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#Rope

Fotos, gifs y packs de Rope subidos por la comunidad.

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Jjm666arLv1· hace 31 dRelatos

Con mi Hermano 2

Relato de la RED Hola, queridos amigos, mi primer relato terminó en mi agotamiento, desfallecimiento y pérdida total de energías propias. Había sido brutalmente enculada por la enorme y gruesa polla de mi hermano y estaba deshecha, sin energía. Eso sí, la enculada había sido totalmente deseada por mí, solo que no calculé bien el tamaño de mi agujero anal y el tamaño de la verga del bestia de mi hermano Juan. A pesar de mi intenso dolor anal, me dormí enseguida (o me desmayé, ¡yo que sé!) y a la mañana siguiente (era domingo) me despertó una serie de suaves besos que notaba en mi mejilla y en mi frente y un intenso olor de bacón, café y otras cosas. Abrí pesadamente un ojo y vi a mi hermano que me besaba, él levantó su cara, me sonrió y me dijo: – ¡Venga gandula, levántate ya, que son más de las 12 y mueve ese culo hasta la cocina, que te he preparado un buen desayuno!. Intenté hacerle caso y me moví. – ¡El culo, mi culo! ¿qué me has hecho bestia?, Me duele una barbaridad. Mi hermano se rió mientras yo me volvía loca de dolor. – ¿No querías que te abriese el culito ese que tienes?, ya te lo advertí Mari, mi polla es demasiado para ese culo tuyo, pero no te preocupes, vamos a arreglarlo. Se fue al armario ropero, sacó una caja de zapatos y de su interior, un tarro que depositó en la mesita de noche, salió y volvió con el maletín de primeros auxilios y entonces me dijo: – Date la vuelta putita mía, vamos a limpiar y a curar "nuestro" culito frágil. ¡Joder tía, como lo tienes, debe dolerte un montón!. Perdona Maria, pero creo que esta noche nos hemos pasado y tienes el culo muy abierto y en mal estado. Voy a limpiártelo bien, lo desinfectaré y te pondré esta crema, me la dio hace tiempo un amigo farmacéutico, es analgésica, antiinflamatoria y cicatriza pequeñas heridas e impide que se sequen y hagan costra. Así pues, mi hermano se puso a arreglar, lo que rompió la noche anterior. Poco a poco fue rebajando el dolor, pero me fue subiendo el calor. Lo explico, yo estaba desnuda en la cama y mi hermano solo llevaba una bata corta de seda y por el espejo de su armario, yo le estaba viendo su polla, erecta y bien erecta y encima (detrás mio, quería decir) me estaba masajeando a base de bien, ya que la pomada me la introducía con el dedo en mi ano y pronto fueron dos dedos. El notar sus dos dedos dentro de mi y a pesar de querer pensar que "solo" era por meterme bien la pomada, me estaba calentando y empecé a acariciarme la entrepierna, mi hermano me dijo entonces: – Bueno María, se acabó esto. Toma esta pomada y todas las noches te haces lo mismo que te he hecho yo. Ya verás que bien quedas. Yo me volví y le agarré su verga. Le aparté un lado de la bata y quedó totalmente expuesta a mi vista. Era maravillosa, a plena luz del día se podía ver bien y su grosor era muy apreciable y no alcanzaba a cubrir mi mano. Oscura, llena de venas, con una cabeza enorme y le colgaban dos huevazos. Mientras la masajeaba me preguntaba ¡como era posible que eso hubiese estado dentro de mi culo e incluso, dentro de mi coño!, era el mayor pedazo de carne que había tenido nunca y me sonreí, mi hermano era mío y yo de él, así que había que dejar las cosas en claro, desde ya. – Juan, quítate la bata, quiero verte totalmente desnudo. Se la quitó y la tiró a un lado. Yo estaba ya mojada de nuevo y se me había pasado el dolor de mi culo. Deseaba esa polla de nuevo……….. eso sí, en mi coño, que el culo no lo tenía para muchas bromas. Le vi de pié, totalmente desnudo, serio, con la espada apuntando al techo, dura y empalmada y le dije: – Jódeme mi vida, ahora no estamos como anoche, ahora somos conscientes de nuestro amor, quiero que me penetres, deseo ver como entras dentro de mi. Mi hermano respondió: – Esto no es amor cielo, es solo puro sexo. Deseo follarte más que tu a mi y espero una respuesta tuya a mi pregunta de esta noche ¿deseas realmente ser una mujer totalmente sexual o solo deseas pasarlo bien, sin más?. Yo le respondí: – Ya te lo dije anoche, haz de mi tu puta más salvaje, si lo deseas. Enséñame a ser un objeto sexual. Seré lo que tu desees que sea, sin explicaciones. – No María, tal y como hablas parece que estamos hablando de sado y eso no es. Ser sexual es entregarse totalmente por placer y sacar de los otros el mayor placer. Placer y más placer, sin limitaciones, pero también, sin órdenes ni nada de sometimiento. Cuando seas capaz de sacar de ti, todo tu placer, sin mirar como ni a quien, entonces serás realmente lo que me gustaría que fueses. Asentí con mi cabeza, aunque realmente entonces no sabia muy bien lo que decía. Pero mi hermano se acercó a mí, me separó las piernas, pasó su lengua una y otra vez por mi húmeda rajita y poco a poco, lentamente, me fue introduciendo su enorme miembro. Yo miraba como entraba lentamente, como me abría las paredes de mi vagina, dilatándolas al máximo, no entendía como podía penetrarme semejante verga y empecé a mover mis caderas, después le cogí con mis manos su rostro y le acariciaba y de repente, mi hermano empezó a moverse fuertemente, entraba y salía con fuerza, la empujaba con brutalidad, chocaba contra el fondo de mi vagina, como queriendo entrar en mi estómago y me miraba a los ojos y entonces comprendí…………… me estaba probando y me entregué a él, movía mis caderas, el dolor de mi culo no me importaba, levantaba mi pelvis para que entrase mejor y empecé a besarle intensamente y a gozar de él en plenitud y a decirle con todo mi amor: – Jódeme mi vida, rómpeme y vuélveme loca de placer, no olvides que es solo sexo ¿no lo has dicho tu?. Y empecé a correrme, mis jugos salían con gran placer mío y también de mi hermano, que dando un gran grito y agarrándome fuertemente de las tetas, se corrió dentro de mí. Notaba su estremecimiento constante, como se movía cada vez mas lentamente, como sudaba y yo le acariciaba, le besaba sin descanso, sus labios eran míos y su lengua era una locura………….. ¡oh, como te quiero hermano mío!. Ya somos amantes para siempre, ya estamos unidos para el placer y el sexo. Me prometí no defraudarle y sé, que lo he cumplido hasta hoy. Sin ducharnos, desayunamos, juntábamos nuestras manos y nos mirábamos a los ojos. La verdad, es que "su salchicha" estaba mejor que las fritas por él. Se duchó y se marchó. Había quedado en comer con una amiga, lo siento por ella, mi hermano ya salía de casa con el depósito vacío ¡que se le va a hacer chica, es la guerra!. Me puse una bata (la que llevaba mi hermano) y me puse a pensar en todo lo hecho y lo dicho en las últimas e intensas horas. Cogí un cigarro (un nº 2) y empecé a saborearlo ¡empezaba a gustarme el sabor del puro!. Mi hermano me decía puta, hablaba del sexo total, del placer de la entrega y del ofrecimiento………. pero yo ¡ni siquiera era bisexual!. Ese pensamiento me hizo recordar que el origen de mi calentón nocturno era Marta y su "trabajo" con otra tía desconocida. Pensé que mi única conocida lesbiana era Conchi, pero era sobre 1,55 gorda y sobre todo, sudaba como una cerda. ¿Y si lo intentaba con Marta?, pero no sabía su número de teléfono, posiblemente Conchi lo sabría……….. intentarlo no me costaba mucho, así que la llamé, le dije que era para unos apuntes y…… me lo dio. Llamé a Marta y esta se puso y mas o menos así fue la conversación: – Marta, soy María Canovas, de 2º ¿sabes quien te digo?. – Si hija si, la imbécil que anoche no me quitaba la vista de encima en la biblioteca, ¿tengo monos en la cara?. ¿Por qué me mirabas así?. Su voz agresiva, dura, me impactó y me dejó perpleja. – ¿Sigues ahí idiota?, me dijo ella. – Si Marta, estoy aquí y no te miraba por los monos de tu cara, nena, sino por el polvo que te pegaste con tu amante, bajo las ventanas del baño ¿recuerdas tus corridas y tus gemidos?. Ahora fue ella, la idiota, la que guardó unos segundos de silencio. – María, ¡por tu madre, que no se enteren mis padres! (me decía muy bajito) ¿qué quieres de mi?. – Hablar contigo de este tema. – Vale tía, dime donde podemos vernos, en mi casa imposible. – Ven a la mía, estaremos solas. – Vale, a las 4 estoy ahí ¿te parece?. – Muy bien, hasta las 4, le di mi dirección y colgué. Miré el reloj, eran las 2,15 p.m., me preparé un baño cálido y con sales, me relajé, me tumbé en mi cama y……….. me dormí. De repente, un fuerte timbre me despertó, miré el reloj y eran las 4,10 ¡joder, sería Marta y yo durmiendo!. Otro timbrazo más prolongado, así que cogí la bata y sin nada más debajo, cruce el chalet, y abrí la verja de la calle. Efectivamente era ella, me miró, se sonrió y dijo: – Coño María ¿dónde vas así?. ¿No te acordabas de nuestra cita?. Por cierto, soy bisexual y tu me abres casi en bolas ¿también lo eres?. – No Marta, entra en casa. La miré desde atrás, venía con un supermini vestido estampado, con toda la espalda al aire y calzaba solo unos mocasines. Su espalda era amplia y se le veía mucho músculo, ¿tanto deporte hacía o era de moverse jodiendo?. Nos metimos en el salón y estábamos de maravilla, amplio, espacioso, moderno………. y con aire acondicionado, pero…….. desordenado desde anoche, con colillas de puros y cigarrillos, almohadones por todas partes y los papeles que mi hermano me puso bajo el culo, para recoger mis jugos. Marta los cogió del suelo, los olió y me dijo: – Vaya Mari, ¿has tenido una noche muy movida o son de la novia de tu hermano?. Yo no le contesté. Me acerqué a ella, le cogí esos sucios papeles y le dije: – ¿Qué te apetece beber, fumar o lo que sea?. Anda, siéntate, tenemos que hablar. Se sentó en un sillón, frente a mí, se le veían las bragas, un tanga marrón oscuro y me dijo: – Dame un whisky bien frío, sin agua y ¿puedo cogerte un puro de estos?, esta marca me encanta, es relativamente suave y tiene un buen sabor ¿te corto otro para ti?. Asentí con la cabeza, le di su vaso y yo me quede con el mio, recogí el cigarro de su mano y ella acarició la mía, mirándome a los ojos. Me senté frente a ella, con mi bata casi abierta, ella me veía prácticamente desnuda, encendimos los cigarros y esta fue la conversación: – Bien Mari, ya sabes que soy bisexual, dime que es lo que quieres pero prométeme que lo que hablemos aquí nunca lo sabrán mis padres. Si mi madre se entera que soy lesbiana ¡me mata!. – Marta, nunca he sido satisfecha por una mujer, siempre me han follado hombres y aunque he deseado (eso era relativamente falso) saber que se siente, siendo amada por una persona de tu mismo sexo, eso no ha sido posible todavía. Tu me gustas y al verte follar anoche con esa otra tía, me puso a cien, ¿quieres enseñarme y ser mi amante? Al mismo tiempo que decía eso, me levanté y me quité la bata, quedándome desnuda ante Marta. – Ya ves, mi cuerpo es para ti ¿lo quieres?. Marta se sonrió y haciendo una profunda inspiración al puro y exhalando su humo, me dijo: – Y tus deseos más brutales, ¿son también para mí?. Que me importa tu cuerpo, si no poseo también lo salvaje que dentro llevamos todas, ¡mírame!. Se levantó, sin quitarse el cigarro de su boca y se quitó lentamente su vestidito y a continuación su tanga. Tenía el coño maravillosamente rasurado y abriéndose sus labios, me enseñó su clítoris ¡atravesado por un piercing! Y empezó a acariciárselo. Se acercaba a mí, yo estaba sentada, me miraba a los ojos y me dijo: – ¡Mastúrbate novata!. Y yo empecé a masturbarme, estaba confusa. Sentada, desnuda, fumando un cigarro, masturbándome y frente a mí, de pié, una desconocida, en pelotas, fumando otro cigarro, con las piernas abiertas y masturbándose también, mientras me enseñaba con placer su piercing clitorial. Sea como sea, tuvimos las dos una gran corrida y mientras aún me estremecida de placer, Marta se inclinó y poso sus labios sobre mi peluda rajita, sorbiendo mis jugos, luego me ofreció los suyos y yo con un deseo enorme que salía de mi interior, apliqué mi boca a los suyos y lamí con fuerza, además me encantaba no solo su sabor, sino también ese metal que tenia clavado, debí hacerlo muy bien, porque Marta suspiraba, así que al terminar de limpiarle con mi lengua toda s

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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JJustojose94Lv1· hace 79 dRelatos

De MDQ no solo trajo alfajores...También la DP ANAL

En otra de esas cenas locas , donde el bruwnie no es lo que parece, y el aire está espeso, vaya uno a saber porque. Como siempre, por ambicioso por querer ese culito redondo , duropetro de una bailarina quede colgado Literalmente colgado, mi cuerpo se fundía con el sillón y a falta de labios me prendi a la flor más pecadora de mi vida De pronto, una compañera se cabalga a un compañero, ni lerda ni perezosa me cabeceó, como en las épocas que te sacaba a bailar así. Supuse que no quería bailar.. Pero mi cuerpo, aletargado solo pudo hacer una mueca, prenderse otro faso y "cabecear " para que sigan solos. La oi gritar, gemir , pedir más y más....y apareció el diablo en mi. Como pude me pare , me puse detrás y le dije" metesela en el orto" . Que? ! Exclamó ella pero no ofreció resistencia. Mire hasta tenerla bien dura, con las venas marcadas y estar a solo dos bombazos de acabar. Ahí, sin lubricación ni saliva , se la puse de una hasta el fondo...GRITO COMO NUNCA antes , y al tercer bombazo los llené de leche.. Y me volví a mi sillón a fumar un churro y viendo cómo le costaba caminar.

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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VvinlansagaLv1· hace 83 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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CcristhianpauloLv1· hace 89 dRelatos

Dame duro hijo C3

Me fui de la puerta lo mas rápido posible para que no me encontraran ahí escuchándolos coger.  Me meti a mi cuarto y espere a que saliera, Salió de su habitación y escuche los pasos en el pasillo, paso frente mi cuarto y escuche que bajaba las escaleras.    Espere un poco mas porque estaba decidido a bajar y verla asi "casualmente", como a los 5 minutos bajé, temblaba de solo pensar como estaría vestida....estaba todas las luces apagadas y solo estaba prendida la de la cocina que da al final del pasillo bajando las escaleras.  Para disimular un poco primero me meti al baño haciendo ruido para que mi madre supiera que alguien había bajado.  A lo que ella dijo; -eres tu amor??  -Nooo....soy Yo ma!!  -Aah okay...  Sali del baño y me dirigí a la cocina, entre y me quedé con la boca abierta al verla como estaba vestida, verdaderamente como una putita que esta sedienta de polla. Estaba parada frente a la mesa, me daba la espalda.....traia puesto un conjunto de lencería negro, un brassier delgado que se le amoldaban a sus tetas de manera increíble,... mi mirada iba bajando mas hasta encontrar eso por lo que todos la miraban, su tremendo culazo casi desnudo solo cubierto por un hilito que separan sus maravillosas nalgas... Uff cómo se le veía ese culo! Se veía tan carnoso, tan redondo... Que ganas me daban de pegarme mi cara y chupárselo ahí mismo. Seguí bajando la mirada y vi que traía unas medias negras lisas casi trasparentes con encaje en los bordes, además de un portaligas qué sujetaban las medias, Dios se veía riquísima...al fin entendí porque mi padre no qeria que la viera asi, tal vez sabia que se me antojaría y tenia razón.    Yo no decía nada, estaba todo embobado, de repente ella voltea -Ah mi vida, que haces aquí tan tarde?  -Es que baje al baño Mami, Le decía esto mientras no despegaba la mirada de sus tetas, ya que al voltearse vi como le quedaba ese brassier, que al ser miedo transparente hacia que se vieran sus pezones, se veian exquisitas como para morderlos. -Que sucede? Porque me ves asi amor? Que tengo?  -Ehmm....no...nada ma....es que...no pensé verte asi.....  -Como? Me veo mal??....lo decía mientras daba una vuelta frente a mi, sus nalgotas eran una perdición madre mia!! Ya se me estaba poniendo dura....  -Claro que no te ves mal...al contrario te ves muy linda (por no decir muy puta y buena)  -Ay gracias papito!!...se acercó a me dio un beso en la mejilla, me llego un ligero olor característico....creo que era olor a sexo, a ese olor algo dulce y fuerte....mmmmm que delicia!!  -Y a que bajaste tu mami?.....trataba de disimular mi erección y mi nerviosismo.  -Solo a tomar agua, es que hace muchísima calor ufff!!  -Bueno vámonos ya a dormir no? o quieres hacer algo aquí? No me di cuenta de lo que dije, tal ves fue mi subconsciente....se me quedó mirando de una forma rara, levanto la ceja izquierda se recargo con la mano derecha en la mesa y me dijo; tu quieres hacer algo mi amor??    No se que paso en mi, sabia que eso significaba algo...era una señal, una oportunidad pero el nerviosismo me mató...pase saliva y solo pude contestar, pues...este....lo que quiero es irme a dormir, tu no?    -Uhm.. si claro, ya son las 3:00 de la madrugada hay que ir a dormir papi, estoy muerta de cansancio...   Claro que estas cansada, si te la pasaste cogiendo como loca hace un momento...es lo que pensé, obviamente no se lo dije.    -Bueno pues vámonos.  Apago la luz de la cocina y caminamos a obscuras por el pasillo hacia las escaleras, ella iba enfrente de mi, solo iliminaba la luz de la luna por el ventanal de la sala, solo se veía su silueta, yo iba atrás de ella y de solo verla se me empezó a poner durísima la verga, sus nalgas se movían al compás de sus pasos, su culazo se veía tan enorme y ella al caminar contoneaba las caderas de una forma diría yo exagerada.    Llegamos a el comienzo de las escaleras y de repente como que se tropeso al subir el primer escalon, se fue hacia enfrente, se inclino quedando casi empinada, yo al ver esto rápidamente me lancé a ella para evitar que caiga y asi como quedo yo estaba justo detrás de ella, mi verga ya venia durísima y quedó incrustada entre esas carnes...fueron unos segundo en lo que paso esto, ella al sentir como le apoye el miembro dio un ligero "ay", no se si de verdad se pego o fue por sentirlo incrustado.  -Ten cuidado ma!!  -Ay bebe, es que me resbalé que torpe soy  -No te preocupes haber levántate  -Gracias mi rey lo bueno es que me agarraste tantito porque sino hubiera sido peor el golpe...que bueno que estas asi de fuerte y DURO...   Duro?? Que tenia que ver una cosa con otra? Lo diría porque la sujete fuerte, mis contados músculos o porque si sintió duro otra cosa.. Subimos las escaleras.    -Bueno hasta mañana mi vida, que duermas rico... y me dio otro beso  -Tu también mami, que descanses... Se dio la vuelta y antes de que se alejara de mi, alcance a darle una sonora nalgada en sus riquísimas nalgas....PLAFF!!!  -Ayyy!!! Bruto!!!......dio un respingo y volteo a mirarme pero no tenia la cara de enojada, de nuevo levanto la ceja y sonrio de manera muy sexy -tonto!! Vas a ver!!!    -Lo siento mami, no se que me paso, perdón, perdón, te lo juro...Y era verdad, no sabia porque lo había hecho, últimamente mi subconsciente me traicionaba, hacia las cosas sin pensar, pero la verdad esa nalgada se sintió riquísima entre mis manos, sentí por unos instantes su carnosa nalga, maciza, pesada, quizás si con unos pliegues de celulitis pero muy ligera debajo del glúteo, pero eran como adornos para esos manjares.    -No te preocupes papito, yo te entiendo, se que son irresistibles jaja  -Puess este......emmm.... lo siento mami es que estás tan sexy...   -Bueno ya metete a tu cuarto y no lo vuelvas hacer picaron!! Almenos no cuando este cerca tu padre...   Dios, que acababa de decir, más claro ni el agua, sus palabras eran invitantes!! Prácticamente me dijo que podía nalguearla cuando quisiera siempre y cuando no fuera cerca de papa....ufff!!! nunca pensé que me diría eso, lo que si sabia era que le gustaba sentir nalgadas, al menos mientras se la cogen, como esa noche que le pidió a mi padre que le palmeara en el culo.    -Bueno mami hasta mañana, Me meti a mi cuarto, me acosté y me hice otra paja en su honor recordando su culo, me volvia loco de solo ver, pensar y sentir el culo de mi madre. Ya me moria por culearla y romperle ese culote que tiene.    ______ Había llegado la fecha en que eran las fiestas patrias, en esa fecha se hace un desfile, en el centro en la avenida principal. Toda mi familia y yo habíamos ido para verlo, mi madre iba despampanante ese dia, llevaba puesto su Leggins aquel que se compró y que me mostró de como le levantaba el culazo, sus sandalias de taco negras y un top que resaltaba sus tetas, el cabello lo llevaba suelto, estaba exquisita.    Llegamos a donde seria el desfile y como había gente alrededor de la calle como pudimos nos metimos entre él tumulto para tener un buen lugar y asi observar bien. -Tú busca lugar mi amor en lo que voy por unos refrescos.. Le dijo mi padre a mi madre, el se fue y nos quedamos con ella mi hermana y yo. Seguramente mi hermana había quedado con su novio de verse por ahí porque inmediatamente le dijo a mi mama que ella iba a buscar otro lugar para ver porque ahí no le gustaba, había mucha gente y yo me quede con mamá.  -Bueno vente mi amor vamos a buscar lugar para cuando llegue tu papá  -Ok mami Nos metimos entre la gente, mi madre me dio la mano para no perdernos, ella iba delante de mi, la gente se apretaba pero ella se metia entre ellos como podía tratando de llegar lo mas adelante posible, yo iba embelesado mirándole las nalgas enfundadas en eso que le quedaba como una segunda piel pegada a sus carnes. -Bueno pues creo que ya no podremos llegar mas adelante hijo, aquí nos qedamos, haber si nos encuentra tu papá  -Ok mami, acomodémonos en lo que podamos Quedamos casi al pie de la calle, estábamos en la banqueta, la gente se amontonaba porque ya iba empezando el desfile, entre tanta gente yo como iba detrás de ella asi fue como quede, detrás de ella pegado.....me empecé a poner nervioso porque sabia que de un momento a otro tendría una erección porque estando en esa posición podía sentir su culo sobre mi pene, la gente empezó a empujar y yo estaba prácticamente pegado a su espalda con mi verga despertando poco a poco. -Ayyy esta gente como empuja!! -Pues si pero si quieres nos cambiamos de lugar.. -No....aqui nos quedamos, va a ser mas difícil salirnos De un momento a otro me dio la impresión que ella empujaba su trasero hacia atrás y como que lo frotaba, haciéndolo como sin querer. Yo podía oler su perfume ya que mi cara quedaba sobre su hombro.   -Ufff que calor hace!! No sientes calor hijo? Si que esta DURO eh!! Si alcansas a ver ahí? Si quieres pegate mas a mi para que alcances a ver   Empecé a tomar en cuenta como a que se referia, claro que estaba duro!, Y como no estarlo si ella no perdia tiempo para restregarme las nalgas y pegarme mas? Pegarme mas seria imposible, tenia incrustado mi pito en el trasero y quería mas?   -Si hace calor y si veo bien de aquí ma....aqui estoy bien.   A mi padre ya ni lo vimos, no nos pudo encontrar porque me mando un mensaje al móvil para decirme que nos veíamos en el estacionamiento porque no nos pudo hallar.  -Quien es? -Es mi papa que me mando mensaje para decirme que nos ve en el estacionamiento cuando termine todo porque dice que no nos ve -Ok, dile que ahí lo vemos   Después de eso me pareció que se relajo porque como sabia que el no llegaría ahí con nosotros, hizo un poco mas obvio su afán por pegarme su culo y creo qe yo también decidí darle más animo porque puse ambas manos en sus caderas, su cintura se sentía deliciosa y más rico era sentir sus nalgas pegadas y yo tomándola de la cadera, me daba mas tallones a mi verga y parecía que la recoria con el trasero, hacía ligeros movimientos de arriba hacia debajo, de arriba hacia abajo....de repente subio su mano y me tomó de entre el cuello y la nuca, acariciándome ......yo miraba hacia abajo y veía como estaban sus ensanchadas caderas pegadas a mi.  Yo comensaba a empujar de a poco...hasta que sentí como me venía ahí mismo, con tan solo sentir esos roces....1....2.....3....4.....espasmos hice, las mismas veces que le empuje descaradamente mi fierro y la agarre fuerte de la cintura, sentía como se me mojaba el bóxer y no se si se me veía una mancha en el pantalón, pero en esos 4 empujes que le hice ella también empujo su culo hacia mí....después de eso nos mantuvimos quietos.    Luego acabo el desfile y nos encontramos con papá donde habíamos acordado, en el camino a casa con mi padre, nos dijo que nos tenia una sorpresa...   _________ A los días... La sorpresa era que había comprado una mesa de billar, la pusieron en la sala mientras mi padre decidia donde ponerla definitivamente, la mesa no era nueva era de medio uso un amigo de él que tiene un local donde rentan mesas de billar se la vendio....al principio me agrado la idea porque me gusta jugar billar pero después casi como un flashazo me vino a la mente una retorcida y caliente idea que puse en marcha al día siguiente.    Eran como las 7:00 de la noche, mi hermana se fue a casa de una amiga o eso había dicho ella, mi padre aún no llegaba del trabajo asi que estábamos solos ella y yo.... -Ven mami!! Vamos a jugar billar -Tengo cosas que hacer bebe, además no se jugar... Decía esto mientras estaba en la cocina haciendo de comer y esas cosas, realmente se le veía ajetreada...aun asi vestía de lo mas rico con unos jeans a la cadera, se había empezado a comprar ropa demasiado entallada a mi parecer...tal vez eso era un señal o quizás era porque últimamente mi padre le había pedido que renovara su closet.  Aquel pantalón le quedaba de lo mas llamativo, además de que gracias al ejercicio que hace, sus piernas estaban torneándose de una forma increíble, el culo ni se diga, se le empezaba a poner de una forma marcada

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Kkilikili203Lv1· hace 99 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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Kkilikili203Lv1· hace 99 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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MMaridocornudoLv1· hace 99 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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BBecardioLv1· hace 99 dRelatos

Regalo de cumpleaños a mi amigo (cornudo)

Mi mujer estaba viajando de regreso de las votaciones a nuestra casa, yo esa misma noche me dispuse a hacer una fiesta con mis amigos festejando el cumpleaños de uno de ellos (Álvaro). Tomamos, fumamos y comimos hasta no dar más y yo seguía a la expectativa si se irían de mi casa mis amigos o se quedarían a dormir, en el estado que se encontraban se quedaron y llegada la hora en la que mi mujer venía estaban todos durmiendo. Fui a buscarla a la garita y la acompañe de regreso a casa, comió algo y del cansancio se acostó a dormir. Yo hacía mucho tiempo venía fantaseando con mi mujer sintiendo y comiendo la verga de alguien más y en el estado que me encontraba no daba más mi cabeza dando vueltas con ese tema, pero esa noche me anime a lograr que sucediera. Fui a donde estaban todos durmiendo y como pude lleve a Álvaro al cuarto donde estaba durmiendo mi mujer, lo coloque donde debería de estar yo y los deje allí por la noche, me quede dentro de un ropero el cual tenemos y se puede ver hacia fuera devido a la malla que tiene. Ya me estaba durmiendo, tenía frío y aparte de eso no era un lugar cómodo pero cuando me disponía a desistir escuche a mi mujer - "Amor estas despierto?" Álvaro estaba en el 5to sueño y no contestó, pero pude ver como ella dirigió su mano a la entrepierna de él, comenzó a masajearlo mientras movía sus piernas de las ganas que ella tenía. Cabe aclarar que mi amigo es alguien normal, unos kilitos de más pero nada extraño ni llamativo al igual que yo, pero esa noche me dejaría boquiabierto. - "No me importa si no te despertás yo me voy a sacar las ganas..." Vi como corrió las sábanas y le bajo los pantalones, estaba todo oscuro pero al llevar un buen rato allí ya podía ver bastante bien en la oscuridad y note el tamaño de su verga 😱, nunca supe eso de él y me sorprendió cuando vi unos 25 20 cm de pija. Ella no lo noto, comenzó a chuparsela y mi corazón empezó a latir a mil, no podía dejar de ver como se la estaba tragando con una intensidad y ganas nunca antes vistas mientras mi amigo siquiera se había despertado. Al cabo de un rato y babearsela por completo se subió encima de él, ella precento la cabeza de su enorme pija en su apretada vagina y se sentó muy suavemente, pude ver su expresión de sorpresa y placer cuando sintió todo aquello dentro de ella y comenzó suavemente a subir y bajar mientras torcia su cintura acompañando el movimiento... Yo no podía resistirme a esa exitacion estaba a punto de venirme y tuve que dejar de tocarme para no quedar fuera de juego, quería seguir viendo todo con lujo de detalle mientras mi verga pedía a gritos descargar mi leche en su rostro. Ella siguió montando lo sin que el siquiera se enterarse y ella tampoco sospechaba de ello pero al cabo de un rato cuando ella estaba a punto de venirse pego un gemido semi grito que se escucho por toda la casa. Se dejó caer y su rostro quedó al costado del suyo y allí pudo ver que no era yo, su cara cambió automáticamente... Se levantó despavorida... No entendía nada ella... Lo miró de arriba a abajo y no podía creerlo, lo había echo con mi mejor amigo y el no siquiera se había despertado... Se vistió le subió el bóxer a Álvaro y corrió a buscarme por la casa, al salir del cuarto yo me coloque a un costado de la cama haciéndome el dormido ella por obvias razones no me despertó pero se fue de la casa (luego me entere que se había ido a la casa de su madre) pero ella olvidó un detalle y fue que dejó su corrida en la verga de mi amigo, cuando ella ya se había ido vi como esa corrida fue descomunal, el aún seguía duro y tenía tu verga empapada de la corrida de mi mujer. Al otro día cuando todos comenzaron a despertarse, el fue al baño y volvió con una actitud rara, buscaba algo, no comprendia porque había quedado así su verga si siquiera había teniado relaciones, y fue allí cuando me preguntó : - "Che Beco, se fueron temprano" A lo que yo le conteste - Siiii, te la pasaste bien en el cumple, ese fue mi regalo! Me dio un abrazo y luego de desayunar se fue cada cual para su casa. Ya antes de que mis amigos se fueran le mandé mensaje a mi mujer que donde estaba: -Amor donde estas? -"Hola amor, ayer me sentía mal y me tuve que ir a lo de mamá porque no había caso te llame y no despertabas" -Encerio amor? Te pido disculpas estaba en un estado la verdad, estas bien? -"Si amor ya me encuentro mejor, avisame cuando se vallan tus amigos así voy para casa" -Aquí ya no queda nadie... Esa misma tarde tuvimos sexo y al momento de meter mi verga pude sentir lo abierta y mojada que estaba ella, no se había bañado luego de el encuentro con mi amigo y podía denotar lo caliente y abierta que la había dejado, entonces le tire un comentario para ver su reacción... -Fua amor si que estas mojada y abierta.... -"...hay.... Si amor sabes como me pones..." La mire a los ojos mientras me decía eso y ella desbiava si mirada mientras de ponía colorada. Era obvio lo que había pasado antes y ella me lo quería esconder, pero ella no sabe que yo pude ver todo con lujo de detalle

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