#Vacaciones
Fotos, gifs y packs de Vacaciones subidos por la comunidad.
El tripulante
Hace un par de veranos viaje a Uruguay de vacaciones. Durante mis dias en el pais oriental intente concretar con algun que otro oriental por las paginas de levante pero lamentablemente me quede con las ganas de probar carne charrua. Me tome el Buquebus de vuelta feliz por el viaje pero cargadisimo despues de 2 semanas de celibato involuntario. A bordo, mas alla de que el viaje no es muy largo, estaba medio inquieto e impaciente por ya llegar. Iba de aca para alla, boludeando por todas las zonas que mi pasaje de turista me permitia. Subia a la cubierta, me metia en el free shop, tomaba un cafe en el bar, volvia a mi asiento... En un momento tanto cafe y botellas de agua me hicieron efecto y me fui a uno de los baños a mear. Tenia bastante para descargar asi que me pase un rato largo en el mingitorio. En ese rato, aparecio uno de la tripulacion y se puso a mear al lado mio. No le preste mucha atencion, termine lo mio y me fui a lavar las manos. El chorro de meo no se le escuchaba, y por el espejo vi que el flaco me estaba mirando. Me doy vuelta y me hace señas para acercarme, y me muestra un toque la verga, que estaba al palo. En el baño solo habia un tipo en uno de los cubiculos, asi que con mucha carpa me acerque, pele, y el tripulante me la agarro de toque y me encajo un beso de una. Acto seguido, se mete en el baño de discapacitados y me pide entrar con el. Dude un toque (aca no habia donde "escapar" en caso de que algo no resulte), pero al final la calentura de dias y de la situacion (el pibe estaba bastante bien) me gano y me meti. Desesperado el flaco. Me manoseaba, me chapaba, me metia lengua por todos lados. Se puso en bolas casi enseguida. Yo solo me baje el pantalon y me puse la remera detras del cuello. El baño estaba bueno porque tenia mucho espacio, ademas de estar impecable de limpio. Se me prendio a la chota largo y tendido, y con lo mucho que le cabia lo agarre de la nuca y le taladre la garganta. Lejos de quejarse o de pedirme que pare, el marinerito me pedia mas. A veces le tenia que meter la pija en la boca para que se calle porque hablaba como si estuviesemos solo nosotros en todo el barco (y afuera se escuchaba el ir y venir de gente). De repente se da vuelta, sin soltarme la chota con sus manos se da vuelta contra la pared, saca culo y me dirije hacia su hoyo. La verdad, no andaba pensando que me iba a coger a un empleado de Buquebus asi que no tenia forros. Pero la situacion fue tan morbosa que se la mande a pelo igual. Como se la comia! Un orto espectacular. Redondito, grande, lampiño, limpio, hasta lubricado! No costo nada que entre. Asi le di un buen rato, con toda la furia, parando solo para comerle la boca cada tanto. Llegue un punto que ya la leche la tenia en la punta, lista para salir. Le pregunte donde la queria. En la boca, me pidio. Se la saque, se agacho y se me prendio como ternero. No tarde mucho hasta que empece a descargar todo lo que tenia acumulado desde que habia salido de Capital varios dias antes. La saboreo y se la trago con todo el placer del mundo el hijo de puta. Mientras me limpiaba, lo ayude a pajearse, no iba a dejar que despues de semejante servicio se vaya con toda la leche. Acabo en el inodoro, se vistio, me dio un beso y se fue, asi como si nada. Sin el mas minimo disimulo. Yo todavia no me habia terminado de acomodar, y cuando abrio la puerta habia un par meando que se re dieron cuenta de todo. De la verguenza me quede encerrado como 10 minutos, esperando que los que me hayan visto se hayan ido. Cuando al fin deje de escuchar pasos o agua en las bachas, estando casi seguro de estar ya solo y sin testigos, abri la puerta. No llegue ni a asomarme que se me metio un pibe de no mas de 23 años, trabo la puerta, me agarro la chota y me dice "vos de aca no te vas hasta que no me des pija como al de Buquebus". Y para que negarme... Agachadito me la chupo hasta acabar (aunque este no la quiso en la boca asi que acabe en el inodoro). Ahi si, sali con la chota bien bien liviana, a seguir disfrutando de los ultimos momentos de las mejores vacaciones de mi vida.
La tía y sus fantasías 1
Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar. Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha. Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos". Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien. Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba. Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver. Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama. Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino. Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías. A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....
Probando cosas nuevas ...
Después de lo que pasó este día Cada vez que teníamos un rato, sea en el almuerzo o después del trabajo. La brasileña y yo nos íbamos a mi departamento a garchar. Todos los días como una linda rutina nos escapábamos cada vez que podíamos a mi casa. Cada vez nos importaba menos que la llamara su marido. Mientras estaba en casa. De lunes a viernes nos dábamos sin tregua. Un fin de semana me llega un mensaje de ella. Cosa rara porque en el finde no nos mensajeabamos nunca. Y me decía “estoy en mi habitación y no dejo de pensar en nosotros” seguido de eso me mando un par de fotos. La primera, ella parada al lado de su cama en ropa interior, la segunda sin corpiño y la tercera completamente desnuda, en tacos. Yo automáticamente me re contra calenté. Se encerró en su baño y me dijo, en la habitación esta mi marido, te voy a llamar, no hagas ruido. Me llamo por videollamada y estaba ella toda desnuda, y se empezaba a tocar. Me mostraba su boca, pechos, abdomen y conchita. Estaba depilada con una línea muy finita de pelos. Yo saque mi pija y me empecé a masturbar mientras ella hacía lo mismo. Acabe hermoso,ella también. Y al cortar me dijo. El lunes vamos a hacer algo especial. Llego el lunes, ella había ido a trabajar con un vestido largo. Nos encontramos en la cocina común que teníamos, me dio un beso en la comisura de la boca y me dio la espalda, haciendo que buscaba algo. Yo directamente la apoye y le froté mi pija en su cola. Pasamos el día esperando irnos. Y así fue, nos subimos a su auto y mientras íbamos a mi casa. En un semáforo rojo, se sacó la bombacha y me la paso. Estaba toda mojada, yo no esperé ni un segundo, le subí el vestido y la empece a tocar. Estaba muy mojada. Ella gemía mientras manejaba. Llegamos a mi casa y en el ascensor me empezó a tocar la pija, metió la mano dentro de mi pantalón. Salimos del ascensor y en el pasillo me desabrocho el pantalón, dejando mi pija al aire. Mientras intentaba abrir la puerta de mi casa ella empezó a chuparmela. Obviamente no podía abrir la puerta y justo salió una vecina. Que nos vio en pleno acto. Ella la miro y se rio. Segundos después abrí la puerta y entramos. Adentro de mi casa no tardamos nada en desnudarnos completos. Empezamos a darnos un lindo 69. Yo en medio de estar chupando empece a jugar con su ano.. le rozaba con a punta de mis dedos su colita.. ella empezó a gemir fuerte. Ella empezó a chuparme los huevos mientras me pajeaba y después se fue más abajo chupandome el espacio entre los huevos y el ano. Para después meter su lengua en mi ano. Nunca me habían hecho eso, pero me volvió loco. Mientras yo jugaba con su ano ella hacía lo mismo con el mío. Nos transformamos como en un espejo. Si yo pasaba la lengua ella hacía lo mismo. Si yo metía un dedo ella me lo metía. Nunca había jugado con mi cola, pero ahora quería ir a más! Termine con un dedo adentro y lo disfrute mucho. Estaba por acabar. Pero decidí parar y hacerle la cola. Acto seguido la puse en 4 y empecé a meterle mi pija de a poco. Ella estaba como loca. Y me decía, la próxima yo te voy a meter algo en tu cola.. La idea me calentó mal.. pero seguimos así. Mientras le hacía la cola, le tocaba el clitoris con la mano. Ella acabó con unos gritos terribles. Se dio vuelta, me saco el forro y me dijo acábame adentro. Nos pusimos en misionero, y mientras yo embestía ella jugaba con mi cola. No tarde nada en acabar. La llene entera de leche. Me acosté al lado de ella y me dijo “ tengo 2 cosas para decirte. Primero, me voy de vacaciones con mi marido en una semana. Segundo, q la vuelta voy a comprar algo para que usemos juntos” Obviamente no me gusto nada que se vaya con el. Yo sentía que a pesar de tener mucho sexo tambien había romance. Claramente me había equivocado. Se fue de viaje con el 2 semanas. Y cómo dice el refrán cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Era la ventana de una vecina. el próximo relato contaré de esa experiencia.
Los masajes de mamá
No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias
Escapada a la montaña con mi madre VI
Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando. -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami... -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca- -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada... -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir. -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-. Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más. -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más... -¿Quieres correrte cielo? -Sí mami, quiero correrme... -¿Tienes muchas ganitas? -Joder... Sii... Aaagghh... -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno. -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-. -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo- -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy. -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-. ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas. -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno. -¿Qué hay para desayunar mamá? -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate. -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-. -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja. -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti. -Iván cielo debemos echar un poco el fren... No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia. -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh... -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí? -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm... -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca- -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-. -Mmmmm... -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra... -Mmm.. ¿te vas a correr para mí? -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo... En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo. -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así? -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-. -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma. -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo. -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-. En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca. -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-. -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme. -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-. -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento. -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-. -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja. Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida- -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos- La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña. -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda? -No claro mamá, ¿dónde está? -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo. -Vale voy a ver. Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina. -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado? -No
Escapada a la montaña con mi madre IV
Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...
Escapada a la montaña con mi madre III
Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam
Las vacaciones con mi hermana
Mi hermana me excita desde 2016, y a los pocos meses pasó esto: Nos fuimos de vacaciones solos a la costa, compartimos habitación pero dormíamos en camas separadas una al lado de la otra. Ella dormía destapada y en tanga, así que cuando se ponía de costado yo me acercaba y me pajeaba oliéndole la cola Como el baño estaba dentro de la habitación, cada vez que entraba y salía de bañarse, la espiaba. Por primera vez le vi esas tetas y la conchita peluda Y apenas ella salía yo entraba a oler la tanguita recién cambiada Esos días fueron hermosos Foto que le saqué ahí En ese momento ella tenía 26 y yo 21
Caluroso Verano
Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t
5.El chantaje de mi hermana Eva I
Este relato forma parte de una continuación, los cuales pueden ver en mi perfil. Pasado casi un mes desde que mi tía Chloé se fue a su casa al terminar sus vacaciones. Tocó retomar la rutina diaria... solo que con algunos cambios... Chloé trabajaba todo el día tras sus vacaciones, mi tío en cambio aun tenía un permiso el cual le duro medí mes mas, tras eso... estaría un largo periodo en un barco y mi tía sola en casa. A los pocos días de eso tenía a Chloé llamándome la las diez u once de la noche con el único propósito de de que la escuchara masturbarse, muy graciosa ella... ¿pero y por que no videos? O mejor! ¿Y una video llamada? Se lo pregunté pero me dijo - ni de coña, con lo que entiendes tu de tecnología (poco pero suficiente) serías capaz de gravar la llamada y quien sabe que podrías hacer con ese video o donde terminaría - sería responsable, pero claro... nunca se sabe si algún día podría perder el dispositivo de almacenamiento donde lo guardara, también podría verlo alguien por error de dejarlo en mi pc y que alguien husmeara sin mi permiso. Conclusión final... Chloé quería jugar a ser una calienta pollas gimiéndome al odio casi todos los días y yo sin poder hacer nada al tener a mi hermana Eva al otro lado de la pared. Como decía casi todo a la normalidad... retome mis días de ejercicio, el curso estaba a nada de empezar, en el cual por cierto me esperaba el pequeño rumor de que una compañera de clase; me vio besarme con una mujer mucho más mayor que yo y mi amigo Fran no se mordía la lengua... La verdad, no me molesto eso... se descartó una relación con cualquier chica de mi clase se... pero no me importo mucho, prefería a las chicas con unos años más. Los días pasaron, no muchos pero si los suficientes para que comenzara la primera semana de clases. Como imaginé todas las chicas de clase se enteraron del chismorreo, al darse cuenta Fran de ello decidió contárselo al resto de la clase, pero ahora sería una historia más completa y no un simple rumor de "vi a este darle un besito en este sitio" El cabrón no ahorro en detalles, claro esta que antes me pidió permiso... y pasaron a ser "el hijo de puta con suerte, se esta follando una milf tremenda y francesa" toda la clase le creyó y quien no... cuando el muy perro nos fotografió de espaldas al irme de su casa... mi cara se veía la de Chloé afortunadamente no. Al principio me preocupo un poco, pero por suerte no salió de mi clase y ni se enteraron los padres ni otras clases. Recuerdo que sería un día cualquiera de semana, en un día normal teníamos por costumbre que las tareas de la casa se repartieran semanalmente entre mi hermana y yo, esa semana yo tendría que fregar los platos sucios y a Eva le tocaría sacar la basura, barrer y fregar la casa. Y a la semana siguiente lo mismo pero cambiábamos. Me encontraba fregando los platos después de comer, Eva entró a la cocina y me pidió que si podía ayudarle luego con una cosa en su ordenador, claro ningún problema... Se podría decir que la relaciona con Eva es la típica de dos hermanos que se odian prácticamente a muerte, si hacemos algo que no deberíamos y nos enteramos... no tardamos mucho en contárselo a nuestros padres y joder al otro con ello, pero si alguien se metía conmigo mi hermana Eva no dudaba ni un segundo en defenderme, siempre pensé que sería bipolar o algo así. Por otra parte, Eva físicamente se podría decir que es una chica muy atractiva, tenemos casi la misma altura, Eva rondara el metro setenta y pico, a diferencia de mi tía Chloé no esta tan delgada como ella pero tampoco gordita, pocas veces la vi morena... no suele tomar el sol mucho aun viviendo no muy lejos de la playa, pelo negro no muy largo y lo que más destaca de ella desde muy pequeña y todos los tíos que babean tras de ella lo dicen siempre... tiene unas buenas tetas, nunca me llamaron la atención ya que yo las prefiero más pequeñas, pero cuando tienes a un montón de tíos recordándotelo todo el tiempo es algo que nunca olvidas. Admito que no me hacía mucha gracia tener una hermana la cual todo el mundo considera un angelito que nunca rompe un plato, pero que por mi experiencia vivida con ella... es más un demonio que desea hacerme cada día un infierno. Y que alguien con ese físico este todo el día molestando y sin poderte hacer una buena paja... lo empeora mucho mas. Terminé de fregar y no me quedaba más remedio de subir a ayudar a Eva con su pc, se le rompió su viejo portátil hace unos meses y se compro otro nuevo, pero este tenía distinto sistema operativo sumado a que es una patosa... tenía que darle todo masticado. Entre a la habitación y vi que Eva estaba tumbada bocarriba con el móvil, su portátil estaba en el escritorio, abierto y encendido pero con la pantalla en negro. -Ya terminé ¿Qué querías? -Anda mírame el pc, no se que le ocurre y lo necesito para estudiar. -¿Pero que es lo que le pasa exactamente? -Te lo dejé todo listo, se queda la pantalla en negro le das a espacio y se queda así de raro... y no tengo ni idea de como pasa eso. -Ok. Me siento frente al portátil y haciéndole caso a Eva le doy al espacio. Me esperaba algo al estilo de un pantallazo azul pero no... La pantalla negra cambio de golpe y lo que veía era mi habitación más concretamente mi cama en horizontal y podía ver a Chloé de espaldas seguido de como se le caía el vestido se subía a la cama y desnudaba... -Estoy jodido estoy jodido estoy jodido estoy jodido... - pensé mientras seguía mirando la pantalla. -Anda! ya alcanzaste el error ¿no? - dijo Eva con un toco sarcástico de sorpresa. -¿Y ahora que hago? - da igual lo que pensara o hiciera, ese video es de hace un mes tendría copias por si lo borraría. -Pues eso lo que te decía, que no tengo ni idea de como pasó eso... como un tontito como tu pudo hacer eso, también tengo la segunda parte donde Chloé se pone guapa para ti, un poco penoso la verdad. -Pero... ¿por que pusiste una cámara en mi habitación...? -Fue vuestra culpa retrasados. Si te pones un despertador, despiértate y no molestes, y cuando te despiertes no te pongas a hablar de usar solo un vestido para follar en cualquier parte, ni finjas cerrar un sofá cama... Pues esa misma tarde puse la cámara a grabar, lastima que no tenga audio... lo puse así para que tenga más espacio. -Ok... y tu razonamiento fue; como creo que están follando los grabare ¿no? -Mira... cierra el pico y deja de hacerte el ofendido ¿Entiendes lo que significa el que tenga esto? pues ya te lo explico yo... si no haces lo que yo te diga le mando esto al tío, estoy segura que no encontraremos tu cuerpo cuando te mate. -Ok... ¿y que quieres? -No... tranquilo, no quiero una cosa... de ahora en adelante obedecerás todo lo que te diga, no esperes que será por un día o un mes, de esto no esperes librarte en mucho tiempo. Si lo entendiste, un si señorita o si mi ama me sirve también. Claro que si no dices eso le mando estos videos al tío, tu decides. -Si señorita... -Hombre! te decidiste por señorita ¿aun conservas algo de dignidad? Bueno, no importa. Esta semana te tocan mis tareas y la siguiente y que digo.... TODAS las semanas. Si se me ocurre algo ya te llamaré perrito ¿ok? Y así es como terminé siendo el esclavo personal de mi hermana Eva... ¿sería capaz de mandar el video a mi tío? ni idea... se que mi tío no me tocaría un pelo, eso si...pero seguramente ni me dirigiera la palabra en lo que me quedase de vida. Por una parte entendía el chantaje perfectamente, nuestra relación siempre fue un poco difícil, pero por otra parte siempre me protegía si alguien se metía conmigo ya sea verbal o físicamente. Decidí no jugármela ya que de liarla caería yo pero también Chloé y puede que ganando tiempo eliminara todas las copias. Esa misma tarde limpie la casa, por orden de Eva tenía que hacerlo sin que mis padres lo vieran, trabajaban ambos casi todo el día y tenía tiempo más que de sobra, el resto del día no me pidió nada más y admito que esa noche me quitó un poco el sueño, igualmente me desperté a la misma hora que siempre ya que tenía que salir a correr. Cuando regrese me duche y al salir del baño vi a Eva salir de su habitación, me miró y me pidió que le hiciera el desayuno, pero antes que aireara su habitación para más tarde hacerle la cama. Por como empezaba el día de Eva ya se veía como funcionaria su chantaje, prácticamente Eva no haría nada y si algo suponía un mínimo esfuerzo lo tendría que hacer yo. Con el tiempo (poco) quería un masaje en los pies diario. Como según Eva no parecía molestarme masajearla - no te importara, total si ya estas en ello en hacerme la manicura y pedicura ¿no? ¿Qué molestia es pintarme las uñitas si ya me tocas los pies no? - dijo Eva. Perfectamente me pude tirar un mes entero haciendo eso sin ningún cambio, seguramente que Eva ya no tenía ni idea de que más pedirme. Eso no se parecía en lo más mínimo a la típica película porno donde terminan follando por un chantaje. Pensé en decírselo a Chloé pero mejor no, lo tenía todo más o menos controlado y mejor no preocuparla, ella seguía llamando por las noches cuando se aburría o mandaba mensajes para saber que tal estaba, pero poco mas. Lo soporte muy bien la verdad, simplemente tenía que hacer tareas comunes y nada humillantes y por suerte todo quedó entre ella y yo, todo lo que me pedía lo hacía sin que nadie lo viera, que si... que me jodía mi día a día, pue si... pero si Eva me veía estudiando no me exigía nada. El problema empezó al tercer mes, una día cualquiera Eva me estaba esperando en mi habitación, cosa que nunca hizo. -¿Qué haces aquí, necesitas algo Eva? -Pues la verdad es que si, gracias por preguntar, necesito que mi perrito me haga una cosita. Veras te encendí tu pc para ayudarte con tu tarea, lo necesitaras. -Y... ¿con que quieres que te ayude? -Es muy fácil, metí los dos videos de tu romance con la tía en tu pc, por si los necesitas claro... puedes usar cualquier otro que tengas. La tarea es la siguiente desnúdate, siéntate frente a tu pc y mastúrbate. -¿Y para que quieres tu que haga eso? - Eva saco una cam con un pequeño trípode y la puso frente a la silla del pc- ¿y esa cámara? ¿Qué haces? -Para nada... simplemente por poder, como puedo hacer lo que quiera, lo hago. Puede que lo quiera para masturbarme luego yo, o puede que se lo regale a mis amigas, eso a ti no te incumbe. Y quítate la maldita ropa ya, no quiero perder toda la tarde contigo. Me quité la ropa frente a Eva lo cual no pareció interesarle en absoluto ya que se tumbo en mi cama saco el móvil y empezó a jugar con el. Ok... si me tenía que hacer una paja frente a mi hermana y no tenía otra opción pues lo dicho, no tenía otra opción. Abrí un cajón y saque una caja de pañuelos, saque dos para cuando terminara, Eva me miró de refilón soltó un suspiro y se levanto - ¿Desde cuando los perros usan pañuelos...? - me quitó la caja y los dos pañuelos, le dio a grabar y volvió a tumbarse en la cama para seguir por donde se quedó - ¿quieres empezar ya o que? no tengo todo el día. - Sin más alternativa me tocaría masturbarme y si pañuelos, todo eso mientras una cam me grababa y mi hermana me ignoraba completamente. Busque por internet cualquier cosa para ver, no quería usar los videos. Al principio me costo un poco, se me hacía raro hacer eso frente a mi hermana, intente olvidarme que ella estaba tirada en mi cama y al poco rato empecé a masturbarme pasados unos minutos me corrí por todo el suelo. Eva se levanto sin decir nada, apago la cam y se la llevo - ahora limpia eso cerdo, vístete y cuando este todo, toma... sal y cómprame lo de la lista - Eva dejo dinero y una lista de la compra, la miré y todo chucherías y refrescos. Volvió a lo normal, me tocaba hacer tareas y cumplir sus caprichos. Lo limpie todo me vestí y fui rápido a comprar, por suerte la tienda estaba cerca y no perdería mucho tiempo. Regrese de comprar todo y se lo entregue a Eva estaba en su cama con un libro estudiando - Muchas gracias, puedes quedarte el cambio, para que compres tus galletitas de perrito -
Anto la ex de un amigo
Hola comunidad capas piensen que soy un sin códigos un mal amigo por lo que hice en este relato pero acá va Esto pasó cuando tenía 19 años yo tenía un amigo en ese tiempo colo le decíamos que tenía una novia Todos los del grupo lo jodiamos xq su novia estaba re fuerte y el como siempre se enojaba jaja Pero el era bastante hijo de puta porque cada vez que podía la gorriaba ( le ponía los cuernos) y todos sabíamos pero como éramos amigos no le decíamos nada La describo a ella rubia bajita un culo hermoso y bastante tetas Un día me llega un mensaje al facebook de ella Anto: hola cómo estás? Yo: eh Anto todo bien vos? Anto: bien bien Yo: que paso necesitabas algo? Anto: no solo quería hablar con vos no puedo? Yo: por mi todo bien pero nose que va a decir el colo Anto: no todo bien no pasa nada Estuvimos hablado un rato muy buena charla hasta que me pone Anto: me encantó hablar con vos algún día podés venir a mi casa y charlamos á Yo: si cuando valla el colo voy Anto: no vení vos solo Yo: para que voy a ir solo? Anto: y si capas charlando nos llevamos mejor Yo: mira Anto todo bien estuvo buena la charla y todo pero sos la novia de un amigo y más se charlar no va a pasar Anto: de verdad me lo decís ? Que soy fea para vos? Yo: si Anto de verdad te digo Y no. no sos fea estás re fuerte perdón que te lo diga así pero sos la novia de un amigo Anto: ahora yo te tengo que decir algo Yo: si decime Anto: acá estoy con tu amigo mirando todo el me pidió que aga esto para ver qué hacías perdón yo no quise No le contesté más xq me había re calentado el otro hijo de puta haciendo que su no aga esas cosas más desconfiado cuando el le ponía los cuernos cada vez que podía Paso una semana y no lo ví al colo ni a Anto Hasta que un finde hicimos comida todos los pibes como se dice Llegue saludé a todos normal y el colo me dice vamos. A compra y charlamos lo de la otra vuelta Colo: eh man disculpa lo del otro día Yo: todo bien loco pero nada que ver te la mandaste eeh . Colo: es que creo que Anto me está cagando y capas con unos de los pibes Yo: y xq yo boludo nada que ver si están bien que tu novia este re fuerte pero no Colo: ya se por eso te pido perdón Yo: además si te está cagando te lo mereces xq vos la cagas siempre que podés Colo: eh amigo pero eso queda entre nosotros Yo: si siempre pero no da para que desconfíes y menos de mi . Colo: listo todo bien Yo: si man todo bien Colo: para que veas que soy amigo el viernes que viene tengo casa sola hasta el sábado asique comemos algo al medio día y pasamos todo el día y a la noche salimos Yo: bue amigo re sevado jaja Colo: anda Anto tiene una amiga que vino de vacaciones que está re linda igual . Yo: bueno dale . Paso la noche todo joda tranqui entre pibes hablando de minas y las cosas de nosotros Llegó el viernes y me manda mensaje Colo: dale amigo venite que ya estoy con las chicas faltas vos Llegue a la casa y estaba Anto con calzas luciendo su cola hermosa y su amiguita se llamaba Dani una morocha hermosa un culito hermoso Llegue saludé y empezamos a charla pegamos buena onda comimos unas pizzas y tomamos unas cervezas Dani: cuántos años tenes? Yo: 19 y vos?. Dani: 18 añitos . Yo: justo lo que me receto el médico jajaja Dani: jaja que pavo Siguió eso de las 3 de la tarde el colo se fue a comprar puchos y hielo xq no nos quedaba y teníamos vino y Fernet Yo me quedé con Anto y Dani. En eso se me hacerca Anto y me dice bajo Anto: que entregada que es esa Dani seguro hoy te la cojes Yo: y que estás celosa o que? Anto: no pero es más rápida y me da bronca Yo; vamos ver qué pasa total yo estoy soltero y ella nose pero bueno Anto: y si tiene novio igual te la cojes? Yo: y si. Si su novio no es mi amigo Anto: así que si el colo no sería tu amigo Ami igual me cojes? Nose si era el alcohol pero le dije Yo: Anto a vos te rompo el culo . Anto: que atrevido sos pibe Yo: vos preguntaste La tarde siguió ya con Dani andábamos abrazado para todo lados de la casa ya le había dado un par de beso pero tranqui En una salgo afuera a fumar y Dani sale atrás mío ya estábamos medio borrachos todos Dani: nos vamos a quedar todo el día acá? Yo: y si a la noche comemos algo y salimos al boliche Dani: ah qué lastima Yo: porque tenías que ver a alguien? Dani: quería estar en un lugar los 2 solos Yo pensé tenía razón Anto está quiere pija y rapidita es Yo: y vamos a la pieza de invitados Dani: vos decís? No se va a enojar el colo? Yo: no ahora cuando entre le pregunto Lo llame al colo y le pregunté Yo: eh como puedo usar la pieza de invitados? Colo: sabía que te la ibas a cojer. dale todo bien yo me voy a mi pieza con Anto Yo: dale de una de paso dormimos un poco para la noche que va a ser larga jaja Le dije a Dani fuimos a la pieza y Anto nose porque me miró con cara de orto mal no le di importancia Apenas entramos Dani me agarró y me dió un beso terrible Yo: ah qué pasó estamos calentita? Dani: no sabes cómo si ví como me miraba el culo cada vez que podías Yo: y con terrible culo como no mirarlo Empezamos entre besos y manoseada le saque la remera y el corpiño le empeze a comer las tetas Dani: hijo de puta que bien chupas las tetas como me calienta Yo: aver como estás por acá Le mandé la mano a su conchita Dios que rico toda mojadita sin un pelo la desvesti entera yo me quedé en boxer se notaba lo dura que tenía la pija Y le empeze a chupar la conchita Dani: ayy mi amor que rico como me comes la conchita Yo: que rica esta tu conchita mi amor Dani: dale papi seguí ayy dale que ya acabo papi dale chupa que rico Y me acabo en la boca Yo: a ver bonita te toca a vos Dani: a ver qué tenemos acá En eso me saca el boxer y salta la pija de 19cm bien cabezón y gorda.( Para serle sincero el lo único bueno que tengo jaja ) Dani: mmm papi nose si me va a entrar toda en la boquita Yo: tranquila bebé yo te ayudo Empezó a darle besitos en la cabeza de la pija mordía un poquito la puta como me calentó eso nunca me la habían echo y empezó a chupar Yo: dale putita seguí que rico la chupas dale . Dani: mmm que rica pija me voy a comer hoy Yo: aver bebé como te la tragas entera Dani: no voy a poder papi Yo; yo te ayudo bebé Se la quiso tragar de una entera y no pudo entonces la agarre de la cabeza y le coji la boca hasta que se la metí hasta la garganta hizo arcadas tenía los ojos llenos de lágrimas pero le entró toda Yo: viste bebé que podías. Dani: hijo de puta casi me ahogas Yo; si te gusta putita Dani: dale cojeme que no aguanto más La empeze a cojer solo me dejo por su conchita no quiso entregar la cola Yo: Dani mi amor que apretadita estás Dani: ayyy papi que pija tenes que rico dale más Que rico bebé como me cojes Yo: te gusta no putita Le empeze a dar más fuerte como que no nos importo que en la otra pieza estaba el colo con Anto por la forma en la que gritaba de placer Dani Cuando estaba por acabar le acabe en la cara y tetas Ella se fue a lavar y su volvió a acostar y nos dormimos como hasta las 10 de la noche Nos levantamos hicimos algo a la parrilla Dani le pidió al colo si la podía llevar a buscar ropa asique fueron Yo me quedé con Anto que me miraba con cara de mala o enojada Yo: eh que te pasa a vos de hoy me estás mirando así Anto: y todavía me lo preguntas Yo: y si no entiendo que pasó!? Anto: traigo a mi amiga y te la cojes como es? Yo: para un toque no somos nada más que amigos que te pasa?. Anto me miró como pensando y se sentó en el sillón y fui con ella . Anto: la verdad tenes razón nose que me pasó . Yo: si no entiendo Anto: capas son celos y más cuando los escuché Yo: nos escuchaste?. Anto; si no te vengas a hacer el pelotudo te la re cojiste Yo: si estuvo bueno no te enojes Anto; lo que no entiendo si es muy gritona o la tenes grande vos Yo: gritona es pero lo otro nose la verdad Anto: como no va a saber boludo aver mostrame Yo: que te pasa boluda . Anto: solo quiero verla pero dura eeh Yo: bueno te la muestro pero como querés que se ponga dura Anto: yo te ayudo Se puso en 4 se bajó la calza y me mostró su colita bien entangada Anto; y se te paso Yo ya estaba duro pero quería aprovechar. Yo: no todavía no Anto: y con esto Se corrió la tanguita y me dejó ver su conchita bien depilada y el culito bien cerradito ahí se me puso la pija como piedra Yo: bueno mira vos ahora Anto de da vuelta y abre los ojos grande Anto: a la mierda con razón grito tanto mi amiga mira que pesado. Yo: bueno listo nada que ver lo que hicimos ya fue Anto: espera la puedo tocar Yo: que deja de joder está bien que estés buena pero sos la novia de mi amigo Anto : dale te la tocó y fue Yo: dale que hincha pelotas eeh Ella estiro la mano y me agarró bien la pija que rico se sentía pero tenía que disimular Anto: ahora sí estoy más celosa todavía que mi amiga se coma todo eso y yo nada . Yo: bueno listo fue lo dejamos acá sino la cagamos Me levanté y me fui Esa fue el primer gran hacercamiento con Anto en el otro relato sigo contando cuando me la coji que ya no era la novia del colo Gracias por leer y perdonen las falta de ortografía
La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 4
(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: - Eso, hacer y vender fotos tuyas, se gana bien haciendo prácticamente nada. Vos haces de modelo, yo de fotógrafo y administro el negocio, dividimos las ganancias y ya. - la idea me entusiasmaba muchísimo, aparte de ser una buena excusa para tenerla desnuda y cerca mío. - Mmmm... No sé, decís que se venderán? - dijo ella dubitativa, estaba a punto de decirle que hasta yo le ofrecería plata si no viviera conmigo y fuera mi hermana, pero ella me interrumpió antes de que dijera nada - Igual te confieso que en Instagram ya varios me preguntaban si vendía y hasta me ofrecieron plata por fotos más jugadas. - Lo suponía, seguro vieron las fotos de las vacaciones y se enamoraron de tu orto - le dije ya sin pelos en la lengua, esas fotos eran en la playa y ella no había disimulado para nada al llevar tangas diminutas y corpiños que parecía que estaban a punto de estallar. - Bueno, dejame pensarlo... - dijo y volvió a poner play a la película retornando a su posición. La calza se le había subido y con el corazón ya acelerado por verle la cola nuevamente, me animé a tomar la tela y bajarla dejando todo ese monumental orto al aire. Ya poca atención le ponía a la película, me concentraba más en pajearme mirándole la cola a Mimi. En un momento volteó a mirar por qué retorcía tanto los pies y me vio pajeándome con los ojos fijos en su cola. - Te ayudo así dejas de mover la cama, me desconcentras. - para mí sorpresa llevó las manos a su cola, tomó la fina tela de la tanga y abrió los cachetes. Me estaba dejando verle la concha y el orto mientras me pajeaba al lado suyo. - ¿Te falta mucho? - preguntó clavando sus ojos en los míos. - Un poco - dije sin dejar de mover mi mano. - Subite encima mío, frotame la pija en la concha. Así acabas y sigo mirando la peli tranquila. - soltó sus nalgas y volvió la vista a la película. Yo hice lo que me pidió, me apoyé con una mano al lado de su cuerpo y me subí encima, con mi mano libre de a poco le pasaba la pija desde la cola hasta la punta del clítoris. Eso la hacía suspirar. Sentía como se iba mojando poco a poco y mis ganas de penetrarla subían conforme sus suspiros se hacían más intensos. - Metela un poquito, solo un poco, así acabo. - me imploró casi suplicando. Metí solo el glande y con movimientos cortos la cojía. Ella apretaba las sábanas por el placer. Estaba cerca de acabar. El destino, la mala o buena suerte provocaron lo que venía deseando, mis fuerzas me fallaron y caí con todo el peso encima suyo, de más está decir que mi pija se enterró completa en su concha, sentí sus contracciones y su intenso orgasmo que casi me hace acabar a mi también. Asustado la saqué y la dejé entre sus nalgas. El glande brillaba por la cantidad de flujo con la que salió mi verga de dentro suyo. Mimi seguía suspirando con el control en una mano y apretando la sábana con la otra. - Fue el mejor orgasmo de mi vida... - dijo cuando recupero el aliento. Aún seguía encima suyo, su flujo era un gran lubricante. Segundos más tarde acababa llenándole la cola de leche. Algunas gotas bajaron hasta su concha mojando la tela de su tanga. Acto seguido retomé mi posición y continuamos con la maratón hasta bien entrada la tarde, comimos algo rápido y seguimos con las pelis. No dijimos una palabra de lo sucedido pero no faltaron las miradas cómplices y las sonrisas por lo bajo mientras tomábamos mates y mirábamos la última de las pelis. A la noche cociné yo y ella lavaba, esa noche dormimos abrazados pero no pasó mucho más que roces y apoyadas. La relación con mi melliza iba mejor de lo esperado. * Durante toda esa semana yo me dediqué a ver en qué gastar la plata para administrarla bien, la liquidación era grande porque llevaba ya más de 5 años trabajando en esa empresa. Me angustiaba pensar qué sería de nosotros si lo de las fotos no funcionaba o si yo seguía toda la cuarentena sin trabajo. Trataba de no maquinarme mucho, había pasado ya un mes y medio del inicio de la bendita cuarentena y no se vislumbraba un final para ésta, en la calle y en la tele se veía la depresión de la gente al intentar acostumbrarse a este asunto del encierro. Lo único que me levantaba el ánimo era cada noche que dormía junto a mi melliza. El otoño se había instalado del todo y las noches eran frías, el calor de ella era todo lo que necesitaba para poder descansar bien. * El viernes de esa semana cobré la indemnización, cuantiosa y que nos permitiría vivir al menos un mes o dos cómodamente y sin preocuparnos mucho. Ya había hecho cálculos y si se administraba bien podríamos incluso llegar a junio sin contratiempos. Una tarde, mientras veíamos el atardecer con mates de por medio Mimi me dijo algo que casi me hace escupir todo: - Hagamos lo de las fotos, ahora que estás sin laburo me da cosa que pagues todo, o sea ya me daba cosa antes. Pero ahora que no tenes trabajo es peor, no quiero abusar de tu generosidad tampoco... - dijo levantando ambas manos exagerando el gesto entre risas. Saqué la almohada que tenía en la espalda y se la tiré a la cara. Ambos reímos un rato, luego yo hablé. - Bueno, hice un estudio de mercado en cuanto a costos, el tipo de contenido y eso. - mi trabajo como ayudante de administrador de empresas me preparó para una situación así sin saberlo. Luego de una "clase" sobre cómo iba el negocio de la venta de packs y asegurarme de que todo haya quedado claro acordamos empezar al otro día. Ya se hacía la hora de llamar a nuestros padres y luego de eso a cocinar. Por lo que la charla quedó ahí. Cenamos mientras hablábamos con mis padres y con Karina, la semana próxima sería su cumpleaños y haríamos una cena con videollamada. Les haría llegar una torta para la cumpleañera y algunas cositas dulces para mis padres. Terminamos de hablar y Karina me mandó un mensaje diciéndome que quería hablar conmigo, sobre el regalo que quería para su cumpleaños número 18. Al hablarle me dijo que quería que le regalara un conjunto de ropa interior, debo admitir que en ese momento no lo ví sexy para nada por lo que me pareció adecuado para una chica de la edad de mi hermanita menor. Le dije que se lo compraría y me agradeció inmensamente. Mimi salió del baño con la toalla en la cabeza y en tanga, se metió en mi pieza y yo la seguí. Al entrar ella se estaba pajeando a oscuras, me acosté a su lado, sabía que no debía interrumpirla si quería disfrutar de verla así en la penumbra. Su cuerpo perlado aún con gotas de la ducha que brillaban a la luz de la luna, su abdomen plano y esas tetas hermosas que daban ganas de chuparlas por horas. A veces me costaba creer que aquella mujer tan sensual era mi propia hermana. Cuando acabó se sacó la tanga, se dió media vuelta y se preparó para dormir no sin antes decirme: - ¿Y te vas a acostar o te vas a quedar ahí parado? - no había notado que me quedé de pie, mirándola todo ese tiempo. Entré a la cama y ya sin miramientos le apoyé toda la verga en la concha. Ella suspiró, aún seguía sensible por haber acabado, pero no quise ir más lejos, aún conservaba algo de mi cordura. * Al día siguiente y luego de desayunar, hicimos la lista del súper. Nuevamente salí, compré y volví pero al entrar fue grande la sorpresa que me esperaba: Micaela estaba vestida con una de mis batas, luego de desinfectarme y dejar las compras ella se abrió la bata y me mostró el conjunto más sexy que tenía, era de encaje negro con detalles en rojo, el corpiño era transparente y la bombacha atrás era apenas un hilo de tela. Habíamos acordado hacer primero sets en ropa interior, probar como nos iba e ir subiendo el nivel de a poco. La cuenta estaba creada y solo esperaba que se subiera el contenido. Fuimos a mi habitación, ella se puso un barbijo que le había comprado y comenzamos la sesión, empezamos con posiciones básicas: ella en 4, haciendo una M con las piernas, juntando las tetas y otras más atrevidas, como primeros planos de la concha, de su orto abierto con ambas manos y una más tomándose el dorso de las rodillas con ambas manos. Llegué a notar una mancha de humedad en la tela. - ¿Estás caliente? - pregunté sabiendo la respuesta. - No sé, fijate. - me desafió. Corrí la tela y sí, un hilo de flujo escapaba de sus labios. Aproveché y tomé una foto de eso. Froté los labios con mi pulgar, no le había avisado pero estaba grabando. Acabó en mis dedos en pocos segundos. Llevé mi pulgar y mi índice a mi boca y probé sus jugos. - Listo, ya tenemos material para empezar. - dije luego de lamer sus jugos. * Durante varios días el material se vendió muy bien, muchos pedían más, algunos incluso pagaron por fotos específicas que sin dudarlo fui yo quien las tomó. Había un cliente en particular, fue uno de los últimos en suscribirse, su apodo era Magic Mike, luego de ver todo el contenido hizo una oferta que con Mimi no lo creímos: ofreció 150 dólares por un video de ella chupando una verga hasta hacer acabar al fotógrafo. La miré y le hice la pregunta cambiaría las cosas para siempre -¿Te animas? - sentí que el labio me temblaba, no sé si de nervios o de calentura por lo que estaba por pasar. - Obvio - fue su respuesta, mirándome fijamente, con un dejo de altanería en los ojos, tragué saliva, mi cara era un incendio y la adrenalina que corría por mi cuerpo apenas me dejaba respirar. Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:
Infiel en vacaciones de verano familiares(gorda en la playa)
Bueno como saben Soy Valentina, una linda gordinuena tetona de 23 años, y estoy de novia con Juany. Pero ahora voy a contar lo que pasó en unas vacaciones con mi familia (sin mí novio). Todo empezó los primeros días de enero, cuando me enteré que mis papás se iban a ir de vacaciones a la costa junto con mis dos hermanas y mí abuela, por lo que me dijeron que yo podía ir, pero Juany no porque no entraba en la camioneta. Después de hablarlo bien con Juany decidí ir sola con ellos. Los primeros días venian siendo unas típicas vacaciones familiares, muy tranquilas, íbamos a la playa que quedaba cerca de la casa donde estábamos parando, que por cierto estaba bastante lleno de gente joven, muchos chicos y chicas de entre 17 y 25 años, una playa muy juvenil pero con varias familias. Todo venía muy bien hasta que con el pasar de los dias empeze a notar que en la playa había una típica familia argentina (madre, padre, y dos hijos, uno de 22 y otra de 17), y notaba que el chico que después supe que se llamaba Nicolás, me miraba mucho, en especial cuando volvía de meterme del mar y me ponía a tomar sol de espaldas en una mantita. Pero como eran solo miradas no le decía nada ni cambiaba mí accionar y seguí como si no pasará nada. Hasta que un día fui a meterme al mar a jugar un rato con las olas, y vi que venía a meterse, al principio estábamos bastante distanciados, pero con el pasar del tiempo y con el movimiento normal dentro del agua terminamos a unos pocos metros de distancia, yo un poco más adelante que él. Lo interesante es que yo notaba que cada vez que saltaba una ola el aprovechaba para verme el culos y como rebotaban mis grandes tetas. Hasta que note que venía una ola bastante grande y no llegaba a saltarla, por lo que decidí intentar pasarla por abajo, una desición bastante desacertada porque al pasar por debajo no me di cuenta y se me salió la parte de arriba de la malla, cosa que me di cuenta cuando sali debajo del agua, por lo que me intenté tapar rápidamente para que no se me viera nada, pero fue bastante tarde, porque Nicolás, que estaba atrás mío ya me había visto mis dos grandes tetas. Yo tapandome como podía me puse a buscar mí malla, y la vi flotando a unos metros de Nicolás, por lo que empecé a caminar para buscarla, pero ya era demasiado tarde porque Nicolás ya las había agarrado y me las estaba trayendo. Cuando se acercó vi que abajo del short de baño tenía un tremendo bulto, evidentemente ver mis tetas le hizo parar la pija, yo ya estaba roja de vergüenza, me dijo, mirándome mis grandes tetas que yo me esforzaba tapar "Toma creo que esto es tuyo" y me dio la malla en la mano, yo le agradeci y me di vuelta para ponermelo, cuando me dijo "querés que te ayude a atartelo de atrás" a lo que yo respondi "no gracias, yo puedo sola", ya me había dado mucha vergüenza lo que pasó antes, no quería tenerlo cerca, pero obviamente sola no podía atarmela asique sin decirme nada se acercó y me ató la malla, yo le agradecí y le pregunté el nombre (Nicolás). Después de eso nos quedamos hablando, era un chico que estudiaba Medina en una universidad de su ciudad. Pero después de unos veinte minutos hablando me agarró frío y decidí salir, por lo que el me siguió y tambien salió, después cada uno se fue con su familia y ese día no paso más nada, salvo las típicas miradas que me pegaba. Paso todo el día, volvimos a la casa, comimos, fuimos al centro en familia, y cuando volví me acosté y me acordé de lo que pasó en el mar con Nicolás por lo que me calente un poco y me empecé a tocar pensando en ese gran bulto, primero disimuladamente me tocaba despacito mí clítoris, pero después ya estaba muy caliente y me metía los dedos con mucha velocidad lo que me llevó a un gran orgasmo, nunca me había tocado pensando en otro hombre, pero ese bulto me volvió loca. Al otro día fuimos a la playa temprano, serían las 10 de la mañana, no había mucha gente, pero Nicolás y su familia ya estaban ahí en el lugar de siempre, nosotros tambien nos pusimos en el lugar de siempre, cerca de ellos. Yo me puse bronceador y me tiré a tomar sol por media hora, hasta que me agarró calor y me fui a meter al mar, Nicolás ni lento ni distraído me vio y también fue a meterse, esta vez vino directo a donde estaba yo, y me dijo "está muy linda el agua no" a lo que yo respondí que si, y me dijo "pero no está tan linda como vos", y acto seguido me dice "disculpa que sea directo, pero me gustas mucho, ayer te di los pechos y me quedé muy caliente", yo me quedé helada, no esperaba que venga así de la nada y me diga todo eso, por lo que dije "fue un accidente, perdón si te provoque algo, pero no fue intencional" a lo que me dijo "no tengo nada que perdonar, es más me encantó verte, y disculpa el atrevimiento pero te confieso algo, ayer me tuve que masturbar un par de veces para bajar la calentura que me provocaste". A todo esto él ya tenía la pija parada, por lo que yo de ves en cuando se lo miraba disimuladamente de reojo. Hasta que en una de mis miradas me dijo "te gusta lo que vez" y yo nosé si fue porque ya estaba bastante caliente le dije "Si, disculpa es que tenés un bulto muy grande", después de escuchar eso agarra y saca su pene todo parado para que lo vea y me dice "te parece que está grande" pero yo me quedé perpleja mirandole la puja, no podía creer que me mostrara así de repente esa gran pija, que a simple vista podía notar que le media 19 o 20 CM, pero eso no era lo que más me sorprendia, lo que de verdad me atraía era su ancho, era una piba muy gorda como las que me gusta a mí. Y sin decir nada se acerca a mí con la pija al aire y me dice al oído "te gusta más así, así la podes ver bien" yo ya estaba entregada y escucho que me dice "tocamela, sé que querés tocarla, mándale sin vergüenza" y me empezó a dar besos en el cuello, cosa que me calienta mucho, y a tocarme las tetas, yo ya estaba muy caliente y me había olvidado que tenía novio y qué mí familia estaba ahí en la orilla, pero no me importo y me deje llevar por la calentura, por lo que me decidí a agarrar esa hermosa pija, lo empecé a pajear mientras el me sacó la parte de arriba de la malla dejando mis enormes tetas al descubierto y me las empezó a chupar y morder, más chupaba desesperado, parecía que nunca había chupado una teta, me chupaba toda, te mordía los pezones, hasta que se decidió y bajo su mano y me corrió la tanga de la bikiñi y me empezó a tocar el clítoris y a meterme los dedos, yo ya estaba por acabar y el también, entonces me agarró y me alzó a upa, dejando su pija a la altura de mí concha, y mis tetas muy cerca de su boca, por lo que me siguió chupando las tetas un ratito mientras yo me estimulaba el clítoris con su pija. Hasta que se decidió y me la empezó a meter despacito hasta que entro toda, ahí fue cuando me empecé mover yo, primero despacito, depsues ya así rápido, quería hacerlo acabar, y lo logré después de unos arduos 20 mimutos, le había pedido por favor que acabe afuera, pero pareció no importarle mucho porque me terminó infundado la concha, literalmente acabó muchísimo, tanto que cuando me la sacó sentí salir algo como si me hiciera pis, pero era su semen. No podía creer lo que había pasado, me había cogido a un pibe adentro del mar con mis viejos en la playa, y encima terminé con la concha llena de semen. Terminamos el polvo y salimos del mar, primero yo, y a los cinco minutos Nico, cuando llegue a donde estaba mí familia mí mamá me llamo y alejándonos un poco de todos me dijo "que pasó con ese chico en el agua, te vi muy entretenida, y parecía como que te estaba chupándo las tetas. Ojo con lo que haces, porque tu padre no se dio cuenta pero yo sí, además vos tenés a Juany esperándote cuando vuelvas, no vayas a echar todo a perder por una calentura de verano, los buenos hombres como Juany no se consiguen seguido, cuidalo, no seas tonta". Yo le dije que no había pasado nada, que solo estábamos charlando mientras jugábamos con las olas, pero por dentro pensaba si me vio mí mamá nos podría haber visto cualquiera. Igual mucho no me importo porque después a la tarde noche cuando ya no había mucha gente en la playa, y mí familia y la de Nico se fueron de la playa, nos fuimos a unos médanos bastantes alejados que tenían algunos arbustos y volvimos a coger por un buen rato, sabía que estaba mal lo que hacía, que estaba engañando a Juany, pero era tanta la calentura, el morbo de ser descubiertos, y lo más importante, lo bien que me cogía Nicolás, que no me importo seguir cogiendo con el por unos días. Después nos pasamos los instagram y los teléfonos y nos volvimos a ver en la ciudad, pero eso lo voy a dejar para otro relato porque es una historia larga y ahí sí ya estaba Juany. Espero les allá gustado este relato de lo que me pasó durante unas vacaciones familiares no tan familiares.
















