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#Baba

Fotos, gifs y packs de Baba subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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SsleepmasterLv1· hace 1 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Que lindo sentirsd deseada

Todo comenzó con una idea loca de idear una sorpresa a mi marido. Busque por internet empresas que me ayudaran, y fue cuando lo vi, ahí estaba él, un chico que se disfrazaba para realizar sorpresas a parejas, personajes para animar despedidas de solteras personalizadas. Parecía lo que tanto buscaba. Me anime a hablarle y no me equivoqué, parecía divertido, imaginativo, y me podía ayudar, lo que no imaginaba era cuanto... Hablamos muchas mañanas que era cuando mi marido trabajaba. Nuestras conversaciones se extendían horas ideando una gran sorpresa para "el amor de mi vida" y a medida que pasaban los días nos dimos cuenta que no solo habíamos hablado, sino que habíamos, de alguna manera, conectado. Sin darnos cuenta también habíamos hablado de nosotros, de nuestros trabajos, nuestras vidas y de nuestros secretos.    Un día quisimos dar el paso para vernos y poder hablar de otra manera. Estaba nerviosa por ese encuentro, pero a la vez muy cómoda con la idea de poder al fin estar junto a él. No me equivoque, allí sentados, uno al lado del otro, podíamos sentir como nuestros brazos, estratégicamente separados, se atraían como dos imanes. Jugamos con esa fuerza durante un rato, sentir esa atracción era puro...placer. Ese jugueteo no tardó para que él reaccionará, dándonos nuestro primer beso. Ese beso fue una combinación de deseo, magnetismo, fuerza y pasión que transportaba al cielo. A la misma vez podía notar la gravedad que había a nuestro alrededor. Esto no estaba bien, pero había entrado en un juego de seducción que sabía que no podría parar. Esta historia que tan solo acababa de comenzar se convertiría en mi mayor riesgo, mi mayor aventura, mi mayor travesura...se convertiría en una dulce maldición.   Ese día nos fuimos a casa con ese beso prohibido que solo nos dejo con muchas ganas, muchas ganas de más.    Cuando llegue a casa no podía parar de morderme el labio inferior recordando cada instante de ese beso. Recordaba como su boca se unía a la mía con movimientos coreografiados para que nuestros labios encajaran a la perfección.  Un baile super fácil de seguir 1,2,3 su labio inferior estaba entre los míos, 4, 5 ,6 su lengua penetraba despacio, suave, cálida y traviesa 7 y 8 su calidez que hacía irrefrenablemente desearle.   Me sentía como la protagonista de Dirty Dancing, en ese momento, en el que Patrick Swayze la levantaba por los aires, me sentía libre, deseada, ardiente, fuerte, irresistible y sexy.

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FFerneteandoLv1· hace 30 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

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Mmorte94Lv1· hace 30 dRelatos

9.Ahora nos toca visitar a Chloé II

Toca continuar con la segunda parte de esta historia. Justo como imaginé esa noche no pude dormir prácticamente nada. No nos fuimos muy tarde a dormir pero claro... Chloé y Eva abrazadas a mí, entre el calor que me daban y lo adorables que se veían, seguramente tardé dos horas en dormirme... tampoco ayudó mucho el que Eva se levantara temprano para ir al baño y al ver que me babeó encima mientras ella dormía... pues eso, que al intentar limpiarme para que no me enterara terminó despertándome.  Miré a mi izquierda y vi como Eva intentaba limpiarme con las sabanas, no tenía ni idea de que hacía hasta que más tarde me lo explicó, al mirar a la derecha vi a Chloé a mi lado, ya no estaba pegada a mi, estaba boca arriba, tenía uno de sus brazos sobre mí y el otro se le caía por un lado de la cama. Me acerqué todo lo que pude a Eva para susurrarle sin despertar a Chloé. - Eva... necesito que me ayudes con una cosita que te encantará... - ¿Tiene algo que ver con el sexo? - No... es solo molestar a Chloé. - Perfecto me apunto - Dijo Eva guiñándome un ojo. - Ok... solo tienes que hacer una cosita de nada. Contaré con la mano hasta tres, cuando cierre el puño tú le darás un beso en el oído derecho y yo en el izquierdo, cien por cien que se queda sorda y la despertamos. Eva puso un sonrisa que más bien parecía que estuviera abriendo un maletín lleno de dinero. Eva paró de limpiarme y empezó a rodear la cama completamente desnuda, de puntillas sin hacer nada de ruido y muy despacio, se puso junto a Chloé y acercó sus labios a su oreja, puse mi mano lo más que pude y donde Eva pudiera verlo mejor, imité a Eva acercándome a Chloé y empecé la cuenta atrás, tres segundos más tarde Eva y yo le dimos a Chloé un beso que jamás olvidará. Tras los besos Chloé se incorporó casi al instante, involuntariamente me propinó un golpe con su codo en toda mi cara. Chloé miró a ambos lados con ambas manos sobre sus orejas, al vernos y sumar dos más dos empezó a maldecirnos de todas las formas habidas y por haber, tanto en español como en francés y en un volumen exageradamente alto y no la culpo... literalmente la dejamos sorda un rato. Eva ignoró por completo a Chloé y se tiró a la cama de la risa que le estaba dando. Ya con los tres totalmente despiertos descarté el poder dormirme de nuevo, Chloé decidió irse al baño, no sé si a lavarse los dientes, lavarse un poco en general, mear o puede que masturbarse, ni idea... la verdad es que nunca me lo dijo, pero tardó un rato... rato que Eva decidió aprovechar bien. Me quedé mirando fijamente el culo de Chloé camino a la puerta y cuando salió me fije en que Eva estaba completamente embobada mirando en mi dirección, más concretamente un enorme bulto que se veía en las sabanas, obviamente ese bulto estaba en una zona muy concreta. Eva tiró de golpe de las sabanas y dio un salto de alegría, se lanzó a la cama quedándose tumbada boca abajo con la espalda erguida -Creo que hoy seré yo la primera en desayunar, un buen churro y dos huevitos para mí sola - dijo Eva y acto seguido comenzó a lamerme los huevos mientras me masturbaba muy despacio. Ya había olvidado lo bien que la chupaba Eva, mientras ella seguía yo la miraba a la cara, eso al principio pero luego aparté un poco la mirada y vi el precioso culito de Eva - ¿Te gustan mis pies? no sabía que fueras un fetichista hermanito, si quieres luego te dejo jugar con ellos... o los usaré para jugar con otra cosita si quieres... - Eva tenía las rodillas dobladas y balanceaba sus pies, pensó que en lugar de mirar su culo le estaría mirando sus pies, ya que estaban casi en el mismo sitio al que estaba mirando y no quise sacarla de su error... Al poco rato Eva empezó a moverse y se levantó para ponerse de rodillas alado de la cama, empezó a dar golpecitos en el borde de la cama para que me sentara donde ella decía - Quiero que me mires a mi carita y no a mi pies o donde sea que mires ¿si? y cuando estés listo me avisas - le hice caso y en realidad fue buena idea que decidiera cambiar de posición, de seguir así no aguantaría mucho mas, no gané mucho tiempo más y tras avisar a Eva de que me correría dejó de chupármela y solo me masturbó, terminé corriéndome por todo su pecho y ombligo, Eva sonrió y me miró muy fijamente como si tramara algo. - Ya verás lo que tengo pensado... - dijo Eva. - No sé yo... ¿no me gustará verdad? - No se... creo que te encantara... Chloé!!! corre ven!!! - Ya voy... ¿Qué quieres? - Pues nada... que le digo a mi hermanito que quiero desayunar y me dice: Pues toma la leche!!! y mira como me dejó... yo solo quería una tostadita y un zumo... no esto... ¿lo quieres tu? - Ya claro... y cuando me acerque a ti dirás que ahora si lo quieres... - No, no. Te lo prometo... si digo eso solo dile a Ángel que nunca me toque ni le dejé hacer nada... - Ok... - Chloé se acercó a Eva, alargó la mano y cuando estuvo a punto de tocarla Eva le di un bofetón en la mano a Chloé. - No no no!!! Tendrás que usar la lengua, vieja zorrita... - ¿Lo dices en serio? mocosa... - Bueno... tú decides, empiezas a limpiarme o me lo quito todo dándome una duchita... Chloé empezó a darle lametones a Eva sin parar, cuando vio que lo dejó todo impecable siguió con chupetones... los cuales le dejaron algunas marcas, Eva se dio cuenta de lo que hacía y apartó a Chloé de un pequeño empujón. Chloé me dirigió la mirada con los ojos entrecerrados, tenía aspecto de estar enfadada... se dio la vuelta y sacó a Eva del dormitorio, cerró la puerta y le puso el seguro, no sabía ni que existiera, seguro que se arrepintió de no ponerlo la noche anterior... Chloé se lanzo encima mío y empezó a chuparme la polla sin decir nada... Después del espectáculo que me brindaron Eva y Chloé no necesitaba ningún estimulo para prepararme. - Chloé, yo encantado de hacer esto pero... ¿no me dejarías descansar...? solo un poquito. - Silencio, después de anoche ¿me pides que pare? ni de broma y si te duele te aguantas como yo anoche. - Fue idea de Eva, yo no tenía nada que ver... - Silencio o en lugar de usar la lengua uso los dientes y no usarás a tu amiguito en meses... Dejé que Chloé siguiera, en parte porque no lo estaba haciendo nada mal y no me molestaba... Chloé lo estaba haciendo aun mejor que la ultima vez, parece que no le sentó muy bien lo de que Eva fuera mejor que ella... Cuanto más tiempo pasaba más calor hacía, tanto Chloé como yo empezamos a sudar y ella más aun ya que tenía el pijama aun puesto   - Quiero tu leche ya... ¿a que esperas para dármela? - No es mi culpa... para la próxima adelántate a Eva y aun así... ¿en teoría es como si me la hubieras chupado tu antes? - No, no fue suficiente, quiero mas... dame un segundo - Chloé empezó a quitarse el pijama y solo se quedó con unas braguitas rosas que le quedaban muy apretadas. - Ok... creo que así mejor... no sé si así terminare antes, pero me gusta más estas vistas. Chloé seguía con lo suyo y por mí ninguna queja, mientras tanto Eva se puso aporrear la puerta sin parar y todo eso acompañado de increíbles comentarios dirigidos a Chloé con mucho amor y cariño (los cuales se escuchaban muy flojos)al estilo de:   -Vieja bruja deja de abusar de un crio-  -Aprovéchalo mientras puedas que con esas arrugas no cataras más jóvenes - - ¿Necesitas condones? aaaaa no, que ya se te pasó el arroz ¿no? - entre otros muchos... Con el tiempo Chloé consiguió lo que quería y terminé en su boca. Chloé se levantó para abrir la puerta, lo primero que se vio fue a Eva - serás zorra tía!! - dijo Eva, desde mi punto de vista no pude ver nada ya que me dio la espalda, pero Chloé le saco la lengua y luego se trago todo frente a Eva.  - Serás hija de puta!!! - dijo Chloé desde el salón. - ¿Qué pasa? ¿Qué hiciste ahora? - le pregunté a Eva. - No nada... que me apetecía ir desnuda por casa y que todos lo hiciéramos también y subí la calefacción un poquito... o puede que mucho. - Con razón estoy sudando... ¿Y se cabreó así... solo por eso? ¿No te dejas nada sin contarme? - Bueno... puede que le quitara la ruedecita del termostato para que no pueda bajarlo... y también puede que la "perdiera" El resto de la mañana fue un poco caótica, Chloé y Eva se pelearon por el calor pero por mí parte no me importó mucho... ver a Eva completamente desnuda por todas partes y a Chloé con unas braguitas que prácticamente se las podía quitar ya que se le notaba todo. Comer así fue un poco extraño y al terminar Eva se puso a buscar los condones que escondió Chloe, desgraciadamente sin éxito. - ¿Vieja donde los metiste? necesito que mi hermano me folle YAAAA. - Nunca los encontrarás y te los daré cuando yo quiera, no cuando tú lo digas. - Ok... ¿y si lo hacemos sin? así no te necesitamos - Si quieres ser madre... ya verás lo bien que le sentará a tus padres... - Bueno... yo no dije que lo hiciéramos por ese sitio... - ¿Enserio? Ángel... ¿recuerdas cuando lo hicimos por detrás?  - Si... - Te hice ponerte un condón ¿no? digo yo que por algo sería... ¿no crees? - Imagino... ¿para no mancharme? - Puede ser... pero no me apetece llevarte al hospital... - ¿Lo dices enserio? - Puede... o puede que no... juégatela ¿no? Toda la tarde fue calurosa y para dormir Eva decidió poner la temperatura como debía ser, esa noche Chloé se anticipo y ahora si que cerraría la puerta con seguro incluido. Me metí a mi cama y acto seguido Eva entra a la habitación y en lugar de entrar en su cama se  metió en la mía con total naturalidad. - Ángel... porfi porfa porfiiii... puedes hacer que me corra. Lo necesito para dormir, usa tu boquita para darle besitos a tu queridísima hermanita en su conejito. - Supongamos que hacemos lo que tú quieres... ¿Te correrás en mi cara y me dejarás empapado no? - Puede ser... ¿pero... da igual no? - Pues no me apetece ducharme todas las noches y más aun que me duche hoy por tu gracia de poner la calefacción alta... - ¿Y si solo lo haces un ratito... no sé como cinco o diez minutitos y luego solo me masturbas? te prometo que te lo compensaré en el futuro ¿Qué dices? - Tú ganas... pero como sigas poniendo esas caritas para hacerme chantaje psicológico...  Eva se puso de rodillas sobre mi cara mientras susurraba - Yo gano... - saqué mi lengua y empecé a metérsela un poquito en su coñito, Eva puso sus manos sobre mi pelo y empezó a moverse por su cuenta, viendo el ritmo que llevaba terminé sacando por completo mi lengua e intentar llegar lo más profundo posible, Eva hacía todo lo posible por aguantar sus gemidos. No paraba de mover sus caderas, más bien parecía que Eva se follaba mi boca y no yo a ella... la dejé seguir pero al rato, cuando sus gemidos yo no eran para nada controlables saqué mi lengua, cerré la boca y paré de golpe. - ¿Por que paras? ¿Dónde tienes el botón de encendido? necesito darle para que sigas... - Si... bueno, déjame adivinar... ¿Te queda casi nada para correrte? y como no... en mi cara. - Ya entiendo... me bajo de tu cara ¿no? Pasé mis manos por debajo de las piernas de Eva y de golpe tiré de ella dirección a los pies de la cama, con Eva boca arriba y yo encima de ella, puse mi codo izquierdo sobre su hombro derecho y con la mano agarré su otro hombro, con mi brazo en esa posición y mi peso... Eva estaba completamente inmovilizada, puse mi mano derecha sobre su coño el cual ya estaba mojadísimo y empecé a masturbarla lo más rápido que pude y justo como esperaba... en menos de un minuto Eva empezó a soltar pequeñas patadas al aire seguido de unos pequeños espasmos entre los gemidos que más bien parecían gritos. Encendí la luz y vi como mi mano estaba completamente empapada por Eva y como cuatro o cinco líneas casi perfectas que quedaron dibujadas en las sabanas, ¿la dirección? del coño de Eva a la almohada directamente - Genial... ahora dejaste mi cama inutilizable... - Le dije a Eva, no le importó mucho ya que me agarró la mano derecha y empezó a limpiar su corrida con la lengua, pasé de tener la mano mojada por su coño a tenerla empapada de su saliva...  - ¿No pensarás que te dejaré ir a dormir con eso

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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DDulcewhiteLv1· hace 60 dRelatos

Mi Jefeby yo después de cenar

Mi jefe me invitó a una cena de trabajo cuando sucios Yo estaba muy feliz pues había que algo habría de esa noche algo tendría que salir de ese lugar y no me equivoqué. Aquel día me avisó que debía irme temprano del trabajo para que fuera a cambiarme y arreglarme para la ocasión así que así lo hice llegué a mi casa me bañé me depile todita como es de costumbre y me puse una tanguita negra calada y de tela muy fina transparente de color negro se veía muy bien un vestidito negro de noche que a los laterales era traslúcido esto lo solucione poniéndome una especie de licra y con esta logré tapar desde mi cadera hacia abajo y de cadera hacia arriba se veía sexy así que no tendría problema de que se viera mi cuerpo. Pues bien resulta qué cenamos y como tal no era una reunión de trabajo pues hablaban y se divertían como amigos tomaron demasiado y todo reíamos a carcajadas como si fuera una fiesta de amigos después de esto mi jefe ya estaba algo Ebrio a lo que le pregunté si se sentía bien y él me respondió que sí que me tranquilizara que no pasaba nada puso su mano en ese momento en mi pierna y comenzó a acariciarla subiendo poco a poco hasta que llegó a sentir mi licra con esto yo me empecé a mojar demasiado y no sé qué es lo que sucedió Yo creo que la situación en la que estaba pero me mojé demasiado tanto que me jugó salieron y traspasaron la tanga y la lycra y el pudo sentirlo, vi como humano salió de debajo de mi vestido algo húmeda Y discretamente el lamió sus dedos sonriéndome eso me prendió muchísimo justo en ese momento él dijo que nos teníamos que ir que yo tenía que estar temprano o relativamente temprano en mi casa nos despedimos de ellos en el camino empezamos a juguetear a reírnos de todo lo que haya pasado en la reunión. En el camino comenzó a decirme que me via hermosa y que lo volvía loco, y nos empezamos a besar muchísimo como dos amantes desenfrenados. Yo ya no aguante más y baje mi licra para que el pudiera tocar más a fondo y así lo hizo, empezó a jugar con mi clitoris empapado y yo me retorcía d placer, el se desabrochó su pantalón y se sacó esa verga algo grande, muy venosa y eso si gruesa y muy rica, esta muuuuy mojada, se le salían los juguitos a su verga, así que me agache y mientras el jugaba conmi clitoris yo le empecé a mamar su verga era deliciosa, el sabor se su líquido era maravilloso sabia a hombre a rico. El empezó a mover la verga y me la metió de golpe a la garganta, de pronto empezó a cogerme con mucha rapidez la boquita, parecía una escena porno, pues la saliva se me salía escultura por el tronco de su verga y por sus huevotes, se me salía por la nariz y de tan profundo que llegaba, mis ojos lloraban y se me corrió el maquillaje. Yo saboreaba esa verga - Ah tremenda puta que eres ehhhh la mamas delicioso -me fascina tu verga es deliciosa no se que tiene pero sabe riquísima - cometela puta, desde que te vi sabía que te gustaba la verga. - ahhhh papi que rica verga -ooooh puta chupamela, así así, los huevos mamamelos -si papi, te beso estos pinches huevotes? -si mamamelos -mmmmmmm papi que ricos están donde deliciosos, riquísima verga la que te cargas papi De pronto los dedos que estaban jugando en mi puchita los llevo a su boca y los lamió diciéndome que mis jugos sabía a gloria que eran deliciosos y los saboreaba, que macho más rico, ver como se tomaba mis jugos..... me saco la verga de la boca y me metió los dedos a la boca con agresividad, los lleno de saliva y los saco, y volvió a meterme su rica verga a la boca, el llevo su mano hacia mi colita, hizo a un ladito mi tanguita y haciendo circulitos me lleno de saliva mi culito rosado, yo estaba tan excitada que el culo se me dilató rapidísimo sentía muy rico, el metió un dedito y me arrancó un gemido y yo gemir como toda una puta haciéndole saber que quería más, empezó a meter y sacar su dedo t de pronto metió otro dentro de mi, mi culo los engullia, los devoraba, era delicioso sentir sus dedotes jugando en mi ano. -ahhhhhh papi que ricooooo, me encanta que me metas los deditos en mi culito - si puta? Sabia que eras así de puta que tu culo está hambriento de una buena verga - hhhhmmmmmm papi que rico que ricl que rico así papi así así así asiiiiiiiii ahhhhhhhhh mi colita papi - si mami, que tiene tu colita? Tiene hambre quiere verga? - si papiiiiii quiere tu verga hasta adentro, le das de comer papi? - si zorrita vamos a darle de comer. El me levanto, yo con mi licra me limpié la saliva de la boca y mentón, el comenzo a manejar mientras yo lo masturbaba muy rico, llegamos a un hotel, al entrar íbamos jugando, nos dábamos besos y el me daba nalgadas. Al entrar el lugar era lindo había jacuzzi y una pequeña alberca era muy lindo. -oye hermosa me dejarías sacarte unas fotos para divertirme después? - mmmmm si papinpero con mi celular y yo te las paso okey? -esta bien mami Estas perfecta mamasita, justo en ese momento el beso mi panochita. -mmmmm papi deliciosos tus jugos mami están riquísimos uuuuf que rico -ah papi que rico -ponte ahí mami Ahora en la cama mami, quiero recordarte así -uuuuf hermoso culo, ahora yo voy a ser tu macho, soy yo quien se va a coger ese culo rosado, y tu panochita, entendido gringa putita? -si papi soy tuya, me encanta que seas mi jefe, pero y tu esposa? -ella que mami tu estas divina ella es una mujer que ni siquiera me complace, en cambio tu mi cielo tienes un cuerpazo que muchos se quisieran coger.... Fue entonces cuando me acordé de ustedes jeje y le pedí que me sacar más fotos En fin este fue mi fin de semana, si quieren saber como me cogio en este hotel dejen sus puntos y comentarios diciéndome que quieren parte dos y les cuento a detalle cada palabra y cada lugar que el me relleno con su hermosa verga. Los amo papis, ah y si quieres fotitos exclusivas mías en este lugar díganme algo muy rico por el chat, pues me gusta fantasear con ustedes y con gusto les mando una fotito exclusiva. No se olviden de leer esto, yo quiero contarles como me cogio pero quiero saber si ustedes quieren. Me despido amores son los mejores.

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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EEntrenieblasLv1· hace 78 dRelatos

sumisa prohibida en su casa

hola poringueros y poringueras, como vengo contando en mis relatos anteriores, con mi sumisa nos venimos viendo una o dos veces por semana. se empezo a trasformar en una adiccion para ambos. el sexo que nos dabamos era increible y cada dia mas perverso. seguimos viendonos en el parque por la tarde donde siempre terminabamos cogiendo ya que no nos aguantabammos estar cerca sin coger. una ves ella me masturbo en una plaza estabamos rodeados de personas, metio su mano dentro de mi bermuda x el lado de la pierna, ya que yo no uso ropa interior le fue muy facil tocarme la verga, me miraba con carita de inocente y a la ves perversa, hasta hacerme acabar y lamer su mano como si fuera una gatita. igual esta no es la historia que quiero contar. un dia de la semana me manda msj a la mañana ya que era su costumbre, esperar que no este el cornudo para hablar libremente. me pregunta que si nos podiamos ver en la tarde, ya que tendria todo el dia libre, porque sus hijas iban a la casa de la hermana y su marido volvia de noche. no lo pense dos veces y le dije que iba a ir a su casa, ella rie y me dice " dale tonto nos vemos a la tarde" yo le respondo antes del medio dia te toco el timbre espero que me atiendas. siempre me calento el peligro y mas coger a una mujer casada en la cama donde duerme con su marido, era una de mis fantasias y era el momento de cumplirla. avise en el trabajo que habia surgido algo y me retire en busca de mi sumisa. mientra manejaba hacia su casa no sabia si me atenderia o no, iba ansioso, nervioso y caliente, pero como siempre la calentura le gana a la cordura jaja llego a la ezquina y le mando msj diciendo que estoy por llegar a su casa, que se prepare. me contesta no estoy en casa. en ese momento senti una desepcion tremenda, al instante me llega otro msj diciendo " ya llego sali a comprar". estaciono frente de su casa ya jugado no importandome nada, solo queria ver su reaccion. la veo doblar la esquina me ve y sonrie. listooo fue la mas hermoza señal qie podia recibir. salgo del auto y la espero en frente de su casa, giselle: no creia que ibas a venir yo: no podia perderme esta oportunidad. me olvido donde estoy y le como la boca enfrente de su casa, ella muy sorprendida mira para todo lados y me dice "pasa loco de mierda" mietras que estoy esperando que habra la puerta, le digo al oido, "es verdad que estas solitas" ella respondio," si hoy estoy solita todo el dia", no aguante y le toque el orto y ella suspiro y tiro la cola para atras. entramos y le como la boca de una forma muy caliente, ella sacaba lo peor de mi y yo la de ella. tiro la bolsa de compras y agarro la pija la saco afuera la olia y me dicia que rico aroma que tiene señor. yo la deja ser. me saque el pantalon y me sente en una silla con la pija apunto de explotar, ella se arrodillo y volvio a olerla hasta poner la nariz en mis huevos aspirando con fuerza. sube me agarra la pija del tronco y pasa la lengua de los huevos hasta la cabeza, me mira y me dice "como la extrañe?. no aguanto la agarro de la cabeza y la obligo a que se la meta toda, la suelto y dejo que ella haga lo que tanto queria. cabezeaba hasta el fondo sentia como chocaba con su garganta, hacia que entre toda y salia hasta la cabeza llenandola de baba, luego hace algu que nunca hizo, baja juega con su lengua en mis huevos mientras me pajea, me mira rie y sigue bajando hasta llegas a mi ano, la verdad me encanta que me chupen el culo pero jamas se lo pedi o la obligue que lo haga xq hacia otras cosas muy bien. me acomodo levanto las piernas para que ella pueda jugar comoda, siento su lengua jugando alrededor, arriba y abajo, hasta que metio la punta, eso me calento bastante y ella lo noto. siguio jugando entraba y salia su lengua, me masturbaba. yo sentia que la cabeza me iba a explotar, no aguante mas la di vuelta le saque el pantalon y le hice lo mismo, le chupe el orto y ella lo levantaba aun mas, se lo dilate muy bien con la lengua, me acomode, le apoye la punta de la pija y como que quizo salir, la agarre con fuerza de las caderas, ella se dio vuelta y me dijo, "sea suave señor" le di un chirlo en la cola y le dije " no me digas lo que tengo que hacer puta de mierda" volvi apoyar mi verga en ese hermoso orto y comence a penetrarla suavemente, ella pegaba alarido con fuerza al pricipio quizo salir y despues se relajo cuando le entro la cabeza, y la escuchaba decir "seee que rico" " sos un hdp". esa fue la señal para que entre con fuerza, para maltratarla para hacerla sentir todo mi peso arriba de ella mientras mi verga le abria el orto, le decia al oido que rico culito me estoy comiendo. me acomodo para entrar con fuerza y lo hice, era hermoso escuchar los gritos que pegaba, la agarro de los pelos y ella solo dejaba hacer lo que queria. mientra la envestia con fuerza metia mis dedos en su boca como rienda de caballo. no aguante mas y sentia que iba a explorar, la agarre con fuerza de las caderas y le llene de leche el orto, ella gimio con fuerza al sentir la leche, la verdad esa acabada fue una de las mejores. saque la pija y salio un chorro de leche. me encanto verlo. ella muy cansada y con una sonrisa debil me dijo "que rico me hiciste el orto" solo le respondi con un rico beso. fuimos al baño nos dimos un duchaso salimos ella se puso un bestidito y se puso a cocinar algo para recuperar energia. amigos este relato va a continuar espero sus comentarios y puntos. buena paja para todos

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MmowshaLv1· hace 78 dRelatos

Engañe a mi esposo con su padre y con mi hijo

Engañe a mi esposo con su padre y ahora mi nuevo amante es mi hijo Siempre e sido una chica desde joven muy carismática y bella desde joven, desde que tengo uso de rozan a mis 13 tuve pretendientes mayores mucho antes de hacerme de compromiso. me llamo rubiela tengo 38 y no me considero vieja al contrario aun levanto no solo pasiones sino me e acostado con chavos y sseñores que me han doblado la edad. A mis 13 tuve muchos pretendientes me acoste con unos 6 chavos sino mal recuerdo, 4 de ellos fueron pretendiente tanto de mi mama como mi hermana mayor, inclusive a mis 15 llegue a salir un ex de mi mama y con el fue que tuve una relacion no solo de 2 años sino se convirtio en el padre de mis hijos. actualmente tengo 3 hijos, camilo de 23 fruto de mi relacion con quien fue ex marido de mi mama y ex marido mio y danna de 21 que fue que que tuve en una relacion incestuosa, me diran que soy una psicopata enferma pues mi hija danna no solo es mi hija sino mi media hermana ya que a mis 16 mantuve una relacion muy cercana con mi papa, fui su mujer dondre procreamos a nuestra hija. y una nena con mi actual esposo maria elena de 15 quien me saca canas verdes me case a los 22 con alguien que fue mi tercer esposo sin importarle mi pasado, tenemos nuestra unica hija maria elena pero conoci a su papa a mi suegro, un tipo muy atractivo tal cual como el hijo, padre e hijo eran dos hermosos papi chulos que me volvian loco, mi esposo era un hombre muy atractivo y muuy rico en todo sentido era alto un cuerpo wuao era fisiciculturista pues me excitaba sus pectorales y su manera de hacer el amor era muy rica. pero le puse el ojo a mi suegro, pues sabia que yo le atraia pues era notorio y mas que obvio pues me hacia regalos y era muy allegada a el, mas que nuera era su mas fiel amiga pues llegue a tener mas que salidas copn mi suegro, salidas casuales donde habia mas que una reunion sino a hoteles donde comence a serle infiel a mi esposo con su propio padre. mi suegro se llama ivan tiene 65 pero el al igual que mi esposo, su hijo en su juventud se ve que fue un galan y mujeriego ya que fue fisiciculturista y se maneja tambien su cuerpaso, estaba conciente que me acostaba con padre e hijo e ivan era un tigre en la cama , wuao!! que manera de hacerme el amor, a el no le importaba compartirme con su hijo pues el y yo nunca mezclamos amor nuestras salidas era solo sexo. con decir que llegue acostarme con mi suegro, en pocas ocaciones en la misma casa donde vivia con mi esposo y manteniamos relaciones sexuales peligrosas con el peligro que nos pillen, llegue a tener relaciones con mi suegro mientras mi esposo en pocas ocaciones llegaba ebrio y dormia como un bebe mientras yo mantenia relaciones con su padre. esa fue mi vida con mi suegro mis hijos nunca supieron de ello pues ellos tenian su vida con excepcion de mi ultima hija maria elena que vive conmigo, los mayores se casaron y tienen sus respectivos hogares. mi ultima hija me saca canas verdes pues tiene un problema, y yo creo que el karma se me devuelve pues ella tiene un gusto por los hombres mayores. le permiti que tenga novio a los 13 pero me jugo un karma muy perturbador cuando me entere que salia con un ex que fue novio de mi mama y mio hace mucho tiempo, un tipo que le doblaba la edad, no soy un ejemplo de madre para decir que eso esta mal, cuando yo me acoste con varios pretendientes de mi mama cuando tuve la misma edad. eso me deprimio mucho que busque cariño, amor y afecto en mi hijo camilo ya que desde que era pequeño fue mi concentido, incluso hasta me senti abandonada por lado de mi suegro pues ya no me buscaba como antes pues me reemplazo el muy mujeriego. mi hijo fue mi consuelo mas que salidas con el me meti en la vida personal de mi hijo, frecuentaba su hogar donde vivia con su esposa, hasta que llego el dia que mi hijo se encontraba solo en casa pues no tenian y no tienen hijos aun, la esposa de mi hijo no se encontraba en casa pues estaba de viaje su tierra por el feriado, y lo visite para prepararle su comida favorita pues el no fue al dichoso viaje por su trabajo pues por ese lado es responsable. pasamos una velada y varios dias en su casa donde viando una pelicula y entre la luz de una lampara y la oscuridad de la noche lo unico que se cruzaron fue nuestros labios pues nos dimos un beso pues yo me recoste en su regazo y mas que un beso fue caricias en mi cuello y mis pechos pues nos olvidamos que eramos madre e hijo y esa noche con la conciencia bien puesta mantuvimos relaciones. hicimos el amor toda la noche, y mientras duro el viaje de mi nuera, fui amante de mi hijo por casi una semana. mama eres tan hermosa mientras siempre que tenia relaciones con mi hijo se me ponia encimo mio y me ponia su enorme pieza en mi raja y tan lentamente me la introducia yo solo le gemia de placer pues la pieza de mi hijo es enorme y me exciataba tanto cundo se la chupaba y m la tragaba toda, en vaiven de baba y olor a sexo le hacia sexo oral a mi hijo. tomala toda mamita, cada pulgada de mi verga es para ti me decia mi hijo mientras se la chupaba con una fuerza descomunal enm mi boca pues era tan rica y sabrosa esde que que soy amante de mi hijo, el sexo oral tanto de mi hacia el o viceversa es muy comun ues su lengua siempre la siento bien adentro cada que el juega con mi clitoris. eres un hijo bueno, envidio a tu esposa, hijo siempre le exclamaba cuando mi hijo me penetraba con una fuerza de poseerme pues habia veces que yo lo cabalgaba a el y lo dejaba tendido y sentia como su verga entraba hasta el fondo esto es tan increible ! . sentia como mis nalgas sonaban en sus caderas que se movian detras de mi cada que mi hijo me hacia sexo anal, se sentia tan doloroso pero tan rico! estaba conciente entre mi que esta misma pose la e hecho con mi esposo, mi suegro y mi hijo, siempre me a gustado el sexo anal que me apreten y me abrazen por detras y me besen con fuerza el cuello como si de una perra se tratase, pues en mi conciencia esta que desde que desde hace unos meses mi hijo es mi amante.

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Eelprincipito2014Lv1· hace 78 dRelatos

un viaje para cerrar 2020 2

Siguiendo la historia al otro día fui el primero en levantarme, estaba relajado, por primera vez en meses había tocado otro cuerpo y encima me habían hecho acabar, pero quería mas. Fui a la cocina y me puse a preparar el desayuno para el resto del grupo. Me estaba acomodando en el parque para disfrutar del desayuno y el lindo día cuando apareció mateo, todo cambiado y con un bolso en su hombro   Y: ¡eu! ¿Que paso se van? M: no, yo tengo que volver el medico que estaba cubriéndome dio positivo así que me toca volver, ¿te jode si Barbi vuelve con Uds.? Y: no para nada, hay lugar de sobra en la camioneta por suerte M: ¡genial! Te robo dos tostadas para el viaje disfruten por mi Y: tranqui buen viaje, voy a tratar de que las chicas disfruten – no voy a mentir mientras decía eso solo pensaba en tener en la cama a Barbi – no te preocupes que yo las cuido M: gracias, Lau nos vemos   En el momento que el coche de mateo estaba estaba saliendo del terreno apareció mi prima   A: ¿se fueron los chicos? ¿Que paso boludo? Y: no, se fue Mateo, tiene que volver al hospital A: que paja, y Barbi? Y: supongo que en el cuarto A: ahora vengo voy a verla debe estar de pésimo humor   No voy a negarlo, no pude evitar darme vuelta y mirar el culito de mi prima, y recordar lo que paso la noche anterior, no veía la hora de que llegue la noche y poder meterme en el cuarto de Barbi o meterla en el mío. Estaba en eso cuando aparecieron las dos chicas, Barbi llevaba el mismo pijama que la noche anterior, y no pude evitar ver que tenia marcada una mancha que claramente era mi semen. Se me escapo una risa que fue correspondida por una mirada cómplice. El resto de la mañana la pasamos charlando, hablando de la vida y mayormente despotricando las chicas contra sus novios. Cuando nos quisimos dar cuenta el día espectacular se había arruinado estaba completamente nublado.   A: chicos, yo voy a ir a correr que desde que llegamos no hice nada de la rutina, alguno quiere acompañarme Y: prima, te quiero, pero sabes que yo no corro ni al bondi A: ¡dale! No me dejes sola Y: no posta, voy a ver si me ocupo del almuerzo, que dicen si les preparo un asado? A: bueno esta bien, barb vos? B: no negra gracias, voy a hacer mi rutina de yoga no te jode? A: uhhh que antis que son bueno esta bien me voy sola   Aldana se levanto y se fue para dentro a cambiarse mientras nosotros seguimos desayunando, Barbi se dio vuelta como para comprobar que mi prima hubiera entrado y dos segundos después puso su mano izquierda sobre mi pija   B: no se si vas a hacer asado o no, pero te aviso que mi rutina de yoga va a ser sentarme arriba de esa pija esta claro? Y: menos mal que lo dijiste porque mi idea de quedarme acá era cogerte como no pude anoche   Justo dos segundos después apareció mi prima ya cambiada con un top deportivo y una calza que dejaba muy poco a la imaginación y se puso a darme charla y programar su ruina en el celular, no se en que momento se había levantado Barbi pero unos segundos después apareció también con una calza negra que no solo no dejaba nada a la imaginación sino que resaltaba aun mas su cola, un corpiño deportivo y el pelo recogido sobre uno de sus hombros con una colita, bajo su brazo traía el mat para entrenar   A: bueno los dejo, primo porque no le pedís a Barbi que te enseñe un par de cosas te va a hacer bien esta bueno B: ¡dale! Hace mucho que no doy clases Y: jajajaja no se anda prima disfruta del correr, avísame cuando estés volviendo así arranco con la parrilla – chamuyo era para saber el momento exacto que debía dejar de cogerla a Barbi – A: ¡dale! – me dio un beso casi en los labios – chau!   Mientras Barbi ya estaba en el mat haciendo unas poses en 4 que me estaban volviendo loco, mi prima salió del terreno lo cual también era una imagen interesante, espere unos minutos y me acerque por detrás de Barbi y lleve mis manos a esa cola hermosa   B: ¡al fin que estabas esperando! Y: asegurarme que estemos solos   Sin mediar palabra alguna bajé por completo la calza junto con la tanga y empecé a chupar esa conchita y el culito que estaban preciosos. Por suerte el terreno estaba bastante retirado de las casas aledañas y tenia una vegetación tupida que evitaba que los vecinos nos vieran. No se cuanto tiempo estuve chupando esa conchita, pero si se cuantas veces acabo, 4 veces entre gemidos   B: ¡por dios necesitaba esto Lau! Pero quiero que me cojas por favor – mientras se incorporaba en rodillas y se daba vuelta mirándome – sácate esto dale, mira lo que es esa pija por favor cógeme Lau Y: ¿no tengo forros no importa? B: no dale yo me cuido cógeme por favor   Barbi volvió a ponerse en cuatro y yo apunte mi pija a esa conchita, estaba tan mojada que se resbalo completamente dentro de ella mientras de su boca escapaba un largo gemido y para mi sorpresa le robaba el 5 orgasmo   B: ay por dios no puedo explicarte lo que necesitaba esta pija, de haber sabido te hubiera cogido hace años por dios Y: y de haber sabido que eras tan putita yo lo hubiera hecho hace mucho tmb B: muy putita, pero esta putita necesita un macho, ¿vos vas a ser mi macho? Y: obvio putita, te voy a coger todos los días hasta que volvamos, y prepárate porque cuando volvamos te voy a seguir cogiendo no se como B: mmmm si papi, dale cógete a esta putita dale toda la leche   No se cuanto tiempo paso, y esta vez si perdí el conteo de los orgasmos, pero el culo de Barbi ya estaba rojo de los chirlos que le había dado y mis piernas no aguantaban mas, pero todavía no acababa   B: ¿papi te puedo montar? Y: obvio putita veni   Me acosté en el mat boca arriba y Barbi se puso en cuclillas sobre mi pija, no se apoyo simplemente con una mano frotaba su clítoris y con la otra tomaba mi pija y rosaba la punta entre sus labios, empezó a gemir cada vez mas rápido y una vez mas vino el orgasmo, podía ver como chorreaba su concha sobre mi pija, y entonces se dejo caer, la imagen de sus ojos desorbitados y sus tetitas rebotando fueron demasiado para mi   Y: Barbi acabo no aguanto mas B: si papi dale lléname Y: ¡sentila! B: ¡¡¡si!!!   Barbi se dejo caer podía sentir los latidos de mi pija en su interior y los chorros de leche que la llenaban y en ese momento un nuevo orgasmo de ella llego. Se inclino a besarme y se levanto y en un movimiento tan veloz que no me dejo pensar se dio vuelta metiéndose toda mi pija sensible en su boca y colocando su conchita llena de mi leche en la mía, era la primera vez que hacia algo así, no se si fue la calentura o que, pero ni lo dudé y empecé a chupar. El sabor de su conchita junto a mi semen era algo que jamás había probado y para mi sorpresa me gustaba, y su boca jugando en mi pija estaba haciendo maravillas, mis dedos empezaron a jugar en esa colita, primero no después dos, finalmente 3. Cuando me quise dar cuenta mi pija seguía durísima y otra vez en un momento ágil Barbi estaba otra vez sobre mi pija, esta vez dándome la espalda fueron dos movimientos y la saco   B: la quiero en la cola papi Y: no se que estas esperando B: ¡que me digas que te caliento y que me vas a coger todos los días! Y: me calentas muchísimo putita y te voy a coger todos los días   Ni bien terminé de decirlo Barbi se sentó sobre mi pija y se la introdujo toda de un solo movimiento hasta el fondo, pensé que iba a dolerle y gritar, pero no, solo un gemido ahogado. Se quedo unos segundos sentada y se dio vuelta me miro con una cara de pervertida que creo jamás había visto en una mujer y empezó a moverse. Mis manos instintivamente fueron a su cola y le marcaban el ritmo, pero no pude aguantar mucho y volví a acabar llenando toda su cola con la poca leche que quedaba en mi pija.   Barbi salió de encima mío y se dio vuelta acostándose sobre mi y besándome, con una ternura que no se comparaba con todo lo que había pasado recién   B: gracias, no sabes como necesitaba esto, perdón si me zarpe Y: para nada barb, yo también lo necesitaba y me encanto B: ¿de verdad me vas a coger todos los días y cuando volvamos? Y: obvio que si, es mas esta noche espérame en tu cuarto B: ¿pero tu prima? Y: con un poco de suerte tiene su juguete B: jajajaja cierto, pobre lastima que es tu prima lo que se pierde   Se levanto le dio un pico a mi pija y se empezó a vestir, justo en ese momento llego un WhatsApp de mi prima que ya estaba volviendo, habíamos estado cogiendo dos horas, ni yo podía creerlo. Así que me levanté le di un ultimo chirlo y un beso y me fui a hacer el asado.   Para cuando llego mi prima no sospecho nada, la rutina seguía normal

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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WwannabcuckoLv1· hace 78 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 4 FINAL)

Una vez que estábamos desnudos, el placer y la lujuria se apodero de la casa, yo no podía quitarle la vista de encima a mi mujer, como le chupaba la verga a Ricardo, le daba unas buenas lamidas por todo el glande, luego bajaba hasta su tronco y sus bolas, mi compadre, le sostenía el cabello para que yo pudiera disfrutar todo el espectáculo, mientras, Conchita se encontraba rozando su vagina con mi pene, que estaba tan erecto que la volvía como loca, el momento era tan excitante que no tardamos mucho tanto Ricardo como yo en acabar, a Conchita se lo tire todo encima de sus nalgas, mientras Geral saboreo el semen de su compañero y jugueteaba con el haciéndolo caer sobre sus tetas, luego escupio lo que quedaba en su boca y se masturbaba con el, metiéndose los dedos en la vagina y su culo. Mientras seguíamos besándonos conchita y yo, Geraldine y Ricardo se fueron al baño, moría de pensar lo que estaban haciendo, pero si fueron por privacidad no quería interrumpirles, no tarde mucho en reponerme, pasarían apenas 6 minutos y ya tenia una nueva erección lista para la acción, limpie un poco el semen de las nalgas de Conchita y comencé a darle lamidas a su vagina, la tenia el el sillón con las piernas hacia arriba y mi cara entre su vulva, realmente lo disfrute tanto como lo hago con mi esposa, esta vez con el añadido de que mi esposa estaba recibiendo de otro, lo que intensificaba el momento, Conchita se agarraba los senos, humedecía sus dedos y jugaba con sus pezones, Ella tiene unas tetas deliciosas, por lo que no pude resistir y en un momento me acerque a lamerlas, mi pene quedo entre junto a su vulva, por lo que ella lo tomo, lo coloco en la entrada, y con un empujón hacia mi se penetro ella misma, mi pene estaba invadido de sus flujos y mi saliva, no tenia escapatoria y realmente lo estábamos disfrutando ambos. En el baño paro el sonido de la ducha, el silencio de una música ausente y tan solo escuchaba los gemidos de mi mujer y los chasquidos característicos de dos cuerpos chocando uno con otro. "le deben estar dando por detrás" Pensé. Conchita se excitaba con cada hundimiento de mi pene, mientras me encontraba besando su cuello y jugando con sus senos. Baje lentamente hasta tocar sus nalgas, busque poco a poco la entrada de su culo y comencé a rozarlo con mi dedo, esa mujer estaba por enloquecer, hasta que le metí un dedo, lentamente, allí se detuvo un instante, se me quedo mirando y yo pensé que no le agradaba, que estaba algo incomoda y con la mirada puesta en sus ojos permanecí unos segundos, no saque mi dedo, pero tampoco lo hundía mas, esperaba una reacción de su parte, hasta que me dijo: Si vas a meter algo ahí, que sea tu pene. Seguí cogiéndola un poco mas por su vagina, mientras nos besábamos apasionadamente, luego la tome la puse en 4 apoyándola sobre el sillón, escupi un poco de saliva sobre mi pene, aunque estaba tan lleno de sus fluidos que ni siquiera fue tan necesario, humedecí un poco su ano, y lentamente la fui penetrando, su grito era de dolor con placer, no sabia que le estaba sucediendo, tal fue el chillido que tanto Geral como Ricardo detuvieron su faena para ver que estaba sucediendo, al verlos llegar desnudos mis pensamientos volaron, recordé que no solo estábamos Conchita y yo como un par de animales lujuriosos, si no que ellos también, volteamos a verlos y Conchita les dijo: "Nos adelantamos un poco, pero ustedes no están muy atrás que se diga". Ricardo le agarro las nalgas a Geral, la beso y luego la cargo, de un brinco mi esposa estaba rodeando con sus piernas a mi compadre, este tomo su pene y se lo metió hasta el fondo, Geral gemía y me veía, era toda una delicia como ambas parejas disfrutaban lo que hacían mientras observaban detalladamente a la otra. Entre una cosa y otra llegamos a la habitacion, y en la cama estabamos los 4, yo tenia a Conchita chupando mi verga, Ricardo la estaba cogiendo desde atras y Geral lo besaba. Conchita pidió intentar la Doble penetración, y todos estuvimos de acuerdo, aprovechando que me encontraba acostado, ella se acerco a mi, le meti el pene en su vagina y Ricardo se acero a su ano, lo fue metiendo poco a poco y la cara de Conchita fue variando de dolor a placer en solo segundos, mi esposa que estaba aun lado, se abrio de piernas y me puso su sexo en mi cara, el placer no me dejaba lugar a pensar y comencé a lamer incluso sin dudar, aun sabiendo que hace algunos momentos Ricardo la estaba cogiendo y que posiblemente quedaban restos de sus fluidos dentro, no me importo, esto era placer. Conchita nos sorprendió a todos, mientras veía como le lamia la vagina a mi mujer, me dijo: "Quiero probar, ¿puedo hacerlo?" Si Gera quiere no tengo problema, ella medio incomoda accedió, sin embargo la incomodidad se borro en instantes estaba disfrutando de 2 lenguas en su vagina, y conchita de 2 vergas dentro de ella. No esta de mas mencionar que a este punto todos habíamos logrado alcanzar unos cuantos orgasmos en general, pero las ganas, el alcohol y el momento no dejaba lugar al descanso, no queríamos detenernos y continuábamos, yo notaba a mi compadre algo cansado, pero cuando me veía con mi verga dentro de su mujer se encendía rápidamente y del mismo modo al contrario. Fue una orgia verdaderamente fantástica. Llegado el momento, mi esposa dijo: "Ok, es mi momento de devorarme sus dos miembros" nos levantamos y ella arrodillada se pudo a mamarnos a los dos, ebria la boca tan grande que la primera doble penetración de ella fue oral, y cuando se canso de chupar nos pidió que la cogiéramos, mi esposa estaba enloquecida de pasión, conchita se masturbaba a cierta distancia, lo disfrutaba todo pero quería mantenerse allá, en par de oportunidades la invitamos a acercarse, pero prefería quedarse allí. Geral levanto una pierna, me abrazo y mientras nos besábamos le metí el pene en la vagina, lentamente Ricardo hizo lo propio en su culo, Geral lanzaba gemidos, cada vez mas fuertes, estos eran de autentico placer y satisfacción, le pregunte si estaba bien y me dijo: -"Estoy mejor que nunca, estoy como quiero estar, tengo 2 penes dentro, ¿Qué mas puedo pedir?" -¿Quizás otro pene? - Le respondí -Si, muchos quiero gozar de muchos penes, soy puta, soy una puta que estaba reprimida y ahora quiero disfrutar. Ricardo la tomaba de los senos, yo la besaba mientras tomaba sus nalgas, todo eso era de pie y sus piernas tambaleaban del placer, tuvo un orgasmo y le saque el pene, Ricardo la tiro sobre la cama y siguió cogiéndola, no había notado que había llegado, se lo dije y ella le pidió que no se detuviera, que continuara, eso me excito, me quede parado a un lado de la cama mientras mi mujer mordía una almohada, se aferraba de las sabanas mientras mi compadre le rompía el culo. En un momento Ricardo acabo, le echo todo el semen en su espalda y se fue a sentar con su esposa, quien lo recibió con un gran beso, Geral se repuso y me pidió que me acostara, luego se monto encima de mi, dándome la espalda, con sus piernas bien abiertas hacia donde se encontraban nuestros amigos, se metió mi pene en su ano y comenzó a cabalgar como toda una actriz porno, yo estaba exhausto pero prendido, mi pene aun lograba mantenerse erecto, y esta escena volvió a encender a Conchita, que se acerco a donde estábamos y comenzó a lamer nuestros genitales, empezó con mis bolas y luego la vagina de mi mujer, Ricardo tras tomarse la mitad del vaso con el trago que habíamos servido minutos antes se reincorporo a la orgia cogiendo a su mujer. Finalmente, mi mujer le pidió a Ricardo que la cogiera mientras estaba en esa posición (recordemos que estaba cabalgándome al contrario, con la espalda hacia mi), el tenia visión perfecta de la vagina abierta de mi esposa, solo debía tomar su pene y cogerla. En esta posición pude sentir como el culo de Gera se cerraba mientras Ricardo deslizaba dentro de ella su miembro, estábamos extasiados de placer, mientras Geral volteo a ver a Conchita y le dijo que quería devolverle el favor, que le acercara la vagina para comérsela. Uff ese momento en el que mi mujer estaba devorando el coño de Conchita me éxito demasiado, definitivamente mi esposa había cambiado, y no volvería a ser la misma, Ricardo le abrió las nalgas y comenzó a mamarle el culo a su esposa, y una que otra vez las lenguas de mi esposa y la de el se encontraban y eso aumentaba el morbo del momento. En esta posición permanecimos hasta que Gerald alcanzo el orgasmo perfecto, sentí como su culo se cerraba queriendo arrancar mi pene, lo que hizo que eyaculara un gran chorro dentro de ella, Ricardo y Conchita se retiraron de encima de nosotros, el la tomo de una pierna mientras la otra la apoyaba en el piso y de pie nos devolvió el honor de tener la visión de como se cogían mutuamente, y tras un breve momento y unas cuantas tocadas de Conchita en su vulva alcanzaron ambos el orgasmo. Tras todo este desborde de lujuria, nos dimos una ducha particularmente cada quien con su pareja, exhaustos y satisfechos, pero disfrutando de ese Post sexo con nuestras respectivas esposas. Nos relajamos y al amanecer Conchita y Ricardo se fueron a su hogar. Aun mantenemos contacto, la amistad no se termino si no que se fortaleció, de vez en cuando nos reunimos y hacemos una que otra locura, pero ninguna como aquella vez. Hemos pensado en hacer intercambios de fin de semana, o incluso que una de nuestras esposas vaya a quedarse la noche con la otra pareja. Si hacemos algo nuevo, les estaré contando los detalles, asi como también de otras experiencias cornudas que sucedieron después entre mi mujer y yo.

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MMartinGnzLv1· hace 78 dRelatos

Mi primera doble

Hace un par de años, en un chat telefonico, enganche a un tipo que vivia cerca de mi dpto. No era el mas agraciado, no tenia la mejor pija del mundo. no se le paraba del todo... Pero tenia 2 cosas a su favor: le ponia mucha onda, y es encargado de edificio (altisimo morbo). Despues de esa primera vez, el me comento que tenia otro encargado de la cuadra con el que se juntaban a pajearse cada tanto y se cogian algun que otro putito, pero siempre por separado. Me pregunto si no me cabia la onda de estar con los 2. Obviamente que ni lo pense. Sin siquiera preguntarle ni como era ni la edad ni nada, le dije que si de una. Quedamos que pronto, despues de sacar la basura, me llamaba para ir y estar con los 2. Por suerte ese momento no se hizo esperar. A los 3 o 4 dias me escribio, que estaba con su amigo, que si no queria pasar. Habia quedado que en 2 horas me veia con una amiga como a 5 barrios de distancia. Pero no me queria perder esa oportunidad unica. Les dije que si de una, me prepare y me fui a la batalla. Gratisima sorpresa fue ver al otro portero: facherisimo por donde se lo mire! Alto, de barba, buen cuerpo, linda sonrisa, lindos ojos. Apenas entre, me pidio que "inspeccione la mercaderia"... Y ya por encima del pantalon, y gomosa, se notaba un muy buen pedazo!. No tarde mucho en arrodillarme y empezar a mamar primero al dueño de casa, pero cuando pelo su compañero.... QUE PORONGA TAN HERMOSA POR DIOS! Larga, gruesa, venosa, con la cabeza justa. Enseguida me la meti en la boca. Empece a mamarlos a los 2, pero era obvio que le estaba dedicando mas a la nueva. Ellos empezaron a besarse entre ellos, y a tocarme los pezones. Al poco tiempo subi a chapar con ellos. Ahi ambos aprovecharon para dedearme. Toda la escena me estaba ya abriendo el hoyo, algo que al nuevo lo volvio loco y me empezo a mandar lengua a full. Yo segui franeleando y mamando al dueño de casa. Fue un rato de lenguetazo duro y parejo en la argolla que ya no aguantamos mas y fuimos los 3 a la cama. Un poco de franeleada entre los 3, y el dueño me empezo a puertear. Por encima de su hombro, el nuevo me ofrecio su pija para mamar. No parabamos de mirarnos. Era obvio que nos estabamos comiendo con la mirada! El dueño de casa me dio pija un buen rato, hasta que el nuevo pidio su turno. Me puso en 4, mientras el otro se puso abajo nuestro para chuparme la pija a mi, y los huevos a el. Por Dios que buena pija! Y como me serruchaba!! Me dio con todo un buen rato. Me tuve que aguantar el lechazo mas de una vez porque el dueño de casa hacia muy bien su trabajo oral. En medio de la tremenda garchada que me estaba pegando, el nuevo me empezo a meter, a la par de su pija, algunos dedos. Los colaba casi sin resistencia. Y ahi pense que esa era LA oportunidad de cumplir algo que nunca habia hecho, pero me moria de ganas: que me hagan la doble. Se los propuse, y se volvieron locos los 2! El invitado se acosto boca arriba, yo me sente encima de esa poronga monumental, y atras se empezo a acoplar el dueño. Costaba. En eso el que estaba abajo, que ya nos deciamos cosas moviendo los labios y mirandonos, me dice que me pegue mas a el, para que ayude en el angulo de entrada al que se estaba queriendo sumar. Despacito, con paciencia, pero tambien mientras nos besabamos y nos mirabamos con el que tenia de frente, el dueño de casa finalmente entro. Que linda sensacion! Y mucho mejor cuando los 2 se empezaron a mover! No se si eran maestros del garche, pero eso se sintio mejor que el mejor garche que haya tenido hasta ese momento! Sentia el lechazo todo el tiempo en la punta, pero no terminaba de explotar. Me tenian ahi todo el tiempo. Hasta que el dueño de casa me empieza a dar con furia, agarrandome bien de la cintura. Pego un grito y se re sintio como esa pija descargo todo! Se salio casi enseguida. Pero fue como una suerte de destrabe. Porque enseguida el que empezo a mandar lechazos a full fue el pijon. Y casi al unisono, con mis manos y las de ellos muy lejos de mi pija, pero con la pija del invitado muy dentro mio latiendo waskaso tras waskaso, me revento la chota en un lechazo que le pego en el menton al pijon! Y asi 4 o 5 mas, fue fueron a su pecho... No podia creer lo que acababa de pasar. Me habian pegado la garchada de mi vida, sin comerlo ni beberlo. Mientras el dueño se fue a higienizar, el amigo me encerro en la habitacion y me empezo a besar con furia, diciendome que le parecia hermoso y que me queria garchar seguido, a solas. Y yo me tenia que ir, sino de una que me re quedaba! Costo sacarmelo de encima, porque la verdad no queria irme! Pero me termine yendo a las corridas. A lo de mi amiga llegue como 1 hora tarde. Pero re valio la pena!

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EEntrenieblasLv1· hace 78 dRelatos

sumisa prohibida en el parque

hola poringueros y poringueras. vengo a a relatarles mi segundo encuentro con mi sumisa prohibida. despues de la rica cogida en mi casa, nos mandamos msjs x mensseger toda la semana. a ella se le complicaba salir ya que tenia dos nena chicas y no podia dejarlas solas. nos calentamos bastante por msj, ella contaba que le habia calentado mucho mi forma de cojerla. ya que se lo hacia con fuerza y sin temor a lastimarla. otra cosa que me decia, era que le calentaba mucho mi aroma, no mi perfume, sino el aroma corporal(soy una persona muy limpia, no piensen mal jaja). le dije que tenia que hacer el esfuerzo y ver donde podia dejar a las nenas auque sea unas horas, ella me respondio que estaba hablando con una amiga para que se las cuide. llego el dia tan esperado, yo no queria ir al hotel directamente, buscaba hacer algo mas divertido y poco usual. a unos km de mi casa hay un parque muy grande donde la gente va a pasar el dia, la cito cerca de ahi, compro unas cervezas y espero que llegue. a lo lejos la veo venir con un caminar muy timido, mirando al suelo, como si fuera que no queria que no la viera nadie. una ves cerca, le agarro de la cara y le como la boca en plena calle, yo la sentia mia y se lo hice notar. subimos al auto y fuimos al parque, buscamos un lugar alejado, pero a la ves a lo lejos se veian personas. salimos del auto y nos fuimos debajo de un arbol a tomar la cerveza. ella toda delicada tomaba de la botella, yo la miraba y programaba de que forma me la iba a cojer. hablamos un poco y de golpe le meto la mano dentro de la calza, a mi sorpresa ya estaba mojadita. saco la mano y le digo, tan puta vas a ser que ya te mojaste? gissele: desde el colectivo vengo caliente por culpa de ustede. señor yo: toda la semana estuve pensando que hacerte, no se por donde empezar gissele: yo toda la semana me toque pensando en esta pija( mientras me la toca por arriba del pantalon) en ese momento me desabrocho el pantalon y la saco, va salio sola xq estaba re dura. la agarro de la nuca y la llevo para que me la chupe, ella me mira y dice, gissele: xq no vamos a otro lado yo: sos mi puta y te voy a cojer donde yo quiera hago que me chupe la pija en el parque, dudo pero al segundo la estaba baboseando toda. le cogia la boca y le la metia hasta el fondo hasta augarla, en una hermosa tarde soleada en pleno parque. me calentaba mucho que me la chupaba sin agarrarla con las manos, con labios carnosos y lengua muy filosa. lo lamia desde la base hasta la cabeza y se lo metia todo de una. notaba que le gustaba que le aprete la cabeza para que le entre toda. asi le cogi la boca un rato, hasta que no aguante, la pare, la puse de espalda, le baje la calza con la tanga y se la meti sin piedad, largo un alarido hermoso, mi pija entro como si nada ya que staba toda mojada la muy putita. mientras la envestia con fuerza y ella gemia como una puta, levanto la mirada y veo a lo lejos unos tipos mirando detras de un arbol, estaban lejos y no me dio temor a que sean unos locos sino solo mirones, me calento aun mas y me la cogia con mas fuerza. ella gemia y decia " cojame señor, cojame como la puta que soy. el ruido que hacia esa conchita llena de flujo era una locura, yo la agarraba de las caderas con fuerza, sentia que le destruia la concha y ella lo disfrutaba, hasta que exploto, me mojo toda la pija, grito y calculo que muchos la escucharon, sus piernas temblaron y quedo toda floja agarrandose del arbol mientras yo seguia bombeando. la vi debil y fragil que solo atine agarrarla de los pelos, darla vuelta arrodillarla y hacerme una paja en frente de su carita, ella solo saco la lengua esperando la leche. acabe como un caballo, sabia que me estaban mirando y eso me puso peor. le llene la cara de leche y ella solo la juntaba con los dedos y se la llebaba a la boca, una ves que termino, me limpio la pija con la lengua, la levante y le di un rico beso de lengua, la miro y le digo vamos al auto que ya dimos un hermoso espectaculo. cuando sube le cuento que habia unos tipos mirando como me la cogia, se sorprendio pero tambien creo que le encanto la idea de que la vean siendo una putita. aca no termina el dia ya que salimos del parque y fuimos a un hotel cercano, pero eso lo contare en el proximo relato. gracias por los puntos y seguirme buenas pajas para todos

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NNapoleon004Lv1· hace 78 dRelatos

Mi mama y el bully (ilustrado)

( Relato fantasía) Nunca falta el tipo que te hace la vida imposible durante la universidad, en mi caso era alguien llamado Ricardo. Como se solucionaría todo? de la manera que nunca creía, todo se dio cuando el vio a mi madre por primera ves, y lo motivo a hacerme una propuesta: Mira, si logro seducir, y cojerme a tu mami, tu y yo estaremos bien Le dije que no lo lograría, pero me dio tanto morbo que accedí al trato, le dije que aceptaba, pero que nunca podría seducirla. Solo me pidió su numero de teléfono, y me dijo que esperara un poco, que si lograría seducirla. Pasaron dos meses cuando me dijo que todo estaba listo, que se la iba a cojer, mientras un amigo la grababa, (me aclaro que el solo iba a grabar, no participar) y que si yo quería podía ver. Así que me dijo que llegara a la casa a las 3pm, y que esperara en la cocina, ya que todo sucedería en la sala. Cuando llegue entre por la puerta trasera y fui a esconderme a la cocina, la cual puedes ver hacia la sala sin que te descubran, cuando me asomo veo a mi madre parada enfrente del sillón, haciéndole un streap tease a Ricardo. Ella estaba tomando sus pantalones de lado a lado con sus manos, mientras los bajaba lentamente de forma algo forzada, debido a las grandes nalgas que tiene, mientras dejaba ver un pequeño hilo dental blanco, que no podía evitar esconderse en ese gran culo. Cuando iba a la altura de los muslos, se inclino por completo, para poder terminar de bajar su pantalón, con las piernas algo separadas, lo que permitió una vista inigualable de su culo. En ese momento Ricardo no pudo evitar acercarse un poco, y darle una buena nalgada, que creo hasta los vecinos escucharon. Por fin mi mama se quito el pantalón, acomodándose un poco su tanga, ya que la parte de adelante no era suficiente para cubrir sus labios rosas, que ya estaban algo hinchados. Obviamente le estaba gustando el momento. A continuación, se acerco a unos pocos centímetros de Ricardo, mientras Juan, muy atento grababa todo con cuidado. Ahora querían verle sus tetas, así que Ricardo, de arriba hacia abajo comenzó a desabotonarle la blusa. No tenia brassier, y en unos segundos se dio cuenta, algo tímida, que un par de universitarios le estaban viendo sus grandes tetas blancas, con sus pezones rosas erectos. Ricardo le pidió a juan que enfocara bien, ya que quería que se grabara bien la siguiente escena, en la que tomo a mi madre de las caderas, la volteo de de forma algo brusca, para que este de espaldas a la cámara, y comenzó a bajarle lentamente el hilo que traía puesto, dejándola justo en medio de la sala, completamente desnuda, expuesta y tímida, ante la mirada de dos jóvenes llenos de fuerza y lujuria. Pero lo mejor ya venia, el espectáculo apenas comenzaba, Ricardo no lo pensó ni un solo momento, simplemente desabrocho su pantalón, saco su verga ( a la que mi mama no pudo evitar voltear a ver) y se recargo en el sillón. Era obvio lo que quería decir, y lo que tenia que suceder. Mi madre lo entendió de inmediato, así que se hinco, tomo con su mano la verga de su nuevo amante, acomodo su cabello, acerco su cara, y beso justo la punta de la verga de Ricardo, para a continuación progresivamente chupar un poco mas, hasta que llego un momento en el que no sacaba la verga de su boca. Ricardo le acomodaba el cabello, también la tomaba de la nuca en otras ocasiones, mientras que mi madre, le hacia el mejor sexo oral que se halla visto. Metía y sacaba de su boca toda la verga de su amante, la besaba, algunas veces la lamia por los lados, incluso en un momento, bajo un poco mas, y comenzó a mamarle los huevos, lo que volvió loco a Ricardo Juan se puso atrás de mi madre, ya que quería grabar lo que se venia, y es que ella se levanto, y sin decir ni una sola palabra, empezó a acomodarse para montar a Ricardo, parecía hipnotizada, no podía ocultar que quería tener adentro la verga de su nuevo amante. Tomo el pene de Ricardo para dirigirlo mientras se sentaba en el, y la cámara grababa el momento preciso en el que la verga de Ricardo penetraba la concha de mi madre. Se dejo caer de sentón, hasta que desapareció la verga de Ricardo, lo que la hizo sacar un inevitable gemido y quejido, delatando lo mucho que estaba disfrutando la verga adentro, provocando que recibiera una buena nalgada, que le dejo, debido a su piel blanca una marca roja. Ella movía sus caderas, abrazaba a Ricardo rodeándole el cuello con sus brazos, mientras por su parte, el la nalgueaba o pellizcaba, le mamaba las tetas, incluso llego un momento, en que comenzó a meter el dedo índice y el de en medio en el culito de mi madre. Después de estar así por unos minutos, Ricardo con su movimiento, dio a entender que era hora de cambiar de posición. Mi madre se levanto, y sin darse cuenta, ya estaba acostada en el borde del sillón, boca arriba, con las piernas completamente separadas, y Ricardo con su verga lista para penetrarla. Puso su verga en la entrada de la concha de mi madre, y ahí comenzó a jugar, amenazando con penetrarla, hasta que de pronto, cuando vio que mi madre ya no podía mas, y quería que la cojieran, el de un empujón metió toda su verga, provocando que mi madre se encorvara un poco, y sacara un gemido increíble. Ricardo empezó un mete y saca, poniendo sus manos en los muslos de mi madre, presionando un poco, hasta que ella no pudo mas, puso la mano en el abdomen de Ricardo, como tratando de decirle que pare, pero mientras continuaba el mete y saca, mi madre se retorció un poco, levanto su espalda, y cruzo sus piernas, obviamente estaba teniendo un gran orgasmo. Ricardo le agarraba sus tetas, mientras mi madre se recuperaba un poco, hasta que volvió a penetrarla, esta ves incluso era un poco mas brusco, y es que faltaba poco cuando se aproximaba su turno, ya no lo podía evitar, dejo adentro su verga y lleno completamente de leche la concha de mi madre. El momento era justo, no era parte del trato, pero parecía que no se podía evitar; mi madre seguía con las piernas abiertas y bien separadas, tentando, cuando Juan dejo la cámara acomodada en la mesa de centro, bajo su pantalón, saco su verga, se acerco a mi madre, y comenzó a penetrarla. No podía creer que ahora una nueva verga se estuviera cojiendo a mi madre, era increíble la escena, no paraba de gemir, y es que no lo podía evitar, Juan le daba unas embestidas tremendas, como desesperado, hasta que no pudo mas, y descargo su leche también dentro de su concha. Mi madre se inclino, le dio unas mamadas para limpiarle la leche que había quedado, y le dio un beso a la segunda verga que tanto placer le había dado. Mientras se cambiaban, Ricardo le dijo a mi madre que no se limpiara la leche, que quería que estuviera llena todo el día, así que se puso su tanga nuevamente y su pantalón, con la concha completamente llena por dos vergas Espere a que se fueran, e hice como si apenas hubiera llegado a la casa. Salude a a mi madre, sabia lo que acababa de pasar, ella estaba completamente feliz, no paraba de hablar, incluso fue a prepararme algo de comer, lo cual me encanto; mientras la veía cocinar, sabia que su concha estaba completamente llena de leche que le escurría hasta sus muslos. "Haber si algún día me presentas a tus amigos, no los conozco" me dijo ella mientras comíamos.

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JjonakurosakiLv1· hace 79 dRelatos

La vuelta de prima

Hace una semanas que sabia que mi prima Dai estaba separada otra vez nos juntamos pero siempre en flia y no pasaba a mayores la cuarentena eterna nos vino bien para bajar un cambio , el sábado me levantó y después de hacer las cosas en mi casa entro a insta y veo esa foto (la primera la de los rollitos ) y se me paro la pija al instante que culo hdp seguro había subido esa foto para ver que le comentaban y si pintaba algo la conozco demasiado . -que rollo boba? Si seguís mas fuerte que trompada de king kong -gracias primo , pero no si estuviera asi no me cagarían tanto - bueno pero por gil te cago mira lo que se pierde jaja - eso y mas jaja vos lo sabes bien 😉 -jajjaj no sabes que no perdi la memoria -así mira si así te vuelve - pum la segunda foto no podia mas despues de ver eso me moría por cogerla -que hdp que sos , yo te cogería todo el dia boluda -y bueno por que no venis jajaja -voy corriendo ya jaja Arreglamos para tomar unas birras en casa mientras su nena estaba con él padre , cae tipo 23 mis amigos querian venir pero ni empedo me perdía esta noche a penas la veo venir ya él corazon me latia a mil , llego con un short negro con medias nalgas a fuera y un top blanco nos saludamos asi no mas y fuimos al balcón cuando la veo subir no aguante mas y me la chape en la escalera la apreté y le mande mano por todos lados ni se si cerré la puerta . D-mmm que ganas tenia de esto mal mientras le comía él cuello y ella me masajeaba la pija por encima del pantalon -sii no sabes como me calentaste hoy sos mala Se da vueltas y me dice con cara de putita me va a castigar bajándose él short y mostrando toda la tanga roja de encajes que tenia , no pude mas y le dije unos buenos chirlos que ella solo gamia D-aahh papi me va a castigar y dejarme la cola colorada? - sii putita esa cola va a sufrir hoy D-mmmm sii mi amor LE baje la tanga y la hice apoyar las manos en la escalera y le hice una chupada de concha memorable ella solo gemia y me apretaba mas mi cara en sus cachetes y empecé a jugar con su culito( según ella no lo entregaba ) empezo a gemir mas fuerte y arrancarme los pelos asi estuve como 10 minutos hasta que le empezaron a temblar las piernas y me termino con 3 dedos en la conchita y mi lengua en su culito. day se para como puede y me besa con pasion y me dice gracias bebé, me empieza a chupar y morder el cuello mientras me saca la remera y baja hasta mi pija que se la come con unas ganas , con desesperación como si fuera la ultima pija del mundo . se atragantaba y la sacaba llena de baba y seguia con mis huevos , no se como aguante de no llenarla de leche ahí no mas , agarre mi pija y le pegaba en la cara mientras abria la boca estabamos idos ya , empezo a acelerar la chupada y le termine en toda la boca el primer chorro le entro en toda la garganta y se la saco y el segundo en toda la cara , se levanta con cara de putita. D- toda esta lechita es para mi ? Mientras se limpia con el dedo y se lo lleva a la boca. SE va al baño a lavar y lo que veo me alegro él año. YO tirado en el sillon y la veo venir a day con en tetas y con esa tanguita roja que me mata bien metida en la conchita , y con un multiO en la mano. TE traje un regalito para vos se da vuelta y se chirlea la cola. Ese es solo el comienzo de una gran noche

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LLetimilLv1· hace 79 dRelatos

El perico y la fantasía

Taquero, perico. Así era Manuel. Me apoyaba con firmeza, sentía cómo explotaba su cremallera. Hacia presión. Mis pezones se endurecían, rítmicos. Faltaba poco para que me la meta, dulce el frulero, mi durazno sangrante a la espera de la embestida. Tenía un colchón en el piso, y en el proyector se mezclaban el ciudadano kane con la coca Sarli. Podía verla reflejada en su torso trabajado. Por qué me buscaba tanto a mí que apenas si me dividía entre el trabajo en la fotocopiadora y largas jornadas de exploración con todo tipo de drogas. El me ofreció una línea, que fueron dos, que fueron seis. El siempre tomaba el doble. Podría haberle cobrado, más allá de los souvenirs en forma de flores fumables y algún que otro gesto que lo convertían en mi preferido. Para esa época yo estaba obsesionada con el trabajo sexual. Leia libros, escuchaba testimonios s, me apasionaba imaginarme de taco aguja y lencería cara. Scort, puta, trola, putita, triángulo de las bermudas. Cómo siempre me perdía en mis pensamientos, y las pocas veces que estuve cerca, no me animé. Cagona de mierda. Vuelvo a él. Se ponía un anillito que le apretaba la verga. Toda la sangre ahí y perpetuamente parada. Siempre me gustó que me la den en cuatro. Y él encantado. Me acababa en la espalda, en las tetas, en la cara, en la boca. Nos juntabamos cada vez más. Siempre para lo mismo. Empezamos a ver porno en la pantalla. Siempre tríos de mujeres. Clítoris, penetración, desborde. Me gustaba bastante, mi fantasía es que me la meta llenandome de billetes. Me la cumplis?

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Pparaguaya28Lv1· hace 79 dRelatos

sere demasiado yegua

habiamos echo remodelaciones en mi casa y habia bastantes bolsas para sacar y tirar , estaba en casa tranquila y justo pasaron para buscarlas  me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azul de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar las bolsas , pero en cuanto llegué, vi que había como 5 bolsas grandes   mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover algunos escombros y cosas que habia ahi  y no podía por lo pesado que estaba, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás). Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo arrastrando  la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces él tomó la bolsa y le dije voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa. De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer  -todavía faltan muchas bolsas? me preguntan  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande. -entonces le ayudamos a sacarlas. -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas. -ok, vamos por ellas. Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo: -no se preocupe, yo le ayudo! Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros -lo siento, fue sin querer, perdón -no se preocupe, no pasa nada. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short... Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito,  Mientras arrastraba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla. -yo le ayudo Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo -cuidado! cuidado! No se vaya caer. Mientras me pegaba  a él y empujaba su cadera contra mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente. El otro se llevó la bolsa y me dijo: -a ver me ayuda con el tambo, usted agárrelo de este lado. Me pare donde me dijo y se puso detrás de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentirlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia él y todo al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero. Me quito de frente al tambor y él se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor. Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo porque son de una pieza, solo traían una camiseta  se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empecé a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron. -no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos? -sí, respondí con voz algo desesperada. Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estaba, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemí un poco, dijo: -entró! Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desapareciendo y empecé a gozar súper rico, ni 5 minutos de estar cogiendo y llegó el chófer. Yo estaba tan caliente y gozando,  y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su bóxer, no tarde en ponerlo súper duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo. -me vengo!! Aaah!! Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía que me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo. -me toca cogerte -dijo el chofer. Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estaba inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi. Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y  aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca. Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sus comentarios.

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EEntrenieblasLv1· hace 79 dRelatos

sumisa prohibida segunda parte

hola poringueros vengo a continuar el relato con mi sumisa. habiamos quedado que despues de esa rica chupada de pija en mi auto, la llevaria a casa para disfrutar de ese cuerpito blanco y delicado. mientra manejaba imaginaba que le iba hacer. ella broto mi lado perverso y queria saber hasta donde llegaria. le prengute que onda con el marido y ella respondio que era un aburrido que ella buscaba algo mas peligroso. la mire me rei y le dije. espero que no te arrepientas, una ves que entras a casa no hay vuelta atras. me miro con mucha ternura y me dijo, NO ME LASTIME TANTO SEÑOR, ella con muy poco tiempo de conocerme sabia como ponerme loco. llegamos a casa la hago pasar mientras le manoseo el orto, apenas cierro la puerta se me prende de la pija. yo la aparto y le digo ahora vas hacer lo que yo diga y cuando yo diga. se queda parada como no entendiendo la situacion, mientra me sirvo un vaso de jack daniels. me siento en un sillon y le digo quiero verte como te vas sacando la ropa. ella un poco incomoda se saca buzo, remera y jeans, queda con una tanguita rosa de encaje, su corpiño igual. la veia y me encantaba, su piel blanca, sus pechos chiquitos pero firmes, una cola redondita que estaba apunto de ser maltratada. termino mi vaso de un trago y le digo veni gateando putita. ella enseguida se arrodillo y vino hacia mi como una gatita en celo. llego le agarre de los pelos y le apoye con fuerza toda su carita en mi bulto. la hice que se pare en frente de mi, le comi la boca como un desesperado, saque su corpiño y le chupe esas tetas rosadita, casi me entraban toda en mi boca, escuchaba como susurraba" asi señor" se las mordi y ella grito de dolor y placer. en ese momento me pare la agarre del cuello y la puse contra la pared metiendole la lengua en la boca, ella muy chiquita al lado mio, hice que se arrodille y me saque el pantalon, mi pija salio como un resorte ya que no uso calzonsillos. me saque la remera mientras ella jugaba con su lengua en la cabeza de la pija. se la mete con fuerza y comence a cojerle la boca contra la pared, me calentaba ver como se augaba y me llenaba de baba la pija, se la saco de la boca le agarro los pelos para que me chupe los huevos y se noto que le gusto. le hice upa y la lleve al sillon. le saque la tanga y me encontre con una conchita depilada y toda babosa. me fui de boca, se la chupe con muchas ganas, tenia todos sus jugos en mi boca y cara, ella gemia muy fuerte y me apretaba contra ella como queriendo meterme adentro. la di vuelta la puse bien en cuatro le chupe el orto y senti que era la primera ves que se lo hacian xq se quizo resistir al principio. la vi toda abierta esperandome que se la meta sin asco, apoyo mi mano en su cabeza apretandola contra el sillo y con la otra le doy un chirlo que grito de dolor, eso me calento aun mas y lo volvi hacer y escucho decir "ahi sii que ricoo". ese fue el momento de meter mi pija hasta el fondo, volvio hacer ese gritito que se mezclaba el dolor y el placer. mi mano nunca se la saque de la cabeza y la bombeaba con fuerza. era apretadita la conchita y me mojaba mucho la pija, gemia cada ves mas fuerte, eso mas me calentaba y tambien notaba que se estaba x acabar, suelto su cabeza y le agarro de las manitos. si alguien hubiese estado viendo hubiese dicho la esta matando el hdp, ya que gritaba como una perra. me hacia sentir con mucho poder yo un hombre de 1.82cm y ella una mujercita frajil de 1.60. mientra la bombeaba con fuerza siento que explota, que me apreta la pija con su conchita y que da un alarido ya con poca fueza. saco la pija toda mojada, ella exsausta solo con la colita parada. apoyo la cabeza en el orto y se re trae, la verdad no quise forzarla a que me lo entregara. la doy vulelta le como la boca y la llevo a la cama. yo nisiquiera tenia gnaas de acabar todavia y notaba que ella estaba realizada. la acuesto boca arriba me arrodillo frente a ella. solita me agarra la pija y comienza a chuparme los huevos, mientras me hace una paja me dice, "que rico que cojes hdp" se me volvio a explotar la pija le levanto una ppierna y se la meto hasta el fondo con fuerza, ella me agarra de las caderas y me arañaba, ahi fue donde la ahorco y se puso loca y yo peor. la cogia con fuerza, la horcaba, y le daba cachetadas, ella me arañaba fuerte hasta que saque la pija y le acabe en la panza pechos y cara. ella me mojo toda la cama y quedo rendida toda enlechada. con mi mano desparrame toda la leche x ese cuerpito chiquito lo mismo en su cara, hice que me limpie la mano con su lengua y me recoste al lado de ella y le dije te dije que te ibas a ir toda enlechada a tu casa. ella respondio" lo re valio espero que no se corte" la lleve a su casa sin tanga ya que me la quede de trofeo este fue el primer encuentro pero no el ultimo pasamos muy buenos momento que seguro se los seguire contando muchas gracias por los comentarios y puntos del relato anterior, espero que este tambien les guste. buenas pajas para todos

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