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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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FFerneteandoLv1· hace 30 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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RRosroxLv1· hace 81 dRelatos

Una fantasía cumplida

Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno

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VvinlansagaLv1· hace 83 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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AAnahistoriasLv1· hace 85 dRelatos

Cumpliendo sus deseos sexuales fantacia muy hot

No me podia imaginar en brazos de otro hombre , por mas que daba vueltas ala idea , no lo asimilaba…pero debo admitir que esta idea me exitaba demasiado, era tanta la insistencia de mi marido pero a la vez me parecía algo loco que el quisiera verme en la cama garcgando con otro, pero siempre que cogíamos hablaba de eso y traía películas donde una mujer era cojida por varios hombres y era tanto el placer que me jeneraba que empece a imaginar lo interesante que seria vivir una experiencia similar. Al final acepte probar y me dio la opción de elegir quien seria el afortunado, opte por un compañero de la facultad quien siempre era muy agradable con migo y ademas era casado, yo no quería complicarme la vida con un soltero, ya que seria simplemente una experiencia nueva sin ataduras ni compromisos, solo sexo por diversión. Fue hermoso estar en los brazos de otro hombre en una cama, delante de mi marido, un pene diferente en sabor, textura, tamaño, rendimiento, no digo que fue mejor o peor, solo diferente y ahí estaba el morbo de lo que estaba haciendo. Me gusto tanto que lo repetimos cuantas veces pudimos ya que el era casado no habia ningun problema…. y luego empece a probar a otros…hasta que un día se dio la oportunidad de estar con tres al mismo tiempo, un amigo de mi marido había organizado el encuentro, me cogieron de todas las formas posibles, me hicieron doble penetración y hasta tuve dos penes en mi vagina, no se cuantos orgasmos tuve ni cuantas veces acabaron los tres dentro de mi… Hubo de todo…caricias, baile, bebidas hasta que terminaron despojandome de mi ropa y pase por cada uno de ellos…estaba tan exitada que lo unico que me importaba era satisfacerme a mi misma, me hicieron sentir una autentica puta. Poco a poco me volvi una adicta al sexo…esperba todos los fines de semana, para salir a algun bar, luciendo mi silueta, con ropa provocativa, depilaba mi zona vaginal, mis piernas para estar suave y sedosa…al principio mi marido era mi acompañante…pero despues por cuestiones de trabajo, me dejaba sola, y era cuando daba rienda sulta a mis instintos…simplemente me dejaba llevar por esa pasion y por ese fuego…con uno o con otro, pero siempre terminaba con alguien en la cama…apagando mi fuego, ese fuego que habia despertado en mi, el, mi propio marido, y cuando llegaba de sus viajes, me sumergia en sus caricias…contandole mis experiencias y de lo mucho que habian hecho gozar todos esos hombres…atormentandolo con mis caricias, exitandolo y enloqueciendolo con mis palabras, torturandolo con mi cuerpo, un cuerpo que ya no era exclusivo de el, un cuerpo al que ahora pertenecia a varios…porque el asi lo habia deseado…fundiendonos en uno solo sellando nuestro sexo con nuestro propio jugo y apaciguando ese fuego que llevavamos por dentro…y sobre todo cumpliendo su DESEO…! Espero que les aya gustado mis queridos lectores Les mando un beso a cada uno 😘😘😘 bye

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22003zorroblancoLv1· hace 89 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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CcristhianpauloLv1· hace 99 dRelatos

Dame duro hijo C2

Una tarde en la que estábamos todos en la sala viendo una película en la TV, era domingo en la tarde, a veces los domingos que podemos nos juntamos a ver películas pero esta vez solo estábamos mi papa mi mama y yo, mi hermana había salido, la película era por TV abierta y en un momento en el que estaban los anuncios pasaron un comercial de esos que son en los que pasan vendiendo Leggings (calzas, mallones o lycras) y a una de las chicas que modelaban se le veía muy parado el culo con esa ropa, de hecho los anunciaban con ese motivo de que les levantaban las nalgas a las chicas, eran Push-Up......mi padre al verla dijo:  -Mamacita que rica se ve   A veces cuando pasaban mujeres eso era lo que decía, mi madre ya lo conocía así que no le decía nada más que....hombre ya deja de alucinar, no puedes con lo que tienes en casa y quieres más?..    A mí siempre me daba riza cuando los escuchaba.   A lo que mi papa contesta; bueno que quieres uno es hombre y le ponen a mujeres así es como no!  -jaja si pero tu abusas!! Mira a tu hijo como es discreto  -jaja pues el tal vez no lo diga pero si piensa lo mismo mujer, O no hijo? Apoco no esta buena??    Yo me quede mirándolos algo nervioso, no sabía que contestar y mi madre observándome, parecía que quería escuchar que tenía que decir.  -bueno este....pues...si, se ve bien creo....  -jaja tu también hijo! No sabia que eras libidinoso igual que tu padre!! Jajaja  -Oooh mujer todos los hombres somos así, nos gusta ver un buen culo entallado....o no Dany?? Jajaja  -jaja pues sii...   Solo atine a decir esto, aunque en mi casa somos abiertos respecto al sexo y temas así, aquella conversación si me puso nervioso...    -jaja mira nada más con el niño!!    Mejor no me pondré de esos porque eres capaz de hasta verme las nalgas a mi jaja    -jaja claro que no Ma!! Aunque tu estas mejor que esas modelos  Esto lo decía como en broma o no sé pero todos nos reímos, mi padre tampoco lo tomo enserio y rió, mi mama reía pero me miraba con un brillo en los ojos muy "especial" y como pensando algo....    _____  Después pasaron otros comerciales y luego otro en el que promocionaban la nueva portada de una revista para hombres, en la portada estaba una famosa en tanga negra con unas como medias largas hasta la mitad de las piernas rayadas en blanco y negro, no traía sostén y se cubría las tetas con las manos (típica pose), mi padre volvió hacer la misma expresión que con el otro comercial y mi madre volteo a mirarme y me dice,  -Hey!! No te guardes las palabras! Jaja di lo que piensas o me dirás que no te gusta?  -jajaja eh.. Si esta "buena"....era la primera ves que se me salía esa palabra frente a ella.  -jaja solo buena? Dijo mi papa.....si está bien rica y más con esas medias rayaditas   -jaja también te gustan de esas Dany o a ti no?? Dijo ella.  -Ahh si, se ve bien con esas medias puestas..   -Vaya, vaya parece que de tal palo tal astilla,.. Bueno, ahora ya se lo que te gusta...    Y volvimos a reír todos, pero mi madre y yo nos mirábamos...sus palabras tenían algo "interesante".    Al día siguiente era Lunes, yo me iba levantando de la cama en la mañana y escuche que había música a todo volumen abajo en la sala y baje con el short con el que siempre dormía, cruce a la sala y estaba mi nalgona madre en leggings negros y atuendo deportivo, sobre la caminadora que tenía ella, estaba trotando....su culo se bamboleaba exquisitamente, sus carnes parecían que aplaudían con ese movimiento...mis ojos se quedaron fijos en ese trasero respingón y no me di cuenta de que me hablaba;   -Hijooo!!! Despierta!!  -Aah lo siento Ma es que estaba pensando algo  -jajaja si claro ya me di cuenta como "pensabas"      Maldita sea, se dio cuenta de cómo le comía el culo con la mirada, me puse rojo supongo, porque me dijo;  -ya no te preocupes..  -este...y bueno...que me decías?  -pues te decía que ya te prepare el desayuno que está en la mesa de la cocina  -gracias Ma, me senté en la mesa y esta da hacia la sala así que sentado donde estaba podía seguirla viendo como continuo trotando ahí, ella sabía que la veía porque de vez en cuando volteaba a verme y me sonreía, yo también le sonreía.....su culazo se movía de maravilla, las nalgas le rebotaban a cada trote, se me empezó a poner duro el pene pero no se notaba bajo la mesa. Termine de comer y me dirigía a ordenar todo para irme a la Universidad cuando mi madre me dice;  -Oye, hijo espera  -que paso?  -Hoy sales más temprano verdad?  -si Ma como a las 3pm porque?  -Es que quiero que me acompañes al centro a comprar algo que necesito, no quiero ir sola  -Está bien Ma, cuando regrese nos vamos  Tome mis cosas me bañe y me fui. Regrese a las 3:10pm y me estaba esperando afuera como desesperada.  -Apúrate amor, porque te tardaste?  -Tranquila Ma solo me tarde 10 minutos  -Bueno deja tus cosas y vámonos   Subimos al coche, yo iba manejando y ella de copiloto, de a ratos volteaba a verla disimuladamente, ese día traía puesto un jeans azul claro, pegadito como a ella le gustan y como a todos los que le ven el culo les gusta....sus piernas y sus caderas se veían sabrosas, llevaba zapatillas negras y una blusa negra semi escotada, el pelo recogido y los labios pintados, no llevaba mucho maquillaje y así es como me encantan las mujeres,..de momento me dice;  -bueno ya pon atención a la carretera que vamos a chocar, jaja  -Sii...si Ma lo siento  Ella era más astuta de lo que pensé, siempre se daba cuenta cuando yo la miraba.. Llegamos al centro comercial e íbamos caminando juntos, ella me tomo del brazo y yo alcanzaba a oler su perfume.....los hombres se la comían con la mirada, yo sabía que le miraban...LAS NALGOTAS......alguna que otra mujer la veía con cara de zorra envidiosa, de repente un cabron pasa a nuestro lado y le dice; mamita que buena estas!!...a mi me dio coraje y me paré para voltear a encararlo, ella me toma del brazo y me dice;  -tranquilo mi amor, no hagas caso, ya sabes cómo son   -Pues, le tengo que enseñar a respetar  -Ya déjalo mi rey, por eso quise que vinieras para que me cuidaras....diciendo esto me tomo del brazo y se pegó a mi cariñosamente, sentía como pegaba sus tetas en mi brazo que quedo entre ellas   Yo la tome de la cintura y le dije bueno vamos....que vas a comprar?  -bueno, espérame amor es que tengo que ir al baño  -Ok, te espero, la deje ir y me quede ahí viendo como caminaba, la verdad si se veía muy buena con esas caderas que sobresalían todo el tiempo, esos jeans a la cadera se sacaban más el culo y hacían rico contraste con las zapatillas que llevaba, disimuladamente me agarre el pene, que me apretaba, a los de 7 min regreso...  -Bueno vamos mi vida... hay que lindo eres al venir conmigo, tu padre debería aprender un poquito de ti  Bueno para eso estoy yo, para suplirlo cuando no este Ma...  Dije esto con toda la noción de lo que podía significar y ella lo noto enseguida, dándome un beso en la mejilla me abrazo y continuamos caminando.    Llegamos a una tienda, donde había ropa para todas la personas...la verdad a mí me dio flojera tener que estar ahí con ella porque ya sabrán que es horrible acompañar a las mujeres de comprar y menos de ropa porque todo les gusta y de repente nada les gusta.   Entonces le dije que yo me daría una vuelta por ahí mientras ella compraba, me dijo que si que no se tardaría que solo iba por dos cosas pero que me veía ahí en media hora. Transcurrido ese tiempo regrese la vi y le pedí las bolsas para que no cargara aunque solo eran dos  -Gracias mi vida eres todo un caballero!    -Bien y que te compraste?...dije esto tratando de ver en las bolsas  -Epá epá!! No amor, no puedes ver lo que compre hasta que lleguemos a casa      Todo el trayecto me la pase imaginando que era lo que había comprado, me pasaban miles de imágenes sucias viendo a mi madre modelándome la lencería más erótica jamás vista, imaginaba su culazo decorado con una tanga y un liguero negro empinada sobre la cama con mi verga ensartada en su agujero y ella con ambas manos separándose las nalgas para poder entrar más, yo dándole embestidas durísimas y......  -Hijoooo!!  -Que, que pasa..  Me saco del trance otra vez y no había puesto atención a lo que me hablaba.  -Caray en que tanto piensas eeh?? Últimamente estas muy distraído bebe  -Ahh, es que....son cosas de la Universidad   -Si como no...hay alguna niña por ahí?  -No Mama, ninguna  -Porque? No tienes novia corazón?  -Ehm.. no Mama, ya ves cómo son ahora las mujeres, no caen tan fácil  -Pues si yo fuera una amiga tuya y me trataras como hoy me trataste cuidándome de otros y acompañándome de compras y cargando mis bolsas yo si caía ante ti jaja  Sus palabras llevaban un tono distinto y un ligero toque de complicidad.  -Uf..lástima....Solo pude decir eso  -Pues si....lastima......pero haber dime como te gustan las chicas? Y no me salgas como esos que dicen que quieren que sus parejas se parezcan a sus madres eh  -Eh, aunque no me creas te diré que si  -De verdad?  -Bueno Mama, solo digo que se pareciera a ti en tus sentimientos y así como eres de amable, amoroso y risueña     Guardo silencio un momentito y dijo;  -Y físicamente?? También parecida a mí?    Creía saber a qué llevaba esto así que le seguí el juego.  -Bueno, quieres que te diga la verdad?  -Si amor, dime,...bueno ya se lo que dirás, seguro que sea mejor que yo, porque yo ya soy una vieja y no tengas las cosas en su lugar como las muchachitas de tu edad   -Jaja no mami, como dices eso.. al contrario, si estuviera la mitad de lo que tú tienes seria genial.  -Ay mi vida eres un amor...me lo dijo mientras me acariciaba el cabello, yo trataba de no perder la concentración ya que iba manejando...  -Pero que es lo que te gusta de las chicas? Los traseros o las pechugas? Jaja  -Jaja pues ya te habrás dado cuenta de lo que me gusta desde la ves que vimos aquel comercial de Leggings o no??  -Ya decía yo que también te vuelven loco las nalgonas, Uy perdón digo las de trasero grande    -Si, creo que es mi debilidad al igual que papá   Volvió a quedarse un instante callada como pensando algo y dijo:  -Pues déjame decirte que no hay nalgas como las mías eh jaja, bueno eso dice tu padre     De solo escucharla hablar así ya me estaba poniendo duro, no supe contestar nada, aparte de que ya estábamos llegando a la casa, estacione el coche y bajamos.    -Ábreme la cajuela Dany para sacar las cosas....(aunque solo eran 2 bolsas, las metió ahí no se porque)   Le abri la cajuela, Sali del coche y fuimos atrás del auto....ella estaba frente a mi y yo detrás de ella a escasos 30 centimetros, se inclino hacia adelante para tomar las bolsas que con el movimiento del carro estaban hasta adentro de la cajuela, se metio lo suficiente para que se le levantara la blusa por atrás y dejara verle su espalda baja, su jeans a la cadera se le estiro y dejo entrever ligera línea negra de encaje al contorno de su cintura, se veía muy poquito pero asi como estaba se le veía delicioso el culazo como para agarrala con fuerza, bajarle el pantalón con todo y panties y lamerle el culo y la concha...mmmm!! Me lo estaba imaginando todo eso cuando me dice; -Mi vida jálame porque no me puedo salir (claro que si podía pero no se que pretendia) La tome de las caderas asi como estaba, imaginen abrir entre sus manos un espacio como de 40 o 50 cms,  así mas o menos era el tamaño de sus caderas, era casi delirante ver como yo iba jalándola hacia mi pero yo no me movia de mi lugar, la jale y pegaron sus nalgas en mi vientre -mmmm!! Ya hijo gracias!! -si mami....fue todo lo que me salió.   Entramos a la casa, en ningún momento podía apartar la mirada de ese tesoro que detrás. Yo me quede en el sofá de la sala y ella subió a su recamara -Voy a dejar las cosas que compre hijo, ahorita bajo para que comamos -Si mami no tardes, ya muero de hambre      Se fue y tardo cerca de 20 minutos, cuando se paro frente a mi casi me da un infarto!! Se había comprado los Leggings qe hace unos días vimos en aquel anuncio de la TV!! Madre mia como le

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TTranqui2020Lv1· hace 99 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

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TTranqui2020Lv1· hace 99 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

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DDaniputitahotLv1· hace 99 dRelatos

Hermana putita parte 3

En cuanto capté que mis papás estaban habían llegado y nos iban a encontrar en ropa interior, me preocupe demasiado tenía que pensar en algo pero no podía D- rapido tomen su ropa y suban al cuarto de Adrián Así lo hicieron y yo tomé mi camiseta y me la puse, justo a tiempo para cuando abrieron la puerta, no alcancé a ponerme de vuelta el short, estaba en ropa interior y la camiseta. Papá- Hola, que hace mi princesa? D- hola papi baje a recibir mi pizza, iba a ver películas pero sue fue la luz P- mmm y parece que fue en toda la colonia, iré a preguntarle al vecino si sabe que pasó Mamá- ¿y Adrián? D- En su cuarto M- ¿ya se fue su amigo? D- mm creo que ahí está con él M- ok, ¿Comieron? D- sip, yo era la que tenía antojo de pizza D- por cierto no vino el plomero M- sí me dijo que mañana en la mañana venía, porque hoy tuvo un inconveniente D- okey mami, yo lo recibo mañana mamá se fue hacia la cocina y papá salió a buscar al vecino, yo aproveche para levantar las cartas y la botella de tequila, que por suerte estaba tapada con mi short, tome todas las cosas y subi rapido a mi cuarto a esconderlos, baje de nuevo para ver que todo estuviera en orden, acomode los cojines que habíamos puesto en el piso, todo parecía estar en orden, fui a la cocina con mamá D- ¿cómo les fue en la fiesta, se divirtieron? M- sí estuvo muy divertida pero yo termine muerta, no aguanto los zapatos ya me ire a dormir En eso entró papá P- parece que trono un transformador, dice el vecino que ya llamó para reportarlo, solo queda esperar a que lo arreglen, tal vez por la mañana ya esté listo. estuvimos unos minutos más platicando en la cocina, pero concluimos que era mejor irse a dormir temprano ya que no había más que hacer, ellos se fueron a su habitación y yo a la mía. mi corazón estaba muy agitado, temía que mis padres averiguaran lo que estaba ocurriendo, me acosté en mi cama pensando lo que había pasado, sentía que no era real, ¿de verdad dejé que mi hermano y su amigo me vieran desnuda? aunque fue bastante divertido verles sus caras de sorpresa cuando baile para ellos, o cuando me quité la blusa, ¿a caso me gustó provocarlos? ¿es porque son menores que yo? o ¿es porque son inexpertos, y me miran maravillados? sin darme cuenta deslice mi mano hasta mi entrepierna, sentí húmeda mi ropa interior, metí mi mano debajo para revisarme, y si, mi vagina estaba muy mojada, en ese momento lo acepte, me excita provocar, sentirme deseada, juguetona, recordé los días anteriores, y realmente aprendí que esa sensación que me da al provocar, es tan rica y emocionante que no me importa mostrar mi cuerpo si así consigo salirme con la mía, ahora lo tenía muy claro. estuve varios minutos acostada, estaba ya medio dormida cuando escuche la voz de mi hermano susurrarme A- Dany ¿estás despierta? Estaban los dos al lado de mi cama D- Si si,¿que pasa? A- ¿quería saber si te dijeron algo mis papás? D- no, nada, escondí todo, creo que no vieron nada A- qué alivio Me di la vuelta para seguir dormida A-¿podemos estar un rato aquí? D- ¿no van a ir a dormir? O- no sin un poco de la pizza que pagué D- oh cierto la pizza - me levanté para ir por ella- con el susto de mis papás hasta el hambre se me olvido puse la caja de pizza sobre la cama y me acomode para comer recostada, ambos chicos se sentaron en la cama y todos tomamos un pedazo de pizza D- mmm esta muy rica!! gracias Santy S- jajaja gracias a ti por jugar con nosotros estuvo muy divertido, ¿verdad Adrián? A- mm no lo se, es muy extraño S- ¿Extraño?¿porque lo dices? A- pues para ti no lo es, pero ella y yo somos hermanos, y hacer cosas así pues… S- Bro no lo arruines, ella es la chica mas linda con la que hemos siquiera hablado A- ¿pero que tal si alguien se entera? S- Pues realmente no hemos hecho nada, yo lo veo como un juego de amigos no se.. A- ¿amigos? pero si soy tu hermano S- después de lo que nos hemos divertido yo creo que esto es el principio de una buena amistad ¿no? soy tu hermana obvio, pero ¿no podrías verme como una amiga? A- ¿porque quieres eso? D- pues porque me gustaría que pudieras ser más abierto conmigo, que me cuentes cosas de tu vida, que escuches cosas de la mía, no sé, ese tipo de cosas que harías con tus amigos, sin que te cohibas porque soy tu hermana mayor S- ¿y yo que? no me dejen fuera D- tu tambien Santy- le digo mientras le alboroto el cabello S- jajaja ok, se me ocurre algo ¿que les parece si hacemos un juramento? D- ¿Cómo que un juramento? S- sí mira, yo empiezo y luego ustedes dos ok.. pongan su mano derecha sobre la mía, y la izquierda sobre el corazón, juran que seremos los mejores amigos a partir de hoy? D- oh ok, lo juro A- lo juro D- ok mi turno.. juran que ambos me tratarán como su amiga y su hermana a la vez? A- está bien hermanita, lo juro S- ¿Cómo? No entiendo o sea ¿quedamos igual? D- ay o sea tú, Santy, me tienes que ver como tú hermana mayor y como tú amiga, y Adrián lo mismo, para estar todos en las mismas condiciones: hermanos-amigos S- oh ok ok ya entendi! lo juro!! A- bueno me toca a mí juran que lo que pase entre nosotros se quedará entre nosotros tres? S- claro Bro, lo juro D- lo juro!! Todos apretamos nuestras manos mientras lo hacíamos S- ok listo, ahora somos un equipo D- y ahora tengo dos nuevos amigos que me cuidarán cómo su hermana 😉 A- ok pero en público todos somos amigos ok? Para no tener problemas S- ya se, Los pásame tu número haré un grupo de WhatsApp D- ok S- ¿Cómo le pongo? ¿Creen que deberíamos de tener un nombre de equipo? D- mmm Da..nie..los? no sé soy malísima para escoger nombres A- es verdad nuestro último perro se llamaba sombra porque era negro D- ¿y? Es un buen nombre S- mmm por ahora le pondré Daners!! A- ¿de verdad? suena a club de fans D- a mí me gusta!! 😃 S- pues sin Luz no hubiera Sido esto posible A- pff… ok D- aww que lindos!!! 😍 Seguimos comiendo un poco de pizza D- y bueno cuentenme algo para conocernos mejor A- ¿Cómo que? D- lo que sea, que estaban haciendo antes de que se fuera la luz? S- estuvimos jugando videojuegos, a ti te gustan? D- hace mucho que no juego pero de niña jugaba mucho, Adrián me pedía ayuda cuando se le complicaba A- jajaja es cierto, estaba muy chiquito y siempre te pedía ayuda S- ¿y qué hay de ti Dany ? ¿Que cuentas? D- ¿que quieres que te diga que no te haya contado ya Adrián? Jajaja A- oh hace rato mencionaste que te fue mal en tu cita que fuiste mintiendo ir al Gym, ¿Que pasó? D- oh… sí… pues ví que realmente no era lo que yo creí, pero ya olvidemos lo del Gym, fué una pequeña mentira A- bueno lo lamento...te veías muy emocionada D- pues si pero creo que yo tuve la culpa jajaja así son las cosas del amor, complicadas Guiñé el ojo para aparentar que no había Sido nada y más porque el que me había decepcionado era el bullying de mi hermano A- ¿Cómo que tú culpa? Pues creo que la manera en que me acerqué a él no fue la correcta S- yo no estoy entendiendo nada díganme¿qué fue lo que pasó? D- está bien pero será nuestro secreto ¿ok? ¿Te acuerdas cómo iba vestida el primer día que fui a recogerte Adrián? Pues me puse ese short para que este tipo me viera A- vaya vaya hermanito! S- a ver pero ¿como? no entiendo D- ok deja me pongo un short Me levanté y fui al closet a buscar un short corto y mientras ellos estaban sentados en la cama me lo puse Justamente me puse el short que traigo ahí en la foto, me gusta por lo ajustado y porque queda como cachetero. D- lo traía puesto un short así y un top que me dejaba descubierto el abdomen para no ponerme un top, me levanté la camiseta y la anude debajo de mis pechos D- ok estaba vestida asi y fuí a su casa pero no estaba y le marqué, pero me dijo que estaba con sus amigos y que no estuviera molestando Empecé a hacer sentadillas para acomodar el short, parando el trasero, sentí como se me metia el short entre las nalgas, voltee hacia atrás para verlos y estaban con la boca entreabierta, se veían tan tiernos embobados S-¿si notan que se me sube el short? ambos asintieron con la cabeza únicamente S- pues que tarado el cambiarte a ti por sus amigos, yo no lo hubiera hecho Cambié de posición para seguir contando mientras hacía poses de ejercicio para llamar su atención me puse a gatas delante de ellos con el trasero levantado para que lo vieran bien sin dejar de mirarlos por encima de mi hombro, apoyada en mis antebrazos, comencé a elevar una pierna luego la otra, sentía como se subia mas mi short, mientras ellos me clavaban su mirada en mi trasero. apoyé mi cara en el suelo y levanté mi colita aun mas, dejando mis nalgas casi completamente descubiertas. S- uff D- ¿que pasa?- le dije sonriendo S- no nada... sigue contando Me levanté del suelo y me acosté de nuevo en la cama en medio de ellos D- y pues la vez que lo conocí salimos un rato y hablamos, hasta que nos besamos y era tan candente que íbamos a ir a otro lado pero tenía que ir por mi hermano y pues ahí quedó ( no les iba a decir que la primera vez que tuve un acercamiento con el también lo tuve con otro al mismo tiempo y que terminé desnuda en medio de ellos mientras me mandaban y yo los masturbaba, entonces sólo le dije que hubo besos y mucho menos le iba a decir de la segunda vez que me cogió en la casa el bully) S- lo arruinaste bro A- jaja yo no sabia que iria por mi, igual pudiste no haber ido D- no ya te lo había prometido, fui lo mas rapido que pude, ni tiempo me dio de cambiarme de ropa S- te fuiste vestida así a la escuela!! wow!! A- seee ¿te imaginas la que se hubiera armado si se enteraban que es mi hermana? por suerte nos escapamos D- si bueno el punto es que al dia siguiente, si nos vimos y pues me invitó a su departamento, y lo esperé mientras él se metía a bañar, luego salió desnudo mientras yo estaba distraída y me empezo a desvestir y… no les cuento más porque van a romper sus pantalones jajaja, les conté algo que sí pasó, sólo que cambié la historia del lugar y un poco los hechos a mis amigos porque no les iba a decir que el tipo era el bullying de mi hermano y mucho menos que me cogió en la casa, por eso lo de su departamento Ambos un poco apenados intentaron cubrirse la entrepierna pero estaban con un bulto en sus pantalones que era imposible esconder a pesar de estar a oscuras podía verlos con la luz de la ventana D- los calienta su hermanita? jajaja, A- de que hablas... no para nada, es solo que no me imagine que fueras asi de cachonda D- tu no te quedas atrás eh - le dije mientras le señalaba el bulto que intentaba esconder con su brazo S- o sea pero ¿si lo hicieron? D- si, y al dia siguiente fui a buscarlo, pero me ignoro, por estar con chicas más buenas supongo y sus amigos S- ¿más buenas? no lo creo, si tu eres perfecta D- que lindo Santy pero pues él no pensó lo mismo A- es un idiota D- pero bueno gracias a eso pudimos jugar y ser amigos ¿no? así que veamos el lado bueno.. S- eso si S- bueno chicos ¿y ustedes que? ya lo hicieron? A- yo no S- jaja yo tampoco, es mas los tuyos son los primeros pechos que veo en persona y seguro que Adrián igual D- jajaja ¿en serio? ¿estos?- me los agarre con las manos y los masajee delante de ellos- A- si, es raro pero si, tu eres la primera chica que vemos casi desnuda S- son muy bonitos tus pechos, se ven muy firmes D- aww mis niños, oigan…¿quieren tocarlos? S- ¿de verdad? Adrián se quedó callado, yo tomé sus manos y las puse sobre cada uno de mis pechos, moviéndolas para que los masajearan, ambos las presionaron, aplastandolas como si fueran frutas D- ouch! con cuidado, más suave, que no son globos con agua jajaja ambos se disculparon, solté sus manos y ambos empezaron a explorar mis pechos por encima de la camiseta, cambiando de uno a otro, yo estaba quieta en medio de ellos viendo sus caras, estaban fascinados muy concentrados, yo empezaba a exitarme, mis pezones se pusieron duros, ambos lo notaron, y me los acariciaron, cerré mis ojos, jugaban con ellos, los tomaban suavemente entre sus dedos y luego volvían a tomar con su mano todo mi pecho, acariciándolo, después de un par de minutos yo estaba muy excita

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CcuteartistLv1· hace 99 dRelatos

madre de seguidor sale a follar 🥵

el otro dia un seguidor me comento que tenia una historia sobre su madre que queria compartir: "Técnicamente no fue un engaño pero me cayo muy mal lo que encontré, te cuento. esto fue en el 2020, mi padre había fallecido por ese virus que ya sabemos. Mi madre (39) trabajaba para un banco de la ciudad y hacia el típico home office, yo tambien cursaba el ultimo año de secundaria desde la compu. Pasó lo de mi padre y lo despedimos un domingo, a mi madre le dieron la semana libre y nos la pasamos entre callados y tratando de ponernos de buen humor con peliculas o con la play (mi madre tambien juega un poco a los shooters pero muy basico) esa semana nos hicimos a la idea de nuestra nueva vida pero obvio todavia no estabamos al 100% recuperados del shock pero ese viernes paso algo yo como siempre me levante a las 9am y entre sueños escuche que el auto de mi madre arrancaba, pense que iba a comprar algo, asi que me fui a desayunar y a prender la tele al rato me llega un mensaje "hijo me llamaron de la oficina para buscar unos documentos, vuelvo a la tarde como siempre pedite algo para comer si querés" yo seguí mi dia normal a eso de las 4pm llego mi vieja, no estaba vestida como para ir a la oficina pero si estaba arreglada, maquillada. tenia una blusa blanca con pantalones beige sociales, y tacones, se veía linda como antes del encierro el fin de semana paso como si nada y ese lunes volvió a salir al trabajo, y luego el miércoles, y luego el viernes, pero ese día no llego a las 4pm a partir de las 7pm le empece a mandar mensajes, le llame, estaba preocupado los mensajes llegaban pero no los veía, su ultima conexión era a las 1pm ya eran mas de las 2 de la mañana y no sabia que hacer estaba por salir corriendo a buscarla ya estaba por llamar a mis tíos para ver que hacer cuando escucho que llega un auto extraño. salí corriendo a recibirla "¡donde estabas loca ya iba a llamar a la policía! ¿estas bien? ¿ te paso algo?" "no no, estoy bien hijo... me quede con unas amigas y se nos hizo tarde eso es todo... voy a dormir estoy exhausta.." estaba totalmente borracha. al día siguiente me desperté temprano, y decidí ver que había pasado encendí la compu y entre a su cuenta de google, sabia que ella nunca desactiva los datos ni sabe nada del seguimiento automático de las cuentas. entre a maps y busque donde había estado la noche del viernes. me sorprendí cuando la ubicación decía que había estado en dos lugares... ¡a casi 9km de su trabajo! nunca había llegado a la oficina todo el día se la paso en un edificio de departamentos y a las 9pm se fue a una casa a unas cuadras. un poco agitado comencé a buscar en los días que supuestamente había ido a la oficina y en la ultima semana aparecía esa dirección y algunas otras, ninguna en la oficina de verdad. así llegue hasta ese primer viernes en el que la habían "llamado" del laburo. y casi temblando vi que efectivamente la primera vez había ido a ese mismo edificio de departamentos. quise pensar que quizás estaba haciendo home office desde la casa de alguna amiga, y quizás si se presentaba a trabajar, después de todo solo le habían dado una semana. así que fui a su habitación a buscar su bolso, ya eran las 10am y mi madre dormía profundamente encontré el bolso y me lo lleve a mi pieza comence a buscar y tuve que sentarme de golpe cuando encontre esto: (es la pastilla del dia despues) no había duda, mi madre había pasado al menos la noche anterior del viernes cogiendo con algún tipo y dejo que le acabaran adentro y sin condón. y caí en cuenta que había estado yendo a ese depto y a los otros lugares para que se la cogieran. asi fue que decidi revisar su celular, conozco su contraseña pero nunca se me hubiera ocurrido espiarla, despues de todo solo tiene selfies y fotos random que le saca a cosas.... o al menos eso pensaba entre en su galeria y ahi habia mas de 30 fotos y algunos videos con la fecha de la noche anterior allí se veía a un hombre de unos 30 años, que sostenía el celular, mi madre a su lado bebiendo, y alrededor varios hombres y mujeres en una especie de juntada en la sala, reconoci a un par de su trabajo, todos rondaban los 30's fotos de ellos riendo seguí bajando... selfies en grupo, mi madre sosteniendo la camara continue bajando... ellos bailando al final llegue a donde no queria llegar... mi madre y el tipo besandose el grupo con menos ropa mi madre en brasier, tanga y portaligas ella chupandole la pija estaba sudando de nervios pero me anime a abrir el video de al lado: la cabeza de mi madre subía y bajaba sobre la cintura del tipo, el se reía "dale chupa bien putita" "mmhhm...aaagggh" su garganta sonaba cuando se metia el pene hasta el fondo fotos de ella y una de sus compañeras del trabajo besandose las dos sonriendo a la camara quitandose sus brasiers hasta que tuve que cerrar los ojos antes de animarme a seguir viendo ahi estaban las fotos de mi madre en cuatro mientras el tipo se la cogia por detras y por delante ella se comia la verga de otro de los asistentes varias fotos del trio ella en cuatrio ella montando y chupando y un video donde uno de los hombres filmaba todo el lugar era una sala, alli en los sillones y la alfombra estaban todos cogiendo, en parejas y trios, intercambiandose hasta que llego al sillon donde tenian a mi madre el tipo estaba acostado, encima mi madre montandolo, y encima de ella el otro tipo penetrandola por el culo ella se retorcia entre los dos, gemia y ellos la manoseaban y la cacheteaban no pude ver más seguí buscando a ver si había fotos de los primeros días encontre varias pero solo cogiendo en pareja con el tipo del trabajo y otras fotos de ella desnuda con completos desconocidos para mi regrese corriendo a su habitacion y deje todo como estaba ella recien se desperto al medio dia, nos saludamos, preparo algo para comer y seguimos la vida como si nada durante todo el encierro note que desaparecía varias veces a la semana y los viernes y sabados me decia que iba a ir a visitar a sus "amigas" para charlar y no sentirse tan sola. yo no la juzgo porque tecnicamente no es una infidelidad, pero no habian pasado ni 5 días y ella ya estaba abriendole las piernas a otro. nunca se lo dije y creo que nunca lo hare, solo lo puedo contar en lugares como estos donde nadie me conoce porque tampoco quiero que algun conocido se entere y al vea mal, ella es una mujer respetable actualmente ya no se si lo sigue haciendo, solo se que tuvo un novio por unos meses el año pasado pero no quise saber mas. ahora vivo solo por la universidad y no se si siga con sus "reuniones" o si lo hace en la casa, o si llega a dormir a la casa. me saque un peso de encima, por fa no digas mi usuario." dejen puntos por el seguidor que se animo a contar, si quieres contarme algo tu secreto esta a salvo y si tu historia esta buena la publico (todas las imagenes son ilustraciones)

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