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#Chantaje

Fotos, gifs y packs de Chantaje subidos por la comunidad.

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MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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TTiagoMexLv1· hace 1993 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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Mmorte94Lv1· hace 2016 dRelatos

5.El chantaje de mi hermana Eva I

Este relato forma parte de una continuación, los cuales pueden ver en mi perfil. Pasado casi un mes desde que mi tía Chloé se fue a su casa al terminar sus vacaciones. Tocó retomar la rutina diaria... solo que con algunos cambios... Chloé  trabajaba todo el día tras sus vacaciones, mi tío en cambio aun tenía un permiso el cual le duro medí mes mas, tras eso... estaría un largo periodo en un barco y mi tía sola en casa. A los pocos días de eso tenía a Chloé llamándome la las diez u once de la noche con el único propósito de de que la escuchara masturbarse, muy graciosa ella... ¿pero y por que no videos? O mejor! ¿Y una video llamada? Se lo pregunté pero me dijo - ni de coña, con lo que entiendes tu de tecnología (poco pero suficiente) serías capaz de gravar la llamada y quien sabe que podrías hacer con ese video o donde terminaría - sería responsable, pero claro... nunca se sabe si algún día podría perder el dispositivo de almacenamiento donde lo guardara, también podría verlo alguien por error de dejarlo en mi pc y que alguien husmeara sin mi permiso. Conclusión final... Chloé quería jugar a ser una calienta pollas gimiéndome al odio casi todos los días y yo sin poder hacer nada al tener a mi hermana Eva al otro lado de la pared. Como decía casi todo a la normalidad... retome mis días de ejercicio, el curso estaba a nada de empezar, en el cual por cierto me esperaba el pequeño rumor de que una compañera de clase; me vio besarme con una mujer mucho más mayor que yo y mi amigo Fran no se mordía la lengua... La verdad, no me molesto eso... se descartó una relación con cualquier chica de mi clase se... pero no me importo mucho, prefería a las chicas con unos años más. Los días pasaron, no muchos pero si los suficientes para que comenzara la primera semana de clases. Como imaginé todas las chicas de clase se enteraron del chismorreo, al darse cuenta Fran de ello decidió contárselo al resto de la clase, pero ahora sería una historia más completa y no un simple rumor de "vi a este darle un besito en este sitio" El cabrón no ahorro en detalles, claro esta que antes me pidió permiso... y pasaron a ser "el hijo de puta con suerte, se esta follando una milf tremenda y francesa" toda la clase le creyó y quien no... cuando el muy perro nos fotografió de espaldas al irme de su casa... mi cara se veía la de Chloé afortunadamente no. Al principio me preocupo un poco, pero por suerte no salió de mi clase y ni se enteraron los padres ni otras clases. Recuerdo que sería un día cualquiera de semana, en un día normal teníamos por costumbre que las tareas de la casa se repartieran semanalmente entre mi hermana y yo, esa semana yo tendría que fregar los platos sucios y a Eva le tocaría sacar la basura, barrer y fregar la casa. Y a la semana siguiente lo mismo pero cambiábamos.  Me encontraba fregando los platos después de comer, Eva entró a la cocina y me pidió que si podía ayudarle luego con una cosa en su ordenador, claro ningún problema... Se podría decir que la relaciona con Eva es la típica de dos hermanos que se odian prácticamente a muerte, si hacemos algo que no deberíamos y nos enteramos... no tardamos mucho en contárselo a nuestros padres y joder al otro con ello, pero si alguien se metía conmigo mi hermana Eva no dudaba ni un segundo en defenderme, siempre pensé que sería bipolar o algo así. Por otra parte, Eva físicamente se podría decir que es una chica muy atractiva, tenemos casi la misma altura, Eva rondara el metro setenta y pico, a diferencia de mi tía Chloé no esta tan delgada como ella pero tampoco gordita, pocas veces la vi morena... no suele tomar el sol mucho aun viviendo no muy lejos de la playa, pelo negro no muy largo y lo que más destaca de ella desde muy pequeña y todos los tíos que babean tras de ella lo dicen siempre... tiene unas buenas tetas, nunca me llamaron la atención ya que yo las prefiero más pequeñas, pero cuando tienes a un montón de tíos recordándotelo todo el tiempo es algo que nunca olvidas. Admito que no me hacía mucha gracia tener una hermana la cual todo el mundo considera un angelito que nunca rompe un plato, pero que por mi experiencia vivida con ella... es más un demonio que desea hacerme cada día un infierno. Y que alguien con ese físico este todo el día molestando y sin poderte hacer una buena paja... lo empeora mucho mas. Terminé de fregar y no me quedaba más remedio de subir a ayudar a Eva con su pc, se le rompió su viejo portátil hace unos meses y se compro otro nuevo, pero este tenía distinto sistema operativo sumado a que es una patosa... tenía que darle todo masticado. Entre a la habitación y vi que Eva estaba tumbada bocarriba con el móvil, su portátil estaba en el escritorio, abierto y encendido pero con la pantalla en negro. -Ya terminé ¿Qué querías? -Anda mírame el pc, no se que le ocurre y lo necesito para estudiar. -¿Pero que es lo que le pasa exactamente? -Te lo dejé todo listo, se queda la pantalla en negro le das a espacio y se queda así de raro... y no tengo ni idea de como pasa eso. -Ok. Me siento frente al portátil y haciéndole caso a Eva le doy al espacio. Me esperaba algo al estilo de un pantallazo azul pero no... La pantalla negra cambio de golpe y lo que veía era mi habitación más concretamente mi cama en horizontal y podía ver a Chloé de espaldas seguido de como se le caía el vestido se subía a la cama y desnudaba...  -Estoy jodido estoy jodido estoy jodido estoy jodido... - pensé mientras seguía mirando la pantalla. -Anda! ya alcanzaste el error ¿no? - dijo Eva con un toco sarcástico de sorpresa. -¿Y ahora que hago? - da igual lo que pensara o hiciera, ese video es de hace un mes tendría copias por si lo borraría. -Pues eso lo que te decía, que no tengo ni idea de como pasó eso... como un tontito como tu pudo hacer eso, también tengo la segunda parte donde Chloé se pone guapa para ti, un poco penoso la verdad. -Pero... ¿por que pusiste una cámara en mi habitación...? -Fue vuestra culpa retrasados. Si te pones un despertador, despiértate y no molestes, y cuando te despiertes no te pongas a hablar de usar solo un vestido para follar en cualquier parte, ni finjas cerrar un sofá cama... Pues esa misma tarde puse la cámara a grabar, lastima que no tenga audio... lo puse así para que tenga más espacio. -Ok... y tu razonamiento fue; como creo que están follando los grabare ¿no? -Mira... cierra el pico y deja de hacerte el ofendido ¿Entiendes lo que significa el que tenga esto? pues ya te lo explico yo... si no haces lo que yo te diga le mando esto al tío, estoy segura que no encontraremos tu cuerpo cuando te mate. -Ok... ¿y que quieres? -No... tranquilo, no quiero una cosa... de ahora en adelante obedecerás todo lo que te diga, no esperes que será por un día o un mes, de esto no esperes librarte en mucho tiempo. Si lo entendiste, un si señorita o si mi ama me sirve también. Claro que si no dices eso le mando estos videos al tío, tu decides. -Si señorita... -Hombre! te decidiste por señorita ¿aun conservas algo de dignidad? Bueno, no importa. Esta semana te tocan mis tareas y la siguiente y que digo.... TODAS las semanas. Si se me ocurre algo ya te llamaré perrito ¿ok? Y así es como terminé siendo el esclavo personal de mi hermana Eva... ¿sería capaz de mandar el video a mi tío? ni idea... se que mi tío no me tocaría un pelo, eso si...pero seguramente ni me dirigiera la palabra en lo que me quedase de vida. Por una parte entendía el chantaje perfectamente, nuestra relación siempre fue un poco difícil, pero por otra parte siempre me protegía si alguien se metía conmigo ya sea verbal o físicamente. Decidí no jugármela ya que de liarla caería yo pero también Chloé y puede que ganando tiempo eliminara todas las copias. Esa misma tarde limpie la casa, por orden de Eva tenía que hacerlo sin que mis padres lo vieran, trabajaban ambos casi todo el día y tenía tiempo más que de sobra, el resto del día no me pidió nada más y admito que esa noche me quitó un poco el sueño, igualmente me desperté a la misma hora que siempre ya que tenía que salir a correr. Cuando regrese me duche y al salir del baño vi a Eva salir de su habitación, me miró y me pidió que le hiciera el desayuno, pero antes que aireara su habitación para más tarde hacerle la cama. Por como empezaba el día de Eva ya se veía como funcionaria su chantaje, prácticamente Eva no haría nada y si algo suponía un mínimo esfuerzo lo tendría que hacer yo. Con el tiempo (poco) quería un masaje en los pies diario. Como según Eva no parecía molestarme masajearla - no te importara, total si ya estas en ello en hacerme la manicura y pedicura ¿no? ¿Qué molestia es pintarme las uñitas si ya me tocas los pies no? - dijo Eva. Perfectamente me pude tirar un mes entero haciendo eso sin ningún cambio, seguramente que Eva ya no tenía ni idea de que más pedirme. Eso no se parecía en lo más mínimo a la típica película porno donde terminan follando por un chantaje. Pensé en decírselo a Chloé pero mejor no, lo tenía todo más o menos controlado y mejor no preocuparla, ella seguía llamando por las noches cuando se aburría o mandaba mensajes para saber que tal estaba, pero poco mas. Lo soporte muy bien la verdad, simplemente tenía que hacer tareas comunes y nada humillantes y por suerte todo quedó entre ella y yo, todo lo que me pedía lo hacía sin que nadie lo viera, que si... que me jodía mi día a día, pue si... pero si Eva me veía estudiando no me exigía nada. El problema empezó al tercer mes, una día cualquiera Eva me estaba esperando en mi habitación, cosa que nunca hizo. -¿Qué haces aquí, necesitas algo Eva?  -Pues la verdad es que si, gracias por preguntar, necesito que mi perrito me haga una cosita. Veras te encendí tu pc para ayudarte con tu tarea, lo necesitaras. -Y... ¿con que quieres que te ayude? -Es muy fácil, metí los dos videos de tu romance con la tía en tu pc, por si los necesitas claro... puedes usar cualquier otro que tengas. La tarea es la siguiente desnúdate, siéntate frente a tu pc y mastúrbate. -¿Y para que quieres tu que haga eso? - Eva saco una cam con un pequeño trípode y la puso frente a la silla del pc- ¿y esa cámara? ¿Qué haces? -Para nada... simplemente por poder, como puedo hacer lo que quiera, lo hago. Puede que lo quiera para masturbarme luego yo, o puede que se lo regale a mis amigas, eso a ti no te incumbe. Y quítate la maldita ropa ya, no quiero perder toda la tarde contigo. Me quité la ropa frente a Eva lo cual no pareció interesarle en absoluto ya que se tumbo en mi cama saco el móvil y empezó a jugar con el. Ok... si me tenía que hacer una paja frente a mi hermana y no tenía otra opción pues lo dicho, no tenía otra opción. Abrí un cajón y saque una caja de pañuelos, saque dos para cuando terminara, Eva me miró de refilón soltó un suspiro y se levanto - ¿Desde cuando los perros usan pañuelos...? - me quitó la caja y los dos pañuelos, le dio a grabar y volvió a tumbarse en la cama para seguir por donde se quedó - ¿quieres empezar ya o que? no tengo todo el día. -  Sin más alternativa me tocaría masturbarme y si pañuelos, todo eso mientras una cam me grababa y mi hermana me ignoraba completamente. Busque por internet cualquier cosa para ver, no quería usar los videos. Al principio me costo un poco, se me hacía raro hacer eso frente a mi hermana, intente olvidarme que ella estaba tirada en mi cama y al poco rato empecé a masturbarme pasados unos minutos me corrí por todo el suelo. Eva se levanto sin decir nada, apago la cam y se la llevo - ahora limpia eso cerdo, vístete y cuando este todo, toma... sal y cómprame lo de la lista - Eva dejo dinero y una lista de la compra, la miré y todo chucherías y refrescos. Volvió a lo normal, me tocaba hacer tareas y cumplir sus caprichos. Lo limpie todo me vestí y fui rápido a comprar, por suerte la tienda estaba cerca y no perdería mucho tiempo. Regrese de comprar todo y se lo entregue a Eva estaba en su cama con un libro estudiando - Muchas gracias, puedes quedarte el cambio, para que compres tus galletitas de perrito -

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