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#Bebe

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RrolachiLv1· hace 878 dRelatos

Con mi mejor amiga (parte 2) al fin

Así pasaron unos días siguiendo una clase de rutina, yo llegando de trabajar y pasando la tarde juntos como amigos, hasta que un jueves cuando llegue del trabajo tipo 3 de la tarde, la vi en la cocina preparando un plato de comida, dándole la espalda a la puerta y en tanga, la abrace por sorpresa y le dije en broma "O llegue en mal momento o en el mejor momento" ella solo río, me agarro una de mis manos y me dijo que se había bañado y al no tener que salir a ningún lado ya se había puesto cómoda para después acostarse, y creyo que era buena idea prepararme el almuerzo a mi ya que me habia olvidado de prepararme uno para llevar, le pregunte en tono sarcástico si eso significaba que no tenia corpiño y me dijo en un tono entre burlón y seductor dándome la razón, levantando la cara y quedando nuestras bocas a nada de tocarse, yo quise cortar ese momento convencido de que mi cerebro estaba mal pensando todo y le dije que iba a entrar a bañarme, al salir y por el mismo apuro del inicio no me llevé ropa, así que salí tapandome con mi toalla de la cintura para abajo, estando por abrir la puerta mi amiga me llama diciendo que ya estaba la comida, le dije que me diera tiempo de vestirme pero de un solo grito me convenció de sentarme en la mesa, estábamos conversando hasta que termino de comer, y sin avisarme ella me abraza y se sienta en mi entrepierna, dejando su cara muy cerca de la mía, agradeciendome que la cuide y la apoye en el momento que estaba pasando, cuando quise responder ella empezó a mover sus caderas haciendo que esta vez si mi pene se parara por completo, ella al tener solo una tanga puesta podía sentir toda mi verga rozando su vagina por encima de la ropa, pero lejos de incomodarse se mordió el labio y seguía moviéndose, por instinto baje la mirada y vi como sus pezones estaban super duros, se les marcaban tanto que parecía que no llevaba nada, mi amiga me levanta la cara y me dice riéndose que su ojos estaban ahí arriba, pero casi de inmediato empezamos a besarnos, inconscientemente mi mano derecha fue a parar a su culo el cual se seguía moviendo arriba de mi pene mientras que mi mano izquierda le acariciaba la cara, hasta que también por instinto pase esa mano por debajo de su remera tanteando sus tetas, le quiero sacar esa remera para dejar sus tetas a la vista pero corta el beso y me detiene, le pregunte si estaba todo bien y si quería que paremos y me respondió que si quería hacerlo pero le daba vergüenza sacarse la remera ya que ella misma consideraba que estaba gorda, le respondí que eso no lo sabía, pero si asi era el caso entonces era la gordita más sexi que conocí, nos besamos otro poco cuando ella misma es la que se saca la remera y me deja sus tetas en toda mi cara, yo procedí a chuparlas tal como lo había fantaseado años atrás, mientras pasaba mi lengua por una a la otra le estimulaba los pezones con mis manos, mientras que mi verga no aguantaba estar bajo la toalla al escuchar que ella había empezado a gemir muy despacio, al tener un bebé de poco más de un año y medio sus tetas aún estaban produciendo leche, la cual logre sacar luego de un rato chupando, esa sensación le produjo más placer a ella quien me agarraba la cabeza para que no me separe de sus pezones, a los segundos y sin sacar sus tetas de mi boca, se acomoda sobre mis piernas para poder sacar mi pene de la toalla y empezar a tocarme, quedando gratamente sorprendida ya que si bien tenía una referencia de como era al verme en ropa interior, jamás me había visto duro, y soy orgullosamente un team sangre de 20 cm, por lo cual ella empieza a pajearme, y yo con el rozar de sus suaves manos casi acabo sin exagerar, estuvimos asi unos minutos hasta que logre colocar mis dos manos en su culo para poder agarrarla y levantarla, para posterior sentarla en la mesa, le abrí las piernas y vi su vagina detrás de esa tanguita la cual no tapaba los plieges, dejando ver un anticipo, se la voy bajando sin decir nada y me pongo en posición para empezar a lamer, levanto la mirada y la veo con la cara al rojo vivo pero sin decir nada tampoco por lo que empiezo a lamer poco a poco hasta aumentar el ritmo haciendo lo mejor que podía sin perder la oportunidad de agarrarle una de las tetas con mi mano libre, ella gemia cada vez más lo que me motivaba a seguir adelante y me ponía la verga aún más dura, y si bien ella ya estaba caliente y lista para avanzar, yo quería hacerla acabar, por lo que seguí un rato más hasta que me empece a dar cuenta por sus contracciones que faltaba poco, con mi otra mano me empecé a ayudar dandole más estímulo y sin avisarme nada acaba a chorros en mi boca, se le notaba que hace mucho no la tocaban ya que se quedó quieta unos segundos viéndome y me pidió otro beso como excusa, yo aproveche y empecé a meterle mis dedos en la vagina de sorpresa mientras nos besabamos y al todavía estar sensible gimió más fuerte y acabo más rapido, me da una abrazo y fue ella quien va de sorpresa y me agarra la verga empezando a pajearme suavemente, yo solo la mire a los ojos viendo su cara de gusto con lo que estaba pasando, hasta que abre sus piernas y me guía el pene a la entrada de su vagina, agarra su cartera que estaba del otro lado de la mesa y saca un preservativo, dejando claro que ella ya tenia planeado llegar a esto, me lo coloco y se la metí sin llegar hasta el fondo para ver su reacción, ella soltó un gemido y su respiración empezó a ser agitada, empecé lento ya que no sólo ella estaba sensible si no que yo también, la tenia dura hace mucho pensando en llegar a ese momento y al sentir el calor de su vagina sentí un placer que nunca había experimentado, era apretada pero justa para mi, seguí asi hasta que poco a poco iba más rápido, ella gemia con cada embestida, todo esto aun sin metersela por completo aunque ella no lo sabia, me lo demostró al referirse a mi tamaño en uno de sus gemidos, cuando le dije que no era toda se ofendió y con sus piernas empujó sus caderas para recibirla, soltó por primera vez en toda la tarde un grito de placer y me exigió que aumentará el ritmo, pero cada vez estaba llegando más a mi limite y no quería que eso quede ahi por miedo a que no se repitiera en el futuro, "vamos a la cama, quiero ver ese culo rebotar" fue lo que le dije como excusa para parar un poco y asi recuperarme, ella sonrio y dijo que si con la cara demostrando que le gustaba la idea, la levante de nuevo dejando mi pene adentro de ella y la llevé a la habitación, la dejé caer en la cama y como si lo hubiéramos planeado ella se pone en cuatro al sentir el colchón, esa imagen hizo que todo lo demás se me olvide, me agache abrazando ese culo y empece a besar sus nalgas hasta que le di una nalgada y ella soltó un gemido pidiendo otra, le di unas 3 nalgadas más viendo como su culo se movía de un lado al otro y ya con mi cerebro en modo primitivo se la metí hasta el fondo de un solo envión, ese ruido de sus caderas chocando con las mías retumbaban en toda la casa, lo único que tapaba ese ruido eran sus gemidos, ella deja caer sus hombros sin bajar su culo y veía como sus tetas que sobresalían por los costados se movían como gelatina, asi que decidí agarrarla de los pelos y levantarla mientras les daba más nalgadas, eso no hacía más que calentarla más a ella que no quería parar, yo por otro lado escuchaba sus tetas rebotar al igual que su culo y parecía que mi pene iba a explotar, ella lo sabía y me provocaba hasta que pasó lo inevitable, Nunca en mi vida había acabado así, el preservativo casi que no daba a basto, ella da un último gemido y al sacarla me saca el preservativo y le hace el típico nudito, yo me acuesto y ella se tira a un costado mio apoyando sus tetas en mi pecho y con una de sus manos tocando mi pene, yo también aproveche y lleve mi mano hasta apretarle una de sus nalgas, hasta que ella se mueve y pone su boca al lado de mi pene ya a media asta, empezando a hablarle diciéndole que estuvo muy cerca de acabar por tercera vez dándole un beso en la punta, casi como si fuera independiente mi verga se para como si nada, ella le "agradece" y lo chupa unas dos veces antes de levantarse, ponerle otro preservativo y sentarse en él, empezando a cabalgarme mientras se tocaba, mostrándome como su culo me aplastaba en el proceso, estuvimos asi un rato hasta que ella volvió a acabar y cayó de costado, al verla así y aún teniendo mi pene preparado me acerque para volver a metersela pero dude ya que su culo apuntaba en mi dirección y considere por unos segundos metersela por ahí, pero no lo hice por el simple motivo de que llegar a su vagina era una cosa, pero para lograr hacerle un anal tenía que "atravesar" sus nalgas y no me tuve la suficiente fe, a menos que se las abra, mientras todo eso pasaba por mi cabeza, ella mira hacia atrás y me ve con la verga dura mirándole el culo y me dice en tono burlón si ya estaba cansado, cosa que me tome personal, le levante la pierna y la empecé a coger con todas mis fuerzas haciéndola gritar como al empezar, y aunque los dos ya estábamos sensibles seguimos así durante prácticamente toda la noche, perdí la cuenta de las veces que acabamos en conjunto, agotando todos mis preservativos y los de ella, hasta quedarnos dormidos desnudos y con mi pene en su vagina hasta la mañana siguiente que me levante a trabajar, yo creo que si dormí 2 horas fue demasiado, fui al trabajo pero era un muerto viviente del sueño que tenia, pero no me arrepiento de nada

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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TTiagoMexLv1· hace 1986 dRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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JJuany90Lv1· hace 1988 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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LleandrodrfLv1· hace 1988 dRelatos

Mis cuernos crecen. Capítulo I

Hay situaciones que nos marcan enla vida, las cuales debemos callar por vergüenza o por discreción. Ese sábado de febrero de hace unos años atrás, iba a empezar una relación que me llevaría por caminos desconocidos para mí y que a la vez harían florecer ese potencial de cornudo que llevaba dentro de mi desde mi adolescencia. Este es mi primer relato, a pedido de muchos que me piden que lo haga porque parece que la historia vale la pena. Iré haciendo varios capítulos y en base al feedback los profundizare. Pero fundamentalmente lo escribo para que  algún día Naty se sorprenda con mi PC desbloqueada y vea como narre nuestra historia, y la recepción que tuvo en ustedes. Obvio que a la familia, amigos y colegas estas cosas no se las podemos contar. Me llamo Leandro, tengo 41 años y esta es mi historia: Días antes a ese sábado, le mandaba corazón a cualquier mina cogible que me aparecía en Tinder. De repente salta MATCH y al ver la foto de la  mujer,dude, demasiado linda.  Toc Toc y empezó afluir la charla con una supuesta  Natalia,pasamos al whats app y decidimos sacarnos la duda. Así que quedamos en un bar,en la barra. Mientras me pedía una cerveza, la veo entrar, me sonríe al reconocerme… mierda.. Era más linda de lo que esperaba. Natalia era una rubia que medía 1,70 de altura, de treinta y pico de años,  con una cara preciosa, no era cara angelical ni guarra, sino más bien seductora, con una boca que ya me la imaginaba visitando a mí amigo, delgada, vestía jeans, blusa blanca y zapatos tacos altos, muy tranqui y a la vez elegante. Nada que ver a mis últimas citas de Tinder,Naty era de otra categoría. Nos sentamos en una mesa, la charla fluyo con lo típico:trabajo, estudio, familia, clima, un poco de la situación del país, hasta que claro, yo quería saber más sobre que chances había de cogerla. Por supuesto queme costaba ilusionarme, pero la rubia parecía entretenida. Al hablar de libros,me pregunta: N: Leíste 50 Sombras? Y:  el libro de la película? No, ni idea. N: A mí me encanto, soy fanática Y: ahhh *me hago el distraído, yo tenía fustas, esposas, consoladores, cadena y barras inmovilizadoras de una vieja relación* N: pero no te pienses cualquiera,me encanta la historia de amor, de como ella intenta sanarlo a Grey Y: pero no es algo machista? N: que decís? Si no sabes Y: Pero a vos te gustan esos juegos? N: como me vas a preguntar eso,no te conozco Y: no te hagas!! N: no quieras saber todo ya! Ese pequeño dialogo abrió un montón de puertas a mis fantasías, siempre estaba acostumbrado a manejar la sexualidada mi antojo en las relaciones que tenía, y esta se encaminaba a eso. Mi estrategia fue dejarla pastar,que se suelte, no demostrarle todo lo que sabía de sexo, o al  menos pensaba yo, sino de ir tirándoles pequeñas cosas. Luego seguimos hablando de citas fallidas que tuvimos, y ahí tuve el primer síntoma, en los últimos meses había tenido muchas, supongo que como 10.Me dijo de ir a la vereda a fumar, ambos lo hacemos y por primera vez me fije en su escote, N: que miras como un bobo? Y:ehh es que no me había dado cuenta el escote que tenes *le dije de manera natural. N: es que no me gusta andar mostrándome,está lleno de pajeros y me gusta que solo me miren los hombres que yo quiero Y: y vos queres que te mire? N: y vos que pensás? *y  me tira el humo de su boca en mi cara. Ya estaba a mil, pero quería esperar,notaba que algo no era normal, dudas, incluso pensaba en si no sería una escort o una loca. Naty tenía, ja y tiene,  dos hermosas tetas naturales   Era el típico momento donde se va tanteando los gustos y deseos y hasta donde va, pero ya tenía vía libre a mirarle las lolas- Pasaron unas horas y seguíamos  charlando, hasta que me dice que se iba, llama a la camarera y divide la cuenta, pagando a medias, insisto en pagar todo yo y me sale que el feminismo implica también que las mujeres se paguen su parte. Yo me la jugaba a no apresurarme,que sintiera intriga. Al llegar a su auto se frenó, me miro y me comió la boca a besos, N: necesitaba saber cómo eras besando y que sentía yo.. Siempre lo hago si me atrae alguien, así Y: o sea, supere la prueba? N: mmm no sé, probemos de nuevo y esmérate Esta vez tome la iniciativa y trate de darle un beso profundo pero que no sea de babozo o guarro. N: vení, subamos. Subimos a su auto y nos comimos abesos, cada vez más intensos, mi manos ya jugaban en su escote y en su jean,rozando su conchita. Le saque un teta afuera y tenía un pezón duro, hermoso refinado el cual empecé a acariciar y cuando intente lamer me freno N: basta.. En qué quedamos? Nada de sexo en la primera cita Y: tenes razón pero solo era un mimo N: Claro, y una cosa lleva a la otra… Y: es que me deje llevar….  (Sin darme cuenta también me estaba acariciando la pija) N: te estas tocando???? Jajá Y:uff siii N: a verla….. Y: ver qué? Mi….. *señalo con la cabeza a mi bulto* N: si… o qué? Yo que la quería llevar lentamente, me encontraba en la situación que tantos temores me había dado en la vida, el tamaño de mi pene, el cual si bien no es diminuto, solo llega a 10 cm estando erecto y es finito. Y: no! estás loca!, dijimos que nada de sexo N: bueno, como quieras Y: si te muestro lo besas? *Deseaba esos labios mamando mi pija, ya me había hecho la película* N: yo no chupo nada, no soy así,  no soy el juguetito de nadie, ya te lo dije Y: uff que mala *ya caliente y pensando que me histeriqueaba y después aflojaba* N: vos me besas a mí? *en alusión a su conchita* Y: obvio, me encanta N: Buenísimo, la próxima probamos que tal sos, o si sos puro chamuyo Y: dale, y vos que tal sos? Te dejas acabar en la boca? N: no me gusta… pero tal vez … si después me dejas besarte, y la compartamos, Y: eehh  *puse cara de asco^* N: ja como te corrí.. Ahora anda a tu casita y tócate solito, bebe. *me había dejando pagando* Nos besamos, charlamos de la bien que la pasamos y que pronto nos veríamos para ir a un telo tranquilos. Hasta aquí la prueba piloto, espero sus devoluciones, gracias

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DdulcesplaceresLv1· hace 1988 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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22003zorroblancoLv1· hace 1989 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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Ccount_of_warwickLv1· hace 1990 dRelatos

"La Cuarentena, Mi Melliza y Yo" Capítulo 9

IMPORTANTE ANUNCIO! LOS CAPÍTULOS DE LA HISTORIA SE PUBLICARÁN TODOS LOS JUEVES. AQUELLOS QUE ME AYUDEN CON CAFECITOS PODRAN LEERLOS DOS DIAS ANTES DE SU PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA.  (La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:  Capítulo 8: Durante al menos dos horas hicimos fotos con todos los conjuntos que Karina había traído, en mil poses y en todas las habitaciones del departamento. La pequeña tenía muchas ideas por lo visto. Yo hacía de fotógrafo y Mimi de iluminadora, las fotos casi parecían profesionales.  Teniendo a dos mujeres con la hermosura de mis hermanas a una totalmente desnuda y a otra solo con una tanga no hizo más que calentarme, ellas lo habían notado casi desde el primer momento, Kari se puso colorada y Mimi solo sonreía, encima a veces, para provocarme, me rozaba la cola o me la apoyaba sin disimulo.  - Sacate el short Chito, te va a hacer mal si no. - me dijo Mica directamente frotando su palma en toda mi verga. Era verdad en parte, ese short era ajustado y sumado al boxer sentía que en cualquier momento iba a romper la tela... O me iba a fracturar la verga. - ¿Seguras? - pregunté mirando a Karina, ella en ese momento estaba con las piernas abiertas sobre la mesada de la cocina, la tanga era tan chica que apenas cubría su conchita, hinchada de excitación. - ¡Sí! Dale. - respondieron ambas casi sincronizadas. Las miré y me bajé el short y el boxer a la vez, mi verga salió disparada, moviéndose hacia arriba y abajo como un trampolín. Los ojos de Kari se abrieron muchísimo y Mica se mordió el labio. Kari se bajó de la mesada y ambas se acercaron a mí. Mica empezó a besarme y con su mano acariciaba mi pecho, para mi sorpresa mi hermanita menor llegó hasta mí en 4, con sus manitos recorría mis piernas hasta llegar a mi pija y con sus labios me besaba el pubis y la cintura. Mis manos estaban una en la cola de Mica y la otra en la cabeza de Kari, necesitaba cojer o me explotaría el glande. Sentí la humedad de la boca de Karina, como su lengua recorría toda la extensión de mi verga al mismo tiempo que yo metía mis dedos en la concha de Mimi, nuestras lenguas seguían entrelazadas y nuestra respiración agitada iba en sincronía con nuestros latidos. Todo era demasiado perfecto... Hasta que sonó el teléfono de mi hermana menor. Era, nuevamente, mi madre. Yo atendí diciendo que ella estaba en el baño, me dijo que le dijera a Karina que debía volver pronto, que ya era tarde y que mañana temprano tenía una clase muy importante. Ella escuchó todo, teniendo aún la verga en su boca me hizo señas de que le pasara el celular. - Sí ma... ¿Era mañana? Me había olvidado - una lamida. - Uh, bueno ¿Me pedís un Uber? - otra lamida - No coman que ya voy. Bueno, les mando saludos. - cortó y se metió mi pija lo más adentro que pudo. - No me voy a poder quedar, mañana tengo una prueba y tengo que tener los apuntes sí o sí... - dijo casi con cara de tristeza. Todo era demasiado perfecto como para que durara más tiempo.  Kari se levantó, me besó y me pidió perdón. También abrazó a Mimi y se disculpó. Juntando sus cosas volvió al baño y salió ya vestida, tomó la computadora y, para mí sorpresa, Mimi se ofreció a acompañarla, fue a la pieza y se puso una remera grande, un pantalón jogging y unos Crocs, aún así estaba hermosa. Karina me abrazó de nuevo fuerte. - La próxima me tomo toda tu leche hermanito. - me dijo al oído y me apretó la verga que aún la tenía al aire.  Ambas salieron y yo me quedé preparando la cena, pensando en todo lo que pudo ser...  * /Nacho no lo supo hasta mucho más adelante pero Mica bajó con su hermana por la sencilla razón de que quería probar a Karina. Hacia rato venía fantaseando con ella y verla hoy tan suelta con las fotos, e incluso agachada chupándosela a su hermano mientras hablaba con sus padres no había hecho más que alimentar el morbo y el deseo para con la menor de la familia. Apenas llegaron al primer descanso de la escalera y mientras hablaban de temas intrascendentes, Mimi se quedó parada, cuando Kari se dió vuelta para mirarla, extrañada por no seguir caminando, la mayor la tomó de la cara, besándola profundamente, metiendo casi toda su lengua dentro de la boca de su hermanita menor. Karina correspondió y la tomó por la cintura atrayéndola hacia sí, había quedado demasiado caliente y la idea de volver con todas las ganas encima no le atraían para nada. "dichosa de vos que podés cojerte a Nacho" pensó mientras metía sus manos dentro del jogging y apretaba su cola. Mica no perdía el tiempo y metía sus manos dentro de la campera y debajo del buso de Kari, apretando las tetas de ésta por unos segundos, sin dudarlo bajó su mano derecha hasta meterla dentro de su calza la concha de la menor estaba muy mojada y sus gemidos eran acallados por los besos que ambas seguían dándose. Escucharon que alguien subía las escaleras y separaron sus bocas, escucharon atentamente, eran una mujer y un niño, la madre lo regañaba por subir corriendo y él solo la imitaba burlándose. Para fortuna de ambas hermanas los inquilinos se detuvieron un piso más abajo para entrar en uno de los departamentos. Cuando escucharon la puerta cerrarse ambas se miraron, el deseo se veía en sus ojos.  - Apurate... - le dijo Karina a su hermana, sabía lo que quería hacerle y debían apurarse, el tiempo les jugaba en contra. Mimi la puso de cara a la pared, se arrodilló y le bajó la calza y la tanga a la vez, abrió su cola y enterró su cara en medio chupando su cola y metiendo la lengua dentro de la concha de Kari. Era la primera vez que hacía algo así, actuaba por instinto pero logró arrancarle un orgasmo intenso a la pequeña. Mimi sacó la cara de en medio de la cola de su hermana, se paró y le acomodó la ropa. Kari se dió vuelta y volvieron a besarse, ahora con el gusto del flujo de ésta última.  - Dios, ¡Que mal que no puedo quedarme! - dijo la menor con ganas de más.  El celular vibró avisando que el Uber había llegado. Se apuraron en bajar las escaleras y ambas se despidieron normalmente, había testigos cerca, les hubiera encantado despedirse con un besito. Mimi se aseguró que su hermana subió al auto y volvió al departamento. / * Mimi subió muy caliente, se me tiró encima y apenas me dejó apagar la cocina. Nos tiramos en la cama del comedor, la que usaba para dormir antes de pasar todas las noches con mi hermana. Ella se bajó el pantalón y se clavó mi pija sin problemas, estaba demasiado mojada, no hubo tiempo para preguntarle qué había pasado entre ella y Kari cuando bajaron. Puso sus manos en mis hombros y empezó a cabalgarme con ganas, como si estuviera poseída. Mis manos en sus nalgas la abrían y cada tanto se me escapaba una nalgada que sonaba en todo el comedor. Junté algo de sus jugos y los pasé por su cola. - ¿Puedo? - me animé a preguntar suponiendo que ella entendería. - Sí, pero despacio. - me dijo, así era nuestra conexión.  Pasé de nuevo los dedos por su cola y de a poco presioné. La falange del índice entró apenas, ella gimió pero sabía que quería más. La metí entera, mientras mi pija seguía entrando y saliendo de su concha. Empecé a sacar y meter la falange hasta que el ano de mi hermana se dilató un poco más, pude meter con dificultad un segundo dedo mientras ella gemía aún más. Tal como dije, teníamos una gran conexión con Mimi, tanta que acabamos juntos, le llené la concha de leche caliente mientras su concha se contraía apresando mi verga y exprimiéndola hasta la última gota. Ella, exhausta se dejó caer, con la cabeza en mi hombro.  - ¿Me vas a contar lo que pasó con Kari? - le dije al oído... - Otro día, hoy no doy más. Llevame la comida a la cama por favor. - dijo ella saliendo de encima mío con algo de esfuerzo.  Minutos después y cuando Karina me avisó que había llegado bien, yo hacía lo que Mimi me pidió, le llevaba un plato de guiso de arroz a la cama. Comimos mirando una película a la que apenas le pusimos atención y dormimos como bebés.  * Al otro día, para variar, seguía lloviendo, Mimi tenía que prepararse para unos exámenes y yo me dediqué a armarle una cuenta a Kari para que vendiera su material pero por separado, tratando de que no se relacionara a una con la otra. Mi hermana menor me mandó un mensaje diciendo que por suerte pudo dar el examen y que esperaba la nota en unos días. Salí a tomar algo de fresco porque necesitaba comprar algunas cosas y de paso me puse a pensar en todo lo que había cambiado el mundo y principalmente mi mundo, como se había dado todo de forma tan sorpresiva que parecía increíble. Pasé de estar soltero con un trabajo estable y tener una relación distante con mi hermana melliza a ser una especie de proxeneta virtual de mis dos hermanas y cojía casi a diario con una de ellas. Lucas, mi hermano mayor, me cortó los pensamientos cuando me preguntó cómo iba todo por acá, le conté que las cosas de a poco se iban abriendo y que parecía que terminaría pronto. Él me dijo que no me ilusionara, en Europa estaba empezando la segunda ola y volvían a restringir todo, por fortuna él tenía un cargo importante en una empresa de ventas por internet por lo que no se preocupaba mucho, los envíos se seguían haciendo y el dinero no dejaba de llegar. Me preguntó cómo iba mi trabajo y si lo afectó el asunto de la cuarentena, le dije que de momento todo iba bien pero que tenía miedo de que me echaran, él se ofreció a ayudarme en lo que necesitara, ya sea enviando dinero o hablando por mi con algunos de sus contactos. Le agradecí y le dije que de momento estaba bien, él se despidió y me dijo que saludara a Mimi de su parte, prometí hacerlo y le dije que se cuidara también.  Al volver traía todo lo necesario para hacer una sopa abundante y completa, ideal para ese clima. Justo cuando estaba por cerrar la puerta me detuvo un hombre, me preguntó un departamento del edificio en el que vivía, departamento que resultó ser el mío, le dije que vivía yo ahí, me pidió mis datos, me hizo firmar y me entregó un paquete. Cuando entré al departamento Mica me esperaba tomando mates en la cocina, le pregunté si sabía qué había llegado y me respondió simplemente - Abrilo, te va a gustar seguramente... - con una sonrisa pícara y la bombilla apoyada en su labio inferior lo que la hacía ver muy juguetona.  Lo hice, rompí el envoltorio y saqué una caja, dentro tenía un juego de juguetes sexuales apuntados al placer anal junto con una botellita de gel lubricante. Mis ojos brillaron y Mimi se acercó, me abrazó de atrás y, apoyándome las tetas en la espalda, lo que me hizo erizar la piel, me susurró bien cerca de la oreja: - ¿Te parece si lo probamos hoy a la noche?  Continuará... 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AAlexiusparLv1· hace 1990 dRelatos

La almacenera del barrio

Frente a mi casa, sobre la esquina, estaba el almacén de doña Laura, una viuda de unos cincuenta y pico de años, bastante gorda, muy charlatana y que se destacaba por sus inmensas tetas aprisionadas bajo la chaqueta celeste que usaba para atender. Doña Laura me conocía de chico y ahora que mis padres se habían mudado a un departamento dejándome la casa por un tiempo, me recomendaba que me comportase y no anduviese llevando mujeres todas las noches para que nadie comentara. Lo cierto es que yo tenía 19 años y estaba en el Servicio Militar, por lo que mis hormonas estaban a full y la vieja lo sabía. Un viernes por la noche luego de llegar el ejército, pasé a comprar fiambre y queso para hacerme unos sandwichs ... doña Laura estaba cerrando el local. -" ... pasá rápido .. dale.. que si ven que tengo abierto van a venir a comprar y estoy cansada ..." dijo la vieja cerrando la puerta con traba después que estuve dentro. Se sacó el delantal celeste y fijé mi vista en sus tetas ... imposible no mirarlas ! ... tenía un vestido floreado, algo gastado ... los botones no podían sostener tanto pecho, parecía estallar... Obviamente doña Laura se había dado cuenta que la miraba, y acomodándoselas como al pasar, me pidió que la ayudase a colgar un cartel de cigarrillos sobre una de las estanterías. El lugar no era amplio y los dos cabíamos bastante apretados, por lo que al acomodar la silla para que yo subiera, mi boca rozó sus pechos. Mi pija estaba a full ... a mis 19 años no le importaban el peso ni la edad de su dueña, y menos después de 1 semana de encierro en el cuartel. Subí como pude y la vieja acarició mi bulto ni bien lo tuvo cerca. Yo estaba inmovilizado, con el cartel en mis manos y subido a una silla que se podía romper en cualquier momento. - "... fumás nene ?..." preguntó doña Laura mientras acariciaba sin parar mi pija -" ... eh ... no doña ... no fumo ..." respondí  Doña Laura desprendió el pantalón y sacó mi verga. La observó un rato y acercándosela a su boca comenzó a lamerla ... primero despacio, después mas intensamente hasta metérsela por completo en la boca. El ruido que hacía al chuparla me calentaba al extremo. Tiré el cartel y subí mi remera para que tuviera más espacio ... con mis manos me apoyé en sus hombros para no caerme -" ... me vas a dar la lechita bebé ?? ... mirá que esta viejita hace años que no tiene una así como la tuya ..." ... decía mientras chupaba y babeaba todo el tronco hasta los huevos. -" ... quiero acabar entre sus tetas doña Laura ..." apenas pude decir entre jadeos. La vieja me ayudó a bajar y luego de desprenderse los botones del frente dejó caer su vestido, ofreciéndome las tetas más grandes que había visto en mi vida. Se sentó en la silla y agarrando fuerte mi pija y llenándola de saliva, la puso entre sus tetas y empezó a pajearme. 2 minutos habré durado .. la leche explotó en sus tetas y parte de su cuello. Doña Laura la llevó a la boca y la terminó de limpiar con sus labios. Después de terminar la faena, le dió un sonoro beso en la cabeza y levantándose me preguntó: -" .. te quedás a cenar no ? ..." Sirvió la mesa y cenamos uno enfrente del otro. La parte superior del vestido estaba en su cintura, por lo que sus tetas estuvieron siempre al aire, expuestas, haciendo que al poco tiempo las desee nuevamente. Dejé el plato de lado y bajé mis pantalones tirándolos a un costado... la vieja miraba gozando el momento. Fui hasta su lado y puse mi pija en su boca ... doña Laura lamía desde los huevos hasta el pliegue de mi cabeza, provocándome escalofríos cada vez que jugaba con mi frenillo. -" ... me vas a dejar toda esa lechita en mi concha ahora ?? ... quiero que me cojas bien fuerte bebé, que me llenes la cueva ..."... decía sin dejar de lamer y chupar Nos levantamos y nos dirigimos al dormitorio. La empujé para que cayera de espaldas ... sus tetas rebalsaban hacia los costados, su concha tenía pelos pero bastante prolijos, como que se había cortado y emparejado. Me incliné sobre ella y agarrando con mis manos sus tetas, comencé a chuparlas y a morder sus pezones  La vieja estiró su mano y agarrándome la pija la calzó en su entrada ... donde entró sin obstáculo hasta el fondo húmedo. Pasó sus piernas sobre mi cintura y agarrándome del culo, marcaba el ritmo que quería que la cogiese. Estuve bombeando varios minutos ... doña Laura gritaba y mordía la almohada cada vez que tenía un orgasmo. Yo acabé maravillosamente, dejando mi leche dentro de su cueva como la había pedido. Esa noche dormí allí A la mañana temprano me despertó un sacudón ...  -" ... levantate bebé ...tenés que irte antes que alguien te vea salir ... rápido Por supuesto a esa edad la pija siempre amanecía dura y doña Laura no sacaba los ojos de ahí. La tomé de la nuca obligándola a agacharse ... intentó decir algo pero enseguida comenzó a chuparla -" ... no me voy a ir doña Laura ... y la voy a coger a cada rato .. mientras no entren clientes yo voy a estar en la pieza de atrás del mostrador, con la pija lista para metérsela. La vieja seguía chupando y asentía con la cabeza .... hasta que se tomó todo lo que largué, hasta la última gota. Ella se cambió y se fue al local. Yo después de darme una ducha llevé una almohada y la dejé sobre una mesa pequeña que estaba en una especie de cuarto de depósito detrás del mostrador ... desde allí podía observar todo el movimiento del local comercial. Una hora después, aproximadamente, noté que la clientela había menguado ... me asomé a la puerta que unía los dos ambientes y sacudiendo la pija le pedí que se acercara. La vieja miró para un lado y el otro y vino hacia mí. La hice girar y quedó apoyada con sus brazos sobre la mesita ... levanté el delantal y parte del vestido y rompiendo su bombacha, se la puse hasta el fondo. Doña Laura gemía y pedía que no me detuviera ... mi dedo pulgar estaba clavado en su culo, hurgando y dilatando. Saqué de golpe la pija y escupiendo sobre la cabeza, la arrimé a la entrada de su hoyo. Empecé a empujar y escuchaba a ella decir que "por ahí no", pero ya había dilatado bastante, por lo que después que calzó la cabeza empujé hasta los huevos. La vieja gritó fuerte y se movió como para zafar, pero estaba totalmente ensartada - "... sacala ... puede venir alguien !!..." gritaba mientras giraba la cabeza y me miraba suplicando. Yo aceleraba el ritmo y mi pija entraba y salía como un percutor. Mordió la almohada que había llevado y abriendo con mis manos sus nalgas, embestí sin pausa hasta acabar. Desde ese día, todos los fines de semana después de salir del cuartel, me quedaba en casa de doña Laura, donde además de descargar mi leche, amasar esas tetas y que me lavaran la ropa, tenía comida y algo de plata. Duró un año y algo más esa vida... durante ese tiempo a ella nunca le faltó pija y leche, y a mí nunca comida y donde descargar.

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MmowshaLv1· hace 1991 dRelatos

Engañe a mi esposo con su padre y con mi hijo

Engañe a mi esposo con su padre y ahora mi nuevo amante es mi hijo Siempre e sido una chica desde joven muy carismática y bella desde joven, desde que tengo uso de rozan a mis 13 tuve pretendientes mayores mucho antes de hacerme de compromiso. me llamo rubiela tengo 38 y no me considero vieja al contrario aun levanto no solo pasiones sino me e acostado con chavos y sseñores que me han doblado la edad. A mis 13 tuve muchos pretendientes me acoste con unos 6 chavos sino mal recuerdo, 4 de ellos fueron pretendiente tanto de mi mama como mi hermana mayor, inclusive a mis 15 llegue a salir un ex de mi mama y con el fue que tuve una relacion no solo de 2 años sino se convirtio en el padre de mis hijos. actualmente tengo 3 hijos, camilo de 23 fruto de mi relacion con quien fue ex marido de mi mama y ex marido mio y danna de 21 que fue que que tuve en una relacion incestuosa, me diran que soy una psicopata enferma pues mi hija danna no solo es mi hija sino mi media hermana ya que a mis 16 mantuve una relacion muy cercana con mi papa, fui su mujer dondre procreamos a nuestra hija. y una nena con mi actual esposo maria elena de 15 quien me saca canas verdes me case a los 22 con alguien que fue mi tercer esposo sin importarle mi pasado, tenemos nuestra unica hija maria elena pero conoci a su papa a mi suegro, un tipo muy atractivo tal cual como el hijo, padre e hijo eran dos hermosos papi chulos que me volvian loco, mi esposo era un hombre muy atractivo y muuy rico en todo sentido era alto un cuerpo wuao era fisiciculturista pues me excitaba sus pectorales y su manera de hacer el amor era muy rica. pero le puse el ojo a mi suegro, pues sabia que yo le atraia pues era notorio y mas que obvio pues me hacia regalos y era muy allegada a el, mas que nuera era su mas fiel amiga pues llegue a tener mas que salidas copn mi suegro, salidas casuales donde habia mas que una reunion sino a hoteles donde comence a serle infiel a mi esposo con su propio padre. mi suegro se llama ivan tiene 65 pero el al igual que mi esposo, su hijo en su juventud se ve que fue un galan y mujeriego ya que fue fisiciculturista y se maneja tambien su cuerpaso, estaba conciente que me acostaba con padre e hijo e ivan era un tigre en la cama , wuao!! que manera de hacerme el amor, a el no le importaba compartirme con su hijo pues el y yo nunca mezclamos amor nuestras salidas era solo sexo. con decir que llegue acostarme con mi suegro, en pocas ocaciones en la misma casa donde vivia con mi esposo y manteniamos relaciones sexuales peligrosas con el peligro que nos pillen, llegue a tener relaciones con mi suegro mientras mi esposo en pocas ocaciones llegaba ebrio y dormia como un bebe mientras yo mantenia relaciones con su padre. esa fue mi vida con mi suegro mis hijos nunca supieron de ello pues ellos tenian su vida con excepcion de mi ultima hija maria elena que vive conmigo, los mayores se casaron y tienen sus respectivos hogares. mi ultima hija me saca canas verdes pues tiene un problema, y yo creo que el karma se me devuelve pues ella tiene un gusto por los hombres mayores. le permiti que tenga novio a los 13 pero me jugo un karma muy perturbador cuando me entere que salia con un ex que fue novio de mi mama y mio hace mucho tiempo, un tipo que le doblaba la edad, no soy un ejemplo de madre para decir que eso esta mal, cuando yo me acoste con varios pretendientes de mi mama cuando tuve la misma edad. eso me deprimio mucho que busque cariño, amor y afecto en mi hijo camilo ya que desde que era pequeño fue mi concentido, incluso hasta me senti abandonada por lado de mi suegro pues ya no me buscaba como antes pues me reemplazo el muy mujeriego. mi hijo fue mi consuelo mas que salidas con el me meti en la vida personal de mi hijo, frecuentaba su hogar donde vivia con su esposa, hasta que llego el dia que mi hijo se encontraba solo en casa pues no tenian y no tienen hijos aun, la esposa de mi hijo no se encontraba en casa pues estaba de viaje su tierra por el feriado, y lo visite para prepararle su comida favorita pues el no fue al dichoso viaje por su trabajo pues por ese lado es responsable. pasamos una velada y varios dias en su casa donde viando una pelicula y entre la luz de una lampara y la oscuridad de la noche lo unico que se cruzaron fue nuestros labios pues nos dimos un beso pues yo me recoste en su regazo y mas que un beso fue caricias en mi cuello y mis pechos pues nos olvidamos que eramos madre e hijo y esa noche con la conciencia bien puesta mantuvimos relaciones. hicimos el amor toda la noche, y mientras duro el viaje de mi nuera, fui amante de mi hijo por casi una semana. mama eres tan hermosa mientras siempre que tenia relaciones con mi hijo se me ponia encimo mio y me ponia su enorme pieza en mi raja y tan lentamente me la introducia yo solo le gemia de placer pues la pieza de mi hijo es enorme y me exciataba tanto cundo se la chupaba y m la tragaba toda, en vaiven de baba y olor a sexo le hacia sexo oral a mi hijo. tomala toda mamita, cada pulgada de mi verga es para ti me decia mi hijo mientras se la chupaba con una fuerza descomunal enm mi boca pues era tan rica y sabrosa esde que que soy amante de mi hijo, el sexo oral tanto de mi hacia el o viceversa es muy comun ues su lengua siempre la siento bien adentro cada que el juega con mi clitoris. eres un hijo bueno, envidio a tu esposa, hijo siempre le exclamaba cuando mi hijo me penetraba con una fuerza de poseerme pues habia veces que yo lo cabalgaba a el y lo dejaba tendido y sentia como su verga entraba hasta el fondo esto es tan increible ! . sentia como mis nalgas sonaban en sus caderas que se movian detras de mi cada que mi hijo me hacia sexo anal, se sentia tan doloroso pero tan rico! estaba conciente entre mi que esta misma pose la e hecho con mi esposo, mi suegro y mi hijo, siempre me a gustado el sexo anal que me apreten y me abrazen por detras y me besen con fuerza el cuello como si de una perra se tratase, pues en mi conciencia esta que desde que desde hace unos meses mi hijo es mi amante.

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MmakisargLv1· hace 1992 dRelatos

La sorpresa más hermosa

Aquel día estaba terminando de cursar una materia en la universidad .. salía con mis compañeros caminando y ellos empezaron a decir meren esa mujer es una perra..... cuando levanto la vista era mi madreastra... linda sexy glamurosa que venia caminando hacia nosotros muy sexy con una cartera verde loro colgando de su brazo a la altura del codo una camisa blanca muy ceñida.... jeans elástisados y sandalias de tacón parecía con sus pelos largos sueltos como salida de una película ... se veía como toda una MILF...me estiro los brazos y nos besamos ... se la presente a mis amigos a cada uno de los tres le dio un beso y le apoyó sus pechos... ellos se fueron y con ella abrazándome por el hombro y yo con un brazo en su cintura caminamos buscando un bar... me sentía en la gloria mi verga al palo su pecho derecho lo sentía en mi costado.... la dejé pasar primero ... por Dios su cola parecía un corazón gigante... nos sentamos en la barra.. el mozo nos pregunta.. que van a tomar pareja?? Nos miramos y reímos dos gin tonic digo yo.... ella me susurró al oído me queres embriagar pendejo? No mami.. se que te gusta el gin tonic..... mi vida me dice y me da un chupon en la mejilla .. bebimos charlamos .. nos miramos sus pezones me apuntaban como cañones y saco pecho y me dijo... tu padre quiere que venga de vez en cuando a estar con vos.. a cuidarte y guiarte en tus estudios.. te molesta? No Miryam me encantaaaa gracias mi vida .. la vamos a pasar genial juntos .. salimos caminando hasta su auto y con la valija de ella nos fuimos al dto... yo llego y le digo acomódate ... me saco la camisa... y voy a beber agua.... cuando siento que me abraza a mi espalda apoyándome los pechos apretando abrazándome y arañando desde atraz mi pecho , me dice al oído con mi lóbulo de la oreja entre sus labios... puedo dejar ropa mía acá.. ropa que con tu padre no puedo usar...obvio mami le digo... y cuando me doy vuelta veo que estaba solo con el sujetador y la camisa abierta....estaba embeleñado mirando cuando me dio otro beso y me toma de la mano llevándome al cuarto y me dice sublime la valija a la cama....al abrió y comenzó a sacar sus prendas... le digo me voy bañar... me hice una paja monumental mis huevos estaban apunto de explotar. al salir yo con un toallon en mi cintura después de ducharme la ver en el balcon con sus brazos extendidos sobre la baranda y me dice te gusta este vestidito para salir a cenar? Era un solerito que marcaba dejaba ver mucho de sus pechos.. por debajo era de frente mini falda y por detrás largo hasta el piso .. sin to darme cuenta mi verga buscaba salir de la toalla ... no atone. Decirle otra cosa sos una potra Miryam.... y vos un potro pendejo mira cómo estás... y me señala con un dedo... me cambie y salimos al llegar a la calle me dice vamos a ese pub irlandés .. que me premetiste llevar... caminamos muy juntos un par de cuadras y entramos estaba a media luz música fuerte Nos acomodamos entre la gente pedimos y estábamos muy apretados ... cada tanto se colgaba de mi cuello en otros momentos se recostaba contra mi bailando comimos algo como pudimos ... bebimos unas pintas... en un momento tenía sus brazos en mi cuello estábamos bailando y me dice rozando sus labios con los míos.. apoyándome las lolas... rosario siempre estuvo serca.....estaba a punto de eyacular mi verga sentía que se asomaba por mi pantalón... tomamos un taxi para volver al dto. al llegar fue tenso para mi y ella me dice ayúdame a sacarme el vestidito mi vida... quiero hacer pis... yo estaba preparando mi cama en el living para que ella duerma en mi cama de dos plazas y la veo salir sobre esos tacos desnuda y me tira en la cara su tanguita y me dice mira como me hiciste poner pendejo me mojé toda... yo aspiré su tanguita y le dije es el perfume más exquisito que sentí nunca... y nos besamos.. como fieras hambrientas el uno del otro....en un momento me arrodillé sin decir nada la di vuelta y comenze a besar y lamer su culito... ella a gemir y gritar de todo.... ... otra vez la di vuelta apoyada ella contra la pared y al lamer un par de veces su clitoris... al supcionarlo y besarlo con mis manos aferradas en sus glúteos... grito más fuerte me baja me baja hijo.... y come si a temblar.. a tener escalofrios mientras salía de sus entrañas una miel dulce y tibia ... que trataba yo de saborear toda pero me era imposible....continuara espero sus comentarios gracias a vos mejicana por ayudarme y darme ímpetu para ponerme a escribis sos una diosa!!!

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Pparaguaya28Lv1· hace 1992 dRelatos

lluego de ser madre por 2da vez

hola como estas , esto me paso cuando nacio mi segunda hija , fisicamente me considero una mujer con muchos atributos, soy blanca de senos grandes,buena cola y unas piernas bien torneadas. Todo empezo bien en mi relacion con jorge, asi se llama mi marido, yo siempre he sido muy caliente y jorge me complase a medias, con el pasar de los meses de  embarazo. Desde ahi fue que todo empezo a cambiar conmigo, ya no me trataba igual, ala hora de hacer el amor a veces me decia que no porque le hacia daño al bebe, y las veces que lo haciamos no quedaba satisfecha. Pasaron los nueve meses y tuve a mi beba  al tiempo cuando ya podia tener relaciones,.yo en la noche buscaba a mi marido y el me decia que no que estaba muy canasado. Un dia que sali al patio de mi casa a lavar una ropa del bebe, llevava puesto un short que se me ve un poco la cola una musculosa  estaba sin bracier porque estaba en mi casa,al rato de estar lavando me saluda julian mi vecino, un señor de 42 años, me puse a conversar con el un rato, y notaba que no dejaba de mirarme las tetas, como me habia mojado la musculosa  me habia quedado como transparente y se me notaban los pesones, no se porque me dio morbo, y el como siempre habia morbosiado conmigo antes de quedar embarazada, me decia que tetas tan ricas, y otras cosas mas,   me pregunto si todavia le daba pecho a mi bebe, yo le dije que no que a el le gusta la mamadera  me dice lastima que se pierda esa lechita y tantos con ganas, y le pregunte como quien, y me dice a mi me gustaria,  y me fui a la casa, yo sentia como me miraba la cola  esa noche volvi a insistirle a mi marido, pero nada, y me dormi caliente, pensando en julian chupandome las tetas, y clavandome su verga. Asi que esa noche decidi darle a probar lo que el queria. Al dia siguiente que mi marido se fue, me bañe y me puse una falda corta que dejaba ver bien todas mis piernas, una blusa de botones, sali al patio a echar una basura al tanque, y ahi estaba lo salude y me dice que linda que estas. Yo tenia que hacerlo venir ala casa sinque el sospechara, entonces le dije que. Si podia ayudarme a mover un mueble, el me dijo ya voy, entre a l casa y me desabone dos botones de mi blusa, se me veian los senos y parte del bracier, al momento llego , y enseguida dirijio la mirada a mis tetas, y me dijo y tu marido , yo le dije que no estaba, le dije cuales eran los mubles que habia que mover, al rato que acabo le di agua, y me dijo ya que tu marido no esta porque no cumples mi fantasia de tocarte esas tetas tan grandes y cargadas de leche, yo le dije esta bien pero que no le dijera a nadie, el se levanto y espezo a tocarme las tetas oor ensima de mi blusa, me empese a calentar porque tenia rato que un hombre no me tocaba. Asi que me quite la blusa y el bracier, a el se le querian salir los ojos de verme asi, empezo a tocarme los pezones y empezo a salir leche y yo le dije,  julian ahi esta lo que quiere no desperdicie ni una gota, el empezo a chuparmelas tetas y me decia que ricas que estan, yo le puse la mano en su verga y siento por encima de su pantalon que tiene una verga grande, asi que fui bajando y le abri el pantalon, cuando saco su verga,era grande  Se la empese a chupar como loca,, el me seguia tocando las tetas, luego me dijo sientate me sente, me empezo a chupar la vajina, me daba unos lenguasos que sentia como un corrientaso, me levante y el se sento el sofa, me la empecé a meter es verga grande,  al rato ya la tenia adentro, empese a cabalgar es rica verga, sentia una sensacion de gusto, un placer que no podia describir, el mientras yo subia y baja me chupaba las teta,  luego se levanto y yo me puse en cuatro,esa es mi pose favorita porque siento los huevos golpeándome, me empezo a dar duro yo agarre un cojin del mueble y lo apretaba, me estaba cogiendo como nunca me habian cogido,ya tenia mi primer orgasmo pero a el nada que le llegaba, mientras me la metia me decia que traseron que tienes y me pegaba unos cachetasos en las nalgas que me exitaba, y me dijo quiero meterla dentro de tus tetas, asi que el se quedo de pie y le empece hacer una paja con mis tetas, al rato me dijo me voy a venir y le empezo a salir esa leche calientica que me cubrio gran parte de mis tetas, se vistio y antes de irse me dijo cuando quieras repetimos, yo le dije que le avisaba, me fui al baño y quise probar la leche de el, era un sabor bien rico,. Hubo varias veces que el se volaba el patio, pero el solamente me chupaba las tetas para sacarme leche, lo mismo hacia yo se la chupaba, y la pajiaba con mis tetas para al final tragarme su leche, quede adicta a la leche de julian.

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TTiagoMexLv1· hace 1993 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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MMartinGnzLv1· hace 1993 dRelatos

Mi primera doble

Hace un par de años, en un chat telefonico, enganche a un tipo que vivia cerca de mi dpto. No era el mas agraciado, no tenia la mejor pija del mundo. no se le paraba del todo... Pero tenia 2 cosas a su favor: le ponia mucha onda, y es encargado de edificio (altisimo morbo). Despues de esa primera vez, el me comento que tenia otro encargado de la cuadra con el que se juntaban a pajearse cada tanto y se cogian algun que otro putito, pero siempre por separado. Me pregunto si no me cabia la onda de estar con los 2. Obviamente que ni lo pense. Sin siquiera preguntarle ni como era ni la edad ni nada, le dije que si de una. Quedamos que pronto, despues de sacar la basura, me llamaba para ir y estar con los 2. Por suerte ese momento no se hizo esperar. A los 3 o 4 dias me escribio, que estaba con su amigo, que si no queria pasar. Habia quedado que en 2 horas me veia con una amiga como a 5 barrios de distancia. Pero no me queria perder esa oportunidad unica. Les dije que si de una, me prepare y me fui a la batalla. Gratisima sorpresa fue ver al otro portero: facherisimo por donde se lo mire! Alto, de barba, buen cuerpo, linda sonrisa, lindos ojos. Apenas entre, me pidio que "inspeccione la mercaderia"... Y ya por encima del pantalon, y gomosa, se notaba un muy buen pedazo!. No tarde mucho en arrodillarme y empezar a mamar primero al dueño de casa, pero cuando pelo su compañero.... QUE PORONGA TAN HERMOSA POR DIOS! Larga, gruesa, venosa, con la cabeza justa. Enseguida me la meti en la boca. Empece a mamarlos a los 2, pero era obvio que le estaba dedicando mas a la nueva. Ellos empezaron a besarse entre ellos, y a tocarme los pezones. Al poco tiempo subi a chapar con ellos. Ahi ambos aprovecharon para dedearme. Toda la escena me estaba ya abriendo el hoyo, algo que al nuevo lo volvio loco y me empezo a mandar lengua a full. Yo segui franeleando y mamando al dueño de casa. Fue un rato de lenguetazo duro y parejo en la argolla que ya no aguantamos mas y fuimos los 3 a la cama. Un poco de franeleada entre los 3, y el dueño me empezo a puertear. Por encima de su hombro, el nuevo me ofrecio su pija para mamar. No parabamos de mirarnos. Era obvio que nos estabamos comiendo con la mirada! El dueño de casa me dio pija un buen rato, hasta que el nuevo pidio su turno. Me puso en 4, mientras el otro se puso abajo nuestro para chuparme la pija a mi, y los huevos a el. Por Dios que buena pija! Y como me serruchaba!! Me dio con todo un buen rato. Me tuve que aguantar el lechazo mas de una vez porque el dueño de casa hacia muy bien su trabajo oral. En medio de la tremenda garchada que me estaba pegando, el nuevo me empezo a meter, a la par de su pija, algunos dedos. Los colaba casi sin resistencia. Y ahi pense que esa era LA oportunidad de cumplir algo que nunca habia hecho, pero me moria de ganas: que me hagan la doble. Se los propuse, y se volvieron locos los 2! El invitado se acosto boca arriba, yo me sente encima de esa poronga monumental, y atras se empezo a acoplar el dueño. Costaba. En eso el que estaba abajo, que ya nos deciamos cosas moviendo los labios y mirandonos, me dice que me pegue mas a el, para que ayude en el angulo de entrada al que se estaba queriendo sumar. Despacito, con paciencia, pero tambien mientras nos besabamos y nos mirabamos con el que tenia de frente, el dueño de casa finalmente entro. Que linda sensacion! Y mucho mejor cuando los 2 se empezaron a mover! No se si eran maestros del garche, pero eso se sintio mejor que el mejor garche que haya tenido hasta ese momento! Sentia el lechazo todo el tiempo en la punta, pero no terminaba de explotar. Me tenian ahi todo el tiempo. Hasta que el dueño de casa me empieza a dar con furia, agarrandome bien de la cintura. Pego un grito y se re sintio como esa pija descargo todo! Se salio casi enseguida. Pero fue como una suerte de destrabe. Porque enseguida el que empezo a mandar lechazos a full fue el pijon. Y casi al unisono, con mis manos y las de ellos muy lejos de mi pija, pero con la pija del invitado muy dentro mio latiendo waskaso tras waskaso, me revento la chota en un lechazo que le pego en el menton al pijon! Y asi 4 o 5 mas, fue fueron a su pecho... No podia creer lo que acababa de pasar. Me habian pegado la garchada de mi vida, sin comerlo ni beberlo. Mientras el dueño se fue a higienizar, el amigo me encerro en la habitacion y me empezo a besar con furia, diciendome que le parecia hermoso y que me queria garchar seguido, a solas. Y yo me tenia que ir, sino de una que me re quedaba! Costo sacarmelo de encima, porque la verdad no queria irme! Pero me termine yendo a las corridas. A lo de mi amiga llegue como 1 hora tarde. Pero re valio la pena!

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BBruno12801Lv1· hace 1997 dRelatos

Día de los enamorados

fue un 14 de febrero hace unos años.  habíamos planeado ir a un parque con mi novia. es un parque muy grande que tiene varios sectores algunos con mas gente y otros mas solitarios. decidimos ir al lugar mas solitario ya nos gustaba mandarnos manos entre beso y beso. aun eramos vírgenes ambos por lo que estábamos muy calientes. estaba llegando cuando recibo un llamado de ella  llamado: -amor donde estas? -estoy viajando bebe y vos? -ay es que se me hizo tarde, así que no te apures mejor nos vemos a las 16hs (una hora mas tarde) -esta bien amor te veo a esa hora. tenia tiempo, así que al llegar compre un ramo de flores y decidí ir a esperarla en un banco. total ya estaba ahí. ya casi llegando veo a lo lejos que ella estaba en ese banco pero con otro chico al lado. ella vestía unas calzas grises muy pero muy apretadas. (siempre que nos veíamos las usaba ya que se facilitaba mas el contacto con su conchita y culo)  Me quede parado a lo lejos mirando a ver que pasaba. al principio solo se veía que estaban hablando separados normal. ella se reía mucho con el. desearía saber que hablaban en ese momento. los minutos pasaban y la cosa había cambiado. repentinamente ella se puso de pie se subio la calza casi hasta pasar su ombligo y se sentó en sus piernas. a pesar del calor sentí todo mi cuerpo frío al ver eso. ellos se estaban besando y ella lo abrazaba por encima de sus hombros. quizás en señal de que le gustaba el beso. pasaron unos 10 minutos de besos y ellos dos se pararon y el se la llevo de la mano hacia un lugar "secreto" del parque. donde hay una garita de seguridad de cemento abandonada (lugar que se sabe es usado para ir a petear, culear e incluso se usa como baño) decidí ir y acercarme lo mas posible para ver que estaban planeando. ellos entraron al cuartito y yo me acerque. el lugar esta muy deteriorado por lo que tiene algunos huecos en la pared asi que aproveche para espiar.  cuando miro el estaba contra la pared y ella encimada besándolo muy apasionadamente por lo que se escuchaba (sonido de su saliva)  el la tenia agarrada del culo con las dos manos apretándoselo como si estuviera amasando. en un momento páran de besarse y el pregunta "y el cornudo de tu novio?" y ella le responde casi sin dejar de besarlo "le dije que venga mas tarde jaja" el dice "bueno le vas a dar besitos con sabor a pija y leche entendiste?" ella responde ya un poco agitada un casi gemido "ajah..." inmediatamente ella se agacha y comienza a desabrocharle el cinturon y el pantalón. se lo baja hasta las rodillas lo mismo con su boxer y comenzo a chuparle la pija. el tipo con los ojos cerrados la agarraba del rodete en su cabeza y la hacia chupar con velocidad. por momentos ella daba arcadas y tenia que parar para respirar. y asi una y otra vez. la accion no duro mucho ya que es peligroso porque podian descubrirlos asi que el la agarro y la puso contra la pared rápidamente. yo creí que se la iba a cojer pero no. simplemente le bajo la calza hasta las rodillas y su ropa interior hasta casi la mitad de sus muslos. y comenzó a pajearse por momentos le frotaba la cabeza de la pija por los labios de la concha de mi novia mientras se besaban frenéticamente. ella con sus manos agarro su ropa interior y la estiro hacia los costados hasta que el largo todo ahi. fue mucha leche (mas dela que yo puedo largar) en su bombachita. ella cuidadosamente se la subió para luego acariciarse por arriba de la tela para que la leche se le pegue aun mas. el le subió la calza a su gusto. y volvió a besarla. "ahora anda a pasar el día con el cornudo pero con mi leche ahí presente sin que el lo sepa" le dijo en tono dominante. ella agitada aun solo asintió con la cabeza. ellos salieron y se fueron. no me vieron ya que estaba atrás de la pared contraria a la salida. llegue a verla, le di las flores y le pregunte porque la demora. a lo que me respondió "no había comido nada y se me hizo tarde hasta que me hice una merienda" le respondí "y que merendaste?" y ella pensando que yo no sabia irónicamente me respondió "comi unas galletitas y me tome la leche"  el día termino normal. pero con mi corazón roto.

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JjonakurosakiLv1· hace 1997 dRelatos

La vuelta de prima

Hace una semanas que sabia que mi prima Dai estaba separada otra vez nos juntamos pero siempre en flia y no pasaba a mayores la cuarentena eterna nos vino bien para bajar un cambio , el sábado me levantó y después de hacer las cosas en mi casa entro a insta y veo esa foto (la primera la de los rollitos ) y se me paro la pija al instante que culo hdp seguro había subido esa foto para ver que le comentaban y si pintaba algo la conozco demasiado . -que rollo boba? Si seguís mas fuerte que trompada de king kong -gracias primo , pero no si estuviera asi no me cagarían tanto - bueno pero por gil te cago mira lo que se pierde jaja - eso y mas jaja vos lo sabes bien 😉 -jajjaj no sabes que no perdi la memoria -así mira si así te vuelve - pum la segunda foto no podia mas despues de ver eso me moría por cogerla -que hdp que sos , yo te cogería todo el dia boluda -y bueno por que no venis jajaja -voy corriendo ya jaja Arreglamos para tomar unas birras en casa mientras su nena estaba con él padre , cae tipo 23 mis amigos querian venir pero ni empedo me perdía esta noche a penas la veo venir ya él corazon me latia a mil , llego con un short negro con medias nalgas a fuera y un top blanco nos saludamos asi no mas y fuimos al balcón cuando la veo subir no aguante mas y me la chape en la escalera la apreté y le mande mano por todos lados ni se si cerré la puerta . D-mmm que ganas tenia de esto mal mientras le comía él cuello y ella me masajeaba la pija por encima del pantalon -sii no sabes como me calentaste hoy sos mala Se da vueltas y me dice con cara de putita me va a castigar bajándose él short y mostrando toda la tanga roja de encajes que tenia , no pude mas y le dije unos buenos chirlos que ella solo gamia D-aahh papi me va a castigar y dejarme la cola colorada? - sii putita esa cola va a sufrir hoy D-mmmm sii mi amor LE baje la tanga y la hice apoyar las manos en la escalera y le hice una chupada de concha memorable ella solo gemia y me apretaba mas mi cara en sus cachetes y empecé a jugar con su culito( según ella no lo entregaba ) empezo a gemir mas fuerte y arrancarme los pelos asi estuve como 10 minutos hasta que le empezaron a temblar las piernas y me termino con 3 dedos en la conchita y mi lengua en su culito. day se para como puede y me besa con pasion y me dice gracias bebé, me empieza a chupar y morder el cuello mientras me saca la remera y baja hasta mi pija que se la come con unas ganas , con desesperación como si fuera la ultima pija del mundo . se atragantaba y la sacaba llena de baba y seguia con mis huevos , no se como aguante de no llenarla de leche ahí no mas , agarre mi pija y le pegaba en la cara mientras abria la boca estabamos idos ya , empezo a acelerar la chupada y le termine en toda la boca el primer chorro le entro en toda la garganta y se la saco y el segundo en toda la cara , se levanta con cara de putita. D- toda esta lechita es para mi ? Mientras se limpia con el dedo y se lo lleva a la boca. SE va al baño a lavar y lo que veo me alegro él año. YO tirado en el sillon y la veo venir a day con en tetas y con esa tanguita roja que me mata bien metida en la conchita , y con un multiO en la mano. TE traje un regalito para vos se da vuelta y se chirlea la cola. Ese es solo el comienzo de una gran noche

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MMondar4kLv1· hace 1999 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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WwannabcuckoLv1· hace 2000 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 3)

Tratare de hacer este relato lo mas corto posible, porque el anterior me quedo bastante largo, es que no quería que perdieran detalles calientes de todo lo que mi esposa me conto. Pues bien, habrían pasado aproximadamente 2 semanas desde la vez que mi esposa y mi compadre tuvieron su encuentro intimo, yo moría del deseo cada vez que los imaginaba a los 2 juntos, teniendo sexo salvaje. En ese tiempo no hable con Ricardo, pero mi esposa y el si que tenían muy buena comunicación, Geraldine me mostraba lo que se escribían, las fotos que le enviaba para calentarlo, y las perversidades que querían hacerse el uno al otro, yo miraba a mi esposa muy entusiasmada y con muchas ganas, y siempre le propuse que se fuera con el a un hotel, pero era mi compadre el que se negaba, hasta que un día fueron de visita a la casa Conchita y Ricardo, llevaron algo para comer, y beber, la conversación estuvo muy amena, y la tarde se convirtió en noche, las botellas del licor que estábamos bebiendo se terminaban de una en una, y se reflejaba en nuestro estado de ebriedad. En un momento mi esposa dice sentir calor, y yo ni corto le digo: "pero quítate algo de ropa, después de todo estamos en confianza", ella sin pensarlo se quito la blusa que llevaba puesta y dejo sobre si un brasier de encaje semitransparente, Ricardo no pudo ocultar su deseo a mi esposa, la vio fijamente y se saboreo los labios. Conchita de inmediato lo vio, y solo sonrió con picardía, ¿Le habría contado acerca de su momento intimo con Gera? fue lo que pregunte en mi mente al instante, poco después, Conchita acompaño a mi esposa y se quito su top, sin duda alguna los senos de mi comadre son bastante buenos. No pude dejar de mirar, ya que el brasier que llevaba era diminuto a comparación de sus enormes senos, y de vez en cuando ella los movía en forma provocativa, asomando tímidamente sus pezones, en una de esas me pillo mironeandola y cuando nos vimos a los ojos me hizo un guiño travieso y se mordió el labio. "OK, esto se esta poniendo mejor de lo que esperaba" Fue lo que pensé, pero al mismo tiempo me dije: Yo le presto mi mujer a Ricardo, pero no se si el este dispuesto a prestarme la suya. Mientras mas bebíamos, los efectos del alcohol eran evidentes en nosotros, nuestras esposas estaban semidesnudas y calientes, algo ebrias, ellas cantaban y nosotros nos deleitábamos viéndolas, mi compadre y yo charlábamos del trabajo, de deportes, de economía, en fin de los temas que normalmente hablábamos, pero en un giro me atreví y le dije: -Geraldine no deja de verte, seguramente quiere que le cumplas lo que le prometiste. -..... El se quedo en silencio un rato y me respondió: "A eso vine compadre, ya no me aguanto mas". (Entendió muy bien que yo estaba enterado de toda, que no sentía celos, odio o rencor) - Pero ¿Cómo vamos a hacer con Conchita? Si quieres yo la distraigo un poco mientras ustedes van a la habitación, yo luego veo como los acompaño. - Es que precisamente quiero pedirte un favor. - Dime Ricardo, lo que quieras, después de todo nos haces un favor a mi esposa y a mi. - No queremos hacer solo un trio, queremos un intercambio completo de parejas. Me quede atónito, no sabia que responderle, mi comadre esta muy buena, pero no sabia que pensaría Gera de esto. -¿Que? ¿Ella quiere eso? ¿Tu quieres eso? -Compadre tengo que confesarte algo: Ese día que tu esposa y yo cogimos (lo sabia si cogieron y Geral no me lo había dicho todo), llegue a la casa y tuve que confesarle a mi esposa todo lo que hicimos, no podía verle a la cara luego de lo ocurrido, tuvimos una fuerte discusión, llego incluso a pedirme el divorcio, recogí todas mis cosas en una maleta y antes de salir me pidió una ultima vez de despedida, te admito que me sorprendió mucho pero con todo lo caliente que había quedado con tu mujer, le di una cogida a la mía, la puse tal cual le había hecho a Gera, le hice de todo y mas de lo que nunca habíamos hecho, ella disfruto al máximo y al terminar me abrazo y me pidió que no me fuera, que me perdonaba, le dije que nunca lo volvería a hacer y me miro, solo me dijo estas palabras "en realidad quiero que se lo vuelvas a hacer, pero quiero estar presente". Le explique que le había ofrecido un trio, y ella me dijo, yo también lo quiero. Me inundo el celo, me vi enceguecido y le dije que no rotundamente, ella se enojo, se vistió y salió de la habitación. Y continuo: Tuvimos muy poca conversación el resto del día, mi maleta estaba aun junto a la puerta, yo estaba molesto por lo que me pidió, pensaba que seguramente se sentía insatisfecha, o que simplemente quería vengarse, pero poco a poco la idea me fue sonando, en un momento hasta tuve una erección pensando en nosotros 2 cogiendo con mi mujer, te imagine comiéndole la vagina mientras tu mujer me comía la verga y me masturbe pensándolo. Mauricio, ahora te entiendo, luego de esos pensamientos cornudos no hay vuelta atrás, ahora solo deseo verte con mi mujer. Mientras nosotros hablábamos, nuestras esposas no nos escuchaban, pero había un cierto ambiente de lujuria, las canciones de fondo eran cada vez mas sensuales, nuestras esposas ya habían llegado a estar completamente en ropa interior, mi esposa tenia un hilo blanco que hacia juego con su brasier, pero Conchita, tenia un seductor liguero, y una tanga hilo rojo, con una abertura en el medio que dejaba ver su vagina completamente, ambas estaban sentadas a cierta distancia de nosotros, y se dirigían miradas de cómplices, ellas también estaban preparando el ambiente para el intercambio, ya se lo habían dicho y mi Geraldine estaba completamente de acuerdo. Hubo un momento de tensión, nos vimos a la cara todos, ya sabíamos lo que iba a suceder y nadie podía evitarlo, el deseo era máximo, el alcohol nos había desinhibido por completo y lo que nos sobraba era ropa y ganas. Empezó a sonar una música erótica, y Gera se acerco lentamente a Ricardo, le extendió la mano y lo invito a bailar, comenzaron a danzar suavemente, acercando sus rostros hasta casi besarse, Ricardo tenia sus manos sobre el culo de mi esposa, agarrándole las nalgas. Conchita se acerco, yo estaba sentado y ella se abrió de piernas y se me monto encima, la tome de la cintura y empezó a bailar de forma muy sensual, rozando su vagina sobre mi pene, tenia una mega erección en ese momento, y como si de forma sincronizada nuestras mujeres comenzaron a quitarnos los pantalones, mi compadre no tenia ropa interior por lo que su pene golpeo la cara de mi esposa mientras se los bajaba. Conchita hizo lo mismo y metió su mano dentro de mi bóxer para comprobar lo que estaba por comerse. Terminamos de desnudarnos y comenzó la verdadera acción... "En la parte final daré detalles de lo que hicimos los cuatro, los besos que nos dimos, las palabras sucias que nos dijimos, las posiciones que hicimos. Este relato si será sexual un 100% desde el principio ya que iniciara justo donde este quedo"

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SSurhot33Lv1· hace 2003 dRelatos

Cogi con muchos y sin mi marido...

Fuimos a una reunión de amigos especiales, asi me dijo mi marido, la tarjeta valia un lindo dinero ,habian cerca de 30 personas y habia que ingresar con antifaz. Llegamos al lugar nos recibio el organizador junto con su esposa. Ingresamos mirando un poco todo , saludamos a todo el mundo que se cruzaba. Fuimos a la barra que habia alli y pedimos un trago conversamos con algunas chicas y muchachos, hasta que al tiempo, los organizadores hablaron a todos los presentes y sobre todo haciendo mencion a determinadas reglas. Luego de la bienvenida y las palabras la musica se apodero del lugar hubo juegos fue muy divertido. En cierto momento me diriji a la barra a pedir un trago y dos muchachos se hacercan a mi saludandome alagandome por la ropa que llevaba puesta , tenia una pollerita muy corta con volados medias de encaje ligas , portaligas , tanguita muy chiquita y una camisa transparrnte con un solo boton sin corpiño. Conversamos uno de ellos me tenia de la cintura sentia como una pequeña caricia el otro muchacho me hablaba al oido diciendome que tenia un aroma excitante y me dio un beso en el cuello, la luz del lugar era tenue vi a mi marido conversando con una mujer mientras los dos hombres estaban conmigo, uno de ellos mw invita a unos sillones y fuimos alli, me sente entre medio de ambos. Tomamos champagne y sus manos me tocaban las piernas senti como mis pezones se comenzaban a ponerse duros sus carician en mis muslos me generaban una cierta electricidad , les dije que volvia enseguida me pare y fui al baño, al salir uno de ellos carlos estaba en el pasillo cuando lo cruze me agarro de la cintura y me dio un beso en el cuello yo apoyada en la pared senti su mano buscar mi cola acaricio mis cachetes nos abrazamos y sus dos manos agarraban mi colita por debajo la pollera mi excitacion empezo a fluir nos besamos y al instante siento a pablo detras mio besando mi nuca y sus manos acariciando mi cintura y mis pechos...yo habri mis piernas un poco para facilitar el masaje que buscaba carlos en mi conchita ahi senti sus dedos recorrer mi cuevita tenia mi cuerpo entregado a dos hombres mi conchita estaba humeda senti un bulto que se apoyaba en mi cola mis tetitas manoseadas, mi conchita , mi cuello besado. Vamos bebe...me dice carlos y me tomo de la mano y fuimos a una habitacion al ingresar habia un hombre en la cama con dos mujeres , el hombre estaba de rodillas sobre la cama y las dos mujeres le estaban chupando la pija, los mire mientras carlos se apodero de mis tetas con su boca y pablo manoseaba mi cola y corria mi tanguita para acariciar con sus desos mi conchita humeda e hinchada y mi esfinter que latia. Yo estaba muy excitada mirando a este señor con las dos mujeres y el trato que mi cuerpo recibía, el hombre de la cama me miraba y me sonreia por momento, comenze a sentir la lengua en mi cola y unos desos de carlos en mi concha y si boca aun en mis pezones, las mujeres que chupaban la pija del hombre se meneaban y entre ellas se tocaban la cola y espaldas. El hombre me hace seña con su mano para que me acerque y lentamente me diriji a el me arrodille sobre la cama mientras que carlos me acariciaba la espalda y tambien llevo su mano al culo de una de las mujeres y pablo separo mis piernas para comerme la conchita. El hombre saco a una de las chicas de su pija y le indico que lamiera a la otra mujer y agarrandome del cabello me llevo hasta su pija que empeze a chupar, estaba caliente y muy dura llena de saliba la mujer me miraba agarrando esa pija que era grande mientras yo la chupaba me decia al oido... Es rica la pija de mi papi verdad???.... y me besaba la comisura de los labios. Mientras me retorcia del placer con la lengua de pablo en mi Conchita y culo, por momentos la sacaba de mi boca y la chica la chupaba mirandome a los ojos y me invitaba a chuparla tambien junto a ella y asi lo hice....al rato comenze a acabar en la boca de pablo mientras el saboreaba mis jugos y me apretaba el culo.... en eso la chica se monta al hombre comenzo a cabalgarlo y el me dice que le ponga la conchita en la cara...me pongo de xuclillas sobre su cara y el agarrandome de los cachete comenzo a meter lengua dentro mi cuevita caliente y dentro del culito , la nujer comenzo a tocarme las tetitas y beso mi cuello y busco mi boca y comenzamos a besarnos mientras el hombre me chupaba y mordisqueba mi clitoris y ponia un dedo en mi culo yo me movia en circulos ya tenia un deso en la cola y un dedo en la concha mientras el chupaba, asi estubimos hasta que la mujer comwnzo a acabar en la pija del hombre y al terminar se salio de alli y yo busque chuparle la pija en un 69 hermoso..su pija llena de flujos de la joven mujer me la ponia hasta la garganta era curva esa pija y entraba hasta la garganta al punto que sentia como me daba chirlos en la cola y me dijo que lo monte, le di unos languetazos mas y me acomode encima para ponermela toda en la conchita, pero el queria mi culo... Montame con ese culo mami. Me dijo y mientras me apretaba los pezones senti unos dedos en mi culito lenos de saliba y era la otra mujer que agarro la pija y ensalibo mi culo llevando la pija del hombre a mi eafinter..baje un poco y enseguida entro la cabeza sentia como la lengua de la mujer pasaba por mi cola y seguramente por el tronco de esa pija caliente me movia suave , las manos del hombre me sujetaban de mis chachetes , la mujer se paro delante mio ofreciendome una conchita muy hinchada y rosadita con algunos bellos colorados agarro mi cabeza y me hizo chuparle la Conchita pase mi lengua por sus labios habia olor a pija y leche, lamia esa conchita de nena de adolecente y salia lechita de alli que tambien lami con ganas hasta que ella apoyada de mis hombros empujo fuerte hacia abajo haciendo que la pija del sr entrara de un solo envion en mi culito, senti como sus huevos pegaron en mis cachetes y esa pija que quemaba mis tripas..... Te gusta la pija de mi papito verdad?? Me decia mientras agarraba mis pelos y se frotaba la concha en mi boca, comenze a cabalgarlo con fuerzas gemia y chupaba esa conchita llena de semen, bajo ella a besarme y mi cuevita quedo a merced del señor que lamia y limpiaba esa conchita ...salio de alli al rato el hombre me hizo poner en cuatro patas y se acomodo detras mio a cogerme la cola ellas dos tambien estaban en cuatro siendo cogidas por carlos y pablo, en un momento pablo se paro al lado nuestro y comenzo a tirar leche sobre nuestras caras yo sacando la lengua para tener lechita al terminar manotee la pija de el y la comenze a chupar dejando limpia, comenze a gritar de dolor por las embestidas del hombre esa pija entraba profundo y al ser curva parecia que iva a perforar mi estomago me agarro del pelo tirandolo hacia atras comenzo a acabarme en enl culo, cuando do dejo la ultima gota de leche el se puso enfrente mio para que la limpie y las dos chicas fueron a mi cola que con sus manos habrian bien mi culito abierto y comenzaron a chuparlo metiwndo lengua adentro y con chirlos en mis cachetes pidiendome ambas que dejara caer la leche de su papi, haciendo esfuerzo para hacerlo comenzaron a lamer hasta obtener leche que salia de mi adolorido culo...quede un momento alli ellos se fueron del la habitacion pablo lamio mi conchita y carlos puso su pija en mi boca, comencé a chuparlo y pablo subio mis piernas poniendo su pija en mi cuevita, comenzó a cogerme lento, profundo sentia elgolpedesu ingle con mi cola, luego que la pija que chupaba estubo dura pablo se acosto en la cama boca arriba lo monte y carlos me la puso en la cola que aun estaba sensible. Me cogieron con buen ritmo, varios minutos hasta que comenze a acabar junto con carlos que me lleno la cola de lechita, sin sacarla y moviendose al ritmo de pablo y el mio que era la mezcla de la acabada y y lo que sentia en la concha....cuando al fin llego la leche en mi cuevita...nos quedamos un ratito alli, besandonos tocandonos , lami un rato las dos pijas les di un besito , me vestí y sali en busca de un trago, no vi a mi marido llegue a la barra pedi un gancia quede alli un rato, pasaron media hora aproxi y se hacerco un hombre a la barra conversamos un rato estaba vestido todo en cuero con tachas y cadenas. Pasaron varios minutos y estando alli bajo su mano a mi conchita toco y metio un dedito y se lo llevo a la boca... Tenes sabor a putita!!. Me dijo se puso detras mio me habño al oido y agarro mis manos poniendolas en mi espaldas...senti un frio en las muñecas, habia colocado unas esposas, me agarro del cuello me beso, me dio un trago de gancia que estsba tomando, me dio un beso y su mano apreto mis labios vaginales acaricio mi clitoris se hacerco a mi oido nuevamente, Las putitas como vos son las que me gustan... Asi??? Le respindi, te bancas a una puta como yo??? El esbozó una sonrisa y apreto fuerte un pezon y metio un dedo en mi culito, lo saco chupo su dedo. Lo puso en mi vaso de gancia y lo volvio a meter en mi cola...luego esposada me agarro del brazo y me llevo a un cuarto distinto al que estube antes. Me beso agarro un panuflo que tenia en su muñeca y vendo mis ojos....sentia como me saco la camisa no tenia mi tanguita puesta me recosto en la cama , ató mis pues a cada punta de la cama yo boca abajo. Saco luego las espisas y me ato las msnos en la csma igual que mis pies, paso un brazo pir debajo mi abdomen y puso unas almohadas quedando mi culo elevado , senti que me acariciaba la espalda , luego otras manos la cola otras los pies eran varias manos en mi cuerpo...comenzaron a chuparme él cuello la espalda la Conchita hinchada dedos en mi cotorrita lengua en el culito luego dedos dentro de la concha y el culo tambien, al poco tiempo una pija entrando en ls conchita comenzo a cogerme, sentia otras pijas en mi cuerpo me agarraron del pelo tirando mi cabeza hacia atras y tenia dos pijas alli para lamer cosa que hice mientrasmf cogian , al rato salio de la conchita y la puso en la cola, comenze a sentir como se cambiaban para entrar en mis dos agujeros, creo que fueron cuatro pijas dintintas estuve mucho tiempo recibiendo pija en ambos lados atada a la cama , me cogian con fuerza y me llenaron de palabras sucias, me golpeaban en la cola tres veces me acabaron en mi culo casi sin sensibilidad eran embestidas fuertes sin compacion y yo aun asi gozaba, suplicaba y puteaba, dos veces mi acabaron en la conchita y tres veces en mi boca, no se el tiempo que estuve siendo cogida, luego mf desataron y sin sacarme la venda de los ojos, me pusieron en cuatro patas y volvi a ser penetrada por la cola, mientras me ponian las pijas en la boca, al final me cogio una pija no larga pero era muy gruesa. Me cogio por varios minutos , me ardia la cola , era como si se fuera a romper ya que la sentia estirarse al punto de rajarse, era infernal, por max que pedia por favof que pare mas fuerte lo hacia y lod hombres festejaban y reian, ademas de seguir diciendo , puta, conchuda, trola, y sin fin de cosas, ya a lo ultimo senti esa piha llenarme el culo de leche , me temblaron las piernas me ardia la cola, allí quede un rato, luego me cambie, ya sin tanga las medias con resto de leche, la pollera igual manchada, me acomode pase al baño, me moje la cara acomodo miz cabellos todos revoltosos y con resto de leche, me puse el antifaz y sali pedi una gaseosa, y al rato veo a mi marido me abracé el tomamos algo , conversamos tenia un olor a concha terrible en su boca y cuello., nos contamos algo, ya al momentos que irnos viene las dos chicas con las que estuve al principio. Me dan un beso en la boca y a juan tambien aunque mas prolongados, nos despedimos de algunos y al salir de alli los veo a los muchachos que me cogieron a lo ultimo... que eran compañeros de mi marido del trabajo.... Bueno. Mis amores.....esto paso hace unos añitos . Una noche que la pasamos super bien y algunos de ello aun mantenemos relaciones sexuales.. .besos y espero que me digan si les gusto.....

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