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#Porque

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JJoaquinyjesicaLv1· hace 877 dRelatos

Mi cuñadita Nahiara me garcha en el colegio de ella (cap 42)

Para ese momento yo no me hacia ningún problema por básicamente tener dos turras en mi vida. Cómo ya había dicho en otros capitulos tanto tiempo en el mundo turro y sos un turró más, no te importa absolutamente nada. Ni lo pensas solamente disfrutas de toda la situación. Además la carita de nena de Nahiara me volvía loco. Tenía algo especial esa pendeja que me calentaba a otro nivel. Físicamente obviamente que su colita bien parada redondita sin ninguna imperfeccion propio de la corta edad era un golazo de media cancha, pero y más allá de sus pequeñas tetas que siempre podías notar que estaba sin corpiño lo que más más me gustaba era que llevaba lo villera lo turra bien al extremo. Se la pasaba escuchando cumbia al palo todo el dia le chupaba tres huevos los vecinos y sus quejas, era desordenada mal todo lo tenía hecho un caos y por sobre todas las cosas muy sucia. Por dios como me calentaba que fuera así. Una tarde por ejemplo mi suegra demoraba demasiado en el baño y Nahiara sin ningún tipo de vergüenza o complejo se puso a mear delante mío en el patio. Hizo flor de charco en la tierra y se cagaba de risa. Pendenciera como ella sola, le tenía un odio gigante a la policía a la "yuta puta" según ella y a los chetos. Hasta ese momento no sabía si mi villerita cuñadita desconocía mi pasado cheto, si me quería por haber dejado el mundo cheto y volverme turró o si simplemente le gustaba mi pija. Sea cual sea el motivo yo pensaba reventarle la concha una y otra vez hasta donde sea posible. Este capitulo va a traer algo de polémica pero sinceramente me chupa un huevo acá contamos las cosas tal y como sucedieron asique que salga como salga. La cosa venía más o menos así, si la familia de mi turra era disfuncional y complicada la vida de mi hermosa cuñadita había sido todavía peor y su actitud tan pendenciera hizo que en el colegio se lleve algo así como doce materias a diciembre. De las cuales con suerte si paso tres, a más de la mitad ni fue, algunas incluso por quedarse dormida. Para febrero tenía que rendir una banda de materias algo así como nueve. Mi suegra le rompía las bolas para que vaya y las rinda para que no repita (otra vez). Por su puesto que la turrita de nahiu cero bola le daba y seguía plenamente en la suya. Ensima en esos momentos fue cuando empezamos a noviar y garchar a escondidas. Todo eso sin contar que mi turra Jésica era igual que Nahiara pero más grande asique digamos que no había mucha chance de que la pendejita pase de año. Una media mañana y mientras mi turra dormía plácidamente desnuda en la cama, Nahiara se cambiaba para ir a rendir la segunda de las nueve materias. La primera se olvidó no fue y ya la habían reprobado. Mi suegra le había ido a romper las bolas asique supongo que para no aguantarla se comenzó a cambiar. Yo estaba en la cama todavía desnudo y sentía como mi verga se iba parando y poniendo dura viéndola cambiarse. Primero la tenía toda desnudita frente a mi, esa tetas bien chiquitas redonditas paraditas pero chiquitas hermosas y esa conchita todavía estrecha y un poquito peludita me volvía loco. Acto seguido se tomo el tiempo de elegir la tanguita entre sus tangas y eligió una hilito con triángulito atrás blanca bien chiquita diminuta. Una calsa gris que se marcaba por completo el triángulito de la tanga y una remera del club Laferrere. Así sin corpiño. El pelo suelto y unas zapas bien llamativas. Yo tenía la verga muy dura viéndola y me salió de adentro un: "querés que te lleve". Nahiara gustosa con mi oferta me sonrió y me dijo: "de una vamo cuchando unos re temas". Yo me puse un jogging obviamente sin boxer y una remera. Me acuerdo bien que apenas subimos al Fiat 147 la pendejita puso unos temas de Chapa C y Nene Malo que estaban de moda en esa época. Los beboteaba y hacia que toda la calle los escuché. Unas doce cuadras después llegamos a la puerta del colegio. Pare el auto apenitas más adelante y comenzamos a comernos a besos mal. Eran esos besos bien pasionales lengua con lengua bien calientes. Nahiara se me subió a upa mio en el asiento del conductor y cruzo sus brazos por detrás de mi cuello. Me empezó a comer la boca de una forma muy especial. Mucho fuego mucha calentura y con algo de ternura también. Cómo una nena enamorada. Yo sentía todo el calor y como mi verga se ponía durísima cabezona chocando contra su colita encalsada. Le metí la mano por debajo de la camiseta de Laferrere y comencé a acariciarle suavemente sus pequeñas tetas. Ella estaba con los ojitos dados vuelta muy caliente y sin mediar muchas palabras me dijo: "quiero que me cojas en el colegio". Suficientes palabras para que la calentura no te deje ni pensar asique asentí con la cabeza y bajamos del auto calientes y sintiéndonos sarpados mal. Aclaración obvia febrero del 2012 colegio secundario de la Matanza no había una camara ni por equivocacion asique cruzamos la entrada como si nada. Una vez dentro la pendejita enfilo para el lado de los baños. Los baños de caían a pedazos literal. Miramos de reojo que no viniera nadie, los pasillos estaban tranquilos asique apenas vimos la oportunidad entramos al baño de mujeres. Cruzamos la parte del lavamos donde una canilla perdía agua constantemente y las otras dos estaban tapadas de papel y vimos la fila de circo inodoros con puerta. Las primeras dos estaban rotas mal asique fuimos al tercero. Entramos y cerramos la puerta. Comenzamos a chapar con una adrenalina como jamás había sentido en mi vida. La pendejita me tenía en sus manos completamente. Me volvía loco con esa carita de nena trola. Nos besabamos sin apuro pero con toda esa adrenalina de estar chapando en el baño de su colegio. Mientras chapabamos yo le acariciaba las tetas y ella me clavaba la mano en mi bulto bien parado. Con un movimiento brusco me bajo el jogging y dejo mi verga dura y parada frente a ella. Se agachó y comenzo a chuparme la pija. Primero unos besitos suaves en la cabeza luego besos más apasionados por toda la verga hasta que se la metió toda en su boquita. Se atragantaba con la verga y a duras penas le entraba yo la tenía hinchadisima bien parada y ella no tenía una boca tan grande más bien al contrario. Me la baboseaba toda yo sentía un fuego recorrer todo absolutamente todo mi cuerpo. Me sentó sobre el inodoro y se bajó la calsa y la tanguita hilito. Se me sentó encima y con lo empapada que tenía la conchita mi verga deslizó rápidamente hasta ensartarse toda sin forro piel con piel dentro de ella. Tuvo que contener un grito para que no nos escuchen. Entonces comenzó a cabalgarme, yo sentía no solo su conchita bien estrecha como recibía mi verga hinchada sino toda la adrenalina de la situación. Más me saltaba ensima y yo más gozaba sentía que la verga me iba a explotar en cualquier momento. Fue ahí donde sentí que era un turró de ley, la verga estaba caliente hinchada pero no sentía que iba a acabar, una relación completa me gano el cuerpo y casi como que ese garche en el colegio de la pendejita fuese algo normal. De esa forma la agarre con ambas manos de su cinturita y acompañaba los movimientos de sube baja mientras la pendejita daba pequeños gemidos de éxtasis y placer. En un momento perdí completamente la noción de dónde estábamos y del tiempo y solo sentía esa cabalgada con la concha empapada. La puerta del baño toda escrita era el único fondo detrás de la carita de nena de mi cuñadita. Acabo ella primero, exploto en flujo sobre mi verga. Ahí si que pego un alarido. Nos quedamos quietos inmóviles durante unos segundos. O nadie escucho o abran pensado que fueron pendejos jodiendo en el patio porque nadie se acercó al baño. Ella me sonrió y soltó una risita: "perdón mi amor me vuelve loca tu pija". Con sus brazos cruzados detrás de mi cuello me clavo esos ojos en mi y con una voz de nena de bebota me dijo: "lléname toda de lechita mi amor la quiero toda papi". Se arrimo y me comenzó a comer la boca, mientras ella me besaba apasionadamente yo le llenaba la conchita de leche mal. Una acabada hermosa que ella gemia suavemente recibiendola toda. Cuando se incorporo y algo de mi leche salió de su concha la muy putita se pasó la mano por la concha y luego por la puerta del baño dejando parte de mi leche ahí. Se puso en cunclillas y les juro por dios que se puso a mear el piso del baño. Yo miraba como esa conchita algo peludita largaba el chorro de pis y algo incluso me salpicaba. Ella se reía sin importarle nada. No solo hizo un flor de charco en nuestro piso sino en el de al lado también. Se subió la tanguita y la calza y abrió la puerta del baño. No había nadie. Me hizo señas y salimos del baño rapidito. Caminando de vuelta para los salones nos cruzamos con una de sus compañeras. Amiga: eee Wacha q onda recien caes jaja. Nahiara en tono de risa: taba ocupada zorrita taba re en una. Amiga: khe hija de puta que SOS venís de garchar seguro Nahiara: obio llena de leche estoy que me importa el colegio este de mierda. Amiga: que Wacha que SOS presenta al meno. Yo me mantenía en silencio pero disfrutando su turrez y su putez. Nahiara: mi novio e y me pego flor de garchada el turro Amiga: day soy tranqui ustedes e Yo: Joaquín (la saludé con un beso en el cachete). Que onda que hacen? Amiga: vamo a la plaza amiga ya fue Nahiara mirándome a los ojos: vamo mi amor. Y salimos los tres caminando para la plaza como si nada.

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DDaniputitahotLv1· hace 877 dRelatos

Hermana putita parte 3

En cuanto capté que mis papás estaban habían llegado y nos iban a encontrar en ropa interior, me preocupe demasiado tenía que pensar en algo pero no podía D- rapido tomen su ropa y suban al cuarto de Adrián Así lo hicieron y yo tomé mi camiseta y me la puse, justo a tiempo para cuando abrieron la puerta, no alcancé a ponerme de vuelta el short, estaba en ropa interior y la camiseta. Papá- Hola, que hace mi princesa? D- hola papi baje a recibir mi pizza, iba a ver películas pero sue fue la luz P- mmm y parece que fue en toda la colonia, iré a preguntarle al vecino si sabe que pasó Mamá- ¿y Adrián? D- En su cuarto M- ¿ya se fue su amigo? D- mm creo que ahí está con él M- ok, ¿Comieron? D- sip, yo era la que tenía antojo de pizza D- por cierto no vino el plomero M- sí me dijo que mañana en la mañana venía, porque hoy tuvo un inconveniente D- okey mami, yo lo recibo mañana mamá se fue hacia la cocina y papá salió a buscar al vecino, yo aproveche para levantar las cartas y la botella de tequila, que por suerte estaba tapada con mi short, tome todas las cosas y subi rapido a mi cuarto a esconderlos, baje de nuevo para ver que todo estuviera en orden, acomode los cojines que habíamos puesto en el piso, todo parecía estar en orden, fui a la cocina con mamá D- ¿cómo les fue en la fiesta, se divirtieron? M- sí estuvo muy divertida pero yo termine muerta, no aguanto los zapatos ya me ire a dormir En eso entró papá P- parece que trono un transformador, dice el vecino que ya llamó para reportarlo, solo queda esperar a que lo arreglen, tal vez por la mañana ya esté listo. estuvimos unos minutos más platicando en la cocina, pero concluimos que era mejor irse a dormir temprano ya que no había más que hacer, ellos se fueron a su habitación y yo a la mía. mi corazón estaba muy agitado, temía que mis padres averiguaran lo que estaba ocurriendo, me acosté en mi cama pensando lo que había pasado, sentía que no era real, ¿de verdad dejé que mi hermano y su amigo me vieran desnuda? aunque fue bastante divertido verles sus caras de sorpresa cuando baile para ellos, o cuando me quité la blusa, ¿a caso me gustó provocarlos? ¿es porque son menores que yo? o ¿es porque son inexpertos, y me miran maravillados? sin darme cuenta deslice mi mano hasta mi entrepierna, sentí húmeda mi ropa interior, metí mi mano debajo para revisarme, y si, mi vagina estaba muy mojada, en ese momento lo acepte, me excita provocar, sentirme deseada, juguetona, recordé los días anteriores, y realmente aprendí que esa sensación que me da al provocar, es tan rica y emocionante que no me importa mostrar mi cuerpo si así consigo salirme con la mía, ahora lo tenía muy claro. estuve varios minutos acostada, estaba ya medio dormida cuando escuche la voz de mi hermano susurrarme A- Dany ¿estás despierta? Estaban los dos al lado de mi cama D- Si si,¿que pasa? A- ¿quería saber si te dijeron algo mis papás? D- no, nada, escondí todo, creo que no vieron nada A- qué alivio Me di la vuelta para seguir dormida A-¿podemos estar un rato aquí? D- ¿no van a ir a dormir? O- no sin un poco de la pizza que pagué D- oh cierto la pizza - me levanté para ir por ella- con el susto de mis papás hasta el hambre se me olvido puse la caja de pizza sobre la cama y me acomode para comer recostada, ambos chicos se sentaron en la cama y todos tomamos un pedazo de pizza D- mmm esta muy rica!! gracias Santy S- jajaja gracias a ti por jugar con nosotros estuvo muy divertido, ¿verdad Adrián? A- mm no lo se, es muy extraño S- ¿Extraño?¿porque lo dices? A- pues para ti no lo es, pero ella y yo somos hermanos, y hacer cosas así pues… S- Bro no lo arruines, ella es la chica mas linda con la que hemos siquiera hablado A- ¿pero que tal si alguien se entera? S- Pues realmente no hemos hecho nada, yo lo veo como un juego de amigos no se.. A- ¿amigos? pero si soy tu hermano S- después de lo que nos hemos divertido yo creo que esto es el principio de una buena amistad ¿no? soy tu hermana obvio, pero ¿no podrías verme como una amiga? A- ¿porque quieres eso? D- pues porque me gustaría que pudieras ser más abierto conmigo, que me cuentes cosas de tu vida, que escuches cosas de la mía, no sé, ese tipo de cosas que harías con tus amigos, sin que te cohibas porque soy tu hermana mayor S- ¿y yo que? no me dejen fuera D- tu tambien Santy- le digo mientras le alboroto el cabello S- jajaja ok, se me ocurre algo ¿que les parece si hacemos un juramento? D- ¿Cómo que un juramento? S- sí mira, yo empiezo y luego ustedes dos ok.. pongan su mano derecha sobre la mía, y la izquierda sobre el corazón, juran que seremos los mejores amigos a partir de hoy? D- oh ok, lo juro A- lo juro D- ok mi turno.. juran que ambos me tratarán como su amiga y su hermana a la vez? A- está bien hermanita, lo juro S- ¿Cómo? No entiendo o sea ¿quedamos igual? D- ay o sea tú, Santy, me tienes que ver como tú hermana mayor y como tú amiga, y Adrián lo mismo, para estar todos en las mismas condiciones: hermanos-amigos S- oh ok ok ya entendi! lo juro!! A- bueno me toca a mí juran que lo que pase entre nosotros se quedará entre nosotros tres? S- claro Bro, lo juro D- lo juro!! Todos apretamos nuestras manos mientras lo hacíamos S- ok listo, ahora somos un equipo D- y ahora tengo dos nuevos amigos que me cuidarán cómo su hermana 😉 A- ok pero en público todos somos amigos ok? Para no tener problemas S- ya se, Los pásame tu número haré un grupo de WhatsApp D- ok S- ¿Cómo le pongo? ¿Creen que deberíamos de tener un nombre de equipo? D- mmm Da..nie..los? no sé soy malísima para escoger nombres A- es verdad nuestro último perro se llamaba sombra porque era negro D- ¿y? Es un buen nombre S- mmm por ahora le pondré Daners!! A- ¿de verdad? suena a club de fans D- a mí me gusta!! 😃 S- pues sin Luz no hubiera Sido esto posible A- pff… ok D- aww que lindos!!! 😍 Seguimos comiendo un poco de pizza D- y bueno cuentenme algo para conocernos mejor A- ¿Cómo que? D- lo que sea, que estaban haciendo antes de que se fuera la luz? S- estuvimos jugando videojuegos, a ti te gustan? D- hace mucho que no juego pero de niña jugaba mucho, Adrián me pedía ayuda cuando se le complicaba A- jajaja es cierto, estaba muy chiquito y siempre te pedía ayuda S- ¿y qué hay de ti Dany ? ¿Que cuentas? D- ¿que quieres que te diga que no te haya contado ya Adrián? Jajaja A- oh hace rato mencionaste que te fue mal en tu cita que fuiste mintiendo ir al Gym, ¿Que pasó? D- oh… sí… pues ví que realmente no era lo que yo creí, pero ya olvidemos lo del Gym, fué una pequeña mentira A- bueno lo lamento...te veías muy emocionada D- pues si pero creo que yo tuve la culpa jajaja así son las cosas del amor, complicadas Guiñé el ojo para aparentar que no había Sido nada y más porque el que me había decepcionado era el bullying de mi hermano A- ¿Cómo que tú culpa? Pues creo que la manera en que me acerqué a él no fue la correcta S- yo no estoy entendiendo nada díganme¿qué fue lo que pasó? D- está bien pero será nuestro secreto ¿ok? ¿Te acuerdas cómo iba vestida el primer día que fui a recogerte Adrián? Pues me puse ese short para que este tipo me viera A- vaya vaya hermanito! S- a ver pero ¿como? no entiendo D- ok deja me pongo un short Me levanté y fui al closet a buscar un short corto y mientras ellos estaban sentados en la cama me lo puse Justamente me puse el short que traigo ahí en la foto, me gusta por lo ajustado y porque queda como cachetero. D- lo traía puesto un short así y un top que me dejaba descubierto el abdomen para no ponerme un top, me levanté la camiseta y la anude debajo de mis pechos D- ok estaba vestida asi y fuí a su casa pero no estaba y le marqué, pero me dijo que estaba con sus amigos y que no estuviera molestando Empecé a hacer sentadillas para acomodar el short, parando el trasero, sentí como se me metia el short entre las nalgas, voltee hacia atrás para verlos y estaban con la boca entreabierta, se veían tan tiernos embobados S-¿si notan que se me sube el short? ambos asintieron con la cabeza únicamente S- pues que tarado el cambiarte a ti por sus amigos, yo no lo hubiera hecho Cambié de posición para seguir contando mientras hacía poses de ejercicio para llamar su atención me puse a gatas delante de ellos con el trasero levantado para que lo vieran bien sin dejar de mirarlos por encima de mi hombro, apoyada en mis antebrazos, comencé a elevar una pierna luego la otra, sentía como se subia mas mi short, mientras ellos me clavaban su mirada en mi trasero. apoyé mi cara en el suelo y levanté mi colita aun mas, dejando mis nalgas casi completamente descubiertas. S- uff D- ¿que pasa?- le dije sonriendo S- no nada... sigue contando Me levanté del suelo y me acosté de nuevo en la cama en medio de ellos D- y pues la vez que lo conocí salimos un rato y hablamos, hasta que nos besamos y era tan candente que íbamos a ir a otro lado pero tenía que ir por mi hermano y pues ahí quedó ( no les iba a decir que la primera vez que tuve un acercamiento con el también lo tuve con otro al mismo tiempo y que terminé desnuda en medio de ellos mientras me mandaban y yo los masturbaba, entonces sólo le dije que hubo besos y mucho menos le iba a decir de la segunda vez que me cogió en la casa el bully) S- lo arruinaste bro A- jaja yo no sabia que iria por mi, igual pudiste no haber ido D- no ya te lo había prometido, fui lo mas rapido que pude, ni tiempo me dio de cambiarme de ropa S- te fuiste vestida así a la escuela!! wow!! A- seee ¿te imaginas la que se hubiera armado si se enteraban que es mi hermana? por suerte nos escapamos D- si bueno el punto es que al dia siguiente, si nos vimos y pues me invitó a su departamento, y lo esperé mientras él se metía a bañar, luego salió desnudo mientras yo estaba distraída y me empezo a desvestir y… no les cuento más porque van a romper sus pantalones jajaja, les conté algo que sí pasó, sólo que cambié la historia del lugar y un poco los hechos a mis amigos porque no les iba a decir que el tipo era el bullying de mi hermano y mucho menos que me cogió en la casa, por eso lo de su departamento Ambos un poco apenados intentaron cubrirse la entrepierna pero estaban con un bulto en sus pantalones que era imposible esconder a pesar de estar a oscuras podía verlos con la luz de la ventana D- los calienta su hermanita? jajaja, A- de que hablas... no para nada, es solo que no me imagine que fueras asi de cachonda D- tu no te quedas atrás eh - le dije mientras le señalaba el bulto que intentaba esconder con su brazo S- o sea pero ¿si lo hicieron? D- si, y al dia siguiente fui a buscarlo, pero me ignoro, por estar con chicas más buenas supongo y sus amigos S- ¿más buenas? no lo creo, si tu eres perfecta D- que lindo Santy pero pues él no pensó lo mismo A- es un idiota D- pero bueno gracias a eso pudimos jugar y ser amigos ¿no? así que veamos el lado bueno.. S- eso si S- bueno chicos ¿y ustedes que? ya lo hicieron? A- yo no S- jaja yo tampoco, es mas los tuyos son los primeros pechos que veo en persona y seguro que Adrián igual D- jajaja ¿en serio? ¿estos?- me los agarre con las manos y los masajee delante de ellos- A- si, es raro pero si, tu eres la primera chica que vemos casi desnuda S- son muy bonitos tus pechos, se ven muy firmes D- aww mis niños, oigan…¿quieren tocarlos? S- ¿de verdad? Adrián se quedó callado, yo tomé sus manos y las puse sobre cada uno de mis pechos, moviéndolas para que los masajearan, ambos las presionaron, aplastandolas como si fueran frutas D- ouch! con cuidado, más suave, que no son globos con agua jajaja ambos se disculparon, solté sus manos y ambos empezaron a explorar mis pechos por encima de la camiseta, cambiando de uno a otro, yo estaba quieta en medio de ellos viendo sus caras, estaban fascinados muy concentrados, yo empezaba a exitarme, mis pezones se pusieron duros, ambos lo notaron, y me los acariciaron, cerré mis ojos, jugaban con ellos, los tomaban suavemente entre sus dedos y luego volvían a tomar con su mano todo mi pecho, acariciándolo, después de un par de minutos yo estaba muy excita

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441627Lv1· hace 877 dRelatos

Mi camino a ser cornudo PT20: La tentación

C: Te querés pajear? Te tengo que mostrar una charla con Ludmi, la del almacén Así empezaba nuestra conversación, después de haber visto todo (O casi todo) lo que hablaron mientras pensaba que dormía. Me preocupaba bastante la confianza que tenían, como para que Lucia este desnuda frente a él como si nada, que sólo la separe una manta de la desnudez completa. Que Cristian haya visto a mi novia desnuda en persona, no una vez, sino dos veces. Sentía algo de celos, bah, bastantes celos. Pero a la vez no podía dejar de pensar que toda esa secuencia me provocaba erecciones, y no era la primera vez. La noche anterior también tenía mi pito duro cuando la vi arrodillada frente a él, o cuando ella tocó toda su verga. No sabía cómo sentirme. C: Eze? Y: Eh? C: Me escuchaste? Y: Ah Sisi, perdón, estoy algo dormido aún C: Bueno, Veni Cristian prende la compu y se sienta ahí, yo tenía una silla disponible al lado de él. Mientras me levanto, me llega un mensaje de Lucia L: Amorcito de mi corazón, te amo con toda mi alma, nunca lo olvides♡. Por cierto, ya me fui, tengo cosas que hacer, te di un besito antes de que me vaya, te veías hermoso dormido amor♡ Sabía que ella no había ni subido a verme, esa actitud me pareció extraña. Había visto toda su interacción con Cristian y jamás fue capaz de saludarme, había hasta abrazado de mas a Cristian ¿Debía pensarla demasiado o me estaba haciendo mucho la cabeza? Decidí deja de pensar tanto en eso. No podria desconfiar de Cristian, habiendo tenido miles de oportunidades anoche para cogerse a mi novia, no lo hizo. Sin embargo, Lucia me preocupaba ¿tan fácil me iba a engañar?¿era el alcohol o sólo fue una excusa? Realmente no estaba seguro C: Bro? Y: Perdón, me escribió Lu C: Ah, que dice? Le muestro la conversación C: Ay sí, fue más tierna ella Y: Ni la sentí, la verdad C: Estabas re dormido, entre los dos nos reímos porque se ve que estabas soñando lindo Y: Por? C: La tenías re dura jaja, alta carpa se te formó con la sabana No entendía por qué me mentian, aunque estoy seguro de que Cristian sólo le seguía la corriente a Lucia. Hacían lo que fuera para tratar de que no me de cuenta de nada... o tal vez sólo seguía haciéndome la cabeza Y: Ah si? Jaja, estaba soñando con tu vieja y tu hermana C: Pobrecitas, al menos decime que las soñaste cogiendo con una pija grande jaja Y: Era la mía, y se ve que les encantaba C: Literalmente, en tus sueños jaja Y: Jaja cuando vuelven? C: En dos semanas, ya tenemos esta casa para hacer el upd (último primer día) Y: Maaaal C: Seh, casa sola y todas nuestras compañeras en celo, es perfecto Yo me siento al lado de Cristian, ya la compu estaba prendida. Él empezó a buscar porno para poner de fondo como hacemos siempre. Mientras lo hacia sé bajó su boxer y su erecta y gran verga salió a la luz C: La semana que viene espero, mínimo, tener a dos putitas comiéndome la verga Y: Creo que si se enteran de cuanto te mide, más de una va a querer corroborarlo... C: Ya hay un par que se enteraron y se mueren por tenerla toda enterrada Y: ... quienes? C: Tu vieja y tu hermana jaja Y: Sos un pajero Cristian empieza a pajearse lentamente, era adictivo e hipnotizante ver como ese glande se cubría y descubría por su prominente prepucio. La punta de su verga lentamente empezaba a lubricarse con sus propios flujos C: Hace mucho no cojo, unas ganas de tener una buena puta acá Y: Y Ludmi? C: Ahí te muestro, pero antes... Pone un vídeo porno donde hay una muy buena culona haciendo twerk, próximamente ese culo iba a ser ensartado por una buena verga, pero ambos estábamos hipnotizados con los movimientos de ese gran culo. C: Ahora sí, te muestro el chat Cristian saca su celular y entra a Instagram, apenas entra veo que Ludmila había subido una foto, una mostrando mucho el gran culo que tiene. Cristian sigue masturbandose lentamente C: Mira lo que es eso boludo... no tiene sentido Y: Es un muy buen culo, la verdad C: Dale, Lucia no está acá, soltate. Sacate la ropa, hace lo que quieras Me empiezo a bajar el short, como él, saco mi pene y empiezo a masturbarme lentamente, poco a poco mi pito se ponía duro Y: No te duele? C: El que? Y: La verga? C: Por tenerla grande? Jaja Y: ... no, porque pajearte tanto C: Nah, además estoy acostumbrado, vos no? Y: Pero cuántas te vas haciendo? C: Y... ayer me habré hecho como 5, bah, me corrí como 4/5 veces. Esta es mi 2da paja hoy Y: Te pajeaste acá conmigo durmiendo? C: Si bro, pasa que me escribió Ludmi Entra al chat de Ludmila y lo último que se puede leer era un Lud: A las 14hs voy para tu casa, necesito verla en persona, a ver si es de verdad... Quedamos en silencio y miro la hora Y: Cristian, son las 13:53 boludo C: Ahí viene Ludmi, me la quiero coger toda Y: Pero yo sigo acá amigo C: No creo que le moleste que estés Cristian empieza a subir en el chat y había muchas fotos de su verga, las fotos de Ludmila estaban para ver una sola vez. Lud: Es enorme Dios santo, Posta tenes eso? C: Creo que mandé pruebas suficientes... (Foto oculta de Ludmila) Lud: Decís que entra ahí? Hace mucho no me lo usan... Está casi virgen C: Casi? Lud: Pasa que me gusta jugar con mi culito... C: Uff Lud: Pero nunca tuve una tan grande, creo que en mi vida, directamente jaja C: Hoy puede ser tu primera vez Lud: Siguen tus amigos en tu casa? C: Sólo mi amigo, Eze Lud: También es dotado como vos? C: Él? No, le mide la mitad Lo miro a Cristian con un poco de cara de molesto Y: ... no hacía falta Cristian C: Shh, así exalto mucho más mi verga Y: Ya resalta por si sola... Seguimos leyendo el chat Lud: Ah bueno, igual me gustan los tríos eh... C: Ya hiciste antes? Lud: Es una de mis metas en la vida, que me cojan entre dos C: Igual el tiene novia Lud: Pero la novia no está... Luego de esa frase hay una foto de Ludmila, está vez se podia ver. Su cuerpo flaco y figura de super modelo era totalmente increíble, en especial ese culo que podía matar a cualquier hombre. Esas tetas pequeñas eran hermosas, unos pezones dignos de ser chupados, era una mujer hermosa Lud: A ver si con eso cambia de opinión... C: Se la muestro? Lud: Cuando puedas, si jaja Cristian y yo nos seguíamos masturbando, el porno de fondo estaba fuerte y ya eran las 14hs. No sabíamos que tan puntual podía llegar a ser Ludmila, pero había que estar listos. Sin embargo, yo no sabía que hacer, no podía serle infiel a Lucia así por un momento de calentura. Se que ella tenía y tiene sus cosas que me hacen dudar y ponerme celoso, pero si algo sabía, era que no tenía que ser igual. Suena el timbre de la casa, ambos seguíamos desnudos C: Bro, tengo una idea Y: Uh dios mio, a ver C: Y si la recibimos así en bolas? Y: Vos te pensas que eso le va a gustar a ella? C: No seas boludo, viene literalmente a coger nomas, es una puta fácil, tenemos que aprovechar, cuantas veces soñamos con algo así? Es de fantasía bldo Por un lado, Cristian tenía muchísima razón, hemos estado noches enteras pajeandonos mientras fantaseabamos con estar con una mujer así, los dos, un trío. No quería serle infiel a Lucia, pero tampoco podía desperdiciar esta oportunidad C: Dale... Te juro que no le cuento a Lu Y: ... C: Vamos, dale Por inercia y por el apuro, seguí a Cristian hasta la puerta principal. Estábamos los dos desnudos y hasta hace un rato nos estábamos pajeando. Los dos seguíamos con las vergas muy duras, aunque la de él resaltaba mucho más. Nos paramos frente a la puerta. Suena el timbre otra vez C: Voy a abrir... Y: En que me metiste... Cristian se acerca a la puerta para abrirla, yo seguía teniendo mis dudas pero realmente estaba muy caliente. Mi pene estaba duro, pero el miedo hacía que este más gomoso que erecto. Cristian por su lado, la tenía demasiado dura, hasta se notaba que si pudiera, su glande estaría mucho más fuera de su prepucio, mojado y bien lubricado. Cristian abre la puerta. Lud: Apa... Hola, no? Jaja C: Hola Ludmi, pasa Y: ... Ahí estaba ella, estaba vestida cómoda, como si viniera del gimnasio. Ludmila no podía sacar su vista de nuestras vergas. Entra y se acerca a nosotros Lud: Mmm... me gusta que me esperen así eh... C: No hay nadie más en la casa, y tampoco va a llegar nadie, así que tenemos todo el tiempo que queramos Ludmila me mira de arriba hacia abajo, luego, fijamente mira mis ojos Lud: Tranquilo... tu novia no se va a enterar de nada, si? Y: ... Lud: Además, ayer cuando fuiste al almacén noté que me mirabas mucho Y: Bueno... sólo que... C: Pasa que Eze tampoco se puede resistir a una belleza como vos Lud: Ah no? Se nota bastante Su voz, como estaba vestida, esas miradas que sólo podían seducir, me estaban atrapando en algo que sabía que no iba a ser capaz de evitar. Ella clava su mirada en mi pito, el cual ya estaba muy duro. Tenía que tomar valor Y: Ay Cristian, en que me metiste Dios Lud: Ustedes tranquilos, hace rato que no me garchan, y hace rato que ando con ganas de dos a la vez... (mira la verga de Cristian) aunque esa cuenta como dos... jaja C: Viste que era real? Ludmila se acerca y empieza a acariciar la verga de Cristian Lud: Ufff está durísima Dios... Ludmila se arrodilla al frente de los dos, con toda su ropa puesta y con su carita, se lleva la verga de Cristian a la boca Lud: Mmm... C: Uy lpm... sos buenísima... Ludmila empieza a chupar, se notaba que lo hacia demasiado bien, su experiencia hacía que Cristian no pueda ni creerlo C: Como la comes hija de puta... Lud: Glogloglo... Ella se saca la verga de la boca y empieza a oler los huevos de Cristian Lud: Uf... ese olor a verga me está matando?... C: Perdón, no hice tiempo a bañarm- Lud: Sh... No me conocen aún, tengo algunos fetiches medios "raros" jaja... Mmm C: Entonces oleme toda la verga puta Ludmila empieza a masturbarse por encima de su calza, ya se notaba que estaba muy mojada. Empieza a gemir despacio, se la notaba muy diferente a como la conocí en el almacén. En el sexo parecía una puta enferma, creo que eso me estaba gustando. Ludmila se aleja de Cristian para ponerse al frente mío Lud: Voy también tenes olor en tu pitito? Y: ... Lud: Me vas a dejar olerte tus huevos?... los necesito... Luego de eso se acerca a mi agarrando mi culo, todo para evitar que no me aleje ni un poco. Metió completamente su cara en mi entrepierna y empecé a sentir su nariz, oliendo cada rincón de mi pene y huevos, especialmente entre mi pierna y mi pito, donde más se guarda el olor. Lud: Ahh... ahora quiero esto... Sin avisar se metió cada centímetro de mi pene en su boca. Estaba como poseída, parecía que realmente hace mucho que no cogía, hasta podría pensarse que hace mucho que no chupaba una pija. Lud: Glugluglu... Y: Ay dioos C: Viste lo que chupa la trola esta? Ludmila se la saca toda de la boca Lud: Ah... ahora seguís pensando en tu noviecita?... Y: ... Lud: Mira Cris, esta si que me va a entrar entera Ludmila mete toda mi verga en su boca, era increíble ver como todo mi pito desaparecía, como sus labios tocaban y mojaban mis bolas con toda su saliva. Ludmila se la saca entera de la boca C: Uhhh dios Lud: Ah... uf... bueno, eso fue fácil... con la tuya Cris... Sí que no voy a poder Y: Es muy chica mi pija? Lud: Cuanto te mide? Se ve chica, pero quiero saber medidas jaja C: Le mide 12cm nomas Lud: 12cm nomas??? Ay, y así tiene novia? Y vos con esa verga andas soltero? (Empieza a masturbar a Cristian) C: Uy si... por ahora Ludmila me mira Lud: Y sí... tu pito es chico ah, perdón que te lo diga asi Y: Nono, está bien, soy consciente de eso Me sentía muy extraño, realmente no estaba seguro de si quería estar ahí, estaba siéndole infiel a Lucia, aunque probablemente tenía varias razones para hacerlo, ella realmente nunca hizo nada. No sabía que hacer, una parte de mi no sabía que estaba pasando, de la nada Ludmila estaba en la casa, queriendo ser la puta de Cristian... Y bueno... coger conmigo también sólo para cumplir su fantasía de un trío, aunque no diera la talla con mi pene. Pero otra parte de mi quería irse y evitar completamente está situa

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EELNEGROCONTADORLv1· hace 878 dRelatos

Fantasía y cuernos 4

Parte 4 La dejo que se adelante unos paso y la sigo para ver dónde entra y si Daniel está solo veo que entra en un patio en penumbras o sea entraba por el patio a el depto y la ventana da a la calle que a esa hora tipo 23.30 andaba poca gente, picos autos pasaba. Yo a esa altura por intuición me pongo contra la pared al lado de la ventana para saber si era ahí donde entro Pao y si ese lugar era la pieza o que ambiente era, para mí suerte era el lugar y al parecer era un depto de un solo ambiente o sea que la cama de 2 plaza a tras luz de la cortina se vea que estaba contra la ventana que da a la calle, la sensación de morbo y calentura era demasiada, con contarles que mí boxer se sentía húmedo y el cierre del jeans me explotaba de mí erección. Presto atención afino mí oreja y escucho los besos de saludos las primera charlas de ellos asta que Daniel le dice a Pao te molesta la luz la apagó entra penumbra de afuera y queda más piola, Pao le responde si dale me gusta más. Se apaga la luz y escucho que la respiración de ambos se siente más nítida, más elocuente. Segundo después Daniel dice claramente mmm Pao no veía la hora que me agarres y acaricies la pija, Pao le responde sacate el pantalón que la sensación mía y tuya va a ser distinta, siento caer el pantalón porque la evilla golpea el piso. Ahí Pao donde guauu es más larga papi que lo que vi en fotos, eso todo no me entra en mi conchita, Daniel le responde Pao cómo estás empapada sola se va a perder en tu concha jejeje ....... Segira .............

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CcuteartistLv1· hace 878 dRelatos

madre de seguidor sale a follar 🥵

el otro dia un seguidor me comento que tenia una historia sobre su madre que queria compartir: "Técnicamente no fue un engaño pero me cayo muy mal lo que encontré, te cuento. esto fue en el 2020, mi padre había fallecido por ese virus que ya sabemos. Mi madre (39) trabajaba para un banco de la ciudad y hacia el típico home office, yo tambien cursaba el ultimo año de secundaria desde la compu. Pasó lo de mi padre y lo despedimos un domingo, a mi madre le dieron la semana libre y nos la pasamos entre callados y tratando de ponernos de buen humor con peliculas o con la play (mi madre tambien juega un poco a los shooters pero muy basico) esa semana nos hicimos a la idea de nuestra nueva vida pero obvio todavia no estabamos al 100% recuperados del shock pero ese viernes paso algo yo como siempre me levante a las 9am y entre sueños escuche que el auto de mi madre arrancaba, pense que iba a comprar algo, asi que me fui a desayunar y a prender la tele al rato me llega un mensaje "hijo me llamaron de la oficina para buscar unos documentos, vuelvo a la tarde como siempre pedite algo para comer si querés" yo seguí mi dia normal a eso de las 4pm llego mi vieja, no estaba vestida como para ir a la oficina pero si estaba arreglada, maquillada. tenia una blusa blanca con pantalones beige sociales, y tacones, se veía linda como antes del encierro el fin de semana paso como si nada y ese lunes volvió a salir al trabajo, y luego el miércoles, y luego el viernes, pero ese día no llego a las 4pm a partir de las 7pm le empece a mandar mensajes, le llame, estaba preocupado los mensajes llegaban pero no los veía, su ultima conexión era a las 1pm ya eran mas de las 2 de la mañana y no sabia que hacer estaba por salir corriendo a buscarla ya estaba por llamar a mis tíos para ver que hacer cuando escucho que llega un auto extraño. salí corriendo a recibirla "¡donde estabas loca ya iba a llamar a la policía! ¿estas bien? ¿ te paso algo?" "no no, estoy bien hijo... me quede con unas amigas y se nos hizo tarde eso es todo... voy a dormir estoy exhausta.." estaba totalmente borracha. al día siguiente me desperté temprano, y decidí ver que había pasado encendí la compu y entre a su cuenta de google, sabia que ella nunca desactiva los datos ni sabe nada del seguimiento automático de las cuentas. entre a maps y busque donde había estado la noche del viernes. me sorprendí cuando la ubicación decía que había estado en dos lugares... ¡a casi 9km de su trabajo! nunca había llegado a la oficina todo el día se la paso en un edificio de departamentos y a las 9pm se fue a una casa a unas cuadras. un poco agitado comencé a buscar en los días que supuestamente había ido a la oficina y en la ultima semana aparecía esa dirección y algunas otras, ninguna en la oficina de verdad. así llegue hasta ese primer viernes en el que la habían "llamado" del laburo. y casi temblando vi que efectivamente la primera vez había ido a ese mismo edificio de departamentos. quise pensar que quizás estaba haciendo home office desde la casa de alguna amiga, y quizás si se presentaba a trabajar, después de todo solo le habían dado una semana. así que fui a su habitación a buscar su bolso, ya eran las 10am y mi madre dormía profundamente encontré el bolso y me lo lleve a mi pieza comence a buscar y tuve que sentarme de golpe cuando encontre esto: (es la pastilla del dia despues) no había duda, mi madre había pasado al menos la noche anterior del viernes cogiendo con algún tipo y dejo que le acabaran adentro y sin condón. y caí en cuenta que había estado yendo a ese depto y a los otros lugares para que se la cogieran. asi fue que decidi revisar su celular, conozco su contraseña pero nunca se me hubiera ocurrido espiarla, despues de todo solo tiene selfies y fotos random que le saca a cosas.... o al menos eso pensaba entre en su galeria y ahi habia mas de 30 fotos y algunos videos con la fecha de la noche anterior allí se veía a un hombre de unos 30 años, que sostenía el celular, mi madre a su lado bebiendo, y alrededor varios hombres y mujeres en una especie de juntada en la sala, reconoci a un par de su trabajo, todos rondaban los 30's fotos de ellos riendo seguí bajando... selfies en grupo, mi madre sosteniendo la camara continue bajando... ellos bailando al final llegue a donde no queria llegar... mi madre y el tipo besandose el grupo con menos ropa mi madre en brasier, tanga y portaligas ella chupandole la pija estaba sudando de nervios pero me anime a abrir el video de al lado: la cabeza de mi madre subía y bajaba sobre la cintura del tipo, el se reía "dale chupa bien putita" "mmhhm...aaagggh" su garganta sonaba cuando se metia el pene hasta el fondo fotos de ella y una de sus compañeras del trabajo besandose las dos sonriendo a la camara quitandose sus brasiers hasta que tuve que cerrar los ojos antes de animarme a seguir viendo ahi estaban las fotos de mi madre en cuatro mientras el tipo se la cogia por detras y por delante ella se comia la verga de otro de los asistentes varias fotos del trio ella en cuatrio ella montando y chupando y un video donde uno de los hombres filmaba todo el lugar era una sala, alli en los sillones y la alfombra estaban todos cogiendo, en parejas y trios, intercambiandose hasta que llego al sillon donde tenian a mi madre el tipo estaba acostado, encima mi madre montandolo, y encima de ella el otro tipo penetrandola por el culo ella se retorcia entre los dos, gemia y ellos la manoseaban y la cacheteaban no pude ver más seguí buscando a ver si había fotos de los primeros días encontre varias pero solo cogiendo en pareja con el tipo del trabajo y otras fotos de ella desnuda con completos desconocidos para mi regrese corriendo a su habitacion y deje todo como estaba ella recien se desperto al medio dia, nos saludamos, preparo algo para comer y seguimos la vida como si nada durante todo el encierro note que desaparecía varias veces a la semana y los viernes y sabados me decia que iba a ir a visitar a sus "amigas" para charlar y no sentirse tan sola. yo no la juzgo porque tecnicamente no es una infidelidad, pero no habian pasado ni 5 días y ella ya estaba abriendole las piernas a otro. nunca se lo dije y creo que nunca lo hare, solo lo puedo contar en lugares como estos donde nadie me conoce porque tampoco quiero que algun conocido se entere y al vea mal, ella es una mujer respetable actualmente ya no se si lo sigue haciendo, solo se que tuvo un novio por unos meses el año pasado pero no quise saber mas. ahora vivo solo por la universidad y no se si siga con sus "reuniones" o si lo hace en la casa, o si llega a dormir a la casa. me saque un peso de encima, por fa no digas mi usuario." dejen puntos por el seguidor que se animo a contar, si quieres contarme algo tu secreto esta a salvo y si tu historia esta buena la publico (todas las imagenes son ilustraciones)

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EEziobrosini201Lv1· hace 878 dRelatos

La madre de Pedro y el bully 14

-Me están llamando…debo…debo…Aajj Marcelo seguía taladrando el orto de la mujer que tenía dificultad en hablar. -Noo…Mmmm…Debo…Aajj… -Tu debes? -Yo debo…debo… -Tu debes que cosa perra? Marcelo aumenta la fuerza de sus golpes. -Ah, ah, ah, Dios mío, ah, ah -Tu debes que cosa? -Mi hijo…mi Jonás…debo…Aaaajj…Debo… -Jajaja, debes que cosa puta? No te entiendo. -DEBO RECOJER A MI HIJO!... A JONAS…Él…Él me está esperando…Mmmm Teresa apenas logra a articular palabras y apenas puede terminar una frase con sentido, el placer es demasiado pero todavía trataba de luchar contra su lujuria para cumplir su deber de madre. -Por favor….Ah, ah, ah, déjame, déjame… -Puedes irte cuando tu quieras linda. El bully le estaba dando la elección a ella pero seguía penetrándole el culo sin piedad. Teresa podía tratar de moverse o de hacer un cualquier gesto para pararlo pero no lo hacía. Repetía y repetía que tenía que parar, que tenía que hacer su deber y recoger a su amado hijo pero no lo hacía. BRRRR Otra vez el celular suena pero ella sigue recibiendo las embestidas de Marcelo. -Te…Aaaj, ah, ah…Te odio. -Jajaja. Me odias? -S…sssiiiiii -Y amas a tu hijo? A tu familia? -Siiiiiiiii -Entonces porque estas todavía aquí? -Ah, ah, ah, ah, ah -Tu me odias y a ellos los amas pero entonces porque mierda estas aquí? -No…Ah, ah, ah, ah…no se! -Si, lo sabes. La mente de Teresa comienza a nublarse de nuevo mientras el sonido del celular parecía volverse más bajo cada segundo. -Dime puta, que tendrías que hacer ahora? -Yo…debo…recoger a mi hijo, mi Jonás. -Si, eso es lo que debes hacer pero…es lo que quieres hacer? -…Ah, ah, ah, ah, ah -Responde puta! -NOOOO! -Que cosa no? -No, no, no. No quiero, ah, ah, ah, ah, ah -Que cosa no quieres? -Mmmm…No quiero recoger a mi hijo. -Jajaja, y que cosa quieres? -Quiero…quiero… -Dímelo ahora o me levanto y me voy. -Quiero…Ah, ah, ah, ah, ah…QUIERO TU VERGAAAA!!! Dicho eso Teresa explotó en un magnífico orgasmo que la hizo temblar todo su cuerpo, asta su alma. Terminado el orgasmo el bully le levantó la cabeza tirándole el pelo y la besó en esa misma posición. Ella no entendía nada en ese momento pero lo mismo recambió ese beso. Su cabeza después, calló sobre la almohada donde la última cosa que logró ver fueron las plumas que eran primero lo que llenaban la almohada de su esposo. “Si, así me siento” fue el último pensamiento de Teresa primero de cerrar los ojos. TRIIIIIIIN. Era el timbre de la casa que sonaba que levantó a la bella durmiente. Esta todavía en su cuarto, sobre su cama, desnuda, con el trasero al aire. Tardó un segundo en darse cuenta de lo que pasaba. -NO, NO, NO, NO! Repetía Teresa desesperada, se había dormido, se había olvidado de … de todo porque … La vergüenza, el miedo y la culpa eran tan fuertes que la madre de Pedro no osaba terminar sus pensamientos. Lo que sabía era que tenía que ser rápida, más rápida de lo que siempre fue. Prueba a pararse pero justo en ese momento las consecuencias se hacen vivas. Teresa estaba destruida; físicamente y mentalmente. El dolor de su trasero le hacía difícil moverse y para empeorar las cosas escuchó el ruido de la ducha en su baño. El bully todavía estaba ahí. Dio una rápida mirada a su celular: 6 llamadas perdidas 3 mensajes Eso empeoró su ansia de ese momento. No sabía cómo podía salvarse de esa. Sus piernas eran débiles, temblaban como si caminara por primera vez, su trasero ardía y tenía que esforzarse mucho para lograr agarrar su bata y ponérsela. Empujó la puerta del baño que no estaba cerrada para ver la figura de Marcelo que tranquilo se hacía la ducha. -Dios mío, que estas haciendo? Están tocando a la puerta! El la mira y sigue duchándose. -Tienes que irte…te lo ruego. -Relájate linda. Apenas termino me voy. -Pero…Apúrate ok? Teresa se va lanzándole un ultimo vistazo al miembro de Marcelo. Bajar las escaleras recogiendo las pruebas que la incriminaban fue difícil pero lo hizo lo más rápido posible. Teresa estaba delante de la puerta y aprovechó un rato para ajustar su apariencia como si pudiera hacer alguna diferencia. Su mano temblaba agarrando la manilla y su cabeza pensaba a algo que decir para salvarse. Continúa…

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Ss3riousLv1· hace 878 dRelatos

Flor de descubrimiento (Parte 5)

Aquí les dejo la 5ta parte de esta historia  Para los que se perdieron la 4ta pueden verla acá  Nadia comenzaba el ritual, había acomodado todo minuciosamente y mientras el vídeo corría en la pantalla, llevaba su mano debajo del acolchado que para desgracia de este espectador lo que ocurría quedaba fuera de su vista. La tenue luz del velador iluminaba su rostro dónde podía ver sus blancos dientes morder sus carnosos labios mientras sus ojos intercalaban entre la pantalla del celular y la oscuridad de sus párpados. Solo me quedaba sospechar lo que ocurría debajo, por los movimientos que su codo dictaba debía imaginar lo que ocurría bajo sabanas entre sus largos dedos y todo su sexo. La elevación de mí boxer daba aviso de la química que ocuria dentro, el sexo que hace rato había tenido no lograba apaciguar lo que sentía en ese momento. El celular de Nadia se desliza por el estampado acolchado y ahora podía captarlo con la cámara, el zoom daba razón a mis conjeturas, el vídeo que corría era el que horas antes se había filmado en esa habitación, que nos tenía a Flor y a mí como actores principales. El espectáculo meticulosamente montado para ella estaba dando resultado, mientras ella miraba mí video teniendo sexo yo veía el de ella dándose auto satisfacción, los ratones hicieron detonar mí miembro que no tenía tregua, me quité la ropa interior y comencé a acariciarme. Tal vez lo que sucedería a continuación sería un error, pero necesitaba saber, lucrar con el hecho que la tenía bajo vigilancia para ver su respuesta, así que dejé la cámara un momento y entré a su perfil de instagram, no era sorpresa la cantidad de seguidores, la mina era un fuego y en todas las imágenes se podía ver su piel, para mi suerte su perfil era público. Fui a su última historia donde podía verse recién levantada con una tanga roja algo abierta de piernas dando los buenos días a sus seguidores. Solo tuve que comentar un emoji de un fueguito para obtener respuesta inmediata. El mensaje no tardó en llegar Nadia- ¿Y ese fueguito? ¿Pensás hacer un asado?  (el juego de hacerse la dificil no le servía conmigo ya que podía verla). Nico- Para hacer un asado se necesita más carne. (con esa sola indirecta estaba bien, no quería comprometerme en nada que quede registrado). Nadia- Pero nene que vas a saber, acá hay carne como para 4 personas. Nico- Encima vos sabes que comí asado hace poco y estoy bastante lleno. (en ese momento Nadia corta con las analogías de cualquier tipo) Nadia- ¿Epa otra vez con Flor? Me tenés que contar. La hija de puta se hace la sorprendida mientras tenía los dedos húmedos de masturbarse con el video.  Nico- Cuando quieras te cuento Nadia- Venite ahora y me contás. La muy zorra sin tapujos me estaba invitando a su casa a las once de la noche, realmente quería dejar todo e ir, tenía unas ganas inmensas de poseer a Nadia, queria ver como era en el sexo, si su personalidad dominante era solo en el cotidiano o afectaba su vida sexual, obviamente tenia mas experiencia que Flor y yo queria comprobarlo en carne propia, pero de hacerlo corria el riesgo del total bochorno, el fogoso día me habia dejado satisfecho, la erección que jugaba en mi pantalon no era para enfrentar a una piba como Nadia, que no se conformaria con menos de lo que recibió su amiga Nico- Ahora me tiro a descansar pero mañana cuando te levantas me avisas, paso y te cuento. Nadia- Me dejas con la intriga. Nico- La intriga va a valer la pena acordate. Pude ver como entraba un mensaje de Flor preguntando como estaba (parecía que había adivinado que hablábamos de ella). Flor- ¿Qué haces ? (con un emoji de dos manos chocando los índices) Nico- Terminado de bañar, en la cama revisando algunos mensajes y de pronto apareciste. Flor- Yo pensando un poquito en vos, no se que me hiciste pero estoy así desde hoy a la tarde. No la culpaba, si no fuese por la seguidillas de eventos que ocurrieron en el medio estaría igual, pensando en ella que realmente me traía loco, las buenas actitudes que tenía conmigo, su inocencia, la forma que me trataba y la manera en la que encajamos tanto en los besos, las caricias y lo sexual era sublime. Nico- Yo también estoy pensando un poquito en vos, no se si en lo mismo pero estoy pensando en vos. Flor- ¡Nabo! de verdad te digo, pensé bastante y creo que estoy un poquitito enganchada. Nico- Yo estoy igual princesa me tenes un poquito loco vos. Flor- ahora que me dejas mas tranquila contame en qué estabas pensando.. Nico- En algunas cositas que pasaron hoy y algunas que van a pasar cuando te vuelva a ver. Flor- Me interesa saber lo que me va a pasar cuando nos veamos. Nico- Quiero que sea sorpresa y para que te adelante algo me lo tenes que pedir bien. Flor- Por faaa (En un audio de voz beboteandome). Como me calentaba su voz ingenua y suave, quería tenerla conmigo. Nico- Me dijiste que no tenías con quien ir a la casa de Funes. Flor- mmmm dejame ver…. creo que pasado mañana podemos estar solos, ¿podes? Nico- para vos siempre puedo, mañana quedamos para ver cómo hacemos ¿te parece? Flor- Mañana te escribo cuando salgo de la Facu y quedamos. En ese momento me puse en plan para el día siguiente, si Nadia estaba tan caliente como parecía me iba a avisar para que vaya, vacíe el celu de cosas innecesarias ya que quería hacer una copia del vídeo de Flor antes de borrarlo. Daban las 9 y terminaba de desayunar cuando el celular da el aviso que esperaba, era Nadia diciéndome que estaba ansiosa por escuchar mí historia, envió un mensaje a Flor para ver cómo estaba y no cruzarme accidentalmente en el departamento, para mí suerte se estaba preparando para ir a la facultad. Llegué al departamento saludé a Nadia con un beso en la mejilla rozando los labios, coloqué el celular debajo del casco cuidadosamente mientras copiaba el vídeo, me saqué la campera que traía puesta quedando en remera y joggins mientras de piernas abiertas me abria lugar en el sillón del living, Nadia se sentó frente a mí en la silla, el negro remeron de los Rollings la cubría hasta sus nalgas, miré el hueco donde antes estaba la cámara y empecé la farsa de mí relato (porque ambos sabíamos que estábamos para otra cosa), comencé a describirlo tal cual el vídeo con el desnudo de Flor mientras Nadia sin ningún tipo de inhibición abría las piernas dejando ver su roja tanga mientras con una mano se tocaba un pezón… ya no había vergüenza en ella y el mensaje era directo, esto iba a suceder, la pregunta era ¿cómo y cuándo?. mí miembro empezaba a surgir entre mí pantalón lo cual comienza a notarse, pero en ese momento (al igual que ella) ya carecía de vergüenza alguna, no me molestaba en esconderlo. Ella agachando la mirada y abriendo la boca con un suspiro lo mira. Nadia- En el sexo que tuviste con Flor siempre faltó algo. Nico- ¿Qué faltó? (Le digo desconcertado). Nadia- Mira que te muestro, esto faltó. Se levantó de la silla, lentamente se acercó y comenzó a bajarme los pantalones dejándolos caer sobre mis pies, colocó en su boca mi miembro que aun estaba dentro de la ropa interior y solo cuando la tela estaba completamente húmeda y mi verga erecta la liberó, se detuvo a observarla mientras yo deslizaba mí pantalón dejando mí parte inferior completamente desnuda, cuando terminó de examinarlo metió solo la punta en su boca, haciendo una fuerte succión y dejando todo el tronco fuera de semejante goce, intenté adentrar más mí miembro en su boca pero me detuvo, a modo de castigo solo siguió por mis 2 testículos, lamiendo y engullendo cada uno de ellos, dejando todo el tallo de mi miembro sin tocar… la brujería que había hecho estaba dando resultado ya que ahora solo deseaba tenerlo entero dentro de su boca. Ella lentamente se levantó pasando el perfumado pelo frente a mí cara, recorrió el vacío living guiándome hacía al dormitorio principal, mí dura verga me indicaba el camino hacia el cuarto más grande, un lugar desconocido para mi hasta el momento. Al descubrirlo pude ver en medio una enorme cama frente a un gran espejo y un tocador, a diferencia del otro este estaba alfombrado y una pequeña vela aromática impregnaba el aire con aroma a coco. Se colocó en la cama frente al espejo y pasando sus manos bajo el remeron deja caer su tanga al piso lentamente para luego sentarse en la cama abriendo generosamente sus piernas, sus palmas apoyadas sobre la colchon, su inclinación hacia atras, el pliegue de la larga remera tapaba su entrepierna dejando ver una leve sombra de lo que había debajo, con un movimiento de sus ojos me señala el camino, voy relamiendo mis labios quedando de rodillas frente a la cama y escondí mí rostro debajo de su remera para empezar a propinarle sexo oral, podía saborear sus depilados labios vaginales a la perfección, su humedad se mezclaba con mi saliva y su jadeo empieza a cortar el silencio de la habitación, siento una presión en mi nuca, era su mano empujandome contra su sexo, usaba sus piernas para apretar fuertemente mi espalda, me atrapaba en sus muslos mientras comenzaba a recostarse en la cama, fue cuando pude ver bien su conchita depilada con tatuaje pequeño “carpe diem” (disfruta el momento).  Lo que en principio eran lamidas se fueron transformando en un exaltado choque de mi cara contra su entrepierna que cada vez se hacia mas fuerte por la presión que sus piernas ejercian sobre mi nuca, mientras ella hallaba el extasis que brotaba en cada suspiro yo me encontraba atrapado, sometido y asfixiado contra su sexo, no podía liberarme (al menos no suavemente), solo al pasar del tiempo sentí que la presión de esas largas piernas bronceadas era menor y podia reincorporarme, respirando profundamente con mi cara completamente mojada hasta mi flequillo, mi visual era el tatuaje de “carpe diem” en su sexo, la boca estampada en su remera sacandome la lengua y su cara socarrona sonriendo desde arriba que me ordenaba que me quite la remera, mientras ella ya parada a mi lado se quitaba la suya. Pude ver a Nadia completamente desnuda (no se si existe la Barbie hawaiana pero si existiera debería tener esa forma), sus pechos caen frente a mí, sus duros pezones en la punta de su pequeño pecho que cabía perfectamente en una mano, desde abajo arrodillado pude ver la sonrisa de Nadia que acechaba como un niño que iba a hacer una travesura. Nadia- Acostate en la cama (ella no pedía, ordenaba y mi cuerpo obedecía como si me lo hubiera hackeado). Se sentó poco a poco sobre mi miembro completamente estallado en venas que con su mano ayudaba a introducirlo, poco a poco logró enterrarlo todo en su vagina y al liberar su mano agarró mis 2 huevos fuertemente como si quisiera llevar el ritmo de la cabalgada que comenzaba a darme, podía sentir el peso de cada una de sus manos, la que estaba en mi pantorrilla sostenía todo su peso y la otra ejercía una presión casi masoquista sobre mi testículos, con sus rodillas dobladas y su arqueo de espalda que mostraba la parte baja de su mentón, los pechos se movían con un leve vaivén y su abdomen plano terminaba con la frase “disfruta el momento” mientras veía a mi amigo disfrutandolo, entrando y saliendo de su bien dilatada conchita, las venas de mi miembro entero recorriendo la entrada de su sexo, la imagen que el espejo me regalaba era la de sus mechas sueltas y su hermoso culo rebotando sobre mi miembro, coordinamos las exhalaciones que remueven el olor a vela aromática del aire, ambos estabamos por acabar, estaba muy cerca de hacerlo cuando ella deja su posición y me mira presionando fuertemente mis testículos. Nadia- ¿Qué haces? ¿Querés acabar? no tenés permiso de acabar vos. (mientras quitaba su concha de mi chorreante miembro). Se acostó a mi lado mientras con una mano me masturbaba y la otra sobaba mis huevos. Nadia- ahora si podes acabar (jalando enteramente mi miembro hacia atrás y apretando fuertemente mis testículos) El chorro de semen se elevó y cayó impactando en mi pecho la fuerza realizada me obliga a cerrar los ojos mientras mí miembro sigue dilapidando

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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JJonathanferroLv1· hace 1133 dRelatos

Michelle, jarocha sexi

Una última parada antes de irme de veracruz fue pasar a ver a Michelle, una morena maciza, que fue mi crush durante algunos años, ella ya casada, con un esposo que es un patán, que se siente superior y que la última vez me cogi a su esposa casi casi en sus narices, volvimos a salir, esta vez fuimos 5, Michelle y su esposo, mi mejor amigo y su novia y pues yo solo, mi novia ya esta en monterrey, el se burlaba de mi por estar solo, cada vez se ponía más ebrio y más insoportable, incomodado a todos, yo solo me reía, mi amigo se dio cuenta de que algo pasaba entre Michelle y yo, ya que en más de una ocasión nos descubrió las miradas que nos echábamos, solo me mando un mensaje diciendo que era un cabron, pero que el tipo se lo tenía merecido, que no diría nada, el tipo ya de plano estaba tan ebrio que vomito dos veces, mi amigo y su novia decidieron irse y no los culpo, Michelle me pidió si los podía llevar a su casa, lleve la camioneta, para no batallar lo pusimos en la cajuela, así si volvía a vomitar no manchaba los asientos, el tipo iba inconsciente. M: se volvió un alcohólico, pero lo peor es que a las 5 cervezas ya anda mal. J: sin ofender, pero me dio lastima. M: dimelo a mi, ya solo toma, ni me toca, ya llevamos algunos años de casados 2 años y aun no puedo quedar embarazada, yo soy fértil, pero la culpa es de el. J: pues si que tienes un problema, y tu quieres ser madre? M: si, pero nomas no se puede, aparte tenemos poco sexo, de la última vez que viniste y que fui infiel, solo hemos tenido sexo 2 veces y si me molesta, porque para ver culos si se le para, pero al tener a este mujeron al lado no. J: pues si que es un pendejo. M: ya lo se, pero no hablemos de él, esta tan ebrio que de seguro ya se quedó dormido y mañana no recordara nada, y sabes que? Quiero aprovechar esta oportunidad. J: y como la quieres aprovechar? M: contigo, en la cena dijiste que cambiarías de trabajo y que no sabes cuando volverás a venir. J: eso es cierto. M: pues vamos a mi casa, dejamos a este pendejo en el sillón y nosotros nos vamos al cuarto. J: vale. Llegamos a la casa, a como pude lo baje y lo lleve al sillón, la verdad el tipo daba pena, la camisa vomitada y oliendo a mierda que tira pa atrás, de me había bajado la calentura, pero nomas llegar al cuarto y besarme con Michelle me volvió a llegar, besaba con una desesperación, se ve que hace mucho que no tenía nada de acción y quería sacar toda esa pasión acumulada. M: quiero más de esto. Lo dijo agarrándome mi verga por sobre el pantalón. Se arrodillo y me la saco para empezar a comersela, se metía solo la cabeza y un poco más de la mitad, saboreaba muy bien mi verga. M: sabes? Solo he visto dos verga en mi vida y la tuya me gusta. Y volvió a comersela, trataba de llegar hasta lo más profundo, le daban pequeñas arcadas, pero seguía adelante. M: y si ahora me chupas tu? Ella se acostó en la cama y se quito toda la ropa, yo me puse de rodillas y me fui a comerle la vagina, algo que en realidad me gusta, por lo que me comentó era la primera vez que alguien le hacía eso y parecía disfrutarlo mucho, entregada a más no poder, logre hacer que se viniera, usando la boca y los dedos. M: ahora si metemela, pero hazlo sin condon y vente dentro de mi, quiero toda tu lechita dentro de mi. No la iba a decepcionar, me puse en medio de ella y se la metí de una, estaba tan mojada que entró muy fácil, ella lanzó un grito y supe que se volvió a correr. M: que rico se siente así, me encanta. Seguí con un fuerte mete saca, la quería llenar de leche, pero primero quería disfrutar de ese tremendo cuerpo, mientras se la metía baje mi boca y comencé a chuparle las tetas, algo que la empezó a volver loca. M: así, así, sigue papi, que rico se siente tu vergota. Pasaron 20 minutos, ella no quiso cambiar de posición, así así seguimos así, cuando le dije que ya me venía. M: si papi, tirame tu lechita dentro de mi y déjame embarazada por favor, quiero tener un hijo tuyo papi, échame la leche adentro. Deje salir todo dentro de ella. M: iré a monterrey, solo para asegurarme de estar embarazada y si no lo estoy, pues volver a intentarlo.  Mi telegram es Jonathanferro por si gustan mandar mensaje. Se agradece si dejan puntos y comentan el post.

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RRosistaLv1· hace 1592 dRelatos

Mi cuñada y mi suegra, las más putitas sin dudas.

Luego de aquella primera vez con Maria, cuando mi novia mandó el mensaje de "Ya estoy entrando al barrio", nos levantamos con mi cuñada, nos vestimos entre algunos besos y manoseadas mas; y pasamos al living para disimular que habíamos estado así las últimas 3/4 horas, ella haciendo cosas de su emprendimiento y yo cebando mates con la yerba ya pidiendo un cambio urgente. Desde entonces, las sesiones con mi Cuñada se volvieron recurrentes. Cuando comencé el cuatrimestre de la facultad, los días que no trabajaba salía de cursar e iba directo a casa de mi novia, con la excusa de querer dormir con ella. Siempre me esperaba mi cuñadita. Cuando llegaba, ella me esperaba directamente en tanga y remera, la saludaba comiendole esa boca hermosa y apretandola contra la mesada de la cocina; antes de pasar a bañarme, a veces, ella entraba conmigo y hacíamos una linda previa antes de pasar a su cama y sacarnos las ganas acumuladas. Una particularmente buena fue el día previo a su cumpleaños. Uno de los mejores días de mi vida. Cuando abrió la puerta, la vi con un conjunto nuevo, rosa, con un corpiño que le levantaba bien esas tetas perfectas y una tanga hilo que dejaba apreciar ese culo como si no llevara nada puesto. No atine ni a saludarla antes de que ella se me abalanzara comiéndome la boca, mis manos, luego de cerrae la puertas por detrás mío, instantáneamente recorrieron su cintura hasta bajar a ese hermoso culito que tiene mi nueva putita, luego de un rato, decidí levantarla y llevarla hasta la pieza mientras me comía el cuello. Ni bien llegamos a la pieza, ella se baja de mi, y comienza a bajarme el pantalón, al ver mi bulto ya erecto a través del boxer comienza a besarlo por encima. Ya yendo más al grano, me baja el boxer provocando q mi pija le golpeara la cara a mi querida cuñada, de a poco comienza a masturbarme, y pasar su lengua a lo largo de mi verga, desde la base a la cabeza antes de llevársela a la boca, haciéndome sentir esos labios hermosos, masajeando mi verga con su lengua despacio, antes de pasar a mover su cabeza de atrás para adelante, sin llegar a metersela entera, hasta que la agarro de la nuca y se la meto hasta que su pera choque con mis huevos. -Como te gusta chuparla hija de puta! Le digo, sosteniendola con mi verga hasta la garganta  -Meh ecagta. Balbuceaba Maria sin sacarse la verga de la boca Comienzo una vez más a cogerle esa boca hermosa. Era imposible no disfrutar esa vista su pelo colorado hecho un rodete en mi mano, sus ojos llorosos, su carita algo roja, su boquita atragantada de mi chota, un poco de esas hermosas tetas que se llegaban a ver pese al ángulo y una hermosa vista de ese orto con el hilo rosado. Esa imagen y la sensación hermosa que producía su boca encerrando mi verga ya me tenían al borde del orgasmo a las 5', por lo que la levanto del pelo antes de llegar a acabar. Mi cuñadita me besa con alma y vida mientras le empiezo a sacar el corpiño antes de tirarnos en la cama y empezar a bajar lentamente por su cuerpo, comenzando por su largo cuello besándola apasionadamente, al mismo tiempo que mi mano empieza a jugar con esa hermosa concha, llegó a sus pechos hermosos cuando mi mano llega a su clitoris, comenzando a rozarlo levemente mientras chupo sus pezones rosaditos y grandes, provocando gemidos más audibles de Maria.  -Aah, Aaah, necesito tu lengua, por favor, chupamela como vos sabes. Decía la muy trola con la respiración acelerada. Nuevamente comienzo a bajar besando su cuerpo hasta llegar a ese hermoso lugar, muevo el hilito q atravesaba esa concha y dejaba ver sus labios y comienzo a besarle esos hermosos labios que sobresalían de su hilo, al mismo tiempo rozaba suavemente su clitoris con la yema del dedo. Luego un buen escupitajo en su clitoris provocando un lindo suspiro de mi cuñadita, todo esto para preparar el momento que más esperaba ella, Paso a concentrarme en su clitoris, primero realizando movimientos envolventes con mi lengua para después pasar a raspar su clitoris con mi lengua a un ritmo medio, mientras ella me agarraba del pelo, gemia y disfrutaba de la mejor chupada de concha de su vida, incorporo 2 dedos mientras subo el ritmo de mi lengua. Comienza a arquearse y tensar sus piernas mientras cada vez se escuchan más sus gemidos -Aaah me quieaaaah me quiero sentaahhahh en tu cahhhra Nos damos vuelta, dejando a ella arriba de mi cara mientras yo seguía lamiendo ese monte venus a más no poder mientras la sostenía de sus caderas y ella empezaba a refregarse, ni 2 minutos pasaron de esa manera y la putita de mi cuñada me acabo en la boca, dejando salir el gemido más fuerte de la tarde y dejando caer sus jugos en mi boca. Aún mientras sostenía sus jugos en mi boca, ella se deja caer y me agarra de la cara para llevarme a su boca, una vez mas nos besamos apasionadamente, esta vez con todo su sabor en la boca. Mientras chapabamos, ella empezó a guiar mi pija a su concha. -La quiero toda, así, sin nada, dámelo todo, vos sabes que no pasa nada. -Toda te la voy a dar. Le dije empezando a empujar hacia dentro de ella. No puedo explicar lo bien que se sentía esa concha al desnudo. Los gemidos de puta, infaltable en los polvos con mi cuñada, el movimiento de sus tetas todo perfecto, pero todo puede mejorar. La pongo en 4, ahora si, le saco esa tanguita hilo que tan linda le quedaba, le beso una de sus nalgas antes de empezar a penetrarla, La sensación de mi verga entrando con total libertad, al desnudo, en la concha de mi cuñada que parecía succionarme hacia ella, el movimiento y el golpeteo de nuestros cuerpos cada vez mayor, los gemidos de mi cuñada que ya en este punto habrán sido audibles en toda la cuadra, hizo que nos embebieramos, completamente en lo nuestro, olvidándonos del entorno completamente. Estando cada vez más cerca del punto de ebullición, la tomó del cuello y acercó su torso a mi, con una mano ahorcandola y con acariciando sus hermosas tetas, con sus pezones completamente parados, cuando entre su sinfonía de sonidos escucho la palabra, Leche; la aprieto del cuello y le pregunto  -Que queres, putita?? -Ahh Leche, leche aah aah tu leche adentro aahh -Queres que te waskee toda, putita?? -Sii, todaaaaah, rellename entera, aah. Ante este innegable pedido no sólo aumento el ritmo sino que la mano que antes acariciaba sus tetas, ahora estaba masturbando ese hermoso clitoris, no pasó mucho tiempo hasta que los 2 estemos a punto; sus gemidos ya eran incontrolables, sus ojitos se daban vuelta del placer y todo su cuerpo era recorrido por un espasmo y ahí paso, mientras ella acaba y me apretaba el pene como si no hubiera un mañana con esa concha hermosa, yo la rellenaba sin importar nada. Fue entonces, cuando todo cambió de repente. (Para bien) En la exitacion del momento ninguno escucho la puerta de la pequeña casa abrirse. -Mariaaaa, veni para acá. Se escucho desde el living Mi cuñada seguía culo para arriba, con su vagina goteando mi leche y abre los ojos como 2 platos -Cuando mierda entro?? Susurraba arrastrando la voz, cuando comenzamos a escuchar sus pasos hacia la pieza.  -Acostate en la cama de Cami, dale. Ordena mi cuñada en pos de buscar algún tipo de defensa mientras ellas empezaba a acomodarse en su cama. Mi suegra entra a la habitación, por alguna razón con aires de victoria. -Buen día, que hacían?. Con tono de quien tiene las mejores cartas del truco -Nada, esta medio fresquito y no daba para estar en el living. Decía mi cuñada con mi leche en su concha todavía. -Asi? mira, en bolas se vinieron a acostar? Decía al tiempo que levantaba la tanguita de mi cuñada, dándome la espalda y dándome un perfecto plano de su culote hermoso en una calza que se traslucia muchísimo dejando apreciar mucho de esas nalgas y su tanguita blanca, provocando que mi verga comience a pararse como si no hubiera rellenado a mi cuñada hace 5 minutos. -No soy boluda pendejos. Al mismo tiempo que enunciaba esas palabras, nos destapó a ambos, a los dos completamente desnudos. -Yo, a Cami no le voy a decir una palabra, ni siquiera te voy a romper las bolas porque dejaste que te acabe adentro, pero yo quiero mi parte de esto. Mientras se acercaba a mi y agarraba mi chota cada vez más erecta. -mi buena parte de esto. Dijo dándome un beso en la puntita. -A la noche después que Cami se duerma veni al baño, preparate pendejo. Solto mi verga y dejo la habitación.  -Que mierda hacemos?? Dijo mi cuñada. -No va a quedar otra... dije con mi mejor cara de apenado... Luego del transcurso de un día terriblemente incomodo, en el que no podía dejar de recordar la concha de mi cuñada inundada de mi wasca e imaginar a mi suegra y su hermoso orto en la misma situación. mas tarde, mi novia se fue acostar, Después de acostarme un rato con ella para disimular un poco le digo "me voy un rato al baño", ya viéndola dormida. Cuando salgo de la pieza veo a mi suegra esperándome afuera del baño, con su calza negra más colada de lo de costumbre, dejando apreciar ese papo bien marcado, y una remera escotada y sueltita, obviamente, sin corpiño. -Dale, pasa pendejo. Me dice Erica A lo que yo la obedezco, abro la puerta, fiel a mi estilo, la dejo pasar a ella primero, mi suegra pasa tirándome su culo encima, haciendo que la apoye, apenas senti ese orto hermoso apretando mi verga, me solte, empecé a tomarla por la cintura y a comerle el cuello, mientras la hago pasar al baño y cierro la puerta detrás nuestro, apoyandola contra una de las paredes; mi suegrita empieza a manosear mi verga mientras yo meto mano por abajo de su calza y su tanga, era un tanga roja que recuerdo haber olfateado mientras me pajeaba en ese baño, ahora haciendo gemir a la puta de mi suegra con mis dedos. Ella se da vuelta y me tira contra la puerta, Erica se arrodilla y me saca el short y el boxer. Mi verga erecta queda frente a sus ojos mientras podía ver como se le hacía agua la boca -Hace mucho no veía una así. decía mientras se tocaba con una mano y la otra me masturababa con experiencia, antes de que pudiera decirle algo se trago mi verga de un saque, casi llegando al fondo. La sola idea de mi suegra chupandome la verga me había hecho delirar muchísimas noches mientras olía sus tangas, pero tenerla ahí, de cuclillas con mi verga en su boca, con su tanga asomándose atrás suyo, y esas hermosas nalgas que se movía mientras ella cabeceaba hacia mi, cada vez llenándose más la boca de mi verga, como movía su lengua, como su tragaba toda mi chota, los sonidos de su boca, su baba que cubría toda mi verga; no podía hacer más que disfrutar la perfecta chupada de pija que me estaba dando mi suegra. Antes de que acabara, mi suegra se sacó mi verga de la boca, se levantó y se dio vuelta mientras decía las palabras más gloriosas de la historia. -Cogeme, pendejo, mostrame que le haces a mis hijas con ese pijon, así, sin forro sin nada, toda quiero sentirla. Dijo mi suegra apoyándose en la pared del baño, en la misma pose que ya había tenido a 2 de sus hijas, no había comparación, ese orto enorme, perfecto, dispuesto solo para mi. Primero procedí a sacarle su calza, dejándola solo con esa tanguita que le quedaba perfecto a su culo, pase a chuparle su concha luego de correrle su tanga, probando ese sabor que había probado varias veces en su ropa interior, pero ahora directamente de la fuente, y haciendo gemir como una trola a Erica, mientras con su mano apretaba mi cara contra sus culo, ya no daba más, me levante y sin mucha más preparación metí mi verga entera en mi suegrita. -AHHH, que pija que tenes pendejo, cogeme toda, reventame. Ya había comenzado a moverme lentamente disfrutando de la concha de MILF de mi suegra, primera vez que tenía relaciones con una mujer que no entraba en la categoría pendeja, ver mi pija desaparecer entre esas 2 nalgas gordas mientras sentía como mi pija entraba y salía de su jugosa concha era de otro mundo. A medida que crecían los gemidos de mi suegra, subía yo el ritmo, cada vez era más indisimulable el ruido, pese a que había dejado la tele prendida y mi novia tiene sueño pro

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DDanielpasivo10Lv1· hace 1592 dRelatos

Relato de mi primera vez probando leche. Real

Mayormente los fines de semana yo me quedaba a dormir a la casa de mis tíos. Porque mis padres trabajan organizado eventos.  Acompañaba a mis primos a los partidos de fútbol que se hacían en el barrio, yo nunca jugué pero calentaba mucho ver esos hombres sudados y ver cómo se les marcaban sus miembros, mirar la masculinidad en todo su esplendor.  Una tarde, se armó un partido tíos, contra primos. Terminado este partido uno de mis primos y su primo. O sea primo de mi primo nos quedamos a dormir en la misma habitación en casa de mis tíos.  Es noche aproveche para hacer preguntas a través de juegos referidas a cuestiones sexuales, ellos se mostraron muy interesados. Entramos más en confianza y nos disponemos a subir la apuesta a través de retos o apuestas. El primo de mi primo se notaba un poco más tímido con los juegos pero mi primo no, todo lo contrario. Uno de los retos era mirar un vídeo para adultos y al que se le pareba la pija primero perdía. Ninguno quería perder porque el que perdía tenía que hacerse la paja y acabar.  El primo de mi primo y mi primo se empezaron a poner duros, y yo me puse igual cuando ví como sus pantalones deportivos y cortos dejaban en evidencia la firmeza de sus erecciones.  En ese momento tomé todo el coraje que tenía y me acerque a los dos y con mis manos toque por primera vez no toque una si no dos pijas a través de sus pantalones cortos, mis manos ocupadas al mismo tipo, no lo podía creer quería más. Estaba dispuesto a todo esa noche.  Empecé a pajearlos con el pantanlones puestos. Hasta que mi primo me corrió la mano y se bajó el solo el pantalón para que lo siga pajeando, en ese momento mi corazón no paraba de palpitar estaba tan exitado, mi nivel de calentura era tal que me mojaba cada vez más. Quería chuparlo todo. Su pija era una piedra, dura , firme y con las venas marcadas. Cuando tomaba más coraje para agacharme y empezar a chuparsela, el primo de mi primo también se baja los pantalones y fue aún más la gloria, su cabeza empezaba a chorrear hilos de baba y su forma era más arqueada.  No aguante más y empecé a chuparle la pija a el primero. No pare de chuparlas primero una después la otra. Me la metía toda en la boca y los jadeos de ambos más me exitan hasta que mi primo me acabo en la boca primero y probé por primera vez el sabor del sexo...  Si les interesa mi relato dejen sus comentarios. Está historia continúa . No termino ahí la noche.  (Historia real)

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BBecardioLv1· hace 1592 dRelatos

Regalo de cumpleaños a mi amigo (cornudo)

Mi mujer estaba viajando de regreso de las votaciones a nuestra casa, yo esa misma noche me dispuse a hacer una fiesta con mis amigos festejando el cumpleaños de uno de ellos (Álvaro). Tomamos, fumamos y comimos hasta no dar más y yo seguía a la expectativa si se irían de mi casa mis amigos o se quedarían a dormir, en el estado que se encontraban se quedaron y llegada la hora en la que mi mujer venía estaban todos durmiendo. Fui a buscarla a la garita y la acompañe de regreso a casa, comió algo y del cansancio se acostó a dormir. Yo hacía mucho tiempo venía fantaseando con mi mujer sintiendo y comiendo la verga de alguien más y en el estado que me encontraba no daba más mi cabeza dando vueltas con ese tema, pero esa noche me anime a lograr que sucediera. Fui a donde estaban todos durmiendo y como pude lleve a Álvaro al cuarto donde estaba durmiendo mi mujer, lo coloque donde debería de estar yo y los deje allí por la noche, me quede dentro de un ropero el cual tenemos y se puede ver hacia fuera devido a la malla que tiene. Ya me estaba durmiendo, tenía frío y aparte de eso no era un lugar cómodo pero cuando me disponía a desistir escuche a mi mujer - "Amor estas despierto?" Álvaro estaba en el 5to sueño y no contestó, pero pude ver como ella dirigió su mano a la entrepierna de él, comenzó a masajearlo mientras movía sus piernas de las ganas que ella tenía. Cabe aclarar que mi amigo es alguien normal, unos kilitos de más pero nada extraño ni llamativo al igual que yo, pero esa noche me dejaría boquiabierto. - "No me importa si no te despertás yo me voy a sacar las ganas..." Vi como corrió las sábanas y le bajo los pantalones, estaba todo oscuro pero al llevar un buen rato allí ya podía ver bastante bien en la oscuridad y note el tamaño de su verga 😱, nunca supe eso de él y me sorprendió cuando vi unos 25 20 cm de pija. Ella no lo noto, comenzó a chuparsela y mi corazón empezó a latir a mil, no podía dejar de ver como se la estaba tragando con una intensidad y ganas nunca antes vistas mientras mi amigo siquiera se había despertado. Al cabo de un rato y babearsela por completo se subió encima de él, ella precento la cabeza de su enorme pija en su apretada vagina y se sentó muy suavemente, pude ver su expresión de sorpresa y placer cuando sintió todo aquello dentro de ella y comenzó suavemente a subir y bajar mientras torcia su cintura acompañando el movimiento... Yo no podía resistirme a esa exitacion estaba a punto de venirme y tuve que dejar de tocarme para no quedar fuera de juego, quería seguir viendo todo con lujo de detalle mientras mi verga pedía a gritos descargar mi leche en su rostro. Ella siguió montando lo sin que el siquiera se enterarse y ella tampoco sospechaba de ello pero al cabo de un rato cuando ella estaba a punto de venirse pego un gemido semi grito que se escucho por toda la casa. Se dejó caer y su rostro quedó al costado del suyo y allí pudo ver que no era yo, su cara cambió automáticamente... Se levantó despavorida... No entendía nada ella... Lo miró de arriba a abajo y no podía creerlo, lo había echo con mi mejor amigo y el no siquiera se había despertado... Se vistió le subió el bóxer a Álvaro y corrió a buscarme por la casa, al salir del cuarto yo me coloque a un costado de la cama haciéndome el dormido ella por obvias razones no me despertó pero se fue de la casa (luego me entere que se había ido a la casa de su madre) pero ella olvidó un detalle y fue que dejó su corrida en la verga de mi amigo, cuando ella ya se había ido vi como esa corrida fue descomunal, el aún seguía duro y tenía tu verga empapada de la corrida de mi mujer. Al otro día cuando todos comenzaron a despertarse, el fue al baño y volvió con una actitud rara, buscaba algo, no comprendia porque había quedado así su verga si siquiera había teniado relaciones, y fue allí cuando me preguntó : - "Che Beco, se fueron temprano" A lo que yo le conteste - Siiii, te la pasaste bien en el cumple, ese fue mi regalo! Me dio un abrazo y luego de desayunar se fue cada cual para su casa. Ya antes de que mis amigos se fueran le mandé mensaje a mi mujer que donde estaba: -Amor donde estas? -"Hola amor, ayer me sentía mal y me tuve que ir a lo de mamá porque no había caso te llame y no despertabas" -Encerio amor? Te pido disculpas estaba en un estado la verdad, estas bien? -"Si amor ya me encuentro mejor, avisame cuando se vallan tus amigos así voy para casa" -Aquí ya no queda nadie... Esa misma tarde tuvimos sexo y al momento de meter mi verga pude sentir lo abierta y mojada que estaba ella, no se había bañado luego de el encuentro con mi amigo y podía denotar lo caliente y abierta que la había dejado, entonces le tire un comentario para ver su reacción... -Fua amor si que estas mojada y abierta.... -"...hay.... Si amor sabes como me pones..." La mire a los ojos mientras me decía eso y ella desbiava si mirada mientras de ponía colorada. Era obvio lo que había pasado antes y ella me lo quería esconder, pero ella no sabe que yo pude ver todo con lujo de detalle

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AAlgaleyaLv1· hace 1593 dRelatos

Inquieta. .

Hola ..!! Ando jugando con mis dedos recorriendo mi entrepiernas con Muchas ganas de frotar mi clitoris una y otra vez de forma circular imaginando una lengua y porque no. ? Un delicioso pene erecto recorriendo toda mi rayita muy humedad. . Tómala. .complaceme !!

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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AallcripLv1· hace 1987 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

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MMartinGnzLv1· hace 1987 dRelatos

El tripulante

Hace un par de veranos viaje a Uruguay de vacaciones. Durante mis dias en el pais oriental intente concretar con algun que otro oriental por las paginas de levante pero lamentablemente me quede con las ganas de probar carne charrua. Me tome el Buquebus de vuelta feliz por el viaje pero cargadisimo despues de 2 semanas de celibato involuntario. A bordo, mas alla de que el viaje no es muy largo, estaba medio inquieto e impaciente por ya llegar. Iba de aca para alla, boludeando por todas las zonas que mi pasaje de turista me permitia. Subia a la cubierta, me metia en el free shop, tomaba un cafe en el bar, volvia a mi asiento... En un momento tanto cafe y botellas de agua me hicieron efecto y me fui a uno de los baños a mear. Tenia bastante para descargar asi que me pase un rato largo en el mingitorio. En ese rato, aparecio uno de la tripulacion y se puso a mear al lado mio. No le preste mucha atencion, termine lo mio y me fui a lavar las manos. El chorro de meo no se le escuchaba, y por el espejo vi que el flaco me estaba mirando. Me doy vuelta y me hace señas para acercarme, y me muestra un toque la verga, que estaba al palo. En el baño solo habia un tipo en uno de los cubiculos, asi que con mucha carpa me acerque, pele, y el tripulante me la agarro de toque y me encajo un beso de una. Acto seguido, se mete en el baño de discapacitados y me pide entrar con el. Dude un toque (aca no habia donde "escapar" en caso de que algo no resulte), pero al final la calentura de dias y de la situacion (el pibe estaba bastante bien) me gano y me meti. Desesperado el flaco. Me manoseaba, me chapaba, me metia lengua por todos lados. Se puso en bolas casi enseguida. Yo solo me baje el pantalon y me puse la remera detras del cuello. El baño estaba bueno porque tenia mucho espacio, ademas de estar impecable de limpio. Se me prendio a la chota largo y tendido, y con lo mucho que le cabia lo agarre de la nuca y le taladre la garganta. Lejos de quejarse o de pedirme que pare, el marinerito me pedia mas. A veces le tenia que meter la pija en la boca para que se calle porque hablaba como si estuviesemos solo nosotros en todo el barco (y afuera se escuchaba el ir y venir de gente). De repente se da vuelta, sin soltarme la chota con sus manos se da vuelta contra la pared, saca culo y me dirije hacia su hoyo. La verdad, no andaba pensando que me iba a coger a un empleado de Buquebus asi que no tenia forros. Pero la situacion fue tan morbosa que se la mande a pelo igual. Como se la comia! Un orto espectacular. Redondito, grande, lampiño, limpio, hasta lubricado! No costo nada que entre. Asi le di un buen rato, con toda la furia, parando solo para comerle la boca cada tanto. Llegue un punto que ya la leche la tenia en la punta, lista para salir. Le pregunte donde la queria. En la boca, me pidio. Se la saque, se agacho y se me prendio como ternero. No tarde mucho hasta que empece a descargar todo lo que tenia acumulado desde que habia salido de Capital varios dias antes. La saboreo y se la trago con todo el placer del mundo el hijo de puta. Mientras me limpiaba, lo ayude a pajearse, no iba a dejar que despues de semejante servicio se vaya con toda la leche. Acabo en el inodoro, se vistio, me dio un beso y se fue, asi como si nada. Sin el mas minimo disimulo. Yo todavia no me habia terminado de acomodar, y cuando abrio la puerta habia un par meando que se re dieron cuenta de todo. De la verguenza me quede encerrado como 10 minutos, esperando que los que me hayan visto se hayan ido. Cuando al fin deje de escuchar pasos o agua en las bachas, estando casi seguro de estar ya solo y sin testigos, abri la puerta. No llegue ni a asomarme que se me metio un pibe de no mas de 23 años, trabo la puerta, me agarro la chota y me dice "vos de aca no te vas hasta que no me des pija como al de Buquebus". Y para que negarme... Agachadito me la chupo hasta acabar (aunque este no la quiso en la boca asi que acabe en el inodoro). Ahi si, sali con la chota bien bien liviana, a seguir disfrutando de los ultimos momentos de las mejores vacaciones de mi vida.

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Mminina_loreLv1· hace 1987 dOff-topic

Otra vez hice cornudo a mi esposo 🦌😍

Hola poringueros, se que soy muy afortunada porque mi esposo me deja tirarme a quien yo quiera, asi puedo probar todo tipo de tamaños, colores y sabores de penes. En esta ocasion me folle a un single muy dotado, la verdad desde que vi su miembro me emocione y mi esposo se dio cuenta de eso. Lo bueno es que el disfruta ver como me tiro a otro hombre. Y yo que no quiero jajaja 😋🔥no puedo desaprovechar la ocasion🔥🔥🔥. Ahi van las fotos.... Empece mamando ese enorme trozo que a las justas entraba en mi boca ... Aqui lo miro y sonrio al ver que tendre un pene ajeno dentro mio pronto... Este single si sabe como follarme rico, me tiro a la cama y me hizo poner los ojos blancos... Al sentirla bien al fondo todo mi cuerpo explotaba de placer y lo unico que hacia era gemir como la minina en celo que soy... La perrita infaltable.. Eso es dame duro delante del cornudo.... Llego mi turno. Me gusta montar a mis amantes asi yo llevo el ritmo... Follandome al single y mirando a mi esposo. En el fondo sabe cuanto me gusta las vergas nuevas y ajenas Para que mi esposo 😍recuerde lo cornudo que es le hice la seña que se merecia. Fue un encuentro super exitante, mi single exploto dentro mio y yo quede satisfecha pero con ganas de mas, asi que le propuse un trio nuevamente, pero esta vez con otro single. Ahora necesito dos machos dandome duro. Gracias por su apoyo espero que compartan para subir videos del encuentro. Besos a todos

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Ttortuga7890Lv1· hace 1987 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 4

Cuatro Tito llego como era ya una costumbre un sábado por la mañana, todavía estábamos desayunando cuando toco el timbre de la puerta. Por lo que apresurándome le fui a abrir, pero apenas lo hice un mensaje me llego al celular. Al verme intento saludarme pero no prestándole atención intente ver quien me había escrito, no obstante apenas vi quien era. Rápidamente apague el aparato. Fastidioso rápido puse mala cara, a lo que mi mejor amigo percandose de mi expresión me pregunta con curiosidad – era, ella no es cierto? Cintia era mi casi ex novia, era una chica de mi edad que iba a un curso diferente al colegio que yo y Tito asistimos, era una chica preciosa que lamentablemente tenia un problema y es que era bastante celosa. Por lo que varias veces tuve que aguantar una escena de celos que de verdad ya me habían cansado, así que la última vez que pasó yse puso espesa. Quise ponerle un alto y aunque quería mucho a Cintia, tuve que cortar con ella. Desde entonces no ha dejado de mandarme mensajes diciendo – que quería hablar conmigo, para así poder arreglar las cosas entre nosotros. Realmente no sabía que hacer, por un lado me gustaba estar con ella. Pero por el otro me embolaba que estuviera todo el tiempo,intentando acusarme de algo que no había hecho. Intentando no darle mas rodeos al problema dejo que Tito avance y una vez que llega a el comedor, saluda primero a mi padre.Continua con mi hermanita y finaliza dándole un suave beso en la mejilla a mimadre. Esto hizo que ella soltara rápidamente una gran sonrisa, pero acostumbrado a que ella sea tan optimista. Trato de no darle mayor importancia. Vamos siéntate que te paso algo para que desayunes –comento mi madre con todo maternal, a lo que Tito acomodándose a un costado de mi padre le suelta – no es necesario que se moleste, comi algo antes de venir. Mi madre como si estuviera mirándome a mi, réplico agregando– tienes 19 años y estas solo, así que me imagino que clase de cosa te llevaste a tu boca – claro que mi madre hacia referencia a la comida chatarra que mi amigo de seguro consumía. Poniéndose colorado Tito no argumenta nada mas y viendo como mi madre se pierde en la cocina, terminamos con el desayuno. El resto del día tanto Tito como yo nos pusimos las pilas con un proyecto que debíamos terminar para nuestra clase de biología,siendo muestro último año en la secundaria queríamos terminarlo bien. Por lo que mientras estábamos en ello, sólo paramos para almorzar a mediodía. Luego de comer estábamos descansando un rato, hasta que nuevamente sono mi celular y sabiendo quien era. No quise atender. Al ver esto Tito me pregunta – hasta cuando piensas seguir así? Hasta que me deje en paz supongo – le aclaro, pero al parecer este no quería dejar el tema. Ya que insistiendo me dijo – porque no te juntas con ella y hablas, tal vez así o se arreglan o logras terminar con ella definitivamente. Sonando sabio su consejo me pongo a pensar que hacer por unas cuantas horas, hasta que decidiendo. Le pregunto sin más – crees que puedas acabar el proyecto tu solo? Claro – me indicó a la vez que agregaba – pero a donde vas tú? Voy a seguir tu consejo – le aclare – voy a verla y depende de que me diga, veré que hago. Estando de acuerdo conmigo, tome una campera debido al frío que hacia afuera y despidiéndome de él. Salgo al pasillo y cuando pasó por el cuarto de mis padres, veo que mi madre está ingresando a su baño con su bata puesta. No diciéndole nada paso en  silencio y siguiendo mi camino, bajo las escaleras. Ya en la sala veo que mi padre también se prepara para salir también, a lo que preguntándole a donde iba. Escuche cuando este me dijo – tengo asuntos que arreglar con Simón, cosas del estudio. Al escucharlo me quedo callado, pero recuperando el habla le preguntó – me puedes llevar? Tito Apenas escucho el auto del papá de mi mejor amigo alejarse me incorporó y observando al vehículo alejarse por la ventana de su habitación voy directamente hasta la puerta, una vez fuera me encaminó hasta lograr llegar al cuarto de su hermana y con cuidado termino de acercarme con la intención de ver que hacia. En un principio y como habíamos acordado el día anterior con Susana, me iba  a comportar correctamente. Pero cuando recibí como todos los días una imagen pornográfica de ella y su esbelto cuerpo posando desnuda en su cama de matrimonio, la razón se fue por el caño y deseando quedar con ella estaba buscando una chance para tenerla conmigo. Una que gracias a mi suerte llego, sin planear nada. Ya allí pongo la oreja detrás de la puerta y no escuchando ningún tipo de sonido, abro un poco la misma y comprobando que Mara duerme tranquilamente. De inmediato voy en la búsqueda de la mujer que prácticamente esta en todos mis sueños eróticos. Primero trate de localizarla en su cuarto, pero al no encontrarla ahí escucho de repente como vienen ruidos de su baño privado. Imaginándomela de inmediato desnuda dirijo mis pasos hacia ese lugar y abriendo  un poco la puerta, me pongo a espiarla como si fuese un auténtico enfermo. Al instante la veo que está casi con el cuerpo entero sumergido en el agua y tomando lo quesería un baño de tina, pero dejando a su vez expuesto una parte de su cuerpo que mas me enloquece. Ya que sus pechos parecían estar flotando por fuera del agua, al verla me adentro con sumo cuidado y mientras la veía disfrutar del agua con los ojos cerrados. Con rapidez y sigilo empiezo a desnudarme. Ya en bolas y con la excitación al máximo me acerco a ella muy lentamente y una vez que estoy cerca, le suelto con una voz triunfal y altanera – se que no sabes que desayuno regularmente, pero yo si se de algo que te gustaría probar todas las mañanas. Apenas me escucha abre sus ojos con profundo pánico,sentimiento que solo aumenta cuando me ve completamente desnudo y totalmente empalmado a su lado. No pudiendo creer lo que estaba pasando, soltó al instante muy asustada – estas loco? Al verla con esa expresión de puro pánico me agacho y mientras aprovecho de tocar uno de sus pechos con uno de mis dedos, le suelto para intentar calmarla – tranquila, Román y tú marido se acaban de ir juntos. Haciendo caso omiso de mis palabras, agregó con miedo y furia – igual eso No te da derecho a aparecer de forma repentina en mi baño y desnudo como estas. Tenia el mismo tono de mi madre cuando se enojaba conmigo, a lo que riéndose por tener ese pensamiento. Intento darle un beso, pero ella esquivandome, me suelta con evidente enfado – deja de jugar Roberto,aunque mi marido e hijo no estén puede regresar en cualquier momento, fuera deque Mara todavía está en la casa. Ella está en su cuarto durmiendo como un tronco – le amoneste,mientras agregaba – no pongas esa cara, ellos regresarán tarde. Y como estas tan seguro de ello? – acotó de inmediato,a lo que sonriendo le respondí – simplemente tengo esa corazonada – en realidad antes de que saliera le dije a Román que me contase antes de volver, como había terminado todo y sabiendo que tardaría, me sentía seguro de que cumpliría su palabra. Dicho esto no le doy tiempo de pensar mas y acercando mis labios a los suyos, la beso como si nada más en el mundo importara. En un principio intento resistir a la caricias que le daba con mi boca, pero no dejando de insistir logré colar mi lengua dentro de la misma y comenzando un pequeña batalla de voluntades. Conseguí que al final yo saliera victorioso. A esa altura mi amante ya estaba casi entregada, por lo que incorporándome deje mi pene a la medida de su boca y hablándole suciamente, le dije – vamos puta, chupa bien que se cuanto te gusta hacerlo. Hasta un par de meses atrás descubrí el lado más salvaje de la madre de Román, al principio nuestros encuentros eran más que todos calmados y llenos de pasión. Pero se daba cada vez mas frecuentemente que a la madura le gustaba el trato fuerte, le encantaba que la hablará suciamente y hasta le excitada que la tratase como a una cualquiera y a mi que decir. Debía admitir que darle ese tipo de trato, me encendía de tal manera que terminábamos cogiendo tan demencialmente, que parecíamos ser auténticas bestias en celo. Se notaba que mis palabras la habían calentado ya que poniendo la sonrisa de una golfa se arrodilló en la bañera y luego de menearme la pija un par de veces, sin más quejas se metió mi cipote directamente dentro de su boca. Apenas siento la calidez que invade todo mi pene aguanto las ganas de correrme, no obstante y una vez que recuperó el control de mis sensaciones me posesión de su cabeza y aferrando con ambas manos la parte trasera de su cabeza. Lentamente comienzo a cogerme su boca, al instante sonidos indecentes resuenan en el baño, pero encantado de escuchar como su boca se traga todo mi pene no dejo de cogérmela. Como ya estaba acostumbrada ella aguanto mis acometidas sin problema alguno, dejando que mi falo llegue directamente hasta su garganta. A lo que sintiendo muy rico, era inevitable que mi primera corrida estuviera a punto de llegar. Pero antes de tener ese placer escucho como el sonido de un celular empieza sonar, a lo que liberando mi presa veo que me mira al son que me suelta – es el mío. Incorporándose veo que se levanta y mientras noto como las gotas de agua recorren todo su cuerpo, sale desnuda como esta. Pero antes de salir del baño toma su bata al son que me dice antes de salir – quédate y manten la puerta cerrada. Haciéndole caso me quedo en silencio parado y desnudo,pero  para mi suerte solo se perdió un par de minutos ya que regreso con el aparato en su mano escucho que soltaba – porque no me lo dijiste cariño? En silencio espero la respuesta del otro lado y mientras me miraba no perdí mi oportunidad, ya que de inmediato me levanté y acercándome a ella me arrodilló en su delante. Sabiendo que estaba hablando con el padre de mi mejor amigo, no me importó y mirando el tesoro que tanto andaba buscando tome la cinta de su bata de baño y deshaciéndome de ella. Abro la bata de paren par. De inmediato veo como su depilada concha se encuentra casi a la altura de mi boca y mientras que sus labios vaginales sobresalían, sabia a su ves que estos escondían una perla que se halla dentro de su concha y que yo ansiaba tocar con mi boca. Tragando el nudo que se me había formado en el pecho, coloco mis manos sobre su cintura y acercando su pubis a mi cara.Enseguida le  hundo la lengua en el centro mismo de su ser. Apenas ingresa mi lengua la meto hasta donde no mas puedo y excavando dentro suyo, muevo la misma con bastante maestría hasta lograr hallar un pequeño botón que es claramente su clítoris. El mismo no es de gran tamaño, pero le produce tal gusto a mi hembra, que ahogando un gemido le pregunta a su marido reprimiéndose  – entonces iras en busca de Román y volverán juntos a casa? La situación era demasiado morbosa, ya que mientras la madre de mi mejor amigo hablaba con su padre, yo le practicaba sexo oral sin que él se diera cuenta. Eso extrañamente me calentó mas, por lo que siguiendo con mi juego vuelvo a atacar se botón de placer y mientras está vez no le doy paz a la madre de mi mejor amigo, muevo de tal forma mi lengua que inevitablemente logro que tenga su primer orgasmo. No pudiendo contenerse arquea su cuerpo y mientras lo hace deja a mi costado la bocina del celular, por lo que escucho perfectamente al padre de Román preguntar – cariño estas bien? Pasando los segundos se recupera del orgasmo que le provoque y poniendo de nuevo su celu sobre la boca, le escucho decir – lo lamento amor,es que pensé que Mara me estaba llamando. Hablando por algunos segundos mas, termina por cortar el llamado y mirándome como una autentica trola. Termina de desprenderse de la bata que cae al suelo, una vez allí se pone contra la pared a la vez que apoya sus manos sobre el frió cerámico del lugar y mientras arquea su cintura y abría bien sus piernas me suelta con picardía – que esperas pendejo, no que querías comerte a esta hembra, pues aquí esta y es toda para ti. Totalmente excitado siento como mi pene da dos pequ

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DdamaycornudoLv1· hace 1987 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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JJuany90Lv1· hace 1988 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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LleandrodrfLv1· hace 1988 dRelatos

Mis cuernos crecen. Capítulo I

Hay situaciones que nos marcan enla vida, las cuales debemos callar por vergüenza o por discreción. Ese sábado de febrero de hace unos años atrás, iba a empezar una relación que me llevaría por caminos desconocidos para mí y que a la vez harían florecer ese potencial de cornudo que llevaba dentro de mi desde mi adolescencia. Este es mi primer relato, a pedido de muchos que me piden que lo haga porque parece que la historia vale la pena. Iré haciendo varios capítulos y en base al feedback los profundizare. Pero fundamentalmente lo escribo para que  algún día Naty se sorprenda con mi PC desbloqueada y vea como narre nuestra historia, y la recepción que tuvo en ustedes. Obvio que a la familia, amigos y colegas estas cosas no se las podemos contar. Me llamo Leandro, tengo 41 años y esta es mi historia: Días antes a ese sábado, le mandaba corazón a cualquier mina cogible que me aparecía en Tinder. De repente salta MATCH y al ver la foto de la  mujer,dude, demasiado linda.  Toc Toc y empezó afluir la charla con una supuesta  Natalia,pasamos al whats app y decidimos sacarnos la duda. Así que quedamos en un bar,en la barra. Mientras me pedía una cerveza, la veo entrar, me sonríe al reconocerme… mierda.. Era más linda de lo que esperaba. Natalia era una rubia que medía 1,70 de altura, de treinta y pico de años,  con una cara preciosa, no era cara angelical ni guarra, sino más bien seductora, con una boca que ya me la imaginaba visitando a mí amigo, delgada, vestía jeans, blusa blanca y zapatos tacos altos, muy tranqui y a la vez elegante. Nada que ver a mis últimas citas de Tinder,Naty era de otra categoría. Nos sentamos en una mesa, la charla fluyo con lo típico:trabajo, estudio, familia, clima, un poco de la situación del país, hasta que claro, yo quería saber más sobre que chances había de cogerla. Por supuesto queme costaba ilusionarme, pero la rubia parecía entretenida. Al hablar de libros,me pregunta: N: Leíste 50 Sombras? Y:  el libro de la película? No, ni idea. N: A mí me encanto, soy fanática Y: ahhh *me hago el distraído, yo tenía fustas, esposas, consoladores, cadena y barras inmovilizadoras de una vieja relación* N: pero no te pienses cualquiera,me encanta la historia de amor, de como ella intenta sanarlo a Grey Y: pero no es algo machista? N: que decís? Si no sabes Y: Pero a vos te gustan esos juegos? N: como me vas a preguntar eso,no te conozco Y: no te hagas!! N: no quieras saber todo ya! Ese pequeño dialogo abrió un montón de puertas a mis fantasías, siempre estaba acostumbrado a manejar la sexualidada mi antojo en las relaciones que tenía, y esta se encaminaba a eso. Mi estrategia fue dejarla pastar,que se suelte, no demostrarle todo lo que sabía de sexo, o al  menos pensaba yo, sino de ir tirándoles pequeñas cosas. Luego seguimos hablando de citas fallidas que tuvimos, y ahí tuve el primer síntoma, en los últimos meses había tenido muchas, supongo que como 10.Me dijo de ir a la vereda a fumar, ambos lo hacemos y por primera vez me fije en su escote, N: que miras como un bobo? Y:ehh es que no me había dado cuenta el escote que tenes *le dije de manera natural. N: es que no me gusta andar mostrándome,está lleno de pajeros y me gusta que solo me miren los hombres que yo quiero Y: y vos queres que te mire? N: y vos que pensás? *y  me tira el humo de su boca en mi cara. Ya estaba a mil, pero quería esperar,notaba que algo no era normal, dudas, incluso pensaba en si no sería una escort o una loca. Naty tenía, ja y tiene,  dos hermosas tetas naturales   Era el típico momento donde se va tanteando los gustos y deseos y hasta donde va, pero ya tenía vía libre a mirarle las lolas- Pasaron unas horas y seguíamos  charlando, hasta que me dice que se iba, llama a la camarera y divide la cuenta, pagando a medias, insisto en pagar todo yo y me sale que el feminismo implica también que las mujeres se paguen su parte. Yo me la jugaba a no apresurarme,que sintiera intriga. Al llegar a su auto se frenó, me miro y me comió la boca a besos, N: necesitaba saber cómo eras besando y que sentía yo.. Siempre lo hago si me atrae alguien, así Y: o sea, supere la prueba? N: mmm no sé, probemos de nuevo y esmérate Esta vez tome la iniciativa y trate de darle un beso profundo pero que no sea de babozo o guarro. N: vení, subamos. Subimos a su auto y nos comimos abesos, cada vez más intensos, mi manos ya jugaban en su escote y en su jean,rozando su conchita. Le saque un teta afuera y tenía un pezón duro, hermoso refinado el cual empecé a acariciar y cuando intente lamer me freno N: basta.. En qué quedamos? Nada de sexo en la primera cita Y: tenes razón pero solo era un mimo N: Claro, y una cosa lleva a la otra… Y: es que me deje llevar….  (Sin darme cuenta también me estaba acariciando la pija) N: te estas tocando???? Jajá Y:uff siii N: a verla….. Y: ver qué? Mi….. *señalo con la cabeza a mi bulto* N: si… o qué? Yo que la quería llevar lentamente, me encontraba en la situación que tantos temores me había dado en la vida, el tamaño de mi pene, el cual si bien no es diminuto, solo llega a 10 cm estando erecto y es finito. Y: no! estás loca!, dijimos que nada de sexo N: bueno, como quieras Y: si te muestro lo besas? *Deseaba esos labios mamando mi pija, ya me había hecho la película* N: yo no chupo nada, no soy así,  no soy el juguetito de nadie, ya te lo dije Y: uff que mala *ya caliente y pensando que me histeriqueaba y después aflojaba* N: vos me besas a mí? *en alusión a su conchita* Y: obvio, me encanta N: Buenísimo, la próxima probamos que tal sos, o si sos puro chamuyo Y: dale, y vos que tal sos? Te dejas acabar en la boca? N: no me gusta… pero tal vez … si después me dejas besarte, y la compartamos, Y: eehh  *puse cara de asco^* N: ja como te corrí.. Ahora anda a tu casita y tócate solito, bebe. *me había dejando pagando* Nos besamos, charlamos de la bien que la pasamos y que pronto nos veríamos para ir a un telo tranquilos. Hasta aquí la prueba piloto, espero sus devoluciones, gracias

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DdulcesplaceresLv1· hace 1988 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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CCarlita_transLv1· hace 1988 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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22003zorroblancoLv1· hace 1989 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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