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#Cuerpos

Fotos, gifs y packs de Cuerpos subidos por la comunidad.

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EEfectosexoLv1· hace 30 dRelatos

El Capitán de Navio...

Como a todos los másculinos de mi época en el año 1979 me " sortearon" para el Servicio Militar Obligatorio que éra ley en aquella época, a mi edad rogaba poder "zafar" por suerte de aquella obligación en el "sortéo" por un " número bajo " que me dejara fuera de la cantidad de connscríptos que se miliciaban ese año, para mi desgrácia el número que me tocó en suerte fué el 998 y con eso mi destíno estaba en la márina para la cual había que pasar la tan famósa y temida " revisación médica " integral a la que te sometían ; si descubren que sos " trolo" te firman " en rojo " por no estar apto...por que ser gay es " un defecto"... Así y todo , obligado por la ley me presenté en el Distríto Militar San Martín en Ciudadela con temor y curiosidad a la vez. Mi ano ya había sido penetrado muchas veces; cualquier médico podía ver a simple vista que mi culo había recibido visitas en mas de una ocasión; pero no se podía evadir la cita por " reveladora" que pudiera resultar. En ese año, cierta " apertura" tácita de la junta militar se había desentendido de rechazar soldados por ser gays, salvo que la condición fuera muy "obvia" , cómo no era mi caso; el capitán médico que me atendió me lo dijo... - tenemós una fisúra anal como impedimento pero, sos apto militar en todo sentido; depende de vos si querés hacer la colimba o no...- Por instinto de supervivencia social le dí mi consentimiento y el milíco doctor me firmó el " Apto para todo servicio " sin dudarlo. El 2 de agosto de ese mismo año me llegaba el "telegrama de incorporación" a la Armada Argentina. El dia de la revisión médica, cientos de pibes adolescentes estaban apiñados y desnudos con toda su ropa dentro de una bolsa negra , despojados de su pudor caminando en una fila infiníta de cuerpos desnudos mostrandolo todo sin vergüenza y a la vista de todos. Era un deleite tremendo voltear la vista donde fuera y ver a todos esos pibes de mi edad desnudos, varónes venídos de todo el oeste de Bs As haciendo una fila interminable esperando su turno sin ropa. Continúa...

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QquescorpianoLv1· hace 30 dRelatos

En tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana

Vos estás en tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana mientras preparas la merienda con tan solo una camisa blanca sin nada debajo preparas café y tostadas. Mueves tus caderas al compás de la música  cerras tus ojos y mueves tu cabeza de un lado a otro levantas tus brazos muy alto con tus dedos extendidos mientas dejas tu mente volar con la música. Y yo aparezco detrás tuyo sigiloso apenas apoyo las yemas de mis dedos en tu vientre contraes tu cuerpo sonriendo sabes que soy yo,  acerco mis labios a tu cuello susurrante hola bonita estuve todo el día soñándote, imaginándote,  Mis labios recorren tu cuello bajando desde la oreja hasta tus hombros mientras las yemas de mis dedos rozan tu pancita tus caderas vos tiras tus brazos asía atrás y tomas mi cabeza susurrando y yo acá estoy esperando este momento sublime, Tu cuerpo se estremece mi cuerpo se pega al tuyo mientras trato de abarcar entre mis manos mis brazos mis piernas mi cara mi piel el máximo posible de la piel de tu cuerpo convirtiéndonos en un ovillo de sensualidad y calor, Nuestras manos recorren nuestros cuerpos enteros transmitiendo ese calor nuestros labios no dejan lugar sin acudir a su cita, Te pongo delante mío de espalda a mí y te apoyas sobre la mesa mientras yo beso tu espalda y las yemas de mis dedos te recorren haciendo que tu piel se erice bajando hasta tus nalgas mis labios las recorren sin prisa con mis dos manos las separo y beso tu cola muy suavemente para que sientas el calor de mis labios en esa zona tan sensible, Mientras sentís mis labios calentitos mi lengua te lame la cola muy suave muy lentamente te desesperas y quieres más me susurras así así dame más y mi lengua te lame desde el clítoris hasta tu cola penetrándote despacito te penetro con mi lengua calentita pasando por tu clítoris por tu vagina y tu cola vos haces todo tu esfuerzo por parar más y más tu cola, Cuando siento que tu cola está bien calentita húmeda por mis besos y dilatada por tu excitación me incorporo y mientras acaricio tu espalda tus caderas te apoyo la cabeza de mi pene calentito y húmeda cuando vos lo sentís empujas despacito para sentirla como te penetra y la disfrutas Giras la cabeza me miras a la cara y me susurras sentila sentila como resbala dentro de mí así así dame mas y con mis manos en tus caderas comienzo a entrar y salir de tu cuerpo de tu cola mientras suspiro tirando mi cabeza así atrás y cerrando mis ojos al placer absoluto de sentirme dentro tuyo Vos gemís y pedís más mientras yo te respondo así te gusta que te la entregue toda y me respondes si si así cógeme así que te entrego toda mi lechita y mientras gemís me entregas todo tu cola y acabas desesperadamente me miras a los ojos con placer susurrándome hay mi vida fue hermoso  Pero quiero mas!!!!

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QquescorpianoLv1· hace 30 dRelatos

En tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana

Vos estás en tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana mientras preparas la merienda con tan solo una camisa blanca sin nada debajo preparas café y tostadas. Mueves tus caderas al compás de la música  cerras tus ojos y mueves tu cabeza de un lado a otro levantas tus brazos muy alto con tus dedos extendidos mientas dejas tu mente volar con la música. Y yo aparezco detrás tuyo sigiloso apenas apoyo las yemas de mis dedos en tu vientre contraes tu cuerpo sonriendo sabes que soy yo,  acerco mis labios a tu cuello susurrante hola bonita estuve todo el día soñándote, imaginándote,  Mis labios recorren tu cuello bajando desde la oreja hasta tus hombros mientras las yemas de mis dedos rozan tu pancita tus caderas vos tiras tus brazos asía atrás y tomas mi cabeza susurrando y yo acá estoy esperando este momento sublime, Tu cuerpo se estremece mi cuerpo se pega al tuyo mientras trato de abarcar entre mis manos mis brazos mis piernas mi cara mi piel el máximo posible de la piel de tu cuerpo convirtiéndonos en un ovillo de sensualidad y calor, Nuestras manos recorren nuestros cuerpos enteros transmitiendo ese calor nuestros labios no dejan lugar sin acudir a su cita, Te pongo delante mío de espalda a mí y te apoyas sobre la mesa mientras yo beso tu espalda y las yemas de mis dedos te recorren haciendo que tu piel se erice bajando hasta tus nalgas mis labios las recorren sin prisa con mis dos manos las separo y beso tu cola muy suavemente para que sientas el calor de mis labios en esa zona tan sensible, Mientras sentís mis labios calentitos mi lengua te lame la cola muy suave muy lentamente te desesperas y quieres más me susurras así así dame más y mi lengua te lame desde el clítoris hasta tu cola penetrándote despacito te penetro con mi lengua calentita pasando por tu clítoris por tu vagina y tu cola vos haces todo tu esfuerzo por parar más y más tu cola, Cuando siento que tu cola está bien calentita húmeda por mis besos y dilatada por tu excitación me incorporo y mientras acaricio tu espalda tus caderas te apoyo la cabeza de mi pene calentito y húmeda cuando vos lo sentís empujas despacito para sentirla como te penetra y la disfrutas Giras la cabeza me miras a la cara y me susurras sentila sentila como resbala dentro de mí así así dame mas y con mis manos en tus caderas comienzo a entrar y salir de tu cuerpo de tu cola mientras suspiro tirando mi cabeza así atrás y cerrando mis ojos al placer absoluto de sentirme dentro tuyo Vos gemís y pedís más mientras yo te respondo así te gusta que te la entregue toda y me respondes si si así cógeme así que te entrego toda mi lechita y mientras gemís me entregas todo tu cola y acabas desesperadamente me miras a los ojos con placer susurrándome hay mi vida fue hermoso  Pero quiero mas!!!!

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Clubbb

Soñando 2° Decididamente quería quedarme. Se lo hice saber a mi compañero, y dejamos nuestras pertenencias en una taquilla. Llegando a la puerta que daba a los reservados, mis nervios y el calentón resurgió de nuevo. El calor subía por la cara, notaba mi cara ardiendo y los mofletes rojos en una mezcla de pudor y deseo. Abriendo la puerta la luz se atenuó un poco más, iluminando solo las puertas de los reservados con un candil . La pared de la izquierda que adentraba a una sala, tenía varios agujeros sorteados, podía hacerme a la idea de lo que era sin necesidad de ver la polla que salía por uno de ellos, una polla gorda y venosa apuntando al techo. Se veía tan rica, latente, el capullo rojo pidiendo una chupada. Mi compañero todavía empalmado y con ganas desde antes bajó sus pantalones y metió su miembro también dentro de unos orificios, me miraba travieso, y me dijo que notaba aliento en su polla, que había alguien soplando su cipote, y el no saber si al otro lado era hombre o mujer le excitaba más aún. Me miraba fijamente y relataba lo que estaba sintiendo. - Estoy notando algo húmedo,creo que una lengua esta saboreando mi pol... Ooohhh... No pudo seguir dando detalles, su cabeza se tiró hacia atrás, gimiendo fuerte. -Ooohh como se la está tragando.... Con la cintura penetraba follando el agujero, y cada vez que salía de golpe se sentía el ruido de la boca succionando, y el apretaba las manos contra la pared muriendo de placer. Yo lo observaba atenta a sus movimientos, me excitaba verlo disfrutar así. Las venas de los brazos y del cuello estaban hinchadas, con la mano me indicó que me acercara, cogió mi pelo y obligando a hincar las rodillas saco el pene del boquete y lo metió en mi boca mezclando fluidos con saliva de a saber quien. Yo me la comía entera sabia lo que quería, y quería correrse ya. De un empujón se la metió hasta el fondo derramando semen en mi garganta y agitando su cintura la sacó dejando un hilito caer al suelo, me levanté ahogada , con la pintura corrida y sudando por los empellones y para terminar con el juego le pasé un poco de corrida suya a su propia boca. Teníamos tanto calor que volvimos a la barra para pedir alguna botella de agua para refrescarnos durante la noche y seguir con el juego. Comentando y con risas volvimos al pasillo de los juegos. Seguíamos teniendo ese regustillo de querer seguir. De haber que nos encontramos después. Esta vez entramos a la sala de la derecha. Era una sala muy grande con sillones del relax ocupando toda la habitación, y como no una cama en medio, aunque lo mejor sin duda era una pequeña escalerita que bajaba a una piscina de agua templada, no era muy grande pero en uno de los extremos había un pequeño rincón jacuzzi con asientos reclinados. Nos miramos y sin pensarlo, quitamos muestra ropa dejándola en un sillón de por ahí, nos dimos un enjuague en una ducha camuflada detrás de un biombo, para poder ir a la zona de baño. En la Sala había 2 sillones ocupados, una pareja en cada una dándose amor, dando placer, produciéndose gemidos que hacían eco en la habitación. Encendieron nuestros cuerpos, la polla de mi amigo ya recuperada apuntaba al techo. Y de mi coño parecía que iba a salir gotitas en breve porque estaba derretida de excitación y morbo. Mi amigo y yo nos sentamos en la zona del jacuzzi, de frente mirando los Juegos de los demás, que al darse cuenta cambiaron sus posiciones para poder disfrutar más del espectáculo. Mis tetas y mis pezones sobresalían con el movimiento de las pompitas, pasó una mano por mi cintura para acomodar ni cuerpo hasta la cintura sobre su pecho. Mis piernas prácticamente flotando por la superficie ligeramente abiertas. El agua caliente, de su boca salen murmullos diciéndome cosas calientes. Con los ojos cerrados me dejo llevar por él. Sus manos en los pechos, pellizcando pezones, escalofríos recorren mi cuello y gimo. Vuelvo a mirar y todos los presentes me observaban. Les sonreí, estaba pasándolo bien, me gustaba sentir el morbo de tener espectadores. -¿Te gusta lo que ves? Moví la cabeza, si quería -¿Te pone cachonda que vean como te retuerces? Asiento entre gemidos. - ¿ Quieres que abra tu coñito para que vean como brilla con el agua? Volví a mover la cabeza. - Pídelo, habla, grita lo que quieres. - Quiero que me masturbes por favor, toca mi coño. Mordiendo mi oreja, baja la mano y agarrando a mano llena mi monte. Apretaba, moviendo para hacer restregar su pene duro con la entrada a mi vagina. Mi cuerpo se retorcía buscando calmar mi calor a pesar de estar en el agua. Con las manos hacia atrás sujetando la cabeza para que no parase de morder mi cuello, de mi boca salían guarradas provocando su paciencia, provocar acabar con ese control que tenia. ¡por fin! Sus dedos dentro de mi coño. Mi gemido ahogado por el placer. - ¿Quieres más perrita? Dilo, dilo si no paro. Giraba dentro de mi, movía mi vagina llenando y ocupando mi vagina. Mi cuerpo saltaba encima suya. Suspiraba en mi oído cada vez que casi entraba el pene. - Follame ya ¡por favor! Dicho y hecho, así tal cual cogió mis rodillas por detrás y abriendo mis piernas de par en par, me folló. Me folló fuerte, empujando hacia arriba con las caderas dirigiendo mi cuerpo con los brazos, bendita agua.... Las parejas follaban mirando hacia nosotros. Las tres parejas locas follando sin limite, dando duro. Gimiendo duro. Las caras desencajadas por empujón. Mi vagina se empezaba a contraer en cada bajada, en cada grito de ellas. Mis gritos aumentaban. Su polla duele al llegar al final, me gustaba tanto que me dolía.....dolía tanto que empezaron a explotar fuegos artificiales en mi cabeza. Me estaba corriendo tan intensamente que era incapaz de callarme, y estar quieta ... En algún momento de la sesión se había acercado una pareja que nos miraba en el otro lado de la piscina. Ella se acercó a mi, cuando estaba volviendo del trance de la corrida y le dijo a mi compañero que no me soltara. - Dame su coño.....

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

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TTiziOeste666Lv1· hace 60 dRelatos

Por mirar una vidriera...

Como todos mis relatos estan basadas en fantasias. Estaba mirando la vidriera de un local, de los pocos que habia en esa calle poco transitada cuando de pronto alguien me agarra por atras. - ¡Hey, pará soltame! ¿Qué hac…. Le grito justo cuando me tapa la boca. Intento darle un codazo pero me está agarrando fuerte el brazo y me lleva a un edeficio abandono que estaba cerca, entramos, está todo oscuro, es inútil que intente zafarme, tiene mucha más fuerza que yo, me empuja otra vez hacia un cuarto y cierra la puerta, me paralizo del miedo, se está desabrochando el cinto, se saca el cinto y se me viene encima, me ata las manos - No habras la boca putita o te mato Me empuja contra la mesa y quedo de espaldas a él con las manos sobre el mueble, me aprieta una teta con fuerza, me duele, baja la mano hasta mi vestido, me la está subiendo y se me ve la tanga, me apretó fuerte la concha, con la otra mano me saca las tetas para afuera, siento algo duro en la cola y ya me hizo a un lado la tanga, ahora sus dedos se mueven como loco por los labios de mi concha, me metió los dedos, instintivamente cierro las piernas y su mano queda apretada entre ellas pero me está doliendo los dedos que me metió, me abre las piernas y me pone su verga dura entre los labios de mi concha, pero no entra, está haciendo fuerza y me duele por que esta muy seca, siento su verga entre los labios de mi concha y me la está frotando de arriba abajo, pone su mano en mi espalda, mis tetas se aprietan con fuerza contra la mesa, siento su verga en el agujero de mi concha y presiona, su gran verga me estaba partiendo la concha, aprieto mis dientes para no gritar, siento que me lo está desgarrando, me duele pero sin embargo se me sigue abriendo y deja pasar toda la verga, está retrocediendo sólo es para meterla otra vez y asi sucesivamente fuertemente. - ¿Así te gusta putita? Doy un grito, me metió hasta el fondo, empieza a embestirme y siento sus huevos chocar contra mi cola, me da embestidas muy fuertes que hacen que la pija se me entierre toda. Me duele la concha cuando la pija sale y me duele más cuando entra, me la mete cada vez más rápido, hace que me tiemblen las piernas – Ohhh, ohhh, mmmfffff ahhhhhhhhhhh - Así te quiero escuchar putita, gritá Me agarra los pelos y eso hace que se levante mi cabeza, me agarra también una teta y empieza a estrujarla sin dejar de moverse rítmicamente en mi concha. Elevo el sonido de mis gemidos y pasan a ser casi gritos, tengo la espalda arqueada y la cola bien parada, el desgraciado sabe cómo moverse, en ningún momento la pija se me salió de la concha y eso que la está sacando casi completa antes de metérmela otra vez. Pellizca mis pezones mientras pega su cuerpo al mío, la pija sigue taladrándome la concha, me sigue dando, siento como lo que parecen ser litros de leche están llenando mi concha y mis entrañas, está calentita, me da unas ultimas embestidas, saca su pija que aun esta dura el pene, lo tiene embadurnado de semen pero sigue igual de duro, se acuesta en el suelo con la verga apuntando al techo y a mi encima de él, yo dolorida y algo cansada, agarro con una mano su pija, la puso entre mis labios, me agacha y me la mete de una nuevamente. Me agarra de la cintura y me la mete bien adentro, me chupa las tetas, me tira de espaldas contra el piso y se coloca sobre mí, tiene mis piernas apretadas entre sus brazos y me embiste con mucha rapidez, junta mis piernas y me la mete otra vez hasta el fondo. - Ahhhhhh, aaaaaahhh me hiciste mal Abre mis piernas y me tira sobre él, nuestros cuerpos están pegados y me sacude sobre su pija como loco, me agarro una teta y la llevo hasta su boca, empieza a chupármela, me coje con la misma furia que antes. Escucho que está gimiendo en el momento que acaba, caigo rendida en el suelo, veo como él se acomoda la ropa y me mira con una sonrisa y me doy cuenta que tuvimos espectadores, todos con sus pijas afuera esperando a ser los siguientes en violarme.

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CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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WwannabcuckoLv1· hace 78 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 4 FINAL)

Una vez que estábamos desnudos, el placer y la lujuria se apodero de la casa, yo no podía quitarle la vista de encima a mi mujer, como le chupaba la verga a Ricardo, le daba unas buenas lamidas por todo el glande, luego bajaba hasta su tronco y sus bolas, mi compadre, le sostenía el cabello para que yo pudiera disfrutar todo el espectáculo, mientras, Conchita se encontraba rozando su vagina con mi pene, que estaba tan erecto que la volvía como loca, el momento era tan excitante que no tardamos mucho tanto Ricardo como yo en acabar, a Conchita se lo tire todo encima de sus nalgas, mientras Geral saboreo el semen de su compañero y jugueteaba con el haciéndolo caer sobre sus tetas, luego escupio lo que quedaba en su boca y se masturbaba con el, metiéndose los dedos en la vagina y su culo. Mientras seguíamos besándonos conchita y yo, Geraldine y Ricardo se fueron al baño, moría de pensar lo que estaban haciendo, pero si fueron por privacidad no quería interrumpirles, no tarde mucho en reponerme, pasarían apenas 6 minutos y ya tenia una nueva erección lista para la acción, limpie un poco el semen de las nalgas de Conchita y comencé a darle lamidas a su vagina, la tenia el el sillón con las piernas hacia arriba y mi cara entre su vulva, realmente lo disfrute tanto como lo hago con mi esposa, esta vez con el añadido de que mi esposa estaba recibiendo de otro, lo que intensificaba el momento, Conchita se agarraba los senos, humedecía sus dedos y jugaba con sus pezones, Ella tiene unas tetas deliciosas, por lo que no pude resistir y en un momento me acerque a lamerlas, mi pene quedo entre junto a su vulva, por lo que ella lo tomo, lo coloco en la entrada, y con un empujón hacia mi se penetro ella misma, mi pene estaba invadido de sus flujos y mi saliva, no tenia escapatoria y realmente lo estábamos disfrutando ambos. En el baño paro el sonido de la ducha, el silencio de una música ausente y tan solo escuchaba los gemidos de mi mujer y los chasquidos característicos de dos cuerpos chocando uno con otro. "le deben estar dando por detrás" Pensé. Conchita se excitaba con cada hundimiento de mi pene, mientras me encontraba besando su cuello y jugando con sus senos. Baje lentamente hasta tocar sus nalgas, busque poco a poco la entrada de su culo y comencé a rozarlo con mi dedo, esa mujer estaba por enloquecer, hasta que le metí un dedo, lentamente, allí se detuvo un instante, se me quedo mirando y yo pensé que no le agradaba, que estaba algo incomoda y con la mirada puesta en sus ojos permanecí unos segundos, no saque mi dedo, pero tampoco lo hundía mas, esperaba una reacción de su parte, hasta que me dijo: Si vas a meter algo ahí, que sea tu pene. Seguí cogiéndola un poco mas por su vagina, mientras nos besábamos apasionadamente, luego la tome la puse en 4 apoyándola sobre el sillón, escupi un poco de saliva sobre mi pene, aunque estaba tan lleno de sus fluidos que ni siquiera fue tan necesario, humedecí un poco su ano, y lentamente la fui penetrando, su grito era de dolor con placer, no sabia que le estaba sucediendo, tal fue el chillido que tanto Geral como Ricardo detuvieron su faena para ver que estaba sucediendo, al verlos llegar desnudos mis pensamientos volaron, recordé que no solo estábamos Conchita y yo como un par de animales lujuriosos, si no que ellos también, volteamos a verlos y Conchita les dijo: "Nos adelantamos un poco, pero ustedes no están muy atrás que se diga". Ricardo le agarro las nalgas a Geral, la beso y luego la cargo, de un brinco mi esposa estaba rodeando con sus piernas a mi compadre, este tomo su pene y se lo metió hasta el fondo, Geral gemía y me veía, era toda una delicia como ambas parejas disfrutaban lo que hacían mientras observaban detalladamente a la otra. Entre una cosa y otra llegamos a la habitacion, y en la cama estabamos los 4, yo tenia a Conchita chupando mi verga, Ricardo la estaba cogiendo desde atras y Geral lo besaba. Conchita pidió intentar la Doble penetración, y todos estuvimos de acuerdo, aprovechando que me encontraba acostado, ella se acerco a mi, le meti el pene en su vagina y Ricardo se acero a su ano, lo fue metiendo poco a poco y la cara de Conchita fue variando de dolor a placer en solo segundos, mi esposa que estaba aun lado, se abrio de piernas y me puso su sexo en mi cara, el placer no me dejaba lugar a pensar y comencé a lamer incluso sin dudar, aun sabiendo que hace algunos momentos Ricardo la estaba cogiendo y que posiblemente quedaban restos de sus fluidos dentro, no me importo, esto era placer. Conchita nos sorprendió a todos, mientras veía como le lamia la vagina a mi mujer, me dijo: "Quiero probar, ¿puedo hacerlo?" Si Gera quiere no tengo problema, ella medio incomoda accedió, sin embargo la incomodidad se borro en instantes estaba disfrutando de 2 lenguas en su vagina, y conchita de 2 vergas dentro de ella. No esta de mas mencionar que a este punto todos habíamos logrado alcanzar unos cuantos orgasmos en general, pero las ganas, el alcohol y el momento no dejaba lugar al descanso, no queríamos detenernos y continuábamos, yo notaba a mi compadre algo cansado, pero cuando me veía con mi verga dentro de su mujer se encendía rápidamente y del mismo modo al contrario. Fue una orgia verdaderamente fantástica. Llegado el momento, mi esposa dijo: "Ok, es mi momento de devorarme sus dos miembros" nos levantamos y ella arrodillada se pudo a mamarnos a los dos, ebria la boca tan grande que la primera doble penetración de ella fue oral, y cuando se canso de chupar nos pidió que la cogiéramos, mi esposa estaba enloquecida de pasión, conchita se masturbaba a cierta distancia, lo disfrutaba todo pero quería mantenerse allá, en par de oportunidades la invitamos a acercarse, pero prefería quedarse allí. Geral levanto una pierna, me abrazo y mientras nos besábamos le metí el pene en la vagina, lentamente Ricardo hizo lo propio en su culo, Geral lanzaba gemidos, cada vez mas fuertes, estos eran de autentico placer y satisfacción, le pregunte si estaba bien y me dijo: -"Estoy mejor que nunca, estoy como quiero estar, tengo 2 penes dentro, ¿Qué mas puedo pedir?" -¿Quizás otro pene? - Le respondí -Si, muchos quiero gozar de muchos penes, soy puta, soy una puta que estaba reprimida y ahora quiero disfrutar. Ricardo la tomaba de los senos, yo la besaba mientras tomaba sus nalgas, todo eso era de pie y sus piernas tambaleaban del placer, tuvo un orgasmo y le saque el pene, Ricardo la tiro sobre la cama y siguió cogiéndola, no había notado que había llegado, se lo dije y ella le pidió que no se detuviera, que continuara, eso me excito, me quede parado a un lado de la cama mientras mi mujer mordía una almohada, se aferraba de las sabanas mientras mi compadre le rompía el culo. En un momento Ricardo acabo, le echo todo el semen en su espalda y se fue a sentar con su esposa, quien lo recibió con un gran beso, Geral se repuso y me pidió que me acostara, luego se monto encima de mi, dándome la espalda, con sus piernas bien abiertas hacia donde se encontraban nuestros amigos, se metió mi pene en su ano y comenzó a cabalgar como toda una actriz porno, yo estaba exhausto pero prendido, mi pene aun lograba mantenerse erecto, y esta escena volvió a encender a Conchita, que se acerco a donde estábamos y comenzó a lamer nuestros genitales, empezó con mis bolas y luego la vagina de mi mujer, Ricardo tras tomarse la mitad del vaso con el trago que habíamos servido minutos antes se reincorporo a la orgia cogiendo a su mujer. Finalmente, mi mujer le pidió a Ricardo que la cogiera mientras estaba en esa posición (recordemos que estaba cabalgándome al contrario, con la espalda hacia mi), el tenia visión perfecta de la vagina abierta de mi esposa, solo debía tomar su pene y cogerla. En esta posición pude sentir como el culo de Gera se cerraba mientras Ricardo deslizaba dentro de ella su miembro, estábamos extasiados de placer, mientras Geral volteo a ver a Conchita y le dijo que quería devolverle el favor, que le acercara la vagina para comérsela. Uff ese momento en el que mi mujer estaba devorando el coño de Conchita me éxito demasiado, definitivamente mi esposa había cambiado, y no volvería a ser la misma, Ricardo le abrió las nalgas y comenzó a mamarle el culo a su esposa, y una que otra vez las lenguas de mi esposa y la de el se encontraban y eso aumentaba el morbo del momento. En esta posición permanecimos hasta que Gerald alcanzo el orgasmo perfecto, sentí como su culo se cerraba queriendo arrancar mi pene, lo que hizo que eyaculara un gran chorro dentro de ella, Ricardo y Conchita se retiraron de encima de nosotros, el la tomo de una pierna mientras la otra la apoyaba en el piso y de pie nos devolvió el honor de tener la visión de como se cogían mutuamente, y tras un breve momento y unas cuantas tocadas de Conchita en su vulva alcanzaron ambos el orgasmo. Tras todo este desborde de lujuria, nos dimos una ducha particularmente cada quien con su pareja, exhaustos y satisfechos, pero disfrutando de ese Post sexo con nuestras respectivas esposas. Nos relajamos y al amanecer Conchita y Ricardo se fueron a su hogar. Aun mantenemos contacto, la amistad no se termino si no que se fortaleció, de vez en cuando nos reunimos y hacemos una que otra locura, pero ninguna como aquella vez. Hemos pensado en hacer intercambios de fin de semana, o incluso que una de nuestras esposas vaya a quedarse la noche con la otra pareja. Si hacemos algo nuevo, les estaré contando los detalles, asi como también de otras experiencias cornudas que sucedieron después entre mi mujer y yo.

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CCFulanito12Lv1· hace 79 dRelatos

Te hice recordae un trío que no sabemos como empezó

No se como llegamos a esta situación pero cusndo me di cuenta yo estaba sentado en la cama recostado contra la cabecera y vos y ella estaban a los pies de la cama, besandosé apasionadamente. Las manos de ambas recorrían con desesperación sus cuerpos, como si les costara aguantarse las ganas de acariciarse. O como si se hubieran aguantado las ganas de hacerlo durante mucho tiempo.  Estaban las dos a medio desvestir. En tanha y con las remeras puestas. El beso, cada vez más apasionado. Sus manos apretaban tus nalgas mientras te presionaba contra ella. Tus manos la tomaban del cuello como si mo quisieras que se alejara.  Yo, solo en boxer, contemplaba desde la otra punta de la cama ese mágico momento.  De repente ella se separó. Te giró de forma brusca y quedaste de frente a mi. Ella desde atrás comenzó a besarte el cuello mientras sus menos se colaban bajontu remera. Vos levantabas la cabeza como dejando el cuello lo más expuesto posible para que ella mordiera cada centímetro. Sus manos levantaron tu remera hasta sacaralam y mientras bajabas los brazos desabrochó tu corpiño dejando completamente libres tus tetas.  Volvió a concentrarse en tu cuello mientras sus manos recorrían tu vientre y subían hasta llegar a acariciar tus tetas, para después pellizcar tus pezones. Cada pellizco iba acompañado de un mordisco en tu cuello, y se un gemido casi silencioso que dejabas escapar. Fueron algunos minutos contemplando esa escena hasta que te giraste y avanzaste vos sacándole la remera. Sus tetas se liberaron y quedaron a tu mercede. Te agachastes un poco para darle unos mordiscos a sus pezones mientras tus manos bajaban lo único que le quedaba puesto. Cuando estaba completamente desnuda la llevaste a la cama. Te termimaste de desnudar mientras ella se acomodaba quedando a mi lado. Le separaste las piernas y ti lengua comenzó a jugar en su concha. To me acerqué a sus pezones y comencé a morderlos como lo habías hecho vos antes. Ella gemia con cada caricia de tu lengua mientras tus dedos también hacían su juego. Pude sentir que su mano comenzaba a acariciar mi pija ya bastante dura.   Me incorporé y ella la sacó y buscó con su boca para empezar a recorrerla de apoco. Vos empezabas a acelerar el ritmo. Sus gemidos se hacía más frecuentes.  Me dejó para concentrarse en el placer que sentía. Sus manos em ti cabeza te empujaban contra ella.   Te vi en el borde de la cama arrodillada y no lo dude. Me paré atrás tuyo y comencé a metertela de a poco, pero bien profundo. Cada empujon era un gemido que te haciá dejar por un segundonsu concha.  Sua gemidos eran cada vez más intensos. Tu lengua se aceleraba mientras yo seguí enntrando bien profundo para que lo disfrutaras.  Su respiración se aceleró. Sus manos apretaron la sábana. Su cuerpo se contorneo y soltó un fuerte gemido mientras se sentaba en medio de un orgasmo intenso. Dejaste de jugar con tu lengua para concentrarte en disffutar. Empecé a acelerae mientras más gemias. Ella seguín frente a vos, desnuda y abierta mirando como empezabas a acelerar tu respiración y te aferrabas a la sábana. Te sentí temblar y en ese momento exploté. Explotamos. Los dos mientras bajaba la intensidad de los movimientos pero me movía para descargar hasta la última gota de placer adentro tuyo.  Caímos rendidos en la cama. Nos miramos los tres. Reímos en silencio. La habíamos pasado bien, pero los tres queríamos un poco más.

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Ttortuga7890Lv1· hace 79 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 2

Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia  primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo  posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.

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MmarcedibairesLv1· hace 80 dRelatos

Sexo con ex compañera de trabajo

Hace un tiempo que venia con ganas de contar una experiencia personal y no encontraba el ámbito de confianza para hacerlo. Indudablemente el momento ha llegado por varias razones que no vienen al caso y aquí voy. Diariamente trabajo en una oficina en el centro, con compañeras y compañeros de todas las características que se les ocurran, y con mis compañeros varones, a la hora de almorzar hacíamos los típicos comentarios de a quien te cojerías, o tal o cual debían ser buenas cojedoras; en fin, creo que es el nivel clásico de chusmerio entre varones en el trabajo. Cierto dia, una compañera (la cual no tenia en la mira) va a trabajar sin corpiño, vale la aclaración que sus pechos eran mas bien pequeños; en un momento se pone en una posición (entiendo que sin querer) en la cual el escote de su remera deja ver (para mi posición) sus hermosas y pequeñas lolas; debo confesar que tuve una erección, y que a partir de ese momento no podía sacármela de la cabeza, las ganas de cojerla fueron increíbles, pero dada mi posición y “educación” una vez mas reprimí los impulsos y los logre contener, soltándolos fugazmente cuando, estando solo me tocaba para imaginarme entre sus piernas o besando sus hermosas tetis. Cierto día, otra compañera, me dice al pasar, -tene cuidado con fulana que te quiere dar. Ahí me calenté del todo y ya con ganas de querer manifestarle mis ganas de estar con ella. Quiso el destino que al poco tiempo, se fuera del trabajo, cosa que a fin de ser sincero no me significo ningún estado de animo, solo quedo en las ganas de tener sexo con una compañera que se había ido y punto, al fin de cuentas había mas y mucho mejores, y vale aclarar aquí, en este relato que yo seguía en pareja y muy bien. Al tiempo, en un día como cualquiera, pensé en ella y le escribí un mensaje cortito para saludarla y ver como andaba, me contesto muy amablemente y diciéndome que estaba muy contenta porque le había escrito, ese día no paso mas de ahí, hasta que un par de días después, me escribe ella y me dice que había soñado conmigo, (típico cuento, pero que no iba a dejar pasar), a lo que le contesto, -espero que haya sido un buen sueño; y a lo que me responde sin mediar ninguna introducción, que si, que había soñado que nos encontrábamos y nos cojiamos todo!, a lo que luego me pregunta si los sueños se podían hacer realidad. Debo confesar que volví a esquivar el tema pero ya no lo podía sostener mas, me excitaba de solo pensar en ella. Pasó el tiempo, separación mía mediante, le escribo y le digo que quería pasar a saludarla por su nuevo trabajo, (era una fabrica reciclada donde había diseño de indumentaria y esas cosas); me dice que si, que le encantaría así nos veíamos luego de casi un año. Debo admitir que estaba nervioso, realmente muy nervioso, pero tome coraje y fui a su encuentro, me estaba esperando en la recepción, cuando me acerco, le voy a dar un beso en el cachete, como acostumbraba, pero ella me gana de mano y me abraza, (estaba sin corpiños), yo estaba de traje sin saco, al abrazarme sentí sus pechos tan libres y sus pezones, que estaban duros (se notaban) me rozaron a través de mi camisa que era muy fina, en esos microsegundos, me exité tanto que no la quería soltar, y con la excusa del tiempo que hacia que no nos veíamos seguimos abrazándonos y ella presionaba contra mi miembro que estaba cada vez mas duro; yo agarrándola desde la base de la espalda, allí donde comienza la cola y apretándola también; ninguno de los dos quería soltarse. Nos soltamos, pero los dos sabiendo que era cuestión de tiempo estar desnudos en una misma cama, a esta altura en el aire se respiraba sexo y del bueno. Charlamos de todo y nos despedimos, a la noche le escribo y le digo que la verdad que me había excitado y quería que cojieramos, a lo que me dice que si, que esta supercaliente, y ahí comenzamos a intercambiar fotos y a tocarnos a full sexting dirían, y nos vimos los cuerpos desnudos por primera vez cosa que fue increíblemente excitante. Y quedamos en encontrarnos en su trabajo ya que a partir de una hora no había nadie según me dijo. Así fue, una tarde le escribo y me dice, dale venite, voy, nos saludamos nuevamente con un abrazo y me dice que vayamos al primer piso que estaba mas “tranquilo”, subimos y ni bien salimos del descanso de la escalera, da vueltas y me da un beso, ahí la agarro de la cola y nos trenzamos en un descomunal beso donde los labios y las lenguas se movían excitadas en ese mundo húmedo de la baba que precede al sexo. Mientras le metía mi mano por la base de la cola (por la raya, para ser mas claro), ella me comenzó a acariciar mi verga a la vez que me miraba y me decía, -que ganas de garcharte tenia por dios, y yo mientras le recorría toda la cola húmeda con mis dedos le pedía por favor te quiero penetrar. Y asi fue, la senté arriba de una “mesa de corte” y le saque la remera verde que tenia y quedaron sus hermosa lolas en todo su esplendor y sus pezones rosados apuntándome hinchados y duros, a los cuales no me pude resistir. A esa altura me había quitado mi camisa y bajado los pantalones, y con sus delicadas manos me había agarrado el tronco de mi pija que a esta altura estaba como un hierro y comenzó a pajearme suavemente en la medida que mi liquido preseminal se lo permitiera, ya que se le resbalaba y lo aprovechaba para acariciarme los huevos. En un momento me dice, -por favor cojeme ya!, pero le digo que todavía no, que antes le queria chupar la concha hermosa, que entre toqueteo y toqueteo se la había rozado y estaba infernalmente caliente y toda mojada. Le abro las piernas (ella estaba acostada boca arriba en esa mesa gigante, y realmente no me acuerdo en que momento le baje las calzas) y le empiezo a besar los muslos y a recorrer esa piel extremadamente suave hasta llegar a su concha que estaba tremendamente sabrosa. Mientras se la chupaba, ella con una mano se chupaba los dedos y con la otra me agarraba los pelos a un nivel, diría de dolor (para mi) y eso me duplicaba el nivel de placer. Luego de algunos minutos me dice, -basta, métemela ya; me subo a la mesa y de tantos fluidos que había en las zonas sexuales, mi pija le entro de una, suave, caliente, y muy húmeda; ahí nos miramos a los ojos y nos volvimos a besar con las tremendas, calientes y mojadas lenguas a mas no poder. Mientras yo se la metia, ella me agarra de los cachetes de mi cola y empezó a jugar con mi cola, (admito que otras oportunidades me hubiera negado por vaya a saber quien por que, pero aquí no), y comienza a meter uno de sus dedos mientras, mi pija la cojia y ella me cojia con su lengua y su dedo, que en un momento fueron dos. El nivel de placer que estaba teniendo no lo había experimentado antes, obvio que porque era con ella. Luego de unos minutos cambiamos de posición, me puso de espaldas y se sentó arriba, y me dice, déjame que te la chupe así acabas, claro ella había acabado un par de veces. Me abre las piernas y mientras me miraba con sus grandes ojos negros, me empieza a pajear mientras me masajeaba nuevamente mi culo que pedia agritos que le entrara algún dedo!. Se pone la cabeza de mi pija en la boca (tremenda boca) y me empieza a pajear con su boca, mientras me introducía un dedo que previamente me había metido a mi en la boca para que le de saliva; al segundo dedo no aguante mas y le dije -cuidado que acabo, y apurando los movimientos de su mano tomando el tronco de mi pija, y con sus dedos hasta la base de su mano dentro de mi culo, empecé a acabar, digo empecé porque fue un chorro inimaginable que, si bien no tragó, puso su boca para que fuera allí, luego siguió chupando mi pija con toda la leche haciendo de lubricante, y luego subiendo con sus tetas pegadas a mi cuerpo y todas cubiertas de leche, se acerco a mi boca y me clavo un beso como en mi vida me habían dado. Boludeamos un poco mas, nos secamos con unas toallas que vaya a saber de quien eran y nos fuimos, al día de hoy cada cual sigue con su vida, pero cada tanto nos damos una revolcada, que ha ido creciendo en nivel y sofisticación, que ya contare por aqui, y estando ahora en la búsqueda de un tercer@!!.   Espero les haya gustado y recuerden tener cuidado con lo que desean, se puede hacer realidad. Besis y sean felices.

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TthomasshelbyLv1· hace 81 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

Maria Sol Perez Relato 2

Como están gente? Esta vez les traigo la segunda parte de este relato con la trola de moda Solcito Perez. Gracias a todos por los puntos que dejaron en el anterior post. Si el relato les gusta o no o si tienen alguna sugerencia por favor déjenlo en los comentarios que siempre ayudan. Para esta semana también voy a traerles la 4ta parte de "conviviendo con Pamela Y Monica", seguramente antes del viernes. Disfrutenlo. Ya habían pasado 6 meses desde el primer encuentro en las duchas. Mucha era la confianza y la experiencia que David había ganado en ese lapso de tiempo, además de que Sol era insaciable y siempre lo exigía al máximo en lo sexual y en lo atlético. Tan duro era el entrenamiento que el se sentía y veía como una persona nueva: había bajado mucho de peso, sus músculos empezaban a tomar forma y poco a poco su “pánico” a las personas s iba curando. Todo se lo debía a su hermosa personal trainer que no le tenía piedad ni en el gimnasio ni en la cama. Al pasar los meses David se iba dando cuenta del apetito sexual imparable de Sol y además de la locura que tenía. Tenía una locura un tanto especial que al chico le empezaba a gustar: le encantaba hacerlo en lugares públicos de noche y hasta a veces de día, en el auto casi en frente a la casa de David, cuando se encontraban en el depto. De Sol siempre ella gritaba a los 4 vientos para que todos la escuchen, etc. Esto último le explico ella que lo hacía para molestar a todas las viejas que Vivian en el edificio y que se quejaban. El gimnasio era su principal lugar de encuentro, además del depto., y no solo lo hacían en las duchas sino también en el piso y encima de las máquinas de ejercicio. Aunque no habían podido concretar en la casa del chico, a pesar de las continuas exigencias de ella que lo veía como una experiencia muy morbosa. - Te quiero coger en tu camita mientras tus papis duermen decía Sol mientras pajeaba al chico en la parte trasera de su auto estacionado a 1 casa de donde el vivía. - Mis viejos se van a dar cuenta y me van a matar. Mi vieja tiene el sueño re ligero y escucha todo le explicaba David casi a punto de acabar. - No voy a gritar papi te prometo, por fa le retrucaba ella mientras metía el pene de su amante en medio de sus enormes tetas. - No podemos, disculpa le decía al tiempo que acababa en las tetas y en la cara de Sol. Los 2 se vistieron y el chico bajo del auto y se dirigió a su casa. Le preocupaba que ella se veía enojada cuando se fue. Ya era sábado y el empezó a mandarle mensajes a Sol. Acostumbraban, hace unos meses, a que él iba su depto. Para pasarse toda la tarde cogiendo a full. Pero sus planes se vieron frustrados cuando ella le respondía que que iba a pasar la tarde con un amigo y que a la noche se iría a bailar. Una enorme tristeza invadió todo el cuerpo de David, sabía que ellos no eran novios y que podían acostarse con cualquiera pero los sábados eran suyos desde hace rato. Se sintió reemplazado. David dio vueltas por toda la casa como un zombi todo el día. Nada le levantaba el ánimo ni lo distraía, ni siquiera su computadora. Todo el tiempo se imaginaba a ese hombre misterioso pasando la tarde con su querida Sol. Las imágenes mentales lo persiguieron y torturaron toda la tarde hasta que cayó la noche. Incluso pensó en mandarle un mensaje disculpándose por negarle su fantasía. Durante la noche el chico se fue a dormir entre lágrimas esperando que el próximo día fuera mejor. Pero no tuvo que esperar tanto. Sol lo persiguió hasta en sus sueños, su cuerpo, su olor, su belleza. En medio de la noche empezó a escuchar una voz familiar en sus sueños, sentía unos cálidos besos y un poco de presión en la entrepierna. Despertó y casi soltó un grito al abrir los ojos y ver que alguien estaba en su cama. La misteriosa figura le tapó la boca rápidamente con un beso. David no entendía nada, todavía estaba un poco adormilado pero poco a poco se fue dando cuenta de quién era la visitante. - Te desperté papi? Le decía Sol riéndose. - Que que haces acá? No estabas bailando le decía el sin entender nada. Creyó que estaba durmiendo todavía. - Me aburrí y me dieron ganas de garchar le explicaba entre besos. La rubia se sentó en la cama y le mostro el hermoso vestido negro súper escotado que había llevado al boliche. El chico se sorprendió ante la semejante mujer que tenía a pocos metros. - Te gusta? Le decía ella apretándose las tetas que parecía que se iban a escapar de ese diminuto escote. - Me encanta pero no podes estar acá. - Vine hasta acá y casi me caigo subiendo hasta tu ventana, así que ahora no me voy sin cogerte papi. Sin perder tiempo ella empezó a sacarse la ropa. Ya desnuda empezó a besar con fervor a David mientras acariciaba su entrepierna. La cabeza del chico le decía que no pero su cuerpo y su corazón querían seguir hasta el final. La rubia le saco la remera al chico y empezó a bajar lentamente hasta el pene de David que estaba casi erecto. Se detuvo en su bóxer y empezó a morder su bulto con delicadeza hasta que ya no aguanto más y empezó a chupar el enorme pene. David sentía una mezcla de excitación y miedo. Ella mientras tanto chupaba el pene del chico con maestría, le comía los huevos y le mordía la punta con delicadeza. - Me guardaste la lechita papi? Decía mientras mordía el pene de David. - ¿Qué haces? Preguntaba el un poco extrañado por las mordidas de Sol. - Te gusta no cierto pajerito? - Se siente raro pero rico le decía el riéndose. Sol subió de nuevo y se empezaron a besar con pasión. A David le encantaba sentir la suave piel de la rubia contra la suya, sus enormes senos en su pecho y sus lenguas chocándose con rapidez. Ella se acomodó encima de él y empezó a montarlo lentamente. Al chico casi se le escapa un gemido pero Sol ahogo el ruido con un beso. - Sssshhhh le decía ella mordiéndole la oreja. - Que loca estas - Es tu culpa por cogerme tan rico papi. La cama se movía por los rápidos movimientos de la rubia que saltaba sin parar encima de David. Sus tetas se movían arriba y abajo cerca de la cara de David que aprovecho y las chupo con fuerza para tapar sus gemidos. Sol por su lado tenía morder la almohada del chico para no gritar. 10 minutos después ella acabo y el chico tuvo que besarla fuertemente para que no se escucharan sus gemidos. - ¿Me extrañaste papi? - Pensé que estabas enojada conmigo. - Mucho pero después de esto ya se me paso. Sol se acostó en la cama y abrió sus piernas para que el chico la penetrara. El dudo por un segundo pero ya era demasiado tarde, la excitación lo había dominado. La rubia cruzo sus piernas por detrás del chico para no dejarlo escapar y el bombeo comenzó. Los 2 hacían un esfuerzo sobrehumano por tratar de no gemir. David le pellizcaba y chupaba las tetas a la rubia que volvió a morder la almohada para tapar su enorme placer. Aparto la almohada del hermoso rostro de su amada y la beso con cariño. Sus cuerpos se fundían en uno solo en la oscura pieza. Una vez más la rubia acabo y el chico le tapó la boca con una mano mientras le mordía las tetas y no paraba de penetrarla. Al terminar se subió encima de la rubia y puso su pene entre sus tetas. Ambos estaban extasiados, ciegos de placer. Sol apretaba el pene de David con sus tetas y le chupaba la punta del pene que sobresalía. Al rato el chico acabo y bañó las tetas de Sol de semen. La cantidad de semen fue tal que un chorro cayó en la cara de la rubia y el otro fue a parar al respaldo de la cama. - Que rico me garchas papi le decía ella mientras chupaba sus tetas llenas de la leche de David. - Sos muy puta y me encanta le decía el riéndose. Los 2 quedaron acostados en la cama acariciándose y besándose con locura. Se estaban preparando para el segundo round. - Me tenes que romper el culo todavía. - Si pero te lo voy a romper en el baño. - Estas seguro? Le decía ella mirándolo con sorpresa. - Si me importa un carajo le dijo el besándola. - Así me gusta. Se levantaron y David abrió la puerta de su pieza lentamente para cerciorarse de que no había nadie despierto. Se acercó a la pieza de sus papas para ver si seguían durmiendo y se tranquilizó al no escuchar nada más que los ronquidos de su viejo. Volvió a su pieza pero no encontró a Sol. Rápidamente la busco por la casa y la encontró en la cocina viendo que había en la heladera. - ¿Qué haces? - Tengo sed le dijo mientras agarraba una botella de agua fría. Al saciarse le paso la botella a David. ¿Me vas a romper la colita bebe? Le decía apretando sus tetas en el pecho del chico. Sabía que eso le encantaba, sentir sus duros pezones en su pecho. - ¿No vas a gritar? - Vas a tener que taparme o comerme la boca porque tu verga es demasiado grande le decía mientras le hacia una paja lenta con sus 2 manos. - Vamos ya no aguanto más. Entraron lentamente al baño y se besaron contra la puerta del mismo. El chico empezó a amasar la enorme cola de Sol. La situación era de lo más morbosa sabiendo que el baño estaba a menos de 10 pasos de la pieza de los papas de David. La rubia le indico que se siente en el inodoro y empezó a petearlo con esa boquita hermosa. Le comía las bolas y le mordía la punta con una destreza envidiable. Todo el placer de David se esfumo cuando escucho unos pasos en el pasillo y una voz que le aterro el alma. - ¿Qué haces levantado a esta hora David? Escuche ruidos. El terror lo invadió y no sabía que responder, se quedó mudo. No sabía que hacer. Mientras tanto Sol seguía entre las piernas del chico chupándole la pija. Esto lo único que hizo fue excitarla más y más. - Tengo dolor de estómago ma. Algo me cayó mal le respondió finalmente David mientras le hacía señas a la rubia para que parase pero ella solo acelero su trabajo. - Eso es por la porquería de dulces que comes. Queres una pastilla? Estas bien? - Estoy bien ma no pasa nada decía tratando de disimular el placer que la rubia le estaba dando poniendo su pene entre sus tetas gigantes. - Avísame si necesitas algo. - Si ma no pasa nada. Su madre se fue a su pieza de nuevo. El chico sintió que le volvía el alma al cuerpo mientras tanto la rubia hacia esfuerzos enormes para no morirse de risa. David la miro enojado pero Sol solo reía y lo besaba. - No es gracioso boluda, mira si entraba. - Ajajaja tenías que ver tu cara papi. Me vas a romper la colita todavía no cierto? - Obvio le retruco el mientras se levantaba y ponía a la rubia contra la pared. David comenzó a contemplar el hermoso orto que Sol había forjado con tantas horas de gimnasio. Empezó a pasar su lengua por la conchita y la cola de la rubia, alternando entre ambos y metiéndole además un dedo en su cola. Sol hacia lo posible para no gemir ante la lengua del chico que le daba un intenso placer. Tuvo que agarrar una de las toallas del lavamanos y la mordió para no gritar. Mientras tanto David seguía su trabajo preparando la cola de la rubia tal y como ella se lo había enseñado. Metía su cara en medio de las enormes y duras nalgas de Sol y chupaba su ano que ya estaba dilatado. - ¿Queres que te rompa el culo putita? Le decía David al oído mientras pasaba la punta de su pene por la cola de la rubia para excitarla más. - Rompeme todo papi no aguanto más le decía ella besándolo. Poco a poco David empezó a meterse dentro de ella, mientras le mordía el cuello y le agarraba las tetas con ambas manos. La carita de Sol se puso toda colorada cuando todo el enorme pedazo de David entro en su colita. Lentamente el chico empezó a moverse disfrutando el apretado culito de la rubia. Las manos del chico pellizcaban los pezones de Sol que mordía con furia la toalla para no gritar. En un momento ella se dio vuelta y lo miro a los ojos a David con la toalla en su boca, lo que provoco que ambos se rían. La rubia soltó la toalla y ahogó sus gemidos en la boca de David que empezaba a moverse más rápido. - Que culo que tenes por Dios. - Todo tuyo papi, rómpeme el orto pendejo hermoso. Una de las manos del chico bajo hasta la conchita de la rubia y empezó a tocarla mientras que lo otra estaba en la boquita de ella que la chupaba como s

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RRelatosargentinaLv1· hace 84 dRelatos

Mi prima mi , mi primo y yo

Soy Eva y les voy a relatar lo que me sucedió con mi hermano y una prima. Como saben, yo hago el amor con mi hermano y hace unos dias le propuse que si queria tener a dos mujeres con las que hacerlo. Al principio a el le extraño el ofrecimiento pero, al decirle de que esa otra chica era nuestra prima Monica, a el se le ilumino la cara… -Te gusta el trato, Juanje? -Si ya lo creo Eva…mmm…dos mujeres para mi. A mi tambien me gusto la idea y no estaba nada preocupada a fin a cabo, la otra mujer era nuestra prima. Un sabado por la mañana lo preparamos todo. Ella vino por la tarde, estuvimos cenando y luego nos pusimos a ver la tele. Entonces le giñe un ojo a mi hermano para que supiese de que era el momento de iniciar el » juego » Nos fuimos al dormitorio del ordenador y empezamos a mirar paginas. Al princio, solo fueron paginas normales pero poco a poco, comenzamos a ver paginas de sexo. Mire a mi prima y creia que ella iba a salir de alli, pero no, se quedo mirandolas y incluso nos pidio que les enseñaramos mas. Al cabo de un rato, tanto mi hermano como yo, comenzamos a ponernos calientes. Miramos a nuestra prima y vimos como de vez en cuando, ella tambien se tocaba entre las piernas y las tetas. Viendo que ella estaba casi preparada, mi hermano saco un juego en una pagina y nos dijo… -Oye chicas, ¿quereis jugar a este juego…? Yo ya sabia cual era pues el y yo ya habiamos jugado varias veces pero, mi prima lo desconocia asi que le dijo… – ¿De que se trata? – pregunto – Es un juego que me han dicho es muy divertido – contestó – ¡ es el strip-poker ! Hubo unos segundos de silencio….. – ¿que es eso? – preguntó intrigada mi prima – ¡Muy fácil! – respondió eufórico Juanje. Es un juego de cartas…tu no has oido hablar de el, Monica? -Si, si se que es el poker… -Pues eso prima, es igual que el poker pero, con la diferencia que si se pierde hay que quitarse un prenda… -Desnudarse…? -Eso es.Cuando se pierde pues la chica del ordenador se quita una prenda… Yo para calentar mas el ambiente, le dije a mi hermano que yo estaba de acuerdo. Otro silencio….. – ¿Tú estas loco? – le dijo mi prima. – Estas de broma, ¿verdad? – le dijo de nuevo. – Y ¿por qué no? , ya nos conocemos hace tiempo como para asustarnos, creo yo. – contestó muy convencido. -Si Monica, ademas es solo un juego… -Ya lo se Eva…pero es que… – Mira, Monica, pra que veas, yo os dejo ser las » jefas » y cuando lo deseis, paramos el juego y no se hable más, pero creo que podríamos intentarlo, puede ser divertido. Despues de un rato… -De acuerdo, vamos a jugar… -Muy bien, prima…jugamos aqui en el ordenador o nosotros tres solos…? Y cuando creia que iba a decir alli mismo, mi prima le dijo… -No Juanje, vamos a jugar los tres solos, con cartas de verdad… -Muy bien…asi sera mas divertido… Pusimos unas mantas en el suelo, unos cojines y nos pusimos a jugar. El juego empezó sin mayor transcendencia y fue yo la primera que perdi. Sonreí, me puse en pie y me quité uno de las sandalias de tacón que llevaba, mientras la hacia girar en mi mano cantando el ¡tariro, tariro!. La cosa era divertida, mucho más que una partida de trivial. A todos nos producia aquello una risa nerviosa. El juego se puso más interesante cuando Monica se tuvo que quitar una prenda a elegir entre sus jeans ajustados o su camiseta blanca de tirantes. Optó por ésta última, se puso en pie y sacó lentamente sobre su cabeza aquella camiseta. Sus tetas se movieron al compás de sacar los brazos. Se quedó en pantalones y en un sujetador color rosa palo que le sujetaba mínimamente sus enormes pechos. Parecía que ella y todos nos íbamos animando con aquel juego. Luego Juanje perdio y se despojó de su camiseta. Su torso es musculoso, bien depilado, pues practica natación, tiene una enorme espalda, unos brazos fuertes y ademas es muy guapo, vamos, imaginaos como esta mi hermano…buenisimo. Otra partida y fue cuando me tocó a mi quitarme el vestido que llevaba. Aquel vestido me sentaba realmente bien. Me puse en pie y me fui quitando uno a uno los botones, mientras meneaba las caderas con un ritmo muy insinuante. A Juanje, le encantaban aquellos movimientos, se le salían los ojos de las órbitas. Despues de soltarme todos los botones y continuando con aquel baile, me puse de espaldas y me fui bajando el vestido que fue cayendo por mi espalda, hasta dejarlo caer al suelo. Mi ropa interior era blanca y ajustadita. Me dí la vuelta y Juanje se quedó con la boca abierta. Posiblemente esté mal que yo lo diga, pero estoy bastante bien, al menos el cuerpo me gusta cuidarlo y resaltarlo. Me tumbé recostada con cierta sensualidad y continuamos jugando. Siguiente jugada y de nuevo, perdio mi hermano, asi que se quito los apntalones.Se fue bajando la cremallera de la bragueta poco a poco, y dándose la vuelta y sacando el culete se despojó de los pantalones. Llevaba unos calzoncillos de raso que yo le regalé de tipo boxeador, negro ajustado, modernillo, y que tenía debajo un paquete enorme. Yo creo que estaba empalmado. Miré hacia mi prima Monica y le sonreí. Después me perdi yo de nuevo y tenia que quitarme otra prenda y solo tenía dos opciones: quitarme las braguitas o el sostén, y fue por este último por el que me decidí. Siguiendo el ritmo me llevé las manos a la espalda, solté el broche y me saqué el sujetador de los brazos aguntandolo sobre mis pechos. Todos querían verme las tetas y levanté de golpe mis brazos, cayendo el sostén al suelo y dejándose ver mis tetas botando. No son excesivamente grandes, pero si bien puestas. Yo se que a mi hermano le encantan, le entusiasman, no había más que verle la cara. Seguimos jugando y esta vez perdio mi prima.Nosotros dos, queriamos saber si mi prima continuaria con el juego o simplemente se rendia pero no, decidio seguir el juego.Se quitó muy despacio su ajustado pantalón, y enseñando sus bonitas piernas, ya que Monica es muy hermosa, con una cara muy dulce, pelo largo rubio, labios carnosos, grandes tetas, cinturita, buenas caderas y espectaculares piernas. Mi hermano no le quitaba ojo, y no era de extrañar y aunque algunas veces la había visto en ropa interior nunca habia tenido la oportunidad de verla tan cerca y eso, lo calentó mucho. Nos hizo a los dos un baile erótico en el centro de las mantas y se quedó solo con su ropita interior rosa. Otra jugada y de nuevo perdi yo…si, es que no soy muy buena jugando. Bueno, ya solo quedaba quitarme la única prenda que llevaba: mis braguitas blancas, que ya se empezaban a humedecer con aquel ambiente. Me puse en el centro, y girando sobre mi misma, me fui bajando las bragas lentamente, enseñando mi culito, mis caderas, dejándolas bajar por mis muslos, por mis rodillas y…. ¡zas! me las saque. – ¡ guau ! – dijo mi hermano Juanje Mi cuerpo que yo cuidaba a base de mucha gimnasia estaba muy bien proporcionado, y aun continúa estándolo, me cuido mucho y me gusta lucirme, un pelo moreno, largo y liso, boca muy sensual, tengo bonitas tetas, bonitas piernas y culo redondo y respingón. Mi hermano y mi prima disfrutaron de mi desnudez. Me volví a mi cojín y me senté de lado dejándo a la vista mi sexo con las piernas ligeramente entreabiertas. Noté como a Juanje le crecía su ya dilatado paquete bajo el slip negro. A mi me encantaba ponerle cachondo. A continuacion mi hermano Juanje fue el siguiente en despojarse de su única prenda el calzoncillo, que se bajó también lentamente ante la mirada de todos y al hacerlo saltó su pene supererecto, botando sobre aquel calzoncillo, se le notaba muy excitado, quizás por mi baile ó por el de mi prima. Monica me miró sonriente , se iba animando paso a paso y se le veía muchísimo más caliente. Solo había que ver como se dejaban ver sus erectos pezones tras el diminuto sostén. Juanje tenía su miembro como una estaca , deseoso de ser devorado. -Joder Juanje…como estas ! ¿eh Monica…? – dije. -Si prima…joder…ya lo veo… Yo vi como los ojos de mi prima se clavaban en la verga de mi hermano.Despues, el me besó ardientemente en los labios y ocupó su lugar. Aquello a mi prima, le sosprendio muchisimo de que mi hermano me besara en los labios pero como ya los tres estabamos casi desnudos, no dijo nada y seguimos jugando Total, que Juanje y yo quedamos despelotados, ya solo quedaba mi prima por quitarse sus braguitas y el sujetador. Y eso ocurrio Perdio ella, se puso de pie, lanzó una dulce sonrisa a nosotros dos y en el centro de la sala se quito lentamente el sujetador rosita, dejando al aire sus hermosas y grandes tetas. Juanje se ponía vizco, mirando aquellas tetas. Pero lo bueno es que ella siguio desnudandose sin importarle ya el juego, asi que siguio con su particular » strip-tease «. A mi hermano, Juanje, se le ponía su verga como a un toro mientras la sensualidad de Monica nos electrizaba a los dos. Tras unos pases por delante de cada uno de nosotros, prácticamente se arrancó las bragas dejando ver a todos a una preciosa mujer completamente desnuda. -Preciosa…Tia buena ! – le gritó mi hermano. Que guapa estaba, con una carita tan dulce, con aquel cuerpo moreno, tan cuidado, sus bonitas tetas, sus largas piernas, su vientre liso y con el vello del pubis bien recortadito. No era de extrañar que mi hermano estuvieran como un lobo. Despues de quedarnos en pelotas los tres dijo mi prima… – ¿Y ahora que…? Entonces, me eche sobre mi hermano y comenzamos a besarnos y a manosearnos los cuerpos. Mi prima al ver aquello, se quedo alucinada pero luego, se unio. Alli en las mantas estabamos tres cuerpos desnudos revolcandose, tocandose, besandose en fin una orgia sin control. De pronto, mi hermano le dijo a mi prima… -Monica, ¿quieres hacerme una cosa…?…es que lo estoy deseando -Bueno…primo… Hubo unos segundos de silencio y al fin dijo – ¿Que quieres…? -preguntamos las dos. Y mirando con ardiente deseo a Monica le dijo: -¡Que me hagas una buena mamada ! – ¿Queee? – saltó Monica asustada mirándo su empinada verga. – Pues que quiero que me la chupes, eso es lo que quiero.- respondió. Monica no podía creerlo y yo tampoco, ya que no nos lo esperábamos tan pronto.Ella se quedo sin palabras con la proposicion de mi hermano.Yo, la verdad, es que sí deseaba que se la chupase a mi hermano, quería verle disfrutar con mi prima, con su hermosura y con sus labios. -Joder Juanje, primo…tu sabes lo que me estas pidiendo…? -Pues claro que lo se…ademas tengo unas ganas Entonces, yo para calmar a mi prima, la abraze y le dije que tranquila que no pasaba nada y que ademas se le veia en la cara que lo estaba deseando de como le miraba a mi hermano su verga. Monica no podía creer lo que estaba ocurriendo pero, se levantó, acercandose hasta mi hermano, se arrodilló frente a él, se abalanzó sobre la erguida verga y la cogió con su mano suavemente.Monica me dirigió una mirada a modo de aprobación y yo que estaba muy cachonda asentí. Se retiró su rubio pelo hacia atrás y comenzo a chupar los huevos de mi hermano con frenesí, mientras con su mano subía y bajaba aquel nabo tieso. A continuación y cogiéndolo por la base, empezó a besar y a chupar por todo lo largo de aquel poste, para luego dar pequeños besitos en el glande, mientras con su otra mano acariciaba el pecho de Juanje y él acariciaba el cabello de ella. Monica siguió besando el capullo mientras le sonreía con cierta picardía, y sacó su lengua para chupar con mayores ganas. En ese momento yo sentía entre celos, rabia, excitación, de ver aquella escena en la que mi prima le comía le chupaba la verga a mi hermano, algo que nunca me había sucedido. De repente Monica bordeó con sus carnosos labios la punta de aquel nabo y empezo a subir y a bajarlos suavemente hasta que llegó el momento de metérsela hasta dentro. Él daba grititos de placer a modo de aullidos, y ella seguía con aquella operación que desarrollaba con mucho estilo; sacaba y metía aquel falo en su boca mientras Juanje resoplaba… -Eso es…Monica…aaauuuhhh…chupalaaa -Que verga tienes…mmm…primo… Monica sacó la polla de su boca, agarrandola con la mano, levantó la cabeza y se incorporó de rodillas con

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