+ Crear postIngresarRegistrate

#Saboreando

Fotos, gifs y packs de Saboreando subidos por la comunidad.

0
CCarlita_transLv1· hace 1 dRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

0 comentariosCompartir
0
CCarlita_transLv1· hace 1 dRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

0 comentariosCompartir
0
SsleepmasterLv1· hace 2 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Clubbb

Soñando 2° Decididamente quería quedarme. Se lo hice saber a mi compañero, y dejamos nuestras pertenencias en una taquilla. Llegando a la puerta que daba a los reservados, mis nervios y el calentón resurgió de nuevo. El calor subía por la cara, notaba mi cara ardiendo y los mofletes rojos en una mezcla de pudor y deseo. Abriendo la puerta la luz se atenuó un poco más, iluminando solo las puertas de los reservados con un candil . La pared de la izquierda que adentraba a una sala, tenía varios agujeros sorteados, podía hacerme a la idea de lo que era sin necesidad de ver la polla que salía por uno de ellos, una polla gorda y venosa apuntando al techo. Se veía tan rica, latente, el capullo rojo pidiendo una chupada. Mi compañero todavía empalmado y con ganas desde antes bajó sus pantalones y metió su miembro también dentro de unos orificios, me miraba travieso, y me dijo que notaba aliento en su polla, que había alguien soplando su cipote, y el no saber si al otro lado era hombre o mujer le excitaba más aún. Me miraba fijamente y relataba lo que estaba sintiendo. - Estoy notando algo húmedo,creo que una lengua esta saboreando mi pol... Ooohhh... No pudo seguir dando detalles, su cabeza se tiró hacia atrás, gimiendo fuerte. -Ooohh como se la está tragando.... Con la cintura penetraba follando el agujero, y cada vez que salía de golpe se sentía el ruido de la boca succionando, y el apretaba las manos contra la pared muriendo de placer. Yo lo observaba atenta a sus movimientos, me excitaba verlo disfrutar así. Las venas de los brazos y del cuello estaban hinchadas, con la mano me indicó que me acercara, cogió mi pelo y obligando a hincar las rodillas saco el pene del boquete y lo metió en mi boca mezclando fluidos con saliva de a saber quien. Yo me la comía entera sabia lo que quería, y quería correrse ya. De un empujón se la metió hasta el fondo derramando semen en mi garganta y agitando su cintura la sacó dejando un hilito caer al suelo, me levanté ahogada , con la pintura corrida y sudando por los empellones y para terminar con el juego le pasé un poco de corrida suya a su propia boca. Teníamos tanto calor que volvimos a la barra para pedir alguna botella de agua para refrescarnos durante la noche y seguir con el juego. Comentando y con risas volvimos al pasillo de los juegos. Seguíamos teniendo ese regustillo de querer seguir. De haber que nos encontramos después. Esta vez entramos a la sala de la derecha. Era una sala muy grande con sillones del relax ocupando toda la habitación, y como no una cama en medio, aunque lo mejor sin duda era una pequeña escalerita que bajaba a una piscina de agua templada, no era muy grande pero en uno de los extremos había un pequeño rincón jacuzzi con asientos reclinados. Nos miramos y sin pensarlo, quitamos muestra ropa dejándola en un sillón de por ahí, nos dimos un enjuague en una ducha camuflada detrás de un biombo, para poder ir a la zona de baño. En la Sala había 2 sillones ocupados, una pareja en cada una dándose amor, dando placer, produciéndose gemidos que hacían eco en la habitación. Encendieron nuestros cuerpos, la polla de mi amigo ya recuperada apuntaba al techo. Y de mi coño parecía que iba a salir gotitas en breve porque estaba derretida de excitación y morbo. Mi amigo y yo nos sentamos en la zona del jacuzzi, de frente mirando los Juegos de los demás, que al darse cuenta cambiaron sus posiciones para poder disfrutar más del espectáculo. Mis tetas y mis pezones sobresalían con el movimiento de las pompitas, pasó una mano por mi cintura para acomodar ni cuerpo hasta la cintura sobre su pecho. Mis piernas prácticamente flotando por la superficie ligeramente abiertas. El agua caliente, de su boca salen murmullos diciéndome cosas calientes. Con los ojos cerrados me dejo llevar por él. Sus manos en los pechos, pellizcando pezones, escalofríos recorren mi cuello y gimo. Vuelvo a mirar y todos los presentes me observaban. Les sonreí, estaba pasándolo bien, me gustaba sentir el morbo de tener espectadores. -¿Te gusta lo que ves? Moví la cabeza, si quería -¿Te pone cachonda que vean como te retuerces? Asiento entre gemidos. - ¿ Quieres que abra tu coñito para que vean como brilla con el agua? Volví a mover la cabeza. - Pídelo, habla, grita lo que quieres. - Quiero que me masturbes por favor, toca mi coño. Mordiendo mi oreja, baja la mano y agarrando a mano llena mi monte. Apretaba, moviendo para hacer restregar su pene duro con la entrada a mi vagina. Mi cuerpo se retorcía buscando calmar mi calor a pesar de estar en el agua. Con las manos hacia atrás sujetando la cabeza para que no parase de morder mi cuello, de mi boca salían guarradas provocando su paciencia, provocar acabar con ese control que tenia. ¡por fin! Sus dedos dentro de mi coño. Mi gemido ahogado por el placer. - ¿Quieres más perrita? Dilo, dilo si no paro. Giraba dentro de mi, movía mi vagina llenando y ocupando mi vagina. Mi cuerpo saltaba encima suya. Suspiraba en mi oído cada vez que casi entraba el pene. - Follame ya ¡por favor! Dicho y hecho, así tal cual cogió mis rodillas por detrás y abriendo mis piernas de par en par, me folló. Me folló fuerte, empujando hacia arriba con las caderas dirigiendo mi cuerpo con los brazos, bendita agua.... Las parejas follaban mirando hacia nosotros. Las tres parejas locas follando sin limite, dando duro. Gimiendo duro. Las caras desencajadas por empujón. Mi vagina se empezaba a contraer en cada bajada, en cada grito de ellas. Mis gritos aumentaban. Su polla duele al llegar al final, me gustaba tanto que me dolía.....dolía tanto que empezaron a explotar fuegos artificiales en mi cabeza. Me estaba corriendo tan intensamente que era incapaz de callarme, y estar quieta ... En algún momento de la sesión se había acercado una pareja que nos miraba en el otro lado de la piscina. Ella se acercó a mi, cuando estaba volviendo del trance de la corrida y le dijo a mi compañero que no me soltara. - Dame su coño.....

0 comentariosCompartir
0
SsexosegurooLv1· hace 78 dRelatos

Trío rosarino 3

Hola gente! Concretamos el trío con la pareja del relato anterior, les pasó a contar cómo fue. Como habrán leído, lo planificamos bastante, entre el marido y yo nos pusimos de acuerdo para cierta fecha, después de encontrarme solo con ella me quedé con ganas de comermela de nuevo, tiene una conchita que es un poema 🤤 Fue un viernes, me pasaron a buscar por mí casa y fuimos a tomar algo a un bar. No pensé que ella iba a estar tan nerviosa jaja, o excitada. Más allá de nuestro encuentro previo, todavía seguía tímida. El marido un genio, nos conocíamos solo por WhatsApp, y nos caímos bien de entrada, nos tomamos unos tragos mientras charlamos de la vida, y arrancamos. Ella y yo nos subimos en el asiento de atrás y mientras él manejaba empecé a besarla, tocarla, y él miraba por el espejito. Dimos unas vueltas y muy convencida de ir haciendo eso no estaba, le propuse ir chupándomela, pero muy cómodo no fue así que solo me hizo una paja. Habrá durado unos minutos la vuelta, y fuimos al telo... Todo muy discreto, entramos a la habitación, nos pusimos cómodos, y pedimos algo para tomar porque ella aún seguía nerviosa. Tomé la iniciativa y empecé a besarla mientras el marido estaba en el baño, despacito fui desnudandola, besándole todo el cuerpo, y él empezó a filmar y sacar fotos. Se acostó en la cama, le saqué la bombachita y ahí estaba mí postre favorito, su conchita, mojadita, una belleza. Se acuerdan de su conchita? No saben cómo gime cuando me como su conchita!! Nose cuánto habrá pasado pero me dolía la mandíbula jajaja asi que me levanté, me saque todo y le puse la pija en la cara, automáticamente se puso a chupármela delante del marido que todavía nos miraba desde el baño, en ese momento ya había perdido todo rastro de timidez y nerviosismo. Es una gran chupadora de pija. Lo invité a el marido, no se podía perder semejante chupada, verla de cerca chupando otra verga, y poner la suya también a su disposición jajaja. Estaba prendida fuego, se las devoraba. Acto seguido la llevamos a la cama, yo ya la quería cojer. Así que le dije ponete en 4, vos acostaste así te la chupa mientras yo le doy. Era hermoso verla así, chupándole la verga al marido mientras esperaba con el culito parado a que se la meta yo. Estaba súper mojada y le entró perfectamente. Fue tan excitante verla así y sentirla así, que me tuve que aguantar bastante para no acabar jajaja. Luego de varios minutos el marido quería ver cómo se la metía y salió de la cama, a mirar, y filmar. Ahí aproveche y le di lindo 😃 Fue nuestro primer encuentro, para los próximos vamos a mejorar la producción de fotos jajajaja. Cuando tenía la leche en la punta, cambiamos de lugar. Me acosté para que me la chupe un rato y el marido la garche. Verle la carita, llena de lujuria, goce, disfrute, y con mí pija en la boca, es fantástico. Queria tenerla arriba, que ella me coja y poder jugar un rato con sus tetas, que son preciosas. Y se lo pedí, ella encantada se subió y solita se la clavó. Si marido disfrutó de esa hermosa imagen, hasta que no pudo aguantar más y se nos unió para hacer lo que tanto habíamos hablado por mensajes, la DP 😁 Ya no hay fotos, nos dedicamos a disfrutar de ese momento maravilloso, sentir la presión de otra verga entrar produce una sensación sublime. Y si cara lo decía todo... En unos minutos la llene de leche, fue todo muy excitante, para todos creo, pero para mí particularmente mucho más. Igualmente me quedé ahí abajo, sintiendo como él seguía cogiendola y yo abría sus nalgas. Cuando me fui al baño el aún seguía sin acabar, tiene mucho aguante jajaja hasta me quedé mirándolos, mientras ella se la chupaba. A pedido suyo, él, me arrodille a chuparle el culito mientras ella se la chupaba, y ahí me quedé, saboreando el gusto del placer, hasta que ella le sacó la leche. La verdad que todos la pasamos genial, y seguramente vayamos a repetir 😃 Espero les haya gustado, esperamos mejor dicho jaja. PD: mañana vuelvo a cogermela, a solas.

0 comentariosCompartir
0
EELGAYBILv1· hace 81 dRelatos

Chupe una pija en el bar

Hola cómo estás? Yo bien caliente como siempre. Bueno les quería contar algo que pasó anoche en un bar, la cosa es que yo fui con mi familia a comer algo. Entre charlas risas y cervezas me dieron ganas de ir al baño, habíamos terminado de comer y pedimos la cuenta yo encare al baño que está al fondo bastante alejado de dónde estábamos sentados, cuando entro veo que hay solo 2 mingitorios y al lado un baño con puerta. Un hombre tal vez de unos 30 y pico de años, más alto que yo y de espalda ancha orinando en uno de ellos, siempre me dio vergüenza orinar al lado de alguien pero me mande, el tipo me miró de arriba normal, nada raro y saque mi pene para orinar, no pude evitar mirar de reojo aquel pedazo de carne que sostenía mi compañero y que a comparación del mío me sentía pequeño, entonces en una de las relojeadas veo que se estaba masajeando la verga mientras orinaba, me quedé mirando de reojo y sin darme cuenta veo que me estaba mirando, entonces sin pensarlo le agarre la verga con una mano y empecé a masturbarlo, se sentía gomosa y caliente, el no dijo nada, solo miraba hacía la puerta. Se la sacudí un poco para que salieran las últimas gotitas y lo solté, el tipo solo dijo "vení" lo seguí al baño que tenía inodoro y puerta, era bastante chico, me empujó de los hombros hacia abajo y comenzé a chuparle la verga gomosa y venosa, una delicia, tenía un poquito de sabor a orina lo que me calentó más. Me la tragaba entera ya que todavía no estaba dura pero no tardó mucho, sentí como se iba agrandando y endureciendo en mi boca poco a poco. El solo gemía en susurros para no hacer ruido, después comenzé a pajearlo mientras le chupaba unas bolas depiladas y grandes, volví hacía la cabezota que tenía viendo como salía el precum y dirigí mis ojos a los suyos con carita de puta golosa para ver su cara de placer, estaba en la gloria. Cuando volví a intentar tragar esa pija me di cuenta de lo grande que era tal vez 20 cm, nunca había tenido tanta carne para mí por lo cual llegaba hasta la mitad de esa hermosa verga y ya sonaban unas buenas arcadas, lo cual encendió más al macho que tenía en frente, se la chupe desesperadamente y masturbandolo con las dos manos. De repente se escucha a un par de chicos que entran al baño pero yo sigo chupando como si nada ya que estaba saboreando la mejor pija de mi vida, se escuchan que charlan de un partido mientras orinan. Luego entra un tercero derecho al baño donde estábamos nosotros, intenta abrir la puerta y me golpea la nuca, mi macho dice "está ocupado" y el intruso "perdón". Quedamos esperando a que se fueran unos minutos eternos y cuando se van me toma de las manos, que estaban en su pija y las levanta apretandolas contra la puerta para dejar mi boca libre, en ese momento sentí miedo mezclado con morbo y placer. Comenzo a meter su enorme verga en mi boca más de lo que podía tragar, por lo cual las arcadas eran muy intensas y ruidosas, me faltaban unos pocos centímetros para tener toda esa pija en mi interior, sentía como llenaba mi garganta y bombeaba con fuerza, siempre con la sensación de vomitar y muchísima saliva. De repente siento como del estómago sale todo lo que había comido y tomado esa noche ensuciando todo el baño, nunca me había pasado y de afuera se escucha "estás bien?" a lo cual mi compañero responde, "si tomé demasiado pero me siento mejor gracias" lo cual era normal, así que se libero del preocupado y aún más caliente bufando en silencio siguió bombeando mi garganta golpeando mi cabeza contra la puerta hasta que su verga se hincho y dentro de mi boca comenzó a soltar con mucha presión una leche espesa y riquísima, parecía una manguera, me lleno la boquita de leche y cuando la saco seguía soltando chorros en mi cara. Por supuesto trague toda esa leche y le limpie bien la pija mientras seguía semi parada, le pregunté "como te llamas?" En un susurro, el no dijo nada solo me hizo a un lado, salió del baño, se miró al espejo se lavo la cara y salió. Yo quedé arrodillado con olor a vomito y leche en la boca y ardor en la garganta, con la pija durísima. Sali del baño me lave un poco, me enjuague la boca y volví a la mesa donde estábamos pero ya no había nadie. Al otro día me dijeron que pensaron que me había ido a la casa de mi novia a lo cual respondí "claro que sí". Esa noche me masturbe como 3 o cuatro veces con un pene de goma en el culo pensando en esa verga hermosa.

0 comentariosCompartir
0
WwannabcuckoLv1· hace 83 dRelatos

Experiencia cornuda con mi esposa (2da Parte)

Quienes leyeron mi anterior relato, sabrán que había ofrecido algo a mi esposa (hablar con mi compadre), sin embargo me invadió la inseguridad, el miedo, el temor a lo que pudiera pensar Ricardo acerca de esta propuesta que le estaba ofreciendo. Al día siguiente y en cuanto tuve la oportunidad, interrogue a mi Geraldine, para saber si eso había sido algo del momento o si aun sentía la curiosidad por probar estar con otra persona: -Quería preguntarte: ¿Eso que me dijiste anoche fue de momento o aun lo quieres? -... (Silencio, mientras su cara denotaba un poco de decepción) -Solo, estoy preguntando, es decir antes de cometer una locura de la cual nos podamos arrepentir (le aclare) dejarnos llevar por ese deseo de una fantasía, y que además confesamos en un momento de pasión, sin antes conversarlo mas calmados no me parece lo ideal. Lo mejor es charlarlo mientras estamos sobrios de placer para determinar en realidad el deseo. - No te voy a negar que siento mucho nervio al pensar en estar con otro hombre, pero la excitación que me produce supera eso, el morbo de saber que te estoy poniendo los cuernos, me pone muy caliente, pero claro, todo esto fue luego de que me confesaste que te gustaría, antes no. Así que creo que también es como si algo fuera despertado, quizás también me enloquece el hecho de pensar que te produce mucho morbo y que fantaseas con eso. ¿Acaso eres tu el que cambio de parecer? - Para nada, no te mentí en ese momento, aun fantaseo con eso, pero la verdad si me da un poco de pena comentarle esto a Ricardo. Tu sabes que el es mi amigo, y no quiero que piense mal de mi. - Yo nunca me había sentido atraída por Ricardo, pero desde que tuve ese sueño, he tenido mucha pasión, un fuego dentro que me quema, al principio pensé que seria pasajero, pero lo revivo a cada momento, y eso me inquieta. Yo prefiero evitar y dejar esos pensamientos de lujuria y desenfreno, no se con que cara seria capaz de verlo, no se si quiero que su respuesta sea positiva o negativa. Además no puedo hacerle eso a Conchita (la esposa de Ricardo y muy amiga de Geraldine). En este momento la observe confundida, sus ojos se pusieron vidriosos como a punto de romper en llanto, no podía dejar que la oportunidad se escapara, prefería que si ella estaba con otro hombre fuera con Ricardo, para que disfrutara y saciara eso que sentía, quien mejor que alguien de confianza, por lo tanto la interrumpí. -No, espera, la intención es solo sexo, Conchita no tiene porque saberlo, no habría ningún sentimiento mas que los carnales, sexo puro y duro. Eso no debe afectar nuestra relacion ni mucho menos la de ellos. -... (mientras estaba en silencio su cara se repuso) Tienes razón, además puede que solo sea algo de una vez, solo para apagar mi fuego y cumplir tu fantasía -Exacto (Casi se me escapaba la oportunidad) -¿Y como piensas decirle a Ricardo? Debes ser sutil, no puedes simplemente llegar y ofrecerle un trio con nosotros. -No, tendré que buscar la oportunidad. -¿Quieres que le diga yo? ¡¡WAO!!, nunca pensé que mi mujer se ofreciera para esto, definitivamente mi mujer había cambiado desde ese sueño, no era ella, esta mujer estaba fogosa, caliente y dispuesta a preguntarle a mi compadre si quería tener sexo con ella. -¿Estarías dispuesta? - Me da algo de nervios, pero puedo idearme la forma de preguntarle (me dijo dirigiéndome una mirada seductora que nunca le había visto) - Bueno, ¿Qué se te ocurre? -Le voy a pedir que venga mañana a ayudarme con algo, no se, quizás con el lavavajillas (Mi compadre es fontanero de profesión, y también realiza varios trabajos de reparaciones en el hogar, lo hace a domicilio). Para que no sospeche y no venga predispuesto, porque si lo invito a tomar algo, sospecharía, si lo invito a comer viene con conchita, y si le digo que quiero hablarle de algo tendría en mente otra cosa. Quiero agarrarlo desprevenido, que no se imagine lo que le propondré. -Esta bien mi amor. Le di un beso y le agarre una nalga, ella me rodeo con su brazos y me siguió besando con pasión, me ti mi mano entre su ropa interior para tocar su vagina, que estaba húmeda a mas no poder, su panti estaba empapada. Esto fue solo con ella imaginarse el evento, en el momento no me imaginaba como seria cuando sucediera. Luego de esto, hicimos el amor muy apasionadamente, pero sin charlas sobre el tema mientras lo hacíamos, fue algo bastante normal, pero muy intenso. Al día siguiente me levante para salir al trabajo y mientras ella preparaba el desayuno le pregunte si había llamado a Ricardo, y me dijo que si, que vendría al mediodía. En un destello de pensamientos los imagine cogiendo en nuestra cama, ella mamandole la verga, el chupando su vagina, ella en cuatro mientras el la penetraba, y mucho mas. Pensé también: "Si Ricardo accede, no van a aguantar y van a coger, y yo no estaré" lejos de sentir celos me sentí muy excitado, eso va a pasar, eso sucederá y no puedo ni quiero evitarlo. Pero quería verlo, quería ser testigo del momento en que mi esposa cogía fuerte con otro, lamentablemente me arriesgaba a que no sucediera si solicitaba estar presente, en realidad seria lo mejor, que ellos intimaran primero para que la vergüenza y la timidez se fueran y que estén dispuestos a todo cuando estemos los tres. Solo atine a decirle: "Si puedes, cógelo, cógelo duro, y si te grabas para verlo luego mucho mejor. Te amo" Sali de casa, llegue al trabajo y no podía dejar de mirar el reloj, mis pensamientos estaban copados de lo que haría mi esposa con Ricardo, tuve que ir al baño un par de veces durante el día para masturbarme imaginando aquella escena en la que mi mujer finalmente me ponía los cuernos. Aproximadamente a las 13:00h recibí un texto de mi esposa diciéndome "Ya Ricardo esta aquí, te cuento luego", sentí que mi corazón se aceleraba, iba a suceder, estaba ocurriendo en ese momento mientras yo trabajaba, no podía concentrarme, pensé incluso en detener todo, llamar y decirle que parara, me sentí confundido, sin embargo deje que siguiera adelante. Mi mente se calmo durante el resto de la jornada, continúe en mis labores normalmente hasta la hora de salida y me fui a mi hogar. Llegue y salude a mi esposa como lo hago normalmente, su cara se veía rozagante, sus ojos con un brillo de ilusión, por lo visto todo había ido bien, me quite la ropa y me di una ducha, al salir fue a la habitación y ella estaba ahí, me invito a acostarme y comenzó a decirme: -Ricardo llego, justo al momento en que te escribí. -Continua. (Mi corazón palpitaba) -Yo tenia puesto el blusón casi transparente que tanto te gusta, no tenia brasier, por lo cual mis senos se podían observar si ponía atención, pensé colocarme una minifalda o un short corto, pero opte por un pantalón licra ajustado, sin pantis, que hacia que mi vagina se viera bien abultada. -Que divina debiste verte. -Cuando entro, lo salude normalmente pero lo bese muy cerca de su boca, creo que eso lo puso nervioso, aunque aun así no dejaba de verme completa. -¿Que hiciste luego? -El pregunto, cual era el problema con el lavavajillas, yo le dije que no había ninguno, que en realidad lo había citado para otra cosa, lo invite a sentarse y yo me senté frente a el, en su cara se notaba la confusión y comencé a decirle: Ricardo, tu eres el amigo y compadre de mi esposo, y por esto lo que voy a comentarte lo hago precisamente por el y para evitar malos entendidos, hace unos días tuve un sueño erótico, en el que tu estabas presente. MIERDA, mi esposa se lo dijo sin mas, estaba contándole todo su sueño, tan detalladamente como me lo conto a mi, su nivel de lujuria estaba incrementando y su boca se hacia agua queriendo mamarle la verga a mi compadre, mi compadre tenia una erección que se notaba a pesar de sus jeans de trabajo. Luego que Geraldine termino de hablar el le pregunto: -¿Mauricio sabe de ese sueño? -Si, yo se lo dije y mientras se lo relataba hacíamos el amor. -Pero, ¿No sintió celos? es decir a mi me fuese puesto muy incomodo saber que mi esposa deseaba a otro hombre. -Para nada, incluso me dijo que si yo quería podía hacer realidad mi sueño. -...(Trago saliva) -Y yo me muero de ganas por hacerlo realidad (le dijo mientras subía los pies a la silla y abría las piernas, dejando notar entre su pantalón licra su vagina bien humedecida) -La verdad no se que decirte, hemos sido amigos durante casi toda una vida, estuve en tu boda, y ustedes en la mía, esto esta mal, no puedo hacerle esto a Conchita. -No te estoy pidiendo nada mas que sexo, solo sexo, puro y duro para saciar mis ansias, en realidad desde ese día no he podido calmar este ardor que me quema por dentro, este deseo sexual que me produces (le dijo mientras se levantaba de la silla y se sentó rodeándole con las piernas y sujetando su cuello con las manos) Luego se acercaron y se besaron, Geraldine me dijo que Ricardo poco a poco fue tocándola, inicio con su espalda, luego a sus nalgas, ella podía sentir su pene erecto mientras lo rozaba con su vagina, luego de esto Geraldine se bajo se puso de rodillas, desajusto el Jean de Ricardo para sacarle el pene, que se lo comenzó a mamar como si no hubiera un mañana. Mi compadre no podía evitarlo, sucumbió a los encantos de mi esposa, a esa fogosidad que tenia. Ella me relato todo con detalles: Comencé escupiendo un poco mi mano para poder masturbarlo mejor, Ricardo tiene un gran pene, luego deslice mi lengua sobre su glande, lo rodeaba completo, saboreándolo todo, luego inicie la felación completa metiéndome todo su pene que me llego hasta la garganta, el muy amablemente tenia su mano sujetando mi cabello para que no interrumpiera la mamada, cuando necesitaba parar para respirar sacaba mi lengua y lamia desde el tallo hasta sus bolas, le chupe sus bolas, laborando el momento y luego volvía a meterme ese delicioso pene en mi boca, así seguí por un rato hasta que Ricardo me detuvo, pensé que quería parar, no quería continuar, pero por el contrario me acostó en el sofá y comenzó a besarme mientras me tocaba los senos, luego me quito la blusa y comenzó a lamer mi pecho, yo estaba muerta de placer porque con una mano me sostenía de la espalda y con la otra ya estaba jugando con mi clítoris, ya estaba apunto de tener un orgasmo cuando me bajo el pantalón solo un poco mas abajo de los muslos, lo suficiente como para que quedara mi vagina y mi culo al descubierto, yo estaba acostada, con las piernas arriba y el las licras casi a las rodillas, como si estuviera amarrada y a merced de lo que Ricardo quisiera hacerme, sentí la necesidad de que me penetrara, y se lo dije: méteme esa verga gruesa en mi vagina, cógeme duro. El acerco su pene y lo froto un rato sobre mi vagina, pero justo cuando estaba por penetrarme bajo y comenzó a lamer mi vagina desaforadamente. Mientras Geraldine me comentaba todo esto yo estaba super excitado, yo me masturbaba escuchando sus palabras y ella también se estaba tocando bajo las sabanas, quería que continuara, quería que me dijera que si, que al fin había cogido con Ricardo. y continuo: Mientras lamia mi vulva me metía sus dedos, estaba tocando tan profundo que sentía iba a explotar, me retuve para no acabar en ese momento, pero cuando me introdujo otro de sus dedos en mi culo no hubo vuelta atrás. Expulse un orgasmo a todo lo que daba, mis piernas comenzaron a temblar y solté un fuerte gemido de placer. El se quito, se limpio la boca y comenzó a masturbarse mientras veía mi vagina, la tocaba y acercaba su pene con discreción, como queriendo cogerme, y yo a pesar de que ya había acabado también quería sentir esa verga dentro, finalmente Ricardo se corrió y eyaculo todo sobre mi vagina, su semen chorreo desde mi clítoris hasta mi culo, en descontrol y con una pasión que me invadía tome todo su semen y lo unte por donde pude, incluso por puro morbo me lo metí en la vagina para tener un poco de Ricardo dentro. Se levanto y fue al baño, trajo un poco de papel higiénico y me lo ofreció pidiéndome disculpas, que estaba muy avergonzado por la situación, y

0 comentariosCompartir
0
RRelatosargentinaLv1· hace 84 dRelatos

Obligada ( ft anahistorias )

Hola espero que le gusten estos relatos cortos y me digan sus opiniones en los comentarios. A veces me cuesta hacer memoria de las cosas que hemos hecho con mi pareja, esta vez recordé algo que me volvió a calentar con solo pensarlo. En una noche comiéndole la boca y mis manos en su cola (¿hay algo más rico que agarrarle la cola a una mujer?), la fui llevando de a poco. Los besos pasaron a ser una pelea de lenguas rozándose y cada vez más dentro de su rica boca. Mis manos locas a apretar esas nalgas carnosas que tanto me gustan, de vez en cuando mis caricias recorrían todo su cuerpo hasta su carita. Enseguida su instinto la poseía y me deleitaba con sus dotes orales. Era verla con esa cara de atorranta chupar mis dedos de a uno luego de a dos, sabe que eso me enloquece. Le comía la boca ya para ese entonces era toda manoseada por mí, note enseguida sus ganas, sus partes calientes deseando recibir placer y eso me vuelve loco, loco de verdad, no importa el lugar esa locura me puede además confieso que me sale el papel dominante. -Anda besamela -no, no quiero -me dijo -dale si te gusta -no te dije que no tengo ganas -dale si sos re puta Lo negó con su cara mientras seguíamos besándonos y ella tocándome. -dale bebé chupámela -no -ya noto que estaba loco por hacerla mía- no quiero no me obligues Y sé que puede escucharse mal pero uno sabe cuándo una mujer lo está provocando a uno. -no me la querés chupar puta -no, no eso es de putas Con toda mi calentura me levanté, mientras ella miraba, me arrastré por la cama hasta lleva mi miembro hasta la altura de su boca. -qué haces -dijo -cállate si sé que querés zorra Y así como estarán pensando y deseando, le metí mi miembro y así también se prendió como nunca, le encantaba. Empujaba su cabeza sentía como estaba enloquecida disfrutando que la obligue. Su lengua saboreando mi miembro, mirándome y empujándolo para que se note en su cachete todo lo que se metía, no solo eso jugar con mis testículos estaba como nunca, obvio que recorrió toda su carita con mi miembro, además que le gusta la moja toda. Si estaba con una puta y me encantaba. Creo que esas fueron hasta el momento los mejores besos que me ha hecho. Pero era solo el comienzo de una noche salvaje... Gracias @anahistorias por ayudarme a poder realizar este relato

0 comentariosCompartir
0
Pparaguaya28Lv1· hace 92 dRelatos

trio con mi hermano y su amigo en viaje que hice a paraguay

El pueblo era precioso, rodeado de montañas y bosques, mi hermano abrio su propio restaurante en paraguay . Desde que llegue eran todo atenciones conmigo, un dia estabamos es su reataurante y Después de bastantes cervezas con tequila, despedíamos a los clientes y al personal del restaurante quedándonos solos los tres en una mesa con tres vasos y una botella de tequila, Tom el amigo de mi hermano me preguntaba sobre como era vivir en argentina y como estaba mi esposo y mis hijas , , mi marido no viajo ya que esta medio complicado por el covid al igual que mis hijas s, le contaba y entre las cervezas y los tequilas, los tequilas y las cervezas, la conversación iba subiendo de tono, tanto que me retaron a que les demostrase que una mujer podía poner tan caliente a un hombre en cuestión de pocos minutos hasta que este perdiera la razón… Salí a la pista de baile junto a la mesa, llevaba un vestido corto azul marino con flores blancas, un vestido de gasa muy cómodo que se anudaba a mi cuello con dos cintas dejando mi espalda desnuda, empezaba a mover las caderas delante de ellos haciendo que mi vestido bailara conmigo en cada movimiento, agachándome y subiéndome abriéndome de piernas y subiéndome un poco mi vestido con las manos, pero sin dejarles ver nada la imaginación en ellos tendría que hacer el resto, me sentía mareada y desinhibida a causa de tanto alcohol, pero el show debía continuar, así como mis continuas visitas a la mesa para beber el vaso de tequila que me acababan de llenar. En ocasiones para excitarles más vertía el contenido del vaso por debajo de mi cuello y el tequila caía en dirección a mis pechos Tom estaba ya muy caliente, tocándose con la mano su entrepierna, se le notaba bastante el bulto que le había crecido por debajo de su pantalón y hacía tiempo que me estaba grabando con su cámara, mi hermano, mi hermano parecía no querer mirarme con lo que suponía que estaba igual o más excitado y caliente que Tom. Mis manos empezaron a bajar por mi cuerpo serpenteante, pasando primero otra vez en mi pelo alborotándolo nuevamente con mis dedos para bajar muy despacio por mi cuello hasta llegar a mis senos, acariciándome los pezones y apretándome un pecho contra el otro, poco a poco muy despacio las palmas de las manos extendidas acariciar mis caderas , esos momentos me notaba yo también tremendamente excita, mojadas, mirando a Tom fijamente, casi invitándole a que se me acercara y dándome la vuelta de espaldas a él, me levantaba el vestido hasta la cintura flexionando medio cuerpo para con las piernas totalmente estiradas , abriéndome un poco de piernas para que viera mi mi tanga negro moviéndole las nalgas de un lado a otro.. yo estaba muy caliente y borracha Al darme la vuelta Tom ya no estaba, se había ido no sabía a donde, pero el que si estaba mirándome fijamente era mi hermano y los vasos de tequila que estaban llenos encima de la mesa, me tome primero unos y luego el otro y así continuar con mi baile serpenteante delante de mi hermano, mostrándole nuevamente mi vulva, me sentía ya un poco borracha al igual que mi hermano que en ese momento aprovecho para ponerme sus manos en mis nalgas al pasar por delante se las quite, pero no me fui de allí, me di la vuelta y empecé a mover mis caderas delante de él, sabía que el movimiento de mis caderas y baile de mi vestido de un lado a otro le estaban poniendo demasiado excitado, tan excitado y borracho como yo me empecé a subir el vestido moviendo ahora mis caderas hacia delante y hacia atrás prácticamente a la altura de su boca al haberme puesto con una pierna encima de su silla. Mi concha casi le rozaba, casi sentándome sobre mi hermano, notando la tremenda erección que tenía y sabiendo que me estaba deseando, bajando mi pierna de la silla me gire nuevamente dándole la espalda, demasiado borracha, demasiado caliente cuando me senté encima de él restregando mi vulva con pasión contra el bulto que tenía en el pantalón, sus manos me abrazaron y apretaban mis pechos, en ese momento perdí el control y no sabía si era mi hermano, si era Tom solo quería darme la vuelta y besarle, sentir su pija sobre mi sexo, acariciar su cuerpo y el mío, el juego había terminado y había ganado, los había excitado, en muy poco tiempo tenía a los dos comiendo de mis manos, pero no contaba con el tequila que seguía bebiendo, no contaba con que yo también me excitara tanto, tanto que ahora solo quería coger Me senté en la silla sobre él, nos empezamos a besar apasionadamente, mordiéndonos los labios, un baile de pasión que empezó dentro de mi boca con sabor a tequila, sus manos por detrás de mi cuello desabrochaban la cintas de mi vestido anudadas a él y hacían caer la parte de arriba de mi vestido hasta tener mis pechos en sus manos y su boca sobre mis areolas saboreando mis pezones, jugando con su lengua con ellos, mi cabeza se echaba para atrás Mi hermano levantándome un poco saco su pija a la vez que yo apartaba un poco el tanga de la entrada de mi vagina para que me la fuera metiendo muy despacio hasta sentirla tan dentro de mí como fuera posible, empezando tener un gemido tras otro, pero en el momento que la empecé a notar que se iba deslizando dentro de mí un gemido sordo con mi boca abierta mirándole fijamente hasta que la saco y la volvió a meter, entonces el gemido dejo de ser sordo para salir de mi interior convertido en un pequeño grito de placer y no fue el último, mi cuerpo empezó a moverse arriba y abajo, metiendo y sacando la pija de mi hermano de mi vagina, los dos mirándonos fijamente cuando no estábamos besándonos, los dos sintiéndonos, mis manos sobre su cuello y las suyas en mi cintura levantándome despacio para dejarme caer después. Tom ya había vuelto mi hermano y yo estábamos echando, primero lento y luego más rápido hasta que mi hermano se levantó de la silla y cogiéndome de las nalgas sin sacármela me tumbo encima de la mesa y rompiéndome el tanga libero más mi sexo, metiéndomela con fuerza, notándola más al fondo y haciéndome sentir y gritar aún más, apretaba mis muslos sobre él, apretaba mi vagina sobre su pija dentro de mí, el roce de nuestros sexos era sensacional, mi vagina tremendamente mojada le hacía mucho más fácil llegar hasta donde él quisiera, donde yo deseaba y luego apretaba para que no me la sacara. No paraba de gritar de placer allí tumbada en la mesa hasta que Tom metió su pija en mi boca, empecé a chupar, a lamer, a succionar, él movía sus caderas adelante y atrás y yo tragaba y tragaba mientras iba grabando como lo hacía, mientras grababa como la pija de mi hermano en un primer plano se metía en mi vagina, deslizándose dentro de ella hasta desaparecer, los gemidos de los tres era la nueva banda sonora del local, mi hermano me la metía tan dentro que no pude aguantar más y mi cuerpo empezó a temblar a gritar y al cabo de unos segundos más tarde mi hermano iba a empezar a eyacular en mi vagina. Se apartó rápidamente y se corrió entre mis labios y en mis tetas mi hermano agarro su pija a y me pasaba el glande como si fuera un pincel entre mis labios arrastrando su semen y metiéndomela un poquito en mi vagina, en ese momento Tom agarro la botella de tequila y la echo sobre mis pechos para que así los dos pudieran lamerlos y beber de ello. Tom con su boca en uno de mis pezones y mi hermano entre mis piernas dejándome nuevamente su pija metida en mi vagina se animaba a lamerme el otro pezón, disfrutando los dos de mis pechos de tequila, bebiendo de ellos el tequila que iban vertiendo sobre ellos y yo gritando de placer una vez más por tenerlos a los dos lamiendo mis pezones y sintiendo sus pijas entrando y saliendo de mí, de mi vagina y de mi boca, Tom se empezaba a correr dentro de ella, empecé a sentir como me golpeaban los chorros que salían tragándome y saboreando su leche. , realmente estábamos tan borrachos que no sabía cómo habíamos llegado a casa sw mi hermano . continuara . besos

0 comentariosCompartir
0
EElpela_86Lv1· hace 99 dRelatos

Paja y pete en la calle

Nueva historia con Ceci. Esta vez fuimos a cenar y al cine. Luego al telo. No tenía auto en ese entonces y lo q ingresamos caminando. Como siempre ya habia gente esperando, perp esta cez eran demasiados. Así q para desgracia decidimos irnos. Nos volviamos caminando a casa ya q nuestras casas estaban cerca. La vuelta fue eterna. Frenabamos cada 100m a transar y apretarnos contra un paredon. Caminabamos manoseandonos todo. Ella me apretaba la pija sobre el pantalon y yo llegaba a sacarle los pechos afuera y se los chupaba todos. Hasta q llego un punto dnd a mitad de una cuadra entre unos arboles le pedi x favor q me hiciera acabar. No se animaba a chuparmela x lo q empezo hacerme una hermosa paja mientras yo le chupaba las tetas y le colaba unoa dedos. Ella esta depilada y toda mojada. No aguante mucho y acabe. Fue tanto q el boxer estaba lleno de leche. No hubo forma de poder limpiarlo ya q vuelvo a repetir no se animaba a chuparmela ahi. Guarde la pija enlechada y seguimos. Y seguimos en la misma. Apretando manoseandonos. Colandole dedos. A las cuadras llegamos a su casa, ella vivia eb un PH. La casa del fondo. La entrada era un pasillo dnd habia antes de la primer puerta un hall. Dnd estaban las cabinas de gas y tableros electricos. Ahí estabamos reaguardado de los vehículos q pudieran pasar. Y fue ahi dnd si se animo a chiparmela toda, me desabrocho el pantalon me bajo un poco junto al boxer y empezo saboreando la leche q tenía x todos lados. Se paro se dio vuelta y apoyo su culo con la calsa esa q tenía q era hermoso, se le marcaba la tanguita q tenía. Se la quice bajar para coger ahi mismo, y me dice "no aca no", se volvio a bajar y empezo hacerme terrible pete, me la escupia y se la tragaba toda, me miraba y me decia "q hermosa pija que tenes" paraba de chuparla para alejarse y mirarla. Parecia hipnotizada x mi pija. Empezo a alternar chupada con turca. Mi pija se perdia en esos pechos hermosos. Al cabo de un rato me mira y me dice "no me vas a darcla lechita en la boca?" me exploto la cabeza, le agarre la cabeza para giarle el ritmo y cuando ya no aguante mas apoye mi mano en su pera para q parase de chupar y abra bien la boca, apenas saco su lengua donde le deje toda la leche q me quedaba. Se la trago toda mirandome con su cara de putita, me beso la cabeza de la pija se levanto y me dijo "me encanto".

0 comentariosCompartir
0
OOscar5893Lv1· hace 99 dRelatos

El papá del amigo de mi hermano

Una noche estaba esperando el colectivo parairme a mi casa, eran eso de las 22 hs. estuve un rato esperando y nada. En eso frena un taxi justo en el semaforo, yo lo estaba mirando y el chabon me mira y se me queda mirando tbn, nos conocimos, era el padre de un amigo de mi hermano, nos vimos un par de veces, jugamos a la pelota y tomamos un par de cervezas, hablamos poco y nada pero de vista nos conociamos je. El-eeh, q haces capo, todo bien? Yo-hola, todo bien y vos? El-bien, me estoyllendo para capital a laburar (era tachero). Para donde vas? Te alcanzo Yo-seguro? No quiero molestarte El- no me molestas, subi, dale. Abriendome la puerta Subi, empezamos a hablar de boludeces, me conto q se habia separado hacia unos meses, q habia empezado a ir al gym, etc La verdad es un chabos fachero, deve tener unos 45 años, por ahi. Tenia una camisa ajustada y se le marcaban los brazos trabajados y los hombros (me vuelven loca cuando se les marcan asi) Buenouna cosa lleva a la otra y le digo - ahora debes estar a full con las minas no? Jaja El-te digo la verdad? Todo bicho q camina va a parar al asador jajajaja Yo-posta? Jajaja esta bien, ahi q disfruar mientras se pueda ( esta es mi oportunidad de q me cojan pense) El-y vos q onda? Yo-mas o menos tbn jajajaja El- contame, estuviste con un hombre alguna vez? Yo- jajaja, si pero a diferencia de vos, yo seria el pasivo jajaa. Pero una vez sola se la chupe a un amigo (medio beboteando, mordiendome el labio inferior y mirandole a los ojos) El-aah! Mira vos, no pareces el clasico putito chupa pijas jajajaja Yo lanse una carcajada exajerada y falsa pero con la escusa de poner mi mano sobre si pierna El me mira, me agarra del mentom ye dice -q lindo q sos guacho! Yo- ay gracias! Vos tbnsos lindo, va, a decir verdad estas re bueno. Ya mi mano de fue deslizando hacia su pija q ya estaba dura, la sentia larga y dura El- me gustaria sentir esa boquits hermosa q tenes, esos labios carnosos tan lindos. Yo- bueno le dije. Ahi nomas le empece a desabrochar el pantalon, le corri el boxer y deje salir esa pijs hermosa. No me equivocaba, era larga. La agarre con una mano yle sacudia, me encanta sacudirla, el empezo a gemir muy suavemente. Baje y se la empecea chupar, le pasaba la lengua por todo el largo del tronco, sentia las venas en mi lengua, me encanta, era la gloria El- mmm! Q rico bebe! ¿Te gusta? Yo- mmmm!!, si, me encanta papi. Q buena pija! Le empece a hacer garganta profunda, me ls metis en la bocs todo lo q podia, hasta mi garganta, la dejaba unos segundos hasta q me daban arcadas y la sacaba con unos hilos de saliba, la escupia toda en la cabeza y me la volvia a meter hasta el fondo, asi un par de veces. Hasta q el me dijo q estabamos por llegar. El- dale q llegamos casi Yo- bueno, dame toda la lechita El-aah si? Queres la leche putito? Te la voy a dar toda Yo- siiiii por favor. Empece a acelerar el ritmo de mi mamada...ahg aahg aahg aahg aahg. Se escuchaba. El solto una dr sus manos del volante y la apoyo sobre mi cabeza empujandome cada vez mas rapido y cada vez mas profundo hasta llegar a lo mas profundo de mi boca. A mi ya me lloraban los ojos y habis bastante saliba portoda su ingle. El- ahi te va la leche putito!! -aaaaaah! Mmmmm! Sssseeeee! Empezo a gemir como un loco, mufaba como un toro y comenzo a acabar toda su leche dentfo de mi boca. Era bastante, la mantube en mi boca, saboreandola. Era bien espeza como me gusta a mi, jugaba con mi lengua saboreandola lo mas q podia. El recuperando el aliento me dice El- a ver la leche Le abri la boca y le mostre toda la leche q inundaba mi boquita El-mmm bebe, q lindo. A ver como te la trgas toda La saborie una ultima vez y me la trague toda, relamiendome los labios y poniendo cara de puta. El- me encanto bebe, te quiero cojer Yo- ahora no se puede pero dame tu numero y arreglamos otro dia. A mi tbn me encanto Intercambiamos numeros, le dije q me deje unas cuadras antes de mi casa, nos despedimos con un beso en la mejilla por si habia algun vecino chismoso mirando. Me baje,no sin antes mirarme en el espejo, tenia los ojos rojos por las lagrimas Yo-mira lo q me hiciste jajaja El- yo no te hice nada,vos solito te atragantaste con mi pija jajaja. Ahora si te ve tu hno se a a enterar q sos terrible chupa pijas jajaja Yo- jajajaja no me importa. Bueno papi. Estamos hablndo. Chau. Me bese la mano y se la pase por arriba del pantalon en su pija. Bueno eso es todo. Despues contare el encuentro. Gracias por leer. Se agradecen puntos, comentario y lo q quieran. Un besito a todes. Bay.

0 comentariosCompartir