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#Masaje

Fotos, gifs y packs de Masaje subidos por la comunidad.

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AAnt55Lv1· hace 30 dRelatos

Alejandra recien separada 7 - El masajista 1

Después de la charla con Gracia , realmente me dejo pensando esto de estar cerca de una mina que vive garchando con cualquiera, era algo que nunca me lo hubiera permitido antes, por momentos me daba vergüenza pensar las cosas que había hecho con ella y no se, me decepcione conmigo misma, por eso empecé a tomar distancia de Gracia. Definitivamente somos distintas, ella es mas liberal y anda haciendo cualquier locura, pero yo no quiero eso; la última que me contó con los camioneros creo que me la pinto totalmente, en el fondo me da mucha pena que una mujer joven y linda tenga que entrar en esa para estar bien, me imagino conociéndola que van a envolverla, cojerla y después dejarla en banda como siempre. Bueno les cuento sobre mi, a veces estoy triste y extraño a mi pareja, pero por momentos me pongo el traje de fuerte y trato de vivir mi vida de otra manera, tengo otras amigas menos trolas con las que a veces charlamos o salimos a tomar algo, una de ellas Patricia me contó que ella paso por esto y que al final se quedo mas sola que nunca, espero no me pase a mi. Me recomendó que vaya a al masajista al que ella va frecuentemente , que me va a ayudar a disipar las tensiones de esta etapa y además el tipo es un rebuena onda y sabe guiarte para que salgas de estos transes.Me paso el número para que llame a la secretaria y le pida un turno. El miércoles a la tarde termine full y cuando llegue a casa veo un mensajito de Patri, el numero del masajista es 02915645XXX , apúrate que no tiene muchos turnos disponibles esta semana. Al toque hablo y me atiende una mujer, era su secretaria y le conté que era recomendada de Patricia y necesitaba un turno para descontracturar, la mujer me dijo que estaba todo ocupado hasta la otra semana , y si era muy urgente?, no se por que le dije que si que estaba muy dolorida, bueno en ese caso le puedo dar el último turno del viernes a las 20 hs. Si me parecía bien que me mandaba el cbu para que deposite el arancel y luego me vuelve a llamar para las instrucciones de la sesión, etc. etc. bueno le dije , me mando el importe $ 1200 y le hice una transferencia, le avise a la mina del consultorio y ella me dijo que fuera a las 1950 hs el viernes próximo, con poca ingesta de líquidos, ropa suelta y en lo posible con zapatos bajos, bueno pensé esto para una sesión de masajes jaja Bueno el viernes termine en la oficina a las tres de la tarde, me fui a casa a mirar tv hasta la hora de los masajes, me bañe y me puse un vestido medio largo, bombacha suelta y chatitas como me dijo la mina. Cuando llegue al consultorio en la calle Fitz Roy me atendió la mina con la que había hablado, ella me pidió que aguarde que aún ténia unos minutos de espera, que se retiraba y que ahora era mi turno. Pasaron mas de 15 minutos y se abrió la puerta del gabinete salió una mujer mas o menos de mi edad, con lentes y sin mirarme se fue, al toque sale un muchacho de unos 40 años, con una túnica hasta la rodilla y me llama por mi nombre, Alejandra?, si yo soy , adelante pase por favor. Al ingresar al gabinete bastante amplio con una ventana a un patio,  el encendio un saumerio, cerro el cortinado , se dio vuelta y me pregunto que me pasaba, por que necesitaba la consulta?, le explique que estaba pasando por un momento difícil; recién separada con algunas situaciones emocionales, companias no muy buenas y muy estrésada, con dolor de espalda, brazos, a veces la cabeza y con mucha ansiedad.. El me escucho y me dijo que era normal la carga de emociones fuertes que repercutían en el cuerpo, que había que hacer unas sesiones para reactivar mi circulación, libera endorfinas, alivia los dolores y las migrañas y bla bla.  La cosa que el tipo me pidió que me quitara el vestido y me acostara en la camilla , me quede en bombacha violeta media sueltita que me había puesto y un corpiño deportivo suelto, lo que después de los primeros masajes en la espalda también me pidió me quite, me dio mucha vergüenza pero de a poco me saque todo y la deje en la silla, me acosté otra vez en la camilla boca abajo, el se acercó nuevamente y me acomodo las piernas mas separadas, de pronto sentí algo frio en la espalda, era un gel o algo asi que me puso, y despacio comenzó a pasarme las manos de arriba hacia abajo, y asi otra vez , varias veces, llegaba hasta mis glúteos, cada vez mas abajo, desde los hombros hasta los muslos, asi casi 15 minutos creo, después me pidio que me diera vuelta y quedara boca arriba; toda desnuda, con las tetas y la chucha expuestas, el nuevamente se acercó y ahora pude ver que era un líquido que me desparramaba por todo el cuerpo, y otra vez comenzó a circular sus manos por todo el cuerpo, primero los hombros, después los laterales de los pechos, después la pelvis, y de ahí a los muslos hasta las pantorrillas. El me hablaba no se que cosas y que debía relajarme,  en un momento me empecé a aflojar toda, me pidió que cerrara los ojos y pude notar que levemente me hizo abrir las piernas , suavemente me pasaba la mano por el abdomen, llegaba hasta la pelvis, bajaba por los muslos hasta los pies donde sentía una suave presión sobre la planta y otra vez volvía a subir hasta los pechos, después otra vez abajo,  me gusto eran muy suaves sus manos, asi siguió un rato y yo me empece a calentar con los masajes que en realidad eran caricias, el seguía cada vez un poquito mas, cerré los ojos y en un momento sentí que me rozaba levemente la vagina , pasaba uno de sus dedos muy cerca de los labios , como estoy totalmente depilada podía sentir cada movimiento que hacia sobre mi pelvis y mis muslos, pasando despacio sobre mi intimidad, en una reacción casi involuntaria levante mi pelvis para encontrarme con su mano que me acaricio los labios de mi vagina, ahi me di cuenta que estaba mojada, el solo me tocada suavemente los labios y yo no podía mas terminé abriendo mas las piernas y subiendo mas las caderas para alcanzar su mano, me siguió tocando despacio, yo seguía con los ojos cerrados disfrutando esa sensación. Indudablemente el tipo la tenia muy clara, me siguió tocando despacio, con la otra mano me acariciaba interiormente los muslos, el se volvió a colocar ese gel en la mano que tenia sobre mi vagina y muy suave a masajeare la zona, se ve que estaba re exitada, y yo hacia movimientos casi sin querer hacia arriba, ahi sentí la verdadera sensación de acabar toda, me rozaba el clítorís con el dedo pulgar mientras que con los otros dos me acariciaba los labios. En un momento suena el teléfono o el timbre no se que era, el se sobresalto creo y me dice bueno por hoy estamos bien ya desanudamos algunos temas , deberías seguir por lo menos dos sesiones mas… De esta manera se retiro de al lado mío y fue al celular que tenia sobre el escritorio, solo oí decir ya termine amor, en diez minutos pásame a buscar.. Me sentí muy mal, bue no se por que, en realidad no se que estaba pensando en ese momento, asi me baje de la camilla, me vestí como pude y el me acompaño hasta la puerta,diciendome que hablara con la secretaria para coordinar la próxima sesión.. y allí mirándome a los ojos y con una sonrisa me dice “ la próxima empezamos donde dejamos hoy y vas a notar una gran mejoría…” , nos despedimos con la mano y me fui caminando a casa que queda a cuatro cuadras.. Cuando llegue estaba sola, mi hija se había ido a la casa de la abuela, no pude contenerme cerré la puerta con llave y la deje en la cerradura y aunque no lo hago muy frecuentemente, fui a la habitación a oscuras,  me saque la ropa, me tire en la cama y me masturbé mucho tiempo hasta acabar otra vez, estaba todavía con restos de gel y flujos en la conchita, lo mas loco era que pensaba que estaba garchando con el masajista mientras me metía los dedos, que en definitiva no me había hecho nada , ni tampoco dicho algo fuera de lugar; era raro lo que paso,  era gay o era una técnica para recalentar a una mina y después cojérsela bien, el tipo esta muy bueno, no se volveré a pedir un turno para última hora y me saco la duda…

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Jjm666arLv1· hace 30 dRelatos

Con mi Hermano 2

Relato de la RED Hola, queridos amigos, mi primer relato terminó en mi agotamiento, desfallecimiento y pérdida total de energías propias. Había sido brutalmente enculada por la enorme y gruesa polla de mi hermano y estaba deshecha, sin energía. Eso sí, la enculada había sido totalmente deseada por mí, solo que no calculé bien el tamaño de mi agujero anal y el tamaño de la verga del bestia de mi hermano Juan. A pesar de mi intenso dolor anal, me dormí enseguida (o me desmayé, ¡yo que sé!) y a la mañana siguiente (era domingo) me despertó una serie de suaves besos que notaba en mi mejilla y en mi frente y un intenso olor de bacón, café y otras cosas. Abrí pesadamente un ojo y vi a mi hermano que me besaba, él levantó su cara, me sonrió y me dijo: – ¡Venga gandula, levántate ya, que son más de las 12 y mueve ese culo hasta la cocina, que te he preparado un buen desayuno!. Intenté hacerle caso y me moví. – ¡El culo, mi culo! ¿qué me has hecho bestia?, Me duele una barbaridad. Mi hermano se rió mientras yo me volvía loca de dolor. – ¿No querías que te abriese el culito ese que tienes?, ya te lo advertí Mari, mi polla es demasiado para ese culo tuyo, pero no te preocupes, vamos a arreglarlo. Se fue al armario ropero, sacó una caja de zapatos y de su interior, un tarro que depositó en la mesita de noche, salió y volvió con el maletín de primeros auxilios y entonces me dijo: – Date la vuelta putita mía, vamos a limpiar y a curar "nuestro" culito frágil. ¡Joder tía, como lo tienes, debe dolerte un montón!. Perdona Maria, pero creo que esta noche nos hemos pasado y tienes el culo muy abierto y en mal estado. Voy a limpiártelo bien, lo desinfectaré y te pondré esta crema, me la dio hace tiempo un amigo farmacéutico, es analgésica, antiinflamatoria y cicatriza pequeñas heridas e impide que se sequen y hagan costra. Así pues, mi hermano se puso a arreglar, lo que rompió la noche anterior. Poco a poco fue rebajando el dolor, pero me fue subiendo el calor. Lo explico, yo estaba desnuda en la cama y mi hermano solo llevaba una bata corta de seda y por el espejo de su armario, yo le estaba viendo su polla, erecta y bien erecta y encima (detrás mio, quería decir) me estaba masajeando a base de bien, ya que la pomada me la introducía con el dedo en mi ano y pronto fueron dos dedos. El notar sus dos dedos dentro de mi y a pesar de querer pensar que "solo" era por meterme bien la pomada, me estaba calentando y empecé a acariciarme la entrepierna, mi hermano me dijo entonces: – Bueno María, se acabó esto. Toma esta pomada y todas las noches te haces lo mismo que te he hecho yo. Ya verás que bien quedas. Yo me volví y le agarré su verga. Le aparté un lado de la bata y quedó totalmente expuesta a mi vista. Era maravillosa, a plena luz del día se podía ver bien y su grosor era muy apreciable y no alcanzaba a cubrir mi mano. Oscura, llena de venas, con una cabeza enorme y le colgaban dos huevazos. Mientras la masajeaba me preguntaba ¡como era posible que eso hubiese estado dentro de mi culo e incluso, dentro de mi coño!, era el mayor pedazo de carne que había tenido nunca y me sonreí, mi hermano era mío y yo de él, así que había que dejar las cosas en claro, desde ya. – Juan, quítate la bata, quiero verte totalmente desnudo. Se la quitó y la tiró a un lado. Yo estaba ya mojada de nuevo y se me había pasado el dolor de mi culo. Deseaba esa polla de nuevo……….. eso sí, en mi coño, que el culo no lo tenía para muchas bromas. Le vi de pié, totalmente desnudo, serio, con la espada apuntando al techo, dura y empalmada y le dije: – Jódeme mi vida, ahora no estamos como anoche, ahora somos conscientes de nuestro amor, quiero que me penetres, deseo ver como entras dentro de mi. Mi hermano respondió: – Esto no es amor cielo, es solo puro sexo. Deseo follarte más que tu a mi y espero una respuesta tuya a mi pregunta de esta noche ¿deseas realmente ser una mujer totalmente sexual o solo deseas pasarlo bien, sin más?. Yo le respondí: – Ya te lo dije anoche, haz de mi tu puta más salvaje, si lo deseas. Enséñame a ser un objeto sexual. Seré lo que tu desees que sea, sin explicaciones. – No María, tal y como hablas parece que estamos hablando de sado y eso no es. Ser sexual es entregarse totalmente por placer y sacar de los otros el mayor placer. Placer y más placer, sin limitaciones, pero también, sin órdenes ni nada de sometimiento. Cuando seas capaz de sacar de ti, todo tu placer, sin mirar como ni a quien, entonces serás realmente lo que me gustaría que fueses. Asentí con mi cabeza, aunque realmente entonces no sabia muy bien lo que decía. Pero mi hermano se acercó a mí, me separó las piernas, pasó su lengua una y otra vez por mi húmeda rajita y poco a poco, lentamente, me fue introduciendo su enorme miembro. Yo miraba como entraba lentamente, como me abría las paredes de mi vagina, dilatándolas al máximo, no entendía como podía penetrarme semejante verga y empecé a mover mis caderas, después le cogí con mis manos su rostro y le acariciaba y de repente, mi hermano empezó a moverse fuertemente, entraba y salía con fuerza, la empujaba con brutalidad, chocaba contra el fondo de mi vagina, como queriendo entrar en mi estómago y me miraba a los ojos y entonces comprendí…………… me estaba probando y me entregué a él, movía mis caderas, el dolor de mi culo no me importaba, levantaba mi pelvis para que entrase mejor y empecé a besarle intensamente y a gozar de él en plenitud y a decirle con todo mi amor: – Jódeme mi vida, rómpeme y vuélveme loca de placer, no olvides que es solo sexo ¿no lo has dicho tu?. Y empecé a correrme, mis jugos salían con gran placer mío y también de mi hermano, que dando un gran grito y agarrándome fuertemente de las tetas, se corrió dentro de mí. Notaba su estremecimiento constante, como se movía cada vez mas lentamente, como sudaba y yo le acariciaba, le besaba sin descanso, sus labios eran míos y su lengua era una locura………….. ¡oh, como te quiero hermano mío!. Ya somos amantes para siempre, ya estamos unidos para el placer y el sexo. Me prometí no defraudarle y sé, que lo he cumplido hasta hoy. Sin ducharnos, desayunamos, juntábamos nuestras manos y nos mirábamos a los ojos. La verdad, es que "su salchicha" estaba mejor que las fritas por él. Se duchó y se marchó. Había quedado en comer con una amiga, lo siento por ella, mi hermano ya salía de casa con el depósito vacío ¡que se le va a hacer chica, es la guerra!. Me puse una bata (la que llevaba mi hermano) y me puse a pensar en todo lo hecho y lo dicho en las últimas e intensas horas. Cogí un cigarro (un nº 2) y empecé a saborearlo ¡empezaba a gustarme el sabor del puro!. Mi hermano me decía puta, hablaba del sexo total, del placer de la entrega y del ofrecimiento………. pero yo ¡ni siquiera era bisexual!. Ese pensamiento me hizo recordar que el origen de mi calentón nocturno era Marta y su "trabajo" con otra tía desconocida. Pensé que mi única conocida lesbiana era Conchi, pero era sobre 1,55 gorda y sobre todo, sudaba como una cerda. ¿Y si lo intentaba con Marta?, pero no sabía su número de teléfono, posiblemente Conchi lo sabría……….. intentarlo no me costaba mucho, así que la llamé, le dije que era para unos apuntes y…… me lo dio. Llamé a Marta y esta se puso y mas o menos así fue la conversación: – Marta, soy María Canovas, de 2º ¿sabes quien te digo?. – Si hija si, la imbécil que anoche no me quitaba la vista de encima en la biblioteca, ¿tengo monos en la cara?. ¿Por qué me mirabas así?. Su voz agresiva, dura, me impactó y me dejó perpleja. – ¿Sigues ahí idiota?, me dijo ella. – Si Marta, estoy aquí y no te miraba por los monos de tu cara, nena, sino por el polvo que te pegaste con tu amante, bajo las ventanas del baño ¿recuerdas tus corridas y tus gemidos?. Ahora fue ella, la idiota, la que guardó unos segundos de silencio. – María, ¡por tu madre, que no se enteren mis padres! (me decía muy bajito) ¿qué quieres de mi?. – Hablar contigo de este tema. – Vale tía, dime donde podemos vernos, en mi casa imposible. – Ven a la mía, estaremos solas. – Vale, a las 4 estoy ahí ¿te parece?. – Muy bien, hasta las 4, le di mi dirección y colgué. Miré el reloj, eran las 2,15 p.m., me preparé un baño cálido y con sales, me relajé, me tumbé en mi cama y……….. me dormí. De repente, un fuerte timbre me despertó, miré el reloj y eran las 4,10 ¡joder, sería Marta y yo durmiendo!. Otro timbrazo más prolongado, así que cogí la bata y sin nada más debajo, cruce el chalet, y abrí la verja de la calle. Efectivamente era ella, me miró, se sonrió y dijo: – Coño María ¿dónde vas así?. ¿No te acordabas de nuestra cita?. Por cierto, soy bisexual y tu me abres casi en bolas ¿también lo eres?. – No Marta, entra en casa. La miré desde atrás, venía con un supermini vestido estampado, con toda la espalda al aire y calzaba solo unos mocasines. Su espalda era amplia y se le veía mucho músculo, ¿tanto deporte hacía o era de moverse jodiendo?. Nos metimos en el salón y estábamos de maravilla, amplio, espacioso, moderno………. y con aire acondicionado, pero…….. desordenado desde anoche, con colillas de puros y cigarrillos, almohadones por todas partes y los papeles que mi hermano me puso bajo el culo, para recoger mis jugos. Marta los cogió del suelo, los olió y me dijo: – Vaya Mari, ¿has tenido una noche muy movida o son de la novia de tu hermano?. Yo no le contesté. Me acerqué a ella, le cogí esos sucios papeles y le dije: – ¿Qué te apetece beber, fumar o lo que sea?. Anda, siéntate, tenemos que hablar. Se sentó en un sillón, frente a mí, se le veían las bragas, un tanga marrón oscuro y me dijo: – Dame un whisky bien frío, sin agua y ¿puedo cogerte un puro de estos?, esta marca me encanta, es relativamente suave y tiene un buen sabor ¿te corto otro para ti?. Asentí con la cabeza, le di su vaso y yo me quede con el mio, recogí el cigarro de su mano y ella acarició la mía, mirándome a los ojos. Me senté frente a ella, con mi bata casi abierta, ella me veía prácticamente desnuda, encendimos los cigarros y esta fue la conversación: – Bien Mari, ya sabes que soy bisexual, dime que es lo que quieres pero prométeme que lo que hablemos aquí nunca lo sabrán mis padres. Si mi madre se entera que soy lesbiana ¡me mata!. – Marta, nunca he sido satisfecha por una mujer, siempre me han follado hombres y aunque he deseado (eso era relativamente falso) saber que se siente, siendo amada por una persona de tu mismo sexo, eso no ha sido posible todavía. Tu me gustas y al verte follar anoche con esa otra tía, me puso a cien, ¿quieres enseñarme y ser mi amante? Al mismo tiempo que decía eso, me levanté y me quité la bata, quedándome desnuda ante Marta. – Ya ves, mi cuerpo es para ti ¿lo quieres?. Marta se sonrió y haciendo una profunda inspiración al puro y exhalando su humo, me dijo: – Y tus deseos más brutales, ¿son también para mí?. Que me importa tu cuerpo, si no poseo también lo salvaje que dentro llevamos todas, ¡mírame!. Se levantó, sin quitarse el cigarro de su boca y se quitó lentamente su vestidito y a continuación su tanga. Tenía el coño maravillosamente rasurado y abriéndose sus labios, me enseñó su clítoris ¡atravesado por un piercing! Y empezó a acariciárselo. Se acercaba a mí, yo estaba sentada, me miraba a los ojos y me dijo: – ¡Mastúrbate novata!. Y yo empecé a masturbarme, estaba confusa. Sentada, desnuda, fumando un cigarro, masturbándome y frente a mí, de pié, una desconocida, en pelotas, fumando otro cigarro, con las piernas abiertas y masturbándose también, mientras me enseñaba con placer su piercing clitorial. Sea como sea, tuvimos las dos una gran corrida y mientras aún me estremecida de placer, Marta se inclinó y poso sus labios sobre mi peluda rajita, sorbiendo mis jugos, luego me ofreció los suyos y yo con un deseo enorme que salía de mi interior, apliqué mi boca a los suyos y lamí con fuerza, además me encantaba no solo su sabor, sino también ese metal que tenia clavado, debí hacerlo muy bien, porque Marta suspiraba, así que al terminar de limpiarle con mi lengua toda s

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Día de lluvia

Ese día llovía y decidí quedar con una amiga que hacía tiempo no veía; debíamos de ponernos al día de nuestras vidas y es tarde era maravillosa para estar en casa, tomar algo caliente y charlar. Llegué a su casa a media tarde y tras los besos de rigor, comenzamos a contarnos cosas: se había enamorado hacía poco de un lindo muchacho, como ella decía, y estaba muy ilusionada. Charlamos, reimos, nos contamos cosas y de pronto, en esa tarde de lluvia, suena su teléfono: "Estoy en la puerta de tu casa, mojado y quisiera subir para verte y secarme" Dicho y hecho; subió y tras las presentaciones, se fue al baño para secarse. Que te parece, me preguntó Muy guapo, le dije. Que edad tiene? 56 años, como yo. Es un maduro muy interesante Al poco salió, seco y se sentó a nuestro lado. Sus labios carnosos y sus canas de gris perla me fascinaban. Charlamos y poco a poco entramos en más intimidades. Susana me ha dicho que sois muy amigos Si, es cierto, dije yo Es mi mejor amigo, dijo ella Espero contar con esa amistad y que podamos ser excelentes amigos los tres, dijo él. Se que eres gay, me confesó mirándome a los ojos Si, lo soy, nunca lo he ocultado Creo que con la edad vamos borrando fronteras y somos un poco de todo, o tú no lo crees así? me preguntó Si, quizás, si. No se, yo no me veo con una chica en una relación sexual si no hay un chico, dije yo A mi me pasa igual, si no hay una chica, tampoco me veo, pero, vaya, debemos de probar a ver que son esas cosas que no hacemos. Su sonrisa me fascinaba, nos estaba seduciendo a los dos. Ampliamos la conversación con hipotéticos deseos de romper fronteras sexuales, con experiencias y más sonrisas. Se notaba que los tres estábamos muy cómodos y había gran desenvoltura en la conversación. Optamos por abrir una botella de vino y beber y brindar. Entre el calor de la casa, las sonrisas, la conversación y el vino, decidimos poner música y bailar, y bailamos, yo con mi amiga, mi amiga con su novio, su novio conmigo.... los tres a la vez. Poco a poco me iba excitando y tenía miedo que se notara la erección, pero en un apretón de "acércate más" mi amiga me noto la dureza y puso su mano en ella; yo me puso rojo, avergonzado y la voz dulce del novio llegó a mis oidos "no pasa nada, el sexo es natural y todo aquello que nos excita, debemos vivirlo de forma natural y placentera". Nos acercamos más y comenzamos a besarnos, a tocarnos, a acariciar, a buscar.... Al rato nos fuimos quitando ropa y cuando solo quedaba la ropa interior, Susana planteó irnos a la cama. Aceptamos. Allá, seguimos con los besos, las caricias, las manos tocando y buscando partes del cuerpo, lamiendo y nos quitamos la ropa interior. Aquello me excitó mucho, nunca había tenido la posibilidad de un coño tan cercano ni un pene heterosexual. Estaba muy excitado y me bajé a lamerle la polla; me fascinaba chupársela a un hetero. Él me aparó y me besó los labios y puso mi cabeza para chupar el sexo de ella mientras él me hacía una mamada. Me exctaba sobre manera todo aquello, saber que un heterosexual estaba dándome placer y entregarme a él, me gustaba mucho. Chupamos, besamos, tocamos, lamimos, creo que no quedó una sola parte del cuerpo que no la pasáramos con la lengua: no solo los sexos y los anos, también las espaldas, los glúteos, las nucas, los pies... La excitación era grande y de pronto, Raúl, el novio, se sitúo detrás de mi empujando para que penetrara a su chica, era la primera vez que penetraba a una mujer, y de pronto, noto como su polla entra dentro de mi ano, abriendo y llegando hasta el fondo. Su boca mordía mi nuca y yo besaba a su chica y ambos penetrábamos; yo a su novia y él a mi. Sentirme penetrado por un hetero me fascinaba. Y seguimos, seguimos hasta que al fin nos corrimos. Notaba el calor de su semen en mi culo y notaba la corrida que yo había tenido en el coño, la suavidad del clítoris me fascinó porque hacía que el masaje fuese sedoso y muy placentero. Una vez que los tres nos habíamos corrido, en la cama, tocándonos, charlamos de la experiencia. Maravillosa y bonita y placentera Para repetir Debemos explorar más posibilidades Tenemos mucho para investigar Palabras que permitieron que esas fronteras desaparecieran, que la confianza fluyera, que el placer fuera amplio y satisfactorio y estaba claro, era el inicio de una excelente amistad, como el tiempo ha demostrado. Esa fué mi primera vez bi Alfpeen

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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GgfesanchezLv1· hace 60 dRelatos

Marisela cojida por sus Jefes

Marisela era una chica de 23 años que trabajaba como jefa de cobranza en una financiera llevaba dos años ahí y tenia tiempo solicitando un aumento ya que ella consideraba que había entregado buenos números en el tiempo que tenia ahí, pero sus jefes se lo negaban en gran parte por que hace tiempo uno de ellos le hizo insinuaciones de que le aflojara las nalgas y Marisela se había negado rotundamente, ella era una mujer atractiva senos grandes copa 36C no muchas nalgas pero si buenas caderas y eso al estar en un trabajo rodeado de hombres le había acarreado preposiciones de distintos compañeros incluso gestores que estaban a su cargo algunos que al pasarse de la raya había terminado siendo despedidos. Era un día Sábado cuando Manuel Gerente de la sucursal que era un tipo alto y gordo de aproximadamente  1.90 le dijo que si se podía quedar unas horas mas para revisar unos reportes y hablar acerca de su posible aumento a lo cual ella accedió, se dio la hora de salida y todos comenzaron a partir rumbo a sus casas mientras que ella se quedo en su lugar trabajando en espera de la Reunión paso cerca de media hora Marisela comenzaba a desesperarse cuando en eso el Gerente le hablo , le dijo que si podía ir a su oficina a lo que ella rápidamente fue estuvieron revisando reportes por un tiempo y cuando llego el momento de hablar de el aumento el Gerente se para de su lugar y comenzó decir necesito contar con su total disposición para poder arreglar el aumento mientras se dirigía hacia ella.  - Ella comento yo siempre estoy a disposición de la empresa, me quedo cuando hay que quedarse etc. - El le dijo colocándose detrás de la silla donde se encontraba ella y masajeándole los hombros, a ese tipo de disposición no me refiero Licenciada, - Ella se levanto inmediatamente y le dijo yo no me presto para esas cosas y dio un paso hacia atras topando en el escritorio. El se le acerco y intento darle un beso algo que ella rechazo e intento alejarlo de ella pero el peso y tamaño de el no se lo permitía, El apoyo sus manos en el escritorio quedando ella en medio impidiéndole el poder huir y le dijo vamos Licenciada haga esto mas fácil para todos usted me da lo que quiero y yo le doy lo que usted quiere , la tomo por la cintura mientras comenzaba a besar su cuello a lo que ella respondía con un no Licenciado no haga esto pero esta vez el tono sonó diferente al parecer le gustaban los besos en el cuello, el siguió dándole besos en el cuello mientras poco a poco a poco comenzaba a desabotonar su blusa el le dio un beso en la boca y ella correspondió, El comenzó a acariciar sus senos por encima de el sostén mientras seguía besándola, después continuo besándola en el cuello mientras desabrochaba su sostén dejando al descubierto esos enormes pechos bien formados con una aureola mediana y unos hermosos pezones color café el rápidamente comenzó a jugar con ellos hacia circulos en sus pezones y después poco a poco empezaba a succionarlos ella gemía de placer con sus manos empezó a desabrocharle el cinturón y el pantalón dejándolo caer quedando el licenciado en solo bóxer pero se notaba un abultado paquete ella se puso de rodillas bajo su bóxer y se dejo ver una polla de aproximadamente 18 cms pero demasiado gruesa tan gruesa que ella pensaba que no cabria en su boca, empezó a jugar con s lengua en el glande de el mientras con sus manos acariciaba sus huevos poco a poco empezó a recorrerla con su lengua desde la punta hasta la base el le decía ya ve licenciada que le cuesta comportarse así se ve que es toda una zorra. Ahora quiero que te la tragues y ella empezó poco a poco a introducirla en su boca hasta tenerla toda en su boca y justo cuando ella se la iba sacar el sujeto con fuerza su cabeza dejándola con la verga totalmente dentro de su garganta por unos segundos a lo que ella trataba de zafarse pero no podía lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos el la soltó saliendo la verga totalmente escurriendo de saliva. El la levanto y la despojo de su pantalón y su cachetero empinándola sobre el escritorio dejando ver un hermoso trasero era delicioso ver aquellas caderas abiertas totalmente a su disposición el coloco la punta de su verga justo en la entrada de su concha pero en lugar de metérsela comenzó a recorrer de arriba a abajo su vulva ella gemía mas y mas y comenzó a decirle - ya dámela quiero sentir su verga licenciado quiero que me la meta - y el le decía de verdad ya la quieres , quieres que te coja como a una puta -si cójame soy su puta licenciado el comenzó poco a poco a meter su verga en la vagina de ella era delicioso verla como lo estaba disfrutando no paraba de gritar diciendo cójame así mas duro licenciado quiero sentir su verga hasta el fondo el no paraba el va y ven sus huevos rebitaban una y otra vez contra las nalgas de Marisela ella parecía una verdadera perra en celo aullando de placer -aaahhh mmmmm aaahhhhh ella comenzó a tener un descomunal orgasmos comenzando a gritar como toda una puta - así cójame licenciado cójame mas duro que quiero mas ohhh ummmm siiii El licenciado disfrutaba como loco embistiendo la concha de Marisela mientras ella se retorcía de placer sobre el escritorio entonces el un poco exhausto de bombear a Marisela en esa posición se sentó en una silla y le dijo ve mamacita quiero que me montes. ella le dio la espalda y comenzó a a clavarse poco a poco la verga de el y comenzó a contonearse con un rico va y ven rebotando sus nalgas en las piernas de el, ella comenzó a hacer circulos con su cadera mientras que el le acariciaba sus senos en especial sus pezones mientras ella gemía de placer cuando en eso se abrió abruptamente la puerta de la oficina era Vicente el Subgerente de la Sucursal. ...........continuara

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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VVagimojadaLv1· hace 70 dRelatos

Lo que debo lo pago con cogidas

Los voy a poner en contexto, siendo una historia completamente real, por la situación de la pandemia mi situación económica bajo mucho, pero nada me detendría para tener la costosa vida que tengo, el día que vinieron a resolver un problema técnico con el internet, pensé que sería uno de esos técnicos feos y dedicados a su trabajo, pero vaya la sorpresa que me lleve. Cuando lo ví llegar se me mojo la panochita al ver tal semental, me preguntó si podía entrar, acepte y empezó a hacer lo suyo, cuando termino me dijo que era muy linda y que al menos ya sabía dónde vivía jajaja. Le comenté que no tenía mucho dinero y que si gustaba le pagaba de otra manera quitándome la blusa junto a esas palabras. El hombre se abalanzó contra mi, empezó a besarme, me dijo que desde que llegó lo único que quería era probar mis labios que denotaban deseo. Me dijo que con gusto aceptaba llegar al precio faltante, fuimos al sillón , él se sentó y yo me subí arriba de él, me quite el sostén y dejé a la vista los enormes pecho, empezó a chuparlos como loco y yo ya estaba más mojada que antes, empecé a sentir su rica verga ponerse más dura y queriendo salir de su pantalón. Baje para darle unas ricas mamadas a esa enorme verga, verlo gozar con cada lenguetazo que daba me hacía sentir extasiada, me dijo que estaba a punto de venirse y que quería ver su leche en mis tetas, seguí chupando hasta que me apartó y dejo caer todo en mi pecho y estómago. Le dije que si eso le parecía bien por lo que tenía que pagar, me dijo que aún faltaba poco. Me hizo ponerme en cuatro, metía sus dedos a mi vagina y decía que me encantaba sentirme tan mojada, que eso lo hacía poner a palo de nuevo. Comenzó masajeando mi clítoris y a estimular mi ano (yo estaba más que dispuesta a pagar y con esa verga haría lo que sea) me decía que era una puta muy caliente, buena y sumisa, como una perrita obediente. Cuando sentí su verga entro por completo en mi vaginita, se movía de una manera bestial que hacía que gimiera como nunca en mi vida, estaba vuelta loca hasta que oí abrir la puerta principal ¿ Recuerdan a mi vecino del relato anterior ? Bueno, reaccionen para una segunda parte besooooos. 🤤 Pueden mandar mensaje bye

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CCondorb85Lv1· hace 70 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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EElpolla96Lv1· hace 78 dRelatos

Mi novia y su trio

Tengo 26 años y mi novia tiene 22 llevamos ya 4 años de novios. Esto pasó hace un año en junio de 2018, todo comenzo asi… la hermana de mi novia estaba organizando un viaje a la playa y mi novia y yo nos apuntamos a ir, fuimos a comprar mi ropa y sus bikinis juntos y siempre salía el tema de con quien dormiría cada uno y concluímos en que yo tendría una habitación para mi sólo y ella dormiría con su hermana. Se llegó el día del viaje en el que para mi desagrado iban muchos amigos de mi cuñada, algunos más grandes que nosotros, de unos 27 años iban algunas chicas y nosotros dos. Al llegar a el hotel entramos a la recepción y nos dieron nuestras habitaciónes nos vestimos y fuimos a las albercas y a desallunar. Así paso el día como hasta las 6 de la tarde cuando nos fuimos a poner algo más formal para ir cenar a un restaurante y tal vez a un antro más tarde. Cuando me estaba vistiendo tocaron mi puerta, fui a abrir y era mi novia, con su piel blanca cabello, castaño de 1.55 de estatura con unas nalgas paraditas y grandes, sus tetitas 32 B Pequeñas pero es su sitio y sus pezones rosas. Estaba pijama la pase adentro y comenze a besarla, no tarde mucho en quitarle la ropa y comenzar a lamerle el coñito depilado para después cojer como por una hora. Después de el sexo que nos dimos ella fue a vestirse para ir a cenar.   En la cena estábamos jugando mucho y riendo demasiado pues esbamos haciéndonos bromas y diciendo estupideces, en una de esas bromas me pregunta mi novia… ¿ Cual de las muchachas te gusta? (Y yo ya sabía que se tramaba, la respuesta que yo dijera le iba a parecer mal y se iba a hacer la enojada.) Y respondi: la rubia que tiene el tatto de una rosa en la pierna. – y te gusta o que? Me pregunta molesta – no para nada, pero tu me preguntaste cual esta mejor. – pues a mi me gusta Luis… Pero la rubia esa también esta guapa(Luis es un moreno cari lindo amigo de su hermana) Ahí quedquedo la cena ya con el ambiente un poco tenso. Más tarde fuimos a sentarnos en la playa y platicar un rato estábamos muy felices, en eso le doy un beso y le digo… Vamos a mi cuarto a pasar un rato -quieres cojer. me pregunta – no estaría mal -hay que hacer un trio. me sugirió ella en tono de broma y se río a carcajadas. – con la rubia si acepto. le dije. – a nooo mira que cómodo para ti. Mejor con un wey. me dice ella. Le dije que ni loco y así estuvimos hablando del tema un rato todo el tiempo en plan de broma pero lo hablamos tanto que yo me imagino que se guardó en su mente, y en la mía también porque yo siempre he visto porno de cuckold y talkies de cornudos me exita un poco el tema y cuando le coquetean a mi novia o se le proponen sexualmente via facebook, Ella me lo cuenta y a mi se me pone dura como piedra, pero pasar de la fantasía a realmente compartir a la mujer que amo. La verdad me muero de celos. Así nos fuimos a dormir sin sexo ni nada. Al día siguiente todo paso mas o menos igual, con la diferencia de que esta vez nos pusimos a tomar vodka desde temprano y ese día estaba planeada una noche de antro. Yo no estaba borracho solamente muy desinhibido, pero mi novia Claudia estaba ya algo borracha. A las 8 de la noche nos arreglamos para ir a el antro, yo me puse camisa blanegraantalón y zapatos y ella se puso en una falda roja y una camisaoblanca unos tacones un poco altos Y así nos fuimos. Ya en el antro nos pusimos a tomar más y me di cuenta que mi novia andaba de coqueta con algunos chicos y yo para no quedarme atrás me puse a platicar con la rubia de la habíamos hablado antes. Cosa que por sus ojos note que le molesto mucho, tanto que se fue a sentar conmigo y dejó a un lado a las personas con las que bailaba su hermana y sus amigos y amigas. Se quedó conmigo hasta que incómodo a la rubia, que se fue a bailar un poco después. En eso ella con ganas de molestarme me dice. -te la quieres cojer? -no pero como estabas con tus amigos yo me vine a platicar también. le brillaron los ojos de corage y me dice… Si ves que me están coqueteando, nadamas es que yo quiera y me enrredo con cualquiera. -Me dio corage escuchar esto y le dije pues haz lo que quieras, nadamas no te pases de lista. Y me respondió… me voy a cojer a uno o hacemos el trio tu elijes. Estaba súper borracha y a mi se me había puesto dura la verga con esas palabras. La intente tranquilizar un poco pero era en vano. Así que le dije a quien te quieres cojer pues. Y señaló a un amigo de su hermana que era de otra ciudad. Un muchacho moreno de 1.80no muy musculoso pero algo marcado. Le dije que estaba mal que mejor ya nos fuéramos, y ella sin hacerme caso se fue a bailar y comenzó a ponerse junto al tipo este, de nombre Carlos. Se contaban bromas y se reían mucho y mi novia ya a duras penas podía bailar bien, tenía la mirada pérdida y seguía bebiendo más. En eso veo que el tal Carlos y ella van al baño, y yo los sigo. No entraron juntos pero aprovecharon que nadie los veía y bailaron súper pegados hasta que veo que el Carlos le agarra con toda la mano el culo a mi novia y le dice cosas al oído, mi novia se ríe y comienza a refregar sin enormes nalgas en la entrepierna del tipo, mientras Carlos le soba el abdomen y con una mano se soba una teta. Se separan y Carlos entro al baño aproveche para acercarme a mi novia y decirle molesto… -Te estas pasando de verga culera, ya vámonos mejor. -VETE TU SI QUIERES YO AQUI ME QUEDO!!!. Me dijo súper molesta. – VAMONOS YA -respiro y me dice más tranquila. Okay vámonos pero Carlos se va con nosotros. Se me helo toda la sangre del cuerpo porque yo sabía lo que iba a pasar y también sabía que no me la podía llevar a la fuerza y también sabía que estaba muy borracha como para entender y hacerme caso. Así que le dije. ESTA BIEN PUTA MADRE. VAMOS A HACER TU PUTADA DE TRIO PERO QUE SEA LA UNICA PUTA VEZ Y QUE NADIE SE ENTERE!!!!. -me sonrrio con carra de juguetona y me dice sin mas… Va, ahorita le diga a Carlos. Me aleje un poco y cuando sale Carlos del baño ella lo abraza y le dice algo al oído con lo que Carlos me volta a ver y se ríe. Nos despedimos por separado. Nosotros dijimos que teníamos sueño y Carlos se despidió después. Llegamos primero al hotel y mi novia y yo hablamos en mi habitación, me puse a llorar un poco por lo descarada que se estaba portando. Se me paso un poco pero estaba muy nervioso. En eso tocan la puerta, era Carlos nos saluda y se dirije con ella y le dice Entonces…. Y ella dice dame un masaje primero, se dirije conmigo y me pide que le quite la ropa. Y así lo hago le doy unos besos y le quitó la falda y la acuesta en la cama boca abajo y Carlos se sube en ella y le empieza a masajear el cuerpo blanca como la nieve.  Le comienza a besar la espalda hasta llegar a sus nalgas. Después de eso ella dice… Están bien pendejos mejor saquense la verga. Carlos sin dudarlos se saca el miembro de unos 23 centímetros. A mi novia le brillaron los ojos y comienza masturbarlo vigorosamente yo también me desnude pero a mi ni me hacia caso… Hasta que me dijo. Tu mejor sientate, me senté en una silla y me comencé a masturbar muy lento porque estaba a tope de excitación y celos. En eso mi novia empieza a mamar a carlos y a decirle… Cojeme cojeme. Carlos la tira boca arriba, le levanta las piernas bien abiertas y le comienza a chupar el coño. Claudia bufaba de placer. Carlos subió hasta besarla en la boca y en un rápido movimiento se acostó el y se la puso encima. Claudia agarró la verga de Carlos y se la metió un poco en el coño. Y poco a poco se la fue metiendo hasta que le entró toda. Se quitó el sostén y comenzó a cabalgarlo acostada en su pecho pero mucha con fuerza. Sus nalgas rebotaban y hacian sonido como aplausos y su vagina con la verga de carlos entrando y saliendo sonaba como un perro tomando agua… Yo no me imaginaba lo bien que se veía el culo de mi novia desde atrás, parecía una actriz porno profesional. Después de un rato Carlos la volteo y se comenzó a cojer de misionero a máxima velocidad, a estas alturas Claudia ya gemía y no respiraba bien, sudaba como si estuviera en el gym. Yo sólo podía ver los pequeños pies de ella moviéndose al ritmo de las arremetidas. Después la puso de perrito hacia mi. Sus tetitas rebotaban y ella no me miraba a la cara. Después Carlos comenzo ó hacer sonidos de orgasmo y volteo a mi novia para meterle la verga en la boca se masturbó un segundo y le echo toda la leche en la boca, cosa que yo nunca había echó. Descansaron un momento y siguieron cogiendo dos veces más yo termine varias veces también. Al día siguiente lo repitieron pero esta ve, me dejaron cojerla por el culo y el Carlos se la cogía cuando quería. Al final del viaje se despidieron y le suplicamos que no le dijera a nadie. Ahora mi novia insiste siempre en hacer tríos

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MmembrillotoLv1· hace 78 dRelatos

Y al final el marido la llevo....

Bueno como saben tengo un consultorio donde atiendo como todo profesional pero a veces pasan cosas como ya conte. En este caso es un marido que se contacto conmigo pke queria que revise a su mujer pke andaba con mucho dolor de espalda y si pasaba algo mas mejor el cornudo en cuestion es julian y su esposa marcela. Le insistio tanto que marcela accedio a ir a que la atienda esto fue el dia jueves 18 de marzo a las 18 cayeron los hice pasar y esperaron en la sala eran los ultimos...obvio Llegado el momento la llamo por su apellido e ingresa es una morocha muy linda de 49 años muy bien puestos. Bueno le pido los datos y la hago acostar en la camilla y le tomo la presion y demas le pgunto dnde le duele y me señala la espalda llegando casi a la cola . La hago acostar boca abajo y empiezo como a masajear la zona estaba de calzas negras y tiene una cola increible le levante toda la remera y empeze a masajear y ella decia que le hacia bien en un momento me paro frente a su cara y sin querer con mi pija le rozo la cara. Apa me dice a lo que pido disculpas y me dice no pasa nada. Entonces lo vuelvo a hacer y me dice esta mi marido afuera ojo..... Al tercer intento me agarra la pija x arriba del ambo y me dice que queres? Nada le digo perdon.... acto seguido me baja el pantalon y se la mete en la boca mientras yo seguia con los masajes... me agarra los huevos se la mete toda en la boca y cuand se la saca me mira y me dice La proxima vengo sola y me revisas completa....sin el otro. Lo que no sabia creo que el marido fue quien me la entrego....esto sigue en otro relato obvio

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HHollowrapierLv1· hace 78 dRelatos

Relato corto con temática cuckold

Ha pasado un tiempo desde la última vez que escribí aquí, en esta oportunidad traigo un nuevo relato correspondiente a la presente fantasía (cuckold) que tengo. Todo comenzó hace un tiempo como ya he relatado anteriormente, me llama la atención ver a mi mujer con otro u otros, pero no por que yo no sea suficiente, sencillamente es que realmente amo a mi pareja  y quiero experimentar lo más posible debido a que la vida es solamente una, no quiero pensar que años después pueda recriminar el hecho de no haber experimentado más o cohibirse a estar con alguien más por haberme sido fiel, no considero el cuckold como infidelidad debido a que siempre seria en complicidad mía y jamás a mis espaldas, no obstante a esto pienso que debe ser jodidamente sexy ver la cara de placer de mi chica al ser penetrada por otro delante de mí… Después de mucho hablar con mi pareja e intentar que mi fantasía se hiciera realidad por fin aceptó y comenzamos a planear todo, comenzamos primeramente con elegir al candidato adecuado para la ocasión, luego de estar un buen tiempo en tinder por fin ella se decidió, elegimos un día y un lugar, un hotel no muy lejos de nuestra ubicación, acordamos las reglas del encuentro y yo quise hacerlo un poco diferente, como no me llama la atención ser el tipo de cuckold sumiso que es humillado por ambos, le plantee a mi mujer que no quería eso en especifico y ella aceptó. El día por fin había llegado y yo era un manojo de nervios y emoción, por la cara de mi novia podía intuir que también estaba nerviosa ya que las veces que habíamos hablado sobre esto ella siempre decía que no me quería ser infiel, siempre intente explicarle que no era infidelidad y aunque se que aceptó a regañadientes quería que esta experiencia no fuese mala para que ella pudiese disfrutar sin remordimientos. Unas horas antes del dicho encuentro fuimos al centro comercial a comprar una lencería para el momento, mi chica se encargo de todo, eligiendo un conjunto negro bastante sexy el cual constaba de un colale, un brasier de encaje del mismo color y unas medias pantys negras a juego del conjunto. Nos dirigimos al hotel para preparar todo, ella se fue a duchar mientras yo me encargaba de ordenar una botella de champagne para hacer un brindis y otras cosas para el momento. Cuando la vi salir del baño casi me da un infarto, estaba demasiado hermosa y sexy, irradiaba sensualidad a cada paso que daba, ¿Y? Ella preguntó, como esperando que dijese algo pero realmente estaba sin palabras. Estas…. Titubee. Jodidamente hermosa, creo que el afortunado lo va a disfrutar… Una sonrisa de complicidad se reflejó en su cara, seguido de un te quiero mucho. El timbre de la habitación no tardó mucho en sonar, el momento había llegado, ¿Segura? Pregunte, ella solo encogió sus hombros como para decir sí y no al mismo tiempo. Fui rápidamente a abrir la puerta, le di la mano y lo invite a entrar a la habitación, cuando entró inmediatamente miro a mi novia y dijo, Uff estas espectacular, ella se sonrojo. Todo había comenzado, cada uno tomamos una copa y luego de una corta y entretenida conversación él se acercó a ella dejando la copa a un costado y la tomó por la cintura y la beso. Mi corazón por un momento se detuvo, era la mezcla entre la excitación y unos celos momentáneos que intente dejar de lado, el beso paro por un momento y ella me miró como buscando mi aprobación, sigue amor logre a decir para que ella supiera que todo estaba bien, él inmediatamente bajo la mano al culo de mi novia y lo apretó con fuerza y seguido le dio una nalgada sonora a la cual mi novia respondió con un pequeño gemido, todo iba muy rápido así que el se comenzó a desnudar y yo me acosté en la cama, reposando mi espalda al respaldo de esta misma, aproveche en desnudarme un poco quitándome el pantalón y la polera, cabe resaltar que no iba a participar en forma de trio, solo quería estar presente mientras ella era cogida. (Hago un paréntesis en este momento para comentar que también llevaba puesta una jaulita de castidad debajo de mi boxer, la cual no se veía pero a mi me mantenía en abstinencia mientras mi chica recibía placer, lo cual para a mi lo hacia mas excitante, ella no sabía que yo la tenia puesta pero pronto lo descubrió). Imagen referencial para que tengan una mejor percepción de la situación. Mi chica de cierta forma decidió introducirme en la experiencia para no sentirme alejado, así que ella se acostó entre mis piernas para quedar en una posición parecida a esta. Sin embargo había unas diferencias, yo quería hacerlo más divertido, por lo que me levanté un momento para buscar una cuerda y amarrar sus manos a la espalda, también le coloque una venda en los ojos para así privar un poco sus sentidos y hacerlo más excitante. Retomamos la posición de antes sin embargo mis piernas estaban flexionadas y las de ella estaban reposadas sobre las mías lo cual hacía que permanecieran abiertas, era muy sexy la situación, cuando el chico se posiciono en medio de ella para penetrarla, nos movimos un poco para quitarle su panty y luego volver de nuevo a la posición, el chico me extendió el colale de mi novia el cual estaba mojado, como si le hubiesen dejado el chorro de agua en la zona del sexo, sin embargo eran los flujos de ella que claramente estaba muy excitada, mi chica desde su posición busco agarrar mi miembro con sus manos atadas a la espalda y cuando por fin lo logro se dio cuenta rápidamente que tenia la jaulita puesta, un suspiro de excitación salió de su boca al mismo tiempo que el chico aprovechaba para empezar a meter su miembro el la vagina de ella, mi novia se retorció un poco al sentir esto, sin embargo se dejo hacer, el marcaba un ritmo lento al principio y poco a poco fue aumentando la velocidad de sus embestidas, mi chica cada vez gemía mas y yo aproveche para tomar el vibrador que teníamos en la mesita de noche al lado de la cama, con una mano comencé a masajearle los senos, apretándolos un poco, acariciando sus pezones. Cuando coloque el vibrador y lo encendí ella dio un leve brinquito, quizás se asustó un poco o la emoción de lo que sabía estaba próximo a pasar, poco a poco el orgasmo de mi novia se comenzó a acercar, le hice señas a él para que aumentara el ritmo ya que sabía que ella estaba cerca del climax, todo esto se juntó y mi novia por fin alcanzó su primer orgasmo de la noche, nos retiramos un poco para dejarla descansar, el aprovecho en cambiar de posición a mi novia y la coloco en 4, unas de las reglas planteadas era que ella no le hiciera sexo oral, sin embargo en esa posición el acerco su miembro a los labios de ella y prosiguió a realizar una mamada, la escena si bien me molesto un poco, me excito mucho mas, pasado un rato de esto el se coloco detrás de ella y la comenzó a penetrar, yo estaba al frente de ella pero no me podía ver debido a la venda en sus ojos…. Me acerque a ella y la bese, ella me correspondió el beso mientras estaba siendo penetrada… El chico estaba apunto de acabar así que nos aviso, fue mi novia la que eligió el lugar donde él iba a acabar… Y así por primera vez vi como un extraño le acabo en las tetas a mi mujer, le dio un beso y nos pidió permiso para ir al baño, cuando este entró al cuarto de baño mi novia y yo no cruzamos palabras, un beso apasionado unió nuestros labios seguido de un te quiero mutuo que salió de nuestras bocas..

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RRosroxLv1· hace 79 dRelatos

Duelo de separación

Desde hacía un tiempo venía charlando por aca con un casado de 47 años que estaba a pocas cuadras de mi trabajo pero nunca se daba la ocasión de un encuentro hasta que ocurrió Ayer a media tarde hablamos y me decidí a ir a su casa,en unos minutos estaba frente a Esteban de mi misma estatura, bien puesto. Los saludos protocolares en la puerta y una vez adentro nos comimos las bocas, nos mano seamos, me dio vuelta me puso contra la pared y me hizo sentir su bulto en mi cola. Eso me puso muy caliente . Lo dejé hacer, me saco la camisa y mordía mis pezones desesperadamente, pude desabrochar su pantalón y empezar a masajear su pija por el encima del bóxer Nos desnudamos y fuimos a su dormitorio, me ofreció lencería de su ex ( ahí me enteré que se había separado hacia un par de semanas), me vestí y cuando me vio así se puso como loco y no paro hasta tenerme ensartado en su poronga. Que manera de cogerme!! En varias poses hasta que me puso patitas al hombro, me agarro de la nuca y besandome me lleno con su leche mi culo bien abierto Nos recuperamos y antes de irme me dio su lechita en mi boca Para hacer el duelo de la separación no hay como un buen entierro

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JjonakurosakiLv1· hace 79 dRelatos

La vuelta de prima

Hace una semanas que sabia que mi prima Dai estaba separada otra vez nos juntamos pero siempre en flia y no pasaba a mayores la cuarentena eterna nos vino bien para bajar un cambio , el sábado me levantó y después de hacer las cosas en mi casa entro a insta y veo esa foto (la primera la de los rollitos ) y se me paro la pija al instante que culo hdp seguro había subido esa foto para ver que le comentaban y si pintaba algo la conozco demasiado . -que rollo boba? Si seguís mas fuerte que trompada de king kong -gracias primo , pero no si estuviera asi no me cagarían tanto - bueno pero por gil te cago mira lo que se pierde jaja - eso y mas jaja vos lo sabes bien 😉 -jajjaj no sabes que no perdi la memoria -así mira si así te vuelve - pum la segunda foto no podia mas despues de ver eso me moría por cogerla -que hdp que sos , yo te cogería todo el dia boluda -y bueno por que no venis jajaja -voy corriendo ya jaja Arreglamos para tomar unas birras en casa mientras su nena estaba con él padre , cae tipo 23 mis amigos querian venir pero ni empedo me perdía esta noche a penas la veo venir ya él corazon me latia a mil , llego con un short negro con medias nalgas a fuera y un top blanco nos saludamos asi no mas y fuimos al balcón cuando la veo subir no aguante mas y me la chape en la escalera la apreté y le mande mano por todos lados ni se si cerré la puerta . D-mmm que ganas tenia de esto mal mientras le comía él cuello y ella me masajeaba la pija por encima del pantalon -sii no sabes como me calentaste hoy sos mala Se da vueltas y me dice con cara de putita me va a castigar bajándose él short y mostrando toda la tanga roja de encajes que tenia , no pude mas y le dije unos buenos chirlos que ella solo gamia D-aahh papi me va a castigar y dejarme la cola colorada? - sii putita esa cola va a sufrir hoy D-mmmm sii mi amor LE baje la tanga y la hice apoyar las manos en la escalera y le hice una chupada de concha memorable ella solo gemia y me apretaba mas mi cara en sus cachetes y empecé a jugar con su culito( según ella no lo entregaba ) empezo a gemir mas fuerte y arrancarme los pelos asi estuve como 10 minutos hasta que le empezaron a temblar las piernas y me termino con 3 dedos en la conchita y mi lengua en su culito. day se para como puede y me besa con pasion y me dice gracias bebé, me empieza a chupar y morder el cuello mientras me saca la remera y baja hasta mi pija que se la come con unas ganas , con desesperación como si fuera la ultima pija del mundo . se atragantaba y la sacaba llena de baba y seguia con mis huevos , no se como aguante de no llenarla de leche ahí no mas , agarre mi pija y le pegaba en la cara mientras abria la boca estabamos idos ya , empezo a acelerar la chupada y le termine en toda la boca el primer chorro le entro en toda la garganta y se la saco y el segundo en toda la cara , se levanta con cara de putita. D- toda esta lechita es para mi ? Mientras se limpia con el dedo y se lo lleva a la boca. SE va al baño a lavar y lo que veo me alegro él año. YO tirado en el sillon y la veo venir a day con en tetas y con esa tanguita roja que me mata bien metida en la conchita , y con un multiO en la mano. TE traje un regalito para vos se da vuelta y se chirlea la cola. Ese es solo el comienzo de una gran noche

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LLetimilLv1· hace 79 dRelatos

Trío caliente

Una pendeja y un tipo. Ella con la carne de los veinti, flaquita y con dos tetitas de durazno. Él llegando a los 40, un afortunado de novio con la nena. Me invitaron para hacerme masajes. Me dijeron que me acueste boca abajo en el colchón que tenían tirado en el piso. Me saqué el vestido. Me aceitaron la espalda, el culo con bombacha, las piernas contorneadas. Cuatro manos sobre mi piel blanca, devorando cada centímetro, haciendo presión, buscando la sensación de calentura. Una mano dibujó el contorno de mi concha. Me di vuelta. Las tetas como timbre buscando sus bocas. El clítoris en punta, recibiendo lo que me daban, fuerte, sostenido. De pronto se asomó la verga en punta. Aproveche para metermela entera en la boca. Garganta profunda. El sonido de la saliva en el tronco. Mientras tanto la pendeja no tardó en ubicarse entre mis piernas y con la lengüita ir buscando mi orgasmo mientras el me amasaba las tetas generosas. Gemidos, roce, saliva. Pija, conchas, tetas. El empezó a gemir cada vez más rápido. Yo le ofrecí mi pecho para que acabe después de sentir la boquita. Pero él no se aguantó y derramó toda su leche en mi boca. La trague orgullosa. Las gotas ardiendo. Ella, ni lerda ni perezosa, empezó con su mano a darmela entera. A las invitaciones nunca nunca hay que decirles que no.

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TtigregesellLv1· hace 79 dRelatos

Mi mujer quiere un colombiano

Buenos dias gente linda. Ayer le dije a mi esposa de irnos unos dias a un spa, que estemos en la pileta, que le hagan masajes. A lo que ella me respondio: " vos vas a dejar que me hagan masajes?" yo: porque no? ella: y si viene un morocho grandote? yo: perdon? eso queres? ella: si un morocho, grandote, con manos grandes. yo: pero si tiene manos grandes, va a tener grande otra cosa Ella: y bueno eso lo veremos despues yo: a si? y como es eso? ella: y bueno yo me acuesto en la camilla, y que el morocho me haga masajes. Que me amase todo, la espalda, las piernas, el culo. Eso quiero que me amase el culo. Con esas manos grandotas me amasa el culo bien rico, me lo estruja todo. y con aceite por ahi se le escapa algun dedito. y yo le digo " no no no, segui haciendome masajes" y el sigue, me afloja el cuello, la espalda, las piernas, los pies. Siento sus manos en todo mi cuerpo Despues me hace dar vueltas y lo veo, es muy lindo, grandote, brazos fuertes y con ese tono hermoso que tienen los colombianos me dice " señora quiero que tenga un servicio completo" y le digo " si por favor" me masajea las tetas, la panzita, las piernas.  Y empieza a acercar su mano a la entrepierna, ya estoy mojada.  Mete un dedito en mi conchita y me estremezco. le digo "para llama a mi marido para que vea" en eso entras vos y te digo que te sientes a mirar, nada mas, hoy vas a ver a tu mujer gozar como nunca. El tiene dos dedos en mi conchita, la otra mano juega con mis pezones y me besa, por favor que hombre tan caliente y fogoso. Sus besos hacen que me excite mas " segui segui seguiiiiiiiiiii haaaaaaahhhhhhhhhhh" acabo en sus dedos y el sigue, ahora mientras sus dedos me penetran, esos dedos grandes, me lame el clitoris. Que lengua hermosa y caliente Ya no se cuantas veces acabe y vos mirando como gozo, te miro con cara de putita. Ya quiero que me de pija, asi que lo agarro y se la masajeo yo. Lo hago acostar en la camilla y ahora soy yo quien lo masajea.  Se saca el pantalon y te digo " mi amor tenias razon mira lo que tiene" Vos no lo crees, es enorme. Lo empiezo a masajear con aceite y despues paso a besarlo, le como la boca, mucha lengua mientas le manoseo los huevos. Esta muy caliente, entonces se la chupo, me obliga a comerla toda, no me entra, me ahogo y en ese momento me acaba, hdp, cuanta leche. Me la trago toda y vos me miras como perdido, no entendes nada. Ahora viene lo mejor, la vuelve a tener dura y presiento que esto va a ponerse feo.  Me hace poner en 4 contra la camilla y asi como esta me penetra " hayyyy hdp despacito" el: " que despacito si te gusta putita" ella: tenes razon dame con todo, que mi marido vea como la parten a su esposa. Me coje de una manera descomunal, bufa, siento que me va a romper toda con esa pija. Me hace acabar no se cuantas veces, no puedo mas. Se agacha y empieza a lamerme el culito, me lo chupa, me penetra con la lengua, mete un dedo, luego dos. Me esta violando con la lengua, es mortal. Vos me miras con la pija re dura pero no podes hacer nada y ahi empieza a querer entrar esa pija grandota Ella: despacito bb, por favor el: si mamita tranquila Ella: hay por dios como entra una vez que entro y mi colita se acostumbro, empieza a cojerme despacito pero va acelerando. Me duele la cola, grito, gimo, me toco la conchita para acabar Te digo " mi amor me esta rompiendo la cola" el: te gusta? ella: me encanta Seguimos cojiendo, acabo, y el acaba adentro de mi cola, tengo la colita llena de leche y rota por este colombiano grandote. Voy hasta vos, sacas la pija y me das tu lechita en mi boca. Quedo destruida. Ella: veni vamos a la pileta asi me relajo, mañana voy a necesitar otra sesion de masajes. El colombiano me da un beso de lengua y nos dice que nos espera mañana.  Gracias por sus comentarios, gracias por leernos siempre.  Asi contra la camilla

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Ttortuga7890Lv1· hace 79 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 2

Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia  primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo  posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.

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