#Joya
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La vecina de enfrente
Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto. Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo. Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa, un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía, donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,
La puta de internet
Nunca conocí a una chica tan puta como lo es ella, y mejoraún, tan orgullosa de serlo. La conocí aquí, en Morboseo, y resultó ser el mejorcontacto que podría tener, su nombre… la llamaremos María, resultó ser unaputita deseosa de verga, con las mayores perversiones que te puedas imaginar yun deseo extremo de ser la sumisa y uno o varios hombres al mismo tiempo, conun cuerpo delicioso, unas tetas que dan ganas de morderlas sin piedad y hacerlasufrir mientras le metes los dedos en la panocha, esta última es tambiénhermosa y dan ganas de penetrarla entre dos o tres vergas al mismo tiempo, y séque lo disfrutaría la muy zorra, pero sin duda alguna la joya de la corona esese culo, con unas grandiosas nalgas y un anito súper apretado listo para serroto. Cuando finalmente la conocí en persona, no tardé ni dossegundos, una vez entramos a la habitación del motel, en tirarla al suelo aljalarla del pelo, me saqué la verga e instantáneamente se la metí en la boca,sin darle oportunidad a guardar aire, la comencé a coger sin piedad por ahí,provocándole arcadas muy marcadas y amenazándola al mismo tiempo. - Más te vale no ensuciarme la verga escuchaste estúpida? –ella solo asentía como podía mientras la seguía obligando a recibir toda laverga por la boca sin piedad. Cuando me harté, se la saqué, ella solo calló alsuelo tosiendo y soltando lágrimas, lagrimas que yo sabía que más que de dolor,era de puro placer, placer al finalmente sentirse el juguete sexual que siemprequiso ser. Después de un momento, la agarré de su tanga, y desde el suelo, laobligué a levantarse al jalarla desde ella haciendo que los hilillos de latanga se le metieran lo más al fondo posible y sintiera como le raspaban lapanocha y el anito, la obligué a ponerse en la cama boca abajo, con el culobien levantado y la cara contra la almohada, en ese momento comenzó a rogarporque parará, pero al mismo tiempo la zorra se abría las nalgas y movía elculo desesperada por sentir mi verga bien adentro suyo, en ese momento le hicea un lado el hilo de la tanga, y sin previo aviso le metí la verga por el ano,abriéndoselo sin piedad y haciéndola sufrir un intenso dolor, ella solo ahogabasus gritos de dolor con la almohada y movía el culo tratando de escapar, peroal mismo tiempo buscando sentirla más y más adentro. Sin pensar en su sentir,comencé con el mete y saca sin parar, dejándome caer con todo mi peso para quelo sintiera bien adentro y hacerla soltar los mejores gemidos posibles, despuéscomencé a metérsela también en la panocha, para no dejar ni un solo agujerosuyo sin saborear. Finalmente, cuando sentí que voya terminar le di una última y muy profunda metida de verga en el ano,vaciándome en este, y en esa posición, sin dejarla levantar, le metí los dedosen el ya roto y adolorido ano, le saqué toda la leche posible con mis dedos yla obligué a limpiármelos con la boca, al igual que mi verga. Ella terminósudada, adolorida, apestando a semen y a sus jugos, pero bien satisfecho ydeseando repetir la experiencia con más hombres al mismo tiempo. Espero les haya gustado gente, chao.
Sexo con Nati Jota
Martin tiene 18 años recien cumplido,es morocho y mide 1,80, vive en caballito y arranco el gimnasio a 2 cuadras de si casa hace un par de semanas , fisicamente esta bien, pero el queria verse musculoso y se propuso eso Una noche despues del entrenamiento de Martin que hace todas las semana en un club de buenos aires 23:57hs se dirige al vestuario a darse una ducha rapida ya que el club sierra 00 hs , cuando va para la duchas lo frena el encargado y dice que no puede ir porque esta por cerrar, luego de una corta discucion aparece el dueño del club que se estaba yendo y le dice al encargado que lo deje pasar porque le dejo a cargo a una amiga para que cierre el club ,despues de que los dos se fueron martin pasa al vestuario y entra a bañarse, termina y se va a sentar al banco para secarse y cambiarse Cuando se esta ya secando entra al vestuario una rubia hermosa,con buen cuerpo, unas calzas que se le nota perfectamente la curva de su culo y un top que se le veian las enormes tetas que tenia, martin se tapa rapido , aunque la rubia ya lo habia visto N(nati)- Uh perdona ,pense que no habia nadie (girando la cabeza para no ver) M(martin)- No pasa nada, ya esta ya me tape N - te pido perdon , como el dueño es mi amigo me dijo que se iba me dio las llaves y supuse que a esta hora no habia nadie ya M - Sisi me dijo eso y por eso me dejo pasar a bañarme N - Ah joya, bueno voy a bañarme al vestuario de chicas, pasa que estaba cerrado y las llaves tengo que buscarlas arriba, por eso vine a este pensando que no habia nadie M - Pasa tranquila a las duchas, yo ya me voy N - Seguro? De ultima espero eh M - Nono pasa tranquila N - Bueno dale La rubia deja el bolso en un banco y pasa a las duchas, martin mientras se secaba sintio como el pene se le erectaba poco a poco pensando en la rubia bañandose, intento dejar de pensar en eso pero no podia cada vez se le erectaba mas y mas, tenia un poco de miedo a que la rubia lo vea, mas haya de que las duchas y el cambiador este separado por una pared y no se ve nada . Poco despuesla rubia le dice desde la duchas N - Che y vos como te llamas? M - Martin N - Martin cuanto? M- Martin Gutiérrez, porque ? N - Nada me parecias conocido, pero nada que ver M - Ah y vos como te llamas? N - Natalia M - Natalia cuanto? (En forma de chiste) N - jaja, Natalia Jersonsky M - Natalia quee? Que apellido mas complicado N - Viste, decime Nati Jota , todos me dicen asi M - Y si , mucho mas facil jaja Luego de ese dialogo Martin nota como se exitaba mas y ya estaba al palo, decidio cambiarse e irse lo mas rapido posible, se termina de secar , se pone el boxer y cuando se sienta para ponerse el pantalon ,ya sentado sale Nati medio trotando diciendole - no mires que me olvide la toalla- Cuando dice eso martin por instinto mira y la ve completamente desnuda con el brazo tapandose las gomas y el otro tapandose la vagina N - No mires te dije ( de forma amistosa) M - Perdon perdon fue sin querer (medio riendose mientras se da vuelta) Nati va al bolso, agarra la toalla y se tapa agarrando la toalla en el pecho Martin mientras mira hacia el costado se acuerda que tenia la pija mas dura que una piedra y le hacia tremenda carpa en el boxer que nati se iba a dar cuente, intenta taparse con las manos lo mas que puede pero aun asi se notaban N - Ya esta, me habia olvidado la toalla M - jajaj que bolu N - Me viste toda que verguenza M - Na quedate tranqui, tampoco es algo que nunca vi N - Si tenes razon , pero bueno Nati empieza a buscar en su bolso sus cosas y martin no podia mas de exitacion y verguenza, se tapa la pija con su mochila y hace que esta buscando algo A nati se le habia quedado enganchado el bolso al banco y no podia levantarlo a lo que le pide ayuda a martin, martin no sabia donde meterse si se paraba se iba a dar cuenta que la tenia parada, se empieza a hacer el boludo pero nati no podia y le insista a que la ayude , pero martin seguia intentando salvarse N - Esta bien no me ayudes eh, no te cuesta nada boludo ( medio enojada) M - ... ( No sabia que decirle ya) N - Me estas jodiendo? ( Ya enojada le pregunta) Martin sin saber que hacer, decide pararse, que vea y bueno que sea lo que dios quiera. Al pararse ve que nati lo mira, baja la mirada y se da cuenta poniendo cara de sorprendida sin decir nada , despues de ayudarla sin emitir un sonido, martin se sienta para ponerse el pantalon y ve a nati que miraba de reojo N - Quedate tranquilo, no tengo drama, es normal M - ... N - Se te viene algo a la cabeza y bueno pasa M - Si pero no se, fue de la nada N - Me imagino M - Encima estoy hace 5 minutos asi, no se baja N - 5 minutos?? M - Si , no se que pasa Martin estaba muy avegonzado, cuando se empieza a poner el pantalon ve que nati empieza a guardar en el bolso la ropa que habia sacado y se va a acercando a martin lentamente y con una carita muy sensual N - Si queres yo te puedo ayudar( con una vos muy de puta) M - (sorprendidio) como? N - Yy bueno, dejame mostrarte y vemos si funciona Nati deja caer la toalla y queda en pelotas, martin ve a nati con la cara de puta que ponia, esas enormes gomas al aire , la curva de la cintura hermosa, se volvio loco Nati se arodilla se acomoda el pelo lo mira con toda la cara de putita que pone y le dice - vos callate y disfruta bombon- Nati tira una sonrisa y le empieza a pasar la lengua por todo el tronco subi hasta la cabeza le metia un beso y volvia a bajar asi continuamente, martin estaba exitadisimos asi que le agarro la cabeza y le metio la pija en toda la boca, la rubia empezo a chuparle la pija muy rapido se notaba que le encantaba mientras martin le tiraba comentarios como - que rico la chupas rubia- No paraba de chuparle la pija , martin le agarraba la cabeza y se la metia hasta al fondo N - No me entra toda M - Si dale cometela toda Martin la ayudaba empujandola y dejandola un rato ahi mientras ella tenia todos los ojos rojo y medio llorosos, en la boca se le veian los hilos de saliba cuando subia y se la golpeaba contra la cara mientras le decia N - Me encanta , la quiero comer toda M - Te gusta puta , la queres siempre para vos? N - Siii quiero que sea toda mia, chuparla cuando quiera M- La vas a tener cuando quieras pendeja hermosa N - Quiero que me la metas porfavor Martin se levanta y la pone en cuatro arriba del banco mientra le chupa toda la concha antes de metersela, nati no oaraba de gemir y gritar, decia que le encantaba y que queria que de la meta no aguantaba mas Martin se para y poco a poco le empieza a meter la pija y cada vez le daba mas fuerta, ella gemia mucho , se escuchaba en todo el club maso menos, por suerte no habia nadie El le estaba dando fuertisimo ya , era una maquina que entraba y salia rapidamente , se escuchaba los ruidos que hacian cuando martin chocaba contra el ojete de nati jota , el "clap clap clap" cada ves era mas rapido y mas fuerte, al igual que los gritos de ella N - Ay como me estas cojiendo pendejo de mierda M - Te voy a hacer mierda N - Ay si rompeme toda bebe Martin la acosto sobre el banco boca abajo, se puso arriba de ella y le empezo a dar como nunca N - Ay sisisisisisi me encanta hdp me estas matando El ya medio cansado le dijo que cambiara de pose se sento en el banco y le dijo veni vos ahora , nati se sento arriba de el y poco a poco fue bajando sintiendo toda la verga , se empezo a mover muy despacio y sensual, lo miraba a martin con cara de puta y mordiendose los labios tirando una sonrisita con toda las tetas en la cara que le empezo a chupar,le mordia y le pasaba la lengua por todo el pezon,desues nati le comio la boca y mientras se empezo a mover mas rapido , la muy zorra le empezo a saltar como loca arriba de el M - Que rica que estas N - Voy a ser tu putita a partir de ahora M - Me vas a cojer siempre N - Si me voy a meter esa flor de pija siempre, la quiero siempre adentro mia M - Que wacha hermosa sos N - Que buena pija, ay ay la siento toda adentro, voy a acabar ay ay sisisi Nati largo un orgasmo fuertisimo y queria que el acabe ya Martin queria ver como se metia toda la pija con ese culo hermoso que tenia antes de acabar, asi que se acosto en el banco y la dio vuelta dejandole el culo para que lo vea el Nati empezo a moverse cada ves mas fuerte y se daba vuelta para verle la cara de martin como disfrutaba , martin le pegaba cachetazos en las nalgas N - Ay porque me pegas ?( con vos de puta) M - Te portas mal puta N -Me voy a empezar a portar mejor M - Si? ( Cada vez mas fuerte le pegaba) N - Aay me duele... Pegame mas...aaay si pendejo te gusta verme el ojete M - Me encanta... Martin le queria hacer el orto y le pregunto, nati se nego pero el seguia insistiendo le decia que le encantaba eso y que porfavor lo dejara, ella estaba negada, siguieron garchando un tiempo mas hasta que martin agarra saca la pija y se la intenta meter por el culo, pero nati lo saco tirando la cola para adelante -mas adelante me vas a poder romper el orto,por ahora no quiero- Nati se arrodillo y le volvio a chupar la pija asi acababa N - Me vas a dar la lechita pendejo M- La queres putita? N- La quiero toda en la boca M -Te la voy a dar toda Nati le empezo a pajear y chupar cabeza de la pija como loca, la escupia y le seguia pidiendo la leche, bajo a chuparle los huevos un rato y cuando martin ya estaba por acabar ,saco la lengua se acerco y la espero mientras lo pajeaba . No pasaron 30 segundo que martin largo tres chorros de leche que terminaron en la cara y en la boca de nati Nati se junto todo el semen que tenia en la cara se lo metio en la boca, le mostro toda la leche en la boca y se trago todo hasta le limpio la chota a martin que le quedaban gotitas M - te gusto la leche? N- Me encanto forro M - La vas a tener que tomar mas seguido N - Sii la quiero siempre, despues de entrenar M - voy a tener que venir todos los dias al gym jajaj Despues los dos se fueron a dar otra ducha se cambiaron y fueron hasta la puerta se pasaron el wpp y quedaron en hablarse, se despidieron con una chape y se fueron, david fue caminando a su casa y nati se tomo un uber
El asalto a la casa de la modelo
Hace más de 8 años que Lucas y Martín se dedicaban exclusivamente a robar casas particulares, habían profesionalizado bastante su manera de actuar, estudiaban los movimientos de las casas, horarios de salida y entrada de sus ocupantes y robaban cuando no había nadie dentro. Generalmente cometían estos delitos en barrios de un alto nivel económico, para asegurarse un buen botín y no tener que robar tan seguido por el riesgo que esto conlleva. Luego de haber hecho los trabajos de investigación, averiguaron que el dueño de la casa era un abogado que tenía su propio despacho en el centro, seguramente ya había pasado los 60 años pero era evidente que amasó una buena fortuna, tenía su coche Mercedes y una mujer mucho menor que él, no pasaba de los 27 años, era la principal modelo de una agencia de modelaje, tenía una figura increíble, una mujer digna de sueños eróticos. Tanto Lucas como Martín comentaban que una parte del botín iban a ser las prendas interiores de la modelo, pero igualmente no se desconcentraban del verdadero objetivo del robo, es decir, las joyas y el dinero que habría dentro del chalet. Cada sábado a la mañana, el abogado y la modelo iban en el Mercedes rumbo al club de golf y no volvían hasta entrada la tarde, Lucas, que era el que tomaba las decisiones principales, decidió que el próximo sábado entrarían al chalet, ya que los fines de semana no había servicio de limpieza ni nada por el estilo, el chalet quedaba vacío. Martín estuvo de acuerdo y aguardaron los dos días que faltaban contemplando y revisando el plan, no debían tardar más de 30 o 40 minutos, aunque tenían tiempo de sobra, mientras más rápido lo podían hacer, mejor. Llegado el sábado, desde la esquina, esperaron que el Mercedes-Benz clase S color blanco abandonara la casa sobre las 7 de la mañana. Se metieron al jardín saltando la reja, se dirigieron con cuidado al ventanal que había al costado del chalet con las herramientas para forzar la cerradura, cosa que lograron sin problemas. Una vez adentro se relajaron al menos un poco, pero la adrenalina igualmente se sentía fuerte. Empezaron a inspeccionar la casa en busca de objetos de valor, Martín se dedicó a revisar el salón pero no encontró más que un dinero suelto y una colección de medallas que había en la biblioteca, se dirigió a la lavandería a buscar el botín secundario del robo, revisando el canasto de la ropa sucia encontró lo que buscaba, una tanga finita blanca y una colaless negra de encaje, se las llevó a la nariz y llenó su pecho con el olor a hembra que salían de esas prendas, su verga ganó tamaño y se la apretó por encima del pantalón pero no había tiempo que perder, las guardó en el bolsillo y salió de ahí. Mientras tanto Lucas estaba en el despacho del abogado, junto a las escaleras, donde supuso que estaba la caja de seguridad, pero no había más que una computadora y una colección de lapiceras, cada una en su estuche. Lucas le dijo a Martín -Subamos, en el despacho no hay caja fuerte -Seguro en el dormitorio tienen la guita -Respondió Martín Al llegar a la puerta del dormitorio se llevaron una sorpresa, un pequeño detalle se les había pasado. Al ver salir el coche no notaron que solo iba el abogado, por lo tanto la mujer estaba en la casa. Se encontraron con un imprevisto en sus planes, la dueña de la casa estaba dándose una ducha. Martín se empezó a poner algo nervioso y esto no lo dejaba pensar con claridad, Lucas lo notó y le indicó con señas que se quedara tras la puerta de la habitación, mientras él se quedaría junto a la puerta del baño esperando que la modelo salga. Ella salió de la ducha, envolvió su preciado cuerpo de modelo con una bata de seda color crema y se inclinó hacia adelante, dejando caer su cabellera rubia para envolverla con una toalla, luego posó frente al espejo con las manos en la cintura y con una sonrisa en la cara salió del baño hacia el dormitorio. En ese momento, Lucas se abalanzó sobre ella. La modelo sintió como un brazo la rodeaba fuerte por su pecho y una mano que se pegaba a su boca impidiéndole gritar. El susto que se llevó fue de infarto, no había sido capaz ni siquiera de oponer algo de resistencia, tenía el corazón latiendo de manera enloquecida en el pecho. -No te vamos a hacer daño, solamente tenes que colaborar ¿me entendiste? -Le dijo Lucas a la modelo Ella asintió rápidamente con la cabeza, nerviosa. Al escuchar a Lucas, su compañero salió de la habitación, la cargaron entre los dos con energía, arrastrando su cuerpo sin apenas esfuerzo, la metieron en el cuarto y la sentaron en una silla. Lucas le ató las manos por atrás del respaldo de la silla mientras que Martín se paró frente a ella, metió la mano en su bolsillo y sacó la tanga blanca que tomó del lavadero, esto la sorprendió, frunció el ceño, confundida, y al instante su cara se ruborizó completamente "¿por qué tienen mi tanga?" pensaba. Martín con una mano le apretó la cara por los cachetes haciendo que la modelo abra la boca y mientras ella se resistía sacudiendo la cabeza le puso la tanga en la boca a modo de mordaza. Lucas la tomó firmemente por los hombros desde atrás, se inclinó hacia ella acercándose a su oído y le aclaró -Solamente queremos que colabores, te sacamos la mordaza si nos decís donde están las joyas y la guita Ella, que miraba al otro delincuente a los oscuros ojos que se ocultaban tras el pasamontañas, asintió con la cabeza y dirigió su mirada al suelo, "si colaboro y no hago estupideces capaz no me hacen nada y se van rápido", pensó. Después de revelar la ubicación de la caja de seguridad y la clave, Lucas y Martín se apoderaron de las perlas, piedras preciosas, pulseras y una gran colección de relojes de lujo que eran del abogado. Después de los registros Martín se acercó a ella y dijo -Bueno, ahora nos divertimos un poco ¿qué te parece, socio? -No, por favor! ya lo tienen todo, no me hagan nada! -Suplicó la mujer del abogado -¿Quién dijo que esto era todo? -retrucó Lucas, esfumando los pensamientos de la modelo -Aparte esta yegua nos pudo haber arruinado todo el plan, algo tenemos que hacer ¿no? -Añadió Martín volviendo a poner la improvisada mordaza en la boca de la modelo La mujer del abogado nunca se había sentido tan sumisa y vulnerable a los deseos y acciones de los demás, menos aún de dos personas completamente desconocidas en el estado en el que se encontraba, maniatada en un silla, solo vestida con una bata de seda fina que apenas la cubría una palma de sus muslos por lo que tenía que estar con las piernas cerradas para no exponer su intimidad y encima amordazada por su propia tanga usada, sintiendo el sabor de sus fluidos impregnados en la tela. No sabía muy bien por qué pero había algo en todo este ambiente que la excitaba, cerró los ojos y llenó su pecho de aire, intentando ocultar su excitación, pero los pezones se endurecieron bajo la fina bata, delatándola, su rostro se ruborizó en parte por miedo a que lo noten y en otra parte por la inesperada calentura. Lucas desanudó el delicado cinto de la bata y abrió completamente la bata revelando el hermoso cuerpo desnudo de la modelo, ni un gramo de grasa, unos buenos pechos firmes coronados con dos lindos pezones erectos y se podía ver una fina línea de pelos rubios en su entrepierna. Ella seguía ocultando su sexo apretando los muslos -esto erotizaba más la figura de la rubia- y ahora ocultaba su colorado rostro agachando la cabeza. -Mira que tetas increíbles que tiene la rubia -le comentaba Martín a su compañero mientras las sacudía apretando los pezones -Seguro se las pagó el pollerudo del marido para que las disfrutemos mientras el pelotudo está jugando al golf -Respondió Lucas Mientras se reían, ella se excitaba por los manoseos de estos desconocidos, que por cada pellizco sentía una corriente eléctrica que disparaba su calentura. Lucas se paró frente a la modelo y aún con los pantalones puestos tomó la cabeza de la rubia para frotarle el miembro por la cara hasta que se le paró, le sacó la mordaza de la boca y se bajó los pantalones. Ante ella se encontraba una buena verga con un grosor considerable, se hubiera lanzado a devorarla, tenía un olor penetrante a sexo, en esos momentos deseaba ser poseída por ese miembro. Cerró los ojos. -¿Es grande, eh? abrí los ojos. Dale, comela -le ordenó Lucas Ella se inclinó sobre él y abriendo todo lo que pudo la boca fue tragándola toda, la notaba dura y ardiendo, generó saliva para que la fricción fuera menor y comenzó un sube-baja de cabeza que provocaba gemidos de su raptor, era evidente su experiencia en el sexo oral. Mientras esto sucedía, Martín desataba las muñecas de la rubia y la hacía pararse mientras seguía inclinada mamando la verga de su compañero, se paró atrás de ella deleitándose con las piernas de la modelo y la increíble cola firme en forma de manzana, le separó las piernas y pasó los dedos por los labios de la vagina, los tenía mojados. Al sentir esto el cuerpo de la modelo se estremeció, provocando un gemido. -Mira como le gusta. Está caliente y toda mojada la puta -dijo Martín De repente sintió vergüenza de sí misma ¿cómo podía estar excitada y disfrutando si la estaban violando? Pero Martín seguía acariciándole el clítoris y empezaba a entregarse. Solo quería tragarse todo el semen de aquel miembro mientras el otro la hacía llegar al orgasmo. Martín se arrodilló tras la modelo, separando las nalgas de la modelo con las manos provocando que se separen los labios mojados de la vagina, invitándolo a pasar la lengua por su rajita. Comenzó a devorar esa concha con rudeza y a meterle los dedos mientras le lamía la entrada del culo. Ella aumentó el ritmo de la mamada, le encantaba lo que sentía debajo, los dedos del delincuente entraban y salían sin parar de su caliente y húmeda vagina, estaba por tener un orgasmo siendo violada y estaba más excitada que nunca. Lucas ahogaba los gemidos de la rubia enterrando la verga lo más posible en su boca, sacó su miembro, la tomó de los pelos y tiró para atrás haciendo que levante la cabeza. La modelo tenía la cara fuera de sí, completamente roja al igual que sus labios debido a la felación, ahora gemía libremente por los estímulos que le causaba Martín. - Como te gusta trola, eh? Al final va a ser lo mejor que te pasó en tu puta vida -le dijo Lucas, pasándole el rabo ensalivado por la cara. -Dejame que me voy a cojer a esta como necesita - Ya la dejé lista, amigo -Le comentó Martín, que lamentó no ser el primero en cojerla. La mujer del abogado aprovechó estos instantes de cambios de lugar para reponerse de la posición incómoda en la que estaba, permaneció parada esperando las órdenes de estos delincuentes que estaban sometiéndola. Lucas dió un pequeño rodeo observando la mujer top model que tenían enfrente, desnuda, con las nalgas coloradas, agitada y con la melena rubia revuelta, ni en sueños hubiera pensado que esto fuera posible. Se paró a su costado, apoyando el miembro en su cadera. La tomó del cuello con una mano y le ordenó que separe las piernas. Comenzó a nalguearla fuertemente con la otra mano, a cada nalgada ella daba un pequeño salto apretando la mandíbula y cerrando los ojos. Nunca la habían tratado tan bruscamente, pero le gustaba, quizás era por la situación única e irrepetible... Lucas seguía tomándola del cuello y ahora palmeaba un poco menos fuerte la extensión de la vagina, que en cada golpe estimulaba el clítoris provocando una descarga eléctrica de placer en la rubia. -Cojeme, por favor -Murmuró la modelo -Aah, que putita resultaste -Respondió Lucas. -¿ahora pedís pija? te vamos a dar pija. Lucas se paró detrás de ella, la agarró con una mano de las muñecas por su espalda y la hizo inclinarse hacia adelante, hasta tener frente a su cara el miembro de Martín, que era un poco más chico que el de su compañero, pero más grueso. Tenía las piernas completamente estiradas y separadas, con el culo en pompa como una buena perra caliente. No tenía ningún punto de apoyo estable, si Lucas la soltaba caía hacía adela
Pasando el rato en la oficina
Hola comunidad no me he podido subir otro post porque he tenido trabajo y supongo que Emma también porque no me he comunicado con ella, aunque no todo está perdido como dicen cuando se cierra una puerta se abre una ventana o unas piernas dado a esto ayer en la mañana estuve platicando con una amiga de la uni que también es abogada y me llegó una duda porque tiene cara de inocente esa cara de niña fresa que no rompe nada y en realidad es súper horny Ya se no les puedo mostrar bien su cara pero su cuerpo si y si llegan al final de la historia tengo un reto para ustedes, pero Masters antes de llegar ahí leen está historia: Después nos tuvimos que despedir hasta la noche porque me mandó está joya cuando llegó en la noche Y bueno ya que llegaron hasta aquí les comento que estuve platicando con una clienta y mando unas fotos muy buenas pero no se quieran verla todo depende de que este post llegué a unos 600 o 700 puntos para motivarlos miren






