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#Mecanico

Fotos, gifs y packs de Mecanico subidos por la comunidad.

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Llulita1522Lv1· hace 30 dRelatos

El mecánico cordobés 2

Hola bueno como les dije me fui a caminar por el centro un rato, miré vidrieras y compré algunas cositas que me gustaron, mientras caminaba me llegó un mensaje de Tito que me decía que a la noche me llevaría a una fiesta a lo de unos amigos de el, yo le dije que si. Volví a la cabaña, me bañé, tome unos mates, y me dispuse a preparar para cuando me viniera a buscar Tito ya estar lista. A las 20 me llega un mensaje que ya estaba llegando, salí a la calle a esperarlo, llegó en su camioneta, venía con una pareja amiga de el, me los presento, subí atrás con la chica, nos pusimos a charlar hasta que llegamos a un barrio privado, llegamos a la casa donde sería la fiesta, bajamos y empezó la presentación en grupo, era una casa grande con pileta y un pequeño parque, las mesas al aire libre, Tito me abrazo y me llevo a recorrer la casa, era hermosa, salimos al parque, y caminamos cerca de la pileta, luego comimos algo y tomamos unos tragos, la noche avanzo y en cierto momento uno de los hombres queda en boxer y se tira a la pileta, acto seguido empezaron otros y otras, Tito me mira y me dijo "vamos al agua?" a lo que le contesté que solo tenía la tanguita debajo, el se rió se fue a charlar con los dueños de la casa, vino Leticia la dueña y me llevo adentro a su habitación y ahí me dijo que eligiera una biquini, ella también eligió una y salimos las dos rumbo a la pile, Tito me vio se me acercó y al oído me dijo "no te va a durar nada la biquini puesta" lo miré, rei y de la mano de el entramos al agua, estábamos abrazados a los besos y franeleo, me llevo más a lo ondo y ahí intento sacarme la parte de abajo de la biquini, me resistia y me fui a la orilla, el me siguió, me acorraló y empezó a besarme nuevamente, me corrió la tanga y empezó a pasarme la pija por la concha, yo le comí la boca mientras sentía el rose, estuvimos así hasta que no dimos más, salimos de la pile, y nos fuimos a caminar por el parque, y cuando encontramos un lugar alejado de todos y algo oscuro me arrodille de una y el me puso la pija en la boca, saboreé esa pija en toda su extención, luego el me levanto me apoyo contra un árbol dándole la espalda y abriendome las piernas empezó a comerme la cola y concha, me la dejo toda mojada, luego así como estaba me metió la pija en la concha y empezó un mete y saca frenético, estuvo así hasta que empezó a alternar las metidas entre la concha y cola hasta que cuando estaba por acabar me dijo que me arrodille y se la chupara, cosa que hice hasta que me acabo en la boca, ovbio que no deje escapar nada de esa caliente descarga. Luego de eso volvimos cerca de la pile, yo me recosté en una reposera y Tito se fue a buscar algo para tomar, se acercaron tres parejas más y empezamos a charlar, volvió Tito con los tragos y quedamos las mujeres por un lado y los hombres por otro, nos metimos a la pile un rato más y pasadas las 01:30 hs Tito me dijo que nos fuéramos a su casa, me iba a cambiar cuando se me acercó Leticia y me dijo que me llevará la biquini que no había drama así que me fui así, salimos subimos a la camioneta y nos fuimos, llegamos a lo de Tito, era una casa grande, y también tenía pileta aunque en ese momento la tenía vacía, me dijo que la llenaría así pasábamos todo el día en la pile, entramos y en menos de un minuto ya me había sacado la biquini, quedé en pelotas, me beso y metió manos me puso en cuatro sobre la alfombra del living y empezó a chuparme toda la concha, luego hizo que se la chupara y después me la enterró en la concha, me cojio profundo, yo estaba muy exitada, me moje muchísimo sentir esa pija bien dentro mío me provocó espasmos convulsivos, unos orgasmos que ni se imaginan, yo gritaba y gemía y seguía acabando mal, siguió cojiendome hasta que me lleno la concha de lechita buen calenté y espesa, quedamos tirados en la alfombra, recuperamos fuerzas y empezamos de nuevo a manosearnos, se la chupe tel a mi y ahira fui yo quien lo puso boca arriba, me acomode arriba del y agarrándole la pija la lleve a la entrada de mi cola, cuando sentí que entró la cabeza me deje caer con todo el peso de mi cuerpo hasta sentirla bien adentro de mi culito, me quede así con la pija bien enterrada un rato y luego empecé a mover mis caderas de arriba hacia abajo, yo era quien dominaba la situación ahora, empecé a mojarme toda y a mojarlo a él también, estube así hasta que mis piernas no dieron más ahí fue que el me levanto sin sacarmela de la cola y así el de parado acomodando mis piernas sobre sus brazos siguio penetrandome bien profundo, me tuvo así bastante tiempo hasta que acabo llenándome la cola, y a pesar de todo acabo muchísimo, la lechita me desbordaba de la cola escurriendo por mis piernas, ahí nos tiramos en un sofá grande y quedamos abrazados, hasta que nos dormimos. Nos levantamos cerca de las 11:30 masomenos y me dijo que ya estaban en camino Leticia y Fernando, el marido de ella y amigo de Tito. Bueno después les cuento lo sucedido con ellos. Besos.

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Llulita1522Lv1· hace 30 dRelatos

El mecánico cordobés.

Hola cómo están, esto me pasó hace 4 años. Resulta que me compre un autos usado y cuando en mi trabajo me dieron vacaciones salí de una con rumbo a Tucumán. La cosa que pasando Córdoba capital se me rompió la bomba de nafta y quedé tirada a la orilla de la ruta. Llamé al seguro y me mandaron una grúa, cargo el auto y nos volvimos a Córdoba capital y me llevo a un taller que casualmente el chófer de la grúa administraba. Bueno ya en el camino el me contó que fue el a buscarme porque el empleado ya se había retirado y estaba el solo así que acudió en mi ayuda. Charlamos bastante, le conté a que me dedicaba y el me comentó algo de su vida. Llegamos al taller, reviso mi coche y me dijo lo que se había roto y me dijo que al repuesto lo tendría al otro día, entonces le pregunté si sabía de un lugar para pasar la noche, a lo que me llevo a unas cabañas de un conocido de el y me consiguió una. Me dejó en la cabaña, me bañé y salí a caminar por la ciudad, entre en un bar y me dispuse a comer y tomar algo cuando de pronto recibo un msj, era Tito, el mecánico, y me preguntaba cómo estaba y si quería que me mostrará la ciudad, le contesto que había salido y si quería me viniera a buscar al bar donde estaba, pasaron 15 minutos y llegó, saludo a varias personas y al verme se hacerco saludo y empezamos a charlar, estubimos ahí un buen rato y fue cuando él me dijo que si quería dar unas vueltas y conocer la ciudad a lo que dije que si, salimos y empezamos a dar vueltas y charlar, la cosa que llegamos a una plaza paramos y entre charla y charla el me comió la boca, yo no opuse resistencia y empezamos un franeleo mal. El me tocaba toda y yo igual, el me apretaba las tetas y tocaba la concha y yo no aguante y lleve mi mano a su entrepierna y cuando se la toque me lleve un buen susto jaja, la tenía enorme, la agarre y senti lo gruesa, venosa y bastante cabezona que la tenía, lo miré a los ojos mientras se la sacaba y me tire de una y la metí en mi boca, era bastante gruesa que apenas me cabía pero yo me esforzaba por tragarmela toda, el me metió unos dedos en la cola y yo ya estaba remojada, se la seguí chupando hasta que el me lleno la boca de su rica y caliente leche, me la trague toda. Luego el me dijo de ir a su casa o a la cabaña a lo que dije que fuéramos a la cabaña. Llegamos y ni bien entramos el me levanto en brazos, me beso y empezó a meter mano, yo hice lo mismo, se la chupe de nuevo y el me levanto y el parado me puso en un 69 y me empezó a chupar la concha y la cola mientras le chupaba la pija, estubimos así un buen rato hasta que me bajo me puso en 4 y me la puso en la cola, así de una, me bombeaba muy rico, yo tenía orgasmo tras orgasmo, me convulsionaba y en cada embestida que me daba me mojaba más y más, y estubimos así hasta que me lleno la cola de leche, la cual desbordada por mi colita toda dilatada. Luego nos metimos a la ducha, salimos y nos acostamos, el me abrazo de cucharita y sentí como su verga empezaba a ponerse dura nuevamente, me dió vuelta, me beso, se puso boca arriba, me acomodo encima de el y siguió besándome y metiendo mano, acomodo su pija en la entrada de mi conchita y empujando despacio la fue metiendo lento y cuando la tuvo toda dentro mío empezó a moverla, la metía y sacaba despacio y mi concha se estiraba a más no poder y yo gritaba de placer, me mordía las tetas, y mientras me garchaba con sus dedos abría mi cola. Me bombeo muy rico hasta que me lleno la concha de su lechita, y yo seguía temblando de placer. Nos quedamos recostados y luego me puso en 4 y me lleno la cola con su verga, ya sentirla en la entrada de mi cola me provocó un orgasmo, esa pija era un sueño, me dió por la cola casi como una hora, ya se imaginarán como me quedo jaja, y yo acabando a cada rato, mojadisima, el seguía el mete y saca sin parar, estuvimos así hasta que acabo llenándome la cola, nos quedamos abrazados y nos dormimos, al otro día me levanté y Tito no estaba, lo llame y me dijo que estaba en el taller. Desayuné, y salí al taller, llegué y estaba solo, me acerque le di un beso y el me levanto en brazos y me beso como si fuéramos novios de años jaja, vi como trabajaba, le sebe unos mates y luego nos fuimos a comer algo. Por la tarde volvimos al taller charlamos un rato y empezamos a franelear nuevamente, me llevo a una oficina que tenía y yo me arrodille le saque la pija y se la empecé a chupar, luego el me sentó en la mesa y me chupo la concha y cola, y luego me bajo de la mesa me dió vuelta y apoyando mis tetas sobre la mesa me la metió por la concha, yo me moje toda, mientras me iba preparando la cola con sus dedos, después de un buen rato la sacó para hacerce paso por mi colita ya preparada para recibirla toda, me cogió tan rico que acabe varias veces,y acabo llenándome la cola, nuevamente jaja, luego me fui al baño me prepare y me fui a caminar por el centro, el siguió trabajando en mi auto. La cosa es que por ese polvo demoró la reparación, así que me quede una noche más, jaja, pero bueno eso se los cuento más tarde, besos.

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LLaurenBigLv1· hace 79 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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AAnahistoriasLv1· hace 85 dRelatos

Mi compañera me inicia en el sexo lesbico

No me gustan las mujeres, pensaba hasta anoche. Es decir siempre le tuve cierto recelo a tener sexo con una persona de mi mismo sexo, además de que tengo novio, lo amo y si bien a veces hay dificultades, lo paso genial en la cama con él. Pero aquella noche fue diferente, aquella noche no sé qué fue lo que me pasó. Por unos asuntos del trabajo, tuve que pasar la noche con Sheila, una compañera del trabajo, teníamos que adelantar papeleo de forma urgente. Ella no me caía muy bien que digamos, pero para hacer más amena la situación acompañamos la tarea con un vino. Un poco más “sueltas” por la bebida comenzamos a conversar. Me preguntó sobre mi novio, le conté de él, me pregunto cómo era en la cama, si alguna vez me había dado un orgasmo. -¿Alguna vez? Pocas veces, él es muy mecánico para eso. -Puedo enseñarte y mostrarte como se llega al orgasmo… Ambas estábamos algo tomadas y ella no dejaba de mirar mis senos y eso me gustaba. No eran ni grandes ni pequeños, más bien medianos, pero los de ella eran gigantes junto con su trasero; redondo, perfecto, firme y grande. Eso sí, mi retaguardia no tenía nada que envidiarle a la de ella. Se acercó a mí y comenzó a darme besos en el cuello. Se me hizo raro, pero por alguna razón no quería que parara, así que no le dije nada. Ese vino algo tenia, empezó a darme muchas ganitas me arreche y el deseo comenzó a invadirme. Ese beso que me dió Sheila en mi cuello me erizó la piel, se me olvidó el disgusto que me producía el ver a dos mujeres teniendo relaciones. Me solté y me deje llevar por las ganas de ella. Ella se dio cuenta y se acercó por delante y mirándome fijamente se quitó la blusa y sus senos quedaron libres. Ven, toca, me invito. Acaricie sus enormes senos de puntas grandes y chupos enormes que me decían ven chúpame. Me dio gusto hacerlo, agache se las besé, dándole suaves mordisquitos a los pezones. Era la primera vez en mi vida que estaba metida en semejante rollo, sentía que le gustaba cerraba sus ojos y se le veía el placer en su rostro Sus manos buscaban mi entrepierna. Metía su otra mano en mi brasier y sus dedos acariciaban mis pezones. Sentí su mano encima de mi tanguita, me frotaba y me encantaba, mi novio era el único que llegaba hasta a esa zona íntima y placentera. Era una experiencia nueva para mí y me encantaba, sentía más placer, que cuando mi pareja me tocaba. Sus dedos más suaves más ligeros más rápidos sabía exactamente dónde dar placer, lo encontraba y me gozaba, también busqué desesperada su vagina debajo de su calzón, la sentí mojada queriendo ser tocada; un placer fuera de lo común. La sujete contra la pared y le hundí mis dedos en su frondosa chocha. Suspiró rendida a mi merced y seguimos el ritmo del morbo yo manoseando sus deliciosos senos. Ella y yo tocándonos nuestra mojada chochita.. Sentimos un ruido afuera escuchamos unos pasos que salían presurosos, sentimos que alguien nos miraba, salimos sigilosamente, no vimos a nadie, pero nos despedimos fríamente el susto nos quitó las ganas de seguir. Pero esa noche supe que esto iba a continuar.😉😉

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SSandyCG40Lv1· hace 91 dRelatos

Mi primera vez infiel parte 1(EDITADO)

Bueno me presento, soy Sandy, tengo 40 años ente año cumplo 41, soy un poco blanca pero me gusta broncearme al sol en la azotea de la casa para calentar a los vecinos jejeje y obvio para verme bien, yo hago mucho zumba y spinning, mis pechos son grandes y mis pompas también, mido 1.61 cm. Bueno todo comienza debido a que mi esposo se fue a EU a hacer dinero jaja, pero estuvo mucho tiempo allá, mi madre y mis dos hijos vivíamos juntos, el hecho es que un día lleve un auto que era mío al mecánico que por obvios motivos llamare Javier un chico de 45 años moreno, alto, Delgado, aunque con brazos y manos fuertes debido a su trabajo o yo creo eso. Llegue al lugar y reviso mi auto y me dijo que había que cambiarle una pieza importante del clutch o como se escriba pero debia quedarse el auto en el lugar, así que le dije que estaba bien, yo llevaba leggins y una chamarra negra pero gracias a mi gran colita pues el chico no me quitaba los ojos de encima y yo lo note enseguida y no saben como me sentí, sentía una sensación recorrer mi cuerpo y detenerse en mi lugarcito, el caso es que le pagué la mitad de lo que costaría el trabajo y me retiré. Al pasar 5 días, era un sábado regresé, pero cuando iba a ir recordé como me había visto y el deseo con el que me miraba, así que me bañe imaginado que me haría, tome un jabón que me encanta su aroma y lo frote por mis pechos mi cuello mis pompas y mis piernas, me puse una tanguita de hilito azul rey(por cierto me encanta usar tanga) y un pantalón de mezclilla que se me metía bastante en mi colita, una blusa calada en la parte del escote que dejaba ver gran parte de mis pechos, unos tacones abiertos negros altos, me solté mi cabello y salí con rumbo al taller de Javier , cuando el me vio se quedó con la boca abierta y lo noté enseguida, le dije..... Hola como va? Ya quedo el auto? ...... a lo que el me respondió.... si claro quedo muy bien.......el me dijo que probara el auto y que si fallaba le llamara de nuevo o que si quería lo probabamos de una vez y me acompañaba en unas calles, yo lo pensé, pero lo caliente que yo iba me obligó a decirle que me acompañara a probarlo, subí al auto y el no me quitaba los ojos de encima y puse en marcha el auto y lo llevé por algunas calles a lo que el se notaba nervioso y le dije....... Que pasa todo esta bien? Y el me contestó.... si es solo que estoy un poco nervioso, yo sonreí y le dije..... por qué Javier? Le hiciste algo al auto? Bromee, pero el sonrío y me dijo..... nooooo jamás le haría algo así a una clienta y menos a una como tú..... le dije como que como yo?...... y me dijo si la verdad es que eres muy guapa espero no te ofenda en lo absoluto....... a lo que conteste claro que no al contrario jaja me halaga pero no te creo.... el me dijo ayyyy no te hagas tu bien sabes que esta muy guapa y más hoy, te ves muy bien. En ese momento la misma sensación me recorrió y se posó en mi entrepierna, regresamos al taller, le dejé y le dije no vas a despedirte? El se acercó y me dio un beso en la mejilla pero yo giré un poco y se lo di pegadito a la boca el lo noto sonrió, bajé un poco la vista y vi su pene paradisimo, notandose en el overol de mecánico que el traía y me dije a mi misma Dios que delicia, llegué a casa me quité mi pantalón y me toque con muchas ganitas. Así que el día lunes después de ir a dejar a mis hijos le dije a mi mamá que iría a comprar una cosas, así que fui de nuevo al taller con el pretexto de que le sonaba algo, Javier lo checo y me dijo que no era nada que tal vez había sido algo que se desprendió o algo así, me atreví a pedirle su número para charlar( en esos tiempos aún no existía whats) y me dijo claro que si y me lo dio y yo le di el mío, platicando mediante Facebook y mensajes SMS nos empezamos a llevar más hasta que me contó que desde que me vio me le hice muy guapa, y que tenía ganas de invitarme a salir a lo que yo accedí pero le conté que mi marido estaba en EU y me dijo que no importaba, así que quedamos de vernos un sábado, así que me cambié me puse guapa con un pantalón blanco y una tanguita blanca debajo y una blusa amarilla con escote pero me puse zapatos bajos ya que si me ponía tacones mi madre me preguntaría a donde iba, así que le dije que iba a ver unas cosas que iba a comprar, subí al auto y dentro me puse mis tacones de flores, iba muy guapa y por supuesto caliente, llegué al taller y Javier estaba cambiado guapo y oliendo a macho y me dijo que para que nadie se enterara nos fuéramos en su auto, así que subí con el y dejamos mi auto en el taller, decidimos ir al cine y en el camino bromeabamos y reíamos, cuando de pronto le pregunté que si yo le gustaba y me dijo claro estas perfecta, si yo fuera tu esposo Dios ni te dejaría ni tantito sola, y yo reí, se me quedo viendo y yo como la putita que soy le di un beso, le acaricie la nuca, y así fuimos todo el camino besándonos y riendo, al llegar al cine entramos a ver una película, compramos palomitas y todo eso, nos besabamos y veíamos la película como unos novios jaja me animé y llevé su mano y le dije toca metí sus dedos detrás de mi pantalón y sintió el hilo de ni tanga su mirada cambió y me besó con más fuerza, me dijo al oído que lo volvía loco y que quería hacerme de todo yo lo bese como con una señal de si , y el llevo su mano hacia su pene....... Dioooooos no había tanta gente en la sala y nuestra fila estaba vacía a lo que pensé y me dije debería chuparsela pero me calme y dije no jeje lo haré sufrir así que toque su paquete por encima de su pantalón y sentí como esa verga iba creciendo, se sentía gruesa y grande y empecé a sentir como mi vaginita se empezó a mojar y el vio mi cara de asombro y me besó un rato más sin dejar de tocar el hilo de mi tanga blanquita así como el triangulo que terminaba justo donde iniciaba la división de mis pompas,cuando terminó la peli salimos hacia el estacionamiento y me decía que me veía riquísima. Pronto les contaré la siguiente parte esperenla y disculpen, si no lo narró bien, soy nueva pero poco a poco agarrare la onda de como es que hay que escribir aquí besitos.

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22085martaLv1· hace 99 dRelatos

El taller de mi esposo

Hola, soy Marta. Ahora tengo 35 años, pero desde hace un par de años comencé lo que les voy a relatar. Antes que otra cosa voy a darles cierto datos de mí, soy una mujer casada, me casé poco antes de cumplir los 18, con mi novio que tenía desde los 15, así que no fui una chica que conociera a muchos chicos, mucho menos que hubiera "experimentado", ya saben a qué me refiero. Bueno, la verdad es que para mi edad, aún tengo un muy buen cuerpo, buenas nalgas y unos pechos también muy decentes. Soy de piel blanca y un pelo muy negro. Bien, como les dije soy una mujer casada, mi esposo un hombre no de mal físico, 3 años mayor que yo, tiene un taller mecánico en el patio frente a nuestra casa, y como es obvio van hombres al taller a llevar sus carros a que mi esposo los arregle, por esa razón siempre o casi siempre hay hombres en el taller. Como yo no tengo un trabajo, a lo único que me dedico es a los quehaceres de la casa, lavar, hacer de comer, etc. Y también vendo cosas por catálogo, principalmente lencería y zapatos. Pero casi siempre me la paso en mi casa. Lo interesante de mi vida pasa cuando tengo que salir a comprar para la comida a la tienda que está cruzando la calle, porque tengo que pasar por en medio del taller y como es de esperarse, los clientes de mi esposo siempre se me quedan viendo, obviamente disimuladamente porque ahí está mi esposo, pero siempre puedo verlos voltear hacia mí y casi siento sus miradas en mis nalgas. La verdad es algo que siempre me había parecido un tanto normal y no le prestaba atención, incluso a veces solía molestarme un poco. Y es que por su trabajo, hay ocasiones en que mi esposo tiene que salir a ver un carro fuera de la casa, por lo regular lo llaman se ranchos algo lejos de la casa para que vaya a arreglar sus carros o camionetas del trabajo. Entonces cuando eso pasa, no deja cerrado el taller, según el para que lo clientes no se enojen de ver cerrado, en fin, lo deja abierto. Como es de esperar, vienen algunos clientes a ver cómo van sus carros, si ya quedaron o si hace falta algo. Ahí es donde se pone un poco más pesado, porque al no estar mi esposo, cuando paso por el taller para salir a comprar, sus miradas son más descaradas, muy directas, en ocasiones los escucho murmurarse cosas sobre mis nalgas. Con el tiempo empezó a darme curiosidad, pensaba en qué era lo que decían cuando se ponían a platicar después de que yo pasaba, entonces empecé a imaginar cosas con los clientes de mi esposo. Una ocasión mi esposo salió, se fue desde muy temprano mientras aún estaba acostada, dejó el taller abierto como de costumbre y sus clientes empezaron a entrar. Me pare y los vi ahí como siempre entre los carros, salí a comprar y obvio se me quedaron viendo, yo traía unos leggings azul marino y una blusa naranja de tirantes, debajo traía un cachetero de encaje que se marcaba en el leggings, cuando regrese de la tienda lo mismo, sentí como me miraba y los escuché decir algo sobre lo rica que me veía. Adentro de la casa estaba haciendo mi aseo, mientras pensaba en ellos, en lo que pensaban y siendo honesta me ponía algo cachonda. Entonces me hablaron, me asomé y me pidieron ir a donde estaban ellos, llegué a donde estaban y me preguntaron que si mi esposo iba a tardar, les contesté que no sabía pero que le hablaría para preguntarle. Ya adentro le marqué a mi esposo y me dijo que había salido al rancho de don Paco, (ese era un rancho que estaba algo lejos de la casa, eran al menos unas 2 horas de camino solo de ida) pero me dijo que les dijera que no iba a tardar y que les ofreciera algo de tomar. Entonces preparé una jarra de agua, salí y les dije que no iba a tardar, me estaba dando la vuelta para regresar a la casa y uno me dice: no te vas a tomar un vaso de agua? te quedó bien rica. Entonces voltee y le dije que así estaba bien, pero otro insistió y con algo de nervios decidí quedarme, me sirvieron un vaso de agua y me lo dieron. Mientras tomaba el agua, uno me dijo, hace rato que pasaste, nos escuchaste verdad? Me hice la desentendida y les pregunté, de qué? Y dijo otro, de que estás bien rica. Solo sonreí y les dije, ah sí, algo escuché. Entonces otro dijo, bien rica como el agua, a lo que se nuevo les sonreí, terminé mi agua y les dije que iba a terminar mi aseo. Uno de ellos me tomó del brazo y me dijo, no te vayas, no te molesta que te digamos que estás rica o te gusta? Yo lo miré, le sonreí y le dije, pues no les creo, lo dicen nada más por decirlo, a lo que uno de ellos se acercó más a mí y me dijo, en serio estás bien rica, me encantan tus nalgotas, justo cuando lo decía, estiró la mano y me apretó mi nalga, me hice un poco hacía atrás al mismo tiempo que le decía: no, espérate, qué haces? Cuando me hice para atrás, choque con otro que se había parado justo detrás de mi, al hacerme hacía atrás mi culo chocó en con él y me dijo, tiene razón se sienten bien ricas y me las agarró también. De nuevo me giré y le dije: oye!! Y el primero me jaló hacia él y con una mano me apretó contra él y con la otra me agarró un pecho, sentí en mis nalgas su pene que ya estaba duro, eso y el apretón en mi pecho me hizo quedarme un momento ahí y moverme ligeramente hacía atrás para sentirlo mejor, justo iba a quitarme y el bajo su mano a mi entrepierna y eso me hizo cerrar los ojos y soltar un pequeño suspiro, y de nuevo apretar mis nalgas contra su pene. Ya con mucha más confianza, los otros dos se acercaron y se pelearon por mis pechos pero se inmediato eligieron uno cada quien para acariciar, empecé a sentir sus manos por mis piernas, mis pechos mis nalgas, mi abdomen, en mi vagina, las sentía en todo mi cuerpo mientras mi respiración se aceleraba. El de atrás frotaba mi vagina por encima de mi mayon, tratando de meter sus dedos en medio y lográndolo por momentos, mientras me empujaba su pene en mis nalgas. Entonces sentí como uno metió su mano bajo mi delgada blusa y la subió hacía mi pecho, bajo mi bra y me saco un pecho y comenzó a chuparlo y yo sentía más rico, el otro de inmediato hizo lo mismo, cada lengüetazo y cada succión a mis pechos me hacía soltar gemidos que trataba de contener, entonces el de atrás al ver que ya me tenía metió su mano en mi mayon y por fin metió su dedo con comodidad y empezó a masturbarme, yo estaba tan caliente, disfrutando que se me había olvidado que estaba en el taller, con el portón abierto. Ya muy caliente y con toda la confianza del mundo el de atrás tomo mi mayon por la parte atrás y lo bajo y empezó acariciar mis nalgas ya sin ropa de por medio, de repente me soltó, momento que aprovecharon los otros dos para tomar su turno con mis nalgas y mi vagina, el dedo de este estaba más grueso lo que me hizo gemir un poco más duro y fue entonces que quise sentir su penes y algo desesperada lo tocaba por encima de su pantalón, escuché un ruido de un cinturón y eso me hizo voltear levemente y ver qué el de atrás tenía su pene de fuera, se lo agarró me acercó hacia él y se preparaba para meterlo y lo detuve, y le dije, espera! Los otros también se detuvieron, pensando que yo no quería seguir, pero de inmediato les dije: vamos más atrás, por aquellas camionetas. Mi esposo tenía 2 camionetas grandes que no novia hace mucho, rápido nos fuimos hacia allá y en cuanto llegamos, bajaron más mi leggings y me subieron por completo mi blusa, los otros sacaron sus penes también y mientras ellos lo hacían, el de atrás me inclinó para entonces meterme su pene se un solo empujón y hablarme contra él, entonces por fin solté el gemido ya sin contenerme. Los otros dos se acercaron y me agacharon más para hacerme chupar sus penes que era lo que yo estaba deseando. Entonces ahí me tenían, tocando todo mi cuerpo mientras uno me cogía y al mismo tiempo les chupaba y masturbaba a los otros dos se cambiaban de turno, hasta que al que le tocaba atrás en ese momento dijo, me voy a venir! Solo alcancé a decirle: no te vengas adentro! Se salió de inmediato y pensé que se vendría en mi espalda, pero caminó hacia delante y me puso su pene en frente y lo metió en mi boca y se vino en ella, me tomó por sorpresa que me lo tragué. Mientras el caminaba hacia mi boca otro tomó su lugar y ya me estaba cogiendo, no me daban un respiro y me encantaba, chupaba el pene del el otro, mientras el que ya se había venido intentaba ponerse duro de nuevo mientras chupaba y acariciaba mis pechos. Entonces sentí como el de atrás escupió en culo y de inmediato sentí su dedo entrar en mi culo, tan fácil que me sorprendió un poco, pero olvidándolo muy rápido por lo rico que sentía, al momento sentí como metía otro dedo al mismo tiempo que me cogía y al poco rato también dijo que se iba a venir, sin que dijera nada está vez, se salió y corrió a darme su semen para que me lo tragara. El otro tomó su lugar y me cogía y así por un rato mientras los otros ya estaban poniéndose duros de nuevo en mi boca, yo tenía ese sabor a semen y me encantaba. El que me cogía tenía sus manos en mi cadera agarrando dándome muy duro, cuando dijo me voy a venir, en cuánto lo oí, tomé sus manos y lo jale, sin decirle nada porque estaba ocupada chupando dos penes, el entendió que quería que se viniera adentro y así lo hizo, sentí el montón de semen caliente entrar en mi vagina, solo dije no te detengas dame duro y entonces mis piernas temblaron y tuve un orgasmo tan rico que solté los penes y me agarre de mis rodillas, el de atrás me sujetó también, me tomo unos segundos y me puse de pie. Ellos querían seguir acariciando mi cuerpo metiendo sus dedos, se frotaban sus penes y tomaban mis manos para que lo hiciera yo. En cuanto recupere por completo el aliento, les dije: nadie debe saber de esto y si hay oportunidad se puede repetir, pero por ahora es todo, tengo cosas que hacer y es mejor que se vayan y vengan después. Yo entré a mi casa, me di un baño, pensando en todo momento lo que había hecho con esos señores en el taller de mi esposo. Salí de bañarme y unos 10 o 15 minutos después se fueron. Más tarde regresaron y mi esposo aún no llegaba. Yo salí de nuevo a la tienda y los miraba y ellos me sonreían y me hablaban para que fuera a dónde ellos, yo solo les sonreía. Le marqué de nuevo a mi esposo, diciéndole que se habían ido y ya habían vuelto y me dijo que ya no tardaba. Entonces salí a decirle eso a ellos y en cuanto me acerque rápido empezaron a acariciarme, le dije que ya no tardaba mi esposo, los dejé acariciarme y besar mis pechos un rato, sus penes estaban duros otra vez y los acaricié también, pero les dije que ya, porque podía llegar mi esposo y verme ahí, entonces me fui a la casa, no sin antes recibir apretones en mi nalgas. Eso es algo de lo que a veces pasa cuando mi esposo sale a hacer trabajos fuera de casa. Espero les haya gustado y espero poder escribirles y contarles más cosas después. Espero me dejen sus comentarios, besos.

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