#Musculosa
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Amor intenso: pasado, revancha y futuro.
Amor intenso: pasado, revancha y futuro. El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...? El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza. En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos. ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña.. y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella... Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente... Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla... Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente. Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad... no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja... Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven. Lo peor de todo es que se fué con un amigo... Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví. "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..." Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás. Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos. Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo... Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa. Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado. Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento. Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo. Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse. En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento. La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos. Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna. - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí. La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada... Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé, y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva. Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'. "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente. De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen. "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije. "Me encanta", me respondió. Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..." A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá... Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio. Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!" .. Gracias por leer. A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión: Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio. Dejarme un comentario, bueno o malo. Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:
Encuentro sin su marido
Y bueno después de tremenda salida seguimos en contacto y tuvimos un par de encuentros más A la semana de haber tenido el encuentro me escribieron en el grupo de wp que les gustaría seguir con los juegos de dominación. Los calentó mucho y querían ir un poco más allá. A mi juego me han llamado por lo que les di un listado de accesorios para comprar... Jaula de castidad masculina, fusta, choker, cadena y cola de zorra. Cuando vieron todos los accesorios que hay además de los que les hice comprar se entusiasmaron y querían comprar todo pero como me gusta ir paso a paso no deje que los compren. Estuvieron toda la semana escribiendo y contactando para que les diga que íbamos a ser, cual era mi plan y cuando lo íbamos a estrenar. Por supuesto que no les conte ni una palabra y cada vez que preguntaban de mas les ponía penitencia. Todo esto de la dominación realmente me gusta y es lo que mas me calienta pero nos había quedado pendiente tarea del encuentro anterior. La formación de una hotwife es facil pero requiere dedicación. Le escribí por separado a ella y le dije que él no se tenía que enterar. Tuvimos una charla inicial de media hora, lo que le propuse era simple. Si vas a engañar a tu marido tenes que hacerlo bien… tengamos encuentros sin que él sepa… Le encantó desde un principio, hay cierto morbo que muchas hotwife guardan y es que aunque tienen toda la libertad del mundo de cogerse a otros hombres y poder contarselo al marido no quieren hacerlo, de alguna manera se sienten mas putas si lo guardan en secreto. A la siguiente semana ella se tomó un día libre en el trabajo y arreglamos para encontrarnos. Por supuesto que para que él no sospeche y humillarlo (que a ella le encanta) le pidió que la lleve hasta el trabajo. Alquile un hotel tipo campo para pasar el día, fui a buscarla hasta el trabajo y comenzamos el viaje hacia el hotel. Cuando subió al auto se inclinó hacia mi boca para besarme, me recliné hacia atrás y le pregunté qué haces putita?. Ella - Te quería saludar Yo - Solo yo puedo besarte en la boca, vos a mi solo cuando te lo pido. Ella - Perdón señor Yo - Desde ahora cuando nos veamos me vas a pedir permiso para saludarme y si yo te doy el ok me vas a saludar pero chupandome la pija Ella - Ok señor… Yo - … que estas esperando para preguntarme? Ella - Puedo saludarlo? Yo - Si putita, desabrochame el cinturón y el boton del pantalon, bajame el cierre y chumpame la pija, todo bien despacio. Claramente la hice chuparme la pija durante todo el viaje mientras yo manejaba. A 20 minutos antes de llegar el hotel frene en un bar, le dije vamos a desayunar pero antes quiero que sepas algo. Si en algún momento del día te sentis desorientada mira tu celular... Nos sentamos, pedimos dos café con medialunas y desayunamos… Lleve una vibrador bluetooth que había comprado. Le dije que antes de llegar al hotel lo ponga en la cartera y que la deje abierta para que se viera desde afuera. Lo puso en un bolsillo frontal que tenía la cartera y dejó el cierre abierto, se veía a diez metros. Le di indicaciones de que cuando llegara al mostrador del hotel apoye la cartera arriba para que el/la recepcionista viera el vibrador. Estuvimos casi una hora, yo tenía un plan pero no estaba sucediendo lo que yo necesitaba. Yo - Queres ir al baño antes de salir? Ella - Es lejos? Yo - Si Ella - Bueno voy Se levantó, caminó hacia el baño y en cuanto entró deje dinero suficiente en la mesa para pagar la cuenta y que se pudiera pedir algo mas y me fui... Emprendí viaje hacia el hotel, al cabo de quince/veinte minutos me llamó… Ella -Dónde estás? Yo - Te fijaste tu celular? Ella - Ay no!, perdòn… Yo - Estas castigada Y corte… Le había mandando un mensaje que decía: Si queres ser una zorra, vas a llegar al hotel como tal… Te voy a mandar un Cabify para que te pase a buscar y te lleve al hotel, una vez que llegues presentate en la recepción y decile que tenes una reserva en la habitación A332, que el señor “XXX” te esta esperando. Me contesto el mensaje diciendo ok. Llegue al hotel, fui hasta el mostrador y le hablé a un muchacho que estaba de recepcionista.. Yo - Tengo una reserva al nombre de “XXX”. El - Perfecto señor Se fija en el sistema... El - Señor veo que usted ya esta ingresado en el sistema, quiere verificar sus datos? Yo - No, gracias El - Perfecto, ya le entrego su tarjeta. Pasaron 5 minutos y me hace entrega de la tarjeta... Yo - Nene quiero pedirte un favor, estoy esperando una dama de compañia y quiero la mayor discreción… podrás entregarle esto cuando llegue y acompañarla hasta la puerta de la habitación? Dale una tarjeta para que entre y me avisas a mi cuando lo hayas hecho, yo voy a estar afuera en el bar. Le di una propina y medio dudando accedio… El - Perfecto señor, desea algo mas? Yo - No gracias. Lo que le entregue al muchacho era un vestido de sirvienta que habia comprado junto con el vibrador, tenia una percha y me asegure de que el nylon negro que lo recubria quede mas corto de lo que era el disfraz para que se viera. Fui rápido a la habitación, me puse una maya y una musculosa, le pedí un cabify y le mande un mensaje con captura de pantalla de que auto la iba a buscar. Como la aplicación te deja ver el recorrido, cuando estaba llegando baje a la recepción y me escondí sentado en unos sillones detrás de unas plantas. Ella entra, se acerca al mostrador y me doy cuenta de que cometí un error… como hay distancia social ella no podía acercarse al mostrador lo suficiente para apoyar la cartera… Por otro lado la estaba atendiendo una chica que era la compañera del muchacho al que yo le había hablado. A punto de improvisar un plan b , veo que el muchacho se acerca, le dice algo a la compañera y empieza a atender a el a mi putita. Le da la tarjeta, le entrega el vestido en la mano y la acompaña hacia el ascensor. En ese momento la cara de mi putita no podía creer lo que estaba pasando. Aunque la idea original era hacerlo cuando tenga la cartera arriba del mostrador, ates de que llegue el ascensor se me ocurre prender el vibrador con la aplicación del celular (tuve que acercarme un poco porque no conectaba). Si mi putita estaba avergonzada cuando le dio el vestido, en ese momento quería que se la tragara la tierra. Deje que la acompañe hasta mi habitación, yo me fui al bar y espere que el muchacho venga a avisarme de que la putita había llegado. Al cabo de diez minutos maximo tenia al muchacho avisandome y a ella llamándome al celular. Ella - Ya estoy en la habitación Yo - Te pregunte? Ella - Perdón señor Yo - Esperame en cuatro patas como una gata al lado de la cama hasta que llegue. Corte... El muchacho - Señor ya está la señorita en su habitación Yo - Está buena? El muchacho - Desconcertado… S..S..Si señor Yo - Queres usarla después? El muchacho - Sonríe… no señor muchas gracias Terminè de tomarme mi cerveza que recien la habia pedido y subì. Estaba ella ya fastidiada de estar en cuatro patas pero trato de sonreir igualmente. Ella - Señor lo puedo saludar? Yo - Otra vez putita? como te gusta la pija… dale veni, pero hacelo en cuatro patas como la gata que sos. Se acercó muy sensual , meneando ese culo hermoso que tiene, llego hasta mis pies, se sentó de rodillas y muy despacito me desabrocho el cinturon y el boton del pantalon, me bajo el cierre y se puso la pija en la boca con una suavidad como chupando el helado mas sabroso del planeta. Tenia preparado mi cinturon para usarlo de collar sado para ella, la noche anterior le habia hecho una serie de aguejos para que ajuste justo el ancho de un cuello… Me calento tanto la situación que enseguida quise sodomizarla. Me saque el cinturon, se lo ajuste al cuello y tome el otro extremo… Le di dos vueltas a mi muñeca y me quedo la mano en su nuca. Con fuerza comence a meterme el miembro bien dentro de su boca hasta la garganta pero todavia quedaba algo fuera. Salivando me miro a los ojos y trato de decirme que no podía… Yo - Putita ahora sos mía y te voy a hacer lo que yo quiera. El que decide que podes y que no soy yo. Retome el control y le meti la verga un poco mas. Nunca llegue a metersela completa en la boca pero era muy temprano para que me vomite los pantalones. Haciendo uso del cinturon la lleve hasta la cama como paseando a una perra en celo y la hice acostar en la cama, poniendo los dos pies en el piso y los brazos estirados hacia adelante. Yo - Zorrita vos querias dominación? te voy a azotar con el mismo cinturon que tenes en el cuello. Y le di una nalgada con la mano abierta que sono en toda la habitación…. Pego un grito como el gemido del primer encuentro cuando le manotie el orto y se retorció para un lado y para el otro. Yo - te ardio putita? Ella - S… s… si señor, me dolio Yo - Queres mas? Ella - Nooo.. Pafff, otra nalgada… Ella - Ayyy! Yo - Recién estamos empezando, que decepción… Ella - No aguanto, me duele… Yo - No te pregunte Le pedi que se de vuelta y quede con la boca en el borde de la cama Yo - Abrí la boca lo mas que puedas putita Muy obediente ella abrió la boca y se la cogi como si fuera la mejor concha del universo. Viendola desorientada por la cogida de boca que le pegue le pedi que se sentara arriba mio y me cogiera. Esa posición es una de las mas copadas para mi , puedo durar el tiempo que quiera sin acabar. Yo - Putita cabalga pero no vayas a acabar eh… No pasaron mas de 10 minutos que ella no aguantaba y quería acabar. Por lo que volví a tirarla arriba de la cama, boca abajo, con los pies en el piso y los brazos extendidos. Le saque el cinturon que todavia lo tenia puesto en el cuello y le di un cinturonazo (suave) Ella - AYSSSSS… suspiro hacia adentro Yo - Te gusto putita? Ella - Un poco Yo - Pafff, otro cinturonazo tambien suavecito Ella - SSSS. Asi si… Yo - No te pregunte Ella - Perdon Señor Yo - Queres acabar? Ella - Si por favor Yo - Tenes que aguantarte que te azote mientras tanto… pafff y esta vez fue un poco fuerte… Ella - Ayyyyyy! La lleve hasta el borde del orgazmo varias veces y le hice el mismo juego, le saque la pija justo antes y la azote. Ella - No aguanto mas! cagame a palos pero haceme acabar! Yo - Era lo que estaba esperando putita… La puse nuevamente con los pies en el suelo y las manos en la cama, le arrime la pija a la concha y le dije al oido… Yo - Cada vez que te muevas yo te voy a dar con el cinturón Ella - No me importa… Ella se movia para meterse mi pija en la concha y yo pafff Ella Ayyyy!, se movía de vuelta y yo pafff… Así estuvimos varios minutos hasta que la cosa fue tomando ritmo y ya el Ayyyy! se transformaba en un Ayyymmmmm, y despues en un aajjhhhhhh, y a lo ultimo en un gggmmmm… Siii… Siii. dame… dameeee. aaaaaaahhhh!!!!, hasta que explotó en orgazmo… A penas acabo giro hacia un costado exhausta, retorciéndose del dolor que sentía en las nalgas. Yo - Putita que haces? yo no acabe… veni y chupame la pija Ella muy obediente pero dolorida se acercó y lo hizo. Acabe en menos de 2 minutos y le tire toda la leche en la cara y el pelo. Yo - No descanses mucho putita que todavía te queda mucho trabajo por delante. La deje asimilar todo durante 15 minutos, en ese tiempo me dijo que era un hijo de puta que jamas la habia tratado asi pero que le gusto. Me senté contra el respaldo de la cama y le dije, dale zorrita empieza a chuparme la pija de vuelta y tocate. Empezo a chuparme la verga casi sin ganas pero con el pasar de las chupadas y de que se clavara los dedos fue tomando ritmo. Cuando mi pija estaba erecta otra vez, me senté en el sillón y le pedí que se tocara hasta acabar frente mio. Le costó muchísimo acabar, me levante dos veces para que me chupara la pija y eso la ponía cachonda pero en cuanto me alejaba le volvía a costar. Por lo que me acerque y le dije que se tocara y me chupe la pija al mismo tiempo hasta acabar. La muy puta lo hizo y acabó enseguida. Nuevamente se tiró hacia un costado, agitada y rendida. Yo - Putilda… que haces descansando Ella - Para que no puedo mas! Yo - Cuanto te falta putita.... Hubo
lluego de ser madre por 2da vez
hola como estas , esto me paso cuando nacio mi segunda hija , fisicamente me considero una mujer con muchos atributos, soy blanca de senos grandes,buena cola y unas piernas bien torneadas. Todo empezo bien en mi relacion con jorge, asi se llama mi marido, yo siempre he sido muy caliente y jorge me complase a medias, con el pasar de los meses de embarazo. Desde ahi fue que todo empezo a cambiar conmigo, ya no me trataba igual, ala hora de hacer el amor a veces me decia que no porque le hacia daño al bebe, y las veces que lo haciamos no quedaba satisfecha. Pasaron los nueve meses y tuve a mi beba al tiempo cuando ya podia tener relaciones,.yo en la noche buscaba a mi marido y el me decia que no que estaba muy canasado. Un dia que sali al patio de mi casa a lavar una ropa del bebe, llevava puesto un short que se me ve un poco la cola una musculosa estaba sin bracier porque estaba en mi casa,al rato de estar lavando me saluda julian mi vecino, un señor de 42 años, me puse a conversar con el un rato, y notaba que no dejaba de mirarme las tetas, como me habia mojado la musculosa me habia quedado como transparente y se me notaban los pesones, no se porque me dio morbo, y el como siempre habia morbosiado conmigo antes de quedar embarazada, me decia que tetas tan ricas, y otras cosas mas, me pregunto si todavia le daba pecho a mi bebe, yo le dije que no que a el le gusta la mamadera me dice lastima que se pierda esa lechita y tantos con ganas, y le pregunte como quien, y me dice a mi me gustaria, y me fui a la casa, yo sentia como me miraba la cola esa noche volvi a insistirle a mi marido, pero nada, y me dormi caliente, pensando en julian chupandome las tetas, y clavandome su verga. Asi que esa noche decidi darle a probar lo que el queria. Al dia siguiente que mi marido se fue, me bañe y me puse una falda corta que dejaba ver bien todas mis piernas, una blusa de botones, sali al patio a echar una basura al tanque, y ahi estaba lo salude y me dice que linda que estas. Yo tenia que hacerlo venir ala casa sinque el sospechara, entonces le dije que. Si podia ayudarme a mover un mueble, el me dijo ya voy, entre a l casa y me desabone dos botones de mi blusa, se me veian los senos y parte del bracier, al momento llego , y enseguida dirijio la mirada a mis tetas, y me dijo y tu marido , yo le dije que no estaba, le dije cuales eran los mubles que habia que mover, al rato que acabo le di agua, y me dijo ya que tu marido no esta porque no cumples mi fantasia de tocarte esas tetas tan grandes y cargadas de leche, yo le dije esta bien pero que no le dijera a nadie, el se levanto y espezo a tocarme las tetas oor ensima de mi blusa, me empese a calentar porque tenia rato que un hombre no me tocaba. Asi que me quite la blusa y el bracier, a el se le querian salir los ojos de verme asi, empezo a tocarme los pezones y empezo a salir leche y yo le dije, julian ahi esta lo que quiere no desperdicie ni una gota, el empezo a chuparmelas tetas y me decia que ricas que estan, yo le puse la mano en su verga y siento por encima de su pantalon que tiene una verga grande, asi que fui bajando y le abri el pantalon, cuando saco su verga,era grande Se la empese a chupar como loca,, el me seguia tocando las tetas, luego me dijo sientate me sente, me empezo a chupar la vajina, me daba unos lenguasos que sentia como un corrientaso, me levante y el se sento el sofa, me la empecé a meter es verga grande, al rato ya la tenia adentro, empese a cabalgar es rica verga, sentia una sensacion de gusto, un placer que no podia describir, el mientras yo subia y baja me chupaba las teta, luego se levanto y yo me puse en cuatro,esa es mi pose favorita porque siento los huevos golpeándome, me empezo a dar duro yo agarre un cojin del mueble y lo apretaba, me estaba cogiendo como nunca me habian cogido,ya tenia mi primer orgasmo pero a el nada que le llegaba, mientras me la metia me decia que traseron que tienes y me pegaba unos cachetasos en las nalgas que me exitaba, y me dijo quiero meterla dentro de tus tetas, asi que el se quedo de pie y le empece hacer una paja con mis tetas, al rato me dijo me voy a venir y le empezo a salir esa leche calientica que me cubrio gran parte de mis tetas, se vistio y antes de irse me dijo cuando quieras repetimos, yo le dije que le avisaba, me fui al baño y quise probar la leche de el, era un sabor bien rico,. Hubo varias veces que el se volaba el patio, pero el solamente me chupaba las tetas para sacarme leche, lo mismo hacia yo se la chupaba, y la pajiaba con mis tetas para al final tragarme su leche, quede adicta a la leche de julian.
Mi novia y su culo irresistible 😏
Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata. ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme. Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca. Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas. Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore
No desperdiciar un chongo que hace dedos
tenia que viajar por cuestiones laborales a una zona cerca de chascomús por ruta 2, no entraba a la ciudad pero iba cerca, al bajar del puente echeverry veo un pibe veinteañero haciendo dedo, hacía calor y me dio pena dejarlo ahí, le digo que iba hasta el peaje de samborombon que si quería lo acercaba, el pibe buena onda, pantalón corto y musculosa con un bolso subió y puso en el asiento de atrás sus cosas para viajar más cómodo. Le dije que pararía en la ypf al baño ya que me estaba meando. Él me dijo que también iba a bajar. Así fue, nos ponemos a mear y el pibe muy desinhibido pelo chota de una, andaba sin calzones, no pude evitar relojearlo y ver que venía en verdad muy bien dotado, él hizo la suya, sacudió la verga a full y jugó un rato mientras yo trataba de que no me pare mi chota. Subimos al auto como si nada, en verdad no había pasado nada de nada, yo tengo la costumbre de tocar siempre al que hablo y si voy viajando poner la mano en la pierna, lo hago siempre, sin darme cuenta, arrancamos el viaje y yo ponía mi mano en su pierna, en una de esas el chabón se levanta el pantalón y le queda tipo slip, yo en verdad no preste atención a eso, seguía poniendo mi mano en su pierna y él no se oponía, mi mano cada vez iba mas cerca de su pija. Pasó un toque y el pibe muy descaradamente me dice: pará loco de tocarme que me hiciste poner la pija como piedra, yo me empecé a reir y le digo: dejate de joder, ¿posta?, y de una se bajo el short y quedo toda su verga dura como piedra al aire, de una se la manotié y me dice: si empezás vas a tener que terminar, con gusto, le respondo. Me tiro para el costado de la ruta y le mamé la pija como nunca, el loco relinchaba de placer. Acabó como bestia y, para no ensuciar el auto, debí tragarme todo. Seguimos viaje y unos pocos km más adelante me dice: loco quiero culiarte, necesito romperte el orto, yo le digo: no hay lugares, por ahí en el peaje. Llegamos, paro el auto y ambos cruzamos al baño, no había nada de gente, recorrimos un poco el espacio verde y nos fuimos entre unos árboles, los últimos metros el pibe estaba en bolas ya, me agarro, me hizo arrodillar y volverle a chupar la verga, me saco el pantalón y me la mando de una, fue un dolor increíble pero me deje llevar, hacia mucho tiempo q nadie me culiaba de esa manera, de todas las formas que yo conocía y otras que no. juro que me garchó media hora sin parar, una vez que se cansó y mi culo literalmente no daba mas, me lleno de leche otra vez la boca. Me costo reponerme un rato, luego volvimos al auto, él saco su bolso, me saludó, me dio las gracias por las dos acabadas que le saqué y se alejó a seguir haciendo dedo, yo ya medio repuesto seguí mi camino. Me gusto mucho el sexo entre machos, ser obediente, las partuzas con activos para mi,
Guadalupe: mi negrita cubana y putita.
hola amig@s de Morboseo.net. quiero agradecer a todos mis seguidores y mis lectores por su buena onda. y espero segir interactuado con uds. asique comenten . hoy les presento a Guadalupe. la hija de mi amiga Dayana. la protagonista del relato anterior. cuando Guadalupe se fue de viaje me encargo que cuide a su madre, con un beso casi en la boca. algo que me dejo pensando en lo atrevida que estaba la nena. digamos que hice mas que cuidarla a la mama. ya que su mama se convirtió en mi puta mientras ella no estaba. cosa que ella no sabia o si ? la verdad no sabia. ya que ellas son muy unidas y supuestamente son de contarse todo. pero bueno el tema que la nena, adelanto su regreso. la madre no podía ir a buscarla porque tenia mucho trabajo y nadie que la remplacé. asique me pidió como favor retirar a su hija en el aeropuerto. a si fue que me dio el horarios y la fui a buscar. al llegar la negrita me esperaba en el salón del aeropuerto. ella no me vio hasta que la llame por su nombre. estaba ahí parada con unos jeans muy apretado con una camisa. que resaltaba su figura y su cuerpo espectacular. la negrita esta muy buena y lo sabe. cuando me vio, vino corriendo a mi encuentro. me sorprendió al llegar a mi. se me trepo del cuello y con un salto me rodio con sus piernas y brazos. quedando a upa mío. me beso en la boca que me dejo desorientado. fue un beso intenso y muy tierno. que seguro le llamo la atención algunos curiosos que pasaban por el lugar. Guadalupe: hola hermoso.... que bueno estar en casa. siempre quise hacer eso perdón, lo vi en una peli. y siempre quise hacerlo y que mejor contigo. y cuéntame como te digo amigo o papi nuevo? jaja.. yo: bienvenida nena. soy tu amigo, no se que carajo decís? Guadalupe: no me digas que mi mama. no aprovecho estos días a solas? se que ella siempre gusto de vos. igual no soy celosa. jaja.... yo: no hables pavadas y vamos. ella se rio a carcajadas. yo no sabia que le pasaba. nos fuimos para la camioneta . ella abrazada a mi brazo mientras yo llevaba sus valijas. donde la nena quería saber mas que paso con la mama y yo. Guadalupe: dale cuéntame. mi mama y vos paso algo? no seas malo cuéntame. yo: discúlpame, no se que hablaste con tu mama. tu madre y yo somos grandes. y si tuvimos intimidad, es eso intimidad. no da para que cuente nada. Guadalupe: jajaja... que misterioso sos. después de unos kilómetros. paso para atrás en la camioneta. y se cambio de ropa, con la escusa que tenia calor. la pendeja trola se saco el pantalón largo. dándome una hermosa vista de su redondo y prefecto culo negro. y se puso un short de jeans. bien cortito que lucia y mostraba sus hermosas piernas. lo hiso bien despacio. para que yo pudiera ver bien su lindo culito y lo bien que le quedaba su tanga y no me perdiera nada de ese espectáculos. se saco la camisa y se puso una musculosa. primero de espalda y luego de adelante. donde pude ver algo de sus tetas con el corpiño. fue un strip. que la pendeja me regalaba. cambiándose muy lentamente. ella miraba por el espejo retrovisor que yo la observaba. mi verga pedía carne negra para almorzar. la pendeja jugaba con fuego. Guadalupe: chofer mire hacia delante. puede causar un accidente jaja... yo: nena estas loca sabias? a que jugas? Guadalupe: yo a nada. me estoy cambiando tengo calor. estaba harta de vestirme como una monja. como cuando estaba con mi papa. fue una tortura estar toda tapada con el calor. ahora que estoy acá estoy mas tranquila, te molesta? yo: hace lo que quieras. tan mal la pasaste? Guadalupe: bueno vos dijiste que eras mi amigo. te puedo tener confianza no? igual no se me vio nada o si? la trolita jugaba a seducirme. pasándose al asiento delantero mientras me contaba. Guadalupe: fue un calvario. mi papa no me dejaba sola ni un minuto. y lo peor que tenia que vestirme como alguien seria. sin que se me viera nada. si no da con su estilo de vida. su mujer y el, son muy de ir a la iglesia y hasta la playa tenes que andar toda tapada. son un amor los dos, pero muy estrictos. yo: bueno, ya te vas a acostumbrar. es otras costumbres. y esta bueno que pases tiempo con tu papa. Guadalupe: y Uds. como la pasaron cuéntame algo. mama estaba muy feliz por teléfono. paso algo entre los dos? yo: yo y tu mama somos buenos amigos. solo le hacia compañía mientras no estabas. pero mejor que ella te cuente. no se que decirte. Guadalupe: jajaj que misterio.... no se te insinuó? yo: no, y deja de hablar pavadas . justo salí del momento incomodo al llegar a su casa. yo: bueno ya llegamos. nos vemos luego. Guadalupe: ya te vas ? no me vas hacer unos mates y me vas hacer compañía? o tu compañía solo es para mi mama?. jaja... aparte no sabes como extrañe tus mates. yo: jajaj no hables pavadas nena. Guadalupe: no son pavadas. dale y charlamos un rato si? yo: ok dale. pero no preguntes pavadas. subimos al departamento . ella se adelanto, porque tenia las lleves. y otra vez ella meneaba su culito frente de mi. mi verga no tenia descanso con esa pendeja que se mostraba muy sexi. mientras puse el agua para el mate. tratando de escapa de la mirada de pendeja. ella no dejaba de ver la erección que había causado. ella fue a su habitación a llevar la valija. donde yo respire con alivio. no quería tener quilombo incluso me arrepentía de haber subido. Guadalupe: Maury.... podrías venir a mi cuarto ? necesito una mano . yo: si que paso ? Guadalupe: toma mi celular , puedes sacarme una foto para mi mami ? para que vea que llegue bien. Guadalupe: que linda foto me encanto . tenes buena mano para sacar fotos yo me saque un par y me salieron feas . yo: bueno gracias. me gusta sacar fotos. queres posar para mi ? total ya lo hiciste en mi camioneta. Guadalupe: mmm a ver juguemos . te gusta así ? yo: si salís muy inocente y tierna . Guadalupe: a si ??? jjajaj justo lo que no me gusta. yo: que no te gusta? Guadalupe: salir inocente y tierna. yo: bien a ver como lo mejoras ? Guadalupe: mejoro a si ?? yo: un poco mejor aunque sigue siendo tierna. Guadalupe: vos decís que así no caliento nada? yo: seguís siendo una nena dulce y tierna? no quiere decir que no calientes jajá. Guadalupe: no quiero ser una nena dulce ni tierna. yo: bueno si no te animas terminamos. Guadalupe: mm... ok una mas y me decís que te parece? yo: muy bien esta mucho mejor. tenes un hermoso culito nena. Guadalupe: no... nena no.... yo: sos una nena para mi. que queres que te diga? Guadalupe: soy una mujer. porque nena? no me podes ver a si ?? yo: ya te vi así en mi camioneta. jajaja Guadalupe: que malo que sos. ok a ver a si ??? Guadalupe: ahora te parezco una nena tierna o una mujer? yo: sos una nena sexi pero una nena. Guadalupe: no quiero ser una nena. te estoy odiando sabias. Guadalupe: ni poniéndome en bolas te parezco una mujer malo ? pensé que me querías ver así. mientras la negrita hablaba y posaba baje mi pantalón . dejando mi falo erecto al descubierto. yo: veni nenita. demuestra que sos un mujer. y no una nena calienta pija. la pendeja quedo mirando mi verga. con cara de asombro. yo: dale veni nunca viste una pija? no era lo que querías ? Guadalupe: no tarado jamás vi una. no así ni en persona. yo: vez que sos una nena jajá. bueno cortemos el juego acá. cuando crezcas seguimos. Guadalupe: no seas malo. trato de ser una mujer para vos y me decís nena? yo: sos una nena para mi. te llevo muchos años. queres tener algo con migo. Guadalupe: si. y no me das bola. o mi mama ya es tu mujer? yo: no tengo nada con tu mama. sacatelo de la cabeza. si queres se una mujer yo te ayudo. ni lo pensé la negrita quería ser mujer y así será. la tome de la mano y la traje hacia mi . puse su mano en mi verga mientras le comí la boca. ella acariciaba mi pija. y yo su conchita . Guadalupe: que caliente y suave que es. aparte de re dura. yo: te gusta nena? Guadalupe: no... me digas así... si me gusta mucho.... tus dedos en mi clítoris se sienten genial. la lleve a la cama. le abrí bien las piernas y mientras le daba unos besos en el cuello. fui bajando, pasando por sus tetas negras y esos pesones negros. baje mas y mas. al llegar a su empapada conchita ella largo un suspiro. mi lengua recogía su humedad. mientras la negrita gemía y disfrutaba las caricias de mi lengua. su cuerpo daba señales de que ya estaba lista para un rico orgasmo. sus gemidos intenso y su respiración agitada fuero el punto justo para un sabroso orgasmo. Guadalupe: uy dios que increíble fue eso. ufff... es mejor que masturbarse ufff .. yo: bien a hora te toca. darme placer a mi. veremos si aparece esa mujer. Guadalupe: ok. eso me gusta mas. siempre quise hacer una mamada. pero tu me dices que debo hacer. yo: quiero mimos en la poronga. que me chupes como un helado o un chupetín lo que mas te guste o inspire. la nena no paraba de pajearla y no sabia como encarar. como tomarla con la boca. arranca con besos le dije. y ella comenzó a darle besos. ya mas por curiosidad se lo metió suave en la boca. le ponía voluntad pero no era una buena mamada aun. la pare y le indique como poner la boca. y con pequeños movimientos fui metiendo y sacando mi pija . suave y despaciosa así ella aprendió y se largo sola. y como nena con juguete nuevo. lo disfruto y no paraba. haciendo cada vez mejor . la pendeja cada vez chupaba mejor . y yo agradecido . Guadalupe: mmm me gusta chupar tu pija. es tan dura y suave y me gusta su gusto. es algo que nunca sentí antes mm.. que tan nena me veo ahora. yo: ahora sos una nena golosa . veni que ya no es hora que seas virgen. esa conchita caliente de mi negrita estaba deseosa de una buena penetrada. su primer penetrada. ella tenia todos los miedos, pero mas eran las ganas de cojer. para mi seria un placer desvirgar a esa hermosa negrita. que pensé que ya estaba cojida. por su forma de ser y buscarme. la tome de la mano y la lleve hasta la cama. puse las almohadas en el respaldar de la cama para quedar medio sentado. la hice subirse sobre mi. le di unos besos. mientas mi verga buscaba su conchita. mi poronga blanca hurgaba su conchita negra con su interior bien rojo. no se podía negar que la pendeja era virgen. mi poronga trataba de entrar pero sus estreches era inmensa. esa conchita negra se abrió y dio paso a la cabeza de mi verga. Guadalupe: ay........ despacio me arde ay........ me duele Maury. yo: tranquila es lo normal. solo relájate nena. Guadalupe: si... ay... es muy grande... no entra... no .... va a entrar mas uf.... ay.... dios me sangra mi chochita Maury.... yo: tu himen se rompió por eso sangra es lo normal tranquila. tu conchita esta bien. ya sos una mujer y yo tu primer hombre. y en un ratito ya no te ardera mas y te va a gustar mucho . solo relájate. Guadalupe: ay... si.... sos mi hombre.... ay... desde que te vi quería q lo seas. cada ves que mi verga, se metía un poco la negrita pegaba un saltito. que para que mi pija no se salga yo la tenia tomada de sus caderas. la negrita estaba empalada en mi verga y no saldría de ahí. sus quejas se convirtieron en jadeo y gemidos. mientras mi verga se metía por completo en su estreches. cuando mi verga hiso tope la pendeja exploto en un gran orgasmo que se escucho en todo el departamento. la negra clavo sus uñas en mi espalda. pero su conchita estrangulaba mi verga. sin que le diga nada ella sola se comenzó a mover. buscando mas y mas. Guadalupe: ay dios mío..... que bello es esto mmm.... que rica sensación explotar así . mmm.... la pija le encanto a la negrita. se movía con linda intensidad. teniendo varios orgasmos. mi verga estaba empapada en los jugos de la negrita, al igual que m
Cogido por un camionero
Antes me quiero presentar, mi nombre es Luis, vivo en la ciudad de Chascomús, pcia de Bs As, pero por cuestiones laborales estoy prácticamente radicado en otra ciudad, que se llama Castelli. Hace alrededor de un mes, mi hermano me había invitado a cenar a su casa, así que desde Castelli, siendo más o menos las 8 de la noche, salí con mi auto por la ruta 2, había hecho unos 5 km, paso a un camión, alcanzó a ver por el espejo del lado del conductor del camión, que el chofer iba con la lu del habitáculo prendida tomando mates, hago el giro de luces hacia la derecha, me posicione por delante del camión, y veo que me hizo señas de luces, ante lo cual le respondí con la balizas de mi auto... un par de señas más, y mi cabeza empezó a volar a mil!... antes de llegar a Lezama frene al costado de la ruta, me baje del auto y me puse al costado simulando estar meando, me baje un poco el short, es decir medio cachete del culo afuera y con la pija en la mano cómo si estuviese meando... esperando que pase el camión... al momento que el camión venía, puso luz larga, y me vio bien el chofer.... una vez qué pasó me hizo señas de luces con los guiñes!! Me subí a mi auto rápidamente... fui detrás del camión un par de kilómetros, Justo antes de pasar un radar qué hay, lo volví a pasar y seguí despacito por delante del camión nuevamente, y decidí volver a parar un poco más adelante del hospital UPA que está sobre la ruta. El camión se aproxima, pone las balizas y empezó a frenar! Mi corazón latía a mil por los nervios. Frena detrás del auto Mio, me bajo y veo que era un chabon de nomas de 30 años, robusto, tenía una musculosa negra que le quedaba espectacular!!! Se baja y me dice: -hola loco cómo andas? yo: bien pa, todo bárbaro, te paso algo? el: no, por qué? yo: cómo me hiciste señas de luces pensé que te pasaba algo. el: esto me pasa. (Agarrandose el bulto) yo: déjame que yo te ayudo el: veni, subi. obviamente me subi al camión, el se había acostado en la cucheta, se bajó el short que tenía puesto y sin más palabras le empecé a chupar la pija!! Dios!!! Era la vida chuparle la pija a ese chabon! No era larga... pero la tenía re gorda! Terrible verga! Mientras escribo se me para la pija! Luego de chuparle la verga y los huevos un buen rato, me dice “sácate todo”, obedecí en inmediato... me quede totalmente en bolas.... me hizo sacar un forro que tenía al lado del volante, se lo puse, saco un frasco de crema dove, y me senté arriba de su verga!! Me costo entrar, repito que la tenía gorda, pero con el nivel de calentura que yo tenía, en unos minutos estuve bien ensartado!!! Cabalgue un rato, me dio vuelta, y me siguió cogiendo en 4 hasta que acabó. Era un verdadero macho padrillo. Una vez que me acabo me saco la pija del culo, se volvió a poner boca arriba, me volví a sentar con su verga adentro, y me clave terrible paja con su verga adentro! Acabe sobre la pansa de el. Fue increíble!!! Me regalo el forro con su leche! Todavía lo tengo de recuerdo en el frezzer jajajaja!! Espero volver a repetirlo! Admito que el morbo por los camioneros es terrible!!!
terapia de pareja
Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.
Cornudo una vez más
ESto ocurrió mientras promediaba la relación con la que ahora es mi ex novia. Como habran leido en mis relatos anteriores, ella era una petisa multiorgásmica insaciable y yo solía acabar muy rápido, ella quedaba con ganas de más. Incluso a veces no se me paraba. Para subir mi autoestima yo habia comenzado clases de boxeo en un gym cerca de casa. Entre los que iban a la clase había uno en puntual que tenía 19, 20 años que me intimidaba. ERa flaco, tenía el cuerpo algo marcado y era muy impactante en su manera de pegar y de moverse. En el guanteo intimidaba a más de uno y hacía balancear a la bolsa. Desde el primer momento supe que él sería el perfecto amante para mi novia, él era super seguro de si mismo, en resumen tenía todo lo que a mi me faltaba. Una noche ella me fue a buscar a la salida de la clase. Los presenté. El no paraba de verle su rico culo y ella lo notaba. Un dia lo invité a nuestro departamento para que me enseñe unas técnicas de boxeo, yo a propósito ya le había contado a él que no me la cojía muy bien, pero no le dije nada de mis fantasias de que el estuviera con ella. No hizo falta. + Ella ese dia usaba un jogging y un top fitness escotado. Se notaban muy bien sus redondos pechos, no tan grandes, pero bien definidos, redondos como limones. El vino con un short y una musculosa negra. El eras bastante mas atractivo q yo, mejor cuerpo y muy seguro. Yo a propósito me habia ido a comprar unas cosas y llegaría más tarde que la hora que le había dicho a él. Ella notaba que él la miraba con deseo y le gustaba. El le propuso empezar a entrenar pero con ella y se puso en cueros y empezó a pegarle a la bolsa de boxeo. El notó que ella le miraba el lomo y se calentaba con el. En un momento le dijo que se pudiera delante de la bolsa y apoyándola le indicó como pegarle. Haciendose medio los tontos empezaron a acentuar cada vez más ese franeleo. A ella le gustaba que el fuera petiso como ella. El era petiso pero tenia un cuerpo super bien formado. Ponia su mano en su espalda y poco a poco iba bajando hasta su cintura y luego hasta su culo. Ella se volvia loca cuando le tocaba el culo- Pensó que se enojaria pero ella hizo como que no se habia dado cuenta. Su mano poco a poco masajeaba ese rendodo culo y su dedo pasaba por su entrepierna, por arriba del jogging de ella, y ella solo se sonreia y no decia nada. Con una mano le agarraba el culo y con la otra le acariciaba su mano. Y sus tetas? se les iban marcando los pezones en el top. Ella sonreia y seguia actuando como si no pasaba nada. Y ahi tuvieron la mejor idea: Hacerme una videollamdaa a mi y que yo viera todo. Era increíble, yo veia como la zorra de mi novia se dejaba tocar por mi compañero dominante de la clase. Ella estaba con sus pezones erectos, él le dijo que estaba hermosa esa noche y ella le respondió que gracias pero que no le dijera eso delante de su novio. El le preguntó por qué, mientras le seguia metiendo el dedo en su culo por encima del jogging. Ella le decia que me queria pero que no podia seguir siendo mi mujer. Y el le preguntó que por qué, solo se quedo en silencio, el sabia que si queria que se lo dijera tenia que calentarla mas Le comenzó a acariciar sus tetas por encima del top y le dijo lo linda que le quedaba, de repente la comenzó a besar en el cuello y ella le dijo que no podian hacer nada porque el era de confianza mia. Haciendo gala de su seguridad el le dijo que con él no podia fingir que sabia que ella era una puta y que se la iba a culear esa noche Ella se puso roja y solo sonrio, el bajó su mano hasta su entrepierna y le dije que queria meterle su verga dura en su concha y su culo y que lo haria muy ricp- Eso la calento mas y su respiracion comenzo aumentar, la besó con fuerza y sus manos la tocaban toda, yo veia todo eso en la video llamada y estaba a mil. No podia creer como mi novia era toda una puta con el. La notaba super caliente pero no podia hacer nada. El le quitó el top y pudo ver sus redondos pezones muy erectos y ella disfrutando como él los chupaba. Lo hacia con fuerza que casi podia sentir el corazon de ella latiendo. En 20 minutos él logró lo que yo no había logrado en 2 años. El se exitaba más al saber que ella era la novia de su compa de clase y que yo veia todo y es mas, yo ahi por la llamda dije que podrian hacier lo q quisieran. Le comence a bajó el jogging y despues notó que se habia puesto la tanguita mas pequeña que habia visto. Enseguida él pensó que esa putita sabia que se la iba a cojer y sabia que él iba a convertirme en un cornudo esa noche Le sacó poco a poco su pequeña tanguita y pudo notar que estaba muy humeda, olia a hembra en celo, se nota que le encantaba culear pero queria parecer santita con su novio La agarró y se la cargó encima y ella se la empezó a chupar mientras con sus piernas alrededor de su cintura se la llevó al cuarto. EL notaba esa humedad, ese olor a hembra conganas de sexo. Bajó sus pantalones y le mostró su gruesa y grande verga, ella enseguida la agarro con su mano y se la puso en la boca de nuevo, yo veia todo y el me hacia señas de que ella se lo estaban chupando muy rico. LUego le abrió las piernas, notó que ella estaba mas mojada, seguramente mamar verga la habia puesto arrecha y al borde de un orgasmo. Le dijo que usara sus dedos para abrir su humeda concha y ella muy obedientemente abrio sus labios vaginales y el pasó su lengua por su raja, le gustaba su concha, luego le metió los dedos en su vagina y ella comenzo a gritar de placer. De pronto la puso en cuatro, la agarró del pelo y le dijo que la iba a llenar de leche sus dos huecos. Ella gritaba que le abra sus huecos con mi verga dura. Le hablaba sucio mientras su verga dura y gruesa entraba y salia por su humedo y apretado hueco, su vagina botaba muchos jugos sobre el colchon de la cama, podia sentir su verga toda mojada con sus jugos y eso hacia que le diera mas duro. De repente su verga explota dentro de su entrecha vagina y la empieza a llenar de leche caliente. Yo en la videollamada la escucho gimiendo fuerte. A ella le encanta el dolor y la sensacion de ESA verga en su concha y termina tambien, él podia sentir su hueco contrayendose en su verga, como la apretaba, y su cuerpo temblando de placer. Y yo pensando en como la ibaa ver a la cara a partir de ahora. Su verga estana humeda por la combinacion de los jugos de su concha y su leche ,que se mezclaron dentro de ella. No le due dificil a mi compañero de box poner su verga gruesa en la entrada de su culo e ir sintiendo como poco a poco se iba entrando en ese hermoso redondo estrecho y caliente culo que varias veces yo habia deseado. Su verga comenzo a entrar y salir de su estrecho culo, la leche hacia que fuese facil entrar en ella, era como un lubricante. Y mientras le agarraba del pelo le dijo "este culo esta usado, seguro sos la puta del barrio como lo eres conmigo" ella gimiendo dijo "ah ah ah si Juan soy tu puta y la de muchos". Lo decian mirando a la cámara. y el le dijo "solo quiero usar tu culo, el que no le das a tu novio" y ella comenzo a gemir mas fuerte. A ella le gustaba que él la trate como una zorra. Muy caliente por sentirse una servidora sexual. Su cuerpo de repente se puso tenso y pudo sentir como su culo se abria y cerraba en la verga de él, ella estaba teniendo un orgasmo y se sintio tan rico que el también explotó y su leche le llenó el culito a ella- Ahi me cortaron la video llamada, pero ya no importa lo que pasó después. Yo me había recibido de cornudo definitivamente. PD: Si alguno quiere puede continuar el relato con lo que pasó después de q me cortaron la videollamada. Comentenme o hablenme al chat.





