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#Vivo

Fotos, gifs y packs de Vivo subidos por la comunidad.

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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RRosroxLv1· hace 1 dRelatos

El secreto en la montaña de mi maridito

Salta tiene bellos paisajes, parajes pintorescos que guardan ecos de aventuras espontaneas y muchas veces prohibidas. Con Julian, mi amigo, nos encontrarnos una tarde para hacer trekking en uno los picos que rodean a La Linda. Empezamos el asenso al Cerro Elefante hablando de muchos temas, contandonos anecdotas y chistes, de a ratos caminaba detras suyo para apreciar sus fuertes y macizas piernas de macho que culminaban en un par de nalgas de generosas carnes ocultadas por ese pantalon deportivo que se ajustaba a cada movimiento suyo. Su cara de niño grande, blanco, sonriente, agradable y su barba poblada despertaban mi imaginación y mi deseo. Mil ratones en mi mente empezaban a idear maneras de coaccionarlo para aventurarnos a hacer algo que alivie mi tension sexual. La respiracion agitada por la travesia me sonaba a jadeos, su remera transpirada enmarcando su pecho velludo y el vaiven de sus brazos gruesos me llevaron como hipnotizado a proponerle apartarnos del sendero con la excusa de buscar un lugar alejado para orinar. Nos perdimos en la arboleda. Era el momento. Como en acto reflejo mientras yo lo hacia, de entres sus ropas saca una pija blanca y venosa de cabeza rosada, los chorros empezaron a caer, nos mirabamos de reojo... Al concluir empiezo a sacudirla empuñandola firme y lento. Mi ereccion no tardo en hacerse notoria y al girar veo tambien su dureza. Las palabras no eran necesarias. Camine hacia el pija en mano. No se movio un milimetro. Tambien lo deseaba. Cuando estuve de frente tome su mano y la acerque hacia mi, a lo que respondio con un movimiento de ordeñe que hizo que se me hinchara aun mas. Puse mis manos en sus hombros para bajarlo, accedio; en cuclillas me hizo sentir la tibieza de su boca, su lengua hacia maravillas sobre mi glande y mi tronco lo cual agradecia acariciando su nuca. Los sonidos de la naturaleza camuflaban los nuestros. Al incorporarse lo puse de espaldas para bajar sus pantalones, necesitaba ver y apretar esas nalgas peludas. La penetracion era inminente, mi piel morena contrastaba con la suya y solo atine a mojarme con saliva y apuntar con mi pija en direccion a su zona mas caliente. Mientras lo agachaba entraba en el abriendo sus carnes de a poco. El bombeo nos arranco suspiros intensos. Estabamos en la cima. Despues de unos minutos de moverme dentro suyo nos quitamos parte de la ropa, el objetivo era probar otras poses. No importaba nada, nos revolcamos como animales en la tierra comiendonos vivos hasta explotar. Sus jugos de macho me salpicaron la cara y los mios inundaron su interior, el bombeo se prolongo unos minutos mas. Al sacarla esperabamos ver caer mi leche, cosa que no sucedio, era la primera vez que preñaba un culo. Lo senti muy mio. Me senti muy suyo. El regreso a la realidad estuvo matizado por mas risas y charlas contandonos fantasias y dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras. Fue sin duda una tarde memorable. Un encuentro muy placentero

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Miradas

Hay miradas que te hipnotizan haciendo que te pierdas en ellas y besos que te reinician devolviéndote a la vida como si antes de no existiera vida puede ser algo serio o no pero a veces es necesario sentirse vivo y no me refiero a respirar y caminar pues muchos vivos están más muertos que otros ya enterrados...   Me llamo Valeria tengo veintisiete años una vida social un tanto activa novios cero pretendientes algunos y no tan interesantes, soy algo difícil para eso del amor no cualquiera llena mis expectativas y es valido o sea no es que yo quiera el hombre perfecto pero tampoco me gustan los hombres vagos sin metas, no me gustan los hombres pequeños pues para petisa me pinto sola, no tolero al hombre machista, celoso ni controlador. Soy más de tenerlo todo bajo control exageradamente independiente trabajo desde los dieciséis y vivo sola desde los dieciocho dígase cada cosa en su lugar.   Ya pueden ver por que no tengo pareja! jajaja apuesto que no soy la única gracias al cielo no soy una tóxica y tal vez esa es otra de las razones por las que sigo soltera, todos desean alguien que los controle en cuerpo y alma más no es un requisito para mí, en el único lugar donde me gusta que me dominen es en la cama, no me considero la mejor mujer del mundo digamos que estoy algo jodida y ciertamente todos lo estamos de una u otra manera.   Vivo sola con mí perro lucero, es el animalito más adorable que he tenido en la vida mí familia y mis amigos dicen que lo trato como un ser humano jajaj y aquí entre nos lo quiero más que a muchas de las personas que me rodean. Casi nunca estoy sola pues por mí trabajo debo lidiar con muchas personas y cuando tengo tiempo libre lo paso haciendo diligencias con mí mejor amigo y si pues como verán no tengo auto y gasto dinero como una psicópata entonces aprovecho que mí mejor amigo tiene un carro y lo ayudo con la gasolina así el me transporta de un lugar a otro sin problemas, mí amigo no se ve nada mal hasta tiene cara de que sabe coger como los dioses pero ignoremos eso por ahora.   Keiler tiene una novia a la cual no le agrado mucho y la entiendo pues se dicen tantas cosas de mí que si la mitad fueran ciertas yo a estas alturas pudiera morir en paz, ella y yo nos vemos poco y es que también paso más tiempo con su novio que ella misma pero vamos que el es taxista y yo soy un cliente más. Keiler es un hombre atrevido que sabe hacerse desear y aunque no estoy enamorada ni mucho menos me siento algo atraída por el, que conste que no he hecho nada yo respeto mucho su relación pero el no tanto. De vez en cuando nos damos besos aunque nada importante solo por botar el estrés y ultimamente siento que esto va más allá que una atracción mutua pues el ha dicho en varias ocasiones que soy su novia como si su boca predicara algo y su mente no lo asimilara, vamos no hay que ser tan inteligentes el es un mujeriego y yo bueno no tengo muchas emociones en mí vida excepto cuando el me besa! es algo extraño de explicar pues no es que una anda besando a cualquiera y sintiendo que el mundo se detiene por un beso, hasta ahora nos hemos besado de beso beso con lengua tres veces, la primera fue el año pasado Keiler iva conduciendo justo cruzando una intercesión, me dijo que me acercara para quitarme algo de la cara me dijo cierra los ojos y antes de que me diera cuenta estaba sintiendo su respiración mezclada con la mía, fue como si el mundo se desconectara por unos segundos para luego seguir su curso como si nada.   Hace unas semanas en casa de mí hermana Keiler se recostó por que se sentía mal y sí tenía algo de fiebre mi hermana le hizo una sopa mientras yo le ponía paños de agua fría para bajar la calentura, yo estaba sentada a su lado y el tomó mí mano deslizandome sobre el, en ese momento me miró a los ojos fijamente por unos segundos y me besó, no sé que tienen sus besos pero otra vez se detuvo el tiempo como si no existiera nadie más yo luego de responder su beso salí de la habitación sin decir nada hace unos salimos hacer varias cosas y me dijo que estaba mas linda que todos los días lo que me parece extraño por que casi siempre estoy igual, hizo referencia de llevarme a un hotel y yo como que wtf que te pasa estás loco eso no va a suceder por dos razones una tienes novia dos solo somos amigos y tres no nos gustamos y menos para eso. Pero a quien engañamos es como si nos amaramos en silencio la diferencia es que no lo amo o sea me gusta y sexualmente me atrae bastante pero no tanto para ceder y más si yo se que despues de coger la relación puede cambiar, siempre he dicho que no cambio una bonita amistad por un revolcón y aunque lo estoy considerando mí fuerza de voluntad es más grande que yo.   Estuvimos hablando de la conexión que tienen algunas personas que hasta con la mirada sacan chispas, el se desbordó y lo dejé ser ya que nunca lo había escuchado hablando así como si estuviera enamorado, me dijo muchas cosa yo me quedé sin palabras y le dije que no pensé que el era capaz de sentir algo así, no es que el no sienta pero para mí el sentía nada por nadie y es gracioso llevamos años de amistad y siempre nos han ligado aunque nunca había pasado nada hasta ahora y no creo que un beso sea la gran cosa pero de un simple beso inofensivo a sentir cosas bueno eso cambia un poco la situación, el me dijo que estaba aburrido y que necesitaba salir un poco de la realidad le dije -Eres igual que yo! por que si es así dime y ahora mismo te saco de esa monotonía pero el muy bobo me dijo que no podía por que tenía que trabajar y me dijo que podemos escaparnos sábado o domingo y adivinen que? hoy es viernes y el me invitó para una villa el y yo solos, ya hemos estado solos pero no con tanta tensión sexual, hace rato cuando salimos de la piscina me quité la parte de arriba del vestido de baño me vió los senos jaja me causó gracia su cara pero nada pasó pero no coman ancias que en el próximo relato les estaré contando que pasará chao los leeré luego ahora voy a cenar con mí mejor amigo...

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FFerneteandoLv1· hace 30 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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Mmaxi1325iuuLv1· hace 60 dRelatos

Relato de cazzu

Bueno soy Mauricio y todo comenzo antes de ir a ver a cazzu en vivo. Me prepare 2 horas antes del show ya que vivia un poco lejos y yo tardo mucho en prepararme. En la ducha me masturbe pensando que iba a ver ese culo en vivo. Saque mi moto y emprendi rumbo. Mientras iba en camino se largo a llover y me comencé a poner nervioso pensando en si se iba a suspender el show. Llegue al predio donde se iba a hacer el show justo a tiempo. Entre, busque mi asiento y comenzo el show. Ver a cazzu moviendo el culo me ponia al palo. Despues de que termino el show toda la gente se comenzo a ir y yo me quede un rato mas sentado esperando a que la lluvia pare un poco para irme. Mientras espero a que la lluvia pare veo para un costado y me doy cuenta de que hay una puerta entre abierta. Yo me acerque pensando que era una salida y me mande por ahi, y me doy cuenta de que es el pasillo de los camerinos. En eso la veo a cazzu caminando ya por irse y le grito M: ¡CAZZUUUUU! -ella se da vuelta y se frena- C:Hola ¿que haces aca? M:disculpa pense que era una salida y me mande ¿nos podemos sacar una foto? C: sisi obvio En eso aprovecho y le toco el culo "sin querer" M: uyy disculpa C: no pasa nada tranquilo Me saco la foto todo bien y le pregunto. M: ¿ahora donde vas? ¿Tenes otro show? C: no, ahora me voy a mi depto ¿y vos? M: estoy esperando a que para un poco la lluvia para irme . C: vivis lejos? M: si. C: ¿queres que te lleve? M: no tranquila no quiero ser una molestia. C: no para nada no sos molestia, dale veni M: bueno La comienzo a seguir viendo como ese culo se movia de un lado para el otro. Solo ver esa imagen me puso la pija dura. Durante el camino a mi casa ibamos escuchando musica y charlando, en un momento cuando frenamos en una semaforo me di cuenta como cazzu me fichaba el bulto, pero no hice ningun comentario sobre eso. Al llegar a mi depto. Le ofrezco pasar. M: queres pasar a tomar algo? C: mmm. Bueno Abro la puerta del edificio, y yo como queria verle el culo me hice el caballero y la deje pasar primero. Yo vivo en un quinto piso y para verle el culo mas tiempo le dije que el ascensor no andaba. Asi que tuvimos que subir por las escaleras ella iba primero y yo atrás fichandole el ojete, ella de vez en cuando se gira y me veia como le miraba el orto y se reia la putita. M: aca es. Ella se frena , le abro la puerta la dejo pasar, paso yo atras y nos sentamos en el sillon. Le ofrecí algo de tomar y nos pusimos a tomar y charlar. Ella un poco pasadita de alcohol me comenzo a besar y yo por supuesto no me resisti ya que era algo que habia soñado desde hace mucho. Beso va beso viene y se me paro el pingo y ella se da cuenta y me lo agarra encima del patalon y me dice. C: linda pija que tenes. M: te gusta putita? C: me encanta (con cara de puta) Despues de ese diálogo me saco la pija y me comenzo a pajear de una manera.... parecia que estaba en el cielo. Entonces le digo. M: chupala putita Y le agarro la cabeza y la hago que me chupe el pingo. Ella solita se lo metia hasta el fondo y yo la agarraba para que se ahoge despues de diez minutos de chuparme la pija no aguantaba mas entonces la agarre la puse en cuatro y le meti toda la pija de una y solto un gemido que seguro lo escucho el vecino. C: hijo de puta despacio!!! Ahhhh! M: que despacio trolita ahora sos mi putita!! C: ay ay ay Mientras le daba en cuatro le pega nalgadas hasta dejarle el orto rojo de tantas nalgadas. M: trolita. Alguna vez te rompieron el orto?? C: no M: entonces hoy es tu dia de suerte putit te voy a dejar sin poder caminar C: ayy enserio me lo vas a romper? M: si puta Entonces comienzo a lubricarle el culo con mi lengua y le meto un dedo para dilatar. Pero no me pude resistir entonces le meti el pingo de una. C: AYYYY HIJO DE MIL PUTA!!!!!!! M: te dije que ibas a ser mi putita jaja. Le comence a romper el orto de manera muy dura, despues de media hora haciendole el orto estoy por acabar, entonces le saco la pija de ojete y le pongo la pija en la boca, para acabarle ahi. La muy puta me comenzo a chupar la pija de una manera muy rapida que casi me saca la cabeza del pingo. Despues de un ratito le acabo en la boca y ella me muestra la lengua mostrando que se la trago toda, despues con su lengua me limpio toda la leche de la punta de la pija y tambien se la tragó. Despues ella se vistio y se fue pero antes de irse me dejo su tanguita para que la recuerde. Al otro dia fui a buscar mi moto al predio y ya no estaba, me la robaron pero valio la pena por cojerme a esa puta de cazzu. Bueno gente este fue mi primer relato espero que me dejen puntos culiados no sean ratones.

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22003zorroblancoLv1· hace 60 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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Jjosepp17Lv1· hace 70 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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TTiagoMexLv1· hace 70 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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AAnahistoriasLv1· hace 70 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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MMartinGnzLv1· hace 78 dRelatos

Yo te voy a enseñar a respetarme

Por una pagina de levante me empece a hablar con un tipo cuya foto de perfil era solo su pecho (peludito apenas, marcadito apenas y un tatuaje en uno de sus pectorales). Solo esa imagen ya me re calentaba. Y por mensajes prometia bastante. Quedamos en encontrarnos en una esquina una tarde para vernos y ver si salia algo. Tardo en aparecer, pero llego con un auto impecable y lujoso (ni idea de marcas), el de traje sin corbata, y fisicamente mejor que en mis mejores fantasias! Lo bueno es que el tipo (un abogado cuarenton casado) tuvo onda conmigo enseguida, y fuimos de una a un telo. En el camino, aparte de las preguntas de rigor de que me gustaba, etc, me pregunto si me cabia la onda role play "padre-hijo". Me encendio los ratones a full! Obvio que le dije que si, y desde ahi empezo a tratarme de "hijo" y me exigio que lo trate de "papa". Que me iba a hacer un regalito pero yo me tenia que portar muy bien y ser cariñoso con el porque era mi padre y me iba a enseñar y a educar. Pero que si me portaba mal me iba a castigar. Llegamos y me come la boca a full apenas cruzamos la puerta! Besaba muy bien, muy fogosamente. Me pidio que me ponga inmediatamente en bolas, y asi lo hice. Me pidio que a el lo desvista yo, de a poco, sin apuro, que teniamos tiempo. Le fui sacando el saco, le desabroche la camisa (quedando al descubierto ese hermoso pecho que mostraba en la foto) y le afloje el cinto y el boton del pantalon. Asi hasta dejarlo en boxer, blanco, impecable, que le marcaba un bulto hermoso. Quise mandar mano, y me agarro fuerte de la muñeca "como vas a tocar a tu padre asi? que clase de hijo tengo? un hijo putito? y degenerado? yo te voy a enseñar a respetar, pendejo maleducado!", y me encaja flor de cachetazo. Me dio vuelta la cara! No me dio tiempo ni a reaccionar que me agarro la cara con las dos manos y me volvio a encajar un beso, un poco mas tierno. "Perdoname hijo, lo hago por tu bien. Quiero enseñarte a ser un hombrecito. Veni, recostate sobre mi pecho"... y asi estuve, sobre su pecho, un buen rato, mientras el me abrazaba y me acariciaba, mientras escuchaba latir su corazon (medio acelerado) y me decia que le encantaba tener un hijo tan lindo y obediente y cariñoso, que queria que yo sea su orgullo. Yo ya casi no me atrevia a tocarlo. Hasta que me agarra una de las manos y me la posa despacito sobre su chota. "Dale hijito, acariciame. Mostrale a papa cuanto lo queres. Yo te doy permiso", y le empece a sobar la chota de a poquito. "Acariciame el pecho hijo, todo el pecho y anda bajando, despacito, sin apuro". Y asi, poquito a poco, fui repasando suavemente con mis manos todo ese torso, ese abdomen... Cuando llegue ahi abajo, quise bajarle el boxer para comerle la chota, y me agarro de los pelos "que haces pendejo? quien de dio permiso para bajarme el boxer? pedile perdon a papa... PEDILE PERDON PENDEJO!"... Apenas su pude balbucear ese perdon, que de un saque revoleo el boxer, quedando con la pija al aire, y con la otra que aun me tenia de los pelos me hunde en su entrepierna. "Dale, tanto la querias putito, ahi la tenes. Mostrale a papa cuanto lo queres. DALE, MOSTRAME!". Como pude me la meti en la boca. Ademas de lo brusco de la situacion, era una pija grande! De esas que cuestan de una. Pero hermosa, y muy al palo. Se la empece a mamar lo mejor que pude, porque me calentaba mucho todo. En algun momento se la debi rozar con los dientes o algo porque me dice "NO ME LA MUERDAS!", me la saca y me vuelve a encajar un cachetazo. "Yo te voy a enseñar como se chupa una pija, ni eso sabes hacer! Verguenza me das!", con lo cual me agarra y me tira boca arriba en la cama y me traga la chota de una, impecablemente. Me la mama un buen rato. "Te gusta hijito? Viste que papa te quiere? Por que vos no me queres asi?". Casi me hace acabar de lo bien que me la chupaba, al tiempo que me tocaba las tetillas. De repente sube, me agarra de la nuca y me dice "abri la boca", lo cual hago y me encaja la pija de una, y me empieza a coger la boca desaforadamente. Me caian las lagrimas y me daban arcadas. "Dale puto, no aprendiste nada recien? Comeme la pija, sin chistar o ya sabes como te va a ir". Me la comi como pude, pero era muy brusco. Ahi si, sin querer, cerre un poco la boca y se la mordi. "QUE HACES? Que te dije de portarte mal? Ahora te voy a enseñar, ya vas a ver" me dice, mientras se baja de la cama y veo como que busca algo en la ropa. "Ponete boca abajo y tapate la cabeza con la almohada, YA". No sabia bien lo que se venia, si era que estaba buscando un consolador, o el forro para cogerme. Hasta que senti el primer cintazo. Grite. Hundio su mano sobre la almohada que cubria mi cabeza "NO GRITES! Bancatela. Te lo mereces por maleducado Te dije que te iba a enseñar, para eso soy tu padre" y otro cintazo. Y otro. Y otro. Los primeros dolieron, me retorcia, pero con el correr del tiempo ya no solo no me dolian tanto, si no que empezaba a disfrutarlos. El claramente lo noto, y casi inmediatamente despues de un nuevo latigazo me enterro la chota en el orto de una. Y como entro! Ni se cuando dilate, ni siquiera me habia dedeado! Pero me ensarto sin piedad, y ya despues de los cintazos, nada dolia. "Asi me gusta hijito, que te portes bien, que pongas contento a tu papa", y me empezo a culear duro y parejo. Me saco la almohada de la cabeza y pude ver en los espejos a ese tremendo macho serruchandome en cuatro sobre la cama. Era un griterio de placer de parte de ambos. Me pidio que me pajeara y que acabe, que queria sentir sentir en su pija como lo gozaba. De tan caliente que me puso todo, no fueron mas de 10 pajeadas que largue leche como para todo un merendero. Y cuando el sintio mi culo apretarle la pija con mis lechazos, empezo a gemir a los gritos. "Toma puto, toma, como te estoy preñando pendejo! Tomaaaaaa!!". Yo pense que todo habia terminado ahi. Pero no habia ni empezado a recuperarme que me agarra con uno de sus brazos por debajo de mi pecho, me la saca de una y me lleva a la ducha. "Arrodillate". No entendia nada, si ya habia acabado! Se iba a pajear y me iba a lechear la cara? Tan rapido podia largar un segundo polvo? "Cerra los ojos y abri la boca". No era un segundo round precisamente. Apenas abro la boca, me empieza a mear. Inmediatamente cerre la boca y corri la cara, pero me la vuelve a su sitio agarrandome de los pelos "Que haces? TE DIJE QUE ABRAS LA BOCA. Abrila y MIRAME" Asi lo hice, Y asi me baño en meo, largandome bastante, pero no todo, adentro de la boca, el cual trataba de no tragar. "No te hagas el vivo, traga. TRAGA o ya sabes como te puede ir". No lo dude y empece a tragar... Cuando termino, me levanto, y me abrazo tiernamente. "Disculpame si fui medio bruto, pero me re calienta marcar a mis hijos, con el cinto y con mi orina. Te portaste re bien. Quiero que nos veamos otra vez. Ahora te voy a bañar porque te lo mereces". Y en la ducha me enjabono y me lavo todo el cuerpo suave y meticulosamente, y despues me seco. Antes de salir, me pide mi numero (hasta ese momento solo habiamos hablado por la pagina), me da un presente que al principio rechace pero que como buen padre no permitio que lo rechazara, porque seguro me iba a hacer falta, y me llevo hasta el punto donde nos encontramos. Repetimos varias veces mas, y fue uno de los mejores machos que he tenido en mi vida.

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MmartinricarrdoLv1· hace 79 dRelatos

La chica del super

Era domingo y como todos los domingos me levanté tarde, tipo 12:00 mas o menos y decidí ir a comprar algo al super, una vez ahí ya con mis cosas en la mano haciendo la fila para pagar, nota que la hermosa mina que se estaba adelante de mi en la cola cada tanto volteaba para verme y cuando la descubría se sonreía y miraba hacia el frente de nuevo, al notar esto mire hacia la derecha y busque el producto mas caro y dije en voz alta, que caro que esta el tomate(para que ella me responda algo), y así me respondió y empezamos a charlar, una cosa llevo a la otra y me termino contando que es nueva en barrio y en la ciudad, que su nombre es Daira y que no conoce a nadie. Esta es mi oportunidad (pensé), pegamos tan buena onda que cuando ella pago me espero para irnos juntos ya q teníamos que hacer el mismo camino, luego de caminar y charlar por 3 cuadras nos topamos con mi casa. Yo- bueno esta es mi casa.¿queres pasar ?  Dai-si paso, ¿que me vas a hacer? (Con carita de diabla ) Yo-pasa y vemos Dai- ay que misterioso (en tono sexy y burlón, mientras que con la mano me acaricio el bulto). Ya una vez en casa se sentó en el sillón del living, y su mirada ya era otra me miraba con ganas de comerme y yo con ganas de comérmela a ella. Yo-¿te ofrezco algo para tomar? Dai-no, veni yo quiero eso (y señala mi bulto con su dedo con las uñas largas rojas). Me acerque y me desprendió el pantalón y comenzó a mamarme la verga como nunca antes me la habían mamado, usaba mucho su lengua para estimular mi glande , la lubrico muy bien con su saliva, la chupo un largo rato. Dai- ay pero que rica pija papi  Yo-¿te gusta putita? Dai-me encanta, quiero toda la lechita Dai- cógeme papi. Se saco la ropa y quedo completamente desnuda, yo también me saque la ropa y nos chapamos fuerte, con mucha franela le chupe sus hermosas tetas, la concha y cuando la cosa ya estaba al rojo vivo de tanta franela, abrió las piernas y la clave con mi poronga. Dai-si papi cógeme fuerte, soy tu putita, dámela Yo-dale así putita, gemí que me encanta Dai- hace de mi concha tu deposito de leche papi Dai-acabame toda, rellename de tu leche caliente. Y así garchamos por un buen rato hasta que me dio la cola. Dai-haceme la cola y acabame toda papi. Se la metí de una,bruscamente y ella grito de placer y dolor pero me pedía mas y mas hasta que de repente. Yo-dale dai que te relleno la cola Dai-si acabame ya (orgasmeandose) Yo-toma por puta (el culo le rebalsaba de leche ). Dai quedo cansadísima recostada en el sillón, mientras yo le alcance un baso de agua y me fui a bañar, cuando salí de la ducha se metió ella y al salir de la ducha me dijo, gracias por todo me beso y se fue. Hoy en día nos juntamos a garchar dia por medio o cuando pinta y tenemos una relación muy buena de amistad con derechos. Espero que les haya gustado el relato. Gracias por leer .

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FFernandoymarielLv1· hace 79 dRelatos

Nos fuimos al ruca

Hola gente, con mí novia decidimos crear una cuenta para los dos donde podamos compartir nuestros relatos y las cosas que hacemos así que pasó a presentarnos. Soy Fernando, tengo 32 años, de Quilmes y vivo con mí novia hace varios años. Un tipo de altura y contextura normal de tez blanca y morocho. Mí novia se llama Mariel, tiene 30 años y también es morocha de 1,66 con muy buen culo como ya van a ver y es de esas excepciones porque tiene unas lindas tetas naturales de 100. Todo eso combinado con una actitud de trolita que disfrutamos mucho!!! Ya presentados les contamos una experiencia que nos sucedió estos días. Terminando de laburar durante la semana salimos a tomar algo por una cervecería del centro de quilmes y entre pinta y pinta se fue picando la cosa así que arrancamos para el telo porque a pesar de que vivimos solos cada tanto nos gusta darnos una revolcada en algún telo, generalmente terminamos en el Ruca. Cuando llegamos estaban todas las habitaciones ocupadas así que tuvimos que esperar en el el playón dentro del auto y para no perder tiempo arrancamos ahí. Como Mariel había ido en vestido cortito aproveché para meter mucha mano y sacarle la tanguita mientras apretabamos, no paraba de gemir con cada chupón... Ya sin tanguita fue irresistible no tocarla un poco porque a ella la encanta que la toque, para que se den una idea muchas veces no la garcho, simplemente la masturbo y ella se va a dormir muy feliz. Mientras la iba tocando en el auto no se como hice para desabrocharle ese corpiño con una sola mano y dejarla en tetas, estuvimos así un buen rato hasta que estaba toda mojadita y yo no quería quedarme sin atención así que fue derechito a hacerme un pete. Sus petes son muy especiales porque no siempre le gusta que le acabe en la boca entonces se esmera mucho en hacerme disfrutar, me lleno la pija se saliva y le pasaba la lengua de punta a punta y cada tanto una garganta profunda que cuando se atragantaba un poco salía y me chupaba la cabeza con los labios como si fuera un chupetín, no bajó mucho porque solamente me baje el cierre, siempre baja a chuparme los amigos porque sabe que me encanta, yo creo que si esa habitación no se liberaba rápido le llenaba la boca de leche sin pedir permiso. En pleno cabeceó nos golpearon el vidrio para avisarnos que ya estaba la habitación y yo me quedé esperando que largué la pija para bajar el vidrio y preguntar cuál nos tocaba pero la muy putita me miró y me dijo "vos habla que yo sigo" así que trate de bajar la ventana lo menos posible, no se para que porque no se podía disimular nada.... La habitación que nos dieron era una cagada porque tenía el baño en planta baja pegado a la cochera!!!! Por lo menos las duchas estaban arriba. Ya en la habitación me la siguió chupando pero la tuve que sacar porque no aguantaba y yo quería seguir así que la tire arriba de la cama y se la chupe toda... Cada tanto le pasaba un dedito por la cola y la penetraba como preparando la zona, estuvimos así un rato hasta que llegó su primer orgasmo que fue muy intenso!!! Quedó agotada pero a penas llevamos 20 minutos en la habitación así que mientras se recuperaba la lleve al sillón para hacerme una turca yo mismo apretándole las tetas y ella para colaborar cada tanto se las escupía para lubricarlas. Cuando se recuperó quiso venir arriba para cabalgarme, la verdad es que ver esas tetas todas manchadas fue un placer.... Fuimos rotando en 4, misionero, de costado arriba de la mesa hasta que no di más y se arrodilló para que le acabe en las tetas a las.que con mucho gusto llene de leche y para terminar me dio un besito en la pija. Yo estaba agotado así que me tire en el sillón pero Mariel estaba on fire otra vez porque se había recuperado así que vino y se sentó al lado mio en el sillón con las tetas llenas de leche para que la toque y la haga acabar... Le mandé dedos a morir porque se que le gusta mucho y cada tanto se iba retorciendo hasta que acabo por segunda vez y quedó como yo.... Nos fuimos a duchar para seguir porque yo me había quedado con las ganas de hacerle el orto pero justo sonó el aviso de que nos quedaban pocos minutos así que me tuve que quedar con las ganas. Este fue nuestro primer relato, esperamos que les haya gustado. La cuenta la vamos a seguir los dos, por eso el nombre que tiene. Saludos!!!

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LLaurenBigLv1· hace 79 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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AAleDunsLv1· hace 81 dRelatos

De novio tranquilo a...

a mis 25 años siempre creí en las relaciones sanas, disfrutaba mi sexualidad, pero con parejas estables. Hasta esa edad tuve una que otra aventura fugaz, pero la mayoría de mi tiempo estuve de novio. Hoy tengo 28 y mi forma de ver la sexualidad cambio bastante... Todas las historias que voy a contar son reales y me pasaron a mi. Hoy voy a empezar por el principio. Yo soy de una ciudad chica de argentina, pero vivo en una de las capitales de Sudamérica. Me fui de mi casa a los 23 años una vez que me recibí en la universidad. Al poco tiempo de llegar a mi nueva ciudad me puse de novio con una chica muy linda. Visitaba a mi familia 1 vez al mes aproximadamente. En esas visitas, muchas veces hacíamos asados y juntadas con mis hermanos, amigos, amigas, primos, primas, etc. Sabia que había una amiga de mi hermana que yo le gustaba. Ella es una morocha argentina, sexy, con curvas, boca seductora, muy linda cola y cintura. Siempre jugábamos a seducirnos, pero cada uno estaba en relaciones más o menos estables. Más o menos larga y más o menos feliz. Así que no pasaba más nada que un juego de seducción. Un día nos fuimos en grupo a festejar el cumpleaños ,de alguien, en las afueras de la ciudad. Ella estaba con un vestido blanco hermoso, hacía calor y yo ya tenía ganas que pasara algo. Esa noche jugamos al mismo juego que siempre, música, algo de alcohol y mucho humor nos fuimos acercando y quedando medios solos. Se empezó a tensar el aire, y fue el momento que decidí no dejarla pasar. Me tire y le comí la boca, ella obviamente respondió con un hermoso, largo y caliente beso. Al toque nos dimos cuenta que nos moríamos de ganas de hacer esto hace mucho tiempo. Las manos se fueron para todos lados. Fue muy intenso, sin embargo escuchamos ruidos, nos asustamos y nos alejamos. Los dos con una calentura zarpada. Sin embargo empezó a llegar gente.. la cosa se fue enfriando, pero los dos nos mirábamos con ganas de más... Si queríamos que nadie se entere no podíamos hacer mucho más esa noche.. y cada uno tuvo que volver a su casa solo.. Esa noche no pude parar de pensar en ella, pero no tenia su teléfono para ver cómo estaba ella y si quería seguir con nuestro encuentro tanto como yo... Fue cuando me anime a robarle el celular a mi hermana para sacarle el número y llamarla. Le mande un mensaje y empezamos a planificar un encuentro, sin que nadie sepa. Decidimos que la iba a pasar a buscar en el auto por su casa, y ahí veníamos que hacíamos. Más que nada para que no nos vean... pueblo chico, infierno grande... Esa noche la pasé a buscar por su casa, ella salió hermosa, con un short de jean y una remera blanca. Se subió al auto con un beso en el cachete y le pregunté: -“Qué te gustaría hacer?” Ella respondió, -“hay una plaza tranqui acá a la vuelta” Y nos fuimos para allá en el auto, efectivamente no había nadie. Yo llevaba unas cosas para tomar y picar. Agarre las cosas, fui a abrir la puerta del auto... y sentí un tirón en mi mano que me dejo sentado. “Espero poder seguir contado esta historia.. pronto. Avisen si les gusto...

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TthomasshelbyLv1· hace 81 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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MmowshaLv1· hace 81 dRelatos

Vi como les rompieron el Culo a mi Mamá y mi Hermana

Les contare esta historia que me sucedió hace apenas 3 meses, si la cuento es para liberarme un poco de lo impactante que fue.  Vivo en una ciudad del sur de Estados Unidos con mis padres y mi hermana Martita ,yo tengo 19 años y ella 18,mi padre sale seguido fuera de la ciudad por su trabajo y mi madre tiene un trabajo de medio turno como vendedora de bienes raíces, recién cumplió 50 años, ella es rubia, de ojos azules y de muy buen cuerpo gracias al gimnasio, su cuerpo es del estilo de Jennifer López, aunque 2 de mis amigos mas cercanos suelen molestarme en broma los muy macarras diciendo que se parece a una famosa milf pornstar.(y debo reconocer que si,es muy parecida en cara y cuerpo)  En el vecindario hay unos vagos negros, son 5 tipos sin oficio ni beneficio de entre 20 y 24 años,liderados por un mamón de sangre pesada llamado Max ,que se la pasaban molestando a mi hermanita,muchas veces les quise reclamar pero máma me lo prohibia,decia que no me metiera en problemas.  Una tarde mi hermana llego muy asustada a la casa, yo acababa de bañarme y me estaba vistiendo en el piso de arriba y escuché a  Martita decir "esos vagos ya no los soporto"  "ignora a esos idiotas" respondió máma que acababa de llegar del trabajo y parecía había tenido un mal día y no estaba de humor.  "pero es que cada vez son mas groseros y leperos"-respondió mi hermana.  "ya estuvo bien, es hora de ponerles un alto a esos tipos,acompañame" dijo en tono molesto máma y acto seguido salieron de la casa, yo no le di mucha importancia al principio,pero luego reaccioné y pensé: será mejor que las acompañe, no vayan a ponerse pesados esos imbéciles.  Ellos viven en una casa al final del callejón, por donde tenemos que pasar nosotros, por eso son inevitables sus groserías a mi hermana, cuando salí ya no alcance a ver a máma y Martita y me dirigí a la casa de estos tipos ,la entrada principal esta al final del callejón, pero antes hay una reja que da a su puerta trasera y al pasar por ahi decidí meterme por atrás, son como 10 metros de patio y luego hay un enorme ventanal sin vidrio y con cortina de un solo lado, me acerque sigilosamente,de ahi se aprecia la sala de la casa perfectamente,oí voces y me escondí en la cortina, mama y Martita ya llevarían ahi algunos 3 minutos y escuche a máma decir:  "Espero que entiendan, lo que les dije,no voy a permitirles una falta de respeto mas" ¿entendieron? máma uso una voz enérgica y su rostro mostraba su enojo,asi como su expresión corporal que imponía respeto tanto así que esos imbéciles estaban todos azorrillados.  "No es para tanto señora" dijo uno de los vagos,  "¡Cual no es para tanto ni que nada! ¡ a esta niña me la respetan! seguía hablando máma con autoridad mientras los mamones la miraban con caras de pendejos asustados,  ¡ Me senti orgulloso de mi madre !  al ver como estaba poniendo en su lugar a esa bola de cabrones,se veía imponente, incluso hice un esfuerzo por aguantarme la risa de ver las carotas de pendejos que ponían los vaguetes,pero entonces se levanto Max el lider,un negro de unos 24 años y dijo con burla el idiota:  "Ya señora,tranquilicese,se me hace que su marido no le ha dado mantenimiento y por eso esta así"  ja,ja,ja, rieron los demás, provocando el enojo de mi madre quien contesto:  ¿como te atreves a decir esas estupideces?  "pues es lo que parece, pero no se preocupe si quiere aqui le damos su tratamiento"  eso hizo enfurecer a máma quien le contesto:  "CALLATE PINCHE NEGRO DE MIERDA"  Palabras que hasta a mi me sorprendieron porque máma rara vez usa ese tipo de lenguaje y jamás la había escuchado decir un comentario racista,no cabia duda que la pobre había tenido un muy mal día en la oficina.  Pero estas palabras detonaron la furia de los vagos, tanto que hasta la irradiaban por los ojos.  "Max se levanto y tomo del cabello a máma y le dijo:  "Eso si no te lo voy a permitir maldita puta,esa ofensa ¡La pagass!!  Rápidamente pensé en intervenir pero me quede paralizado.  "Suéltame infeliz" no se amedrento máma y se zafó de Max pero este la volvió a tomar del cabello y la hinco,mama se volvió a parar pero el desgraciado la volvió a hincar ahora con mas fuerza de las greñas, y se empezó a bajar el panty que llevaba, dejando al descubierto su verga y la acerco a la boca de máma diciendo:"ahora veras como te callo tu pinche bocota, puta altaneraa!!  "Suéltame Cabrooggg"  No termino de decir la frase máma porque le metio la polla en la boca, pero ella luchaba por impedirlo,los gritos de Martita ya desde hace rato hacían mas dramática la escena y Max les dijo a sus compinches "callenme a esa putita" los tipos se dirigieron a Martita y dos le pusieron las manos en la boca mientras los demás la sujetaban , mientras máma trataba de zafarse de Max pero este con mas fuerza le estiraba el cabello y le metia la verga en la boca, era tan grande la verga del cabrón que le desfiguraba el rostro a mi pobre madre inflándole los cachetes.  Intente reaccionar y apenas pude moverme , buscando algo, una pala,un bat o que se yo para enfrentar a esos cabrones pero no halle nada, al volver hacia adentro otra vez, me quede paralizado sin poder moverme,no entiendo que me paso, para ese entonces ya eran dos cabrones los que le metian la verga a máma en la boca al mismo tiempo inflándole ambos mofletes,  ¡Pero algo raro estaba pasando! máma ya no oponia tanta resistencia e incluso creo que veía las vergas con deseo,para ese entonces los otros vagos ya habían amarrado a Martita en una silla ,quien estaba desmayada de la impresión, Max los llamó y les dijo:  "Vengan todos al festín, esta puta nos la va a mamar a todos"  ni tardos ni perezosos llegaron y rodearon a máma que seguía hincada en un viejo colchón que estaba en el piso en el centro de la sala y empezaron a restregarle las vergas por toda la cara ,máma a esas alturas ya las veía con avidez,la cual confirme al mirar como las devoraba con frenética pasión. Max la levanto de los cabellos y la puso de pie y luego la empino así parada y levanto su falda y bajó sus bragas metiendo su carota entre las nalgas de mi madre,parecia como si entrara en una cámara fotográfica de las antiguas, con gran desesperación amasaba las nalgas de máma y pasaba su lengua por la raya de las mismas, mientras máma chupaba las vergas de los amigos de Max.  "Parece que esta puta esta empezando a gozar"  dijo Max, en eso máma abandono por un momento su glotonería, levanto la cara y reparo en que allí estaba Martita amarrada y desmayada y pregunto:  ¿Que le paso a mi hija?  "nada ,es solo un desmayo,pero yo se como se recuperara"  dijo el mamonzete de Max y se dirigió hacia ella y le acerco su enorme vergota venosa a la boca " esto la hará volver en si"  "No a ella no le hagan nada, ella es muy pequeña" dijo mi madre.  "Pero si la madre resulto una puta de seguro ella también, además ella también tendrá su merecido por ir de rajona" respondió Max  y prosiguió restregándole la verga a Martita ,hasta que ella empezó a reaccionar sacando la lengua y al sentir algo en su boca abrió los ojos ,y al ver la enorme verga de Max se asusto y grito,  "Calma ,nenita, se buena y no pasara nada" le dijo Max, Martita torpemente empezó a mamarle la verga y Max invito a uno de sus amigos, "ven, Sam vamos a ver como luce la carita de esta putita con dos vergas adentro"  Le metieron las dos enormes barras de carne y al igual que a máma le inflaron los mofletes con sus vergotas,luego el mamón les dijo a sus compañeros "vengan chicos a darle polla a esta nena"  estos obedecieron y al poco rato ya estaba mi pobrecita hermanita rodeada de todas las vergas y al igual que a mi madre se las restregaron por toda la cara,incluso el cabrón de Max la agarraba de sus coletitas y la obligaba a tragarse entera esa descomunal anaconda,lo hacia con tanta brusquedad que hasta casi la hace vomitar,provocando que las lágrimas de mi hermana aparecieran, pero al igual que mi madre al poco rato Martita sola buscaba las pollas por su propia iniciativa, rotaba los turnos para mamar verga con singular alegría, mientras máma contemplaba la escena con una mezcla de sorpresa y lujuria.  ¿QUE HABIA PASADO ? ¡ mi madre y mi hermana estaban convertidas en unas zorras devora pollas!  Luego Max volvió con mi madre y la llevo a un sillón donde le empezó a chupar las tetas como un bébe hambriento, mi madre tenia una sonrisa de satisfacción y yo solo contemplaba la escena humillado sin poder hacer nada,enseguida Max se sentó y llamo a máma:  Venga señora , venga y móntese en mi verga para que vea lo que es bueno"  Mi madre obedeció se paro en el sillón y lentamente fue bajando hasta quedar bien ensartada en la verga de ese negro de mierda, quedo de espaldas hacia mi y pude ver como esa descomunal riata se perdía entre sus pompas,poco falto para desmayarme pero seguí en pie.  Ahi estaban las nalgotas de mama rebotando en el vergonón de ese culero, Después llevó a màma hacia el sofá que estaba al lado, la puso de perrito con sus codos descansando sobre el brazo del mueble y empezó a cogérsela, máma sin duda lo gozaba.  -vamos cabròn mèteme toda la verga,fòllame como la puta que soy-  así estuvo como tres minutos para después acercar su cara al trasero de mi madre y con las manos le separo las nalgas y empezó a darle de lengüetazos en el ano para después introducirle un dedo,al cabo de unos segundos le metio dos dedos, un sudor frío empezó a recorrer mi rostro,presentí que ese era el preludio de lo que vendría:  ¡¡Ese cabrón le iba a dar por el culo a mi sacro santa madre!!  Max tomo su enorme verga y la dirigió hacia el culito de máma,quien al apenas sentir el roce volteo inmediatamente y pregunto-¿qqque vas a hacer?- ¿pues como que que voy a hacer? te la voy a meter por el culo-  el rostro de mi madre cambio de placer a preocupación. -no,por favor ,es nuevo-  ¿quee ,tu esposo nunca te ha dado por el culo?  -no- respondió màma. -pues vaya que es un pendejo,como es posible que teniendo este culazo en casa nunca lo haya usado-  -alguna vez me lo pidió pero mi educación no me lo permite-  -pues a mi tu educación me importa una chingada y te la voy a meter por el culo perra- máma agacho la cabeza y se mordió una mano con rostro de verdadera preocupación,Max volvió a separar las nalgas de máma quedando su culo a merced de el, todavía màma en un ultimo intento por disuadirlo volteo a verlo e ilusamente con ojos implorantes y mordiéndose los labios le dijo:  -no,por favor tu verga es demasiado grande,no,no va a entrar-  ¡¡POR MIS HUEVOSSS QUE ENTRAA!!  y acto seguido de certera y letal estocada le metio toda la vergota por el culo de un solo golpe hasta los huevos,máma levantó la cara rápidamente y abrió tremendos ojotes, de forma tan desorbitada que hasta còmica se vio (si yo hubiera visto esa escena en una película porno,obviamente con otra mujer que no fuera mi madre me habría cagado de risa y festejado con un aplauso)  ¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hijo de tu putaaaaaaa madreeeee me reventaste el fundillooo!!  estas palabras me desgarraron el alma,todo lo contrario al culero de Max,para el eran un trofeo y lo motivaban a arremeter con mas furia y velocidad contra el inerme ojete de mi pobrecita madre.  -Ja,Ja,Ja,vaya que te revente el fundillo ,estaba bien cerradito-dijo con gran satisfacción el cabrón y siguio aniquilando el ojete de máma.  ¡Vaya clase de enculada que le estaba propinando ese cabrón a máma!  No cabía duda que máma estaba pagando muy caro su osadía y el culero de Max estaba gozando de lo lindo la lección que le estaba dando a mi madre, se le veía en la sonrisota de oreja a oreja con su cara de lujurioso desquiciado.  yo veía en primer plano como la enorme verga de ese gorilón entraba y salia completa del culo de mi madre solo los huevotes detenían la penetración, que por cierto hacían un gran ruido al chocar con las nalgas de máma era una sensación que no les puedo describir,de las peores cosas que puede haber en la vida sin duda,esa

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CchavezjrcLv1· hace 82 dRelatos

Mi padre me follo por vestirme como una puta

Hola , soy morena con melena negra y lisa mido 1,68m delgada mis tetas son de tamaño medio quizás pequeñas para algunos y culo redondo bien puesto. vivo con mi padre y mi hermana pequeña. Mi madre nos abandonó hace ya 3 años y desde entonces mi padre se volvió super protector con nosotras. Debido a esto e tenido muchas discusiones y peleas con mi padre. No le gusta que salga con mis amigas y mucho menos con chicos. Por lo que más discutimos es por cómo voy vestida, suele decirme que no me vista como una puta. Un dia de verano en el que mi hermana no estaba porque se fue en un viaje con las amigas, yo había quedado con unas amigas iba a salir y al pasar por el salón estaba mi padre como siempre enfadado. – ¿a dónde crees que vas? – Quede con mis amigas papa. – ¿Y vas a ir asi vestida? -dijo señalando mi ropa. Yo llevaba una camisa de tirantes blanca y un short debido al gran calor que hacía. – No empieces. – ¿Qué no empiece? Si apenas llevas ropa. – Joder papa hace calor. – Y ¿por eso te viste como una puta? – Déjame ya anda. -le dije mientras me dirigía a la puerta. Entonces él se interpuso. – ¿tu saves lo que les pasa a las chicas que van a la calle como putas? -vete a la mierda. Le intentaba empujar asi un lado para apartarlo, pero debido a su corpulencia fue inútil. El me dio un bofetón tan fuerte que me hizo girar la cabeza. Me sorprendió ya que fue la primera vez que me pegaba. – ya me hartaste hija de puta. – te voy a enseñar lo que les pasan a las que visten como putas. Entonces me besa yo estaba que no me lo podría creer entonces una de las manos me la puso en mis tetas apretándolos. Yo forcejeaba intentando quitármelo de encima, pero lo único que logre fue otro bofetón aún más fuerte. -deja de forcejear puta -papa por favor perdóname. -Decía entre sollozos y lagrimas -hija esto es tu culpa por vestir como puta ya te lo había advertido. Seguía manoseándome las tetas entonces me quito la camiseta muy violentamente y de igual forma el sujetador. -menudas tetas tienes hijita. -dijo al verlas entonces me la agaro de nuevo y se centro en mis pezones que ya estaban bastante duro. Yo no lo podía creer solo podía lloraba ya que temía que si me quejaba o forcejeara me pegara de nuevo. Mi padre entonces bajo la cabeza y me empezó a chupar una de las tetas mientras manoseaba la otro de vez en cuando le daba un pequeño mordisco a mi pezón o pellizcaba el otro en esos momentos yo no podía evitar soltar algún gemido. A pesar de la situación no podía evitar calentarme poco a poco me gustaba lo que mi padre hacia con mis tetas y creo que él lo noto porque de repente paro se incorporo y puso una de sus manos en mi coño por encima del pantalón mirándome a los ojos me dijo. -esta húmeda verdad hija? asi que te vestías como puta porque lo eras. Entonces me desabrocho y quito el short dejándome solo con el tanga y volvió a poner la mano en mi coño por encima del tanga notando por completo lo mojada que estaba por lo que sonrió. Me manoseo el cómo bastante mientras con la otra mano manoseaba las tetas. Yo estaba super excitada en ese punto y no podía evitar gemir cosa que hacía que mi padre disfrutara más. Entonces metió la mano dentro del tanga masturbando directamente el coño, me pellizcaba la vulva asiendo que un gran gemido saliera de mi boca. -Mira como disfruta mi hija puta. sí hasta tienes el coño depilado ¿lo deseabas verdad puta? Me pellizcó bien fuerte tanto mi vulva como uno de mis pezones asiendo que diera un gran grito. Mi padre entonces me metió 2 dedos que debido a la humedad entraron con facilidad y me empezó a masturbarme rápido y fuerte asiendo que tras varios segundos no pudiera evitar tener un gran orgasmo que hizo que soltara un gran choro de fluidos. Debido al orgasmo sentí tanta fatiga sobretodo en mis piernas por lo que caí de rodillas al suelo. -parece que te gusta que te halla tratado como la puta que eres. Dijo con una gran sonrisa mientras se desabrochaba el pantalón y sacaba de su calzoncillo su polla, al verla me sorprendida ya que eras bastante grande, pero sobretodo era muy gorda la tenía bastante cerca de mi cara por lo que podía oler fu fuerte olor. -vamos hija ya saves que hacer ¿no? -por favor papa ya basta déjame ir. -Le dije entre sollozos, pero estos sollozos eran más por cansancio que de lloro. – solo has disfrutado tu ahora es mi turno puta. Me agaro la cabeza y me la acercó a su dura polla. Pensé en negarme y no abrir la boca, pero recordé que si me negaba seguro me pegaba asique sin remedio abrí la boca y me metí la polla de mi padre en ella. Instantáneamente noté el sabor amargo de la polla empecé a mamársela a mi padre. Mi padre me sujetó la cabeza y poco a poco fue metiéndome cada ves mas la polla hasta casi metérmela entera, pero yo no aguantaba asi que fuertemente para evitar la resistencia de mi padre tiré hacia atrás sacándomela, nada más sacar la polla no pude evitar toser dejando caer muchas babas. – que buena mamada me has hecho hija. Aunque aun no te la puedes tragar toda. Me coje de un brazo y tira de mi para que me levante -por favor por favor papa no más, perdóname. Le suplique a mi padre que solamente me sonrió -si esto apenas empieza puta. Me tiro al sofá asiendo que callera de espalda me quito el tanga muy violentamente. Yo ya savia lo que me esperaba, pero entre el temor y el cansancio simplemente me resigné. Mi padre se acomodó me abrió las piernas puso su polla en mi coño y empezó a metérmela debido a lo gorda que era no podía evitar gritar y gemir. -valla coño mas apretadito tienes hija. Como voy a disfrutar follártelo Me empezó a follar con un ritmo algo rápido que me hacía disfrutar no podía evitar gemir. Poco a poco fue acelerando el ritmo haciéndome disfrutar cada vez más. Tras un rato me llego un gran orgasmo superior al anterior y a cualquiera que halla tenido antes – Mira como disfrutas hija sabia que querías esto. Me lo pedias a gritos vistiéndote de esa forma. -dijo entre risas -Pero aún no me he corrido. me siguió follando, yo estaba exhausta pero aun asi disfrutaba de la gran follada que me estaba dando mi padre, Tras un rato más. – Me corro me voy a correr – Dentó no sácala no te corras dentro Pero el sin escucharme se corrió dentro llenando mi coño de su caliente y espeso semen parecía que no paraba de correrse al acabar me la saca y se marcha dejándome tirada en el sofá cayendo el semen de mi coño.

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