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#Embarazo

Fotos, gifs y packs de Embarazo subidos por la comunidad.

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Pparaguaya28Lv1· hace 1992 dRelatos

lluego de ser madre por 2da vez

hola como estas , esto me paso cuando nacio mi segunda hija , fisicamente me considero una mujer con muchos atributos, soy blanca de senos grandes,buena cola y unas piernas bien torneadas. Todo empezo bien en mi relacion con jorge, asi se llama mi marido, yo siempre he sido muy caliente y jorge me complase a medias, con el pasar de los meses de  embarazo. Desde ahi fue que todo empezo a cambiar conmigo, ya no me trataba igual, ala hora de hacer el amor a veces me decia que no porque le hacia daño al bebe, y las veces que lo haciamos no quedaba satisfecha. Pasaron los nueve meses y tuve a mi beba  al tiempo cuando ya podia tener relaciones,.yo en la noche buscaba a mi marido y el me decia que no que estaba muy canasado. Un dia que sali al patio de mi casa a lavar una ropa del bebe, llevava puesto un short que se me ve un poco la cola una musculosa  estaba sin bracier porque estaba en mi casa,al rato de estar lavando me saluda julian mi vecino, un señor de 42 años, me puse a conversar con el un rato, y notaba que no dejaba de mirarme las tetas, como me habia mojado la musculosa  me habia quedado como transparente y se me notaban los pesones, no se porque me dio morbo, y el como siempre habia morbosiado conmigo antes de quedar embarazada, me decia que tetas tan ricas, y otras cosas mas,   me pregunto si todavia le daba pecho a mi bebe, yo le dije que no que a el le gusta la mamadera  me dice lastima que se pierda esa lechita y tantos con ganas, y le pregunte como quien, y me dice a mi me gustaria,  y me fui a la casa, yo sentia como me miraba la cola  esa noche volvi a insistirle a mi marido, pero nada, y me dormi caliente, pensando en julian chupandome las tetas, y clavandome su verga. Asi que esa noche decidi darle a probar lo que el queria. Al dia siguiente que mi marido se fue, me bañe y me puse una falda corta que dejaba ver bien todas mis piernas, una blusa de botones, sali al patio a echar una basura al tanque, y ahi estaba lo salude y me dice que linda que estas. Yo tenia que hacerlo venir ala casa sinque el sospechara, entonces le dije que. Si podia ayudarme a mover un mueble, el me dijo ya voy, entre a l casa y me desabone dos botones de mi blusa, se me veian los senos y parte del bracier, al momento llego , y enseguida dirijio la mirada a mis tetas, y me dijo y tu marido , yo le dije que no estaba, le dije cuales eran los mubles que habia que mover, al rato que acabo le di agua, y me dijo ya que tu marido no esta porque no cumples mi fantasia de tocarte esas tetas tan grandes y cargadas de leche, yo le dije esta bien pero que no le dijera a nadie, el se levanto y espezo a tocarme las tetas oor ensima de mi blusa, me empese a calentar porque tenia rato que un hombre no me tocaba. Asi que me quite la blusa y el bracier, a el se le querian salir los ojos de verme asi, empezo a tocarme los pezones y empezo a salir leche y yo le dije,  julian ahi esta lo que quiere no desperdicie ni una gota, el empezo a chuparmelas tetas y me decia que ricas que estan, yo le puse la mano en su verga y siento por encima de su pantalon que tiene una verga grande, asi que fui bajando y le abri el pantalon, cuando saco su verga,era grande  Se la empese a chupar como loca,, el me seguia tocando las tetas, luego me dijo sientate me sente, me empezo a chupar la vajina, me daba unos lenguasos que sentia como un corrientaso, me levante y el se sento el sofa, me la empecé a meter es verga grande,  al rato ya la tenia adentro, empese a cabalgar es rica verga, sentia una sensacion de gusto, un placer que no podia describir, el mientras yo subia y baja me chupaba las teta,  luego se levanto y yo me puse en cuatro,esa es mi pose favorita porque siento los huevos golpeándome, me empezo a dar duro yo agarre un cojin del mueble y lo apretaba, me estaba cogiendo como nunca me habian cogido,ya tenia mi primer orgasmo pero a el nada que le llegaba, mientras me la metia me decia que traseron que tienes y me pegaba unos cachetasos en las nalgas que me exitaba, y me dijo quiero meterla dentro de tus tetas, asi que el se quedo de pie y le empece hacer una paja con mis tetas, al rato me dijo me voy a venir y le empezo a salir esa leche calientica que me cubrio gran parte de mis tetas, se vistio y antes de irse me dijo cuando quieras repetimos, yo le dije que le avisaba, me fui al baño y quise probar la leche de el, era un sabor bien rico,. Hubo varias veces que el se volaba el patio, pero el solamente me chupaba las tetas para sacarme leche, lo mismo hacia yo se la chupaba, y la pajiaba con mis tetas para al final tragarme su leche, quede adicta a la leche de julian.

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YYalazJLv1· hace 1995 dRelatos

La nalgona reculiable

Poringueros tengo que confesarme,trabajo en una tortillería cerca de plaza Francisco I madero. En Torreón Coahuila. Y casi todos los días,va una clienta de tremendo culazo que causa miradas descaradas y pensamientos lascivos. Yo creo que ella lo sabe por qué menea más rico esas poderosas nalgas. Y pues para disfrute de todos y tortura a la vez nos quedamos como perros mirando el escaparate de semejantes carnes que se carga la susodicha. Total que de aquí pa el real mi mujer paga las consecuencias de traerle hartas ganas a la clienta que te cuento. Y ya se hizo costumbre que llegando del trabajo,como a las 6 de la tarde,como y mientras los niños juegan en el patio le arrimo mi verga a mi mujer que ha de pensar que así me tiene ella,tan duro y tan caliente. Mirando de reojo que nada nos interrumpa le bajó los calzones,y comienzo a dedear el orificio de mi mujercita. Que mordiendo sus labios intenta acallar lo rico que siente. Yo sintiendo que mi pene tiene alas,lo saco de mis pantalones y comienzo a separar los pliegues de mi esposa. Y pues como la necesidad es mucha pues a darle mole de olla y en un rato nos aventamos un buen capirucho. Obviamente al ser tan corto el momento y siguiendo pensando en las nalgas de la Ivonne( así se llama la clienta) Pues en la noche es de volver a arrimar el camarón en la zanja de mi vieja. Y follar como desesperado, intentando vaciar mi sobreproducción de leche... Por la mañana parezco potrillo recién parido de tanto coger,pero se me quita rápido por qué se que voy a volver a mirar aquel monumento en algún momento de la mañana y seguir babeando por ese exquisito par de nalgas que se marca la chamaca... Que es muy joven a lo mucho unos 26 años pero ya carga con 3 hijos ( entre ellos un par de gemelas) Y que bueno que esos embarazos no le arruinaron el cuerpo,al contrario según me cuentan embarnecio y se puso más potable la chamaca...🤤 Tanta a sido mi emoción por esas prodigiosas nalgas que le conté al del Oxxo y este resulto fan también de ella. Y pues ya compadritos de afición por la güera. Me pasó unas imágenes que guardo en mi cel y es motivo de encomendarme con Manuela.. Ahhh que bonito lo bonito... Ojalá algún día pueda intimar con ella y hacerme de perdis su amigo,todo sea válido por seguir admirando secretamente a mi nalgona...

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EeljobaLv1· hace 2002 dRelatos

Recuerdos

Estábamos por entrar al octavo mes de embarazo, nuestro encuentros sexuales se veían limitados por la prominente panza. Ese día ella estaba en la cocina, al pasar por detrás un pequeño roce de mi mano sobre sus nalgas desató su comentario "ojo que no respondo"... Volví sobre mis pasos y doblando mis rodillas la apolle como dios manda, mis labios saboreaban su cuello mientras mis manos acariciaban sus hermosas tetas y sus pezones quedaban cada vez más duros!!  Camino a la habitación fueron quedando nuestras pocas prendas de vestir..... Al llegar mientras bajaba la cortina me sorprende comiéndome a besos la espalda, no me deja girar, apollo mis manos sobre la pared mientras ella deja caer mi boxer, sus labios y lengua bajan por mi sacro para darme los besos negros más hermoso de mi vida!!! Cuando mi poronga estaba a punto de explotar, su lengua paso suve por mi perineo, para llegar a mis testiculos.... En pleno extexis de placer y gemidos su cabeza aparecio entre mis piernas y mi erecto miembro le dejo todo su nectar en su boca!!!Hoy en pleno pulperio son los recuerdos que alimentan mis madrugadas a solas en el baño!

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Ccharisteas666Lv1· hace 2003 dRelatos

Mi vecino se coje a mi esposa embarazada pt 1

Hola! Mi nombre es Fabián y mi esposa es Susana. Algunos tal vez me recuerden de posts de hace mucho tiempo: Ha pasado mucho tiempo, y no he tenido tiempo de escribir, pero eso no quiere decir que no hayan pasado cosas. En esta ocasión les voy a contar de cuando un vecino y amigo se cogió a mi esposa estando ella embarazada. El vecino en cuestión se llama Marcelo, es un veterano del ejército. Tiene cerca de 70 años pero mantuvo muy bien el físico en base seguramente a la disciplina que le quedó de viejos tiempos. Medirá cerca de 1,85 mts y tiene todavía bastante musculatura. La verdad es que yo siempre me llevé muy bien con él y a menudo tomábamos mate ya sea en mi casa o en la de él. Hablábamos de cualquier cosa, incluyendo mujeres y la verdad es que somos bastante babosos los dos. La cuestión fue que un día, tomando mate en casa, aparece mi mujer sin saber que estaba él y cruza por adelante nuestro con una remera sin corpiño que le marcaba tremendamente los pezones y la panza (ya casi de ocho meses), con el ombligo sobresalido. Marcelo la miró de arriba a abajo y, lo que me hizo el click, fue que me miró a mi después y me hizo una cara que se la podría haber hecho a un amigo cualquiera que no fuera obviamente el marido de su "objetivo". Yo no sé de dónde saqué el coraje y le pregunté: - "Te gustan las embarazadas?" - "Uff... no lo tomes a mal, pero me re calientan" - "Ok, te voy a mandar un regalo", le dije y le mandé una foto... Lo miro y le digo que no diga nada, pero que siempre me excitó pensar en que otros se pajeen mirando fotos de mi mujer. Marcelo estuvo unos minutos más y se fue a la casa. A la media hora que se había ido, me llega un Whatsapp y veo que Marcelo me había mandado un video. Lo abro y era de él pajeándose con la foto que le mandé yo, que había impreso, y mientras puteaba acababa encima de las tetas de mi esposa. La situación me recontra calentó, por lo que yo también me tuve que ir a hacer una paja tremenda mirando ese video. Luego se fue haciendo costumbre que mi vecino me mandara videos donde se pajeaba con fotos no solo que yo le mandaba, sino también que bajaba de mi esposa de las redes sociales. Susana tuvo una época en que le gustaba hacerse selfies con la lengua afuera, y esas se fueron transformando en las favoritas de Marcelo para largar toda la leche. No hace falta aclarar que por cada video que me mandaba yo me hacía varias pajas. Al mismo tiempo en que estos hechos se fueron desarrollando, yo me la cogía cada vez más seguido a Susi, y por morbo empecé a meterle fichas para ver si fantaseaba con que nuestro vecino estuviera caliente con ella. - "Sabés que Marcelo me comentó el otro día que el embarazo te cae muy bien?, Hasta me pareció verlo mirarte..." - "Te parece? Si estoy hecha una vaca" - "Pero a los hombres nos calientan mucho las embarazadas, y él calculo que te mira y se pajea a la noche recordándote" - "Mmmm... mal no está pese a ser un hombre mayor, jaja. No te voy a negar que me excita un poco pensar que un tipo así se esté haciendo la paja conmigo en este momento" - "Capaz que hasta mirando tus fotos del Facebook", dije con un poco de picante... - "Jaja, que lindo sería saberlo", terminó diciendo Susi. Luego nos pusimos a coger y, mientras ella cabalgaba arriba mío yo le decía que piense en el vecino mientras le metía dos dedos por el culo. Algo le debí haber activado porque esa noche acabó como hacía rato no la veía. A su vez, a Marcelo le contaba todas estas cosas y le terminé diciendo: - "Amigo, quiero que te cojas a mi mujer, pero con la condición de que cuando lo hagas me avises y me dejes ver desde algún lugar" - "En serio??? Ufff, me encantaría! Como me cogería a tu putita, le llenaría la cara de leche, también las tetas, el culo, la concha y sobre todo la panza preñada..." - "Dale, si le hacés un trabajo fino por chat o por donde quieras, más que yo le vaya llenando la cabeza con que le gustaría cogerte... creo que va a agarrar viaje" Fue pasando el tiempo, y Marcelo se fue poniendo más confianzudo con Susana en cada visita a tomar mate. Se notaba que ella disfrutaba mucho su compañía y cada vez se la veía menos pudorosa. Andaba en bikini adelante de él, o con remeras que le marcaban todo. Con el correr de los días la vi a ella misteriosa y mi vecino dejó de venir tan seguido. Hasta que un día me llega una foto de él, con la leyenda de "reenviado". - "La convencí a la puta de tu esposa de que me mande fotos... en breve me la voy a coger así que preparate" El corazón me empezó a latir a mil... Susi no estaba, pero cuando llegó yo ya estaba al palo y no pude esperar a buscarla para coger. Terminamos en la cocina, yo chupándosela y ella a mi. - "Te gustaría chupársela a Marcelo así?" - "Mmmm... si mi amor" - " Te gustaría que te acabe toda?" - "Mmmm... si, le tragaría la leche y con lo que sobre que me enchastre toda la cara" Ahí no aguanté más y acabé como nunca... la cara de Susi quedó llena de leche, también su pelo y lo que cayó de su boca fue a parar a sus tetas. Después de limpiarnos fuimos a comer algo y luego a dormir... yo estaba a mil porque ya había algo que se había desencadenado, pero eso será objeto de la segunda parte. Link segunda parte:

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MmartinfcdLv1· hace 2021 dRelatos

La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.

Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos.   En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable.   Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él.   Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia.   Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados.   Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen.  Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida.   Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán.   Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería.   Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo...   Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y  responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas.   Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión.   Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome.   No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes.    Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas.   En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún.    Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de  chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo.   Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad.     Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos...   En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé.   A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible.   Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..."   No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum

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EelbarabaviejoLv1· hace 2026 dRelatos

historia de unos cuernos o no? 3

aca el tercer  capitulo  de  esta  historia que  espero les agrade nada  mas  feo  que  desilucionarlos desde ya GRACIAS X LOS PUNTOS  Y LOS  COMENTARIOS Asi me encontraba viviendo el poli amorcomo decía ella, que también decía que eramos una  pareja abierta,  pero  lo que  sentía  de  a  ratos  eran unos  tremendos  cuernos en  mi  cabeza a  los  que  me  fui  acostumbrando y  tenia  mi premio,  yo  la tenia  siempre  a ella  en  mi cama  y  no había  limites  en el  sexo  mientras los  demás   machos solo  la  tenían un  momento,  un dia  tras  una falsa  alarma  de embarazo  le  exigi que  tomara  siempre sus  pastillas  anticonceptivas,  no quería  mantener el  hijo de otro  ella acepto  sin reclamo, en la  ferretería  ya  se  había vuelto  famosa  y  cadatanto algún cliente me  hacia preguntassobre ella,  cosa que me  llevo a  preguntarle  de si  estaba de  acuerdo en  ponerle  precio  a  su  concha, aunque no  nos faltaba  nada  le gusto  la  idea pero  enseguida  quedo descartada  y  pensé que  asi   se convertiría  en  una  gran  puta  y esa  no   era la  idea,  al menos  mi  idea, a  los  pocos meses  ya  harto que  mis  clientes pregunten  por  ella,  decidimos que  no  trabajaría mas  en  la ferretería,  se  quedaría en  casa,  a todo  esto  mi novia  ya  había tenido  unas  cuantas aventuras aunque  nunca  mas  volvió   a   pasar la  noche  fuera de   casa,  una mañana  llego  una clienta  que  casi nunca  venia  por el  local  y me  pregunto  si sabia  reparar unos  enchufes  y  llaves,  al decirle que  si  me hizo comprometerme  a  ir a  su casa  al mediodía,  cuando  llegue con las  herramientas lo  primero que  hizo  ella fue servirme un  café,  realmente al  lado  de mi  novia  no había  mucha  comparación, enseguida  me  conto que  era  divorciada y  tenia  una hija  que  para ese  entonces  iba  ala universidad,  que  le habia  parecido  haber visto  a mi  empleada en el gimnasio  donde iba cosa  que  me sorprendió  ya  que mi  novia  nunca me lo  menciono,   A ella   al  final la  terminaste echando  no es  verdad?   Si, ya no  daba  la ferretería para tener  una  empleada   Hay decime  la  verdad, la echaste  por puta no? Solo  le faltaba el  cartelito   Bueno si la  verdad  es que  si,  pasa que me gustaba que fuera asi   Te gustaba  que  fueran tan  puta?  Ya me  imagino  porque   En verdad que  si  y no  te  imaginas mal,  era  muy buena  de  verdad   De pronto me   mostro  los enchufes  a  reparar y  las   llaves, me  dejo solo  dicendome que  se  iba  adescansar, repare  todo  y cuando  estaba terminando  llego su  hija,  un verdadero  camión,  ella salió  enseguida  a atenderla  y  su hija se  fue,  cuando la volvi  a  ver no  podía  creerlo, de verdad  mi  novia tenia  competencia, llevaba  puesto un  desaville  rosa con  un  conjuntito negro, me   llevo  a su  pieza   con la excusa  de  ver  una  lámpara,  mi pija  ya  estaba al  palo,  cambie la  lamparita  y cuando  me pregunto  lo  que  debía le  dije  un beso,  no  hizo falta   mas  en segundos  me  estaba dando una mamada  divina  y de  vez  en cuando  decía  que se  iba  a poner  al  dia cuando  estuve  por acabar  la  separe de  mi  y la  subi  a su  cama,  realmente  me  había  calentado, le  chupe  la concha  hasta  hacer que  tenga  un orgasmo y  luego  ella sola se  la  enterro sentándose   sobre  mi, su  concha  estaba bastante  cerrada eso  lo  pude sentir, bestia  no  me acabes  adentro  me dijo,  entonces la  puse en cuatro  y  le  apoye  mi  pija en  su  culo, ella  se   quejo un  poco  pero al final  la  doblegue yo  disfrutaba de  cada centímetro  que entraba  en su  culo apretado  al  tiempo que  ella  puteaba y  golpeaba  el colchon hasta  que  empece  a  cabalgarla,  al rato  empezó   a gemir   como una  verdadera gata,  se  la saque  y  de golpe  la  ensarte nuevamente por su  ya  empapada concha, no  me pude  contener y  se la  lene  de leche, ella   me  puteo, se  levanto   y fue  al  baño mientras  yo  me vestia  para irme,  cuando salió  me  dijo que  unos  de estos  días  necesitaría unos  arreglos  mas, yo  le  respondi que  contara  conmigo y me fui a casa,  al llegar  mi  novia me  pregunto  donde había  estado  y entonces  le  respondi   Fui a   lo  de  ana  a  repararle unos  enchufes,  ella me  dijo   que te   vio  en  el  gimnasio,  desde  cuando  vas   al gym   Empece la  semana  pasada amor  por  que?   A cuantos  te  cojistes bebe?   Ahyyy mira si  voy  a ir   a   coger al  gym  nada que  ver   amor, pero  esa  ana no es  ninguna  santa eh   Ya lo  se  bebe, le  di  con todo  recién, no  sabes como  quedo   Te la  cojisteee,  no lo  puedo  creer    Porque amor?  No  sabes como  se  me regalo,  toda  una puta anita  bebe  y en  estos  días tengo  que  volver, también  le  tengo muchas  ganas   a su  hija,  para mi  es   mas puta  que  ella cielo,  me  la quiero  recoger  bebe   Hummm y a mi  no  me queres  coger  amor? Me  pones  celosa bebe   Me encanta  dejarte  caliente reina,  esta  tarde volves  al  gym amor?  Con  lo que  te  calienta que  te  miren el  culo  no creo  que  no  te  hayan cogido  en  el gym  mi  amor, queres que  le  pregunte a  ana?   Noooo amor   eso  nooo, y si  bueno  un morocho  no  me sacaba  los  ojos del  culo  y  ya  sabes como  soy   Donde te  lo  cogiste putita?   Nooo amor  nada  que verrr,  todavía  no  me  lo  garche mi  cielo  sino te  lo   cuento ya  sabes,  me dio  un  poco de  vergüenza  cogérmelo en  el gym,  pero el  profe  a veces  se  pasa cuando  me  da las  instrucciones  bebe, en  cualquier  momento no  se   que puede  pasar   amor, pero   me  tiene  muy  caliente  todo eso   Y a  vos  te gusta cielo,  haber  que te  hace,  te llego  a   apoyar? Te  hizo  algo asi?   Me le  acerque  por atrás y  le  refregué la  verga  en su culito  que  enseguida paro,  al  sentir mi  pija  empezó a  gemir,  le agarre  las  tetas y se  las  retorcí enseguida  empezó  a gemir  y  de tan  caliente  que estaba se  empapo  toda  y  hasta casi  llego  al orgasmo,  me  rogo que  la  coja con todo  la  pobre  es  una calentona  infernal y  eso  me encanta  de   ella, le baje  las   calzas junto  con su  tanguita y  la  ensarte con  fuerza,  la pobrecita  pego  un grito  y  enseguida empezó  a  gozar  a  pesar  de lo  bruto  que era  con  ella, me empezó  a  putear y  a  rogarme que  le  de mas  y   mas, la  insulte  con todas mis  ganas,  le dije  de  todo mientras la  culeaba y  cuando estaba por  acabar  se  la   hice chupar,  no  tuvo opción, se  termino  tragando todo y  le  quedo la  cara  enchastrada   Lávate la  jeta  y veni  a  la cama  que  voy  adescansar,  cuando  me  levanto  te  vuelvo a  coger   como lo  puta  que sos   Me  acoste  y  en minutos  llego  ella, me  acaricio y  mientras me  besaba  juraba que  no  iba a  coger   con nadie mas,  por  supuesto no  le  crei una  palabra,  la calentura le ganaba siempre  a la pobre, no la podía dominar y sabia queya se  había  cojido un par  de  chongos en  el  gym aunque  ella  lo negara, por  un  momento crei  que  estaba celosa  de  mi, pero  ahora  las cosas  habían  cambiado, ya  no   me importaba  si  cojia con  otros  mientras fuera  lejos  de casa  y  a mi  no  me ligaran  con  ella y  creía  que eso  si  lo respetaba, la  cogi  como nunca, le  hice  el amor  con  mucha pasión  y  después de  eso  charlamos muy  largo, esa  tarde no  abri  la ferretería, simplemente   los  dos nos  aceptamos  tal como  eramos aunque  en  el  fondo queríamos  un  gran cambio  aunque  ambos dudábamos  de  poderlo lograr,  asi  como estábamos  eramos  felices pero  queríamos  ese cambio  y  nos  obsesionaba  la  idea de  lograrlo,  aunque la  tentación  estaba siempre  latente, juramos  no  mentirnos jamás  si  eso pasaba  la  relación se  terminaba  y no  había  vuelta atrás,  asi  pasamos una tarde genial,  aunque  a decir  verdad  los momentos  que  estabamos juntos  eran  geniales siempre,  rara  vez  había una discusión  entre  nosotros, fue  en  esa tarde   que  en que  acordamos   que ya  era  hora  de  ser padres,  peor  para eso debíamos  dejar  el habito  de   tener sexo  fuera  de casa, como  dije  antes no  quería  mantener hijo  ajeno y  ella en  eso  estaba totalmente  de  acuerdo, asi  que  esa misma  tarde  decidimos  tomarnos unas  vacaciones,  yo  cerraría la ferretería  y  ella  suspendería sus salidas  y  su gimnasio,  a  los dos  nos  parecía  una excelente  idea  aunque no  fuera  verano, también  nos  planteamos la  idea  de mudarnos,  buscábamos  un lugar  mas  amplio para  para  disfrutar y estar  comodos  si  se  daba la llegada  de  un hijo,  esa  semana me  puse  al dia  con la  ferretería  y la cerre  por  un mes  completo,  luego juntos  buscamos  la casa  nueva  y al  final  de mucho  andar  la encontramos,  después  de la  mudanza  y  los  arreglos   llego el  momento  de dejar  de  cuidarnos, asi  empezamos  una nueva  etapa  que aunque  mas  tranquila no  dejaba  de ser  monótona,  saliamos seguidos  y  convivíamos  de  otra   manera, asi fue  que  conocimos  a  unos  vecinos muy  copados,  ella  Adriana y el carlos,  era  una pareja  joven  como  nosotrosy  al poco  tiempo  ya saliamos  juntos  y  algún que otro  domingo  almorzábamos  en nuestras  casas,  a ellos   también  les pico  el  mismo desseo  de   ser padres  como  nosotros, aunque  en  apariencias eran  una  pareja mas  moderada  que la  nuestra,  unos  días antes de  abrir  la  ferretería ya casi  convencido  del fracaso  del  embarazo mi  novia  me dio  la  gran  sorpresa,  el eva  test  no mentia  y  ese mismo  fin  de semana  lo  festejamos a  lo  grande, el  sábado  nos  reunimos  con nuestros vecinos  ya  amigos y   la  pasamos divino  aunque  por  primer vez  pude  notar las  miraditas  de  carlos  en el    culo  de  mi  novia,    claro no  era  para menos,  quien  podía  no mirarlo,  nadie  podía  culparlo por  eso,  sino todo   lo  contrario y  a  mi  no  me  molestaba en  nada ,  es  mas   hasta  llegue   en  un momento  a  imaginar como  se  la  cogería si se  daba  la  ocasión,  aasi fue  que  Adriana  empezó  a venir  a  casa mas  seguido,  no  quería dejar sola  a  su nueva  amiga  y yo  arranque  de  nuevo  con mi  trabajo  en la  ferretería,  ya mas   tranquilo   de que  la  puta de  mi  novia no  andaría  tirándose al primero  que  la calentara  y  menos teniendo  tan  cerca a  adriana

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