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#Capri

Fotos, gifs y packs de Capri subidos por la comunidad.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Amarte en secreto

RelatoErotismo y AmorUSUARIO TEXTO:   -     + Toda mi vida te amé en secreto. Las mujeres iban y venían, pero los sentimientos por vos nunca cambiaron. Muchas veces intenté no verlo o enterrarlo en lo más profundo de mi ser porque no podía, no debía amarte. Pero cuando el sentimiento es fuerte, poco se puede hacer al respecto. Lamento tanto que nos hayamos conocido de la forma en que lo hicimos, pero a veces el destino es caprichoso y no podemos más que resignarnos a la realidad. Y mi realidad es que amo a la mujer de otro, amo a la mujer de mi mejor amigo. Tantas veces sentí envidia y celos por verte con él, pero lo cierto es que si no fuera por él, no te habría conocido. Tantas veces traté de contentarme solo con verte y que fueras mi amiga, pero lo único que lograba era tener que repetirme una y otra vez, es la novia de mi amigo, es la novia de mi amigo. Y acá estamos hoy, en el funeral de mi mejor amigo. Yo estoy destrozado y vos no encontrás la forma de contener tu dolor, pero soy tan basura que no dejo de pensar que ahora sos libre, que yo soy libre para amarte sin sentir culpa. Me acerco a vos y con toda la sinceridad te digo que entiendo tu dolor, que voy a estar ahí para ayudarte en lo que necesites. Y como siempre, respondes con dulzura, me agradeces y me abrazas rompiendo en llanto. No sé si sufro más por no volver a ver a mi amigo o por tu sufrimiento. El funeral termina y nos despedimos. Te repito que cuentes conmigo para lo que sea, incluso si es solo para hablar; soy sincero en mi palabras, pero no quiero perderte y aunque te enamores de otro quiero seguir estando a tu lado. Con pesar me volves a agradecer y te vas. Los días pasan y como no quiero ser pesado te doy un espacio y no te molesto. La pérdida de mi amigo me sigue pesando, pero entiendo que así es la vida y trato de seguir adelante. Sigo sin comunicarme con vos, no quiero perderte, pero tampoco sé qué decirte y no quiero estar revolviendo una herida, así que considero mejor darte un poco más de tiempo. Hasta que un sábado me llega un mensaje tuyo. Mi corazón salta de felicidad. Me pedís de venir a mi casa para charlar. Cuando llegas noto que tu pesar no ha cesado. Aunque no estás llorando, un poco tratás de disimularlo, pero te conozco, seguís destrozada. Te pregunto cómo estás y me decís que mejor, que de a poco estás volviendo al trabajo, que necesitas despejarte, salir de tu casa y que por eso habías venido. Me alegra tanto saber que de todos tus seres queridos recurriste a mí. Pero temo que nunca dejes de verme como un amigo. Continuamos hablando y sin pensarlo mucho comienzo a contarte una anécdota graciosa de antes de que mi amigo fuera tu novio. Logro hacerte reír, al menos un poco, pero luego caes en silencio y comenzás a llorar. Soy un idiota, cómo podría eso hacerte sentir mejor si lo que buscabas era despejar tu mente. Me siento a tu lado y te pido perdón mientras te abrazo. Me devolvés el abrazo y rompes en llanto. Me decís que no podés dejar de extrañarlo, aunque sabés que él habría querido que sigas adelante, pero sentís que no vas a lograrlo. Trato de consolarte diciendo que vas a lograrlo, que sos fuerte y no estás sola. Me suelto de tu abrazo y te miro a los ojos. A pesar de tus ojos llorosos e hinchados te veo tan hermosa y vulnerable que siento que no quiero dejarte ir, que no voy a poder contenerme. Pongo mi mano en tu cara y seco tu mejilla con mi pulgar. Trato de consolarte para poder seguir mirándote así de cerca y hacerte sentir mejor. No decís nada y desviás tu mirada hacia otro lado. Tus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y no logro controlarme, tengo que hacerte sentir mejor. Te beso en la mejilla y me miras sin comprender. Ya no me importa. Con mucho cariño pongo mis manos en tu cara atrayéndote hacia mí y muy despacio te beso. No decís nada, pero tampoco me respondés el beso. Sigo besándote, no puedo contenerme, no quiero contenerme. Separo mi cara de la tuya y te miro a los ojos. Ya no estás llorando, pero no sé cómo interpretar tu mirada y tu silencio. Cierro mis ojos, me acerco más a vos para besarte de nuevo. Te alejas un poco de mí, pero no decís nada. Te miro sin soltarte, siento que pasan horas, una eternidad y de pronto pones tus manos sobre las mías y me besas. Tengo miedo, miedo de estar soñando, miedo de que esto sea mentira, que no esté pasando. Trato de controlar mis manos, mis impulsos, no quiero lastimarte por la emoción que siento. Me muevo con suavidad, toco tu pelo y siento como mis manos tiemblan. Nos seguimos besando y te abrazo. Si pudiera decirte todas las veces que soñé con este momento, que pensaba en vos y te deseaba en silencio. Pero no digo nada, temo asustarte. Comienzo a acariciarte la espalda. Necesito más de vos, me siento embriagado y no puedo detenerme. Pongo mi mano en tu pierna y eso te asusta. Te separas mirándome a los ojos. Tomo tu cabeza con ternura, aún temblando y por fin, después de tanto tiempo puedo decirte: ── te amo, te amo, no voy a hacer nada que no quieras ──. Dudas por un instante y volvés a besarme. Mi corazón va a explotar, la felicidad que siento es enorme y sigo besándote. Siento que voy perdiendo el control y mis besos son cada vez más apasionados. Vuelvo a tocarte la pierna y esta vez no reaccionas de la misma forma, sino que tocas mi cara y mi mano sobre tu pierna, apenas te separas y mirándome a los ojos me pedís que por favor te haga olvidar al menos por un rato. A pesar de que siento dolor al escuchar esas palabras, te miro, te entiendo y no me importa porque te amo y haría cualquier cosa para ayudarte, para estar a tu lado. Asiento con la cabeza y vuelvo a besarte. Ahora me doy cuenta que tus besos no son tan apasionados como los míos, pero ya no puedo controlarlo. Años pensando en vos, controlando mis palabras, mis acciones. Todo este tiempo me sentía atado y amordazado cuando estaba a tu lado. Y ahora que puedo ser libre ya no puedo volver atrás, aunque vos no me aceptes de la misma forma no me importa. Si necesitas usarme para poder salir adelante y sentirte mejor, por favor hacelo, porque quiero verte sonreír de vuelta. Acaricio tu pierna, cada vez más arriba, mientras te sigo besando. Vos comenzas a acariciarme la espalda y metes tu mano debajo de mi remera. Tu mano caliente se siente como una brasa gentil y amable que me quema, pero me satisface. Mi respiración comienza a acelerarse. Mi mano pasa de tu pierna a tu cola y de tu cola subo por tu cintura, sigo subiendo y me detengo en uno de tus pechos. Tu respiración también comienza a acelerarse. Tus manos acarician mi espalda y lentamente comenzás a acariciarme el pecho y luego bajas a mí cola. Acaricio tu pezón con suavidad y un leve gemido tuyo hace que me excite más. Sigo pensando que esto tiene que ser un sueño así que abro mis ojos y ahí estás vos, besandome. Te abrazo con fuerza, te pego contra mi pecho, no quiero dejarte ir. Sigo acariciandote la espalda, las piernas, tus pechos, todo de vos me encanta y no puedo evitarlo. Paso mi mano por debajo de tu remera y tu piel es suave, por favor que esto no se termine. Amago a sacarte la ropa y como no decís nada sigo adelante. Vos me sacas la remera también. Te observo semidesnuda delante mío y quisiera decirte algo, pero me aguanto. Sin que te lo pida te sacas el corpiño y miras para otro lado. Me causa ternura que sientas vergüenza y vuelvo a besarte mientras con una mano toco tu pecho desnudo y con la otra te traigo hacia mi cuerpo. Quiero sentir tu piel contra la mía. Te recuesto en el sillón tendiendome encima y pegando mi cuerpo al tuyo te beso y te acaricio y aunque todavía tenemos puestos los pantalones apoyo mi pene contra tu pelvis. Haces un leve gemido que me encanta. Pego mi frente contra la tuya y con mi mano acerco tu cabeza, quiero decirte cuanto te deseo y las veces que soñé con hacerte el amor en ese mismo lugar, pero me contengo y te beso con pasión. Seguís acariciándome, tus manos van de mi espalda a mi cabeza y a mi cola. Aprieto tus pechos y noto que eso te gusta, por lo que no dejo de hacerlo controlando mi fuerza para no lastimarte, mientras beso y lamo tu cuello. La respiración de ambos comienza a entrecortarse. Me acerco a tu oído y entre susurros te digo que me gusta mucho tu olor, esto te sobresalta y tu piel se eriza, sonrío y te doy una pequeña mordida en la oreja a lo que respondes con un leve gemido. Me doy cuenta que levemente te estás dejando llevar y me pongo feliz por eso. Vuelvo a besarte el cuello y muy despacio voy bajando hasta tus pechos. Los tomo a ambos con mis manos, los beso y los lamo por completo. Noto que tu respiración se acelera un poco más, cada tanto gemis y tus pezones se endurecen aún más, haciendo que no pueda evitar juguetear con ellos y lamerlos. De a poco vas gimiendo cada vez más. Por mi parte ya me siento bastante excitado, pero no quiero que esto termine todavía, así que comienzo a besarte y lamerte la panza hasta llegar a tu pelvis. Abro el botón de tu pantalón y lentamente bajo el cierre. Sin pensarlo mucho y sin mi ayuda te sacas por completo el pantalón y la ropa interior, así que te imito y también me desnudo por completo mientras vos seguís recostada y me observas fijamente. Tiendo mi cuerpo desnudo sobre el tuyo y te beso acariciando tus piernas mientras apoyo mi pene en tu entrepierna. Tu piel se siente muy suave y cálida y tu entrepierna ya se siente húmeda, pero aún así prefiero esperar y me dirijo a tu pelvis. Comienzo acariciándote suavemente con mi dedo pulgar tanto en tus labios como en tu clítoris observando tu cara de placer y escuchando unos leves gemidos. Pero como quiero que sientas más placer, me arrodillo, tomo con mis manos tu cadera que levemente levanto, me acerco a tu entrepierna y comienzo a lamerte. No necesito mirarte para saber que lo estás disfrutando, solo con escucharte gemir me doy cuenta. Tus gemidos ya no son tan leves y con tus manos acaricias y agarras mi pelo, lo que hace que me excite todavía más. Continúo lamiéndote y chupandote y lo disfruto tanto que yo mismo me sorprendo al escucharme dar leves gemidos de tanto en tanto. Tus caderas comienzan a moverse levemente, tus gemidos son más fuertes y rodeas mi cuello y mi espalda con tus piernas, las cuales empiezo a acariciar y me doy cuenta que no es el momento para detenerme. Tu nivel de excitación es tan grande que me decís que no pare, que siga y siento como tu humedad aumenta y me parece delicioso. Comenzas a jadear y a gemir más rápido, lo que me hace sentir realmente tan excitado que comienzo a tener un deseo muy grande por estar dentro tuyo, pero aún así te espero y te dejo terminar tranquila. Cuando terminas, me miras a los ojos y me agradeces diciendo que lo estabas necesitando. En ese momento no supe responder de otra forma que no fuera con un abrazo y un gentil y apasionado beso. Sin dejar de abrazarte me separo levemente, te miro y te pregunto si tu idea era dejarlo ahí y al escuchar tu respuesta me siento aliviado porque por el leve instante que reíste y sonreíste me dí cuenta que volvías a ser la de siempre, que tarde o temprano aunque fuese con otro podrías salir adelante. Me decís que no, que pretendes ir hasta el final, pero que tuviste la necesidad de agradecerme. Entonces vuelvo a besarte con mucha pasión mientras comenzás a acariciarme la espalda hasta bajar a mi cintura y a mi pene. Te separas de mí y esta vez sos vos la que baja hasta mi entrepierna y comenzás a lamerme y chuparme y yo el que gime de tanto en tanto. Pero no quiero que esto se acabe todavía, así que te tomo con delicadeza del brazo, te traigo hacia mí, rodamos haciendo que yo quede encima tuyo y te beso mientras acaricio uno de tus pechos. Ya estoy en mi límite y no quiero ser muy brusco, así que me incorporo, te acaricio las piernas hasta llegar a tu entrepierna y sin dejar de mirarte te toco con mis dedos y un leve gemido tuyo me hace dar cuenta que no puedo seguir esperando. Me levanto por completo de un salto y mirándome me preguntas si voy por un preservativo, t

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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VVigringoLv1· hace 79 dRelatos

Enemigas cercanas 2 "La semana de los cumpleaños"

El rebote con Cami me había dejado con la sangre en el cogote, no tanto porque me crea un tipo irresistible... Sin embargo tuve la sensación de que la mina me basureo y boludeo desde el minuto 1 del partido y para rematar me hizo un gol agachandose en la línea con la cabeza y sobre la hora (el futbolero sabe de lo que hablo). Entonces me juré por mi y por mi ego que me cogería esa mina mientras esté con vida . Llegué a mi casa, algo ebrio y me quedé en mi cama maquinando : Será verdad que tendrá pareja? (Sos un suertudo flaco le diría ) y a decir verdad, con el lomazo que tenía y lo lindo y gatuno de su rostro, sin dudas habría muchos tipos por detrás de ese camión. La verdad recordar la secuencia hizo que mi pija vuelva a tomar vida y se ponga como mastil... (pese a la deslechada monumental en el boliche) y fue como caí en cuenta que realmente estaba enseguecido con sacarme las ganas con esta mina, era personal.. una cuenta pendiente. No iba a quedarse así aunque sea lo ultimo que haga . Saqué mi celu y pretendí chusmear el perfil de Camila de whatsapp para ver si ahora podría ver su foto de perfil y por que no, clavarme una buena paja. Cuando me percato de un pequeño detallecito que se me estaba omitiendo , ella no me tenía agendado... y no pensaba quedar como un ebrio huele concha un domingo a las 7 de la mañana. Me haría el importante y valorizaría mi verga por supuesto, son principios que no pensaba quebrantar. Me estaba por dormir y con un dolor de huevos impresionante.. cuando por encima del nombre de Cami, se posicionó por obras del destino o no..el contacto de Belén que mostraba en su foto de perfil un generoso escote con un vestidito azul que combinaban genial con su rostro blanco y sus ojos azules. La idea de coger con la enemiga de mi "enemiga" valga la redundancia hizo que me calentara mas de la cuenta y entré como un caballo al chat. Logré ver la famosa ultima vez apenas un par de minutos antes... ojalá este despierta pensé yo y le tiré : dormis ya? Belen: no gordi, estaba esperando tu msj . No sabes lo caliente que quedé. Queria que me la pongas en la concha Gringo: ya habrá tiempo para el desquite, el también se quedó con las ganas (creo que fue la mejor foto de la pija que me saqué en mi vida) Belen: *grabando audio* ay gringo no me hagas así, vas a hacer que haga un desastre la cama , si me meto los deditos ensucio todo Gringo: no te creo (en realidad había sacado al toque que Belén era bastante putita y audaz, ella si era capaz... pero había que echarle leña al fuego) Pasaron unos 10 minutos... inclusive se me había bajado un toque la erección cuando suenan al rededor de 5 o 6 msjs seguidos . Eran de Belén, 2 fotos de sus grandes tetas con los pezones bien parados y rosados , una foto de ella con la tanga azul bien metida en el culo (que si bien no era su fuerte,con la calentura encima estaba mas que aprobado), una en la que hacia la parte delantera de la tanga a un lado y me mostraba su concha en todo su esplendor . Era una concha grande y rosada, totalmente depilada y mojada con el clítoris hinchadisimo. Para finalizar dos archivos de audio en los cuales se la escuchaba gemir bastante fuerte y chapotear sus dedos . No hizo falta mucho mas para que mi verga reviviera , me haga una terrible paja y saque los litros de leche que venía juntando entre la calentura con Camila y el espectáculo que me estaba brindando Belén . Belén: ahora si soy capaz? Gringo: así parece, que rica paja que me hice con tu orgasmo... me sacó la leche que me quedaba encima y tenía para darte Belén: No te toques mas que no suelo tener periodos largos, el martes cumplo años , me vas a hacer el regalito en la joda? Gringo: si me lo pides así... Belén: si, quiero que vos me cojas . Me voy a dormir . Te espero a vos ese dia eh! Gringo : dale dale. Nos estamos viendo Luego de esa paja me morí, dormí hecho una porquería hasta las 4 de la tarde , me levanté y me bajonié una docena de empanadas con una coca de vidrio... que placer celestial. Solo en casa, estaba pensando seriamente en decirle a Belén que se venga a mi casa en una de esas hacia buena letra invitandole a ver una peli y ligaba un pete o una cogida. Pero decidí no apresurarme... por el contrario quede intrigado con Cami pensaba si no era momento de mandarle un mensaje ya para tantear el terreno y sepa de mi presencia. Quedé debatiendo con mi mente... Belen no me gustaba pero era cogida segura, Cami me encantaba por mas que solo la haya visto una vez pero me la puso mas difícil que limpiarse el culo teniendo parkinson . Me suena un mensaje que me hace salir del transe en cual estaba inmerso: Franco(mi amigo,el de guita) : fútbol con la barra a las 18 y después birras para esperar el partido . La verdad que juntarme con los pibes a reirme , quemar el alcohol y escuchar anécdotas de finde me parecía genial y me ayudaba a no pensar en estas minas por lo menos un buen rato. Al turco (Franco) le había llegado fresca la data que Belén se metió conmigo al reservado que el se pagó y si bien me chupaba un huevo que los pibes se enteren de ello, yo por dentro sabía que se vendría la famosa "compensación" de mi parte . Ya se podrán imaginar que pidió... "Vía libre para encararse a Camila" (aparentemente le habría dejado de charlar en el momento que ella me ninguneó y yo la saqué a bailar a pesar de ello) Turco: Dale gringo, las queres todas para vos viejo. Yo me estaba chamuyando con la mina antes que caigas del reservado que yo pagué Gringo: (si algo me da por las bolas es que me quieran tirar a menos con guita) mira hno yo no te pedí un peso a vos, salimos juntos porque somos amigos , tampoco te buitree la mina.. yo fui el único que puso las bolas en la mesa y la sacó a bailar por lo menos. Se respiraba un ambiente tenso la verdad, nunca me había peleado con el turco y menos por una minita. Pero el hecho que con la guita me haya querido pobretear me hizo calentar a tal punto que casi le pego una mano. Gringo: si la mina te da calse, te aplaudo frente a los pibes. Ni lo dudes! Pero ganatela, no me tildes a mi de amigo malaleche frente a los vagos. Turco: esta bien, tienes razón.. cada uno hace la suya por su lado y si el otro se la gana. El que perdíó cierra el orto? Gringo: es lo correcto amigo. De cierto modo me daba algun cagazo mi "rival", Franco medía mas de 1.90 y pese a ser el chabon mas normal del planeta , tenía muchisima guita y en ese punto iba recontra perdido. Decidí que tenía que jugar mis fichas rapido... en el entretiempo de boca vs san lorenzo el partido que estabamos viendo con los pibes me decido enviarle un msj a Camila diciendole quien era y como andaba. Los famosos tics azules se vieron en la pantalla, escribiendo... pero nunca me envió un msj. Estaba hervido , también se daría el gusto de boludearme por aquí? Sentía que había perdido mi hombría en el intento. Cogerme a Belén a estas alturas se sentía como un premio consuelo mas que un merito y me puteaba a mi mismo por encapricharme tanto por una concha. Ya eran como las 2 de la mañana y al otro día tenía facu cuando me llega un msj de voz, era Camila . Estaba muy curioso sobre el contenido del mismo pero no quería parecer desesperado. Sin embargo empecé a pensar que tal vez lo cagaba borrando luego de un rato y me quedaba con la duda (asi de hdp son) comentandomé que había viajado a ver a su papá (se radicó en la provincia vecina del sur al separarse de la mamá de Cami) porque había fallecido su abuela, pero que se volvía porque al igual que yo tenía examen en la facultad. Como sacándole charla le pregunté que estudiaba y me dijo que relaciones internacionales (la carrera mas de cheto que ofrece la uni privada mi pcia) con razón no la vi nunca por los pasillos de la universidad . Siguió la charla un par de horas, la verdad era tardísimo y le tiré. Bueno me iré a descansar... a lo mejor te reta tu novio por estar conectada hasta tarde. Cami: el no es mi dueño, yo hablo con quien quiero y sin horarios Gringo: si si lo que digas, hace caso.. no te hagas retar por mi culpa Cami: anda gil! Me quisiste comer la boca y no pudiste . Me la re picanteo Gringo: puede ser.. y si tanto no querías para que me das explicaciones de por que no podías? Cami: sos mas inteligente de lo que pensaba... la verdad esta todo re mal pero aun asi no quiero mandarme ninguna cagada Gringo: todo bien, pero no te confíes.. acordate que somos enemigos . Nos vemos Continuará...

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EEfectosexoLv1· hace 83 dRelatos

Las vaginas del tio Raul.

El tio Raul es evangelista, Dios no se le cae de la boca, pero la " tentación" puede mas. En mi capricho de hacerlo caer " en pecado" le traje a mi amiga " La Polaquita", rubia y bien delgada con una conchita de ensueño para que mi tio " El Pastor" perdiera los estribos. La pendeja abrió las piernas como distraida y el chabón le clavó la vista en la conchita como hipnotizado, el vino y la calentura lo hicieron perder el pudor bien rápido. A mi amiga le gustaba mi tio y la idea de cojerseló bien rico y un buen rato. Estiró la mano y se puso los dedos de mi pariente en la raja que ya estaba toda flujeada. Mi tio me miraba asombrado pero complacido mientras yo le servía mas vino para corromperlo mas. Los labios de la conchita de mi amiga sudaban flujo salado y denso esperando que ese camionero la penetrara. Los dedos del tio Raul que se olvidó de tods su santidad le frotaban la vulva mientras yo.podía ver la dureza de su pija estrechando la tela de su pantalón corto. Al cabo de un rato se subió a la cama totalmente desnudo y caliente sin importarle nada. Se agarró la verga y deslizó la cabeza hasta la mitad del tronco de su pija, suspiró y acto seguido dejó caer su boca en el.pezón izquierdo de mi amiga que dió un alarido de placer sintiendo la lengua asperá y mojada del tipo rozandole el pecho mientras terminaba de enterrar la verga hasta el tope

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Mmorte94Lv1· hace 89 dRelatos

5.El chantaje de mi hermana Eva I

Este relato forma parte de una continuación, los cuales pueden ver en mi perfil. Pasado casi un mes desde que mi tía Chloé se fue a su casa al terminar sus vacaciones. Tocó retomar la rutina diaria... solo que con algunos cambios... Chloé  trabajaba todo el día tras sus vacaciones, mi tío en cambio aun tenía un permiso el cual le duro medí mes mas, tras eso... estaría un largo periodo en un barco y mi tía sola en casa. A los pocos días de eso tenía a Chloé llamándome la las diez u once de la noche con el único propósito de de que la escuchara masturbarse, muy graciosa ella... ¿pero y por que no videos? O mejor! ¿Y una video llamada? Se lo pregunté pero me dijo - ni de coña, con lo que entiendes tu de tecnología (poco pero suficiente) serías capaz de gravar la llamada y quien sabe que podrías hacer con ese video o donde terminaría - sería responsable, pero claro... nunca se sabe si algún día podría perder el dispositivo de almacenamiento donde lo guardara, también podría verlo alguien por error de dejarlo en mi pc y que alguien husmeara sin mi permiso. Conclusión final... Chloé quería jugar a ser una calienta pollas gimiéndome al odio casi todos los días y yo sin poder hacer nada al tener a mi hermana Eva al otro lado de la pared. Como decía casi todo a la normalidad... retome mis días de ejercicio, el curso estaba a nada de empezar, en el cual por cierto me esperaba el pequeño rumor de que una compañera de clase; me vio besarme con una mujer mucho más mayor que yo y mi amigo Fran no se mordía la lengua... La verdad, no me molesto eso... se descartó una relación con cualquier chica de mi clase se... pero no me importo mucho, prefería a las chicas con unos años más. Los días pasaron, no muchos pero si los suficientes para que comenzara la primera semana de clases. Como imaginé todas las chicas de clase se enteraron del chismorreo, al darse cuenta Fran de ello decidió contárselo al resto de la clase, pero ahora sería una historia más completa y no un simple rumor de "vi a este darle un besito en este sitio" El cabrón no ahorro en detalles, claro esta que antes me pidió permiso... y pasaron a ser "el hijo de puta con suerte, se esta follando una milf tremenda y francesa" toda la clase le creyó y quien no... cuando el muy perro nos fotografió de espaldas al irme de su casa... mi cara se veía la de Chloé afortunadamente no. Al principio me preocupo un poco, pero por suerte no salió de mi clase y ni se enteraron los padres ni otras clases. Recuerdo que sería un día cualquiera de semana, en un día normal teníamos por costumbre que las tareas de la casa se repartieran semanalmente entre mi hermana y yo, esa semana yo tendría que fregar los platos sucios y a Eva le tocaría sacar la basura, barrer y fregar la casa. Y a la semana siguiente lo mismo pero cambiábamos.  Me encontraba fregando los platos después de comer, Eva entró a la cocina y me pidió que si podía ayudarle luego con una cosa en su ordenador, claro ningún problema... Se podría decir que la relaciona con Eva es la típica de dos hermanos que se odian prácticamente a muerte, si hacemos algo que no deberíamos y nos enteramos... no tardamos mucho en contárselo a nuestros padres y joder al otro con ello, pero si alguien se metía conmigo mi hermana Eva no dudaba ni un segundo en defenderme, siempre pensé que sería bipolar o algo así. Por otra parte, Eva físicamente se podría decir que es una chica muy atractiva, tenemos casi la misma altura, Eva rondara el metro setenta y pico, a diferencia de mi tía Chloé no esta tan delgada como ella pero tampoco gordita, pocas veces la vi morena... no suele tomar el sol mucho aun viviendo no muy lejos de la playa, pelo negro no muy largo y lo que más destaca de ella desde muy pequeña y todos los tíos que babean tras de ella lo dicen siempre... tiene unas buenas tetas, nunca me llamaron la atención ya que yo las prefiero más pequeñas, pero cuando tienes a un montón de tíos recordándotelo todo el tiempo es algo que nunca olvidas. Admito que no me hacía mucha gracia tener una hermana la cual todo el mundo considera un angelito que nunca rompe un plato, pero que por mi experiencia vivida con ella... es más un demonio que desea hacerme cada día un infierno. Y que alguien con ese físico este todo el día molestando y sin poderte hacer una buena paja... lo empeora mucho mas. Terminé de fregar y no me quedaba más remedio de subir a ayudar a Eva con su pc, se le rompió su viejo portátil hace unos meses y se compro otro nuevo, pero este tenía distinto sistema operativo sumado a que es una patosa... tenía que darle todo masticado. Entre a la habitación y vi que Eva estaba tumbada bocarriba con el móvil, su portátil estaba en el escritorio, abierto y encendido pero con la pantalla en negro. -Ya terminé ¿Qué querías? -Anda mírame el pc, no se que le ocurre y lo necesito para estudiar. -¿Pero que es lo que le pasa exactamente? -Te lo dejé todo listo, se queda la pantalla en negro le das a espacio y se queda así de raro... y no tengo ni idea de como pasa eso. -Ok. Me siento frente al portátil y haciéndole caso a Eva le doy al espacio. Me esperaba algo al estilo de un pantallazo azul pero no... La pantalla negra cambio de golpe y lo que veía era mi habitación más concretamente mi cama en horizontal y podía ver a Chloé de espaldas seguido de como se le caía el vestido se subía a la cama y desnudaba...  -Estoy jodido estoy jodido estoy jodido estoy jodido... - pensé mientras seguía mirando la pantalla. -Anda! ya alcanzaste el error ¿no? - dijo Eva con un toco sarcástico de sorpresa. -¿Y ahora que hago? - da igual lo que pensara o hiciera, ese video es de hace un mes tendría copias por si lo borraría. -Pues eso lo que te decía, que no tengo ni idea de como pasó eso... como un tontito como tu pudo hacer eso, también tengo la segunda parte donde Chloé se pone guapa para ti, un poco penoso la verdad. -Pero... ¿por que pusiste una cámara en mi habitación...? -Fue vuestra culpa retrasados. Si te pones un despertador, despiértate y no molestes, y cuando te despiertes no te pongas a hablar de usar solo un vestido para follar en cualquier parte, ni finjas cerrar un sofá cama... Pues esa misma tarde puse la cámara a grabar, lastima que no tenga audio... lo puse así para que tenga más espacio. -Ok... y tu razonamiento fue; como creo que están follando los grabare ¿no? -Mira... cierra el pico y deja de hacerte el ofendido ¿Entiendes lo que significa el que tenga esto? pues ya te lo explico yo... si no haces lo que yo te diga le mando esto al tío, estoy segura que no encontraremos tu cuerpo cuando te mate. -Ok... ¿y que quieres? -No... tranquilo, no quiero una cosa... de ahora en adelante obedecerás todo lo que te diga, no esperes que será por un día o un mes, de esto no esperes librarte en mucho tiempo. Si lo entendiste, un si señorita o si mi ama me sirve también. Claro que si no dices eso le mando estos videos al tío, tu decides. -Si señorita... -Hombre! te decidiste por señorita ¿aun conservas algo de dignidad? Bueno, no importa. Esta semana te tocan mis tareas y la siguiente y que digo.... TODAS las semanas. Si se me ocurre algo ya te llamaré perrito ¿ok? Y así es como terminé siendo el esclavo personal de mi hermana Eva... ¿sería capaz de mandar el video a mi tío? ni idea... se que mi tío no me tocaría un pelo, eso si...pero seguramente ni me dirigiera la palabra en lo que me quedase de vida. Por una parte entendía el chantaje perfectamente, nuestra relación siempre fue un poco difícil, pero por otra parte siempre me protegía si alguien se metía conmigo ya sea verbal o físicamente. Decidí no jugármela ya que de liarla caería yo pero también Chloé y puede que ganando tiempo eliminara todas las copias. Esa misma tarde limpie la casa, por orden de Eva tenía que hacerlo sin que mis padres lo vieran, trabajaban ambos casi todo el día y tenía tiempo más que de sobra, el resto del día no me pidió nada más y admito que esa noche me quitó un poco el sueño, igualmente me desperté a la misma hora que siempre ya que tenía que salir a correr. Cuando regrese me duche y al salir del baño vi a Eva salir de su habitación, me miró y me pidió que le hiciera el desayuno, pero antes que aireara su habitación para más tarde hacerle la cama. Por como empezaba el día de Eva ya se veía como funcionaria su chantaje, prácticamente Eva no haría nada y si algo suponía un mínimo esfuerzo lo tendría que hacer yo. Con el tiempo (poco) quería un masaje en los pies diario. Como según Eva no parecía molestarme masajearla - no te importara, total si ya estas en ello en hacerme la manicura y pedicura ¿no? ¿Qué molestia es pintarme las uñitas si ya me tocas los pies no? - dijo Eva. Perfectamente me pude tirar un mes entero haciendo eso sin ningún cambio, seguramente que Eva ya no tenía ni idea de que más pedirme. Eso no se parecía en lo más mínimo a la típica película porno donde terminan follando por un chantaje. Pensé en decírselo a Chloé pero mejor no, lo tenía todo más o menos controlado y mejor no preocuparla, ella seguía llamando por las noches cuando se aburría o mandaba mensajes para saber que tal estaba, pero poco mas. Lo soporte muy bien la verdad, simplemente tenía que hacer tareas comunes y nada humillantes y por suerte todo quedó entre ella y yo, todo lo que me pedía lo hacía sin que nadie lo viera, que si... que me jodía mi día a día, pue si... pero si Eva me veía estudiando no me exigía nada. El problema empezó al tercer mes, una día cualquiera Eva me estaba esperando en mi habitación, cosa que nunca hizo. -¿Qué haces aquí, necesitas algo Eva?  -Pues la verdad es que si, gracias por preguntar, necesito que mi perrito me haga una cosita. Veras te encendí tu pc para ayudarte con tu tarea, lo necesitaras. -Y... ¿con que quieres que te ayude? -Es muy fácil, metí los dos videos de tu romance con la tía en tu pc, por si los necesitas claro... puedes usar cualquier otro que tengas. La tarea es la siguiente desnúdate, siéntate frente a tu pc y mastúrbate. -¿Y para que quieres tu que haga eso? - Eva saco una cam con un pequeño trípode y la puso frente a la silla del pc- ¿y esa cámara? ¿Qué haces? -Para nada... simplemente por poder, como puedo hacer lo que quiera, lo hago. Puede que lo quiera para masturbarme luego yo, o puede que se lo regale a mis amigas, eso a ti no te incumbe. Y quítate la maldita ropa ya, no quiero perder toda la tarde contigo. Me quité la ropa frente a Eva lo cual no pareció interesarle en absoluto ya que se tumbo en mi cama saco el móvil y empezó a jugar con el. Ok... si me tenía que hacer una paja frente a mi hermana y no tenía otra opción pues lo dicho, no tenía otra opción. Abrí un cajón y saque una caja de pañuelos, saque dos para cuando terminara, Eva me miró de refilón soltó un suspiro y se levanto - ¿Desde cuando los perros usan pañuelos...? - me quitó la caja y los dos pañuelos, le dio a grabar y volvió a tumbarse en la cama para seguir por donde se quedó - ¿quieres empezar ya o que? no tengo todo el día. -  Sin más alternativa me tocaría masturbarme y si pañuelos, todo eso mientras una cam me grababa y mi hermana me ignoraba completamente. Busque por internet cualquier cosa para ver, no quería usar los videos. Al principio me costo un poco, se me hacía raro hacer eso frente a mi hermana, intente olvidarme que ella estaba tirada en mi cama y al poco rato empecé a masturbarme pasados unos minutos me corrí por todo el suelo. Eva se levanto sin decir nada, apago la cam y se la llevo - ahora limpia eso cerdo, vístete y cuando este todo, toma... sal y cómprame lo de la lista - Eva dejo dinero y una lista de la compra, la miré y todo chucherías y refrescos. Volvió a lo normal, me tocaba hacer tareas y cumplir sus caprichos. Lo limpie todo me vestí y fui rápido a comprar, por suerte la tienda estaba cerca y no perdería mucho tiempo. Regrese de comprar todo y se lo entregue a Eva estaba en su cama con un libro estudiando - Muchas gracias, puedes quedarte el cambio, para que compres tus galletitas de perrito -

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