#Embarazo
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lluego de ser madre por 2da vez
hola como estas , esto me paso cuando nacio mi segunda hija , fisicamente me considero una mujer con muchos atributos, soy blanca de senos grandes,buena cola y unas piernas bien torneadas. Todo empezo bien en mi relacion con jorge, asi se llama mi marido, yo siempre he sido muy caliente y jorge me complase a medias, con el pasar de los meses de embarazo. Desde ahi fue que todo empezo a cambiar conmigo, ya no me trataba igual, ala hora de hacer el amor a veces me decia que no porque le hacia daño al bebe, y las veces que lo haciamos no quedaba satisfecha. Pasaron los nueve meses y tuve a mi beba al tiempo cuando ya podia tener relaciones,.yo en la noche buscaba a mi marido y el me decia que no que estaba muy canasado. Un dia que sali al patio de mi casa a lavar una ropa del bebe, llevava puesto un short que se me ve un poco la cola una musculosa estaba sin bracier porque estaba en mi casa,al rato de estar lavando me saluda julian mi vecino, un señor de 42 años, me puse a conversar con el un rato, y notaba que no dejaba de mirarme las tetas, como me habia mojado la musculosa me habia quedado como transparente y se me notaban los pesones, no se porque me dio morbo, y el como siempre habia morbosiado conmigo antes de quedar embarazada, me decia que tetas tan ricas, y otras cosas mas, me pregunto si todavia le daba pecho a mi bebe, yo le dije que no que a el le gusta la mamadera me dice lastima que se pierda esa lechita y tantos con ganas, y le pregunte como quien, y me dice a mi me gustaria, y me fui a la casa, yo sentia como me miraba la cola esa noche volvi a insistirle a mi marido, pero nada, y me dormi caliente, pensando en julian chupandome las tetas, y clavandome su verga. Asi que esa noche decidi darle a probar lo que el queria. Al dia siguiente que mi marido se fue, me bañe y me puse una falda corta que dejaba ver bien todas mis piernas, una blusa de botones, sali al patio a echar una basura al tanque, y ahi estaba lo salude y me dice que linda que estas. Yo tenia que hacerlo venir ala casa sinque el sospechara, entonces le dije que. Si podia ayudarme a mover un mueble, el me dijo ya voy, entre a l casa y me desabone dos botones de mi blusa, se me veian los senos y parte del bracier, al momento llego , y enseguida dirijio la mirada a mis tetas, y me dijo y tu marido , yo le dije que no estaba, le dije cuales eran los mubles que habia que mover, al rato que acabo le di agua, y me dijo ya que tu marido no esta porque no cumples mi fantasia de tocarte esas tetas tan grandes y cargadas de leche, yo le dije esta bien pero que no le dijera a nadie, el se levanto y espezo a tocarme las tetas oor ensima de mi blusa, me empese a calentar porque tenia rato que un hombre no me tocaba. Asi que me quite la blusa y el bracier, a el se le querian salir los ojos de verme asi, empezo a tocarme los pezones y empezo a salir leche y yo le dije, julian ahi esta lo que quiere no desperdicie ni una gota, el empezo a chuparmelas tetas y me decia que ricas que estan, yo le puse la mano en su verga y siento por encima de su pantalon que tiene una verga grande, asi que fui bajando y le abri el pantalon, cuando saco su verga,era grande Se la empese a chupar como loca,, el me seguia tocando las tetas, luego me dijo sientate me sente, me empezo a chupar la vajina, me daba unos lenguasos que sentia como un corrientaso, me levante y el se sento el sofa, me la empecé a meter es verga grande, al rato ya la tenia adentro, empese a cabalgar es rica verga, sentia una sensacion de gusto, un placer que no podia describir, el mientras yo subia y baja me chupaba las teta, luego se levanto y yo me puse en cuatro,esa es mi pose favorita porque siento los huevos golpeándome, me empezo a dar duro yo agarre un cojin del mueble y lo apretaba, me estaba cogiendo como nunca me habian cogido,ya tenia mi primer orgasmo pero a el nada que le llegaba, mientras me la metia me decia que traseron que tienes y me pegaba unos cachetasos en las nalgas que me exitaba, y me dijo quiero meterla dentro de tus tetas, asi que el se quedo de pie y le empece hacer una paja con mis tetas, al rato me dijo me voy a venir y le empezo a salir esa leche calientica que me cubrio gran parte de mis tetas, se vistio y antes de irse me dijo cuando quieras repetimos, yo le dije que le avisaba, me fui al baño y quise probar la leche de el, era un sabor bien rico,. Hubo varias veces que el se volaba el patio, pero el solamente me chupaba las tetas para sacarme leche, lo mismo hacia yo se la chupaba, y la pajiaba con mis tetas para al final tragarme su leche, quede adicta a la leche de julian.
La nalgona reculiable
Poringueros tengo que confesarme,trabajo en una tortillería cerca de plaza Francisco I madero. En Torreón Coahuila. Y casi todos los días,va una clienta de tremendo culazo que causa miradas descaradas y pensamientos lascivos. Yo creo que ella lo sabe por qué menea más rico esas poderosas nalgas. Y pues para disfrute de todos y tortura a la vez nos quedamos como perros mirando el escaparate de semejantes carnes que se carga la susodicha. Total que de aquí pa el real mi mujer paga las consecuencias de traerle hartas ganas a la clienta que te cuento. Y ya se hizo costumbre que llegando del trabajo,como a las 6 de la tarde,como y mientras los niños juegan en el patio le arrimo mi verga a mi mujer que ha de pensar que así me tiene ella,tan duro y tan caliente. Mirando de reojo que nada nos interrumpa le bajó los calzones,y comienzo a dedear el orificio de mi mujercita. Que mordiendo sus labios intenta acallar lo rico que siente. Yo sintiendo que mi pene tiene alas,lo saco de mis pantalones y comienzo a separar los pliegues de mi esposa. Y pues como la necesidad es mucha pues a darle mole de olla y en un rato nos aventamos un buen capirucho. Obviamente al ser tan corto el momento y siguiendo pensando en las nalgas de la Ivonne( así se llama la clienta) Pues en la noche es de volver a arrimar el camarón en la zanja de mi vieja. Y follar como desesperado, intentando vaciar mi sobreproducción de leche... Por la mañana parezco potrillo recién parido de tanto coger,pero se me quita rápido por qué se que voy a volver a mirar aquel monumento en algún momento de la mañana y seguir babeando por ese exquisito par de nalgas que se marca la chamaca... Que es muy joven a lo mucho unos 26 años pero ya carga con 3 hijos ( entre ellos un par de gemelas) Y que bueno que esos embarazos no le arruinaron el cuerpo,al contrario según me cuentan embarnecio y se puso más potable la chamaca...🤤 Tanta a sido mi emoción por esas prodigiosas nalgas que le conté al del Oxxo y este resulto fan también de ella. Y pues ya compadritos de afición por la güera. Me pasó unas imágenes que guardo en mi cel y es motivo de encomendarme con Manuela.. Ahhh que bonito lo bonito... Ojalá algún día pueda intimar con ella y hacerme de perdis su amigo,todo sea válido por seguir admirando secretamente a mi nalgona...
Recuerdos
Estábamos por entrar al octavo mes de embarazo, nuestro encuentros sexuales se veían limitados por la prominente panza. Ese día ella estaba en la cocina, al pasar por detrás un pequeño roce de mi mano sobre sus nalgas desató su comentario "ojo que no respondo"... Volví sobre mis pasos y doblando mis rodillas la apolle como dios manda, mis labios saboreaban su cuello mientras mis manos acariciaban sus hermosas tetas y sus pezones quedaban cada vez más duros!! Camino a la habitación fueron quedando nuestras pocas prendas de vestir..... Al llegar mientras bajaba la cortina me sorprende comiéndome a besos la espalda, no me deja girar, apollo mis manos sobre la pared mientras ella deja caer mi boxer, sus labios y lengua bajan por mi sacro para darme los besos negros más hermoso de mi vida!!! Cuando mi poronga estaba a punto de explotar, su lengua paso suve por mi perineo, para llegar a mis testiculos.... En pleno extexis de placer y gemidos su cabeza aparecio entre mis piernas y mi erecto miembro le dejo todo su nectar en su boca!!!Hoy en pleno pulperio son los recuerdos que alimentan mis madrugadas a solas en el baño!
Mi vecino se coje a mi esposa embarazada pt 1
Hola! Mi nombre es Fabián y mi esposa es Susana. Algunos tal vez me recuerden de posts de hace mucho tiempo: Ha pasado mucho tiempo, y no he tenido tiempo de escribir, pero eso no quiere decir que no hayan pasado cosas. En esta ocasión les voy a contar de cuando un vecino y amigo se cogió a mi esposa estando ella embarazada. El vecino en cuestión se llama Marcelo, es un veterano del ejército. Tiene cerca de 70 años pero mantuvo muy bien el físico en base seguramente a la disciplina que le quedó de viejos tiempos. Medirá cerca de 1,85 mts y tiene todavía bastante musculatura. La verdad es que yo siempre me llevé muy bien con él y a menudo tomábamos mate ya sea en mi casa o en la de él. Hablábamos de cualquier cosa, incluyendo mujeres y la verdad es que somos bastante babosos los dos. La cuestión fue que un día, tomando mate en casa, aparece mi mujer sin saber que estaba él y cruza por adelante nuestro con una remera sin corpiño que le marcaba tremendamente los pezones y la panza (ya casi de ocho meses), con el ombligo sobresalido. Marcelo la miró de arriba a abajo y, lo que me hizo el click, fue que me miró a mi después y me hizo una cara que se la podría haber hecho a un amigo cualquiera que no fuera obviamente el marido de su "objetivo". Yo no sé de dónde saqué el coraje y le pregunté: - "Te gustan las embarazadas?" - "Uff... no lo tomes a mal, pero me re calientan" - "Ok, te voy a mandar un regalo", le dije y le mandé una foto... Lo miro y le digo que no diga nada, pero que siempre me excitó pensar en que otros se pajeen mirando fotos de mi mujer. Marcelo estuvo unos minutos más y se fue a la casa. A la media hora que se había ido, me llega un Whatsapp y veo que Marcelo me había mandado un video. Lo abro y era de él pajeándose con la foto que le mandé yo, que había impreso, y mientras puteaba acababa encima de las tetas de mi esposa. La situación me recontra calentó, por lo que yo también me tuve que ir a hacer una paja tremenda mirando ese video. Luego se fue haciendo costumbre que mi vecino me mandara videos donde se pajeaba con fotos no solo que yo le mandaba, sino también que bajaba de mi esposa de las redes sociales. Susana tuvo una época en que le gustaba hacerse selfies con la lengua afuera, y esas se fueron transformando en las favoritas de Marcelo para largar toda la leche. No hace falta aclarar que por cada video que me mandaba yo me hacía varias pajas. Al mismo tiempo en que estos hechos se fueron desarrollando, yo me la cogía cada vez más seguido a Susi, y por morbo empecé a meterle fichas para ver si fantaseaba con que nuestro vecino estuviera caliente con ella. - "Sabés que Marcelo me comentó el otro día que el embarazo te cae muy bien?, Hasta me pareció verlo mirarte..." - "Te parece? Si estoy hecha una vaca" - "Pero a los hombres nos calientan mucho las embarazadas, y él calculo que te mira y se pajea a la noche recordándote" - "Mmmm... mal no está pese a ser un hombre mayor, jaja. No te voy a negar que me excita un poco pensar que un tipo así se esté haciendo la paja conmigo en este momento" - "Capaz que hasta mirando tus fotos del Facebook", dije con un poco de picante... - "Jaja, que lindo sería saberlo", terminó diciendo Susi. Luego nos pusimos a coger y, mientras ella cabalgaba arriba mío yo le decía que piense en el vecino mientras le metía dos dedos por el culo. Algo le debí haber activado porque esa noche acabó como hacía rato no la veía. A su vez, a Marcelo le contaba todas estas cosas y le terminé diciendo: - "Amigo, quiero que te cojas a mi mujer, pero con la condición de que cuando lo hagas me avises y me dejes ver desde algún lugar" - "En serio??? Ufff, me encantaría! Como me cogería a tu putita, le llenaría la cara de leche, también las tetas, el culo, la concha y sobre todo la panza preñada..." - "Dale, si le hacés un trabajo fino por chat o por donde quieras, más que yo le vaya llenando la cabeza con que le gustaría cogerte... creo que va a agarrar viaje" Fue pasando el tiempo, y Marcelo se fue poniendo más confianzudo con Susana en cada visita a tomar mate. Se notaba que ella disfrutaba mucho su compañía y cada vez se la veía menos pudorosa. Andaba en bikini adelante de él, o con remeras que le marcaban todo. Con el correr de los días la vi a ella misteriosa y mi vecino dejó de venir tan seguido. Hasta que un día me llega una foto de él, con la leyenda de "reenviado". - "La convencí a la puta de tu esposa de que me mande fotos... en breve me la voy a coger así que preparate" El corazón me empezó a latir a mil... Susi no estaba, pero cuando llegó yo ya estaba al palo y no pude esperar a buscarla para coger. Terminamos en la cocina, yo chupándosela y ella a mi. - "Te gustaría chupársela a Marcelo así?" - "Mmmm... si mi amor" - " Te gustaría que te acabe toda?" - "Mmmm... si, le tragaría la leche y con lo que sobre que me enchastre toda la cara" Ahí no aguanté más y acabé como nunca... la cara de Susi quedó llena de leche, también su pelo y lo que cayó de su boca fue a parar a sus tetas. Después de limpiarnos fuimos a comer algo y luego a dormir... yo estaba a mil porque ya había algo que se había desencadenado, pero eso será objeto de la segunda parte. Link segunda parte:
La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.
Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos. En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable. Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él. Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia. Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados. Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen. Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida. Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán. Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería. Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo... Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas. Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión. Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome. No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes. Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas. En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún. Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo. Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad. Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos... En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé. A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible. Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..." No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum
historia de unos cuernos o no? 3
aca el tercer capitulo de esta historia que espero les agrade nada mas feo que desilucionarlos desde ya GRACIAS X LOS PUNTOS Y LOS COMENTARIOS Asi me encontraba viviendo el poli amorcomo decía ella, que también decía que eramos una pareja abierta, pero lo que sentía de a ratos eran unos tremendos cuernos en mi cabeza a los que me fui acostumbrando y tenia mi premio, yo la tenia siempre a ella en mi cama y no había limites en el sexo mientras los demás machos solo la tenían un momento, un dia tras una falsa alarma de embarazo le exigi que tomara siempre sus pastillas anticonceptivas, no quería mantener el hijo de otro ella acepto sin reclamo, en la ferretería ya se había vuelto famosa y cadatanto algún cliente me hacia preguntassobre ella, cosa que me llevo a preguntarle de si estaba de acuerdo en ponerle precio a su concha, aunque no nos faltaba nada le gusto la idea pero enseguida quedo descartada y pensé que asi se convertiría en una gran puta y esa no era la idea, al menos mi idea, a los pocos meses ya harto que mis clientes pregunten por ella, decidimos que no trabajaría mas en la ferretería, se quedaría en casa, a todo esto mi novia ya había tenido unas cuantas aventuras aunque nunca mas volvió a pasar la noche fuera de casa, una mañana llego una clienta que casi nunca venia por el local y me pregunto si sabia reparar unos enchufes y llaves, al decirle que si me hizo comprometerme a ir a su casa al mediodía, cuando llegue con las herramientas lo primero que hizo ella fue servirme un café, realmente al lado de mi novia no había mucha comparación, enseguida me conto que era divorciada y tenia una hija que para ese entonces iba ala universidad, que le habia parecido haber visto a mi empleada en el gimnasio donde iba cosa que me sorprendió ya que mi novia nunca me lo menciono, A ella al final la terminaste echando no es verdad? Si, ya no daba la ferretería para tener una empleada Hay decime la verdad, la echaste por puta no? Solo le faltaba el cartelito Bueno si la verdad es que si, pasa que me gustaba que fuera asi Te gustaba que fueran tan puta? Ya me imagino porque En verdad que si y no te imaginas mal, era muy buena de verdad De pronto me mostro los enchufes a reparar y las llaves, me dejo solo dicendome que se iba adescansar, repare todo y cuando estaba terminando llego su hija, un verdadero camión, ella salió enseguida a atenderla y su hija se fue, cuando la volvi a ver no podía creerlo, de verdad mi novia tenia competencia, llevaba puesto un desaville rosa con un conjuntito negro, me llevo a su pieza con la excusa de ver una lámpara, mi pija ya estaba al palo, cambie la lamparita y cuando me pregunto lo que debía le dije un beso, no hizo falta mas en segundos me estaba dando una mamada divina y de vez en cuando decía que se iba a poner al dia cuando estuve por acabar la separe de mi y la subi a su cama, realmente me había calentado, le chupe la concha hasta hacer que tenga un orgasmo y luego ella sola se la enterro sentándose sobre mi, su concha estaba bastante cerrada eso lo pude sentir, bestia no me acabes adentro me dijo, entonces la puse en cuatro y le apoye mi pija en su culo, ella se quejo un poco pero al final la doblegue yo disfrutaba de cada centímetro que entraba en su culo apretado al tiempo que ella puteaba y golpeaba el colchon hasta que empece a cabalgarla, al rato empezó a gemir como una verdadera gata, se la saque y de golpe la ensarte nuevamente por su ya empapada concha, no me pude contener y se la lene de leche, ella me puteo, se levanto y fue al baño mientras yo me vestia para irme, cuando salió me dijo que unos de estos días necesitaría unos arreglos mas, yo le respondi que contara conmigo y me fui a casa, al llegar mi novia me pregunto donde había estado y entonces le respondi Fui a lo de ana a repararle unos enchufes, ella me dijo que te vio en el gimnasio, desde cuando vas al gym Empece la semana pasada amor por que? A cuantos te cojistes bebe? Ahyyy mira si voy a ir a coger al gym nada que ver amor, pero esa ana no es ninguna santa eh Ya lo se bebe, le di con todo recién, no sabes como quedo Te la cojisteee, no lo puedo creer Porque amor? No sabes como se me regalo, toda una puta anita bebe y en estos días tengo que volver, también le tengo muchas ganas a su hija, para mi es mas puta que ella cielo, me la quiero recoger bebe Hummm y a mi no me queres coger amor? Me pones celosa bebe Me encanta dejarte caliente reina, esta tarde volves al gym amor? Con lo que te calienta que te miren el culo no creo que no te hayan cogido en el gym mi amor, queres que le pregunte a ana? Noooo amor eso nooo, y si bueno un morocho no me sacaba los ojos del culo y ya sabes como soy Donde te lo cogiste putita? Nooo amor nada que verrr, todavía no me lo garche mi cielo sino te lo cuento ya sabes, me dio un poco de vergüenza cogérmelo en el gym, pero el profe a veces se pasa cuando me da las instrucciones bebe, en cualquier momento no se que puede pasar amor, pero me tiene muy caliente todo eso Y a vos te gusta cielo, haber que te hace, te llego a apoyar? Te hizo algo asi? Me le acerque por atrás y le refregué la verga en su culito que enseguida paro, al sentir mi pija empezó a gemir, le agarre las tetas y se las retorcí enseguida empezó a gemir y de tan caliente que estaba se empapo toda y hasta casi llego al orgasmo, me rogo que la coja con todo la pobre es una calentona infernal y eso me encanta de ella, le baje las calzas junto con su tanguita y la ensarte con fuerza, la pobrecita pego un grito y enseguida empezó a gozar a pesar de lo bruto que era con ella, me empezó a putear y a rogarme que le de mas y mas, la insulte con todas mis ganas, le dije de todo mientras la culeaba y cuando estaba por acabar se la hice chupar, no tuvo opción, se termino tragando todo y le quedo la cara enchastrada Lávate la jeta y veni a la cama que voy adescansar, cuando me levanto te vuelvo a coger como lo puta que sos Me acoste y en minutos llego ella, me acaricio y mientras me besaba juraba que no iba a coger con nadie mas, por supuesto no le crei una palabra, la calentura le ganaba siempre a la pobre, no la podía dominar y sabia queya se había cojido un par de chongos en el gym aunque ella lo negara, por un momento crei que estaba celosa de mi, pero ahora las cosas habían cambiado, ya no me importaba si cojia con otros mientras fuera lejos de casa y a mi no me ligaran con ella y creía que eso si lo respetaba, la cogi como nunca, le hice el amor con mucha pasión y después de eso charlamos muy largo, esa tarde no abri la ferretería, simplemente los dos nos aceptamos tal como eramos aunque en el fondo queríamos un gran cambio aunque ambos dudábamos de poderlo lograr, asi como estábamos eramos felices pero queríamos ese cambio y nos obsesionaba la idea de lograrlo, aunque la tentación estaba siempre latente, juramos no mentirnos jamás si eso pasaba la relación se terminaba y no había vuelta atrás, asi pasamos una tarde genial, aunque a decir verdad los momentos que estabamos juntos eran geniales siempre, rara vez había una discusión entre nosotros, fue en esa tarde que en que acordamos que ya era hora de ser padres, peor para eso debíamos dejar el habito de tener sexo fuera de casa, como dije antes no quería mantener hijo ajeno y ella en eso estaba totalmente de acuerdo, asi que esa misma tarde decidimos tomarnos unas vacaciones, yo cerraría la ferretería y ella suspendería sus salidas y su gimnasio, a los dos nos parecía una excelente idea aunque no fuera verano, también nos planteamos la idea de mudarnos, buscábamos un lugar mas amplio para para disfrutar y estar comodos si se daba la llegada de un hijo, esa semana me puse al dia con la ferretería y la cerre por un mes completo, luego juntos buscamos la casa nueva y al final de mucho andar la encontramos, después de la mudanza y los arreglos llego el momento de dejar de cuidarnos, asi empezamos una nueva etapa que aunque mas tranquila no dejaba de ser monótona, saliamos seguidos y convivíamos de otra manera, asi fue que conocimos a unos vecinos muy copados, ella Adriana y el carlos, era una pareja joven como nosotrosy al poco tiempo ya saliamos juntos y algún que otro domingo almorzábamos en nuestras casas, a ellos también les pico el mismo desseo de ser padres como nosotros, aunque en apariencias eran una pareja mas moderada que la nuestra, unos días antes de abrir la ferretería ya casi convencido del fracaso del embarazo mi novia me dio la gran sorpresa, el eva test no mentia y ese mismo fin de semana lo festejamos a lo grande, el sábado nos reunimos con nuestros vecinos ya amigos y la pasamos divino aunque por primer vez pude notar las miraditas de carlos en el culo de mi novia, claro no era para menos, quien podía no mirarlo, nadie podía culparlo por eso, sino todo lo contrario y a mi no me molestaba en nada , es mas hasta llegue en un momento a imaginar como se la cogería si se daba la ocasión, aasi fue que Adriana empezó a venir a casa mas seguido, no quería dejar sola a su nueva amiga y yo arranque de nuevo con mi trabajo en la ferretería, ya mas tranquilo de que la puta de mi novia no andaría tirándose al primero que la calentara y menos teniendo tan cerca a adriana
