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#Fin De Semana

Fotos, gifs y packs de Fin De Semana subidos por la comunidad.

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Ddlecua96Lv1· hace 30 dRelatos

Me rompen el culo en Montañita - Día 1

Hola a todos, soy nuevo aún en el foro, tengo 24 años, soy de Ecuador, esta historia sucedió antes de la pandemia. Viaje hacia Montañita, una playa en mi país reconocida por sus excesos y las fiestas, decidí viajar solo, quería relajarme y conseguir buen sexo, desde mi ciudad son más o menos 8 horas de viaje. Era febrero y el clima era espectacular. Yo llegué el día Jueves, me acomode en un buen hotel y salí de cacería. Existe una parte de la playa en donde hay se concentra la población gay, demás estaría decir que este lugar se caracteriza por ser gay friendly. Al estar sólo me decidí por usar grindr, en donde conocí a Mike, un cubano de 42 años con una verga gigante de más o menos 22 cm, él también se encontraba de vacaciones en la ciudad, el vivía en Quito, así que decidimos encontrarnos después de chatear y enviar fotos hot, me prepare, me depile todo, me hice una limpieza total, me puse una tanga y salí a su encuentro. Nos vimos en un bar a eso de las 22h00, conversamos y empezamos a beber, cocteles iban y venían, hasta que bailamos, el me agarro de la cintura y me rozó con su paquete, lo que prendió mucho, lo bese, no suelo hacerlo y menos aun con alguien que acabo de conocer, pero el morbo y el alcohol pudieron más, estuvimos así hasta las 2 de la mañana, a esa hora salimos a caminar por la playa, nos alejamos tanto, el morbo y toqueteo fue tal, que me hizo que se la chupe, fue algo increíble, era muy, muy grande, casi no la podía tragar. Se la guardó y me llevo a su departamento, el cual era grande y solo para él, pasamos por un tequila y entramos, en seguida los dos nos quedamos en ropa interior, el con un slip que marcaba su monstruosa verga y yo en mi tanga negra, empezamos a comernos la boca y shots de tequila iban y venían. Soy de tez clara lo que lo volvía loco, él era un moreno color caramelo, con su verga muy socura. Me dijo -"Vamo al cuarto que te voy a romper el culo" Llegamos a la habitación, el se acostó y me llamó para que se la chupara, me costaba hacerlo pero me gustaba, incluso me asfixiaba y lagrimaba y no entraba ni la mitad de aquel miembro gigante, esto me excitaba mucho y me causó una gran erección. estuvimos así unos 15 minutos hasta que se paro, me puso en 4 al filo de la cama y me empezó a besar la cola, me hizo el mejor beso negro de la vida, su lengua era grande y lo hacía de manera excepcional, me empezó a meter sus dedos, que rica sensación, muy caliente, sentí como mi culo se abría y estuvimos así hasta que logro meter 3 dedos, yo sabía lo que venía. El me dijo si podía a pelo, la excitación que llevaba me hizo aceptar. Se dio vuelta y de un cajón sacó un aceite lubricante, se la paso por sus 22 cm y también en mi cola, que ya estaba lista, apoyó su cabeza, que grande era, costó que pase Le dije -metela toda- esto lo excito y me la mandó toda, pegue un grito desgarrador, se queo así por unos 40 segundos antes de empezar con el mete y saca, sentía que me llenaba todo, nunca hasta este momento había tenido esas sensaciones, me estaba partiendo al medio. Yo gritaba -"Papi que rico, metela toda, rompeme el culo", a lo que el incrementaba la fuerza de sus envestidas, me cogió en esa pose cerca de media hora, yo ya me deje llevar mi cuerpo se aflojo, y mi cara estaba contra la cama y mi culo bien parado y abierto con su anaconda metida hasta el fondo, me vine sin tocarme, me toco todo el punto g. Esto lo excito, me dio la vuelta, me beso en la boca de forma desenfrenada, se puso mis piernas en sus hombro y me metió todo, entró sin problemas, estaba ya muy abierto, me cogió en esta posición por unos 10 minutos hasta que intensificó sus penetradas y me dejo toda la leche adentro. Que sensación increíble, caímos exhaustos en la cama por unos minutos, cuando recuperamos fuerzas, seguimos con el tequila y las cervezas, a mi me goteaba su semen pues fue una descarga muy potente y abundante, cuando su verga se paro otra vez me volvió a coger esta vez en el misionero y yo arriba, cabalgué muy bien y cuando se iba a venir, me quito porque quería acabar en mi boca, por lo que me arrodille, el se puso de pie se la chupe un poco se masturbo y me lleno la boca y la cara con otra intensa corrida. Mi cuerpo me pesaba me sentía rendido, me limpie la cara y me dormí con él, al día siguiente tenía la cola un poco adolorida y me sentía abierto, me bañe y salimos a desayunar, al terminar me dio un beso y me dijo que el fin de semana es largo y nos volveremos a ver, le dije que cuando quiera, y regrese a mi hotel para seguir con mi putiviaje, quería a alguien más, pero primero necesitaba dormir, lo que pasó los días siguiente ya lo contaré. Espero les haya gustado Saludos

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DDmn24XXXLv1· hace 30 dRelatos

Mi primer trio con una madura (relato)

Hola, mi nombre es Damián tengo 24 años, y quería contarles una experiencia que tuve con una mujer madura hace ya 3 años. La historia comienza cuando descargue una app de citas y empecé a mandar mensaje al azar a cada mina linda que veía sin importarte la edad por que con 21 años yo solo quería voltearme a la primer mina que le interesara , en un momento me llega mensaje de una mina hablamos lo mas bien, sin desubicarme, los mensajes empezaron a subir de tono, cambiamos números de teléfono todo y empezaron los audios x WhatsApp, como que linda que estas, o ella me decía mi amor y que queria estar conmigo, a todo eso le pregunto si esta soltera a lo que me responde que no, que su marido esta ahí con ella y yo me puse colorado x que no sabia como reacciónar, ella me dice que el marido queria hablar conmigo, le digo que si, a lo que el marido me dice si queria hacer un trio con ellos, le digo que lo iba a pensar xk en mi vida habia hecho un trio y el marido me empieza a mandar fotos de su mujer osea la mina con la que me hablaba, la mina era una gordibuena de 32 años grandes tetas y un buen culo bien puesto, esas fotos me calentaron y le dije que si iba hacer el trio, obvio nosotros no nos ibamos a tocar ni nada solo nos ibamos a coger a su mujer, arreglamos para el fin de semana y fui, tuve como 2hs de viaje pero no me importo x que iba cojer, apenas llego saludo al tipo un chabon de 35 años x ahí, en fisico parecido a mi flaco pero lo normal y mas petizo que yo, su mujer también de su estatura, estana vestida con una bluza con mucho escote y calza ahí nomas le pllante un re beso y me miro sorprendida, en el ascensor llendo a su piso xk viven en un edificio el ultimo piso, hablamos del viaje que hice, de donde era y si conocía el lugar, cosas no importantes, apenas entramos a su dpto la agarro a la mina y la empiezo a besar y manosear toda(lo habiamos arreglando con el cornudo), le toque todo el orto x debajo de la calza y le tocaba las tetas mientras la besaba, asi como 4, 5 minutos y paramos, tomamos algo y nos sentamos en la cama, ahí nomas el marido apagó la luz y la empezamos a sacar la ropa primero la calza yo la besaba y el marido de atrás la apoyaba toda, yo me saco toda la ropa me acomodo a lado de ella y le empiezo a pasar mi pija x toda la concha mientras me besaba agarro mi verga y se la metio solita, ahí la empecé a coger mete y saca, la mina gemia como loca xk la estábamos cogiendo x delante y x detrás tuvimos asi como 20 minutos cuando acabe, nunca habia acabado tanto en ese tiempo con ese dia, después de coger paramos a comer un rato y media hora después de la cena volvimos, esta ves ella me monto a mi mientras el cornudo se hacia la paja, la mina saltaba sobre mi pija gritaba mirntras yo le agarraba una teta y le chupaba la otra, le pedí que se acostara y yo arriba, se la meti de golpe mientras ella pego un grito y me dijo despacito, la cogia a ritmo pausado hasta que ella me dijo si no podia y yo le dije que estaba incómodo con el marido ahí, el cornudo dijo espero en el comedor, apenas salió del cuarto cerre la puerta con llave y volvi a la cama con la mina le dije que se ponga en cuatro, lo hizo, me acomode detrás y se la meti x el culo, pego un grito que el marido quiso entrar y no podia, golpeaba la puerta todo, yo la agarre a la mina da las caderas y me la empecé a coger con fuerza y rapido x el culo, gemia y gritaba del dolor mientras le pegaba nalgadas en ese culazo asi hasta como 10 min hasta que acabe y le deje todo el culo lleno de leche, alla se acostó no daba mas, le dije que me la chupara y asi estubo como 5 minutos hasta que mi pija se empezó a parar de vuelta y me subí encima de ella le puse las piernas al hombro y la empecé a coger ptra ves, ella gemía y me pedia mas mientras el cornudo de ves en cuando golpeaba la puerta, a los 15min maso acabe de nuevo en su concha, esta ves menos cantidad, le di una nalgeada y me pare y abri la puerta, lo mire al cornudo sonriendo y me fui al baño.  Asi pase mi primer y unico trio, despues nos dormimos con ella abrázame y besandome como hasta la madrugada, mi primer trio con una mina mas grande que yo al otro dia pasaron mas cosas y despues me fui. Si les gustó, tengo otras historias que mas adelante les voy a contar, es mi primer relato, acepto consejos en los comentarios, un saludo!

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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DDulcewhiteLv1· hace 60 dRelatos

Mi Jefeby yo después de cenar

Mi jefe me invitó a una cena de trabajo cuando sucios Yo estaba muy feliz pues había que algo habría de esa noche algo tendría que salir de ese lugar y no me equivoqué. Aquel día me avisó que debía irme temprano del trabajo para que fuera a cambiarme y arreglarme para la ocasión así que así lo hice llegué a mi casa me bañé me depile todita como es de costumbre y me puse una tanguita negra calada y de tela muy fina transparente de color negro se veía muy bien un vestidito negro de noche que a los laterales era traslúcido esto lo solucione poniéndome una especie de licra y con esta logré tapar desde mi cadera hacia abajo y de cadera hacia arriba se veía sexy así que no tendría problema de que se viera mi cuerpo. Pues bien resulta qué cenamos y como tal no era una reunión de trabajo pues hablaban y se divertían como amigos tomaron demasiado y todo reíamos a carcajadas como si fuera una fiesta de amigos después de esto mi jefe ya estaba algo Ebrio a lo que le pregunté si se sentía bien y él me respondió que sí que me tranquilizara que no pasaba nada puso su mano en ese momento en mi pierna y comenzó a acariciarla subiendo poco a poco hasta que llegó a sentir mi licra con esto yo me empecé a mojar demasiado y no sé qué es lo que sucedió Yo creo que la situación en la que estaba pero me mojé demasiado tanto que me jugó salieron y traspasaron la tanga y la lycra y el pudo sentirlo, vi como humano salió de debajo de mi vestido algo húmeda Y discretamente el lamió sus dedos sonriéndome eso me prendió muchísimo justo en ese momento él dijo que nos teníamos que ir que yo tenía que estar temprano o relativamente temprano en mi casa nos despedimos de ellos en el camino empezamos a juguetear a reírnos de todo lo que haya pasado en la reunión. En el camino comenzó a decirme que me via hermosa y que lo volvía loco, y nos empezamos a besar muchísimo como dos amantes desenfrenados. Yo ya no aguante más y baje mi licra para que el pudiera tocar más a fondo y así lo hizo, empezó a jugar con mi clitoris empapado y yo me retorcía d placer, el se desabrochó su pantalón y se sacó esa verga algo grande, muy venosa y eso si gruesa y muy rica, esta muuuuy mojada, se le salían los juguitos a su verga, así que me agache y mientras el jugaba conmi clitoris yo le empecé a mamar su verga era deliciosa, el sabor se su líquido era maravilloso sabia a hombre a rico. El empezó a mover la verga y me la metió de golpe a la garganta, de pronto empezó a cogerme con mucha rapidez la boquita, parecía una escena porno, pues la saliva se me salía escultura por el tronco de su verga y por sus huevotes, se me salía por la nariz y de tan profundo que llegaba, mis ojos lloraban y se me corrió el maquillaje. Yo saboreaba esa verga - Ah tremenda puta que eres ehhhh la mamas delicioso -me fascina tu verga es deliciosa no se que tiene pero sabe riquísima - cometela puta, desde que te vi sabía que te gustaba la verga. - ahhhh papi que rica verga -ooooh puta chupamela, así así, los huevos mamamelos -si papi, te beso estos pinches huevotes? -si mamamelos -mmmmmmm papi que ricos están donde deliciosos, riquísima verga la que te cargas papi De pronto los dedos que estaban jugando en mi puchita los llevo a su boca y los lamió diciéndome que mis jugos sabía a gloria que eran deliciosos y los saboreaba, que macho más rico, ver como se tomaba mis jugos..... me saco la verga de la boca y me metió los dedos a la boca con agresividad, los lleno de saliva y los saco, y volvió a meterme su rica verga a la boca, el llevo su mano hacia mi colita, hizo a un ladito mi tanguita y haciendo circulitos me lleno de saliva mi culito rosado, yo estaba tan excitada que el culo se me dilató rapidísimo sentía muy rico, el metió un dedito y me arrancó un gemido y yo gemir como toda una puta haciéndole saber que quería más, empezó a meter y sacar su dedo t de pronto metió otro dentro de mi, mi culo los engullia, los devoraba, era delicioso sentir sus dedotes jugando en mi ano. -ahhhhhh papi que ricooooo, me encanta que me metas los deditos en mi culito - si puta? Sabia que eras así de puta que tu culo está hambriento de una buena verga - hhhhmmmmmm papi que rico que ricl que rico así papi así así así asiiiiiiiii ahhhhhhhhh mi colita papi - si mami, que tiene tu colita? Tiene hambre quiere verga? - si papiiiiii quiere tu verga hasta adentro, le das de comer papi? - si zorrita vamos a darle de comer. El me levanto, yo con mi licra me limpié la saliva de la boca y mentón, el comenzo a manejar mientras yo lo masturbaba muy rico, llegamos a un hotel, al entrar íbamos jugando, nos dábamos besos y el me daba nalgadas. Al entrar el lugar era lindo había jacuzzi y una pequeña alberca era muy lindo. -oye hermosa me dejarías sacarte unas fotos para divertirme después? - mmmmm si papinpero con mi celular y yo te las paso okey? -esta bien mami Estas perfecta mamasita, justo en ese momento el beso mi panochita. -mmmmm papi deliciosos tus jugos mami están riquísimos uuuuf que rico -ah papi que rico -ponte ahí mami Ahora en la cama mami, quiero recordarte así -uuuuf hermoso culo, ahora yo voy a ser tu macho, soy yo quien se va a coger ese culo rosado, y tu panochita, entendido gringa putita? -si papi soy tuya, me encanta que seas mi jefe, pero y tu esposa? -ella que mami tu estas divina ella es una mujer que ni siquiera me complace, en cambio tu mi cielo tienes un cuerpazo que muchos se quisieran coger.... Fue entonces cuando me acordé de ustedes jeje y le pedí que me sacar más fotos En fin este fue mi fin de semana, si quieren saber como me cogio en este hotel dejen sus puntos y comentarios diciéndome que quieren parte dos y les cuento a detalle cada palabra y cada lugar que el me relleno con su hermosa verga. Los amo papis, ah y si quieres fotitos exclusivas mías en este lugar díganme algo muy rico por el chat, pues me gusta fantasear con ustedes y con gusto les mando una fotito exclusiva. No se olviden de leer esto, yo quiero contarles como me cogio pero quiero saber si ustedes quieren. Me despido amores son los mejores.

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AACHO2009Lv1· hace 78 dRelatos

Por inexperto me perdí hacerle la cola

Hola a toda la comunidad, voy a contar una vieja experiencia de mi adolescencia. Una hermosa época de soltería en la cual se salían todas las noches. Un fin de semana en el boliche, veo una chica delgada, colita parada, poco busto y al parecer muy simpática. Me acerco a ella la invito a bailar, ella accede, nos divertimos nos reímos, una cosa lleva la otra y nos encontrábamos matándonos a besos en la pista. Lengua hasta el fondo, mis manos recorrían todo su cuerpo y mi pija bien dura frotondola contra su vientre. Todo indicaba que esto seguíaria en otro lado, pero no fue así. Nos pasamos los contactos y quedamos en volver a vernos. Al siguiente fin de semana ya habíamos concretado una cita una cena en la zona de Palermo, luego de muchas risas terminamos en un Telo. Arrancamos los dos desesperadamente de besarnos nos manoseamos, nos sacamos la ropa, se arrodillo en el piso y me comió la pija, una experta en arte del sexo oral. Luego de una larga mamada, la acosté y fue mi turno de comerme su clitoris, sus labios vaginales, recorrer todo con la lengua y hacerla explotar de placer, al punto que me pida a gritos que la penetre. Colocamos el preservativo y luego de una linda bombeada se nos fue el primer polvo. Seguimos a los besos, de a poco se fueencendiendo nuevmente la mecha. Y en ese momento se pone de espaldas y me dice haceme la cola, nooooooooooooo, en ese momento era el sueño del pibe, tocaba el cielo con la manos. No tenia experiencia ni idea de como hacerlo, la cancherie, me puse el preservativo, lubrique su cola y me metí de una. Mamaaaaaaaa, el grito que pego esa mujer, quedo en la cama toda dolorida, yo con los ojos bien abiertos y paralizado. Ella me re putio, yo me disculpe y le pedí si podíamos volver a intentarlo, el NO fue rotundo. Me sacaron la roja y me quede con las ganas. Gente, disfruten del sexo, aprendan a hacer la cola así todos lo disfrutan. Salu

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WwannabcuckoLv1· hace 78 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 4 FINAL)

Una vez que estábamos desnudos, el placer y la lujuria se apodero de la casa, yo no podía quitarle la vista de encima a mi mujer, como le chupaba la verga a Ricardo, le daba unas buenas lamidas por todo el glande, luego bajaba hasta su tronco y sus bolas, mi compadre, le sostenía el cabello para que yo pudiera disfrutar todo el espectáculo, mientras, Conchita se encontraba rozando su vagina con mi pene, que estaba tan erecto que la volvía como loca, el momento era tan excitante que no tardamos mucho tanto Ricardo como yo en acabar, a Conchita se lo tire todo encima de sus nalgas, mientras Geral saboreo el semen de su compañero y jugueteaba con el haciéndolo caer sobre sus tetas, luego escupio lo que quedaba en su boca y se masturbaba con el, metiéndose los dedos en la vagina y su culo. Mientras seguíamos besándonos conchita y yo, Geraldine y Ricardo se fueron al baño, moría de pensar lo que estaban haciendo, pero si fueron por privacidad no quería interrumpirles, no tarde mucho en reponerme, pasarían apenas 6 minutos y ya tenia una nueva erección lista para la acción, limpie un poco el semen de las nalgas de Conchita y comencé a darle lamidas a su vagina, la tenia el el sillón con las piernas hacia arriba y mi cara entre su vulva, realmente lo disfrute tanto como lo hago con mi esposa, esta vez con el añadido de que mi esposa estaba recibiendo de otro, lo que intensificaba el momento, Conchita se agarraba los senos, humedecía sus dedos y jugaba con sus pezones, Ella tiene unas tetas deliciosas, por lo que no pude resistir y en un momento me acerque a lamerlas, mi pene quedo entre junto a su vulva, por lo que ella lo tomo, lo coloco en la entrada, y con un empujón hacia mi se penetro ella misma, mi pene estaba invadido de sus flujos y mi saliva, no tenia escapatoria y realmente lo estábamos disfrutando ambos. En el baño paro el sonido de la ducha, el silencio de una música ausente y tan solo escuchaba los gemidos de mi mujer y los chasquidos característicos de dos cuerpos chocando uno con otro. "le deben estar dando por detrás" Pensé. Conchita se excitaba con cada hundimiento de mi pene, mientras me encontraba besando su cuello y jugando con sus senos. Baje lentamente hasta tocar sus nalgas, busque poco a poco la entrada de su culo y comencé a rozarlo con mi dedo, esa mujer estaba por enloquecer, hasta que le metí un dedo, lentamente, allí se detuvo un instante, se me quedo mirando y yo pensé que no le agradaba, que estaba algo incomoda y con la mirada puesta en sus ojos permanecí unos segundos, no saque mi dedo, pero tampoco lo hundía mas, esperaba una reacción de su parte, hasta que me dijo: Si vas a meter algo ahí, que sea tu pene. Seguí cogiéndola un poco mas por su vagina, mientras nos besábamos apasionadamente, luego la tome la puse en 4 apoyándola sobre el sillón, escupi un poco de saliva sobre mi pene, aunque estaba tan lleno de sus fluidos que ni siquiera fue tan necesario, humedecí un poco su ano, y lentamente la fui penetrando, su grito era de dolor con placer, no sabia que le estaba sucediendo, tal fue el chillido que tanto Geral como Ricardo detuvieron su faena para ver que estaba sucediendo, al verlos llegar desnudos mis pensamientos volaron, recordé que no solo estábamos Conchita y yo como un par de animales lujuriosos, si no que ellos también, volteamos a verlos y Conchita les dijo: "Nos adelantamos un poco, pero ustedes no están muy atrás que se diga". Ricardo le agarro las nalgas a Geral, la beso y luego la cargo, de un brinco mi esposa estaba rodeando con sus piernas a mi compadre, este tomo su pene y se lo metió hasta el fondo, Geral gemía y me veía, era toda una delicia como ambas parejas disfrutaban lo que hacían mientras observaban detalladamente a la otra. Entre una cosa y otra llegamos a la habitacion, y en la cama estabamos los 4, yo tenia a Conchita chupando mi verga, Ricardo la estaba cogiendo desde atras y Geral lo besaba. Conchita pidió intentar la Doble penetración, y todos estuvimos de acuerdo, aprovechando que me encontraba acostado, ella se acerco a mi, le meti el pene en su vagina y Ricardo se acero a su ano, lo fue metiendo poco a poco y la cara de Conchita fue variando de dolor a placer en solo segundos, mi esposa que estaba aun lado, se abrio de piernas y me puso su sexo en mi cara, el placer no me dejaba lugar a pensar y comencé a lamer incluso sin dudar, aun sabiendo que hace algunos momentos Ricardo la estaba cogiendo y que posiblemente quedaban restos de sus fluidos dentro, no me importo, esto era placer. Conchita nos sorprendió a todos, mientras veía como le lamia la vagina a mi mujer, me dijo: "Quiero probar, ¿puedo hacerlo?" Si Gera quiere no tengo problema, ella medio incomoda accedió, sin embargo la incomodidad se borro en instantes estaba disfrutando de 2 lenguas en su vagina, y conchita de 2 vergas dentro de ella. No esta de mas mencionar que a este punto todos habíamos logrado alcanzar unos cuantos orgasmos en general, pero las ganas, el alcohol y el momento no dejaba lugar al descanso, no queríamos detenernos y continuábamos, yo notaba a mi compadre algo cansado, pero cuando me veía con mi verga dentro de su mujer se encendía rápidamente y del mismo modo al contrario. Fue una orgia verdaderamente fantástica. Llegado el momento, mi esposa dijo: "Ok, es mi momento de devorarme sus dos miembros" nos levantamos y ella arrodillada se pudo a mamarnos a los dos, ebria la boca tan grande que la primera doble penetración de ella fue oral, y cuando se canso de chupar nos pidió que la cogiéramos, mi esposa estaba enloquecida de pasión, conchita se masturbaba a cierta distancia, lo disfrutaba todo pero quería mantenerse allá, en par de oportunidades la invitamos a acercarse, pero prefería quedarse allí. Geral levanto una pierna, me abrazo y mientras nos besábamos le metí el pene en la vagina, lentamente Ricardo hizo lo propio en su culo, Geral lanzaba gemidos, cada vez mas fuertes, estos eran de autentico placer y satisfacción, le pregunte si estaba bien y me dijo: -"Estoy mejor que nunca, estoy como quiero estar, tengo 2 penes dentro, ¿Qué mas puedo pedir?" -¿Quizás otro pene? - Le respondí -Si, muchos quiero gozar de muchos penes, soy puta, soy una puta que estaba reprimida y ahora quiero disfrutar. Ricardo la tomaba de los senos, yo la besaba mientras tomaba sus nalgas, todo eso era de pie y sus piernas tambaleaban del placer, tuvo un orgasmo y le saque el pene, Ricardo la tiro sobre la cama y siguió cogiéndola, no había notado que había llegado, se lo dije y ella le pidió que no se detuviera, que continuara, eso me excito, me quede parado a un lado de la cama mientras mi mujer mordía una almohada, se aferraba de las sabanas mientras mi compadre le rompía el culo. En un momento Ricardo acabo, le echo todo el semen en su espalda y se fue a sentar con su esposa, quien lo recibió con un gran beso, Geral se repuso y me pidió que me acostara, luego se monto encima de mi, dándome la espalda, con sus piernas bien abiertas hacia donde se encontraban nuestros amigos, se metió mi pene en su ano y comenzó a cabalgar como toda una actriz porno, yo estaba exhausto pero prendido, mi pene aun lograba mantenerse erecto, y esta escena volvió a encender a Conchita, que se acerco a donde estábamos y comenzó a lamer nuestros genitales, empezó con mis bolas y luego la vagina de mi mujer, Ricardo tras tomarse la mitad del vaso con el trago que habíamos servido minutos antes se reincorporo a la orgia cogiendo a su mujer. Finalmente, mi mujer le pidió a Ricardo que la cogiera mientras estaba en esa posición (recordemos que estaba cabalgándome al contrario, con la espalda hacia mi), el tenia visión perfecta de la vagina abierta de mi esposa, solo debía tomar su pene y cogerla. En esta posición pude sentir como el culo de Gera se cerraba mientras Ricardo deslizaba dentro de ella su miembro, estábamos extasiados de placer, mientras Geral volteo a ver a Conchita y le dijo que quería devolverle el favor, que le acercara la vagina para comérsela. Uff ese momento en el que mi mujer estaba devorando el coño de Conchita me éxito demasiado, definitivamente mi esposa había cambiado, y no volvería a ser la misma, Ricardo le abrió las nalgas y comenzó a mamarle el culo a su esposa, y una que otra vez las lenguas de mi esposa y la de el se encontraban y eso aumentaba el morbo del momento. En esta posición permanecimos hasta que Gerald alcanzo el orgasmo perfecto, sentí como su culo se cerraba queriendo arrancar mi pene, lo que hizo que eyaculara un gran chorro dentro de ella, Ricardo y Conchita se retiraron de encima de nosotros, el la tomo de una pierna mientras la otra la apoyaba en el piso y de pie nos devolvió el honor de tener la visión de como se cogían mutuamente, y tras un breve momento y unas cuantas tocadas de Conchita en su vulva alcanzaron ambos el orgasmo. Tras todo este desborde de lujuria, nos dimos una ducha particularmente cada quien con su pareja, exhaustos y satisfechos, pero disfrutando de ese Post sexo con nuestras respectivas esposas. Nos relajamos y al amanecer Conchita y Ricardo se fueron a su hogar. Aun mantenemos contacto, la amistad no se termino si no que se fortaleció, de vez en cuando nos reunimos y hacemos una que otra locura, pero ninguna como aquella vez. Hemos pensado en hacer intercambios de fin de semana, o incluso que una de nuestras esposas vaya a quedarse la noche con la otra pareja. Si hacemos algo nuevo, les estaré contando los detalles, asi como también de otras experiencias cornudas que sucedieron después entre mi mujer y yo.

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AAleDunsLv1· hace 79 dRelatos

Probando cosas nuevas ...

Después de lo que pasó este día Cada vez que teníamos un rato, sea en el almuerzo o después del trabajo. La brasileña y yo nos íbamos a mi departamento a garchar. Todos los días como una linda rutina nos escapábamos cada vez que podíamos a mi casa. Cada vez nos importaba menos que la llamara su marido. Mientras estaba en casa. De lunes a viernes nos dábamos sin tregua. Un fin de semana me llega un mensaje de ella. Cosa rara porque en el finde no nos mensajeabamos nunca. Y me decía “estoy en mi habitación y no dejo de pensar en nosotros” seguido de eso me mando un par de fotos. La primera, ella parada al lado de su cama en ropa interior, la segunda sin corpiño y la tercera completamente desnuda, en tacos. Yo automáticamente me re contra calenté. Se encerró en su baño y me dijo, en la habitación esta mi marido, te voy a llamar, no hagas ruido. Me llamo por videollamada y estaba ella toda desnuda, y se empezaba a tocar. Me mostraba su boca, pechos, abdomen y conchita. Estaba depilada con una línea muy finita de pelos. Yo saque mi pija y me empecé a masturbar mientras ella hacía lo mismo. Acabe hermoso,ella también. Y al cortar me dijo. El lunes vamos a hacer algo especial. Llego el lunes, ella había ido a trabajar con un vestido largo. Nos encontramos en la cocina común que teníamos, me dio un beso en la comisura de la boca y me dio la espalda, haciendo que buscaba algo. Yo directamente la apoye y le froté mi pija en su cola. Pasamos el día esperando irnos. Y así fue, nos subimos a su auto y mientras íbamos a mi casa. En un semáforo rojo, se sacó la bombacha y me la paso. Estaba toda mojada, yo no esperé ni un segundo, le subí el vestido y la empece a tocar. Estaba muy mojada. Ella gemía mientras manejaba. Llegamos a mi casa y en el ascensor me empezó a tocar la pija, metió la mano dentro de mi pantalón. Salimos del ascensor y en el pasillo me desabrocho el pantalón, dejando mi pija al aire. Mientras intentaba abrir la puerta de mi casa ella empezó a chuparmela. Obviamente no podía abrir la puerta y justo salió una vecina. Que nos vio en pleno acto. Ella la miro y se rio. Segundos después abrí la puerta y entramos. Adentro de mi casa no tardamos nada en desnudarnos completos. Empezamos a darnos un lindo 69. Yo en medio de estar chupando empece a jugar con su ano.. le rozaba con a punta de mis dedos su colita.. ella empezó a gemir fuerte. Ella empezó a chuparme los huevos mientras me pajeaba y después se fue más abajo chupandome el espacio entre los huevos y el ano. Para después meter su lengua en mi ano. Nunca me habían hecho eso, pero me volvió loco. Mientras yo jugaba con su ano ella hacía lo mismo con el mío. Nos transformamos como en un espejo. Si yo pasaba la lengua ella hacía lo mismo. Si yo metía un dedo ella me lo metía. Nunca había jugado con mi cola, pero ahora quería ir a más! Termine con un dedo adentro y lo disfrute mucho. Estaba por acabar. Pero decidí parar y hacerle la cola. Acto seguido la puse en 4 y empecé a meterle mi pija de a poco. Ella estaba como loca. Y me decía, la próxima yo te voy a meter algo en tu cola.. La idea me calentó mal.. pero seguimos así. Mientras le hacía la cola, le tocaba el clitoris con la mano. Ella acabó con unos gritos terribles. Se dio vuelta, me saco el forro y me dijo acábame adentro. Nos pusimos en misionero, y mientras yo embestía ella jugaba con mi cola. No tarde nada en acabar. La llene entera de leche. Me acosté al lado de ella y me dijo “ tengo 2 cosas para decirte. Primero, me voy de vacaciones con mi marido en una semana. Segundo, q la vuelta voy a comprar algo para que usemos juntos” Obviamente no me gusto nada que se vaya con el. Yo sentía que a pesar de tener mucho sexo tambien había romance. Claramente me había equivocado. Se fue de viaje con el 2 semanas. Y cómo dice el refrán cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Era la ventana de una vecina. el próximo relato contaré de esa experiencia.

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LLaurenBigLv1· hace 79 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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BBillyTheKiddoLv1· hace 81 dOff-topic

🔥Pija poringuera entre polvos 🍆

Hola poringuer@s, el fin de semana fui con mi novia al hotel para sacarnos la mierda. Mientras ella descansaba de tantos orgasmos, temprano por la mañana, aproveché en sacarme unas fotos antes de despertarla a pijasos. Pude disfrutar de los primeros rayos del sol. Use ese momento en probar el anillo vibrador Durex solo y jugar un poco mientras mi hembra dormía. Es rico sentir su vibración, pero me ajusta mucho. Lo pueden usar enganchando las bolas también. Al rato despertó y sin dejarla ni ir al baño la agarré con todo y anillo en pija. Si les gustó el post, valoro sus likes, comentarios y mp para seguir subiendo más seguido. Cuéntenme qué les gustaría ver en el sgte. post: sexo duro, lencería, fetichismo de pies, algo de sadomasoquismo y amarres? Los leo, hice de todo con esa conchita.🔥 ¡Buenas pajas, poringuer@s!

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