#Preciosa
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Mi hermana pequeña 4
Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas. Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una. Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos. Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c
Amor intenso: pasado, revancha y futuro.
Amor intenso: pasado, revancha y futuro. El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...? El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza. En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos. ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña.. y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella... Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente... Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla... Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente. Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad... no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja... Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven. Lo peor de todo es que se fué con un amigo... Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví. "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..." Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás. Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos. Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo... Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa. Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado. Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento. Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo. Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse. En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento. La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos. Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna. - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí. La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada... Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé, y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva. Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'. "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente. De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen. "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije. "Me encanta", me respondió. Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..." A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá... Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio. Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!" .. Gracias por leer. A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión: Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio. Dejarme un comentario, bueno o malo. Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:
La mama de mi mejor amigo 4
Cuatro Tito llego como era ya una costumbre un sábado por la mañana, todavía estábamos desayunando cuando toco el timbre de la puerta. Por lo que apresurándome le fui a abrir, pero apenas lo hice un mensaje me llego al celular. Al verme intento saludarme pero no prestándole atención intente ver quien me había escrito, no obstante apenas vi quien era. Rápidamente apague el aparato. Fastidioso rápido puse mala cara, a lo que mi mejor amigo percandose de mi expresión me pregunta con curiosidad – era, ella no es cierto? Cintia era mi casi ex novia, era una chica de mi edad que iba a un curso diferente al colegio que yo y Tito asistimos, era una chica preciosa que lamentablemente tenia un problema y es que era bastante celosa. Por lo que varias veces tuve que aguantar una escena de celos que de verdad ya me habían cansado, así que la última vez que pasó yse puso espesa. Quise ponerle un alto y aunque quería mucho a Cintia, tuve que cortar con ella. Desde entonces no ha dejado de mandarme mensajes diciendo – que quería hablar conmigo, para así poder arreglar las cosas entre nosotros. Realmente no sabía que hacer, por un lado me gustaba estar con ella. Pero por el otro me embolaba que estuviera todo el tiempo,intentando acusarme de algo que no había hecho. Intentando no darle mas rodeos al problema dejo que Tito avance y una vez que llega a el comedor, saluda primero a mi padre.Continua con mi hermanita y finaliza dándole un suave beso en la mejilla a mimadre. Esto hizo que ella soltara rápidamente una gran sonrisa, pero acostumbrado a que ella sea tan optimista. Trato de no darle mayor importancia. Vamos siéntate que te paso algo para que desayunes –comento mi madre con todo maternal, a lo que Tito acomodándose a un costado de mi padre le suelta – no es necesario que se moleste, comi algo antes de venir. Mi madre como si estuviera mirándome a mi, réplico agregando– tienes 19 años y estas solo, así que me imagino que clase de cosa te llevaste a tu boca – claro que mi madre hacia referencia a la comida chatarra que mi amigo de seguro consumía. Poniéndose colorado Tito no argumenta nada mas y viendo como mi madre se pierde en la cocina, terminamos con el desayuno. El resto del día tanto Tito como yo nos pusimos las pilas con un proyecto que debíamos terminar para nuestra clase de biología,siendo muestro último año en la secundaria queríamos terminarlo bien. Por lo que mientras estábamos en ello, sólo paramos para almorzar a mediodía. Luego de comer estábamos descansando un rato, hasta que nuevamente sono mi celular y sabiendo quien era. No quise atender. Al ver esto Tito me pregunta – hasta cuando piensas seguir así? Hasta que me deje en paz supongo – le aclaro, pero al parecer este no quería dejar el tema. Ya que insistiendo me dijo – porque no te juntas con ella y hablas, tal vez así o se arreglan o logras terminar con ella definitivamente. Sonando sabio su consejo me pongo a pensar que hacer por unas cuantas horas, hasta que decidiendo. Le pregunto sin más – crees que puedas acabar el proyecto tu solo? Claro – me indicó a la vez que agregaba – pero a donde vas tú? Voy a seguir tu consejo – le aclare – voy a verla y depende de que me diga, veré que hago. Estando de acuerdo conmigo, tome una campera debido al frío que hacia afuera y despidiéndome de él. Salgo al pasillo y cuando pasó por el cuarto de mis padres, veo que mi madre está ingresando a su baño con su bata puesta. No diciéndole nada paso en silencio y siguiendo mi camino, bajo las escaleras. Ya en la sala veo que mi padre también se prepara para salir también, a lo que preguntándole a donde iba. Escuche cuando este me dijo – tengo asuntos que arreglar con Simón, cosas del estudio. Al escucharlo me quedo callado, pero recuperando el habla le preguntó – me puedes llevar? Tito Apenas escucho el auto del papá de mi mejor amigo alejarse me incorporó y observando al vehículo alejarse por la ventana de su habitación voy directamente hasta la puerta, una vez fuera me encaminó hasta lograr llegar al cuarto de su hermana y con cuidado termino de acercarme con la intención de ver que hacia. En un principio y como habíamos acordado el día anterior con Susana, me iba a comportar correctamente. Pero cuando recibí como todos los días una imagen pornográfica de ella y su esbelto cuerpo posando desnuda en su cama de matrimonio, la razón se fue por el caño y deseando quedar con ella estaba buscando una chance para tenerla conmigo. Una que gracias a mi suerte llego, sin planear nada. Ya allí pongo la oreja detrás de la puerta y no escuchando ningún tipo de sonido, abro un poco la misma y comprobando que Mara duerme tranquilamente. De inmediato voy en la búsqueda de la mujer que prácticamente esta en todos mis sueños eróticos. Primero trate de localizarla en su cuarto, pero al no encontrarla ahí escucho de repente como vienen ruidos de su baño privado. Imaginándomela de inmediato desnuda dirijo mis pasos hacia ese lugar y abriendo un poco la puerta, me pongo a espiarla como si fuese un auténtico enfermo. Al instante la veo que está casi con el cuerpo entero sumergido en el agua y tomando lo quesería un baño de tina, pero dejando a su vez expuesto una parte de su cuerpo que mas me enloquece. Ya que sus pechos parecían estar flotando por fuera del agua, al verla me adentro con sumo cuidado y mientras la veía disfrutar del agua con los ojos cerrados. Con rapidez y sigilo empiezo a desnudarme. Ya en bolas y con la excitación al máximo me acerco a ella muy lentamente y una vez que estoy cerca, le suelto con una voz triunfal y altanera – se que no sabes que desayuno regularmente, pero yo si se de algo que te gustaría probar todas las mañanas. Apenas me escucha abre sus ojos con profundo pánico,sentimiento que solo aumenta cuando me ve completamente desnudo y totalmente empalmado a su lado. No pudiendo creer lo que estaba pasando, soltó al instante muy asustada – estas loco? Al verla con esa expresión de puro pánico me agacho y mientras aprovecho de tocar uno de sus pechos con uno de mis dedos, le suelto para intentar calmarla – tranquila, Román y tú marido se acaban de ir juntos. Haciendo caso omiso de mis palabras, agregó con miedo y furia – igual eso No te da derecho a aparecer de forma repentina en mi baño y desnudo como estas. Tenia el mismo tono de mi madre cuando se enojaba conmigo, a lo que riéndose por tener ese pensamiento. Intento darle un beso, pero ella esquivandome, me suelta con evidente enfado – deja de jugar Roberto,aunque mi marido e hijo no estén puede regresar en cualquier momento, fuera deque Mara todavía está en la casa. Ella está en su cuarto durmiendo como un tronco – le amoneste,mientras agregaba – no pongas esa cara, ellos regresarán tarde. Y como estas tan seguro de ello? – acotó de inmediato,a lo que sonriendo le respondí – simplemente tengo esa corazonada – en realidad antes de que saliera le dije a Román que me contase antes de volver, como había terminado todo y sabiendo que tardaría, me sentía seguro de que cumpliría su palabra. Dicho esto no le doy tiempo de pensar mas y acercando mis labios a los suyos, la beso como si nada más en el mundo importara. En un principio intento resistir a la caricias que le daba con mi boca, pero no dejando de insistir logré colar mi lengua dentro de la misma y comenzando un pequeña batalla de voluntades. Conseguí que al final yo saliera victorioso. A esa altura mi amante ya estaba casi entregada, por lo que incorporándome deje mi pene a la medida de su boca y hablándole suciamente, le dije – vamos puta, chupa bien que se cuanto te gusta hacerlo. Hasta un par de meses atrás descubrí el lado más salvaje de la madre de Román, al principio nuestros encuentros eran más que todos calmados y llenos de pasión. Pero se daba cada vez mas frecuentemente que a la madura le gustaba el trato fuerte, le encantaba que la hablará suciamente y hasta le excitada que la tratase como a una cualquiera y a mi que decir. Debía admitir que darle ese tipo de trato, me encendía de tal manera que terminábamos cogiendo tan demencialmente, que parecíamos ser auténticas bestias en celo. Se notaba que mis palabras la habían calentado ya que poniendo la sonrisa de una golfa se arrodilló en la bañera y luego de menearme la pija un par de veces, sin más quejas se metió mi cipote directamente dentro de su boca. Apenas siento la calidez que invade todo mi pene aguanto las ganas de correrme, no obstante y una vez que recuperó el control de mis sensaciones me posesión de su cabeza y aferrando con ambas manos la parte trasera de su cabeza. Lentamente comienzo a cogerme su boca, al instante sonidos indecentes resuenan en el baño, pero encantado de escuchar como su boca se traga todo mi pene no dejo de cogérmela. Como ya estaba acostumbrada ella aguanto mis acometidas sin problema alguno, dejando que mi falo llegue directamente hasta su garganta. A lo que sintiendo muy rico, era inevitable que mi primera corrida estuviera a punto de llegar. Pero antes de tener ese placer escucho como el sonido de un celular empieza sonar, a lo que liberando mi presa veo que me mira al son que me suelta – es el mío. Incorporándose veo que se levanta y mientras noto como las gotas de agua recorren todo su cuerpo, sale desnuda como esta. Pero antes de salir del baño toma su bata al son que me dice antes de salir – quédate y manten la puerta cerrada. Haciéndole caso me quedo en silencio parado y desnudo,pero para mi suerte solo se perdió un par de minutos ya que regreso con el aparato en su mano escucho que soltaba – porque no me lo dijiste cariño? En silencio espero la respuesta del otro lado y mientras me miraba no perdí mi oportunidad, ya que de inmediato me levanté y acercándome a ella me arrodilló en su delante. Sabiendo que estaba hablando con el padre de mi mejor amigo, no me importó y mirando el tesoro que tanto andaba buscando tome la cinta de su bata de baño y deshaciéndome de ella. Abro la bata de paren par. De inmediato veo como su depilada concha se encuentra casi a la altura de mi boca y mientras que sus labios vaginales sobresalían, sabia a su ves que estos escondían una perla que se halla dentro de su concha y que yo ansiaba tocar con mi boca. Tragando el nudo que se me había formado en el pecho, coloco mis manos sobre su cintura y acercando su pubis a mi cara.Enseguida le hundo la lengua en el centro mismo de su ser. Apenas ingresa mi lengua la meto hasta donde no mas puedo y excavando dentro suyo, muevo la misma con bastante maestría hasta lograr hallar un pequeño botón que es claramente su clítoris. El mismo no es de gran tamaño, pero le produce tal gusto a mi hembra, que ahogando un gemido le pregunta a su marido reprimiéndose – entonces iras en busca de Román y volverán juntos a casa? La situación era demasiado morbosa, ya que mientras la madre de mi mejor amigo hablaba con su padre, yo le practicaba sexo oral sin que él se diera cuenta. Eso extrañamente me calentó mas, por lo que siguiendo con mi juego vuelvo a atacar se botón de placer y mientras está vez no le doy paz a la madre de mi mejor amigo, muevo de tal forma mi lengua que inevitablemente logro que tenga su primer orgasmo. No pudiendo contenerse arquea su cuerpo y mientras lo hace deja a mi costado la bocina del celular, por lo que escucho perfectamente al padre de Román preguntar – cariño estas bien? Pasando los segundos se recupera del orgasmo que le provoque y poniendo de nuevo su celu sobre la boca, le escucho decir – lo lamento amor,es que pensé que Mara me estaba llamando. Hablando por algunos segundos mas, termina por cortar el llamado y mirándome como una autentica trola. Termina de desprenderse de la bata que cae al suelo, una vez allí se pone contra la pared a la vez que apoya sus manos sobre el frió cerámico del lugar y mientras arquea su cintura y abría bien sus piernas me suelta con picardía – que esperas pendejo, no que querías comerte a esta hembra, pues aquí esta y es toda para ti. Totalmente excitado siento como mi pene da dos pequ
Mis cuernos crecen. Capítulo I
Hay situaciones que nos marcan enla vida, las cuales debemos callar por vergüenza o por discreción. Ese sábado de febrero de hace unos años atrás, iba a empezar una relación que me llevaría por caminos desconocidos para mí y que a la vez harían florecer ese potencial de cornudo que llevaba dentro de mi desde mi adolescencia. Este es mi primer relato, a pedido de muchos que me piden que lo haga porque parece que la historia vale la pena. Iré haciendo varios capítulos y en base al feedback los profundizare. Pero fundamentalmente lo escribo para que algún día Naty se sorprenda con mi PC desbloqueada y vea como narre nuestra historia, y la recepción que tuvo en ustedes. Obvio que a la familia, amigos y colegas estas cosas no se las podemos contar. Me llamo Leandro, tengo 41 años y esta es mi historia: Días antes a ese sábado, le mandaba corazón a cualquier mina cogible que me aparecía en Tinder. De repente salta MATCH y al ver la foto de la mujer,dude, demasiado linda. Toc Toc y empezó afluir la charla con una supuesta Natalia,pasamos al whats app y decidimos sacarnos la duda. Así que quedamos en un bar,en la barra. Mientras me pedía una cerveza, la veo entrar, me sonríe al reconocerme… mierda.. Era más linda de lo que esperaba. Natalia era una rubia que medía 1,70 de altura, de treinta y pico de años, con una cara preciosa, no era cara angelical ni guarra, sino más bien seductora, con una boca que ya me la imaginaba visitando a mí amigo, delgada, vestía jeans, blusa blanca y zapatos tacos altos, muy tranqui y a la vez elegante. Nada que ver a mis últimas citas de Tinder,Naty era de otra categoría. Nos sentamos en una mesa, la charla fluyo con lo típico:trabajo, estudio, familia, clima, un poco de la situación del país, hasta que claro, yo quería saber más sobre que chances había de cogerla. Por supuesto queme costaba ilusionarme, pero la rubia parecía entretenida. Al hablar de libros,me pregunta: N: Leíste 50 Sombras? Y: el libro de la película? No, ni idea. N: A mí me encanto, soy fanática Y: ahhh *me hago el distraído, yo tenía fustas, esposas, consoladores, cadena y barras inmovilizadoras de una vieja relación* N: pero no te pienses cualquiera,me encanta la historia de amor, de como ella intenta sanarlo a Grey Y: pero no es algo machista? N: que decís? Si no sabes Y: Pero a vos te gustan esos juegos? N: como me vas a preguntar eso,no te conozco Y: no te hagas!! N: no quieras saber todo ya! Ese pequeño dialogo abrió un montón de puertas a mis fantasías, siempre estaba acostumbrado a manejar la sexualidada mi antojo en las relaciones que tenía, y esta se encaminaba a eso. Mi estrategia fue dejarla pastar,que se suelte, no demostrarle todo lo que sabía de sexo, o al menos pensaba yo, sino de ir tirándoles pequeñas cosas. Luego seguimos hablando de citas fallidas que tuvimos, y ahí tuve el primer síntoma, en los últimos meses había tenido muchas, supongo que como 10.Me dijo de ir a la vereda a fumar, ambos lo hacemos y por primera vez me fije en su escote, N: que miras como un bobo? Y:ehh es que no me había dado cuenta el escote que tenes *le dije de manera natural. N: es que no me gusta andar mostrándome,está lleno de pajeros y me gusta que solo me miren los hombres que yo quiero Y: y vos queres que te mire? N: y vos que pensás? *y me tira el humo de su boca en mi cara. Ya estaba a mil, pero quería esperar,notaba que algo no era normal, dudas, incluso pensaba en si no sería una escort o una loca. Naty tenía, ja y tiene, dos hermosas tetas naturales Era el típico momento donde se va tanteando los gustos y deseos y hasta donde va, pero ya tenía vía libre a mirarle las lolas- Pasaron unas horas y seguíamos charlando, hasta que me dice que se iba, llama a la camarera y divide la cuenta, pagando a medias, insisto en pagar todo yo y me sale que el feminismo implica también que las mujeres se paguen su parte. Yo me la jugaba a no apresurarme,que sintiera intriga. Al llegar a su auto se frenó, me miro y me comió la boca a besos, N: necesitaba saber cómo eras besando y que sentía yo.. Siempre lo hago si me atrae alguien, así Y: o sea, supere la prueba? N: mmm no sé, probemos de nuevo y esmérate Esta vez tome la iniciativa y trate de darle un beso profundo pero que no sea de babozo o guarro. N: vení, subamos. Subimos a su auto y nos comimos abesos, cada vez más intensos, mi manos ya jugaban en su escote y en su jean,rozando su conchita. Le saque un teta afuera y tenía un pezón duro, hermoso refinado el cual empecé a acariciar y cuando intente lamer me freno N: basta.. En qué quedamos? Nada de sexo en la primera cita Y: tenes razón pero solo era un mimo N: Claro, y una cosa lleva a la otra… Y: es que me deje llevar…. (Sin darme cuenta también me estaba acariciando la pija) N: te estas tocando???? Jajá Y:uff siii N: a verla….. Y: ver qué? Mi….. *señalo con la cabeza a mi bulto* N: si… o qué? Yo que la quería llevar lentamente, me encontraba en la situación que tantos temores me había dado en la vida, el tamaño de mi pene, el cual si bien no es diminuto, solo llega a 10 cm estando erecto y es finito. Y: no! estás loca!, dijimos que nada de sexo N: bueno, como quieras Y: si te muestro lo besas? *Deseaba esos labios mamando mi pija, ya me había hecho la película* N: yo no chupo nada, no soy así, no soy el juguetito de nadie, ya te lo dije Y: uff que mala *ya caliente y pensando que me histeriqueaba y después aflojaba* N: vos me besas a mí? *en alusión a su conchita* Y: obvio, me encanta N: Buenísimo, la próxima probamos que tal sos, o si sos puro chamuyo Y: dale, y vos que tal sos? Te dejas acabar en la boca? N: no me gusta… pero tal vez … si después me dejas besarte, y la compartamos, Y: eehh *puse cara de asco^* N: ja como te corrí.. Ahora anda a tu casita y tócate solito, bebe. *me había dejando pagando* Nos besamos, charlamos de la bien que la pasamos y que pronto nos veríamos para ir a un telo tranquilos. Hasta aquí la prueba piloto, espero sus devoluciones, gracias
Nuevos post de las sissys de la Comunidad
En este nuevo post de las sissys de nuestra Comunidad os mostramos algunas de nuestra fotos, algunas sissys repiten , otras aparecen por primera vez. Si quieres participar en algun post colectivo, juegos, concursos, entrevistas... apuntate a nuestra Comunidad sissy donde tambien son bienvenidos los machos alfa BELEN os muestra algunos de sus tangas que le quedan perfectos para su culito de sissy DANIELA Una linda putita muy sexy , aquí os enseña algunos de sus conjuntos excitantes con los que le gusta vestirse JAZZ Esta sissy repite en nuestros post colectivos, os muestra ese culo impresionante, listo para recibir unos azotes y ser follado KRISS Una sissy preciosa, con un gran estilo a la que los machos miraran con deseos de follarsela y darle de mamar MARLENE Es nueva en nuestra Comunidad pero con una gran experiencia, ya ha probado casi todo, una gran disposición para ser una sissy puta perfecta MESALINA Ya tengo una gran experiencia, siempre sumisa y obediente para nuestros señores alfa y deseosa de complacerles QUEENHOT La reina caliente, una putita muy hembra , deseosa de servir al macho y recibir el premio de su leche , os deja una muestra de su estilo caliente SOFICROSS Os muestra su culito y su cuerpo estilizado , llegara a ser una putita sissy perfecta , animadla para que siga practicando TAMARA Putita sissy con gran estilo, muy sexy , sabe mantener las poses y la mirada necesarias para que los machos quieran hacerla suya y enseñarle a ser su juguete sexual TANSISSY Otra sissy que se estrena en los post de nuestra Comunidad , podéis ver su gran estilo y su disposición para ser guiada y conseguir matricularse como las demás como putita sissy perfecta Por ultimo Daniela os deja el primer video que ha gravado, espero que se anime a seguir avanzando y las demás también , gracias Daniela, muy sexy , ese culito necesita unos cuantos azotes link: Gracias a todas las que habéis participado, en breve habrá dos nuevos proyectos, pasaros por la Comunidad , apuntaros y participar.
La Mujer De Mi Jefe
Bienvenidos Estaba en el trabajo como todos los dias, un poco aburrido y veo entra a un mujeron unos 40 años aprox un culo gordo hermoso y unas tetas preciosas para cualquiera era el cielo teniendo en cuenta que en mi trabajo somos todos hombres y nunca se ve eso. Mientras estaba limpiando unas maquinas la veia en la oficina jugando con un perrito dejando ver ese escote hermoso, como si no supiera que estabamos todos ahi mirando ella sonreia y miraba para donde estaba yo, era la primera vez que me veia ya que yo era nuevo ahi. Ella empezo a venir mas seguido como tres veces a la semana que era mucho para alguien que visita a su marido y nada mas, nos saludaba, nos traia comida, pero con el unico que charlaba era conmigo porque yo andaba ahi cerca de las oficinas y ella venia y se quedaba todas las tardes. Primeros Pasos Ella empezaba a venir mas seguido y a veces como el jefe no estaba lo esperaba en la oficina hasta cuando el marido viajaba venia a vernos. Un dia entro a la oficina a ver que onda porque no habia mucho para hacer y me saluda con un beso, tomamos unos mates juntos y empece a notar algo raro como ella se acercaba me tocaba las piernas yo cumpliendo mi sueño la mejor semana de trabajo ja. Era lunes mi compañeros se habian ido de viaje con el jefe quedaba yo y uno mas pero estaba en el otro taller,Fui a saludarla a ella y me dijo que me quedara si total no habia nadie ella no queria quedarse sola ahi cerre la puerta me sente al lado de ella mirandola, tenia puesto un vestido suelto y se abria de piernas como si no pasara nada y yo ojeandola a lo que me dice -Que miras pendejo? Yo- No nada,Nada. Sonriendo mirando al piso Ella se quedo con las piernas abiertas y se veia una tanguita negra y roja toda metida en esos papos hermosos gorditos, De la nada se empieza a tocar la tanguita y me dice -Perdon es que me pica un poco a lo que se me ocurre responder - Si necesitas ayuda avisame jaja Ella -Que atrevido que sos pendejo! - a ver si te animas me dice yo helado viendo como se corria la tanguita ya con las piernas de par en par me acerca y me agarra la cabeza diciendo -Sacame el ardor pendejo! me hizo chuparsela yo desquiciado estaba pasando por fin, ella me tenia ahorcado con las piernas no me dejaba respirar, solo gemia como una putita que no la atendian hace rato se ve. Se escucha el ruido de una camioneta y sali corriendo de la oficina ella me empujo y haciendo como que no paso nada Pero falsa alarma solo era un proveedor que venia a dejar unas cosas y se fue. al otro dia me dice -jaja como safaste! se reia y se metia en la oficina con su marido como si nada. Segunda oportunidad Era viernes habia que viajar a buscar unas cosas como yo no tenia registro el jefe me dijo que me llevaba el o veia como hacia, paso un rato y me dijo que me llevaba ella porque el tenia que quedarse haciendo unos papeles que no habia problema. Yo contento de pasar otro dia con ese bombonazo, Se sube a la camioneta con una pollera bien al cuerpo y una camisa que dejaba ver todo lo que tenia para dar. Ella casi no me hablaba manejaba y cantaba, yo con el celular haciendo como que contestaba mensajes pero espectante a ver si ella me decia algo o no, En la ruta se desvia hacia un campo que estaba a pocos kilometros y me dice -Tenemos 1 hora solos! despues salimos de nuevo yo - Es seguro? - Es el campo de una amiga me deja las llaves para cuando quiera pasar. me dice y me guiña el ojo nos metimos y ella no daba mas se subio arriba de la mesa de la cocina nomas se abrio la camisa y el corpiño volo encima mio, nos besamos mientras ella se levantaba la pollera y le empece a chupar la conchita que ya estaba mojadita se la deje mas mojada todavia agitados los dos con la adrenalina y los nervios a pesar de que nadie sabia donde estabamos. Ella me bajo los pantalones y me la chupaba desesperada como si fuera su juguete me trataba y yo estaba a punto de acabar cada 2 minutos pero me contenia porque era solo una oportunidad y no iba a desperdiciarla, se pone en cuatro apoyada en la mesada de la cocina, yo viendo ese culo inmenso todo para mi se la mande y ella grito como desahogando un deseo incumplido. -Uff pendejo que bien, mmm que buena verga!! me decia y yo despacio iba acelerando el ritmo la penetraba y sentia como chocaba esas nalgas en mi, era un tren esa mujer de esos que te chocan y te destruyen, me tiro al suelo, me cabalgo como si yo no existiera pah pah pah se sentia y esas tetas rebotaban en mi cara. Yo no daba mas y ella seguia como queriendo disfrutar hasta el ultimo minuto me daba unos sentones que me dejaban sin aire -Voy a acabar me vas a dejar vacio! ella - mmmm si nene me la voy a tragar toda! salio de encima mio y me la empezo a chupar hasta dejarme vacio no quedo una gota de leche en mi cuerpo se la trago Toda -Esto no termina aca! Me decia ella mientras se vestia para continuar viaje volvimos rapidisimo para no levantar sospechas y yo me fui a mi casa exhausto de tanto trabajo (o no?) Jaja. Segunda Parte? Comenta y deja puntos si te gusto Besitos Calientes!
Austyntrap hermosa trans te deja con ganas de más, spot cor
IMG · 7 fotosTrío rosarino 3
Hola gente! Concretamos el trío con la pareja del relato anterior, les pasó a contar cómo fue. Como habrán leído, lo planificamos bastante, entre el marido y yo nos pusimos de acuerdo para cierta fecha, después de encontrarme solo con ella me quedé con ganas de comermela de nuevo, tiene una conchita que es un poema 🤤 Fue un viernes, me pasaron a buscar por mí casa y fuimos a tomar algo a un bar. No pensé que ella iba a estar tan nerviosa jaja, o excitada. Más allá de nuestro encuentro previo, todavía seguía tímida. El marido un genio, nos conocíamos solo por WhatsApp, y nos caímos bien de entrada, nos tomamos unos tragos mientras charlamos de la vida, y arrancamos. Ella y yo nos subimos en el asiento de atrás y mientras él manejaba empecé a besarla, tocarla, y él miraba por el espejito. Dimos unas vueltas y muy convencida de ir haciendo eso no estaba, le propuse ir chupándomela, pero muy cómodo no fue así que solo me hizo una paja. Habrá durado unos minutos la vuelta, y fuimos al telo... Todo muy discreto, entramos a la habitación, nos pusimos cómodos, y pedimos algo para tomar porque ella aún seguía nerviosa. Tomé la iniciativa y empecé a besarla mientras el marido estaba en el baño, despacito fui desnudandola, besándole todo el cuerpo, y él empezó a filmar y sacar fotos. Se acostó en la cama, le saqué la bombachita y ahí estaba mí postre favorito, su conchita, mojadita, una belleza. Se acuerdan de su conchita? No saben cómo gime cuando me como su conchita!! Nose cuánto habrá pasado pero me dolía la mandíbula jajaja asi que me levanté, me saque todo y le puse la pija en la cara, automáticamente se puso a chupármela delante del marido que todavía nos miraba desde el baño, en ese momento ya había perdido todo rastro de timidez y nerviosismo. Es una gran chupadora de pija. Lo invité a el marido, no se podía perder semejante chupada, verla de cerca chupando otra verga, y poner la suya también a su disposición jajaja. Estaba prendida fuego, se las devoraba. Acto seguido la llevamos a la cama, yo ya la quería cojer. Así que le dije ponete en 4, vos acostaste así te la chupa mientras yo le doy. Era hermoso verla así, chupándole la verga al marido mientras esperaba con el culito parado a que se la meta yo. Estaba súper mojada y le entró perfectamente. Fue tan excitante verla así y sentirla así, que me tuve que aguantar bastante para no acabar jajaja. Luego de varios minutos el marido quería ver cómo se la metía y salió de la cama, a mirar, y filmar. Ahí aproveche y le di lindo 😃 Fue nuestro primer encuentro, para los próximos vamos a mejorar la producción de fotos jajajaja. Cuando tenía la leche en la punta, cambiamos de lugar. Me acosté para que me la chupe un rato y el marido la garche. Verle la carita, llena de lujuria, goce, disfrute, y con mí pija en la boca, es fantástico. Queria tenerla arriba, que ella me coja y poder jugar un rato con sus tetas, que son preciosas. Y se lo pedí, ella encantada se subió y solita se la clavó. Si marido disfrutó de esa hermosa imagen, hasta que no pudo aguantar más y se nos unió para hacer lo que tanto habíamos hablado por mensajes, la DP 😁 Ya no hay fotos, nos dedicamos a disfrutar de ese momento maravilloso, sentir la presión de otra verga entrar produce una sensación sublime. Y si cara lo decía todo... En unos minutos la llene de leche, fue todo muy excitante, para todos creo, pero para mí particularmente mucho más. Igualmente me quedé ahí abajo, sintiendo como él seguía cogiendola y yo abría sus nalgas. Cuando me fui al baño el aún seguía sin acabar, tiene mucho aguante jajaja hasta me quedé mirándolos, mientras ella se la chupaba. A pedido suyo, él, me arrodille a chuparle el culito mientras ella se la chupaba, y ahí me quedé, saboreando el gusto del placer, hasta que ella le sacó la leche. La verdad que todos la pasamos genial, y seguramente vayamos a repetir 😃 Espero les haya gustado, esperamos mejor dicho jaja. PD: mañana vuelvo a cogermela, a solas.
Malena, Mi perdicion part 2
Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl




















