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#Maduros

Fotos, gifs y packs de Maduros subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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SsarahxLv1· hace 84 dRelatos

Etrevista a una linda sissy ( Daiana)

Daiana es una linda sissy de nuestra Comunidad que esta empezando el camino para llegar a ser una sissy perfecta.  Aun le quedan muchas cosas por probar pero tiene una buena disposición, animarla con vuestros comentarios para que llegue a ser una sissy putita perfecta 1-Nombre de sissy, y nacionalidad Daiana México 2-Que tipo de ropa te gusta usar? Liguero, vestido corto 3-te gusta maquillarte? No lo hago 4-tamaño del pene. Has usado jaula de castidad? 17 cm, no 5- cuanto mide tu consolador? 15 cm 6- Has salido a la calle vestida de nena? No 7- Has salido con un plugg anal? sueles usarlos? No, pero suena interesante jaja. 8-has participado en algún gang bang con varios hombres? No aun no. 9- Te gustaría probar la experiencia de trabajar de prostituta por un día? Jajaja si. 10- Te gusta el sexo duro o delicado Duro salvaje jaja. 11- En que postura te gusta que te follen? De cuatro y nalgadas. Jaaa. 12- Te gustaría participar en una película porno de protagonista? Si jejeje. 13- Te han puesto alguna vez collar y correa para tener sexo? No. Pero me encantaría 😍 14- elige: vestidito sexy o minifalda y top Vestiditoooo. 15-tu macho invita a unos amigos y te deja lencería y un disfraz de sirvienta sexy, que te pones? Lencería 😛 16- Te llevan a un local morboso, que prefieres: que te paseen en lencería con collar, correa y esposas o que te folle y te ofrezca a los demás hombres? Que me paseen 🤫😛 17-Alguna experiencia que aún no has realizado y que piensas hacer Un trio con dos maduros 😝 activos. 18- prefieres usar tanguita o braguitas de encaje Tanga. 19- nivel de puta Jajjaa no se. 8 20- estarías dispuesta a quedar con tus seguidores para ser su puta Claro que sip 😜😘🤫 Como veis Daiana tiene un cuerpo delicioso, un culo perfecto para ser follado y muy buena disposición. Aun con poca experiencia  ideal para ser entrenada y llegar a ser una perfecta putita sissy Animarla con vuestros comentarios Podreis encontrar mas sissys como Daiana en la Comunidad sissy donde puedes apuntarte y participar Y este fin de semana el resultado de la votación en nuestro primer juego, si quieres ver las 64 fotos participante y votar aun estas a tiempo Gracias Daiana por la entrevista

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SSurhot33Lv1· hace 89 dRelatos

El tano don fermin....

Llegue a la chacra de don fermin con los zapatos y una cartera para reparar ya cuando estacione baje del auto y el salio a recibirme, nos saludamos y nos dirijimos al taller ingresamos el detras mio como acostumbraba hacerlo y yo sabiendo que sus ojos se clavaban en mi cola y mas ahora que andaba con unos jeans cortado y se perdia bien en la cola, al ingresar le di la bolsa Don fermin aca le traigo, sera mucho pedir si lo puede tener para el sabado?? Y solo por que sos vos lo puedo tener para el sabado Ahh gracias don fermin un genio es usted ...yo apoyando mi mano en su hombro y regalandole una sonrisa. Le puedo ocupar el baño?? Si como no pasa al de la casa mejor. Me dijo Esta bien don fermin paso a este no aguanto! . Le dije y me diriji al baño del taller,entre y cerre con una traba que tenia ya que no tenia picaporte, pude ver que no estaba muy limpio el hinodoro y era solo el inodoro pelado, busque un diario que habia en un banco saque unas hojas y me sente a hacer pis no daba mas me meaba encima y se sentia el ruido del chorro pense en fermin que tal vez escucharia pero bueno mientras estaba ahi vi unas revistas debajo unos diarios y era una revistas antigua con mujeres desnudas y y teniendo relaciones me quede mirando un poco hasta que termine de orinar y no habia papel nada de papel me tube que sacudir hasta que caiga la ultima gota quede sentada alli un tiempito mas y miraba esa revista hasta que me subi la tanga y el pantalon sali de alli y al tirar la cadena tampoco habia agua, bueno sali de alli y le dije a fermin que no habia agua el se levanto de la silla y busco un balde salio hacia la cocina y al regresar fue al baño tiro agua en el inodoro luego dejo el tacho en el baño y regreso donde estaba yo apoyada en la mesa de trabajo me miro, se sento en la banca que estaba ahi quedando a la altura de mi cintura y me pregunto Como te limpiastes??? Nunca pongo papel en ese baño....y pude ver que miraba mi entrepierna... Me subio un calor y no supe que responder solo lo mire y el agarrando mi cintura con ambas manos apoyo su cara en mi conchita y se sintio como olia se despego se paro quedando frente a mi.... No te limpiastes !! Estuvistes mirando la revistas tambien!...quice responder pero el mando su mano a mi conchita por ensima del pantalon apretando fuerte sus dos dedos alli y quede ahi inmovil, me estaba excitando y yo solo lo miraba sin hacer nada el mirandome fijanente con sus manos desprendio el boton del pantalon bajo el cierre y bajo el pantalon y arrastro un poco la tanga, yo solo respiraba con cierta excitacion apoyada en la mesa con mis manos sin decir nada, sabia que don fermin me tenia ganas y ahora me tenia a su disposición senti sus dedos acariciar mi vulva los labios y paso un dedo por medio de los labios ahi senti una corriente que me provoco un pequeño suspiro veia como el llevo su dedo a su nariz oliendo y luego chupo su dedo y bajo nuevamente agarrando ambas prendas llevandolas a mis tobillos agachado olio mi conchita senti su nariz alli abajo , sus bigotes y barba y aparecio una lengua caliente pasando por toda la zanja de mi conchita solo arine a habrir un poco mis piernas al momento que toda su boca devoraba mi concha afeitadita se paro me levanto de las axcilas y me sento arriba del meson me recosto saco las prendas por completo y elevo mis piernas con sus manos y empezo a chuparme como un perro alzado lo escuche gemir ,bramar y los ruidos de su lengua y saliba mezclandose con mis jugos que empezaban a brotar lleve mis manos a su cabeza y el chupaba tan rico cada rincon de mi conchita por momentos su lengua pasaba por mi culito sentia como corria por mi cola su saliba pasaron unos largos minutos y yo me rerorcia sobre esa mesa mis gemidos se escuchaban cada vez mas fuerte aprete fuerte de su cabeza y cabellos cuando empeze a acabar en su boca me movia hacia adelante y atras como cogiendolo con mi concha y el segua chupando metiendo muy adentro la lengua en mi cuevita caliente tenia las piernas cerca de mi cabeza con mi intimad bien abierta y en su boca. Salio de alli con la barba pegajoza con mi nectar y saliba . Veni nena.. me dijo y ayudandome a bajar de alli quede parada y el tenia una pija gorda con dos huevos grandes parada y con unas gotas sobre su cabeza , el manoseandome la cola con sus dedos grandes y gordos que abarcaba mi cachete y la punta de su dedo acariciando el esfinter y su otra mano en mi cabeza la guio hacia su pija, yo me agache en cuclillas agarre su pija con ambas manos y lami esa gota y luego la puse en mi boca para lamerla y chuparla, no era larga pero si gorda y curva fermin con su mano empujaba mi cabeza para que la coma toda y yo empeze a sentir como latia su pija, sentia como gemia y como me puteaba Aaahhhh. Si pendeja chupala toda !! Puta hermosa comete la pija !!! Sabias que eras puta lo sabia!!!.... Mientras yo seguía chupando su pija el agarro mi pelo sacandome de alli, saco una tetita y la lamio saco la otra y la lamio un largo rato mientras su pija se apoyaba en mi pancita, me giro quede mirando la mesa me apoye en ella y el habrio mis piernas paso su pija por mi cola y conchita bajo a besarme el culito lamio la entrada se puso de pie empujo mi espalda haciendo que mi cuerpo quedara apoyada en la mesa , escuche cuando escupio mi cola y concha separo cada cachete con sus manos y puso la pija en mi conchita y empezo a cogerme, podia sentir su panza en mi cintura y las embestida de el su pija se sentia tan lindo el ruido al golpear su pelvis en mi colita me puteaba con cada embestida y su dedo urgaba mi culito sentia como dejaba caer saliba alli cuando separaba mis cachetes y volvia a hacer precion con su dedo hasta que empezo a entrar en mi culo mi excitacion hacia que mis gemidos se hicieran cada vez mas fuerte yo apretaba y aflojaba mi esfi ter cuando su dedo entraba adentro y eso lo enloquecio, cuando lo sacaba yo apretaba para que le cueste salir ... Puta de mierda como esta ese culo!!!.senti como dejo mi conchita dejo un vacio alli y apoyo ensegyida su pija en mi cola me pego tres chirlos fuertes en mi cachete.... Afloja nena que te hago el culo,. Mw dijo y empezo a enpujar agarrando mi cintura hasta que entre toda y empezo a coger fuerte me bombeaba con ganas muy adentro se sentia cansado lo podia notar pero empujaba aun yo agarre mis cachetes y los habri lo mas que pude y el gemia miraba como su pija se perdia adentro del culito....en un momento se salio de mi culo y cuando quizo ponerla le dije que se sentara. Asi lo hizo y me subi arriba de el apoyando mis pies en el banco lo abraze con un brazo por el cuello y con la otra mano agarre su pija llevandola a mi culito lo ayude a que entrara la cabeza me acomode y lo abraze con los dos brazon y comenze a cabalgarlo su boca chupaba mis tetas y yo lo cabalgaba con fuerza hasta hacer tope un rato largo asi sentia mis tetas todas babeadas los pezones duros y calientes , por momentos sensibles cuando los mordia me besaba el cuello yyo con mas ritmo cabalgaba hasta que empezo a bramar fuerte abrazandome fuerte senti como su leche caliente me inundaba el culito todo transpirado mis conchita humeda tambien mojaba los pelos de su puvis lo senti temblar mientras yo me movia en circulos con su pija en el culo . Comenze a salir de alli lentamente hasta que su pija salio y detras chorreaba mi cola unos borbotones de leche caian sobre sus muslos aun de cuclilla alli es beso mi conchita me baje de ahi el agarraba su pija...me arrodille y le chupe la pija sacando su mano de alli y el me acariciaba la cabeza la limpie toda la bese le chupe la cabeza, me puse de pie agarre mi tanga y el pantalon me lo puse. El se subio el joggins no usaba calzoncillos mientras me ponia la remera el acaricio mi culo de nuevo. El sabado veni por lo tuyo nena. A ultima hora. Bueno, gracias don fermin lo veo el sabado..sali y me fui a casa sintiendo mi colita dilatada y queriendo salir mas leche de alli. A partir de ese dia don fermin me coge cada vez que voy a llevarles cosas para que lo repare o buscar lo reparado. Eso si siempre dejo que tome la iniciativa ya que voy siempre provocativa. Bueno chicos, me costo escribir ya que cada vez que lo hago mientras pienso lo sucedido mis dedos se internan en mi conchita y sale una pajita. Y todo lo que cuento es real, me gusta provocar y los maduros tienen algo que me pueden! Espero le halla gustado .

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