#Romance
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Probando cosas nuevas ...
Después de lo que pasó este día Cada vez que teníamos un rato, sea en el almuerzo o después del trabajo. La brasileña y yo nos íbamos a mi departamento a garchar. Todos los días como una linda rutina nos escapábamos cada vez que podíamos a mi casa. Cada vez nos importaba menos que la llamara su marido. Mientras estaba en casa. De lunes a viernes nos dábamos sin tregua. Un fin de semana me llega un mensaje de ella. Cosa rara porque en el finde no nos mensajeabamos nunca. Y me decía “estoy en mi habitación y no dejo de pensar en nosotros” seguido de eso me mando un par de fotos. La primera, ella parada al lado de su cama en ropa interior, la segunda sin corpiño y la tercera completamente desnuda, en tacos. Yo automáticamente me re contra calenté. Se encerró en su baño y me dijo, en la habitación esta mi marido, te voy a llamar, no hagas ruido. Me llamo por videollamada y estaba ella toda desnuda, y se empezaba a tocar. Me mostraba su boca, pechos, abdomen y conchita. Estaba depilada con una línea muy finita de pelos. Yo saque mi pija y me empecé a masturbar mientras ella hacía lo mismo. Acabe hermoso,ella también. Y al cortar me dijo. El lunes vamos a hacer algo especial. Llego el lunes, ella había ido a trabajar con un vestido largo. Nos encontramos en la cocina común que teníamos, me dio un beso en la comisura de la boca y me dio la espalda, haciendo que buscaba algo. Yo directamente la apoye y le froté mi pija en su cola. Pasamos el día esperando irnos. Y así fue, nos subimos a su auto y mientras íbamos a mi casa. En un semáforo rojo, se sacó la bombacha y me la paso. Estaba toda mojada, yo no esperé ni un segundo, le subí el vestido y la empece a tocar. Estaba muy mojada. Ella gemía mientras manejaba. Llegamos a mi casa y en el ascensor me empezó a tocar la pija, metió la mano dentro de mi pantalón. Salimos del ascensor y en el pasillo me desabrocho el pantalón, dejando mi pija al aire. Mientras intentaba abrir la puerta de mi casa ella empezó a chuparmela. Obviamente no podía abrir la puerta y justo salió una vecina. Que nos vio en pleno acto. Ella la miro y se rio. Segundos después abrí la puerta y entramos. Adentro de mi casa no tardamos nada en desnudarnos completos. Empezamos a darnos un lindo 69. Yo en medio de estar chupando empece a jugar con su ano.. le rozaba con a punta de mis dedos su colita.. ella empezó a gemir fuerte. Ella empezó a chuparme los huevos mientras me pajeaba y después se fue más abajo chupandome el espacio entre los huevos y el ano. Para después meter su lengua en mi ano. Nunca me habían hecho eso, pero me volvió loco. Mientras yo jugaba con su ano ella hacía lo mismo con el mío. Nos transformamos como en un espejo. Si yo pasaba la lengua ella hacía lo mismo. Si yo metía un dedo ella me lo metía. Nunca había jugado con mi cola, pero ahora quería ir a más! Termine con un dedo adentro y lo disfrute mucho. Estaba por acabar. Pero decidí parar y hacerle la cola. Acto seguido la puse en 4 y empecé a meterle mi pija de a poco. Ella estaba como loca. Y me decía, la próxima yo te voy a meter algo en tu cola.. La idea me calentó mal.. pero seguimos así. Mientras le hacía la cola, le tocaba el clitoris con la mano. Ella acabó con unos gritos terribles. Se dio vuelta, me saco el forro y me dijo acábame adentro. Nos pusimos en misionero, y mientras yo embestía ella jugaba con mi cola. No tarde nada en acabar. La llene entera de leche. Me acosté al lado de ella y me dijo “ tengo 2 cosas para decirte. Primero, me voy de vacaciones con mi marido en una semana. Segundo, q la vuelta voy a comprar algo para que usemos juntos” Obviamente no me gusto nada que se vaya con el. Yo sentía que a pesar de tener mucho sexo tambien había romance. Claramente me había equivocado. Se fue de viaje con el 2 semanas. Y cómo dice el refrán cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Era la ventana de una vecina. el próximo relato contaré de esa experiencia.
Cuando perdí mi virginidad
Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre. Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito. Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años. Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad. El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie. Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer. Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos. En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene. Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos. Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance. -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje. -No hay problema, lapasé bien. -¿Qué haces? -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola. -¿Puedo acompañarte? -Sí, venite. Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada. -Permiso, qué lindacasa. -¿Querés estaradentro? -Vamos afuera, queestá caluroso. -Dale -¿Qué banda es esa? -Perota Chingó. ¿Tegusta? -Sí. La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco. -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya. -Sí, me acuerdo, desdela secundaria. Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta. -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso Un brillo recorriómis ojos. -¿Querés poner músicavos? -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije: -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas? -¿Sí? -Y me seguísgustando. La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía. La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció. Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía. Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo. -¿Tenés preservativo? -Uno solo. Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso. -Despacio, despacio-Decía ella. Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo. Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre: -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande. Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas. Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda. -¿Te… Te gustó? -Tuve mis momentos. -¿En verdad crees quela tengo grande? -No creo, la tenésmuy grande. Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido. -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas. Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo. Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón. Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.
me case y le fui infiel...
Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso. Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató
5.El chantaje de mi hermana Eva I
Este relato forma parte de una continuación, los cuales pueden ver en mi perfil. Pasado casi un mes desde que mi tía Chloé se fue a su casa al terminar sus vacaciones. Tocó retomar la rutina diaria... solo que con algunos cambios... Chloé trabajaba todo el día tras sus vacaciones, mi tío en cambio aun tenía un permiso el cual le duro medí mes mas, tras eso... estaría un largo periodo en un barco y mi tía sola en casa. A los pocos días de eso tenía a Chloé llamándome la las diez u once de la noche con el único propósito de de que la escuchara masturbarse, muy graciosa ella... ¿pero y por que no videos? O mejor! ¿Y una video llamada? Se lo pregunté pero me dijo - ni de coña, con lo que entiendes tu de tecnología (poco pero suficiente) serías capaz de gravar la llamada y quien sabe que podrías hacer con ese video o donde terminaría - sería responsable, pero claro... nunca se sabe si algún día podría perder el dispositivo de almacenamiento donde lo guardara, también podría verlo alguien por error de dejarlo en mi pc y que alguien husmeara sin mi permiso. Conclusión final... Chloé quería jugar a ser una calienta pollas gimiéndome al odio casi todos los días y yo sin poder hacer nada al tener a mi hermana Eva al otro lado de la pared. Como decía casi todo a la normalidad... retome mis días de ejercicio, el curso estaba a nada de empezar, en el cual por cierto me esperaba el pequeño rumor de que una compañera de clase; me vio besarme con una mujer mucho más mayor que yo y mi amigo Fran no se mordía la lengua... La verdad, no me molesto eso... se descartó una relación con cualquier chica de mi clase se... pero no me importo mucho, prefería a las chicas con unos años más. Los días pasaron, no muchos pero si los suficientes para que comenzara la primera semana de clases. Como imaginé todas las chicas de clase se enteraron del chismorreo, al darse cuenta Fran de ello decidió contárselo al resto de la clase, pero ahora sería una historia más completa y no un simple rumor de "vi a este darle un besito en este sitio" El cabrón no ahorro en detalles, claro esta que antes me pidió permiso... y pasaron a ser "el hijo de puta con suerte, se esta follando una milf tremenda y francesa" toda la clase le creyó y quien no... cuando el muy perro nos fotografió de espaldas al irme de su casa... mi cara se veía la de Chloé afortunadamente no. Al principio me preocupo un poco, pero por suerte no salió de mi clase y ni se enteraron los padres ni otras clases. Recuerdo que sería un día cualquiera de semana, en un día normal teníamos por costumbre que las tareas de la casa se repartieran semanalmente entre mi hermana y yo, esa semana yo tendría que fregar los platos sucios y a Eva le tocaría sacar la basura, barrer y fregar la casa. Y a la semana siguiente lo mismo pero cambiábamos. Me encontraba fregando los platos después de comer, Eva entró a la cocina y me pidió que si podía ayudarle luego con una cosa en su ordenador, claro ningún problema... Se podría decir que la relaciona con Eva es la típica de dos hermanos que se odian prácticamente a muerte, si hacemos algo que no deberíamos y nos enteramos... no tardamos mucho en contárselo a nuestros padres y joder al otro con ello, pero si alguien se metía conmigo mi hermana Eva no dudaba ni un segundo en defenderme, siempre pensé que sería bipolar o algo así. Por otra parte, Eva físicamente se podría decir que es una chica muy atractiva, tenemos casi la misma altura, Eva rondara el metro setenta y pico, a diferencia de mi tía Chloé no esta tan delgada como ella pero tampoco gordita, pocas veces la vi morena... no suele tomar el sol mucho aun viviendo no muy lejos de la playa, pelo negro no muy largo y lo que más destaca de ella desde muy pequeña y todos los tíos que babean tras de ella lo dicen siempre... tiene unas buenas tetas, nunca me llamaron la atención ya que yo las prefiero más pequeñas, pero cuando tienes a un montón de tíos recordándotelo todo el tiempo es algo que nunca olvidas. Admito que no me hacía mucha gracia tener una hermana la cual todo el mundo considera un angelito que nunca rompe un plato, pero que por mi experiencia vivida con ella... es más un demonio que desea hacerme cada día un infierno. Y que alguien con ese físico este todo el día molestando y sin poderte hacer una buena paja... lo empeora mucho mas. Terminé de fregar y no me quedaba más remedio de subir a ayudar a Eva con su pc, se le rompió su viejo portátil hace unos meses y se compro otro nuevo, pero este tenía distinto sistema operativo sumado a que es una patosa... tenía que darle todo masticado. Entre a la habitación y vi que Eva estaba tumbada bocarriba con el móvil, su portátil estaba en el escritorio, abierto y encendido pero con la pantalla en negro. -Ya terminé ¿Qué querías? -Anda mírame el pc, no se que le ocurre y lo necesito para estudiar. -¿Pero que es lo que le pasa exactamente? -Te lo dejé todo listo, se queda la pantalla en negro le das a espacio y se queda así de raro... y no tengo ni idea de como pasa eso. -Ok. Me siento frente al portátil y haciéndole caso a Eva le doy al espacio. Me esperaba algo al estilo de un pantallazo azul pero no... La pantalla negra cambio de golpe y lo que veía era mi habitación más concretamente mi cama en horizontal y podía ver a Chloé de espaldas seguido de como se le caía el vestido se subía a la cama y desnudaba... -Estoy jodido estoy jodido estoy jodido estoy jodido... - pensé mientras seguía mirando la pantalla. -Anda! ya alcanzaste el error ¿no? - dijo Eva con un toco sarcástico de sorpresa. -¿Y ahora que hago? - da igual lo que pensara o hiciera, ese video es de hace un mes tendría copias por si lo borraría. -Pues eso lo que te decía, que no tengo ni idea de como pasó eso... como un tontito como tu pudo hacer eso, también tengo la segunda parte donde Chloé se pone guapa para ti, un poco penoso la verdad. -Pero... ¿por que pusiste una cámara en mi habitación...? -Fue vuestra culpa retrasados. Si te pones un despertador, despiértate y no molestes, y cuando te despiertes no te pongas a hablar de usar solo un vestido para follar en cualquier parte, ni finjas cerrar un sofá cama... Pues esa misma tarde puse la cámara a grabar, lastima que no tenga audio... lo puse así para que tenga más espacio. -Ok... y tu razonamiento fue; como creo que están follando los grabare ¿no? -Mira... cierra el pico y deja de hacerte el ofendido ¿Entiendes lo que significa el que tenga esto? pues ya te lo explico yo... si no haces lo que yo te diga le mando esto al tío, estoy segura que no encontraremos tu cuerpo cuando te mate. -Ok... ¿y que quieres? -No... tranquilo, no quiero una cosa... de ahora en adelante obedecerás todo lo que te diga, no esperes que será por un día o un mes, de esto no esperes librarte en mucho tiempo. Si lo entendiste, un si señorita o si mi ama me sirve también. Claro que si no dices eso le mando estos videos al tío, tu decides. -Si señorita... -Hombre! te decidiste por señorita ¿aun conservas algo de dignidad? Bueno, no importa. Esta semana te tocan mis tareas y la siguiente y que digo.... TODAS las semanas. Si se me ocurre algo ya te llamaré perrito ¿ok? Y así es como terminé siendo el esclavo personal de mi hermana Eva... ¿sería capaz de mandar el video a mi tío? ni idea... se que mi tío no me tocaría un pelo, eso si...pero seguramente ni me dirigiera la palabra en lo que me quedase de vida. Por una parte entendía el chantaje perfectamente, nuestra relación siempre fue un poco difícil, pero por otra parte siempre me protegía si alguien se metía conmigo ya sea verbal o físicamente. Decidí no jugármela ya que de liarla caería yo pero también Chloé y puede que ganando tiempo eliminara todas las copias. Esa misma tarde limpie la casa, por orden de Eva tenía que hacerlo sin que mis padres lo vieran, trabajaban ambos casi todo el día y tenía tiempo más que de sobra, el resto del día no me pidió nada más y admito que esa noche me quitó un poco el sueño, igualmente me desperté a la misma hora que siempre ya que tenía que salir a correr. Cuando regrese me duche y al salir del baño vi a Eva salir de su habitación, me miró y me pidió que le hiciera el desayuno, pero antes que aireara su habitación para más tarde hacerle la cama. Por como empezaba el día de Eva ya se veía como funcionaria su chantaje, prácticamente Eva no haría nada y si algo suponía un mínimo esfuerzo lo tendría que hacer yo. Con el tiempo (poco) quería un masaje en los pies diario. Como según Eva no parecía molestarme masajearla - no te importara, total si ya estas en ello en hacerme la manicura y pedicura ¿no? ¿Qué molestia es pintarme las uñitas si ya me tocas los pies no? - dijo Eva. Perfectamente me pude tirar un mes entero haciendo eso sin ningún cambio, seguramente que Eva ya no tenía ni idea de que más pedirme. Eso no se parecía en lo más mínimo a la típica película porno donde terminan follando por un chantaje. Pensé en decírselo a Chloé pero mejor no, lo tenía todo más o menos controlado y mejor no preocuparla, ella seguía llamando por las noches cuando se aburría o mandaba mensajes para saber que tal estaba, pero poco mas. Lo soporte muy bien la verdad, simplemente tenía que hacer tareas comunes y nada humillantes y por suerte todo quedó entre ella y yo, todo lo que me pedía lo hacía sin que nadie lo viera, que si... que me jodía mi día a día, pue si... pero si Eva me veía estudiando no me exigía nada. El problema empezó al tercer mes, una día cualquiera Eva me estaba esperando en mi habitación, cosa que nunca hizo. -¿Qué haces aquí, necesitas algo Eva? -Pues la verdad es que si, gracias por preguntar, necesito que mi perrito me haga una cosita. Veras te encendí tu pc para ayudarte con tu tarea, lo necesitaras. -Y... ¿con que quieres que te ayude? -Es muy fácil, metí los dos videos de tu romance con la tía en tu pc, por si los necesitas claro... puedes usar cualquier otro que tengas. La tarea es la siguiente desnúdate, siéntate frente a tu pc y mastúrbate. -¿Y para que quieres tu que haga eso? - Eva saco una cam con un pequeño trípode y la puso frente a la silla del pc- ¿y esa cámara? ¿Qué haces? -Para nada... simplemente por poder, como puedo hacer lo que quiera, lo hago. Puede que lo quiera para masturbarme luego yo, o puede que se lo regale a mis amigas, eso a ti no te incumbe. Y quítate la maldita ropa ya, no quiero perder toda la tarde contigo. Me quité la ropa frente a Eva lo cual no pareció interesarle en absoluto ya que se tumbo en mi cama saco el móvil y empezó a jugar con el. Ok... si me tenía que hacer una paja frente a mi hermana y no tenía otra opción pues lo dicho, no tenía otra opción. Abrí un cajón y saque una caja de pañuelos, saque dos para cuando terminara, Eva me miró de refilón soltó un suspiro y se levanto - ¿Desde cuando los perros usan pañuelos...? - me quitó la caja y los dos pañuelos, le dio a grabar y volvió a tumbarse en la cama para seguir por donde se quedó - ¿quieres empezar ya o que? no tengo todo el día. - Sin más alternativa me tocaría masturbarme y si pañuelos, todo eso mientras una cam me grababa y mi hermana me ignoraba completamente. Busque por internet cualquier cosa para ver, no quería usar los videos. Al principio me costo un poco, se me hacía raro hacer eso frente a mi hermana, intente olvidarme que ella estaba tirada en mi cama y al poco rato empecé a masturbarme pasados unos minutos me corrí por todo el suelo. Eva se levanto sin decir nada, apago la cam y se la llevo - ahora limpia eso cerdo, vístete y cuando este todo, toma... sal y cómprame lo de la lista - Eva dejo dinero y una lista de la compra, la miré y todo chucherías y refrescos. Volvió a lo normal, me tocaba hacer tareas y cumplir sus caprichos. Lo limpie todo me vestí y fui rápido a comprar, por suerte la tienda estaba cerca y no perdería mucho tiempo. Regrese de comprar todo y se lo entregue a Eva estaba en su cama con un libro estudiando - Muchas gracias, puedes quedarte el cambio, para que compres tus galletitas de perrito -
Cine Gran San Juan
Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R
Cine Gran San Juan
Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R
Kity Cat... El Millenial...
Su madre lo había consentido al punto que lo único que sabía hacer era dormir, comer, jugar con la play S y pajearse. Cuando cumplió los 19 un romance repentino de su madre soltéra hasta ahí lo cambió todo. De un dia para el otro quedó solo en su casa sin tener idéa de como llevar la vida. Su ventája era que de tanto navegar por las redes, el sexo y la sexualidad eran monédas de cambio que pagaban muy bien y, cómo un personaje del San Andreas decidió mostrar lo único que poseía y lo hacía un poco mas "poderoso" que otros varónes mortáles por lo ménos de su rango de edad. Un pene colosál, grueso, bien definido, cabezón y dispuésto a mostrarse... Una barra varónil de carne humana que despertaba las mil fantasías y morbos en bocas, conchas, culo y tetas de quien deseára sentirse lleno de pija. Ese tipo de hombrecito que queres sentir contundente y fibroso dandote un placer ultra caliente de sentir... Cuando se le ocurrió que su hombría era vendible acudió a " La tia Chechu" para un consejo y me tiró un par de fotos para que "le diera mi opinión"... El " Guille" se ofrecía solo para mujeres... Y me parecía perfecto teniendo en cuenta que existía mucha MILF ninfómana capáz de educar a este pendejo en el buen uso de esa pija descomunal. Cuenten mis hembritas amigas que sienten con una verga de este tamaño...






