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#Viejo

Fotos, gifs y packs de Viejo subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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AAderidoLv1· hace 66 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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MmowshaLv1· hace 78 dRelatos

mi suegro un pervertido pijon

todo comenso hoy , con sus mensajitos y fotovergas q me encantan me fantasie, ir al almacen a comprar super entangada me prendia, asi que no tuve mejor idea de aprovechar q no esta mi pololo y empezar a tocarme la cuca, primero un dedo, no me lleno luego otro tampoco me lleno luegro otro ,tampoco me lleno luego un desodorante  ahi empece a gemir calentandome imaginandome q podia elegir cualquiera de sus vergotas lacteas q asen humedecer mi sexo pensar en el almacenero que me mira las chichis cada vez q le compro dulces, uff lo recuerdo y me mojo otra vez, q puta zorra q soy. al empesar a gemir, y gemir  escucho como un cinto golpea la puerta esa wea metalica  yo como una weona pense q estaba sola, y cuando me quise dar cuenta, estaba el viejo degenerado de mi suegro, apabullandose el ganzo mirandome, con esa cara de lascivo, de que me querei comer toda yo no pude dejar de pajearme y le grito, que me mirai viejo lesbiano, nunca viste una chica tan linda? y el viejo me dice, por puta te voy a cojer todo el ano yo le dige ven que no tienes huevos para hacerme eso y el viejo verde entro a mi habitacion, me comio la panocha ,mordiendome los labios y yo le decia, ya vai a venir tu hijo, sueltame viejo cochino ahi me puso en cuatro, me pego en la cola y con el cinto me lo ato como una perra en mi cuello, me empezo a coger con fuerza yo pensaba q el viejo no se venia, y se me iva. cogia mucho mejor que mi pololo(su hijo) empece a gritar  AHH DAME EL CULO, PARTIME EL CULO A LA MITAD. EL ENFADADO agarra mi culo y lo empezo a llenar con toda su lactocidad bien espesa caliente como ami me gusta, oimos el ruido de la puerta y era la bruja de mi suegra y mi pololo q habian ido al mercado, le dije:  ya viejo cortai el chorro q nos cachan el viejo verde seguia culeandome con esa vergota q era un monstruo y yo mordia la almohada para no llamar la atencion en eso se acerca mi novio a la habitacion y le digo , q no pase q estoy cambiandome y tenia una sorpresa(mientras su padre me hacia el orto) le dije q prepare las cartas para jugar al uno con la madre y el padre. el me pregunto x su padre y le dije, yo q se donde esta el waton q*** y se fue a preparar las cartas , mientras me saco al viejo de encima y me voy para bañarme, me chupa las tetas y me moje al instante ,tenia la raja chorreando jugos intimos, me aplaudian los labios como dos aletas de foca me entre a bañar y el viejo entras detras de mi y me dice no te la tomaste putizorra, me dejo toda la boca llena de mecos!!!  Mientras mi pololo jugaba ,yo su noviecita estaba siendo llenada con sus hermanos/as en mi boca, me fui a bañar , y a seguir tocandome y  metiendome la regadera en la panocha, cuando sali jugamos todos en una gran familia, solo era mi pololo, mi suegra, mi viejo verde, yo sin tanga y con labios pintados y los dados de la generala en mesa.... ahora termino de escribir esto y debo ir a hacer las compras, que tengo muchas mas sed de leche.... me llenare o me daran mas ustedes?

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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VVigringoLv1· hace 79 dRelatos

Enemigas cercanas 2 "La semana de los cumpleaños"

El rebote con Cami me había dejado con la sangre en el cogote, no tanto porque me crea un tipo irresistible... Sin embargo tuve la sensación de que la mina me basureo y boludeo desde el minuto 1 del partido y para rematar me hizo un gol agachandose en la línea con la cabeza y sobre la hora (el futbolero sabe de lo que hablo). Entonces me juré por mi y por mi ego que me cogería esa mina mientras esté con vida . Llegué a mi casa, algo ebrio y me quedé en mi cama maquinando : Será verdad que tendrá pareja? (Sos un suertudo flaco le diría ) y a decir verdad, con el lomazo que tenía y lo lindo y gatuno de su rostro, sin dudas habría muchos tipos por detrás de ese camión. La verdad recordar la secuencia hizo que mi pija vuelva a tomar vida y se ponga como mastil... (pese a la deslechada monumental en el boliche) y fue como caí en cuenta que realmente estaba enseguecido con sacarme las ganas con esta mina, era personal.. una cuenta pendiente. No iba a quedarse así aunque sea lo ultimo que haga . Saqué mi celu y pretendí chusmear el perfil de Camila de whatsapp para ver si ahora podría ver su foto de perfil y por que no, clavarme una buena paja. Cuando me percato de un pequeño detallecito que se me estaba omitiendo , ella no me tenía agendado... y no pensaba quedar como un ebrio huele concha un domingo a las 7 de la mañana. Me haría el importante y valorizaría mi verga por supuesto, son principios que no pensaba quebrantar. Me estaba por dormir y con un dolor de huevos impresionante.. cuando por encima del nombre de Cami, se posicionó por obras del destino o no..el contacto de Belén que mostraba en su foto de perfil un generoso escote con un vestidito azul que combinaban genial con su rostro blanco y sus ojos azules. La idea de coger con la enemiga de mi "enemiga" valga la redundancia hizo que me calentara mas de la cuenta y entré como un caballo al chat. Logré ver la famosa ultima vez apenas un par de minutos antes... ojalá este despierta pensé yo y le tiré : dormis ya? Belen: no gordi, estaba esperando tu msj . No sabes lo caliente que quedé. Queria que me la pongas en la concha Gringo: ya habrá tiempo para el desquite, el también se quedó con las ganas (creo que fue la mejor foto de la pija que me saqué en mi vida) Belen: *grabando audio* ay gringo no me hagas así, vas a hacer que haga un desastre la cama , si me meto los deditos ensucio todo Gringo: no te creo (en realidad había sacado al toque que Belén era bastante putita y audaz, ella si era capaz... pero había que echarle leña al fuego) Pasaron unos 10 minutos... inclusive se me había bajado un toque la erección cuando suenan al rededor de 5 o 6 msjs seguidos . Eran de Belén, 2 fotos de sus grandes tetas con los pezones bien parados y rosados , una foto de ella con la tanga azul bien metida en el culo (que si bien no era su fuerte,con la calentura encima estaba mas que aprobado), una en la que hacia la parte delantera de la tanga a un lado y me mostraba su concha en todo su esplendor . Era una concha grande y rosada, totalmente depilada y mojada con el clítoris hinchadisimo. Para finalizar dos archivos de audio en los cuales se la escuchaba gemir bastante fuerte y chapotear sus dedos . No hizo falta mucho mas para que mi verga reviviera , me haga una terrible paja y saque los litros de leche que venía juntando entre la calentura con Camila y el espectáculo que me estaba brindando Belén . Belén: ahora si soy capaz? Gringo: así parece, que rica paja que me hice con tu orgasmo... me sacó la leche que me quedaba encima y tenía para darte Belén: No te toques mas que no suelo tener periodos largos, el martes cumplo años , me vas a hacer el regalito en la joda? Gringo: si me lo pides así... Belén: si, quiero que vos me cojas . Me voy a dormir . Te espero a vos ese dia eh! Gringo : dale dale. Nos estamos viendo Luego de esa paja me morí, dormí hecho una porquería hasta las 4 de la tarde , me levanté y me bajonié una docena de empanadas con una coca de vidrio... que placer celestial. Solo en casa, estaba pensando seriamente en decirle a Belén que se venga a mi casa en una de esas hacia buena letra invitandole a ver una peli y ligaba un pete o una cogida. Pero decidí no apresurarme... por el contrario quede intrigado con Cami pensaba si no era momento de mandarle un mensaje ya para tantear el terreno y sepa de mi presencia. Quedé debatiendo con mi mente... Belen no me gustaba pero era cogida segura, Cami me encantaba por mas que solo la haya visto una vez pero me la puso mas difícil que limpiarse el culo teniendo parkinson . Me suena un mensaje que me hace salir del transe en cual estaba inmerso: Franco(mi amigo,el de guita) : fútbol con la barra a las 18 y después birras para esperar el partido . La verdad que juntarme con los pibes a reirme , quemar el alcohol y escuchar anécdotas de finde me parecía genial y me ayudaba a no pensar en estas minas por lo menos un buen rato. Al turco (Franco) le había llegado fresca la data que Belén se metió conmigo al reservado que el se pagó y si bien me chupaba un huevo que los pibes se enteren de ello, yo por dentro sabía que se vendría la famosa "compensación" de mi parte . Ya se podrán imaginar que pidió... "Vía libre para encararse a Camila" (aparentemente le habría dejado de charlar en el momento que ella me ninguneó y yo la saqué a bailar a pesar de ello) Turco: Dale gringo, las queres todas para vos viejo. Yo me estaba chamuyando con la mina antes que caigas del reservado que yo pagué Gringo: (si algo me da por las bolas es que me quieran tirar a menos con guita) mira hno yo no te pedí un peso a vos, salimos juntos porque somos amigos , tampoco te buitree la mina.. yo fui el único que puso las bolas en la mesa y la sacó a bailar por lo menos. Se respiraba un ambiente tenso la verdad, nunca me había peleado con el turco y menos por una minita. Pero el hecho que con la guita me haya querido pobretear me hizo calentar a tal punto que casi le pego una mano. Gringo: si la mina te da calse, te aplaudo frente a los pibes. Ni lo dudes! Pero ganatela, no me tildes a mi de amigo malaleche frente a los vagos. Turco: esta bien, tienes razón.. cada uno hace la suya por su lado y si el otro se la gana. El que perdíó cierra el orto? Gringo: es lo correcto amigo. De cierto modo me daba algun cagazo mi "rival", Franco medía mas de 1.90 y pese a ser el chabon mas normal del planeta , tenía muchisima guita y en ese punto iba recontra perdido. Decidí que tenía que jugar mis fichas rapido... en el entretiempo de boca vs san lorenzo el partido que estabamos viendo con los pibes me decido enviarle un msj a Camila diciendole quien era y como andaba. Los famosos tics azules se vieron en la pantalla, escribiendo... pero nunca me envió un msj. Estaba hervido , también se daría el gusto de boludearme por aquí? Sentía que había perdido mi hombría en el intento. Cogerme a Belén a estas alturas se sentía como un premio consuelo mas que un merito y me puteaba a mi mismo por encapricharme tanto por una concha. Ya eran como las 2 de la mañana y al otro día tenía facu cuando me llega un msj de voz, era Camila . Estaba muy curioso sobre el contenido del mismo pero no quería parecer desesperado. Sin embargo empecé a pensar que tal vez lo cagaba borrando luego de un rato y me quedaba con la duda (asi de hdp son) comentandomé que había viajado a ver a su papá (se radicó en la provincia vecina del sur al separarse de la mamá de Cami) porque había fallecido su abuela, pero que se volvía porque al igual que yo tenía examen en la facultad. Como sacándole charla le pregunté que estudiaba y me dijo que relaciones internacionales (la carrera mas de cheto que ofrece la uni privada mi pcia) con razón no la vi nunca por los pasillos de la universidad . Siguió la charla un par de horas, la verdad era tardísimo y le tiré. Bueno me iré a descansar... a lo mejor te reta tu novio por estar conectada hasta tarde. Cami: el no es mi dueño, yo hablo con quien quiero y sin horarios Gringo: si si lo que digas, hace caso.. no te hagas retar por mi culpa Cami: anda gil! Me quisiste comer la boca y no pudiste . Me la re picanteo Gringo: puede ser.. y si tanto no querías para que me das explicaciones de por que no podías? Cami: sos mas inteligente de lo que pensaba... la verdad esta todo re mal pero aun asi no quiero mandarme ninguna cagada Gringo: todo bien, pero no te confíes.. acordate que somos enemigos . Nos vemos Continuará...

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Ccount_of_warwickLv1· hace 79 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 8

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:   Mica estaba despierta cuando volví de acompañar a Karina y me preguntó adónde había ido. Le conté la situación de que ella había venido sola, que la ayudé con algo de la PC y se fue. Ella me dijo que escuchó ruidos entre sueños y la voz de una mujer pero creyó que era justamente un sueño, lo peor fue cuando le conté que Kari me preguntó por la marca en el hombro, más precisamente cerca del cuello (trapecio creo que se llama ese músculo, sí, la anatomía no era lo mío). Su cara se puso blanca del susto, casi rompe en llanto diciendo que estaba todo perdido y que seguro le diría a nuestros padres. La tranquilicé diciéndole que Kari sabía guardar secretos muy bien (obviamente no le conté de los regalos que le hice y que le iba a hacer) así que no debía preocuparse. Me dijo que no estaba segura, que quería hablar con ella, le dije que no, que si lo hacía sería sospechoso, que me dejara actuar a mí. Agachó la cabeza y lo entendió. Esta vez le traje yo el desayuno a la cama, ya un poco más tranquila se puso a estudiar y yo a manejar el negocio. "Quiero saber en qué andan ustedes, sabes que podés confiar en mí" me mandó Karina, como para convencerme de esto último me envió una foto de su cola en primer plano.  "Te lo voy a decir, pero todavía no, la próxima que vengas lo hablamos los 3, te pido paciencia y tolerancia nomás." Fue mi respuesta, no sabía cómo iba a tomar todo esto y no quería pensar en ello, un escalofrío recorrió mi espalda. Estaba muy nervioso a pesar de saber que Karina era confiable. Magic Mike me dijo que el video fue genial, como siempre e incluso nos mandó un regalo de 3 cifras verdes a nuestra cuenta. El negocio estaba yendo más que bien. * Algunos días después cuando todo iba ya más tranquilo y mientras a Mimi se le terminaba el período, justo después de cortar la videollamada con mis padres Karina me mandó un mensaje preguntando que cuando podría recibir alguno de los regalos que me pidió. Para matar dos pájaros de un tiro fui a mi pieza y encontré a Mica en el escritorio, rodeada de libros, apuntes y fotocopias. Se estiró hacia atrás y con sus manos tocó mi cuerpo, se sobresaltó y miró hacia atrás, el pelo despeinado y la blusa desalineada le daba un encanto peculiar.  - Estaba pensando en comprarte algunas cosas, ropa interior, tal vez algún juguete más o algo así, ¿Qué opinas? - le dije agachándome para abrazarla, ella correspondió y descansó su cabeza en uno de mis brazos.  - ¡Dale! Quiero un vibrador y conjuntos bien sexys, esos que me trajiste la otra vez parecían para Karina. - "Si supieras" pensé yo... - Ok, ya mismo me pongo a ver y pido algo para la cena. - salí de la habitación y me puse a buscar algunas cosas en la página donde compré anteriormente, gasté bastante pero compré un vibrador y un consolador, uno para cada una de mis hermanas y dos conjuntos iguales para ambas. Esta vez aclarando bien para donde iba cada cosa y asegurándome que no ocurriera lo de la última vez. Para la cena pedí algo ligero y un kilo de helado.  Fui a la pieza nuevamente luego de traer la comida. Mimi seguía estudiando, nuevamente me acerqué por atrás, ésta vez no la abracé, solo me quedé mirando como uno de sus pezones se había escapado de la blusa de tirantes y el frío lo había endurecido. Ya tenía la verga al palo y llevábamos al menos 4 días sin cojer. - Mimi llegó la comida... - al voltearse me vio a su lado, con la pija apuntando a su cara.  - Ya era hora... Tengo un hambre...- me dijo acariciándome la verga por encima del pantalón. - Creo que voy a comer otra cosa antes. - me bajó el pantalón y se puso a chupármela ahí mismo, su boca tibia y su lengua juguetona me sacaban suspiros. Llevé una de mis manos a sus tetas, bajé la blusa liberando ambos pechos y me puse a jugar con ellos mientras con la otra mano guiaba su cabeza.  - Si no estuviera así todavía te diría que me cojas toda Chito... - me dijo cuando sacó la pija llena de saliva de su boca.  - Pero podemos probar por atrás si querés... - la desafié en broma. - Ni ahí boludo, dejala así que está bien. - respondió sonriendo.  - Te voy a comprar un rosario anal, así la vas entrenando. - tomé su cabeza con ambas manos y empecé a cojerle la boca, sabía que eso la calentaba mucho. - Así te quiero cojer la cola Mimi, bien cojida vas a quedar pendeja. - ella tenía arcadas y las lágrimas bajaban por sus mejillas.  - Me la vas a cojer hijo de puta, pero todavía no, ¡Ahora llename de leche! - me dijo cuando se tomó un respiro. Y volvió a metérsela toda en la boquita. - Ahí te lleno toda putita! - terminé de hablar y empecé a eyacular. Todo a su garganta. Ella tragaba lo que podía y lo demás se escapaba por sus comisuras. Siguió chupando hasta dejarme toda la verga limpia y como era habitual me dió un beso aún con el sabor de mi leche en su boca. Aproveché para apretarle la cola con ambas manos. - Que lindo va a estar estrenar esta cola. - le di una palmadita y ella sonrió.  Comimos sin sobresaltos y terminamos la noche con helado y una película. Durmiendo abrazados. * Al otro día el paquete llegó temprano, justo cuando estábamos desayunando. De nuevo bajé yo y volví con un paquete más grande que la vez anterior. El contenido ahora sí era el que había pedido, lo mejor fue que mientras subía las escaleras Kari me decía que en la casa de mis padres también había llegado su regalo y que estaba muy contenta. Luego me mandaría fotos y videos usando lo que le mandé. De más está decir que subí con una erección más que notable. Mimi me trajo el alcohol y una remera para cambiarme, yo me saqué la que llevaba y después de desinfectar mis manos fui directo hacia ella, le comí la boca. La miré como preguntando si ya se podía, ella me entendió y asintió. Ahí mismo, sobre la mesa de la cocina la cojí corriéndole la tanga a un costado, abriendo su cola, pasando mi verga por ahí y presionando un poco para dilatarla. Ella gemía a más no poder, se agarraba de los bordes de la mesa para no caerse y ésta se movía, haciendo el típico ruido de la madera sobre la cerámica. Los vecinos de abajo tal vez vendrían a quejarse. Preferí no pensar en eso y concentrarme en reventarle la concha a pijazos a mi hermanita gemela. De repente tuve una idea. - ¿Te gustaría que me la coja así a Kari? - le decía mientras le daba nalgadas sin dejar de penetrarla a fondo.  - La vas a romper toda, es muy chiquita ella. Uffff... Me imagino que le acabas en esa carita de inocente que tiene y yo después la limpio toda. - contestó de la mejor forma, la calentura le nublaba la razón.  - Cuando venga la cojemos entre los dos, ¿Dale? - estaba por acabar, no iba a aguantar mucho, a mi también me calentaba la imagen de mi hermanita menor con la carita llena de leche caliente.  - Sí, ¡Seguro tiene una conchita chiquita y rica! Llename la cola de leche Chito, ¡Me encanta! - me pidió casi a los gritos. Como el buen hermano que soy hice lo que me pidió. La saqué chorreando de su concha y la apoyé en la entrada de su cola, los chorros chocaban contra su ano y salían en varias direcciones, mayormente caían sobre los cachetes de su cola, algunos me salpicaban cayendo sobre mi abdomen. Sin dudarlo Mimi se agachó y empezó a lamer los restos de semen que habían caído sobre mí.  Prácticamente pasamos todo el día cojiendo. Los regalos quedaron olvidados en la mesada de la cocina.  A la noche, cuando ya estábamos en la cama y después de un buen polvo ella me preguntó - ¿De verdad querés cojerte a Kari? - me preguntó con sinceridad, mirándome fijamente. - Es hermosa la pendeja, me encantaría pero si pasa que sea como con vos, no quiero forzar nada. - respondí también de forma sincera. Forzar las cosas era arriesgado y peligroso.  - Bueno, pero me voy poner un poquito celosa... - me dijo ella haciendo un puchero. - No seas boba, sabes que te quiero más que a nadie. - la besé en la frente para tranquilizarla y se durmió.  * Recién en la madrugada, como ya era costumbre, me puse a revisar los mensajes. Karina me había mandado varias fotos, casi 20, desde distintos ángulos, con y sin la ropa interior nueva y por último, como frutilla del postre un video con el consolador. Casi 5 mins en los que la ví disfrutando, saltando sobre aquel pene de goma pegado al suelo del baño. Ella se tapaba la boca con las manos para aguantar los gemidos, verla acabar entre convulsiones y con sus ojitos claros en blanco fue de las cosas más excitantes que ví. Definitivamente tenía a las mejores hermanas del mundo. La mejor respuesta que se me ocurrió fue mandarle un video acabando seguido del texto "Apenas puedas vení, quiero que hablemos los tres". Y me fui a acostar.  * Al otro día hicimos varios sets de fotos y videos con los nuevos conjuntos y los nuevos juguetes. Magic Mike compró todo lo que le pusimos delante pero dijo que de momento no pediría nada, me agradecía por poder disfrutar de la tremenda mujer que era mi hermana y dijo que pronto se comunicaría con ambos.  Ambos decidimos que por unos días o semanas no haríamos nuevo material, teníamos suficiente como para un mes o dos, a lo sumo haríamos material personalizado si lo solicitaban, pero nada más. Estábamos bien de momento.  * Pasaron al menos dos semanas desde la vez que Karina había venido a visitarnos (visitarme mejor dicho), cuando mi madre me llamó una tarde lluviosa y me dijo que nuevamente tenía problemas con la computadora, que si Kari podía traerla nuevamente, la respuesta fue un enorme sí, me había tomado por sorpresa porque mi hermanita me dijo que no sabía cuando podía volver. Eso me había desanimado pero por lo visto no fue más que una treta, al terminar de hablar con mi madre, Kari me dijo que bajara a abrirle porque ya había llegado. Con el invierno ya instalado y los días más cortos y fríos, mi hermanita bajaba del coche que inesperadamente partió al ella salir del vehículo. Me quedé confundido y ella lo vio en mi mirada. - Tranquilo, le dije que vuelva más tarde...- me dijo luego de saludarme con un beso en la mejilla, gesto que ahora se veía raro si tenías un barbijo puesto.  Eran casi las seis de la tarde, mientras subimos ella me explicó su plan, me dijo que la compu estaba perfecta, que ella le dijo a mi madre que funcionaba mal para, nuevamente, venir a visitarme.  Cuando entramos al departamento la vimos a Mimi yendo a la cocina en tanga y con las tetas al aire. Nos alcanzó el alcohol y ropa para cambiarnos. Una vez sanitizados fuimos todos a sentarnos mirando al ventanal que daba hacia afuera. - Bueno, la cosa es así Kari, a mí me despidieron hace ya casi dos meses. Estuve sin trabajo por algunas semanas y por obvias razones no le conté nada a los viejos - ambas escuchaban atentamente, aunque Mimi ya sabía la historia - . Estaba bastante descolocado y sin saber qué hacer, con Mimi nos estábamos llevando mejor casi a la fuerza y le sugerí hacer y vender fotos suyas, haciendo yo de fotógrafo, dividiendo las ganancias que al fin y al cabo usamos para sobrevivir y comprar algunas cosas. A todo esto aparece un tipo que nos empieza a pedir contenido personalizado más y más caliente primero fue un pete y después quería vernos cojiendo. Y bueno, después de muchas idas y vueltas lo hicimos pero por una buena razón. No quiero que pienses que lo hicimos de puro vicio, vos sabés que antes de esto con Mimi apenas cruzábamos palabra. Y nada, creo que eso es todo. Espero nos entiendas y puedas guardar el secreto. - Terminé mi relato y tomé un mate que me alcanzó Mimi. La cara de sorpresa en la cara de Kari fue tal que por un momento pensé que no respiraba. - Bueno, me toman por sorpresa, no me esperaba algo así pero algo sospechaba, sobretodo cuando me mandaste el vibrador y esas tangas. - Mimi me miró sorprendida, se dió cuenta de que cuando dijo que esos conjuntos parecían para Karina

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VVigringoLv1· hace 79 dRelatos

Enemigas cercanas

Buenas doy mi presentación, me dicen el gringo y soy de una pequeña provincia de la República Argentina . Mi historia con Camila tenía vieja data, los odios comenzaron al terminar la niñez y casi comenzar la pubertad, le había quitado la bandera de la nación a la chetita del colegio . La rotulo así a ella debido a que era por lejos la que mejor porvenir tenía en un colegio lleno de necesidades. Jamás entendí como siendo hija de un gerente de una de las multinacionales mas grandes del país y una administrativa de alta jerarquia del poder judicial de la provincia terminara recayendo a la par de los hijos de los albañiles,obreros y peones golondrina (sin desmerecer en nada el honrado y muy pesado laburo que estos hacen) . Cuando esto pasó, tanto ella como su madre me hicieron la cruz y realmente me chupaba un huevo... yo no elegía a quien iban a poner a llevar una bandera. La vida quiso luego que tomasemos caminos muy opuestos, por mi parte me sacaron de dicho colegio con mucho sacrificio para colocarme en uno en el cual mejoró notablemente mi nivel académico y ella para mi sorpresa siguió ahí una tiempo mas hasta que repitió y nunca pude saber mas de ella. Cuando tienes "pica" con alguien siempre te da curiosidad el que será de su vida... en mi caso era recurrente ya que me parecía por demás misterioso el hecho de que no podía saber absolutamente nada. No tenia contacto con nadie que conozca, nunca la vi en la calle siendo un pueblo muy chico y por sobre todo: tenía un hermetismo gigante en redes; no había manera de socializar con esta mina salvo que ella de su visto bueno y yo considerándome su enemigo no hice ni el amague de buscar contacto cibernético . Pasó el tiempo y una mañana de facultad mientras iba en el bondi cagado de sueño me suena el celu ( Franco te ha añadido a "reencuentro promo") y empezaron a llover msjs de que cuando nos juntabamos, donde , etc. La verdad estaba en la mía y no di mucha bola hasta que tomé en cuenta un peqeño detalle... *estaba soltero y quería coger* . Dije por mis adentros veamos que onda los perfiles y si alguna esta buena, veré de apuntar mis balas ahi para sacarme un poco las ganas que tenía (venía en mala racha) . Vi un par de minutos y la verdad fue una desilusión , todas estaban en pareja, tenían hijos (en esa época de pendejo no pensaba en garcharme una luchona, que pelotudo realmente) o no me llamaban la atencion , estaba soltando el celu cuando veo un msj escrito por "Cami C.M" tipico de cheto, doble apellido . Saludando y con ganas de asistir al reencuentro, en ese instante fui a su perfil y tenía privacidad de que si no te agenda, no ves su foto. "La concha de la lora" putié y me miro mal todo el bondi. Llegó el tan ansiado día, la verdad solo iba a ver que onda esa mina ya que los vagos recuerdos que tenía de infancia me hacían recordar que ella era una chica que me interesaba, pero a su vez tenía el escudo de compartir con viejos amigos en caso de que no asista la antes mencionada (De todas maneras me puse la mejor pilcha que tenia a disposición) . Me pasó buscando un amigo, que si bien no es por alarde , seguramente íbamos a ser codiciados en la joda, la familia de mi amigo le pegó con un negocio y tenían un muy buen pasar . El tenía guita y era un chabon normal por así decir, con la guita podía hacer mucho ya. En cambio la naturaleza había sido algo mas generosa conmigo 1.80 de estatura ojos verdes, espaldas anchas, buen físico pese a no estar marcado para nada y una verga decente de 16x5 lo suficiente como para no pasar penurias en el cortejo femenino. Recuerdo haber estado esperando a Cami por mucho tiempo pero pasaban las horas y ella no aparecía (el encuentro era en un boliche) me tomé un par de birras con mi colega esa noche y veíamos donde jugar las fichas para hacer el levante de esa noche . Ya perdido por perdido busqué nuevos rumbos y me enganché a bailar con una mina que literalmente me calentó la pija de una manera abismal toqueteandome y moviendome el orto en la chota , algo borracha y muy caliente por como ella me metía mano por dentro de la camisa . Belén era amiga de la infancia de Camila, yo lo sabía y se habían distanciado de mala manera en la secundaria (obvio que nunca pregunté el porque, no soy tan salame) . Era una rubia con buenas tetas (talle 100) y ojos azules, a decir verdad no era muy linda pero era bastante putita la petisa, asi que agarré vuelo al toque . Una cosa llevo a la otra y me la llevé a un oscuro de arriba del boliche (una zona liberada que pagó mi amigo) , me hizo el pete de mi vida con las tetas afuera del vestido y mostrandome la tanga bien metida en el culo cuando se la quise poner, saque forros de la billetera me dijo que no podía porque le había bajado y estaba con tampones. Me quería matar! Pero la rubia se puso la 10 y me siguió peteando hasta que le llené la jeta de leche. Ahí le pedí el numero con la promesa de que apenas pase su periodo nos daríamos masa en algún telo . Ella debía irse, así que me dijo que le convidara una birra , la tomamos y se despidió con un beso en la boca y un apretón en la verga. La noche parecía terminada , eran algo así como las 5 y media de la mañana... yo la verdad estaba conforme, si bien quería coger me terminaron chupando la pija de una manera increible y llevandome el numero de la mina para ahora si poderla garchar. Cuando disponía irme, vi algo que me dejó atónito, Camila.. la reconocí en seguida. La pubertad la había transformado en un verdadero Hembrón . Algo grandota, cerca de los 1.70 morocha de rostro gatuno coronado con lunares y esos hoyuelos que me volvieron loco . Muy pocas tetas, creo que con suerte llegaban a los 85 , con una cintura y un abdomen planisimo pero realmente el premio mayor era culo que nunca antes pude ver en otra mina que no sea de revista. Era todo lo que deseamos los hombres: caderas bien anchas, un culo grande, gordo y parado acompañando unas gambas grandes que marcaban un terrible papo que parecía tener vida propia. Un sueño la mina, tenia puesto unos leggins camuflados y unas botas oscuras , terminando su outfit con un remeron escotado sin corpiño . Por supuesto habían una gran parva de buitres alrededor incluyendo mi amigo intentando ganarsela. Cami : sos amigo de los pibes? No te conozco Gringo: Si cami, si me conoces le dije mirándole a los ojos Cami: "Pensó unos momentos y se rió" vos sos el hijo de puta que odiabamos con mi vieja y me llamó por el nombre. Que distinto que estas boludo (de niño era gordito y algo petiso a la par de mis compañeros) Gringo: ajá, un poco cambiado.. bailas? Ya habiéndole tomado la mano y manteniendo la mirada en sus ojos, me siguió sin reparos. A todo esto veía como me miraban con furia todos, hasta mi amigo. Ya bailando empece a elaborar mi chamuyo y le dije de tomar algo, no escabiaba la mina, me parecio dentro de lo normal un toque raro . En fin, pasado un momento prudencial la encaré para chapar y me dio un rebote de aquellos alegando que estaba de novia, mucho no me convenció por todo el calse que me venia dando... Pero pasamos boludeando el resto de la noche y le dije antes de retirarme que no iba a quedaría así esta historia . Le manguie el numero y decidí que le mandaría un msj en la semana.. me saludó en la comisura de los labios y se tomo un remis a la salida . Sin dudas, quería cogerme a mi "enemiga" sin embargo... Belén su ex amiga tenía otros planes conmigo Si tiene éxito sigo con la parte 2, "la semana de los cumpleaños" 😏

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SSan34Lv1· hace 81 dRelatos

Pili, millonaria y entrega el culito

Les dejo el link a la primera parte, lectura recomendada, pero no obligatoria:  Pili es una rubia hermosa, 1,60m, de pelo lacio, de cuerpo nada exuberante, un cuerpo balanceado, bien de tetas, bien de culo, flaca, divina. Hija única de una pareja recontra millonarios que vivían viajando, ella tenía 19 años, yo 24. La primera vez que estuvimos está contada en el link, después salimos algunas veces terminando en telos y un par de veces yo había ido a la mansión de sus viejos, pero ese culito se hacía desear cada vez más. Nuevamente sus padres de viaje, nuevamente agarré la autopista con el 147, llené el tanque de GNC y me fui a su casa, esta vez más de noche, ambos teníamos compromisos para la cena. Esta vez me llevé una cajita con algunos juguetes sexuales. Llegué y ella me esperaba directamente en la entrada, ya estaba media borrachita, nos dimos un beso y entramos, era una noche hermosa, fuimos a una pequeña terraza que tiene en su habitación, abrimos un champagne y con unas Red Bull empezamos a tomar y a emborracharnos a la luz de la luna. Pusimos música, bailamos, seguíamos tomando y tomando mientras nos besábamos, nos tocábamos y de a poco nos íbamos quitando la ropa hasta que Pili, que estaba solo con una tanguita me llevó a la cama, me acostó y me terminó de desnudar yendo directamente con su boca hacia mi pija, directo a metérsela en la boca, chuparla y succionarla con toda su energía. La hice girar para que quedemos en un 69 corriéndole la tanguita descubrí que para esta vez estaba depilada al 100%, no pude aguantarme y zambullí mis labios y lengua contra esa conchita hermosa y deliciosa. Pili se incorporó y así, de espaldas y con la tanguita corrida empezó a cogerme como loca hasta que acabó y se tiró boca abajo a mi lado. Fui a buscar mis juguetes, le saqué la tanguita y con las piernas abiertas empecé a meterle un plug chiquito en la concha y pasarle la lengua por el ano, ese culito hoy iba a ser disfrutado por mi y obviamente por ella. Una vez que su respiración se fue agitando empecé a cogérmela y con el plug chiquito comencé a dilatarle de a poquito el culo, una vez que fue cediendo lo cambié por uno un poco más grueso, Pili ya estaba disfrutando de tener algo metido en el culo, pero todavía no era mi pija, agarré un consolador y rápidamente lo metí en su conchita reemplazándome la pija. Ella gemía cada vez más fuerte, yo la estaba cogiendo con los 2 juguetes. Pili entre gemidos me dijo: Probá ahora Santy, antes que me hagas acabar otra vez. Le retiré el plug y despacito fui metiéndole la pija en el culo, apoyándola, casi sin hacer fuerza, ella levantó un poco las caderas para facilitarme el ingreso y pasó su mano por debajo para agarrar el consolador y moverlo ella misma. Despacito, despacito pero sin pausa le metí la pija entera en el culo, la dejé así por unos segundos y lentamente ella solita empezó a moverse y disfrutarlo. Seguimos así por un ratito, hasta que quiso cambiar, la acomodé al borde de la cama con sus piernas sobre mis hombros y seguí haciéndole el culito en esa posición mientras ella se tocaba la conchita se colaba un par de dedos. Pili volvió a acabar y a los pocos segundos acabé yo tirándole toda la leche sobre el vientre y las tetas. Nos vimos algunas veces más, incluso conocí al padre, la tengo en redes, está cada día más fuerte, se fue a vivir a Europa y está en pareja.

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Ttortuga7890Lv1· hace 81 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 1

Uno Estoy jodiendo con Tito mi mejor amigo cuando este dela nada, me entrega su celu mientras me dice antes de salir disparado – toma cuídalo, que de seguro si Mateo me ve con el en el baño no duda en quitárselo y arrojarlo  directamente al inodoro. Moviendo mi cabeza de forma negativa, le digo antes de sonreír – no le hubieras desinflado las ruedas de su moro. Vamos solo fue una broma – me dice Tito, a lo que yo le respondo – fue una broma que le salió como 600 pesos el arreglo. Dándome una última mirada me deja el celu y perdiéndose en el baño del colegio, espero a que salga. Mientras me pongo a hacer tiempo viendo si no me había olvidado el trabajo de historia que debía entregar hoy mismo, reviso mi mochila y notando que estaba allí me relajo enseguida. A lo que saliendo de esa duda veo el celu de mi mejor amigo en mi mano y agarrándome un momento de intensa curiosidad, prendo el mismo en tanto veo como aparece el patrón de seguridad que debo colocar. Tito no sabía pero conocía el mismo a la perfección por lo que colocandolo me adentro en el mismo y viendo unas cuantas aplicaciones que yo mismo tengo, me adentro a la galería de imágenes que tiene el celu. Apenas ingresó varias carpetas aparecen y husmeando entre ellas, noto por casualidad que una de ellas tiene la imagen de un par de grandes pechos que llaman rápido mi atención. Así que poniendo mis ojos sobre la misma me atrevo a tocar la imagen, que haciéndose grande me revela algo que me dejo completamente aturdido. Ya que la imagen de esos enormes pechos vienen acompañados de una figura y cara que reconocí apenas vi, no comprendiendo como mi mejor amigo tenía una imagen como esa pensé rápidamente y mandando la misma enseguida a mi dispositivo. Trato de ocultar velozmente lo que acabo de hacer, en tanto veo como mi mejor amigo regresa y me suelta – por suerte ese matón no estaba en el baño, así que está vez safe. Asintiendo intente darle por su lado y desconcertado por lo que acababa de ver, juntos vamos a lo que sería nuestra siguiente materia. Una vez que el timbre de salida sonó trate de zafar dela compañía de mi mejor amigo y escabullen dome por varios lugares, termino casi corriendo mientras pienso que debo ver de nuevo esa imagen que tanto me perturbo toda la mañana. Ya sintiéndome seguro agarró mi celular y yendo con desesperación a la galería de imágenes, me topo con la foto que deseaba ver y ampliándola nuevamente me aseguró de no haber visto mal. Rápidamente me doy cuenta de que no estaba equivocado,no obstante me pregunto como Tito llego a tener la imagen de mi madre completamente en bolas. No comprendía como mi mejor amigo tenía en su celular ami madre en bolas, por lo que aturdido mire mejor y mientras lo hacia reconocí el lugar en donde se había hecho la bendita foto. Era la ventana del departamento donde Tito vivía con su Madre, ya que de fondo reconocí el supermercado que tenía alado. Inquieto miro la imagen mas fijamente y sin poder quitar la mirada de la tremenda mujer que tenía por delante, una incipiente erección empezó a formarse dentro de mi pantalón. Mi madre iba con un conjunto extremadamente sensual que constaba de una especie de chaqueta de color bordo con unas mangas bordadas que por delante dejaba expuestas a la perfección sus pechos, los cuales eran más que abundantes. Mientras que debajo de su anatomía llevaba solamente una pequeña tanga que hacia juego con la chaqueta y que dejaba expuestas sus masque torneadas piernas. Pero fuera de esto destacaban a su vez sus pezones los cuales estaban tan erectos que sobresalían con facilidad en la imagen, por lo que no pudiendo contenerme intente que la erección que ya llevaba encima se acomodara dentro de mis pantalones. No deseaba admitirlo pero el morbo pudo conmigo y admití para mi mismo que mi madre en esa imagen simplemente se veía nos solo fantástica, sino que se notaba tan apetecible que incluso yo su hijo la veía como una hembra caliente. Maldiciéndome internamente y no sabiendo bien quehacer o como actuar, apague la pantalla de ni celu y quedándome parado allí por un largo rato. Me puse a pensar que rayos debería hacer. Tiempo después y ya dentro del colectivo que me llevaba cerca de mi casa, todavía no sabía que iba a hacer. Si encaraba a mi madre y le contaba todo a mi viejo, sabia como todo iba a terminar y lejos estaba el deseo de arruinar a mi familia. Por lo que descarte esa opción, mientras que la otra opción que había pensado era la de hablar con mi madre y darle una oportunidad de explicarme que era lo que estaba pasando con Tito. Pero para hacer algo como esto debía tener mas pruebas de lo que estaba pasando entre mi mejor amigo y mi Madre, a lo que pensando en ello decido esperar un tiempo mas hasta lograr tener mas pruebas. Por lo que notando como el colectivo se detenía, bajo del mismo y caminando directamente hasta mi casa me pongo a actuar como si nada malo pasará. Tito Mi madre como era ya su costumbre estaba de viaje por algún lugar del mundo, así que una vez mas mi casa solo quedaba para mi. Antes algo como esto tal vez me deprimía, pero desde hace algunos meses espero con ansias su partida ya que apenas se va lo bueno comienza para mi. Pensando en esto recibo un mensaje el cual dice –estoy cerca – seguido de una imagen que de inmediato levanta mi libido. En la misma aparece la imagen de una mujer madura que conozco desde hace varios años y la cual solo lleva encima un conjunto íntimo de color turquesa, la cual deja expuesto a la perfección sus pechos los cuales se ven como de costumbre, fascinantes. Emocionado por ver tal foto le envió en respuesta un par de emoujis los cuales le hacen saber a la madura lo contento que estoy por su llegada y nada más veo que me llega el mensaje, escucho como el timbre del departamento suena. Rápido dejo el celu a un costado y acercándome a la puerta, abro la misma a la vez que le digo a la mamá de mi mejor amigo – no sabes lo caliente que estoy de verte. Susana en respuesta entra a la vez que me empuja y una vez que logró cerrar la puerta a su espalda, Junta rápidamente su boca a lamía. El beso que nos damos es de otro mundo y mientras noto como la ansiedad va ganando terreno, es inevitable que mis manos empiecen a explorar todo su cuerpo. Empiezo por bajar mis manos y tomar sus mas que grandes nalgas las cuales aprieto con tal fuerza, en respuesta la madura arroja un fuerte gemido. Ocasión que aprovecho para colarme a su espalda y pegando su cuerpo al mío, le hago saber lo excitado que estoy apoyando mi erección directamente sobre su culo. Ella notando mi falo sonríe con picardia y apoyando su cola sobre mi pene, suelta enseguida – vamos a tu cuarto que no doy mas de lo caliente que estoy. Haciendo caso de su pedido y así como estamos nos vamos hasta mi cuarto, una vez en el mismo se separa de mi y viendo como se pone en mi delante. Observó como sus manos se empiezan a desacer de los botones de la blusa que lleva encima. Una vez que la prenda vuela deja a mi vista el mismo juego de ropa interior que me envío en la imagen y haciendo lo mismo que en la foto, baja su corpiño y deja expuesto para mi deleite sus pechos los cuales miro con autentica devoción. No conteniendo me mas me adelanto y acercando mi boca a sus grandes melones me hago con sus pezones, los cuales ya en ese momento están completamente erectos. Al tacto son un auténtico manjar, por lo que desesperadome me hago de ambas mamas y mientras estrujo esas masas de carne chupo a lo loco ambos pezones. Susana en respuesta suelta auténtico gemidos de placer mientras que con sus manos acaricia mi cabeza con devoción, a lo que saliendo de mi estado actual pongo mis manos por detrás de su cintura y haciéndome dueño del cierre de su falda, bajo la misma hasta que veo como cae directamente hasta tocar el suelo. Como imaginé la tanga es la misma que la de la foto,no obstante dejando esto de lado me levanto y mientras llevo mi mano a la cintura de mi pantalón. Le suelto con deseo – creo que es hora de que reciba mi premio, no crees? Sonriéndome con lascivia Susana da media vuela y encorvando su cuerpo, toma los pliegues de su tanga y bajándosela sin ningún tipo de problema. Deja a mi vista tanto la raja de su concha, como el agujero negro que conforma su apetecible culo. Deleitandome ante tal imagen termino de sacar mi ropa interior y quedándome solo con una camiseta encima, meneo un par de veces mi falo. Mientras con mucho deseo me acerco a esa increíble hembra, que se me ofrece sin pudor alguno. Apenas me coloco en su detrás y me tomo el lujo de acariciar sus macizas nalgas, las cuales como ya me he acostumbrado se sienten firmes a ni tacto. Por lo que dejándome llevar por la sensación que tenía de repente, sin pena alguna golpeó una de ellas con tanta fuerza que prácticamente dejo la marca de mano en una de ellas. La madre de mi mejor amigo se queja por el golpe recibido, pero sonriendo como una autentica loba mueve con erotismo sus nalgas a lo que no pudiendo resistir mas pocisiono mi pene en la entrada de su concha y notando el calor que desprende la misma. De a poco la voy penetrando . La sensación es más que increíble, por lo que dejándome llevar se la meto entera, hasta que mi pubis Choca directamente con sus nalgas. Apenas la sintió Susana suelta un suspiro de satisfacción, mientras que yo me aferraba a su cuerpo y empezaba un vaivén que hacia temblar todo su cuerpo. Sintiéndome en la gloria y sabiendo el sexo que a ella le gustaba me pongo más aguerrido y tomándole de forma repentina su melena,recojo su cabello en un moño y no teniendo delicadeza alguna jaló su cabello con fuerza para atrás mientras hago que me vea y a su vez le digo con malísia –te gusta no, te gusta que te trate como la puta que eres?. Susana solo sonrió en respuesta y dejándose llevar termino por tener un orgasmo, mientras que yo siguiéndole acabe por correrme directamente dentro de su cuerpo. Sudado y cansado me desplome sobre ella y mientras me preguntaba como podía hacerle esto a la familia que me había acogido como uno mas de los suyos, me recompongo y antes de que se fuera termino por cogerme a la madre de mi amigo un par de veces más.

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Ccharisteas666Lv1· hace 81 dRelatos

Mi vecino se coje a mi esposa embarazada pt 1

Hola! Mi nombre es Fabián y mi esposa es Susana. Algunos tal vez me recuerden de posts de hace mucho tiempo: Ha pasado mucho tiempo, y no he tenido tiempo de escribir, pero eso no quiere decir que no hayan pasado cosas. En esta ocasión les voy a contar de cuando un vecino y amigo se cogió a mi esposa estando ella embarazada. El vecino en cuestión se llama Marcelo, es un veterano del ejército. Tiene cerca de 70 años pero mantuvo muy bien el físico en base seguramente a la disciplina que le quedó de viejos tiempos. Medirá cerca de 1,85 mts y tiene todavía bastante musculatura. La verdad es que yo siempre me llevé muy bien con él y a menudo tomábamos mate ya sea en mi casa o en la de él. Hablábamos de cualquier cosa, incluyendo mujeres y la verdad es que somos bastante babosos los dos. La cuestión fue que un día, tomando mate en casa, aparece mi mujer sin saber que estaba él y cruza por adelante nuestro con una remera sin corpiño que le marcaba tremendamente los pezones y la panza (ya casi de ocho meses), con el ombligo sobresalido. Marcelo la miró de arriba a abajo y, lo que me hizo el click, fue que me miró a mi después y me hizo una cara que se la podría haber hecho a un amigo cualquiera que no fuera obviamente el marido de su "objetivo". Yo no sé de dónde saqué el coraje y le pregunté: - "Te gustan las embarazadas?" - "Uff... no lo tomes a mal, pero me re calientan" - "Ok, te voy a mandar un regalo", le dije y le mandé una foto... Lo miro y le digo que no diga nada, pero que siempre me excitó pensar en que otros se pajeen mirando fotos de mi mujer. Marcelo estuvo unos minutos más y se fue a la casa. A la media hora que se había ido, me llega un Whatsapp y veo que Marcelo me había mandado un video. Lo abro y era de él pajeándose con la foto que le mandé yo, que había impreso, y mientras puteaba acababa encima de las tetas de mi esposa. La situación me recontra calentó, por lo que yo también me tuve que ir a hacer una paja tremenda mirando ese video. Luego se fue haciendo costumbre que mi vecino me mandara videos donde se pajeaba con fotos no solo que yo le mandaba, sino también que bajaba de mi esposa de las redes sociales. Susana tuvo una época en que le gustaba hacerse selfies con la lengua afuera, y esas se fueron transformando en las favoritas de Marcelo para largar toda la leche. No hace falta aclarar que por cada video que me mandaba yo me hacía varias pajas. Al mismo tiempo en que estos hechos se fueron desarrollando, yo me la cogía cada vez más seguido a Susi, y por morbo empecé a meterle fichas para ver si fantaseaba con que nuestro vecino estuviera caliente con ella. - "Sabés que Marcelo me comentó el otro día que el embarazo te cae muy bien?, Hasta me pareció verlo mirarte..." - "Te parece? Si estoy hecha una vaca" - "Pero a los hombres nos calientan mucho las embarazadas, y él calculo que te mira y se pajea a la noche recordándote" - "Mmmm... mal no está pese a ser un hombre mayor, jaja. No te voy a negar que me excita un poco pensar que un tipo así se esté haciendo la paja conmigo en este momento" - "Capaz que hasta mirando tus fotos del Facebook", dije con un poco de picante... - "Jaja, que lindo sería saberlo", terminó diciendo Susi. Luego nos pusimos a coger y, mientras ella cabalgaba arriba mío yo le decía que piense en el vecino mientras le metía dos dedos por el culo. Algo le debí haber activado porque esa noche acabó como hacía rato no la veía. A su vez, a Marcelo le contaba todas estas cosas y le terminé diciendo: - "Amigo, quiero que te cojas a mi mujer, pero con la condición de que cuando lo hagas me avises y me dejes ver desde algún lugar" - "En serio??? Ufff, me encantaría! Como me cogería a tu putita, le llenaría la cara de leche, también las tetas, el culo, la concha y sobre todo la panza preñada..." - "Dale, si le hacés un trabajo fino por chat o por donde quieras, más que yo le vaya llenando la cabeza con que le gustaría cogerte... creo que va a agarrar viaje" Fue pasando el tiempo, y Marcelo se fue poniendo más confianzudo con Susana en cada visita a tomar mate. Se notaba que ella disfrutaba mucho su compañía y cada vez se la veía menos pudorosa. Andaba en bikini adelante de él, o con remeras que le marcaban todo. Con el correr de los días la vi a ella misteriosa y mi vecino dejó de venir tan seguido. Hasta que un día me llega una foto de él, con la leyenda de "reenviado". - "La convencí a la puta de tu esposa de que me mande fotos... en breve me la voy a coger así que preparate" El corazón me empezó a latir a mil... Susi no estaba, pero cuando llegó yo ya estaba al palo y no pude esperar a buscarla para coger. Terminamos en la cocina, yo chupándosela y ella a mi. - "Te gustaría chupársela a Marcelo así?" - "Mmmm... si mi amor" - " Te gustaría que te acabe toda?" - "Mmmm... si, le tragaría la leche y con lo que sobre que me enchastre toda la cara" Ahí no aguanté más y acabé como nunca... la cara de Susi quedó llena de leche, también su pelo y lo que cayó de su boca fue a parar a sus tetas. Después de limpiarnos fuimos a comer algo y luego a dormir... yo estaba a mil porque ya había algo que se había desencadenado, pero eso será objeto de la segunda parte. Link segunda parte:

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MmowshaLv1· hace 81 dRelatos

Vi como les rompieron el Culo a mi Mamá y mi Hermana

Les contare esta historia que me sucedió hace apenas 3 meses, si la cuento es para liberarme un poco de lo impactante que fue.  Vivo en una ciudad del sur de Estados Unidos con mis padres y mi hermana Martita ,yo tengo 19 años y ella 18,mi padre sale seguido fuera de la ciudad por su trabajo y mi madre tiene un trabajo de medio turno como vendedora de bienes raíces, recién cumplió 50 años, ella es rubia, de ojos azules y de muy buen cuerpo gracias al gimnasio, su cuerpo es del estilo de Jennifer López, aunque 2 de mis amigos mas cercanos suelen molestarme en broma los muy macarras diciendo que se parece a una famosa milf pornstar.(y debo reconocer que si,es muy parecida en cara y cuerpo)  En el vecindario hay unos vagos negros, son 5 tipos sin oficio ni beneficio de entre 20 y 24 años,liderados por un mamón de sangre pesada llamado Max ,que se la pasaban molestando a mi hermanita,muchas veces les quise reclamar pero máma me lo prohibia,decia que no me metiera en problemas.  Una tarde mi hermana llego muy asustada a la casa, yo acababa de bañarme y me estaba vistiendo en el piso de arriba y escuché a  Martita decir "esos vagos ya no los soporto"  "ignora a esos idiotas" respondió máma que acababa de llegar del trabajo y parecía había tenido un mal día y no estaba de humor.  "pero es que cada vez son mas groseros y leperos"-respondió mi hermana.  "ya estuvo bien, es hora de ponerles un alto a esos tipos,acompañame" dijo en tono molesto máma y acto seguido salieron de la casa, yo no le di mucha importancia al principio,pero luego reaccioné y pensé: será mejor que las acompañe, no vayan a ponerse pesados esos imbéciles.  Ellos viven en una casa al final del callejón, por donde tenemos que pasar nosotros, por eso son inevitables sus groserías a mi hermana, cuando salí ya no alcance a ver a máma y Martita y me dirigí a la casa de estos tipos ,la entrada principal esta al final del callejón, pero antes hay una reja que da a su puerta trasera y al pasar por ahi decidí meterme por atrás, son como 10 metros de patio y luego hay un enorme ventanal sin vidrio y con cortina de un solo lado, me acerque sigilosamente,de ahi se aprecia la sala de la casa perfectamente,oí voces y me escondí en la cortina, mama y Martita ya llevarían ahi algunos 3 minutos y escuche a máma decir:  "Espero que entiendan, lo que les dije,no voy a permitirles una falta de respeto mas" ¿entendieron? máma uso una voz enérgica y su rostro mostraba su enojo,asi como su expresión corporal que imponía respeto tanto así que esos imbéciles estaban todos azorrillados.  "No es para tanto señora" dijo uno de los vagos,  "¡Cual no es para tanto ni que nada! ¡ a esta niña me la respetan! seguía hablando máma con autoridad mientras los mamones la miraban con caras de pendejos asustados,  ¡ Me senti orgulloso de mi madre !  al ver como estaba poniendo en su lugar a esa bola de cabrones,se veía imponente, incluso hice un esfuerzo por aguantarme la risa de ver las carotas de pendejos que ponían los vaguetes,pero entonces se levanto Max el lider,un negro de unos 24 años y dijo con burla el idiota:  "Ya señora,tranquilicese,se me hace que su marido no le ha dado mantenimiento y por eso esta así"  ja,ja,ja, rieron los demás, provocando el enojo de mi madre quien contesto:  ¿como te atreves a decir esas estupideces?  "pues es lo que parece, pero no se preocupe si quiere aqui le damos su tratamiento"  eso hizo enfurecer a máma quien le contesto:  "CALLATE PINCHE NEGRO DE MIERDA"  Palabras que hasta a mi me sorprendieron porque máma rara vez usa ese tipo de lenguaje y jamás la había escuchado decir un comentario racista,no cabia duda que la pobre había tenido un muy mal día en la oficina.  Pero estas palabras detonaron la furia de los vagos, tanto que hasta la irradiaban por los ojos.  "Max se levanto y tomo del cabello a máma y le dijo:  "Eso si no te lo voy a permitir maldita puta,esa ofensa ¡La pagass!!  Rápidamente pensé en intervenir pero me quede paralizado.  "Suéltame infeliz" no se amedrento máma y se zafó de Max pero este la volvió a tomar del cabello y la hinco,mama se volvió a parar pero el desgraciado la volvió a hincar ahora con mas fuerza de las greñas, y se empezó a bajar el panty que llevaba, dejando al descubierto su verga y la acerco a la boca de máma diciendo:"ahora veras como te callo tu pinche bocota, puta altaneraa!!  "Suéltame Cabrooggg"  No termino de decir la frase máma porque le metio la polla en la boca, pero ella luchaba por impedirlo,los gritos de Martita ya desde hace rato hacían mas dramática la escena y Max les dijo a sus compinches "callenme a esa putita" los tipos se dirigieron a Martita y dos le pusieron las manos en la boca mientras los demás la sujetaban , mientras máma trataba de zafarse de Max pero este con mas fuerza le estiraba el cabello y le metia la verga en la boca, era tan grande la verga del cabrón que le desfiguraba el rostro a mi pobre madre inflándole los cachetes.  Intente reaccionar y apenas pude moverme , buscando algo, una pala,un bat o que se yo para enfrentar a esos cabrones pero no halle nada, al volver hacia adentro otra vez, me quede paralizado sin poder moverme,no entiendo que me paso, para ese entonces ya eran dos cabrones los que le metian la verga a máma en la boca al mismo tiempo inflándole ambos mofletes,  ¡Pero algo raro estaba pasando! máma ya no oponia tanta resistencia e incluso creo que veía las vergas con deseo,para ese entonces los otros vagos ya habían amarrado a Martita en una silla ,quien estaba desmayada de la impresión, Max los llamó y les dijo:  "Vengan todos al festín, esta puta nos la va a mamar a todos"  ni tardos ni perezosos llegaron y rodearon a máma que seguía hincada en un viejo colchón que estaba en el piso en el centro de la sala y empezaron a restregarle las vergas por toda la cara ,máma a esas alturas ya las veía con avidez,la cual confirme al mirar como las devoraba con frenética pasión. Max la levanto de los cabellos y la puso de pie y luego la empino así parada y levanto su falda y bajó sus bragas metiendo su carota entre las nalgas de mi madre,parecia como si entrara en una cámara fotográfica de las antiguas, con gran desesperación amasaba las nalgas de máma y pasaba su lengua por la raya de las mismas, mientras máma chupaba las vergas de los amigos de Max.  "Parece que esta puta esta empezando a gozar"  dijo Max, en eso máma abandono por un momento su glotonería, levanto la cara y reparo en que allí estaba Martita amarrada y desmayada y pregunto:  ¿Que le paso a mi hija?  "nada ,es solo un desmayo,pero yo se como se recuperara"  dijo el mamonzete de Max y se dirigió hacia ella y le acerco su enorme vergota venosa a la boca " esto la hará volver en si"  "No a ella no le hagan nada, ella es muy pequeña" dijo mi madre.  "Pero si la madre resulto una puta de seguro ella también, además ella también tendrá su merecido por ir de rajona" respondió Max  y prosiguió restregándole la verga a Martita ,hasta que ella empezó a reaccionar sacando la lengua y al sentir algo en su boca abrió los ojos ,y al ver la enorme verga de Max se asusto y grito,  "Calma ,nenita, se buena y no pasara nada" le dijo Max, Martita torpemente empezó a mamarle la verga y Max invito a uno de sus amigos, "ven, Sam vamos a ver como luce la carita de esta putita con dos vergas adentro"  Le metieron las dos enormes barras de carne y al igual que a máma le inflaron los mofletes con sus vergotas,luego el mamón les dijo a sus compañeros "vengan chicos a darle polla a esta nena"  estos obedecieron y al poco rato ya estaba mi pobrecita hermanita rodeada de todas las vergas y al igual que a mi madre se las restregaron por toda la cara,incluso el cabrón de Max la agarraba de sus coletitas y la obligaba a tragarse entera esa descomunal anaconda,lo hacia con tanta brusquedad que hasta casi la hace vomitar,provocando que las lágrimas de mi hermana aparecieran, pero al igual que mi madre al poco rato Martita sola buscaba las pollas por su propia iniciativa, rotaba los turnos para mamar verga con singular alegría, mientras máma contemplaba la escena con una mezcla de sorpresa y lujuria.  ¿QUE HABIA PASADO ? ¡ mi madre y mi hermana estaban convertidas en unas zorras devora pollas!  Luego Max volvió con mi madre y la llevo a un sillón donde le empezó a chupar las tetas como un bébe hambriento, mi madre tenia una sonrisa de satisfacción y yo solo contemplaba la escena humillado sin poder hacer nada,enseguida Max se sentó y llamo a máma:  Venga señora , venga y móntese en mi verga para que vea lo que es bueno"  Mi madre obedeció se paro en el sillón y lentamente fue bajando hasta quedar bien ensartada en la verga de ese negro de mierda, quedo de espaldas hacia mi y pude ver como esa descomunal riata se perdía entre sus pompas,poco falto para desmayarme pero seguí en pie.  Ahi estaban las nalgotas de mama rebotando en el vergonón de ese culero, Después llevó a màma hacia el sofá que estaba al lado, la puso de perrito con sus codos descansando sobre el brazo del mueble y empezó a cogérsela, máma sin duda lo gozaba.  -vamos cabròn mèteme toda la verga,fòllame como la puta que soy-  así estuvo como tres minutos para después acercar su cara al trasero de mi madre y con las manos le separo las nalgas y empezó a darle de lengüetazos en el ano para después introducirle un dedo,al cabo de unos segundos le metio dos dedos, un sudor frío empezó a recorrer mi rostro,presentí que ese era el preludio de lo que vendría:  ¡¡Ese cabrón le iba a dar por el culo a mi sacro santa madre!!  Max tomo su enorme verga y la dirigió hacia el culito de máma,quien al apenas sentir el roce volteo inmediatamente y pregunto-¿qqque vas a hacer?- ¿pues como que que voy a hacer? te la voy a meter por el culo-  el rostro de mi madre cambio de placer a preocupación. -no,por favor ,es nuevo-  ¿quee ,tu esposo nunca te ha dado por el culo?  -no- respondió màma. -pues vaya que es un pendejo,como es posible que teniendo este culazo en casa nunca lo haya usado-  -alguna vez me lo pidió pero mi educación no me lo permite-  -pues a mi tu educación me importa una chingada y te la voy a meter por el culo perra- máma agacho la cabeza y se mordió una mano con rostro de verdadera preocupación,Max volvió a separar las nalgas de máma quedando su culo a merced de el, todavía màma en un ultimo intento por disuadirlo volteo a verlo e ilusamente con ojos implorantes y mordiéndose los labios le dijo:  -no,por favor tu verga es demasiado grande,no,no va a entrar-  ¡¡POR MIS HUEVOSSS QUE ENTRAA!!  y acto seguido de certera y letal estocada le metio toda la vergota por el culo de un solo golpe hasta los huevos,máma levantó la cara rápidamente y abrió tremendos ojotes, de forma tan desorbitada que hasta còmica se vio (si yo hubiera visto esa escena en una película porno,obviamente con otra mujer que no fuera mi madre me habría cagado de risa y festejado con un aplauso)  ¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hijo de tu putaaaaaaa madreeeee me reventaste el fundillooo!!  estas palabras me desgarraron el alma,todo lo contrario al culero de Max,para el eran un trofeo y lo motivaban a arremeter con mas furia y velocidad contra el inerme ojete de mi pobrecita madre.  -Ja,Ja,Ja,vaya que te revente el fundillo ,estaba bien cerradito-dijo con gran satisfacción el cabrón y siguio aniquilando el ojete de máma.  ¡Vaya clase de enculada que le estaba propinando ese cabrón a máma!  No cabía duda que máma estaba pagando muy caro su osadía y el culero de Max estaba gozando de lo lindo la lección que le estaba dando a mi madre, se le veía en la sonrisota de oreja a oreja con su cara de lujurioso desquiciado.  yo veía en primer plano como la enorme verga de ese gorilón entraba y salia completa del culo de mi madre solo los huevotes detenían la penetración, que por cierto hacían un gran ruido al chocar con las nalgas de máma era una sensación que no les puedo describir,de las peores cosas que puede haber en la vida sin duda,esa

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