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Fotos, gifs y packs de Set subidos por la comunidad.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vida

Llevo años casado y buscando salir de la monotonía encontré una web de anuncios porno  Me puso caliente leer algunos de los anuncios y decidí poner alguno por puro morbo. Me apetecía encontrar algo relacionado con cornudos; siempre me ha dado morbo el tema de cornear a otros, ver como se humillan ante sus mujeres y desean más la polla de otro tío que las tetas de su mujer Así que puse un anuncio: “Busco cornudo; enséñame fotos de tu mujer y pídeme polla” No tardaron mucho en contestar varios y fantasear un poco por mail, pero hubo uno que se llamaba Benja que me escribió para quedar y enseñarme las fotos mientras me comía la polla... Pase varios días dándole vueltas al anuncio hasta que por fin decidí que por qué no Me da morbo emputecer a un tío que viene a enseñarme a su mujer Así que quedamos una noche en un aparcamiento de la universidad, que estaba cerca de ambos Yo estaba nervioso y empalmado solo de imaginarme lo que venía Me llevé pantalón corto y camiseta, era verano Llevaba 5 minutos aparcado cuando veo que llega otro coche y aparca enfrente  Para el motor y sale un hombre con pantalón largo marrón y una camisa de cuadros. Parecía de unos 50 años, con barba no muy larga y pelo castaño. Toca mi ventanilla y me dice: soy benja, me abres? Veo que viene con el móvil en la mano y le abro la puerta. Joder me estaba dando mucho morbo Yo siempre me he considerado hetero pero me estaba poniendo cachondo pensar que ese tío venía buscando comerse mi rabo Le pregunto si ha traído fotos y nervioso me dice que si, que las ha elegido su mujer Eso me deja descolocado...perdona? Que has dicho? Mi mujer manda en nuestra relación y yo disfruto con lo que ella ordena y de vez en cuando me deja como premio elegir una polla que comerme Según me hablaba tímidamente me estaba excitando más pensando en su mujer sometiéndole y obligándole a ser cornudo Le pido que me enseñe una foto primero de los dos para saber que lo que voy a ver es real Y lo hace, ambos vestidos de fiesta para una boda o similar Su mujer morena con media melena, unos 50 años también. Buenas tetas y algo extradita en carnes Sin yo decirle nada pasa a la siguiente foto, que sale su mujer en lencería transparente...y en la siguiente sacando una teta del sujetador En ese momento benja apoya su mano en mi muslo y empieza a subirla hacia mi paquete Yo estaba bien cachondo ya Otra foto, su mujer enseñando el culazo con un tanga minúsculo  Y otra más metiendose un dedo con las tetas fuera Para entonces benja ya estaba sacando mi polla del pantalón corto  Mi polla babeaba y Benja me dio el móvil y empezó a pasar su lengua por mi polla mojada Sigo viendo fotos y aparece benja follado por su mujer con un arnés... Me pongo a mil La siguiente Benja bebiendo semen de un rabo que sujeta su mujer Estoy cachondisimo y cuando miro un momento por la ventana veo a un tío con la polla en la mano mirando como mama benja  Joder primero me asusté con la imagen pero al decírselo a benja me pidió que le abriese Según quito los seguros benja baja del coche y empieza a chupar la otra polla y me pide que me acerque Insisto, nunca había tenido ninguna experiencia con hombres pero estaba cachondisimo Benja cogió las dos pollas, las empezó a juntar y se las metió en la boca juntas Joder el otro tío era un chaval de unos 28 con buen cuerpo y buena polla, gorda y un poco más grande que la mia Mientras nos mamaba benja me cogió la mano y la puso en su culo desnudo y me pidió entre gemidos que le metiese un dedo Joeee que cachondo me estaba poniendo Le metí el dedo, primero el índice y luego el corazón  Empezó a gemirme en la cara: así así metemelo asi Benja no paraba de mamar Y el chaval cada vez más cerca de mi oído saco la lengua y me empezó a comer la boca Que puta sensación  Le dije que me iba a correr y el tío se agachó con benja a recibir semen Me corri muchisimo Se peleaban por rebañar mi polla El chaval se puso en pie y me beso de nuevo con mi semen aún por sus labios Y me dijo: ahora yo Joder sin pensármelo esta vez me agaché yo con benja a comer polla Y me volvió loco notar ese rabo caliente en mi boca Benja quería la corrida pero le aparté y me la metí en mi boca para que me lefase el chaval Se corrió y noté su leche por mi boca Se la escupí a benja que no dudó En rebañarla Luego el chaval se fue y benja recogió su móvil Antes de dirigirse a su coche me dijo que la semana que viene contactásemos De nuevo... que iba a contarle esto a su mujer y le iba a encantar..

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TTiagoMexLv1· hace 60 dRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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22003zorroblancoLv1· hace 60 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Mi hermana pequeña Part 2

Primera parte aqui: “Miren como me han puesto cabrones, me voy a la ducha, amores” Tanto Edu como yo nos quedamos un rato, ahí desnudos sobre la cama. Si alguien pasase a la habitación en ese instante podría pensar cualquier cosa, nos comenzamos a vestir y salimos del cuarto de mi hermana a la cocina, para refrescarnos un poco. -“¿Se ha cumplido tu fantasía, o te arrepientes?” -“Que va, lo volvería a repetir, me ha encantado” A todo esto, Eva llegó a la cocina, se había duchado pero no se había puesto mucha ropa. En ropa interior llegó a la cocina. ¿Tendría ganas de más?... ….. Eva no tardó mucho en decirnos: “Bueno, como tenemos la casa sola, que digo yo que tendremos que hacer más cosas para no aburrirnos.” Terminando la frase con una sonrisa picarona. Mi hermana estaba desatada, y muy caliente por lo que se veía, y el hecho estar sola en la casa con dos jóvenes como ella y porque no decirlo, con un buen cuerpo y bastante bien dotados, hacían que ella no sólo no se cortase, sino que no parase de provocarnos. Yo tengo que decirlo, follar con mi hermana me había encantado, pero hacerlo ante la presencia de su novio Edu, había hecho que me pusiese mucho más cachondo. No voy a ocultarlo, alguna vez que otra me he pajeado viendo porno gay, me gustan mucho las tías, pero ver de vez en cuando un rabo también me pone caliente y más de un chaval así como Edu.  Nunca he hecho nada con otro tío, pero ver tan de cerca una polla dura como la del novio de mi hermana no había hecho nada más que disparar mi curiosidad. Seguíamos los tres en la cocina, Edu y yo estábamos en bóxer y camiseta, y mi hermana había decidido ponerse una camiseta un poco larga que le cubría prácticamente todo el culo. Menos mal que por lo menos se había tapado el sujetador, sino sería fácil que me lanzase ahí mismo en la encimera a comerle los pechos. Encargamos unas pizzas para cenar, al sonar el timbre fui a ponerme unos pantalones cortos, por no abrir al repartidor en bóxer. Nos fuimos con la cena al salón. Acompañamos las pizzas un poco de vino. En casa siempre había botellas de vino, a mis padres les gustaba siempre tomar un poco. A mí el vino a parte de emborracharme con mucha facilidad me ponía muy cachondo. Cenamos, hablamos y bebíamos vino entre risas. Ver a mi hermana en el sofá, con la copa de vino, con sus gafas de pasta, sus preciosas piernas desnudas, unas bragas rosas de encaje que aparecían por debajo de la camiseta me ponía muy caliente. Si la primera vez que tuvimos un encuentro sexual Eva y yo en ese sofá había sido ella la que se había lanzado a por mí, esta vez sería yo quien lo hiciese. Las piernas de mi hermana estaban dobladas sobre el sofá, estaba muy cerca de Edu, casi pegados, yo dejé la copa de vino sobre la mesa y comencé a pasar mi mano por las piernas de Eva, recorría muy lentamente sus piernas con la punta de mis dedos. Pasaba mis manos por su piel llegando cada vez más cerca de sus braguitas. -“Hermanito, ¿qué estás haciendo?, ¿no te das cuenta que está aquí mi novio y me estas poniendo muy cachonda con esa manita tan juguetona que tienes? Jajajajaja” -“Lo siento, pero no puedo aguantarme más, me has dejado probar tu cuerpo, y te veo aquí semi desnuda en el sofá, y yo que estoy caliente con el vino, no he podido remediarme” -“Espera, que ya jugamos los tres”, dijo Eva incorporándose a la mesita de dejar su copa de vino y la de Edu. Se sentó dónde estaba antes y nada más hacerlo comenzó a comerle a boca a Edu. Yo que ya me había quitado la camiseta acerqué mi boca a la entrepierna de mi hermana. Besaba sus muslos y los apretaba con mis manos. Eva ayudó un poco, quitándose la camiseta y abriendo un poco las piernas. Tras quitarse la camiseta hizo lo mismo con Edu. Éste se había sentado sobre el reposabrazos del sofá para que Eva pudiese acceder a su rabo con facilidad. Pasaba su mano sobre la tela del bóxer de su novio que ya tenía un bulto inmenso. Yo me moría por probar de nuevo el coño de mi hermana. Agarré sus bragas y se las quité, al principio por hacerme de rabiar no levantaba su culo, tras varis besos sobre su tripa me dejó libertad para sacarle las braguitas. Por fin de nuevo ante mí su preciosa raja. Puse mis dedos sobre ella y no tardé en acercar mi lengua para poder chuparlo bien. En ese momento la polla de Edu ya estaba en la boca de mi hermana. La mía aún guardada dentro del bóxer tenía ya un tamaño inmenso, y estaba dura como una roca. Estaba disfrutando mucho comiéndole el coño a mi hermana, jugaba con su clítoris y de vez en cuando metía algún dedo y la lengua por su agujero. Que delicioso manjar estaba probando. Qué pena no haber empezado a hacer esto con mi hermana antes, habríamos tenido una pubertad de sexo sin control. El coño de mi hermana estaba mojado por completo, cada vez más delicioso, llevaba un rato chupando, y mi polla pedía ya ser liberada. Dejé el coño de mi hermana por un momento, me levanté y me quité toda la ropa. Mi polla dura agradeció estar al aire. Me fui acercando hacia donde estaba Edu. Nuestras pollas casi se tocaban, muy cerca ambas de la boca de Eva. Al llegar mi polla a su boca, Eva sacó su lengua para chupar mi glande. En ese momento agarró con su mano izquierda el rabo de Edu. Yo estaba disfrutando con la mamada, con los ojos cerrados, de vez en cuando Eva sacaba mi rabo de su boca y lo juntaba con el Edu, como intentado meterse las dos pollas en la boca, cosa que era imposible por el gran tamaño de nuestros miembros. Sentir por un lado el roce de la lengua de Eva y por otro el del glande de Edu sobre el mío, me estaba llevando a un punto de excitación brutal. De manera instintiva, llevé mi mano a la parte posterior de la cabeza de Edu, tocaba su pelo mientras Eva jugaba con mi rabo. Yo seguía con los ojos cerrados, tocaba la cabeza y la espalada de Edu. Al darme cuenta de lo que estaba haciendo abrí mis ojos para ver la cara de Edu, tenía una mirada entre de asombro y excitación, se mordía un poco el labio inferior. -“Vamos a mi cuarto, que tengo allí los condones, que tengo unas ganas de tener estas preciosas pollas dentro que no imaginan” Subimos por las escaleras, Edu y yo desnudos completamente. Eva aún conservaba su sujetador. Ella subía delante de nosotros, ver su precioso culo moverse delante de nosotros era un placer. Pero no era menos espectacular subir junto a Edu por la escalera, los dos con nuestras pollas duras, moviéndose de lado a lado. Llegamos a la habitación de Eva y yo fui directamente a sentarme sobre el borde la cama. Eva tras sacar una caja de condones de su armario, se quitó el sostén y se acercó también a sentarse a mi lado. Lo primero que hice fue lanzarme a sus pezones. Estaban súper duros. Edu se aceró a mi hermana con su polla apuntándole directamente a la cara. Mientras mi hermana le mamaba el rabo a su novio yo seguía comiéndole los pezones. No sé qué me pasó por la cabeza en ese momento, pero alcé mi cara y estiré mi mano para agarrar la polla de Edu. La verdad que el chaval estaba muy bueno, con una polla preciosa, la calentura del momento y las ganas de experimentar hizo que no me pensase aquello dos veces. Acerqué mi cabeza hacía su polla, abrí la boca y metí su glande dentro. -“Ostias Hugo, no sabía yo esta faceta tuya, me tienes desubicada ahora mismo jajajaja” Mi hermana tras decir eso, se fue también a por la polla de su novio, ambos chupábamos por un lateral de su mástil. Al llegar a su glande nuestras lenguas se chocaban, para de nuevo volver a recorrer su palo al sentido contrario. Era la primera polla que me comía y no me había disgustado mucho. Pero yo tenía que follarme ya a mi hermana, lo estaba deseando. Fui a por un condón, me lo puse y me tumbé boca arriba. Tras ver ese movimiento mi hermana dejó la polla de su novio para tumbarse encima de mí. Mi sorpresa fue que lo hizo dándome su espalda. -“Quiero sentir dos pollas dentro a la vez” dijo Eva. Edu se puso también un condón y se arrodillo en la cama, Eva mientras agarró mi polla para metérsela en su coño, Edu poco a poco se fue acercando hasta también metérsela a mi hermana. Eva gemía como una loca. Tenía dos pollones bastante grandes dentro de ella. Por mi parte la sensación del roce de la polla de Edu con la mía era bastante agradable. Estuvimos en esta postura bastante tiempo. Edu tenía más facilidad para embestir a mi hermana que yo. Estaba arriba y podía maniobrar mejor, le estaba dando una follada brutal a su novia. Ella no paraba de gemir, menos mal que no teníamos vecinos cerca. Teníamos que parar un poco, ese ritmo que llevábamos iba a hacer que terminásemos los tres. Sacamos nuestras pollas del coño de mi hermana. Ella se dio la vuelta, quedando a cuatro patas para que su novio la pudiese penetrar, yo sentado aún en la cama, me puse de rodillas, me quité el condón y acerqué mi polla mi hermana. Edu agarraba con fuerza a Eva de la cintura, se la follaba con mucha furia.  Mientras Eva me hacía una mamada con gran maestría. Las embestidas de Edu a mi hermana cada vez eran mayores. A pesar de tener mi polla en su boca, los gemidos de mi hermana iban aumentando, estaba disfrutando de la follada salvaje que le estaba dando su novio. A mi esta situación me estaba poniendo a cien. No iba a tardar en correrme si Eva seguía comiéndome el rabo de esa manera. Tengo que decir que no me esperaba esa faceta de Edu, parecía un chico muy tranquilito, pero la follada que le estaba pegando a mi hermana, era digna de cualquier actor porno. Mi hermana seguía mamando mi verga, hasta que no pude aguantar más y le llené la boca de semen. Eva no desaprovechó ni una gota, se tragó todo el semen. Edu aún seguía a lo suyo, seguía follando a mi hermana, aunque poco a poco estaba bajando el ritmo, sus gemidos se mezclaban con los de mi hermana. Yo contemplaba desde la distancia la escena. Edu estaba muy próximo a correrse, sacó su verga del coño de mi hermana, se quitó el condón, y tras un par de pasadas rápidas con su mano, soltó toda su leche sobre el culo y la espalda de mi hermana. Mi hermana cayó rendida tumbada boca abajo, Edu también se tumbó quedando cerca de mí. Estuvimos así un rato, mi hermana se fue al baño a ducharse de nuevo para quitarse toda la leche que tenía. Edu y yo, ya con nuestras pollas flácidas, seguíamos tumbados sobre la cama de Eva. -“Menuda follada le has pegado a mi hermana, como seas siempre así la vas a tronchar algún día” -“La verdad ha sido brutal, creo que cuando me la has comido tú me he vuelto más cerdo, no sabía que te gustaba chupar rabos” Me puse un poco rojo la verdad, no me acordaba que le había mamado el rabo al novio de mi hermana. Pero al recordarlo me volví a excitar un poco, mi verga creció, sin ponerse dura del todo. -“Nunca lo había hecho, tenía curiosidad, y la verdad que creo que la experiencia ha sido buena” -“No te preocupes, que si quieres repetir, cuando no esté tu hermana te llamo a ti y me la comes las veces que quieras, jajajaja” Mi polla tras ese comentario se había puesto ya dura por completo, intenté taparme pero era imposible. No hacía ni 15 minutos que me había corrido y me había empalmado estando desnudo sobre la cama de mi hermana con su novio. -“No te tapes cuñado, si ese pollón que tienes no hay manos que lo tapen, si algún día me comiese un rabo, no descarto que sea el tuyo, porque tienes una obra de arte entre las piernas, jajajaja” Edu con la conversación también se estaba animando, yo de nuevo estaba con ganas de juerga. Y por eso le dije: “¿Vamos al cuarto de baño de mis padres y nos duchamos juntos?” Una sonrisa apareció en la cara de Edu. Tras asomarme al baño donde estaba Eva le dije que nos íbamos a duchar, que enseguida volvíamos. Edu y yo fuimos al baño de mis padres, tenía una amplia ducha donde entraban dos personas tranquilamente. Yo seguía empalmado totalmente, no lo disimulaba, Edu tenía su polla morcillona, bastante grande, pero sin estar dura por completo. Nos fuimos a la ducha, nos enjabonamos, tras un rato de estar cada uno limpian

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LLaurenBigLv1· hace 79 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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Ccount_of_warwickLv1· hace 79 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 8

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:   Mica estaba despierta cuando volví de acompañar a Karina y me preguntó adónde había ido. Le conté la situación de que ella había venido sola, que la ayudé con algo de la PC y se fue. Ella me dijo que escuchó ruidos entre sueños y la voz de una mujer pero creyó que era justamente un sueño, lo peor fue cuando le conté que Kari me preguntó por la marca en el hombro, más precisamente cerca del cuello (trapecio creo que se llama ese músculo, sí, la anatomía no era lo mío). Su cara se puso blanca del susto, casi rompe en llanto diciendo que estaba todo perdido y que seguro le diría a nuestros padres. La tranquilicé diciéndole que Kari sabía guardar secretos muy bien (obviamente no le conté de los regalos que le hice y que le iba a hacer) así que no debía preocuparse. Me dijo que no estaba segura, que quería hablar con ella, le dije que no, que si lo hacía sería sospechoso, que me dejara actuar a mí. Agachó la cabeza y lo entendió. Esta vez le traje yo el desayuno a la cama, ya un poco más tranquila se puso a estudiar y yo a manejar el negocio. "Quiero saber en qué andan ustedes, sabes que podés confiar en mí" me mandó Karina, como para convencerme de esto último me envió una foto de su cola en primer plano.  "Te lo voy a decir, pero todavía no, la próxima que vengas lo hablamos los 3, te pido paciencia y tolerancia nomás." Fue mi respuesta, no sabía cómo iba a tomar todo esto y no quería pensar en ello, un escalofrío recorrió mi espalda. Estaba muy nervioso a pesar de saber que Karina era confiable. Magic Mike me dijo que el video fue genial, como siempre e incluso nos mandó un regalo de 3 cifras verdes a nuestra cuenta. El negocio estaba yendo más que bien. * Algunos días después cuando todo iba ya más tranquilo y mientras a Mimi se le terminaba el período, justo después de cortar la videollamada con mis padres Karina me mandó un mensaje preguntando que cuando podría recibir alguno de los regalos que me pidió. Para matar dos pájaros de un tiro fui a mi pieza y encontré a Mica en el escritorio, rodeada de libros, apuntes y fotocopias. Se estiró hacia atrás y con sus manos tocó mi cuerpo, se sobresaltó y miró hacia atrás, el pelo despeinado y la blusa desalineada le daba un encanto peculiar.  - Estaba pensando en comprarte algunas cosas, ropa interior, tal vez algún juguete más o algo así, ¿Qué opinas? - le dije agachándome para abrazarla, ella correspondió y descansó su cabeza en uno de mis brazos.  - ¡Dale! Quiero un vibrador y conjuntos bien sexys, esos que me trajiste la otra vez parecían para Karina. - "Si supieras" pensé yo... - Ok, ya mismo me pongo a ver y pido algo para la cena. - salí de la habitación y me puse a buscar algunas cosas en la página donde compré anteriormente, gasté bastante pero compré un vibrador y un consolador, uno para cada una de mis hermanas y dos conjuntos iguales para ambas. Esta vez aclarando bien para donde iba cada cosa y asegurándome que no ocurriera lo de la última vez. Para la cena pedí algo ligero y un kilo de helado.  Fui a la pieza nuevamente luego de traer la comida. Mimi seguía estudiando, nuevamente me acerqué por atrás, ésta vez no la abracé, solo me quedé mirando como uno de sus pezones se había escapado de la blusa de tirantes y el frío lo había endurecido. Ya tenía la verga al palo y llevábamos al menos 4 días sin cojer. - Mimi llegó la comida... - al voltearse me vio a su lado, con la pija apuntando a su cara.  - Ya era hora... Tengo un hambre...- me dijo acariciándome la verga por encima del pantalón. - Creo que voy a comer otra cosa antes. - me bajó el pantalón y se puso a chupármela ahí mismo, su boca tibia y su lengua juguetona me sacaban suspiros. Llevé una de mis manos a sus tetas, bajé la blusa liberando ambos pechos y me puse a jugar con ellos mientras con la otra mano guiaba su cabeza.  - Si no estuviera así todavía te diría que me cojas toda Chito... - me dijo cuando sacó la pija llena de saliva de su boca.  - Pero podemos probar por atrás si querés... - la desafié en broma. - Ni ahí boludo, dejala así que está bien. - respondió sonriendo.  - Te voy a comprar un rosario anal, así la vas entrenando. - tomé su cabeza con ambas manos y empecé a cojerle la boca, sabía que eso la calentaba mucho. - Así te quiero cojer la cola Mimi, bien cojida vas a quedar pendeja. - ella tenía arcadas y las lágrimas bajaban por sus mejillas.  - Me la vas a cojer hijo de puta, pero todavía no, ¡Ahora llename de leche! - me dijo cuando se tomó un respiro. Y volvió a metérsela toda en la boquita. - Ahí te lleno toda putita! - terminé de hablar y empecé a eyacular. Todo a su garganta. Ella tragaba lo que podía y lo demás se escapaba por sus comisuras. Siguió chupando hasta dejarme toda la verga limpia y como era habitual me dió un beso aún con el sabor de mi leche en su boca. Aproveché para apretarle la cola con ambas manos. - Que lindo va a estar estrenar esta cola. - le di una palmadita y ella sonrió.  Comimos sin sobresaltos y terminamos la noche con helado y una película. Durmiendo abrazados. * Al otro día el paquete llegó temprano, justo cuando estábamos desayunando. De nuevo bajé yo y volví con un paquete más grande que la vez anterior. El contenido ahora sí era el que había pedido, lo mejor fue que mientras subía las escaleras Kari me decía que en la casa de mis padres también había llegado su regalo y que estaba muy contenta. Luego me mandaría fotos y videos usando lo que le mandé. De más está decir que subí con una erección más que notable. Mimi me trajo el alcohol y una remera para cambiarme, yo me saqué la que llevaba y después de desinfectar mis manos fui directo hacia ella, le comí la boca. La miré como preguntando si ya se podía, ella me entendió y asintió. Ahí mismo, sobre la mesa de la cocina la cojí corriéndole la tanga a un costado, abriendo su cola, pasando mi verga por ahí y presionando un poco para dilatarla. Ella gemía a más no poder, se agarraba de los bordes de la mesa para no caerse y ésta se movía, haciendo el típico ruido de la madera sobre la cerámica. Los vecinos de abajo tal vez vendrían a quejarse. Preferí no pensar en eso y concentrarme en reventarle la concha a pijazos a mi hermanita gemela. De repente tuve una idea. - ¿Te gustaría que me la coja así a Kari? - le decía mientras le daba nalgadas sin dejar de penetrarla a fondo.  - La vas a romper toda, es muy chiquita ella. Uffff... Me imagino que le acabas en esa carita de inocente que tiene y yo después la limpio toda. - contestó de la mejor forma, la calentura le nublaba la razón.  - Cuando venga la cojemos entre los dos, ¿Dale? - estaba por acabar, no iba a aguantar mucho, a mi también me calentaba la imagen de mi hermanita menor con la carita llena de leche caliente.  - Sí, ¡Seguro tiene una conchita chiquita y rica! Llename la cola de leche Chito, ¡Me encanta! - me pidió casi a los gritos. Como el buen hermano que soy hice lo que me pidió. La saqué chorreando de su concha y la apoyé en la entrada de su cola, los chorros chocaban contra su ano y salían en varias direcciones, mayormente caían sobre los cachetes de su cola, algunos me salpicaban cayendo sobre mi abdomen. Sin dudarlo Mimi se agachó y empezó a lamer los restos de semen que habían caído sobre mí.  Prácticamente pasamos todo el día cojiendo. Los regalos quedaron olvidados en la mesada de la cocina.  A la noche, cuando ya estábamos en la cama y después de un buen polvo ella me preguntó - ¿De verdad querés cojerte a Kari? - me preguntó con sinceridad, mirándome fijamente. - Es hermosa la pendeja, me encantaría pero si pasa que sea como con vos, no quiero forzar nada. - respondí también de forma sincera. Forzar las cosas era arriesgado y peligroso.  - Bueno, pero me voy poner un poquito celosa... - me dijo ella haciendo un puchero. - No seas boba, sabes que te quiero más que a nadie. - la besé en la frente para tranquilizarla y se durmió.  * Recién en la madrugada, como ya era costumbre, me puse a revisar los mensajes. Karina me había mandado varias fotos, casi 20, desde distintos ángulos, con y sin la ropa interior nueva y por último, como frutilla del postre un video con el consolador. Casi 5 mins en los que la ví disfrutando, saltando sobre aquel pene de goma pegado al suelo del baño. Ella se tapaba la boca con las manos para aguantar los gemidos, verla acabar entre convulsiones y con sus ojitos claros en blanco fue de las cosas más excitantes que ví. Definitivamente tenía a las mejores hermanas del mundo. La mejor respuesta que se me ocurrió fue mandarle un video acabando seguido del texto "Apenas puedas vení, quiero que hablemos los tres". Y me fui a acostar.  * Al otro día hicimos varios sets de fotos y videos con los nuevos conjuntos y los nuevos juguetes. Magic Mike compró todo lo que le pusimos delante pero dijo que de momento no pediría nada, me agradecía por poder disfrutar de la tremenda mujer que era mi hermana y dijo que pronto se comunicaría con ambos.  Ambos decidimos que por unos días o semanas no haríamos nuevo material, teníamos suficiente como para un mes o dos, a lo sumo haríamos material personalizado si lo solicitaban, pero nada más. Estábamos bien de momento.  * Pasaron al menos dos semanas desde la vez que Karina había venido a visitarnos (visitarme mejor dicho), cuando mi madre me llamó una tarde lluviosa y me dijo que nuevamente tenía problemas con la computadora, que si Kari podía traerla nuevamente, la respuesta fue un enorme sí, me había tomado por sorpresa porque mi hermanita me dijo que no sabía cuando podía volver. Eso me había desanimado pero por lo visto no fue más que una treta, al terminar de hablar con mi madre, Kari me dijo que bajara a abrirle porque ya había llegado. Con el invierno ya instalado y los días más cortos y fríos, mi hermanita bajaba del coche que inesperadamente partió al ella salir del vehículo. Me quedé confundido y ella lo vio en mi mirada. - Tranquilo, le dije que vuelva más tarde...- me dijo luego de saludarme con un beso en la mejilla, gesto que ahora se veía raro si tenías un barbijo puesto.  Eran casi las seis de la tarde, mientras subimos ella me explicó su plan, me dijo que la compu estaba perfecta, que ella le dijo a mi madre que funcionaba mal para, nuevamente, venir a visitarme.  Cuando entramos al departamento la vimos a Mimi yendo a la cocina en tanga y con las tetas al aire. Nos alcanzó el alcohol y ropa para cambiarnos. Una vez sanitizados fuimos todos a sentarnos mirando al ventanal que daba hacia afuera. - Bueno, la cosa es así Kari, a mí me despidieron hace ya casi dos meses. Estuve sin trabajo por algunas semanas y por obvias razones no le conté nada a los viejos - ambas escuchaban atentamente, aunque Mimi ya sabía la historia - . Estaba bastante descolocado y sin saber qué hacer, con Mimi nos estábamos llevando mejor casi a la fuerza y le sugerí hacer y vender fotos suyas, haciendo yo de fotógrafo, dividiendo las ganancias que al fin y al cabo usamos para sobrevivir y comprar algunas cosas. A todo esto aparece un tipo que nos empieza a pedir contenido personalizado más y más caliente primero fue un pete y después quería vernos cojiendo. Y bueno, después de muchas idas y vueltas lo hicimos pero por una buena razón. No quiero que pienses que lo hicimos de puro vicio, vos sabés que antes de esto con Mimi apenas cruzábamos palabra. Y nada, creo que eso es todo. Espero nos entiendas y puedas guardar el secreto. - Terminé mi relato y tomé un mate que me alcanzó Mimi. La cara de sorpresa en la cara de Kari fue tal que por un momento pensé que no respiraba. - Bueno, me toman por sorpresa, no me esperaba algo así pero algo sospechaba, sobretodo cuando me mandaste el vibrador y esas tangas. - Mimi me miró sorprendida, se dió cuenta de que cuando dijo que esos conjuntos parecían para Karina

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LLaurenBigLv1· hace 79 dRelatos

Confesiones de seguidores 1😈

simpre que estamos en la playa intento quitarle el biquini para que luzca esos pechos tan apetitosos que tiene, a ella le da mucha verguenza por que tiene los pezones totalmente planos y cuando se le encogen se quedan totalmente invertidos, a mi me encanta exhibirla. Este verano pasado estabamos en un barco con amigos y habiamos bebido mucho, decidirmos bañarnos y dentro del agua yo no paraba de sobarle las tetas, le movia el biquini ( tipo triangulo ) de un lado al otro, con la intencion de despistarla. Asi sucedio, en el momento de subirnos al barco ella no se dio cuenta que una de sus tetas estaba completamente fuera de su biquini, como estabamos contentos no se dio cuenta, se subio al barco y estubo alrededor de 15" con la teta fuera, todos se la vieron e incluso nos juntamos para hacernos todos una foto y hay salio ella en la foto con su teta fuera, yo si me habia dado cuenta pero como me excitaba mucho no le dije nada, llego una amiga y le dijo tapate que se te ve la teta, en ese momento me miro y se hecho a reir. Despues de bajar del barco nos fuimos a un chiringuto a seguir con la fiesta , ella se puso una camiseta tipo vestido pero de ganchillo ancho , se veia todo el cuerpo ya que era muy ancho el hilo. yo segui manuseandola y ella menos se enteraba ya que volvi a meterle la mano a la teta y movi el biquini hacia el lado . A mi me ponia super cachondo saber que se le veia toda la teta y de nuevo no se enteraba . Tras pasar bastante tiempo una amiga junto a su novio le dijo que esta muy delgada y ella contesto que si que habia perdido algun kg y sin pensarselo alzo su camiseta tipo vestido hacia arriba para enseñar la parte abdominal con la mala suerte que lo levanto por encima del pecho y dejo ver su tetita, su amiga le dijo el biquini y ella se lo coloco en su sitio mientras era observada por el novio de su amiga y otros dos chicos

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Pparaguaya28Lv1· hace 79 dRelatos

sere demasiado yegua

habiamos echo remodelaciones en mi casa y habia bastantes bolsas para sacar y tirar , estaba en casa tranquila y justo pasaron para buscarlas  me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azul de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar las bolsas , pero en cuanto llegué, vi que había como 5 bolsas grandes   mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover algunos escombros y cosas que habia ahi  y no podía por lo pesado que estaba, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás). Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo arrastrando  la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces él tomó la bolsa y le dije voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa. De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer  -todavía faltan muchas bolsas? me preguntan  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande. -entonces le ayudamos a sacarlas. -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas. -ok, vamos por ellas. Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo: -no se preocupe, yo le ayudo! Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros -lo siento, fue sin querer, perdón -no se preocupe, no pasa nada. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short... Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito,  Mientras arrastraba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla. -yo le ayudo Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo -cuidado! cuidado! No se vaya caer. Mientras me pegaba  a él y empujaba su cadera contra mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente. El otro se llevó la bolsa y me dijo: -a ver me ayuda con el tambo, usted agárrelo de este lado. Me pare donde me dijo y se puso detrás de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentirlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia él y todo al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero. Me quito de frente al tambor y él se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor. Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo porque son de una pieza, solo traían una camiseta  se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empecé a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron. -no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos? -sí, respondí con voz algo desesperada. Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estaba, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemí un poco, dijo: -entró! Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desapareciendo y empecé a gozar súper rico, ni 5 minutos de estar cogiendo y llegó el chófer. Yo estaba tan caliente y gozando,  y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su bóxer, no tarde en ponerlo súper duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo. -me vengo!! Aaah!! Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía que me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo. -me toca cogerte -dijo el chofer. Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estaba inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi. Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y  aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca. Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sus comentarios.

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Ttortuga7890Lv1· hace 79 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 2

Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia  primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo  posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.

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Ttortuga7890Lv1· hace 81 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 1

Uno Estoy jodiendo con Tito mi mejor amigo cuando este dela nada, me entrega su celu mientras me dice antes de salir disparado – toma cuídalo, que de seguro si Mateo me ve con el en el baño no duda en quitárselo y arrojarlo  directamente al inodoro. Moviendo mi cabeza de forma negativa, le digo antes de sonreír – no le hubieras desinflado las ruedas de su moro. Vamos solo fue una broma – me dice Tito, a lo que yo le respondo – fue una broma que le salió como 600 pesos el arreglo. Dándome una última mirada me deja el celu y perdiéndose en el baño del colegio, espero a que salga. Mientras me pongo a hacer tiempo viendo si no me había olvidado el trabajo de historia que debía entregar hoy mismo, reviso mi mochila y notando que estaba allí me relajo enseguida. A lo que saliendo de esa duda veo el celu de mi mejor amigo en mi mano y agarrándome un momento de intensa curiosidad, prendo el mismo en tanto veo como aparece el patrón de seguridad que debo colocar. Tito no sabía pero conocía el mismo a la perfección por lo que colocandolo me adentro en el mismo y viendo unas cuantas aplicaciones que yo mismo tengo, me adentro a la galería de imágenes que tiene el celu. Apenas ingresó varias carpetas aparecen y husmeando entre ellas, noto por casualidad que una de ellas tiene la imagen de un par de grandes pechos que llaman rápido mi atención. Así que poniendo mis ojos sobre la misma me atrevo a tocar la imagen, que haciéndose grande me revela algo que me dejo completamente aturdido. Ya que la imagen de esos enormes pechos vienen acompañados de una figura y cara que reconocí apenas vi, no comprendiendo como mi mejor amigo tenía una imagen como esa pensé rápidamente y mandando la misma enseguida a mi dispositivo. Trato de ocultar velozmente lo que acabo de hacer, en tanto veo como mi mejor amigo regresa y me suelta – por suerte ese matón no estaba en el baño, así que está vez safe. Asintiendo intente darle por su lado y desconcertado por lo que acababa de ver, juntos vamos a lo que sería nuestra siguiente materia. Una vez que el timbre de salida sonó trate de zafar dela compañía de mi mejor amigo y escabullen dome por varios lugares, termino casi corriendo mientras pienso que debo ver de nuevo esa imagen que tanto me perturbo toda la mañana. Ya sintiéndome seguro agarró mi celular y yendo con desesperación a la galería de imágenes, me topo con la foto que deseaba ver y ampliándola nuevamente me aseguró de no haber visto mal. Rápidamente me doy cuenta de que no estaba equivocado,no obstante me pregunto como Tito llego a tener la imagen de mi madre completamente en bolas. No comprendía como mi mejor amigo tenía en su celular ami madre en bolas, por lo que aturdido mire mejor y mientras lo hacia reconocí el lugar en donde se había hecho la bendita foto. Era la ventana del departamento donde Tito vivía con su Madre, ya que de fondo reconocí el supermercado que tenía alado. Inquieto miro la imagen mas fijamente y sin poder quitar la mirada de la tremenda mujer que tenía por delante, una incipiente erección empezó a formarse dentro de mi pantalón. Mi madre iba con un conjunto extremadamente sensual que constaba de una especie de chaqueta de color bordo con unas mangas bordadas que por delante dejaba expuestas a la perfección sus pechos, los cuales eran más que abundantes. Mientras que debajo de su anatomía llevaba solamente una pequeña tanga que hacia juego con la chaqueta y que dejaba expuestas sus masque torneadas piernas. Pero fuera de esto destacaban a su vez sus pezones los cuales estaban tan erectos que sobresalían con facilidad en la imagen, por lo que no pudiendo contenerme intente que la erección que ya llevaba encima se acomodara dentro de mis pantalones. No deseaba admitirlo pero el morbo pudo conmigo y admití para mi mismo que mi madre en esa imagen simplemente se veía nos solo fantástica, sino que se notaba tan apetecible que incluso yo su hijo la veía como una hembra caliente. Maldiciéndome internamente y no sabiendo bien quehacer o como actuar, apague la pantalla de ni celu y quedándome parado allí por un largo rato. Me puse a pensar que rayos debería hacer. Tiempo después y ya dentro del colectivo que me llevaba cerca de mi casa, todavía no sabía que iba a hacer. Si encaraba a mi madre y le contaba todo a mi viejo, sabia como todo iba a terminar y lejos estaba el deseo de arruinar a mi familia. Por lo que descarte esa opción, mientras que la otra opción que había pensado era la de hablar con mi madre y darle una oportunidad de explicarme que era lo que estaba pasando con Tito. Pero para hacer algo como esto debía tener mas pruebas de lo que estaba pasando entre mi mejor amigo y mi Madre, a lo que pensando en ello decido esperar un tiempo mas hasta lograr tener mas pruebas. Por lo que notando como el colectivo se detenía, bajo del mismo y caminando directamente hasta mi casa me pongo a actuar como si nada malo pasará. Tito Mi madre como era ya su costumbre estaba de viaje por algún lugar del mundo, así que una vez mas mi casa solo quedaba para mi. Antes algo como esto tal vez me deprimía, pero desde hace algunos meses espero con ansias su partida ya que apenas se va lo bueno comienza para mi. Pensando en esto recibo un mensaje el cual dice –estoy cerca – seguido de una imagen que de inmediato levanta mi libido. En la misma aparece la imagen de una mujer madura que conozco desde hace varios años y la cual solo lleva encima un conjunto íntimo de color turquesa, la cual deja expuesto a la perfección sus pechos los cuales se ven como de costumbre, fascinantes. Emocionado por ver tal foto le envió en respuesta un par de emoujis los cuales le hacen saber a la madura lo contento que estoy por su llegada y nada más veo que me llega el mensaje, escucho como el timbre del departamento suena. Rápido dejo el celu a un costado y acercándome a la puerta, abro la misma a la vez que le digo a la mamá de mi mejor amigo – no sabes lo caliente que estoy de verte. Susana en respuesta entra a la vez que me empuja y una vez que logró cerrar la puerta a su espalda, Junta rápidamente su boca a lamía. El beso que nos damos es de otro mundo y mientras noto como la ansiedad va ganando terreno, es inevitable que mis manos empiecen a explorar todo su cuerpo. Empiezo por bajar mis manos y tomar sus mas que grandes nalgas las cuales aprieto con tal fuerza, en respuesta la madura arroja un fuerte gemido. Ocasión que aprovecho para colarme a su espalda y pegando su cuerpo al mío, le hago saber lo excitado que estoy apoyando mi erección directamente sobre su culo. Ella notando mi falo sonríe con picardia y apoyando su cola sobre mi pene, suelta enseguida – vamos a tu cuarto que no doy mas de lo caliente que estoy. Haciendo caso de su pedido y así como estamos nos vamos hasta mi cuarto, una vez en el mismo se separa de mi y viendo como se pone en mi delante. Observó como sus manos se empiezan a desacer de los botones de la blusa que lleva encima. Una vez que la prenda vuela deja a mi vista el mismo juego de ropa interior que me envío en la imagen y haciendo lo mismo que en la foto, baja su corpiño y deja expuesto para mi deleite sus pechos los cuales miro con autentica devoción. No conteniendo me mas me adelanto y acercando mi boca a sus grandes melones me hago con sus pezones, los cuales ya en ese momento están completamente erectos. Al tacto son un auténtico manjar, por lo que desesperadome me hago de ambas mamas y mientras estrujo esas masas de carne chupo a lo loco ambos pezones. Susana en respuesta suelta auténtico gemidos de placer mientras que con sus manos acaricia mi cabeza con devoción, a lo que saliendo de mi estado actual pongo mis manos por detrás de su cintura y haciéndome dueño del cierre de su falda, bajo la misma hasta que veo como cae directamente hasta tocar el suelo. Como imaginé la tanga es la misma que la de la foto,no obstante dejando esto de lado me levanto y mientras llevo mi mano a la cintura de mi pantalón. Le suelto con deseo – creo que es hora de que reciba mi premio, no crees? Sonriéndome con lascivia Susana da media vuela y encorvando su cuerpo, toma los pliegues de su tanga y bajándosela sin ningún tipo de problema. Deja a mi vista tanto la raja de su concha, como el agujero negro que conforma su apetecible culo. Deleitandome ante tal imagen termino de sacar mi ropa interior y quedándome solo con una camiseta encima, meneo un par de veces mi falo. Mientras con mucho deseo me acerco a esa increíble hembra, que se me ofrece sin pudor alguno. Apenas me coloco en su detrás y me tomo el lujo de acariciar sus macizas nalgas, las cuales como ya me he acostumbrado se sienten firmes a ni tacto. Por lo que dejándome llevar por la sensación que tenía de repente, sin pena alguna golpeó una de ellas con tanta fuerza que prácticamente dejo la marca de mano en una de ellas. La madre de mi mejor amigo se queja por el golpe recibido, pero sonriendo como una autentica loba mueve con erotismo sus nalgas a lo que no pudiendo resistir mas pocisiono mi pene en la entrada de su concha y notando el calor que desprende la misma. De a poco la voy penetrando . La sensación es más que increíble, por lo que dejándome llevar se la meto entera, hasta que mi pubis Choca directamente con sus nalgas. Apenas la sintió Susana suelta un suspiro de satisfacción, mientras que yo me aferraba a su cuerpo y empezaba un vaivén que hacia temblar todo su cuerpo. Sintiéndome en la gloria y sabiendo el sexo que a ella le gustaba me pongo más aguerrido y tomándole de forma repentina su melena,recojo su cabello en un moño y no teniendo delicadeza alguna jaló su cabello con fuerza para atrás mientras hago que me vea y a su vez le digo con malísia –te gusta no, te gusta que te trate como la puta que eres?. Susana solo sonrió en respuesta y dejándose llevar termino por tener un orgasmo, mientras que yo siguiéndole acabe por correrme directamente dentro de su cuerpo. Sudado y cansado me desplome sobre ella y mientras me preguntaba como podía hacerle esto a la familia que me había acogido como uno mas de los suyos, me recompongo y antes de que se fuera termino por cogerme a la madre de mi amigo un par de veces más.

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22085martaLv1· hace 81 dRelatos

No podía sacar la basura yo sola.

Hola de nuevo! Espero que hayan disfrutado mis experiencias anteriores, por que yo sí. Esta vez les voy a contar algo que pasó, de nuevo cuando mi esposo salió, pero esta vez se fue desde muy temprano. Bueno comencemos.  La noche anterior mi esposo me dijo que saldría a ver un carro a una ciudad que está no tan retirada de donde vivimos, como a una hora de camino, dos horas de ida y vuelta más o menos, pero que tendría que irse muy temprano por que al cliente le urgía el carro para ese mismo día, bueno no los quiero aburrir con eso. Pero cuando me dijo que se iría temprano, le dije que no se fuera a ir sin sacar el tambor y las bolsas d ella basura, por que al otro día iba a pasar el camión a recogerlas, claro que me dijo que sí, que él las sacaría antes de irse.  Pues bien, al otro día yo ni siquiera me di cuenta cuando él se fue, por que aun estaba durmiendo, la noche anterior nos habíamos desvelado, ya saben tocó algo de acción esa noche. En fin que mientras dormía, entre sueños escuchaba unas voces, desperté y me quedé esperando un momento a ver si solo había sido un sueño o en verdad hablaban, cosa que era raro por que como se iba a ir muy temprano, esta vez dejaría el taller cerrado. Pero entonces escuché un *señora! La basura!!  Entonces pensé, ash! se le olvidó sacar la basura!  Yo estába desnuda, ya no me vestí después del sexo con mi esposo y así me dormí. Entonces de nuevo gritaron, así que me paré corriendo y como estaba desnuda solo asomé mi cara por la ventana y le dije al señor  -sí! Permitanme un momento ahorita la sacó!!  *ok, la espero. Regresé a mi cuarto, me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azúl de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar la basura, pero en cuanto llegué, vi que el tambor estaba muy lleno y había como 5 bolsas grandes de basura, mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover el tambor y no podía por lo pesado que estába, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás).  Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo jalando la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces el tomó la bolsa y le dije ahorita voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa.  De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer y pregunto  +por qué tardan... Y me vio, ya no terminó la pregunta y yo dije  -perdón, es que mi esposo se fue temprano y no sacó la basura y está hasta el patio, pero ahorita la saco.  Y de nuevo me fui a traer la siguiente bolsa, y la misma acción, pero cuando salí y tomaron la bolsa, me dice el señor  *todavía faltan muchas bolsas?  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande.  *entonces le ayudamos a sacarlas.  -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas.  *ok, vamos por ellas.  Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo * no se preocupe, yo le ayudo!  Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros *lo siento, fue sin querer, perdón  -no se preocupe, no pasa nada.  *sí sí pasó mire como se pusieron.  -jeje si verdad! le dije, mientras intentaba tapar mis pechos como fuera. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short...  #Perdon señora, fue sin querer! Pero están suavecitas jeje -jejej ok jeje #bueno voy a llevarme esto.  Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito, y comencé a recordar lo que había pasado con los clientes de mi esposo, pero a la vez me daba algo de cosa, por que ellos eran los de la basura. Mientras jalaba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla  *yo le ayudo  Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo *cuidado! cuidado! No se vaya caer.  Mientras me repegaba a él y empujaba su cadera contre mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente  -jeje casi me caígo , gracias.  * no se preocupe, no pasa nada. Wey, llévate la bolsa, voy a tratar de sacar el tambo.  El otro se llevó la bolsa y me dijo *a ver me ayuda con el tambo, usted agarrelo de este lado.  Me pare donde me dijo y se puso detras de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentírlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia el y to al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero  # y yo qué?  Me quito de frente al tambor y el se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina, (de tan caliente que estaba no pensaba que eran los del camión de la basura, sin ofender claro, pero no era lo más higiénico, estarán de acuerdo pero era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor.  Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo por que son de una pieza, solo traían una camiseta y sua trusas, se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empece a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron  *no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos?   -sí, respondí con voz algo desesperada.  #entonces vente para acá.  Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estába, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemi un poco, dijo *entró!  Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desaparenciendo y empecé a gozar super rico, ni 5 minutos de estár cogiendo y llegó el chófer =miren que cabrones!!  Yo estaba tan caliente y gozando, aunque con un poco de dolor, y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su boxer, no tarde en ponerlo super duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo # me vengo!! Aaah!!  Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía qu me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo =me toca cogerte, dijo el chofer.  Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estába inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi =también limpialo bien. Y ustedes ya saquen el tambor!  Con el pene aún un poco duro lo metió de nuevo hasta que se fue bajando por completo.  =espero se pueda repetir otro día.  -no cuenten nada y si se puede otra ocasión, claro que sí. (le decía mientras le acariciaba su pene ya flacido). Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y vagina, aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca.  Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sis comentarios. Y si no les gusta también háganmelo saber. Espe3 pronto poder escribirles de nuevo.

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