#Miel
Fotos, gifs y packs de Miel subidos por la comunidad.
Solo amigas
Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha
La sorpresa más hermosa
Aquel día estaba terminando de cursar una materia en la universidad .. salía con mis compañeros caminando y ellos empezaron a decir meren esa mujer es una perra..... cuando levanto la vista era mi madreastra... linda sexy glamurosa que venia caminando hacia nosotros muy sexy con una cartera verde loro colgando de su brazo a la altura del codo una camisa blanca muy ceñida.... jeans elástisados y sandalias de tacón parecía con sus pelos largos sueltos como salida de una película ... se veía como toda una MILF...me estiro los brazos y nos besamos ... se la presente a mis amigos a cada uno de los tres le dio un beso y le apoyó sus pechos... ellos se fueron y con ella abrazándome por el hombro y yo con un brazo en su cintura caminamos buscando un bar... me sentía en la gloria mi verga al palo su pecho derecho lo sentía en mi costado.... la dejé pasar primero ... por Dios su cola parecía un corazón gigante... nos sentamos en la barra.. el mozo nos pregunta.. que van a tomar pareja?? Nos miramos y reímos dos gin tonic digo yo.... ella me susurró al oído me queres embriagar pendejo? No mami.. se que te gusta el gin tonic..... mi vida me dice y me da un chupon en la mejilla .. bebimos charlamos .. nos miramos sus pezones me apuntaban como cañones y saco pecho y me dijo... tu padre quiere que venga de vez en cuando a estar con vos.. a cuidarte y guiarte en tus estudios.. te molesta? No Miryam me encantaaaa gracias mi vida .. la vamos a pasar genial juntos .. salimos caminando hasta su auto y con la valija de ella nos fuimos al dto... yo llego y le digo acomódate ... me saco la camisa... y voy a beber agua.... cuando siento que me abraza a mi espalda apoyándome los pechos apretando abrazándome y arañando desde atraz mi pecho , me dice al oído con mi lóbulo de la oreja entre sus labios... puedo dejar ropa mía acá.. ropa que con tu padre no puedo usar...obvio mami le digo... y cuando me doy vuelta veo que estaba solo con el sujetador y la camisa abierta....estaba embeleñado mirando cuando me dio otro beso y me toma de la mano llevándome al cuarto y me dice sublime la valija a la cama....al abrió y comenzó a sacar sus prendas... le digo me voy bañar... me hice una paja monumental mis huevos estaban apunto de explotar. al salir yo con un toallon en mi cintura después de ducharme la ver en el balcon con sus brazos extendidos sobre la baranda y me dice te gusta este vestidito para salir a cenar? Era un solerito que marcaba dejaba ver mucho de sus pechos.. por debajo era de frente mini falda y por detrás largo hasta el piso .. sin to darme cuenta mi verga buscaba salir de la toalla ... no atone. Decirle otra cosa sos una potra Miryam.... y vos un potro pendejo mira cómo estás... y me señala con un dedo... me cambie y salimos al llegar a la calle me dice vamos a ese pub irlandés .. que me premetiste llevar... caminamos muy juntos un par de cuadras y entramos estaba a media luz música fuerte Nos acomodamos entre la gente pedimos y estábamos muy apretados ... cada tanto se colgaba de mi cuello en otros momentos se recostaba contra mi bailando comimos algo como pudimos ... bebimos unas pintas... en un momento tenía sus brazos en mi cuello estábamos bailando y me dice rozando sus labios con los míos.. apoyándome las lolas... rosario siempre estuvo serca.....estaba a punto de eyacular mi verga sentía que se asomaba por mi pantalón... tomamos un taxi para volver al dto. al llegar fue tenso para mi y ella me dice ayúdame a sacarme el vestidito mi vida... quiero hacer pis... yo estaba preparando mi cama en el living para que ella duerma en mi cama de dos plazas y la veo salir sobre esos tacos desnuda y me tira en la cara su tanguita y me dice mira como me hiciste poner pendejo me mojé toda... yo aspiré su tanguita y le dije es el perfume más exquisito que sentí nunca... y nos besamos.. como fieras hambrientas el uno del otro....en un momento me arrodillé sin decir nada la di vuelta y comenze a besar y lamer su culito... ella a gemir y gritar de todo.... ... otra vez la di vuelta apoyada ella contra la pared y al lamer un par de veces su clitoris... al supcionarlo y besarlo con mis manos aferradas en sus glúteos... grito más fuerte me baja me baja hijo.... y come si a temblar.. a tener escalofrios mientras salía de sus entrañas una miel dulce y tibia ... que trataba yo de saborear toda pero me era imposible....continuara espero sus comentarios gracias a vos mejicana por ayudarme y darme ímpetu para ponerme a escribis sos una diosa!!!
Mi cuñada me entrego la cola parte 2
Eella es narigona...bien flaca muy flaca para mi gusto...ojos miel culito manzana y tetas chiquitas despues de lecharle la cara....penso que iba a ser lo unico pero no su hermana rara vez me entregaba la cola y saben lo rico que se siente acabar en un culo bien estrecho La puse en cuatro solo con una tanga la cual era una de las tantas que vi en las fotos! Y como no tenia lubri le di unos lambiscones a su culito y poquito a poquito le fui enterrando la cabeza ya recontra al palo...ella llorisqueaba pero cuando ya se habia dilatado por completo le di con mucha fuerza por fin comenzo a gemir El macho nunca le habia roto el culo y me lo entrego a mi jajaja sentia culpa...calentura y justicia a la vez Fin
El contador....
Era un día normal en el trabajo hacia mucho calor así que ese día decidí llevar Falda y convinarla con unos lindos tacones y debajo una lencería super sexy. Transcurría mi día todo en orden y a unas pocas horas de salir llego mi Jefe y nos presento al que sería el nuevo contador le dimos la bienvenida y cada quien regreso a lo suyo, como soy la que tiene mas tiempo trabajando ahí mi jefe me pidió que le mostrará el lugar y le platicar a mas sobre lo que hacíamos etc. El se veía casi un niño para mi pues se veía de veintitantos a decir verdad dudaba sobre sus habilidades. Bueno respire profundo y le mostré el lugar conversaba yo poco y el se veía tímido y hacía pocas preguntas. No estaba de mal ver de hecho se podía medio notar que debajo de su camisa tenía músculos y que iba al gimnasio, después de todo el rollo el se fue a lo suyo y yo continúe con mi rutina , estaba atendiendo a un cliente detrás del mostrador y en eso llega el contador a preguntarme donde estaban los cortes de caja impresos yo señale con mi mano debajo del mostrador en un cajón el se agachó para abrir el cajón y yo seguía atendiendo al cliente cuando de reojo me percate que el me estaba mirando las piernas, yo m hice como que no lo vi pero quería ver su reacción así q al propósito tire un lapicero el enseguida se movió a recogerlo pasando sus manos muy cerca de mis piernas podía ver su mirada de que quería q más traía debajo de la Falda. Se levantó y pude notar un poco abultado su pantalón se veía que escondía algo de buen tamaño debajo de ese pantalón, se retiro algo apenado y yo continúe en mi trabajo. Al terminar la jornada mi jefe me pido que si m podía quedar unas horas extras que necesitaba que el contador le dirá un reporte de algo y lo necesitaba para mañana muy temprano así q se tenía que quedar a trabajar pero tampoco le tenia aun la confianza para darle las llaves y que el cerrará, así que m pidió el favor y dijo que me pagaría las horas extras al doble, yo acepte por que ese dinero me iba a caer muy bien. Al principio el trabajaba en lo suyo y yo aproveche para sacar algunos pendientes, después terminé y me puse a ver cosas en mi cel y después de un buen rato me aburrí y fui a ver si le faltaba mucho para terminar, entre y enseguida él se puso nervioso y con voz titubiante me dijo q ya casi estaba por terminar, le dije que si le podía ayudar en algo para que terminará más pronto por que ya me quería ir. Me dijo que si le podía ayudar a engrapar unas hojas, le dije q si me senté casi frente a él y comencé a engrapar cuando de repente sentí su mirada otra vez viéndome la piernas y pude notar como se sonrojada y algo de nuevo iba creciendo debajo de su pantalón , tiro algo al propósito vi enseguida que su intención era ver la ropa interior que traía debajo de la Falda así que se lo facilite abriendo un poco las piernas, el claramente se vea q salivaba, yo sonreí y pícara mente le dije quieres ver mi tanga, él se quedó petrificado, pero a la vez ansioso, me levante solo un poco de la silla y me la quite y le dije riéndome mira aquí esta, el no lo podía creer, lo que estaba viendo y lo que acababa de pasar pero no desaprovechó y miro nuevamente entre mis piernas, yo comenzaba a humedecer me un poco y cuando me di cuenta ya tenía su cabeza entre las piernas y su lengua bebiendo mi miel, uff me humedeci más de momento no pensé que se atreviera pero lo que hacía con su lengua realmente se sentía bien, mi temperatura y mi deseo se fue elevando cada vez más al sentir sus labios y su lengua en mi. Se levantó y me cargo encima del escritorio y continuó haciéndome sexo oral, mientras movía su lengua comenzó a introducirme 2 dedos los metía y los sacaba sin parar uff pude sentir como un orgasmo provocó que me humedeciera más y me dijo ahora si estas lista y comenzó primero a deslizar su pene por fuera de mi vaginal llevando mi miel a todo el alrededor, mientras desabrochaba mi blusa y me quitaba el sostén para poder besar mis pechos, subió de mis pechos a mi boca y mientras me daba un beso apasionado de golpe me metió todo su gran pene y al oído me susurro que rica estas mientras seguía moviendo su cadera , sentía sus movimientos tan rápidos tenía tanta energía quizás por ser tan joven, me daba duro y muy rápido mientras acariciaba y besaba mis pechos, cada vez me daba más fuerte hasta que de pronto sentí un gran orgasmo mojando un poco el escritorio y algunos papeles y justo cuando el se iba a venir me sacó su gran pene y derramó su orgasmo sobre mis pechos y después con sus manos esparció su semen a todo el rededor de mis pechos mientras me decía es la primera vez que lo hago con alguien mayor que yo y la verdad me encantó. Fui al baño a limpiarme y a volverme a vestir en lo que el termino su trabajo y nos fuimos después a su casa a comer y sobra decir que ahí lo volvimos ha hacer...
Mi Sobrino, Mi esposo
Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo
Mi mejor masaje relajante
Había sido un día pesado en el trabajo, el también tuvo un día difícil, pero había llegado a casa antes que yo, así q él ya se había puesto cómodo solo traía puesto un bóxer ajustadito que marcaba muy bien su rico bulto, me mira y me dice cansada? Yo solo muevo la cabeza diciendo q si, me dice te gustarialate un masajito, yo sonrió y en seguida le diue o q suei, q solo deuejee q m de una ducha rápido ya que vengo de la calle y el por lo visto ya se ducho. Salgo del baño solo con una toalla en la cabeza y una bata de baño, me dice ven recuestate, el sigue solo con ese bóxer que me deja ver sus atributos. Me despojo de la bata y m acuesto boca abajo, con la cabeza donde se supone van los pies en la cama, el me vacía un poco de aceite aromático para masaje comienza en mi cuello, para esto tengo muy cerca su miembro, que delicia me va quitando lo tenso de los hombros siento como recorren sus manos calasidad toda mi espalda , de ahí va bajando poco a poco a mis glúteos rosando ligeramente mi labios vaginales continúa con mis piernas y ahí m dice ufff estas piernas me vuelven loco me fascinan, continúa con mis pies jugando a momentos un poco con ellos luego vuelve a subir masajeando mis piernas cada vez lo siento más cerca se quita el bóxer y a propósito mientras masajea mi espalda y cuello hace que su pene toque mis glúteos, para este punto ya llego sentir q se esta poniendo duro toma su pene con sus manos y lo rosa ligeramente en mi sexo, Mmmm eso se siente tan bien y justo cuando creo q lo va a introducir en e i m dice date vuelta, todavía no termino el masaje y sonríe picaraente . se acomoda se arrodilla cerca de mis glúteos y con una mano roza su pene en mis labios vaginales me mira y dice mmm estas toda mojadita y para elevar mi deseo aun más la introduce solo un poco y lo vuelve a sacar vuelve a rosarlo al rededor de mi vagina y así lo hace otras 3 veces hasta q por fin siento como de a poco va entrando en mi puedo sentir como me va abriendo por dentro, como se va abriendo camino para estar totalmente dentro de mi, ya estando todo adentro de mi siento como lo deja ahí para q sienta como le palpita del deseo, sube mis piernas a sus hombro y comienza a mover sus caderas mis gemidos hacen que lo haga más duro siento como sus testículos chocan en mis glúteos y entre más grito de placer más rápido y duro se mueve estaba yo tan exitada y lo hace justo como quiero que me hace venirme a chorros y el sin darme tregua al ver que estoy toda mojada saca sibpene y baja a beber mi miel sentir su lengua hace que grita y gima de placer ahhh!!! Lo que hace con su lengua y boca es delicioso, me davuelta m poner en 4 y vuelve a meterme su pene esta vez lo hacebde golpe y esta mas duro , mueve sus caderas y me suelta un par de nalgadas, y me dice q cola tan más rica, siento como estoy chorreando hasta las piernas de lo Exitada q estoy, me dice estas lista y no me deja ni responder cuando sientonque mueve sus caderas sin parar ufff mis piernas se doblan y al ver q no aguanto más lo hace hasta hacerme venir de nuevo, terminó doblando las piernas y recostada bajo la cama, el me da vuelta y se viene en mis pechos ufff siento su cálido néctar en mi con una mano tomonun poco de su néctar en mis dedos y lo pruebo el a ver esto me acerca subpene a mi boca para que termine de beber y saborearlo. Absorbió y limpio con mi lengua lo más que puedo. Después se recuesta el enbla cama agotado y m dice, te gustó el masaje y yo le digo el mejor que me han dado en mi vida.
Tu cabeza entre mis piernas
Post anterior Post siguiente Compendio II Les prometo que todo empezó inocentemente. 0_0 Como ya saben, mi mejor amigo se desvive como esposo. 😆 Porque cocina, hace las camas, lava la ropa y cuida a las pequeñas. (Dejándome a mí el cuidado de mi Alicia mágica, que se porta excelente cuando hago clases) XD Y es que cuando teníamos juntas con mis compañeros, me hacía sentir recontra orgullosa. 😤 Porque mientras las parejas de mis compañeras tomaban cervezas y hablaban de deportes, mi mejor amigo o andaba cooperando en la cocina o andaba preparando su arroz frito súper legendario. O.O Y lógico que le preguntan por qué cocina tan rico y cómo puede cortar las cebollas, zanahorias y ajos tan finito y tan rápido. XD “Es que yo aprendí acocinar, pensando que si algún día se enfermaba mi esposa, no podíamos quedarnos con hambre. Y lo mismo pasa con la loza, la ropa de la casa y el aseo del baño.” XD Y yo, aparte de quedar roja como semáforo y sintiéndome toda una winner entre todas mis amigas, también sé que a mi mejor amigo le llegan a salir ronchas si ve la casa muy desordenada. 😂 Pero también, con 7 años de felizmente casada (y casi 9 de conocernos y ser amigos XD), lo he ido conociendo más y más todavía. OoO Porque yo le cuento a mi mamá que ni siquiera peleamos. XD O sea, yo soy de las que se saca la ropa, tirando los sostenes y calzones hasta donde caigan, mientras que mi mejor amigo es de los que se asegura bien que todo esté ordenado, planchado,bien colgado y sin arrugas. 😂 Y como papá, es excelente, porque el pobrecito juega con sus consolas (su único vicio) recontra preocupadísimo, pensando que se le va a pasar la hora descuidando a nuestras hijas. (Tremendo contraste con mi papá, que ni siquiera se preocupaba que sus amigos borrachines nos terminaran violando a mi mamá, a mí o mis hermanas :/) 😭 Pero también, sé que trabaja súper duro y le trata de poner la mejor cara a las pequeñas, para que no sientan su cansancio. T.T Nos prepara la cena, las acuesta, les cuenta un cuento y cuando quedamos ahí solos los 2, se desarma y me pide apoyar su cabeza entre mis piernas. 😊 Las primeras veces, me pedía si le podía “ayudar a dejar de pensar” (No porque sea tonta, pero porque conozco a mi mejor amigo y sé lo mucho que le da vuelta a sus ideas :/) Y obvio que me daba ene pena. 😭 Porque por primera vez, veía a mi mejor amigo poniendo ojitos chinos de dolor y de cansancio, de lo mucho que le dolía la cabeza. Entonces, lo único que hacía era hacerle cariñito en la cabeza, para que se fuera tranquilizando de a poco. 😆 Y de verdad, sabía que eso le ayudaba, porque mi mejor amigo es súper cariñoso. XD Pero de tanto cariño, de tanto cariño, me empecé a fijar más en él. :P Porque mi chico es archi parecido al príncipe de “Cenicienta” (la de los monitos XD). 😛 O sea, pelito negro súper cortito y bien cuidado. Un pecho de superhéroe ancho y contundente. 😍 Una carita preciosa, siempre afeitada y perfumada rica. XP Y para rematarme, esa manía suya de vestirse de traje para la oficina. (Aunque igual trabaje desde la casa) :F Que le hace ver un papito archi recontra rico y elegante. 😍 Y o sea, verle el paquete a mi esposo igual sigue siendo una tentación, aunque nos demos todas las noches como bombo en fiesta. Porque es una cosa que aunque “esté tranquila”, igual se le marca en el pantalón. XD Así que podrán imaginar que poco me faltaba trepar las paredes de puro querer correrle mano… 😈 Pero a mi mejor amigo, le pasaba igual. 0o0 Porque él me dijo que mi falda siempre huele rico. (Aunque él me las lave XD) 😍 Y que mis muslos son tan frescos. Y que mi sexo estaba tan cerca de su boca, que por poco no se aguantaba… XD Entonces, la que disparó primero fui yo. 😈 Porque una noche que estaba de lo más calmado (para variar, en el sofá del living… XD), le empecé a correr mano entre las piernas. 😆 Al principio, como que se resistía, porque mi amigo de verdad, verdad se relajaba con el cariño que le hacía en su cabeza. Pero lo que era yo, estaba ya demasiado caliente… XD (En serio, llevábamos harto tiempo haciendo eso unas 3 veces a la semana y mis manos ya tenían vida propia…) Así que se le agarré por encima del pantalón. 😩😫 O sea, imagínense tener una botella gorda y larga, entremedio de las manos, que a duras penas la puedes agarrar y ver cómo de poco a poco, se va poniendo más grande, más dura y más caliente. 0.0 Les digo, yo de veras, de veras, de veras andaba con el antojo de sacársela del pantalón y darle una mamada de antología. 😈 Pero por otro lado, tampoco quería perderme su carita preciosa, confundida, sin saber qué pasaba. “¿Qué haces?” Me preguntó con un suspiro. “¡No, si te estoy haciendo que te relajes!” le respondí yo, meneando como viciosa… 😵 😲 “Pero es que me duele la cabeza…” me dijo él, sacudiendo su carita para aguantarse lo más que se pudiera. “La de arriba…” me dijo, apuntándosela con las manos. XD “No, tú tranquilo. Si lo hago para que te calmes…” le respondí, apenas inflándolo, porque estaba enfocada, enfocada en mi labor. 😫 😖 Al final, que lo empecé a sacudir y a sacudir, hasta que se retorció y lo botó todo. 0.0 Y yo, ahí… :F Caliente como perra y con el olorcito rico y tentador en mi mano, pensando y pensando cómo poder doblarme para terminar de chupársela y tragarme todo ese juguito rico. XD Pero no pasó mucho para que él tomara revancha. 😈 Fue un día que me puse a ver un show de música en la tele y andaba con una faldita blanca, súper liviana, que me llega hasta las rodillas. Y bueno, yo, más pendiente de la tele que de mi mejor amigo, que no me di cuenta cuando giró la cabeza. 😳 “¡Uy, que hueles tan rico!” empezó él, oliéndome la falda. XD “¿Qué estás haciendo?” Le pregunté, muerta de la risa. “Te dije que la luz me molesta… y al menos, aquí, la vista es más interesante.” “¿Por qué?” “¡Tú sabes!... tus pechos… tu rostro… podría quedarme viéndote toda la tarde.” 0.0 Yo, roja como semáforo. Y me levantó la falda… 😏 “¿Qué haces ahora?” le pregunté cuando escondía su cara debajo de mi falda. “Nada. Te dije que la luz me molesta…” me mintió juguetón. 😈 Pero yo sabía que estaba mintiendo. Porque su respiración se sentía peligrosamente tibia entre mis muslos. 😫 “Peeero… es que déjame ver la tele…” le imploré, sintiendo que me empezaba a mojar por lo que se me venía. “Pero si no estoy haciendo nada…” me dijo el mentiroso. 😱 Y yo ahí, apretando las piernas lo más fuerte, para que él no se metiera. “Oye, qué bonito calzón tienes…” le dijo el lobo a caperucita. 😰 “¡Por favor, no! ¡Que de verdad quiero ver la tele!” le supliqué, casi poniéndome a llorar. T.T “¡Tú ve tele tranquila, que yo me entretengo aquí!” 😩 😖 ¡Y zas! Que me da un lengüetazo con su lengua caliente por encima del calzón. 😩😫 O sea, por una parte, qué alivio que me dio. XD Porque claro, me aplastó mi botón hinchado y me lo zamarreó con su lengua loca. :/ Pero por otro, ¡Qué rabia! Porque él sabe que me gusta mucho ver ese show todas las semanas. 😠 “¡Pórtate bien!” le dije, levantando un poco las piernas… PERO LE APEGÓ MÁS LA CARA A MI SEXO… 😦 “Pero si te dije que puedes ver tele tranquila. Te estoy ayudando, porque algo se está mojando aquí…” :O Y zas, que me vuelve a lamer. 😩😫 Y esa cosa que tengo con mi chico. Que es como un “juego de pulso”, que quién se aguanta más antes de venirse. 😆 Porque yo lógico que le doy su buena mamada los domingos por la tarde, mientras las pequeñas duermen la siesta. Porque claro, él aprovecha de ver documentales y noticias en la tele. Y ahí la paso yo, unas 2 horas chupándosela a vista y paciencia de mi mejor amigo. 😆 Pero cuando él me lo hace a mí, al toque hace mis ojitos palpitar. 😩😫 Porque me da una de esas lamidas profundas que de verdad, me mueven el calzón y alcanza a meter su lengua tibiecita en los labios de mi conchita. Y después, de nuevo, me da una lamida más profunda todavía, con sus ruidos obscenos por chuparme los juguitos… 😩 😖 Y lo peor de todo es que yo aprieto mi mandíbula y afirmo con todas mis fuerzas las lágrimas de gozo. Porque sé que si se me escapa un solo gemido, pierdo el juego. 😱 Y lo peor, peor de todo es que mi cuerpo me traiciona. XD Mis pezones los sentía durísimos y calientes… Y zas… O_O Otra lamida profunda, que me sacude entera y hace mis ojitos palpitar. 😵 😲 Y le va dando, le va dando, le va dando… Hasta que se empieza a tomar mis juguitos como si fuera miel. 😖 😖 Entonces, me levanta la falda y me mira a los ojos… O.O Y siempre, me acuerdo de las conversaciones con mi prima. Porque ella dice que mira “Con ojos de coger…” (Y acento cargado de español de Madrid, ¡Ostias! XD) 😂 Y lógico, cada vez que lo hablamos, se pone toda nerviosa. Porque ella dice que soloc on mi chico le da ese nerviosismo de que “te van a coger bien cogida…” XD Y obvio que yo la entiendo. Porque a esos ojos, tampoco le puedo decir que no. 😍 Y ahí, me tomó de la cintura y me apoyó en el apoyabrazos del sofá. (Obvio, a esas alturas, me importaba un maní ver la tele XD) Se suelta el pantalón y se la puedo ver… 😱 Y es que, o sea. Cuando conversamos “como amigos”, yo le digo que mejor, no nos arriesguemos y que tengamos otro bebé después de la pandemia. :/ Pero cuando él se baja el pantalón y se la veo, me quedo sin palabras y tensa y expectante a lo que se viene… 😏 Y cuando me la mete y me la saca unas 2 o 3 veces, pienso que es mejor esperar a lo que sea… Y así fue esa vez conmigo. 😫 😖 Porque a la primera estocada, se metió despacito hasta tocar mi cérvix. Y yo estaba waaa… 😱 Porque la mete lento, profundo y caliente. Y cada vez que avanza profundo y se detiene, marca un puntito de gol. 😵 😲 Y esa cosa que cada vez, se va metiendo más rápido… Más rico… :P Yo estaba en la luna de otro planeta. XD Y cuando me descubre los pechos y me los empieza a apretar… XO Poquito más me faltaba para gritar de felicidad. 😫 😖 Y esa cosa que te vienes. Y te vienes. Y te vienes otra vez. -o- Y no sabes si tienes varios orgasmos seguidos o uno solo increíblemente bestial, es notable. 😩 😖 Y cuando sientes que tu chico ya se viene. Que le falta poco. Que por dios, que casi ya llega y va a acabar, no te la saca nadie. 💦 💦 💦 💦 Y sientes tu vientre todo caliente, con ese juguito de la vida. Y te das cuenta que quedaste toda chascona y babosa, con los pechos al aire y que por si alguna razón, cualquiera de mis niñas se despierta, no sabes qué explicarle. Y de repente, lo miras a los ojos de nuevo… 😍 😍 Y vas sintiendo (Todavía adentro de ti…XD) que ese bastón poderoso todavía quiere más… Me deja con la boca toda jugosa y unas ganas locas de irme a acostar con mi mejor amigo YA… 😏 Así que eso. Ahora, empiezo de nuevo a hacer clases. Y él vuelve de nuevo a hacer teletrabajo dentro de unos pocos días. Pero estoy contando los días para que me pida descansar su cabeza entre mis piernas. 😉 Post siguiente
un poco de ayuda
Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto
Domingo casa de campo (1RA PARTE)
Hola a tod@s! Voy a continuar contándoles algunas de mis experiencias, siendo lo más detallada posible. En el relato anterior les hable de mi primera experiencia con Tinder y de la química que tuve con Dani aquel momento Jijiji quiero que sepan que continué viéndome con aquel señor y también usando la app. Así es! La verdad es que fue muy fuerte lo que me pasó con Daniel en ese momento y pegamos muy buena onda. Me gusto la experiencia con Tinder y continué usándolo para chatear con gente. Un domingo (muy domingo), de esos días que no hay nada para hacer cuando parece que todo el mundo está durmiendo la siesta. Aburridísima en casa, me tiré a chatear con desconocidos que estaban en la misma situación que yo. Hacía muuucho calor, afuera como 40° a la sombra y yo sin ganas de tomar sol. NO TENGO AIRE!!!! pero si un ventilador que da un poquito de aire fresco si le enchufas una botella congelada en la parte de atrás jajaja un invento algo rustico pero que da buenos resultados. Mi celular suena, alguien me está llamando. Me acerco y en la pantalla estaba su nombre: "Daniel". Si el mismo maduro del relato anterior, conversamos un poco y me invito a su casa para pasar la tarde. Estaba aburrida y no tenía planes, además ya había una confianza entre los dos. D-Te paso a buscar nena, estoy con el auto cerca. me dijo A-Mmmm, bueno esta bien! Pero esperáme 2 minutos así me preparo. (YO) D- Por mi no traigas nada puesto! Jajjaja beso. Me decía y se reía burlonamente. Por mi parte me di una pequeña ducha refrescante y me puse algo cómodo y lindo para ir a ver a mi daddy. Escucho su bocina y salgo de mi depto. "ESTOY AFUERA MUÑECA" dice un mensaje de whatsapp. Baje super tranquila por las escaleras, mientras arreglaba mi ropa: llevaba puesto un short negro de Michey jaja y una remera cortita tipo top negro, super cómoda. Me llega un whatsapp. Daniel: "Dale apurate que estoy en doble fila. Además tengo la verga re parada y te tenes que ganar el viaje jaja" Un hijo de puta (pensaba), a veces hacía chistes algo groseros. Me subí a la camioneta para decirle y cuando lo miro estaba con sus pantalones en las rodillas agarrandose la pija. SUBI DALE me dijo y nos fuimos. Deje mi mochila en la parte de atrás y nos fuimos rumbo a otra dirección. -PARA DONDE VAMOS?- -ES UNA SORPRESA. IGUAL TENEMOS UNOS 30 MINUTOS DE VIAJE ASI QUE ME PODES DAR UNA MANO SI QUERES- Me dijo con una gran sonrisa en su rostro. Tire una pequeña risa y até mi pelo. Pase mi lengua por mi mano izquierda y agarre su verga, comencé a masajearla cubriendo todo el glande con la miel que salía por la punta. Podía ver como comenzaba a calentarse cada vez más. Con su mano me tomó de la nuca y me llevo a la altura del volante. Empecé a pasar toda mi lengua por la punta y después a chuparla toda. Me acuerdo que no quería ensuciar nada, así que me tragaba todo líquido que llegaba a mi boca. El tenía una mano en el volante y otra en mi espalda. Me decía cosas como: TE ENCANTA PUTITA y yo gemía como tal. Seguí con toda su verga en mi boca, sin sacármela ni un segundo pero con el ritmo cada vez en aumento. Tenía toda su panza transpirada tocando mi cara y luego empezó a hundir mi cara haciendo que su pija llegue casi a mi garganta. Su movimientos eras bruscos y no podía sacar mi cara. Llegaba al punto de hacer arcadas. Entonces, fue cuando comenzó a eyacula. Con mi mano agarré su pija y lentamente comencé a pajearlo para que sacara toooodo! Trague mucho semen y su pija seguía largando. Se la seguí chupando hasta que no quedó una gota y me volví a sentar. SOS UNA BEBOTA, CUANDO LLEGUEMOS TE VA A ENCANTAR. Me decía mientras yo me acomodaba un poco y buscaba algún chicle jajaja. Pasaron unos 15 minutos y llegamos a una chacra. La casa era de un amigo de Dani que se fue un fin de semana y se la dejo. Teníamos todo el día para disfrutar de la pile, de lo verde y además había un minibar donde podíamos tomar alguna bebida si quisiéramos. CONTINUA EN EL PROXIMO!







