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#Vestido

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CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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SsarahxLv1· hace 1592 dRelatos

cosas de sissys

He usado bragas Maquillaje y perfume Me he puesto una falda Me he puesto un vestido He usado tacones altos He usado una peluca femenina He usado aretes Me he depilado He usado sostén He ido de compras completamente vestido demujer He ido a un bar gay vestido de mujer He salido a buscar polla vestida de mujer Me excitan las pollas He tenido sexo vestido de chica He colocado anuncios personales buscandohombres He respondido anuncios personales de hombres Se me hace la boca agua cuando veo una polla He chupado polla Me he tragado el semen de otra persona Me he follado con un consolador He tenido una polla follándome el culo Y tu? un pinto por cada cosa, yo tengo 21

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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MmartinricarrdoLv1· hace 1983 dRelatos

Una sorpresa que cambio mi vida

Siempre que iba a lo de mi novia le avisaba de ante mano por mas que yo tenia una llave para entrar. Ya que ella vivía sola, pero nunca me atreví a invadir su espacio entrando a su casa sin dar aviso previo, hasta que una tarde  Salí antes de trabajar y decidí pasar por su casa sin avisarle ya que mi trabajo queda a 3 cuadras, al llegar noto que esta todo cerrado, golpeo y no salió nadie por lo que decido entrar para para ir al baño e irme. Una vez dentro de su casa me dirijo al baño por un pasillo el cual tiene su habitación a la derecha y el baño al fondo, al llegar a su habitación noto q la puerta esta entre abierta y se escuchan gemidos y una respiración agitada, no dude en espiar y lo que vi me cambio la vida, era ella en 4 patas con su mejor amigo garchando como toda una puta y para mi sorpresa no sentí nada de enojo al contrario me gusto verla así y me exite muchísimo a lo q decidí quedarme a ver todo hasta el final: Ella- dámela así bien fuerte por la cola papi como el cornudo no me la da. El- ¿te gusta mi pija? Ella- si la tenes enorme, llenale la cola a tu putita. El-¿sos mi putita?. Ella- si soy tu putita, me encanta que me cojas. Yo estaba de tras de la puerta escuchando y viendo como se la garchaban a mi novia y mi pija ya no daba mas a lo q comencé a pajearme ahí no mas, ellos seguían garchando hasta que el le dice a mi novia: El-gorda trola me acabo Ella-sii llenale la cola a tu gorda trola , dale papi .  El le metió unas embestidas dejándole toda la leche a mi novia adentro del culo mientras ella gemía como toda una puta, yo deje de masturbarme para no acabarme encima y me quede con la pija a mil y en lo q ellos se vestían corrí a la entrada y me fui a la vereda espere un rato y volví a golpear la puerta y me atendió mi novia toda con una carita de feliz recién cogida y me dio un pico que me dejo la pija al palo y me dice: Ella-como esta ese muñeco( me manotea el bulto). Paso a su casa y se escuchaba la ducha. Ella- vino un amigo a bañarse por q esta sin agua en su casa , espero que no te moleste. Yo- no esta bien, no pasa nada Nos pusimos a hablar hasta q salió de la ducha su amigo se vistió y se fue y no aguante mas y le conté q la había visto garchando con su amigo pero q esta todo bien que me encanto que la quería ver mas seguido (y mi pija se ponía cada vez mas y mas dura ) y me dice: Ella- que bueno que no te moleste por q ya venimos cogiendo hace dos meses así y me encanta, pero tu pija me enamora y mas como esta ahora. Mi pija estaba mas dura q nunca y cuando me dijo eso la agarre de la cintura le subí el vestido le corrí la tanga y callo una gota de leche de su cola recién hecha, ni lo dude y se la mande por la cola enlechada por su amigo mi excitación era cada vez mas y la puse culo para arriba en el sillón y se la di con todo y ella gritaba como puta otra vez pero esta vez conmigo y me decía: Ella-cojeme amor cojeme que me encanta, me encanta q me la metas así bien profundo Yo- dale puta de mierda pedime mas Ella-así amoor, como te gusta coger putas ajenas , me encanta ser tan trola. Se la di con todas mis ganas que me acabe y le rebalse el culo de leche y enseguida como terminamos de coger me la chupo hasta hacerme acabar de nuevo pero esta ves toda en su cara y en sus enormes tetas.  Esta historia paso hace unos años cuando vivíamos separados, pero ahora que vivimos en la misma casa me encanta que invite a su amigo para coger por mas q yo este ahí presente ya que me encanta ver como se la garcha ya que después es mi turno y me encanta coger a mi novia arriba de sus fluidos y los de su amigo.  Gracias por leerme y espero q les haya gustado mi relato.

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TTiziOeste666Lv1· hace 1987 dRelatos

Bailando y más...

Como todos mis relatos estan basados en mis fantasías Estaba bailando con mi novio cuando un hombre me agarró una nalga por encima del vestido y la apretó fuerte con la mano entera, me tomó de las nalgas con ambas manos, apretujándolas y manoseándolas a su gusto con una desfachatez potenciada por el alcohol. - Puta, debes tener la concha bien mojada ¿ó me equivoco? Mi novio me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno a la situación o eso creia yo. El hombre seguia en lo suyo y pronto se apretujó contra mi cuerpo. Podía notar su bulto a través de mi vestido, sus manos fueron subiendo de mi culo, pasaron por mi cintura y subiendo comenzó a tocar por los costados mis pechos. Empujó metiendo las manos de a poco hasta llegar a tomar mis pechos, uno en cada mano, aquél desconocido manoseaba mis pechos, jugaba con los pezones por sobre la tela y los pellizcaba de vez en cuando. Mi novio se percató de lo que pasaba, me agarro bien fuerte y mirando al hombre movio la cabeza afirmando. -Verás que cogida te voy a pegar puta, tengo la verga como una piedra. Tan lleno de gente estaba aquel lugar que nadie se percataba del manoseo al que estaba siendo sometida. Una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido, y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos, lo noté metiendo un dedo entre mi ropa interior, me la corrio mientras sus amigos parecían divertirse con la situación. Yo estaba bastante asustada, me metio todos sus dedos en mi concha. -Mmm, que linda concha que tenés Yo cerraba los ojos. -Mi amor, por favor, vámonos -le supliqué a mi novio. A pesar de mi insistencia, no me hacía caso. Estaba destinada a caer en las manos de un desconocido. De repente dejó de tocarme, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así. Estaba hablando con sus amigos, me asusté mucho cuando sus amigos se me arrimaron. Levantó la parte de atrás de mi vestido y noté como algo muy gordo, tibio y húmedo se metía entre mis muslos, era bastante grande y gorda. -Quiero metértela puta, quiero cogerte, vas a ver como entra mi vergota caliente en tu conchita. Mi novio me masturbo asiendome retorcer, cosa que el hombre aprovecho para metermela por la concha de una haciendome doler. Durante las fuertes embestidas apretujaba y me pellizcaba con fuerza mis tetas. Luego de un rato largo acabo, dejandome la concha dolida y rota, uno de sus amigos ocupo su lugar y me cojio de igual manera, todo con el permiso de mi novio, -Que lindo es coger a esta puta Bombeaba rápidamente, sentí un ardor insoportable, la sacaba y la volvía a meter bruscamente, bombeando muy rápido un buen rato hasta que acabo. - Que buena puta, que pase el que sigue Yo ya sin fuerzas, dolorida, debil, asi durante toda la noche fui cojida por los amigos del hombre y todo aquel que quisiera a la vista de mi novio

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JJuany90Lv1· hace 1988 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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JJackwildjrLv1· hace 1988 dRelatos

Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo parte 31

Mientras limpiabamos la pile, mi abue me dijo que mañana iba a tener que volver s su casa, había comprado un pasaje para el siguiente día a las 19, por lo que se fue a preparar la valija. Mientras mi amigo terminaba de limpiar, me fui a la habitación donde dormía mi abuela, la agarré por detrás, y levanté el vestido, como no tenía tanga, rápidamente le comencé a pasar la lengua por el culo. Me agarró la cabeza y comenzó a mover sus caderas, se quito el vestido y se agachó frente a mi agarrando mi pija y golpeando su cara con ella. Mientras mi Abu me la chupaba, yo jugaba con sus tetas, luego me dijo que me acostara boca abajo, pero se dirigió a su placard y tomó una crema, la cual comenzó a poner en mi culo, mientras que la lengua de ella tocaba mi abertura. Cuando metió un dedo en mi culo, sentí que me daba calor en la cola, mientras más adentro más calor sentía, hasta que me saco el dedo y me paso la lengua. Mi verga estaba que explotaba, por lo que rápidamente me levanto y se la metí en su vagina. Cuando le dejé la conchita de leche, me beso y me dijo que esta noche hacíamos algo más. Me subí el pantalón y al salir del cuarto me encontré a mi amigo, que rico fue eso me dijo mientras me tocaba. Fuimos a mi cuarto y mi amigo me dijo que mi abuela tenía un cuerpo muy bueno y que casi se nos une. Mientras comíamos el postre, por la noche, mi abuela nos preguntó si íbamos a hacer algo, a lo que respondí que probablemente si. Mientras mi amigo se fue a duchar, mi abuela me dijo que ya tenía todo listo para irse y me dio algunas indicaciones. Al salir mi amigo del baño, tapado con una toalla, lo seguí hasta mi cuarto, y mientras soltaba la toalla lo empujé a mi cama y me comí su pija, mientras su verga se endurecia en mi boca, el me bajo el pantalón y comenzó a manosear mi culo. Mientras yo estaba en 4 encima de el, mi abuela nos llamó, por lo que rápidamente nos vestimos y fui. Mi abuela estaba en tanga, con un corpiño de encaje y su cuerpo bañado en aceite. Puedo invitar a mi amigo pregunte, y rápido asintió con ls cabeza, llame a mi amigo y cuando llegó no supo que hacer. Mi abuela lo miró y le mostró sus tetas, preguntando si le gustaban, a lo que mi amigo le dijo que si, pero que era gay. Mi abuela me miró y le dijo que estaba bien si no quería unirse, a lo que mi amigo le dijo que le encantaría unirse. Mi amigo bajo mi pantalón y ambos se agacharon y me chuparon la pija, me la ponía re dura verlos compartir, hasta que mi Abu se puso en 4 y corrió su tanga. Métela dijo mirándome, por lo que lo hice y mientras tanto mi amigo jugaba con mi culo. Le saque la pija de la concha y la puse sobre la cara de mi amigo, el rápidamente comenzó a pasarle la lengua. Mi abuela se arrodilló y le comió la pija hasta que el entre gemidos pidió que le diéramos unos pies para acabar. Mi abuela y yo pusimos los pies y nos lleno de leche, luego se levantó y nos lamío los pies. Mientras tanto mi abuela me hacía una rusa con sus tetas. Cuando estaba por correeme, agarre mi pija y la metí de una en la vagina mojadita de mi Abu, soltando toda la chele adentro. Mi amigo inmediatamente comenzó a chupar la leche que goteaba la concha de la abu, por lo que le ayude y metimos lengua hasta que mi abuela se vino. Nos dimos varios besos y seguimos jugando por un rato hasta que ella se dio una ducha y nos despedimos. Luego me duche con mi amigo y me dijo que le había encantado. Me entregó su culo y le di un poco de leche también. A otro día nos levantamos tarde, y nos encontramos con una sorpresa, mi abuela cocinando en remera larga pero sin ropa interior. Luego de unos besos y manoseos, llego el taxi para llevarla a la terminal.

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SsexisdesLv1· hace 1989 dRelatos

La Mujer De Mi Jefe

Bienvenidos  Estaba en el trabajo como todos los dias, un poco aburrido y veo entra a un mujeron unos 40 años aprox un culo gordo hermoso y unas tetas preciosas para cualquiera era el cielo teniendo en cuenta que en mi trabajo somos todos hombres y nunca se ve eso. Mientras estaba limpiando unas maquinas la veia en la oficina jugando con un perrito dejando ver ese escote hermoso, como si no supiera que estabamos todos ahi mirando ella sonreia y miraba para donde estaba yo, era la primera vez que me veia ya que yo era nuevo ahi. Ella empezo a venir mas seguido como tres veces a la semana que era mucho para alguien que visita a su marido y nada mas, nos saludaba, nos traia comida, pero con el unico que charlaba era conmigo porque yo andaba ahi cerca de las oficinas y ella venia y se quedaba todas las tardes. Primeros Pasos Ella empezaba a venir mas seguido y a veces como el jefe no estaba lo esperaba en la oficina hasta cuando el marido viajaba venia a vernos. Un dia entro a la oficina a ver que onda porque no habia mucho para hacer y me saluda con un beso, tomamos unos mates juntos y empece a notar algo raro como ella se acercaba me tocaba las piernas yo cumpliendo mi sueño la mejor semana de trabajo ja.  Era lunes mi compañeros se habian ido de viaje con el jefe quedaba yo y uno mas pero estaba en el otro taller,Fui a saludarla a ella y me dijo que me quedara si total no habia nadie ella no queria quedarse sola ahi cerre la puerta me sente al lado de ella mirandola, tenia puesto un vestido suelto y se abria de piernas como si no pasara nada y yo ojeandola a lo que me dice -Que miras pendejo? Yo- No nada,Nada. Sonriendo mirando al piso Ella se quedo con las piernas abiertas y se veia una tanguita negra y roja toda metida en esos papos hermosos gorditos, De la nada se empieza a tocar la tanguita y me dice -Perdon es que me pica un poco a lo que se me ocurre responder - Si necesitas ayuda avisame jaja Ella -Que atrevido que sos pendejo! - a ver si te animas  me dice yo helado viendo como se corria la tanguita ya con las piernas de par en par me acerca y me agarra la cabeza diciendo -Sacame el ardor pendejo! me hizo chuparsela yo desquiciado estaba pasando por fin, ella me tenia ahorcado con las piernas no me dejaba respirar, solo gemia como una putita que no la atendian hace rato se ve. Se escucha el ruido de una camioneta y sali corriendo de la oficina ella me empujo y haciendo como que no paso nada Pero falsa alarma solo era un proveedor que venia a dejar unas cosas y se fue. al otro dia me dice -jaja como safaste! se reia y se metia en la oficina con su marido como si nada. Segunda oportunidad Era viernes habia que viajar a buscar unas cosas como yo no tenia registro el jefe me dijo que me llevaba el o veia como hacia, paso un rato y me dijo que me llevaba ella porque el tenia que quedarse haciendo unos papeles que no habia problema. Yo contento de pasar otro dia con ese bombonazo, Se sube a la camioneta con una pollera  bien al cuerpo y una camisa que dejaba ver todo lo que tenia para dar.  Ella casi no me hablaba manejaba y cantaba, yo con el celular haciendo como que contestaba mensajes pero espectante a ver si ella me decia algo o no, En la ruta se desvia hacia un campo que estaba a pocos kilometros y me dice -Tenemos 1 hora solos! despues salimos de nuevo  yo - Es seguro? - Es el campo de una amiga me deja las llaves para cuando quiera pasar. me dice y me guiña el ojo nos metimos y ella no daba mas se subio arriba de la mesa de la cocina nomas se abrio la camisa y el corpiño volo encima mio, nos besamos mientras ella se levantaba la pollera y le empece a chupar la conchita que ya estaba mojadita se la deje mas mojada todavia agitados los dos con la adrenalina y los nervios a pesar de que nadie sabia donde estabamos. Ella me bajo los pantalones y me la chupaba desesperada como si fuera su juguete me trataba y yo estaba a punto de acabar cada 2 minutos pero me contenia porque era solo una oportunidad y no iba a desperdiciarla, se pone en cuatro apoyada en la mesada de la cocina, yo viendo ese culo inmenso todo para mi se la mande y ella grito como desahogando un deseo incumplido. -Uff pendejo que bien, mmm que buena verga!! me decia y yo despacio iba acelerando el ritmo la penetraba y sentia como chocaba esas nalgas en mi, era un tren esa mujer de esos que te chocan y te destruyen, me tiro al suelo, me cabalgo como si yo no existiera pah pah pah se sentia y esas tetas rebotaban en mi cara. Yo no daba mas y ella seguia como queriendo disfrutar hasta el ultimo minuto me daba unos sentones que me dejaban sin aire -Voy a acabar me vas a dejar vacio! ella - mmmm si nene me la voy a tragar toda! salio de encima mio y me la empezo a chupar hasta dejarme vacio no quedo una gota de leche en mi cuerpo se la trago Toda -Esto no termina aca! Me decia ella mientras se vestia para continuar viaje  volvimos rapidisimo para no levantar sospechas y yo me fui a mi casa exhausto de tanto trabajo (o no?) Jaja. Segunda Parte? Comenta y deja puntos si te gusto  Besitos Calientes!

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DDdominadorrLv1· hace 1989 dRelatos

Encuentro sin su marido

Y bueno después de tremenda salida seguimos en contacto y tuvimos un par de encuentros más A la semana de haber tenido el encuentro me escribieron en el grupo de wp que les gustaría seguir con los juegos de dominación. Los calentó mucho y querían ir un poco más allá. A mi juego me han llamado por lo que les di un listado de accesorios para comprar...  Jaula de castidad masculina, fusta, choker, cadena y cola de zorra. Cuando vieron todos los accesorios que hay además de los que les hice comprar se entusiasmaron y querían comprar todo pero como me gusta ir paso a paso no deje que los compren. Estuvieron toda la semana escribiendo y contactando para que les diga que íbamos a ser, cual era mi plan y cuando lo íbamos a estrenar. Por supuesto que no les conte ni una palabra y cada vez que preguntaban de mas les ponía penitencia. Todo esto de la dominación realmente me gusta y es lo que mas me calienta pero  nos había quedado pendiente tarea del encuentro anterior. La formación de una hotwife es facil pero requiere dedicación.  Le escribí por separado a ella y le dije que él no se tenía que enterar. Tuvimos una charla inicial de media hora, lo que le propuse era simple. Si vas a engañar a tu marido tenes que hacerlo bien… tengamos encuentros sin que él sepa… Le encantó desde un principio, hay cierto morbo que muchas hotwife guardan y es que aunque tienen toda la libertad del mundo de cogerse a otros hombres y poder  contarselo al marido no quieren hacerlo, de alguna manera se sienten mas putas si lo guardan en secreto. A la siguiente semana ella se tomó un día libre en el trabajo y arreglamos para encontrarnos. Por supuesto que para que él no sospeche y  humillarlo (que a ella le encanta) le pidió que la lleve hasta el trabajo. Alquile un hotel tipo campo para pasar el día, fui a buscarla hasta el trabajo y comenzamos el viaje hacia el hotel. Cuando subió al auto se inclinó hacia mi boca para besarme, me recliné hacia atrás y le pregunté qué haces putita?. Ella - Te quería saludar Yo - Solo yo puedo besarte en la boca, vos a mi solo cuando te lo pido. Ella - Perdón señor Yo - Desde ahora cuando nos veamos me vas a pedir permiso para saludarme y si yo te doy el ok me vas a saludar pero chupandome la pija Ella - Ok señor… Yo - … que estas esperando para preguntarme? Ella - Puedo saludarlo? Yo - Si putita, desabrochame el cinturón y el boton del pantalon, bajame el cierre y chumpame la pija, todo bien despacio. Claramente la hice chuparme la pija durante todo el viaje mientras yo manejaba. A 20 minutos antes de llegar el hotel frene en un bar, le dije vamos a desayunar pero antes quiero que sepas algo. Si en algún momento del día te sentis desorientada mira tu celular... Nos sentamos, pedimos dos café con medialunas y desayunamos…  Lleve una vibrador bluetooth que había comprado. Le dije que antes de llegar al hotel lo ponga en la cartera y que la deje abierta para que se viera desde afuera. Lo puso en un bolsillo frontal que tenía la cartera y dejó el cierre abierto, se veía a diez metros. Le di indicaciones de que cuando llegara al mostrador del hotel apoye la cartera arriba para que el/la recepcionista viera el vibrador. Estuvimos casi una hora, yo tenía un plan pero no estaba sucediendo lo que yo necesitaba.  Yo - Queres ir al baño antes de salir? Ella - Es lejos? Yo - Si Ella - Bueno voy Se levantó, caminó hacia el baño y en cuanto entró deje dinero suficiente en la mesa para pagar la cuenta y que se pudiera pedir algo mas y me fui... Emprendí viaje hacia el hotel, al cabo de quince/veinte minutos me llamó… Ella -Dónde estás? Yo - Te fijaste tu celular? Ella - Ay no!, perdòn… Yo - Estas castigada Y corte… Le había mandando un mensaje que decía: Si queres ser una zorra, vas a llegar al hotel como tal… Te voy a mandar un Cabify para que te pase a buscar y te lleve al hotel, una vez que llegues presentate en la recepción y decile que tenes una reserva en la habitación A332, que el señor “XXX” te esta esperando. Me contesto el mensaje diciendo ok. Llegue al hotel, fui hasta el mostrador y le hablé a un muchacho que estaba de recepcionista.. Yo - Tengo una reserva al nombre de “XXX”. El - Perfecto señor Se fija en el sistema... El - Señor veo que usted ya esta ingresado en el sistema, quiere verificar sus datos? Yo - No, gracias El - Perfecto, ya le entrego su tarjeta. Pasaron 5  minutos y me hace entrega de la tarjeta... Yo - Nene quiero pedirte un favor, estoy esperando una dama de compañia y quiero la mayor discreción… podrás entregarle esto cuando llegue y acompañarla hasta la puerta de la habitación? Dale una tarjeta para que entre y me avisas a mi cuando lo hayas hecho, yo voy a estar afuera en el bar. Le di una propina y medio dudando accedio… El - Perfecto señor, desea algo mas? Yo - No gracias. Lo que le entregue al muchacho era un vestido de sirvienta que habia comprado junto con el vibrador, tenia una percha y  me asegure de que el nylon negro que lo recubria quede mas corto de lo que era el disfraz para que se viera. Fui rápido a la habitación, me puse una maya y una musculosa, le pedí un cabify y le mande un mensaje con captura de pantalla de que auto la iba a buscar. Como la aplicación te deja ver el recorrido, cuando estaba llegando baje a la recepción y me escondí sentado en unos sillones detrás de unas plantas. Ella entra, se acerca al mostrador y me doy cuenta de que cometí un error… como hay distancia social ella no podía acercarse al mostrador lo suficiente para apoyar la cartera… Por otro lado la estaba atendiendo una chica que era la compañera del muchacho al que yo le había hablado. A punto de improvisar un plan b , veo que el muchacho se acerca, le dice algo a la compañera y empieza a atender a el a mi putita. Le da la tarjeta, le entrega el vestido en la mano y la acompaña hacia el ascensor. En ese momento la cara de mi putita no podía creer lo que estaba pasando. Aunque la idea original era hacerlo cuando tenga la cartera arriba del mostrador, ates de que llegue el ascensor se me ocurre prender el vibrador con la aplicación del celular (tuve que acercarme un poco porque no conectaba). Si mi putita estaba avergonzada cuando le dio el vestido, en ese momento quería que se la tragara la tierra. Deje que la acompañe hasta mi habitación, yo me fui al bar y espere que el muchacho venga a avisarme de que la putita había llegado. Al cabo de diez minutos maximo tenia al muchacho avisandome y a ella llamándome al celular. Ella - Ya estoy en la habitación Yo - Te pregunte? Ella - Perdón señor Yo - Esperame en cuatro patas como una gata al lado de la cama hasta que llegue. Corte... El muchacho - Señor ya está la señorita en su habitación Yo - Está buena? El muchacho - Desconcertado… S..S..Si señor Yo - Queres usarla después? El muchacho - Sonríe… no señor muchas gracias Terminè de tomarme mi cerveza que recien la habia pedido y subì. Estaba ella ya fastidiada de estar en cuatro patas pero trato de sonreir igualmente.  Ella - Señor lo puedo saludar? Yo - Otra vez putita? como te gusta la pija… dale veni, pero hacelo en cuatro patas como la gata que sos. Se acercó muy sensual , meneando ese culo hermoso que tiene, llego hasta mis pies, se sentó de rodillas y muy despacito me desabrocho el cinturon y el boton del pantalon, me bajo el cierre y se puso la pija en la boca con una suavidad como chupando el helado mas sabroso del planeta. Tenia preparado mi cinturon para usarlo de collar sado para ella, la noche anterior le habia hecho una serie de aguejos para que ajuste justo el ancho de un cuello… Me calento tanto la situación que enseguida quise sodomizarla. Me saque el cinturon, se lo ajuste al cuello y tome el otro  extremo… Le di dos vueltas a mi muñeca y me quedo la mano en su nuca. Con fuerza comence a meterme el miembro bien dentro de su boca hasta la garganta pero todavia quedaba algo fuera. Salivando me miro a los ojos y trato de decirme que no podía…  Yo - Putita ahora sos mía y te voy a hacer lo que yo quiera. El que decide que podes y que no soy yo. Retome el control y le meti la verga un poco mas. Nunca llegue a metersela completa en la boca pero era muy temprano para que me vomite los pantalones. Haciendo uso del cinturon la lleve hasta la cama como paseando a una perra en celo y la hice acostar en la cama, poniendo los dos pies en el piso y los brazos estirados hacia adelante. Yo - Zorrita vos querias dominación? te voy a azotar con el mismo cinturon que tenes en el cuello. Y le di una nalgada con la mano abierta que sono en toda la habitación…. Pego un grito como el gemido del primer encuentro cuando le manotie el orto y se retorció para un lado y para el otro. Yo - te ardio putita? Ella - S… s… si señor, me dolio Yo - Queres mas? Ella - Nooo.. Pafff, otra nalgada… Ella - Ayyy! Yo - Recién estamos empezando, que decepción… Ella - No aguanto, me duele… Yo - No te pregunte Le pedi que se de vuelta y quede con la boca en el borde de la cama Yo - Abrí la boca lo mas que puedas putita Muy obediente ella abrió la boca y se la cogi como si fuera la mejor concha del universo. Viendola desorientada por la cogida de boca que le pegue le pedi que se sentara arriba mio y me cogiera. Esa posición es una de las mas copadas para mi , puedo durar el tiempo que quiera sin acabar. Yo - Putita cabalga pero no vayas a acabar eh… No pasaron mas de 10 minutos que ella no aguantaba y quería acabar. Por lo que volví a tirarla arriba de la cama, boca abajo, con los pies en el piso y los brazos extendidos. Le saque el cinturon que todavia lo tenia puesto en el cuello y le di un cinturonazo (suave) Ella - AYSSSSS… suspiro hacia adentro Yo - Te gusto putita? Ella - Un poco Yo - Pafff, otro cinturonazo tambien suavecito Ella - SSSS. Asi si… Yo - No te pregunte Ella - Perdon Señor Yo - Queres acabar? Ella - Si por favor Yo - Tenes que aguantarte que te azote mientras tanto… pafff y esta vez fue un poco fuerte… Ella - Ayyyyyy! La lleve hasta el borde del orgazmo varias veces y le hice el mismo juego, le saque la pija justo antes y la azote.  Ella - No aguanto mas! cagame a palos pero haceme acabar! Yo - Era lo que estaba esperando putita…  La puse nuevamente con los pies en el suelo y las manos en la cama, le arrime la pija a la concha y le dije al oido…  Yo - Cada vez que te muevas yo te voy a dar con el cinturón Ella - No me importa… Ella se movia para meterse mi pija en la concha y yo pafff Ella Ayyyy!, se movía de vuelta y yo pafff… Así estuvimos varios minutos hasta que la cosa fue tomando ritmo y ya el Ayyyy! se transformaba en un Ayyymmmmm, y despues en un aajjhhhhhh, y a lo ultimo en un gggmmmm… Siii… Siii. dame… dameeee. aaaaaaahhhh!!!!, hasta que explotó en orgazmo… A penas acabo giro hacia un costado exhausta, retorciéndose del dolor que sentía en las nalgas. Yo - Putita que haces? yo no acabe… veni y chupame la pija Ella muy obediente pero dolorida se acercó y lo hizo. Acabe en menos de 2 minutos y le tire toda la leche en la cara y el pelo.  Yo - No descanses mucho putita que todavía te queda mucho trabajo por delante. La deje asimilar todo durante 15 minutos, en ese tiempo me dijo que era un hijo de puta que jamas la habia tratado asi pero que le gusto. Me senté contra el respaldo de la cama y le dije, dale zorrita empieza a chuparme la pija de vuelta y tocate.  Empezo a chuparme la verga casi sin ganas pero con el pasar de las chupadas y de que se clavara los dedos fue tomando ritmo. Cuando mi pija estaba erecta otra vez, me senté en el sillón y le pedí que se tocara hasta acabar frente mio. Le costó muchísimo acabar, me levante dos veces para que me chupara la pija y eso la ponía cachonda pero en cuanto me alejaba le volvía a costar. Por lo que me acerque y le dije que se tocara y me chupe la pija al mismo tiempo hasta acabar. La muy puta lo hizo y acabó enseguida. Nuevamente se tiró hacia un costado, agitada y rendida.  Yo - Putilda… que haces descansando Ella - Para que no puedo mas! Yo - Cuanto te falta putita.... Hubo

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CCondorb85Lv1· hace 1989 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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WWwedou2017Lv1· hace 1989 dRelatos

La casa de las argentinas

Todas entraron a la casa con muchas expectativas. NANCY Duplaa, ROXY Vázquez, FLOR PEÑA, y CINTHIA Fernández, llevaban puesto un top engomado con el logo de nuestro amigo WWEdou2017 y un puti short rojo. VIVIANA Canosa, MARIANA Fabbiani y ANDREA Rincón llevaban vestidos cortos con unas medias cancan. DELFINA Chaves y SOL Pérez lucían sus bikinis y no aguantaban las ganas de ir al jacuzzi. AMALIA Granata estaba con una camisa y unos jean muy apretados, WANDA nara, LALI y FLOR VIGNA estaban en ropa de noche porque se fueron a una larga noche de fiestas y cuernos y no pudieron dormir ni cambiarse. Lo que preocupaba al ambiente es que LAURITA Fernández y PAMELA David no habían llegado. Lo ultimo que se sabia de ellas era una historia de ins de Andrea en la fiesta que organizó la producción.  [Entrevista a LALI: entramos todas a la casa, empezamos a contar, y arrancan "che, falta Pamela" y "che, falta Laurita"] [Entrevista a NANCY: miro en mi instagram y lo último que hay es una foto de la Rincón con ellas dos en la fiesta] Nos quedaba por presentar a la ultima invitada, OFELIA Fernández. Ni bien entró se tiró en un sillón diciendo "este es mio" mientras se sacaba la remera y mostraba sus tetas colgando. Viviana se pone rabiosa al ver sus axilas con vello y le reprocha. [Entrevista a VIVIANA: la veo a Ofelia sin depilar y se me baja la presión, es algo asqueroso ]VIVIANA: Al menos podrías depilarte, no? OFELIA: Mi cuerpo es mi decisión, no jodas VIVIANA: que puta facil que sos pendejita OFELIA: Disfruto de mi sexualidad vieja concha seca VIVIANA: Con hombres claramente no la disfrutas mugrosa NANCY: Dejalas disfrutar como quieran a las pibas,  VIVIANA: nadie te dió vela en este entierro NANCY: Ofelia tiene razón, si vamos a estar acá es para andar desnudas, si tanto te molestan los pelos andate del concurso VIVIANA: ni loca me voy por un par de histéricas chupamedias del presidente OFELIA: prefiero ser chupamedias y no una señora despreciable como vos Viviana toma a Ofelia del brazo y se lo levanta mostrando los pelos VIVIANA:algún día te voy a depilar ese sobaco de negra ordinaria OFELIA: qué me tocas? Te gusto?Mientras decía esto, Ofelia llevó tres dedos a la entrepierna de Viviana y empezó a frotar.La periodista le dió un empujón, tirandola al suelo. Al ver el impacto, Nancy, Flor Peña, Lali Y Delfina chaves fueron a ayudar a Ofelia, mientras que  Amalia granata ,Roxy vazquez y Cinthia fernandez fueron a bardearla, llamándola maleducada. En ese momento se abrió la puerta de la Casa, y un hombre con bata apareció, seguido por Laurita y Pamela. EMILIO: buenas noches, me llamo Emilio y soy el presentador de La Casa De Las Argentinas. Esto que acaba de suceder es una pequeña muestra de lo que se viene los siguientes días. Veo que todas nuestras famosas están listas, pero hay un detalle que tienen que saber. Este reality se transmite por Morboseo, y eso significa que la gente viene a ver acción sexual. Para darles una buena imágen, tendrán que quedarse en ropa interior, o desnudas, como ustedes deseen. VIVIANA: yo solo voy a desnudarme cuando pueda coger con un hombre FLOR PEÑA: a mi me parece tremenda idea para conocernos mejor OFELIA: te re banco Flor VIVIANA: mucho menos me desnudo enfrente de esta perra ordinaria EMILIO: Lar reglas del concurso son asi: si no estan en ropa interior dentro de 20 minutos, se van del concurso VIVIANA: Okey, pero me llega a mirar la torta de Ofelia y se va enterar. EMILIO: genial! Ya tenemos tres equipos. Está el equipo Canosa: VIVIANA, ROXY, AMALIA y CINTHIA; el equipo Ofelia: NANCY, FLOR PEÑA, LALI, DELFINA y la misma OFELIA; y por otra parte las que solo quieren fiesta y pasarla bien: WANDA, ANDREA, LAURITA, FLOR VIGNA, PAMELA, MARIANA y SOL. Las invito a la pileta  VIVIANA se sacó la ropa, quedando únicamente con un conjunto de encaje blanco muy sensual SOL ya estaba en bikini, así que caminó directamente a la pileta igual que  ROXY fue desvistiendose de a poco, mostrando un conjunto negro con tanga AMALIA tenía un corpiño de algodón a rayas, y un culotte con el mismo estampado CINTHIA se dejó el top que tenía puesto, pero se bajó el short mostrando una tanga tipo hilo dental OFELIA, a modo de protesta, se sacó toda la ropa luciendo su entrepierna peluda y su culo tambien peludo NANCY propuso que todas las del equipo Ofelia se queden desnudas, y acto seguido dejó salir sus tetotas al aire FLOR PEÑA y LALI hicieron lo mismo, y rieron gritando "choque de tetas" DELFINA se quedó en silencio, pero se desnudó totalmente mostrándole a la envidiosa Viviana que estaba perfectamente depilada [Entrevista con ANDREA: llega el señor ese, Emilio, y me dice que tengo que quedarme en bolas. A mi juego me llamaron] ANDREA prácticamente arrancó su ropa, quedando completamente desnuda, y dió un grito LAURITA y FLOR VIGNA se miraron confundidas [Entrevista con FLOR VIGNA: miro al costado, veo a Lauri desvestirse, y las dos agarramos la misma ropa interior!] LAURITA: dejá, vos mostra el conjunto, yo me desnudo Y acto seguido se quitó la ropa interior de encaje azul, mostrando sus turgentes pechos y depilada vagina WANDA: perdón Mauro, vengo a jugar yo Dijo mientras se sacaba la pollera mostrando su cuerpo desnuada [Entrevista con MARIANA: ustedes se piensan que yo voy a desnudarme? Noo chicos, están locos]  MARIANA se bajó el vestido, mostrando un conjunto muy sexy con portaligas incluído. Abrió su bolso colocandose una maya roja estaba lista PAMELA vio la pileta y dijo "ya fue" mientras se levantaba el vestido, quedando desnuda, y corría al agua.  EMILIO: las habitaciones en ésta casa van a asignarse en el próximo episodio, por hoy pueden dormir como ellas gusten. Este primer episodio termina acá, pero la otra mitad de famosas está esperando en la otra casa. Quieren saber cómo están? Descubranlo mañana en el próximo episodio de La Casa De Las Argentinas. Muchas gracias por vernos, chau!

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Gger1983Lv1· hace 1989 dRelatos

Desvirgando a Andrea

La historia es larga, pero la voy a hacer corta. La escribo porque es una deuda con quienes leen mis relatos y porque escribo para soltar mis demonios. Cualquiera que haya tenido una pareja en su adolescencia sabe de la calentura de las hormonas, de los besos intensos y de los manoseos por arriba y por abajo de la ropa. La búsqueda de escondites y refugios para hacer todas las cosas que el mundo de los adultos nos prohibía. Mi versión arranca a los meses de novios. En mi habitación pasábamos las tardes en que se suponía que salíamos a pasear y tomar algo, conociéndonos con la boca y con las manos. Una tarde estábamos masturbándonos mutuamente dentro de mi cama pero vestidos, como hacíamos muchas veces. Esa tarde me sentía más atrevido y le pedí si podía sacarme el pantalón que me daba calor. Ella asintió entre gemidos. Al cabo de un minuto le pregunté si me dejaba bajar un poco su jean para tocarla mejor. Asintió otra vez. Le bajé el pantalón y su bombachita despacio hasta casi las rodillas y levanté su remera, poniéndome yo arriba de ella. Aproveché la situación para besarla y frotar mi pene por su pubis hasta su ombligo. Ella temblaba de los nervios y yo de la excitación. La besaba y me movía arriba y abajo, presionando con el tronco del pene su monte de venus. Un minuto después de esa tortura me pidió tímidamente que me pusiera "algo". Yo comprendí y rápido busqué un preservativo y me lo puse. La terminé de desvestir y volví a ponerme arriba suyo abriendo sus piernas con suavidad. Me tomó un rato ponerme en una posición cómoda para los dos. La inexperiencia y los nervios nos complicaban todo. Finalmente pude meterla suave pero hasta el fondo, gracias a la lubricación que se había generado con mi saliva y sus jugos. Andre gimió un poco de dolor. La saqué para mirar y vi un solo hilito de sangre, así que volví a meterla. Unos segundos después estábamos disfrutando los dos.  Fue un largo rato de coger con suavidad hasta que fuimos subiendo el ritmo. La penetraba duro pero sin lastimarla. Cuando acabé me empujó enseguida y miró el forro. Cuando vio todo mi semen dentro se quedó tranquila. Después me confesó que tenía miedo de quedar embarazada la primera vez. Me hizo prometer que "eso" no se iba a hacer una costumbre... Obviamente le mentí.

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WWwedou2017Lv1· hace 1990 dRelatos

La casa de las argentinos capitulo 1

El grupo dos estaba mucho más tranquilo pero con ganas de mucha fiesta. ORI de mier, MAITE lanata ,MORE beltrán y ANGELA torres habían llegado juntas y estaban con camisas y jeans. VIOLETA Urtizberea, CARINA Zampini, JULIETA Nair Calvo y PAMPITA estaban charlando sobre lo que iban a hacer en la casa y las ganas de coger que tenían [Entrevista con VIOLETA] Yo estoy dispuesta a absolutamente todo por ganar, si me dicen que tengo que comerme 1000 pijas y 1000 conchas me las como con tal de ganar LETI Siciliani y SOFÍA Pachano estaban hablando de que acá no se podian cagar entre ellas, aca se van a ayudar mucho, LUISANA Lopilato, EVA De Dominici y EUGENIA Rito conversaban acerca de que ni locas comerían una concha,pero el primer pene que vean saben que se lo comen [Entrevista con LUISANA: me sorprendió como Michel se lo tomó tan bien lo del torneo, es un rey] Las que se notaba distanciadas eran a NATI Jota que charlaba con MICA Viciconte, y a IVANA Nadal que estaba con un hilo dental mirando el celular y conversando con MAJO Martino. En ese momento baja Emilio de la escalera y dice  EMILIO: Buenos días hermosas concursantes, soy el creador del juego. Y para hacer la cosa más emocionante yo voy a asignar las habitaciones [Entrevista con NATI: estoy segura que el hdp me va a poner con ivana por joder nada mas] [Entrevista con IVANA: si me toca con nati me vuelvo loca, es un desastre] EMILIO: Las habitaciones seran asi: 1) ORI, EVA, PAMPITA y EUGENIA 2) LETI, SOFIA, MICA y MAJO  3) MAITE, MORE, CARINA y ANGELA   4) NATI, IVANA y VIOLETA JULIETA: Y yo donde? EMILIO:Vos venis para mi habitación  JULIETA: Okey (dudosa) [Entrevista a JULIETA: en ese momento pienso que carajo me hará este tipo?] EMILIO: No pierdan tiempo y desempaque que hoy tendrán la primer fiestita, vos juli seguime.  En ese momento todas caminaron hacia su cuarto felices salvo ivana y nati Violeta sabia que tenia que poner paños helados.Porque si no una pelea se iba a venir En el otro lado de la casa esta julieta sentada en una silla de madera esperando a emilio Cuando se abre la puerta y esta Emilio con la verga de 22 cm colgando las venas muy marcadas y sin afeitar,  JULIETA: que haces en bolas? EMILIO: Te voy a romper el orto JULIETA: Sere puta pero eligo con quien  EMILIO: Hoy no vas a elegir (se acerca lentamente con el pene erectadisimo)  JULIETA: Vamos a ver cuanto aguantas EMILIO: jaja tranquila por eso no te preocupes Al instante se le tira encima rompiendole el vestido y le chupa las tetas JULIETA: qué haces estupido? Avísame primero EMILIO: sos mia nenita, sos mia  Juli, nerviosa, empieza a relajarse cuando Emilio le chupa y mordisquea las tetas EMILIO: me das la colita Juli? JULIETA: no seas tan duro, soy re estrecha por ahí Empiezan un anal intenso, donde Juli goza bastante. Emilio toma la cámara y filma para el reality Emilio: me voy a venir en tu cara perrita EMILIO: Te dije que la ibas a pasar bien nena JULIETA: mas o menos, fue un poco precoz EMILIO: Prepárate porque todas las mañanas vas a despertar chupando mi pija Volviendo al otro lado de la casa, IVANA y NATI comparten una misma habitación.  NATI dice que se va a bañar e IVANA le dice que necesita bañarse primero, comienzan a discutir y VIOLETA intenta que no se peleen NATI: Qué carajo no entendes que dije que yo voy primera IVANA: Callate estupida necesito ir yo VIOLETA: chicas no peleen venimos a pasarla bien aca. IVANA: Callate violeta nadie te hablo NATI: eso callate boluda IVANA: me voy a sacar la ropa y me baño NATI: lo llegas a hacer y vas a ver [Entrevista a VIOLETA: Intento frenarlas y terminó ligando más yo] Ivana se saca rápidamente la ropa e instantáneamente natalia la agarra del pelo diciendo que va ella primera VIOLETA: chicas basta parecen nenas, no se hagan las estúpidas NATI: no rompas los ovarios Violeta, es entre ella y yo IVANA: si seguís jodiendo ya vas a ver [Entrevista a VIOLETA: parezco boluda, pero cuando las dos se ponen de acuerdo para bardear pensé "esta es mi chance"] VIOLETA: (riendo) que vas a hacerme? Tirarme amor? NATI: JAJAJAJAJ te cerró el orto IVANA: (la toma del cuello) agarrame que la mato NATI: eu yo también quiero pegarle IVANA: salí pelotuda, hasta en esto me jodes? NATI: eu ivi, nos descargamos con Violeta y después seguimos en lo nuestro, pero ya me rompió las pelotas que no tengo IVANA: al final no sos tan pelotudita como pensé EMILIO: qué le harán a Violeta? Descubranlo mañana en el próximo episodio de La Casa De Las Argentinas. Muchas gracias por vernos, chau!

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TTiagoMexLv1· hace 1990 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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AAlexiusparLv1· hace 1990 dRelatos

La almacenera del barrio

Frente a mi casa, sobre la esquina, estaba el almacén de doña Laura, una viuda de unos cincuenta y pico de años, bastante gorda, muy charlatana y que se destacaba por sus inmensas tetas aprisionadas bajo la chaqueta celeste que usaba para atender. Doña Laura me conocía de chico y ahora que mis padres se habían mudado a un departamento dejándome la casa por un tiempo, me recomendaba que me comportase y no anduviese llevando mujeres todas las noches para que nadie comentara. Lo cierto es que yo tenía 19 años y estaba en el Servicio Militar, por lo que mis hormonas estaban a full y la vieja lo sabía. Un viernes por la noche luego de llegar el ejército, pasé a comprar fiambre y queso para hacerme unos sandwichs ... doña Laura estaba cerrando el local. -" ... pasá rápido .. dale.. que si ven que tengo abierto van a venir a comprar y estoy cansada ..." dijo la vieja cerrando la puerta con traba después que estuve dentro. Se sacó el delantal celeste y fijé mi vista en sus tetas ... imposible no mirarlas ! ... tenía un vestido floreado, algo gastado ... los botones no podían sostener tanto pecho, parecía estallar... Obviamente doña Laura se había dado cuenta que la miraba, y acomodándoselas como al pasar, me pidió que la ayudase a colgar un cartel de cigarrillos sobre una de las estanterías. El lugar no era amplio y los dos cabíamos bastante apretados, por lo que al acomodar la silla para que yo subiera, mi boca rozó sus pechos. Mi pija estaba a full ... a mis 19 años no le importaban el peso ni la edad de su dueña, y menos después de 1 semana de encierro en el cuartel. Subí como pude y la vieja acarició mi bulto ni bien lo tuvo cerca. Yo estaba inmovilizado, con el cartel en mis manos y subido a una silla que se podía romper en cualquier momento. - "... fumás nene ?..." preguntó doña Laura mientras acariciaba sin parar mi pija -" ... eh ... no doña ... no fumo ..." respondí  Doña Laura desprendió el pantalón y sacó mi verga. La observó un rato y acercándosela a su boca comenzó a lamerla ... primero despacio, después mas intensamente hasta metérsela por completo en la boca. El ruido que hacía al chuparla me calentaba al extremo. Tiré el cartel y subí mi remera para que tuviera más espacio ... con mis manos me apoyé en sus hombros para no caerme -" ... me vas a dar la lechita bebé ?? ... mirá que esta viejita hace años que no tiene una así como la tuya ..." ... decía mientras chupaba y babeaba todo el tronco hasta los huevos. -" ... quiero acabar entre sus tetas doña Laura ..." apenas pude decir entre jadeos. La vieja me ayudó a bajar y luego de desprenderse los botones del frente dejó caer su vestido, ofreciéndome las tetas más grandes que había visto en mi vida. Se sentó en la silla y agarrando fuerte mi pija y llenándola de saliva, la puso entre sus tetas y empezó a pajearme. 2 minutos habré durado .. la leche explotó en sus tetas y parte de su cuello. Doña Laura la llevó a la boca y la terminó de limpiar con sus labios. Después de terminar la faena, le dió un sonoro beso en la cabeza y levantándose me preguntó: -" .. te quedás a cenar no ? ..." Sirvió la mesa y cenamos uno enfrente del otro. La parte superior del vestido estaba en su cintura, por lo que sus tetas estuvieron siempre al aire, expuestas, haciendo que al poco tiempo las desee nuevamente. Dejé el plato de lado y bajé mis pantalones tirándolos a un costado... la vieja miraba gozando el momento. Fui hasta su lado y puse mi pija en su boca ... doña Laura lamía desde los huevos hasta el pliegue de mi cabeza, provocándome escalofríos cada vez que jugaba con mi frenillo. -" ... me vas a dejar toda esa lechita en mi concha ahora ?? ... quiero que me cojas bien fuerte bebé, que me llenes la cueva ..."... decía sin dejar de lamer y chupar Nos levantamos y nos dirigimos al dormitorio. La empujé para que cayera de espaldas ... sus tetas rebalsaban hacia los costados, su concha tenía pelos pero bastante prolijos, como que se había cortado y emparejado. Me incliné sobre ella y agarrando con mis manos sus tetas, comencé a chuparlas y a morder sus pezones  La vieja estiró su mano y agarrándome la pija la calzó en su entrada ... donde entró sin obstáculo hasta el fondo húmedo. Pasó sus piernas sobre mi cintura y agarrándome del culo, marcaba el ritmo que quería que la cogiese. Estuve bombeando varios minutos ... doña Laura gritaba y mordía la almohada cada vez que tenía un orgasmo. Yo acabé maravillosamente, dejando mi leche dentro de su cueva como la había pedido. Esa noche dormí allí A la mañana temprano me despertó un sacudón ...  -" ... levantate bebé ...tenés que irte antes que alguien te vea salir ... rápido Por supuesto a esa edad la pija siempre amanecía dura y doña Laura no sacaba los ojos de ahí. La tomé de la nuca obligándola a agacharse ... intentó decir algo pero enseguida comenzó a chuparla -" ... no me voy a ir doña Laura ... y la voy a coger a cada rato .. mientras no entren clientes yo voy a estar en la pieza de atrás del mostrador, con la pija lista para metérsela. La vieja seguía chupando y asentía con la cabeza .... hasta que se tomó todo lo que largué, hasta la última gota. Ella se cambió y se fue al local. Yo después de darme una ducha llevé una almohada y la dejé sobre una mesa pequeña que estaba en una especie de cuarto de depósito detrás del mostrador ... desde allí podía observar todo el movimiento del local comercial. Una hora después, aproximadamente, noté que la clientela había menguado ... me asomé a la puerta que unía los dos ambientes y sacudiendo la pija le pedí que se acercara. La vieja miró para un lado y el otro y vino hacia mí. La hice girar y quedó apoyada con sus brazos sobre la mesita ... levanté el delantal y parte del vestido y rompiendo su bombacha, se la puse hasta el fondo. Doña Laura gemía y pedía que no me detuviera ... mi dedo pulgar estaba clavado en su culo, hurgando y dilatando. Saqué de golpe la pija y escupiendo sobre la cabeza, la arrimé a la entrada de su hoyo. Empecé a empujar y escuchaba a ella decir que "por ahí no", pero ya había dilatado bastante, por lo que después que calzó la cabeza empujé hasta los huevos. La vieja gritó fuerte y se movió como para zafar, pero estaba totalmente ensartada - "... sacala ... puede venir alguien !!..." gritaba mientras giraba la cabeza y me miraba suplicando. Yo aceleraba el ritmo y mi pija entraba y salía como un percutor. Mordió la almohada que había llevado y abriendo con mis manos sus nalgas, embestí sin pausa hasta acabar. Desde ese día, todos los fines de semana después de salir del cuartel, me quedaba en casa de doña Laura, donde además de descargar mi leche, amasar esas tetas y que me lavaran la ropa, tenía comida y algo de plata. Duró un año y algo más esa vida... durante ese tiempo a ella nunca le faltó pija y leche, y a mí nunca comida y donde descargar.

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AAnahistoriasLv1· hace 1991 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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EEntrenieblasLv1· hace 1991 dRelatos

sumisa prohibida en su casa segunda parte

una ves que le hice el orto a mi hermosa sumisa, nos fuimos a la ducha para sacarnos la transpiracion , ella se puso comoda un vestido sin corpiño y solo la tanguita. me dijo que me iba a cocinar algo rico ya que fui visitarla. para los que no leyeron el post anterior, estoy en la casa de mi sumisa, ya que sus nenas y marido no estaban. la veo en la cocina conn ese hermoso vestido celeste, con su colita blanca y pechos duritos, no me aguanto me acerco la subo a la mesada le corro la tanga y comienzo a chuparle la concha con muchas ganas, s ela saboreaba de una forma que podria estar dias haciendo lo mismo. ella enseguida se moja mucho y vuelve a gemir como esa putita que me calienta. mi lengua va a jugar con el clitoris mientras le meto dos dedos en su concha, ella dice "ay señor sus dedos son muy grandes" donde yo le respondo " hoy vas a sentir dolor". le meto muy a dentro los dedos y sumo un tercero, ella se mueve como si tuviera mi pija adentro, me ddedico a mirarla y jugar con mis dedos dentro suyo, los muevos los saco, los meto hasta el fondo, ella practicamente grita de placer y eso me pone mas loco. es el momento donde sumo un dedo mas, entran todos menos el pulgar, mi mano estaba mojada y ella se seguia moviendo como una puta en celo, no lo pense dos veces y meti el dedo que falba. es ahi donde note que le dolia, mi idea era meter la mano en esa conchita. le pregunto te duele? ella responde siii, eso saco lo peor de mi y trate de meter toda la mano, yon creo qye los vecinos habran escuchado como gritaba la putita y yo me ponia mas loco, la verdad meti la mitad de la mano, no pude mas, pero en ningun momento ella dijo no lo hagas. saco la mano toda mojada y se la paso por la cara y boca, ella lame un poco de su jugo y me da un beso de lengua. la bajo de la mesada la agarro de la mano y le digo llevame donde dormis con el cornudo, ella solo responde "si señor". entramos a la pieza y tenia una cama grande muy linda, la hago que se siente en en borde y le saco la bombacha, me paro frente de ella y me saco en cinturon, se lo envuelvo en el cuello y con una mano saco mi pija, ella enceguida se prende con su boquita golosa y es ahi donde comienzo apretar el cuello con el cinto como si fuera una perra castigada, ella solita se arrodilla y me chupa la pija, yo disfruto de tener el poder, le saco la pija de la boca y le pregunto" el cornudo no te coje si?" ella responde solo " NO" es ahi donde le doy un cachetazo y le digo te olvidaste de algo, ella responde, perdon no señor, le agarro la cabeza y le cojo la boca con fuerza no me importaba si vomitaba. la agarraba con fuerza de los pelos y le decia como te gusta la pija de este macho, ella juntando aire me dice me encanta su pija señor. pongo una pierna arriba de la cama, donde le quedan los huevos en la cara, ella comienza a languetearme el orto y los huevos, me encantaba como lo hacias. me paro le saco el cinto del cuello la doy vuelta, la pongo en cuatro y le doy dos cintazos en el culo, ella grita como una nena, casi llorando, el orto le queda marcado y eso me encantaba, vuelvo a ponerle el cinto en el cuello y comienzo a cojerla en 4, ella sacaba la lengua como perrita y yo la envestia con fuerza, solte por un momento el cinto y agarro sus manos, ella le encantaba ser dominada ya que me miraba de re ojo y sonreia. esa conchita estaba empapada, es donde la doy vuelta levanto sus piernas y le meto la pija hasta el fondo, ella vuelve agritar, yo le paso la lengua por el cuello y la boca ella me agarra con fuerza, ya sabia que iba acabar como a mi me gusta, es donde la aorco y comienzo a darle con mas fuerza pidiendole que me moje toda la pija, ella explota y moja toda la cama, nada mas placentero que causar eso en una mujer. ella rendida boca arriba yo saco la pija se esa conchita empapada y se la llevo a la boca, es ahi donde viene la parte mas caliente para mi. comienza a sonar su celular que estaba en la mesa de luz, suena un rato y no le dimos importancia, a los segundos vuelve a sonar y ella dice dejame atender que es mi marido. yo me levanto rapido agarro el celu y respondo, lo pongo en alta voz y le hago señas que hable. ella no entendia nada. la doy vuelta y comienzo a chuparle el orto, se escuchaba que el le preguntaba que hacia, ella le respondia y justo se habia acostado un rato, el le comentaba algo del trabajo, mientras yo le chupaba el orto a su mujer, me moje bien la pija y la puertie, ella ya respondia con la respiracion mas acelerada, la verdad lo que estaba haciendo era cumplir mi fantasia. le entro la cabeza y me movia lento y suave. ella mordia las sabanas para que el cornudo no la escuche. yo seguia llenandola de carne y ella gemia muy suave y respondia cortado. hasta que se escucha que le dice el marido, bueno te noto que te estas durmiendo hablamos despues, ella rapido le dice si dale mejor y cuelga. yo atras de ella se la saco y se la pongo en la conchita y viseversa. ella solo decia si papi o si señor cojame asi, la puse un poco de costado y comence a darle con mucha fuerza, mi segundo polvo fue largo pero sabia que iba a ser muy placentero, senti que iba a reventar la saque y la acabe en la panza y pechos, ella enseguida se paro y se tomo lo poco que me quedaba. nos quedamos acostados muy agitados y ella me dice mira como me dejaste, yo agarro una almohada y la limpio secandole la leche, te gusta mi aroma ahi tenes para que no te olvides. me levanto me pongo el pantalon y ella me dice quedate a tomar mates, yo ya habia hecho lo que siempre soñe y para mi era suficiente. le dije putita tengo que hacer cosas, levantante abrirme. se paro con cara triste me despidio en la puerta diciendome. cada ves me coje mejor SEÑOR espero que les guste amigos buena paja para todos

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CcuckoldbyLv1· hace 1993 dRelatos

Me gustan las milf y mi madre

Una vez, cuando tenía 19 años, me fui a bañar y vi una bombacha de mi madre colgada de la canilla de la ducha. No era la primera vez que veía una bombacha de ella colgada, pero ese día estaba bastante alzado, la agarré y me la pasé por la verga hasta que se me puso bien dura. Se me ocurrió ponérmela y bañarme con la bombacha de mi madre puesta, mientras seguía pajeándome. Un rato después acabé llenando la bombacha de leche. Me la saqué, la lavé y la volví a colgar. Durante el día, me agarró algo de culpa, como estaba yendo a una sicóloga se me ocurrió comentarle. Cuando fui esa semana a la sesión le pregunté si podía contarle algo sexual que me había pasado. Me contestó que sí, por lo que empecé a contarle. Mientras iba recordando y contando me empecé a calentar de nuevo y se me puso la verga dura, se lo dije también y le pregunté que podía hacer, porque mientras me pajeaba la había imaginado a mi madre usando esa bombacha. Me dijo que eran normales las fantasías al masturbarme, pero que era mi madre y ella ya tenía su pareja, que era mi padre, que yo tenía mi novia y no sé que cosa de la moral y la sociedad. Me dijo que tenía que dejar de pajearme pensando en mi madre y tampoco usar y ensuciar su ropa íntima. Obviamente no dejé de hacerlo y al poco tiempo dejé de ir a esa psicóloga. Como la fantasía me seguía rondando la cabeza pero sabía que era muy complicado concretarlo, decidí buscar una escort madura. Encontré varias similares físicamente a mi madre, así que fui llamando y les preguntaba si se prendían en mi fantasía. Y con la que mejor onda pegué arreglamos para vernos esa noche. Llegué al edificio, toqué timbre y bajó a abrirme. Cuando entramos al depto, Bety me dice que me siente y me ofrece algo para tomar. Le dije que iba a tomar lo mismo que ella. Trajo un vino y dos vasos. sirvió, brindamos y nos ponemos a charlar. En cierto momento llegamos al motivo de mi visita y me dice que le cuente bien. Le conté todo, incluso lo de la psicóloga. Me dice que podemos hacer algo similar a lo que pasó en esa primer paja con la bombacha de mi madre. Me da una toalla y me hace pasar al baño. Me pongo en bolas y me meto en la ducha. Había colgada una bombacha en la canilla, recordé esa primera paja y me puse a hacer lo mismo. De repente abren la puerta del baño, era Bety que me dice: "Hijo!!! Qué hacés con mi bombacha puesta y pajéandote?"- Me quedé tan sorprendido que me quedé mudo. Se acercó y me ordenó sacarme la bombacha. La obedecí y se la di. La dejó caer y me dio un cachetazo, me agarró de los pelos y me sacó de la bañera, me llevó hasta la habitación, me tiró en la cama y me dice: "eso que estabas haciendo es una asquerosidad. Soy tu madre!!! Y me estabas usando la ropa interior. Entiendo que tenés tus hormonas a full, pero no podés hacer eso con mi ropa." Y siguió: "No tenés sexo con tu novia? Mirá, todavía tenés la verga parada." Era cierto, seguía con la verga full, toda esa situación me había puesto recontra caliente. Bety: Seguro que esa putita que tenés de novia te mete los cuernos pero no garcha con vos. Yo: No, ella es virgen. Bety: Que va a ser virgen, la vi saliendo de un telo con un tipo de 30 o más, no te dije nada porque no quería hacerte sufrir, pero encima sos un asqueroso y te pajeas con mi ropa. Sos homosexual que usas mi ropa? Yo: No, vi tu bombacha, me imaginé que la tenías puesta y me calenté. Bety: ¿En serio te calentaste conmigo? Pero además de ser tu madre soy mucho mayor que vos, tenés que coger con chicas de tu edad. Yo: Pero me calentas, me gustas mucho, quiero verte desnuda. Bety: Vos estás loco. Ya soy vieja y no tengo un cuerpazo. Mirá!!! Se sacó el vestido, estaba en tetas y con una bombacha blanca que se transparentaba. Yo: Sí mamá, me encantan tus tetas y me calienta verte así. Mirá como tengo la verga por vos. Se sacó la bombacha, se acercó a la cama, se acostó a mi lado, me besó y me dijo: A mi también me calienta esa verga enorme.

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Eelbarto173Lv1· hace 1993 dRelatos

Nuestro primer encuentro Swinger

nuestro primer encuentro swinger....luego de muchos meses fantaseando, decidimos ir a conocer un club swinger de la ciudad y ver como nos sentiamos. averiguamos como era el lugar y como debiamos ir vestidos, dijeron que ese dia podiamos estar como queriamos asi que decidimos ir. al entrar el ambiente era caliente se sentia morbo...por lo menos para nosotros que ibamos por primera vez, habian parejas desnudas otros en toalla y nosotros completamente vestidos  nos tomamos unos cuantos tragos para entrar en ambiente, estabamos disfrutando el lugar sin mucho dificultad, cuando a eso de las diez de la noche, el animador del lugar anuncio el show de strippers y el ambiente se puso algo mas caliente...una rubia muy linda y un hombre con su cuerpo totalmente trabajado salieron a bailar y a animar la noche, la rubia me dijo que si queria tener sexo con ella delante de todo el mundo, obviamente mi respuesta fue un no rotundo, pero mi esposa me dijo ve y hazle el amor, accedi mas por complacerla a ella la verdad...al estar con ella delante de todo el mundo me bajo el pantalon y empezo a chuparme la verga pero yo tenia verguenza y no me sentia bien, entonces no podia poner mi verga lo suficientemente dura para complacerla, en ese mismo instante una pareja se sento al lado de mi esposa dejandola a ella en la mitad y vi el instante cuando el hombre saco la verga y mi esposa sin pensarlo empezo a darle unas buenas mamadas, note cuando mi esposa levanto la mirada y al cruzarse con la mia, mi verga se puso mas dura de lo que jamas imagine, me puse el condon y me culee a esa puta en cuatro delante de mi esposa y muchas personas mas, no me importa nada ya en ese momento, mientras yo embestia a la rubia, mi esposa me regalaba una de las mejores imagines hasta ese momento, chupaba y chupaba una verga de un desconocido y luego se besaba con una chica (muy linda por cierto) y en su mirada se veia que lo estaba disfrutando de una manera increible...luego de unos minutos mi verga no aguanto mas y exploto de placer al comerme una vagina diferente a la de mi esposa, fue algo muy pervertido, lo mas loco que habiamos hecho. luego guarde mi verga y me fui hasta donde mi esposa estaba sentada, y nos fundimos en un beso enorma lleno de amor y lujuria, algo inexplicable...ambos sabiamos que ese iba a ser el inicio de muchas locuras.  espero les haya gustado...pronto les contaremos mas de nuestras aventuras

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AAleDunsLv1· hace 1996 dRelatos

Probando cosas nuevas ...

Después de lo que pasó este día Cada vez que teníamos un rato, sea en el almuerzo o después del trabajo. La brasileña y yo nos íbamos a mi departamento a garchar. Todos los días como una linda rutina nos escapábamos cada vez que podíamos a mi casa. Cada vez nos importaba menos que la llamara su marido. Mientras estaba en casa. De lunes a viernes nos dábamos sin tregua. Un fin de semana me llega un mensaje de ella. Cosa rara porque en el finde no nos mensajeabamos nunca. Y me decía “estoy en mi habitación y no dejo de pensar en nosotros” seguido de eso me mando un par de fotos. La primera, ella parada al lado de su cama en ropa interior, la segunda sin corpiño y la tercera completamente desnuda, en tacos. Yo automáticamente me re contra calenté. Se encerró en su baño y me dijo, en la habitación esta mi marido, te voy a llamar, no hagas ruido. Me llamo por videollamada y estaba ella toda desnuda, y se empezaba a tocar. Me mostraba su boca, pechos, abdomen y conchita. Estaba depilada con una línea muy finita de pelos. Yo saque mi pija y me empecé a masturbar mientras ella hacía lo mismo. Acabe hermoso,ella también. Y al cortar me dijo. El lunes vamos a hacer algo especial. Llego el lunes, ella había ido a trabajar con un vestido largo. Nos encontramos en la cocina común que teníamos, me dio un beso en la comisura de la boca y me dio la espalda, haciendo que buscaba algo. Yo directamente la apoye y le froté mi pija en su cola. Pasamos el día esperando irnos. Y así fue, nos subimos a su auto y mientras íbamos a mi casa. En un semáforo rojo, se sacó la bombacha y me la paso. Estaba toda mojada, yo no esperé ni un segundo, le subí el vestido y la empece a tocar. Estaba muy mojada. Ella gemía mientras manejaba. Llegamos a mi casa y en el ascensor me empezó a tocar la pija, metió la mano dentro de mi pantalón. Salimos del ascensor y en el pasillo me desabrocho el pantalón, dejando mi pija al aire. Mientras intentaba abrir la puerta de mi casa ella empezó a chuparmela. Obviamente no podía abrir la puerta y justo salió una vecina. Que nos vio en pleno acto. Ella la miro y se rio. Segundos después abrí la puerta y entramos. Adentro de mi casa no tardamos nada en desnudarnos completos. Empezamos a darnos un lindo 69. Yo en medio de estar chupando empece a jugar con su ano.. le rozaba con a punta de mis dedos su colita.. ella empezó a gemir fuerte. Ella empezó a chuparme los huevos mientras me pajeaba y después se fue más abajo chupandome el espacio entre los huevos y el ano. Para después meter su lengua en mi ano. Nunca me habían hecho eso, pero me volvió loco. Mientras yo jugaba con su ano ella hacía lo mismo con el mío. Nos transformamos como en un espejo. Si yo pasaba la lengua ella hacía lo mismo. Si yo metía un dedo ella me lo metía. Nunca había jugado con mi cola, pero ahora quería ir a más! Termine con un dedo adentro y lo disfrute mucho. Estaba por acabar. Pero decidí parar y hacerle la cola. Acto seguido la puse en 4 y empecé a meterle mi pija de a poco. Ella estaba como loca. Y me decía, la próxima yo te voy a meter algo en tu cola.. La idea me calentó mal.. pero seguimos así. Mientras le hacía la cola, le tocaba el clitoris con la mano. Ella acabó con unos gritos terribles. Se dio vuelta, me saco el forro y me dijo acábame adentro. Nos pusimos en misionero, y mientras yo embestía ella jugaba con mi cola. No tarde nada en acabar. La llene entera de leche. Me acosté al lado de ella y me dijo “ tengo 2 cosas para decirte. Primero, me voy de vacaciones con mi marido en una semana. Segundo, q la vuelta voy a comprar algo para que usemos juntos” Obviamente no me gusto nada que se vaya con el. Yo sentía que a pesar de tener mucho sexo tambien había romance. Claramente me había equivocado. Se fue de viaje con el 2 semanas. Y cómo dice el refrán cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Era la ventana de una vecina. el próximo relato contaré de esa experiencia.

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FFernandoymarielLv1· hace 1997 dRelatos

Nos fuimos al ruca

Hola gente, con mí novia decidimos crear una cuenta para los dos donde podamos compartir nuestros relatos y las cosas que hacemos así que pasó a presentarnos. Soy Fernando, tengo 32 años, de Quilmes y vivo con mí novia hace varios años. Un tipo de altura y contextura normal de tez blanca y morocho. Mí novia se llama Mariel, tiene 30 años y también es morocha de 1,66 con muy buen culo como ya van a ver y es de esas excepciones porque tiene unas lindas tetas naturales de 100. Todo eso combinado con una actitud de trolita que disfrutamos mucho!!! Ya presentados les contamos una experiencia que nos sucedió estos días. Terminando de laburar durante la semana salimos a tomar algo por una cervecería del centro de quilmes y entre pinta y pinta se fue picando la cosa así que arrancamos para el telo porque a pesar de que vivimos solos cada tanto nos gusta darnos una revolcada en algún telo, generalmente terminamos en el Ruca. Cuando llegamos estaban todas las habitaciones ocupadas así que tuvimos que esperar en el el playón dentro del auto y para no perder tiempo arrancamos ahí. Como Mariel había ido en vestido cortito aproveché para meter mucha mano y sacarle la tanguita mientras apretabamos, no paraba de gemir con cada chupón... Ya sin tanguita fue irresistible no tocarla un poco porque a ella la encanta que la toque, para que se den una idea muchas veces no la garcho, simplemente la masturbo y ella se va a dormir muy feliz. Mientras la iba tocando en el auto no se como hice para desabrocharle ese corpiño con una sola mano y dejarla en tetas, estuvimos así un buen rato hasta que estaba toda mojadita y yo no quería quedarme sin atención así que fue derechito a hacerme un pete. Sus petes son muy especiales porque no siempre le gusta que le acabe en la boca entonces se esmera mucho en hacerme disfrutar, me lleno la pija se saliva y le pasaba la lengua de punta a punta y cada tanto una garganta profunda que cuando se atragantaba un poco salía y me chupaba la cabeza con los labios como si fuera un chupetín, no bajó mucho porque solamente me baje el cierre, siempre baja a chuparme los amigos porque sabe que me encanta, yo creo que si esa habitación no se liberaba rápido le llenaba la boca de leche sin pedir permiso. En pleno cabeceó nos golpearon el vidrio para avisarnos que ya estaba la habitación y yo me quedé esperando que largué la pija para bajar el vidrio y preguntar cuál nos tocaba pero la muy putita me miró y me dijo "vos habla que yo sigo" así que trate de bajar la ventana lo menos posible, no se para que porque no se podía disimular nada.... La habitación que nos dieron era una cagada porque tenía el baño en planta baja pegado a la cochera!!!! Por lo menos las duchas estaban arriba. Ya en la habitación me la siguió chupando pero la tuve que sacar porque no aguantaba y yo quería seguir así que la tire arriba de la cama y se la chupe toda... Cada tanto le pasaba un dedito por la cola y la penetraba como preparando la zona, estuvimos así un rato hasta que llegó su primer orgasmo que fue muy intenso!!! Quedó agotada pero a penas llevamos 20 minutos en la habitación así que mientras se recuperaba la lleve al sillón para hacerme una turca yo mismo apretándole las tetas y ella para colaborar cada tanto se las escupía para lubricarlas. Cuando se recuperó quiso venir arriba para cabalgarme, la verdad es que ver esas tetas todas manchadas fue un placer.... Fuimos rotando en 4, misionero, de costado arriba de la mesa hasta que no di más y se arrodilló para que le acabe en las tetas a las.que con mucho gusto llene de leche y para terminar me dio un besito en la pija. Yo estaba agotado así que me tire en el sillón pero Mariel estaba on fire otra vez porque se había recuperado así que vino y se sentó al lado mio en el sillón con las tetas llenas de leche para que la toque y la haga acabar... Le mandé dedos a morir porque se que le gusta mucho y cada tanto se iba retorciendo hasta que acabo por segunda vez y quedó como yo.... Nos fuimos a duchar para seguir porque yo me había quedado con las ganas de hacerle el orto pero justo sonó el aviso de que nos quedaban pocos minutos así que me tuve que quedar con las ganas. Este fue nuestro primer relato, esperamos que les haya gustado. La cuenta la vamos a seguir los dos, por eso el nombre que tiene. Saludos!!!

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LLetimilLv1· hace 1997 dRelatos

Trío caliente

Una pendeja y un tipo. Ella con la carne de los veinti, flaquita y con dos tetitas de durazno. Él llegando a los 40, un afortunado de novio con la nena. Me invitaron para hacerme masajes. Me dijeron que me acueste boca abajo en el colchón que tenían tirado en el piso. Me saqué el vestido. Me aceitaron la espalda, el culo con bombacha, las piernas contorneadas. Cuatro manos sobre mi piel blanca, devorando cada centímetro, haciendo presión, buscando la sensación de calentura. Una mano dibujó el contorno de mi concha. Me di vuelta. Las tetas como timbre buscando sus bocas. El clítoris en punta, recibiendo lo que me daban, fuerte, sostenido. De pronto se asomó la verga en punta. Aproveche para metermela entera en la boca. Garganta profunda. El sonido de la saliva en el tronco. Mientras tanto la pendeja no tardó en ubicarse entre mis piernas y con la lengüita ir buscando mi orgasmo mientras el me amasaba las tetas generosas. Gemidos, roce, saliva. Pija, conchas, tetas. El empezó a gemir cada vez más rápido. Yo le ofrecí mi pecho para que acabe después de sentir la boquita. Pero él no se aguantó y derramó toda su leche en mi boca. La trague orgullosa. Las gotas ardiendo. Ella, ni lerda ni perezosa, empezó con su mano a darmela entera. A las invitaciones nunca nunca hay que decirles que no.

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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