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#Reno

Fotos, gifs y packs de Reno subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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Ddlecua96Lv1· hace 30 dRelatos

Me rompen el culo en Montañita - Día 1

Hola a todos, soy nuevo aún en el foro, tengo 24 años, soy de Ecuador, esta historia sucedió antes de la pandemia. Viaje hacia Montañita, una playa en mi país reconocida por sus excesos y las fiestas, decidí viajar solo, quería relajarme y conseguir buen sexo, desde mi ciudad son más o menos 8 horas de viaje. Era febrero y el clima era espectacular. Yo llegué el día Jueves, me acomode en un buen hotel y salí de cacería. Existe una parte de la playa en donde hay se concentra la población gay, demás estaría decir que este lugar se caracteriza por ser gay friendly. Al estar sólo me decidí por usar grindr, en donde conocí a Mike, un cubano de 42 años con una verga gigante de más o menos 22 cm, él también se encontraba de vacaciones en la ciudad, el vivía en Quito, así que decidimos encontrarnos después de chatear y enviar fotos hot, me prepare, me depile todo, me hice una limpieza total, me puse una tanga y salí a su encuentro. Nos vimos en un bar a eso de las 22h00, conversamos y empezamos a beber, cocteles iban y venían, hasta que bailamos, el me agarro de la cintura y me rozó con su paquete, lo que prendió mucho, lo bese, no suelo hacerlo y menos aun con alguien que acabo de conocer, pero el morbo y el alcohol pudieron más, estuvimos así hasta las 2 de la mañana, a esa hora salimos a caminar por la playa, nos alejamos tanto, el morbo y toqueteo fue tal, que me hizo que se la chupe, fue algo increíble, era muy, muy grande, casi no la podía tragar. Se la guardó y me llevo a su departamento, el cual era grande y solo para él, pasamos por un tequila y entramos, en seguida los dos nos quedamos en ropa interior, el con un slip que marcaba su monstruosa verga y yo en mi tanga negra, empezamos a comernos la boca y shots de tequila iban y venían. Soy de tez clara lo que lo volvía loco, él era un moreno color caramelo, con su verga muy socura. Me dijo -"Vamo al cuarto que te voy a romper el culo" Llegamos a la habitación, el se acostó y me llamó para que se la chupara, me costaba hacerlo pero me gustaba, incluso me asfixiaba y lagrimaba y no entraba ni la mitad de aquel miembro gigante, esto me excitaba mucho y me causó una gran erección. estuvimos así unos 15 minutos hasta que se paro, me puso en 4 al filo de la cama y me empezó a besar la cola, me hizo el mejor beso negro de la vida, su lengua era grande y lo hacía de manera excepcional, me empezó a meter sus dedos, que rica sensación, muy caliente, sentí como mi culo se abría y estuvimos así hasta que logro meter 3 dedos, yo sabía lo que venía. El me dijo si podía a pelo, la excitación que llevaba me hizo aceptar. Se dio vuelta y de un cajón sacó un aceite lubricante, se la paso por sus 22 cm y también en mi cola, que ya estaba lista, apoyó su cabeza, que grande era, costó que pase Le dije -metela toda- esto lo excito y me la mandó toda, pegue un grito desgarrador, se queo así por unos 40 segundos antes de empezar con el mete y saca, sentía que me llenaba todo, nunca hasta este momento había tenido esas sensaciones, me estaba partiendo al medio. Yo gritaba -"Papi que rico, metela toda, rompeme el culo", a lo que el incrementaba la fuerza de sus envestidas, me cogió en esa pose cerca de media hora, yo ya me deje llevar mi cuerpo se aflojo, y mi cara estaba contra la cama y mi culo bien parado y abierto con su anaconda metida hasta el fondo, me vine sin tocarme, me toco todo el punto g. Esto lo excito, me dio la vuelta, me beso en la boca de forma desenfrenada, se puso mis piernas en sus hombro y me metió todo, entró sin problemas, estaba ya muy abierto, me cogió en esta posición por unos 10 minutos hasta que intensificó sus penetradas y me dejo toda la leche adentro. Que sensación increíble, caímos exhaustos en la cama por unos minutos, cuando recuperamos fuerzas, seguimos con el tequila y las cervezas, a mi me goteaba su semen pues fue una descarga muy potente y abundante, cuando su verga se paro otra vez me volvió a coger esta vez en el misionero y yo arriba, cabalgué muy bien y cuando se iba a venir, me quito porque quería acabar en mi boca, por lo que me arrodille, el se puso de pie se la chupe un poco se masturbo y me lleno la boca y la cara con otra intensa corrida. Mi cuerpo me pesaba me sentía rendido, me limpie la cara y me dormí con él, al día siguiente tenía la cola un poco adolorida y me sentía abierto, me bañe y salimos a desayunar, al terminar me dio un beso y me dijo que el fin de semana es largo y nos volveremos a ver, le dije que cuando quiera, y regrese a mi hotel para seguir con mi putiviaje, quería a alguien más, pero primero necesitaba dormir, lo que pasó los días siguiente ya lo contaré. Espero les haya gustado Saludos

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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LleandrodrfLv1· hace 60 dRelatos

Mis cuernos crecen. Capítulo I

Hay situaciones que nos marcan enla vida, las cuales debemos callar por vergüenza o por discreción. Ese sábado de febrero de hace unos años atrás, iba a empezar una relación que me llevaría por caminos desconocidos para mí y que a la vez harían florecer ese potencial de cornudo que llevaba dentro de mi desde mi adolescencia. Este es mi primer relato, a pedido de muchos que me piden que lo haga porque parece que la historia vale la pena. Iré haciendo varios capítulos y en base al feedback los profundizare. Pero fundamentalmente lo escribo para que  algún día Naty se sorprenda con mi PC desbloqueada y vea como narre nuestra historia, y la recepción que tuvo en ustedes. Obvio que a la familia, amigos y colegas estas cosas no se las podemos contar. Me llamo Leandro, tengo 41 años y esta es mi historia: Días antes a ese sábado, le mandaba corazón a cualquier mina cogible que me aparecía en Tinder. De repente salta MATCH y al ver la foto de la  mujer,dude, demasiado linda.  Toc Toc y empezó afluir la charla con una supuesta  Natalia,pasamos al whats app y decidimos sacarnos la duda. Así que quedamos en un bar,en la barra. Mientras me pedía una cerveza, la veo entrar, me sonríe al reconocerme… mierda.. Era más linda de lo que esperaba. Natalia era una rubia que medía 1,70 de altura, de treinta y pico de años,  con una cara preciosa, no era cara angelical ni guarra, sino más bien seductora, con una boca que ya me la imaginaba visitando a mí amigo, delgada, vestía jeans, blusa blanca y zapatos tacos altos, muy tranqui y a la vez elegante. Nada que ver a mis últimas citas de Tinder,Naty era de otra categoría. Nos sentamos en una mesa, la charla fluyo con lo típico:trabajo, estudio, familia, clima, un poco de la situación del país, hasta que claro, yo quería saber más sobre que chances había de cogerla. Por supuesto queme costaba ilusionarme, pero la rubia parecía entretenida. Al hablar de libros,me pregunta: N: Leíste 50 Sombras? Y:  el libro de la película? No, ni idea. N: A mí me encanto, soy fanática Y: ahhh *me hago el distraído, yo tenía fustas, esposas, consoladores, cadena y barras inmovilizadoras de una vieja relación* N: pero no te pienses cualquiera,me encanta la historia de amor, de como ella intenta sanarlo a Grey Y: pero no es algo machista? N: que decís? Si no sabes Y: Pero a vos te gustan esos juegos? N: como me vas a preguntar eso,no te conozco Y: no te hagas!! N: no quieras saber todo ya! Ese pequeño dialogo abrió un montón de puertas a mis fantasías, siempre estaba acostumbrado a manejar la sexualidada mi antojo en las relaciones que tenía, y esta se encaminaba a eso. Mi estrategia fue dejarla pastar,que se suelte, no demostrarle todo lo que sabía de sexo, o al  menos pensaba yo, sino de ir tirándoles pequeñas cosas. Luego seguimos hablando de citas fallidas que tuvimos, y ahí tuve el primer síntoma, en los últimos meses había tenido muchas, supongo que como 10.Me dijo de ir a la vereda a fumar, ambos lo hacemos y por primera vez me fije en su escote, N: que miras como un bobo? Y:ehh es que no me había dado cuenta el escote que tenes *le dije de manera natural. N: es que no me gusta andar mostrándome,está lleno de pajeros y me gusta que solo me miren los hombres que yo quiero Y: y vos queres que te mire? N: y vos que pensás? *y  me tira el humo de su boca en mi cara. Ya estaba a mil, pero quería esperar,notaba que algo no era normal, dudas, incluso pensaba en si no sería una escort o una loca. Naty tenía, ja y tiene,  dos hermosas tetas naturales   Era el típico momento donde se va tanteando los gustos y deseos y hasta donde va, pero ya tenía vía libre a mirarle las lolas- Pasaron unas horas y seguíamos  charlando, hasta que me dice que se iba, llama a la camarera y divide la cuenta, pagando a medias, insisto en pagar todo yo y me sale que el feminismo implica también que las mujeres se paguen su parte. Yo me la jugaba a no apresurarme,que sintiera intriga. Al llegar a su auto se frenó, me miro y me comió la boca a besos, N: necesitaba saber cómo eras besando y que sentía yo.. Siempre lo hago si me atrae alguien, así Y: o sea, supere la prueba? N: mmm no sé, probemos de nuevo y esmérate Esta vez tome la iniciativa y trate de darle un beso profundo pero que no sea de babozo o guarro. N: vení, subamos. Subimos a su auto y nos comimos abesos, cada vez más intensos, mi manos ya jugaban en su escote y en su jean,rozando su conchita. Le saque un teta afuera y tenía un pezón duro, hermoso refinado el cual empecé a acariciar y cuando intente lamer me freno N: basta.. En qué quedamos? Nada de sexo en la primera cita Y: tenes razón pero solo era un mimo N: Claro, y una cosa lleva a la otra… Y: es que me deje llevar….  (Sin darme cuenta también me estaba acariciando la pija) N: te estas tocando???? Jajá Y:uff siii N: a verla….. Y: ver qué? Mi….. *señalo con la cabeza a mi bulto* N: si… o qué? Yo que la quería llevar lentamente, me encontraba en la situación que tantos temores me había dado en la vida, el tamaño de mi pene, el cual si bien no es diminuto, solo llega a 10 cm estando erecto y es finito. Y: no! estás loca!, dijimos que nada de sexo N: bueno, como quieras Y: si te muestro lo besas? *Deseaba esos labios mamando mi pija, ya me había hecho la película* N: yo no chupo nada, no soy así,  no soy el juguetito de nadie, ya te lo dije Y: uff que mala *ya caliente y pensando que me histeriqueaba y después aflojaba* N: vos me besas a mí? *en alusión a su conchita* Y: obvio, me encanta N: Buenísimo, la próxima probamos que tal sos, o si sos puro chamuyo Y: dale, y vos que tal sos? Te dejas acabar en la boca? N: no me gusta… pero tal vez … si después me dejas besarte, y la compartamos, Y: eehh  *puse cara de asco^* N: ja como te corrí.. Ahora anda a tu casita y tócate solito, bebe. *me había dejando pagando* Nos besamos, charlamos de la bien que la pasamos y que pronto nos veríamos para ir a un telo tranquilos. Hasta aquí la prueba piloto, espero sus devoluciones, gracias

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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MMartinGnzLv1· hace 70 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

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TTiagoMexLv1· hace 70 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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EElpolla96Lv1· hace 78 dRelatos

Mi novia y su trio

Tengo 26 años y mi novia tiene 22 llevamos ya 4 años de novios. Esto pasó hace un año en junio de 2018, todo comenzo asi… la hermana de mi novia estaba organizando un viaje a la playa y mi novia y yo nos apuntamos a ir, fuimos a comprar mi ropa y sus bikinis juntos y siempre salía el tema de con quien dormiría cada uno y concluímos en que yo tendría una habitación para mi sólo y ella dormiría con su hermana. Se llegó el día del viaje en el que para mi desagrado iban muchos amigos de mi cuñada, algunos más grandes que nosotros, de unos 27 años iban algunas chicas y nosotros dos. Al llegar a el hotel entramos a la recepción y nos dieron nuestras habitaciónes nos vestimos y fuimos a las albercas y a desallunar. Así paso el día como hasta las 6 de la tarde cuando nos fuimos a poner algo más formal para ir cenar a un restaurante y tal vez a un antro más tarde. Cuando me estaba vistiendo tocaron mi puerta, fui a abrir y era mi novia, con su piel blanca cabello, castaño de 1.55 de estatura con unas nalgas paraditas y grandes, sus tetitas 32 B Pequeñas pero es su sitio y sus pezones rosas. Estaba pijama la pase adentro y comenze a besarla, no tarde mucho en quitarle la ropa y comenzar a lamerle el coñito depilado para después cojer como por una hora. Después de el sexo que nos dimos ella fue a vestirse para ir a cenar.   En la cena estábamos jugando mucho y riendo demasiado pues esbamos haciéndonos bromas y diciendo estupideces, en una de esas bromas me pregunta mi novia… ¿ Cual de las muchachas te gusta? (Y yo ya sabía que se tramaba, la respuesta que yo dijera le iba a parecer mal y se iba a hacer la enojada.) Y respondi: la rubia que tiene el tatto de una rosa en la pierna. – y te gusta o que? Me pregunta molesta – no para nada, pero tu me preguntaste cual esta mejor. – pues a mi me gusta Luis… Pero la rubia esa también esta guapa(Luis es un moreno cari lindo amigo de su hermana) Ahí quedquedo la cena ya con el ambiente un poco tenso. Más tarde fuimos a sentarnos en la playa y platicar un rato estábamos muy felices, en eso le doy un beso y le digo… Vamos a mi cuarto a pasar un rato -quieres cojer. me pregunta – no estaría mal -hay que hacer un trio. me sugirió ella en tono de broma y se río a carcajadas. – con la rubia si acepto. le dije. – a nooo mira que cómodo para ti. Mejor con un wey. me dice ella. Le dije que ni loco y así estuvimos hablando del tema un rato todo el tiempo en plan de broma pero lo hablamos tanto que yo me imagino que se guardó en su mente, y en la mía también porque yo siempre he visto porno de cuckold y talkies de cornudos me exita un poco el tema y cuando le coquetean a mi novia o se le proponen sexualmente via facebook, Ella me lo cuenta y a mi se me pone dura como piedra, pero pasar de la fantasía a realmente compartir a la mujer que amo. La verdad me muero de celos. Así nos fuimos a dormir sin sexo ni nada. Al día siguiente todo paso mas o menos igual, con la diferencia de que esta vez nos pusimos a tomar vodka desde temprano y ese día estaba planeada una noche de antro. Yo no estaba borracho solamente muy desinhibido, pero mi novia Claudia estaba ya algo borracha. A las 8 de la noche nos arreglamos para ir a el antro, yo me puse camisa blanegraantalón y zapatos y ella se puso en una falda roja y una camisaoblanca unos tacones un poco altos Y así nos fuimos. Ya en el antro nos pusimos a tomar más y me di cuenta que mi novia andaba de coqueta con algunos chicos y yo para no quedarme atrás me puse a platicar con la rubia de la habíamos hablado antes. Cosa que por sus ojos note que le molesto mucho, tanto que se fue a sentar conmigo y dejó a un lado a las personas con las que bailaba su hermana y sus amigos y amigas. Se quedó conmigo hasta que incómodo a la rubia, que se fue a bailar un poco después. En eso ella con ganas de molestarme me dice. -te la quieres cojer? -no pero como estabas con tus amigos yo me vine a platicar también. le brillaron los ojos de corage y me dice… Si ves que me están coqueteando, nadamas es que yo quiera y me enrredo con cualquiera. -Me dio corage escuchar esto y le dije pues haz lo que quieras, nadamas no te pases de lista. Y me respondió… me voy a cojer a uno o hacemos el trio tu elijes. Estaba súper borracha y a mi se me había puesto dura la verga con esas palabras. La intente tranquilizar un poco pero era en vano. Así que le dije a quien te quieres cojer pues. Y señaló a un amigo de su hermana que era de otra ciudad. Un muchacho moreno de 1.80no muy musculoso pero algo marcado. Le dije que estaba mal que mejor ya nos fuéramos, y ella sin hacerme caso se fue a bailar y comenzó a ponerse junto al tipo este, de nombre Carlos. Se contaban bromas y se reían mucho y mi novia ya a duras penas podía bailar bien, tenía la mirada pérdida y seguía bebiendo más. En eso veo que el tal Carlos y ella van al baño, y yo los sigo. No entraron juntos pero aprovecharon que nadie los veía y bailaron súper pegados hasta que veo que el Carlos le agarra con toda la mano el culo a mi novia y le dice cosas al oído, mi novia se ríe y comienza a refregar sin enormes nalgas en la entrepierna del tipo, mientras Carlos le soba el abdomen y con una mano se soba una teta. Se separan y Carlos entro al baño aproveche para acercarme a mi novia y decirle molesto… -Te estas pasando de verga culera, ya vámonos mejor. -VETE TU SI QUIERES YO AQUI ME QUEDO!!!. Me dijo súper molesta. – VAMONOS YA -respiro y me dice más tranquila. Okay vámonos pero Carlos se va con nosotros. Se me helo toda la sangre del cuerpo porque yo sabía lo que iba a pasar y también sabía que no me la podía llevar a la fuerza y también sabía que estaba muy borracha como para entender y hacerme caso. Así que le dije. ESTA BIEN PUTA MADRE. VAMOS A HACER TU PUTADA DE TRIO PERO QUE SEA LA UNICA PUTA VEZ Y QUE NADIE SE ENTERE!!!!. -me sonrrio con carra de juguetona y me dice sin mas… Va, ahorita le diga a Carlos. Me aleje un poco y cuando sale Carlos del baño ella lo abraza y le dice algo al oído con lo que Carlos me volta a ver y se ríe. Nos despedimos por separado. Nosotros dijimos que teníamos sueño y Carlos se despidió después. Llegamos primero al hotel y mi novia y yo hablamos en mi habitación, me puse a llorar un poco por lo descarada que se estaba portando. Se me paso un poco pero estaba muy nervioso. En eso tocan la puerta, era Carlos nos saluda y se dirije con ella y le dice Entonces…. Y ella dice dame un masaje primero, se dirije conmigo y me pide que le quite la ropa. Y así lo hago le doy unos besos y le quitó la falda y la acuesta en la cama boca abajo y Carlos se sube en ella y le empieza a masajear el cuerpo blanca como la nieve.  Le comienza a besar la espalda hasta llegar a sus nalgas. Después de eso ella dice… Están bien pendejos mejor saquense la verga. Carlos sin dudarlos se saca el miembro de unos 23 centímetros. A mi novia le brillaron los ojos y comienza masturbarlo vigorosamente yo también me desnude pero a mi ni me hacia caso… Hasta que me dijo. Tu mejor sientate, me senté en una silla y me comencé a masturbar muy lento porque estaba a tope de excitación y celos. En eso mi novia empieza a mamar a carlos y a decirle… Cojeme cojeme. Carlos la tira boca arriba, le levanta las piernas bien abiertas y le comienza a chupar el coño. Claudia bufaba de placer. Carlos subió hasta besarla en la boca y en un rápido movimiento se acostó el y se la puso encima. Claudia agarró la verga de Carlos y se la metió un poco en el coño. Y poco a poco se la fue metiendo hasta que le entró toda. Se quitó el sostén y comenzó a cabalgarlo acostada en su pecho pero mucha con fuerza. Sus nalgas rebotaban y hacian sonido como aplausos y su vagina con la verga de carlos entrando y saliendo sonaba como un perro tomando agua… Yo no me imaginaba lo bien que se veía el culo de mi novia desde atrás, parecía una actriz porno profesional. Después de un rato Carlos la volteo y se comenzó a cojer de misionero a máxima velocidad, a estas alturas Claudia ya gemía y no respiraba bien, sudaba como si estuviera en el gym. Yo sólo podía ver los pequeños pies de ella moviéndose al ritmo de las arremetidas. Después la puso de perrito hacia mi. Sus tetitas rebotaban y ella no me miraba a la cara. Después Carlos comenzo ó hacer sonidos de orgasmo y volteo a mi novia para meterle la verga en la boca se masturbó un segundo y le echo toda la leche en la boca, cosa que yo nunca había echó. Descansaron un momento y siguieron cogiendo dos veces más yo termine varias veces también. Al día siguiente lo repitieron pero esta ve, me dejaron cojerla por el culo y el Carlos se la cogía cuando quería. Al final del viaje se despidieron y le suplicamos que no le dijera a nadie. Ahora mi novia insiste siempre en hacer tríos

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Eelprincipito2014Lv1· hace 78 dRelatos

un viaje para cerrar 2020 2

Siguiendo la historia al otro día fui el primero en levantarme, estaba relajado, por primera vez en meses había tocado otro cuerpo y encima me habían hecho acabar, pero quería mas. Fui a la cocina y me puse a preparar el desayuno para el resto del grupo. Me estaba acomodando en el parque para disfrutar del desayuno y el lindo día cuando apareció mateo, todo cambiado y con un bolso en su hombro   Y: ¡eu! ¿Que paso se van? M: no, yo tengo que volver el medico que estaba cubriéndome dio positivo así que me toca volver, ¿te jode si Barbi vuelve con Uds.? Y: no para nada, hay lugar de sobra en la camioneta por suerte M: ¡genial! Te robo dos tostadas para el viaje disfruten por mi Y: tranqui buen viaje, voy a tratar de que las chicas disfruten – no voy a mentir mientras decía eso solo pensaba en tener en la cama a Barbi – no te preocupes que yo las cuido M: gracias, Lau nos vemos   En el momento que el coche de mateo estaba estaba saliendo del terreno apareció mi prima   A: ¿se fueron los chicos? ¿Que paso boludo? Y: no, se fue Mateo, tiene que volver al hospital A: que paja, y Barbi? Y: supongo que en el cuarto A: ahora vengo voy a verla debe estar de pésimo humor   No voy a negarlo, no pude evitar darme vuelta y mirar el culito de mi prima, y recordar lo que paso la noche anterior, no veía la hora de que llegue la noche y poder meterme en el cuarto de Barbi o meterla en el mío. Estaba en eso cuando aparecieron las dos chicas, Barbi llevaba el mismo pijama que la noche anterior, y no pude evitar ver que tenia marcada una mancha que claramente era mi semen. Se me escapo una risa que fue correspondida por una mirada cómplice. El resto de la mañana la pasamos charlando, hablando de la vida y mayormente despotricando las chicas contra sus novios. Cuando nos quisimos dar cuenta el día espectacular se había arruinado estaba completamente nublado.   A: chicos, yo voy a ir a correr que desde que llegamos no hice nada de la rutina, alguno quiere acompañarme Y: prima, te quiero, pero sabes que yo no corro ni al bondi A: ¡dale! No me dejes sola Y: no posta, voy a ver si me ocupo del almuerzo, que dicen si les preparo un asado? A: bueno esta bien, barb vos? B: no negra gracias, voy a hacer mi rutina de yoga no te jode? A: uhhh que antis que son bueno esta bien me voy sola   Aldana se levanto y se fue para dentro a cambiarse mientras nosotros seguimos desayunando, Barbi se dio vuelta como para comprobar que mi prima hubiera entrado y dos segundos después puso su mano izquierda sobre mi pija   B: no se si vas a hacer asado o no, pero te aviso que mi rutina de yoga va a ser sentarme arriba de esa pija esta claro? Y: menos mal que lo dijiste porque mi idea de quedarme acá era cogerte como no pude anoche   Justo dos segundos después apareció mi prima ya cambiada con un top deportivo y una calza que dejaba muy poco a la imaginación y se puso a darme charla y programar su ruina en el celular, no se en que momento se había levantado Barbi pero unos segundos después apareció también con una calza negra que no solo no dejaba nada a la imaginación sino que resaltaba aun mas su cola, un corpiño deportivo y el pelo recogido sobre uno de sus hombros con una colita, bajo su brazo traía el mat para entrenar   A: bueno los dejo, primo porque no le pedís a Barbi que te enseñe un par de cosas te va a hacer bien esta bueno B: ¡dale! Hace mucho que no doy clases Y: jajajaja no se anda prima disfruta del correr, avísame cuando estés volviendo así arranco con la parrilla – chamuyo era para saber el momento exacto que debía dejar de cogerla a Barbi – A: ¡dale! – me dio un beso casi en los labios – chau!   Mientras Barbi ya estaba en el mat haciendo unas poses en 4 que me estaban volviendo loco, mi prima salió del terreno lo cual también era una imagen interesante, espere unos minutos y me acerque por detrás de Barbi y lleve mis manos a esa cola hermosa   B: ¡al fin que estabas esperando! Y: asegurarme que estemos solos   Sin mediar palabra alguna bajé por completo la calza junto con la tanga y empecé a chupar esa conchita y el culito que estaban preciosos. Por suerte el terreno estaba bastante retirado de las casas aledañas y tenia una vegetación tupida que evitaba que los vecinos nos vieran. No se cuanto tiempo estuve chupando esa conchita, pero si se cuantas veces acabo, 4 veces entre gemidos   B: ¡por dios necesitaba esto Lau! Pero quiero que me cojas por favor – mientras se incorporaba en rodillas y se daba vuelta mirándome – sácate esto dale, mira lo que es esa pija por favor cógeme Lau Y: ¿no tengo forros no importa? B: no dale yo me cuido cógeme por favor   Barbi volvió a ponerse en cuatro y yo apunte mi pija a esa conchita, estaba tan mojada que se resbalo completamente dentro de ella mientras de su boca escapaba un largo gemido y para mi sorpresa le robaba el 5 orgasmo   B: ay por dios no puedo explicarte lo que necesitaba esta pija, de haber sabido te hubiera cogido hace años por dios Y: y de haber sabido que eras tan putita yo lo hubiera hecho hace mucho tmb B: muy putita, pero esta putita necesita un macho, ¿vos vas a ser mi macho? Y: obvio putita, te voy a coger todos los días hasta que volvamos, y prepárate porque cuando volvamos te voy a seguir cogiendo no se como B: mmmm si papi, dale cógete a esta putita dale toda la leche   No se cuanto tiempo paso, y esta vez si perdí el conteo de los orgasmos, pero el culo de Barbi ya estaba rojo de los chirlos que le había dado y mis piernas no aguantaban mas, pero todavía no acababa   B: ¿papi te puedo montar? Y: obvio putita veni   Me acosté en el mat boca arriba y Barbi se puso en cuclillas sobre mi pija, no se apoyo simplemente con una mano frotaba su clítoris y con la otra tomaba mi pija y rosaba la punta entre sus labios, empezó a gemir cada vez mas rápido y una vez mas vino el orgasmo, podía ver como chorreaba su concha sobre mi pija, y entonces se dejo caer, la imagen de sus ojos desorbitados y sus tetitas rebotando fueron demasiado para mi   Y: Barbi acabo no aguanto mas B: si papi dale lléname Y: ¡sentila! B: ¡¡¡si!!!   Barbi se dejo caer podía sentir los latidos de mi pija en su interior y los chorros de leche que la llenaban y en ese momento un nuevo orgasmo de ella llego. Se inclino a besarme y se levanto y en un movimiento tan veloz que no me dejo pensar se dio vuelta metiéndose toda mi pija sensible en su boca y colocando su conchita llena de mi leche en la mía, era la primera vez que hacia algo así, no se si fue la calentura o que, pero ni lo dudé y empecé a chupar. El sabor de su conchita junto a mi semen era algo que jamás había probado y para mi sorpresa me gustaba, y su boca jugando en mi pija estaba haciendo maravillas, mis dedos empezaron a jugar en esa colita, primero no después dos, finalmente 3. Cuando me quise dar cuenta mi pija seguía durísima y otra vez en un momento ágil Barbi estaba otra vez sobre mi pija, esta vez dándome la espalda fueron dos movimientos y la saco   B: la quiero en la cola papi Y: no se que estas esperando B: ¡que me digas que te caliento y que me vas a coger todos los días! Y: me calentas muchísimo putita y te voy a coger todos los días   Ni bien terminé de decirlo Barbi se sentó sobre mi pija y se la introdujo toda de un solo movimiento hasta el fondo, pensé que iba a dolerle y gritar, pero no, solo un gemido ahogado. Se quedo unos segundos sentada y se dio vuelta me miro con una cara de pervertida que creo jamás había visto en una mujer y empezó a moverse. Mis manos instintivamente fueron a su cola y le marcaban el ritmo, pero no pude aguantar mucho y volví a acabar llenando toda su cola con la poca leche que quedaba en mi pija.   Barbi salió de encima mío y se dio vuelta acostándose sobre mi y besándome, con una ternura que no se comparaba con todo lo que había pasado recién   B: gracias, no sabes como necesitaba esto, perdón si me zarpe Y: para nada barb, yo también lo necesitaba y me encanto B: ¿de verdad me vas a coger todos los días y cuando volvamos? Y: obvio que si, es mas esta noche espérame en tu cuarto B: ¿pero tu prima? Y: con un poco de suerte tiene su juguete B: jajajaja cierto, pobre lastima que es tu prima lo que se pierde   Se levanto le dio un pico a mi pija y se empezó a vestir, justo en ese momento llego un WhatsApp de mi prima que ya estaba volviendo, habíamos estado cogiendo dos horas, ni yo podía creerlo. Así que me levanté le di un ultimo chirlo y un beso y me fui a hacer el asado.   Para cuando llego mi prima no sospecho nada, la rutina seguía normal

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VVigringoLv1· hace 79 dRelatos

Enemigas cercanas 2 "La semana de los cumpleaños"

El rebote con Cami me había dejado con la sangre en el cogote, no tanto porque me crea un tipo irresistible... Sin embargo tuve la sensación de que la mina me basureo y boludeo desde el minuto 1 del partido y para rematar me hizo un gol agachandose en la línea con la cabeza y sobre la hora (el futbolero sabe de lo que hablo). Entonces me juré por mi y por mi ego que me cogería esa mina mientras esté con vida . Llegué a mi casa, algo ebrio y me quedé en mi cama maquinando : Será verdad que tendrá pareja? (Sos un suertudo flaco le diría ) y a decir verdad, con el lomazo que tenía y lo lindo y gatuno de su rostro, sin dudas habría muchos tipos por detrás de ese camión. La verdad recordar la secuencia hizo que mi pija vuelva a tomar vida y se ponga como mastil... (pese a la deslechada monumental en el boliche) y fue como caí en cuenta que realmente estaba enseguecido con sacarme las ganas con esta mina, era personal.. una cuenta pendiente. No iba a quedarse así aunque sea lo ultimo que haga . Saqué mi celu y pretendí chusmear el perfil de Camila de whatsapp para ver si ahora podría ver su foto de perfil y por que no, clavarme una buena paja. Cuando me percato de un pequeño detallecito que se me estaba omitiendo , ella no me tenía agendado... y no pensaba quedar como un ebrio huele concha un domingo a las 7 de la mañana. Me haría el importante y valorizaría mi verga por supuesto, son principios que no pensaba quebrantar. Me estaba por dormir y con un dolor de huevos impresionante.. cuando por encima del nombre de Cami, se posicionó por obras del destino o no..el contacto de Belén que mostraba en su foto de perfil un generoso escote con un vestidito azul que combinaban genial con su rostro blanco y sus ojos azules. La idea de coger con la enemiga de mi "enemiga" valga la redundancia hizo que me calentara mas de la cuenta y entré como un caballo al chat. Logré ver la famosa ultima vez apenas un par de minutos antes... ojalá este despierta pensé yo y le tiré : dormis ya? Belen: no gordi, estaba esperando tu msj . No sabes lo caliente que quedé. Queria que me la pongas en la concha Gringo: ya habrá tiempo para el desquite, el también se quedó con las ganas (creo que fue la mejor foto de la pija que me saqué en mi vida) Belen: *grabando audio* ay gringo no me hagas así, vas a hacer que haga un desastre la cama , si me meto los deditos ensucio todo Gringo: no te creo (en realidad había sacado al toque que Belén era bastante putita y audaz, ella si era capaz... pero había que echarle leña al fuego) Pasaron unos 10 minutos... inclusive se me había bajado un toque la erección cuando suenan al rededor de 5 o 6 msjs seguidos . Eran de Belén, 2 fotos de sus grandes tetas con los pezones bien parados y rosados , una foto de ella con la tanga azul bien metida en el culo (que si bien no era su fuerte,con la calentura encima estaba mas que aprobado), una en la que hacia la parte delantera de la tanga a un lado y me mostraba su concha en todo su esplendor . Era una concha grande y rosada, totalmente depilada y mojada con el clítoris hinchadisimo. Para finalizar dos archivos de audio en los cuales se la escuchaba gemir bastante fuerte y chapotear sus dedos . No hizo falta mucho mas para que mi verga reviviera , me haga una terrible paja y saque los litros de leche que venía juntando entre la calentura con Camila y el espectáculo que me estaba brindando Belén . Belén: ahora si soy capaz? Gringo: así parece, que rica paja que me hice con tu orgasmo... me sacó la leche que me quedaba encima y tenía para darte Belén: No te toques mas que no suelo tener periodos largos, el martes cumplo años , me vas a hacer el regalito en la joda? Gringo: si me lo pides así... Belén: si, quiero que vos me cojas . Me voy a dormir . Te espero a vos ese dia eh! Gringo : dale dale. Nos estamos viendo Luego de esa paja me morí, dormí hecho una porquería hasta las 4 de la tarde , me levanté y me bajonié una docena de empanadas con una coca de vidrio... que placer celestial. Solo en casa, estaba pensando seriamente en decirle a Belén que se venga a mi casa en una de esas hacia buena letra invitandole a ver una peli y ligaba un pete o una cogida. Pero decidí no apresurarme... por el contrario quede intrigado con Cami pensaba si no era momento de mandarle un mensaje ya para tantear el terreno y sepa de mi presencia. Quedé debatiendo con mi mente... Belen no me gustaba pero era cogida segura, Cami me encantaba por mas que solo la haya visto una vez pero me la puso mas difícil que limpiarse el culo teniendo parkinson . Me suena un mensaje que me hace salir del transe en cual estaba inmerso: Franco(mi amigo,el de guita) : fútbol con la barra a las 18 y después birras para esperar el partido . La verdad que juntarme con los pibes a reirme , quemar el alcohol y escuchar anécdotas de finde me parecía genial y me ayudaba a no pensar en estas minas por lo menos un buen rato. Al turco (Franco) le había llegado fresca la data que Belén se metió conmigo al reservado que el se pagó y si bien me chupaba un huevo que los pibes se enteren de ello, yo por dentro sabía que se vendría la famosa "compensación" de mi parte . Ya se podrán imaginar que pidió... "Vía libre para encararse a Camila" (aparentemente le habría dejado de charlar en el momento que ella me ninguneó y yo la saqué a bailar a pesar de ello) Turco: Dale gringo, las queres todas para vos viejo. Yo me estaba chamuyando con la mina antes que caigas del reservado que yo pagué Gringo: (si algo me da por las bolas es que me quieran tirar a menos con guita) mira hno yo no te pedí un peso a vos, salimos juntos porque somos amigos , tampoco te buitree la mina.. yo fui el único que puso las bolas en la mesa y la sacó a bailar por lo menos. Se respiraba un ambiente tenso la verdad, nunca me había peleado con el turco y menos por una minita. Pero el hecho que con la guita me haya querido pobretear me hizo calentar a tal punto que casi le pego una mano. Gringo: si la mina te da calse, te aplaudo frente a los pibes. Ni lo dudes! Pero ganatela, no me tildes a mi de amigo malaleche frente a los vagos. Turco: esta bien, tienes razón.. cada uno hace la suya por su lado y si el otro se la gana. El que perdíó cierra el orto? Gringo: es lo correcto amigo. De cierto modo me daba algun cagazo mi "rival", Franco medía mas de 1.90 y pese a ser el chabon mas normal del planeta , tenía muchisima guita y en ese punto iba recontra perdido. Decidí que tenía que jugar mis fichas rapido... en el entretiempo de boca vs san lorenzo el partido que estabamos viendo con los pibes me decido enviarle un msj a Camila diciendole quien era y como andaba. Los famosos tics azules se vieron en la pantalla, escribiendo... pero nunca me envió un msj. Estaba hervido , también se daría el gusto de boludearme por aquí? Sentía que había perdido mi hombría en el intento. Cogerme a Belén a estas alturas se sentía como un premio consuelo mas que un merito y me puteaba a mi mismo por encapricharme tanto por una concha. Ya eran como las 2 de la mañana y al otro día tenía facu cuando me llega un msj de voz, era Camila . Estaba muy curioso sobre el contenido del mismo pero no quería parecer desesperado. Sin embargo empecé a pensar que tal vez lo cagaba borrando luego de un rato y me quedaba con la duda (asi de hdp son) comentandomé que había viajado a ver a su papá (se radicó en la provincia vecina del sur al separarse de la mamá de Cami) porque había fallecido su abuela, pero que se volvía porque al igual que yo tenía examen en la facultad. Como sacándole charla le pregunté que estudiaba y me dijo que relaciones internacionales (la carrera mas de cheto que ofrece la uni privada mi pcia) con razón no la vi nunca por los pasillos de la universidad . Siguió la charla un par de horas, la verdad era tardísimo y le tiré. Bueno me iré a descansar... a lo mejor te reta tu novio por estar conectada hasta tarde. Cami: el no es mi dueño, yo hablo con quien quiero y sin horarios Gringo: si si lo que digas, hace caso.. no te hagas retar por mi culpa Cami: anda gil! Me quisiste comer la boca y no pudiste . Me la re picanteo Gringo: puede ser.. y si tanto no querías para que me das explicaciones de por que no podías? Cami: sos mas inteligente de lo que pensaba... la verdad esta todo re mal pero aun asi no quiero mandarme ninguna cagada Gringo: todo bien, pero no te confíes.. acordate que somos enemigos . Nos vemos Continuará...

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RRosroxLv1· hace 80 dRelatos

En el consultorio

su nombre era Alicia, las charlas se hacian mas asiduas, le dije de vernos y me dijo que preferia que pasara por su trabajo asi nos conocíamos, me sorprendio un poco ese pedido, me dijo que era personal de limpieza de una clinica privada de renombre en Córdoba, y que quedaba a 4 cuadras de mi trabajo, le dije mañana paso temprano antes de entrar a mi trabajo. Al otro dia cuando llegue, desde la puerta le mando un mensaje diciendo que estaba afuera y me dice anda a la entrada de la calle tal, entra y sentate a esperar en el pasillo de la derecha, entre no habia nadie, alli habia consultorios y empesaban a atender tipo 9 de la mañana y eran las 8 recien, miraba para todos lados a ver si venia, de pronto se habrio una puerta de un consutorio, salio ella y me hizo señas para entrar, entramos y de una me dio un beso en la boca, no esperaba ese beso pero me gusto y me prendi a besarnos con ganas, ella si bien era gordita, era exitante y besaba muy bien, era muy calentona y eso me gustaba, de repente me dice sacala te la chupo aca un poco, estaba un poco nervioso tenia miedo que nos vean pero la saque lo mismo y me empezo a chupar la pija; me hizo acabar rapido, se tomo la leche y me fui, no sin antes decirme, te espero mañana de nuevo, me fui al trabajo entre sorprendido y confundido por lo que habia pasado, no lo esperaba en ese momento y lugar. Al otro dia volvi a ir, a entrar al consultorio fue derecho a mi pija volvio a chuparla, despues se levanto se bajo los pantalones, apoyo su cuerpo sobre una camilla y me paro la cola y me dijo "metemela en la concha" se la meti y bombie un rato y le acabe adentro, se agacho y volvio a chupar hasta limpiarla toda, yo le decia de una tarde ir a un telo y ella me decia que no, que preferia alli, le pregunte por que y me dijo me excita mucho cojer aca en los consultorios Asi fue como fui varios meses casi 2 veces a la semana y cojiamos en los consultorios, siempre con temor a que nos descubran, me pedia que nos sacaramos fotos juntos y a ella sola desnuda haciendo poses con los aparatos que habia alli. Yo queria hacerle la cola pero me decia que no que eso no lo hacia, una vez me hizo chuparle la concha y se calento tanto que tuvo que contenerse para no gritar y que la escuchen. No se cual fue el motivo que empece a sospechar que ella tambien se veia con mas tipos allí si bien no me molestaba que lo hiciera lo mismo queria saberlo Fui un dia sin avisar y cuando llego habia otro hombre esperando alli, me sente medio alejado y se habrio la puerta y lo llamo, alcance a verla a ella, me fui a trababar pensando que hacer la proxima ves Pasaron unos dias y ella me escribe preguntando si podia ir al otro dia, le dije que si, y fui preparado para hacerle la cola, entre al consultorio y le dije que queria atarla a la camilla parandome la cola y chuparle la concha, accedió a mi pedido, empece a chuparle la concha y al segundo pase a su ano y le meti mucha lengua y ella me decia que alli no al rato ya no decia nada y de repente mientra le lamia el culo me puse vaselina que habia llevado y le meti un dedo en el culo, ella estaba atada y no podia gritar porque la descubrian, le hice morder una sabana que habia alli y le meti otro dedo y despues otro mas y le ponia vaselina, ella me decia "por favor no lo hagas" y yo le decia "callate o nos descubren" se la meti de a poco hasta el fondo, a ella se le caian las lagrimas, pero al rato se estaba moviendo al compas mio, le acabe adentro, cuando se pudo recomponer, me puteo un poco y me pidio que me vaya y eso hice y me dijo que no vuelva mas Pasaron dos semanas y recibo un mensaje de ella diciendo "ya no pensas venir mas?" y le digo "acaso no me dijiste que no vaya mas" y me contesto "si, dije eso, pero ahora quiero que vuelvas a cojerme" y le pregunte "se te paso el enojo" y me dijo "si, sabes por que, porque me gusto que menla metas en el orto, no crei que podia disfrutarlo tanto asi que ahora quiero que vengas a culearme de nuevo", yo le dije que sabia que se veia con otros tambien, que es peligroso lo que hacia, que pensara en su familia (casada y con hijos) y le dije de ir a un hotel y acepto pero tenia que ser por alli cerca y no mucho tiempo, nos encontramos a la salida de su trabajo y fuimos a un hotel cerca y me empezo a chupar la pija hasta hacerme acabar y al rato se puso en cuatro patas parando la cola y la lubrique y le meti por el culo la pija y ella gemia y me decia despacio, cuando la meti toda que quede quieto un rato y despues despacito empecé a bombearle y gemia de placer y queria mas, alli me dijo "menos mal que me lo hiciste la otra vez, no imagine que iba a gustar tanto una pija adentro de mi culo Segui yendo a la clinica algunas veces y alli le hacia el orto y de paso me la mamaba, se calentaba de tal forma en ese lugar que no podia dejar de ir, siempre corriendo riesgo que nos vean y por suerte nunca paso

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