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#Trabajando

Fotos, gifs y packs de Trabajando subidos por la comunidad.

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PPijagruexxxaLv1· hace 1 dRelatos

Cornudo en mi propia casa y en mi presencia. Relato corto!!

Esto me paso el miercoles de esta semana... Ese dia mo mujer con la cual estoy casado me manda msj avisandome que a la noche iban a comer una pareja amiga. Yo estaba trabajando y le respondo con un OK. Llego de trabajar como a eso de las 21:00 hs. Como siempre llegó y me baño con mi mujer, soy de tardar mucho en la ducha minimo 40 minutos. Esa noche antes de entrar a bañarme llega nuestro amigo sin la mujer el cual dice que ella iba a llegar más tarde por que se le complicó algi en el trabajo. Entonces mi mujer me dijo que me vaya a bañar solo asi no lo dejabamos colgado a nuestro amigo en el comedor. Asi fue, me fui a bañar , con la puerta entreabierta como siempre, pongo el agua para que se vaya templando y entro a la ducha. En un momento entra mi mujer y me pregunta si necesitaba algo por que ella se iba a poner a cortar papás para la comida. A lo que yo le respondí que no me hacía falta nada. Mientras me bañaba me puse a fantasear con que mientras yo me.estaba bañando mi mujer y nuestro amigo cogian en mi cama. Al rato se me dio por salir de la ducha ya que no escuchaba a ninguno de los dos hablar ni nada. Me envuelvo en el toallon y salgo despacito hacia mí cuarto abro la puerta y no había nadie. Entonces pienso entre mi , soy un pajero mal pensado. Cuando iba a entrar al baño de nuevo me acerco hasta el comedor y para mi sorpresa Mi mujer estaba recostada arriba de la mesa y nuestro amigo chupandole la concha con desesperación. Me pareció rara ña situación pero me calento , ya que mi pija empezó a latir parandose de a poco. Estaba viendo como nuestro amigo le chupaba bien la concha a mi mujer. Mientras la ducha seguia corriendo sola yo miraba lo que hacian. En un momento agarra mi mujer y le dice a nuestro amigo: metemela rápido antes que salga aquel... el sin perder tiempo saco su pija y se la metio de una. Mientras el la cojia yo me pajeaba mirandolos. En menos de 2 minutos el le saca la pija y acaba en su propia mano.... CONTINUARA

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SsleepmasterLv1· hace 2 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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Llulita1522Lv1· hace 31 dRelatos

El mecánico cordobés.

Hola cómo están, esto me pasó hace 4 años. Resulta que me compre un autos usado y cuando en mi trabajo me dieron vacaciones salí de una con rumbo a Tucumán. La cosa que pasando Córdoba capital se me rompió la bomba de nafta y quedé tirada a la orilla de la ruta. Llamé al seguro y me mandaron una grúa, cargo el auto y nos volvimos a Córdoba capital y me llevo a un taller que casualmente el chófer de la grúa administraba. Bueno ya en el camino el me contó que fue el a buscarme porque el empleado ya se había retirado y estaba el solo así que acudió en mi ayuda. Charlamos bastante, le conté a que me dedicaba y el me comentó algo de su vida. Llegamos al taller, reviso mi coche y me dijo lo que se había roto y me dijo que al repuesto lo tendría al otro día, entonces le pregunté si sabía de un lugar para pasar la noche, a lo que me llevo a unas cabañas de un conocido de el y me consiguió una. Me dejó en la cabaña, me bañé y salí a caminar por la ciudad, entre en un bar y me dispuse a comer y tomar algo cuando de pronto recibo un msj, era Tito, el mecánico, y me preguntaba cómo estaba y si quería que me mostrará la ciudad, le contesto que había salido y si quería me viniera a buscar al bar donde estaba, pasaron 15 minutos y llegó, saludo a varias personas y al verme se hacerco saludo y empezamos a charlar, estubimos ahí un buen rato y fue cuando él me dijo que si quería dar unas vueltas y conocer la ciudad a lo que dije que si, salimos y empezamos a dar vueltas y charlar, la cosa que llegamos a una plaza paramos y entre charla y charla el me comió la boca, yo no opuse resistencia y empezamos un franeleo mal. El me tocaba toda y yo igual, el me apretaba las tetas y tocaba la concha y yo no aguante y lleve mi mano a su entrepierna y cuando se la toque me lleve un buen susto jaja, la tenía enorme, la agarre y senti lo gruesa, venosa y bastante cabezona que la tenía, lo miré a los ojos mientras se la sacaba y me tire de una y la metí en mi boca, era bastante gruesa que apenas me cabía pero yo me esforzaba por tragarmela toda, el me metió unos dedos en la cola y yo ya estaba remojada, se la seguí chupando hasta que el me lleno la boca de su rica y caliente leche, me la trague toda. Luego el me dijo de ir a su casa o a la cabaña a lo que dije que fuéramos a la cabaña. Llegamos y ni bien entramos el me levanto en brazos, me beso y empezó a meter mano, yo hice lo mismo, se la chupe de nuevo y el me levanto y el parado me puso en un 69 y me empezó a chupar la concha y la cola mientras le chupaba la pija, estubimos así un buen rato hasta que me bajo me puso en 4 y me la puso en la cola, así de una, me bombeaba muy rico, yo tenía orgasmo tras orgasmo, me convulsionaba y en cada embestida que me daba me mojaba más y más, y estubimos así hasta que me lleno la cola de leche, la cual desbordada por mi colita toda dilatada. Luego nos metimos a la ducha, salimos y nos acostamos, el me abrazo de cucharita y sentí como su verga empezaba a ponerse dura nuevamente, me dió vuelta, me beso, se puso boca arriba, me acomodo encima de el y siguió besándome y metiendo mano, acomodo su pija en la entrada de mi conchita y empujando despacio la fue metiendo lento y cuando la tuvo toda dentro mío empezó a moverla, la metía y sacaba despacio y mi concha se estiraba a más no poder y yo gritaba de placer, me mordía las tetas, y mientras me garchaba con sus dedos abría mi cola. Me bombeo muy rico hasta que me lleno la concha de su lechita, y yo seguía temblando de placer. Nos quedamos recostados y luego me puso en 4 y me lleno la cola con su verga, ya sentirla en la entrada de mi cola me provocó un orgasmo, esa pija era un sueño, me dió por la cola casi como una hora, ya se imaginarán como me quedo jaja, y yo acabando a cada rato, mojadisima, el seguía el mete y saca sin parar, estuvimos así hasta que acabo llenándome la cola, nos quedamos abrazados y nos dormimos, al otro día me levanté y Tito no estaba, lo llame y me dijo que estaba en el taller. Desayuné, y salí al taller, llegué y estaba solo, me acerque le di un beso y el me levanto en brazos y me beso como si fuéramos novios de años jaja, vi como trabajaba, le sebe unos mates y luego nos fuimos a comer algo. Por la tarde volvimos al taller charlamos un rato y empezamos a franelear nuevamente, me llevo a una oficina que tenía y yo me arrodille le saque la pija y se la empecé a chupar, luego el me sentó en la mesa y me chupo la concha y cola, y luego me bajo de la mesa me dió vuelta y apoyando mis tetas sobre la mesa me la metió por la concha, yo me moje toda, mientras me iba preparando la cola con sus dedos, después de un buen rato la sacó para hacerce paso por mi colita ya preparada para recibirla toda, me cogió tan rico que acabe varias veces,y acabo llenándome la cola, nuevamente jaja, luego me fui al baño me prepare y me fui a caminar por el centro, el siguió trabajando en mi auto. La cosa es que por ese polvo demoró la reparación, así que me quede una noche más, jaja, pero bueno eso se los cuento más tarde, besos.

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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GgfesanchezLv1· hace 60 dRelatos

Marisela cojida por sus Jefes

Marisela era una chica de 23 años que trabajaba como jefa de cobranza en una financiera llevaba dos años ahí y tenia tiempo solicitando un aumento ya que ella consideraba que había entregado buenos números en el tiempo que tenia ahí, pero sus jefes se lo negaban en gran parte por que hace tiempo uno de ellos le hizo insinuaciones de que le aflojara las nalgas y Marisela se había negado rotundamente, ella era una mujer atractiva senos grandes copa 36C no muchas nalgas pero si buenas caderas y eso al estar en un trabajo rodeado de hombres le había acarreado preposiciones de distintos compañeros incluso gestores que estaban a su cargo algunos que al pasarse de la raya había terminado siendo despedidos. Era un día Sábado cuando Manuel Gerente de la sucursal que era un tipo alto y gordo de aproximadamente  1.90 le dijo que si se podía quedar unas horas mas para revisar unos reportes y hablar acerca de su posible aumento a lo cual ella accedió, se dio la hora de salida y todos comenzaron a partir rumbo a sus casas mientras que ella se quedo en su lugar trabajando en espera de la Reunión paso cerca de media hora Marisela comenzaba a desesperarse cuando en eso el Gerente le hablo , le dijo que si podía ir a su oficina a lo que ella rápidamente fue estuvieron revisando reportes por un tiempo y cuando llego el momento de hablar de el aumento el Gerente se para de su lugar y comenzó decir necesito contar con su total disposición para poder arreglar el aumento mientras se dirigía hacia ella.  - Ella comento yo siempre estoy a disposición de la empresa, me quedo cuando hay que quedarse etc. - El le dijo colocándose detrás de la silla donde se encontraba ella y masajeándole los hombros, a ese tipo de disposición no me refiero Licenciada, - Ella se levanto inmediatamente y le dijo yo no me presto para esas cosas y dio un paso hacia atras topando en el escritorio. El se le acerco y intento darle un beso algo que ella rechazo e intento alejarlo de ella pero el peso y tamaño de el no se lo permitía, El apoyo sus manos en el escritorio quedando ella en medio impidiéndole el poder huir y le dijo vamos Licenciada haga esto mas fácil para todos usted me da lo que quiero y yo le doy lo que usted quiere , la tomo por la cintura mientras comenzaba a besar su cuello a lo que ella respondía con un no Licenciado no haga esto pero esta vez el tono sonó diferente al parecer le gustaban los besos en el cuello, el siguió dándole besos en el cuello mientras poco a poco a poco comenzaba a desabotonar su blusa el le dio un beso en la boca y ella correspondió, El comenzó a acariciar sus senos por encima de el sostén mientras seguía besándola, después continuo besándola en el cuello mientras desabrochaba su sostén dejando al descubierto esos enormes pechos bien formados con una aureola mediana y unos hermosos pezones color café el rápidamente comenzó a jugar con ellos hacia circulos en sus pezones y después poco a poco empezaba a succionarlos ella gemía de placer con sus manos empezó a desabrocharle el cinturón y el pantalón dejándolo caer quedando el licenciado en solo bóxer pero se notaba un abultado paquete ella se puso de rodillas bajo su bóxer y se dejo ver una polla de aproximadamente 18 cms pero demasiado gruesa tan gruesa que ella pensaba que no cabria en su boca, empezó a jugar con s lengua en el glande de el mientras con sus manos acariciaba sus huevos poco a poco empezó a recorrerla con su lengua desde la punta hasta la base el le decía ya ve licenciada que le cuesta comportarse así se ve que es toda una zorra. Ahora quiero que te la tragues y ella empezó poco a poco a introducirla en su boca hasta tenerla toda en su boca y justo cuando ella se la iba sacar el sujeto con fuerza su cabeza dejándola con la verga totalmente dentro de su garganta por unos segundos a lo que ella trataba de zafarse pero no podía lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos el la soltó saliendo la verga totalmente escurriendo de saliva. El la levanto y la despojo de su pantalón y su cachetero empinándola sobre el escritorio dejando ver un hermoso trasero era delicioso ver aquellas caderas abiertas totalmente a su disposición el coloco la punta de su verga justo en la entrada de su concha pero en lugar de metérsela comenzó a recorrer de arriba a abajo su vulva ella gemía mas y mas y comenzó a decirle - ya dámela quiero sentir su verga licenciado quiero que me la meta - y el le decía de verdad ya la quieres , quieres que te coja como a una puta -si cójame soy su puta licenciado el comenzó poco a poco a meter su verga en la vagina de ella era delicioso verla como lo estaba disfrutando no paraba de gritar diciendo cójame así mas duro licenciado quiero sentir su verga hasta el fondo el no paraba el va y ven sus huevos rebitaban una y otra vez contra las nalgas de Marisela ella parecía una verdadera perra en celo aullando de placer -aaahhh mmmmm aaahhhhh ella comenzó a tener un descomunal orgasmos comenzando a gritar como toda una puta - así cójame licenciado cójame mas duro que quiero mas ohhh ummmm siiii El licenciado disfrutaba como loco embistiendo la concha de Marisela mientras ella se retorcía de placer sobre el escritorio entonces el un poco exhausto de bombear a Marisela en esa posición se sentó en una silla y le dijo ve mamacita quiero que me montes. ella le dio la espalda y comenzó a a clavarse poco a poco la verga de el y comenzó a contonearse con un rico va y ven rebotando sus nalgas en las piernas de el, ella comenzó a hacer circulos con su cadera mientras que el le acariciaba sus senos en especial sus pezones mientras ella gemía de placer cuando en eso se abrió abruptamente la puerta de la oficina era Vicente el Subgerente de la Sucursal. ...........continuara

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CCondorb85Lv1· hace 71 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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Jjosepp17Lv1· hace 71 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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AAxelCornudoLv1· hace 78 dRelatos

Mi esposa con su ex amante en mi casa

Que tal amigos, viendo que les gustan mis relatos y experiencias como cornudo hoy les traigo una experiencia un tanto excitante por cómo se dio, esta vez con un compañero de trabajo de Candy que además de compañero era su amante antes de conocerme.   Era un día normal yo estaba trabajando como de costumbre y unas horas antes de mi salida me llega un Whatsapp de Candy avisándome que un compañero suyo a quien en este relato llamaremos Luis iría a casa porque necesitaba platicar con alguien y eran buenos amigos, yo realmente sin problema le dije que estaba bien, le pregunto a que hora llegaría y me dice que a las6pm yo a esa hora ya estoy en casa a lo que imagine que no tenía ninguna intención sexual. Cuando iba llegando a casa vi que iba caminando pero no le hable ni le comente nada, llegue, estacione el coche y no le dije a Candy que lo había encontrado, a los minutos llega Luis y yo baje a abrirle, llamo a Candy para que baje y los dejo platicar en la sala, en la planta baja nuestra casa tiene Sala, comedor, cocina y un estudio, yo subo a la habitación y al bajar los veo sentados uno en cada sillón solo platicando, le ofrezco a Luis un café, se lo preparo y me siento a platicar con ellos, hablamos de todo un poco de su matrimonio, de trabajo etc. Siendo honesto esperaba que la situación fuera un poco más candente, pero Luis no tiene ni idea del tipo de relación que tenemos Candy y yo así que no sabía ni qué onda, yo me aburrí de estar con ellos a lo que me encierro en el estudio, ahí estuve viendo una serie, cuando escucho susurros. Candy: ¿Que ya no se te antojaría volver a cogerme? Luis: (risa) Como crees, estas loca Candy: ¿Es por qué esta el aquí? Luis: Si, es su casa no seas loca Seguido de esos diálogos escucho risas y le dice que ya se va, yo en ese momento le escribo por whatsapp a Candy y le digo que lo seduzca que le coquetee a lo que ella comienza a insistir que se quede a cenar, pero él se niega   Se despide de mí y se retira, en eso Candy entra al estudio donde estaba yo, y le dije que lo había dejado con las ganas y que para colmo a mí también, ella me dice que el no quiso y que no lo podía obligar, entonces le digo que lo llame, que no debe de ir muy lejos y le diga que yo me estaba metiendo a bañar y que le dijera que se regresara,  le llamo y le dijo que le quería dar algo pero que tenía que regresar, cuando escuchamos que llego yo rápido subo las escaleras pero me quede en un espacio donde podía ver qué pasaba, ella lo invita a pasar rápido cierra la puerta y lo besa apasionadamente y lo mete al estudio, cierra la puerta, yo enseguida bajo muy despacio para no hacer ruido y escucho el siper de su pantalón y escucho que hablan en voz baja. Luis: ¿Estás loca, que haces? Candy: No me digas que no quieres si vi cómo me veías Luis:  Si pero él está aquí, cuando salga de bañarse y nos encuentre aquí, no quiero que tengas problemas. Candy: No te preocupes, el siempre tarda mucho bañándose.   Terminando de decir eso escucho como se ahogaba dándole oral,yo estaba de lo más excitado con una erección a full, escucho ruido del escritorio y empiezo a escuchar los gemidos de Candy y el ruido de sus nalgas como aplausos. Primero muy suaves y después más y más intensos. Me asomo por la rendija de la puerta y puedo ver como Luis tenia bien empinada a Candy en el escritorio, mientras ella le decía. Candy: ¿Y estabas seguro que no me querías coger? Luis: No puedo creer que te estoy cogiendo aquí y tu marido ni en cuenta bañándose. Así estuvieron un rato hasta que Luis se vino, Candy seguía intensa,pero por más que lo intento no pudo lograr otra erección a lo que solo lo limpio y terminaron. Cuando vi que iba a salir corrí tratando de no hacer ruido hacia las escaleras y subí a mi habitación, escuché como se despidieron. Cuando Candy entra a la habitación se sube en mí y me muestra que estaba muy mojada, a lo que la desnude y cogimos de una forma tan intensa que me excita de solo contarles.   Bueno chicos espero sus comentarios y sus puntos… Espero que les haya gustado tanto como a mi, espero poder seguir escribiéndoles pronto

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LLaurenBigLv1· hace 80 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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669aloLv1· hace 81 dRelatos

El contador....

Era un día normal en el trabajo hacia mucho calor así que ese día decidí llevar Falda y convinarla con unos lindos tacones y debajo una lencería super sexy. Transcurría mi día todo en orden y a unas pocas horas de salir llego mi Jefe y nos presento al que sería el nuevo contador le dimos la bienvenida y cada quien regreso a lo suyo, como soy la que tiene mas tiempo trabajando ahí mi jefe me pidió que le mostrará el lugar y le platicar a mas sobre lo que hacíamos etc. El se veía casi un niño para mi pues se veía de veintitantos a decir verdad dudaba sobre sus habilidades. Bueno respire profundo y le mostré el lugar conversaba yo poco y el se veía tímido y hacía pocas preguntas. No estaba de mal ver de hecho se podía medio notar que debajo de su camisa tenía músculos y que iba al gimnasio, después de todo el rollo el se fue a lo suyo y yo continúe con mi rutina , estaba atendiendo a un cliente detrás del mostrador y en eso llega el contador a preguntarme donde estaban los cortes de caja impresos yo señale con mi mano debajo del mostrador en un cajón el se agachó para abrir el cajón y yo seguía atendiendo al cliente cuando de reojo me percate que el me estaba mirando las piernas, yo m hice como que no lo vi pero quería ver su reacción así q al propósito tire un lapicero el enseguida se movió a recogerlo pasando sus manos muy cerca de mis piernas podía ver su mirada de que quería q más traía debajo de la Falda. Se levantó y pude notar un poco abultado su pantalón se veía que escondía algo de buen tamaño debajo de ese pantalón, se retiro algo apenado y yo continúe en mi trabajo. Al terminar la jornada mi jefe me pido que si m podía quedar unas horas extras que necesitaba que el contador le dirá un reporte de algo y lo necesitaba para mañana muy temprano así q se tenía que quedar a trabajar pero tampoco le tenia aun la confianza para darle las llaves y que el cerrará, así que m pidió el favor y dijo que me pagaría las horas extras al doble, yo acepte por que ese dinero me iba a caer muy bien. Al principio el trabajaba en lo suyo y yo aproveche para sacar algunos pendientes, después terminé y me puse a ver cosas en mi cel y después de un buen rato me aburrí y fui a ver si le faltaba mucho para terminar, entre y enseguida él se puso nervioso y con voz titubiante me dijo q ya casi estaba por terminar, le dije que si le podía ayudar en algo para que terminará más pronto por que ya me quería ir. Me dijo que si le podía ayudar a engrapar unas hojas, le dije q si me senté casi frente a él y comencé a engrapar cuando de repente sentí su mirada otra vez viéndome la piernas y pude notar como se sonrojada y algo de nuevo iba creciendo debajo de su pantalón , tiro algo al propósito vi enseguida que su intención era ver la ropa interior que traía debajo de la Falda así que se lo facilite abriendo un poco las piernas, el claramente se vea q salivaba, yo sonreí y pícara mente le dije quieres ver mi tanga, él se quedó petrificado, pero a la vez ansioso, me levante solo un poco de la silla y me la quite y le dije riéndome mira aquí esta, el no lo podía creer, lo que estaba viendo y lo que acababa de pasar pero no desaprovechó y miro nuevamente entre mis piernas, yo comenzaba a humedecer me un poco y cuando me di cuenta ya tenía su cabeza entre las piernas y su lengua bebiendo mi miel, uff me humedeci más de momento no pensé que se atreviera pero lo que hacía con su lengua realmente se sentía bien, mi temperatura y mi deseo se fue elevando cada vez más al sentir sus labios y su lengua en mi. Se levantó y me cargo encima del escritorio y continuó haciéndome sexo oral, mientras movía su lengua comenzó a introducirme 2 dedos los metía y los sacaba sin parar uff pude sentir como un orgasmo provocó que me humedeciera más y me dijo ahora si estas lista y comenzó primero a deslizar su pene por fuera de mi vaginal llevando mi miel a todo el alrededor, mientras desabrochaba mi blusa y me quitaba el sostén para poder besar mis pechos, subió de mis pechos a mi boca y mientras me daba un beso apasionado de golpe me metió todo su gran pene y al oído me susurro que rica estas mientras seguía moviendo su cadera , sentía sus movimientos tan rápidos tenía tanta energía quizás por ser tan joven, me daba duro y muy rápido mientras acariciaba y besaba mis pechos, cada vez me daba más fuerte hasta que de pronto sentí un gran orgasmo mojando un poco el escritorio y algunos papeles y justo cuando el se iba a venir me sacó su gran pene y derramó su orgasmo sobre mis pechos y después con sus manos esparció su semen a todo el rededor de mis pechos mientras me decía es la primera vez que lo hago con alguien mayor que yo y la verdad me encantó. Fui al baño a limpiarme y a volverme a vestir en lo que el termino su trabajo y nos fuimos después a su casa a comer y sobra decir que ahí lo volvimos ha hacer...

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

Me tuve que coger a la tía de mi novia

Hola amigos resulta que llevaba mucho sin póstear un relato y desde la última vez han pasado muchas cosas que me gustaría compartir. Resulta que mi novia esta trabajando en otra ciudad de donde yo vivo, no puedo pasar mucho tiempo con ella solo nos vemos los fines de semana, hace un mes una tía de ella regreso de un viaje y no tenía donde quedarse una semana así que le tuve que ofrecer un cuarto en mi casa, ella pues llegó y le mostré donde se iba a quedar después del cuarto principal donde duerme hay un pasillo que sigue y al final hay otro cuarto exactamente ahí se quedaría ella, como solo vivo con mi novia y últimamente solo acostumbro a caminar en bóxer o a veces hasta desnudo, la tía de mi novia tiene 45 años y si marido esta en España, ella es una flaca muy atractiva, resulta que una noche se me olvida que ella se estaba quedando en la casa así que deje la puerta abierta y puse el canal de porno y me puse a masturbarme (para salir y bajar a la sala ella tenía que pasar frente a la puerta de lo cuarto) de repente veo que ella esta en la puerta y me estaba mirando grito mi nombre y dijo: que haces, y salio corriendo a su cuarto, tenia mucha vergüenza y estaba tratando de como hacer para ir a pedir perdón, pero tenia mucha vergüenza y decidí ir en la mañana y me acosté, más tarde esa misma noche abrieron la puerta de mi cuarto y era ella, me levante rápidamente y le pedí disculpas por lo que había visto, de repente ella puso su mano izquierda en mi boca y con su mano derecha tomó mi paquete por encima del bóxer, yo en mi mente estaba que diablos y el corazón se me puso a mil y ella dijo: Hace 5 años no tengo un pene en mis manos, mi boca y mi vagina, vi como te masturbabas y se que esta mal pero no puedo dejar de pensar en eso, ella me beso saco mi pene del boxer y me empezó a masturbar y decía que rico se siente (yo estaba paralizado) luego se puso de rodias siguio masturbandome y me empezó a besar y chupar los testículos (yo ya estaba muy prendido pero quería ver hasta donde llegaba) luego con su lengua recorrió todo mi pene desde el tronco hasta la punta, estando en la punta la metió muy suave en su boca hasta adentro, se la saco y dijo otra vez: que rico ya se me había olvidado el sabor de una buena verga pero ya no podía aguantar más y al verte fue mi limite, siguió chupando mi pene bien rico, lo hacía con una experiencia como ninguna, luego se levantó se fue a mi cama se puso en 4 y me dijo: quitame estas ganas que tengo desde hace mucho hazme sentir como una perra, inmediatamente fui y así en 4 le mame su concha por un buen rato y hasta el culo y gemia de placer, luego la tomé del pelo y le dije eres una perra muy caliente y te voy a coger como a una y la empeze a penetrar bien duro mientras le pegaba nalgadas a esa flaca, luego de darle un rato dijo que sentía que se venía así que me dijo que me acostara que quería venirse cabalgando y me acosté ella se puso encima de mi y le empezó a montar bien rico inmediatamente comenzó a temblar y empezó a venirse en chorros sobre mi fue algo muy excitante ver como me mojaba con sus fluidos, al sentir sus espasmos vagines como se contraía su vagina hizo que me dirán ganas de venirme yo así que le dije que lo iba hacer afuera y ella se empezó a mover más rápido y me apretó con sus piernas y me dijo no puedo tener hijos no te preocupes acaba dentro de mi, llena mi concha de tu leche que la quiero sentir, quiero sentir esa leche bien tibia dentro de mi, no me pude contener más y lo tuve que hacer, luego sin decir más se quito se bajó de la cama y dijo: que hice me acosté con el novio de mi sobrina y se fue corriendo al cuarto, le fui a tocar la puerta y me dijo: perdóname no e porque lo hice y por favor no le digas nada a mi sobrina, me fui acostar muy preocupado por ella pesando en ir hablar con ella en la mañana. Gracias por leer mis relatos, son 100% reales y muy propios si quieren saber más de lo que pasó al día siguiente con la tía de mi sobrina por favor comenten si les gusto y relato la segunda parte.

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LliberadordemecosLv1· hace 84 dRelatos

Isela vacío los huevos de mi padre por amor

Hola me presentó. .. me llamo José Emmanuel. .. soy el mayor de 2 hermanos .. tengo 20 años... vivo aún en casa de mi madre junto a mi hermana Melanie de 18 Hace 4 años mi papá José Pilar dejo a mamá por problemas de relación, esta bien no me afectó y pues mi hermana tampoco lo tomo mal de hecho melanie pues se volvió.como.tipo emo. .. algo así  ... hace días me.enteré que papá estaba en Estados Unidos que se casó allá para obtener la nacionalidad algo así el punto es que se junto con una vieja de allá y pues el condenado de mi viejo tuvo  dos niños con la gringa pero parece que lo descubrieron   q andaba de mojado y lo mandaron para acá a México ... hace dos dias si ... exactamente dos días que papá llego a Reynosa y ahí se quedó a dormir en casa de mi prima Isela  para mi prima Isela osea ella  para ella sigo siendo un niño chiquito ❤ ella tiene 27 años es 7 años más grande que yo jejeje apesar que es sobrina de sangre DE mi mama siempre estuvo muy apegada  a mi papá por eso la primera opción para llegar a  México fue ella porque se que ella quiere muchísimo  a mi papá  En la central José Pilar  mi papa llega a México y vio el paisaje como antes ... su hermoso México estaba frente a sus pies pero ... se acordó de sus hijos varoncitos en Estados Unidos y se puso a llorar. .. el sentimiento invadió a papá en eso...  Isela llega y le habla Isela- tío Pilar!!! Hola!!!! papá voltea y ve a Isela. .. jamás la olvidó pero... ahora ... - staba más buenota. .. y vestida muy indecente ... como una auténtica puta frente a mi papá. .. - a perdón esque fui muy olvidadizo !!! mi prima Isela tiene dos años sola en Reynosa trabajando de bailarina exótica.  Papa- (impactado) ah cabron! Isela? !!! eres tu?? Isela - con carita de puchero y voz chillona y chiflada ) "TÍO MALO!" Papa- (viendo a Isela de arriba a abajo con morbo) Porque me dices tío malo chiquita?  Isela - me dejo sholita en mi cacha con mi mami !!! she fue a Estados Unidos con otra vieja ffea!!!!  papa- (con carita de antojo mirando la panocha DE Isela ) oooh chiquita preciosa Perdóname todo fue por tener la nacionalidad americana bebecita perdón!  Isela - Ay Dios! tío!!!! capas que hasta hijos tuvo con esa puta verdad!  Papa- dos niños mija perdón  Isela- VES TÍO!!!! ERES MALO!! tío malo anduviste de canijo alla!!!! estoy `nojadita' contigo tío! Papa- Poque esta 'nojadita ' conmigo? !!! papa- iselita princesita linda! porque andas vestida asi muñeca?  todos se te quedan viendo el 'cuquito' Isela- jajaja ay tío trabajo en el salón de dos cuadras más para allá mi show apenas estaba por empezar  Papa- aaaah condenada !!! no pues has de juntar bastantes mirones en ese salón verdad Isela- tío venga a verme !! quiere una cerveza?  Papa- me caería de maravilla una corona bien fría Isela- vamos yo le digo al mesero que le sirva lo que guste ! pero porfa mirame bailar tío Pilar!  Papa-  si tu pagas las cervezas como negarme mamacita rato después papá miraba a Isela menear el culote en la pista. ..  Isela se vestía erótica como provocando a mi papá  Papa -(pensando entre si) Si Isela supiera que aparte de los dos niños que tengo con la gringa embarace a la niñera y por eso me vine para acá antes que me demande mi esposa gringa !!! jajaja total ya la libre ... pero bueno ... que buenota esta Iselita !!! Isela - Tío Pilar. .. venga ... acompañame  Papa- que pasó iselita ? Isela- aquí yo estoy para servirle en lo que desee tío Pilar. .. y pues... sería una negligencia laboral que mi tío favorito se fuera DE aquí sin recibir el lema principal de este salón  Papa -mirando a isela) ah si? y cual es ese lema principal?  Isela- las chicas de aquí inventamos un lema y es que nuestros clientes no pueden irse con sus huevos llenos  Papa- ahora soy tu cliente Isela?  Isela - si gustas tío  Papa- esque... tengo un mes que no vacío mi lechita iselita!  Isela - eso tiene solución José Pilar... venga... vamos a ordeñar esa leche...  papa- Mira como ando iselita Isela contempla la enorme pija de papá que tanto deseaba ella de joven ahora estaba a su merced! lista para ser comida Isela- que rico estas Papito!  papa- ando bien llenito iselita ! ayúdame a sacar todo esto! ya no aguanto más  mientras yo inocente en mi casa platicando con mi mamá  Yo- Oye mamá quiero irme a Reynosa a ver a mi papá ya Mama- Pos yo no quiero saber de el Yo- mama entiende el hizo todo por nuestro bien Mama- te apuesto que esa gringa con la que se casó no dormía separado de ella si bien que la debió aprvechar el condenado! !!  Yo- mamá ya... dejemos ese tema. . Mama- tiene dos chamacos con ella se revolco con ella mí hijo tu papá es un caliente! !! y eso qu  haya llegado con mi sobrina la pinche putona de Reynosa me da mala espina!!! Yo- porque mamá? Yo se lo. que te digo  Yo- ay mamá Isela ve a mi papá como un padre ella ... ella sería incapaz de algo promiscuo con mi papá  Isela con mi papá en ese momento mientras tanto⬇⬇ Yo - Ojalá papa este bien. .. que se sienta muy acogido aquí.... Mi papá  en ese instante  papá- AAAAAAAAHHHH!!! ISELA - TIOOOOOOO !!!!! Una semana después papá se alejó de ISELA en cuanto me contacto. .. la abandonó sin decirle nada... hoy un mes atrás isela siente mareos ascos y desmayos. .. esta preñada de papá pero no sabe donde está el...  mientras papá está conmigo conviviendo como d ebe ser... extrañe tanto a mi padre... un hombre tan recto tan respetuoso y tan detecho...

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22003zorroblancoLv1· hace 89 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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Eeah1961Lv1· hace 89 dRelatos

Fantasía

Acá vala segunda parte del encuentro que tuve con Eva. Despuésde aquel encuentro, las cosas transcurrían en forma normal, es decir, “buenosdías”, alguna que otra conversación vanal y sin insinuaciones raras de parte deambos, solo miradas picarescas o algún que otro comentario en doble sentido. Si bienno soy un “donjuán” con las mujeres, creía que había hecho una gran conquista,pero en realidad, fue ella, la que me “levantó” y la que me dio pie para miavance. A veces, por la mañana, siempre a vistas de la chusma del barrio,hablábamos y nos  tirábamos palitos,preparando otro encuentro. Ella un día a la mañana me da un papel, con sunúmero de teléfono y me dice “para que estemos comunicados, por si necesitamosalgo, llamame y te agendo”. Me voy a mi trabajo y en un momento de la mañana,me hago un minuto y la llamo. Ella me dice “pensé que no me llamarías”, a loque le respondo que por cuestiones laborales no había podido hacerlo antes, peoque ahora que estábamos “conectados”, podríamos tener intercambios porwhatsapp, cosa que a ella le pareció interesante. Comenzamosa tener intercambios de WP, donde ella quería justificar lo que había pasado,que era una mujer viuda, que desde la muerta de su marido no hubo otro hombreen su vida, que necesitaba volver a sentirse mujer y que estaba muy avergonzadade cómo se había “insinuado” , que no quería que yo pensara que era una mujerfácil, pero que de verme solo en el auto fumando, no sabe porqué, yo lacalentaba, que se había masturbado un par de veces, mirándome a través de laventana.  Me explotó la cabeza, nunca meimaginé que ella me miraba. Le contesto que me gustaría verla masturbarse. Lepregunto si no se sacaría fotos desnudas para mi. “Ni loca”, fue su respuesta,solo en vivo y en directo podes verme desnuda. Asíseguimos chateando hasta que una a la mañana siguiente, cuando voy a fumar,estaba parada en la ventana del lado de adentro y me hace señas para que pase.Cuando entro, la veo con unas calzas que le llegaban a la rodilla y unacamisola que le llegaban a medio culo. Se notaba que estaba sin corpiños, lospezones sobresalían de la camisola. Me hace sentar en el sillón, y ella enotro, frente al mio. Eva:así que te gusta ver a las mujeres masturbarse??? Yo: alas mujeres, no, a vos…. Eva: sime prometés quedarte sentado, me mastubo para vos. Desde ayer que tengo ganasde hacerlo, pero me aguanté para que me veas. Mientrasme decía eso, fue tocándose las tetas, se las apretaba, jugaba con sus pezones,lo que hizo que se me empezara a parar la pija. Se fue desabrochando losbotones hasta dejar sus hermosas tetas al aire, no se de donde sacó un pomo concrema y empezó a tirarse sobre las tetas a medida que se la iba desparramando.Yo ya estaba a full, me dolía la pija por tenerla aprisionada debajo del jean,atiné a pararme, pero ella me dijo: “quieto, ese no era el arreglo”. Se paró,se bajó la calza y la bombacha, de un solo movimiento. Se recostó en el sillóny siguió untándose crema y manoseándose toda. Ya no aguantaba más, me desprendí el pantalón, lo bajé hasta la rodillay dejé mi verga al aire, le pedí un poco de crema y me la encremé toda la pija.Así empezé a masturbarme despacio. Ellaseguía manoseandose, abre las piernas, se mete los dedos a la par que susgemidos iban en aumento.  Se abre loslabios vaginales y apareció su clítoris, que con la calentura del primerencuentro, no había prestado mucha atención. Era un clítoris que sobresalía desu concha, nunca había visto uno así, eso me calentó más todavía.    Ya me dolía la cabeza de la pija de lacalentura que tenía. Ella sigue metiéndose los dedos y empieza a salir ese jugoblanquecino de su concha. Me ofrecí a yudarla a masturbarse y se negó. Se metíalos dedos y los llevaba a la boca, chupando sus jugos. Me miraba y me decía lorico que estaba. Que le gustaba verme como me pajeaba. Sus gemidos eranalimento para mi morbo. Tenerla tan cerca y no poder hacer nada. Cada vez eranmás rápidos los mete saca con sus dedos. Me pregunta si me faltaba mucho paraacabar porque ella se venía en cualquier momento. Apuré mi paja, cuando veo queella empieza a cerrar las piernas con fuerza a la par que se retorcía sobre elsillón, mojándolo con sus jugos. No aguanté más, estaba por acabar, así que meparé fui hasta ella y empezé a descargarme sobre ella. Toda la leche quedescargué, ella se la desparramó por todo el cuerpo, lo que había en su cara selo llevó a la boca y lo saboreaba como un chico con un chupetín. Fue la mejorpaja que me había hecho en años.  Ella selavantó, me empujó hasta el sillón donde estaba sentado me dijo que la esperesentado. Saliódel living y volvió con una toalla mojada, se arrodilló delante mío y me empezóa limpiar la pija y todos los restos de leche que me quedaban. Tenés que seguirtrabajando, me dijo. Me besó la punta de la pija me subió los pantalones y medijo: “se te va a hacer tarde para volver al trabajo”. Yo quería seguir, ellaestaba desnuda con restos de leche por todo el cuerpo, incluso los pelosvaginales, era un panorama tentador, como para seguir. Tenía ganas de saborearese clítoris y esos labios vaginales que seguían llenos de sus jugos. Pero medijo: “dejemos este morbo para otro encuentro”. Despuésde la los comentarios del primer  relatovez, decidí, inventar un poco, algunas cosas son ciertas y otras, una especiede “fantasías” mía. Quise agregar algunas imágenes ilustrativas, pero no secomo hacerlo. Si alguien me ayuda estaría agradecido. Espero no defraudarlos. MuchasGracias por leer.

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GgigifloLv1· hace 90 dRelatos

Jugándole al v*rgss

Ya les dije que soy casado y me mama ser infiel, la verdad odio a mi esposa y la celo mucho porque pese a todo ES MÍA, pero yo no soy de ella y me encanta ver qué pueden ofrecer otras mujeres, no soy exigente, sólo quiero ver o sentir la vagina mojada de alguna puta que me desee. Para mi sólo son putas, todo lo demás lo tengo con mi esposa, quien básicamente es la que se la pasa trabajando para mi, y en lo que ella se distrae con mi negocio y se lo confío, yo tengo tiempo suficiente para jalármela, tener sexo casual o mandar y pedir fotos. esta ruca rica me encanta, de verdad tengo debilidad por las putas feas, entre más feas, gordas, colgadas, sucias y mal arregladas me excito más, me hsvdb sentir superior

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TtigregesellLv1· hace 90 dRelatos

Otra fantasía de mi mujer 2

A mi mujer la cambiaron de oficina y el otro dia me lo conto. me dice  - mi amor me cambiaron de oficina- - que bueno mi vida y ahora a donde vas? - soy la secretaria del vicepresidente- - bien me re alegro - ahora voy a estar con otras personas, tengo que vestir mas elegante, mas formal y voy a estar con tipos de traje- - y? - y vos sabes que a mi los tipos de traje me encantan, me vuelven loca- - y que pensas? - que pienso? que me visto en casa, me pongo mi camisa así con algunos botones abiertos, mi pollera y los zapatos de taco- vos me llevas hasta la oficina, te doy un besito y me bajo del auto para entrar. -Tengo un compañero que es alto, grandote 1,90, marcado como me gustan a mi, tiene unas manos muy grandes, ojos verdes, morocho. Viene y me dice - estas muy linda hoy - ella:  bueno muchas gracias el: no queres que almorcemos juntos? ella: dale no hay problema nos vamos a almorzar y me cuenta que esta solo, que la mujer lo abandono y que no tiene a nadie con quien charlar estos temas, nos reímos de todo. Volvemos a la oficina y seguimos trabajando. En el transcurso de la tarde nos ponen a trabajar juntos en un proyecto, nos dan una oficina y el se sienta a mi lado para ir charlando del proyecto. Siento su perfume importado, me encanta, me excita, empiezo a sentirme rara, caliente. El esta sentado a mi lado y cada tanto roza su pierna con la mía, cada tanto roza su mano con las mias. en eso me dice " que hermosa mujer sos, si fueras mía no te dejaría sola un segundo" - a si? y porque no me dejarias sola? - porque no soportaría que otro se acerque a vos como yo ahora? - jajajaja que dulce sos- - vos también sos muy lindo, sos grandote- En eso agarra mi mano y la pone en su pecho, me dice: " mira como estoy" - Su corazón esta muy acelerado, noto que su pezón esta duro- me pongo nerviosa pero me calienta esto- el: " yo ya te mostre como estoy y vos como estas? - no se donde queres que te muestre como estoy?  ahi como estamos sentados, sube por mi pierna con su mano, siento sus dedos, me estremece, se mete por el medio de mi pollera y llega a mi tanguita, aprieta un poco y siente lo mojada que estoy. el: " uhhh como estas" - eso lo provocaste vos- el: como hacemos para apagar eso? - no se que se te ocurre - se va abajo de la mesa, me saca los zapatos, me levanta la pollera, abre mis piernas, me corre la tanga y hunde su cabeza en mi conchita. su lengua recorre cada centimetro de mi vagina, llega a mi clitoris y empieza a jugar con él, hay por dios como me la chupa, me vuelve loca, me hace acabar solo con eso. - segui segui chupando bb- sus manos van a mis tetas, me saco el corpiño y mis pezones saltan de lo duros que estan, los agarra, los pellizca - hay tan fuerte no, me duelen las tetas -  su lengua sigue violandome y vuelve a sacarme otro orgasmo. Se para y me dice: " ahora te toca a vos" Se saca el pantalon y no usa slip, saca una verga tremenda, grande, dura, cabezona. Empiezo a jugar con mi lengua en su cabecita, me la empiezo a meter es muy grande y no me entra en la boca, juego con sus huevitos, lo pajeo el: " hay que bien lo haces como me encanta, segui por favor Ahi mis manos van a sus pezones y con la verga en la boca mientras se la chupo juego con ellos. ella: mmm mmm mmm  no puedo hablar de como me la boca  me empiezo a tocar el: " no doy mas me vengo me vengo" Por favor la cantidad de leche que me largo casi me ahoga, me acaba en la boca, trago y sigo chupando para limpiar todo eso. Es increible acabo y no se le bajo. Nos besamos, nos manoseamos, mete sus dedos en mi conchita que esta a punto de explotar y acabo en sus dedos, me los da para chupar y dedo por dedo le paso la lenguita, y los empiezo a chupar como si fuera su pija. Me agarra, me da vuelta y me hace agachar contra el escritorio, levanta mi pollera, me arranca la tanga y su lengua ahora va a mi colita. Me abre los cachetes, me esta violando con la lengua, me penetra con ella - hay mi amor que bien lo haces, me estas violando con tu lengua. Vuelvo a acabar y cuando pienso que es todo, se escupe la verga y empieza a entrar en mi cola - para, para que me duele- el: " relajate y disfruta La saca, me juega con sus dedos, me penetra me hace acabar y otra vez a la carga. Empieza a penetrarme, gimo, duele el: " te gusta? - dale despacito- Ya cuando esta toda adentro, empieza a moverse despacito - hay hay me estas partiendo- el: " te gusta la pija putita? - me encanta pero es muy grande y me duele- el: " relajate y gozala Me estan rompiendo el culo en mi trabajo mientras vos estas en el tuyo. Me sigue cojiendo y cada vez el ritmo aumenta, ya no me duele tanto pero siento que me va a matar, mis piernas no dan mas, se aflojan, no se cuantas veces acabe. el: " que lindo culito tenes" - te gusta? segui segui rompiéndomelo. No sabes como me esta quedando. Me arde. En eso nos damos cuenta de la hora, vos estas por llegar, asi que acelera el ritmo, yo no puedo mas - dale que no puedo mas, me estas matando- el: que puta sos me encanta, toma toma toma y en cada toma me daba mas fuerte y mas al fondo el: acabo acabo ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - ahhhhhhh hayyyyy me llenaste de leche hdp- No puedo mas, me bajo la pollera, nos arreglamos un poco y como puedo empiezo a caminar, me duele todo. Vos ya me estas esperando en el auto, entro y te digo - estoy destruida trabaje mucho- me siento de costado porque no puedo sentarme bien de como me dejo la cola. Llegamos a casa, me meto a bañar y recordando todo me toco de nuevo. Muchas gracias por pasarse por mi post, todo lo que cuento es real.

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