijo. Esta bien, te voy a decir. Es que, si me he sentido curiosa con esas cosas. ¿Pero por qué?  le pregunté. Es que... No se, me entró curiosidad de saber cómo se siente tener sexo, es que unas de mis amigas ya lo hicieron con sus novios y una de ellas ya se fue a vivir con su novio y pues me he sentido muy mojada, creo que si quiero macho. Ya lo esperaba, solo necesitaba esa confirmación, lo tome como algo natural, tome su mano, en ese momento escuchamos a mi madre entrar, y le dije a mi hermana, ahorita seguimos hablando y nos fuimos a comer. por la tarde-noche entre a su habitación mientras que mi madre preparaba una pequeña fogata para poner a calentar agua para bañarnos. Bueno, quedamos en que me decías que quieres macho. La solución que tengo por el momento es que te comprare un consolador, así te relajaras y calmarse tu apetito sexual, igual si quieres te compro un vibrador pero quiero, necesito que me tengas confíanza, no puedes exponerte a qué te suceda algo por estar publicando fotografías desnuda, ni que fueras una prostituta mostrando tu cuerpo para ver quién te compra. ¿Me entiendes que así como me he encargado de que no les falte para comer y vestir también me hago cargo de tu seguridad, pero también de otras necesidades? Con la cabeza asintió. Bueno, entonces mañana saliendo del trabajo me acompañas a qué te compres eso, así compramos uno que a ti te guste y después vemos que sucede. Al día siguiente fuimos a una sexshop y compramos el consolador, después fuimos a un motel para ayudarla a desvirgarse sin temor a que dejará manchas en sus sábanas y mi madre se diera cuenta. La verdad es que está primera vez le tuve que ayudar ya que temia lastimarse con aquel pene de silicona en forma de pene de 19 centímetros y con formas de testículos es su base.

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Jjosepp17Lv1· hace 1989 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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MmowshaLv1· hace 2003 dRelatos

Madre e hija cojidas por el mismo hombre

Lo que voy a contar jamás lo contaría personalmente a nadie, ni a mi mejor amiga y ni siquiera a un psicólogo, por eso tome la decisión de escribirlo porque no puedo vivir con esto sin contárselo a alguien. Mi amante Desvirgo a mi hija – fue el hombre que la hizo mujer. Fue el hombre que me rompió la cola. - Esta es mi historia Mi nombre es Silvia tengo 40 años me casé embarazada a los diecisiete, y a los dieciocho ya era madre de una niña - dos años después nacieron mis gemelas. Después de varios años de matrimonio nos separamos – jamás fui infiel mientras estuve casada. – mi ex marido intento en varias ocasiones sodomizarme pero jamás se lo permití cuando me pedía tener sexo anal le decía que eso era para las putas. Soy mexicana de piel blanca, de cadera ancha – siempre me la pase haciendo dietas y ejercicios cuidando la figura – tratando de hacer feliz a mi marido. – Después del divorcio me refugie en mi negocio, rechace cualquier intento de acercamiento de un hombre me sentía herida, lastimada – pase unos meses sin salir de casa hasta que mi amiga Susana me invito a salir y poco a poco fui saliendo de mi encierro por medio de mi amiga conocí a Brandon un afroamericanos de 30 años –amante de la música del jazz y fotógrafo profesional al principio le mentí le dije que era una mujer casada y que no era fácil de llevar a la cama – intentando alejarlo de mi vida. – como muchas veces lo evadía mi amiga Susana era la chaperona para invitarme a salir y me decía necesitas un hombre que te sacuda con algo grande y Brandon lo tiene “estás loca siempre le contestaba “en una ocasión me mostró unas fotografías de Brandon desnudo y llegue a pensar que esas fotografías eran un truco por el tamaño del miembro. - poco a poco me sentí mas en confianza mas desinhibida --Comenzó a pedirme que estuviéramos a solas – yo lo ignoraba – no quería ser una más en su lista pero siempre terminábamos platicando de sexo y yo misma me sorprendía cuando le contestaba -- ¡ay que cochino eres eso no se le hace a una mujer! - – ¡Estás loco como crees es antinatural hacerlo por ahí –antihigiénico –además a de doler bastante! -¡Ay no que asco ha de saber horrible! Llego el día en que nos besamos – quise oponerme – no lo logre pues en el fondo lo deseaba – sentir sus labios me hizo estremecerme - reaccione cuando alzo mi vestido y le pedí de favor saca el dedo de ahí no te da asco y además me lastimas me duele – ya te dije que nunca he hecho el amor por ahí ni con mi marido ni con ningún otro – me estremecí al escuchar sus palabras – tengo un deseo enorme por hacerte la cola tienes unas nalgas preciosas que no me cansaría de morderlas y chuparlas. Me olvidé de todo y comenzamos a salir como pareja por dentro tenía el morbo de ver su pene y comprobar si era verdad el tamaño pero no quería verme como una ofrecida. --Brandon fue el primer hombre en mi vida que me hizo el sexo anal – muchos lo intentaron pero nunca se los permití – entre ellos mi ex marido. - fue mi amiga Susana quien me invito a una fiesta en una finca cuando fui estrenada en el sexo anal - Era la primera vez en muchos años que conocía a mi amiga que aceptaba ir a una de sus fiestas – sabia que en esas fiestas todo estaba permitido – la gran mayoría asistía por placer - Me fui en busca de Brandon y me senté en sus piernas comencé a tallar mi trasero en su pelvis –pero en el fondo estaba preocupada por que se le pudiese ocurrir meterme su pene en la cola a ningún hombre le había permitido hacerlo, pero si se trataba de el estaba dispuesta a dejar que me lo hiciera en ese momento. -alce mi vista solo para encontrarme con la mirada de mi ex marido – quien me miraba fijamente a los ojos no dando crédito a que estuviera en las piernas de otro hombre tallándole el trasero delante de la gente. - –Me tome unas copas de vino y unas cervezas - me levante para ir a la recamara al regresar pase frente a mi ex marido y menee las nalgas con mas cadencia Sentí las manos de Brandon en mis nalgas – de reojo mire a mi ex marido y quise vengarme. -me sentía excitada pero igual me sentía cohibida de que mi ex marido me observara, me di valor, me sirve una copa más y decidí romper la barrera de lo prohibido. --Perdí la moral no me importo en lo mas mínimo que los demás hombres me miraran –Lo escuche decirme – te voy a estrenar la cola y dar el placer que tu cuerpo pide a gritos – me olvide de todos mis miedos - me abrase con fuerza a su cuello – lo bese - y le dije al oído – hazlo tomo uno de sus dedos y lo metió en mi boca – ensalívalo me dijo y después – sentí su dedo hurgar en mi intimidad anal. -mi mente era un caos de sensaciones – sabia que me iba a doler pero lo quería intentar – lo bese con fuerza y le pedí que nos fuéramos a una habitación yo misma me desconocía de mis actos – el vino y las cervezas que había ingerido no me dejaban pensar con claridad. Lo escuche preguntar por vaselina y en ese momento sentí todas las miradas estuve a punto de arrepentirme y salir corriendo pero el me tomo de la cintura y me abrazo, así abrazados nos fuimos a la recamara me sentía entre excitada y sonámbula pero Camine decida a darle mi virginidad anal. Estaba nerviosa debo admitirlo sabia que seria mi primera vez y tenia, miedo, excitación y deseos por probar el sexo anal Me sentía incrédula – no podría creer que estuviera a minutos de ser iniciada en el sexo anal comencé a tallar mis caderas buscando que el reaccionara - me tomo de la cintura y comenzó a acariciarme las nalgas a separarlas buscando mi pequeño orificio. Nos desnudamos lentamente, me coloco boca bajo, sentí sus manos separar mis nalgas y dejo mi ano ante su lengua me lo chupo una y otra vez, hasta dilatarlo, tenia los ojos cerrados y tumbada en cuatro patas sobre la cama con mi trasero al aire y Brandon detrás de mi dándome lengua a mi hoyo sin parar. Fue hacia mi bolsa y busco la vaselina se unto en uno de sus dedos y comenzó a meterlos suavemente buscando no lastimarme - relájate me decía – afloja el cuerpo – tengo que dilatarte no quiero lastimarte y tú me tienes q ayudar. Coloco su cara en mi sexo y comenzó a chupar fue como si recibiera una descarga comencé a moverme a gritar, que por la fuerza como me agite saque el dedo que me tenia clavado en mi cola Comenzó a meterlo nuevamente a moverlo de una lado a otro sintiendo lo estrecho y caliente de mi recto. Ah ya no sigas por favor detente ya no puedo mas - Házmelo o me voy arrepentir de haber venido – tomo la vaselina y se embarro su miembro por completo --despacio – házmelo despacio por favor le dije - lo intento una y otra vez sin lograr vencer la resistencia de mi agujero lo regrese a ver y le mire el pene hinchado que me pareció imposible que lograra entrar sin lastimarme Lo note desesperado, ansioso por estar dentro de mi cola —Tome su camisa y la mordí lo regrese a ver y me tumbe sobre la cama – “hazlo le dije no te detengas solo hazlo si grito - lloro no te detengas solo tómame o me voy a arrepentir de haber venido.” Se puso más vaselina y me afianzo de mis caderas sentí la presión en mi pequeño orificio Cerré mis ojos para ser sincera lance un quejido cuando la cabeza de su pene comenzó a penetrar a vencer la resistencia que ofrecía mi anillo se afianzo de mi cintura con fuerza evitando que me zafara de su pene. Me mordí los labios evitando gritar -llorar - Quiso levantarme – y me afianzo con fuerza - abrí mis ojos y sin decir palabra le hice señas inclinando mi cabeza de que me dolía que me estaba lastimando – salte dame unos segundos le balbuce - – me dio unos segundos me deje caer sobre el colchón respirando con dificultad -me coloque apoyada sobre la cama boca abajo con los pies en el piso completamente doblada en cuatro patas con los senos y mi cara boca abajo - -- le dije que me pusiera mas crema - él se acerco separando mis nalgas me aplico la crema – mordí la camisa con mas fuerza y le dije hazlo – no importa que me lastimes solo hazlo. --se coloco detrás de mi y comenzó a empujar, poco a poco comenzó a penetrarme y por fin logro afianzar la punta en mi abertura anal --arañe el colchón sacudí la cabeza – Comencé a quejarme – tenia los ojos llorosos por el esfuerzo de no gritar – de reprimir el dolor - – hasta que no aguante más y comencé a gritar con fuerza cuando Brandon comenzó a meterme el resto de su pene – me doble por completo – intente levantarme para evitar que me siguiera penetrando sin conseguirlo - me mantuvo firme pegada a su pene. -- se mantuvo quieto, dentro de mi cola no dándome oportunidad de moverme. -- comenzó despacio a moverse, a penetrarme poco a poco comencé a gemir, a rotar las caderas, a menear mi cola al encuentro de su pene – lo hacia suavemente - , fue el momento que el aprovecho para penetrarme por completo. Grite y mordí las sabanas se me rompió una uña por el esfuerzo de sujetar la sabana con fuerza al sentirme completamente penetrada – me doblegue por completo – comencé a decirle ya salte – termina me estas lastimando – por favor salte – siento que me partes – - comenzó con su vaivén de entrar y salir con fuerza, afianzado a mis caderas. -cada vez que me penetraba me empujaba contra el colchón. Lo sentía hasta lo mas hondo de mis intestinos – me saco excremento pero no le importo se limpio con la sabana y siguió penetrándome - Me sentía desfallecida – con mi trasero -desflorado. --perdí el tiempo de cuanto duro pero fue bastante tiempo antes de bañar mis intestinos con su semen para rodarse a un lado bufando agitado sudoroso. -- me puse de pie me temblaban las piernas y el cuarto olía a excremento mire las sabanas manchadas, sucias. – Estuvimos juntos mas de tres horas – intente detenerlo y le dije ya no me lo hagas me lastimas por favor me duele, no logre evitar que lo hiciera y me volvió a penetrar de la cola por segunda vez en mi vida – cuantas veces me lo hizo perdí la cuenta termine con el cola llena semen. --entre los muslos de mis piernas y en las sabanas había excremento apenas podía Caminar – me trajo papel y jabón para que me limpiara – cuando cruzamos el patio sentí las miradas de morbo de varios hombres. Al otro día no podía levantarme de la cama por el dolor que sentía en mi cadera y en mis piernas me dolía horrible mi ano compre una pomada de vitacilina y me puse fomentos de agua caliente para mitigar un poco el ardor y el dolor que sentía cuando iba al baño. Esa primera vez jamás la olvide quedo grabada en mi mente fue un nuevo despertar en mi vida sexual. Sabía que había sido una experiencia que sería difícil de olvidar. cuando descubrí la relación con mi hija reaccione con violencia, le grite lo corrí de la casa lo arañe – me sentí traicionada y me deje caer nuevamente abatida pensé que – había cometido un error al permitirle el paso a mi propia casa - pero cuando mi hija me confesó que se sentía atraída por el – que mis gritos y mis gemidos cuando él me hacía el amor habían despertado en ella el deseo por el sexo por sentirse mujer - me escandalice al escuchar a mi propia hija decirme que deseaba entregarse a Brandon que deseaba que él fuera su primer hombre - pensé que esto no podía estar pasando pero mire en sus ojos el deseo y la decisión por sentirse mujer con él y la apoye – ese es nuestro secreto que jamás me atrevería revelar – la desfloro oral –vaginal y anal tal y como lo hizo conmigo He violado una regla fundamental, he cometido tal vez un gran pecado que quizás sea algo imperdonable pero no me arrepiento y volvería a darle mi apoyo para hacerlo. Pero esa es otra historia.

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MmowshaLv1· hace 2007 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2008 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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CcristhianpauloLv1· hace 2022 dRelatos

Mi Nuera C7

El sábado Nuria no paró de ver una y otra vez las fotos y videos que su suegro había grabado la noche anterior, el primer plano de ella mirando a su suegro con cara de niña sonriente y con el rostro cubierto de esperma la había sorprendido y acalorado muchísimo. ¿Qué pensaría él al ver esa foto, le gustaría y se pondría tan caliente como ella, o simplemente pensaría que es una chica facilona?  – Espero que le guste, Pensaba. A mí me excita verme cubierta por su semen Después miró el video en el que le hacia la mamada y se sorprendía a si misma al ver como la polla de su suegro entraba y salía de su boca sin parar. Nunca antes había disfrutado haciendo una mamada, a su exmarido se las hacía por obligación, pero esta vez lo había disfrutado ella, había sentido una sensación extraña y placentera al ver como su suegro se dejaba hacer y al mismo tiempo sujetaba su coleta con fuerza para que no se retirase.-Eso es porque le gustaba como se la chupaba- pensaba satisfecha. Y cuando tuvo el glande de él en la entrada de su vagina. ¡Dios! ¡Daría cualquier cosa por tenerlo otra vez ahí! Sentir esa cabeza gorda y dura rozando sus paredes vaginales al moverse.  Solo de pensarlo sentía como su sexo se lubricaba, notaba como el flujo descendía y empapaba sus braguitas. N.- ¡Dios! No puedo más, necesito tocarme. Metió la mano bajo la braguita y sus dedos comenzaron un febril movimiento. Rápidamente miró otro video, éste era el que grabó ella cuando Javier penetraba su ano y su vagina con los dedos. -¡Uff que placer! Nunca hubiera imaginado que pudiera sentir tanto placer. ¡Y eso que eran dos dedos! ¿Qué podría sentir si en lugar de dos dedos la hubiesen penetrado dos pollas? Prefería no pensarlo, eso era antinatural. ¡Pero había sentido tanto placer! - Mientras pensaba esto sus dedos estaban follando su coño violentamente. -Como le gustaría tener a Javier allí para que volviese a tocarla, siiii, sus dedos eran más gruesos que los de ella, se ajustaban más a sus paredes vaginales y a su esfínter anal-  Al pensar esto tuvo un acto reflejo y llevó uno de sus dedos a la entrada de su ano. -¿Me dolerá? Pensó- Pero sin dudarlo apoyó la yema del dedo sobre el esfínter anal y presionó despacio, vio como este cedía y la punta del dedo desaparecía dentro, entonces siguió presionando hasta que el dedo desapareció en su totalidad dentro de su ano, sentía la presión del esfínter sobre su dedo.-¿Sería esto lo que sentía su suegro? ¿Qué sentiría si fuese una verga? – Ufff, estaba muy caliente, su dedo penetraba con fuerza el ano mientras con la otra mano acariciaba el clítoris.- ¡Joder, voy a correrme ya! Pensaba. Sin capacidad para controlarse aceleró el movimiento de sus dedos y apretó con fuerza sus piernas cerrándolas intentado evitar que sus dedos saliesen de ese bendito lugar que le daba tanto placer. N.- Siiii, Uffffff. ¡Que bueno! Se dejó caer relajada y pensando en el viaje que le había prometido Javier. Iba a decirle que se olvidase de lo que le comentó el viernes en lo referente a los límites, necesitaba sentirle dentro y si él no lo intentaba se lo pediría ella, quería que se la follase si o si, lo deseaba más que nada. El martes Javier quedó con ella para comprar la ropa, fueron a un centro comercial y en esta ocasión fue él quien llevó la iniciativa, eligió un montón de ropa sin dejar que ella opinase. Nuria estaba emocionada, hacía mucho tiempo que no se compraba tanta ropa.  Él la acompañó al probador y se quedó fuera. N.- ¡Pasa dentro tonto! – Le dijo sonriendo. Javier entró y se sentó en la silla del probador, ella comenzó a desnudarse, al hacerlo Javier no podía quitar la vista de ese monumental cuerpazo, sus pechos erguidos con los pezones en punta, su culo respingón, sus caderas anchas y torneadas. -¿Cómo podía tener la suerte de tener a esa pedazo de mujer delante? Se preguntaba.- Nuria reía al verle y movía sus caderas de forma picarona.   N.- Deja de babear. ¡Tonto! Jajaja. Nuria comenzó a probarse la ropa, se ponía un conjunto y miraba esperando su aprobación, cuando él decía que si ella lo apartaba y repetía la operación, al final había seleccionado un vestido de gasa ligero cortito de color blanco, un vestido rojo largo y ajustado con un gran escote en uve, unos shorts vaqueros, una blusa negra transparente, una camiseta blanca ceñida, dos bikinis con braguita brasileña, un tanga y un juego de lencería erótica negro. N.- Ufff, esta es mucha ropa. J.- No importa, te la mereces, además, nadie la va a lucir mejor que tu. Ella se acercó y le besó en los labios, después se puso de rodillas y comenzó a desabrocharle el pantalón. Javier intentó pararla, pero ella no lo permitió. J.- No, no te compro la ropa para que hagas esto. N.- Shhhh- dijo ella llevándose el dedo a los labios- Yo tampoco lo hago porque me la compres, lo hago porque lo deseo. Dicho esto, bajó el pantalón y el bóxer y rodeó la verga con la mano sacudiéndola hasta conseguir su máxima erección, a continuación se la metió en la boca y comenzó a chuparla sin parar, en su boca entraba y salía la polla de Javier una y otra vez, en ocasiones paraba, pasaba la lengua a lo largo del tronco hasta llegar a los huevos y allí se detenía chupándolos despacio y metiéndolos en la boca, después volvía a pasar la lengua hasta llegar al capullo y se lo tragaba desapareciendo entre sus labios. N.- ¿No vas a grabarlo? Javier sacó el móvil y comenzó a grabar la monumental mamada que le estaba dando su nuera. Seguía sin poder creerlo, ahí tenia a esa belleza de rodillas moviendo su cabeza adelante y atrás mientras devoraba su polla sin parar. Ella mientras, chupaba y de vez en cuando miraba hacia arriba sonriendo para comprobar que seguía grabado. Entonces Nuria cogió la mano de Javier y la llevó a su pelo, quería que cogiera la coleta como había hecho la noche del viernes. Él así lo hizo, cogió la coleta de su nuera y tiró con fuerza sujetando su cabeza mientras empujaba con las caderas hacia adelante y clavaba la polla en su boca. Esto excitó a Nuria y aceleró su mamada, sus labios envolvían la polla de Javier mientras su lengua jugaba con el glande.  Él notó que iba a correrse e intentó retirarse para hacerlo fuera, Nuria sacudió la cabeza negativamente y siguió chupando sin parar, estaba deseando sentir como el líquido espeso y caliente de su suegro inundaba su boca, quería probar su sabor, entonces llegó la primera descarga y notó como un chorro de rico esperma salía con fuerza del pene golpeando su paladar e inundando su boca, al recibirlo siguió sacudiendo la verga con la mano hasta obtener una nueva descarga. – Siiiii, Ummmm, ¡Que rica!- Pensó- ¡Que ganas tenía de recibirla en mi boca!- Nuria siguió chupando hasta extraer el poco semen que aún seguía saliendo, después miró hacia arriba sonriendo y pasando la lengua por el glande recogiendo las últimas gotas. N.- Ohh me encanta el sabor de tu leche...te gusto? J.- No tengo palabras, ha sido espectacular. Recogieron la ropa y se marcharon, ahora había que preparar las maletas para el viaje. ________________________________ El miércoles por la mañana Javier pasó a recoger a Nuria y se fueron al aeropuerto, ella llevaba un short pequeño muy ajustado que definía perfectamente sus curvas, una camiseta blanca muy ceñida con un gran escote que marcaba claramente las redondas y voluminosas tetas y el pelo recogido en una coleta, como a él le gustaba. Todo el mundo la miraba al pasar y ella se sentía orgullosa, hacía mucho tiempo que no se sentía tan deseada. J.- Estás causando sensación, alguno se va a romper el cuello al volverse para mirarte. Ella le cogió del brazo diciendo. N.- Si, ellos pueden mirar, pero el único que va a tocarme eres tú. Cuando llegaron a su destino, Nuria se llevó una grata satisfacción, el Hotel era de lujo y estaba frente al mar, en la recepción Javier pidió una habitación doble con dos camas, pero ella le rectificó y dijo que querían cama matrimonial. Javier la miró sorprendido y ella sonrió pícaramente augurándole las expectativas que se le presentaban. Subieron a la habitación, deshicieron las maletas y bajaron a la piscina, por la noche fueron a un restaurante próximo donde tomaron unos vinos y picotearon algo, después decidieron ir a dormir porque estaban cansados del viaje. Cuando llegaron a la habitación Javier vio como Nuria se desnudaba y se ponía el picardías transparente negro de encaje que él la había regalado hacia dos semanas, solo que en esta ocasión no usaba sujetador, liguero ni medias, solo el diminuto tanga que apenas tapaba su sexo. N.- ¿Así estoy bien? Javier la miraba absorto contemplando esos senos que el picardías era incapaz de tapar y que salían por el escote dejando ver parte de las areolas, sus largas y esbeltas piernas terminaban en un pequeño triangulo negro de tela que, al ser transparente, marcaba la vulva dejando adivinar unos labios hinchados. J.- Estas como siempre, espectacular. Al oírlo, Nuria sonrió y se quitó el tanga diciendo. –Creo que esto me va a sobrar- y a continuación se metió en la cama. Javier se puso un pijama corto y ancho que no podía ocultar la erección que tenía en ese momento y se metió en la cama igualmente. Nuria esperó alguna reacción de él, pero al ver que no hacía nada, se puso de espaldas y aproximó su trasero hasta rozar la mano de su suegro. Javier al notarlo comenzó a moverla casi imperceptiblemente acariciando las nalgas que tenía a su alcance. No sabía cómo actuar, siempre habían comenzado sus noches tomando fotografías y después todo surgía con naturalidad, pero ahora estaban en la cama y él no quería precipitarse, ella había dejado claro la noche anterior que no debían rebasar ciertos límites, así que estaba indeciso y eso le impedía actuar como lo hubiese hecho en otras circunstancias. Entonces ella cogió el brazo de su suegro y lo pasó por su cintura dejando la mano entre sus tetas, después movió sus caderas hasta dejar acoplado su culo a la pelvis de su suegro.  Ahora Javier tenía su pene pegado a las nalgas de Nuria y su mano estaba acariciando los senos de su nuera, la metió bajo el picardías y sus dedos empezaron a jugar con los pezones, primero acariciándolos con suavidad y después apretándolos ligeramente, ella reaccionó de inmediato con un leve jadeo, entonces los pellizcó con más fuerza, lo que hizo que su nuera volviese la cara para mirarle diciendo que le gustaba.- Sigue, me gusta como me tocas- Él continuo pellizcándolos al tiempo que colocaba el pene entre los glúteos de su nuera, ella se movió ligeramente hasta permitir que se acoplasen perfectamente y entonces comenzó a moverlos arriba y abajo haciendo que la verga se deslizase entre ellos una y otra vez. N.- ¿Te gusta mi amor? Era la primera vez que su nuera le llamaba así, Javier respondió que si y empujó sus caderas hacia adelante para frotar con más fuerza su pene contra ese maravilloso culo, notaba como su polla estaba completamente hinchada y necesitaba algo más, estaba bien que ella le masturbara con sus nalgas, pero necesitaba más, necesitaba meterla en lo más profundo de su sexo, deseaba follársela fuera como fuera, aunque ella no quisiera, necesitaba sentir en su polla el calor y la humedad del sexo de su nuera. Nuria mientras, movía sus caderas arriba y abajo notando como el pene de Javier se deslizaba entre sus glúteos, la gustaba sentir como esa polla hinchada se frotaba contra ella, pero eso no le valía, deseaba tenerla dentro, esperaba que él la cogiera por la fuerza si era necesario y la penetrara, había cometido la equivocación de ponerle limites, pero esperaba que su suegro no hiciese caso y la tomase a la fuerza, deseaba ser follada más que nada en el mundo, hacia tanto que no sentía una verga en su interior, la sensación del viernes al tener el glande en la entrada de su húmeda vagina había sido deliciosa, pero esta vez quería más, la quería entera dentro. -¡Cómo deseaba ser follada! ¡Anhelaba que la tomase de forma salvaje, violenta si fuera preciso!- No podía creerlo, siempre pensó en e

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CcristhianpauloLv1· hace 2022 dRelatos

Mi Nuera C6

Nuria se quedó sorprendida pero al mismo tiempo excitada. Pensó – Si graba un video me pedirá que haga algo con ella- Casi sin darse cuenta había comenzado a mover su mano y estaba pajeando a su suegro mientras él grababa.  Javier miraba atento a través del móvil, no quería perderse ni un detalle, entonces se aproximó un poco dejando su verga junto a la boca de su nuera, ahora quería que fuese ella quien tomase la iniciativa.  Nuria levantó la vista y miró a Javier, esperaba que diese su autorización pero no decía nada, mientras, ella seguía pajeándole cada vez con más rapidez, su mano subía y bajaba a lo largo de la polla y veía como el glande hinchado casi golpeaba su boca, fruto de la desesperación y de la calentura que tenia, la abrió y metió la verga entre sus labios. –Da igual lo que piense, necesito tenerlo en la boca ya, pensó- comenzó a pasar su lengua al tiempo que con los labios presionaba el glande succionándolo. Entonces notó como unas gotas de líquido preseminal salían por el pequeño orificio e impregnaban su lengua.-  -Ummm, no sabe tan mal, pensó- Las pocas veces que le había hecho un mamada a su ex nunca se había tragado el semen, siempre había pensado que era asqueroso, pero ahora ansiaba saborearlo, deseaba que su suegro descargarse en su boca toda la leche que esa gruesa verga iba a soltar.  En ese momento notó como Javier la cogía por la coleta y empujaba su cabeza hacia adelante al tiempo que hundía su polla en su garganta. Al instante, se afanó con más interés para darle la mejor mamada de su vida, hacia mucho que no tenía una verga a su disposición y no quería defraudar a su suegro, cuando acabase de chupársela quería conseguir su aprobación, su cabeza se movía adelante y atrás tragándose una y otra vez la polla, de vez en cuando paraba y pasaba la lengua a lo largo del tronco hasta los huevos y aprovechaba para mirar hacia arriba y ver la cara de su suegro, necesitaba comprobar que estaba disfrutando. Javier de momento se limitaba a coger con fuerza la coleta de su nuera evitando que ella alejara la cabeza de su polla, quería que se la chupara sin parar y quería ver como lo hacía, la tenía de rodillas ante él y podía ver como su rabo desaparecía repetidamente dentro de esa boca en la que ansiaba correrse, es lo que más deseaba, soltar toda su leche en la boca de su nuera, aunque dudaba que ella quisiera hacerlo y no quería molestarla, no era conveniente forzar la situación, bastante había conseguido con que ella le hiciese una mamada. Al tiempo que pensaba esto seguía grabando con el móvil, la escena de su nuera chupándole la polla iba a verla muchísimas veces, de eso no tenía ninguna duda. Sentía que estaba a punto de correrse y no sabía qué hacer. ¿Sujetaba la cabeza de su nuera y la obligaba a tragar toda su leche o se retiraba y se corría fuera? J.- Voy a correrme mi niña. Nuria levantó la vista y miró a su suegro pensando. – Si dejo que se corra en mi boca pensará que soy una guarrilla, pero me encantaría sentir su semen caliente en mi boca. ¿Qué hago?- Continuó chupando la polla esperando qué decidiera él, de repente notó como Javier tiraba de la coleta hacia atrás y sacaba la verga de su boca, ella comenzó a pajearle sacudiendo la polla frente a su cara.  Entonces vio como de ese capullo rojo e hinchado salía un chorro de semen que salpicaba su cara y cuello, rápidamente miró hacia arriba para ver la cara de su suegro, éste no perdía detalle y seguía grabando la cara salpicada de su nuera. Nuria notó como unas gotas de semen descendían por sus labios y de forma instintiva sacó la lengua recogiéndolo y llevándolo a su boca. –Ummm. No sabe tan mal como esperaba. Pensó. Debería haberse corrido en mi boca-.  Javier, al ver como ella recogía su semen, volvió a cogerla por la coleta y acercó la polla a su boca, ella obediente la abrió y rodeó el glande con sus labios succionando y pasando la lengua reiteradamente por el capullo absorbiendo las últimas gotas que salían de la verga. Cuando Javier soltó la coleta, ella, aun de rodillas, le miró sonriendo y esperando su aprobación. Éste la miró y aprovechó la ocasión para sacar una foto de la carita sonriente de su nuera cubierta de semen. N.- ¿Te ha gustado? ¿Lo he hecho bien? ¿Sigo siendo tu niña viciosilla? J.- Muy bien, es la mejor mamada que me han hecho en mi vida, eres una autentica niña viciosa. Ella se levantó sonriente y se dirigió al baño para limpiarse, al regresar su suegro estaba esperándola de rodillas junto al sofá. J.- Túmbate aquí. A continuación él pidió que se quitara las braguitas y abriera las piernas, ella lo hizo de inmediato. –Ahora separa los labios con tus dedos y muéstrame tu vulva abierta.- Nuria los abrió por completo exhibiendo su coño húmedo a la vista de su suegro, ya no la importaba hacerlo y la encantaba su papel de niña sumisa, entonces vio como él hacia algunas fotos, esto la excitaba muchísimo y notaba como de su sexo manaban sus flujos empapando sus labios y deslizándose por el interior de sus piernas.  – ¡Tócame por Dios, tócame ya, necesito sentir tus dedos en mi coño! Pensaba.- Pero él solo fotografiaba su coño expuesto sin demostrar intención de tocarla. J.- ¡Tócate mi niña! Ella no lo dudó ni un segundo y mojó los dedos en sus labios para a continuación llevarlos al clítoris empezando un movimiento circular muy suave, la encantaba ver como su suegro aproximaba la cámara y grababa sus movimientos, sentía una enorme placer al sentirse observada por él.  Entonces vio como él dejaba el móvil, se inclinaba hacia adelante y aproximaba la lengua a su coño. -¡Joder! Mi marido no lo hizo nunca- Tenía miedo de hacer algo que pudiese molestar a su suegro o incluso de que a ella no le gustase lo que él iba a comenzar, no sabía cómo comportarse, tenía tan poca experiencia en el sexo, desde luego su exmarido no fue el mejor maestro- Mientras pensaba esto notó como la lengua de Javier recorría el canal de su vulva y se paraba en el clítoris acariciándolo circularmente una y otra vez con la punta, notó como el vello se le erizaba y sentía descargas de placer que nunca había sentido. –Ufff. ¡Dios! ¡Que rico! Me encanta, me encanta.- Entonces no pudo evitarlo y cogió la cabeza de su suegro empujándola con fuerza contra su coño. N.- ¡No pares, no pares! Sigue, que bueno, sigue. Javier al oírla aumentó el movimiento de su lengua pasando del clítoris a la vulva recorriéndola a lo largo y llegando al perineo, ella instintivamente arqueo su espalda subiendo las caderas, sin quererlo, facilitó el acceso de la lengua al anillo marrón de su ano. No podía creerlo. -¿Será capaz de chupármelo? Nunca lo han hecho- Por un lado sentía vergüenza, pero por otro estaba deseando que lo hiciera. -¿Qué se sentirá?- Javier puso sus manos en las nalgas de Nuria y subió sus caderas, entonces llevó su lengua al esfínter anal de su nuera y comenzó a chuparlo de forma circular una y otra vez, vio como ella se encogía pero al mismo tiempo seguía apretando su cabeza con las manos impidiendo que se separase de su ano, estaba claro que le gustaba, así que empujó con fuerza su lengua intentado penetrar el esfínter rugoso y apretado que tenia frente a él. N.- ¡Me gusta! ¡Me gusta! Sigue por favor. Javier en ese momento acercó el móvil a su nuera y pidió que lo grabase, ella lo cogió y enfocó tomando un primer plano de su suegro lamiendo su culo virgen. Después Javier se retiró un poco y metió dos de sus dedos en el coño para lubricarlos, a continuación presionó con su dedo medio el esfínter anal de Nuria y vio como éste cedía permitiendo una completa penetración, su dedo estaba totalmente enterrado en le culo de su nuera y esta jadeaba sin parar al tiempo que grababa la escena con el móvil. Javier metió entonces el dedo índice en el coño, ahora estaba sometiéndola a una doble penetración con sus dedos, ambos estaban enterrados profundamente en sus dos orificios y ella jadeaba de forma cada vez mas acelerada, acercó su lengua al clítoris y comenzó a chuparlo, Nuria ya no podía resistirlo, movía sus caderas arriba y abajo sin parar y empujaba para que los dedos penetrasen más adentro. Javier comenzó a follar sus orificios con fuerza, casi con violencia, su mano empujaba con ímpetu y los dedos entraban y salían a una velocidad endiablada, cuando los tenia dentro apretaba con fuerza para clavarlos hasta el fondo, quería que los sintiera bien adentro. N.- Sigue así, sigue así, por Dios, no pares, me gusta. Nuria sentía como la estaban penetrando anal y vaginalmente y la encantaba, nunca había sentido un placer comparable al que su suegro la estaba dando ahora. ¡Como la hubiese gustado que en lugar de los dedos la penetrase su polla! Pero no podía pedírselo, iría contra lo que ella había dicho de mantener los limites. -¿Por qué habré hablado? Pensaba. Si no fuera por eso quizás ahora él  estaría follándosela allí en el sofá. ¡Y cuanto deseaba tener una polla dentro!- Notaba como sus caderas se movían buscando los dedos invasores y no podía hacer nada por evitarlo, su cuerpo se movía de forma descontrolada. - ¡Fóllame por Dios, fóllame!- No paraba de pensar en ello.  Entonces vio como su suegro se incorporaba y subía sobre ella hasta tener los labios junto a los suyos. Ella separó los labios y él comenzó a besarla. –Uffff, habían quedado en no besarse, pero no podía evitarlo, necesitaba besarle, no iba a resistirse.- Al recibir la lengua de su suegro en su boca notó el sabor de sus flujos, estaba empapado de ellos, toda su boca sabia a sus flujos vaginales, la encantaba esa sensación, no sabían bien, pero la excitaba compartirlos con él.- Entonces se dio cuenta que su suegro estaba entre sus piernas y su polla erecta rozaba su pelvis, se movió un poco y notó como la pija se desplazaba y se frotaba contra la parte superior de su vulva. -¿Y si él empujaba y se la metía en el coño? Siii, como le gustaría sentirla dentro Pero él no hacía nada por penetrarla. -¡Joder! La quiero dentro!- Decidió moverse de nuevo y esta vez subió un poco las caderas para a continuación bajarlas. - ¡Ahora si!- Notaba la verga en contacto con su vulva.- Empuja por Dios!- Pensaba, pero él seguía sin hacerlo, se limitaba a besarla. Fuera de sí empujó sus caderas hacia abajó y notó como el capullo penetraba en su húmeda vagina, ahora podía sentirlo, el glande de esa deseada polla estaba dentro de ella, solo faltaba que su suegro pusiera algo de su parte y se la clavara hasta el fondo de su coño. Mientras pensaba esto no paraba de mover suavemente sus caderas notando como el glande se deslizaba dentro de su apretada vagina pero sin llegar a penetrarla. Javier estaba besando a su nuera, quería que ella saborease también sus propios flujos, los que él había estado probando y que habían inundado su boca, mientras la besaba había notado como Nuria movía sus caderas una y otra vez hasta el punto que ahora su verga estaba en contacto con la vulva de su nuera, tenía la sensación de que la punta estaba en el interior de la vagina de ella y notaba el calor y la humedad de ésta en contacto con su glande. -¡Como desearía dar un golpe de cadera y clavársela hasta el fondo!- Le encantaría follársela de forma salvaje, penetrarla sin parar hasta hacerla gritar de placer, pero no debía hacerlo, ella le había dejado claro que no debían rebasar unos límites y así sería, no quería perder esta relación por precipitarse y hacer algo que pudiera molestarla. Decidió acabar con este suplicio y descendió de nuevo hasta situarse en la posición anterior, lubricó dos dedos en el coño de su nuera y volvió a presionar el esfínter anal con ambos hasta lograr romper la presión del estrecho orifico y penetrarlo clavándoselos lo más profundo que pudo, al mismo tiempo empezó a acariciar el clítoris con la otra mano logrando rápidamente que de la boca de su nuera salieran unos fuertes y largos gemidos. Ella separaba las piernas todo lo posible y lo grababa con el móvil para no perder ningún detalle, quería inmortalizar esa follada de culo que la estaba dando su

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DDanaeReynaudLv1· hace 2023 dRelatos

Me follé a la recepcionista del centro médico

No puedo darles su nombre real, por lo que la llamaremos simplemente Natalia. Ella tiene 41 años, y trabaja en el centro médico de mi colonia. Es usual que la vea, por lo menos unas 2 veces por semana. Yo tengo que acudir a unas consultas con el psicólogo de ahí. Pues bien, cada que ingreso la saludo y a su compañera (que no es tan bien parecida como ella). Me tomó casi cuatro semanas concretar una amistad solida y la suficiente confianza como para que ella aceptara tener una salida conmigo. Natalia es divertida y un poco despistada. Durante nuestra cita, charlamos sobre cualquier ocurrencia, nada en concreto. Temas dispersos. El único tema esencial fue cuando tocamos nuestra diferencia de edad. Reímos. No percatamos de la situación y nos dio un poco de pena. Ella con 41 años y yo con 23. Seguimos platicando, la conversación avanzó con cierta naturalidad, ocasionalmente ella desviaba el tema con algo vago y algunas otras veces lo hacía yo. Luego de casi 2 horas nos decidimos, fue al reciproco y que salió a flote solo. Nuestra propia naturaleza e instinto nos decía que teníamos que tener sexo ese día. ¿Saben a lo que me refiero no? No es tipo de cosas que se hablan directamente, sino que simplemente se dan. Es una comunicación no verbal, y aún así ambas partes se logran entender. Fuimos a su casa, un lugar un poco retirado. Yo iba con miedo, para ser honesto con ustedes. Era la primera vez que iba a tener con una mujer mayor. Había tenido experiencias sólo con chicas de mi edad o que rondaran unos dos - tres años menor que yo. lo primero que pensé fue que debía ser una mujer casada, pero inmediatamente abandoné la idea pues era ilógico que una mujer casada llevara a un chico a coger a su casa. Me equivoqué. Natalia era una mujer casada. Tan pronto como entré a su casa vi fotografías dónde salía con su esposo, y también con su hija. Tan pronto como entramos ella me tranquilizó, me dijo que su esposo no estaría en casa hasta las siete de la noche que era cuando salía de trabajar. Eso no me tranquilizó ni un poco. Natalia entonces me ofreció agua, café y refresco. Yo rechacé todo. Tomé asiento en los sillones de su sala, quizá debía tomar asiento en el punto exacto donde su esposo se echaba a descansar. Ella tiró su bolso de mano a lado de uno de los sofás y luego sin previo aviso comenzó a desabrochar los botones de su camisa (de su uniforme del centro médico). Cuando terminó por quitárselo, sus pechos sólo quedaron cubiertos por un brassier negro. Me sonrió nerviosamente, yo hice lo mismo todavía más nervioso. Volteé hacia la entrada de su casa esperando que no entrara su esposo con algún arma. No entró. Natalia se acercó a mí y se hincó, se colocó entre mis piernas y puso sus pechos (todavía con el brassier) encima de mi miembro (todavía dentro del pantalón). Entonces me dijo que quería verlo, me imploró que lo sacara. Yo le dije que me ayudara un poco más pues todavía no estaba a tope. Natalia entonces se quitó el brassier y fue cuando pude ver sus perfectas, blancas y rosadas tetas. Natalia jugó un poco con ellas y luego de notar una erección en mí, uso su boca para chuparmela por encima del pantalón. Sentí la calidez de su boca en mi miembro. No lo soporté más. Con cierta complicación me quité el pantalón, ella me ayudó un poco. Le pedí que si quería chuparla lo hiciera lento, y que siguiera cada instrucción que le dijera. Esto pareció gustarle, me comentó vulgarmente que ese día ella era mi puta y que la tratara como se me viniera en gana. Total, le permití chuparmela, y ella comenzó. Le sujeté de su cabello con cierta fuerza. Ocasionalmente le daba una pequeña palmada o un golpecito en su cara con mi propio pene erecto. Esto me parecia divertido y excitante. Mientras Natalia me seguía haciendo sexo oral yo miraba las fotografía donde salía con esposo. Cada vez le permitía que me la chupara más rápido hasta el punto en que me puse de pie y le pedí que lamiera mis testiculos también. Ella se alternaba, lamía mis testiculos unos veinte segundos y luego mi pene otros veinte. En dos ocasiones Natalia se sintió asfixiada al tener mi pene mi dentro de su boca. Pude notar su cara un poco roja y los ojos llorosos. Decidí detenerme. Luego le pedí que se quitara la falda y se pusiera en cuatro sobre el sofá, sin quitarte el calzón. Eso lo quería hacer yo. Y así se hizo. Ella siguió cada petición mía, hizo caso a todo porque ese día ella era totalmente mía. Era mi puta personal. Me acerqué por detrás y antes de penetrarla le di un par de nalgadas lo bastante fuerte como para dejarle mi marca personal. Mi huella. Entonces, sin avisarle, me deslicé dentro de ella. Natalia soltó un pequeño gemido y noté como su mano derecha apretaba la tela del sofá. La penetré decenas de veces, por ratos me detenía y le pedía me chupara los testículos de nuevo, luego la volvía a poner cuatro o en misionero y me la seguía cogiendo. Sólo en una ocasión me senté en e sofá y ella se sentí sobre mi. La realidad es que todo el acto fue poco más de 1 hora, algo torpe y lento, pero a fin de cuentas bastante excitante. Me había cogido a una mujer casada en su propia casa. Al final de todo, le pregunté que si podía eyacular en su cara, ella me dijo que no. Era lo único a lo que se negó, me dijo que prefería que terminara en sus tetas o dentro de boca. Yo le dije que estaba de acuerdo, pero al final sin avisarle terminé en su rostro. Y además de eso le pedí que limpiara el resto de semen de mi pene con su boca. Así lo hizo.

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CcristhianpauloLv1· hace 2024 dRelatos

Mi Nuera C5

Javier se había ido y Nuria estaba nerviosa esperando recibir las fotos que éste había hecho durante la sesión de fotos. ¿Cómo serían? Ufff, tenía miedo, sabía que había sido demasiado osada, recordaba verle fotografiar partes de su cuerpo que nunca hubiese imaginado que alguien llegaría a ver. ¡Y se había masturbado delante de él! ¿Cómo iba a poder mirarle a la cara el próximo día? Estaba avergonzada. En ese momento sonó el móvil, uno, dos tres,..., no paraban de entrar mensajes, echó un vistazo y vio que al whatsapp estaban llegando todas las fotos, las descargó pero era incapaz de abrirlas. ¿Qué iba a encontrarse? Finalmente se decidió y miró la primera, era un primer plano de su vulva y el dedo de él tocándola, la segunda reflejaba un primer plano de su esfínter anal, en la tercera se veía el dedo penetrando su esfínter -¡Que vergüenza! Pensó, pero al mismo tiempo sintió como una ola de calor recorría su sexo, ya no sabía que pensar, miró la siguiente y era un plano de ella masturbándose -¡Joder, que cabrón!- Pero miro la foto con detenimiento y vio su cara gozando mientras se acariciaba. ¡Como había disfrutado! Se estaba excitando solo con verlas. De repente sonó el teléfono, miró quien era y vio que estaba llamándola su suegro, no sabía si contestar o no. -¡Que vergüenza! ¿Qué le digo?- Finalmente decidió contestar. JAVIER.- Hola Nuria. ¿Has visto las fotos? NURIA.- Si, las estoy viendo. JAVIER.- ¿Qué te parecen? NURIA.- ¡Joder! ¿No tenías otras peores que éstas? JAVIER.- ¿Por qué, no te gustan? A mí me parecen muy buenas. NURIA.- ¿Buenas? Parezco una actriz porno, me da vergüenza hasta hablar contigo. JAVIER.- No digas eso mi niña, estás hermosísima, eres una mujer bella, con un cuerpo espectacular y lo único que has hecho es disfrutar con naturalidad de él. NURIA.- Si, pero delante de ti, delante de mi suegro. ¿Qué pensarás ahora de mí? JAVIER.- ¿Qué voy a pensar? Lo mismo que antes, que eres una mujer adorable y bellísima y que me encanta estar contigo, ahora mismo no puedo pensar en nadie mejor con quien pasar mi tiempo libre, ya sea para salir de compras, cenar o por supuesto hacer sesiones de fotos. NURIA.- Sobre todo esto último ¿No? – al decirlo sonrió levemente- No lo podrás creer, pero eres el primer hombre que acaricia mi "agujerito" trasero, en toda mi vida solo he estado con un hombre, con tu hijo, y nuestras relaciones siempre fueron bastante moderadas, yo tuve una educación muy conservadora y siempre que me pedía algo extraño me negaba, quizás por eso me dejó por otra, si supiera lo que he hecho hoy contigo seguro que me mataba. JAVIER.- Olvídate de él, piensa solo en ti. ¿Has disfrutado haciendo las fotos? ¿Te ha gustado que yo te viera? NURIA.- Ufff, es que me da vergüenza contestar. JAVIER.- Se sincera, cuando te estabas masturbando y abrías por completo las piernas mostrando como movías la mano en tu sexo, me lo estabas ofreciendo a mí, querías que yo lo disfrutase como tú, y cuando grababa tu cara viendo como te corrías, gemías más fuerte para que yo lo oyese. Dime que no es cierto. NURIA.- No puedo. JAVIER.- ¿Cómo que no puedes? NURIA.- No, no puedo decir que no es cierto, porque cuando me estabas haciendo fotos me encantaba que las hicieras, me excitaba muchísimo verte con la cámara enfocando mi sexo, y cuando acariciabas mi vulva o  mi orifico anal me daban escalofríos y deseaba que los penetrases, por eso te dije que me habías dejado a medias, desde que hemos empezado con este juego no paro de pensar en ello, estoy toda la semana esperando que llegue el viernes. Me da vergüenza decírtelo, pero esta semana me he masturbado varias veces viendo las fotos que me hiciste el viernes pasado, esto antes no lo hacía, llevó casi un año sin sexo, desde que me enteré que Iván me había sido infiel, y a pesar de ello no tenía necesidad de sexo, has sido tú quien ha despertado en mi este gusto por el exhibicionismo y la necesidad de masturbarme, el problema es que tu eres mi suegro y nieto de mi hijo, así que no podemos ir más allá, como mucho tocarnos, no debemos cruzar ciertos límites. JAVIER.- No te preocupes, si tú no quieres no lo haremos, pero con eso no querrás decir que anulamos nuestra sesión del viernes próximo. NURIA.- Jajaja. Noooo, ¡Estoy contando los días! Jajaja. JAVIER.- Para tu tranquilidad, te diré que esta semana yo también me he masturbado varias veces viendo tus fotos. ¿Quién no lo haría viendo ese escultural cuerpazo? NURIA.- Ahhh. ¡Que callado lo tenías! Me gusta que me lo hayas dicho, y también me gusta que lo hagas. JAVIER.- ¿Qué es lo que te gusta que haga? Dímelo por favor, quiero escucharlo de nuevo. NURIA.- Me gusta saber que te masturbas mirando mi cuerpo. ¡Me encanta! Y me gustaría ver como lo haces. JAVIER.- Bueno, acabo de hacerlo viendo el video que he grabado hoy. NURIA.- ¿Video? ¿Has grabado un video? ¿Por qué no me lo has dicho? ¿Por qué no me lo has enviado? JAVIER.- Pensé que te molestaría, iba a decírtelo el viernes. ¿Quieres que te lo envíe ahora? NURIA.- ¡Clarooo! Mándamelo ya. Nuria recibió inmediatamente el video, al abrirlo pudo ver su imagen acariciándose el clítoris y gimiendo frente a la cámara al tiempo que movía aceleradamente sus dedos penetrando una y otra vez su coño abierto y húmedo. ¡Dios! Parecía una autentica actriz porno. Visionó el vídeo un par de veces y sin esperar más metió la mano bajo la braga y comenzó a tocarse despacio. Se había comportado como una autentica guarrilla delante de su suegro, pero le encantaba, estaba tremendamente excitada sabiendo que él la había visto y después se había hecho una paja viendo el video. Ya sin control sus dedos invadieron otra vez su vagina mientras pensaba que la próxima vez tendría que ser Javier quien lo hiciera, había visto la foto de su dedo penetrando su ano y ahora quería que ese mismo dedo penetrase su vagina hasta llevarla al orgasmo. – Siii, quiero que me folle con sus dedos, quiero que se adentren en mi sexo hasta que me haga chillar de placer- Sus caderas se movían de forma descontrolada y era incapaz de controlarse, iba a correrse por segunda vez esa noche y le gustaría que Javier estuviese allí para verlo, rápidamente hizo una video llamada y al otro lado apareció su suegro, sin decirle nada colocó la cámara entre sus piernas abiertas y siguió masturbándose sin parar, sus dedos empapados en sus flujos penetraban el coño una y otra vez, entonces subió la cámara para enfocar su cara. NURIA.- ¿Te gusta? Dime que te gusta.- Su cara era de auténtico placer- ¿Quieres ver cómo me corro? Esperó la respuesta de él, pero en lugar de ello vio como Javier sacaba su pene y comenzaba a pajearse. Por fin podía ver su verga, había imaginado como era al  notar el gran bulto bajo el pantalón, la había rozado por encima de éste, pero ahora tenía la oportunidad de verla, como desearía tenerla al lado y poder tocarla, o que se la metiera bien adentro, pero no, eso no podía ser, había limites que no debían pasar. NURIA.- Siii, me gusta verte, me gusta tu polla, no  sabes cuanto deseo tocarla. Bajó la cámara de nuevo entre sus piernas y continuó penetrando su coño con los dedos. JAVIER.- Siii, tócate, tócate para mí. NURIA.- Ummm ¿Te gusta como lo hago? ¿Me ves bien? JAVIER.- Siiii, veo tu coño bien abierto, estoy a punto de correrme. Nuria subió el móvil para verlo mejor, Javier sacudía su polla con rapidez y sus jadeos iban en aumento, de repente gimió con fuerza y de su verga salió una descarga de semen hacia la cámara del móvil. Ella instintivamente lo acercó a sus labios. ¡Como le gustaría haberla recibido en su boca! –Estoy loca pensó, si a mi marido nunca le deje correrse en mi boca- pero no importaba, ahora se la hubiese tragado toda, estaba dispuesta a lo que fuera, notó como su sexo se lubricaba aún más y sus flujos deslizaban por sus labios vaginales y aceleró el movimiento de sus dedos, bajó de nuevo la cámara para enfocar su coño. JAVIER.- No mi niña, quiero ver tu cara, quiero ver como te corres. Ella enfocó su rostro y comenzó a jadear frente a la cámara, mordía sus labios de placer y sonreía para él repitiendo una y otra vez. NURIA.- Mírame bien, voy a correrme para ti, mírame, mírame, ya, ya. Uffff, Dios, me corro, me corro. Se relajó un momento y a continuación preguntó a su suegro que le había parecido. JAVIER.- Ha sido estupendo, me encanta ver la cara de viciosilla que pones al correrte. NURIA.- Y a mí me gusta que me mires, me encanta exhibirme para ti, si tu quieres seré tu niña viciosa. Jajaja. JAVIER.- Si, eso me gusta, que seas mi niña viciosa. NURIA.- Estoy deseando que llegue el viernes, ahora tengo que dormir, ciao. Javier y Nuria se habían visto el lunes y el miércoles cuando él llevaba el niño a casa después de la guardería, pero ninguno había hecho comentario alguno referente a lo ocurrido el viernes anterior, ambos lo deseaban, pero ninguno se atrevió, esperaban impacientes la llegada del viernes para volver a tener una sesión fotográfica. _______________ El viernes antes de ir, Javier fue a una tienda de V. Secret y compró un Picardías de malla y encaje de chantilly y una braguita de encaje, al llegar a casa, y una vez que el niño estaba durmiendo, colocó la ropa encima de la cama de Nuria y fue a prepara la cena, una buena botella de vino y solo algo de picoteo, ya que lo importante era el postre.  Poco después llegó Nuria, le dio dos besos y le dijo que iba a ducharse y volvía de inmediato, al entrar en su habitación vio la lencería extendida encima de la cama, solo con verla sintió que una ola de calor subía por su cuerpo. ¡Que ilusión! Le había regalado algo nuevo para esta ocasión, su suegro era un detallista, si hubiera sido su exmarido ni se hubiera molestado, cogió la ropa y vio que era muy atrevida. ¡Como le gustaba! Era transparente y podría lucir sus curvas para él, y al no llevar sujetador sus grandes senos estarían expuestos por completo a su vista, estaba deseando ponérsela. Se duchó rápidamente, se puso la braguita y el picardías y fue al salón. N.- ¿Cómo me queda? A mi me parece precioso, y creo que resalta mucho mis encantos –dijo acariciándose los senos- ¿O no? Jajaja. J.- Sigues siendo una Diosa, pero ¿Podrías hacerme un favor? Nuria le miró sorprendida pensando que no estaba atractiva. J.- Recógete el pelo en una coleta por favor. Ella sonrió y fue a su cuarto a peinarse, poco después regresó, se sentó en el sofá, tomó la copa que le ofrecía su suegro y brindaron por la sesión fotográfica que les esperaba. Javier hizo una señal y ella enseguida entendió lo que quería, al instante se reclinó hacia atrás separando las piernas y mostrando la braguita a su suegro, él asintió y siguieron bebiendo y picoteando. Nuria veía como Javier no paraba de mirar el interior de sus piernas y sus enormes pechos, esto le agradaba y hacia que ella se moviese de vez en cuando abriendo más las piernas para facilitar que él pudiera ver con más facilidad su braguita, que ya estaba empapada. ¡Como le gustaba ser observada! Pero quería empezar ya, necesitaba posar para él y mostrarle todas su zonas intimas, quería que viese su sexo húmedo, sus pezones erectos, y también su culo, si, parecía imposible que ella pensara eso, pero quería que su suegro viese de nuevo su orifico anal, ese que nunca antes había tocado nadie. –Uffff ¡Que caliente estoy! ¿Y si hoy quiere volver a penetrar mi culo? ¿Qué debo hacer? Nunca he probado eso, la verdad es que nunca he probado nada, no tengo experiencia y él lo va a notar -Pensó- La posibilidad de no estar a la altura la tenía muy nerviosa e insegura. Después de la cena Javier sirvió un par de copas, puso música y pidió que bailase con él, esto hizo que Nuria se relajase, comenzaron a bailar y ella abrazó con fuerza a Javier apretando sus senos contra el pecho de éste, sentía su calor y le daba confianza, ahora sabía que no iba a tener problema, haría todo lo que él deseara. Mientras bailaban Javier puso las manos en su espalda, después fue bajándolas hasta llegar a sus nalgas, subió el picardías y co

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CcristhianpauloLv1· hace 2024 dRelatos

Mi Nuera C2

La semana había transcurrido sin novedad para Javier, lunes y miércoles había recogido a su nieto en la guardería y lo había llevado a casa de su nuera, ésta se había comportado con naturalidad y no le había comentado nada de las fotos, el miércoles al marcharse le dijo que el viernes tenían pendiente una cena, así que parecía que todo iba bien y ella no había dado marcha atrás.  En el trabajo no podía concentrarse, solo pensaba en ella y no paraba de mirar las fotos del móvil, eso le había costado tener que ir al aseo a masturbarse en un par de ocasiones. Ahora su plan era conseguir que el viernes la cena fuese por los mismos derroteros que la anterior, para ello llevaría una buena botella de vino acompañado de buen jamón y buen queso, y por supuesto el móvil con la batería bien cargada, si ella le dejaba quería grabarla también en video, aunque no esperaba tener la oportunidad de repetir una noche como la anterior, su nuera era una mujer discreta y recatada y estaba seguro que no volvería a comportarse con el mismo descaro y sensualidad otra vez. Nuria esperaba con ansiedad la noche del viernes, todos los días miraba las fotos que le había hecho su suegro y al verlas se sentía atractiva y sexy, a pesar de haber tenido un hijo mantenía un cuerpo imponente capaz de atraer a cualquier hombre, solo había que ver el paquete de su suegro cuando la fotografiaba, al pensar esto imaginaba lo que podría hacer en la próxima cena, quería demostrar a Javier que su hijo había perdido una mujer realmente espectacular. ¿Pero qué podía hacer? Ya había posado en lencería para él, le había mostrado la humedad de su sexo, es más, parte de su vulva había quedado expuesta, ya solo le quedaba ofrecérselo entero, pero no, eso era una vulgaridad. ¿Que podría pensar de ella? Tenía que pensar algo, la cena era mañana y aún no tenía claro qué hacer. O quizá si, al salir hoy del trabajo iría a comprar lencería más provocativa y le pediría que hiciese nuevas fotos, después se le ocurriría algo sobre la marcha, o mejor, le llamaría ahora para que la acompañase a comprar ropa con la que fotografiarla mañana, antes de recoger al niño de la guardería tenía una hora, tenía que llamarle ya para quedar con él.  Inmediatamente llamó a Javier. NURIA.- Hola Javier, estaba pensando si esta tarde podrías acompañarme a comprar ropa, es que antes siempre iba con Iván para que me aconsejara, pero ahora no tengo a nadie, Tendríamos que ir cuando yo salga del trabajo porque después tengo que recoger al niño en la guardería. A Javier le pilló por sorpresa la propuesta, pero no lo dudó ni un segundo y respondió que sí, estaba deseando verla, aunque solo fuera para comprar ropa. A la hora indicada se encontraron en la puerta de un Centro comercial Dios! Cómo venía vestida....estaba deliciosa, traía puesto un leggings color beige que le hacía lucir el culo de manera infartante. Cada vez tenía mas ganas de enterrarle la verga dentro de ese ano que lo enloquecía. Javier preguntó si iban a la planta joven, pero ella respondió que no, tenía mucha ropa de vestir pero le faltaba ropa interior, así que le llevó directamente a la sección de lencería. Javier la acompañó y esperó a que ella eligiese las prendas, Nuria las miraba, decía que eran muy bonitas pero luego volvía a dejarlas, así lo hizo en varias ocasiones, entonces Javier extrañado preguntó por qué las dejaba si decía que le gustaban. Ella respondió que eran muy bonitas pero también muy caras y no podía permitírselas.  Javier contestó que no importaba, él las pagaba, le sobraba dinero para poder hacer un buen regalo a su nuera. Ella se acercó, le abrazó y le dio un beso, a continuación cogió dos prendas y se dirigió al probador, entonces vio que su suegro miraba con mucho interés un conjunto que tenía puesto un maniquí, así que paró y le dijo que como él era quien pagaba tenía derecho a elegir alguna de las prendas.  Javier se quedó pensativo y decidió que tenía que ser algo muy sugerente, si iba a dejar que la viese en ropa interior quería que fuese lo más erótica y provocativa posible. Se acercó a la dependienta y le pidió el conjunto del maniquí, que se componía de un picardías transparente, sujetador, liguero, medias y un tanga diminuto de encaje. Con todas las prendas en la mano Nuria entró en el probador, vio que Javier no entraba con ella, y por un momento pensó en decirle que pasase, pero después recapacitó y se dio cuenta que no era adecuado. Se puso el que había elegido ella, se trataba de un conjunto de culotte rosa y top blanco, abrió la puerta y se mostró ante Javier, éste se quedó boquiabierto, ante si tenía a su nuera posando semidesnuda y sonriéndole. NURIA.- ¿Qué te parece? JAVIER.- Estás esplendida, no puedo decir más. Nuria metió la mano dentro del sujetador y colocó sus tetas sacándolas un poco, una parte de la areola se veía claramente y los pezones prácticamente salían por arriba. NURIA.- ¿Mejor así? Sin darle tiempo a responder, giró sobre si misma dándole la espalda y levantó ligeramente el culo mostrándole el culotte. Javier no se lo podía creer, el culotte encajaba a la perfección en sus cachetes y evidenciaba el magnífico trasero que tenía. ¡Como le gustaría lanzarse sobre él y tenerlo entre sus manos! – ¡Era un auténtico culazo!- Pensó. NURIA.- Si te gusta me lo quedo, pero antes tengo que probarme el conjunto que tú has elegido Javier salió del vestuario para que ella se cambiase. Poco después ella volvió a abrir la puerta y le miró con una sonrisa de satisfacción. NURIA.- Este lo has elegido tu ¿No me digas que no te gusta? Javier la miró de arriba abajo sin capacidad de articular palabra, el picardías transparente dejaba ver el tanga, el sujetador y el liguero, pero las medias hacían que sus piernas pareciesen tremendamente atractivas, realmente estaba de escándalo. Nuria cogió con sus manos el borde del picardías y giro sobre si misma haciéndolo flotar, por lo que dejó a la vista el diminuto tanga y sus maravillosas nalgas. Al verla, su pene creció rápidamente bajo el pantalón. NURIA.- Bueno, di algo. JAVIER.- Eres una Diosa, no puedo decir más. Ella miró de reojo el bulto en el pantalón de su suegro y sonrió complacida, a continuación se tocó sin disimulo los pechos y dijo. NURIA.- ¿No te parece que el sujetador me queda grande? Quizá sería mejor una talla menos. Para Javier estaba perfecto, pero llamó a la dependienta y pidió una talla menor, cuando la trajo y se la entregó a su nuera hizo amago de salir y cerrar la puerta, pero ella le retuvo del brazo y  le dijo que pasase. NURIA.- Eres de la familia, no te vas a asustar por ver unos pechos. Entonces se sacó el picardías y desabrochó el sujetador dejando sus enormes tetas frente a Javier, éste era la primera vez que las veía y las tenía tan cerca, ahora podía apreciarlas con toda claridad, eran unos senos redondos, grandes, con una areola pequeña de color marrón y con unos pezones que apuntaban al exterior, en una sola palabra, eran perfectos. Nuria se puso el nuevo sujetador y amasó sus tetas para acomodarlas dentro, Javier no sabía cómo disimular su erección, con esta talla los senos prácticamente quedaban fuera, era incapaz de tapar las areolas y los pezones, ella miró hacia abajo, lo vio y dijo que éste era perfecto. NURIA.- A mí me gusta así, si tú estás de acuerdo me lo llevo. JAVIER.- Por supuesto, te queda clavado. Nuria le abrazó otra vez pegando las tetas a su pecho, él sin poder evitarlo la cogió por las caderas y deslizó un poco las manos hasta tocar su culo. ¡Ufff, lo tenía firme y duro! Nuria notó su erección y sonriendo le preguntó si eso era por ella, Javier avergonzado respondió que sí y la pidió perdón diciendo que esa reacción del cuerpo era incontrolable, ella sonriendo contestó que no importaba, al contrario, se sentía halagada. Después, con cara de picarona le dijo. NURIA.- Mañana tendrás que hacerme algunas fotos para que yo vea desde todos los ángulos mi nueva lencería, aquí no puedo valorar si realmente me queda bien. ¿Te importa? Continuará...

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