#Barrio
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Mi cuñada y mi suegra, las más putitas sin dudas.
Luego de aquella primera vez con Maria, cuando mi novia mandó el mensaje de "Ya estoy entrando al barrio", nos levantamos con mi cuñada, nos vestimos entre algunos besos y manoseadas mas; y pasamos al living para disimular que habíamos estado así las últimas 3/4 horas, ella haciendo cosas de su emprendimiento y yo cebando mates con la yerba ya pidiendo un cambio urgente. Desde entonces, las sesiones con mi Cuñada se volvieron recurrentes. Cuando comencé el cuatrimestre de la facultad, los días que no trabajaba salía de cursar e iba directo a casa de mi novia, con la excusa de querer dormir con ella. Siempre me esperaba mi cuñadita. Cuando llegaba, ella me esperaba directamente en tanga y remera, la saludaba comiendole esa boca hermosa y apretandola contra la mesada de la cocina; antes de pasar a bañarme, a veces, ella entraba conmigo y hacíamos una linda previa antes de pasar a su cama y sacarnos las ganas acumuladas. Una particularmente buena fue el día previo a su cumpleaños. Uno de los mejores días de mi vida. Cuando abrió la puerta, la vi con un conjunto nuevo, rosa, con un corpiño que le levantaba bien esas tetas perfectas y una tanga hilo que dejaba apreciar ese culo como si no llevara nada puesto. No atine ni a saludarla antes de que ella se me abalanzara comiéndome la boca, mis manos, luego de cerrae la puertas por detrás mío, instantáneamente recorrieron su cintura hasta bajar a ese hermoso culito que tiene mi nueva putita, luego de un rato, decidí levantarla y llevarla hasta la pieza mientras me comía el cuello. Ni bien llegamos a la pieza, ella se baja de mi, y comienza a bajarme el pantalón, al ver mi bulto ya erecto a través del boxer comienza a besarlo por encima. Ya yendo más al grano, me baja el boxer provocando q mi pija le golpeara la cara a mi querida cuñada, de a poco comienza a masturbarme, y pasar su lengua a lo largo de mi verga, desde la base a la cabeza antes de llevársela a la boca, haciéndome sentir esos labios hermosos, masajeando mi verga con su lengua despacio, antes de pasar a mover su cabeza de atrás para adelante, sin llegar a metersela entera, hasta que la agarro de la nuca y se la meto hasta que su pera choque con mis huevos. -Como te gusta chuparla hija de puta! Le digo, sosteniendola con mi verga hasta la garganta -Meh ecagta. Balbuceaba Maria sin sacarse la verga de la boca Comienzo una vez más a cogerle esa boca hermosa. Era imposible no disfrutar esa vista su pelo colorado hecho un rodete en mi mano, sus ojos llorosos, su carita algo roja, su boquita atragantada de mi chota, un poco de esas hermosas tetas que se llegaban a ver pese al ángulo y una hermosa vista de ese orto con el hilo rosado. Esa imagen y la sensación hermosa que producía su boca encerrando mi verga ya me tenían al borde del orgasmo a las 5', por lo que la levanto del pelo antes de llegar a acabar. Mi cuñadita me besa con alma y vida mientras le empiezo a sacar el corpiño antes de tirarnos en la cama y empezar a bajar lentamente por su cuerpo, comenzando por su largo cuello besándola apasionadamente, al mismo tiempo que mi mano empieza a jugar con esa hermosa concha, llegó a sus pechos hermosos cuando mi mano llega a su clitoris, comenzando a rozarlo levemente mientras chupo sus pezones rosaditos y grandes, provocando gemidos más audibles de Maria. -Aah, Aaah, necesito tu lengua, por favor, chupamela como vos sabes. Decía la muy trola con la respiración acelerada. Nuevamente comienzo a bajar besando su cuerpo hasta llegar a ese hermoso lugar, muevo el hilito q atravesaba esa concha y dejaba ver sus labios y comienzo a besarle esos hermosos labios que sobresalían de su hilo, al mismo tiempo rozaba suavemente su clitoris con la yema del dedo. Luego un buen escupitajo en su clitoris provocando un lindo suspiro de mi cuñadita, todo esto para preparar el momento que más esperaba ella, Paso a concentrarme en su clitoris, primero realizando movimientos envolventes con mi lengua para después pasar a raspar su clitoris con mi lengua a un ritmo medio, mientras ella me agarraba del pelo, gemia y disfrutaba de la mejor chupada de concha de su vida, incorporo 2 dedos mientras subo el ritmo de mi lengua. Comienza a arquearse y tensar sus piernas mientras cada vez se escuchan más sus gemidos -Aaah me quieaaaah me quiero sentaahhahh en tu cahhhra Nos damos vuelta, dejando a ella arriba de mi cara mientras yo seguía lamiendo ese monte venus a más no poder mientras la sostenía de sus caderas y ella empezaba a refregarse, ni 2 minutos pasaron de esa manera y la putita de mi cuñada me acabo en la boca, dejando salir el gemido más fuerte de la tarde y dejando caer sus jugos en mi boca. Aún mientras sostenía sus jugos en mi boca, ella se deja caer y me agarra de la cara para llevarme a su boca, una vez mas nos besamos apasionadamente, esta vez con todo su sabor en la boca. Mientras chapabamos, ella empezó a guiar mi pija a su concha. -La quiero toda, así, sin nada, dámelo todo, vos sabes que no pasa nada. -Toda te la voy a dar. Le dije empezando a empujar hacia dentro de ella. No puedo explicar lo bien que se sentía esa concha al desnudo. Los gemidos de puta, infaltable en los polvos con mi cuñada, el movimiento de sus tetas todo perfecto, pero todo puede mejorar. La pongo en 4, ahora si, le saco esa tanguita hilo que tan linda le quedaba, le beso una de sus nalgas antes de empezar a penetrarla, La sensación de mi verga entrando con total libertad, al desnudo, en la concha de mi cuñada que parecía succionarme hacia ella, el movimiento y el golpeteo de nuestros cuerpos cada vez mayor, los gemidos de mi cuñada que ya en este punto habrán sido audibles en toda la cuadra, hizo que nos embebieramos, completamente en lo nuestro, olvidándonos del entorno completamente. Estando cada vez más cerca del punto de ebullición, la tomó del cuello y acercó su torso a mi, con una mano ahorcandola y con acariciando sus hermosas tetas, con sus pezones completamente parados, cuando entre su sinfonía de sonidos escucho la palabra, Leche; la aprieto del cuello y le pregunto -Que queres, putita?? -Ahh Leche, leche aah aah tu leche adentro aahh -Queres que te waskee toda, putita?? -Sii, todaaaaah, rellename entera, aah. Ante este innegable pedido no sólo aumento el ritmo sino que la mano que antes acariciaba sus tetas, ahora estaba masturbando ese hermoso clitoris, no pasó mucho tiempo hasta que los 2 estemos a punto; sus gemidos ya eran incontrolables, sus ojitos se daban vuelta del placer y todo su cuerpo era recorrido por un espasmo y ahí paso, mientras ella acaba y me apretaba el pene como si no hubiera un mañana con esa concha hermosa, yo la rellenaba sin importar nada. Fue entonces, cuando todo cambió de repente. (Para bien) En la exitacion del momento ninguno escucho la puerta de la pequeña casa abrirse. -Mariaaaa, veni para acá. Se escucho desde el living Mi cuñada seguía culo para arriba, con su vagina goteando mi leche y abre los ojos como 2 platos -Cuando mierda entro?? Susurraba arrastrando la voz, cuando comenzamos a escuchar sus pasos hacia la pieza. -Acostate en la cama de Cami, dale. Ordena mi cuñada en pos de buscar algún tipo de defensa mientras ellas empezaba a acomodarse en su cama. Mi suegra entra a la habitación, por alguna razón con aires de victoria. -Buen día, que hacían?. Con tono de quien tiene las mejores cartas del truco -Nada, esta medio fresquito y no daba para estar en el living. Decía mi cuñada con mi leche en su concha todavía. -Asi? mira, en bolas se vinieron a acostar? Decía al tiempo que levantaba la tanguita de mi cuñada, dándome la espalda y dándome un perfecto plano de su culote hermoso en una calza que se traslucia muchísimo dejando apreciar mucho de esas nalgas y su tanguita blanca, provocando que mi verga comience a pararse como si no hubiera rellenado a mi cuñada hace 5 minutos. -No soy boluda pendejos. Al mismo tiempo que enunciaba esas palabras, nos destapó a ambos, a los dos completamente desnudos. -Yo, a Cami no le voy a decir una palabra, ni siquiera te voy a romper las bolas porque dejaste que te acabe adentro, pero yo quiero mi parte de esto. Mientras se acercaba a mi y agarraba mi chota cada vez más erecta. -mi buena parte de esto. Dijo dándome un beso en la puntita. -A la noche después que Cami se duerma veni al baño, preparate pendejo. Solto mi verga y dejo la habitación. -Que mierda hacemos?? Dijo mi cuñada. -No va a quedar otra... dije con mi mejor cara de apenado... Luego del transcurso de un día terriblemente incomodo, en el que no podía dejar de recordar la concha de mi cuñada inundada de mi wasca e imaginar a mi suegra y su hermoso orto en la misma situación. mas tarde, mi novia se fue acostar, Después de acostarme un rato con ella para disimular un poco le digo "me voy un rato al baño", ya viéndola dormida. Cuando salgo de la pieza veo a mi suegra esperándome afuera del baño, con su calza negra más colada de lo de costumbre, dejando apreciar ese papo bien marcado, y una remera escotada y sueltita, obviamente, sin corpiño. -Dale, pasa pendejo. Me dice Erica A lo que yo la obedezco, abro la puerta, fiel a mi estilo, la dejo pasar a ella primero, mi suegra pasa tirándome su culo encima, haciendo que la apoye, apenas senti ese orto hermoso apretando mi verga, me solte, empecé a tomarla por la cintura y a comerle el cuello, mientras la hago pasar al baño y cierro la puerta detrás nuestro, apoyandola contra una de las paredes; mi suegrita empieza a manosear mi verga mientras yo meto mano por abajo de su calza y su tanga, era un tanga roja que recuerdo haber olfateado mientras me pajeaba en ese baño, ahora haciendo gemir a la puta de mi suegra con mis dedos. Ella se da vuelta y me tira contra la puerta, Erica se arrodilla y me saca el short y el boxer. Mi verga erecta queda frente a sus ojos mientras podía ver como se le hacía agua la boca -Hace mucho no veía una así. decía mientras se tocaba con una mano y la otra me masturababa con experiencia, antes de que pudiera decirle algo se trago mi verga de un saque, casi llegando al fondo. La sola idea de mi suegra chupandome la verga me había hecho delirar muchísimas noches mientras olía sus tangas, pero tenerla ahí, de cuclillas con mi verga en su boca, con su tanga asomándose atrás suyo, y esas hermosas nalgas que se movía mientras ella cabeceaba hacia mi, cada vez llenándose más la boca de mi verga, como movía su lengua, como su tragaba toda mi chota, los sonidos de su boca, su baba que cubría toda mi verga; no podía hacer más que disfrutar la perfecta chupada de pija que me estaba dando mi suegra. Antes de que acabara, mi suegra se sacó mi verga de la boca, se levantó y se dio vuelta mientras decía las palabras más gloriosas de la historia. -Cogeme, pendejo, mostrame que le haces a mis hijas con ese pijon, así, sin forro sin nada, toda quiero sentirla. Dijo mi suegra apoyándose en la pared del baño, en la misma pose que ya había tenido a 2 de sus hijas, no había comparación, ese orto enorme, perfecto, dispuesto solo para mi. Primero procedí a sacarle su calza, dejándola solo con esa tanguita que le quedaba perfecto a su culo, pase a chuparle su concha luego de correrle su tanga, probando ese sabor que había probado varias veces en su ropa interior, pero ahora directamente de la fuente, y haciendo gemir como una trola a Erica, mientras con su mano apretaba mi cara contra sus culo, ya no daba más, me levante y sin mucha más preparación metí mi verga entera en mi suegrita. -AHHH, que pija que tenes pendejo, cogeme toda, reventame. Ya había comenzado a moverme lentamente disfrutando de la concha de MILF de mi suegra, primera vez que tenía relaciones con una mujer que no entraba en la categoría pendeja, ver mi pija desaparecer entre esas 2 nalgas gordas mientras sentía como mi pija entraba y salía de su jugosa concha era de otro mundo. A medida que crecían los gemidos de mi suegra, subía yo el ritmo, cada vez era más indisimulable el ruido, pese a que había dejado la tele prendida y mi novia tiene sueño pro
Relato de mi primera vez probando leche. Real
Mayormente los fines de semana yo me quedaba a dormir a la casa de mis tíos. Porque mis padres trabajan organizado eventos. Acompañaba a mis primos a los partidos de fútbol que se hacían en el barrio, yo nunca jugué pero calentaba mucho ver esos hombres sudados y ver cómo se les marcaban sus miembros, mirar la masculinidad en todo su esplendor. Una tarde, se armó un partido tíos, contra primos. Terminado este partido uno de mis primos y su primo. O sea primo de mi primo nos quedamos a dormir en la misma habitación en casa de mis tíos. Es noche aproveche para hacer preguntas a través de juegos referidas a cuestiones sexuales, ellos se mostraron muy interesados. Entramos más en confianza y nos disponemos a subir la apuesta a través de retos o apuestas. El primo de mi primo se notaba un poco más tímido con los juegos pero mi primo no, todo lo contrario. Uno de los retos era mirar un vídeo para adultos y al que se le pareba la pija primero perdía. Ninguno quería perder porque el que perdía tenía que hacerse la paja y acabar. El primo de mi primo y mi primo se empezaron a poner duros, y yo me puse igual cuando ví como sus pantalones deportivos y cortos dejaban en evidencia la firmeza de sus erecciones. En ese momento tomé todo el coraje que tenía y me acerque a los dos y con mis manos toque por primera vez no toque una si no dos pijas a través de sus pantalones cortos, mis manos ocupadas al mismo tipo, no lo podía creer quería más. Estaba dispuesto a todo esa noche. Empecé a pajearlos con el pantanlones puestos. Hasta que mi primo me corrió la mano y se bajó el solo el pantalón para que lo siga pajeando, en ese momento mi corazón no paraba de palpitar estaba tan exitado, mi nivel de calentura era tal que me mojaba cada vez más. Quería chuparlo todo. Su pija era una piedra, dura , firme y con las venas marcadas. Cuando tomaba más coraje para agacharme y empezar a chuparsela, el primo de mi primo también se baja los pantalones y fue aún más la gloria, su cabeza empezaba a chorrear hilos de baba y su forma era más arqueada. No aguante más y empecé a chuparle la pija a el primero. No pare de chuparlas primero una después la otra. Me la metía toda en la boca y los jadeos de ambos más me exitan hasta que mi primo me acabo en la boca primero y probé por primera vez el sabor del sexo... Si les interesa mi relato dejen sus comentarios. Está historia continúa . No termino ahí la noche. (Historia real)
Solo amigas
Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha
La almacenera del barrio
Frente a mi casa, sobre la esquina, estaba el almacén de doña Laura, una viuda de unos cincuenta y pico de años, bastante gorda, muy charlatana y que se destacaba por sus inmensas tetas aprisionadas bajo la chaqueta celeste que usaba para atender. Doña Laura me conocía de chico y ahora que mis padres se habían mudado a un departamento dejándome la casa por un tiempo, me recomendaba que me comportase y no anduviese llevando mujeres todas las noches para que nadie comentara. Lo cierto es que yo tenía 19 años y estaba en el Servicio Militar, por lo que mis hormonas estaban a full y la vieja lo sabía. Un viernes por la noche luego de llegar el ejército, pasé a comprar fiambre y queso para hacerme unos sandwichs ... doña Laura estaba cerrando el local. -" ... pasá rápido .. dale.. que si ven que tengo abierto van a venir a comprar y estoy cansada ..." dijo la vieja cerrando la puerta con traba después que estuve dentro. Se sacó el delantal celeste y fijé mi vista en sus tetas ... imposible no mirarlas ! ... tenía un vestido floreado, algo gastado ... los botones no podían sostener tanto pecho, parecía estallar... Obviamente doña Laura se había dado cuenta que la miraba, y acomodándoselas como al pasar, me pidió que la ayudase a colgar un cartel de cigarrillos sobre una de las estanterías. El lugar no era amplio y los dos cabíamos bastante apretados, por lo que al acomodar la silla para que yo subiera, mi boca rozó sus pechos. Mi pija estaba a full ... a mis 19 años no le importaban el peso ni la edad de su dueña, y menos después de 1 semana de encierro en el cuartel. Subí como pude y la vieja acarició mi bulto ni bien lo tuvo cerca. Yo estaba inmovilizado, con el cartel en mis manos y subido a una silla que se podía romper en cualquier momento. - "... fumás nene ?..." preguntó doña Laura mientras acariciaba sin parar mi pija -" ... eh ... no doña ... no fumo ..." respondí Doña Laura desprendió el pantalón y sacó mi verga. La observó un rato y acercándosela a su boca comenzó a lamerla ... primero despacio, después mas intensamente hasta metérsela por completo en la boca. El ruido que hacía al chuparla me calentaba al extremo. Tiré el cartel y subí mi remera para que tuviera más espacio ... con mis manos me apoyé en sus hombros para no caerme -" ... me vas a dar la lechita bebé ?? ... mirá que esta viejita hace años que no tiene una así como la tuya ..." ... decía mientras chupaba y babeaba todo el tronco hasta los huevos. -" ... quiero acabar entre sus tetas doña Laura ..." apenas pude decir entre jadeos. La vieja me ayudó a bajar y luego de desprenderse los botones del frente dejó caer su vestido, ofreciéndome las tetas más grandes que había visto en mi vida. Se sentó en la silla y agarrando fuerte mi pija y llenándola de saliva, la puso entre sus tetas y empezó a pajearme. 2 minutos habré durado .. la leche explotó en sus tetas y parte de su cuello. Doña Laura la llevó a la boca y la terminó de limpiar con sus labios. Después de terminar la faena, le dió un sonoro beso en la cabeza y levantándose me preguntó: -" .. te quedás a cenar no ? ..." Sirvió la mesa y cenamos uno enfrente del otro. La parte superior del vestido estaba en su cintura, por lo que sus tetas estuvieron siempre al aire, expuestas, haciendo que al poco tiempo las desee nuevamente. Dejé el plato de lado y bajé mis pantalones tirándolos a un costado... la vieja miraba gozando el momento. Fui hasta su lado y puse mi pija en su boca ... doña Laura lamía desde los huevos hasta el pliegue de mi cabeza, provocándome escalofríos cada vez que jugaba con mi frenillo. -" ... me vas a dejar toda esa lechita en mi concha ahora ?? ... quiero que me cojas bien fuerte bebé, que me llenes la cueva ..."... decía sin dejar de lamer y chupar Nos levantamos y nos dirigimos al dormitorio. La empujé para que cayera de espaldas ... sus tetas rebalsaban hacia los costados, su concha tenía pelos pero bastante prolijos, como que se había cortado y emparejado. Me incliné sobre ella y agarrando con mis manos sus tetas, comencé a chuparlas y a morder sus pezones La vieja estiró su mano y agarrándome la pija la calzó en su entrada ... donde entró sin obstáculo hasta el fondo húmedo. Pasó sus piernas sobre mi cintura y agarrándome del culo, marcaba el ritmo que quería que la cogiese. Estuve bombeando varios minutos ... doña Laura gritaba y mordía la almohada cada vez que tenía un orgasmo. Yo acabé maravillosamente, dejando mi leche dentro de su cueva como la había pedido. Esa noche dormí allí A la mañana temprano me despertó un sacudón ... -" ... levantate bebé ...tenés que irte antes que alguien te vea salir ... rápido Por supuesto a esa edad la pija siempre amanecía dura y doña Laura no sacaba los ojos de ahí. La tomé de la nuca obligándola a agacharse ... intentó decir algo pero enseguida comenzó a chuparla -" ... no me voy a ir doña Laura ... y la voy a coger a cada rato .. mientras no entren clientes yo voy a estar en la pieza de atrás del mostrador, con la pija lista para metérsela. La vieja seguía chupando y asentía con la cabeza .... hasta que se tomó todo lo que largué, hasta la última gota. Ella se cambió y se fue al local. Yo después de darme una ducha llevé una almohada y la dejé sobre una mesa pequeña que estaba en una especie de cuarto de depósito detrás del mostrador ... desde allí podía observar todo el movimiento del local comercial. Una hora después, aproximadamente, noté que la clientela había menguado ... me asomé a la puerta que unía los dos ambientes y sacudiendo la pija le pedí que se acercara. La vieja miró para un lado y el otro y vino hacia mí. La hice girar y quedó apoyada con sus brazos sobre la mesita ... levanté el delantal y parte del vestido y rompiendo su bombacha, se la puse hasta el fondo. Doña Laura gemía y pedía que no me detuviera ... mi dedo pulgar estaba clavado en su culo, hurgando y dilatando. Saqué de golpe la pija y escupiendo sobre la cabeza, la arrimé a la entrada de su hoyo. Empecé a empujar y escuchaba a ella decir que "por ahí no", pero ya había dilatado bastante, por lo que después que calzó la cabeza empujé hasta los huevos. La vieja gritó fuerte y se movió como para zafar, pero estaba totalmente ensartada - "... sacala ... puede venir alguien !!..." gritaba mientras giraba la cabeza y me miraba suplicando. Yo aceleraba el ritmo y mi pija entraba y salía como un percutor. Mordió la almohada que había llevado y abriendo con mis manos sus nalgas, embestí sin pausa hasta acabar. Desde ese día, todos los fines de semana después de salir del cuartel, me quedaba en casa de doña Laura, donde además de descargar mi leche, amasar esas tetas y que me lavaran la ropa, tenía comida y algo de plata. Duró un año y algo más esa vida... durante ese tiempo a ella nunca le faltó pija y leche, y a mí nunca comida y donde descargar.
Mi primera doble
Hace un par de años, en un chat telefonico, enganche a un tipo que vivia cerca de mi dpto. No era el mas agraciado, no tenia la mejor pija del mundo. no se le paraba del todo... Pero tenia 2 cosas a su favor: le ponia mucha onda, y es encargado de edificio (altisimo morbo). Despues de esa primera vez, el me comento que tenia otro encargado de la cuadra con el que se juntaban a pajearse cada tanto y se cogian algun que otro putito, pero siempre por separado. Me pregunto si no me cabia la onda de estar con los 2. Obviamente que ni lo pense. Sin siquiera preguntarle ni como era ni la edad ni nada, le dije que si de una. Quedamos que pronto, despues de sacar la basura, me llamaba para ir y estar con los 2. Por suerte ese momento no se hizo esperar. A los 3 o 4 dias me escribio, que estaba con su amigo, que si no queria pasar. Habia quedado que en 2 horas me veia con una amiga como a 5 barrios de distancia. Pero no me queria perder esa oportunidad unica. Les dije que si de una, me prepare y me fui a la batalla. Gratisima sorpresa fue ver al otro portero: facherisimo por donde se lo mire! Alto, de barba, buen cuerpo, linda sonrisa, lindos ojos. Apenas entre, me pidio que "inspeccione la mercaderia"... Y ya por encima del pantalon, y gomosa, se notaba un muy buen pedazo!. No tarde mucho en arrodillarme y empezar a mamar primero al dueño de casa, pero cuando pelo su compañero.... QUE PORONGA TAN HERMOSA POR DIOS! Larga, gruesa, venosa, con la cabeza justa. Enseguida me la meti en la boca. Empece a mamarlos a los 2, pero era obvio que le estaba dedicando mas a la nueva. Ellos empezaron a besarse entre ellos, y a tocarme los pezones. Al poco tiempo subi a chapar con ellos. Ahi ambos aprovecharon para dedearme. Toda la escena me estaba ya abriendo el hoyo, algo que al nuevo lo volvio loco y me empezo a mandar lengua a full. Yo segui franeleando y mamando al dueño de casa. Fue un rato de lenguetazo duro y parejo en la argolla que ya no aguantamos mas y fuimos los 3 a la cama. Un poco de franeleada entre los 3, y el dueño me empezo a puertear. Por encima de su hombro, el nuevo me ofrecio su pija para mamar. No parabamos de mirarnos. Era obvio que nos estabamos comiendo con la mirada! El dueño de casa me dio pija un buen rato, hasta que el nuevo pidio su turno. Me puso en 4, mientras el otro se puso abajo nuestro para chuparme la pija a mi, y los huevos a el. Por Dios que buena pija! Y como me serruchaba!! Me dio con todo un buen rato. Me tuve que aguantar el lechazo mas de una vez porque el dueño de casa hacia muy bien su trabajo oral. En medio de la tremenda garchada que me estaba pegando, el nuevo me empezo a meter, a la par de su pija, algunos dedos. Los colaba casi sin resistencia. Y ahi pense que esa era LA oportunidad de cumplir algo que nunca habia hecho, pero me moria de ganas: que me hagan la doble. Se los propuse, y se volvieron locos los 2! El invitado se acosto boca arriba, yo me sente encima de esa poronga monumental, y atras se empezo a acoplar el dueño. Costaba. En eso el que estaba abajo, que ya nos deciamos cosas moviendo los labios y mirandonos, me dice que me pegue mas a el, para que ayude en el angulo de entrada al que se estaba queriendo sumar. Despacito, con paciencia, pero tambien mientras nos besabamos y nos mirabamos con el que tenia de frente, el dueño de casa finalmente entro. Que linda sensacion! Y mucho mejor cuando los 2 se empezaron a mover! No se si eran maestros del garche, pero eso se sintio mejor que el mejor garche que haya tenido hasta ese momento! Sentia el lechazo todo el tiempo en la punta, pero no terminaba de explotar. Me tenian ahi todo el tiempo. Hasta que el dueño de casa me empieza a dar con furia, agarrandome bien de la cintura. Pego un grito y se re sintio como esa pija descargo todo! Se salio casi enseguida. Pero fue como una suerte de destrabe. Porque enseguida el que empezo a mandar lechazos a full fue el pijon. Y casi al unisono, con mis manos y las de ellos muy lejos de mi pija, pero con la pija del invitado muy dentro mio latiendo waskaso tras waskaso, me revento la chota en un lechazo que le pego en el menton al pijon! Y asi 4 o 5 mas, fue fueron a su pecho... No podia creer lo que acababa de pasar. Me habian pegado la garchada de mi vida, sin comerlo ni beberlo. Mientras el dueño se fue a higienizar, el amigo me encerro en la habitacion y me empezo a besar con furia, diciendome que le parecia hermoso y que me queria garchar seguido, a solas. Y yo me tenia que ir, sino de una que me re quedaba! Costo sacarmelo de encima, porque la verdad no queria irme! Pero me termine yendo a las corridas. A lo de mi amiga llegue como 1 hora tarde. Pero re valio la pena!
La chica del super
Era domingo y como todos los domingos me levanté tarde, tipo 12:00 mas o menos y decidí ir a comprar algo al super, una vez ahí ya con mis cosas en la mano haciendo la fila para pagar, nota que la hermosa mina que se estaba adelante de mi en la cola cada tanto volteaba para verme y cuando la descubría se sonreía y miraba hacia el frente de nuevo, al notar esto mire hacia la derecha y busque el producto mas caro y dije en voz alta, que caro que esta el tomate(para que ella me responda algo), y así me respondió y empezamos a charlar, una cosa llevo a la otra y me termino contando que es nueva en barrio y en la ciudad, que su nombre es Daira y que no conoce a nadie. Esta es mi oportunidad (pensé), pegamos tan buena onda que cuando ella pago me espero para irnos juntos ya q teníamos que hacer el mismo camino, luego de caminar y charlar por 3 cuadras nos topamos con mi casa. Yo- bueno esta es mi casa.¿queres pasar ? Dai-si paso, ¿que me vas a hacer? (Con carita de diabla ) Yo-pasa y vemos Dai- ay que misterioso (en tono sexy y burlón, mientras que con la mano me acaricio el bulto). Ya una vez en casa se sentó en el sillón del living, y su mirada ya era otra me miraba con ganas de comerme y yo con ganas de comérmela a ella. Yo-¿te ofrezco algo para tomar? Dai-no, veni yo quiero eso (y señala mi bulto con su dedo con las uñas largas rojas). Me acerque y me desprendió el pantalón y comenzó a mamarme la verga como nunca antes me la habían mamado, usaba mucho su lengua para estimular mi glande , la lubrico muy bien con su saliva, la chupo un largo rato. Dai- ay pero que rica pija papi Yo-¿te gusta putita? Dai-me encanta, quiero toda la lechita Dai- cógeme papi. Se saco la ropa y quedo completamente desnuda, yo también me saque la ropa y nos chapamos fuerte, con mucha franela le chupe sus hermosas tetas, la concha y cuando la cosa ya estaba al rojo vivo de tanta franela, abrió las piernas y la clave con mi poronga. Dai-si papi cógeme fuerte, soy tu putita, dámela Yo-dale así putita, gemí que me encanta Dai- hace de mi concha tu deposito de leche papi Dai-acabame toda, rellename de tu leche caliente. Y así garchamos por un buen rato hasta que me dio la cola. Dai-haceme la cola y acabame toda papi. Se la metí de una,bruscamente y ella grito de placer y dolor pero me pedía mas y mas hasta que de repente. Yo-dale dai que te relleno la cola Dai-si acabame ya (orgasmeandose) Yo-toma por puta (el culo le rebalsaba de leche ). Dai quedo cansadísima recostada en el sillón, mientras yo le alcance un baso de agua y me fui a bañar, cuando salí de la ducha se metió ella y al salir de la ducha me dijo, gracias por todo me beso y se fue. Hoy en día nos juntamos a garchar dia por medio o cuando pinta y tenemos una relación muy buena de amistad con derechos. Espero que les haya gustado el relato. Gracias por leer .
Mi novia y su culo irresistible 😏
Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata. ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme. Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca. Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas. Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore
La mama de mi mejor amigo 2
Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.
Candela Diaz puta
Un día estaba viendo un video en YouTube, cuando de la nada me sale en recomendados un video de Yao Cabrera, y en la miniatura aparecía la novia en tetas. Entonces abrí el video y me hice una paja porque la puta mostraba todas las tetas apretadas, la llene de leche mal. Al día siguiente me doy cuenta de que el barrio donde esta Yao Cabrera y Candela no está lejos, así que decidí ir y hacerme pasar como fan y ver si podía hacer algo. Cuestión llego, me atiende no se quien y le digo que quería ver a Candela. Viene ella en corpiño pero arriba con una bata y me saluda toda feliz, me dice de sacarnos una foto. Cuando nos estamos sacando la foto me corro un toque para atrás y la apoyo toda. Ella se dio cuenta y me tiró una sonrisita ( se ve que yao caverga no anda muy bien de verga). Me dice de ir a un lugar donde no había nadie y se saca todo, me empieza a pajear y a chupar la pija. Cande: Te gusta así bebé? Yo: Si putita, la tengo más grande que el boludo este? Cande: obviooooo, metemela todita en el culo Agarre y le meti la verga de una y pego un grito que no se como no se escuchó en la casa, le seguí metiendo hasta que se escucha que llega alguien a la casa. Llego el cornudo de mi novio dice Candela. No me importa le dije y le seguí metiendo hasta que le acabe todo el culo adentro. Despues me echo por una ventana, pero me dejo su numero, quien sabe que va a pasar después. *Claramente esto es 100% ficticio * (Si tiene apoyo hago otra parte)
Maria Sol Perez Relato 1
Como están gente? Tanto tiempo. Volví de entre los muertos y esta vez voy a ser mas regular que antes. Les traje esta pequeña fantasía con la zorra de moda de Maria Sol Perez. Espero les guste. Voy a tratar de traerles antes del domingo la tercera parte de Monica Farro y Pamela David pero mientras disfruten de este pequeño largo relato. Si les gusta y quieren una segunda parte díganme que tengo un par de ideas mas para esta historia. David caminaba las últimas 3 cuadras, antes de llegar a su destino de forma lenta y pausada. Era su primer día de gimnasio y estaba nervioso, muy nervioso. Era la primera vez en sus 18 años de vida que iba hacer actividad física. No quería ir, pero su hermano le había insistido tanto que decidió darle el gusto para que dejara de molestarlo de una vez. A decir verdad en el fondo sabía que él tenía razón, estaba un poco pasadito de peso y su baja estatura no le ayudaba a disimular. El lugar en cuestión quedaba a unas cuantas cuadras de donde él vivía. Había pasado en frente un par veces y lo poco que había visto no le gustaba para nada: había personas, muchas personas. David no era muy social que digamos, más bien le tenía terror a la gente; hablar con ellos o si quiera intentar socializar le era muy difícil, hasta casi una tortura. Este efecto se duplicaba aún más con las mujeres, a las que trataba de evitar siempre que pudiera. Se quedó mirando la entrada dubitativo al otro lado de la calle. Se lo pensó unos minutos y decidió entrar sin más excusa. Pensó que si podía tirarse 1vs4 con vayne al minuto 45 en una partida del LOL y salir airoso casi siempre, ¿por qué no podría hacer esto? Pensó dentro suyo y rio. David dedicaba horas y horas al lol entre otros juegos online, y esa era la razón de su deplorable estado. Hasta tenía el perfil de todo main Vayne: gordo, pelo grasoso y autista. Volvió a reír dentro suyo y entro al lugar. El gimnasio no estaba tan lleno como pensó pero si le sorprendió que casi todos los presentes eran hombres, por no decir todos, a excepción de una rubia espectacular que estaba detrás de un banquito en la entrada. La rubia lo saludo muy amablemente pasándole la mano. -Hola soy María pero todos me dicen Sol le dijo. -Yo soy Da- David dijo tartamudeando El chico quedo estupefacto con la belleza de la chica: unas piernas trabajadas en horas y horas de gimnasio encerradas en una calza rosada; una cintura muy chiquita, con abdominales marcados, que sostenían un par de enormes y hermosas tetas; y para terminar una muy linda carita que parecía la de un ángel. Se preguntó si lucirían así los ángeles en ese lugar al que llamaban paraíso, pero descarto en seguida esa posibilidad ya que de ser así que bien se la pasaban en el cielo se dijo y se rio. -¿De qué te reis? Le dijo la rubia riendo un poco también. -No, no nada, disculpa dijo David un poco avergonzado. – Quiero empezar el gimnasio por favor le dijo muy cortésmente. -¿Ya habías hecho esto antes? Le pregunto María nada más que por pura cortesía, sabía muy bien que el máximo ejercicio que David hacia era ir a buscar el pan al kiosco de su barrio. -No no nunca hice esto. La rubia asintió en silencio y le indico que la siga. David hizo todos sus esfuerzos para no mirar la hermosa cola que la rubia tenia mientras la seguía. Nunca había visto algo igual. María le explico que iban a empezar con algunas cosas básicas primero para que el se vaya acostumbrando. David asintió y se puso manos a la obra. Pasada media hora de su ejercicio estaba casi exhausto, no recordaba haberse sentido tan cansado nunca en su vida. Pensó en ir al baño a lavarse la cara para refrescarse. Entro en el baño y se lavó la cara como pudo mientras le venía a la mente el cuerpo que tenía Sol, pensaba que todo en ello era perfecto. Sin darse cuenta comenzó a tener una gran erección por las imágenes mentales de la rubia. Si había algo que la genética le había dado a David era un pene gigantesco, el cual todavía no había podido usar; nunca se lo había medido pero sabía que era muy grande al compararlo con el de los actores de los videos porno que solía mirar en la soledad de su pieza. El chico empezó a desesperarse ya que semejante bulto se notaría al salir del baño. Entonces se acercó al inodoro con la esperanza de que al orinar se le bajaría la excitación. Estuvo un rato intentando hasta darse cuenta que no podía. En ese momento María abre la puerta del baño y ambos se quedan mirando. David no sabía que hacer, estaba en shock. María por otro lado quedo impresionada por unos segundos mirando el enorme pene de David, no lo podía creer. Todo quedo en silencio hasta que la rubia se acordó de por qué estaba ahí. -Disculpa pensé que no había nadie, traje papel higiénico porque me dijeron que no habíamos dijo mientras dejaba el rollo encima de una mesita y cerraba la puerta fuertemente. David no sabía qué hacer, jamás se sintió más avergonzado, hasta tenía ganas de llorar. Lo pensó y decidió volver y hacer de cuenta que no pasó nada. Era lo único que podía hacer. Siguió haciendo sus ejercicios y tratando de evitar mirar a María. Se apuró y trato de terminar lo más rápido posible para irse. Pero se dio cuenta de que para irse tendría que ir a ver a María para pagarle la primera cuota del mes. Se sentía aterrado y hasta trataba de encontrar la manera de irse así nomas sin pagar y no volver más. Pero se armó de valor una vez más y fue a ver a la rubia. -Disculpa cuanto es la cuota por mes le pregunto tratando de no mirarle a los ojos. -Eh podes quedarte un ratito más así te explico algunas rutinas y ahí t cobro. O estas apurado? Le dijo mirándole fijo con esos hermosos que tenía. -Eh eh bueno si un ratito le dijo dudándolo. Quería irse a su casa ya. David se quedó sentado en un banquillo mirando su celular. Uno a uno todos empezaron a irse hasta que la rubia y el chico quedaron solos. David no se dio cuenta de esto hasta que María le dijo que lo siguiera. A David le pareció raro porque la rubia lo estaba guiando a la parte de atrás del gimnasio, a las duchas. Entraron en las duchas y María abrió una de las regaderas, fue abriendo y cerrando las canillas hasta dejar el agua en caliente-tibio. David se quedó en la puerta sin entender nada. Sol se dio vuelta y se acercó lentamente hacia el chico. David no sabía que pasaba e incluso retrocedió unos pasos. -Bueno bueno no me tengas miedo, solo quiero proponerte algo, una forma de pago nada más, vos me decís si te gusta o no la idea le dijo poniéndose en frente de el y mirándolo de pies a cabeza. David asintió por puro instinto, no le salían las palabras, no entendía que pasaba. -Estoy pasando por un momento de mierda, te cuento: descubrí que mi novio es puto y que me engañaba con mi hermano, y encima quiero sacarme las ganas y todos estos pelotudos pito corto no saben ni coger. Muy trabados muy musculosos todo pero tienen una minoca en las piernas. El negro Ariel viste el que es alto y todo trabado, la pija es más chiquita que mi pulgar le decía mientras le mostraba el dedito de ella. David no pudo evitar reírse. -Te parece graciosa mi vida de mierda le dijo mientras reía y le pegaba un golpe en el pecho en tono juguetón. Al hacerlo agarro al chico de la remera y lo acerco a ella. Lo que te propongo es enseñarte a usar este reverendo pedazo de pija que tenes acá le decía mientras con la otra mano le apretaba el bulto a David. Vos venís y usas el Gym siempre que quieras pero a cambio quiero que al final te quedes y me re contra cojas pajerito. Te parece? Le decía la rubia poniéndole todo tipo de caras provocativas. David no sabía que decir, no le salían las palabras, pensó que estaba soñando o que se había muerto mientras volvía a la casa. Al final decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza. El chico se inclinó y le comió la boca la rubia. Ella tomo el beso como un sí y empezó a morarle la boca con todo su experiencia, mandándole lengua hasta el estómago, estaba muy caliente. La rubia termino el beso mordiéndole el labio al chico. Le hizo una seña para que le ayudara a traer un banco hacia la ducha que estaba abierta y chorreando agua tibia. Al terminar David se acercó y volvió a besar a María, ella lo volvió a violar con su lengua. David aprovecho y puso sus manos en la cola de la rubia, sentía toda la dureza de sus nalgas enormes. María empezó a desnudarse dejando al descubierto su escultural cuerpo, y metió bajo el agua caliente que dejaba relucir toda su belleza. El chico estaba con la boca abierta, ni si quiera las actrices porno tenían semejante figura. Una cola paradita y unas tetas que parecían aún más grandes, toda esta imagen amplificada por el agua que caía en todo su cuerpo y la hacía brillar. María lo miro y le dijo que se bañaran juntos. El chico se sacó la remera que tenía llena de sudor y la tiro al piso pero dudo en sacarse el pantalón. Era su primera vez desnudo frente a una mujer y tenía un gran pudor, sin contar además de que era virgen y que no sabía si lo iba a hacer bien. La rubia se le acerco, lo beso fuertemente y metió su mano en su pantalón. Sintió el enorme bulto de David y se éxito aún más. David se decidió y se sacó el pantalón y se metió bajo la ducha con María. Los 2 se besaban con ganas. David trataba de tocar todo lo que podía, empezó de nuevo por la cola y después subió a las enormes tetas de Sol. Mientras tanto la rubia le acariciaba el rostro con una mano y con la otra le hacia una paja lenta y pausada. Se dio cuenta que su manito apenas podía rodear por completo el grueso pene del chico. -Son tus primeros besos no cierto? Le pregunto Mario mientras pegaba sus tetas al pecho del chico y le acariciaba el pelo. -Si era lo único que David muy avergonzado pudo decir. -No pasa nada hermoso yo te voy a enseñar todo lo que necesitas saber le dijo mientras le besaba los labios con cariño. Saca la lengua lo mas que puedas le ordeno. David hizo lo que la rubia le pidió haciendo un gesto gracioso. -Bueno ahora cuando me beses tu lengua tiene que chocar con la mia. Como si estuvieran peleando le dijo María riéndose. Entendiste? Le pregunto mientras lo empezaba a besar de nuevo dejando que David hiciera lo que le había explicado. El chico entendió muy bien lo que su maestra le había dicho, sus lenguas se cruzaban ferozmente y David intentaba hacerlo lo mejor que podía. Le había divertido mucho el pensar que sus lenguas estaban “peleándose” así que intento ganar ese trade lo mejor que puedo. Pero perdió por bastante ante la experiencia de la rubia. El chico se consolaba teniendo en sus manos los 2 senos de la rubia entre sus manos, acariciaba y pellizcaba sus pezones tratando de emular lo que había visto en algunos videos. La rubia gemía entre besos en respuesta a los toques que su alumno le hacía. Le encantaba eso, estaba hirviendo de calentura. María decidió apagar el grifo de la ducha para que el agua caliente no los terminara mareando. Tomo el pene del chico con sus manos y se dio cuenta que necesitaría una tercera para abarcar el largo completo del trozo de David. -Te voy a pegar una chupada de pija que no te vas a olvidar nunca le decía al oído la rubia. Si estas por acabar avísame asi me tomo toda la lechita, no hay problema que acabes le dijo mientras le mordía el cuello. Seguro vas a tener ganas de sobra para una segunda le decía mientras lo besaba. María empezó a descender poco a poco. Empezó mordiendo su pecho lentamente, mientras lo miraba fijamente. Cuando estuvo frente al enorme pedazo de David pensó que parecía aún más grande. Se quedó mirando fijo el tronco del chico pensando0: Esta cosa es enorme ¿Cómo me voy meter esto en la boca?. Levanto la mirada y le dijo que era lo más grande que nunca había visto mientras se mordía el labio provocándolo. Decidió empezar a pajearlo lentamente tratando de que no hacer acabar su alumno, hasta que no aguanto más y empezó a chupar lentamente la cabeza del pene de David. El chico gemía y estallaba de placer, no podía creer lo que estaba viendo: María estaba entre sus piernas engullendo
Pareja de infieles en una noche loca de trabajo.
Hola soy Juany, y vengo a contar una situación que se dió el otro día en el trabajo. Primero les cuento que con valentina trabajamos juntos en una empresaria que brinda servicio de cátering. Todo pasó una noche en una fiesta a la que fuimos a trabajar, era en un salón de fiestas ubicado en un club de barrio, habría unas 140 o 160 personas por lo que teníamos muchos trabajo. Toda la noche pasó lo más bien, pero notaba que un grupo de muchachos miraban mucho a Valentina, podía notar como le miraban sus grandes tetas, es que una gordita con semejantes tetas no se ve seguido. Pero lo deje pasar porque solo eran miradas, hasta que note que ella elegía repartir siempre en la mesa en donde estaban ellos. Todo siguió normal hasta que se hicieron las 4 de la mañana, nosotros ya estábamos con mucho menos trabajo que hacia un rato, por lo cual empezamos a tener más tiempo libre durante la fiesta. En eso viene valen y me dice que iba a ir al baño, que la espere en la cocina que después íbamos a ir a un lugar medio apartado y oscuro para ver si podíamos hacer algo. Le dije que estaba bien y que la esperaba en la cocina. Pasaron unos 10 minutos y veía que no venía, por lo que decidí ir a buscarla, fui al baño del salón en donde dijo que iba a estar, y no la vi, la empecé a buscar por la pista de baile y tampoco la vi, hasta que me crucé con una compañera (Carla) que está bastante buena y le tenía ganas desde hace un tiempo, y le pregunto si la vió, me dijo que no sabía dónde estaba, pero si sabía con quienes, para mí sorpresa (o no) me dijo que estaba con dos de los chicos que la miraban. Medio enojado y con bronca la empecé a buscar, mí compañera me vió que estaba sacado y me calmo un poco y me dijo que me ayudaría a buscarla, en eso notamos que medio alejado del salón principal había unos vestuarios medios oscuros, me dijo: "vamos a ver si están ahí". Cuando nos acercamos vi lo que (creo) no quería ver, Valentina estaba en cuatro con la pija de uno de los pibes en la boca, mientras que el otro se la estaba metiendo por la concha, ella gemía y se sacaba la pija de la boca para pedir más fuerte, al ver eso Carla me dijo: "ah que zorra de mierda, es una hija de puta, mira como lo disfruta, se está cogiendo a dos pibes sabiendo que estabas en el mismo lugar". Yo le dije que era una hija de puta, pero mientras decía esto se me puso la pija re dura, la situación de estar viendo a mí novia siendo cogida por dos pibes y que junto a mí estaba una compañera que estaba bien buena y a la cual le tenía ganas desde hace un tiempo, se ve que me calentó y se hizo notar en mí bulto. Nose porque pero con Carla nos quedamos viendo que hacían, y para tener pruebas de la infidelidad la empecé a grabar con mí celular. Después de unos minutos el que le estaba dando por la concha se ve que empieza a gemir y jadear, por lo que intuí que había acabado, cosa que corroboré cuando sacó su pija de la concha y vi como empezó a salir semen. En eso el otro pibe que estaba recibiendo el pete la agarra del pelo y la pone de rodillas, el hijo de puta la había domado, le dijo que junte las tetas y que le haga una turca, ella lo hizo sin dudarlo, paso un minuto más o menos, la agarró de nuevo del pelo y le pidió que abra la boca, nuevamente obedeció y el muy hijo de puta le empezó a pegar cachetadas y escupir en la cara y en la boca, ella gemía mientras el otro se puso a chuparle la concha, en eso veo que el tipo se la mete hasta la garganta un par de veces y de repente saca su pija y le empieza a acabar en la cara y en la boca, le ordenó que se tragara toda la leche y que se la chupe para dejársela limpia, ella lo hizo sin chistar, cuando vio que ya estaba limpia se la saco de la boca, se acostó en el piso y le dijo "vení gorda puta, sentate arriba de mí pija y cabalgame", valen cómo buena zorra obedeció y lo empezó a cabalgar, saltaba como loca encima de esa pija, parecía que le estaba gustando mucho, mientras que el otro pibe se estaba pajeando mientras veía como le rebotaban sus enormes tetas producto de sus saltos. En eso el que estaba acostado le dijo al amigo que se ponga adelante de Valentina que ella se la iba a chupar, eso hizo, y ella se la empezó a chupar, de nuevo estaba valen con una pija en la concha y otra en la boca. A todo esto, Carla me empezó a acariciar la pija mientras yo no perdía detalles de lo que le hacían a mí novia esos dos depravados, en eso veo que Carla se me acerca y me besa y me dice "hace rato noto que me miras con ganas, se te nota que me querés coger" mientras me decía esto me metió la mano adentro del pantalón y me sacó la pija, me empezó a pajear y yo la empecé a tocar, mientras nos tocábamos, seguimos mirando que le hacían a mí Valen, y ahora la muy puta estaba con una pija en la concha y la otra en su culito (que hasta ese momento era virgen), si, ya deben imaginar quien era el hijo de puta que le desvirgó el ano, el mismo que le acabó en la cara, a ella lejos de molestarle, se le notaba que le gustaba, lo estaba gozando. En eso Carla bajo y me empezó a hacer un pete, yo ya estaba recontra caliente asi que no dure mucho, unos 5 minutos más o menos, y le acabé en la boca sin avisarle, ella ni se quejó, es más lo tragó todo sin que le diga nada, y me la siguió chupando hasta que me la dejo buen limpia. Entonces la agarré y la puse contra la pared, le bajé el pantalón y se le metí toda, empezó a gemir y a gritar por lo que tuve que taparle la boca para que valen y sus amigos (que seguían bastante entretenidos) no nos escucharán. Esta situación era muy excitante, me estaba cogiendo a una compañera del trabajo, mientras mí novia estaba haciendo un trío con dos desconocidos. Después de un rato cogiendo, vi que valen se arrodilló y los dos nuevamente le pusieron sus pijas en la cara, ella se las empezó a chupar a los dos, primero una a la vez, y después con un poco de esfuerzo pudo chupar parte de las dos pijas juntas, ella siguió un rato más chupándoselas hasta que ambos le acabaron en la cara y en las tetas, estaba toda traspirada y llena de leche. Los dos chicos se cambiaron y se fueron, y la dejaron ahí sola, desnuda toda acabada. Yo con apuro para acabar y que no nos descubran a mí y a Carla cogiendo, le empecé a dar más fuerte hasta que le acabé adentro, le llene la concha de leche. Le dije a Carla que se vistiera y que vayamos a la fiesta a hacer como que no pasó nada, obviamente de ahí en más nuestra relación fue distinta, cada vez que podíamos nos juntabamos y me la cogía, pero en ese momento teníamos que disimular y fingir que no pasó nada. En eso llega Valen y me dice 'vamos amor?", A lo que le respondí preguntándole donde había estado, y me dijo que había estado ayudando a una señora a encontrar a un nene que se había perdido,. Zorra de mierda, se cogió a dos pibes adelante de mis narices, y me dice que estuvo ayudando a una mujer a encontrar a un nene perdido. Pero la verdad preferí no decir nada, dejarlo pasar, además yo también me había cogido a Carla. Mas adelante voy a contar cómo siguió mí historia con Carla.
mi prima
Mi prima Antes que nada quiero aclarar que este relato es 100% real. Esto paso hace 3 años yo tenía 19 años y mi prima 27. Se acercaba el cumple de mi hermana y sabía que esa joda iba a estar de locos tenía unas amigas bastante putitas que le gustaban la joda. Siempre tuve el deseo de que se concrete algo con algunas de ellas pero Siempre fue jugueteo nomas con estas putitas, baile, apoyadas, besos por aquí y por allá, alguna que otra apretada de orto pero nada más que eso terribles calienta poronga. Llego el día más esperado para mi jaja, llego a la casa de mi hermana la saludo y paso a la galería donde estaba la función, estaban, estas amigas que eran 3, el marido de mi hermana, mi sobrina y una prima con la que paso el encuentro que voy a contar. Era una mina muy linda con terrible orto y unas buenas tetas, llevaba una pollerita, un top y una camperita de jeans muy provocadora. la guacha no daba bola a nadie en el barrio pero sabía algunas historias de ella, se ponía muy putita cuando tomaba. Bueno se arma el bailongo en eso vinieron más gentes bueno empiezo a bailar con una de las amigas de mi hermana como de costumbre, pase casi toda la noche bailando con ella sin decir ni una palabra, la apoyaba por entero casi que me la cogía en medio de todos, pasa mi hermana y me dice contrólate un poco, no le di bola y seguía en lo mío, si la minita no decía nada porque me iba a controlar, ya tenía la pija re dura estaba que explotaba, pensaba ¡algo tengo que hacer no me puedo ir a dormir así , en el medio del baile veo que mi prima nos estaba mirando me llamo la atención pero no le di mucha importancia ya que era un hola y chao nomas con ella, en eso la mina con la que estaba bailando se va al baño, yo sabía que se había terminado la función voy y me siento en un sillón que estaba a un costado al rato veo que se acerca mi prima, me saluda se sienta al lado mío y nos pusimos a conversar. (por razones obvias no voy a dar nombres voy a poner la iníciales nomas) F- hola primo como estas? YO- hola prima, bien bien, un poco cansado nomas F- jajaja como no estar cansado si te pasaste bailando YO- jajaja viste F- queres bailar así conmigo? YO- bueno dale Voy a admitir que tuve mucho miedo de bailar con ella, por el hecho de que está muy buena, saque valor, me pare y no pusimos a bailar, para suerte mía apagan las pocas luces que estaban prendidas. Bailamos la hago girar y queda toda esa vista de ese hermoso orto debe haber sido 2 segundos que la mire pero para mí fueron como 3 horas, no lo podía creer el orto que tenía, bien paradito y redondito. En eso dije esta presa no se me tiene que escapar, la hago girar de nuevo, me arme de valor y le apoye toda mi pija en ese hermoso culo, se dio la vuelta y se rio, dije a bueno esta ya es mía, a cada rato la hacía girar, la seguía apoyando pero acompañado con una caricia en las nalgas hasta que me dice. F- Primo me acompañas al baño? YO- si si, no hay problema La agarre de la mano parecíamos novios y la lleve, la casa de mi hermana tiene un patio enorme y un baño para jodas digamos a mitad del patio, llegamos a la puerta y me confiesa algo que me hizo explotar la poronga del todo. F- Primo te puedo decir algo? YO- si como no F- me re gustas, siempre me pareciste lindo? Yo- naaah vos me estas cargan…. No termino de hablar y me empieza a besar re sorprendido pero con ganas le seguí el ritmo estuvimos a los besos como 10 minutos, en el medio de eso ya le metía mano por entero, me anime a meterle la mano por adentro del pantalón para tocarle esa conchita, estaba re mojada, saber que estaba mojadita me hizo volar la cabeza ya le bajaba el pantalón y la culeaba ahí afuera del baño nomas. Me percaté de que había gente fumando afuera y le dije YO- vamos mas al fondo F- vamos. Llegamos y Le empiezo a besar de nuevo unos 2 minutos, se separa de mí, bueno dije se termina todo lejos de pasar eso se arrodilla, me baja el pantalón y me empieza a chupar la pija, no saben cómo la chupa la muy puta un espectáculo. YO- que puta que resultaste ser prima, me encanta como me la chupas. F- te gusta? Cada vez que quieras te la chupo YO- dale seguí!!! Uff si putita, ya acabo F- dame toda la leche primito Eso me hizo acabar al toque, le tire todo el veneno en la boca, la trago a toda, se levantó y se fue como si nada a la joda, yo sin creer lo que había pasado me quede ahí parado riéndome re feliz. Bueno eso pasó esa noche, tengo más encuentro después de este con la putita esta. Si les gusto me avisan y cuento todas mi historias
Una fuerte fantasia
Hace unos años fuimos a bailar, a ella le encanta bailar de todo baila bien. Esa noche encontró un conocido de su barrio de su adolescencia, el hombre buena facha lindo tipo. Yo soy de madera para bailar, accedi al pedido de el. Bailaron y yo espiaba aunque todo bien y ella muy contenta de haber bailado. El siempre se lo veía por ahí cerca e incluso bailaba cerca para que ella lo viera yo dormía jaja. Hace un tiempo mientras cogemos le pido que me cuente sus historias sexuales a lo cual accede y me calienta mucho, mientras ella cuenta yo lo pregunto. Un día me confesó que había tenido varios encuentros sexuales con el.muchacho que mencioné. Que era un campeón cogiendo y tenía una tremenda pija. Cómo deje pasar una oportunidad así ?. El tema es que me cuenta como la cogía el y yo le pido que lo imaginé en especial cuando le chupo la concha. Son orgasmos indesceiptibles. Ojala podamos volver a estar en un boliche o en una cervecería y poder recrear esa situación y quizás hasta verla coger con otro hombre. Y que no quede en una fantasía. Se aceptan sugerencias ideas e incluso charlar del tema
un poco de ayuda
Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto
Sorpresa!! Mi madre en la fiesta!!!
EEsto paso hace muchos años yo tenía 23 ahora tengo 53 y salía con un grupete de amigos que no eran de mi barrio que sabían que yo era puto MMario paso por casa( en aquel entonces no existían los celulares como ahora) y me dijo para ir hoy a la noche a la casa de el cabeza que hacían una comilona y había chupi y de paso podíamos ir a alguna habitación y darme pija acepte al toque el era el único de la barra que me cojia los otros a pesar de saberlo todo ni pelota les gustaban las minas. LLlega la noche y fuimos a la comilona y chupamos jodimos hasta que Mario me dice vamos a la pieza yo como locales Siiiíi vamos. EEstábamos meta bomba en un descanso sentimos al chupete cantanfo"mueva mueva mueva" nosotros pensábamos que estaban espiandonos o algo asi pero para mi sorpresa abrimos la puerta un poco era mi madre con mi tía las 2 medias en bolas bailando con 2 o 3 a la vez mientras le metían mano mal, vale aclarar que mi vieja siempre estuvo casada con mi viejo ,Mario me decía es tu vieja y se reía yo entre bronca y lágrimas pero no me anime a salir y putearla pero vi la pija dura de Mario y Empeze a chuparla mi tía es re puta pero ver a mi vieja a dos manos manotiando pijas y chuponeando con pibes de mi edad era al principio doloroso pero pasado todo eso fue morboso al punto de la excitación. PPara hacerla corta esa noche se la cojieron todos y cuando pude me fui hasta Mario se la cojio el día después ya lo voy a contar
Fantasía
Acá vala segunda parte del encuentro que tuve con Eva. Despuésde aquel encuentro, las cosas transcurrían en forma normal, es decir, “buenosdías”, alguna que otra conversación vanal y sin insinuaciones raras de parte deambos, solo miradas picarescas o algún que otro comentario en doble sentido. Si bienno soy un “donjuán” con las mujeres, creía que había hecho una gran conquista,pero en realidad, fue ella, la que me “levantó” y la que me dio pie para miavance. A veces, por la mañana, siempre a vistas de la chusma del barrio,hablábamos y nos tirábamos palitos,preparando otro encuentro. Ella un día a la mañana me da un papel, con sunúmero de teléfono y me dice “para que estemos comunicados, por si necesitamosalgo, llamame y te agendo”. Me voy a mi trabajo y en un momento de la mañana,me hago un minuto y la llamo. Ella me dice “pensé que no me llamarías”, a loque le respondo que por cuestiones laborales no había podido hacerlo antes, peoque ahora que estábamos “conectados”, podríamos tener intercambios porwhatsapp, cosa que a ella le pareció interesante. Comenzamosa tener intercambios de WP, donde ella quería justificar lo que había pasado,que era una mujer viuda, que desde la muerta de su marido no hubo otro hombreen su vida, que necesitaba volver a sentirse mujer y que estaba muy avergonzadade cómo se había “insinuado” , que no quería que yo pensara que era una mujerfácil, pero que de verme solo en el auto fumando, no sabe porqué, yo lacalentaba, que se había masturbado un par de veces, mirándome a través de laventana. Me explotó la cabeza, nunca meimaginé que ella me miraba. Le contesto que me gustaría verla masturbarse. Lepregunto si no se sacaría fotos desnudas para mi. “Ni loca”, fue su respuesta,solo en vivo y en directo podes verme desnuda. Asíseguimos chateando hasta que una a la mañana siguiente, cuando voy a fumar,estaba parada en la ventana del lado de adentro y me hace señas para que pase.Cuando entro, la veo con unas calzas que le llegaban a la rodilla y unacamisola que le llegaban a medio culo. Se notaba que estaba sin corpiños, lospezones sobresalían de la camisola. Me hace sentar en el sillón, y ella enotro, frente al mio. Eva:así que te gusta ver a las mujeres masturbarse??? Yo: alas mujeres, no, a vos…. Eva: sime prometés quedarte sentado, me mastubo para vos. Desde ayer que tengo ganasde hacerlo, pero me aguanté para que me veas. Mientrasme decía eso, fue tocándose las tetas, se las apretaba, jugaba con sus pezones,lo que hizo que se me empezara a parar la pija. Se fue desabrochando losbotones hasta dejar sus hermosas tetas al aire, no se de donde sacó un pomo concrema y empezó a tirarse sobre las tetas a medida que se la iba desparramando.Yo ya estaba a full, me dolía la pija por tenerla aprisionada debajo del jean,atiné a pararme, pero ella me dijo: “quieto, ese no era el arreglo”. Se paró,se bajó la calza y la bombacha, de un solo movimiento. Se recostó en el sillóny siguió untándose crema y manoseándose toda. Ya no aguantaba más, me desprendí el pantalón, lo bajé hasta la rodillay dejé mi verga al aire, le pedí un poco de crema y me la encremé toda la pija.Así empezé a masturbarme despacio. Ellaseguía manoseandose, abre las piernas, se mete los dedos a la par que susgemidos iban en aumento. Se abre loslabios vaginales y apareció su clítoris, que con la calentura del primerencuentro, no había prestado mucha atención. Era un clítoris que sobresalía desu concha, nunca había visto uno así, eso me calentó más todavía. Ya me dolía la cabeza de la pija de lacalentura que tenía. Ella sigue metiéndose los dedos y empieza a salir ese jugoblanquecino de su concha. Me ofrecí a yudarla a masturbarse y se negó. Se metíalos dedos y los llevaba a la boca, chupando sus jugos. Me miraba y me decía lorico que estaba. Que le gustaba verme como me pajeaba. Sus gemidos eranalimento para mi morbo. Tenerla tan cerca y no poder hacer nada. Cada vez eranmás rápidos los mete saca con sus dedos. Me pregunta si me faltaba mucho paraacabar porque ella se venía en cualquier momento. Apuré mi paja, cuando veo queella empieza a cerrar las piernas con fuerza a la par que se retorcía sobre elsillón, mojándolo con sus jugos. No aguanté más, estaba por acabar, así que meparé fui hasta ella y empezé a descargarme sobre ella. Toda la leche quedescargué, ella se la desparramó por todo el cuerpo, lo que había en su cara selo llevó a la boca y lo saboreaba como un chico con un chupetín. Fue la mejorpaja que me había hecho en años. Ella selavantó, me empujó hasta el sillón donde estaba sentado me dijo que la esperesentado. Saliódel living y volvió con una toalla mojada, se arrodilló delante mío y me empezóa limpiar la pija y todos los restos de leche que me quedaban. Tenés que seguirtrabajando, me dijo. Me besó la punta de la pija me subió los pantalones y medijo: “se te va a hacer tarde para volver al trabajo”. Yo quería seguir, ellaestaba desnuda con restos de leche por todo el cuerpo, incluso los pelosvaginales, era un panorama tentador, como para seguir. Tenía ganas de saborearese clítoris y esos labios vaginales que seguían llenos de sus jugos. Pero medijo: “dejemos este morbo para otro encuentro”. Despuésde la los comentarios del primer relatovez, decidí, inventar un poco, algunas cosas son ciertas y otras, una especiede “fantasías” mía. Quise agregar algunas imágenes ilustrativas, pero no secomo hacerlo. Si alguien me ayuda estaría agradecido. Espero no defraudarlos. MuchasGracias por leer.
Fui la sorpresa en un Cumpleaños
Aayy paa... No sabes lo q me paso! Mmmm.... Recien RECIEN llego a mi dpto y menos mal q deje cargando la tablet! Asi podre contarte lo q me HICIERON... [/color] No te imaginas!... Pero Tengo el culo caliente y cacheteado, el ano q me arde profundo y sabroson, la garganta la tengo re abierta apenas me baja algunos lechazos de ellos y mis tetas estan re cojidas! me siento en el sillon y aun presiento q me estan dando x el culo... Paa.! [/color] Te paso a contar, maso menos rapidito: [/color] ... Estaba en mi dpto desde temprano, me llegaba msjs del Amigo de Mi Tio diciendo q venia a buscarme y llevarme a una "fiestita", ya acordado x mi arancel con El, llegaba en un rato. Me eleji una ropita y me perfume. Sali a esperarlo y no tardo en pasarme a buscar, subi a su auto y me pago lo acordado, me llevo x autopista y pasando serca de casa... Pero llendo a otro lado, llegamos a un barrio con calles de tierra casas bajas pegadas una a la otra... Si una Villa, no estaba tan nerviosa x el lugar, me sentia mas... como en casa! [/color] llegamos a un local entre las casas y todos los pibes q paraban afuera en la calle me miraban y adentro del local, estaba el cumpleañero y un par mas musica baile bebidas... los vi muy Feliz y Contento! Charla va charla viene con el Cumpleañero, q por cierto el negro era re kasique, le ofreci un oral y fuimos al baño, apenas cerramos la puerta de sorpresa se me tiro en mis pechos, me las chupo y le hice una turca... "Ayyy papi... Asi me la querias clavar? ....asi me querias?" mientras lo miraba y mis tetas cojian su pija. una chupada de verga q lo desprolije toda la ropa. Salimos y seguimos en la joda... fotitos... Escabio... Agua para mi... Risas... Etc... sus amigos tambien me hablan y me miraban ya connnn... una re ganas de cojerme! Despues de un rato largo ya se estaban yendo todos y solo eramos dentro del local el cumpleañero, dos amigos y yo: [/color] (Aca les cuento TODO asi rapidito xq es mucho)... [/color] Fumamos y charlamos, la cosa se puso HOT, fuimos al fondo a una casa y cuando de la nada... Pum! ...contra la pared, los mire a los tres y ellos me sacaban la camperita y la remera con las tetas afuera siendo chupadas x uno de ellos a dos manos mmmm... Los otros se pajeaban y otro me manoseaba toda. Me pusieron de rodillas en una ronda entre ellos tres para darme pijazos en el comedor. Pijazos en boca y a dos manos pajeando suavemente entre turca y ...uno me hacia el amor en la boca y otro me violaba mal y bien rico las tetas. Uno de los 3, a quien yo venia fichandolo mal fue al de Camiseta de Boca... el mirandome y pajeandose desde la mesada de la cocina, como me tragaba y me dejaba cojer x el cumpleañero y su hermano (otro casike mas...) arrodillada y me regale Confese lo puta q soy, mientras el cumpleañero se dejaba chupar la pija x mi, el hermano (el de camera negra) me tocaba las tetas y me manoseo entre mis nalgas y senti q me metio los dedos en la cola. Me trato mas puta xq me entraba 3 dedos juntas de una! me obligo a q me cruce de brazos en la espalda y me ataron con algo. Entre los hermanos me agarraban del pelo, con cachetadas y tratandome de pendeja trola o pendeja puta.. No se cual... Me la daban x la boca. Me obligaban a verlos y me dejaba llevar x sus ganas. En mi boca sentia quien tenia mas experiencia pero el hermano de camepera me cojia rico la boca... [/color] (En la Cocina) [/color] El otro de camiseta de boca ofrecio q me cojan en la habitacion de algunos de ellos. los hermanos me dejaron para hacer algo en la habitacion pero la segui con "El de Boca". El, apoyado contra la mesada me fui arrodillada hasta la cocina y atada de espalda me la meti en la boca mientras lo miraba se la mame un buen rato, le confese y le dije q tenia una hermosa verga como las q me gusta! Y ademas se dejaba succionar cuantas veces queria y como queria me la trague entera se la llene de baba y no me decia nada, cada vez q lo veia me miraba como: "no puedo creer lo q estoy viviendo"... [/color] [/color] (En la Habitacion) [/color] De repente siento una agarrada y tiron de pelo q me hizo ponerme de pie al toque...y al grito de "veni puta de mierda" me hizo caminar apurada hasta la habitacion. Donde estaba el cumpleañero q se esta pajeando, el hermano me bajo el jean y en "Tanga al costado xq asi le gustan las putas" al grito de uno de ellos... El cumpleañero abajo mio abriendome la concha, el hermano dentras mio me la metio toda de una x la cola y yo comenzaba a disfrutarlos.... Me daban duro x el culo y suave x la concha, derrepente el de Boca aparecio de la nada y delante mio y parado me daba su verga x la boca lo mire... Me estaban dando y tratando como puta... (Entre ellos hablaban y cada tanto mencionaban lo puta q soy... Entre cachetadas, tirones de pelo, insultos y dandome duro) ellos se turnaban y cambiaban de posicion, yo empece en 4 en la cama y termine arriba de uno clavada x el culo y los otros se turnaban para cojerme x la concha... Sus manos estaban x todos lados, estaba disfrutando como puta q soy... me confese diciendoles q me hacian acordar mi primer "Trio Anal" ....ayyy sii.... Mmmmm.... cuando me hicieron el culo en la plaza a las 02 de la mañana y a mitad de semana.... mas duro, me re daban. El q la tenia en mi cola me enlecho despues de aguantarse a sus amigos arriba mio! ... El cumpleañero estaba muy obsesionado con mi culo y me agarro del pelo me puso de rodillas en el suelo y mi cuerpo y mis tetas estaba apoyada contra el colchon, me empezo a cojer x el culo "ayyy... Papi... Si si hdp... Cojelo todo... Es tuyo papi..." y cosas asi le dije Bien Puta Fui con El. los amigos me miraban y me desataron los brazos... Me relaje mientras me daba x el culo. Despues me abri las nalgas y los amigos "alentaban" al Cumpleañero.... "Dale Amigo.. Rompele el culo... Es una pendeja Puta... Y yo diciendole en Vos baja "no pares papi", bien jugosa y bien cojido tenia el culo. "Ay papi... quiero tragarme esa lechita!" y en un juego de entre Amo y Puta con preguntas y respuestas despues de un rato, termino dandome a saboear su lechita x la boca estando yo en 4 en el suelo. Su hermano al grito de "ahora me toca a mi Putita", lo senti detras mio agarrandome de la cintura y me la mete toda dandome tan merecida profundidad y decirle "ayyyy papi.... Siiiii.... Q rico... Dame fuerte!" y dejarme cojer por el de campera negra. Lo note mas experimentado y me dio una tremenda orteada (...es el q mas siento aun!) ...una mano me aplasto mi cara contra la cama, me pidio q me cruce de brazos en la espalda, se me puso arriba mio y me dio mas rico como un actor porno... tratandome mas puta (xq le pedi q me de sin piedad) y ademas me dio leche en la boca xq soy puta... Pero en realidad a mi me encanta! Al ratito me dejaron sola en la habitacion. Yo me estaba recuperando mi circulacion de sangre en las rodillas, pero apenas me pude poner de pie entro el de Boca y a El si lo estaba reee esperando pero me sorprendio xq entro y ayyy mi amor... Me puso frente a la pared agarrandome de la cintura me entro sabroson x el culito ya todo cojido... Me daba suave y rico, me estiraba del pelo, me daba nalgadas y me cojia fuerte como para hacerme parar en puntitas de pie... Me acosto en el suelo y siguio dandome x el culo "ayyy mi Vida... Me siento re violada" su cuerpo estaba arriba mio y su respiracion en mi nuca. Sus cojida se volvio suave y rico... Me dejo resentida cuando me acabo en la boca. Me dejo mamarsela un rato... [/color] Hasta q nos cambiamos y me trajo en su auto, entre apenas a escribir todo lo q recuerdo... Ahora voy a bañarme y luego respondere sus msjs! Me ayudan? Seria muy lindo y agradable con sus puntitos y comentarios para seguir motivada a contarles mis experiencias ...Bebe! [/color]
Las anecdotas de sabrina
Me parece que la mejor forma de empezar es presentándome, me llamo Sabrina, tengo 20 años y obviamente no soy la más linda de mi colegio, mucho menos de mi barrio, pero creo que me defiendo con lo que tengo, soy una chica de contextura delgada pero con muy buena cola ,es lo que más llama la atención a los pibes, ya que de pechos estoy una poco floja. Mis medidas serían 83-60-90. Osea si me mirás de frente parezco un pibe, pero con la parte de atrás te enamorás jaja. Bueno, lo que les quiero contar pasó hace algunos años atrás y para no hacer extenso esto empiezo. Transcurria el año 2018, estábamos ya cerca de las fiestas de fin de año, como yo siempre fuí una piba aplicada , los primeros días de diciembre fueron para mi la finalización de clases, a comparación de mis amigas que se demoraron un tiempo más. Este grupo de amigas estaba conformado por tres chicas; Amelia , Noelia y yo, entre nosotras la única que tenía novio era Noelia, él se llamaba Gastón, era mayor que ella y la trataba súper bien. (Acá entre nosotros, el pibe estaba que se partía, muy buena elección la de mi amiga). Pasaron las fechas de los finales y el año se terminaba, fué entonces que en una juntada con ellas cometí mi mas grande error, el de desirles que yo era virgen, si así es , con 18 años no había chupado una pija, ni me lamieron la concha, nunca había garchado. Y claro para mis amigas, era una re crota, después de los bardos y burlas, habíamos acordado que saldríamos al boliche. Pero entre todo lo que hablamos lo que se me quedó dando vueltas en la cabeza fué lo que me dijo Amelia, que ese día perdería mi virginidad y mi inocencia. Esa noche no pude dormir y el resto de la semana me pasaba pensando en ese momento. Hasta que llego el día y con las chicas fuimos al boliche, estábamos ahí bailando y tomando, hasta que Noelia nos dice que su novio estaba en la casa de un amigo que tenía la casa sola y que nos pasarían a buscar. Entre charla y charla acordamos lo siguiente, ya que Noelia tenia a su novio ahí y Amelia tenia onda con el amigo, (todo bien pero yo quedaría en banda), el acuerdo fué que cuando yo me aburriera y me quisiera ir me llevarían. Así que acepté ir, mi idea era de estar un rato nada más y cuando la cosa se ponga fogosa me iba, ese fué mi idea desde el principio, pero lo planeado casi nunca resulta. Los dos chicos nos pasaron a buscar en el auto, dimos algunas vueltas y terminamos en la casa del amigo de Gastón, cuando entramos había un chico más, pero más allá de el saludo , no compartimos más palabras. La joda transcurría de lo mas bien , música, baile, escabio, nos estábamos divirtiéndo y yo la verdad no me quería ir, lo estaba pasando muy bien ,hasta que uno de los chicos dice que ya estarían por cerrar los almacenes y había que ir a comprar más bebidas, es entonces que Gastón, les dice que vallan a comprar antes que cierren, la verdad no se cuanto tiempo ya había pasado desde que se fueron, la cuestión es que el alcohol se me había subido, solo miraba a mi amiga Amelia que estaba con su celular y del otro lado a Noelia franeleando con su novio, ella le levantaba la remera al pibe y me dejaba ver lo que traía abajo, yo sentía como me mojaba y como un calor que nunca sentí me invadía, entonces agarre mi celular para dicimular, un rato después Amelia se levanta y dice que iria al baño, los tortolos ni se mosquearon, yo estaba perdida en como Gastón tocaba a noelia, como la besaba hasta que Gastón la detuvo y le dijo que yo estaba ahí, que quería ir a otra lugar ,fué entonces que Noelia me miró y me dijo... -disculpame, ahora que me acuerdo Amelia y yo te prometimos algo y lo vamos a cumplir sí o sí. Yo puse la cara de boba como que no pasaba nada. Noelia agarró la mano a su novio y lo llevó a la cosina, escuche que hablaban pero no lograba entender nada, al cabo de algunos minutos vuelvia Noelia con una franela y me la pone sobre los ojos, mientras me la ataba me decía que ella nunca falla en una promesa Durante todo el tiempo transcurrido en el que ellos hablaban en la cocina , mi cabeza estaba a mil, pero sinceramente en ningún momento me imaginé lo que podían estar planeando, yo me había quedado con la imagen de Gastón y Noelia besando y tocandose, pensaba lo que el le haría, como podría fidfrutar noelia. Y la verdad de lo caliente que yo estaba me importaba un huevo todo lo que pudiera pasar. La venda que me pusieron no me dejaba ver nada, solo estaba ahí sentada con un vaso de cerveza en mi mano y lo único que escuchaba era la música a todo volumen, cuando estaba empezando a sentir nervios, sentí como unas manos grandes me tocaban lentamente entre los muslos subiendome un poco el vestido que traía, mientras me separaba las piernas, se acerca a mi, yo que me preparaba para un beso, sentí algo que va abriéndose lugar en mi boca, en ese momento si me puse muy nerviosa, porque era la primera vez que sentía algo así, a parte con los ojos vendados no los escuchaba, solo la música y esa cosa grande entrando en mi boca, por instintolo la abría más a medida que me lo metía, sentía como salía lentamente y volvía a entrar, automáticamente empecé a acompañar el movimiento con mi cabeza y a mover suavemente mis labios mientras sentía dentro de mi boca, entrando y saliendo, en ese momento Noelia se acerca a mi oído y me susurra... -te gusta? Como no sabía que responder, (ni siquiera entendía bien lo que estaba pasando) y teniendo eso en mi boca solo pude decir _hummm, asintiendo con mi cabeza en aceptación. A lo que Noelia responde... –vez te dije que les iba a gustar. No escuche a nadie responder o decir algo. Estaba inmiscuida en lo que hacia con mi boca, muy concentrada, mientras una mano me agarra por atrás de la cabeza metiendo sus dedos entre mi cabello y me empuja, quería meterlo más profundo en mi boca, todo eso me calentaba más y más, mientras una mano me agarraba la cabeza sentí otra acariciar mis pechos con unos movimientos casi timidos se rebuscaba entrar en mi brassier, y a pesar de que lo estaba haciendo bien, quería que fuera mas rápido y brusco, quería sentir más esa fuerza y el calor que sentía de esa mano tocandome, su piel contra la mia, entonces para ayudar lo agarré y lo iba guiando, apretando esa mano por mis pechos, cuando retiré mi mano la suya comenzó a alejarse lentamente con sus dedos rosando mi piel, pasando por mis pezones, jugaba con ellos, los tocaba haciendo que a cada segundo se pusieran más duros, es indescriptible lo que sentía en mi vagina, tenía muchas ganas de que me penetrara, o que me la tocara, lo necesitaba, ya la sentía muy húmeda, no me aguante, entonces con mi mano derecha me comencé a acariciar, solo me pasaba los dedos lentamente de arriba abajo sobre mi tanga, que ya estaba más que mojada, es ahí cuando de repente me saca el pene de la boca y empiesa a acariciarme la vagina de una manera que se notaba que sabía perfectamente lo que yo quería, delicadamente y con movimientos muy lentos iba metiendo su mano por debajo de mi tanga, abro más mis piernas, y llevo mi pelvis un poco más para adelante, esos dedos celestiales llegaron al punto exacto y con movimientos circulares y muy sutiles acariciaba el lugar correcto, los labios se abrían como si tuvieran vida propia, y sentí como que me latía ahí abajo, yo ya no controlaba mi cuerpo, ya me estaba dejando llevar, mientras el volvió a meter su pene en mi boca, está vez los movimientos que hacíamos eran con más intensidad. Todo esto duro el transcurso de algunos minutos,hasta que escucho la voz de mi amiga Noelia que me dice _ Querés ver que te estás comiendo? Con mi boca en su pene, nuestras manos ocupadas tocandonos y la concha que se me derramaba como canilla rota, sólo pude asentar con la cabeza, instante después, sentí como el se aleja un poco de mi, pero sin sacar su pene de mi boca por completo, mientras me sacaban la venda de los ojos, cuando me la retiran los abro y lo primero que vi es ese grande pene delate mio, levantando la mirada lentamente mientras iba disfrutando la vista que tenía, su vientre, sus abdominales marcados, sus pechos y por último su rostro que reflejaba una gran satisfacción, al ver la carita de felicidad de ese pibe, cerré mis ojos y la empecé a chupar como en las pornos que habia visto, entre gemidos de placer que emitiamos, miro hacia mi costado y veo a Noelia recostada por el braso del sillón, ya sin ropa solo con corpiño y tanga, metiéndose los dedos en su vagina... Aun quedan 2 partes...si les gusta no duden en asermelo saber ...ay muchas historias y relatos que los quiero compartir ....
La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.
Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos. En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable. Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él. Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia. Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados. Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen. Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida. Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán. Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería. Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo... Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas. Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión. Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome. No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes. Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas. En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún. Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo. Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad. Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos... En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé. A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible. Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..." No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum










