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Fotos, gifs y packs de Sex subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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PPijagruexxxaLv1· hace 22 hRelatos

Sexo en el cyber

Esto paso antes de la pandemia en mis idas a hacer tramites a capital federal. El cyber esta ubicado en la calle Florida arriba del cine porno ( Que hasta ese momento yo no lo sabía lo del cine ) En las cabinas individuales yi siempre iba a mirar porno y a pajearme un rato , imaginando escenas y cosas supercalientes. Yo tenia en ese momento 21 años, siempre muy pajero hasta ahora que disfruto de pajearme morando Morboseo, xnxx , x videos etc. En ese momento estaba mirando un video de teens con mayores mientras me pajeaba muy concentradamente siento como habalaban unas chicas al lado de mi cabina. Yo tenia los auriculares puestos entonces bajo el volumen y escucho a una de las pendejas diciendo: Siii boluda tiene la pija afuera del pantalon y se esta tocando mientras mira una pelicula porno, mira!! En ese momento con el volumen bajo decidi seguir con lo que estaba haciendo sabiendo que ellas me miraban y eso me calentaba. Continue pajeandome nada mas que esta vez saque bien la pija , los huevos todo afuera del pantalon cosa que las pendejas los vean bien. Mientras yo me tocaba sentia como ellas miraban y muy bajo hablaban diciendo: Mira boluda que linda pija que tiene!! La otra le contesta: Habla bajo que te puede escuchar, aparte nos puede ver!! A lo que la otra le responde: Y bueno que me vea, capaz me invita a hacer algo. Jajaja!! Cuando escuche eso me puse a mil. Se me re paro la pija , y en un momento miro para donde ella estaban y las veo a las dis mirandi, una se escondió rapido, la otra quedo mirando y pidiendo disculpas se retiro lentamente. Ya estaaaaa, jugado por jugado me levante de la silla y por arriba de la cabina le digo: Queres venir a ver de cerca? a lo que una de ellas la mas zarpada salto de la silla y salio de su cabina para meterse en la mia. Una vez que entri yo todavia con mi pija afuera del pantalon agarre y la apoye contra una de las paredes de la cabina y la empece a tocar. Ella no se quedo atras y me agarro la pija apretandola con fuerza. Era una chetita zarpada de esas que se quieren hacer ver por las amigas. llevaba puesto un jogging gris claro y una remerita que dejaba ver su ombligo. Despues de refregarnos un buen rato y mandarnos mano, cuando note que su conchita con muy pocos pelitos estana mojada y a mi me salia el pre semen, me pongo un forro y me siento a lo que la pendeja en un segundo se sento de espaldas arriba mio y me empezo a cojer de una manera que acabe re rápido por estar en esa escena tan linda viendo a una pendeja zarpada desconocida cabalgandome con tremenda cola. Cuando sintio que yo acabe se enojo pero para remediar las cosas y no dejarla asi nomas le dije que se siente , me acomode en el piso y le pegue una chupada de concha que cuando la miraba veia como los ojos se le hacian para arriba y se mordia los labios. Aca me voy a hacer una pausa... Para contar lo hermosa que era esa conchita. Rosadita, labios perfectos un clítoris que apenas sobresalia con muy pocos pelitos en la parte de arriba y abajo completamente depilada con un gusto muy rico, de esas conchas que son para poner en la mesita de luz y chuparlas de a ratos. Cada vez que la chupaba y me separaba para verla la cola se le dilataba como pidiendo pija. Despues de un rato chupando y besando su conchita ella me agarra de la cabeza y me empuja contra ella, en ese momento siento como me moja la nariz, la boca y el mentón con sus jugos. Para vo ser mal agradecído me lo tome todo y le limpie la concha dejandosela limpita. Cuando me doy cuenta mire para arriba y ahi estaba la amiga de ella viendo todo. Nos acomodamos, ella se fue con la amiga y yo sali del cyber chocho de la vida y sin poder creerlo hasta ahora como se dieron las cosas.

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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LlevmikhailLv1· hace 23 hRelatos

No averigüé

No me explicaron Siempre me gustó mucho verla caminar, era la secretaria de recursos humanos. Tenía unos 45 años, piel firme aún y unas caderas hermosas. No podía dejar de imaginarme sus nalgas y cómo sería penetrar su ano. Siempre me ha gustado el sexo anal.  Un día me sorprendió viéndola don Miguel, un señor alto de contaduría. Me dijo "está buena Rosita verdad?" a lo que contesté con desconfianza que si, ya que era nuevo en el trabajo y todavía no sabía con quién podía hablar sobre cosas así. Me dijo que no me avergonzara y que si me gustaba había forma de cogerla. A lo que interesado indagué. Me contó que el tercer viernes de cada mes había una reunión "especial" en su casa y ella llegaba junto a 8 más. Eran 10 con él. Comían y bebían. Luego se dejaban llevar, era sólo para personas mayores de 40 años. Yo apenas tenía 22 pero él podía hacer una excepción conmigo. Dije que si, no me interesó saber más. Solo esperar esos 12 días que faltaban para que llegara el momento. Ese viernes, llegué al trabajo nervioso, no pude concentrarme, Rosita me veía y sonreía, creo que ya le habían contado que iba a llegar. Al salir del trabajo me fui con don Miguel, me preguntó qué tipo de sexo me gustaba. Le contesté que anal. Me dijo "hoy no va a haber culo sin romper", ambos nos reímos. Para no hacer larga la historia, comenzó todo a las 6pm, comimos y bebimos. Fue incómodo. Me presentaron y fue horrible, siempre me ha disgustado eso, pero con el calor de las bebidas todo fue mejorando. A eso de las 8pm vi parejas besándose, me acerqué a Rosita y traté de enamorarla pero acá todos venían directamente a lo propio. Me besó y pensé en llevarla al cuarto más inmediato, pero no. Habían parejas cogiendo ya en la sala, era una orgía. Éramos 11, todo olía a sexo y alcohol. Don Miguel grababa con su celular ya que quedó solo, por ser yo quien rompió el grupo al ser el impar. Vi como cambiaban parejas pero yo no quería soltar a Rosita, cuando penetré su cuerpo me sentí de lo mejor. Era como me imaginé. Su ano era rosado y elástico, mis dedos confirmaban eso mientras penetraba su vagina dándole en 4. Se volteó y me dijo "metela por el culo" a lo que obedecí. Era delicioso su recto. Todos follaban, yo era el menor. Vi gente de la edad de mis papás follando pero solo me importaba el ano de Rosita. A los 10 minutos don Miguel me tocó el hombro y me dijo "te encanta el anal verdad?" asentí con la cabeza y sonreí, debía estar concentrado y seguí follando cuando de pronto sentí como alguien me tomaba de las nalgas y volteé de inmediato, era don Miguel. Dejó el celular en la mesa y me dijo "seguile dando" me intrigó pero continué, volvió a decir "esta noche rompemos culos campeón", le dije "Claro que sí don Miguel". Volvió a abrirme las nalgas y sentí un dedo en mi ano, estaba tan excitado que no me disgustó, de pronto sentí una lengua frotando mi culo. Mi erección se puso más rígida, sentí que aguantaba más y follé más duro. Cuando de pronto un capullo, una cabeza de pija gruesa y dura se abría paso entre los pliegues de mi ano, estaba humedecida con saliva caliente, a lo que mi esfínter no opuso resistencia. Sentí como las venas inflamadas de su pene entraban en mi cuerpo mientras yo penetraba a Rosita y me hacia de adelante y atrás, esa cosa estaba dando leves besos a la entrada de mi culo. Salía y entraba también, eran unos 5 centímetros, en mi mente solo pensaba que no era mucho mi deshonor a cambio del culazo que me servía pero de pronto se empujó hacia adentro, pujé como puta y solo pensaba, que la tenga corta que me duele, sentí como cruzaba hacia mi. Solo pensé, voy a fingir que no pasa nada, a darle con todo a Rosita y me hago atrás, así se que vaya de un solo y ya no me duele. Lo hice. Mi pija de 16cm entró en el ano de Rosita y cuando me hice para atrás entró la pija de don Miguel, pero se abría paso cada vez más y más, eran 19cm de largo, grueso y con venas hinchadas que rompían mi culo. Eso lo excitó y a los 15 minutos me corrí, el 5 minutos después, mi ano quedó abierto y expuesto. Me tire en la alfombra boca abajo (mala idea) sentí como se acercó alguien y me preguntó si estaba bien, a lo que dije que si. Entonces me dijo, hoy voy yo. Me tomó del culo y me folló suave, era una pija de 12 cm pero lo hizo con amor, me estimuló bien ya que incluso yo me puse en 4 para recibirlo mejor, tuve una linda erección, a los 10 minutos me quité y lo puse a él en 4. Me dijo que él ya estaba acostumbrado y que se lo hiciera duro. Me follé a ese viejo como una perra. Esa noche me desvirgaron el ano y yo follé culos de todo tipo. Usé pastillas azules por primera vez. La fiesta terminó de madrugada, todo olía a semen. Recuerdo que follé a Rosita de nuevo en la noche. Anos masculinos y femeninos. El mío sirvió de nuevo a un par de pija más. Todo esto fue porque no averigüé bien antes de ir. Hice bien. En realidad, esa noche no hubo culo sin romper

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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JJosemanuelS11Lv1· hace 1 dRelatos

En la fiesta de cumpleaños

Voy a contar un nuevo relato acerca de lo que sucedió en una fiesta de mi cumpleaños. Bueno, era mi cumpleaños había organizado una pequeña fiesta en casa, y había invitado a algunos amigos los cuales no fueron todos, en fin, aunque no habían do todos si había ido la chica que me gustaba y yo estaba feliz de que ella estuviera ahí, les cuento como es ella, mide como 1.65, morena, cabello negro, ojos hermosos, unas tetas pequeñas pero con buena forma, y un trasero divino, que a más de uno podría volver loco. Ella iba con otros amigos, así que el ambiente era bastante agradable, estuvimos bebiendo, bailando, hasta que me di cuenta que mi amiga estaba bailando reggaetón, se veía muy sexy, pues llevaba puesto un legging negro que hacía que se le marcara muy rico todo su culo, un amigo de ella se acercó a bailar con ella y ella bailaba aún más sensual, le ponía el culo muy cerca de su verga, y el la acariciaba mientras ella se seguía moviendo, así estuvieron mientras duró la canción, siguió pasando la noche y después me di cuenta que ella no estaba, así que subí a los cuartos a revisar si estaba ahí, pasé cerca de la puerta de uno de los cuartos y escuche ruido, fui despacio a ver de qué se trataba, abrí un poco la puerta y cuál fue mi sorpresa al verla adentro con su amigo, no podía creer lo que veía, ella estaba hincada frente a él y tenía la verga de su amigo adentro de su boca, ella le estaba dando una tremenda mamada y él lo gozaba de manera increíble, veía como ella se tragaba ese pedazo de carne sin ningún problema, después de hacerle ese rico oral ella se levantó quitándose el leggin y pude ver su hermosa cola, con una tanga negra de encaje y unas nalgas divinas, mientras él se terminó por sacar el pantalón, ella lo empujó hacia la cama mientras ella se subía sobre él, una vez que estuvo arriba agarro la verga de su amigo y la guió hasta la entrada de su vagina, y fue sentándose poco a poco hasta que la tuvo toda adentro, y empezó a cabalgar como una verdadera puta, se movía riquísimo, y gemía también muy rico, escuchaba que él le decía: sii que rico coges, que rico culo tienes, si, que rico. Y ella solo decía: si, así, que rico, me gusta tu verga, sii, ah ah ah. Después ella se puso en posición de ranita y así ella empezó a saltar sobre esa verga, gimiendo cada vez que se la metía toda, se veía muy rica cogiendo de esa manera. El le dio vuelta y la puso de perrito, ella levanto ese culo de ensueño como buena perrita, mientras él le pasaba la verga por toda su culo, y ella decía: ya métela, quiero tu verga, dámela toda. Y acercaba su culo para que ya se la metieran, su amigo le hizo caso y se la metió de un solo golpe que incluso ella pego un grito fuerte. Ella: ahhh que rico, si así, dame más, si asi ahhh ahh ahh. Él le seguía metiendo la verga hasta que ya se iba a venir, ella se acercó rápidamente a esa verga y se la metió en la boca, solo pude escuchar como él dio tremendo gemido cuando termino en la boca de mi amiga, ella dijo: mmm que rico. – se había tragado toda su leche, era una verdadera golosa. Vi que le dio una pequeña mamada a esa verga y después se empezaron a vestir. Yo salí de ahí rápidamente y me regrese a donde estaban los demás invitados, cuando vi ellos regresaron como si nada y ella se veía muy feliz.

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Eecocharly75Lv1· hace 1 dRelatos

Cuckold

Al fin convencerla, acordar un encuentro con un ex compañero de trabajo que según ella siempre le gustó, dejarlos solo en la habitación e irme al lado , dejarlos para que se conozcan , para que ella pierda los miedos ... Ella estrena ropa sexy Y poco a poco se desnuda para él mostrando su sensualidad, su cuerpo, sus desnudes por la puerta entreabierta observo desde la otra habitación, veo como lo desnudas poco a poco, le divierte saber la los observo , juega con su miembro, lo besa, lo pone en su boca, la excita sentir como crece y se endurece mientras su lengua lo acaricia, lo recorre, lo besa, lo abraza con sus labios, veo como brilla por la saliva, veo como ella sonríe... Luego se acuesta en la cama, sus piernas abierta dejan ver sus labios rosados, hermosos, mojados El la pone en cuatro, ella obedece, sumisa, pareciera que se conocen , que ya lo han hecho antes, me calienta, siente mi pene duro , a punto de explotar. El se acerca, su miembro erecto, bien duro , juega con ella, frota su pene por su cola, hurga entre los labios , ella respira agitada, caliente, le pide que la coja, gime y ruega. El glande roza su orificio, está en posición pero allí queda, apenas presiona... Al fín, Carolina siente como entra, la penetra despacio, cuando está todo adentro se detiene, ella espera pero él no hace nada, entonces Caro empieza a moverse, se coge, se mueve hacia adelante y atras , empezó despacio pero ahora se mueve rápido, gime, goza, no se detiene... Siento sus gemidos, el golpe de sus nalgas, se muerde las labios, se impulsa hacia adelante y hacia atrás, a veces se detiene y mueve su cadera en pequeños círculos, presiona su sexo contra el cuerpo marcado de su amante, él la deja tener el control un rato. Yo observo , me toco, disfruto de toda esa película, si participar , solo observo. Al fin, él la toma de la cintura, la controla, ella arquea su cuerpo, apoya sus hombros en la cama, empieza a cogerla, veo como la penetra, entra y sale de ella de forma rítmica, sus manos firmes no la dejan moverse, sus penetraciones son profundas, Caro respira con la boca abierta, gime , a veces con más fuerza, sus manos aprietan la sábana, se muerde lo labios, disfruta como nunca... Los gemidos, ver como la coge, ver como ella goza, como él la posee , todo me calienta, me excita, me vuela la cabeza. La coge y la coge, la penetra una y otra vez, ambos disfrutan, se entienden, gozan uno del otro. Hasta que al fin se corre, un poco adentro, un poco afuera y el resto en la boca, ella me mira feliz, un chorro de semen en su rostro , un poco correando de su boca, felices... lo tres...

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RRosroxLv1· hace 1 dRelatos

El secreto en la montaña de mi maridito

Salta tiene bellos paisajes, parajes pintorescos que guardan ecos de aventuras espontaneas y muchas veces prohibidas. Con Julian, mi amigo, nos encontrarnos una tarde para hacer trekking en uno los picos que rodean a La Linda. Empezamos el asenso al Cerro Elefante hablando de muchos temas, contandonos anecdotas y chistes, de a ratos caminaba detras suyo para apreciar sus fuertes y macizas piernas de macho que culminaban en un par de nalgas de generosas carnes ocultadas por ese pantalon deportivo que se ajustaba a cada movimiento suyo. Su cara de niño grande, blanco, sonriente, agradable y su barba poblada despertaban mi imaginación y mi deseo. Mil ratones en mi mente empezaban a idear maneras de coaccionarlo para aventurarnos a hacer algo que alivie mi tension sexual. La respiracion agitada por la travesia me sonaba a jadeos, su remera transpirada enmarcando su pecho velludo y el vaiven de sus brazos gruesos me llevaron como hipnotizado a proponerle apartarnos del sendero con la excusa de buscar un lugar alejado para orinar. Nos perdimos en la arboleda. Era el momento. Como en acto reflejo mientras yo lo hacia, de entres sus ropas saca una pija blanca y venosa de cabeza rosada, los chorros empezaron a caer, nos mirabamos de reojo... Al concluir empiezo a sacudirla empuñandola firme y lento. Mi ereccion no tardo en hacerse notoria y al girar veo tambien su dureza. Las palabras no eran necesarias. Camine hacia el pija en mano. No se movio un milimetro. Tambien lo deseaba. Cuando estuve de frente tome su mano y la acerque hacia mi, a lo que respondio con un movimiento de ordeñe que hizo que se me hinchara aun mas. Puse mis manos en sus hombros para bajarlo, accedio; en cuclillas me hizo sentir la tibieza de su boca, su lengua hacia maravillas sobre mi glande y mi tronco lo cual agradecia acariciando su nuca. Los sonidos de la naturaleza camuflaban los nuestros. Al incorporarse lo puse de espaldas para bajar sus pantalones, necesitaba ver y apretar esas nalgas peludas. La penetracion era inminente, mi piel morena contrastaba con la suya y solo atine a mojarme con saliva y apuntar con mi pija en direccion a su zona mas caliente. Mientras lo agachaba entraba en el abriendo sus carnes de a poco. El bombeo nos arranco suspiros intensos. Estabamos en la cima. Despues de unos minutos de moverme dentro suyo nos quitamos parte de la ropa, el objetivo era probar otras poses. No importaba nada, nos revolcamos como animales en la tierra comiendonos vivos hasta explotar. Sus jugos de macho me salpicaron la cara y los mios inundaron su interior, el bombeo se prolongo unos minutos mas. Al sacarla esperabamos ver caer mi leche, cosa que no sucedio, era la primera vez que preñaba un culo. Lo senti muy mio. Me senti muy suyo. El regreso a la realidad estuvo matizado por mas risas y charlas contandonos fantasias y dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras. Fue sin duda una tarde memorable. Un encuentro muy placentero

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