Buen trasto no???
Soy español, zona centro.....si alguna le apetece, aqui esta esta preciosidad, y mujeres y chicas de lejos, Telegram, Skype, o Kik.......no dudeis en preguntar😘🥰
Fotos, gifs y packs de Pollon subidos por la comunidad.
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Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas. Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una. Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos. Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c
Primera parte aqui: “Miren como me han puesto cabrones, me voy a la ducha, amores” Tanto Edu como yo nos quedamos un rato, ahí desnudos sobre la cama. Si alguien pasase a la habitación en ese instante podría pensar cualquier cosa, nos comenzamos a vestir y salimos del cuarto de mi hermana a la cocina, para refrescarnos un poco. -“¿Se ha cumplido tu fantasía, o te arrepientes?” -“Que va, lo volvería a repetir, me ha encantado” A todo esto, Eva llegó a la cocina, se había duchado pero no se había puesto mucha ropa. En ropa interior llegó a la cocina. ¿Tendría ganas de más?... ….. Eva no tardó mucho en decirnos: “Bueno, como tenemos la casa sola, que digo yo que tendremos que hacer más cosas para no aburrirnos.” Terminando la frase con una sonrisa picarona. Mi hermana estaba desatada, y muy caliente por lo que se veía, y el hecho estar sola en la casa con dos jóvenes como ella y porque no decirlo, con un buen cuerpo y bastante bien dotados, hacían que ella no sólo no se cortase, sino que no parase de provocarnos. Yo tengo que decirlo, follar con mi hermana me había encantado, pero hacerlo ante la presencia de su novio Edu, había hecho que me pusiese mucho más cachondo. No voy a ocultarlo, alguna vez que otra me he pajeado viendo porno gay, me gustan mucho las tías, pero ver de vez en cuando un rabo también me pone caliente y más de un chaval así como Edu. Nunca he hecho nada con otro tío, pero ver tan de cerca una polla dura como la del novio de mi hermana no había hecho nada más que disparar mi curiosidad. Seguíamos los tres en la cocina, Edu y yo estábamos en bóxer y camiseta, y mi hermana había decidido ponerse una camiseta un poco larga que le cubría prácticamente todo el culo. Menos mal que por lo menos se había tapado el sujetador, sino sería fácil que me lanzase ahí mismo en la encimera a comerle los pechos. Encargamos unas pizzas para cenar, al sonar el timbre fui a ponerme unos pantalones cortos, por no abrir al repartidor en bóxer. Nos fuimos con la cena al salón. Acompañamos las pizzas un poco de vino. En casa siempre había botellas de vino, a mis padres les gustaba siempre tomar un poco. A mí el vino a parte de emborracharme con mucha facilidad me ponía muy cachondo. Cenamos, hablamos y bebíamos vino entre risas. Ver a mi hermana en el sofá, con la copa de vino, con sus gafas de pasta, sus preciosas piernas desnudas, unas bragas rosas de encaje que aparecían por debajo de la camiseta me ponía muy caliente. Si la primera vez que tuvimos un encuentro sexual Eva y yo en ese sofá había sido ella la que se había lanzado a por mí, esta vez sería yo quien lo hiciese. Las piernas de mi hermana estaban dobladas sobre el sofá, estaba muy cerca de Edu, casi pegados, yo dejé la copa de vino sobre la mesa y comencé a pasar mi mano por las piernas de Eva, recorría muy lentamente sus piernas con la punta de mis dedos. Pasaba mis manos por su piel llegando cada vez más cerca de sus braguitas. -“Hermanito, ¿qué estás haciendo?, ¿no te das cuenta que está aquí mi novio y me estas poniendo muy cachonda con esa manita tan juguetona que tienes? Jajajajaja” -“Lo siento, pero no puedo aguantarme más, me has dejado probar tu cuerpo, y te veo aquí semi desnuda en el sofá, y yo que estoy caliente con el vino, no he podido remediarme” -“Espera, que ya jugamos los tres”, dijo Eva incorporándose a la mesita de dejar su copa de vino y la de Edu. Se sentó dónde estaba antes y nada más hacerlo comenzó a comerle a boca a Edu. Yo que ya me había quitado la camiseta acerqué mi boca a la entrepierna de mi hermana. Besaba sus muslos y los apretaba con mis manos. Eva ayudó un poco, quitándose la camiseta y abriendo un poco las piernas. Tras quitarse la camiseta hizo lo mismo con Edu. Éste se había sentado sobre el reposabrazos del sofá para que Eva pudiese acceder a su rabo con facilidad. Pasaba su mano sobre la tela del bóxer de su novio que ya tenía un bulto inmenso. Yo me moría por probar de nuevo el coño de mi hermana. Agarré sus bragas y se las quité, al principio por hacerme de rabiar no levantaba su culo, tras varis besos sobre su tripa me dejó libertad para sacarle las braguitas. Por fin de nuevo ante mí su preciosa raja. Puse mis dedos sobre ella y no tardé en acercar mi lengua para poder chuparlo bien. En ese momento la polla de Edu ya estaba en la boca de mi hermana. La mía aún guardada dentro del bóxer tenía ya un tamaño inmenso, y estaba dura como una roca. Estaba disfrutando mucho comiéndole el coño a mi hermana, jugaba con su clítoris y de vez en cuando metía algún dedo y la lengua por su agujero. Que delicioso manjar estaba probando. Qué pena no haber empezado a hacer esto con mi hermana antes, habríamos tenido una pubertad de sexo sin control. El coño de mi hermana estaba mojado por completo, cada vez más delicioso, llevaba un rato chupando, y mi polla pedía ya ser liberada. Dejé el coño de mi hermana por un momento, me levanté y me quité toda la ropa. Mi polla dura agradeció estar al aire. Me fui acercando hacia donde estaba Edu. Nuestras pollas casi se tocaban, muy cerca ambas de la boca de Eva. Al llegar mi polla a su boca, Eva sacó su lengua para chupar mi glande. En ese momento agarró con su mano izquierda el rabo de Edu. Yo estaba disfrutando con la mamada, con los ojos cerrados, de vez en cuando Eva sacaba mi rabo de su boca y lo juntaba con el Edu, como intentado meterse las dos pollas en la boca, cosa que era imposible por el gran tamaño de nuestros miembros. Sentir por un lado el roce de la lengua de Eva y por otro el del glande de Edu sobre el mío, me estaba llevando a un punto de excitación brutal. De manera instintiva, llevé mi mano a la parte posterior de la cabeza de Edu, tocaba su pelo mientras Eva jugaba con mi rabo. Yo seguía con los ojos cerrados, tocaba la cabeza y la espalada de Edu. Al darme cuenta de lo que estaba haciendo abrí mis ojos para ver la cara de Edu, tenía una mirada entre de asombro y excitación, se mordía un poco el labio inferior. -“Vamos a mi cuarto, que tengo allí los condones, que tengo unas ganas de tener estas preciosas pollas dentro que no imaginan” Subimos por las escaleras, Edu y yo desnudos completamente. Eva aún conservaba su sujetador. Ella subía delante de nosotros, ver su precioso culo moverse delante de nosotros era un placer. Pero no era menos espectacular subir junto a Edu por la escalera, los dos con nuestras pollas duras, moviéndose de lado a lado. Llegamos a la habitación de Eva y yo fui directamente a sentarme sobre el borde la cama. Eva tras sacar una caja de condones de su armario, se quitó el sostén y se acercó también a sentarse a mi lado. Lo primero que hice fue lanzarme a sus pezones. Estaban súper duros. Edu se aceró a mi hermana con su polla apuntándole directamente a la cara. Mientras mi hermana le mamaba el rabo a su novio yo seguía comiéndole los pezones. No sé qué me pasó por la cabeza en ese momento, pero alcé mi cara y estiré mi mano para agarrar la polla de Edu. La verdad que el chaval estaba muy bueno, con una polla preciosa, la calentura del momento y las ganas de experimentar hizo que no me pensase aquello dos veces. Acerqué mi cabeza hacía su polla, abrí la boca y metí su glande dentro. -“Ostias Hugo, no sabía yo esta faceta tuya, me tienes desubicada ahora mismo jajajaja” Mi hermana tras decir eso, se fue también a por la polla de su novio, ambos chupábamos por un lateral de su mástil. Al llegar a su glande nuestras lenguas se chocaban, para de nuevo volver a recorrer su palo al sentido contrario. Era la primera polla que me comía y no me había disgustado mucho. Pero yo tenía que follarme ya a mi hermana, lo estaba deseando. Fui a por un condón, me lo puse y me tumbé boca arriba. Tras ver ese movimiento mi hermana dejó la polla de su novio para tumbarse encima de mí. Mi sorpresa fue que lo hizo dándome su espalda. -“Quiero sentir dos pollas dentro a la vez” dijo Eva. Edu se puso también un condón y se arrodillo en la cama, Eva mientras agarró mi polla para metérsela en su coño, Edu poco a poco se fue acercando hasta también metérsela a mi hermana. Eva gemía como una loca. Tenía dos pollones bastante grandes dentro de ella. Por mi parte la sensación del roce de la polla de Edu con la mía era bastante agradable. Estuvimos en esta postura bastante tiempo. Edu tenía más facilidad para embestir a mi hermana que yo. Estaba arriba y podía maniobrar mejor, le estaba dando una follada brutal a su novia. Ella no paraba de gemir, menos mal que no teníamos vecinos cerca. Teníamos que parar un poco, ese ritmo que llevábamos iba a hacer que terminásemos los tres. Sacamos nuestras pollas del coño de mi hermana. Ella se dio la vuelta, quedando a cuatro patas para que su novio la pudiese penetrar, yo sentado aún en la cama, me puse de rodillas, me quité el condón y acerqué mi polla mi hermana. Edu agarraba con fuerza a Eva de la cintura, se la follaba con mucha furia. Mientras Eva me hacía una mamada con gran maestría. Las embestidas de Edu a mi hermana cada vez eran mayores. A pesar de tener mi polla en su boca, los gemidos de mi hermana iban aumentando, estaba disfrutando de la follada salvaje que le estaba dando su novio. A mi esta situación me estaba poniendo a cien. No iba a tardar en correrme si Eva seguía comiéndome el rabo de esa manera. Tengo que decir que no me esperaba esa faceta de Edu, parecía un chico muy tranquilito, pero la follada que le estaba pegando a mi hermana, era digna de cualquier actor porno. Mi hermana seguía mamando mi verga, hasta que no pude aguantar más y le llené la boca de semen. Eva no desaprovechó ni una gota, se tragó todo el semen. Edu aún seguía a lo suyo, seguía follando a mi hermana, aunque poco a poco estaba bajando el ritmo, sus gemidos se mezclaban con los de mi hermana. Yo contemplaba desde la distancia la escena. Edu estaba muy próximo a correrse, sacó su verga del coño de mi hermana, se quitó el condón, y tras un par de pasadas rápidas con su mano, soltó toda su leche sobre el culo y la espalda de mi hermana. Mi hermana cayó rendida tumbada boca abajo, Edu también se tumbó quedando cerca de mí. Estuvimos así un rato, mi hermana se fue al baño a ducharse de nuevo para quitarse toda la leche que tenía. Edu y yo, ya con nuestras pollas flácidas, seguíamos tumbados sobre la cama de Eva. -“Menuda follada le has pegado a mi hermana, como seas siempre así la vas a tronchar algún día” -“La verdad ha sido brutal, creo que cuando me la has comido tú me he vuelto más cerdo, no sabía que te gustaba chupar rabos” Me puse un poco rojo la verdad, no me acordaba que le había mamado el rabo al novio de mi hermana. Pero al recordarlo me volví a excitar un poco, mi verga creció, sin ponerse dura del todo. -“Nunca lo había hecho, tenía curiosidad, y la verdad que creo que la experiencia ha sido buena” -“No te preocupes, que si quieres repetir, cuando no esté tu hermana te llamo a ti y me la comes las veces que quieras, jajajaja” Mi polla tras ese comentario se había puesto ya dura por completo, intenté taparme pero era imposible. No hacía ni 15 minutos que me había corrido y me había empalmado estando desnudo sobre la cama de mi hermana con su novio. -“No te tapes cuñado, si ese pollón que tienes no hay manos que lo tapen, si algún día me comiese un rabo, no descarto que sea el tuyo, porque tienes una obra de arte entre las piernas, jajajaja” Edu con la conversación también se estaba animando, yo de nuevo estaba con ganas de juerga. Y por eso le dije: “¿Vamos al cuarto de baño de mis padres y nos duchamos juntos?” Una sonrisa apareció en la cara de Edu. Tras asomarme al baño donde estaba Eva le dije que nos íbamos a duchar, que enseguida volvíamos. Edu y yo fuimos al baño de mis padres, tenía una amplia ducha donde entraban dos personas tranquilamente. Yo seguía empalmado totalmente, no lo disimulaba, Edu tenía su polla morcillona, bastante grande, pero sin estar dura por completo. Nos fuimos a la ducha, nos enjabonamos, tras un rato de estar cada uno limpian
IMG · 4 fotos
IMG · 4 fotosSilvia M tenía la mañana libre y sola en casa, así que había quedado en ir a verla a su chalet, cuando terminara un pequeño trabajo fotográfico que tenía esa mañana. Cuando llegue, a Silvia se la veía con ganas de mi visita, pues, en cuanto cerró la puerta, se lanzó sobre mí, abrazándome y besándome acaloradamente. Silvia llevaba una camiseta larga rosa y me fue fácil meter mis manos por ella para acariciar su culazo. Tras el acalorado recibimiento, fuimos a la terraza y allí nos sentamos y charlamos brevemente, antes de que Silvia se fuera a por unas cervezas. Tras varios tragos, Silvia se quitó la camiseta, quedándose con un precioso bikini de triangulo, de colores rosa y azul celeste difuminados entre ellos, y dijo de ir a refrescarnos un poco. Me quedé con mi bañador slip y fui con ella a la piscina. No tardo mucho, mientras charlábamos y tomábamos la cerveza, en estirar su pierna y comenzar a acariciar mi paquete. Lógicamente este se me puso bien duro muy rápido. Me saque la polla por un lado del slip y Silvia comenzó a masturbarme con sus pies. Con mi polla durísima, Silvia salió de la piscina, pues decía que se le había acabado la cerveza e iba por más. Yo no podía moverme con el pollón duro, pues nos podía ver algún vecino. Cuando volvió al jardín con las cervezas, cogió una tumbona y la coloco bajo la pérgola, donde no la vería nadie. Se sentó en el borde de la tumbona, mirándome y sonriendo. Dejo una cerveza en el suelo y comenzó a mover la otra. Cuando la abrió, lógicamente, salió disparada la cerveza, manchando su preciosa carita y su pecho, mojando incluso el bikini. Esta se reía más que antes y, tras dar un trago, se roció cerveza por el pecho. No pude contenerme más, metí mi polla en el slip, y salí, aun con el calentón. Me metí bajo la pérgola y me arrodillé, comenzando a lamer el pecho de Silvia. Pase mi lengua por encima del bikini, notando sus pezones. Saqué uno de sus pechos y comencé a comérselo, mientras acariciaba el otro. Silvia empezó a rociar su pecho con cerveza y lamí su pezón, disfrutado de él. Mi otra mano acariciaba su coño, por encima de la braga, hasta que se metió por dentro y la empecé a masturbar. Comencé a bajar, besando su cuerpazo, hasta llegar a entre sus piernas. Le quité la braga del bikini y comencé a besarla el coño. Silvia echo cerveza desde la zona baja de su tripa, y la fui lamiendo, según caía sobre su coño y clítoris. Acabe abriendo bien su coño, comiéndoselo a fondo. Mi lengua cada vez se movía más rápido, dentro de él, mientras Silvia apretaba mi cabeza y yo acariciaba sus muslazos. No descanse de comer su maravilloso coño, hasta que se corrió y saboree su rico flujo. Me puse de pie, con mi paquete aun durísimo, llenando el slip. Agarré su preciosa cara y la apreté contra mi paquetón, restregándoselo sin parar, mientras ella comenzaba a acariciar mi culo. Silvia agarro mi slip y tiro de él, hasta conseguir quitármelo. Entonces mi polla, durísima, salió disparada contra su cara, golpeándola. Volví a apretar su cara contra ella, pasándola por toda su cara, mientras ella, volvía a acariciar mi culo y sacaba su lengua para lamerme lo que podía. Separé su cabeza y comencé a golpearla con mi polla, antes de pasarla por sus golosos y carnosos labios. Metí mi polla en su boca y comencé a follársela a fondo. Poco a poco subí la velocidad, hasta acabar apretando bien su boca contra mí y metérsela duro, hasta la garganta, provocándola arcadas. Saque mi polla y me agache para coger mi cerveza. Eche cerveza por mi polla y Silvia la lamio y comió a su ritmo. Tras dar un par de tragos a la cerveza, la solté y volví a follarla duro la boca. Me puse un condón, mientras la hice a Silvia ponerse a gatas en la tumbona. Metí mi durísima polla en su empapado coño y la comencé a follar, con una rodilla apoyada en la tumbona. Una de mis manos acariciaba su culazo y la otra su pierna. Agarre el pelo de Silvia y tire de él, clavándole mi polla más fuerte, en su jugoso coño. Cambie mi polla de agujero, metiéndola en su culazo. Se lo folle también fuerte y me eche sobre su espalda, para taparla la boca y que no se oyeran sus gritos de dolor. Gire a Silvia, tumbándola en la tumbona. Me eché sobre ella y volví a follarla el coño. Acariciaba sus muslazos y la comía los pechos, además de besarnos. Ella apretaba sus uñas contra mi espalda y yo la follaba más veloz. Me coloqué de rodillas en la tumbona, subí una de sus piernas y seguí follando su coño. Me tumbé a su lado y metí mi polla por su culazo, follándoselo suave. Acariciaba sus pechos y nos besábamos. Me tumbe en la tumbona y Silvia se sentó sobre mí. Se metió mi polla en su coño y cabalgo como una loca. Mis manos acariciaban sus muslazos y pechitos. De vez en cuando se echaba sobre mí, besándonos y yo acariciaba y azotaba su culazo. Se metió mi polla en su culo y volvió a cabalgar. Mis manos apretaban fuerte sus muslos y de vez en cuando subían a pellizcar sus pezones. Volvió a tumbarse sobre mí y pude mordérselos, mientras seguía follando su culazo. Silvia se dio la vuelta y se tumbo sobre mi pecho, con mi polla aun en su culo. Se movía en círculos, mientras con una de mis manos, la empecé a acariciar el clítoris. Según Silvia subia la velocidad de sus movimientos, yo metía mi mano en su coño, masturbándola. Cuando Silvia iba a correrse de nuevo, se tumbó sobre mí, poniendo su coño en mi boca. Agarré su culazo y la comí el coño, mientras ella me quitaba el condón y me comía la polla, con un maravilloso 69. No nos detuvimos hasta que ambos nos corrimos. Primero lo hice yo y Silvia se trago todo mi semen, para después yo volver a tomarme sus jugos. Silvia y yo estuvimos unos minutos tumbados, abrazados y besándonos, en la tumbona, antes de volver a ponernos los bañadores y darnos un nuevo baño en la piscina. Tras este baño, me vestí y me fui de su chalet, pues Silvia iba a tener que ir por sus hijos.