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#Nami

Fotos, gifs y packs de Nami subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 23 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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DDulcewhiteLv1· hace 78 dRelatos

Un compañero del trabajo es mi nuevo amigo

Holaaa, que creen, un chico de aquí de mi trabajo empezó a hablarme y bueno nos hicimos amigos. Recién entré a este trabajo, y llevo al menos 4 meses en el, nadie me hablaba más que un chico llamado Manuel que era súper pesado, me invitaba a cenar a comer o a ir a algún otro lugar y nunca le acepté pero seguía molestando, me decía que yo era muy linda y que quería conocerme más, a lo que un día llegó Ramón y le dijo que no me molestara, un chico ejecutivo de la empresa súper tranquilo y relajado. Desde aquel día yo comencé a hablarle un poco más, me decía que por que trabajaba ahí y que si me gustaba el trabajo a lo que yo le respondí que sí. Ramón siempre era respetuoso y de pronto empezó a tener detalles conmigo, me traía café, o me traía algunas cosas para comer. Cierto día mi auto que dejé en el estacionamiento de la empresa no arrancaba así que me dispuse a caminar hacia la parada de autobuses, de pronto un auto muy lindo, negro, me silbó, yo pensaba que era algún hombre molestandome pero no, era el buen Ramón y me pregunto que si quería un aventón a lo cual por la hora yo accedí, subí al auto y Ramon empezó a platicar conmigo, yo le iba diciendo por donde ir y el obedecía amablemente. Yo le decía que era un chico súper lindo y el me decía que era hermosa y que por que estaba soltera, yo le expliqué mis motivos y el me decía que una mujer como yo no merecía estar sola, yo empecé a sentirme deseada y linda y le dije que no era para tanto, así que el me dijo claro que lo es, y de pronto me robó un beso, yo me quité y me dijo " que pasa te molestó? A lo que yo le dije que no que para nada me había molestado pero no estaba bien, el era co o tal mi jefe, volvió a besarme pero esta vez yo no puse resistencia y comencé a besarle muy rico, su lengua entró a mi boca y junto con la mía jugamos muy rico, nos besamos muy delicioso..... y yo empecé a prenderle mucho, sentía muy calientito en mi lugarcito, el lo noto y llevo mi mano hacia su pene pero yo la quité de ese lugar, el volvió a tocarla con fuerza y la volvió a poner en mi pene, esta vez no puse resistencia y comencé a tocarle mucho por encima del pantalón, se sentía una cosota, casi se sale del pantalón, el tocaba mis pechos, desabrocho mi blusa y comenzó a besarlos a chuparlos y yo me retorcía de placer. Yo le di otro besito, me abroche la blusa y seguimos el trayecto hasta llegar a casa y el me dijo, oye podremos salir algún día y divertirnos de una mejor manera, a lo que yo le respondí y le dije que si que yo quería salir con el desde hace mucho tiempo. La verdad en ese momento yo le miré con muchísimo deseo y lo que pasó me sorprendió, Ramón se sacó su pene y woooow era un pene muy rico y algo grande pero más que nada grueso. Muy lindo yo entre de nuevo al auto y decidí hacer sufrir a Ramon así que solo me agache y le di un besito justo en la cabecita de su pene fue muy rico Eso pasó hace unos días, así que les platicare como va todo con mi nuevo amiguito les mando un besito y en una fotito para que no se les haga aburrido el post Les gusta mi colita? No dejen de mandarme mensajes les mando besitos

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RRosroxLv1· hace 81 dRelatos

Picardía en el super

Tenía el papel con su número guardado en mi carpeta. Ni siquiera lo había agendado en mi celu. Pasaron los días y dejé de verla en clases, me extrañaba que haya desaparecido de repente, hasta que un día haciendo compras con mi mujer, nos cruzamos en el supermercado.Ella también estaba con el que interpreto,sería su marido pero no nos hablamos, solo intercambiamos miradas cómplices. Recuerdo que mi mujer me hablaba de los productos que debíamos comprar, de cuál era más barato y cuál más caro. Comparaba precios, marcas etc etc. Pero yo ya no podía concentrarme en semejantes pequeñeces, mi atención estaba puesta en mi compañerita, que recorría las góndolas y cada tanto me miraba de reojo. Intenté llevar a mi mujer hacia donde iba ella para no perderla de vista. Su calza apretada de Spandex me había dejado hipnotizado, era impresionante ver ese culo marcado y esas piernas largas ir y venir. Arriba llevaba puesta una remera deportiva ajustada que resaltaba sus tetas, y parecía que no tenía puesto nada abajo porque los pezones duros sobresalían de la tela. Seguimos con ese juego de idas y venidas y miradas hasta que en un momento le dijo algo a su marido al oído, me miró y comenzó a caminar hacia la salida. No podía quedarme con la duda si aquella mirada era una invitación a algo, a no se que, en un mercado lleno de gente y con nuestras parejas encima. Decidí quitarme la duda así que le dije a mi mujer - Me siento un poco descompuesto, ahora vuelvo - , -¿Otra vez?- me respondió y no terminó de decir la frase que yo ya estaba detrás de mi presa. Como esa vez en el pasillo del instituto la buscaba entre la gente que entraba y salía hasta que la vi dirigirse hacia en el estacionamiento. Corrí y de repente me encontré con ella detrás de una columna. - ¿Dónde está tu auto? - me preguntó - Allá, allá - Me agarró de la mano y me llevó sin decir más palabras -¿qué haces?- le dije, -¿estás loca?-, -Si, loca por que me cojas toda- Y nos metimos en el asiento trasero. Rápidamente comenzamos a besarnos descontroladamente. Yo quería ver esas tetas que tanto me enloquecían, quería manosear ese orto precioso. Ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar, hacía muchos años que no sentía una lengua de esa manera en la cabeza de mi pija, subía y bajaba. -¡Que rica pija tenes hijo de puta! - me dijo, y eso me calentó más, se me puso durísima, roja, mojada, ya no daba más, quería largarle toda la leche en la boca. Mientras me la chupaba yo sentía sus tetas duras, eran muy grandes y mi otra mano acariciaba su culo por debajo de su calza. Empecé a buscarle el agujero del orto con mi dedo y cuando se lo empecé a meter se retorció de placer. Me miró y me dijo - Quiero que me hagas el culo, pero acá no, quiero disfrutarte todo - y ahí mismo se dio cuenta que le iba a largar toda la leche. - si, damela amor. damela - Y en ese instante me hizo acabar como hacía rato no acababa, con tanto placer, con tanta calentura. Sus manos desbordaban de semen y me dijo - ¿cómo podés acabar tanto? ¡Que rico papi! - Sacó de su bolso una toallita y me limpió la pija de una manera que hasta me provocó ternura. Nos quedamos unos minutos abrazados asi como estabamos y caímos en la cuenta de que nuestras parejas estarían esperándonos. Nos acomodamos la ropa y volvimos a entrar al supermercado, cada uno por su camino y no volveríamos a vernos hasta esa noche a a salida del instituto Al entrar al auto con mi mujer me dijo - Hay un olor raro acá adentro-, - No se, yo no siento nada- contesté. Y es que yo solo podía sentir el sabor de los besos de mi compañerita de clase.

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CCisco_1234Lv1· hace 83 dRelatos

Treking Grupo WhatsApp Largo pero real

Grupo de Whatsap Trekking Este relato sucedio mas o menos asi, acompañe a mi pareja a subir un cerro, ella es apasionada por la montaña. Es un grupo de mas o menos 15 personas, 6 mujeres 9 hombre, solteroas, separados y en pareja mas o menos de distintas edades mas la Profe y su pareja quien llevan adelante la actividad y negocio. El grupo entrena entre semana y se realizan las salidas los fines de semana o feriados. Las caminatas son extensas de 6 a 10 horas y con dificultades varias dependiendo del cerro a subi, por eso es que entrena. El cerro que subimos espectacular la naturaleza y el paisaje fue una caminata de 7 horas y llegamos a los 3200msnm (Metros sobre el nivel del mar). Un grupo divertido, zarpado, heterogeneo y tramposo entre ellos y ellas (incluyo a mi pareja). No entendieron bien quien era ya que soy bastante callado y nos dividieron en 2 grupos mi pareja quedo en el mas rapido / avanzado y yo en el mas lento / princiiantes. Con quien me toco eran 3 vagos, 2 chicas, separados a medida que fuimos subiendo, caminando se iban soltando y contando vivenciaas de sus compañeros compañeras. Me daba vergueza preguntar por como era mi pareja asi que no dije nada pero contaron algo y que tenian un grupo de Whatsapp picante me pidieron el numero les di el laboral. El grupo es de hombres y 2 chicas, me agregaron me dieron la bienvenida pero ninguno pregunto nada asi que con el pasar de los dias subian cosas de la montaña, fotos, caminatas todo referido a su actividad, poco aportaba pero se iban soltando hasta que uno de los chicos hizo el comentario sobre una chica y su sobre nombre Barby Wanda, pregunte a quien le decian asi, me entere que a mi pareja PLOP !!!!, porque le decian asi porque le encanta chupar la pija. Para mi sorpresa y haciedome el sonzo que si estaba rica o era linda, si tenian fotos o si alguno habia tenido suerte asi fue lo que contaron: *Barby Wanda es porque le gusta hacer pete, que al principio muy seria en los entrenamientos y salidas a la montaña, hasta que conocio el grupo y ahi se solto jajajajaja. hicieron una juntada en una noche de viernes Pizzas, cervezas para ponerse de acuerdo para subir un cerro, faltaba uno de los instructores El CEBOLLA de sobrenombre, ella pregunto porque el Cebolla se rieron y le dijeron que si la pela (PIJA) te hace llorar a lo que se rio. Llego el Cebolla y ella no le sacaba los ojos de encima. Y ahi le dijo a uno de los inttegrantes del Grupo de WSP, Cebolla contalo vos jajajajaja y ahi conto lo siguiente. Cebolla: Que bocones pero si es retrola parece que el novio no se la coge seguido, esa noche me miraba como que queria algo me hice el dolobu ya que estoy saliendo con alguien mas del grupo pero se habia ido riquisima (bermuda clara ajustada y una remera discreta de color rosa que decia Barby) la verdad que una cola y pechos espectaculares. Ella estaba en el grupo de wsp, me envia un wsp privado con la foto de las pizzas que estabamos comiendo y despues me dice disculpame me equivoque el clasico, con quien estoy saliendo estab entretenida con las pizzas asi que conteste el wsp diciendo que no habia problema que la agendaba y que estaba muy linda. Barby le contesta que gracias pero que el esta acompañado ...... le dije que no era algo formal pero si queria algo que le avisara y ella le pregunto porque Le decian Cebolla (ahi entendi todo) le dije que tenia 20cm de pija que si queria verla a lo que dijo no solo verla ...... se armo como un baile Gabriela con quien estoy saliendo seguia con las amigas charloteando la fui a buscar para bailar pero no quiso asi que fui con el resto de grupo a abilar en el patio que era chico asi que estabamos juntos, alguien tuvo la idea de ponerle a la lampara una bolsa de color asi que estaba en penumbras, con el trago en la mano tiraba unos pasos y la vi que se acerco poco a poco si mediar muchas palabras empezo el trencito y aproveche a agarrarla de la cintura apoyandosela ella en un momento me la agarro sobre el pantalon, estaba recaliente...... me dijo si podiamos ir a la parte de atras del patio que queria verificar si la tenia asi de grande, le dije al dueño de casa donde podia ir hasta el garage me hizo un guiño y le pidio a Gabriela que fueran a buscar mas bebidas a unos 10 minutos de ahi, lo cual asi sucedio. Le dije Barby veni vamos al garage ni lerda ni perezosa fuimos al garage me beso desenfrenadamente tenia gusto a mojito y borracha que estaba me bajo el cierre del pantalon me manoteo la pija, se arrodillo y la empezo a chupar como toda una profesional, me acariciaba lo huevos, me miraba fijo y me decia que si el apodo era el correcto que queria toda la leche en la boca, tragarse y saborearla dejo de hablar e hizo lo que dijo, la chupaba y la engullia hasta la garganta acariciandome los huevos hasta que le dije que estaba por acabar acelero el tramite y se trago todo me limpieba la cabeza de la pija..... Termine y me dijo que se quedo con las ganas que la proxima ya veriamos ...... y esa es otra histori. *Se me cayo la cara al leer esto pero no dije nada ..... to be continued ....

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AanecdotaseroticaLv1· hace 83 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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RRosroxLv1· hace 83 dRelatos

Espera feliz

Tenia q ir a buscar a una amiga al aeropuerto de Ezeiza. Como el vuelo venía demorado espere en el auto a unos kilómetros, para evitar el estacionamiento, esperando me avise cuando estaba lista. Habia varios autos esperando en la banquina. Estaciono detras de un Gol blanco. Passron unos 10 min y del Gol se baja ella, unos 40 aprox, bajita, linda de cara, se acerca y me pide si puede usar mi célu para enviar un msj, ya q se habia quedado sin batería. Obviamente accedo, y empezamos a charlar....me cuenta esleraba a alguien q tbn venia con retraso. 'Coincidimos en eso....yo igual', le dije 'Habria q matar el tiempo de alguna forma' me dijo en tono pícaro 'Con vos se me ocurren mil maneras, pero no quiero parecer grosero', le mande. Se rie y la invito a entrar. Yo estaba al palo y ella lo noto. Empece a tocar su pierna, ella cerro los ojos, le gustaba, se mordía el labio inferior. Desabroche su camisa, tenía unas tetas divinas q empece a chupar. Ella gemia x lo bajo....y yo re caliente Me bajo el cierre de la Bermuda y me hizo el mejor sexo oral q tuve en meses. 'mira q acabo' le dije.... Pero no le importo Explote en su boca y ella seguía.... En eso llega msj al célu....mi amiga ya me esperaba.

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