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#Arte

Fotos, gifs y packs de Arte subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Sexo en el cyber

Esto paso antes de la pandemia en mis idas a hacer tramites a capital federal. El cyber esta ubicado en la calle Florida arriba del cine porno ( Que hasta ese momento yo no lo sabía lo del cine ) En las cabinas individuales yi siempre iba a mirar porno y a pajearme un rato , imaginando escenas y cosas supercalientes. Yo tenia en ese momento 21 años, siempre muy pajero hasta ahora que disfruto de pajearme morando Morboseo, xnxx , x videos etc. En ese momento estaba mirando un video de teens con mayores mientras me pajeaba muy concentradamente siento como habalaban unas chicas al lado de mi cabina. Yo tenia los auriculares puestos entonces bajo el volumen y escucho a una de las pendejas diciendo: Siii boluda tiene la pija afuera del pantalon y se esta tocando mientras mira una pelicula porno, mira!! En ese momento con el volumen bajo decidi seguir con lo que estaba haciendo sabiendo que ellas me miraban y eso me calentaba. Continue pajeandome nada mas que esta vez saque bien la pija , los huevos todo afuera del pantalon cosa que las pendejas los vean bien. Mientras yo me tocaba sentia como ellas miraban y muy bajo hablaban diciendo: Mira boluda que linda pija que tiene!! La otra le contesta: Habla bajo que te puede escuchar, aparte nos puede ver!! A lo que la otra le responde: Y bueno que me vea, capaz me invita a hacer algo. Jajaja!! Cuando escuche eso me puse a mil. Se me re paro la pija , y en un momento miro para donde ella estaban y las veo a las dis mirandi, una se escondió rapido, la otra quedo mirando y pidiendo disculpas se retiro lentamente. Ya estaaaaa, jugado por jugado me levante de la silla y por arriba de la cabina le digo: Queres venir a ver de cerca? a lo que una de ellas la mas zarpada salto de la silla y salio de su cabina para meterse en la mia. Una vez que entri yo todavia con mi pija afuera del pantalon agarre y la apoye contra una de las paredes de la cabina y la empece a tocar. Ella no se quedo atras y me agarro la pija apretandola con fuerza. Era una chetita zarpada de esas que se quieren hacer ver por las amigas. llevaba puesto un jogging gris claro y una remerita que dejaba ver su ombligo. Despues de refregarnos un buen rato y mandarnos mano, cuando note que su conchita con muy pocos pelitos estana mojada y a mi me salia el pre semen, me pongo un forro y me siento a lo que la pendeja en un segundo se sento de espaldas arriba mio y me empezo a cojer de una manera que acabe re rápido por estar en esa escena tan linda viendo a una pendeja zarpada desconocida cabalgandome con tremenda cola. Cuando sintio que yo acabe se enojo pero para remediar las cosas y no dejarla asi nomas le dije que se siente , me acomode en el piso y le pegue una chupada de concha que cuando la miraba veia como los ojos se le hacian para arriba y se mordia los labios. Aca me voy a hacer una pausa... Para contar lo hermosa que era esa conchita. Rosadita, labios perfectos un clítoris que apenas sobresalia con muy pocos pelitos en la parte de arriba y abajo completamente depilada con un gusto muy rico, de esas conchas que son para poner en la mesita de luz y chuparlas de a ratos. Cada vez que la chupaba y me separaba para verla la cola se le dilataba como pidiendo pija. Despues de un rato chupando y besando su conchita ella me agarra de la cabeza y me empuja contra ella, en ese momento siento como me moja la nariz, la boca y el mentón con sus jugos. Para vo ser mal agradecído me lo tome todo y le limpie la concha dejandosela limpita. Cuando me doy cuenta mire para arriba y ahi estaba la amiga de ella viendo todo. Nos acomodamos, ella se fue con la amiga y yo sali del cyber chocho de la vida y sin poder creerlo hasta ahora como se dieron las cosas.

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RRosroxLv1· hace 23 hRelatos

El cojedero

Me encuentro con una pareja y ellos igual que yo mas de 60... una pareja con muchisima experiencia . Conocian como manejarse la situacion asi que trajeron un buen champu en un lugar especial con un hogar a leña y con sillones y colchones muy comodos que tenian en ese lugar ESPECIAL.......Llamado EL COJEDERO en su casa para pasarlo muy bien Marta es una señora muy fina de modales y gordita con un cuerpo muy lindo para su edad y lo mas importante MUY CALENTONA y empesamos con la franela y la desnudo y empiezo a chuparla toda , ella se prende a mi pija y a la de su marido mientras yo jugaba con su conchita depilada al terminarla de desvestir se acosto en la cama y la empece a chupar la conchita suavecita que era hermosa , y tuvo como 5 orgasmos Ella lo monta al marido y yo le daba la pija en la boca que chupaba muy bien Ella se baja de montarlo a el Yo me acuesto boca arriba y ella me empieza a chupar la pija y el marido jose se levanta y se queda mirando un rato. y ella me chupaba y lo miraba al marido mientras me chupaba y veo que le hace seña de acercate En un momento se acuesta JUNTO a ella y le dice esta hermosa me dejas ayudarte , y ella se la saca de la boca y se la convida y empiezan a chuparmela a duo a lenguetazo puro Despues de un rato ella se pone en 4 y yo le apoyo mi cabeza de mi pija y el marido me empiesa a chupar la cola y a jugar con los dedos , en ese momento yo le dije si queres te la chupo ...pero no que me cojas y seguimos cojiendo con la mujer..... en un momento me dice que se la ponga por la cola Maria y le apunto a la cola ella se pasa saliva en el agujerito y dirije mi pija a su cola . El se pajeaba y miraba....... yo la empieso a culear suave porque pensaba que asi iba a gozar mas y ella me pedia mas fuerte No aguante mas y le digo te voy a acabar y me dice la lechita en mis tetas...... le enchastro todo el pecho de leche y su marido me limpia la pija y despues se va a chupar la leche de los pechos de su mujer Ella seguia recaliente y me dice vamos a darle el regalito a mi marido ,el se acosto y entre los dos lo empezamos a chupar la pija hasta que nos acabo con todo y terminamos con un gran beso de leche

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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SsleepmasterLv1· hace 1 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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GgfesanchezLv1· hace 1 dRelatos

Marisela Cogida por sus Jefes Parte 2

Vicente es un tipo de 1.75 de tez blanca y delgado es el Subgerente de la sucursal e irrumpió en la oficina justo cuando Marisela se estaba ensartando la verga de el Gerente, y con una expresión de asombro en su rostro comento, bueno como dicen mas vale llegar a tiempo que ser invitado, y el Gerente le dijo yo no tengo problema con que e nos unas no se la Licenciada Marisela que ya estaba supercaliente dijo por mi encantada. Mientras Vicente se quitaba la ropa Manuel cargo a Marisela y la recostó en el escritorio, le levanto sus piernas y las acomodo sobre sus hombros y coloco su verga en le entrada de su vagina y comenzó a penetrarla con fuerza mientras que Marisela gemía como perra en brava, la cabeza de Marisela colgaba por el otro extremo de el escritorio lo cual aprovecho Vicente ya completamente desnudo y con su verga erecta para empezar a introducirla por la boca de Marisela y que esta le hiciera una deliciosa mamada ese sonido de la verga atragantando la garganta de Marisela era excitante Vicente sacaba su verga de la boca de ella hasta la mitad para después volvérsela a meter de golpe, Marisela no podía decir nada el único sonido que salía de su boca era un arghhhh aaarrghhh al tener la verga de Vicente hasta la garganta. Después de nos minutos decidieron intercambiar posiciones Vicente le dijo a Manuel permíteme follarme ese coñito que tanto deseaba Tomo los tobillos de Marisela se los puso en sus hombros y colocando la punta de la polla en el coño se la fue metiendo despacio. Muy despacio hasta que la tuvo entera dentro de ella. Mientras se la iba metiendo, Marisela subía las caderas como para sentirla mejor dentro de ella. Cuando ella subía las caderas, el empujaba para que toda su polla entrase hasta los huevos. Lo hacía despacio. Se la metía entera apretando hasta el fondo de la vagina, se la dejaba dentro unos segundos, para luego sacarla y volvérsela a meter nuevamente. Así una y otra vez Mientras Manuel descansaba un poco sentado. Marisela no tardo ni cinco minutos en tener un orgasmo impresionante. Empezó a gritar una y otra vez . Me corro. Dios mío me estoy corriendo…….. Me viene. Me viene. Por favor no pares…. no pares…… No pares. …..sigue……sigue……..Más rápido……. Más rápido. El empezó a bombearla como un poseso y en ese momento Marisela arqueo todo su cuerpo y grito. - Siiiiiii. Siiiiiiiiiii. Me corroooo. Me corroooo……Dios……Dios……Siiiiiiiiiii. Manuel se recostó en el piso y le dijo ven Marisela quiero que me cabalgues, ella rápidamente se puso sobre su verga y se la clavo hasta el fondo arqueando su espalda al sentir la gruesa verga dentro de ella y empezó a contonearse como poseída sobre la verga de Manuel, Mientras el decía que rico se mueve Licenciada quien pensaría que es toda una putita, Mientras ella apoyando sus manos el en pecho de Manuel ella levantaba y bajaba con rapidez sus nalgas clavándose una y otra vez la verga de Manuel, en la oficina solo se escuchaba el klap klap de las nalgas de Marisela rebotando. de pronto Vicente le dijo espera no muevas tan rápido el culo que quiero hacer algo Marisela comenzó a moverse lentamente sobre la verga de Manuel y Vicente le comenzó a humedecer el ano mientras introducía un dedo en el al notar el dedo entrando en su culito empezó a protestar muy bajito diciendo. - Por favor por el culo no……. Por el culo no…… Me dolerá……. Nunca me follaron el culo. Mientras Vicente replicaba - no se preocupe Licenciada se lo hare con calma tratando de que no le duela mucho Ella comenzó a decir - Por favor solo no me haga daño…….que no me duela…….. Si queréis hacerlo esta bien …… pero que no me duela……por favor que no me duela. Vicente seguía mojando su ano mientras con su dedo poco a poco se lo abría, cuando el dedo entro con facilidad empezó a meterle otro dedo mas Manuel comenzó a jugar con sus pezones lo que la comenzó a excitar mas e hizo que fuera cediendo mas rápido al deseo de querer ser follada por su culo cuando los dos dedos empezaron a entrar y salir con facilidad de su culo supo que era hora. se coloco de rodillas detrás de Marisela y empapando bien de saliva la poya se la empezó a meter muy despacio. Primero solo la punta, se la sacaba y se la volvía a meter, cada vez que entraba se la introducía un poco más dentro de su culito. La mantenía dentro unos segundos y la volvía a sacar. Así metiéndola y sacándola con cuidado, estuvo hasta que su poya entraba y salía con más o menos suavidad hasta que logró meter la mitad. Cuando tenía dentro más o menos la mitad, de un golpe de cadera se la metió entera. Marisela dio un grito y arqueó su espalda. Se mordió los labios y volviendo a abrir la boca empezó a gemir y a llorar diciendo. - Basta por favor basta….no sigas…. Sácala…..sácala,,,,,, Me duele…… Me duele mucho……. Pero Vicente sin hacer caso de las súplicas de mi Marisela empezó a bombearle el culo. Dentro. Fuera. Dentro. Fuera. así estuvieron follandosela por ambos agujeros como diez minutos. De vez en cuando Vicente escupía en su poya para lubricar el agujero de Marisela permitiendo que en cada envestida la poya entrara entera hasta los huevos. A veces la sacaba fuera del culo de Marisela y podía ver que lo tenía totalmente dilatado, hasta tal punto que cuando le volvía a clavar la poya entraba sin esfuerzo ninguno hasta los huevos. al cabo de unos minutos Marisela dejo de quejarse y empezó a mover las caderas hacia adelante y atrás acompasando el ritmo de las embestidas de ambos. Dios mío. Me gusta….. Me está gustando…….no puede ser……. Me está gustando….. Sigan. por favor……No paren…….no paren…….Dios …me voy a correr otra vez….me voy a correr……… No paren…….hagan que me corra. Por favor…….hagan que me corra. Y se corrió. Claro que se corrió. tuvo un orgasmo tan intenso que provoco que Vicente y Manuel también terminaran corriéndose llenado de con espesos chorros de semen su vagina y culo, quedando los tres exhaustos tirados en el piso de la oficina mientras que el semen empezaba a escurrir por la entrepierna y nalgas de Marisela después de unos minutos comenzaron a vestirse y Manuel le dijo a Marisela - ya ve licenciada y usted que no quería aflojar y bien que lo disfruto - y ella respondió - solo espero ahora si tener mi aumento y ambos le respondieron al unísono claro que si lo tiene muy merecido, aunque Manuel replico yo me quede con ganas de ese culito, a lo que ella le respondió todo será cuestión de arreglarlo con un aumento mas adelante.

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Ddaro_2008Lv1· hace 1 dRelatos

Y si me hago profe???

Esta historia es un poco rara y rápida... Resulta ser que mi chica quiere sacar el carnet de conducir, a lo que me presté a darle un par de lecciones los dias que se podia en la pista municipal...   Estando en el lugar y dandole lecciones, junto al parquecito que esta alrededor de la pista cae una parejita... no mas de 19 años ambos, colocan una manta y se tumban uno sobre otro y se comen un rato... hasta ahi nada fuera de lo normal.   Después de aproximadamente 30min de estar dale que ver el culito de esa nena ser manoseado, y al borde de ser garchado x el novio, notaron que estaba viendolos... ella se paro y se dirigió hasta donde yo estaba, mi chica vuelteando en el auto...   La minita como si nada: " Disculpame nunca viste un culo en tu vida? " me dejo medio en bolas, pero me dije a mi mismo que una pendeja no me podia dejar asi... y fue asi que le respondí: " si eh visto varios, pero el tuyo particularmente hizo que se me ponga la verga bien dura!!! "  Dije chau ahora lo llama al pibe, el se hace el héroe terminamos a las piñas... que le digo a mi chica? Para mi sorpresa la pendeja dobla la apuesta... se acerca mas a mi y me manotea la pija... " A ver si vale la pena"... me quede duro, mirando a ver x donde andaba mi chica... miraba al pibe como diciendo " yo no hice nada amigo"   La pendeja sin soltarme la pija me tira: " anota mi numero"... cuando sintió al auto que venia cerca me suelta, me pasa el numero y parte de nuevo a donde estaba el pibe... mi chica se acerca y frena el auto... obvio... " que queria la trola esa???!!! " Le tiré que me preguntó si yo daba clases... que me paso el numero x si queria ganar unos mangos dandole lecciones... y medio que se la comió...   El tema es que ahora tengo el número de alto gatito, la pija dura como una piedra y tengo que seguir haciendo de profe... Recibo consejos de que harian ustedes... Y obvio un par de tomas de ese potito de ensueño!!!

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RRosroxLv1· hace 1 dRelatos

El secreto en la montaña de mi maridito

Salta tiene bellos paisajes, parajes pintorescos que guardan ecos de aventuras espontaneas y muchas veces prohibidas. Con Julian, mi amigo, nos encontrarnos una tarde para hacer trekking en uno los picos que rodean a La Linda. Empezamos el asenso al Cerro Elefante hablando de muchos temas, contandonos anecdotas y chistes, de a ratos caminaba detras suyo para apreciar sus fuertes y macizas piernas de macho que culminaban en un par de nalgas de generosas carnes ocultadas por ese pantalon deportivo que se ajustaba a cada movimiento suyo. Su cara de niño grande, blanco, sonriente, agradable y su barba poblada despertaban mi imaginación y mi deseo. Mil ratones en mi mente empezaban a idear maneras de coaccionarlo para aventurarnos a hacer algo que alivie mi tension sexual. La respiracion agitada por la travesia me sonaba a jadeos, su remera transpirada enmarcando su pecho velludo y el vaiven de sus brazos gruesos me llevaron como hipnotizado a proponerle apartarnos del sendero con la excusa de buscar un lugar alejado para orinar. Nos perdimos en la arboleda. Era el momento. Como en acto reflejo mientras yo lo hacia, de entres sus ropas saca una pija blanca y venosa de cabeza rosada, los chorros empezaron a caer, nos mirabamos de reojo... Al concluir empiezo a sacudirla empuñandola firme y lento. Mi ereccion no tardo en hacerse notoria y al girar veo tambien su dureza. Las palabras no eran necesarias. Camine hacia el pija en mano. No se movio un milimetro. Tambien lo deseaba. Cuando estuve de frente tome su mano y la acerque hacia mi, a lo que respondio con un movimiento de ordeñe que hizo que se me hinchara aun mas. Puse mis manos en sus hombros para bajarlo, accedio; en cuclillas me hizo sentir la tibieza de su boca, su lengua hacia maravillas sobre mi glande y mi tronco lo cual agradecia acariciando su nuca. Los sonidos de la naturaleza camuflaban los nuestros. Al incorporarse lo puse de espaldas para bajar sus pantalones, necesitaba ver y apretar esas nalgas peludas. La penetracion era inminente, mi piel morena contrastaba con la suya y solo atine a mojarme con saliva y apuntar con mi pija en direccion a su zona mas caliente. Mientras lo agachaba entraba en el abriendo sus carnes de a poco. El bombeo nos arranco suspiros intensos. Estabamos en la cima. Despues de unos minutos de moverme dentro suyo nos quitamos parte de la ropa, el objetivo era probar otras poses. No importaba nada, nos revolcamos como animales en la tierra comiendonos vivos hasta explotar. Sus jugos de macho me salpicaron la cara y los mios inundaron su interior, el bombeo se prolongo unos minutos mas. Al sacarla esperabamos ver caer mi leche, cosa que no sucedio, era la primera vez que preñaba un culo. Lo senti muy mio. Me senti muy suyo. El regreso a la realidad estuvo matizado por mas risas y charlas contandonos fantasias y dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras. Fue sin duda una tarde memorable. Un encuentro muy placentero

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