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#Time

Fotos, gifs y packs de Time subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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SsleepmasterLv1· hace 1 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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RromanticologoLv1· hace 30 dOff-topic

Entrevista Nro 122 @lyla_bunny

ENTREVISTADA: @lyla_bunny. .PERFIL: .EDAD: 26 años. .LUGAR: Del país de las Maravillas. .SITUACION SENTIMENTAL: Soltera. .¿COMO DESCUBRISTE LA PAGINA?, ¿Y QUE ES LO QUE MAS TE GUSTA DE ELLA?  .Un amigo me dijo que podía probar subir mis packs aquí y me gusta mucho la comunidad. .ORIGEN DE TU NICK, Y ALGUN APODO QUE QUIERAS CONTAR:  .Por que me gustan las cosas lindas como los conejitos y las cosas que se hacen en la camita en la noche… como dormir (´∀`)♡ . Y pueden decirme Lyla. .TU PRIMER EXPERIENCIA SEXUAL:  .A los 18 con un amigo de la escuela, pues creo que como todos, la primera vez nunca se olvida pero tampoco es la mejor, por que estamos aprendiendo apenas. (⊃‿⊂). .BREVE DESCRIPCION TUYA:  .Soy tímida pero cuando agarro confianza soy traviesa… En lo sexual me gusta siempre intentar nuevas poses y estrenar lencería para que me desenvuelvan con más ganitas. (♡´౪`♡). .PREFERENCIA ENTRE EL SEXO VAGINAL Y ANAL:  .Vaginal. .PARTE DE TU CUERPO QUE LOS HOMBRES MAS LES GUSTA, Y LA QUE A VOS MAS TE GUSTA:  .NALGAS y creo que mis muslos. .A LA HORA DEL ACTO SEXUAL, ¿TE GUSTA SER MAS DOMINADA O DOMINAR?  .Dominada. .¿TE GUSTA EL BDSM?. (Alguna experiencia que hayas tenido relacionada con eso, que quieras contar).  .Es una pregunta difícil, creo que un poquito… .PORINGUERA O PORINGUERO FAVORITO:  .Aun no. . ¿TE GUSTAN LAS MUJERES?, ¿Y HAZ ESTADO CON ALGUNA, O TE GUSTARIA?  .Soy bi curiosa, y no se ha dado la oportunidad de estar con una. .LUGAR PREFERIDO QUE TE ACABEN:  .en mis pechitos ♡(.◜ω◝.)♡. .LO QUE MAS DISFRUTAS DEL SEXO:  .De hacer, me gusta jugar antes… Que me hagan: me gusta que me den besitos en mi conejito con el espejo de frente. .POSE FAVORITA:  .Pose favorita de perrito (・ω<)☆. .FANTASIAS CUMPLIDAS Y NO CUMPLIDAS:  .Tener un trio y la que ya cumpli es hacerlo en un lugar publico. .¿HAZ ESTADO CON MAS DE UNA PERSONA A LA VEZ?  .NO (T⌓T). .PREFERENCIA EN UN HOMBRE:  .MIRADA Y ESPALDA. .PREFERENCIA EN UN PENE IDEAL, SEGUN TU OPINION:  .Con que lo sepa mover yo soy feliz. .TU POST FAVORITO:  .Aun no tengo. . ¿SOS DE UTILIZAR LA MASTURBACION?  .Si, 1 vez al dia para tener dulces sueños ★. . ¿TE GUSTA EL EXHIBICIONISMO?  .Una vez, en los muelles de la playa, exactamente debajo de uno, andaba de cariñosa con mi novio, y poco a poco los besos fueron subiendo de tono, entonces me agarro fuertemente y lo hicimos, me puse a gemir muy fuerte tanto que me tuvo que tapar la boca para que no se escuchara, por suerte nadie nos vio… o al menos eso creo. . ¿TE GUSTA REALIZAR SEXO VIRTUAL?  .Si, y mas en estos tiempos. .¿TENES ALGUNA FANTASIA QUE PODRIA DENOMINARSE COMO COMO MORBOSA?. ALGO QUE SOBRESALGA DE UNA FANTASIA NORMAL, QUE NUNCA HAYAS HECHO, PERO TE CALIENTA.  .La doble penetración. .¿TE GUSTA O ALGUNA VEZ TE HICIERON LA DOBLE PENETRACION?  .No, pero… cuando cumpla mi fantasia lo hare. (∩˃o˂∩)♡. .LO QUE MAS TE MOTIVA AL SUBIR UN POST:  .Disfruto mucho tomarme fotitos y me gusta hacer sentir bien a los que las ven.. .EN EL SEXO ORAL, ¿PREFERIS DAR O RECIBIR?  .Ambos. .FETICHES:  .Me da penita admitirlo pero… me gustan las nalgaditas cuando me porto mal. ( ๑ ❛ ڡ ❛ ๑ )❤. .¿DISFRUTAS VIENDO VIDEOS PORNOS?. ¿Y HARIAS O HICISTE ALGUNA VEZ UNA PELICULA PORNO?  .No he hecho una porno como tal, y si, me gusta mirar videos por que me da muchas ideas para hacer. .PREFERENCIA ENTRE ROMANTICO Y SALVAJE:  .Primero lo romántico, luego lo salvaje y acabar románticamente. .RECORDS DE ORGASMOS Y TIEMPO REALIZANDO SEXO EN UN DIA:  .Si, en un dia nos echamos 13 rounds. .CONTAME BREVEMENTE LA EXPERIENCIA QUE MAS HAYAS DISFRUTADO ENTRE TODAS.  .La verdad es que voy empezando en esto de hacer packs y videítos, mostrar mi cuerpesito a toda la gente es lo más caliente que he hehco hasta ahora, la verdad es algo que nunca pensé hacer. ⊙▂⊙. .¿ALGUN MENSAJE QUE TE GUSTARIA DEJARLES A TU PUBLICO DE Morboseo?  .Gracias por apoyarme en mis inicios, soy nueva en todo este mundo no solo en Morboseo.. .Y POR ULTIMO, TE DEJO QUE AGREGUES A LA ENTREVISTA, DIGAS O CUENTES LO QUE VOS QUIERAS.  .Gracias. Visiten mis redes sociales apóyenme en Morboseo, vean mis videítos en pornhub, denle rt en twitter y si pueden invítenme un cafecito en ko-fi para animarme a subir más cositas y aún más ricas. ♥(ˆ⌣ˆԅ). MUCHAS GRACIAS @lyla_bunny POR HABERME DADO LA OPORTUNIDAD DE REALIZARTE ESTA HERMOSA ENTREVISTA, FUE UN PLACER!!!! LES DEJO ALGUNAS FOTOS DE ELLA.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

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GgfesanchezLv1· hace 60 dRelatos

Cogiendome a Fanny la sobrina de mi esposa

La verdad nunca pensé que algún día me cogería a mi sobrina, yo siempre me lleve muy bien con ella siempre bromeábamos y a pesar de que aun le falta por desarrollarse ya tiene un cuerpo muy atractivo aunque nunca la mire con morbo hasta ese día que paso todo, Fanny tiene unas hermosas piernas largas y torneadas ya que practica atletismo y un busto de tamaño mediano pero muy firme es morena cabello rizado la verdad muy linda. Todo paso un día en que mi esposa le había tocado cubrir a una compañera en el Hospital, yo me encontraba en el super comprando cervezas y botanas para ver un partido en la tv tranquilamente sin que mi esposa me dijera que quería ver otra cosa. Cuando recibí llamada de mi esposa me decía que si podía quedarme en casa de mi cuñada acompañando a mis sobrinos ya que tenían que salir fuera por un compromiso de trabajo y no querían dejarlos solos ya que semanas antes se habían metido a robar cuando no había nadie en casa y tenia miedo de que se fueran a meter estando mis sobrinos solos, por lo que a regañadientes procedí a ir a darme un baño a casa termine la ducha y me puse un pantalón corto (short) y una playera ligera ya que hacia algo de calor y me marche rumbo a casa de mi cuñada en el camino le hable a Fanny les dije que si querían algo de cenar a lo ella comento que le gustaría cenar pizza, llegue a casa de mis cuñada, me abrió la puerta mi sobrino Víctor me recibió muy contento y me dijo tío después de la cena podemos jugar videojuegos un rato contestándole que si cenamos y subí a la planta alta a jugar videojuegos Fanny dijo en vista de que ustedes estarán jugando yo veré pelis en la sala. Jugamos por cerca de dos horas pasado ese tiempo Víctor comento que tenia sueño que se iría a dormir yo le dije creo que hare lo mismo y baje a la sala ya que era mi lugar de descanso dormiría en el sofá, pero Fanny seguía viendo Pelis y le dije muy bien señorita es hora de dormir a lo que ella respondió por fa Tío acabo de poner esta Peli déjame verla y ya me retiro a dormir me senté en el sillón y le dije no ya es hora de descansar a lo que ella abrazándome y con unos ojos de ternura me dijo si tío ándale, al final termino por convencerme y accedí. Pasado un rato ella dijo que si se podía recostar en mis piernas le dije que si mejor podía irse a dormir a su recamara pero ella dijo que aun no tenia sueño solo quería ver la película recostada, yo le dije que estaba bien entonces ella se recostó y continuamos con la película yo empezó a dormitar pero de repente empezó a sentir caricias de mi rodilla hacia la entrepierna pensé que soñaba pero entreabrí los ojos y vi que no soñaba mi sobrina hacia eso yo estaba como en shock quería reaccionar pero no podía lo que si respondió fue mi pene que poco a poco comenzó a ponerse erecto. Ella comenzó poco a poco a mover sutilmente mi bóxer tratando de que mi pene saliera por un costado pero lo hacia lentamente pensando tal vez que yo dormía y no quería despertarme sin saber que yo estaba empezando a disfrutar eso, poco a poco mi pene quedo al descubierto y ella aun recostada estiraba su lengua para jugar con mi glande quería ahí mismo sacarme mi verga y metérsela toda en su boquita pero tenia miedo que se asustara y dejara de hacer lo que hacia. continuo así por un rato mas después empezó a darme besos en la punta de el glande y ya no resistí y le dije si quieres me la puedo sacar para que la chupes bien ella abrió los ojos lo mas que pudo asombrada de que estuviera despierto y me dijo perdón tío y se quiso levantar pero yo la tome de el brazo y le dije no vamos a sacarte cualquier curiosidad que puedas tener y le dije de verdad no te gustaría chupar mi verga para que que te quites las ganas y dudas de que se siente y ella con un poco de duda asintió me baje el short dejando por completo al descubierto mi miembro que mide aprox 18 cms y es de grosor mediano y le empecé a explicar como usar sus labios y lengua para que no me lastimara con sus dientes y así empezó poco a poco o a chuparme la verga primero solo se metía el glande después se la metía hasta la mitad era riquísimo sentir la humedad de su boquita en mi verga. Después de unos minutos de que me la estuviera mamando la hice parar y comencé a quitarle su blusa desabroche su sujetador y deje al descubierto sus hermosos senos redonditos de tamaño mediano con unos hermosos pezones de de color café comencé a recorrerlos con mi boca chupando sus pezones jugueteando con ellos con mi lengua y después dándoles pequeños mordiscos ella gemía de placer mientras seguía jugando con sus senos mi mano se deslizo por debajo de su pantalón y sus pantaletas comenzando a hacer circulos con mis dedos en su clítoris. ella gemía de placer mmm aaahhh siiii tío me gusta mucho lo que me haces sentir desabotone su pantalón y se lo fui retirando lentamente junto con sus pantaletas la recosté en el sillón y empezó a hurgar en su velludita vagina la recorría de arriba abajo con mi lengua, luego comencé a hacer circulos con ella en su clítoris ella tapo su cara con un cojín para evitar que sus gemidos se escucharan muy fuerte y despertar a su hermano yo seguía chupando y lamiendo su hermosa conchita virgen me la quería devorar completa empecé a hurgar con mi lengua en su cavidad ella ya no aguantaba mas estaba super húmeda. y comenzó a decirme con voz agitada tío quiero que me cojas quiero saber que se siente yo deje de lamer su coño y coloque sus piernas sobre mis hombros y la punta de mi verga en la entrada y le pregunte de verdad la quieres Fanny ella dijo si Tío la quiero y poco a poco fue empujando mi verga y entrando centímetro a centímetro en su vaginita, ella mordía el cojín para evitar gritar de placer yo solo se la metí hasta la mitad para dejar que se acostumbrara un poco a ella. Cuando sentí que su vagina se había acostumbrado empecé a bombearla con mi verga era delicioso sentir como su vagina virgen oprimía mi verga y ella apretando con sus manos fuertemente el cojín tratando de no gemir con fuerza yo acariciaba sus senos jugando con sus pezones mientras la penetraba rápidamente ella comenzó a decir que rico tío me encanta como me lo haces me gusta como me coges así dame duro eso me calentaba mas, me detuve y le dije ven ahora quiero que me montes, me senté en el sillón y le dije que se subiera encima de mi coloque mi verga en su entrada y ella se dejo caer de golpe soltando un pequeño gemido ohhh la tome por sus nalgas que estaban duritas y bien torneadas por el atletismo que practica, yo llevaba el ritmo de la penetración primero suave y lento luego rápido y duro haciéndola gemir como loca mientras devoraba sus senos eso hizo que de repente empezara a estremecerse y que jalara con fuera mi cabello mientras soltaba un gran gemido mientras sentía como su apretada vagina se contraía apretando deliciosamente mi verga no había duda estaba teniendo un orgasmo yo también estaba apunto de correrme así que la levante y le dije ponte de rodillas y alista tu boquita quiero correrme en ella y que te tragues mi semen me la jale un poco y empecé a soltar chorros de semen en la boquita de mi sobrina ella lo trago rápidamente y le dije chúpamela quiero que me la dejes limpiecita me la chupo por unos minutos hasta que le dije ya es hora que durmamos ella me beso en la boca y me dijo gracias por todo tío me encanto ojala y otro día te vuelvas a quedar cuidándonos.

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TTiagoMexLv1· hace 60 dRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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Jjosepp17Lv1· hace 60 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana 2

Después de haber encontrado el pack de mi hermana, de pensarlo y ayudándome de sus consejos esto fue lo que pasó. En día de ayer llegué a casa un poco más calmado, ya habiendo pensado un poco más las cosas y con los consejos que algunos de ustedes me dieron. Antes de dirigirme hacia casa, pase a un local de lencería, con un poco de pena me pare frente al mostrador de ropa para mujer, mire algunas tangas e imaginando que talla debería ser mi hermana tome seis piezas que a mi gusto eran bonitas, dos eran en color blanco, uno color durazno, gris, negro y un rosa. Al llegar a casa mi madre estaba arreglando el pequeño huerto que tenemos, mi hermana me dijo. Ya está la comida, si quieres ve a dejar tus cosas y ya te sirvo de comer. Me asome a mi madre, volteé hacia a mi hermana y le dije. Ven Mientras caminaba hacia mi habitación. Heche mi mochila en mi cama y mientras sacaba la bolsa donde llevaba las tangas le dije. Tiras esa chingadera que ayer tenías puesta, que tú no eres ninguna puta como para que cualquier wey te esté regalando calzones y mucho menos tangas. Ella me quedo mirando. Sabes que no estoy en contra de que uses la ropa que tú quieras usar, pero como te acabo de decir, tu no eres ninguna puta para que te estén regalando calzones, o si lo eres. No. me contesto ella con voz baja. Dime, por qué lo hiciste. solo se quedó agachado sin decir nada. me senté en la cama y tomándola de la cintura hice que se sentará en mi pierna derecha. Mira, yo entiendo que ya no eres una niña, ya eres una mujercita que cómo es normal, ya estás en edad de empezar a querer macho, es completamente normal, por qué crees que hay muchas que ni siquiera terminan las escuela o salen embarazadas, pero tú no eres como cualquiera ¿o si? Moviendo la cabeza dijo, no. De cualquier cosa, sabes que puedes confiar en mí, sabes que yo no te voy a regañar por nada, al contrario, te voy a dar un consejo o te voy a ayudar a encontrar una solución a tus dudas, pero necesito que me tengas la confianza y me digas esas dudas. Después de insistir con el tema, por fin dijo. Esta bien, te voy a decir. Es que, si me he sentido curiosa con esas cosas. ¿Pero por qué?  le pregunté. Es que... No se, me entró curiosidad de saber cómo se siente tener sexo, es que unas de mis amigas ya lo hicieron con sus novios y una de ellas ya se fue a vivir con su novio y pues me he sentido muy mojada, creo que si quiero macho. Ya lo esperaba, solo necesitaba esa confirmación, lo tome como algo natural, tome su mano, en ese momento escuchamos a mi madre entrar, y le dije a mi hermana, ahorita seguimos hablando y nos fuimos a comer. por la tarde-noche entre a su habitación mientras que mi madre preparaba una pequeña fogata para poner a calentar agua para bañarnos. Bueno, quedamos en que me decías que quieres macho. La solución que tengo por el momento es que te comprare un consolador, así te relajaras y calmarse tu apetito sexual, igual si quieres te compro un vibrador pero quiero, necesito que me tengas confíanza, no puedes exponerte a qué te suceda algo por estar publicando fotografías desnuda, ni que fueras una prostituta mostrando tu cuerpo para ver quién te compra. ¿Me entiendes que así como me he encargado de que no les falte para comer y vestir también me hago cargo de tu seguridad, pero también de otras necesidades? Con la cabeza asintió. Bueno, entonces mañana saliendo del trabajo me acompañas a qué te compres eso, así compramos uno que a ti te guste y después vemos que sucede. Al día siguiente fuimos a una sexshop y compramos el consolador, después fuimos a un motel para ayudarla a desvirgarse sin temor a que dejará manchas en sus sábanas y mi madre se diera cuenta. La verdad es que está primera vez le tuve que ayudar ya que temia lastimarse con aquel pene de silicona en forma de pene de 19 centímetros y con formas de testículos es su base.

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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AAnahistoriasLv1· hace 70 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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MmowshaLv1· hace 78 dRelatos

mi suegro un pervertido pijon

todo comenso hoy , con sus mensajitos y fotovergas q me encantan me fantasie, ir al almacen a comprar super entangada me prendia, asi que no tuve mejor idea de aprovechar q no esta mi pololo y empezar a tocarme la cuca, primero un dedo, no me lleno luego otro tampoco me lleno luegro otro ,tampoco me lleno luego un desodorante  ahi empece a gemir calentandome imaginandome q podia elegir cualquiera de sus vergotas lacteas q asen humedecer mi sexo pensar en el almacenero que me mira las chichis cada vez q le compro dulces, uff lo recuerdo y me mojo otra vez, q puta zorra q soy. al empesar a gemir, y gemir  escucho como un cinto golpea la puerta esa wea metalica  yo como una weona pense q estaba sola, y cuando me quise dar cuenta, estaba el viejo degenerado de mi suegro, apabullandose el ganzo mirandome, con esa cara de lascivo, de que me querei comer toda yo no pude dejar de pajearme y le grito, que me mirai viejo lesbiano, nunca viste una chica tan linda? y el viejo me dice, por puta te voy a cojer todo el ano yo le dige ven que no tienes huevos para hacerme eso y el viejo verde entro a mi habitacion, me comio la panocha ,mordiendome los labios y yo le decia, ya vai a venir tu hijo, sueltame viejo cochino ahi me puso en cuatro, me pego en la cola y con el cinto me lo ato como una perra en mi cuello, me empezo a coger con fuerza yo pensaba q el viejo no se venia, y se me iva. cogia mucho mejor que mi pololo(su hijo) empece a gritar  AHH DAME EL CULO, PARTIME EL CULO A LA MITAD. EL ENFADADO agarra mi culo y lo empezo a llenar con toda su lactocidad bien espesa caliente como ami me gusta, oimos el ruido de la puerta y era la bruja de mi suegra y mi pololo q habian ido al mercado, le dije:  ya viejo cortai el chorro q nos cachan el viejo verde seguia culeandome con esa vergota q era un monstruo y yo mordia la almohada para no llamar la atencion en eso se acerca mi novio a la habitacion y le digo , q no pase q estoy cambiandome y tenia una sorpresa(mientras su padre me hacia el orto) le dije q prepare las cartas para jugar al uno con la madre y el padre. el me pregunto x su padre y le dije, yo q se donde esta el waton q*** y se fue a preparar las cartas , mientras me saco al viejo de encima y me voy para bañarme, me chupa las tetas y me moje al instante ,tenia la raja chorreando jugos intimos, me aplaudian los labios como dos aletas de foca me entre a bañar y el viejo entras detras de mi y me dice no te la tomaste putizorra, me dejo toda la boca llena de mecos!!!  Mientras mi pololo jugaba ,yo su noviecita estaba siendo llenada con sus hermanos/as en mi boca, me fui a bañar , y a seguir tocandome y  metiendome la regadera en la panocha, cuando sali jugamos todos en una gran familia, solo era mi pololo, mi suegra, mi viejo verde, yo sin tanga y con labios pintados y los dados de la generala en mesa.... ahora termino de escribir esto y debo ir a hacer las compras, que tengo muchas mas sed de leche.... me llenare o me daran mas ustedes?

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EElpolla96Lv1· hace 78 dRelatos

Mi novia y su trio

Tengo 26 años y mi novia tiene 22 llevamos ya 4 años de novios. Esto pasó hace un año en junio de 2018, todo comenzo asi… la hermana de mi novia estaba organizando un viaje a la playa y mi novia y yo nos apuntamos a ir, fuimos a comprar mi ropa y sus bikinis juntos y siempre salía el tema de con quien dormiría cada uno y concluímos en que yo tendría una habitación para mi sólo y ella dormiría con su hermana. Se llegó el día del viaje en el que para mi desagrado iban muchos amigos de mi cuñada, algunos más grandes que nosotros, de unos 27 años iban algunas chicas y nosotros dos. Al llegar a el hotel entramos a la recepción y nos dieron nuestras habitaciónes nos vestimos y fuimos a las albercas y a desallunar. Así paso el día como hasta las 6 de la tarde cuando nos fuimos a poner algo más formal para ir cenar a un restaurante y tal vez a un antro más tarde. Cuando me estaba vistiendo tocaron mi puerta, fui a abrir y era mi novia, con su piel blanca cabello, castaño de 1.55 de estatura con unas nalgas paraditas y grandes, sus tetitas 32 B Pequeñas pero es su sitio y sus pezones rosas. Estaba pijama la pase adentro y comenze a besarla, no tarde mucho en quitarle la ropa y comenzar a lamerle el coñito depilado para después cojer como por una hora. Después de el sexo que nos dimos ella fue a vestirse para ir a cenar.   En la cena estábamos jugando mucho y riendo demasiado pues esbamos haciéndonos bromas y diciendo estupideces, en una de esas bromas me pregunta mi novia… ¿ Cual de las muchachas te gusta? (Y yo ya sabía que se tramaba, la respuesta que yo dijera le iba a parecer mal y se iba a hacer la enojada.) Y respondi: la rubia que tiene el tatto de una rosa en la pierna. – y te gusta o que? Me pregunta molesta – no para nada, pero tu me preguntaste cual esta mejor. – pues a mi me gusta Luis… Pero la rubia esa también esta guapa(Luis es un moreno cari lindo amigo de su hermana) Ahí quedquedo la cena ya con el ambiente un poco tenso. Más tarde fuimos a sentarnos en la playa y platicar un rato estábamos muy felices, en eso le doy un beso y le digo… Vamos a mi cuarto a pasar un rato -quieres cojer. me pregunta – no estaría mal -hay que hacer un trio. me sugirió ella en tono de broma y se río a carcajadas. – con la rubia si acepto. le dije. – a nooo mira que cómodo para ti. Mejor con un wey. me dice ella. Le dije que ni loco y así estuvimos hablando del tema un rato todo el tiempo en plan de broma pero lo hablamos tanto que yo me imagino que se guardó en su mente, y en la mía también porque yo siempre he visto porno de cuckold y talkies de cornudos me exita un poco el tema y cuando le coquetean a mi novia o se le proponen sexualmente via facebook, Ella me lo cuenta y a mi se me pone dura como piedra, pero pasar de la fantasía a realmente compartir a la mujer que amo. La verdad me muero de celos. Así nos fuimos a dormir sin sexo ni nada. Al día siguiente todo paso mas o menos igual, con la diferencia de que esta vez nos pusimos a tomar vodka desde temprano y ese día estaba planeada una noche de antro. Yo no estaba borracho solamente muy desinhibido, pero mi novia Claudia estaba ya algo borracha. A las 8 de la noche nos arreglamos para ir a el antro, yo me puse camisa blanegraantalón y zapatos y ella se puso en una falda roja y una camisaoblanca unos tacones un poco altos Y así nos fuimos. Ya en el antro nos pusimos a tomar más y me di cuenta que mi novia andaba de coqueta con algunos chicos y yo para no quedarme atrás me puse a platicar con la rubia de la habíamos hablado antes. Cosa que por sus ojos note que le molesto mucho, tanto que se fue a sentar conmigo y dejó a un lado a las personas con las que bailaba su hermana y sus amigos y amigas. Se quedó conmigo hasta que incómodo a la rubia, que se fue a bailar un poco después. En eso ella con ganas de molestarme me dice. -te la quieres cojer? -no pero como estabas con tus amigos yo me vine a platicar también. le brillaron los ojos de corage y me dice… Si ves que me están coqueteando, nadamas es que yo quiera y me enrredo con cualquiera. -Me dio corage escuchar esto y le dije pues haz lo que quieras, nadamas no te pases de lista. Y me respondió… me voy a cojer a uno o hacemos el trio tu elijes. Estaba súper borracha y a mi se me había puesto dura la verga con esas palabras. La intente tranquilizar un poco pero era en vano. Así que le dije a quien te quieres cojer pues. Y señaló a un amigo de su hermana que era de otra ciudad. Un muchacho moreno de 1.80no muy musculoso pero algo marcado. Le dije que estaba mal que mejor ya nos fuéramos, y ella sin hacerme caso se fue a bailar y comenzó a ponerse junto al tipo este, de nombre Carlos. Se contaban bromas y se reían mucho y mi novia ya a duras penas podía bailar bien, tenía la mirada pérdida y seguía bebiendo más. En eso veo que el tal Carlos y ella van al baño, y yo los sigo. No entraron juntos pero aprovecharon que nadie los veía y bailaron súper pegados hasta que veo que el Carlos le agarra con toda la mano el culo a mi novia y le dice cosas al oído, mi novia se ríe y comienza a refregar sin enormes nalgas en la entrepierna del tipo, mientras Carlos le soba el abdomen y con una mano se soba una teta. Se separan y Carlos entro al baño aproveche para acercarme a mi novia y decirle molesto… -Te estas pasando de verga culera, ya vámonos mejor. -VETE TU SI QUIERES YO AQUI ME QUEDO!!!. Me dijo súper molesta. – VAMONOS YA -respiro y me dice más tranquila. Okay vámonos pero Carlos se va con nosotros. Se me helo toda la sangre del cuerpo porque yo sabía lo que iba a pasar y también sabía que no me la podía llevar a la fuerza y también sabía que estaba muy borracha como para entender y hacerme caso. Así que le dije. ESTA BIEN PUTA MADRE. VAMOS A HACER TU PUTADA DE TRIO PERO QUE SEA LA UNICA PUTA VEZ Y QUE NADIE SE ENTERE!!!!. -me sonrrio con carra de juguetona y me dice sin mas… Va, ahorita le diga a Carlos. Me aleje un poco y cuando sale Carlos del baño ella lo abraza y le dice algo al oído con lo que Carlos me volta a ver y se ríe. Nos despedimos por separado. Nosotros dijimos que teníamos sueño y Carlos se despidió después. Llegamos primero al hotel y mi novia y yo hablamos en mi habitación, me puse a llorar un poco por lo descarada que se estaba portando. Se me paso un poco pero estaba muy nervioso. En eso tocan la puerta, era Carlos nos saluda y se dirije con ella y le dice Entonces…. Y ella dice dame un masaje primero, se dirije conmigo y me pide que le quite la ropa. Y así lo hago le doy unos besos y le quitó la falda y la acuesta en la cama boca abajo y Carlos se sube en ella y le empieza a masajear el cuerpo blanca como la nieve.  Le comienza a besar la espalda hasta llegar a sus nalgas. Después de eso ella dice… Están bien pendejos mejor saquense la verga. Carlos sin dudarlos se saca el miembro de unos 23 centímetros. A mi novia le brillaron los ojos y comienza masturbarlo vigorosamente yo también me desnude pero a mi ni me hacia caso… Hasta que me dijo. Tu mejor sientate, me senté en una silla y me comencé a masturbar muy lento porque estaba a tope de excitación y celos. En eso mi novia empieza a mamar a carlos y a decirle… Cojeme cojeme. Carlos la tira boca arriba, le levanta las piernas bien abiertas y le comienza a chupar el coño. Claudia bufaba de placer. Carlos subió hasta besarla en la boca y en un rápido movimiento se acostó el y se la puso encima. Claudia agarró la verga de Carlos y se la metió un poco en el coño. Y poco a poco se la fue metiendo hasta que le entró toda. Se quitó el sostén y comenzó a cabalgarlo acostada en su pecho pero mucha con fuerza. Sus nalgas rebotaban y hacian sonido como aplausos y su vagina con la verga de carlos entrando y saliendo sonaba como un perro tomando agua… Yo no me imaginaba lo bien que se veía el culo de mi novia desde atrás, parecía una actriz porno profesional. Después de un rato Carlos la volteo y se comenzó a cojer de misionero a máxima velocidad, a estas alturas Claudia ya gemía y no respiraba bien, sudaba como si estuviera en el gym. Yo sólo podía ver los pequeños pies de ella moviéndose al ritmo de las arremetidas. Después la puso de perrito hacia mi. Sus tetitas rebotaban y ella no me miraba a la cara. Después Carlos comenzo ó hacer sonidos de orgasmo y volteo a mi novia para meterle la verga en la boca se masturbó un segundo y le echo toda la leche en la boca, cosa que yo nunca había echó. Descansaron un momento y siguieron cogiendo dos veces más yo termine varias veces también. Al día siguiente lo repitieron pero esta ve, me dejaron cojerla por el culo y el Carlos se la cogía cuando quería. Al final del viaje se despidieron y le suplicamos que no le dijera a nadie. Ahora mi novia insiste siempre en hacer tríos

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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NNapoleon004Lv1· hace 78 dRelatos

Mi mama y el bully (ilustrado)

( Relato fantasía) Nunca falta el tipo que te hace la vida imposible durante la universidad, en mi caso era alguien llamado Ricardo. Como se solucionaría todo? de la manera que nunca creía, todo se dio cuando el vio a mi madre por primera ves, y lo motivo a hacerme una propuesta: Mira, si logro seducir, y cojerme a tu mami, tu y yo estaremos bien Le dije que no lo lograría, pero me dio tanto morbo que accedí al trato, le dije que aceptaba, pero que nunca podría seducirla. Solo me pidió su numero de teléfono, y me dijo que esperara un poco, que si lograría seducirla. Pasaron dos meses cuando me dijo que todo estaba listo, que se la iba a cojer, mientras un amigo la grababa, (me aclaro que el solo iba a grabar, no participar) y que si yo quería podía ver. Así que me dijo que llegara a la casa a las 3pm, y que esperara en la cocina, ya que todo sucedería en la sala. Cuando llegue entre por la puerta trasera y fui a esconderme a la cocina, la cual puedes ver hacia la sala sin que te descubran, cuando me asomo veo a mi madre parada enfrente del sillón, haciéndole un streap tease a Ricardo. Ella estaba tomando sus pantalones de lado a lado con sus manos, mientras los bajaba lentamente de forma algo forzada, debido a las grandes nalgas que tiene, mientras dejaba ver un pequeño hilo dental blanco, que no podía evitar esconderse en ese gran culo. Cuando iba a la altura de los muslos, se inclino por completo, para poder terminar de bajar su pantalón, con las piernas algo separadas, lo que permitió una vista inigualable de su culo. En ese momento Ricardo no pudo evitar acercarse un poco, y darle una buena nalgada, que creo hasta los vecinos escucharon. Por fin mi mama se quito el pantalón, acomodándose un poco su tanga, ya que la parte de adelante no era suficiente para cubrir sus labios rosas, que ya estaban algo hinchados. Obviamente le estaba gustando el momento. A continuación, se acerco a unos pocos centímetros de Ricardo, mientras Juan, muy atento grababa todo con cuidado. Ahora querían verle sus tetas, así que Ricardo, de arriba hacia abajo comenzó a desabotonarle la blusa. No tenia brassier, y en unos segundos se dio cuenta, algo tímida, que un par de universitarios le estaban viendo sus grandes tetas blancas, con sus pezones rosas erectos. Ricardo le pidió a juan que enfocara bien, ya que quería que se grabara bien la siguiente escena, en la que tomo a mi madre de las caderas, la volteo de de forma algo brusca, para que este de espaldas a la cámara, y comenzó a bajarle lentamente el hilo que traía puesto, dejándola justo en medio de la sala, completamente desnuda, expuesta y tímida, ante la mirada de dos jóvenes llenos de fuerza y lujuria. Pero lo mejor ya venia, el espectáculo apenas comenzaba, Ricardo no lo pensó ni un solo momento, simplemente desabrocho su pantalón, saco su verga ( a la que mi mama no pudo evitar voltear a ver) y se recargo en el sillón. Era obvio lo que quería decir, y lo que tenia que suceder. Mi madre lo entendió de inmediato, así que se hinco, tomo con su mano la verga de su nuevo amante, acomodo su cabello, acerco su cara, y beso justo la punta de la verga de Ricardo, para a continuación progresivamente chupar un poco mas, hasta que llego un momento en el que no sacaba la verga de su boca. Ricardo le acomodaba el cabello, también la tomaba de la nuca en otras ocasiones, mientras que mi madre, le hacia el mejor sexo oral que se halla visto. Metía y sacaba de su boca toda la verga de su amante, la besaba, algunas veces la lamia por los lados, incluso en un momento, bajo un poco mas, y comenzó a mamarle los huevos, lo que volvió loco a Ricardo Juan se puso atrás de mi madre, ya que quería grabar lo que se venia, y es que ella se levanto, y sin decir ni una sola palabra, empezó a acomodarse para montar a Ricardo, parecía hipnotizada, no podía ocultar que quería tener adentro la verga de su nuevo amante. Tomo el pene de Ricardo para dirigirlo mientras se sentaba en el, y la cámara grababa el momento preciso en el que la verga de Ricardo penetraba la concha de mi madre. Se dejo caer de sentón, hasta que desapareció la verga de Ricardo, lo que la hizo sacar un inevitable gemido y quejido, delatando lo mucho que estaba disfrutando la verga adentro, provocando que recibiera una buena nalgada, que le dejo, debido a su piel blanca una marca roja. Ella movía sus caderas, abrazaba a Ricardo rodeándole el cuello con sus brazos, mientras por su parte, el la nalgueaba o pellizcaba, le mamaba las tetas, incluso llego un momento, en que comenzó a meter el dedo índice y el de en medio en el culito de mi madre. Después de estar así por unos minutos, Ricardo con su movimiento, dio a entender que era hora de cambiar de posición. Mi madre se levanto, y sin darse cuenta, ya estaba acostada en el borde del sillón, boca arriba, con las piernas completamente separadas, y Ricardo con su verga lista para penetrarla. Puso su verga en la entrada de la concha de mi madre, y ahí comenzó a jugar, amenazando con penetrarla, hasta que de pronto, cuando vio que mi madre ya no podía mas, y quería que la cojieran, el de un empujón metió toda su verga, provocando que mi madre se encorvara un poco, y sacara un gemido increíble. Ricardo empezó un mete y saca, poniendo sus manos en los muslos de mi madre, presionando un poco, hasta que ella no pudo mas, puso la mano en el abdomen de Ricardo, como tratando de decirle que pare, pero mientras continuaba el mete y saca, mi madre se retorció un poco, levanto su espalda, y cruzo sus piernas, obviamente estaba teniendo un gran orgasmo. Ricardo le agarraba sus tetas, mientras mi madre se recuperaba un poco, hasta que volvió a penetrarla, esta ves incluso era un poco mas brusco, y es que faltaba poco cuando se aproximaba su turno, ya no lo podía evitar, dejo adentro su verga y lleno completamente de leche la concha de mi madre. El momento era justo, no era parte del trato, pero parecía que no se podía evitar; mi madre seguía con las piernas abiertas y bien separadas, tentando, cuando Juan dejo la cámara acomodada en la mesa de centro, bajo su pantalón, saco su verga, se acerco a mi madre, y comenzó a penetrarla. No podía creer que ahora una nueva verga se estuviera cojiendo a mi madre, era increíble la escena, no paraba de gemir, y es que no lo podía evitar, Juan le daba unas embestidas tremendas, como desesperado, hasta que no pudo mas, y descargo su leche también dentro de su concha. Mi madre se inclino, le dio unas mamadas para limpiarle la leche que había quedado, y le dio un beso a la segunda verga que tanto placer le había dado. Mientras se cambiaban, Ricardo le dijo a mi madre que no se limpiara la leche, que quería que estuviera llena todo el día, así que se puso su tanga nuevamente y su pantalón, con la concha completamente llena por dos vergas Espere a que se fueran, e hice como si apenas hubiera llegado a la casa. Salude a a mi madre, sabia lo que acababa de pasar, ella estaba completamente feliz, no paraba de hablar, incluso fue a prepararme algo de comer, lo cual me encanto; mientras la veía cocinar, sabia que su concha estaba completamente llena de leche que le escurría hasta sus muslos. "Haber si algún día me presentas a tus amigos, no los conozco" me dijo ella mientras comíamos.

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CCFulanito12Lv1· hace 79 dRelatos

Te hice recordae un trío que no sabemos como empezó

No se como llegamos a esta situación pero cusndo me di cuenta yo estaba sentado en la cama recostado contra la cabecera y vos y ella estaban a los pies de la cama, besandosé apasionadamente. Las manos de ambas recorrían con desesperación sus cuerpos, como si les costara aguantarse las ganas de acariciarse. O como si se hubieran aguantado las ganas de hacerlo durante mucho tiempo.  Estaban las dos a medio desvestir. En tanha y con las remeras puestas. El beso, cada vez más apasionado. Sus manos apretaban tus nalgas mientras te presionaba contra ella. Tus manos la tomaban del cuello como si mo quisieras que se alejara.  Yo, solo en boxer, contemplaba desde la otra punta de la cama ese mágico momento.  De repente ella se separó. Te giró de forma brusca y quedaste de frente a mi. Ella desde atrás comenzó a besarte el cuello mientras sus menos se colaban bajontu remera. Vos levantabas la cabeza como dejando el cuello lo más expuesto posible para que ella mordiera cada centímetro. Sus manos levantaron tu remera hasta sacaralam y mientras bajabas los brazos desabrochó tu corpiño dejando completamente libres tus tetas.  Volvió a concentrarse en tu cuello mientras sus manos recorrían tu vientre y subían hasta llegar a acariciar tus tetas, para después pellizcar tus pezones. Cada pellizco iba acompañado de un mordisco en tu cuello, y se un gemido casi silencioso que dejabas escapar. Fueron algunos minutos contemplando esa escena hasta que te giraste y avanzaste vos sacándole la remera. Sus tetas se liberaron y quedaron a tu mercede. Te agachastes un poco para darle unos mordiscos a sus pezones mientras tus manos bajaban lo único que le quedaba puesto. Cuando estaba completamente desnuda la llevaste a la cama. Te termimaste de desnudar mientras ella se acomodaba quedando a mi lado. Le separaste las piernas y ti lengua comenzó a jugar en su concha. To me acerqué a sus pezones y comencé a morderlos como lo habías hecho vos antes. Ella gemia con cada caricia de tu lengua mientras tus dedos también hacían su juego. Pude sentir que su mano comenzaba a acariciar mi pija ya bastante dura.   Me incorporé y ella la sacó y buscó con su boca para empezar a recorrerla de apoco. Vos empezabas a acelerar el ritmo. Sus gemidos se hacía más frecuentes.  Me dejó para concentrarse en el placer que sentía. Sus manos em ti cabeza te empujaban contra ella.   Te vi en el borde de la cama arrodillada y no lo dude. Me paré atrás tuyo y comencé a metertela de a poco, pero bien profundo. Cada empujon era un gemido que te haciá dejar por un segundonsu concha.  Sua gemidos eran cada vez más intensos. Tu lengua se aceleraba mientras yo seguí enntrando bien profundo para que lo disfrutaras.  Su respiración se aceleró. Sus manos apretaron la sábana. Su cuerpo se contorneo y soltó un fuerte gemido mientras se sentaba en medio de un orgasmo intenso. Dejaste de jugar con tu lengua para concentrarte en disffutar. Empecé a acelerae mientras más gemias. Ella seguín frente a vos, desnuda y abierta mirando como empezabas a acelerar tu respiración y te aferrabas a la sábana. Te sentí temblar y en ese momento exploté. Explotamos. Los dos mientras bajaba la intensidad de los movimientos pero me movía para descargar hasta la última gota de placer adentro tuyo.  Caímos rendidos en la cama. Nos miramos los tres. Reímos en silencio. La habíamos pasado bien, pero los tres queríamos un poco más.

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BBarby_jaz97Lv1· hace 79 dRelatos

La nocturna

Hola corazones acá les dejo un relato mío con algunas modificaciones esperó lo disfruten 💋 como yo en su momento 🔥 Y mil gracias por la buena onda de verdad ❤️ espero les guste 😈 Bueno para ponerlos en contexto, hace unos años atrás debido a que empecé a trabajar tube que dejar mis estudios y retomarlo unos años después, cursar a la noche era el único horario que me daba para hacer las dos cosas y poder terminar mis estudios de una vez por ende era mi única opción. Dentro de todo siempre fui aplicada no era una chica diez pero tampoco me iba mal salvó una materia que siempre fue mi nemesis MATEMÁTICAS será q no tuve buenas maestras ya que siempre fueron las mismas viejas amargadas. Pero para mí sorpresa ese año me toca un profesor super copado de unos casi 40 años lindo, simpático y exigente le daba otro gusto a las clases se notaba que le gustaba lo que hacía tanto que pase a prestar más atención y sin darme cuenta a gustarme más las clases, con el tiempo fuimos pegando buena onda y siempre algún chiste y miras nos hacíamos pero siempre con respeto tanto así que me sentía la consentida del profe. Tanto así que para la primera evaluación estaba súper segura que la hacía de taquito! y que por fin podía romper el estigma que tenía con esta materia ya que vení prestando atención y siendo participativa en clases osea no podía irme mal, pero grande fué mi sorpresa al llegarme la nota que me fue mal no lo podía creer estaba tan segura que mi cara de asombro y decepción se hizo notar, Estába indignada. A lo que el profesor al notar mi indignación dijo: -bueno chicos los que tengan alguna duda con su evaluación se quedan hasta el final de la clase para aclarar alguna duda. Listo! Dije, me quedo al final de la clase me quería sacar esa espina que tenía y me quedé era la última hora del día siempre y la mayoría siempre se iba antes porque la mayoría eran gente grande que también trabajaba y prácticamente nos le molestaba, entonces me quedé y el hdp me dejó para lo último estaba más indignada. Llegué me senté y comuna sonrisa me dijo: - dejo lo mejor para el final Con una mirada pícara. Me senté y me cerró el orto! Agarró mi hoja y me mostró punto por punto mis errores y no podía decirle nada y le di la razón, seguía mal igual pero hablamos un poco me bajo los humos y me dió más aliento para no bajar los brazos 😊, entonces tome mis cosa la mochila y me pare para irme y fue cuando veo por el reflejo del vidrio de la puerta que me re fichó el orto mal! Con una cara de pajero! Y me cayó la ficha del porque siempre era la consentida la buena onda y el trato, se me dibujo una sonrisa y dije este me las va a pagar 😈 me di vuelta con mi mejor cara de buena y le dije: - gracias profe le prometo esforzarme más para la próxima guiñándole el ojo 😉 Y el no sé si captó o que me responde: - yo sé que si Jaz! Entonces cada vez que iba a sus clases empecé a ir más producida como era de noche y la mayoría es gente grande que sale de trabajar, no eran tan exigentes con la vestimenta y me daba para ir un poco más perra y empezar a provocarlo hacerlo desear más! y en ese juego me di cuenta que me empecé yo a calentar y a excitarme la idea de ver hasta donde llegaba yo y dónde daba el, tanto fue que un par de veces llegue del colegio y bañarme de lo húmeda que me ponía, llego la hora de la revancha y está vez no iba a perder! Llego el día de la evaluación dónde me prepare más y dónde no iba a fallar. Pasado una sema llegó el día de las entregas dónde sabía que me fue bien! Pero está vez antes de entregarlas dice: - bueno chicos antes de repartir las evaluaciones los que tengan alguna duda nos sentamos al final de la clase para discutir la nota. Me hizo ruido y dije será que lo dijo por mi? No puede ser?. Cuando me da la nota Vi otra vez con asombro y sorpresa un 4 creo q la nota más alta que tube y dije no esté me va a escuchar ahora! Esa clase la hizo larga tanto que nadie se quedó ya para ver las correcciones pero yo si 👿 estaba caliente mal. Me siento yo con mi mejor cara de culo y el con cara de pícaro me dijo: - que paso Jaz? Te falta ponerle más ganas. Vení que te muestro que te faltó pero no me vallas a morder jeje Lo miro y veo q se va al fondo donde estaba se pone alado mío toma mi pruebe y me empieza a hablar y mostrar lo que me equivoqué. -asi te va a ir mal si seguís así - seguro? Le dije con mi cara de puta Le toca el hombro y le digo a ver mostrame mas y mientras más me explicaba yo más bajaba ni prestaba atención a lo que me decía solo pensaba hasta donde iba a llegar, me mira nervios a los ojos y nose cómo pero automáticamente le empecé a tocar el bulto y veo q estaba dura y yo más mojada no nos dijimos nada le baje la bragueta y se la empiezo a pajear mientras le digo: - bueno voy a esforzarme un poco más pero ese 4 me lo sacas 😏 Y se la empiezo a trabajar 😜 escupí mi mano y se la empiezo a masturbar más y más tenía una linda pija me toma la cabeza y me dice: - chúpamela un ratito hija de puta antes de llevarte a tu casa. me toma toma la cabeza y sin dudarlo se la chupe pero con unas ganas mientras me sujetaban la cabeza y no paraba de gemir. Mucho no fue calculo q 5 min. Pero fueron eternos me paro y le digo: - bueno dale llévame que te pago el remis 😏 Salimos del colegio y subí a su auto con una sonrisa pícara y el con una cara de lujuria me toma de la cabeza con una brutalidad y me la hace chuparla y ese profe copado y simpático se volvió un pervertido y sucio 😈 -sabes las ganas que te tenía putita! Te pensante que no me di cuenta que me buscabas la pija! Dale seguí así y te pongo el diez que te mereces por chupa pijas. Yo ya estaba súper mojada y tocando me a más no poder y le digo: - y te pensas que no me di cuenta yo que me querías reventar el orto ahora búscate un lugar donde vamos a coger. Seguí 2 minutos más chupándole la pija cuando empezó a notar que se estaba por venir en mi boca y por lo caliente que estaba más lo chupaba y pajeo cuando siento como literalmente me llena la boca de leche fue un chorro de leche que me trague en parte y se me salía de la boca 🤤 no sé si era la exitacion pero esa leche si que me encantó! Aclaro no me fue mal el resto del año y terminé bien mi secundario en la nocturna ❤️.

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LLetimilLv1· hace 79 dRelatos

Trío caliente

Una pendeja y un tipo. Ella con la carne de los veinti, flaquita y con dos tetitas de durazno. Él llegando a los 40, un afortunado de novio con la nena. Me invitaron para hacerme masajes. Me dijeron que me acueste boca abajo en el colchón que tenían tirado en el piso. Me saqué el vestido. Me aceitaron la espalda, el culo con bombacha, las piernas contorneadas. Cuatro manos sobre mi piel blanca, devorando cada centímetro, haciendo presión, buscando la sensación de calentura. Una mano dibujó el contorno de mi concha. Me di vuelta. Las tetas como timbre buscando sus bocas. El clítoris en punta, recibiendo lo que me daban, fuerte, sostenido. De pronto se asomó la verga en punta. Aproveche para metermela entera en la boca. Garganta profunda. El sonido de la saliva en el tronco. Mientras tanto la pendeja no tardó en ubicarse entre mis piernas y con la lengüita ir buscando mi orgasmo mientras el me amasaba las tetas generosas. Gemidos, roce, saliva. Pija, conchas, tetas. El empezó a gemir cada vez más rápido. Yo le ofrecí mi pecho para que acabe después de sentir la boquita. Pero él no se aguantó y derramó toda su leche en mi boca. La trague orgullosa. Las gotas ardiendo. Ella, ni lerda ni perezosa, empezó con su mano a darmela entera. A las invitaciones nunca nunca hay que decirles que no.

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