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#Traviesa

Fotos, gifs y packs de Traviesa subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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Ccachito10063Lv1· hace 30 dRelatos

TEF (10): mi tía embarazada me saca la cremita (GIFs)

Un verano, cuando estaba en tercer o cuarto año, no fuimos a la costa como hacíamos habitualmente porque papá tuvo que quedarse a trabajar para resolver un tema muy importante en el estudio de contadores donde trabaja. Yo pensé que el verano se iba a transformar en un bodrio, hasta que mi mami Yanina tuvo la idea de mandarme a pasar unos días a la casa de su hermana Karina (mi tía), que vive en el interior. Ahí confirmé (pensé yo en ese momento...) que el verano iba a ser un bodrio. Que equivocado estaba...   Mi tía Karina tenía en ese momento 32 o 33 añitos, es la hermana menor de mi mami Yanina. A diferencia de ella, no tiene nada de tetas (mi mami tampoco tenía, hasta que se puso unos implantes que le quedaron divinos), pero lo compensa con un culito muy firme y paradito. Además de un culito infernal y pocas tetas, mi tía Karina tenia una terrible pancita, porque estaba embarazada de 7 meses... En la ciudad no había mucho para hacer, o tal vez si, pero yo prefería quedarme con mi tía. La casa tenía un jardín grande y en el medio, una pileta, que usábamos mucho por el calor que hacía. Como mi tío se iba por las mañanas a trabajar y no volvía hasta media tarde, yo le hacía compañía a tía Karina en la pileta por las tardes. Karina no iba mucho al agua, prefería tomar algo de sol y después descansar leyendo algo o con su celular. A mi me atraía terriblemente la pancita que tenía, con siete meses de embarazo, estaba infernal. Las tetitas se le habían hinchado y ahora tenía un par de gomas divino. Encima mi tía Karina, como estábamos en el jardín, usaba unas tangas diminutas, con un hilo que se perdía entre sus cachetes y un corpiño que apenas tapaba sus aureolas, que se me imaginaban enormes. Yo pasaba las tardes con ella, tomando sol, pero sobre todo mirándola y sacándole fotos y haciendo videos, tenía una colección infernal de material que me ayudaba en mis pajas nocturnas. Casi todas las tardes tenía erecciones muy firmes que trataba de tapar con mi short de baño. Lo mismo me pasaba con mi colección de fotos y videos de mami, que ya me había deslechado ( ). Una de esas noches escuché gemidos y gritos desde el cuarto de mi tía. Imaginé que mi tío se la estaría cogiendo, tal como haría todas las noches alguien con una hembra como ella. Excitado, me acerqué a la puerta de su cuarto que estaba entreabierta. Escuché a mi tío que le pedía a tía Karina que le chupe la verga, que se la trague entera. No escuché su respuesta, sólo empecé a sentir los gemidos de mi tío, por lo que supuse que mi tía Karina debía chupar pijas muy bien. En la penumbra distinguí la cabeza de mi tía que se movía rítmicamente, con la verga en la boca. Obviamente que yo tenía mi verga totalmente dura. Ví como Karina se montaba en la verga de mi tío, de espaldas a el, por lo que yo podía verle la pancita y sus tetas que se movían mientras ella se ensartaba en el caño de mi tío. Era un infierno ver a mi tía Karina cogiendo, noté que se ensartaba cada vez más fuerte mientras pedía que se la ponga más adentro. Yo empecé a acariciarme la pija sobre el slip, los gemidos de mi tía me excitaban muchísimo. Al cabo de un rato de cogerla así, mi tío le pidió que se ponga en cuatro, porque quería hacerle el orto, yo al escuchar eso, aceleré las caricias. Mi tía Karina se puso en cuatro, yo la podía ver de frente con sus tetas que se movían deliciosas. Mi tío se puso atrás de ella y la montó. Escuché los gemidos de Karina cuando le entró la pija por el ojete, le pedía más adentro, mi tío se la clavó más aun y empezó a bombear enloquecido en el culito de mi tía. Yo ya me la había sacado afuera y me la estaba sobando. Karina pedía que la culee más fuerte. Me dí cuenta que era una hembra caliente, y que el embarazo le había revolucionado las hormonas, mi tío le seguía bombeando en el culo, parecía una peli porno, yo había visto muchas actrices porno, inclusive adolescentes, a las que les rompían el culo en cámara, pero nunca imaginé que mi tía Karina, tan tierna que parecía, tuviera el culo abierto y perforado. Mi tío seguía bombeando sin parar en el infernal orto de mi tía, hasta que, a los pocos minutos, se descargó en el culo de Karina, le dió dos estocadas muy fuertes por el ojete y le acabó en el orto, un infierno anal era eso. Yo casi me deslecho ahí cuando escucho a Karina que le dice a mi tío: -sacámela del culo y dámela ahora en la boca que me encanta sentir el sabor de la leche mezclada con los saborcitos de mi ojete...  Mi tío se la dió en la boca a Karina, que le hizo una mamada completa, yo escuchaba los ruidos de la mamada y no podía creer que mi tierna tía Karina fuera una prostituta en la cama. Me puse la verga inflamada en el slip y me fui para mi cuarto, al escuchar que Karina había terminado de chuparle el caño a mi tío y estaba por salir. Pero ella salió más rápido y me encontró en el pasillo, yo sólo en slip y con la verga por explotar. Casi me salta la leche ahí al verla. Karina se había puesto sólo una batita corta anudada en la cintura, que apenas le cubría el culo. La pancita le dejaba casi abierto el pecho y se veían sus tetas enormes. Ella se sorprendió y me dijo: - que haces amor acá a esta hora? - iba al baño tía, pero ya voy a mi cuarto... Ella me miró el bulto, obvio que se dio cuenta que yo había visto como se la culeaban. - amor, es hora que vayas a la cama, mientras me tomaba de la mano y me llevaba a mi cuarto. Entramos a mi habitación, mi tía Karina se sentó en mi cama, se cruzó de piernas, mientras yo permanecía parado frente a ella. Noté que me miraba el bulto mientras me decía: - chiquito, me parece que estás un poquito alterado, eso te pasa por mirar cosas que no debes... - no tía, no vi nada, solo iba al baño - esta bien amor, es normal que tengas curiosidad a esta edad sobre esos temas, y por lo que veo estás muy curioso... Yo estaba colorado de la vergüenza, encima Karina no dejaba de mirarme la entrepierna, mientras me decía: - nene, que tenes ahí?? tu mami Yanina no me comentó que tuvieras ese cosote. Y agregó: - puedo mirar amor? Yo asentí con la cabeza, mientras Karina me bajaba lentamente el slip. Mi verga hinchada saltó como un resorte del slip y casi le pega en la cara. - impresionante nene!!! no sabía que tenías esta cosita... - te gusta tía? - nene, es un manjar esto... Tía Karina me bajó aún más el slip, hasta la rodilla, para apreciar mejor mi estaca cárnica. Mi excitación hacía que estuviera totalmente al palo, encima Karina, estaba cruzada de piernas y la bata se le había abierto, por lo que podía ver que estaba en bolas y sus tetas a la vista, con esa pancita infernal que le estaba por explotar. Mi tía me miraba los huevos ahora, yo los tenía super gordos porque no me había pajeado en los últimos días.    - chiquito, acá me parece que uno que conozco necesita descargarse un poco, esas bolsitas están muy cargadas, ya no sos un nene amor, tía Karina te conoce desde bebé, te he bañado muchas veces, te vi desnudito, pero nunca imaginé que esa cosita pequeña se iba a transformar en esta delicia... - te gusta tía, es grande? - amor, con esta barra de carne vas a enloquecer a las chicas... Yo estaba ya por reventar, mi pija estaba durísima, mi tía entendió que yo no daba más y me dijo: - chiquito, tu tía va a sacarte la cremita, veo que estás muy necesitado, queres? Yo esperaba que me dijera eso, estaba enloquecido por sacarme la leche como fuera, con Karina casi en bolas, mirándome la pija pero sin siquiera tocarla.    Tía Karina entonces me agarró suavemente la pija con su mano y empezó a masturbarme lentamente, yo no podía creer que mi tía me estuviese haciendo una paja!!!. Luego la soltó, se pasó la lengua por la palma de esa mano para lubricarla y me la agarró nuevamente para continuar la paja, yo estaba por explotar de la calentura.  Mientras, Karina, con su otra mano, empezó a acariciarme los huevos, mientras me decía: - chiquito, tenés terribles bolsitas bebe, además te cuento un secretito, la tenes más larga y gruesa que tu tío... Karina seguía pajeándome suavemente, yo iba a explotar en cualquier momento, pero mi tía se ve que quería disfrutar de mi verga por lo que no apuraba el ritmo. Yo entre el manoseo de bolas que me daba y el pajeo estaba enloquecido, encima la muy trola para calentarse más me pregunta sin dejar de masturbarme: - te gusta nene este jueguito que te hace tu tía? decime amor cada cuanto te masturbas y con que lo haces... Evidentemente mi tía estaba muy caliente, el embarazo le había alterado las hormonas porque no paraba de calentarme con lo que hacía y decía. - me pajeo cada dos o tres días tía, y las últimas veces lo hice viendo video porno de embarazadas... Karina me miró, y mientras me soltaba un segundo la pija para desabrocharse la batita y dejarme bien a la vista la terrible pancita que tenía y sus tetas llenas de leche, me decía: - sos un nene travieso, te calientan las embarazadas... aprovecha entonces a disfrutar del cuerpito de tu tía que tiene 7 meses de embarazo... Yo no le sacaba los ojos de esa pancita redonda y enorme, me super paraba la pija, además de sus tetas que se movían al ritmo del pajeo. Con la mano que me acariciaba las bolas Karina hacía maravillas, muy suave y mandando mano bien hasta el fondo, casi hasta el agujero de mi culo, yo estaba por desmayarme por el tratamiento que me hacía Karina, por lo que le dije que estaba por explotar. Karina me dijo entonces que me pajeara en su boca mientras la acercaba bien abierta a mi pija. Yo pensé que mi tía debía haber sido una prostituta anteriormente, no podía ser tan puta. Pero igual me agarré la pija y me la sacudí hasta vaciarme las bolas enteras en la boca de la puta de mi tía Karina. Le llené la boca de leche espesa y Karina se relamía los labios para no desperdiciar ni una gota. La puta de mi tía Karina me miró traviesa con la leche en la boca, hizo unos jueguitos con la cremita en la garganta y se la tragó toda. Después me dio un chupón suave en la cabeza sólo para limpiarle unas gotitas de leche, me subió el slip, ya con mi verga morcillona, se levantó y se cerró la batita.   Antes de irse me dio un beso en los labios, muy maternal, mientras me decía: - nene deslechado ya puede dormir tranquilito... Y se fue a su cuarto. Yo por supuesto no pude pegar un ojo en la noche pensando en todo lo que había pasado. Me dí cuenta que Karina, además de mi tía, era una puta matriculada, y eso me excitó por demás. A la mañana siguiente, me levanté a desayunar. Karina y mi tío estaban ya en la cocina. Karina me saludó con un beso maternal en la mejilla mientras me decía: - amor, te preparo la leche. - gracias tía. Y mientras me servía una taza humeante, me miró a los ojos con esa cara de prostituta certificada que le había visto mientras me pajeaba y me dijo: - nene, más tarde cuando tu tío se vaya a trabajar, voy a tomar otro poco de leche, me lo recomendó el médico, podrás traérmela vos amor?, la puedo tomar directo del envase, y me gusta más bien tibia...

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RromanticologoLv1· hace 30 dOff-topic

Entrevista Nro 122 @lyla_bunny

ENTREVISTADA: @lyla_bunny. .PERFIL: .EDAD: 26 años. .LUGAR: Del país de las Maravillas. .SITUACION SENTIMENTAL: Soltera. .¿COMO DESCUBRISTE LA PAGINA?, ¿Y QUE ES LO QUE MAS TE GUSTA DE ELLA?  .Un amigo me dijo que podía probar subir mis packs aquí y me gusta mucho la comunidad. .ORIGEN DE TU NICK, Y ALGUN APODO QUE QUIERAS CONTAR:  .Por que me gustan las cosas lindas como los conejitos y las cosas que se hacen en la camita en la noche… como dormir (´∀`)♡ . Y pueden decirme Lyla. .TU PRIMER EXPERIENCIA SEXUAL:  .A los 18 con un amigo de la escuela, pues creo que como todos, la primera vez nunca se olvida pero tampoco es la mejor, por que estamos aprendiendo apenas. (⊃‿⊂). .BREVE DESCRIPCION TUYA:  .Soy tímida pero cuando agarro confianza soy traviesa… En lo sexual me gusta siempre intentar nuevas poses y estrenar lencería para que me desenvuelvan con más ganitas. (♡´౪`♡). .PREFERENCIA ENTRE EL SEXO VAGINAL Y ANAL:  .Vaginal. .PARTE DE TU CUERPO QUE LOS HOMBRES MAS LES GUSTA, Y LA QUE A VOS MAS TE GUSTA:  .NALGAS y creo que mis muslos. .A LA HORA DEL ACTO SEXUAL, ¿TE GUSTA SER MAS DOMINADA O DOMINAR?  .Dominada. .¿TE GUSTA EL BDSM?. (Alguna experiencia que hayas tenido relacionada con eso, que quieras contar).  .Es una pregunta difícil, creo que un poquito… .PORINGUERA O PORINGUERO FAVORITO:  .Aun no. . ¿TE GUSTAN LAS MUJERES?, ¿Y HAZ ESTADO CON ALGUNA, O TE GUSTARIA?  .Soy bi curiosa, y no se ha dado la oportunidad de estar con una. .LUGAR PREFERIDO QUE TE ACABEN:  .en mis pechitos ♡(.◜ω◝.)♡. .LO QUE MAS DISFRUTAS DEL SEXO:  .De hacer, me gusta jugar antes… Que me hagan: me gusta que me den besitos en mi conejito con el espejo de frente. .POSE FAVORITA:  .Pose favorita de perrito (・ω<)☆. .FANTASIAS CUMPLIDAS Y NO CUMPLIDAS:  .Tener un trio y la que ya cumpli es hacerlo en un lugar publico. .¿HAZ ESTADO CON MAS DE UNA PERSONA A LA VEZ?  .NO (T⌓T). .PREFERENCIA EN UN HOMBRE:  .MIRADA Y ESPALDA. .PREFERENCIA EN UN PENE IDEAL, SEGUN TU OPINION:  .Con que lo sepa mover yo soy feliz. .TU POST FAVORITO:  .Aun no tengo. . ¿SOS DE UTILIZAR LA MASTURBACION?  .Si, 1 vez al dia para tener dulces sueños ★. . ¿TE GUSTA EL EXHIBICIONISMO?  .Una vez, en los muelles de la playa, exactamente debajo de uno, andaba de cariñosa con mi novio, y poco a poco los besos fueron subiendo de tono, entonces me agarro fuertemente y lo hicimos, me puse a gemir muy fuerte tanto que me tuvo que tapar la boca para que no se escuchara, por suerte nadie nos vio… o al menos eso creo. . ¿TE GUSTA REALIZAR SEXO VIRTUAL?  .Si, y mas en estos tiempos. .¿TENES ALGUNA FANTASIA QUE PODRIA DENOMINARSE COMO COMO MORBOSA?. ALGO QUE SOBRESALGA DE UNA FANTASIA NORMAL, QUE NUNCA HAYAS HECHO, PERO TE CALIENTA.  .La doble penetración. .¿TE GUSTA O ALGUNA VEZ TE HICIERON LA DOBLE PENETRACION?  .No, pero… cuando cumpla mi fantasia lo hare. (∩˃o˂∩)♡. .LO QUE MAS TE MOTIVA AL SUBIR UN POST:  .Disfruto mucho tomarme fotitos y me gusta hacer sentir bien a los que las ven.. .EN EL SEXO ORAL, ¿PREFERIS DAR O RECIBIR?  .Ambos. .FETICHES:  .Me da penita admitirlo pero… me gustan las nalgaditas cuando me porto mal. ( ๑ ❛ ڡ ❛ ๑ )❤. .¿DISFRUTAS VIENDO VIDEOS PORNOS?. ¿Y HARIAS O HICISTE ALGUNA VEZ UNA PELICULA PORNO?  .No he hecho una porno como tal, y si, me gusta mirar videos por que me da muchas ideas para hacer. .PREFERENCIA ENTRE ROMANTICO Y SALVAJE:  .Primero lo romántico, luego lo salvaje y acabar románticamente. .RECORDS DE ORGASMOS Y TIEMPO REALIZANDO SEXO EN UN DIA:  .Si, en un dia nos echamos 13 rounds. .CONTAME BREVEMENTE LA EXPERIENCIA QUE MAS HAYAS DISFRUTADO ENTRE TODAS.  .La verdad es que voy empezando en esto de hacer packs y videítos, mostrar mi cuerpesito a toda la gente es lo más caliente que he hehco hasta ahora, la verdad es algo que nunca pensé hacer. ⊙▂⊙. .¿ALGUN MENSAJE QUE TE GUSTARIA DEJARLES A TU PUBLICO DE Morboseo?  .Gracias por apoyarme en mis inicios, soy nueva en todo este mundo no solo en Morboseo.. .Y POR ULTIMO, TE DEJO QUE AGREGUES A LA ENTREVISTA, DIGAS O CUENTES LO QUE VOS QUIERAS.  .Gracias. Visiten mis redes sociales apóyenme en Morboseo, vean mis videítos en pornhub, denle rt en twitter y si pueden invítenme un cafecito en ko-fi para animarme a subir más cositas y aún más ricas. ♥(ˆ⌣ˆԅ). MUCHAS GRACIAS @lyla_bunny POR HABERME DADO LA OPORTUNIDAD DE REALIZARTE ESTA HERMOSA ENTREVISTA, FUE UN PLACER!!!! LES DEJO ALGUNAS FOTOS DE ELLA.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Que lindo sentirsd deseada

Todo comenzó con una idea loca de idear una sorpresa a mi marido. Busque por internet empresas que me ayudaran, y fue cuando lo vi, ahí estaba él, un chico que se disfrazaba para realizar sorpresas a parejas, personajes para animar despedidas de solteras personalizadas. Parecía lo que tanto buscaba. Me anime a hablarle y no me equivoqué, parecía divertido, imaginativo, y me podía ayudar, lo que no imaginaba era cuanto... Hablamos muchas mañanas que era cuando mi marido trabajaba. Nuestras conversaciones se extendían horas ideando una gran sorpresa para "el amor de mi vida" y a medida que pasaban los días nos dimos cuenta que no solo habíamos hablado, sino que habíamos, de alguna manera, conectado. Sin darnos cuenta también habíamos hablado de nosotros, de nuestros trabajos, nuestras vidas y de nuestros secretos.    Un día quisimos dar el paso para vernos y poder hablar de otra manera. Estaba nerviosa por ese encuentro, pero a la vez muy cómoda con la idea de poder al fin estar junto a él. No me equivoque, allí sentados, uno al lado del otro, podíamos sentir como nuestros brazos, estratégicamente separados, se atraían como dos imanes. Jugamos con esa fuerza durante un rato, sentir esa atracción era puro...placer. Ese jugueteo no tardó para que él reaccionará, dándonos nuestro primer beso. Ese beso fue una combinación de deseo, magnetismo, fuerza y pasión que transportaba al cielo. A la misma vez podía notar la gravedad que había a nuestro alrededor. Esto no estaba bien, pero había entrado en un juego de seducción que sabía que no podría parar. Esta historia que tan solo acababa de comenzar se convertiría en mi mayor riesgo, mi mayor aventura, mi mayor travesura...se convertiría en una dulce maldición.   Ese día nos fuimos a casa con ese beso prohibido que solo nos dejo con muchas ganas, muchas ganas de más.    Cuando llegue a casa no podía parar de morderme el labio inferior recordando cada instante de ese beso. Recordaba como su boca se unía a la mía con movimientos coreografiados para que nuestros labios encajaran a la perfección.  Un baile super fácil de seguir 1,2,3 su labio inferior estaba entre los míos, 4, 5 ,6 su lengua penetraba despacio, suave, cálida y traviesa 7 y 8 su calidez que hacía irrefrenablemente desearle.   Me sentía como la protagonista de Dirty Dancing, en ese momento, en el que Patrick Swayze la levantaba por los aires, me sentía libre, deseada, ardiente, fuerte, irresistible y sexy.

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TTiagoMexLv1· hace 70 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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DDulcewhiteLv1· hace 78 dRelatos

Mi jefe me asciende jiji

He notado que muchos chicos en el trabajo se me quedan viendo, sean de la edad que sean desde chicos de 24 hasta señores de 50 y eso me encanta saben, es muy lindo sentir las miradas y ver como se vuelven locos los hombres cuando paso cerca de ellos y como se quedan disfrutando del aroma de mi perfume. El día de hoy me fui a trabajar así amigos, para consentir a mis compañeritos y obvio a ustedes amores El día de hoy estaba en mi área de trabajo cuando escuché que decían mi nombre así que me levanté y vi que era mi jefe, estaba hablando con un chico encargado de un área importante de la empresa, yo de forma astuta me cole hasta llegar cerca de ellos y escuchar su platica. Mi jefe le decía a este chico cosas sobre mi y este le contestaba, escuché a mi jefe decir " es hermosa además ya viste sus piernotas" a lo que el chico le respondió "uuuf si jefe es una hermosura como me gustaría tocarlas sentir que tan suaves son" mi jefe le dijo " te imaginas? Debe hasta depilarse su panochita y todo, no debe tener un solo bello" a lo que yo me reí pues como ustedes han visto me encanta estar sin ningún bello me encanta estar suavecita de todas partes. Mi jefe siguió hablando de mi y escuché como dijo " va a terminar montada en mi verga ya verás" de pronto la platica terminó y cada quien se fue a su área de trabajo, yo me sentí como una loca pues ahora sabía que atraía a los hombres de la alta esfera de la empresa y me encantaba por que además de ser unos picaros conmigo eran hombres casados. Fui al baño y me subí un poquito más mi vestidito Me sentía como una perrita..... Bien de pronto mientras me encontraba haciendo un trabajo mi jefe me llamó a su oficina así que fui muy rápido, entré, el estaba tomando una taza de café, mi jefe ss un hombre alto como de 1.80 y con aproximadamente 48 o 50 años, un hombre con mucho porte, y me encantaba que yo le gustase. El me dijo "hola dulce, toma asiento, necesito hablar contigo" yo me senté y le dije "dígame para que soy buena" el sonrío y me dijo "para muchas cosas de eso no tengo duda" y reímos juntos, me dijo "hay una vacante para subir un poco más del puesto en el que estás, no se si estés lista para subir de nivel, tu que opinas, quisieras el trabajo?" Yo le dije "claro que si, sería una gran oportunidad" el dijo " mira el trabajo es sencillo tendrás que organizar los trabajos que tu antes hacías, y aparte cuando yo te llamé y necesite algo vendrás, como una especia de secretaria pero un poco más personal, si no hay inconveniente de tu parte" yo sabía por donde iba el asunto así que sonreí y le dije " por supuesto que no lo hay, acepto el trabajo jefe" el me dio la mano y yo le di las gracias y al ver que miraba mi colita salí moviendo mi culito de su oficina y voltee a verlo, lo descubrí viéndome el trasero y el volteo rápido hacia mi cara y yo le sonreí de una forma muy putita. Ustedes que creen? Creen que pase algo entre mi jefecito y yo? Creen que si me pongo más y más putita el me suba mucho de nivel y quien sabe tal vez me suba a un lugar de el. Estoy ansiosa por ver el desenlace de esto, siento que cada vez me convierto en más traviesa y em encanta papis de hecho ese mismo día mi jefe iba hacia su auto y yo al mío, tiré las llaves al propósito y me agache para que viera mi tanguita azul como el color de mis tacones. Así..... Creen que le haya gustado? Me encanta leerlos no dejen de escribirme y dejen sus puntos, me encantan papis

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Pparaguaya28Lv1· hace 79 dRelatos

sere demasiado yegua

habiamos echo remodelaciones en mi casa y habia bastantes bolsas para sacar y tirar , estaba en casa tranquila y justo pasaron para buscarlas  me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azul de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar las bolsas , pero en cuanto llegué, vi que había como 5 bolsas grandes   mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover algunos escombros y cosas que habia ahi  y no podía por lo pesado que estaba, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás). Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo arrastrando  la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces él tomó la bolsa y le dije voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa. De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer  -todavía faltan muchas bolsas? me preguntan  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande. -entonces le ayudamos a sacarlas. -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas. -ok, vamos por ellas. Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo: -no se preocupe, yo le ayudo! Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros -lo siento, fue sin querer, perdón -no se preocupe, no pasa nada. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short... Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito,  Mientras arrastraba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla. -yo le ayudo Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo -cuidado! cuidado! No se vaya caer. Mientras me pegaba  a él y empujaba su cadera contra mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente. El otro se llevó la bolsa y me dijo: -a ver me ayuda con el tambo, usted agárrelo de este lado. Me pare donde me dijo y se puso detrás de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentirlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia él y todo al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero. Me quito de frente al tambor y él se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor. Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo porque son de una pieza, solo traían una camiseta  se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empecé a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron. -no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos? -sí, respondí con voz algo desesperada. Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estaba, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemí un poco, dijo: -entró! Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desapareciendo y empecé a gozar súper rico, ni 5 minutos de estar cogiendo y llegó el chófer. Yo estaba tan caliente y gozando,  y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su bóxer, no tarde en ponerlo súper duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo. -me vengo!! Aaah!! Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía que me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo. -me toca cogerte -dijo el chofer. Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estaba inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi. Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y  aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca. Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sus comentarios.

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