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#Buenos Aires

Fotos, gifs y packs de Buenos Aires subidos por la comunidad.

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AAnahistoriasLv1· hace 1991 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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AAnahistoriasLv1· hace 2007 dRelatos

Nos conocemos ??

Hola amores como estan yo bien por suerte no tengo nungun virus loco chino jajaj Bueno hoy tuve que hacer un relato herotico pero elijo hacer un preguntas y respuestas para conocernos mejor ¿Como te llamas ? Es la pregunta mas frecuente que me hacen siempre Mi respuesta es ana maria rolon asi es como el jugador de velez pero no somos pararientes que yo sepa Otra pregunta que me hacen siempre es ¿Cuantos años tenes ? Respuesta 21 años ¿ hace cuento estas de novia ? 5 años desde los 16 ¿tu novio save que estas en Morboseo ? Si y el tambien esta ( aunque no voy a poner su nombre de usuario ) ¿ que te gusta en la cama ? Los besos y algun dedo en mi cola ¿ de dode sos ? Lujan provincia de buenos aires ¿ Me pasas fotos desnunda ? Eso seria raro qie lo aga tendria que consultar con mi novio Por ahora nada mas ... Despues si queres saver algo mas de mi dejalo en los comentarios que yo respondo 😘

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MmowshaLv1· hace 2008 dRelatos

Sexo con Nati Jota

Martin tiene 18 años recien cumplido,es morocho y mide 1,80, vive en caballito y arranco el gimnasio a 2 cuadras de si casa hace un par de semanas , fisicamente esta bien, pero el queria verse musculoso y se propuso eso Una noche despues del entrenamiento de Martin que hace todas las semana en un club de buenos aires 23:57hs se dirige al vestuario a darse una ducha rapida ya que el club sierra 00 hs , cuando va para la duchas lo frena el encargado y dice que no puede ir porque esta por cerrar, luego de una corta discucion aparece el dueño del club que se estaba yendo y le dice al encargado que lo deje pasar porque le dejo a cargo a una amiga para que cierre el club ,despues de que los dos se fueron martin pasa al vestuario y entra a bañarse, termina y se va a sentar al banco para secarse y cambiarse Cuando se esta ya secando entra al vestuario una rubia hermosa,con buen cuerpo, unas calzas que se le nota perfectamente la curva de su culo y un top que se le veian las enormes tetas que tenia, martin se tapa rapido , aunque la rubia ya lo habia visto N(nati)- Uh perdona ,pense que no habia nadie (girando la cabeza para no ver) M(martin)- No pasa nada, ya esta ya me tape N - te pido perdon , como el dueño es mi amigo me dijo que se iba me dio las llaves y supuse que a esta hora no habia nadie ya M - Sisi me dijo eso y por eso me dejo pasar a bañarme N - Ah joya, bueno voy a bañarme al vestuario de chicas, pasa que estaba cerrado y las llaves tengo que buscarlas arriba, por eso vine a este pensando que no habia nadie M - Pasa tranquila a las duchas, yo ya me voy N - Seguro? De ultima espero eh M - Nono pasa tranquila N - Bueno dale La rubia deja el bolso en un banco y pasa a las duchas, martin mientras se secaba sintio como el pene se le erectaba poco a poco pensando en la rubia bañandose, intento dejar de pensar en eso pero no podia cada vez se le erectaba mas y mas, tenia un poco de miedo a que la rubia lo vea, mas haya de que las duchas y el cambiador este separado por una pared y no se ve nada . Poco despuesla rubia le dice desde la duchas N - Che y vos como te llamas? M - Martin N - Martin cuanto? M- Martin Gutiérrez, porque ? N - Nada me parecias conocido, pero nada que ver M - Ah y vos como te llamas? N - Natalia M - Natalia cuanto? (En forma de chiste) N - jaja, Natalia Jersonsky M - Natalia quee? Que apellido mas complicado N - Viste, decime Nati Jota , todos me dicen asi M - Y si , mucho mas facil jaja Luego de ese dialogo Martin nota como se exitaba mas y ya estaba al palo, decidio cambiarse e irse lo mas rapido posible, se termina de secar , se pone el boxer y cuando se sienta para ponerse el pantalon ,ya sentado sale Nati medio trotando diciendole - no mires que me olvide la toalla- Cuando dice eso martin por instinto mira y la ve completamente desnuda con el brazo tapandose las gomas y el otro tapandose la vagina N - No mires te dije ( de forma amistosa) M - Perdon perdon fue sin querer (medio riendose mientras se da vuelta) Nati va al bolso, agarra la toalla y se tapa agarrando la toalla en el pecho Martin mientras mira hacia el costado se acuerda que tenia la pija mas dura que una piedra y le hacia tremenda carpa en el boxer que nati se iba a dar cuente, intenta taparse con las manos lo mas que puede pero aun asi se notaban N - Ya esta, me habia olvidado la toalla M - jajaj que bolu N - Me viste toda que verguenza M - Na quedate tranqui, tampoco es algo que nunca vi N - Si tenes razon , pero bueno Nati empieza a buscar en su bolso sus cosas y martin no podia mas de exitacion y verguenza, se tapa la pija con su mochila y hace que esta buscando algo A nati se le habia quedado enganchado el bolso al banco y no podia levantarlo a lo que le pide ayuda a martin, martin no sabia donde meterse si se paraba se iba a dar cuenta que la tenia parada, se empieza a hacer el boludo pero nati no podia y le insista a que la ayude , pero martin seguia intentando salvarse N - Esta bien no me ayudes eh, no te cuesta nada boludo ( medio enojada) M - ... ( No sabia que decirle ya) N - Me estas jodiendo? ( Ya enojada le pregunta) Martin sin saber que hacer, decide pararse, que vea y bueno que sea lo que dios quiera. Al pararse ve que nati lo mira, baja la mirada y se da cuenta poniendo cara de sorprendida sin decir nada , despues de ayudarla sin emitir un sonido, martin se sienta para ponerse el pantalon y ve a nati que miraba de reojo N - Quedate tranquilo, no tengo drama, es normal M - ... N - Se te viene algo a la cabeza y bueno pasa M - Si pero no se, fue de la nada N - Me imagino M - Encima estoy hace 5 minutos asi, no se baja N - 5 minutos?? M - Si , no se que pasa Martin estaba muy avegonzado, cuando se empieza a poner el pantalon ve que nati empieza a guardar en el bolso la ropa que habia sacado y se va a acercando a martin lentamente y con una carita muy sensual N - Si queres yo te puedo ayudar( con una vos muy de puta) M - (sorprendidio) como? N - Yy bueno, dejame mostrarte y vemos si funciona Nati deja caer la toalla y queda en pelotas, martin ve a nati con la cara de puta que ponia, esas enormes gomas al aire , la curva de la cintura hermosa, se volvio loco Nati se arodilla se acomoda el pelo lo mira con toda la cara de putita que pone y le dice - vos callate y disfruta bombon- Nati tira una sonrisa y le empieza a pasar la lengua por todo el tronco subi hasta la cabeza le metia un beso y volvia a bajar asi continuamente, martin estaba exitadisimos asi que le agarro la cabeza y le metio la pija en toda la boca, la rubia empezo a chuparle la pija muy rapido se notaba que le encantaba mientras martin le tiraba comentarios como - que rico la chupas rubia- No paraba de chuparle la pija , martin le agarraba la cabeza y se la metia hasta al fondo N - No me entra toda M - Si dale cometela toda Martin la ayudaba empujandola y dejandola un rato ahi mientras ella tenia todos los ojos rojo y medio llorosos, en la boca se le veian los hilos de saliba cuando subia y se la golpeaba contra la cara mientras le decia N - Me encanta , la quiero comer toda M - Te gusta puta , la queres siempre para vos? N - Siii quiero que sea toda mia, chuparla cuando quiera M- La vas a tener cuando quieras pendeja hermosa N - Quiero que me la metas porfavor Martin se levanta y la pone en cuatro arriba del banco mientra le chupa toda la concha antes de metersela, nati no oaraba de gemir y gritar, decia que le encantaba y que queria que de la meta no aguantaba mas Martin se para y poco a poco le empieza a meter la pija y cada vez le daba mas fuerta, ella gemia mucho , se escuchaba en todo el club maso menos, por suerte no habia nadie El le estaba dando fuertisimo ya , era una maquina que entraba y salia rapidamente , se escuchaba los ruidos que hacian cuando martin chocaba contra el ojete de nati jota , el "clap clap clap" cada ves era mas rapido y mas fuerte, al igual que los gritos de ella N - Ay como me estas cojiendo pendejo de mierda M - Te voy a hacer mierda N - Ay si rompeme toda bebe Martin la acosto sobre el banco boca abajo, se puso arriba de ella y le empezo a dar como nunca N - Ay sisisisisisi me encanta hdp me estas matando El ya medio cansado le dijo que cambiara de pose se sento en el banco y le dijo veni vos ahora , nati se sento arriba de el y poco a poco fue bajando sintiendo toda la verga , se empezo a mover muy despacio y sensual, lo miraba a martin con cara de puta y mordiendose los labios tirando una sonrisita con toda las tetas en la cara que le empezo a chupar,le mordia y le pasaba la lengua por todo el pezon,desues nati le comio la boca y mientras se empezo a mover mas rapido , la muy zorra le empezo a saltar como loca arriba de el M - Que rica que estas N - Voy a ser tu putita a partir de ahora M - Me vas a cojer siempre N - Si me voy a meter esa flor de pija siempre, la quiero siempre adentro mia M - Que wacha hermosa sos N - Que buena pija, ay ay la siento toda adentro, voy a acabar ay ay sisisi Nati largo un orgasmo fuertisimo y queria que el acabe ya Martin queria ver como se metia toda la pija con ese culo hermoso que tenia antes de acabar, asi que se acosto en el banco y la dio vuelta dejandole el culo para que lo vea el Nati empezo a moverse cada ves mas fuerte y se daba vuelta para verle la cara de martin como disfrutaba , martin le pegaba cachetazos en las nalgas N - Ay porque me pegas ?( con vos de puta) M - Te portas mal puta N -Me voy a empezar a portar mejor M - Si? ( Cada vez mas fuerte le pegaba) N - Aay me duele... Pegame mas...aaay si pendejo te gusta verme el ojete M - Me encanta... Martin le queria hacer el orto y le pregunto, nati se nego pero el seguia insistiendo le decia que le encantaba eso y que porfavor lo dejara, ella estaba negada, siguieron garchando un tiempo mas hasta que martin agarra saca la pija y se la intenta meter por el culo, pero nati lo saco tirando la cola para adelante -mas adelante me vas a poder romper el orto,por ahora no quiero- Nati se arrodillo y le volvio a chupar la pija asi acababa N - Me vas a dar la lechita pendejo M- La queres putita? N- La quiero toda en la boca M -Te la voy a dar toda Nati le empezo a pajear y chupar cabeza de la pija como loca, la escupia y le seguia pidiendo la leche, bajo a chuparle los huevos un rato y cuando martin ya estaba por acabar ,saco la lengua se acerco y la espero mientras lo pajeaba . No pasaron 30 segundo que martin largo tres chorros de leche que terminaron en la cara y en la boca de nati Nati se junto todo el semen que tenia en la cara se lo metio en la boca, le mostro toda la leche en la boca y se trago todo hasta le limpio la chota a martin que le quedaban gotitas M - te gusto la leche? N- Me encanto forro M - La vas a tener que tomar mas seguido N - Sii la quiero siempre, despues de entrenar M - voy a tener que venir todos los dias al gym jajaj Despues los dos se fueron a dar otra ducha se cambiaron y fueron hasta la puerta se pasaron el wpp y quedaron en hablarse, se despidieron con una chape y se fueron, david fue caminando a su casa y nati se tomo un uber

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FFruttiiLv1· hace 2017 dRelatos

Me encanta chupar vergass

Sinceramente me encanta chupar pijas, empecé desde chico jugando y experimentando con un amigo. La primera vez fue rara, era tener algo duro y caliente en la boca pero sentir la suavidad de la piel en contacto con mi lengua era maravilloso. Aprovechabamos cualquier oportunidad que teniamos para llevarme su pene a la boca y después el me pedía que lo penetrara. Como vivimos a una distancia considerable no podíamos hacerlo muy seguido pero durante años fueron muchas mamadas la que me llevaron a volverme un apasionado por las vergas, pero eso tampoco era una limitación para comerme a toda vagina que se me cruzara en el camino, pero esa es otra historia. A pesar de ser bisexuales al crecer nos fuimos distanciando cada vez más en el aspecto sexual aunque hasta hoy nos juntamos de vez en cuando ya no tenemos ese tipo de relación. Pero por mi parte yo seguí teniendo relaciones de ese tipo con otros amigos, los cuales me daban verga cada vez que nos juntabamos, era tan excitante algunas veces que yo quería seguir chupando incluso después de que ya habían acabado y yo me habia tragado todo, incluso recuerdo un día en el que fuimos con unos amigos a nadar a un río y el hermano de uno de ellos estaba tan caliente que pude estar como media hora con esa delisiosa verga en mi boca y como no podiamos tardarnos más me puso a cuatro patas y me dio bien rico hasta llenarme el culo de leche. En la actualidad estoy viviendo en la provincia de Buenos Aires muy alejado de mi antiguo hogar en el cual hace un par de años que no he tenido el placer de chupar una buena pija aunque por suerte tengo amigas con las cuales puedo disfrutar del buen sexo casi al 100% pero todavía tengo un vacío en la garganta que ellas no lo pueden llenar 😉

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MmartinfcdLv1· hace 2021 dRelatos

La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.

Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos.   En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable.   Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él.   Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia.   Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados.   Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen.  Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida.   Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán.   Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería.   Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo...   Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y  responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas.   Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión.   Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome.   No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes.    Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas.   En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún.    Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de  chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo.   Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad.     Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos...   En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé.   A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible.   Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..."   No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum

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TTranqui2020Lv1· hace 2024 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

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TTranqui2020Lv1· hace 2024 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

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SSr_ThompsonLv1· hace 2028 dRelatos

Primer encuentro con otra pareja

Este es nuestro primer relato, 100% real. Somos una pareja consolidad, hombre y mujer, con más de 8 años juntos. Hace un tiempo nos surgió la idea de sumar nuevas experiencias y lo primero que hicimos fue ir a conocer (antes de la pandemia) un club swinger ubicado en el centro de la ciudad de Buenos Aires... Esa experiencia fue muy interesante, muy impactante al principio, arrancamos muy tímidos pero con mucha curiosidad... No hicimos intercambio esa noche, solo nos dedicamos a jugar entre nosotros, mientras mirábamos muy excitados todo lo que pasaba a nuestro alrededor... El ambiente muy caliente y muy respetuoso a la vez... Nos volvimos con ganas de seguir conociendo este maravilloso mundo, totalmente nuevo para nosotros. Así fue que nos registramos en alguna páginas sw y conocimos virtualmente parejas de todo tipo. No volvimos a ir al boliche SW por la cuestion sanitaria del Covid, ya que no queríamos ir a lugares donde concurra mucha gente, por lo que decidimos (después de mucho tiempo de mensajear) concretar un encuentro con otra pareja. Fuimos a un bar con la idea de conocernos sin compromiso y si había buena onda ver qué podía pasar... Después de una agradable cena nos fuimos los 4 a un hotel alojamiento (al que pudimos entrar sin inconvenientes) y allí se desató un apasionado encuentro que empezó con un juego entre las chicas y termino con los 4 en la misma cama, disfrutando y gozando. Si bien el intercambio fue soft (ya que no hubo penetración en el intercambio) fue muy excitante compartir la experiencia de compartir habitación con otra pareja y ver gozar a las chicas mientras se besaban y tocaban...una experiencia inolvidable

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