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TTiagoMexLv1· hace 3 hRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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EEdipo14_Lv1· hace 21 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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EEdipo14_Lv1· hace 21 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre III

Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam

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22003zorroblancoLv1· hace 28 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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JJackwildjrLv1· hace 28 dRelatos

Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo parte 29

Mientras mi amigo jugaba a la play, me fui a dar una ducha y me puse a intercambiar nudes con lupe, la chica de la tienda, cuando salí de la ducha leí que lupe decía de encontrarnos y hacer algo, acepte y quedamos en hacer algo más tarde, aprovechando que mi mejor amigo de juntaba con su chongo por la tarde, después de comer salimos hacia el centro. Cuando tomamos caminos separados, yo fui hacia la tienda de lupe. Al llegar, la tienda estaba abierta, pero lupe me invito a quedarme con ella. Mientras no venía nadie ella se me sentó encima y comenzó a besarme mientras me tocaba la pija. Rápidamente me dejé llevar y comencé a chupar sus tetas, abrimos un vestidor y nos metimos, pero antes de que cerrara la puerta lupe ya se estaba comiendo mi pija. Una mujer grande que iba pasando por afuera notó la puerta abierta y se quedó mirando por lo que rápidamente lupe se paro y salió a preguntarle si necesitaba algo. Luego de atender a la mujer, cerró el negocio y nos fuimos a un bar, mientras tomábamos cerveza me dijo que gustaba de mi y que si quería ir a su departamento,a lo que respondí que si. Entramos a su departamento y rápidamente nos besamos y nos quitamos la ropa, lupe me llevó a su cuarto y se acostó en su cama ofreciendo su conchita, rápidamente le hundí mi lengua y comencé a meter un dedo, mientras ella gemia me pedía pija, por lo que sé la metí. Al cabo de un rato, me dijo que quería la leche en la cara y yo cumplí. Nos dimos una ducha juntos y salí camino a casa, mientras iba dejando el centro me llamó mi amigo y me dijo que lo perdone pero que se quedaba a dormir en lo del chongo. Caminé a casa y llegué a eso de las 22, cuando entré mi abuela estaba poniendo ropa en unos bolsos y me dijo que mi tía la había llamado para avisarle que le adelantaban todo del trabajo, por lo que mañana cuando mi tía llegara a casa, no tendría que perder tiempo en armar el bolso. Mi abuela no sabía que mi mejor amigo era gay, por lo que tuve que decirle que se volvió a su casa x un día. Luego de comer, mi tía llamó para contarme que ya venía en viaje y también lo que me había dicho mi abuela, mañana llegaba, descansaba unas horas y se iba de viaje de nuevo. Después de la llamada, fui a ver que hacía mi abuela, estaba terminando de ordenar todo,por lo que la besé y le dije que teníamos la noche para nosotros. Mi abuela tenía puesta una calza bien metida en culo, por lo que la acaricié un par de veces y rápidamente se agachó y sacó mi pija y comenzó a chuparla y pajearme con sus tetas. Me acoste en la cama y me chupo el culo y la pija por un rato, hasta que se sentó en mi pija y comenzó a cabalgar, mientras tanto yo tocaba sus gomas. Cuando me estaba por venir, le dije y me dijo que se la deje bien adentro. Nos vinimos juntos y le llene la concha de leche. Repetimos un polvo más y nos fuimos a dormir. Desperté con el sonido del timbre a eso de las 14, era mi mejor amigo, pero en casa no había más nadie por lo que leí mi celular y mi abuela me dijo que se iba al super y de ahí a la casa de una amiga. Mi mejor amigo vino a buscar sus cosas y me dijo que se quedaba por un rato pero que quería dejarme que me despida de mi tía. Como faltaba algún tiempo para eso le dije que nos metamos en la piscina, y mientras nos bañabamos le conté que mi tía llegaba y se iba a de viaje, a trabajar a otro país, el me preguntó si me tenía que volver a casa o que iba a hacer, además de que me ofreció estar en su casa, le conté que me iba a quedar solo, porque mi abuela tenía que volver a su casa y le dije a él si le gustaría vivir conmigo, me dijo que si pero que iba a tener que hablar con sus padres. Luego de la charla, nos despedimos y me quedé viendo una serie para esperar a mi tía o a mi abuela, llegó mi abuela y mientras veía tele le comencé a chupar los pies, hasta que sonó el timbre y era mi tía. Luego de contarnos lo del viaje, pedimos comida para la cena y apenas terminamos de comer, mi tía me dijo que quería un trío de despedida, por lo que nos desnudamos los tres y nos fuimos a su cuarto. Mientras ambas jugaban con sus tetas y se besaban, yo me puse detrás de mi tía y se la metí, su conchita estaba húmeda y cada vez que empujaba ella gemia. Luego mi abuela se acosto y saque mi pija de la vagina de mi tía y se la metí a ella, mientras mi tía me besaba. Luego, cuando mi abuela estaba por venirse, mi tía comenzó a meterle un dedo en el culo hasta que acabó, ahora me toca a mi dijo mi tía, que rápidamente se puso en 4, comencé a penetrarla y mi abuela comenzó a chuparme el culo, cuando mi tía empezó a gritar que se venía, me dejé llevar y me apuré para acabar al mismo tiempo. Luego de besos y pajas durante un rato más, nos dimos una ducha y nos despedimos de mi tía. Al otro día se fue en taxi al aeropuerto y no quiso que la acompañaramos para no llorar. Cuando me levante tenia varios mensajes de mi tía y uno decía espero que te guste el sexting porque ya no vamos a poder cojer a cada rato ja ja. Me levanté de la cama y mi abuela andaba en bolas completamente, me miró y me dijo tenemos turno en el sauna me dijo tu tía, así que estoy practicando. Luego de comer salimos hacia el sauna, teníamos turno a las 13 y llegamos rato antes, nunca había estado en ese horario por lo que no conocía a nadie. Nos desnudamos en las duchas y nos fuimos al sauna, había una pareja de abuelos y un hombre grande. Mientras nos denudabamos el hombre solo se levantó y se fue, mientras que la pareja de ancianos nos miraban de reojo, mi abue, comenzó a pajearme, y yo s ella, mientras miraba a los abuelos podía ver que nos miraban, sobre todo la vieja, que ya estaba tocando sus peones, y cuando creíamos que se nos iban a acercar, se levantaron para irse. Inmediatamente mi abuela se me sento encima y nos dimos una buena cojida, pero mientras cambiamos de pose entraron varios viejos, por lo que nos levantamos y seguimos en la ducha. luego nos pusimos la ropa y nos fuimos a casa. SIGUE...

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RRompeculitos18Lv1· hace 29 dRelatos

Fernanda y mi amigo

Hola como ya la conocen ella es Fernanda...ayer fuimos al cumple de un amigo al campo.llegamos tipo 17hs y estaban todos en la piscina saludamos y fuimos a ponernos cómodo de ropa con fer en ese momento que nos estabamos cambiando entro mi amigo (el dueño del campo)y la vio a fer en tanga y sin corpiño donde la primera reacción fue "epaa que bueno" y cerró la puerta...ahí. o pasó nada salí yo primero y fui a la piscina fer se qdo en la habitación...paso unos 30 min y me doy cuenta que fer no salía y en eso le pregunto a una de las chicas que estaban ahí si la vieron y me dijeron que no entonces salgo d la pile y voy a la habitación y tampoco estaba en ese momento me preocupé voy a otra habitación d la casa y ahí la veo con mi amigo...el sentado al borde de la cama y ella arrodillada haciéndole un buen Pete esa imagen me re calento y lo primero que dije fue yo también quiero y entre...m sente a lado d mi amigo y me empezó a tocar la pija mientras se la chupaba a el...después el se levanta y se pone atrás de ella y le hace levantar la colita y metió toda su cara en el culo y concha de fer...después d un rato nos subimos a la cama y fer quería sentarse en la pija de mi amigo y que yo que le habra el culo a pijazos...yo termine enseguida xq el culo de ella me vuelve loco...termine y me fui al baño y cuando vuelvo estaba en 4 bien abierta recibiendo x el culo la pija gorda de mi amigo...y me decía que le dolía mucho esa pija que no aguantaba a lo que Mariano la enterraba más fuerte.después de eso Mariano le acabo en el culo y la llevo al baño xq quería hacerle una lluvia dorada a mi novia.

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SSolTragasemenLv1· hace 31 dRelatos

La putita de secundaria

En segundo de secundaria conocí a unos señores en Instagram, eran mayores que yo y les gustaba hacer fiestas. Siempre que yo subía una foto en mis historias en bikini o falda o haciendo ejercicio ellos me mandaban mensajes muy morbosos, lo que me dejaba mojadita pero yo les decía que ya no fueran groseros, que no me hablaran así pero sin bloquearlos ni nada. Incluso empecé a subir más fotos para que me dijeran cosas. Un día subí una foto en bikini y me hablo uno de los señores. Me dijo que iban a tener una fiesta con alberca y que me invitaba. Que normalmente iban puras personas como de universidad pero que yo ya me veía muy madura. Yo le dije que lo iba a pensar y él me mandó la dirección me dijo que ahí me esperaba. El día de la fiesta les dije a mis papás que iba a estudiar con una amiga y me fui vestidita de falda corta y blusita de tirantes, lleve mi bikini en la mochila, tomé un Uber y me fui a la fiesta, era en una casa con piscina. En cuanto llegue me reconocieron. Entre y no vi a nadie más, solo ellos, todos como de 30 a 35 años, y yo, les pregunté donde estaban los demás y me dijeron que había llegado muy temprano, que me fuera ambientando. Me sirvieron una cuba y me metí al baño a ponerme mi bikini. La bebida estaba muy fuerte y me calaba en cada trago pero ellos me dijeron que era normal porque aún no estaba acostumbrada. Después de un rato me empecé a sentir como mareada y los señores me daban mas tragos, me daban directo de la botella y me celebraban cada que le tomaba. Al poco rato uno de ellos se me puso atrás y pegó su cuerpo al mío, yo sentía su pene en la parte baja de mi espalda pues él era más alto. Después me paso el brazo alrededor de mí y empezó a acariciar mis tetitas y me las sacó del brassier, yo estaba bien prendida con la fiesta y ni cuenta me di que todos me estaban viendo, en eso empezó a bajar la otra mano hacia mi tanguita y la metió hasta que sus dedos estaban sobando mi vagina. Me empezó a sobar mi clitoris y a meter dedo en mi conchita y yo empecé a gemir poquito. Hasta ese momento me di cuenta que los demás nos estaban viendo, lo cual me excito más. Me quitó mi tanguita y me aventó sobre la mesa. En eso se acercaron los otros señores y me sostuvieron de los brazos y de las piernas. Y aprovechaban para manosear mis tetitas y mis piernas. Yo estaba un poco espantada pero más que nada excitada. El que se había puesto atrás de mi se acercó y me jalo al extremo de la mesa, yo estaba con las piernas bien abiertas y ya sin nada de ropa, se sacó el pene y me lo metió de un golpe en mi conchita. Yo grité del dolor en la primera embestida pero ya después me entraba más fácil. Me cargo un momento y en eso uno de los que me sostenían se puso sobre la mesa y se acomodo para metérmela por mi culito. El maduro que me estaba cargando me bajo de un golpe y me entró como la mitad del segundo pene.yo ya no podía ni defenderme, me temblaban las piernas y estaba de orgasmo en orgasmo. El que me estaba dando por mi culito se recostó y a mi sobre él y ya cuando estaba acostada llego otro que aprovecho que estaba gimiendo y me la metió en la boca, la podía sentir hasta la garganta. Apenas podía respirar entre las embestidas, mis orgasmos y el pene en mi boca. Quedaron otros 2 señores parados, uno me estaba grabando y el otro se estaba masturbando con mi mano. Por fin después de un buen rato el que estaba en mi conchita me empezó a dar más rápido y más duro y de repente sentí el chorro de semen caliente en mi conchita, me azoto mis tetas y se retiró, tomo la cámara y el de la cámara me la metió de nuevo por mi conchita. Ya me empezaba a arder mi vagina, la sentía toda inflamada y podía sentir como me entraba en cada embestida y me salía un poco del semen del primero.  Me estaba empezando a doler mi conchita cuando sentí el chorro de semen en mi boca, un sabor como salado y un líquido espeso, en cuanto se corrio me tapo la nariz y dejo su pene bien adentro para que me tragara todo el semen. Cuando ya me lo había pasado me soltó y se retiró. Apenas estaba pensando que al menos ya no eran tantos cuando el que estaba con mi mano me abrió la boca, y me la metio, él no esperaba a que yo se la chupara, él me estaba cogiendo mi boca, sentía sus bolas chocar en mi nariz y mis ojos pues yo estaba boca arriba pero con la cabeza colgando en el extremo de la mesa. Podía sentir cada embestida en mi boca pero en mi culito y mi vagina me dolía mucho, porque sentía las dos embestidas al mismo tiempo, sentía como me entraban y chocaban con algo adentro de mi. Yo ya no podía ni hablar, me sentía como un juguete sexual, no sabía ni cuántos me estaban manoseando mis tetas, estaba bañada en sudor y alcohol que me echaban de la botella y me decían “que rica esta la puta de secundaria”, “ya quedó bien usada” y cosas así. Ya después de mucho tiempo yo ya no sabía ni cuánto había pasado sentí el chorro de semen en mi culito, me la metía mas y más como queriendo dejármelo lo más adentro que se pudiera, y yo gemía mas fuerte, todavía no me la sacaba cuando sentí que también se estaban vaciando en mi vagina. Y sin que me la sacaran y hasta parecía que se pusieron de acuerdo, empecé a sentir el líquido en mi boca, los 3 terminaron. Yo estaba toda deshecha, me sentía usada como una prostituta barata.  No me dejaron ni reponerme, me aventaron mi falda y mi blusita, me dijeron que me vistiera que ya venía el Uber por mi. Me vestí como pide porque no podía ni mantenerme de pie, mis piernas estaban como débiles, me temblaban, me estaba escurriendo semen por mis piernas, mi conchita toda hinchada y yo bañada en cerveza, y sudor. No me dieron mi tanguita ni mi brassier, y así me fui bien usada a mi casa donde saqué mi vibrador y un dildo y me los empecé a meter en mis dos hoyitos recordando como me habían usado.

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CcristhianpauloLv1· hace 38 dRelatos

Mi Nuera C7

El sábado Nuria no paró de ver una y otra vez las fotos y videos que su suegro había grabado la noche anterior, el primer plano de ella mirando a su suegro con cara de niña sonriente y con el rostro cubierto de esperma la había sorprendido y acalorado muchísimo. ¿Qué pensaría él al ver esa foto, le gustaría y se pondría tan caliente como ella, o simplemente pensaría que es una chica facilona?  – Espero que le guste, Pensaba. A mí me excita verme cubierta por su semen Después miró el video en el que le hacia la mamada y se sorprendía a si misma al ver como la polla de su suegro entraba y salía de su boca sin parar. Nunca antes había disfrutado haciendo una mamada, a su exmarido se las hacía por obligación, pero esta vez lo había disfrutado ella, había sentido una sensación extraña y placentera al ver como su suegro se dejaba hacer y al mismo tiempo sujetaba su coleta con fuerza para que no se retirase.-Eso es porque le gustaba como se la chupaba- pensaba satisfecha. Y cuando tuvo el glande de él en la entrada de su vagina. ¡Dios! ¡Daría cualquier cosa por tenerlo otra vez ahí! Sentir esa cabeza gorda y dura rozando sus paredes vaginales al moverse.  Solo de pensarlo sentía como su sexo se lubricaba, notaba como el flujo descendía y empapaba sus braguitas. N.- ¡Dios! No puedo más, necesito tocarme. Metió la mano bajo la braguita y sus dedos comenzaron un febril movimiento. Rápidamente miró otro video, éste era el que grabó ella cuando Javier penetraba su ano y su vagina con los dedos. -¡Uff que placer! Nunca hubiera imaginado que pudiera sentir tanto placer. ¡Y eso que eran dos dedos! ¿Qué podría sentir si en lugar de dos dedos la hubiesen penetrado dos pollas? Prefería no pensarlo, eso era antinatural. ¡Pero había sentido tanto placer! - Mientras pensaba esto sus dedos estaban follando su coño violentamente. -Como le gustaría tener a Javier allí para que volviese a tocarla, siiii, sus dedos eran más gruesos que los de ella, se ajustaban más a sus paredes vaginales y a su esfínter anal-  Al pensar esto tuvo un acto reflejo y llevó uno de sus dedos a la entrada de su ano. -¿Me dolerá? Pensó- Pero sin dudarlo apoyó la yema del dedo sobre el esfínter anal y presionó despacio, vio como este cedía y la punta del dedo desaparecía dentro, entonces siguió presionando hasta que el dedo desapareció en su totalidad dentro de su ano, sentía la presión del esfínter sobre su dedo.-¿Sería esto lo que sentía su suegro? ¿Qué sentiría si fuese una verga? – Ufff, estaba muy caliente, su dedo penetraba con fuerza el ano mientras con la otra mano acariciaba el clítoris.- ¡Joder, voy a correrme ya! Pensaba. Sin capacidad para controlarse aceleró el movimiento de sus dedos y apretó con fuerza sus piernas cerrándolas intentado evitar que sus dedos saliesen de ese bendito lugar que le daba tanto placer. N.- Siiii, Uffffff. ¡Que bueno! Se dejó caer relajada y pensando en el viaje que le había prometido Javier. Iba a decirle que se olvidase de lo que le comentó el viernes en lo referente a los límites, necesitaba sentirle dentro y si él no lo intentaba se lo pediría ella, quería que se la follase si o si, lo deseaba más que nada. El martes Javier quedó con ella para comprar la ropa, fueron a un centro comercial y en esta ocasión fue él quien llevó la iniciativa, eligió un montón de ropa sin dejar que ella opinase. Nuria estaba emocionada, hacía mucho tiempo que no se compraba tanta ropa.  Él la acompañó al probador y se quedó fuera. N.- ¡Pasa dentro tonto! – Le dijo sonriendo. Javier entró y se sentó en la silla del probador, ella comenzó a desnudarse, al hacerlo Javier no podía quitar la vista de ese monumental cuerpazo, sus pechos erguidos con los pezones en punta, su culo respingón, sus caderas anchas y torneadas. -¿Cómo podía tener la suerte de tener a esa pedazo de mujer delante? Se preguntaba.- Nuria reía al verle y movía sus caderas de forma picarona.   N.- Deja de babear. ¡Tonto! Jajaja. Nuria comenzó a probarse la ropa, se ponía un conjunto y miraba esperando su aprobación, cuando él decía que si ella lo apartaba y repetía la operación, al final había seleccionado un vestido de gasa ligero cortito de color blanco, un vestido rojo largo y ajustado con un gran escote en uve, unos shorts vaqueros, una blusa negra transparente, una camiseta blanca ceñida, dos bikinis con braguita brasileña, un tanga y un juego de lencería erótica negro. N.- Ufff, esta es mucha ropa. J.- No importa, te la mereces, además, nadie la va a lucir mejor que tu. Ella se acercó y le besó en los labios, después se puso de rodillas y comenzó a desabrocharle el pantalón. Javier intentó pararla, pero ella no lo permitió. J.- No, no te compro la ropa para que hagas esto. N.- Shhhh- dijo ella llevándose el dedo a los labios- Yo tampoco lo hago porque me la compres, lo hago porque lo deseo. Dicho esto, bajó el pantalón y el bóxer y rodeó la verga con la mano sacudiéndola hasta conseguir su máxima erección, a continuación se la metió en la boca y comenzó a chuparla sin parar, en su boca entraba y salía la polla de Javier una y otra vez, en ocasiones paraba, pasaba la lengua a lo largo del tronco hasta llegar a los huevos y allí se detenía chupándolos despacio y metiéndolos en la boca, después volvía a pasar la lengua hasta llegar al capullo y se lo tragaba desapareciendo entre sus labios. N.- ¿No vas a grabarlo? Javier sacó el móvil y comenzó a grabar la monumental mamada que le estaba dando su nuera. Seguía sin poder creerlo, ahí tenia a esa belleza de rodillas moviendo su cabeza adelante y atrás mientras devoraba su polla sin parar. Ella mientras, chupaba y de vez en cuando miraba hacia arriba sonriendo para comprobar que seguía grabado. Entonces Nuria cogió la mano de Javier y la llevó a su pelo, quería que cogiera la coleta como había hecho la noche del viernes. Él así lo hizo, cogió la coleta de su nuera y tiró con fuerza sujetando su cabeza mientras empujaba con las caderas hacia adelante y clavaba la polla en su boca. Esto excitó a Nuria y aceleró su mamada, sus labios envolvían la polla de Javier mientras su lengua jugaba con el glande.  Él notó que iba a correrse e intentó retirarse para hacerlo fuera, Nuria sacudió la cabeza negativamente y siguió chupando sin parar, estaba deseando sentir como el líquido espeso y caliente de su suegro inundaba su boca, quería probar su sabor, entonces llegó la primera descarga y notó como un chorro de rico esperma salía con fuerza del pene golpeando su paladar e inundando su boca, al recibirlo siguió sacudiendo la verga con la mano hasta obtener una nueva descarga. – Siiiii, Ummmm, ¡Que rica!- Pensó- ¡Que ganas tenía de recibirla en mi boca!- Nuria siguió chupando hasta extraer el poco semen que aún seguía saliendo, después miró hacia arriba sonriendo y pasando la lengua por el glande recogiendo las últimas gotas. N.- Ohh me encanta el sabor de tu leche...te gusto? J.- No tengo palabras, ha sido espectacular. Recogieron la ropa y se marcharon, ahora había que preparar las maletas para el viaje. ________________________________ El miércoles por la mañana Javier pasó a recoger a Nuria y se fueron al aeropuerto, ella llevaba un short pequeño muy ajustado que definía perfectamente sus curvas, una camiseta blanca muy ceñida con un gran escote que marcaba claramente las redondas y voluminosas tetas y el pelo recogido en una coleta, como a él le gustaba. Todo el mundo la miraba al pasar y ella se sentía orgullosa, hacía mucho tiempo que no se sentía tan deseada. J.- Estás causando sensación, alguno se va a romper el cuello al volverse para mirarte. Ella le cogió del brazo diciendo. N.- Si, ellos pueden mirar, pero el único que va a tocarme eres tú. Cuando llegaron a su destino, Nuria se llevó una grata satisfacción, el Hotel era de lujo y estaba frente al mar, en la recepción Javier pidió una habitación doble con dos camas, pero ella le rectificó y dijo que querían cama matrimonial. Javier la miró sorprendido y ella sonrió pícaramente augurándole las expectativas que se le presentaban. Subieron a la habitación, deshicieron las maletas y bajaron a la piscina, por la noche fueron a un restaurante próximo donde tomaron unos vinos y picotearon algo, después decidieron ir a dormir porque estaban cansados del viaje. Cuando llegaron a la habitación Javier vio como Nuria se desnudaba y se ponía el picardías transparente negro de encaje que él la había regalado hacia dos semanas, solo que en esta ocasión no usaba sujetador, liguero ni medias, solo el diminuto tanga que apenas tapaba su sexo. N.- ¿Así estoy bien? Javier la miraba absorto contemplando esos senos que el picardías era incapaz de tapar y que salían por el escote dejando ver parte de las areolas, sus largas y esbeltas piernas terminaban en un pequeño triangulo negro de tela que, al ser transparente, marcaba la vulva dejando adivinar unos labios hinchados. J.- Estas como siempre, espectacular. Al oírlo, Nuria sonrió y se quitó el tanga diciendo. –Creo que esto me va a sobrar- y a continuación se metió en la cama. Javier se puso un pijama corto y ancho que no podía ocultar la erección que tenía en ese momento y se metió en la cama igualmente. Nuria esperó alguna reacción de él, pero al ver que no hacía nada, se puso de espaldas y aproximó su trasero hasta rozar la mano de su suegro. Javier al notarlo comenzó a moverla casi imperceptiblemente acariciando las nalgas que tenía a su alcance. No sabía cómo actuar, siempre habían comenzado sus noches tomando fotografías y después todo surgía con naturalidad, pero ahora estaban en la cama y él no quería precipitarse, ella había dejado claro la noche anterior que no debían rebasar ciertos límites, así que estaba indeciso y eso le impedía actuar como lo hubiese hecho en otras circunstancias. Entonces ella cogió el brazo de su suegro y lo pasó por su cintura dejando la mano entre sus tetas, después movió sus caderas hasta dejar acoplado su culo a la pelvis de su suegro.  Ahora Javier tenía su pene pegado a las nalgas de Nuria y su mano estaba acariciando los senos de su nuera, la metió bajo el picardías y sus dedos empezaron a jugar con los pezones, primero acariciándolos con suavidad y después apretándolos ligeramente, ella reaccionó de inmediato con un leve jadeo, entonces los pellizcó con más fuerza, lo que hizo que su nuera volviese la cara para mirarle diciendo que le gustaba.- Sigue, me gusta como me tocas- Él continuo pellizcándolos al tiempo que colocaba el pene entre los glúteos de su nuera, ella se movió ligeramente hasta permitir que se acoplasen perfectamente y entonces comenzó a moverlos arriba y abajo haciendo que la verga se deslizase entre ellos una y otra vez. N.- ¿Te gusta mi amor? Era la primera vez que su nuera le llamaba así, Javier respondió que si y empujó sus caderas hacia adelante para frotar con más fuerza su pene contra ese maravilloso culo, notaba como su polla estaba completamente hinchada y necesitaba algo más, estaba bien que ella le masturbara con sus nalgas, pero necesitaba más, necesitaba meterla en lo más profundo de su sexo, deseaba follársela fuera como fuera, aunque ella no quisiera, necesitaba sentir en su polla el calor y la humedad del sexo de su nuera. Nuria mientras, movía sus caderas arriba y abajo notando como el pene de Javier se deslizaba entre sus glúteos, la gustaba sentir como esa polla hinchada se frotaba contra ella, pero eso no le valía, deseaba tenerla dentro, esperaba que él la cogiera por la fuerza si era necesario y la penetrara, había cometido la equivocación de ponerle limites, pero esperaba que su suegro no hiciese caso y la tomase a la fuerza, deseaba ser follada más que nada en el mundo, hacia tanto que no sentía una verga en su interior, la sensación del viernes al tener el glande en la entrada de su húmeda vagina había sido deliciosa, pero esta vez quería más, la quería entera dentro. -¡Cómo deseaba ser follada! ¡Anhelaba que la tomase de forma salvaje, violenta si fuera preciso!- No podía creerlo, siempre pensó en e

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Kkilikili203Lv1· hace 38 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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Kkilikili203Lv1· hace 38 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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TtochepeLv1· hace 38 dRelatos

Silvia M sigue llevando bikinis deliciosos

Silvia M tenía la mañana libre y sola en casa, así que había quedado en ir a verla a su chalet, cuando terminara un pequeño trabajo fotográfico que tenía esa mañana. Cuando llegue, a Silvia se la veía con ganas de mi visita, pues, en cuanto cerró la puerta, se lanzó sobre mí, abrazándome y besándome acaloradamente. Silvia llevaba una camiseta larga rosa y me fue fácil meter mis manos por ella para acariciar su culazo. Tras el acalorado recibimiento, fuimos a la terraza y allí nos sentamos y charlamos brevemente, antes de que Silvia se fuera a por unas cervezas. Tras varios tragos, Silvia se quitó la camiseta, quedándose con un precioso bikini de triangulo, de colores rosa y azul celeste difuminados entre ellos, y dijo de ir a refrescarnos un poco. Me quedé con mi bañador slip y fui con ella a la piscina. No tardo mucho, mientras charlábamos y tomábamos la cerveza, en estirar su pierna y comenzar a acariciar mi paquete. Lógicamente este se me puso bien duro muy rápido. Me saque la polla por un lado del slip y Silvia comenzó a masturbarme con sus pies. Con mi polla durísima, Silvia salió de la piscina, pues decía que se le había acabado la cerveza e iba por más. Yo no podía moverme con el pollón duro, pues nos podía ver algún vecino. Cuando volvió al jardín con las cervezas, cogió una tumbona y la coloco bajo la pérgola, donde no la vería nadie. Se sentó en el borde de la tumbona, mirándome y sonriendo. Dejo una cerveza en el suelo y comenzó a mover la otra. Cuando la abrió, lógicamente, salió disparada la cerveza, manchando su preciosa carita y su pecho, mojando incluso el bikini. Esta se reía más que antes y, tras dar un trago, se roció cerveza por el pecho. No pude contenerme más, metí mi polla en el slip, y salí, aun con el calentón. Me metí bajo la pérgola y me arrodillé, comenzando a lamer el pecho de Silvia. Pase mi lengua por encima del bikini, notando sus pezones. Saqué uno de sus pechos y comencé a comérselo, mientras acariciaba el otro. Silvia empezó a rociar su pecho con cerveza y lamí su pezón, disfrutado de él. Mi otra mano acariciaba su coño, por encima de la braga, hasta que se metió por dentro y la empecé a masturbar. Comencé a bajar, besando su cuerpazo, hasta llegar a entre sus piernas. Le quité la braga del bikini y comencé a besarla el coño. Silvia echo cerveza desde la zona baja de su tripa, y la fui lamiendo, según caía sobre su coño y clítoris. Acabe abriendo bien su coño, comiéndoselo a fondo. Mi lengua cada vez se movía más rápido, dentro de él, mientras Silvia apretaba mi cabeza y yo acariciaba sus muslazos. No descanse de comer su maravilloso coño, hasta que se corrió y saboree su rico flujo. Me puse de pie, con mi paquete aun durísimo, llenando el slip. Agarré su preciosa cara y la apreté contra mi paquetón, restregándoselo sin parar, mientras ella comenzaba a acariciar mi culo. Silvia agarro mi slip y tiro de él, hasta conseguir quitármelo. Entonces mi polla, durísima, salió disparada contra su cara, golpeándola. Volví a apretar su cara contra ella, pasándola por toda su cara, mientras ella, volvía a acariciar mi culo y sacaba su lengua para lamerme lo que podía. Separé su cabeza y comencé a golpearla con mi polla, antes de pasarla por sus golosos y carnosos labios. Metí mi polla en su boca y comencé a follársela a fondo. Poco a poco subí la velocidad, hasta acabar apretando bien su boca contra mí y metérsela duro, hasta la garganta, provocándola arcadas. Saque mi polla y me agache para coger mi cerveza. Eche cerveza por mi polla y Silvia la lamio y comió a su ritmo. Tras dar un par de tragos a la cerveza, la solté y volví a follarla duro la boca. Me puse un condón, mientras la hice a Silvia ponerse a gatas en la tumbona. Metí mi durísima polla en su empapado coño y la comencé a follar, con una rodilla apoyada en la tumbona. Una de mis manos acariciaba su culazo y la otra su pierna. Agarre el pelo de Silvia y tire de él, clavándole mi polla más fuerte, en su jugoso coño. Cambie mi polla de agujero, metiéndola en su culazo. Se lo folle también fuerte y me eche sobre su espalda, para taparla la boca y que no se oyeran sus gritos de dolor. Gire a Silvia, tumbándola en la tumbona. Me eché sobre ella y volví a follarla el coño. Acariciaba sus muslazos y la comía los pechos, además de besarnos. Ella apretaba sus uñas contra mi espalda y yo la follaba más veloz. Me coloqué de rodillas en la tumbona, subí una de sus piernas y seguí follando su coño. Me tumbé a su lado y metí mi polla por su culazo, follándoselo suave. Acariciaba sus pechos y nos besábamos. Me tumbe en la tumbona y Silvia se sentó sobre mí. Se metió mi polla en su coño y cabalgo como una loca. Mis manos acariciaban sus muslazos y pechitos. De vez en cuando se echaba sobre mí, besándonos y yo acariciaba y azotaba su culazo. Se metió mi polla en su culo y volvió a cabalgar. Mis manos apretaban fuerte sus muslos y de vez en cuando subían a pellizcar sus pezones. Volvió a tumbarse sobre mí y pude mordérselos, mientras seguía follando su culazo. Silvia se dio la vuelta y se tumbo sobre mi pecho, con mi polla aun en su culo. Se movía en círculos, mientras con una de mis manos, la empecé a acariciar el clítoris. Según Silvia subia la velocidad de sus movimientos, yo metía mi mano en su coño, masturbándola. Cuando Silvia iba a correrse de nuevo, se tumbó sobre mí, poniendo su coño en mi boca. Agarré su culazo y la comí el coño, mientras ella me quitaba el condón y me comía la polla, con un maravilloso 69. No nos detuvimos hasta que ambos nos corrimos. Primero lo hice yo y Silvia se trago todo mi semen, para después yo volver a tomarme sus jugos. Silvia y yo estuvimos unos minutos tumbados, abrazados y besándonos, en la tumbona, antes de volver a ponernos los bañadores y darnos un nuevo baño en la piscina. Tras este baño, me vestí y me fui de su chalet, pues Silvia iba a tener que ir por sus hijos.

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