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#Casual

Fotos, gifs y packs de Casual subidos por la comunidad.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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TTiagoMexLv1· hace 1990 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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AAnahistoriasLv1· hace 1990 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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MmowshaLv1· hace 1991 dRelatos

Engañe a mi esposo con su padre y con mi hijo

Engañe a mi esposo con su padre y ahora mi nuevo amante es mi hijo Siempre e sido una chica desde joven muy carismática y bella desde joven, desde que tengo uso de rozan a mis 13 tuve pretendientes mayores mucho antes de hacerme de compromiso. me llamo rubiela tengo 38 y no me considero vieja al contrario aun levanto no solo pasiones sino me e acostado con chavos y sseñores que me han doblado la edad. A mis 13 tuve muchos pretendientes me acoste con unos 6 chavos sino mal recuerdo, 4 de ellos fueron pretendiente tanto de mi mama como mi hermana mayor, inclusive a mis 15 llegue a salir un ex de mi mama y con el fue que tuve una relacion no solo de 2 años sino se convirtio en el padre de mis hijos. actualmente tengo 3 hijos, camilo de 23 fruto de mi relacion con quien fue ex marido de mi mama y ex marido mio y danna de 21 que fue que que tuve en una relacion incestuosa, me diran que soy una psicopata enferma pues mi hija danna no solo es mi hija sino mi media hermana ya que a mis 16 mantuve una relacion muy cercana con mi papa, fui su mujer dondre procreamos a nuestra hija. y una nena con mi actual esposo maria elena de 15 quien me saca canas verdes me case a los 22 con alguien que fue mi tercer esposo sin importarle mi pasado, tenemos nuestra unica hija maria elena pero conoci a su papa a mi suegro, un tipo muy atractivo tal cual como el hijo, padre e hijo eran dos hermosos papi chulos que me volvian loco, mi esposo era un hombre muy atractivo y muuy rico en todo sentido era alto un cuerpo wuao era fisiciculturista pues me excitaba sus pectorales y su manera de hacer el amor era muy rica. pero le puse el ojo a mi suegro, pues sabia que yo le atraia pues era notorio y mas que obvio pues me hacia regalos y era muy allegada a el, mas que nuera era su mas fiel amiga pues llegue a tener mas que salidas copn mi suegro, salidas casuales donde habia mas que una reunion sino a hoteles donde comence a serle infiel a mi esposo con su propio padre. mi suegro se llama ivan tiene 65 pero el al igual que mi esposo, su hijo en su juventud se ve que fue un galan y mujeriego ya que fue fisiciculturista y se maneja tambien su cuerpaso, estaba conciente que me acostaba con padre e hijo e ivan era un tigre en la cama , wuao!! que manera de hacerme el amor, a el no le importaba compartirme con su hijo pues el y yo nunca mezclamos amor nuestras salidas era solo sexo. con decir que llegue acostarme con mi suegro, en pocas ocaciones en la misma casa donde vivia con mi esposo y manteniamos relaciones sexuales peligrosas con el peligro que nos pillen, llegue a tener relaciones con mi suegro mientras mi esposo en pocas ocaciones llegaba ebrio y dormia como un bebe mientras yo mantenia relaciones con su padre. esa fue mi vida con mi suegro mis hijos nunca supieron de ello pues ellos tenian su vida con excepcion de mi ultima hija maria elena que vive conmigo, los mayores se casaron y tienen sus respectivos hogares. mi ultima hija me saca canas verdes pues tiene un problema, y yo creo que el karma se me devuelve pues ella tiene un gusto por los hombres mayores. le permiti que tenga novio a los 13 pero me jugo un karma muy perturbador cuando me entere que salia con un ex que fue novio de mi mama y mio hace mucho tiempo, un tipo que le doblaba la edad, no soy un ejemplo de madre para decir que eso esta mal, cuando yo me acoste con varios pretendientes de mi mama cuando tuve la misma edad. eso me deprimio mucho que busque cariño, amor y afecto en mi hijo camilo ya que desde que era pequeño fue mi concentido, incluso hasta me senti abandonada por lado de mi suegro pues ya no me buscaba como antes pues me reemplazo el muy mujeriego. mi hijo fue mi consuelo mas que salidas con el me meti en la vida personal de mi hijo, frecuentaba su hogar donde vivia con su esposa, hasta que llego el dia que mi hijo se encontraba solo en casa pues no tenian y no tienen hijos aun, la esposa de mi hijo no se encontraba en casa pues estaba de viaje su tierra por el feriado, y lo visite para prepararle su comida favorita pues el no fue al dichoso viaje por su trabajo pues por ese lado es responsable. pasamos una velada y varios dias en su casa donde viando una pelicula y entre la luz de una lampara y la oscuridad de la noche lo unico que se cruzaron fue nuestros labios pues nos dimos un beso pues yo me recoste en su regazo y mas que un beso fue caricias en mi cuello y mis pechos pues nos olvidamos que eramos madre e hijo y esa noche con la conciencia bien puesta mantuvimos relaciones. hicimos el amor toda la noche, y mientras duro el viaje de mi nuera, fui amante de mi hijo por casi una semana. mama eres tan hermosa mientras siempre que tenia relaciones con mi hijo se me ponia encimo mio y me ponia su enorme pieza en mi raja y tan lentamente me la introducia yo solo le gemia de placer pues la pieza de mi hijo es enorme y me exciataba tanto cundo se la chupaba y m la tragaba toda, en vaiven de baba y olor a sexo le hacia sexo oral a mi hijo. tomala toda mamita, cada pulgada de mi verga es para ti me decia mi hijo mientras se la chupaba con una fuerza descomunal enm mi boca pues era tan rica y sabrosa esde que que soy amante de mi hijo, el sexo oral tanto de mi hacia el o viceversa es muy comun ues su lengua siempre la siento bien adentro cada que el juega con mi clitoris. eres un hijo bueno, envidio a tu esposa, hijo siempre le exclamaba cuando mi hijo me penetraba con una fuerza de poseerme pues habia veces que yo lo cabalgaba a el y lo dejaba tendido y sentia como su verga entraba hasta el fondo esto es tan increible ! . sentia como mis nalgas sonaban en sus caderas que se movian detras de mi cada que mi hijo me hacia sexo anal, se sentia tan doloroso pero tan rico! estaba conciente entre mi que esta misma pose la e hecho con mi esposo, mi suegro y mi hijo, siempre me a gustado el sexo anal que me apreten y me abrazen por detras y me besen con fuerza el cuello como si de una perra se tratase, pues en mi conciencia esta que desde que desde hace unos meses mi hijo es mi amante.

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MMondar4kLv1· hace 1999 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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Ttortuga7890Lv1· hace 2001 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 1

Uno Estoy jodiendo con Tito mi mejor amigo cuando este dela nada, me entrega su celu mientras me dice antes de salir disparado – toma cuídalo, que de seguro si Mateo me ve con el en el baño no duda en quitárselo y arrojarlo  directamente al inodoro. Moviendo mi cabeza de forma negativa, le digo antes de sonreír – no le hubieras desinflado las ruedas de su moro. Vamos solo fue una broma – me dice Tito, a lo que yo le respondo – fue una broma que le salió como 600 pesos el arreglo. Dándome una última mirada me deja el celu y perdiéndose en el baño del colegio, espero a que salga. Mientras me pongo a hacer tiempo viendo si no me había olvidado el trabajo de historia que debía entregar hoy mismo, reviso mi mochila y notando que estaba allí me relajo enseguida. A lo que saliendo de esa duda veo el celu de mi mejor amigo en mi mano y agarrándome un momento de intensa curiosidad, prendo el mismo en tanto veo como aparece el patrón de seguridad que debo colocar. Tito no sabía pero conocía el mismo a la perfección por lo que colocandolo me adentro en el mismo y viendo unas cuantas aplicaciones que yo mismo tengo, me adentro a la galería de imágenes que tiene el celu. Apenas ingresó varias carpetas aparecen y husmeando entre ellas, noto por casualidad que una de ellas tiene la imagen de un par de grandes pechos que llaman rápido mi atención. Así que poniendo mis ojos sobre la misma me atrevo a tocar la imagen, que haciéndose grande me revela algo que me dejo completamente aturdido. Ya que la imagen de esos enormes pechos vienen acompañados de una figura y cara que reconocí apenas vi, no comprendiendo como mi mejor amigo tenía una imagen como esa pensé rápidamente y mandando la misma enseguida a mi dispositivo. Trato de ocultar velozmente lo que acabo de hacer, en tanto veo como mi mejor amigo regresa y me suelta – por suerte ese matón no estaba en el baño, así que está vez safe. Asintiendo intente darle por su lado y desconcertado por lo que acababa de ver, juntos vamos a lo que sería nuestra siguiente materia. Una vez que el timbre de salida sonó trate de zafar dela compañía de mi mejor amigo y escabullen dome por varios lugares, termino casi corriendo mientras pienso que debo ver de nuevo esa imagen que tanto me perturbo toda la mañana. Ya sintiéndome seguro agarró mi celular y yendo con desesperación a la galería de imágenes, me topo con la foto que deseaba ver y ampliándola nuevamente me aseguró de no haber visto mal. Rápidamente me doy cuenta de que no estaba equivocado,no obstante me pregunto como Tito llego a tener la imagen de mi madre completamente en bolas. No comprendía como mi mejor amigo tenía en su celular ami madre en bolas, por lo que aturdido mire mejor y mientras lo hacia reconocí el lugar en donde se había hecho la bendita foto. Era la ventana del departamento donde Tito vivía con su Madre, ya que de fondo reconocí el supermercado que tenía alado. Inquieto miro la imagen mas fijamente y sin poder quitar la mirada de la tremenda mujer que tenía por delante, una incipiente erección empezó a formarse dentro de mi pantalón. Mi madre iba con un conjunto extremadamente sensual que constaba de una especie de chaqueta de color bordo con unas mangas bordadas que por delante dejaba expuestas a la perfección sus pechos, los cuales eran más que abundantes. Mientras que debajo de su anatomía llevaba solamente una pequeña tanga que hacia juego con la chaqueta y que dejaba expuestas sus masque torneadas piernas. Pero fuera de esto destacaban a su vez sus pezones los cuales estaban tan erectos que sobresalían con facilidad en la imagen, por lo que no pudiendo contenerme intente que la erección que ya llevaba encima se acomodara dentro de mis pantalones. No deseaba admitirlo pero el morbo pudo conmigo y admití para mi mismo que mi madre en esa imagen simplemente se veía nos solo fantástica, sino que se notaba tan apetecible que incluso yo su hijo la veía como una hembra caliente. Maldiciéndome internamente y no sabiendo bien quehacer o como actuar, apague la pantalla de ni celu y quedándome parado allí por un largo rato. Me puse a pensar que rayos debería hacer. Tiempo después y ya dentro del colectivo que me llevaba cerca de mi casa, todavía no sabía que iba a hacer. Si encaraba a mi madre y le contaba todo a mi viejo, sabia como todo iba a terminar y lejos estaba el deseo de arruinar a mi familia. Por lo que descarte esa opción, mientras que la otra opción que había pensado era la de hablar con mi madre y darle una oportunidad de explicarme que era lo que estaba pasando con Tito. Pero para hacer algo como esto debía tener mas pruebas de lo que estaba pasando entre mi mejor amigo y mi Madre, a lo que pensando en ello decido esperar un tiempo mas hasta lograr tener mas pruebas. Por lo que notando como el colectivo se detenía, bajo del mismo y caminando directamente hasta mi casa me pongo a actuar como si nada malo pasará. Tito Mi madre como era ya su costumbre estaba de viaje por algún lugar del mundo, así que una vez mas mi casa solo quedaba para mi. Antes algo como esto tal vez me deprimía, pero desde hace algunos meses espero con ansias su partida ya que apenas se va lo bueno comienza para mi. Pensando en esto recibo un mensaje el cual dice –estoy cerca – seguido de una imagen que de inmediato levanta mi libido. En la misma aparece la imagen de una mujer madura que conozco desde hace varios años y la cual solo lleva encima un conjunto íntimo de color turquesa, la cual deja expuesto a la perfección sus pechos los cuales se ven como de costumbre, fascinantes. Emocionado por ver tal foto le envió en respuesta un par de emoujis los cuales le hacen saber a la madura lo contento que estoy por su llegada y nada más veo que me llega el mensaje, escucho como el timbre del departamento suena. Rápido dejo el celu a un costado y acercándome a la puerta, abro la misma a la vez que le digo a la mamá de mi mejor amigo – no sabes lo caliente que estoy de verte. Susana en respuesta entra a la vez que me empuja y una vez que logró cerrar la puerta a su espalda, Junta rápidamente su boca a lamía. El beso que nos damos es de otro mundo y mientras noto como la ansiedad va ganando terreno, es inevitable que mis manos empiecen a explorar todo su cuerpo. Empiezo por bajar mis manos y tomar sus mas que grandes nalgas las cuales aprieto con tal fuerza, en respuesta la madura arroja un fuerte gemido. Ocasión que aprovecho para colarme a su espalda y pegando su cuerpo al mío, le hago saber lo excitado que estoy apoyando mi erección directamente sobre su culo. Ella notando mi falo sonríe con picardia y apoyando su cola sobre mi pene, suelta enseguida – vamos a tu cuarto que no doy mas de lo caliente que estoy. Haciendo caso de su pedido y así como estamos nos vamos hasta mi cuarto, una vez en el mismo se separa de mi y viendo como se pone en mi delante. Observó como sus manos se empiezan a desacer de los botones de la blusa que lleva encima. Una vez que la prenda vuela deja a mi vista el mismo juego de ropa interior que me envío en la imagen y haciendo lo mismo que en la foto, baja su corpiño y deja expuesto para mi deleite sus pechos los cuales miro con autentica devoción. No conteniendo me mas me adelanto y acercando mi boca a sus grandes melones me hago con sus pezones, los cuales ya en ese momento están completamente erectos. Al tacto son un auténtico manjar, por lo que desesperadome me hago de ambas mamas y mientras estrujo esas masas de carne chupo a lo loco ambos pezones. Susana en respuesta suelta auténtico gemidos de placer mientras que con sus manos acaricia mi cabeza con devoción, a lo que saliendo de mi estado actual pongo mis manos por detrás de su cintura y haciéndome dueño del cierre de su falda, bajo la misma hasta que veo como cae directamente hasta tocar el suelo. Como imaginé la tanga es la misma que la de la foto,no obstante dejando esto de lado me levanto y mientras llevo mi mano a la cintura de mi pantalón. Le suelto con deseo – creo que es hora de que reciba mi premio, no crees? Sonriéndome con lascivia Susana da media vuela y encorvando su cuerpo, toma los pliegues de su tanga y bajándosela sin ningún tipo de problema. Deja a mi vista tanto la raja de su concha, como el agujero negro que conforma su apetecible culo. Deleitandome ante tal imagen termino de sacar mi ropa interior y quedándome solo con una camiseta encima, meneo un par de veces mi falo. Mientras con mucho deseo me acerco a esa increíble hembra, que se me ofrece sin pudor alguno. Apenas me coloco en su detrás y me tomo el lujo de acariciar sus macizas nalgas, las cuales como ya me he acostumbrado se sienten firmes a ni tacto. Por lo que dejándome llevar por la sensación que tenía de repente, sin pena alguna golpeó una de ellas con tanta fuerza que prácticamente dejo la marca de mano en una de ellas. La madre de mi mejor amigo se queja por el golpe recibido, pero sonriendo como una autentica loba mueve con erotismo sus nalgas a lo que no pudiendo resistir mas pocisiono mi pene en la entrada de su concha y notando el calor que desprende la misma. De a poco la voy penetrando . La sensación es más que increíble, por lo que dejándome llevar se la meto entera, hasta que mi pubis Choca directamente con sus nalgas. Apenas la sintió Susana suelta un suspiro de satisfacción, mientras que yo me aferraba a su cuerpo y empezaba un vaivén que hacia temblar todo su cuerpo. Sintiéndome en la gloria y sabiendo el sexo que a ella le gustaba me pongo más aguerrido y tomándole de forma repentina su melena,recojo su cabello en un moño y no teniendo delicadeza alguna jaló su cabello con fuerza para atrás mientras hago que me vea y a su vez le digo con malísia –te gusta no, te gusta que te trate como la puta que eres?. Susana solo sonrió en respuesta y dejándose llevar termino por tener un orgasmo, mientras que yo siguiéndole acabe por correrme directamente dentro de su cuerpo. Sudado y cansado me desplome sobre ella y mientras me preguntaba como podía hacerle esto a la familia que me había acogido como uno mas de los suyos, me recompongo y antes de que se fuera termino por cogerme a la madre de mi amigo un par de veces más.

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CCornudocbbaLv1· hace 2005 dRelatos

Primera vez de mi novia con otro hombre cuckold

Hoy les relataré de cómo convencí a mi novia actual de que me haga cornudo. A ella solo me refiriré como "mi novia" y a mí como "yo", ustedes entienden la discreción en esto. Lo que los voy a relatar es al 100% real que pasó con mi novia desde 2018 a finales aproximadamente. Empiezo a describirla a ella: para entonces ella tenía 21 años, un cuerpo muy esbelta, de estatura promedio, sus pechos no son muy voluminosas pero son hermosas, una sonrisa tierna, cabello lacio, piernas bien torneadas, caderas simétricos, un rostro muy de niña buena y lo que más le resalta es su colita que nunca pasa desapercibida, uff es redonda y paradita de buen tamaño, amo su colita. Ya había pasado más de 1 año de nuestra relación y todo fluía bien, cogíamos cuando queríamos, hacía que me lo chupe en las plazas, lo hacíamos en la calle después de salir de fiestas y así. No éramos para nada monótonos, aclarar que ella no era muy activa a principios pero me encargué de a poco hasta que ya me pedía más. Teníamos una confianza de la puta, era como conocerse de siempre. Pasaba el tiempo y una día le pregunté sobre su anterior pareja y me contó que no había sido como ella quería y estaba claro que no quería hablar del tema y le entendía en ese entonces. Pero en ese momento yo me preguntaba en mi mente ¿Cómo habrá sido con su ex? ¿qué cosas habrán hecho? decía que afortunado: su ex fue el que le quitó su virginidad a sus 18 añitos. Eso ya me lo había contado cuando apenas estábamos empezando en una de las muchas charlas que teníamos a menudo. Entonces fue como que recién cobraba sentido y algo de morbo saber cómo habrá sido con su ex, las cosas que habían y todo lo demás, de a poco me di cuenta que me estaba empezando a llamar la atención y no era por inseguridad por mi parte aunque muchas veces le dejó con muchas ganas. Era otra sensación que en ese momento no sabía que era.... pasaban días. Seguía pensando sobre ellos como pareja, entonces empecé a investigar sobre eso. Empiezo a mirar porno, lo hago regularmente y de repente pongo en el buscador tipo "dejar a mi novia con otro" y me salen un chingo videos y yo nunca había visto ese tipo de videos, ni sabía que existían jajaj. Empiezo a reproducir algunos videos y la verdad estaba perdido pensando en que cualquiera de ellas fuera mi novia, imaginaba a mi hermosa novia que alguien le esté dando placer, mucho placer. Con eso quería saber más de su anterior relación. ufff. y trataba de hablar sobre eso muchas pero ella no entendía al punto que iba o simplemente no le interesaba, así, un finde ella va iba al mercado y en esa se encontró con su ex, todo eso me cuenta en la noche por llamada. Que se saludaron de lo más normal, se preguntaron de cómo estaban, como les estaba yendo y que le había invitado a tomar jugo. Mi novia aceptó, entonces ahí continúan su charla, él le preguntó sobre su relación conmigo porque era obvio que sabía al respecto y le respondió que le iba bien. Yo para entonces escuchaba con mucha atención, esperando a que le haya dicho o propuesto algo indecente y nada.....pero con eso estaba más ansioso de preguntar sobre cómo eran antes sexualmente. Casi consiente de que había descubierto que me gusta el cuckold me animé a preguntarla, ella: Mi novia: ¿porqué quieres saber? Yo: Curiosidad y me empezó a contar y yo la interrumpía a cada rato para que me cuente a más detalle según a lo que iba avanzando, esta excitado. Al otro día por llamada, igual le seguía preguntando más a detalle y le pregunto si volvería con su ex: Mi novia: No, jamás. Yo: bueno. le sigo preguntando Yo: Te gustaría estar con otro, algo casual? Mi novia: No y le dije que tengo una fantasía Mi novia: Cuál, cuéntame? Yo: No te vas a molestar? Mi novia: para nada cariño Yo: no pienses mal por favor, consiente de que se iba a sorprender Mi novia: si cariño, ya dime. Estaba ansiosa creo. Yo: bueno. Me gustaría que estés con otro, que experimentes. (Para eso yo ya había investigado sobre el cuckold y todo me agradaba, solo había que hablar con mi novia de mis fantasías. Eso era lo más difícil, también me daba un poco de miedo saber cómo iba a reaccionar.) Mi novia: queeeeé? Yo: buscar un tercero que no sea un conocido nuestro Mi novia: no puedo creer lo que me estas diciendo, ella sorprendida. Yo: mi amor, yo estaría contigo a tu lado, y así hablamos por un buen rato. Al final me dijo que lo iba a pensar.... pasó días y tocamos el tema y dijo que NO. Yo seguía dando detalles de como sería esa fantasía, hacerla entender. De a poco entendió bien y lo hablamos en persona, yo con vergüenza pero con muchas agallas y así de a poco aceptó. Ahora la pregunta era con quién? Yo le dije que lo escogeremos ambos, que será alguien que a ti te guste. Y decidimos crear una cuenta de Facebook para buscar singles y así pasaron semanas y meses. A ella de vez en no le gustaba la idea, estaba insegura. Y yo siempre apoyando para que no se desanime. Encontramos a muchos y comenzamos a responder los mensajes, lo hacíamos cuando estábamos juntos. Pusimos rango de edades y tamaño de miembro, todo exigentes Je. Al final elegimos a uno de su agrado. Le pasamos fotos de mi novia y él no podía creer, y hasta que hablaron por llamada (compramos un chip y nos dimos en alta en WhatsApp). Entonces quedamos en 2 semanas, mi novia estaba incómoda, yo trataba de hacerla entender de que solo es una fantasía y que lo iba a disfrutar. Decir que me costaba hacerla terminar, yo quería que sienta esa sensación, sino podía yo, que lo haga otro decía en mi mente. Ya estaba próximo el día, y ella se desanimó, no quería hacerlo, me pidió más tiempo para que asimile y yo estaba triste. Pero la entendí. Dejamos el tema por un tiempo, luego de nuevo la recordé y esta vez dijo que sí. De nuevo quedamos con el mismo que habíamos elegido y esta vez se concretó. Llegó el día, yo quería que esté muy arreglada para ese día. Se le comenté. Compramos unas antifaces para ambos y al tercero que le llamaremos por su inicial "JJ" igual le dijimos que se compre antifaz y todo listo. Quedamos en un alojamiento para no levantar sospechar (obviamente que estábamos nerviosos). Llegamos temprano al aloja y él tenía que entrar como un huésped más al alojamiento donde estábamos, todo para no levantar sospechar y cuando esté en su pieza ponernos en contacto para ver que número de pieza estaba y avisarle para que venga donde nosotros estábamos. Nosotros ya habíamos comprado vino y para que no estemos muy nerviosos nos bebimos algunas copitas y le digo que lo disfrutaremos a mi novia. La animé por última vez antes del encuentro. Ella estaba con una calza (leggin) y un croptop, una tanga rosada de encaje que me gustaba. Muy sexy mi novia, sus colita resaltaba mejor con su calza y con unos tacos, pues perfecta. Entonces le avisamos el número de pieza para que JJ venga a la habitación, en eso toca la puerta. Le abrí: JJ: hola, cómo están? nos saludos con la mano y luego la presentó a mi novia, se saludan con beso en la mejía. Y sí JJ cumplía con las fotos que nos había enviado. Bebimos más vino, mi novia es débil para el vino, ya se le subió un poquito el alcohol. Y seguíamos hablando y bebiendo... Mi novia y yo estábamos sentados al borde de la cama, JJ en una silla al frente de nosotros. Entonces yo comienzo a besarla a mi novia y hago que se pare y obviamente al pararse mi novia le da la espalda a JJ, claro hice a propósito eso para podamos empezar, la sigo besando hasta que la empujo más a donde estaba JJ y JJ no pierde el tiempo y empieza a tomar de su cintura. Mi novia se encontraba rodeada entre 2 hombres, así el la sigue acariciando su colita por encima de calza, se apega más a ella, y yo empiezo a quitarla la chamarra que llevaba puesta mi novia, luego hago que se de vuelta mi novia al lado de JJ y se abrazan con caricias, de a poco yo me alejo. JJ comienza acariciarla más y más, empieza besarla su cuello y hace que se acueste en la cama, no antes sin decirla que estaba muy sexy. JJ empieza a quitarle sus tacos y continúa acariciando, yo estaba disfrutando lo que veía, JJ empieza a quitale su croptop y mi novia estaba solo con su brazier arriba. JJ comienza acariciar su vagina por encima de su calza y a mi novia le gusta, suspira. Masajea sus pechos, ya dije que no la tiene enormes pero son hermosas. JJ se dispone a quitarle su calza, entonces mi novia solo estaba con su brazier arriba y con su tanguita rosada de encaja abajo, JJ besa todo su cuerpo y ella estaba ya excitada. Luego JJ se quita el pantalón y su bóxer, y sí la tenía grande según sus fotos, pero también grueso. Luego continúa acariciando y besando a mi novia, se sube encima, su pene encima de su vagina con tanguita de mi novia, después empieza a quitarle su brazier y empieza a besarla más para luego quitarle su tanguita rosado de encaje. JJ se pone el condón y antes de que la penetre la excita más a mi novia con sus manos, hace que se moje más. Después la acomoda en la cama, mi novia acostada boca arriba, su pene estaba en la entrada de su vagina de mi novia y se lo mete de una hasta el fondo, ella se percató con gesto. Uff que placer, muy erótico todo el placer que me estaban dando. Entonces empieza a penetrarla de menos a más, mi novia empieza a gemir fuerte como nunca. Ahí me acerco a su oído y le pregunto si estaba bien, me dijo que sí. JJ la lleva al borde de la cama y empieza a ponerse sus piernas de mi novia a su hombro, ahí la penetra más duro, mi novia empieza a gritar y gemir más fuerte. Me lo estaba haciendo gritar a mi novia, yo nunca le había hecho gritar. Así la cogió por un buen rato en esa pose, mi novia no sabía de donde agarrarse, muy excitada. Luego otra pose, JJ la lleva al centro de la cama y levanta uno de sus piernas y empieza a penetrarla de nuevo por un buen rato, JJ demostraba que tenía buen aguante y luego la pone de perrito y empieza penetrarla pero mi chica se queja, le dice que no porque le duele, entonces después de un rato de penetrarla de perrito hace que mi novia se eche en la cama y de nuevo levanta su pierna y la sigue penetrando.. hasta que JJ se corre. Luego JJ se va de la habitación. Yo la abrazo y le pregunto como estuvo, que si le gustó, ella me dice que sí. Y empieza a ponerse triste, me dice que no me siento muy bien. Yo le digo que no diga eso, que estoy con ella. La pregunte si podía ahora yo penetrarla, no quería, pero la convencía y la penetre un ratito y terminé porque estaba muy excitado de lo que había apreciado de como se lo cogía JJ a mi novia. Luego amaneció y nos fuimos. Al día siguiente día nadie decía nada. hacíamos como si nada hubiese pasado, por mi parte estaba avergonzado, algo de remordimiento. Pensaba que dejé que se lo coja a mi novia un desconocido. No hablamos del tema por un buen tiempo, yo no quería más, imagino que ella menos. Pasaron meses y por fin volvimos a tocar el tema... pero eso ya será otro relato. Espero que lo hayan disfrutado, es mi primer relato. Disculpen mi novatada. Sean felices y disfruten sus fantasías más oscuras. Saludos y gracias por leer.

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VvinlansagaLv1· hace 2006 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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MmowshaLv1· hace 2007 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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HHumanoHormigaLv1· hace 2011 dRelatos

mucho tiempo en P! ahora me decidi a escribir.

hola gente! ¿como estan? espero que muy bien! hace muchos años que soy usuario de P! una de las mejores paginas en cuanto al eroismo-sexo y sexualidad se refiere. pero les cuento un poco sobre mi y porque me decidi ahora a escribir esto (y quizas sea lo unico que haga)...todo depende de como tomen esto que voy a decir y como vaya fluyendo todo esto. para empezar me voy a presentar: mi nombre es juan (pueden llamarme juano) soy de la ciudad de tandil tengo 32 años y estoy en silla de ruedas por una malformacion congenita, durante mis cortos 32 años he hecho muchas cosas en mi vida y soy un tipo que se desenvuelve bastante bien ante la sociedad. pero aun hay muchas cosas que hay que desmentir y dejar de hacer tabu como es el sexo y sexualidad sobre ruedas! a ver gente nosotros somos seres humanos como cualquiera de ustedes solo que llevamos una MINIMA DIFERENCIA a ustedes y es que nosotros llevamos como ¨extension¨ de nuestro cuerpo una silla de ruedas. lamentablemente en pleno S-XXI todavia se siguen fijando en la silla de ruedas antes que en la persona que como dije anteriormente es capaz de razonar sentir y accionar como cualquiera de ustedes! desde que tengo uso de razon he sufrido mucho bullying pero aca estoy sigo dia a dia para adelante sin importar lo que diga la gente! porque es solo desinformacion la que tiene....pero si realmente deseas conocerme o si en esas casualidades te topas con alguien en esta o cualquier condicion porfavor hacete el tiempo de conocerla porque quizas esa persona puede cambiar tu vida o puede que te cambie la forma de pensar o de ver las cosas. en lo personal y por eso estoy haciendo este relato ojala pueda encontrar a alguien con quien compartir unos buenos momentos sean de forma virtual o en persona desde el mas simple detalle hasta lo mas intimo es solo cuestion de actitud y encontrar la persona correcta!. desde ya muchas gracias y los espero por mensaje privado. gente pelotuda no me interesa.

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JjulietanayLv1· hace 2013 dRelatos

un poco de ayuda

Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto

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GgigifloLv1· hace 2017 dRelatos

Jugándole al v*rgss

Ya les dije que soy casado y me mama ser infiel, la verdad odio a mi esposa y la celo mucho porque pese a todo ES MÍA, pero yo no soy de ella y me encanta ver qué pueden ofrecer otras mujeres, no soy exigente, sólo quiero ver o sentir la vagina mojada de alguna puta que me desee. Para mi sólo son putas, todo lo demás lo tengo con mi esposa, quien básicamente es la que se la pasa trabajando para mi, y en lo que ella se distrae con mi negocio y se lo confío, yo tengo tiempo suficiente para jalármela, tener sexo casual o mandar y pedir fotos. esta ruca rica me encanta, de verdad tengo debilidad por las putas feas, entre más feas, gordas, colgadas, sucias y mal arregladas me excito más, me hsvdb sentir superior

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CcristhianpauloLv1· hace 2017 dRelatos

Dame duro hijo C3

Me fui de la puerta lo mas rápido posible para que no me encontraran ahí escuchándolos coger.  Me meti a mi cuarto y espere a que saliera, Salió de su habitación y escuche los pasos en el pasillo, paso frente mi cuarto y escuche que bajaba las escaleras.    Espere un poco mas porque estaba decidido a bajar y verla asi "casualmente", como a los 5 minutos bajé, temblaba de solo pensar como estaría vestida....estaba todas las luces apagadas y solo estaba prendida la de la cocina que da al final del pasillo bajando las escaleras.  Para disimular un poco primero me meti al baño haciendo ruido para que mi madre supiera que alguien había bajado.  A lo que ella dijo; -eres tu amor??  -Nooo....soy Yo ma!!  -Aah okay...  Sali del baño y me dirigí a la cocina, entre y me quedé con la boca abierta al verla como estaba vestida, verdaderamente como una putita que esta sedienta de polla. Estaba parada frente a la mesa, me daba la espalda.....traia puesto un conjunto de lencería negro, un brassier delgado que se le amoldaban a sus tetas de manera increíble,... mi mirada iba bajando mas hasta encontrar eso por lo que todos la miraban, su tremendo culazo casi desnudo solo cubierto por un hilito que separan sus maravillosas nalgas... Uff cómo se le veía ese culo! Se veía tan carnoso, tan redondo... Que ganas me daban de pegarme mi cara y chupárselo ahí mismo. Seguí bajando la mirada y vi que traía unas medias negras lisas casi trasparentes con encaje en los bordes, además de un portaligas qué sujetaban las medias, Dios se veía riquísima...al fin entendí porque mi padre no qeria que la viera asi, tal vez sabia que se me antojaría y tenia razón.    Yo no decía nada, estaba todo embobado, de repente ella voltea -Ah mi vida, que haces aquí tan tarde?  -Es que baje al baño Mami, Le decía esto mientras no despegaba la mirada de sus tetas, ya que al voltearse vi como le quedaba ese brassier, que al ser miedo transparente hacia que se vieran sus pezones, se veian exquisitas como para morderlos. -Que sucede? Porque me ves asi amor? Que tengo?  -Ehmm....no...nada ma....es que...no pensé verte asi.....  -Como? Me veo mal??....lo decía mientras daba una vuelta frente a mi, sus nalgotas eran una perdición madre mia!! Ya se me estaba poniendo dura....  -Claro que no te ves mal...al contrario te ves muy linda (por no decir muy puta y buena)  -Ay gracias papito!!...se acercó a me dio un beso en la mejilla, me llego un ligero olor característico....creo que era olor a sexo, a ese olor algo dulce y fuerte....mmmmm que delicia!!  -Y a que bajaste tu mami?.....trataba de disimular mi erección y mi nerviosismo.  -Solo a tomar agua, es que hace muchísima calor ufff!!  -Bueno vámonos ya a dormir no? o quieres hacer algo aquí? No me di cuenta de lo que dije, tal ves fue mi subconsciente....se me quedó mirando de una forma rara, levanto la ceja izquierda se recargo con la mano derecha en la mesa y me dijo; tu quieres hacer algo mi amor??    No se que paso en mi, sabia que eso significaba algo...era una señal, una oportunidad pero el nerviosismo me mató...pase saliva y solo pude contestar, pues...este....lo que quiero es irme a dormir, tu no?    -Uhm.. si claro, ya son las 3:00 de la madrugada hay que ir a dormir papi, estoy muerta de cansancio...   Claro que estas cansada, si te la pasaste cogiendo como loca hace un momento...es lo que pensé, obviamente no se lo dije.    -Bueno pues vámonos.  Apago la luz de la cocina y caminamos a obscuras por el pasillo hacia las escaleras, ella iba enfrente de mi, solo iliminaba la luz de la luna por el ventanal de la sala, solo se veía su silueta, yo iba atrás de ella y de solo verla se me empezó a poner durísima la verga, sus nalgas se movían al compás de sus pasos, su culazo se veía tan enorme y ella al caminar contoneaba las caderas de una forma diría yo exagerada.    Llegamos a el comienzo de las escaleras y de repente como que se tropeso al subir el primer escalon, se fue hacia enfrente, se inclino quedando casi empinada, yo al ver esto rápidamente me lancé a ella para evitar que caiga y asi como quedo yo estaba justo detrás de ella, mi verga ya venia durísima y quedó incrustada entre esas carnes...fueron unos segundo en lo que paso esto, ella al sentir como le apoye el miembro dio un ligero "ay", no se si de verdad se pego o fue por sentirlo incrustado.  -Ten cuidado ma!!  -Ay bebe, es que me resbalé que torpe soy  -No te preocupes haber levántate  -Gracias mi rey lo bueno es que me agarraste tantito porque sino hubiera sido peor el golpe...que bueno que estas asi de fuerte y DURO...   Duro?? Que tenia que ver una cosa con otra? Lo diría porque la sujete fuerte, mis contados músculos o porque si sintió duro otra cosa.. Subimos las escaleras.    -Bueno hasta mañana mi vida, que duermas rico... y me dio otro beso  -Tu también mami, que descanses... Se dio la vuelta y antes de que se alejara de mi, alcance a darle una sonora nalgada en sus riquísimas nalgas....PLAFF!!!  -Ayyy!!! Bruto!!!......dio un respingo y volteo a mirarme pero no tenia la cara de enojada, de nuevo levanto la ceja y sonrio de manera muy sexy -tonto!! Vas a ver!!!    -Lo siento mami, no se que me paso, perdón, perdón, te lo juro...Y era verdad, no sabia porque lo había hecho, últimamente mi subconsciente me traicionaba, hacia las cosas sin pensar, pero la verdad esa nalgada se sintió riquísima entre mis manos, sentí por unos instantes su carnosa nalga, maciza, pesada, quizás si con unos pliegues de celulitis pero muy ligera debajo del glúteo, pero eran como adornos para esos manjares.    -No te preocupes papito, yo te entiendo, se que son irresistibles jaja  -Puess este......emmm.... lo siento mami es que estás tan sexy...   -Bueno ya metete a tu cuarto y no lo vuelvas hacer picaron!! Almenos no cuando este cerca tu padre...   Dios, que acababa de decir, más claro ni el agua, sus palabras eran invitantes!! Prácticamente me dijo que podía nalguearla cuando quisiera siempre y cuando no fuera cerca de papa....ufff!!! nunca pensé que me diría eso, lo que si sabia era que le gustaba sentir nalgadas, al menos mientras se la cogen, como esa noche que le pidió a mi padre que le palmeara en el culo.    -Bueno mami hasta mañana, Me meti a mi cuarto, me acosté y me hice otra paja en su honor recordando su culo, me volvia loco de solo ver, pensar y sentir el culo de mi madre. Ya me moria por culearla y romperle ese culote que tiene.    ______ Había llegado la fecha en que eran las fiestas patrias, en esa fecha se hace un desfile, en el centro en la avenida principal. Toda mi familia y yo habíamos ido para verlo, mi madre iba despampanante ese dia, llevaba puesto su Leggins aquel que se compró y que me mostró de como le levantaba el culazo, sus sandalias de taco negras y un top que resaltaba sus tetas, el cabello lo llevaba suelto, estaba exquisita.    Llegamos a donde seria el desfile y como había gente alrededor de la calle como pudimos nos metimos entre él tumulto para tener un buen lugar y asi observar bien. -Tú busca lugar mi amor en lo que voy por unos refrescos.. Le dijo mi padre a mi madre, el se fue y nos quedamos con ella mi hermana y yo. Seguramente mi hermana había quedado con su novio de verse por ahí porque inmediatamente le dijo a mi mama que ella iba a buscar otro lugar para ver porque ahí no le gustaba, había mucha gente y yo me quede con mamá.  -Bueno vente mi amor vamos a buscar lugar para cuando llegue tu papá  -Ok mami Nos metimos entre la gente, mi madre me dio la mano para no perdernos, ella iba delante de mi, la gente se apretaba pero ella se metia entre ellos como podía tratando de llegar lo mas adelante posible, yo iba embelesado mirándole las nalgas enfundadas en eso que le quedaba como una segunda piel pegada a sus carnes. -Bueno pues creo que ya no podremos llegar mas adelante hijo, aquí nos qedamos, haber si nos encuentra tu papá  -Ok mami, acomodémonos en lo que podamos Quedamos casi al pie de la calle, estábamos en la banqueta, la gente se amontonaba porque ya iba empezando el desfile, entre tanta gente yo como iba detrás de ella asi fue como quede, detrás de ella pegado.....me empecé a poner nervioso porque sabia que de un momento a otro tendría una erección porque estando en esa posición podía sentir su culo sobre mi pene, la gente empezó a empujar y yo estaba prácticamente pegado a su espalda con mi verga despertando poco a poco. -Ayyy esta gente como empuja!! -Pues si pero si quieres nos cambiamos de lugar.. -No....aqui nos quedamos, va a ser mas difícil salirnos De un momento a otro me dio la impresión que ella empujaba su trasero hacia atrás y como que lo frotaba, haciéndolo como sin querer. Yo podía oler su perfume ya que mi cara quedaba sobre su hombro.   -Ufff que calor hace!! No sientes calor hijo? Si que esta DURO eh!! Si alcansas a ver ahí? Si quieres pegate mas a mi para que alcances a ver   Empecé a tomar en cuenta como a que se referia, claro que estaba duro!, Y como no estarlo si ella no perdia tiempo para restregarme las nalgas y pegarme mas? Pegarme mas seria imposible, tenia incrustado mi pito en el trasero y quería mas?   -Si hace calor y si veo bien de aquí ma....aqui estoy bien.   A mi padre ya ni lo vimos, no nos pudo encontrar porque me mando un mensaje al móvil para decirme que nos veíamos en el estacionamiento porque no nos pudo hallar.  -Quien es? -Es mi papa que me mando mensaje para decirme que nos ve en el estacionamiento cuando termine todo porque dice que no nos ve -Ok, dile que ahí lo vemos   Después de eso me pareció que se relajo porque como sabia que el no llegaría ahí con nosotros, hizo un poco mas obvio su afán por pegarme su culo y creo qe yo también decidí darle más animo porque puse ambas manos en sus caderas, su cintura se sentía deliciosa y más rico era sentir sus nalgas pegadas y yo tomándola de la cadera, me daba mas tallones a mi verga y parecía que la recoria con el trasero, hacía ligeros movimientos de arriba hacia debajo, de arriba hacia abajo....de repente subio su mano y me tomó de entre el cuello y la nuca, acariciándome ......yo miraba hacia abajo y veía como estaban sus ensanchadas caderas pegadas a mi.  Yo comensaba a empujar de a poco...hasta que sentí como me venía ahí mismo, con tan solo sentir esos roces....1....2.....3....4.....espasmos hice, las mismas veces que le empuje descaradamente mi fierro y la agarre fuerte de la cintura, sentía como se me mojaba el bóxer y no se si se me veía una mancha en el pantalón, pero en esos 4 empujes que le hice ella también empujo su culo hacia mí....después de eso nos mantuvimos quietos.    Luego acabo el desfile y nos encontramos con papá donde habíamos acordado, en el camino a casa con mi padre, nos dijo que nos tenia una sorpresa...   _________ A los días... La sorpresa era que había comprado una mesa de billar, la pusieron en la sala mientras mi padre decidia donde ponerla definitivamente, la mesa no era nueva era de medio uso un amigo de él que tiene un local donde rentan mesas de billar se la vendio....al principio me agrado la idea porque me gusta jugar billar pero después casi como un flashazo me vino a la mente una retorcida y caliente idea que puse en marcha al día siguiente.    Eran como las 7:00 de la noche, mi hermana se fue a casa de una amiga o eso había dicho ella, mi padre aún no llegaba del trabajo asi que estábamos solos ella y yo.... -Ven mami!! Vamos a jugar billar -Tengo cosas que hacer bebe, además no se jugar... Decía esto mientras estaba en la cocina haciendo de comer y esas cosas, realmente se le veía ajetreada...aun asi vestía de lo mas rico con unos jeans a la cadera, se había empezado a comprar ropa demasiado entallada a mi parecer...tal vez eso era un señal o quizás era porque últimamente mi padre le había pedido que renovara su closet.  Aquel pantalón le quedaba de lo mas llamativo, además de que gracias al ejercicio que hace, sus piernas estaban torneándose de una forma increíble, el culo ni se diga, se le empezaba a poner de una forma marcada

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Eeah1961Lv1· hace 2018 dRelatos

el primer encuentro

Hola, a continuación voy a contarles unaanectoda que me sucedió no hace mucho tiempo. Soy un tipo común, de 55 años, trabajo enotra ciudad diferente a la mía y viajo todos los días. Por el malditoestacionamiento medido (por una cuestión de costos por dejar el auto paradodurante ocho horas), busqué un lugar fuera del circuito del estacionamiento,tratando de buscar algún árbol que le diera sombra al auto, más en época deverano, donde el sol calienta mucho. Todos los días, entre las 11 y las 12 delmediodía, salía de la oficina para dar una “vuelta”, como escusa, pero locierto era que iba hasta el auto a fumarme un cigarrillo y distenderme de laoficina.  El lugar elegido, es a la entrada de unacasa, donde a la mañana, cada vez que estacionaba, estaba una “señora” de edadparecida a la mía, o eso creía yo. De vernos todos los días, comencé asaludarla con el típico “buenos días”. Siempre llegaba con tiempo para caminarlas cuatro cuadras que me separaban desde el estacionamiento hasta la oficina,pero no con el tiempo suficiente como para poder entablar una conversación conella. Ella, Eva, una mujer de pelo rubio  que le llega hasta los hombros, de buencuerpo, ni gorda ni flaca, rellenita, buenas tetas, un culo que se vé firme, senota que hace algo de ejercicios, y por sobre todo muy simpática, siempre laveía con unas calzas ajustadas o un buzo, con remera, algo pegadas al cuerpo,lo que le hacía resaltar más sus hermosas tetas y ni hablar de su cola. Siemprebarriendo, regando o limpiando el frente de su casa. Como todo hombre, ya estaba mirando a la“señora”, con otros ojos. Miraba su culo ( me pescó dos veces), y se le notaba comosu cola se tragaba la (no sé como se llaman) bombacha tipo tanga. Cada vez eramás la tentación de mirarla y deleitar mis ojos con ese panorama tan temprano. Un día, por tema de tráfico en la ruta, se mehizo muy tarde, llegaba tarde al trabajo, estaciono y ella ya no estaba comosiempre. Del apuro, me olvido de subir el vidrio de la ventanilla del lado delconductor. Como todos los días, tipo 12 me voy a caminar y a fumar uncigarrillo al auto. Grande fue mi sorpresa, verla a ella parada al lado delauto. Nunca la había visto a esa hora, solo a la mañana temprano. Hasta llegarhasta donde estaba el auto, fui pensando en sacarle algún tema de conversaciónpara entrar en confianza con ella. Cuando llego me dice: Eva: buen día, llegó tarde hoy y se olvidó laventanilla abierta, así que hice de guardían toda la mañana. Yo: huyyy, que decuidado, la verdad por eltráfico hoy se me complicó la llegada. Me extrañó no verla temprano. Leagradezco su preocupación. Eva: terminé de regar y me fui a tomar unosmates. Ví por la ventana que ud. llegó, se bajó y se fue tan rápido que noalcancé a avisarle lo de los vidrios. Cuando salí, ya iba casi por la esquina. Yo: nuevamente le agradezco, espero no hayasido un inconveniente el tener que cuidarme el auto. Mientras abría el auto y sacaba uncigarrillo, aproveché para estirar la conversación. Solo estuvimos hablando decosas triviales, el laburo, los viajes, la ruta hasta que empezé a preguntarlepor ella. Me contó que era separada, que tenía un hijoy dos nietos de 5 y 3 años, que “vivía sola”, durante la semana generalmenteestaba sola y que su hijo la llamaba todos los días, pero que se veían solo losfines de semana. Para esto, yo arranqué con el segundo cigarrillo, y ella mepide uno, “ya que estamos me fumo un cigarrito y me voy a cocinar”. Seguimos la charla hasta terminar elcigarrillo y después cada uno seguimos con nuestras obligaciones. Al momento dedespedirnos, cada uno con su barbijo por el tema de la pandemia, ella en lugarde estirar el brazo para despedirnos con el típico golpe de puños, se baja elbarbijo y dice “nada puños, un buen beso para sellar este encuentro”. Me bajoel barbijo y nos damos un beso en la mejilla, tirando casi a la comisura de loslabios. Ese momento de acercamiento, de rozar su piel con mis labios y sentirel aroma de perfume, el cual me quedó impreganado,  me volvió loco, me descolocó su actitud delbeso y me fui hasta la oficina tramando los pasos a seguir. Por supuesto, esteepisodio, cambió nuestra relación. Ya no solo eran los “buenos días”habituales, ya trataba de llegar más temprano para poder hablar con ella.   Con el paso de los días, ya la notaba a lamañana con otro ánimo. Un día, de muchísimo calor, creo que llegó a los 40º,cuando estaciono el auto ya deberían estar por los 25º, nos saludamos y me dice“si tenés mucho calor cuando vengas por el cigarrillo, avísame y fumamos dentrode casa con el aire prendido”, a lo que por supuesto no rechazé semejanteoferta. No por el calor, sino por ver hasta donde podría llegar con ella. Tipo12, me voy a fumar mi cigarrillo y ella estaba esperando en la puerta. “Venípasá, hace un calor de locos, vení que está fresquito acá adentro”. Mientrasprendía el cigarrillo, veo que está con un vestido blanco, no muy ajustado, quele llegaba por encima de las rodillas, con un escote no muy pronunciado, peropor los que sobresalían sus hermosas tetas. Cuando se da vuelta para entrar enla casa la sigo, le miro el culo y no veo que no se le marca la ropa interior.Esto me puso un poco caliente. Entramos a la casa y tiene el living comunicadocon la cocina comedor, y sobre el fondo, pegado a la cocina, una puertaventana, que comunica con el patio. Me ofrece algo fresco para tomar y se vapara el fondo. El vestido se traslucía todo, pude verla casi desnuda a travésdel vestido. Cuando vuelve con el vaso de agua, noto que sus pezones estánduros, esto hizo que se me ponga la pija “morcillona”. Le digo “parece que acáestá muy fresco” señalándole los pezones. Ella se ruboriza un poco y me dice“solo por frio se pueden poner así?” Se arrima estirando el brazo paraalcanzarme el vaso, la tomo de la mano y la tiro para traerla más a mi lado, ymirándola a los ojos, le digo “si no es por el frio vamos a tener que haceralgo para bajar esa dureza” y le doy un beso al que ella responde. Me abrazopor el cuello y comienza a comerme la boca, nuestras lenguas empezaron a intercambiarsaliva, comenzé a besarle y a lamerle la oreja, bajé a su cuello, le dabapequeños mordiscos que le sacaban uno que otro suspiro, su respiracióncomenzaba a agitarse, le bajo el bretel del vestido y dejo al descubierto esepar de tetas que estaban sin corpiño y que me estaban matando. Le comienzo acomer las tetas, mientras le chupaba una, le apretaba el pezón de la otra, estohacía que ella gimiera cada vez más fuerte. Ella estiraba la mano y me sobabala pija por arriba del pantalón. Esa escena me puso a mil. Busqué su concha, yestaba muy mojada, la arrimé a la mesada de la cocina, la subí y empezé acomerle la concha mientras sobaba sus tetas. Esa concha rosadita, con unoslabios bien carnosos, despedían jugos a más no poder. Ella me suplicó que no sela chupe más, que estaba por acabar. No le hice caso, seguí con mi lenguarecorriendo cada centímetro de su concha, su clítoris estaba cada vez más duroy cada vez más grande, para evitar que acabar, empezé a besale el lado internode los muslos y de tanto en tanto le lamía el clítoris, lo que provocaba quediera saltos, la recosté sobre la mesada, le levanté las piernas y comenzé acomerle el culo. Al principio ella me decía que no, que no le lamiera el culo,pero estaba tan rico, con algunos pelos decorando ese hermoso ojete, que no mepude contener, le lamia desde el culo hasta el clítoris un par de veces hastaque no aguantó más, comenzó a contraer las piernas, a contorsionar su cuerpo,al tiempo que largaba chorros de jugo blanco por la concha. Seguí chupándoselame corría el jugo de su acabada por la pera, me agarró de los pelos, me sacó desu entrepierna y me  empezó a comer laboca. Esto no puede quedar sí, me dijo mientras meapretaba la pija, se bajó de la mesada, me sacó los pantalones y el calzoncillode un solo tirón, se arrodilló y me empezó a chupar la pija, yo ya estaba apunto caramelo, no se si podía aguantar mucho, se dedicó a chuparme los huevos,recorría el tronco de la pija con la lengua hasta que llegaba a la cabeza y conun solo movimiento se la tragó toda. Se la sacaba, me la escupía y se la volvíaa tragar entera. Me avisé que no duraría mucho más, que estaba por acabar y medijo “damela toda, hace tanto que no tengo el sabor de la leche en mi boca, quequiero que me la des toda”. Creo que no teminó la frase, cuando empezé a largarchorros de leche llenándole la boca, hacía tiempo que no acababa de esa forma.Ella se dedicó a limpiarme la pija con su boca hasta dejarla bien limpia. Selevantó me comió la boca, sentía la saliva media espesa y el sabor de mi pijaen su beso. Esto me volvió a calentar, no había terminado de bajarse mi pija,que ya estaba de nuevo para seguir. Cuando miro el reloj, habían pasado ya unahora y media desde que había salido, así que me fui al baño para lavarme unpoco y volver al trabajo. Cuando salgo, ella ya se había puesto el vestido, meacompañó a la puerta, y antes de salir, me dá vuelto me besa y me dice “que serepita, hace 5 años que no sentía lo que me hicistes sentir vos”. Hasta acá llegué, el próximo encuentro esotro capítulo, si tiene buena repercusión este relato, subo la segunda parte.. Gracias a todos

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Mmaury_solo_yoLv1· hace 2018 dRelatos

Beatriz. rosarina infiel y vengativa. con fotos.

hola amig@s de Morboseo.net.  quiero agradecer a tod@s mi lectores, por la infinidad de mensajes y pedidos de nuevos posts.  hoy les cuento una historia que nos trajo pasión sexo y dolores de cabeza .  esto paso hace 3 años atrás .  pero conozco a Beatriz hace muchos años.  debuto con migo en el viaje de egresado de secundaria.  como muchos jóvenes.  nos encontramos ahí por casualidad,  ya que no íbamos a la misma escuela, ni siquiera éramos de la misma provincia.  nos hicimos amigos y algo mas.  pero esa es otra historia.  después de nuestra aventura .  tuvimos una relación de amistad a larga distancia.  por cartas y llamadas telefónicas . hasta que después se corto y nunca mas .  pero por milagro de la tecnología ,ella me volvió a encontrar gracias a facebook. nos reconocimos de inmediato a pesar de los años pasados .  como cuando éramos mas jóvenes.  comenzamos con mensajes donde hablamos de nuestras vidas .  pero lo mas interesante era su pésimo matrimonio. que ocupaba gran pate de la conversación .   estaba casada, con un tipo mucho mayor que ella. y eso se notaba mucho al parecer.  no muy buen amanté , celoso y posesivo.  la controlaba a cada segundo y las intimidades eran mas que interesante.  el sexo para el, no le llevaba mas de 15 minutos. y según ella era de lo mas aburrido .  pero ella le tenia cariño a el y su enorme bolsillo .  me conto, que el estaba en el negocio de las inmobiliaria.  y ella con su peluquería de damas con todos los lujos.  por eso con ella nos comunicábamos cuando el no estaba.   solo éramos amigos y nunca pensamos en volvernos a ver.    pero el tipo se entero y le armo un escandalo.  hasta el muy boludo me escribió para amenazarme.  eso nos despertó a los dos las ganas de vernos y adornarle bien la frente al viejo pelotudo.  y así los dos lo fuimos planeando. Beatriz:     tendría que ser un día de semana el trabaja.  y yo puedo estar si vigilancia un par de horas que te parece ?? yo:  tanto viaje, para un par de horas ? que buen plan.  Beatriz no seas tonto Maury.  te quedas unos días y nos vemos tanto como podemos .  dale no seas malo quiero verte.  hacemos así te venís unos días y yo te consigo lugar donde quedarte .  en uno de los departamentos que tenemos desocupados.  la verdad a mi no me inspiraba un viaje tan largo por un simple polvo.  pero estaba invitado a un moto encuentro en Entre ríos, que esta casi a mitad de camino.  así acordamos  . ira un miércoles y el sábado  de mañana me iría. teníamos un mes para organizar todo y poder vernos tranquilos.  ella estaba tan ansiosa que contaba los dias .  y incluso ya tenia las llaves del departamento .  tratando de que nuestro encuentro sea perfecto.  el gran día llego .   el sol todavía no salía. tomando unos mates mientras yo preparaba mi moto para el viaje .  acomode las alforjas y mi bolso cuando estaba todo listo .  saque una foto de la moto y la puse en facebook .  esa era la forma de avisarle que estaba en camino.  que ella no tardo en poner me gusta. salí con el amanecer a mi espalda. disfrutando los paisajes y el aroma de los campos.  un poco antes de llegar miro mi celular.  Beatriz:   hola bonito que tengas un lindo viaje.  me esta matando la ansiedad .    ese fue el primer mensaje de varios que mando. su ansiedad era notable.  Beatriz:   Maury. te deje la llaves en mi peluquería.  pregunta por Fernanda ella te la dará. cuando pueda contesta el mensaje.  para quedarme tranquila.  yo:     hola hermosa, ya estoy a un par de kilómetros.  en un rato llego . cargo nafta y voy para allá . vos no estas en la peluquería?. Beatriz:    no seria un riesgo que nos vean juntos.  ya te paso la ubicación de la peluquería y del departamento. y así fue. pase,  por la peluquería y su amiga me dio el sobre con las llaves adentro .  le avise a ella que la tenia las llaves y me fui para el departamento.  el edificio era un lujo.  baje las cosas de la moto y la deje en el estacionamiento.  subí por el ascensor y me dirigí al 4to piso . mientras mandaba mensaje .  el departamento un lujo. esta listo para mudarse. debe valer fortuna. mucho para un bulo jaja.  acomode un poco mis cosas y me metí en la ducha .  para sacarme la mugre del viaje.   cuando salí de la ducha . ella ya avía llegado .  su perfume dulce y caro envolvía la habitación. salí solo con la toalla envuelta en la cintura .  pero ella solo llevaba su tanga puesta .   Beatriz:   hola amor... como estuvo el viaje?.   yo:   hola mi vida.  largo pero el mejor paisaje , es el volver a verte.  ella se levanto y nos encontramos a mitad de camino entre la puerta del baño y la cama .  nos abrazamos con un largo beso .  mucha lengua y caricias de los dos .  mi toalla callo al piso y ella tocaba mi pija .    la lleve contra la pared . y con un fuerte apretón de su hermoso culo la puse a upa . ella rodio mis caderas con sus piernas y sintió como mi poronga la empalaba . mi verga entraba como la primera vez .  apretada, justa, empapada en sus jugos y sacando gemidos , de los mas ricos.  Beatriz: uyyyy . como te extrañe.  esta es la pija que me hizo mujer. la que me hiso gozar tanto en Bariloche.  me siento en la adolescencia otra vez.  yo:   si me acuerdo ... y estas igual de buena o mas.... fue mucho sexo en pocos días , espero que se repita como en aquellos días.  Beatriz:    si quiero lo mismo amor..... pero disfrutemos esto y después vemos.  mmm ha ha ha. mmm.....  sin pausas mi pija bombeaba sin detenerse en nuestra conversación.  haciendo que ella hablara y gimiera a la vez.  un gran orgasmo retumbo en la sala .  mojando mi poronga . Beatriz:     uy.... dios .... cuanto hacia que no acababa así .  tu pija hace estragos en mi conchita mm.......  te siento en todo lados y en mi piel mas.  vamos a la cama .   no puedo creer que estés acá .  pero me encanta que pudiste venir.   me acosté junto a ella.  nos seguimos besando y acariciando. ella tocaba mi pija mientras me besaba.  me fue besando por todo el cuerpo .  hasta llegar a mi poronga.  la tomo suavemente con su mano .  pajeaba muy rico.  comenzó con besos en la cabeza de mi verga.  a lo primero chiquitos.  luego mas grandes hasta empezar a jugar con su lengua .  cuando empezó a chupar.  fue la gloria.  lo hacia de apoco y muy suave, pero sus succión era intensa usando su boca y lengua . el chuick chuick  de su mamada eran música para mis oídos .  chupaba y se saboreaba dándome placer .  podía sentir en mi verga sus labios húmedos y calientes .  y ella parecía disfrutarlo darme placer.  Beatriz:    mmm que rica esta .mm... se siente muy bien en mi boca mmm.  y también en mi hambrienta conchita .  yo:    sos perfecta corazón .  me encanta hacerte feliz y darte placer como vos me lo das a mi .  ella me sonrió sin decir nada .  y se monto sobre mi .  tomando mi verga con la mano.  froto un poco la cabeza de mi verga por sus labios vaginales y de apoco se fue sentando muy suave y despacio.  Beatriz:   uyy..... bien venido a Rosario amor...... mi verga entro hasta el fondo . mientras yo disfrutaba de sus gemidos y el suave movimiento de cadera .   sus orgasmos uno tras otro. empapaban mi pija.  que acompañaban sus movimientos. cambiando , de posición .   Beatriz:    tu energía es maravillosa.  estas bien? queres acabar ? yo:   acabar? recién empezamos amor... todavía aguanto un poco mas .    Beatriz:      hace horas que estamos cogiendo....  pensé que tenias ganas .  la verdad me sorprendes...  mmmm que rico es esto mm-..... lastima que estamos tan lejos .. me encantaría poder tenerte como amante....  y que me cojas así todos los días...  mmm dios solo de pensarlo voy a tener otro orgasmo....... ha ha dios cógeme así amor.... no pares uf..... si mmm... dios mío.......... báñame en leche quiero tu leche de crema corporal .  porfa quiero un baño de leche amor...... mi pija buscaba sacar toda la leche para cumplir con su deseo .  mientras la cogía buscando acabar ella se retorcía de placer .  dándome mas de sus ricos orgasmos .  mi pija estaba lista para la descarga y ella lista para recibirla.  saque mi verga y comencé a masturbarme sobre ella.  un chorro caliente salió disparada hacia su boca y tetas .  hasta ella me miraba fijo viendo como mi leche salía.  ella gustosa.  pasaba mi leche como crema corporal .  chupando sus dedos con mi esperma.  disfrutando mucho de su premio.  yo deje que ella juegue y volví a meterla .  ella no lo esperaba pero , estaba dispuesta a seguir disfrutando .  y gozo mientras mi verga ya descargada seguía dándole placer.  quedo exhausta pero feliz .  mientras ella se relajaba. yo contemplaba su belleza.  me prendí un cigarrillo y ella se fue al baño.  Beatriz:     me pego una ducha y vuelvo . estoy toda pegoteada jajajaj.   uff... eso es mejor que ir al gym.... jajaja.  estoy agotada ... mal .  si me quedo acostada me duermo.  yo:   no es para tanto corazón.  lo importante es que la pases bien.  y jamás te dormirías con migo.  Beatriz:    jajaaj vos porque estas acostumbrado seguro.  hace años que no tengo sexo tan prolongado jaajaj.  mi conchita quedo sequita jajaaj.  necesito un amante como vos urgente...  ella entro a la ducha. pero nuestras conversación despertó mi erección otra vez .  apague el pucho y me fui al baño .  y volvimos a empezar . besos y una buena cogida .  las horas corrían como las agujas del reloj.  Beatriz:   uy amor me estas volviendo loca ....  pero ya es tarde y me tengo que ir... mmm dios....  salió de la ducha y se comenzó a secar. yo:   no te vallas. quédate un rato mas .... Beatriz:   no me pidas eso amor....  me muero de ganas de estar todo el día con vos. pero acá no se puede...  estamos en peligro si nos ven o yo desaparezco tanto tiempo ...  salí detrás de ella.  no me iba a quedar con la pija dura. Beatriz:   no amor espera..... ya me tengo que ir por favor.  sin escucharla la puse en cuatro sobre un banquito del baño .  Beatriz:    amor por favor me tengo que ir.. yo:   hasta que no acabe no te vas.  Beatriz:   bueno pero rápido amor me van a matar.  mi verga entro en su conchita. pero mis ojos en su culito. mientras ella recibía mis bombazos .  su culito recibía mi saliva y mis dedos juguetones. ella se dio cuenta. Beatriz:    no amor por el culo  hoy no ..  no tenemos tiempo.... hace años que no me coge el culo.  solo vos y el me lo hicieron ...  y hace un montón, que esta cerrado .    pero no me importo nada.  y sin vacilar lleve mi verga a su pequeño culito .  y antes que diga no .  mi poronga, se abría paso por sus músculos anales.  pego un grito y apretó su ano .  pero no había vuelta a tras. su culito recibía mi pija. Beatriz:    mmm dios duele pero como me gusta sentirte. ay.. mmm dios.... mm... dame la lechita amor ... me gusta tu pija en mi culito mmmm.... yo:   tranquila amor tu culito esta bien apretadito.  un poco mas y te lo lleno...  y con lo apretado que estaba. mi verga. aumento el ritmo .  sus gemidos fueron fuertes al incrementar los bombazo. mi pija exploto llenando su culito con leche. Beatriz:   amor sos maravilloso pero me tengo que ir.  me traes la ropa?.  mientras me limpio? yo:    ok amor dale.  le di su espacio y me fui a poner la pava para el mate.  me pidió la ropa y se cambio muy rápido.  nos dimos unos besos que ella parecía no quedarse ir pero el reloj.  la apuraba.  Beatriz:   amor. mas tarde paso un rato si puedo si? te deje comida en la heladera . me voy .  pero no quiero.... nos hablamos.  te amo.  cerrando la puerta .  volvió esa tarde como prometió. y volvimos a tener sexo.  el día siguiente también pero 3 veces.  el viernes ya se quedo con migo todo el día.  sin darnos cuenta. que todo cambiaria al día siguiente. el marido se dio cuenta.  y al hablar con uno de los inquilinos. supo bien lo que pasaba.  al llegar al moto encuentro el tipo, me amenazo. le saco el celular a su mujer.  y por mi culpa estaban separados.  no tuve noticias de ella por 4 días.  hasta que ella recupero su celular y estaba viajando para mi casa

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DDan3smenLv1· hace 2023 dRelatos

Un mal dia

Hace como dos años tenia dos amigas muy dispuestas a vernos cuando uno de los 3 tenia ganas de coger, vaya!!!(exclamé) a veces solo eramos dos, otras veces eran nada mas ellas y yo viendo con cara de idiota. Pues bien un dia pensando cuando tendria una oportunidad de tenerlas juntas y de casualidad hablando por WhatsApp me mencionaron que esa misma semana no trabajarian y aprovecharían el tiempo para arreglar un par de cosas y "relajarse" un buen rato a lo que ni corto ni perezoso se me ocurrio la gran idea de vernos en la mañana (ya que yo estudiaba por las tardes) a lo cual accedieron y para empezar a calantarnos mas empezamos mandando fotos y una que otra cosa que nos gusta hacer. (Antes de seguir te preguntaras pero porque no fue al dia siguiente, pues por el simple echo de que mis padres a veces llegaban de imprevisto y mas en ese tiempo) Un jueves ya segurado de que mis padres ni hermano vendrian si no hasta mas tarde me dispuse a darme un baño para relajarme y imaginar lo que estaríamos haciendo en menos de una hora, saliendo de bañarme me arregle me afeite, me puse perfueme (todo pendejo) y me puse ropa comoda. Les mando un mensaje de: "Hey, cuánto les falta para llegar" A lo cual una me llamo y le dijo "Lo siento "bebe" pero no podré hubo un problema con tal cosa pero que te diviertas con Tiffany ya me cuentan que hicieron sin mi 😉 " A lo cual pensé, bueno ni modo pero hey aun viene Tiffany y aun podremos pasarla bien. Pues no paso mas de 10 minutos para que recibiera la llamda de Tiffany la cual me dijo: "Crees que pueda ser un poco mas tarde es que vinieron mis padres de visita y van a tardar un rato en irse, asi que nos veremos al rato y a lo mejor me les uno a ti y a Jésica si es que no se han ido, esta bien?" Respondi, como todo un buen hombre hubiera respondido! "Claro te esperamos!" Lo cual después de la llamada le mande mensaje que esta Jésica no iba venir y que yo me iria a la Prepa" Ellla respondió que no pasaba nada malo y que ya nos veremos despues los 3 guiño, guiño. Nota Ese "nos veremos después los 3" tardo un año y medio y lo peor es que me arregle como un imbécil, me puse perfume por dios!!!

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DDan3smenLv1· hace 2023 dRelatos

Un mal dia

Hace como dos años tenia dos amigas muy dispuestas a vernos cuando uno de los 3 tenia ganas de coger, vaya!!!(exclamé) a veces solo eramos dos, otras veces eran nada mas ellas y yo viendo con cara de idiota. Pues bien un dia pensando cuando tendria una oportunidad de tenerlas juntas y de casualidad hablando por WhatsApp me mencionaron que esa misma semana no trabajarian y aprovecharían el tiempo para arreglar un par de cosas y "relajarse" un buen rato a lo que ni corto ni perezoso se me ocurrio la gran idea de vernos en la mañana (ya que yo estudiaba por las tardes) a lo cual accedieron y para empezar a calantarnos mas empezamos mandando fotos y una que otra cosa que nos gusta hacer. (Antes de seguir te preguntaras pero porque no fue al dia siguiente, pues por el simple echo de que mis padres a veces llegaban de imprevisto y mas en ese tiempo) Un jueves ya segurado de que mis padres ni hermano vendrian si no hasta mas tarde me dispuse a darme un baño para relajarme y imaginar lo que estaríamos haciendo en menos de una hora, saliendo de bañarme me arregle me afeite, me puse perfueme (todo pendejo) y me puse ropa comoda. Les mando un mensaje de: "Hey, cuánto les falta para llegar" A lo cual una me llamo y le dijo "Lo siento "bebe" pero no podré hubo un problema con tal cosa pero que te diviertas con Tiffany ya me cuentan que hicieron sin mi 😉 " A lo cual pensé, bueno ni modo pero hey aun viene Tiffany y aun podremos pasarla bien. Pues no paso mas de 10 minutos para que recibiera la llamda de Tiffany la cual me dijo: "Crees que pueda ser un poco mas tarde es que vinieron mis padres de visita y van a tardar un rato en irse, asi que nos veremos al rato y a lo mejor me les uno a ti y a Jésica si es que no se han ido, esta bien?" Respondi, como todo un buen hombre hubiera respondido! "Claro te esperamos!" Lo cual después de la llamada le mande mensaje que esta Jésica no iba venir y que yo me iria a la Prepa" Ellla respondió que no pasaba nada malo y que ya nos veremos despues los 3 guiño, guiño. Nota Ese "nos veremos después los 3" tardo un año y medio y lo peor es que me arregle como un imbécil, me puse perfume por dios!!!

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SSeptsebLv1· hace 2025 dRelatos

recuerdos de un encuentro

El tiempo pasa y los recuerdos invaden mi mente, ha pasado tiempo desde la ultima vez, pero recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables, sus manos suaves que acariciaban mi rostro y se aferraban de mi pelo, besos que de apoco se tornaban mas intensos, sus manos y brazos se aferraban a mi cuello, su cuerpo comenzaba a erizarse poco a poco y su respiración se aceleraba junto a la mía, sus besos abandonaron mi boca y ahora recorrían mi cuello, sus uñas se clavaban en mi espalda, dejando sus marcas, dejando grabado en mi piel y en mi mente ese momento, sus ojos me invitaban a más, sus besos se tornaron apasionados y junto con ello mi cuerpo temblaba de la excitación,  mis manos recorrían su cuerpo, mis brazos fuertes la apretaban y rodeaban para que no escapara, tratando de hacer eterno ese momento, bese su cuello y por allí baje, me deslice con mis labios atreves de su cuerpo, con mis manos me abrí paso entre sus ropas, poco a poco me introduje en su blusa,  besando su pecho, acariciando tiernamente tus tetas y apretándolas fuertes con mis manos, lamiendo sus pezones perfectos y estaban duros, los mordí suavemente y los lamia con pación mientras ella me acariciaba mi cabello, suspirando y jadeando, disfrutando de mis carisias.  De apoco quite su ropa y dejando solo su pantalón, ella hizo lo mismo, me quito la polera, me beso con ternura esta vez, puso sus manos sobre mi pecho y y sus besos se deslizaron por mi cuello llegando a mi pecho, besando mis tetillas y sus manos bajaban hasta mi cinturón, sus ojos me miraban con lujuria, ya sabia a donde iva,  mis manos la acariciaban con ternura en este momento, ella seguía recorriendo mi pecho bajando lentamente, estremeciendo mi cuerpo en cada uno de sus besos, llegando a mi pantalón, allí con sus manos suaves, lo saco con cuidado y mirándome fijamente lo introdujo en su boca, lo lamia y chupaba suave en un principio, lo metía todo en su boca y cambiaba a una chupada mas rápida, mas apasionada, descontrolándose, llevándome al cielo mientras con mi manos acariciaba sus cabellos. La tome con fuerza de sus cabellos, ya no podía controlar mi calentura, la puse de pie suavemente, la tome en mis brazos y la lleve a la cama, la recosté y le quiete su pantalón, parado a los pies de cama, la vi como me deseaba, su mano acariciando su pezón, me acerque como gato asechando a su presa, lento bese sus piernas.  En ese momento, ellas gimió suavemente, entregada a lo que se avecina, subí por su cuerpo, y deslice mi lengua atreves de sus labios, me introduje en ella y con mi lengua que jugaba con toda esencia, disfrutaba de todos sus sabores y jugué con ella como ella lo hiso con migo, sus manos empujaban mi cabeza mas adentro, pidiendo mas, perdiendo el control, y sus gemidos me calentaban, me prendían, mi lengua jugaba con mas énfasis en su clítoris y mis dedos se introducían y recorrían su cuerpo, y en ese momento, sentí como su cuerpo se estremecía al ritmo de mi lengua, se aferro con fuerza a mis cabellos y sus piernas se tensaron, gimió en un órganos descontrolado e intenso y yo tampoco podía mas, y me deslice por su cuerpo, lamí sus tetas, mordí sus pezones, y llegue a su cuello y la mordí suavemente, y bese sus labios, me abrazo fuertemente y me beso con excitación, su respiración agitada soltó un te amo. Me introduje en ella y sus brazos se aferraban a mi con fuerza, gimiendo de placer, la envestía con ritmo fuerte y constante, ella me abrazaba con sus piernas, le lamia las tetas y el cuello, envestía con mas fuerza, la acomodaba y colocaba sus piernas sobre mis hombros y las acariciaba!! Cambiamos y ella tomo el control, monto sobre mi y se movía a un exquisito ritmo, le acariciaba las tetas, las besaba y lamia, ella mantuvo su ritmo hasta llegar a un orgasmos tan intenso como el anterior, la tome con fuerza y recosté sobre la cama, boca abajo ella me miraba con ojos de pación, levanto su pelvis y la envestí,  la sometí a mi ritmo, un ritmo fuerte y constante, la llenaba completa y ella gemía, la levante hacia mi, la habrase desde atrás mientras la envestía, con una mano en sus tetas, la otra buscando y acariciando su clorosis, aun quería mas, quería mas de ella!!  lo quería todo!! Ella se Safo en un momento y fue ella quien lo tomo con sus suaves manos y lo apunto a su culo, envestí suavemente y ella soltó un gemido que me estremeció, apure las envestidas y ella me pedía todo de mi, ella en cuatro aguantando el placer, desde atrás nuevamente la levante, esta vez desde sus cabellos, la bese como loco,  mi mano busco su clítoris, la estimule con mis dedos, la quería toda para mi, mis gemidos se sumaron a los suyos, estoy llegando a mi limite y ella me ayuda empujando hacia atrás, acelere como bestia y junto a ella, dejándose llevar terminamos en un mutuo orgasmo, la llene con mis fluidos y caímos juntos sobre la cama,  sobre ella y con mi falta de aliento, se escapa un te amo, luego me recuesto a su lado, la bese nuevamente, un beso de ternura y pación saciada, ella se recuesta sobre mi pecho y yo acaricio su cabello, recuperamos el aliento...  y comenzamos a besarnos, recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables...

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LLibrofranquitoLv1· hace 2028 dRelatos

Nuestro primer trio

Les quiero comentar !! Cómo fue mi primer trío con mi sra y ala vez comentar que es mi primer RELATO ESTA idea comenzó hace un 1 año 😜 convenciendo la ...después que ella dijo que si era con quién ?? Yo ya tenía en mente que fuera mi mejor amigo hermano del alma por cuestión de confianza y lealtad... Llego el día casualidad era el 14 de febrero (día de los enamorado )que mejor que disfrutarlo así 😍 Llego la noche primeramente me la cogí bien cogida la calenté ...ahí fuimos a buscar a mi amigo 8km de distancia en el trayecto ella me la iba chupando yo metiéndole el dedo en la concha que estaba muy mojadita y en el culito 😋 Apenas subió mi amigo le dije a mi putita que fuera atrás para ir rompiendo el hielo.. ella le desabrochó el jean y le agarrola verga con su mano y se lo metió todo en su boca el gimia de placer lo calentó tanto que se la quería meter toda en esa concha ...pero mi putita fiel a su papi me preguntó si podía ..yo como iba conduciendo y mirando por el retrovisor del auto le dije que esperarán un momento porque habías mucho tránsito y ya me costaba mucho concentrarme...cuando lleguemos a una recta le dije ahora sí ...ella se subió arriba de el gemían tanto y yo con mi pija al palo ...el le agarraba los cachete de culo se lo estrujaba ... Llegamos a casa y ella como todo una buena putita nos agarro las dos pija y se las metió en su boca jugaba el placer de tener dos pija ni se dan una idea como disfrutaba ... Nos fuimos a la cama!! ella le chupaba la pija ...los huevos la ingle el tronco jugaba como una nena buena con su juguetito ...hastá que no aguanto más y se la metió en la concha ahí entre yo le dije que por ser una buena putita tenía que romperle ese hermoso orto por ser una puta( es algo que nos calienta mucho insultarnos ) le decía hija de puta nesecitas dos verga para sacarse la calentura le metimos las dos verga en la concha ella gritaba de placer ..cómo le entraban esas dos pija la cara de placer gemía hasta que me dice papi rompeme nuevamente el culito que solo vos saber hacer ..si lo pedía lo tenés puta de una en seco se lo metí mi amigo que lo aguantaba mas acabo mi putita me agarró me llevo al sillón me cogió como toda una puta calentona y acabomos juntos con un grito de placer .... Espero que le allá gustado mi historia si le gusto delen mucho me gusta y le contaré el próximo encuentro 😜

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BBrayanDiaz2020Lv1· hace 2028 dRelatos

Casual o algo incomodo

Me gusta soñar despierto cuando voy por la calle, ver a los ojos a una chica linda y atractiva, al principio, con er su rostro se me hace suficiente, me pone de buenas, ver la alegría de los demás reflejada, pero por otro lado, me surgen las ganas de pensar, en como seria tenerla en mi cama, comerme la completa, como seria te er ese culoen frente de mi verga, de como verla sedienta de sexo, de que solo quiera dejarse llevar por el momento, y poder ver su rostro, su hermoso rostro, sonriendome, ver como de su varita chorrea toda mi leche. Supongo que es algo normal para cualquiera, aunque lo siento incomodo para la otra persona, su que bueno son solo fantasías o lados chacho dos que tiene todo el mundo, al final volverá a cruzarse una mujer atractiva en mi camino y nada evitará que piense que quisiera que fuera bien perra para cogerla como tal. Soy nuevo así que saludos.

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