#Recuerdos
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Mí abogada personal
La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. - Ya voy…, un momento. - Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. - ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. - Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. - Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. - Hola. (Me limité a decir). - Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: - ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. - Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme
Amor intenso: pasado, revancha y futuro.
Amor intenso: pasado, revancha y futuro. El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...? El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza. En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos. ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña.. y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella... Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente... Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla... Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente. Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad... no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja... Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven. Lo peor de todo es que se fué con un amigo... Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví. "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..." Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás. Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos. Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo... Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa. Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado. Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento. Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo. Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse. En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento. La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos. Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna. - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí. La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada... Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé, y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva. Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'. "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente. De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen. "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije. "Me encanta", me respondió. Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..." A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá... Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio. Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!" .. Gracias por leer. A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión: Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio. Dejarme un comentario, bueno o malo. Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:
El día que me cacho mi mamá masturbándome
Esto pasó cuando recién empezamos todos a descubrir a Manuela....ese día ja la estado con la chica más chichona y había sentido sus tetas, con unos pezones oscuros, nos habíamos estado manoseando y ella me hacía pajas....pero me quedé con ganas y cuando llegue a casa quise terminar lo que ella empezó....pero nunca se me ocurrió cerrar la puerta y me la empecé a jalar pensando en esa chica y va subiendo las escaleras y mi cuarto daba directo a ellas y yo sentado directamente.....imaginen la regañada....a ustedes les pasó? Si alguna es mamá, les ah tocado ver a sus hijos? Cuentenmelo
Enemigas cercanas
Buenas doy mi presentación, me dicen el gringo y soy de una pequeña provincia de la República Argentina . Mi historia con Camila tenía vieja data, los odios comenzaron al terminar la niñez y casi comenzar la pubertad, le había quitado la bandera de la nación a la chetita del colegio . La rotulo así a ella debido a que era por lejos la que mejor porvenir tenía en un colegio lleno de necesidades. Jamás entendí como siendo hija de un gerente de una de las multinacionales mas grandes del país y una administrativa de alta jerarquia del poder judicial de la provincia terminara recayendo a la par de los hijos de los albañiles,obreros y peones golondrina (sin desmerecer en nada el honrado y muy pesado laburo que estos hacen) . Cuando esto pasó, tanto ella como su madre me hicieron la cruz y realmente me chupaba un huevo... yo no elegía a quien iban a poner a llevar una bandera. La vida quiso luego que tomasemos caminos muy opuestos, por mi parte me sacaron de dicho colegio con mucho sacrificio para colocarme en uno en el cual mejoró notablemente mi nivel académico y ella para mi sorpresa siguió ahí una tiempo mas hasta que repitió y nunca pude saber mas de ella. Cuando tienes "pica" con alguien siempre te da curiosidad el que será de su vida... en mi caso era recurrente ya que me parecía por demás misterioso el hecho de que no podía saber absolutamente nada. No tenia contacto con nadie que conozca, nunca la vi en la calle siendo un pueblo muy chico y por sobre todo: tenía un hermetismo gigante en redes; no había manera de socializar con esta mina salvo que ella de su visto bueno y yo considerándome su enemigo no hice ni el amague de buscar contacto cibernético . Pasó el tiempo y una mañana de facultad mientras iba en el bondi cagado de sueño me suena el celu ( Franco te ha añadido a "reencuentro promo") y empezaron a llover msjs de que cuando nos juntabamos, donde , etc. La verdad estaba en la mía y no di mucha bola hasta que tomé en cuenta un peqeño detalle... *estaba soltero y quería coger* . Dije por mis adentros veamos que onda los perfiles y si alguna esta buena, veré de apuntar mis balas ahi para sacarme un poco las ganas que tenía (venía en mala racha) . Vi un par de minutos y la verdad fue una desilusión , todas estaban en pareja, tenían hijos (en esa época de pendejo no pensaba en garcharme una luchona, que pelotudo realmente) o no me llamaban la atencion , estaba soltando el celu cuando veo un msj escrito por "Cami C.M" tipico de cheto, doble apellido . Saludando y con ganas de asistir al reencuentro, en ese instante fui a su perfil y tenía privacidad de que si no te agenda, no ves su foto. "La concha de la lora" putié y me miro mal todo el bondi. Llegó el tan ansiado día, la verdad solo iba a ver que onda esa mina ya que los vagos recuerdos que tenía de infancia me hacían recordar que ella era una chica que me interesaba, pero a su vez tenía el escudo de compartir con viejos amigos en caso de que no asista la antes mencionada (De todas maneras me puse la mejor pilcha que tenia a disposición) . Me pasó buscando un amigo, que si bien no es por alarde , seguramente íbamos a ser codiciados en la joda, la familia de mi amigo le pegó con un negocio y tenían un muy buen pasar . El tenía guita y era un chabon normal por así decir, con la guita podía hacer mucho ya. En cambio la naturaleza había sido algo mas generosa conmigo 1.80 de estatura ojos verdes, espaldas anchas, buen físico pese a no estar marcado para nada y una verga decente de 16x5 lo suficiente como para no pasar penurias en el cortejo femenino. Recuerdo haber estado esperando a Cami por mucho tiempo pero pasaban las horas y ella no aparecía (el encuentro era en un boliche) me tomé un par de birras con mi colega esa noche y veíamos donde jugar las fichas para hacer el levante de esa noche . Ya perdido por perdido busqué nuevos rumbos y me enganché a bailar con una mina que literalmente me calentó la pija de una manera abismal toqueteandome y moviendome el orto en la chota , algo borracha y muy caliente por como ella me metía mano por dentro de la camisa . Belén era amiga de la infancia de Camila, yo lo sabía y se habían distanciado de mala manera en la secundaria (obvio que nunca pregunté el porque, no soy tan salame) . Era una rubia con buenas tetas (talle 100) y ojos azules, a decir verdad no era muy linda pero era bastante putita la petisa, asi que agarré vuelo al toque . Una cosa llevo a la otra y me la llevé a un oscuro de arriba del boliche (una zona liberada que pagó mi amigo) , me hizo el pete de mi vida con las tetas afuera del vestido y mostrandome la tanga bien metida en el culo cuando se la quise poner, saque forros de la billetera me dijo que no podía porque le había bajado y estaba con tampones. Me quería matar! Pero la rubia se puso la 10 y me siguió peteando hasta que le llené la jeta de leche. Ahí le pedí el numero con la promesa de que apenas pase su periodo nos daríamos masa en algún telo . Ella debía irse, así que me dijo que le convidara una birra , la tomamos y se despidió con un beso en la boca y un apretón en la verga. La noche parecía terminada , eran algo así como las 5 y media de la mañana... yo la verdad estaba conforme, si bien quería coger me terminaron chupando la pija de una manera increible y llevandome el numero de la mina para ahora si poderla garchar. Cuando disponía irme, vi algo que me dejó atónito, Camila.. la reconocí en seguida. La pubertad la había transformado en un verdadero Hembrón . Algo grandota, cerca de los 1.70 morocha de rostro gatuno coronado con lunares y esos hoyuelos que me volvieron loco . Muy pocas tetas, creo que con suerte llegaban a los 85 , con una cintura y un abdomen planisimo pero realmente el premio mayor era culo que nunca antes pude ver en otra mina que no sea de revista. Era todo lo que deseamos los hombres: caderas bien anchas, un culo grande, gordo y parado acompañando unas gambas grandes que marcaban un terrible papo que parecía tener vida propia. Un sueño la mina, tenia puesto unos leggins camuflados y unas botas oscuras , terminando su outfit con un remeron escotado sin corpiño . Por supuesto habían una gran parva de buitres alrededor incluyendo mi amigo intentando ganarsela. Cami : sos amigo de los pibes? No te conozco Gringo: Si cami, si me conoces le dije mirándole a los ojos Cami: "Pensó unos momentos y se rió" vos sos el hijo de puta que odiabamos con mi vieja y me llamó por el nombre. Que distinto que estas boludo (de niño era gordito y algo petiso a la par de mis compañeros) Gringo: ajá, un poco cambiado.. bailas? Ya habiéndole tomado la mano y manteniendo la mirada en sus ojos, me siguió sin reparos. A todo esto veía como me miraban con furia todos, hasta mi amigo. Ya bailando empece a elaborar mi chamuyo y le dije de tomar algo, no escabiaba la mina, me parecio dentro de lo normal un toque raro . En fin, pasado un momento prudencial la encaré para chapar y me dio un rebote de aquellos alegando que estaba de novia, mucho no me convenció por todo el calse que me venia dando... Pero pasamos boludeando el resto de la noche y le dije antes de retirarme que no iba a quedaría así esta historia . Le manguie el numero y decidí que le mandaría un msj en la semana.. me saludó en la comisura de los labios y se tomo un remis a la salida . Sin dudas, quería cogerme a mi "enemiga" sin embargo... Belén su ex amiga tenía otros planes conmigo Si tiene éxito sigo con la parte 2, "la semana de los cumpleaños" 😏
Recuerdos
Estábamos por entrar al octavo mes de embarazo, nuestro encuentros sexuales se veían limitados por la prominente panza. Ese día ella estaba en la cocina, al pasar por detrás un pequeño roce de mi mano sobre sus nalgas desató su comentario "ojo que no respondo"... Volví sobre mis pasos y doblando mis rodillas la apolle como dios manda, mis labios saboreaban su cuello mientras mis manos acariciaban sus hermosas tetas y sus pezones quedaban cada vez más duros!! Camino a la habitación fueron quedando nuestras pocas prendas de vestir..... Al llegar mientras bajaba la cortina me sorprende comiéndome a besos la espalda, no me deja girar, apollo mis manos sobre la pared mientras ella deja caer mi boxer, sus labios y lengua bajan por mi sacro para darme los besos negros más hermoso de mi vida!!! Cuando mi poronga estaba a punto de explotar, su lengua paso suve por mi perineo, para llegar a mis testiculos.... En pleno extexis de placer y gemidos su cabeza aparecio entre mis piernas y mi erecto miembro le dejo todo su nectar en su boca!!!Hoy en pleno pulperio son los recuerdos que alimentan mis madrugadas a solas en el baño!
Que les gusta mas y porque?
Buenas las tangas pero mas que nada que hayas tenido un buen dia. El proposito de este post es mas que nada para conocer el porque les gusta las tetas,culos, las vaginas, los anos, etc, y mujeres que les gusta mas tetas, culos, vergas, etc. Para iniciar y dar un ejemplo de a que lo me refiero A mi me gustan las tetas porque son sueves, puedo acariciar como yo se acariciando suavemente y estirando un poco el pezon, asi como morder con los labios un poco el pezon o lamer al rededor de la aureola. Me gusta hacerlo se siente bien, le pone duro y mas el escuchar que la chica gima. Pero no solo me detengo con las tetas también con la chochita (ya que tengo los dedos un poco largos que lo normal) meter mis dedos hasta escuchar ese gemido y acariciar con el pulgar el clitoris, dios es muy excitante el simple echo de pensarlo o leerlo. Una cosa mas y es mas que nada un antes de en pleno caldeo me gusta apretar el culo mientras preciono un poco con las llemas de los dedos el ano y la vagina. Y bueno espero leer sus comentarios o por lo menos les haya traido buenos recuerdos al pensar en que les gusta hacer y también que les hagan porque detenerse en que les gusta hacer. Have a good day, nos vemos
Que les gusta mas y porque?
Buenas las tangas pero mas que nada que hayas tenido un buen dia. El proposito de este post es mas que nada para conocer el porque les gusta las tetas,culos, las vaginas, los anos, etc, y mujeres que les gusta mas tetas, culos, vergas, etc. Para iniciar y dar un ejemplo de a que lo me refiero A mi me gustan las tetas porque son sueves, puedo acariciar como yo se acariciando suavemente y estirando un poco el pezon, asi como morder con los labios un poco el pezon o lamer al rededor de la aureola. Me gusta hacerlo se siente bien, le pone duro y mas el escuchar que la chica gima. Pero no solo me detengo con las tetas también con la chochita (ya que tengo los dedos un poco largos que lo normal) meter mis dedos hasta escuchar ese gemido y acariciar con el pulgar el clitoris, dios es muy excitante el simple echo de pensarlo o leerlo. Una cosa mas y es mas que nada un antes de en pleno caldeo me gusta apretar el culo mientras preciono un poco con las llemas de los dedos el ano y la vagina. Y bueno espero leer sus comentarios o por lo menos les haya traido buenos recuerdos al pensar en que les gusta hacer y también que les hagan porque detenerse en que les gusta hacer. Have a good day, nos vemos
recuerdos de un encuentro
El tiempo pasa y los recuerdos invaden mi mente, ha pasado tiempo desde la ultima vez, pero recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables, sus manos suaves que acariciaban mi rostro y se aferraban de mi pelo, besos que de apoco se tornaban mas intensos, sus manos y brazos se aferraban a mi cuello, su cuerpo comenzaba a erizarse poco a poco y su respiración se aceleraba junto a la mía, sus besos abandonaron mi boca y ahora recorrían mi cuello, sus uñas se clavaban en mi espalda, dejando sus marcas, dejando grabado en mi piel y en mi mente ese momento, sus ojos me invitaban a más, sus besos se tornaron apasionados y junto con ello mi cuerpo temblaba de la excitación, mis manos recorrían su cuerpo, mis brazos fuertes la apretaban y rodeaban para que no escapara, tratando de hacer eterno ese momento, bese su cuello y por allí baje, me deslice con mis labios atreves de su cuerpo, con mis manos me abrí paso entre sus ropas, poco a poco me introduje en su blusa, besando su pecho, acariciando tiernamente tus tetas y apretándolas fuertes con mis manos, lamiendo sus pezones perfectos y estaban duros, los mordí suavemente y los lamia con pación mientras ella me acariciaba mi cabello, suspirando y jadeando, disfrutando de mis carisias. De apoco quite su ropa y dejando solo su pantalón, ella hizo lo mismo, me quito la polera, me beso con ternura esta vez, puso sus manos sobre mi pecho y y sus besos se deslizaron por mi cuello llegando a mi pecho, besando mis tetillas y sus manos bajaban hasta mi cinturón, sus ojos me miraban con lujuria, ya sabia a donde iva, mis manos la acariciaban con ternura en este momento, ella seguía recorriendo mi pecho bajando lentamente, estremeciendo mi cuerpo en cada uno de sus besos, llegando a mi pantalón, allí con sus manos suaves, lo saco con cuidado y mirándome fijamente lo introdujo en su boca, lo lamia y chupaba suave en un principio, lo metía todo en su boca y cambiaba a una chupada mas rápida, mas apasionada, descontrolándose, llevándome al cielo mientras con mi manos acariciaba sus cabellos. La tome con fuerza de sus cabellos, ya no podía controlar mi calentura, la puse de pie suavemente, la tome en mis brazos y la lleve a la cama, la recosté y le quiete su pantalón, parado a los pies de cama, la vi como me deseaba, su mano acariciando su pezón, me acerque como gato asechando a su presa, lento bese sus piernas. En ese momento, ellas gimió suavemente, entregada a lo que se avecina, subí por su cuerpo, y deslice mi lengua atreves de sus labios, me introduje en ella y con mi lengua que jugaba con toda esencia, disfrutaba de todos sus sabores y jugué con ella como ella lo hiso con migo, sus manos empujaban mi cabeza mas adentro, pidiendo mas, perdiendo el control, y sus gemidos me calentaban, me prendían, mi lengua jugaba con mas énfasis en su clítoris y mis dedos se introducían y recorrían su cuerpo, y en ese momento, sentí como su cuerpo se estremecía al ritmo de mi lengua, se aferro con fuerza a mis cabellos y sus piernas se tensaron, gimió en un órganos descontrolado e intenso y yo tampoco podía mas, y me deslice por su cuerpo, lamí sus tetas, mordí sus pezones, y llegue a su cuello y la mordí suavemente, y bese sus labios, me abrazo fuertemente y me beso con excitación, su respiración agitada soltó un te amo. Me introduje en ella y sus brazos se aferraban a mi con fuerza, gimiendo de placer, la envestía con ritmo fuerte y constante, ella me abrazaba con sus piernas, le lamia las tetas y el cuello, envestía con mas fuerza, la acomodaba y colocaba sus piernas sobre mis hombros y las acariciaba!! Cambiamos y ella tomo el control, monto sobre mi y se movía a un exquisito ritmo, le acariciaba las tetas, las besaba y lamia, ella mantuvo su ritmo hasta llegar a un orgasmos tan intenso como el anterior, la tome con fuerza y recosté sobre la cama, boca abajo ella me miraba con ojos de pación, levanto su pelvis y la envestí, la sometí a mi ritmo, un ritmo fuerte y constante, la llenaba completa y ella gemía, la levante hacia mi, la habrase desde atrás mientras la envestía, con una mano en sus tetas, la otra buscando y acariciando su clorosis, aun quería mas, quería mas de ella!! lo quería todo!! Ella se Safo en un momento y fue ella quien lo tomo con sus suaves manos y lo apunto a su culo, envestí suavemente y ella soltó un gemido que me estremeció, apure las envestidas y ella me pedía todo de mi, ella en cuatro aguantando el placer, desde atrás nuevamente la levante, esta vez desde sus cabellos, la bese como loco, mi mano busco su clítoris, la estimule con mis dedos, la quería toda para mi, mis gemidos se sumaron a los suyos, estoy llegando a mi limite y ella me ayuda empujando hacia atrás, acelere como bestia y junto a ella, dejándose llevar terminamos en un mutuo orgasmo, la llene con mis fluidos y caímos juntos sobre la cama, sobre ella y con mi falta de aliento, se escapa un te amo, luego me recuesto a su lado, la bese nuevamente, un beso de ternura y pación saciada, ella se recuesta sobre mi pecho y yo acaricio su cabello, recuperamos el aliento... y comenzamos a besarnos, recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables...
Relaciones Familiares. Tercera parte
Despues de aquel dia tan ardiante con mi prima empezamos a tener encuentros donde no nos atrapara mi madre, pasaro unos dias y la estaba cogiendo a Jessica, pero los ojos de mi sobrina nos vieron en aquel escenario de sexo prohibido. -Jessy escuchame alguien estubo viendonos y creo saber quien fue... -No!! No jodas pero quien??? -Fue Roxi ...y se estaba masturbado mientras nos espiaba... -Queee?! Lo decis en serio y como sabes que se estaba tocando? Humedeci mis dedos en esas gotas que dejo y le hice probar a mi prima. -Proba esto .. jeje ves que no miento -Noooo !! Jajajaja es verdad esto es flujo, mirala a tu sobrina tiene un lado lujurioso y ahora que hacemos? -Bueno esto es lo que vamos a hacer... Le conte mi plan a mi prima, cada uno se fue a dormir al otro dia estabamos desayunando en eso llega mi sobrina. - Eee mira quien se le ocurrio levantarse jejej buen dia Roxi -Que tal dormiste anoche nena jaja le dijo Jessy Roxi nos vio con desagrado y solo saludo a mi madre no compartio la mesa se fue a desayunar a su habitacion, nosotros nos reiamos -Hay por dios que cosa con esa pendeja atrevida tu hermana no le enseño modales, que se le va a hacer asi es esta pendejada de hoy Dijo mi madre. -No te preocupes mama ya le vamos a enseñar a portarse bien, verdad Prima? - Ahh si tia usted no se preocupe dejelo en nuestras manos ja Mi madre nos miro raro pero no le dio importancia. Ya estabamos por comer y mi prima se fue a cabmbiar por algo mas comodo,un vestido blanco y tal como acordamos no llevaba nada puesto abajo, 0 ropa interior. Nos sentamos juntos mi madre enfrentada a nosotros. -Dale nena veni a comer deja de hacerte la dificil, vamos che! Dijo mi madre. Mi sobrina se sento de frente a mi prima, no cruzaba mirada con ninguno de los dos, en eso Jessy tiro uno de los cubiertos al piso -Roxi alcanzale el tenedor a la prima por favor.. Ella se agacha cuando vio debajo de la mesa la conchita depilada de mi prima, su mano bajo hasta su tajo y comenzo a tocarse. Roxi se volvio para atras rapidamente, Jessi la miro con esa sonrrisa perversa. - Y encontraste lo que buscabas? - Hay nena que haces casi me tiras el plato, que te pasa?? Exclamo mama. Mi sobrina se levanto dejo todo y se volvio a su habitacion. Terminamos de levar los platos y acomodar las cosas, mi vieja puso una pelicula para pasar el rato los tres pasaron las horas Roxi se iba a bañar, Jessy fue tras ella . -Te acompaño Roxi? Yo tengo mucho calor nos demos un baño. -...No prefiero entrar sola, no me gusta compartir ...dijo muy cortante En eso interrupe mama -Van a tener que compartir el baño por que sale poca agua, bañese mientras puedan chicas. Me hice el boludo En mi mente decia SI!! Dale prima ablandala a esa pendeja. Ya en el baño Jessy trabo la puerta, Roxi con un poco de timidez comezo a desvestirse, jamas habia compartido la ducha con otra chica, le sorprendio lo rapido que se desnudo Jessy solo se levanto el vestido y ya estaba desnuda. Roxi se sonrrojo al ver el cuerpazo de mi prima. - Que pasa te vas a bañar asi con la ropa interior puesta, yo te doy una mano si no podes. La miro bien de frente desprendiendo su corpiño, luego bajo esa bombacha de vieja descubriendo el lomazo que ocultaba Roxi. -No tenes tanto busto como yo pero mira ese culo que tenes nena, nada mal ee lastima que lo ocultas con esa ropa que usas. Roxi no decia nada, Jessy abrio la ducha y la tomo de la mano, tomo sus manos rodenado sus caderas bien pegadas las dos. -No seas timida soy toda tuya hace lo que quieras con mi cuerpo. Le dijo al oido Se miraron por un momento...sin dudarlo se besaron bajo el agua recorriendo sus cuerpos con sus dedos, Roxi le chupaba los pezones mi prima saco ese culo de manzana y se lo ofrecio a mi sobrina, si dudarlo le lamio toda la concha hasta el ano dilatado de Jessy - El tio te rompio el orto verdad ...? Mira como esta abierto ese ano mmm - Si! Chupame toda amor, meteme tu lengua Mientras le comia el orto y conchita Roxi se dedeaba como loca, ahora Jessy le tocaba comerse esa almejita de mi sobrina que temblaba de placer con esa lengua rozando su sexo. Ambas se sentaron en el suelo para hacer tijeras, hacian chocar sus vaginas de arriba para abajo, como gozaban las hijas de puta, finalmente se acabaron mutuamente. Termino la ducha salieron del baño de la mano, habrian pasado como 20 minutos, mi madre se durmio viendo la pelicula ni cuenta se dio. - Y como la pasaste con Jessy? Gozaste verdad nena.. si queres mas podes acompañarnos esta noche... ya sabes "jugar Xbox" - Si ...quiero mas tio..y - No se diga mas te esperamos esta noche. Se imaginan como debe haber quedado la pendeja, caliente y ansiosa por garchar con nosotros. Era la ocacion mi hermana no estaba en casa, estabamos de vacaciones, perooo mi madre aun no se iba a dormir, hasta yo estaba impaciente ni hablar de Jessy se comia las uñas. Recien a la 1 y media se fue a dormir, Roxi ya queria pero habia que asegurarse de que no despierte, paso un rato silencio sepulcral en la casa.. sali de mi habitacion en boxer mi prima salio con esa camisa larga y fea como de costumbre, al dormitorio de la prima que nos aguardaba desnudita en la cama, por dios el boxer practimente se salio solo, me recoste junto con Jessy rozandola con mi verga. -Y vas a venir con nosotros? Vamos desvestite... Algo temblorosa se saco esa remera y vaya ... no me imaginaba que estubiera tan buena la pendeja -Este bombom te comiste en la ducha ? Le dije a Jessy -Si no sabes como me comio toda esta bien arrecha tu sobrina - Bueno yaaa ...que hacemos ...? Dijo mi sobrina -Bueno acompañala a Jessy chupenme bien la pija. Ambas se pusieron a los costados con sus lenguas y labios recorrian el tronco de mi verga hasta la cabeza. Yo dirigi mi mano hasta el culito de Roxi buscando su conchita. Mi prima tomo mi otra mano y se colo mis dedos en su culo. Entre que nos estimulabamos entre los tres nos besamos juntos, Mi sobrina era la viciosa de la pija no dejaba de chuparla, Jessy se puso detras de ella comenzo a chuparle la concha y el ano, ya estabamos mas que mojados y listos para cojer. Mi prima se monto sobre de mi frente a Roxi -Mira nena asi es como tenes que clavarte una pija, dale tocate putita. AH si como se movia mi prima, al salirse le acabo encima a Roxi casi la mojo entera, bueno llego el momento recoste a mi sobrina, la tome de las piernas, despacito se la meti. En mi mente paso toda los recuerdos cuando la tenia que cuidar a esa bebe en brazos, cuando fue al jardin, la primaria, cuando cumplio los 15 esa mujercita dejo de ser una nena ahora estabamos aqui asi... y yo por hacerle el amor suavemente. - Mas rapido Tio dame tu pija! Cojeme como si fuera tu perra Hice caso a su suplicas, ella se abrazo de mi cuello, la levante de las piernas mientras le daba bien duro. Jessy estaba abajo se nosotros chupando mis huevos y cuando se me escapaba la pija ella la lubricaba con sus chupones. Tan fuerte le di que cai de espaldas en la cama, Roxi me cabalgo como desesperada, Jessica puso su vagina en mi cara comenzo a frotarla mojandome entero mientras besaba a mi sobrina. -Ahora vas a sufrir comeme el orto, no es justo que solo le des a Roxi Me la quite a Jessy de encima, a mi sobrina la puse en 4 - Dale montate encima de Jessy , Roxi a las dos le voy a dar pija. Asi fue fue iba de una conchita a la otra ambas gozaban como perras en celo Mi sobrina estaba por acabar asi que tumbe a mi prima y se la puse de costado a mi sobrina a darle pija de costadito bien fuerte, ya casi me venia la saque de ella, las dos putitas se pusieron de rodillas con sus manos en su boca esperando recibir aquel polvazo. -Ahh que rico primo siempre tan calentita tu leche, tragalo Roxi no desperdicies nada. Ella tomo a mi sobrina la beso haciendola tragar todo con su lengua casi le saco el ama, nos recostamos los 3 dandonos mimos, Jessy parecia insatisfecha en eso Roxi dice. - No aun la tenes dura tio y eso que acabaste mucho, que aguante que tenes, mi novio nunca me cojio asi, en menos de 10 minutos se acabo... - Jajaja pucha tu novio tan fachero que es y no rinde, si queres podemos segu... En eso interrumpe mi prima.. -Roxi no queres ver como me rompen el culo? Vamos Axel aun podes mas... - No creo que sea buena idea la ultima vez gritaste mucho... - Si si ...! Haganlo quiero ver sexo anal porfaa... -.... Ok bueno pero tapate bien la boca Prima y prepara el ojete...jejje Mi sobrina amordazo bien a Jessy, se puso en 4 boca abajo, sacando bien el culo, Roxi escupio en su ano y lubrico bien mi verga, listo comenze a meterla esta vez entro bien sin forzarla demasiado. Enseguida pego un grito mi prima, sus gemidos se volvian mas fuertes hasta que le chocaron los huevos, ella estaba masticando la almohada para disimular los quejidos. Mi sobrina miraba aquel show anal, comenzo a tocarse bien rico. Ya estaba bien dilatado ese culo, como estabamos gozando, mi cuerpo chocaba con sus nalgas como aplauzos y los gritos de mi prima no paraban, habia que terminar esto antes de nos descubran ...- OHHH!! Mejor que la primera vez mira como le deje el ano a la prima, aun me late la pija... Jessy estaba llorando de placer y aun jadeaba tocandose, yo me sente en la cama aun con la verga medio blanda, Roxi se puso de rodillas comezo a mamarla, la estaba limpinado. -Mira Roxi no creo que me salga mas asi que.. - No digas nada, me voy a sentar encima tuyo tio... -No no!! para estas loca vas gritar mas que Jessy -No eso no solo quiero que me la metas otra vez mas en la conchita, aun no estoy lista para un anal... Ambos nos miramos su conchita se trago mi pija, que arrechera tenia esta pendeja, se movia sin control, me tumbee en la cama ella se movia mas rapido, sus gemidos fuero aumentando mas Jessy quedo tirada en la cama amasandose el orto, nos miraba cojer, su rostro esbozaba una sonrisa de placer y safisfaccion - Ahora grita mas ella que yo jajajaj el primo no puede mas jajaja Ya se venia el ultimo polvo, la saque de encima justo a tiempo salto aquel chorro a presion, por dios hasta la boca de mi sobrina llego, quede tendido en la cama mientra mi sobrina y prima me daban caricias. Despues de eso no recuerdo nada estabamos tendidos en el piso, mi prima en la cama acabada, ya eran las 4 de la mañana, levante a mi sobrina la cargue hasta su dormitorio, acomode y limpie todo como pude, otra ves las sabanas mojadas enteras...puta madre! al lavadero, mi vieja roncaba como camion.. cerre la puerta me desplome en la cama no tenia mas fuerzas me dejaron seco... Al otro dia nos levantamos hechos mierda pero alegres y satisfechos, habia otra onda entre los 3 mi madre se sorprendio. Ese dia mi madre se iba de compras con Jessy y Roxi, yo me quedaba a esperar a mi hermana venia mas tarde, no llego sola ..venia con su nueva pareja supongo..., los saludo bien Ana siempre con cara de culo no me sorprendia, el chabon...bien se via algo nervioso, fueron a la cocina acomer algo poco despues se van a su habitacion... las cosas que se escuchaban ,alli es donde se puso interesante, pero eso sera en el proximo relato Espero que hayan gozado del relato no olviden Comentar y dejar su pulgar arriba.
La puntita...
Desde el primer día que entré a trabajar como empleada en la papelería, supe que él sería mi perdición. Su sonrisa era como un rayo de luz en mi rutina de libretas y cartulinas. “Solo déjame entrar un poco en tu corazón”, me decía con esa voz que prometía más que palabras. Y yo, ilusa, caí en el juego de solo la puntita... Cada día, entre estantes llenos de cuadernos, cartulinas y sueños escritos, me dejaba llevar por sus miradas y manoseos furtivos, por las promesas susurradas detrás de cada arrimón. Él, mi patrón, el dueño de mi empleo y de mis pensamientos más secretos, jugaba a ser el caballero de una dama de piel de ébano, pero en su juego, yo no era la princesa, era solo un peón al que deseaba con lujuria. "La puntita nada más", repetía cada que me veía, y yo, como si fuera un mantra, me lo creía. Pero la puntita se convirtió en un dolor que me hacía temblar y gritar, que me volvía loca y en el que caí día a día sin negarme una sola vez. Varios días después caí en la cuenta de que no era amor lo que él ofrecía, sino un pasatiempo cruel que dejaba mi culo roto cada vez que él me lo pedía. Ahora, la papelería se ha convertido en un laberinto de recuerdos, donde cada esquina me habla de lo que hacíamos de forma lujuriosa. La tinta de los bolígrafos no puede escribir mi desamor, y las hojas en blanco reflejan la historia que nosotros nunca llegaremos a contar. Me llamo Darline, soy una mujer de piel negra, de nacionalidad haitiana, con un corazón y un culo roto. Y esta es mi historia, un pequeño relato de desamor que comenzó con una simple puntita y terminó con mi ano roto y mi alma partida.







