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#Calle

Fotos, gifs y packs de Calle subidos por la comunidad.

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JJoaquinyjesicaLv1· hace 877 dRelatos

Mi cuñadita Nahiara me garcha en el colegio de ella (cap 42)

Para ese momento yo no me hacia ningún problema por básicamente tener dos turras en mi vida. Cómo ya había dicho en otros capitulos tanto tiempo en el mundo turro y sos un turró más, no te importa absolutamente nada. Ni lo pensas solamente disfrutas de toda la situación. Además la carita de nena de Nahiara me volvía loco. Tenía algo especial esa pendeja que me calentaba a otro nivel. Físicamente obviamente que su colita bien parada redondita sin ninguna imperfeccion propio de la corta edad era un golazo de media cancha, pero y más allá de sus pequeñas tetas que siempre podías notar que estaba sin corpiño lo que más más me gustaba era que llevaba lo villera lo turra bien al extremo. Se la pasaba escuchando cumbia al palo todo el dia le chupaba tres huevos los vecinos y sus quejas, era desordenada mal todo lo tenía hecho un caos y por sobre todas las cosas muy sucia. Por dios como me calentaba que fuera así. Una tarde por ejemplo mi suegra demoraba demasiado en el baño y Nahiara sin ningún tipo de vergüenza o complejo se puso a mear delante mío en el patio. Hizo flor de charco en la tierra y se cagaba de risa. Pendenciera como ella sola, le tenía un odio gigante a la policía a la "yuta puta" según ella y a los chetos. Hasta ese momento no sabía si mi villerita cuñadita desconocía mi pasado cheto, si me quería por haber dejado el mundo cheto y volverme turró o si simplemente le gustaba mi pija. Sea cual sea el motivo yo pensaba reventarle la concha una y otra vez hasta donde sea posible. Este capitulo va a traer algo de polémica pero sinceramente me chupa un huevo acá contamos las cosas tal y como sucedieron asique que salga como salga. La cosa venía más o menos así, si la familia de mi turra era disfuncional y complicada la vida de mi hermosa cuñadita había sido todavía peor y su actitud tan pendenciera hizo que en el colegio se lleve algo así como doce materias a diciembre. De las cuales con suerte si paso tres, a más de la mitad ni fue, algunas incluso por quedarse dormida. Para febrero tenía que rendir una banda de materias algo así como nueve. Mi suegra le rompía las bolas para que vaya y las rinda para que no repita (otra vez). Por su puesto que la turrita de nahiu cero bola le daba y seguía plenamente en la suya. Ensima en esos momentos fue cuando empezamos a noviar y garchar a escondidas. Todo eso sin contar que mi turra Jésica era igual que Nahiara pero más grande asique digamos que no había mucha chance de que la pendejita pase de año. Una media mañana y mientras mi turra dormía plácidamente desnuda en la cama, Nahiara se cambiaba para ir a rendir la segunda de las nueve materias. La primera se olvidó no fue y ya la habían reprobado. Mi suegra le había ido a romper las bolas asique supongo que para no aguantarla se comenzó a cambiar. Yo estaba en la cama todavía desnudo y sentía como mi verga se iba parando y poniendo dura viéndola cambiarse. Primero la tenía toda desnudita frente a mi, esa tetas bien chiquitas redonditas paraditas pero chiquitas hermosas y esa conchita todavía estrecha y un poquito peludita me volvía loco. Acto seguido se tomo el tiempo de elegir la tanguita entre sus tangas y eligió una hilito con triángulito atrás blanca bien chiquita diminuta. Una calsa gris que se marcaba por completo el triángulito de la tanga y una remera del club Laferrere. Así sin corpiño. El pelo suelto y unas zapas bien llamativas. Yo tenía la verga muy dura viéndola y me salió de adentro un: "querés que te lleve". Nahiara gustosa con mi oferta me sonrió y me dijo: "de una vamo cuchando unos re temas". Yo me puse un jogging obviamente sin boxer y una remera. Me acuerdo bien que apenas subimos al Fiat 147 la pendejita puso unos temas de Chapa C y Nene Malo que estaban de moda en esa época. Los beboteaba y hacia que toda la calle los escuché. Unas doce cuadras después llegamos a la puerta del colegio. Pare el auto apenitas más adelante y comenzamos a comernos a besos mal. Eran esos besos bien pasionales lengua con lengua bien calientes. Nahiara se me subió a upa mio en el asiento del conductor y cruzo sus brazos por detrás de mi cuello. Me empezó a comer la boca de una forma muy especial. Mucho fuego mucha calentura y con algo de ternura también. Cómo una nena enamorada. Yo sentía todo el calor y como mi verga se ponía durísima cabezona chocando contra su colita encalsada. Le metí la mano por debajo de la camiseta de Laferrere y comencé a acariciarle suavemente sus pequeñas tetas. Ella estaba con los ojitos dados vuelta muy caliente y sin mediar muchas palabras me dijo: "quiero que me cojas en el colegio". Suficientes palabras para que la calentura no te deje ni pensar asique asentí con la cabeza y bajamos del auto calientes y sintiéndonos sarpados mal. Aclaración obvia febrero del 2012 colegio secundario de la Matanza no había una camara ni por equivocacion asique cruzamos la entrada como si nada. Una vez dentro la pendejita enfilo para el lado de los baños. Los baños de caían a pedazos literal. Miramos de reojo que no viniera nadie, los pasillos estaban tranquilos asique apenas vimos la oportunidad entramos al baño de mujeres. Cruzamos la parte del lavamos donde una canilla perdía agua constantemente y las otras dos estaban tapadas de papel y vimos la fila de circo inodoros con puerta. Las primeras dos estaban rotas mal asique fuimos al tercero. Entramos y cerramos la puerta. Comenzamos a chapar con una adrenalina como jamás había sentido en mi vida. La pendejita me tenía en sus manos completamente. Me volvía loco con esa carita de nena trola. Nos besabamos sin apuro pero con toda esa adrenalina de estar chapando en el baño de su colegio. Mientras chapabamos yo le acariciaba las tetas y ella me clavaba la mano en mi bulto bien parado. Con un movimiento brusco me bajo el jogging y dejo mi verga dura y parada frente a ella. Se agachó y comenzo a chuparme la pija. Primero unos besitos suaves en la cabeza luego besos más apasionados por toda la verga hasta que se la metió toda en su boquita. Se atragantaba con la verga y a duras penas le entraba yo la tenía hinchadisima bien parada y ella no tenía una boca tan grande más bien al contrario. Me la baboseaba toda yo sentía un fuego recorrer todo absolutamente todo mi cuerpo. Me sentó sobre el inodoro y se bajó la calsa y la tanguita hilito. Se me sentó encima y con lo empapada que tenía la conchita mi verga deslizó rápidamente hasta ensartarse toda sin forro piel con piel dentro de ella. Tuvo que contener un grito para que no nos escuchen. Entonces comenzó a cabalgarme, yo sentía no solo su conchita bien estrecha como recibía mi verga hinchada sino toda la adrenalina de la situación. Más me saltaba ensima y yo más gozaba sentía que la verga me iba a explotar en cualquier momento. Fue ahí donde sentí que era un turró de ley, la verga estaba caliente hinchada pero no sentía que iba a acabar, una relación completa me gano el cuerpo y casi como que ese garche en el colegio de la pendejita fuese algo normal. De esa forma la agarre con ambas manos de su cinturita y acompañaba los movimientos de sube baja mientras la pendejita daba pequeños gemidos de éxtasis y placer. En un momento perdí completamente la noción de dónde estábamos y del tiempo y solo sentía esa cabalgada con la concha empapada. La puerta del baño toda escrita era el único fondo detrás de la carita de nena de mi cuñadita. Acabo ella primero, exploto en flujo sobre mi verga. Ahí si que pego un alarido. Nos quedamos quietos inmóviles durante unos segundos. O nadie escucho o abran pensado que fueron pendejos jodiendo en el patio porque nadie se acercó al baño. Ella me sonrió y soltó una risita: "perdón mi amor me vuelve loca tu pija". Con sus brazos cruzados detrás de mi cuello me clavo esos ojos en mi y con una voz de nena de bebota me dijo: "lléname toda de lechita mi amor la quiero toda papi". Se arrimo y me comenzó a comer la boca, mientras ella me besaba apasionadamente yo le llenaba la conchita de leche mal. Una acabada hermosa que ella gemia suavemente recibiendola toda. Cuando se incorporo y algo de mi leche salió de su concha la muy putita se pasó la mano por la concha y luego por la puerta del baño dejando parte de mi leche ahí. Se puso en cunclillas y les juro por dios que se puso a mear el piso del baño. Yo miraba como esa conchita algo peludita largaba el chorro de pis y algo incluso me salpicaba. Ella se reía sin importarle nada. No solo hizo un flor de charco en nuestro piso sino en el de al lado también. Se subió la tanguita y la calza y abrió la puerta del baño. No había nadie. Me hizo señas y salimos del baño rapidito. Caminando de vuelta para los salones nos cruzamos con una de sus compañeras. Amiga: eee Wacha q onda recien caes jaja. Nahiara en tono de risa: taba ocupada zorrita taba re en una. Amiga: khe hija de puta que SOS venís de garchar seguro Nahiara: obio llena de leche estoy que me importa el colegio este de mierda. Amiga: que Wacha que SOS presenta al meno. Yo me mantenía en silencio pero disfrutando su turrez y su putez. Nahiara: mi novio e y me pego flor de garchada el turro Amiga: day soy tranqui ustedes e Yo: Joaquín (la saludé con un beso en el cachete). Que onda que hacen? Amiga: vamo a la plaza amiga ya fue Nahiara mirándome a los ojos: vamo mi amor. Y salimos los tres caminando para la plaza como si nada.

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EELNEGROCONTADORLv1· hace 878 dRelatos

Fantasía y cuernos 4

Parte 4 La dejo que se adelante unos paso y la sigo para ver dónde entra y si Daniel está solo veo que entra en un patio en penumbras o sea entraba por el patio a el depto y la ventana da a la calle que a esa hora tipo 23.30 andaba poca gente, picos autos pasaba. Yo a esa altura por intuición me pongo contra la pared al lado de la ventana para saber si era ahí donde entro Pao y si ese lugar era la pieza o que ambiente era, para mí suerte era el lugar y al parecer era un depto de un solo ambiente o sea que la cama de 2 plaza a tras luz de la cortina se vea que estaba contra la ventana que da a la calle, la sensación de morbo y calentura era demasiada, con contarles que mí boxer se sentía húmedo y el cierre del jeans me explotaba de mí erección. Presto atención afino mí oreja y escucho los besos de saludos las primera charlas de ellos asta que Daniel le dice a Pao te molesta la luz la apagó entra penumbra de afuera y queda más piola, Pao le responde si dale me gusta más. Se apaga la luz y escucho que la respiración de ambos se siente más nítida, más elocuente. Segundo después Daniel dice claramente mmm Pao no veía la hora que me agarres y acaricies la pija, Pao le responde sacate el pantalón que la sensación mía y tuya va a ser distinta, siento caer el pantalón porque la evilla golpea el piso. Ahí Pao donde guauu es más larga papi que lo que vi en fotos, eso todo no me entra en mi conchita, Daniel le responde Pao cómo estás empapada sola se va a perder en tu concha jejeje ....... Segira .............

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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AAmo_lasputasLv1· hace 1592 dRelatos

Salome = paraguaya tetona le hice el culito no se salvó

Hola muchachos acá de nuevo jaja a ponerme al día con los post atrasados 🤦 Bueno después de conocer a la misionera sofy me quedo pendiente conocer a su compañera Salome pero como se mudaron de depto tuve que ir al nuevo lugar donde están ahora ofreciendo sus servicio sexuales Para los que no saben quién es sofy la misionera pueden leer mi experiencia con ella les dejo la experiencia acá abajo 👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇 Así que le mando msj a Salome también pública en bairesgirls y skkoka con el mismo nombre  Le mandé WhatsApp para que me pase su info y me manda el spech que usan la mayoría se las minas con su info 👇👇👇 Hola amor mi servicio es súper completo bucal sin hasta el final según la higiene manejo un arancel de media hora 4000 mil y la hora 6000 mil , estoy en microcentro Suipacha al 300 trabajo de lunes a sábado de 09 a 12 de la noche  👆👆👆🙄🙄obviamente le pregunté de nuevo x el tema de la cola y me dijo $1000 más x la colita o sea 7 mil la hora  Bueno después de eso le digo que me reserve que iba a la 16hs que no se preocupe que la reserva es segura y que su amiga ya me conocía 😁 así que me toma la reserva y me dice te espero entonces amor  Voy hasta el microcentro a la calle Suipacha 300 una vez que estaba abajo y ya se hizo la hora le tocó el timbre de su depto y bajo sofia a abrirme 😂😂 la morocha alta con la que estuve primero jajaja se empezó a reír y me dice a volviste mientras íbamos al depto me quiso convencer para hacer un trío con la amiga  La verdad hoy en día un trío como para pasarla bien bomba necesitas dos horas mínimo para poder disfrutar bien a las dos nenas y eso con los aranceles que manejan hoy en día al menos con ellas dos me termina saliendo $28 mil pesos ni empedo gasto eso 😥 con esa plata conozco a otras nenas más 🤷🏻🤷🏻🤷🏻 Y pensar que hubo una época en dónde con 3 Lucas te hacías flor de tríos en esa época si hacía tríos bastante seguidos 😅 pero lastimosamente esas épocas no van a volver más 😒😒😒  Bueno una vez que llego al depto me lleva a la habitación Sofía y me dice ahora viene mi amiga  Llega la nena me saluda la veo bien y me gustó y enseguida le dije una hora completo jajaja 🤣🤣🤣  Me pasa una toalla y me voy al baño y me pegó una ducha rápida y vuelvo a la habitación y ella ya me estaba esperando acostada en la cama culito para arriba 😋 Me acerco y me acuesto al lado de ella todavía tenía la toalla puesta nos besamos un buen rato  a la chica con los besos empieza con picos no te come la boca así de entrada las tenés que ir calentando entre franeleos mientras la iba pajeando le chupe las tetas el cuello todo se iba soltando más hasta que empezó con los buenos besos y empezó a meter lengua tipo novios pero tranqui no es de las que te mandan la lengua hasta la garganta pero le puso ganas 😅  Después de una previa le empecé a chupar la concha y el culo y de paso ya le iba lubricado el asterisco *  Después le digo que se acomode y que me chupe la pija eso es su fuerte es bien petera le dedicó todo el cariño a mi chota fue tan buena la chupada de pija que la tuve que parar x que me iba hacer acabar ahí nomás 🤣🤣🤣  Le dije que pare x que me iba a matar ahí nomás y se empezó a reír y me dice que se dejó llevar que le gustó mi chota x que estaba súper depilada y la tenía recontra dura mal y en un momento me dice con cara de preocupada con eso me vas hacer el culo y le digo siii anda preparándote 😏😏 Cómo le ví cara de preocupación le dije que se quede tranquila que no iba hacer bruto y que ya tenía mucha experiencia haciendo colita 😅😅 Bueno después de todo me puso el forro y empezamos a cojer x la concha en varias posiciones hasta que le pedí la colita le dije que se ponga en cuatro y se la fui metiendo de a poco y empecé despacio y poco a poco fui agarrando ritmo y le empecé a dar a full cada tanto le iba preguntando si se sentía cómoda y me pedía que siga que le estaba gustando 😁😁😁 Bueno le di un buen rato y le dije de cambiar la acosté boca arriba y le puse una almohada arriba de la cola la acomode a la orilla de la cama yo estaba parado le abrí las piernas y se la mandé x el culo de nuevo y nuevamente empecé despacio y de a poco iba tomando velocidad hasta que le empecé a dar a full y ella gritaba como una loca y me frene x que pensé que le estaba doliendo y me dijo que no pasaba nada que siga y que no pare 🤦 lpm me hizo asustar alpedo 🤣🤣🤣 Le seguí dando x el culo y con la mano le empecé a pajear la concha a full hasta que en un momento siento todo mojado se mando un squirt supuestamente pero para mí que se meo toda 🤣🤣🤣 Acá después me pasó algo que no me había pasado nunca cuando le saco la chota del culo para cambiar de posición se me durmieron las piernas y casi me caigo y me tuve que agarrar x el calambre que me agarro 🤬 así que como pude me saco el forro y me empecé a pajear y le tire toda la leche en la panza le saltó la leche hasta las tetas y un poco en la cara 🤣🤣  Después me quedé tirado en la cama no me podía levantar para ir al baño y ella pensó que le estaba haciendo una joda y no era verdad 🤦🤦 hasta me dió vergüenza  Nos quedamos un rato hablando mientras se me pasaba el calambre x suerte no tenía otro turno después de mi x que estaba en el horno si tenía otro colega después 🤦🤦 Después en la charla salió el tema de x que estaba preocupada cuando le dije que le iba hacer la colita y me comentó x que se sorprendió de lo dura que la tenía que parecía un palo jaja 🤣🤣🤣 y que pensó que la iba a lastimar  Ya que una vez le pasó que vino un cliente que tenía un tamaño importante y que también la tenía súper dura pero la tenía más grande que yo jajaja aunque me dijo que la mía es normal ya tirando a grande pero que la del colega era una anaconda 😂😂😂 Bueno la cuestión que el tipo le hizo el culo con saña con toda la intención de romperla y lastimarla y lo termino haciendo y me dijo que era un forro y que no pudo laburar después y que quedó medio con un poco de trauma x eso se fija mucho ese tema a veces cuando vienen clientes nuevos una cagada que hagan eso 🤦 Bueno muchachos después de toda la charla me pegue un baño y nos despedimos y le agradecí x la buena onda capaz si era otra escorts con calambre y todo me echaba a la calle 😂😂😂 Bueno en conclusión general después de conocer a las dos Salome es más bajita que su compañera ya que la otra sin tacos debe estar x el metro 1,75 fácil y Salome debe estar x el metro 1,60 maso lo que me gustó es que usa anteojos puede ser que si un día vuelvo le voy a decir que se vista de secretaria 😅😅 después tiene algunos detalles en la panza y tetas que son signos de que fue madre pero no es nada grave que digamos al menos para mí 🤷🏻🤷🏻 Pero si tengo que elegir me quedo más con Sofía la compañera me gustó más su físico y su actitud de trola de que te lleva puesto si le caes bien de entrada mucho mejor todavía y es más putona en todo los sentidos a comparación de Salome que es más onda novia y la tenés que ir llevando  Pero puede ser que ahora con una reincidencia y que ya me tomo confianza la próxima vez que la veas seguro se va soltera mucho más creo yo 🤔🤔 Así que nada eso fue todo saludos y espero que le sirva la info 🙋 Su número lo sacan de acá pública en skkoka y Bairesgirls 👇👇👇

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MMartinGnzLv1· hace 1987 dRelatos

El tripulante

Hace un par de veranos viaje a Uruguay de vacaciones. Durante mis dias en el pais oriental intente concretar con algun que otro oriental por las paginas de levante pero lamentablemente me quede con las ganas de probar carne charrua. Me tome el Buquebus de vuelta feliz por el viaje pero cargadisimo despues de 2 semanas de celibato involuntario. A bordo, mas alla de que el viaje no es muy largo, estaba medio inquieto e impaciente por ya llegar. Iba de aca para alla, boludeando por todas las zonas que mi pasaje de turista me permitia. Subia a la cubierta, me metia en el free shop, tomaba un cafe en el bar, volvia a mi asiento... En un momento tanto cafe y botellas de agua me hicieron efecto y me fui a uno de los baños a mear. Tenia bastante para descargar asi que me pase un rato largo en el mingitorio. En ese rato, aparecio uno de la tripulacion y se puso a mear al lado mio. No le preste mucha atencion, termine lo mio y me fui a lavar las manos. El chorro de meo no se le escuchaba, y por el espejo vi que el flaco me estaba mirando. Me doy vuelta y me hace señas para acercarme, y me muestra un toque la verga, que estaba al palo. En el baño solo habia un tipo en uno de los cubiculos, asi que con mucha carpa me acerque, pele, y el tripulante me la agarro de toque y me encajo un beso de una. Acto seguido, se mete en el baño de discapacitados y me pide entrar con el. Dude un toque (aca no habia donde "escapar" en caso de que algo no resulte), pero al final la calentura de dias y de la situacion (el pibe estaba bastante bien) me gano y me meti. Desesperado el flaco. Me manoseaba, me chapaba, me metia lengua por todos lados. Se puso en bolas casi enseguida. Yo solo me baje el pantalon y me puse la remera detras del cuello. El baño estaba bueno porque tenia mucho espacio, ademas de estar impecable de limpio. Se me prendio a la chota largo y tendido, y con lo mucho que le cabia lo agarre de la nuca y le taladre la garganta. Lejos de quejarse o de pedirme que pare, el marinerito me pedia mas. A veces le tenia que meter la pija en la boca para que se calle porque hablaba como si estuviesemos solo nosotros en todo el barco (y afuera se escuchaba el ir y venir de gente). De repente se da vuelta, sin soltarme la chota con sus manos se da vuelta contra la pared, saca culo y me dirije hacia su hoyo. La verdad, no andaba pensando que me iba a coger a un empleado de Buquebus asi que no tenia forros. Pero la situacion fue tan morbosa que se la mande a pelo igual. Como se la comia! Un orto espectacular. Redondito, grande, lampiño, limpio, hasta lubricado! No costo nada que entre. Asi le di un buen rato, con toda la furia, parando solo para comerle la boca cada tanto. Llegue un punto que ya la leche la tenia en la punta, lista para salir. Le pregunte donde la queria. En la boca, me pidio. Se la saque, se agacho y se me prendio como ternero. No tarde mucho hasta que empece a descargar todo lo que tenia acumulado desde que habia salido de Capital varios dias antes. La saboreo y se la trago con todo el placer del mundo el hijo de puta. Mientras me limpiaba, lo ayude a pajearse, no iba a dejar que despues de semejante servicio se vaya con toda la leche. Acabo en el inodoro, se vistio, me dio un beso y se fue, asi como si nada. Sin el mas minimo disimulo. Yo todavia no me habia terminado de acomodar, y cuando abrio la puerta habia un par meando que se re dieron cuenta de todo. De la verguenza me quede encerrado como 10 minutos, esperando que los que me hayan visto se hayan ido. Cuando al fin deje de escuchar pasos o agua en las bachas, estando casi seguro de estar ya solo y sin testigos, abri la puerta. No llegue ni a asomarme que se me metio un pibe de no mas de 23 años, trabo la puerta, me agarro la chota y me dice "vos de aca no te vas hasta que no me des pija como al de Buquebus". Y para que negarme... Agachadito me la chupo hasta acabar (aunque este no la quiso en la boca asi que acabe en el inodoro). Ahi si, sali con la chota bien bien liviana, a seguir disfrutando de los ultimos momentos de las mejores vacaciones de mi vida.

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CCondorb85Lv1· hace 1989 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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MMartinGnzLv1· hace 1989 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

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TTiagoMexLv1· hace 1990 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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MmarcelomirandaaLv1· hace 1991 dRelatos

Cuando te gusta ser deseada por otros

Como muchos de ustedes nosotros también disfrutamos del sexo y del cuckold. Amamos que me miren, donde sea. En la calle, cuando ando sola o cuando salimos con mi marido. Que me griten cosas, que me quieran levantar y llevar.  Somos una pareja de hace unos años viviendo juntos. Marcelo se excita mucho al notar que soy una esposa muy liberal, que ama ser mirada, deseada y hasta muchas veces manoseada por otros. Mayormente en boliches, cuando salimos y voy al baño por ejemplo, siento manos en mi cola muchas veces, y yo me dejo, quizás se den cuenta que me gusta ser usada, abusada. Saber que paro vergas me calienta mal, Jaja.. Les dejamos unas fotitos que esperemos les gusten, deseando que se toquen mirandolas y hasta recibiendo propuestas. Nunca se sabe... Ah, queremos cumplir varias fantasías, pero la que mas ganas tenemos es la de que un equipo de futbol entero me lleve a los vestuarios y hagan de mi lo que quieran. Nos calienta tanto esa idea..  Gracias a tod@s por los mensajitos que recibimos a diario. Les iremos contando mas intimidades nuestras, fantasias realizadas y por cumplir, historias muy calientes, juntos y separados. AMAMOS EL SEXO, ES ALGO QUE DISFRUTAMOS REALMENTE! Saludos, somos Laura y Marcelo.

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MmakisargLv1· hace 1992 dRelatos

La sorpresa más hermosa

Aquel día estaba terminando de cursar una materia en la universidad .. salía con mis compañeros caminando y ellos empezaron a decir meren esa mujer es una perra..... cuando levanto la vista era mi madreastra... linda sexy glamurosa que venia caminando hacia nosotros muy sexy con una cartera verde loro colgando de su brazo a la altura del codo una camisa blanca muy ceñida.... jeans elástisados y sandalias de tacón parecía con sus pelos largos sueltos como salida de una película ... se veía como toda una MILF...me estiro los brazos y nos besamos ... se la presente a mis amigos a cada uno de los tres le dio un beso y le apoyó sus pechos... ellos se fueron y con ella abrazándome por el hombro y yo con un brazo en su cintura caminamos buscando un bar... me sentía en la gloria mi verga al palo su pecho derecho lo sentía en mi costado.... la dejé pasar primero ... por Dios su cola parecía un corazón gigante... nos sentamos en la barra.. el mozo nos pregunta.. que van a tomar pareja?? Nos miramos y reímos dos gin tonic digo yo.... ella me susurró al oído me queres embriagar pendejo? No mami.. se que te gusta el gin tonic..... mi vida me dice y me da un chupon en la mejilla .. bebimos charlamos .. nos miramos sus pezones me apuntaban como cañones y saco pecho y me dijo... tu padre quiere que venga de vez en cuando a estar con vos.. a cuidarte y guiarte en tus estudios.. te molesta? No Miryam me encantaaaa gracias mi vida .. la vamos a pasar genial juntos .. salimos caminando hasta su auto y con la valija de ella nos fuimos al dto... yo llego y le digo acomódate ... me saco la camisa... y voy a beber agua.... cuando siento que me abraza a mi espalda apoyándome los pechos apretando abrazándome y arañando desde atraz mi pecho , me dice al oído con mi lóbulo de la oreja entre sus labios... puedo dejar ropa mía acá.. ropa que con tu padre no puedo usar...obvio mami le digo... y cuando me doy vuelta veo que estaba solo con el sujetador y la camisa abierta....estaba embeleñado mirando cuando me dio otro beso y me toma de la mano llevándome al cuarto y me dice sublime la valija a la cama....al abrió y comenzó a sacar sus prendas... le digo me voy bañar... me hice una paja monumental mis huevos estaban apunto de explotar. al salir yo con un toallon en mi cintura después de ducharme la ver en el balcon con sus brazos extendidos sobre la baranda y me dice te gusta este vestidito para salir a cenar? Era un solerito que marcaba dejaba ver mucho de sus pechos.. por debajo era de frente mini falda y por detrás largo hasta el piso .. sin to darme cuenta mi verga buscaba salir de la toalla ... no atone. Decirle otra cosa sos una potra Miryam.... y vos un potro pendejo mira cómo estás... y me señala con un dedo... me cambie y salimos al llegar a la calle me dice vamos a ese pub irlandés .. que me premetiste llevar... caminamos muy juntos un par de cuadras y entramos estaba a media luz música fuerte Nos acomodamos entre la gente pedimos y estábamos muy apretados ... cada tanto se colgaba de mi cuello en otros momentos se recostaba contra mi bailando comimos algo como pudimos ... bebimos unas pintas... en un momento tenía sus brazos en mi cuello estábamos bailando y me dice rozando sus labios con los míos.. apoyándome las lolas... rosario siempre estuvo serca.....estaba a punto de eyacular mi verga sentía que se asomaba por mi pantalón... tomamos un taxi para volver al dto. al llegar fue tenso para mi y ella me dice ayúdame a sacarme el vestidito mi vida... quiero hacer pis... yo estaba preparando mi cama en el living para que ella duerma en mi cama de dos plazas y la veo salir sobre esos tacos desnuda y me tira en la cara su tanguita y me dice mira como me hiciste poner pendejo me mojé toda... yo aspiré su tanguita y le dije es el perfume más exquisito que sentí nunca... y nos besamos.. como fieras hambrientas el uno del otro....en un momento me arrodillé sin decir nada la di vuelta y comenze a besar y lamer su culito... ella a gemir y gritar de todo.... ... otra vez la di vuelta apoyada ella contra la pared y al lamer un par de veces su clitoris... al supcionarlo y besarlo con mis manos aferradas en sus glúteos... grito más fuerte me baja me baja hijo.... y come si a temblar.. a tener escalofrios mientras salía de sus entrañas una miel dulce y tibia ... que trataba yo de saborear toda pero me era imposible....continuara espero sus comentarios gracias a vos mejicana por ayudarme y darme ímpetu para ponerme a escribis sos una diosa!!!

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TTiagoMexLv1· hace 1993 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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EEntrenieblasLv1· hace 1993 dRelatos

sumisa prohibida en el parque

hola poringueros y poringueras. vengo a a relatarles mi segundo encuentro con mi sumisa prohibida. despues de la rica cogida en mi casa, nos mandamos msjs x mensseger toda la semana. a ella se le complicaba salir ya que tenia dos nena chicas y no podia dejarlas solas. nos calentamos bastante por msj, ella contaba que le habia calentado mucho mi forma de cojerla. ya que se lo hacia con fuerza y sin temor a lastimarla. otra cosa que me decia, era que le calentaba mucho mi aroma, no mi perfume, sino el aroma corporal(soy una persona muy limpia, no piensen mal jaja). le dije que tenia que hacer el esfuerzo y ver donde podia dejar a las nenas auque sea unas horas, ella me respondio que estaba hablando con una amiga para que se las cuide. llego el dia tan esperado, yo no queria ir al hotel directamente, buscaba hacer algo mas divertido y poco usual. a unos km de mi casa hay un parque muy grande donde la gente va a pasar el dia, la cito cerca de ahi, compro unas cervezas y espero que llegue. a lo lejos la veo venir con un caminar muy timido, mirando al suelo, como si fuera que no queria que no la viera nadie. una ves cerca, le agarro de la cara y le como la boca en plena calle, yo la sentia mia y se lo hice notar. subimos al auto y fuimos al parque, buscamos un lugar alejado, pero a la ves a lo lejos se veian personas. salimos del auto y nos fuimos debajo de un arbol a tomar la cerveza. ella toda delicada tomaba de la botella, yo la miraba y programaba de que forma me la iba a cojer. hablamos un poco y de golpe le meto la mano dentro de la calza, a mi sorpresa ya estaba mojadita. saco la mano y le digo, tan puta vas a ser que ya te mojaste? gissele: desde el colectivo vengo caliente por culpa de ustede. señor yo: toda la semana estuve pensando que hacerte, no se por donde empezar gissele: yo toda la semana me toque pensando en esta pija( mientras me la toca por arriba del pantalon) en ese momento me desabrocho el pantalon y la saco, va salio sola xq estaba re dura. la agarro de la nuca y la llevo para que me la chupe, ella me mira y dice, gissele: xq no vamos a otro lado yo: sos mi puta y te voy a cojer donde yo quiera hago que me chupe la pija en el parque, dudo pero al segundo la estaba baboseando toda. le cogia la boca y le la metia hasta el fondo hasta augarla, en una hermosa tarde soleada en pleno parque. me calentaba mucho que me la chupaba sin agarrarla con las manos, con labios carnosos y lengua muy filosa. lo lamia desde la base hasta la cabeza y se lo metia todo de una. notaba que le gustaba que le aprete la cabeza para que le entre toda. asi le cogi la boca un rato, hasta que no aguante, la pare, la puse de espalda, le baje la calza con la tanga y se la meti sin piedad, largo un alarido hermoso, mi pija entro como si nada ya que staba toda mojada la muy putita. mientras la envestia con fuerza y ella gemia como una puta, levanto la mirada y veo a lo lejos unos tipos mirando detras de un arbol, estaban lejos y no me dio temor a que sean unos locos sino solo mirones, me calento aun mas y me la cogia con mas fuerza. ella gemia y decia " cojame señor, cojame como la puta que soy. el ruido que hacia esa conchita llena de flujo era una locura, yo la agarraba de las caderas con fuerza, sentia que le destruia la concha y ella lo disfrutaba, hasta que exploto, me mojo toda la pija, grito y calculo que muchos la escucharon, sus piernas temblaron y quedo toda floja agarrandose del arbol mientras yo seguia bombeando. la vi debil y fragil que solo atine agarrarla de los pelos, darla vuelta arrodillarla y hacerme una paja en frente de su carita, ella solo saco la lengua esperando la leche. acabe como un caballo, sabia que me estaban mirando y eso me puso peor. le llene la cara de leche y ella solo la juntaba con los dedos y se la llebaba a la boca, una ves que termino, me limpio la pija con la lengua, la levante y le di un rico beso de lengua, la miro y le digo vamos al auto que ya dimos un hermoso espectaculo. cuando sube le cuento que habia unos tipos mirando como me la cogia, se sorprendio pero tambien creo que le encanto la idea de que la vean siendo una putita. aca no termina el dia ya que salimos del parque y fuimos a un hotel cercano, pero eso lo contare en el proximo relato. gracias por los puntos y seguirme buenas pajas para todos

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LlasextasombraLv1· hace 1996 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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VVigringoLv1· hace 1998 dRelatos

Enemigas cercanas

Buenas doy mi presentación, me dicen el gringo y soy de una pequeña provincia de la República Argentina . Mi historia con Camila tenía vieja data, los odios comenzaron al terminar la niñez y casi comenzar la pubertad, le había quitado la bandera de la nación a la chetita del colegio . La rotulo así a ella debido a que era por lejos la que mejor porvenir tenía en un colegio lleno de necesidades. Jamás entendí como siendo hija de un gerente de una de las multinacionales mas grandes del país y una administrativa de alta jerarquia del poder judicial de la provincia terminara recayendo a la par de los hijos de los albañiles,obreros y peones golondrina (sin desmerecer en nada el honrado y muy pesado laburo que estos hacen) . Cuando esto pasó, tanto ella como su madre me hicieron la cruz y realmente me chupaba un huevo... yo no elegía a quien iban a poner a llevar una bandera. La vida quiso luego que tomasemos caminos muy opuestos, por mi parte me sacaron de dicho colegio con mucho sacrificio para colocarme en uno en el cual mejoró notablemente mi nivel académico y ella para mi sorpresa siguió ahí una tiempo mas hasta que repitió y nunca pude saber mas de ella. Cuando tienes "pica" con alguien siempre te da curiosidad el que será de su vida... en mi caso era recurrente ya que me parecía por demás misterioso el hecho de que no podía saber absolutamente nada. No tenia contacto con nadie que conozca, nunca la vi en la calle siendo un pueblo muy chico y por sobre todo: tenía un hermetismo gigante en redes; no había manera de socializar con esta mina salvo que ella de su visto bueno y yo considerándome su enemigo no hice ni el amague de buscar contacto cibernético . Pasó el tiempo y una mañana de facultad mientras iba en el bondi cagado de sueño me suena el celu ( Franco te ha añadido a "reencuentro promo") y empezaron a llover msjs de que cuando nos juntabamos, donde , etc. La verdad estaba en la mía y no di mucha bola hasta que tomé en cuenta un peqeño detalle... *estaba soltero y quería coger* . Dije por mis adentros veamos que onda los perfiles y si alguna esta buena, veré de apuntar mis balas ahi para sacarme un poco las ganas que tenía (venía en mala racha) . Vi un par de minutos y la verdad fue una desilusión , todas estaban en pareja, tenían hijos (en esa época de pendejo no pensaba en garcharme una luchona, que pelotudo realmente) o no me llamaban la atencion , estaba soltando el celu cuando veo un msj escrito por "Cami C.M" tipico de cheto, doble apellido . Saludando y con ganas de asistir al reencuentro, en ese instante fui a su perfil y tenía privacidad de que si no te agenda, no ves su foto. "La concha de la lora" putié y me miro mal todo el bondi. Llegó el tan ansiado día, la verdad solo iba a ver que onda esa mina ya que los vagos recuerdos que tenía de infancia me hacían recordar que ella era una chica que me interesaba, pero a su vez tenía el escudo de compartir con viejos amigos en caso de que no asista la antes mencionada (De todas maneras me puse la mejor pilcha que tenia a disposición) . Me pasó buscando un amigo, que si bien no es por alarde , seguramente íbamos a ser codiciados en la joda, la familia de mi amigo le pegó con un negocio y tenían un muy buen pasar . El tenía guita y era un chabon normal por así decir, con la guita podía hacer mucho ya. En cambio la naturaleza había sido algo mas generosa conmigo 1.80 de estatura ojos verdes, espaldas anchas, buen físico pese a no estar marcado para nada y una verga decente de 16x5 lo suficiente como para no pasar penurias en el cortejo femenino. Recuerdo haber estado esperando a Cami por mucho tiempo pero pasaban las horas y ella no aparecía (el encuentro era en un boliche) me tomé un par de birras con mi colega esa noche y veíamos donde jugar las fichas para hacer el levante de esa noche . Ya perdido por perdido busqué nuevos rumbos y me enganché a bailar con una mina que literalmente me calentó la pija de una manera abismal toqueteandome y moviendome el orto en la chota , algo borracha y muy caliente por como ella me metía mano por dentro de la camisa . Belén era amiga de la infancia de Camila, yo lo sabía y se habían distanciado de mala manera en la secundaria (obvio que nunca pregunté el porque, no soy tan salame) . Era una rubia con buenas tetas (talle 100) y ojos azules, a decir verdad no era muy linda pero era bastante putita la petisa, asi que agarré vuelo al toque . Una cosa llevo a la otra y me la llevé a un oscuro de arriba del boliche (una zona liberada que pagó mi amigo) , me hizo el pete de mi vida con las tetas afuera del vestido y mostrandome la tanga bien metida en el culo cuando se la quise poner, saque forros de la billetera me dijo que no podía porque le había bajado y estaba con tampones. Me quería matar! Pero la rubia se puso la 10 y me siguió peteando hasta que le llené la jeta de leche. Ahí le pedí el numero con la promesa de que apenas pase su periodo nos daríamos masa en algún telo . Ella debía irse, así que me dijo que le convidara una birra , la tomamos y se despidió con un beso en la boca y un apretón en la verga. La noche parecía terminada , eran algo así como las 5 y media de la mañana... yo la verdad estaba conforme, si bien quería coger me terminaron chupando la pija de una manera increible y llevandome el numero de la mina para ahora si poderla garchar. Cuando disponía irme, vi algo que me dejó atónito, Camila.. la reconocí en seguida. La pubertad la había transformado en un verdadero Hembrón . Algo grandota, cerca de los 1.70 morocha de rostro gatuno coronado con lunares y esos hoyuelos que me volvieron loco . Muy pocas tetas, creo que con suerte llegaban a los 85 , con una cintura y un abdomen planisimo pero realmente el premio mayor era culo que nunca antes pude ver en otra mina que no sea de revista. Era todo lo que deseamos los hombres: caderas bien anchas, un culo grande, gordo y parado acompañando unas gambas grandes que marcaban un terrible papo que parecía tener vida propia. Un sueño la mina, tenia puesto unos leggins camuflados y unas botas oscuras , terminando su outfit con un remeron escotado sin corpiño . Por supuesto habían una gran parva de buitres alrededor incluyendo mi amigo intentando ganarsela. Cami : sos amigo de los pibes? No te conozco Gringo: Si cami, si me conoces le dije mirándole a los ojos Cami: "Pensó unos momentos y se rió" vos sos el hijo de puta que odiabamos con mi vieja y me llamó por el nombre. Que distinto que estas boludo (de niño era gordito y algo petiso a la par de mis compañeros) Gringo: ajá, un poco cambiado.. bailas? Ya habiéndole tomado la mano y manteniendo la mirada en sus ojos, me siguió sin reparos. A todo esto veía como me miraban con furia todos, hasta mi amigo. Ya bailando empece a elaborar mi chamuyo y le dije de tomar algo, no escabiaba la mina, me parecio dentro de lo normal un toque raro . En fin, pasado un momento prudencial la encaré para chapar y me dio un rebote de aquellos alegando que estaba de novia, mucho no me convenció por todo el calse que me venia dando... Pero pasamos boludeando el resto de la noche y le dije antes de retirarme que no iba a quedaría así esta historia . Le manguie el numero y decidí que le mandaría un msj en la semana.. me saludó en la comisura de los labios y se tomo un remis a la salida . Sin dudas, quería cogerme a mi "enemiga" sin embargo... Belén su ex amiga tenía otros planes conmigo Si tiene éxito sigo con la parte 2, "la semana de los cumpleaños" 😏

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AAxelCornudoLv1· hace 1999 dRelatos

Mi esposa me hace cornudo con su exnovio

Hola amigos, el día de hoy les contare como mi hermosa Candyme hizo cornudo con su ex, como ya saben cambiare los nombres para másseguridad, en este relato lo llamaremos Alfredo.   Todo era un día normal en el trabajo, después de nuestroprimer trio hmh yo quería experimentar más y más cosas con Candy en esta ocasiónalgo con lo que ella disfrutara sola. Ya anteriormente usábamos la fantasía de que viera a su ex yesa idea nos excitaba mucho (hasta la fecha es un buen tema de excitación). Asíque esa tarde yo en el trabajo le escribo y le pregunto a Candy si Alfredo nole había mandado mensajes o algo a lo que ella me responde que no, conanterioridad se habían mandado fotos y así pero que ya no se habían escrito porlo que yo le dije que ella le escribiera. Cuando llego a casa me dice que habían estado platicando yella le dijo que tenía ganas de estar con él en eso recibe una llamada deAlfredo diciéndole que estaba libre que si podía venir a casa, a lo que yo ledije que no, que mejor se fueran a otro lugar, se pusieron de acuerdo y yoestaba tan caliente que mientras se metió a bañar yo me la empecé a jalar… Cuando sale de bañarse me pregunta que que se ponía, a lo queyo le dije que algo que le gustara a el cuándo la veo toda depiladita para suex me puse más excitado que nunca, total que se puso una tanga negra que se le veíatan sexi que yo ya quería cogerla ahí, pero no, esa vagina estaba esperando laverga de Alfredo, ella no dejaba de preguntarme si en verdad estaba seguro dedejar que ella se fuera un rato con Alfredo, yo nervioso y excitado no quisearrepentirme asi que le dije que si, que confiaba en ella. Ahí fue cuando me dijo que con el nunca uso condón, que noles gustaba usar, a lo que me entro un poco de miedo y curiosidad junto con aunmás excitación, le pregunte si confiaba en el a lo que me dijo que si, queacababa de terminar su periodo así que no podría quedar embarazada, así que siamigos, le di permiso de coger sin condón con su ex, con la única condición deque llegara con la vagina llena de semen de su ex… eso era algo completamentenuevo para mi, jamás pensé en que lo haría pero lo hice, cuando llego Alfredole llamo ya que estaban afuera, le dijo que yo había salido con amigos así que tendríanun tiempo a solas, sale a la calle, yo me asomo por la ventana y veo lacamioneta de Alfredo afuera según veo desde que se subió lo beso y se fueron. Yo súper excitado me puse a ver porno de cuckold y swingers De aquí en adelante les cuento todo, según me conto ella Se supone que estuvieron platicando en el camino de si ellaestaba segura de hacerlo y que recordara que estaba casada y ella lo convencióde que si. Total que llegan al hotel y ella desde que entraron a la habitaciónempezó a besarlo y tocar su pene aun con ropa notando que él ya estaba muyexcitado así estuvieron, con ropa hasta que comenzó a bajar sacar su pene ydarle un buen oral, el, la levanto y empezó a desnudarla, la tumbo sobre lacama y empezó a besar y lamer los hermosos y rosaditos pechos de Candy(leencanta que lo hagan) mientras la masturbaba, cuando él le empezó a dar oral empezóa tener los primeros orgasmos, la tenía con las piernas bien abiertas lamiendosu clítoris y masturbándola, cuando se dio cuenta ya estaba tan mojada que solosintió cuando entro el pene de Alfredo, la puso de perrito y comenzó a nalguear(cosa que me consta por que llegocon las nalgas muuuy rojas)  asíestuvieron hasta que ella lo monto a él con esos movimientos que me encanta quehaga, fue así como tuvo su segundo orgasmo, se bajó y Alfredo la volvió a abrirde pernas para penetrarla tan duro que llego con dolor de pierna, ahí tuvo otroorgasmo más y fue con Alfredo logro venirse dentro de mi esposa. Se metieron abañar y de regreso a casa pasaron por una farmacia por una post day(para evitarsorpresas) Al llegar a casa me escribe que están afuera y me manda unafoto donde le está dando oral, lo que me volvió a calentar mas en cuantoescucho la puerta bajo a abrirle y la veo con una sonrisa pícara y coqueta, loprimero que hice fue besarla y meter mi mano en su vagina, solo para sentir queestaba tan mojada llena de semen de su ex novio subimos a nuestra habitación ladesnudo y efectivamente aun tenia semen así que la abrí y metí mi pene en esavagina mojadita y escurrida, debo admitir que no dure mucho ya que traía mucha excitaciónacumulada, en cuanto me vine volteo a ver su vagina y ya estaba escurriendo más,era una vagina rosadita escurriendo semen de dos hombres, una escena tanexcitante que creo que pocos conocerán, la bese y ella estaba que no creía loque había hecho, aún estaba excitada y quería seguir cogiendo a lo que solo merecupere y seguimos, hasta ahora seguimos fantaseando con esa imagen y queremosrepetir, pero Alfredo no a tenido tiempo…   Amigos esta fue otra de mis historias como cornudo…. Espero lesguste y comenten que les pareció… ¿Alguno de ustedes a experimentado algosimilar?   Saludos…

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