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#Peta

Fotos, gifs y packs de Peta subidos por la comunidad.

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NNewlife01Lv1· hace 30 dRelatos

Un dia cachondo de cita en el cine

Es mi primer relato en esta pagina, termine de fumarme un porro, me acorde de una ex, con la que mas tuve quimica y piel Era un dia de semana, a la tarde entre las 3 y 5 de la tarde en un conocido cine hoyts del centro de caba, habiamos terminado de comer, al dia no recuerdo que comimos, pero podria haber sido cualquier cosa, hay muchas franquicias de comidas en dicho lugar, cuestion que siempre a esa hora, ibamos a ver cualquier pelicula no importaba, porque nos gustaba jugar en la oscuridad y el silencio del cine. Ya habiamos jugado en algunos cines anteriormente, siempre que la tenia cerca, le estiraba un poco el jean y le veia que tanga tenia puesta y siempre me imaginaba que rica se veeria, siempre comenzaba con varios besos, caricia va, caricia viene, y nos comenzamos a calentar, y nada siempre arranco a tocarla por encima de la ropa, le apreto las gomas, le toco la parte trasera de la espalda baja despacio meto mi mano adentro de su pantalon, jugando con su tanga, despues la toco por encima masturbandola encima de la ropa mientras le beso el cuello y le manoseo con la mano que me queda libre las gomas, y despacio voy sacando una teta para despacio pasarle la lengua y morder esos pezones erectos muy ricos, mi ex tenia un cuerpo riquisimo... las tetas eran perfectas para mi las que tenia, nunca me gustaron muy grandes, eran 85-90, con pesones bonitos.. me encantaba meterlos por completo y morderlos mientras la tocaba, esta ultima cita estaba mas caliente de lo habitual era un dia de frio asi que llevaba mi campera, y bueno me saque la pija toda mojada y parada, para que mi chica me la empiece a chupar le puse la campera encima, y comenzo el petardo estuvo un rato y se tomo toda la leche, no paro ahi, le abri el pantalon le meti los dedos y la hice acabar 1 vez frotando su clitoris y la otra en combinacion y metiendole 2 deditos,sintiendo ese gusto hermoso que tenia.. se mojaba... muy rica.. si habremos cojido, saludos.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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TTiagoMexLv1· hace 70 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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MMartinGnzLv1· hace 78 dRelatos

Yo te voy a enseñar a respetarme

Por una pagina de levante me empece a hablar con un tipo cuya foto de perfil era solo su pecho (peludito apenas, marcadito apenas y un tatuaje en uno de sus pectorales). Solo esa imagen ya me re calentaba. Y por mensajes prometia bastante. Quedamos en encontrarnos en una esquina una tarde para vernos y ver si salia algo. Tardo en aparecer, pero llego con un auto impecable y lujoso (ni idea de marcas), el de traje sin corbata, y fisicamente mejor que en mis mejores fantasias! Lo bueno es que el tipo (un abogado cuarenton casado) tuvo onda conmigo enseguida, y fuimos de una a un telo. En el camino, aparte de las preguntas de rigor de que me gustaba, etc, me pregunto si me cabia la onda role play "padre-hijo". Me encendio los ratones a full! Obvio que le dije que si, y desde ahi empezo a tratarme de "hijo" y me exigio que lo trate de "papa". Que me iba a hacer un regalito pero yo me tenia que portar muy bien y ser cariñoso con el porque era mi padre y me iba a enseñar y a educar. Pero que si me portaba mal me iba a castigar. Llegamos y me come la boca a full apenas cruzamos la puerta! Besaba muy bien, muy fogosamente. Me pidio que me ponga inmediatamente en bolas, y asi lo hice. Me pidio que a el lo desvista yo, de a poco, sin apuro, que teniamos tiempo. Le fui sacando el saco, le desabroche la camisa (quedando al descubierto ese hermoso pecho que mostraba en la foto) y le afloje el cinto y el boton del pantalon. Asi hasta dejarlo en boxer, blanco, impecable, que le marcaba un bulto hermoso. Quise mandar mano, y me agarro fuerte de la muñeca "como vas a tocar a tu padre asi? que clase de hijo tengo? un hijo putito? y degenerado? yo te voy a enseñar a respetar, pendejo maleducado!", y me encaja flor de cachetazo. Me dio vuelta la cara! No me dio tiempo ni a reaccionar que me agarro la cara con las dos manos y me volvio a encajar un beso, un poco mas tierno. "Perdoname hijo, lo hago por tu bien. Quiero enseñarte a ser un hombrecito. Veni, recostate sobre mi pecho"... y asi estuve, sobre su pecho, un buen rato, mientras el me abrazaba y me acariciaba, mientras escuchaba latir su corazon (medio acelerado) y me decia que le encantaba tener un hijo tan lindo y obediente y cariñoso, que queria que yo sea su orgullo. Yo ya casi no me atrevia a tocarlo. Hasta que me agarra una de las manos y me la posa despacito sobre su chota. "Dale hijito, acariciame. Mostrale a papa cuanto lo queres. Yo te doy permiso", y le empece a sobar la chota de a poquito. "Acariciame el pecho hijo, todo el pecho y anda bajando, despacito, sin apuro". Y asi, poquito a poco, fui repasando suavemente con mis manos todo ese torso, ese abdomen... Cuando llegue ahi abajo, quise bajarle el boxer para comerle la chota, y me agarro de los pelos "que haces pendejo? quien de dio permiso para bajarme el boxer? pedile perdon a papa... PEDILE PERDON PENDEJO!"... Apenas su pude balbucear ese perdon, que de un saque revoleo el boxer, quedando con la pija al aire, y con la otra que aun me tenia de los pelos me hunde en su entrepierna. "Dale, tanto la querias putito, ahi la tenes. Mostrale a papa cuanto lo queres. DALE, MOSTRAME!". Como pude me la meti en la boca. Ademas de lo brusco de la situacion, era una pija grande! De esas que cuestan de una. Pero hermosa, y muy al palo. Se la empece a mamar lo mejor que pude, porque me calentaba mucho todo. En algun momento se la debi rozar con los dientes o algo porque me dice "NO ME LA MUERDAS!", me la saca y me vuelve a encajar un cachetazo. "Yo te voy a enseñar como se chupa una pija, ni eso sabes hacer! Verguenza me das!", con lo cual me agarra y me tira boca arriba en la cama y me traga la chota de una, impecablemente. Me la mama un buen rato. "Te gusta hijito? Viste que papa te quiere? Por que vos no me queres asi?". Casi me hace acabar de lo bien que me la chupaba, al tiempo que me tocaba las tetillas. De repente sube, me agarra de la nuca y me dice "abri la boca", lo cual hago y me encaja la pija de una, y me empieza a coger la boca desaforadamente. Me caian las lagrimas y me daban arcadas. "Dale puto, no aprendiste nada recien? Comeme la pija, sin chistar o ya sabes como te va a ir". Me la comi como pude, pero era muy brusco. Ahi si, sin querer, cerre un poco la boca y se la mordi. "QUE HACES? Que te dije de portarte mal? Ahora te voy a enseñar, ya vas a ver" me dice, mientras se baja de la cama y veo como que busca algo en la ropa. "Ponete boca abajo y tapate la cabeza con la almohada, YA". No sabia bien lo que se venia, si era que estaba buscando un consolador, o el forro para cogerme. Hasta que senti el primer cintazo. Grite. Hundio su mano sobre la almohada que cubria mi cabeza "NO GRITES! Bancatela. Te lo mereces por maleducado Te dije que te iba a enseñar, para eso soy tu padre" y otro cintazo. Y otro. Y otro. Los primeros dolieron, me retorcia, pero con el correr del tiempo ya no solo no me dolian tanto, si no que empezaba a disfrutarlos. El claramente lo noto, y casi inmediatamente despues de un nuevo latigazo me enterro la chota en el orto de una. Y como entro! Ni se cuando dilate, ni siquiera me habia dedeado! Pero me ensarto sin piedad, y ya despues de los cintazos, nada dolia. "Asi me gusta hijito, que te portes bien, que pongas contento a tu papa", y me empezo a culear duro y parejo. Me saco la almohada de la cabeza y pude ver en los espejos a ese tremendo macho serruchandome en cuatro sobre la cama. Era un griterio de placer de parte de ambos. Me pidio que me pajeara y que acabe, que queria sentir sentir en su pija como lo gozaba. De tan caliente que me puso todo, no fueron mas de 10 pajeadas que largue leche como para todo un merendero. Y cuando el sintio mi culo apretarle la pija con mis lechazos, empezo a gemir a los gritos. "Toma puto, toma, como te estoy preñando pendejo! Tomaaaaaa!!". Yo pense que todo habia terminado ahi. Pero no habia ni empezado a recuperarme que me agarra con uno de sus brazos por debajo de mi pecho, me la saca de una y me lleva a la ducha. "Arrodillate". No entendia nada, si ya habia acabado! Se iba a pajear y me iba a lechear la cara? Tan rapido podia largar un segundo polvo? "Cerra los ojos y abri la boca". No era un segundo round precisamente. Apenas abro la boca, me empieza a mear. Inmediatamente cerre la boca y corri la cara, pero me la vuelve a su sitio agarrandome de los pelos "Que haces? TE DIJE QUE ABRAS LA BOCA. Abrila y MIRAME" Asi lo hice, Y asi me baño en meo, largandome bastante, pero no todo, adentro de la boca, el cual trataba de no tragar. "No te hagas el vivo, traga. TRAGA o ya sabes como te puede ir". No lo dude y empece a tragar... Cuando termino, me levanto, y me abrazo tiernamente. "Disculpame si fui medio bruto, pero me re calienta marcar a mis hijos, con el cinto y con mi orina. Te portaste re bien. Quiero que nos veamos otra vez. Ahora te voy a bañar porque te lo mereces". Y en la ducha me enjabono y me lavo todo el cuerpo suave y meticulosamente, y despues me seco. Antes de salir, me pide mi numero (hasta ese momento solo habiamos hablado por la pagina), me da un presente que al principio rechace pero que como buen padre no permitio que lo rechazara, porque seguro me iba a hacer falta, y me llevo hasta el punto donde nos encontramos. Repetimos varias veces mas, y fue uno de los mejores machos que he tenido en mi vida.

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AAlvaroveenmLv1· hace 81 dRelatos

Viejita extranjera

Buenas noches, antes que nada les quiero agradecer los mensajes que me enviaron cuando publique el relato de la abuela de mi colega. Está vez les voy a contar una experiencia que tuve cuando estuve de visita en Santiago de chile. Por laburo, tenía que viajar varias veces a Santiago, en esto, ya estaba casado y quería aprovechar para ver si me podía levantar una local. En esto, me conecto en una app waplog, una mierda de aplicación, pero había muchas mujeres, y mi target, veteranas mayores de 50. En esto, comienzo a hablar con una viejita de rulos, que tenía algo raro en el ojo, pero comenzamos a charlar y estaba todo bien. En este viaje la voy a poner me decía a mi mismo. Al día siguiente, quería seguir la charla y la vieja no me respondía los mensajes, hasta que luego por la noche, comenzó a decirme que era igual que los demás, que solo quería coger y no se que onda.... La vieja está media chapita al parecer, no le di bola y me comenzó a escribir durante la noche por Waplog. No le respondía ya que no me caben las toxicas y celosas. No me escribió más por dos días y al 3ro (ya estando en bs as) me escribe de nuevo... Yo iba a regresar a Santiago en dos semanas mas, así que intente en chamuyarla para ver si me la podía coger cuando vaya. Al responder a la vieja el mensaje, me preguntó porque no le respondía, hasta que le dije que no me caben las minas que son histéricas. Lo mío es pasarla bien, respetar a la otra persona y cero drama . La vieja onda que se dió cuenta que no me gusta ese tipo de joda y bajo los cambios. Charlamos nada más durante esos días hasta que regreso a Santiago. Nuestras charlas no eran nada hot ni fotos hot ni nada parecido. Le pido el WhatsApp y la llamo estando en el hotel. Comenzamos a charlar y le digo que si quería venir a visitarme. La vieja me dice que si. Así que acordamos el día y hora y la pasaría a buscar en el metro . Al día siguiente, voy hasta el metro que me dijo, en el camino se puso pesada otra vez, dónde estoy. Por dónde estaba. Que la iba a dejar plantada, etc. Me empezó a llenar los huevos la vieja así que casi me regreso. Al llegar la veo y se calma, y nos saludamos y comenzamos a charlar, yo estaba re caliente porque detesto el histeriqueo, y le dije si siempre es así, la vieja estaba re calmada, me dijo que no nada que ver, le dije que tal vez necesitaba alguien que le acomode las ideas. La vieja me dijo que no hay nadie que la pueda ubicar ya que ella es dominante. Cuando me dijo eso, me re cabió, aunque en ese momento no sé si la vieja entendia lo de ser dominante. Mientras estábamos en el metro medio vacío, le digo que es mucho más linda en persona que en la foto de su perfil y la vieja al toque me dijo que tenía más fotos, y me mostró una que tenía en el cel, era ella en tanga y tetas... Muy descarada la vieja para mostrarme eso. Al toque, ni bien llegamos a la estación, nos vamos al hotel que estaba cerca. Llegamos, le muestro la habitación a la vieja y me abraza y me besa, al toque le mando mano en la cola y comenzamos a franelear parados, hasta que se me empieza a parar y a babosear de tanto manoseo. Al toque le tomo la mano a la vieja y se la pongo en la mano los huevos y la verga toda dura. La vieja solo comienza a pajearme y sigue besándome. Ya estaba a punto caramelo, y comienzo a tirarle el pelo a la vieja y está no dice nada. Lo hago más fuerte mientras la beso fuerte y lo único que hace la vieja es pajearme más fuerte, ahí me percate que a la vieja le cabe duro. De un solo tirón le tiró la cabeza para atrás y ella con mi verga en su mano le digo - Yo te voy a poner en tu lugar hija de puta. La vieja solo.mira con los ojos bien abiertos , se sorprendió como le tire el pelo y le mando mano mal debajo del jean que tenía puesto. Le siento una tanga la cual la tiro para arriba para colarsela en la cajeta, la vieja no dice nada y le bajo el jean parado. Me ayudaba con los pies y la dejo a la vieja en tanga blanca, en eso le saco la blusa y la dejo en corpiño blanco. La doy vuelta, parados aún, y le beso desde atrás y le mando 4 dedos en la cajeta debajo de la tanga. La vieja está recontra mojada. Le entre a masajear salvajemente la concha y la vieja comenzó a gemir mal. La puse en 4 en la cama y cuando se la estaba por poner, la vieja acaba, mojó toda la sábana, me fascinó como acabo la vieja y se la meto sin asco en la concha dos o tres pijazos y se la saco y la vieja seguía acabando mientras gemia fuerte. Mi éxtasis fue tal que ahí nomás le pego una cachetada en las nalgas, la vieja vuelve a acabar, le re cabía así, le vuelvo a pegar más fuerte y solo gemia y la tanga que le había hecho a un costado con el dedo gordo, estaba toda mojada de sus fluidos. Seguí cogiéndola así a la vieja, golpeándola en las nalgas y con el dedo gordo le comencé a masajear el ojete. La vieja se movía pero no dejaba de gemir. Le masajee un toque y se lo lubrique con unos escupitajos y mientras le tiraba el pelo para atrás a la vieja, le dije en el oído, - Ahora vas a ver cómo te acomodo las ideas. No termine de decir eso y la ensarte a la vieja por el orto. Grito como una condenada, no le masajee mucho, así que estaba aún un toque cerrado, la vieja solo se quedó quieta y yo le perdí toda la poronga en la cola. Cómo la vieja se quedó quieta, le dije - Movete la re puta que te parió. Y le pegue en las nalgas fuertes y la vieja volvió a retomar el ritmo. Seguía gimiendo y me la séguia garchando y le comencé a morder la espalda, a dejarle chupones, no me importaba nada, quería que la vieja se vaya marcada del hotel. Y en eso, vuelve a acabar la desgraciada y se acuesta extasiada, no daba más la mina, solo me decía que nunca se la habían cogido así. Le saqué la poronga de la orto, me voy al baño a limpiarme y al regresar me dice si podía ir, le dije que no. - Aún no acabe, así que vení, ponete de rodillas en la cama que te quiero coger la boca. Y la vieja solo obedeció. Se arrodilló en la cama, me pare frente a ella y le agarre de los pelos con ambas manos y comencé a cogerme la boca. La vieja se banco los pijazos en la boca y y comencé a escupirle adentro de la boca y le metía al toque la verga hasta el fondo. Les juro, me estaba cogiendo la boca de la vieja pero mal, sacaba la verga para pegarle en la cara a la vieja y ella solo tenía la boca abierta y esperaba recibir pijazos en su boca. Me acuesto boca arriba, le digo a la vieja que se acueste pero entre mis piernas y que siga chupando. Le digo que chupe los huevos, las arcadas de la vieja me dejaron toda la pierna baboseada. Levanto la pelvis y le pido que me chupe el orto, la vieja comenzó a perder su lengua en mi asterisco. Recorrería todo mi orto con su lengua la vieja, no daba más, me senté, le agarre de los pelos a la vieja, se la puse en la boca y se la meto hasta el fondo y comencé a acabar. La vieja quería salir, pero tenía ambas manos en su cabeza que no dejaba que salga, se estaba ahogando, pero no me importaba nada. En eso comienza a dar arcadas otras vez pero con la verga adentro de su boca. Veo como por los costados de su labio comienza a salir semen pero no afloje y la vieja comienza a vomitar, me vomita toda la verga y ahí afloje. La vieja se levanta, con lágrimas, vómito en la cara y en las tetas y le digo que ahora sí vaya al baño a limpiarse. Ese día, la vieja paso la noche conmigo, según ella, le encanto que la haya garchado así, ella lo veía en las pornos, pero nadie se la cogía de esa manera y tenía vergüenza de pedir que la garchen así. Al día siguiente, la vieja se fue bostezando por el orto. Cómo siempre, dejo fotos de esta viejita que me la he garchado de tal manera que fue inolvidable la experiencia Fotos de ella Fotos de ella que me mostró en el metro Fotos en la cama, así le quedó el orto (nótese las marcas de los dientes en la espalda) Estas son de otros días cuando me la cogia en su casa Bien, espero que les guste y tengo algunas fotos más. Experiencia hay, pero quiero compartirlo con uds con fotos para que confirmen las garchadas a estás viejas. Igual. No a todas les cabe que le saquen fotos. Pero las que tengo las voy a ir compartiendo Un gran abrazo!!!

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RRosroxLv1· hace 81 dRelatos

Picardía en el super

Tenía el papel con su número guardado en mi carpeta. Ni siquiera lo había agendado en mi celu. Pasaron los días y dejé de verla en clases, me extrañaba que haya desaparecido de repente, hasta que un día haciendo compras con mi mujer, nos cruzamos en el supermercado.Ella también estaba con el que interpreto,sería su marido pero no nos hablamos, solo intercambiamos miradas cómplices. Recuerdo que mi mujer me hablaba de los productos que debíamos comprar, de cuál era más barato y cuál más caro. Comparaba precios, marcas etc etc. Pero yo ya no podía concentrarme en semejantes pequeñeces, mi atención estaba puesta en mi compañerita, que recorría las góndolas y cada tanto me miraba de reojo. Intenté llevar a mi mujer hacia donde iba ella para no perderla de vista. Su calza apretada de Spandex me había dejado hipnotizado, era impresionante ver ese culo marcado y esas piernas largas ir y venir. Arriba llevaba puesta una remera deportiva ajustada que resaltaba sus tetas, y parecía que no tenía puesto nada abajo porque los pezones duros sobresalían de la tela. Seguimos con ese juego de idas y venidas y miradas hasta que en un momento le dijo algo a su marido al oído, me miró y comenzó a caminar hacia la salida. No podía quedarme con la duda si aquella mirada era una invitación a algo, a no se que, en un mercado lleno de gente y con nuestras parejas encima. Decidí quitarme la duda así que le dije a mi mujer - Me siento un poco descompuesto, ahora vuelvo - , -¿Otra vez?- me respondió y no terminó de decir la frase que yo ya estaba detrás de mi presa. Como esa vez en el pasillo del instituto la buscaba entre la gente que entraba y salía hasta que la vi dirigirse hacia en el estacionamiento. Corrí y de repente me encontré con ella detrás de una columna. - ¿Dónde está tu auto? - me preguntó - Allá, allá - Me agarró de la mano y me llevó sin decir más palabras -¿qué haces?- le dije, -¿estás loca?-, -Si, loca por que me cojas toda- Y nos metimos en el asiento trasero. Rápidamente comenzamos a besarnos descontroladamente. Yo quería ver esas tetas que tanto me enloquecían, quería manosear ese orto precioso. Ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar, hacía muchos años que no sentía una lengua de esa manera en la cabeza de mi pija, subía y bajaba. -¡Que rica pija tenes hijo de puta! - me dijo, y eso me calentó más, se me puso durísima, roja, mojada, ya no daba más, quería largarle toda la leche en la boca. Mientras me la chupaba yo sentía sus tetas duras, eran muy grandes y mi otra mano acariciaba su culo por debajo de su calza. Empecé a buscarle el agujero del orto con mi dedo y cuando se lo empecé a meter se retorció de placer. Me miró y me dijo - Quiero que me hagas el culo, pero acá no, quiero disfrutarte todo - y ahí mismo se dio cuenta que le iba a largar toda la leche. - si, damela amor. damela - Y en ese instante me hizo acabar como hacía rato no acababa, con tanto placer, con tanta calentura. Sus manos desbordaban de semen y me dijo - ¿cómo podés acabar tanto? ¡Que rico papi! - Sacó de su bolso una toallita y me limpió la pija de una manera que hasta me provocó ternura. Nos quedamos unos minutos abrazados asi como estabamos y caímos en la cuenta de que nuestras parejas estarían esperándonos. Nos acomodamos la ropa y volvimos a entrar al supermercado, cada uno por su camino y no volveríamos a vernos hasta esa noche a a salida del instituto Al entrar al auto con mi mujer me dijo - Hay un olor raro acá adentro-, - No se, yo no siento nada- contesté. Y es que yo solo podía sentir el sabor de los besos de mi compañerita de clase.

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Ttortuga7890Lv1· hace 81 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 1

Uno Estoy jodiendo con Tito mi mejor amigo cuando este dela nada, me entrega su celu mientras me dice antes de salir disparado – toma cuídalo, que de seguro si Mateo me ve con el en el baño no duda en quitárselo y arrojarlo  directamente al inodoro. Moviendo mi cabeza de forma negativa, le digo antes de sonreír – no le hubieras desinflado las ruedas de su moro. Vamos solo fue una broma – me dice Tito, a lo que yo le respondo – fue una broma que le salió como 600 pesos el arreglo. Dándome una última mirada me deja el celu y perdiéndose en el baño del colegio, espero a que salga. Mientras me pongo a hacer tiempo viendo si no me había olvidado el trabajo de historia que debía entregar hoy mismo, reviso mi mochila y notando que estaba allí me relajo enseguida. A lo que saliendo de esa duda veo el celu de mi mejor amigo en mi mano y agarrándome un momento de intensa curiosidad, prendo el mismo en tanto veo como aparece el patrón de seguridad que debo colocar. Tito no sabía pero conocía el mismo a la perfección por lo que colocandolo me adentro en el mismo y viendo unas cuantas aplicaciones que yo mismo tengo, me adentro a la galería de imágenes que tiene el celu. Apenas ingresó varias carpetas aparecen y husmeando entre ellas, noto por casualidad que una de ellas tiene la imagen de un par de grandes pechos que llaman rápido mi atención. Así que poniendo mis ojos sobre la misma me atrevo a tocar la imagen, que haciéndose grande me revela algo que me dejo completamente aturdido. Ya que la imagen de esos enormes pechos vienen acompañados de una figura y cara que reconocí apenas vi, no comprendiendo como mi mejor amigo tenía una imagen como esa pensé rápidamente y mandando la misma enseguida a mi dispositivo. Trato de ocultar velozmente lo que acabo de hacer, en tanto veo como mi mejor amigo regresa y me suelta – por suerte ese matón no estaba en el baño, así que está vez safe. Asintiendo intente darle por su lado y desconcertado por lo que acababa de ver, juntos vamos a lo que sería nuestra siguiente materia. Una vez que el timbre de salida sonó trate de zafar dela compañía de mi mejor amigo y escabullen dome por varios lugares, termino casi corriendo mientras pienso que debo ver de nuevo esa imagen que tanto me perturbo toda la mañana. Ya sintiéndome seguro agarró mi celular y yendo con desesperación a la galería de imágenes, me topo con la foto que deseaba ver y ampliándola nuevamente me aseguró de no haber visto mal. Rápidamente me doy cuenta de que no estaba equivocado,no obstante me pregunto como Tito llego a tener la imagen de mi madre completamente en bolas. No comprendía como mi mejor amigo tenía en su celular ami madre en bolas, por lo que aturdido mire mejor y mientras lo hacia reconocí el lugar en donde se había hecho la bendita foto. Era la ventana del departamento donde Tito vivía con su Madre, ya que de fondo reconocí el supermercado que tenía alado. Inquieto miro la imagen mas fijamente y sin poder quitar la mirada de la tremenda mujer que tenía por delante, una incipiente erección empezó a formarse dentro de mi pantalón. Mi madre iba con un conjunto extremadamente sensual que constaba de una especie de chaqueta de color bordo con unas mangas bordadas que por delante dejaba expuestas a la perfección sus pechos, los cuales eran más que abundantes. Mientras que debajo de su anatomía llevaba solamente una pequeña tanga que hacia juego con la chaqueta y que dejaba expuestas sus masque torneadas piernas. Pero fuera de esto destacaban a su vez sus pezones los cuales estaban tan erectos que sobresalían con facilidad en la imagen, por lo que no pudiendo contenerme intente que la erección que ya llevaba encima se acomodara dentro de mis pantalones. No deseaba admitirlo pero el morbo pudo conmigo y admití para mi mismo que mi madre en esa imagen simplemente se veía nos solo fantástica, sino que se notaba tan apetecible que incluso yo su hijo la veía como una hembra caliente. Maldiciéndome internamente y no sabiendo bien quehacer o como actuar, apague la pantalla de ni celu y quedándome parado allí por un largo rato. Me puse a pensar que rayos debería hacer. Tiempo después y ya dentro del colectivo que me llevaba cerca de mi casa, todavía no sabía que iba a hacer. Si encaraba a mi madre y le contaba todo a mi viejo, sabia como todo iba a terminar y lejos estaba el deseo de arruinar a mi familia. Por lo que descarte esa opción, mientras que la otra opción que había pensado era la de hablar con mi madre y darle una oportunidad de explicarme que era lo que estaba pasando con Tito. Pero para hacer algo como esto debía tener mas pruebas de lo que estaba pasando entre mi mejor amigo y mi Madre, a lo que pensando en ello decido esperar un tiempo mas hasta lograr tener mas pruebas. Por lo que notando como el colectivo se detenía, bajo del mismo y caminando directamente hasta mi casa me pongo a actuar como si nada malo pasará. Tito Mi madre como era ya su costumbre estaba de viaje por algún lugar del mundo, así que una vez mas mi casa solo quedaba para mi. Antes algo como esto tal vez me deprimía, pero desde hace algunos meses espero con ansias su partida ya que apenas se va lo bueno comienza para mi. Pensando en esto recibo un mensaje el cual dice –estoy cerca – seguido de una imagen que de inmediato levanta mi libido. En la misma aparece la imagen de una mujer madura que conozco desde hace varios años y la cual solo lleva encima un conjunto íntimo de color turquesa, la cual deja expuesto a la perfección sus pechos los cuales se ven como de costumbre, fascinantes. Emocionado por ver tal foto le envió en respuesta un par de emoujis los cuales le hacen saber a la madura lo contento que estoy por su llegada y nada más veo que me llega el mensaje, escucho como el timbre del departamento suena. Rápido dejo el celu a un costado y acercándome a la puerta, abro la misma a la vez que le digo a la mamá de mi mejor amigo – no sabes lo caliente que estoy de verte. Susana en respuesta entra a la vez que me empuja y una vez que logró cerrar la puerta a su espalda, Junta rápidamente su boca a lamía. El beso que nos damos es de otro mundo y mientras noto como la ansiedad va ganando terreno, es inevitable que mis manos empiecen a explorar todo su cuerpo. Empiezo por bajar mis manos y tomar sus mas que grandes nalgas las cuales aprieto con tal fuerza, en respuesta la madura arroja un fuerte gemido. Ocasión que aprovecho para colarme a su espalda y pegando su cuerpo al mío, le hago saber lo excitado que estoy apoyando mi erección directamente sobre su culo. Ella notando mi falo sonríe con picardia y apoyando su cola sobre mi pene, suelta enseguida – vamos a tu cuarto que no doy mas de lo caliente que estoy. Haciendo caso de su pedido y así como estamos nos vamos hasta mi cuarto, una vez en el mismo se separa de mi y viendo como se pone en mi delante. Observó como sus manos se empiezan a desacer de los botones de la blusa que lleva encima. Una vez que la prenda vuela deja a mi vista el mismo juego de ropa interior que me envío en la imagen y haciendo lo mismo que en la foto, baja su corpiño y deja expuesto para mi deleite sus pechos los cuales miro con autentica devoción. No conteniendo me mas me adelanto y acercando mi boca a sus grandes melones me hago con sus pezones, los cuales ya en ese momento están completamente erectos. Al tacto son un auténtico manjar, por lo que desesperadome me hago de ambas mamas y mientras estrujo esas masas de carne chupo a lo loco ambos pezones. Susana en respuesta suelta auténtico gemidos de placer mientras que con sus manos acaricia mi cabeza con devoción, a lo que saliendo de mi estado actual pongo mis manos por detrás de su cintura y haciéndome dueño del cierre de su falda, bajo la misma hasta que veo como cae directamente hasta tocar el suelo. Como imaginé la tanga es la misma que la de la foto,no obstante dejando esto de lado me levanto y mientras llevo mi mano a la cintura de mi pantalón. Le suelto con deseo – creo que es hora de que reciba mi premio, no crees? Sonriéndome con lascivia Susana da media vuela y encorvando su cuerpo, toma los pliegues de su tanga y bajándosela sin ningún tipo de problema. Deja a mi vista tanto la raja de su concha, como el agujero negro que conforma su apetecible culo. Deleitandome ante tal imagen termino de sacar mi ropa interior y quedándome solo con una camiseta encima, meneo un par de veces mi falo. Mientras con mucho deseo me acerco a esa increíble hembra, que se me ofrece sin pudor alguno. Apenas me coloco en su detrás y me tomo el lujo de acariciar sus macizas nalgas, las cuales como ya me he acostumbrado se sienten firmes a ni tacto. Por lo que dejándome llevar por la sensación que tenía de repente, sin pena alguna golpeó una de ellas con tanta fuerza que prácticamente dejo la marca de mano en una de ellas. La madre de mi mejor amigo se queja por el golpe recibido, pero sonriendo como una autentica loba mueve con erotismo sus nalgas a lo que no pudiendo resistir mas pocisiono mi pene en la entrada de su concha y notando el calor que desprende la misma. De a poco la voy penetrando . La sensación es más que increíble, por lo que dejándome llevar se la meto entera, hasta que mi pubis Choca directamente con sus nalgas. Apenas la sintió Susana suelta un suspiro de satisfacción, mientras que yo me aferraba a su cuerpo y empezaba un vaivén que hacia temblar todo su cuerpo. Sintiéndome en la gloria y sabiendo el sexo que a ella le gustaba me pongo más aguerrido y tomándole de forma repentina su melena,recojo su cabello en un moño y no teniendo delicadeza alguna jaló su cabello con fuerza para atrás mientras hago que me vea y a su vez le digo con malísia –te gusta no, te gusta que te trate como la puta que eres?. Susana solo sonrió en respuesta y dejándose llevar termino por tener un orgasmo, mientras que yo siguiéndole acabe por correrme directamente dentro de su cuerpo. Sudado y cansado me desplome sobre ella y mientras me preguntaba como podía hacerle esto a la familia que me había acogido como uno mas de los suyos, me recompongo y antes de que se fuera termino por cogerme a la madre de mi amigo un par de veces más.

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MmowshaLv1· hace 81 dRelatos

Vi como les rompieron el Culo a mi Mamá y mi Hermana

Les contare esta historia que me sucedió hace apenas 3 meses, si la cuento es para liberarme un poco de lo impactante que fue.  Vivo en una ciudad del sur de Estados Unidos con mis padres y mi hermana Martita ,yo tengo 19 años y ella 18,mi padre sale seguido fuera de la ciudad por su trabajo y mi madre tiene un trabajo de medio turno como vendedora de bienes raíces, recién cumplió 50 años, ella es rubia, de ojos azules y de muy buen cuerpo gracias al gimnasio, su cuerpo es del estilo de Jennifer López, aunque 2 de mis amigos mas cercanos suelen molestarme en broma los muy macarras diciendo que se parece a una famosa milf pornstar.(y debo reconocer que si,es muy parecida en cara y cuerpo)  En el vecindario hay unos vagos negros, son 5 tipos sin oficio ni beneficio de entre 20 y 24 años,liderados por un mamón de sangre pesada llamado Max ,que se la pasaban molestando a mi hermanita,muchas veces les quise reclamar pero máma me lo prohibia,decia que no me metiera en problemas.  Una tarde mi hermana llego muy asustada a la casa, yo acababa de bañarme y me estaba vistiendo en el piso de arriba y escuché a  Martita decir "esos vagos ya no los soporto"  "ignora a esos idiotas" respondió máma que acababa de llegar del trabajo y parecía había tenido un mal día y no estaba de humor.  "pero es que cada vez son mas groseros y leperos"-respondió mi hermana.  "ya estuvo bien, es hora de ponerles un alto a esos tipos,acompañame" dijo en tono molesto máma y acto seguido salieron de la casa, yo no le di mucha importancia al principio,pero luego reaccioné y pensé: será mejor que las acompañe, no vayan a ponerse pesados esos imbéciles.  Ellos viven en una casa al final del callejón, por donde tenemos que pasar nosotros, por eso son inevitables sus groserías a mi hermana, cuando salí ya no alcance a ver a máma y Martita y me dirigí a la casa de estos tipos ,la entrada principal esta al final del callejón, pero antes hay una reja que da a su puerta trasera y al pasar por ahi decidí meterme por atrás, son como 10 metros de patio y luego hay un enorme ventanal sin vidrio y con cortina de un solo lado, me acerque sigilosamente,de ahi se aprecia la sala de la casa perfectamente,oí voces y me escondí en la cortina, mama y Martita ya llevarían ahi algunos 3 minutos y escuche a máma decir:  "Espero que entiendan, lo que les dije,no voy a permitirles una falta de respeto mas" ¿entendieron? máma uso una voz enérgica y su rostro mostraba su enojo,asi como su expresión corporal que imponía respeto tanto así que esos imbéciles estaban todos azorrillados.  "No es para tanto señora" dijo uno de los vagos,  "¡Cual no es para tanto ni que nada! ¡ a esta niña me la respetan! seguía hablando máma con autoridad mientras los mamones la miraban con caras de pendejos asustados,  ¡ Me senti orgulloso de mi madre !  al ver como estaba poniendo en su lugar a esa bola de cabrones,se veía imponente, incluso hice un esfuerzo por aguantarme la risa de ver las carotas de pendejos que ponían los vaguetes,pero entonces se levanto Max el lider,un negro de unos 24 años y dijo con burla el idiota:  "Ya señora,tranquilicese,se me hace que su marido no le ha dado mantenimiento y por eso esta así"  ja,ja,ja, rieron los demás, provocando el enojo de mi madre quien contesto:  ¿como te atreves a decir esas estupideces?  "pues es lo que parece, pero no se preocupe si quiere aqui le damos su tratamiento"  eso hizo enfurecer a máma quien le contesto:  "CALLATE PINCHE NEGRO DE MIERDA"  Palabras que hasta a mi me sorprendieron porque máma rara vez usa ese tipo de lenguaje y jamás la había escuchado decir un comentario racista,no cabia duda que la pobre había tenido un muy mal día en la oficina.  Pero estas palabras detonaron la furia de los vagos, tanto que hasta la irradiaban por los ojos.  "Max se levanto y tomo del cabello a máma y le dijo:  "Eso si no te lo voy a permitir maldita puta,esa ofensa ¡La pagass!!  Rápidamente pensé en intervenir pero me quede paralizado.  "Suéltame infeliz" no se amedrento máma y se zafó de Max pero este la volvió a tomar del cabello y la hinco,mama se volvió a parar pero el desgraciado la volvió a hincar ahora con mas fuerza de las greñas, y se empezó a bajar el panty que llevaba, dejando al descubierto su verga y la acerco a la boca de máma diciendo:"ahora veras como te callo tu pinche bocota, puta altaneraa!!  "Suéltame Cabrooggg"  No termino de decir la frase máma porque le metio la polla en la boca, pero ella luchaba por impedirlo,los gritos de Martita ya desde hace rato hacían mas dramática la escena y Max les dijo a sus compinches "callenme a esa putita" los tipos se dirigieron a Martita y dos le pusieron las manos en la boca mientras los demás la sujetaban , mientras máma trataba de zafarse de Max pero este con mas fuerza le estiraba el cabello y le metia la verga en la boca, era tan grande la verga del cabrón que le desfiguraba el rostro a mi pobre madre inflándole los cachetes.  Intente reaccionar y apenas pude moverme , buscando algo, una pala,un bat o que se yo para enfrentar a esos cabrones pero no halle nada, al volver hacia adentro otra vez, me quede paralizado sin poder moverme,no entiendo que me paso, para ese entonces ya eran dos cabrones los que le metian la verga a máma en la boca al mismo tiempo inflándole ambos mofletes,  ¡Pero algo raro estaba pasando! máma ya no oponia tanta resistencia e incluso creo que veía las vergas con deseo,para ese entonces los otros vagos ya habían amarrado a Martita en una silla ,quien estaba desmayada de la impresión, Max los llamó y les dijo:  "Vengan todos al festín, esta puta nos la va a mamar a todos"  ni tardos ni perezosos llegaron y rodearon a máma que seguía hincada en un viejo colchón que estaba en el piso en el centro de la sala y empezaron a restregarle las vergas por toda la cara ,máma a esas alturas ya las veía con avidez,la cual confirme al mirar como las devoraba con frenética pasión. Max la levanto de los cabellos y la puso de pie y luego la empino así parada y levanto su falda y bajó sus bragas metiendo su carota entre las nalgas de mi madre,parecia como si entrara en una cámara fotográfica de las antiguas, con gran desesperación amasaba las nalgas de máma y pasaba su lengua por la raya de las mismas, mientras máma chupaba las vergas de los amigos de Max.  "Parece que esta puta esta empezando a gozar"  dijo Max, en eso máma abandono por un momento su glotonería, levanto la cara y reparo en que allí estaba Martita amarrada y desmayada y pregunto:  ¿Que le paso a mi hija?  "nada ,es solo un desmayo,pero yo se como se recuperara"  dijo el mamonzete de Max y se dirigió hacia ella y le acerco su enorme vergota venosa a la boca " esto la hará volver en si"  "No a ella no le hagan nada, ella es muy pequeña" dijo mi madre.  "Pero si la madre resulto una puta de seguro ella también, además ella también tendrá su merecido por ir de rajona" respondió Max  y prosiguió restregándole la verga a Martita ,hasta que ella empezó a reaccionar sacando la lengua y al sentir algo en su boca abrió los ojos ,y al ver la enorme verga de Max se asusto y grito,  "Calma ,nenita, se buena y no pasara nada" le dijo Max, Martita torpemente empezó a mamarle la verga y Max invito a uno de sus amigos, "ven, Sam vamos a ver como luce la carita de esta putita con dos vergas adentro"  Le metieron las dos enormes barras de carne y al igual que a máma le inflaron los mofletes con sus vergotas,luego el mamón les dijo a sus compañeros "vengan chicos a darle polla a esta nena"  estos obedecieron y al poco rato ya estaba mi pobrecita hermanita rodeada de todas las vergas y al igual que a mi madre se las restregaron por toda la cara,incluso el cabrón de Max la agarraba de sus coletitas y la obligaba a tragarse entera esa descomunal anaconda,lo hacia con tanta brusquedad que hasta casi la hace vomitar,provocando que las lágrimas de mi hermana aparecieran, pero al igual que mi madre al poco rato Martita sola buscaba las pollas por su propia iniciativa, rotaba los turnos para mamar verga con singular alegría, mientras máma contemplaba la escena con una mezcla de sorpresa y lujuria.  ¿QUE HABIA PASADO ? ¡ mi madre y mi hermana estaban convertidas en unas zorras devora pollas!  Luego Max volvió con mi madre y la llevo a un sillón donde le empezó a chupar las tetas como un bébe hambriento, mi madre tenia una sonrisa de satisfacción y yo solo contemplaba la escena humillado sin poder hacer nada,enseguida Max se sentó y llamo a máma:  Venga señora , venga y móntese en mi verga para que vea lo que es bueno"  Mi madre obedeció se paro en el sillón y lentamente fue bajando hasta quedar bien ensartada en la verga de ese negro de mierda, quedo de espaldas hacia mi y pude ver como esa descomunal riata se perdía entre sus pompas,poco falto para desmayarme pero seguí en pie.  Ahi estaban las nalgotas de mama rebotando en el vergonón de ese culero, Después llevó a màma hacia el sofá que estaba al lado, la puso de perrito con sus codos descansando sobre el brazo del mueble y empezó a cogérsela, máma sin duda lo gozaba.  -vamos cabròn mèteme toda la verga,fòllame como la puta que soy-  así estuvo como tres minutos para después acercar su cara al trasero de mi madre y con las manos le separo las nalgas y empezó a darle de lengüetazos en el ano para después introducirle un dedo,al cabo de unos segundos le metio dos dedos, un sudor frío empezó a recorrer mi rostro,presentí que ese era el preludio de lo que vendría:  ¡¡Ese cabrón le iba a dar por el culo a mi sacro santa madre!!  Max tomo su enorme verga y la dirigió hacia el culito de máma,quien al apenas sentir el roce volteo inmediatamente y pregunto-¿qqque vas a hacer?- ¿pues como que que voy a hacer? te la voy a meter por el culo-  el rostro de mi madre cambio de placer a preocupación. -no,por favor ,es nuevo-  ¿quee ,tu esposo nunca te ha dado por el culo?  -no- respondió màma. -pues vaya que es un pendejo,como es posible que teniendo este culazo en casa nunca lo haya usado-  -alguna vez me lo pidió pero mi educación no me lo permite-  -pues a mi tu educación me importa una chingada y te la voy a meter por el culo perra- máma agacho la cabeza y se mordió una mano con rostro de verdadera preocupación,Max volvió a separar las nalgas de máma quedando su culo a merced de el, todavía màma en un ultimo intento por disuadirlo volteo a verlo e ilusamente con ojos implorantes y mordiéndose los labios le dijo:  -no,por favor tu verga es demasiado grande,no,no va a entrar-  ¡¡POR MIS HUEVOSSS QUE ENTRAA!!  y acto seguido de certera y letal estocada le metio toda la vergota por el culo de un solo golpe hasta los huevos,máma levantó la cara rápidamente y abrió tremendos ojotes, de forma tan desorbitada que hasta còmica se vio (si yo hubiera visto esa escena en una película porno,obviamente con otra mujer que no fuera mi madre me habría cagado de risa y festejado con un aplauso)  ¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hijo de tu putaaaaaaa madreeeee me reventaste el fundillooo!!  estas palabras me desgarraron el alma,todo lo contrario al culero de Max,para el eran un trofeo y lo motivaban a arremeter con mas furia y velocidad contra el inerme ojete de mi pobrecita madre.  -Ja,Ja,Ja,vaya que te revente el fundillo ,estaba bien cerradito-dijo con gran satisfacción el cabrón y siguio aniquilando el ojete de máma.  ¡Vaya clase de enculada que le estaba propinando ese cabrón a máma!  No cabía duda que máma estaba pagando muy caro su osadía y el culero de Max estaba gozando de lo lindo la lección que le estaba dando a mi madre, se le veía en la sonrisota de oreja a oreja con su cara de lujurioso desquiciado.  yo veía en primer plano como la enorme verga de ese gorilón entraba y salia completa del culo de mi madre solo los huevotes detenían la penetración, que por cierto hacían un gran ruido al chocar con las nalgas de máma era una sensación que no les puedo describir,de las peores cosas que puede haber en la vida sin duda,esa

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MMartinGnzLv1· hace 83 dRelatos

Con el linyera en el camion de mudanza

Domingo a la noche, tarde. Estaba con ganas de garche, pero ninguno de mis habitues vivia cerca. Me meti en apps y perfiles, vueltas, como siempre. Como ultimo recurso, use una hotline. Un pibe que decia laburar en una famosisima casa de pasteleria en la esquina de mi dpto de esa epoca me dice que vaya que me daba masa... Pero fui y el pibe nunca aparecio. Me decidi a dar un par de vueltas por la cuadra para bajar la calentura con el frio de la noche invernal. En eso veo que un tipo como que se pone atras de un arbol. Maquinando que iba a mear, empiezo a enfilar para ahi a ver si al menos le pispeaba la chota. Pero el tipo desaparece, cual fantasma. Buscando por todos lados (ahora queria convencerme de que no enloqueci y no vi visiones) voy y vengo un par de veces por el sector, hasta que noto movimientos en el acoplado de una camioneta de mudanza estacionada al lado del arbol. El tipo se habia metido ahi adentro! Me quede mirando un rato para ver que onda, hasta que de repente se acerca, corre la lona que tapaba la vista desde afuera, y me dice "veni, subi". Era un linyera! Un sin techo, buscando refugio del frio. Ni lerdo ni perezoso subo, y noto, primero, el fuerte olor a alcohol, despues el pucho en su mano derecha, y luego la bolsa de ciruja y una almohada desvencijada en, digamos, "el techo" de la camioneta. "Buscas pija? Veni chupala!" me dice, mientras se sienta ahi con las piernas abiertas colgando, dejando al descubierto una pija apenas gomosa al abrirse el cierre y aflojar el cinto. Al contrario de todos los pronosticos, estaba MUY limpia! Con mas ganas se la chupe. De arriba a abajo, a fondo, solo la cabeza, tambien los huevos (GRANDES y con poco pelo). Yo estaba simplemente parado, la altura a la que estaba el sentado me quedaba comodisima. Por momentos me marcaba el ritmo con su mano en mi nuca. Por otros, me encerraba con sus piernas. En varias ocasiones apoyaba su cabeza contra el "respaldo", en claro gesto de estar re gozando la mamada. A la vez que iba fumando su cigarrillo. Se acariciaba la zona abdominal, y ahi lo empece a tocar yo. A simple vista parecia rellenito, pero cuando toque note cierto desarrollo muscular. Cuando le empece a rozar los pezones, ahi se le puso durisima, y me empezo a hundir la cabeza para que la trague toda. "Me queres coger?" le pregunte. Su respuesta fue bajarse de su trono, bajarme los pantalones de una y abrirme los cantos. Lo frene un poco para buscar un forro, un sobrecito de gel (los tenia para el garche con el supuesto pastelero), y ahi si, todo suyo! Por suerte fue relativamente suave al entrar. Pero una vez adentro, como se movia ese acoplado! Me dio como si hacia meses no garchara. Yo no lo podia creer! En un momento escucho que alguien se asoma por la lona y espeta un "eh amigo, que onda?". Ya me veia ahi garchado por un linyera y mamando a otro... Pero no, el nuevo se fue como llego. Quiza el temor (o el morbo) a una nueva interrupcion aceleraron las cosas. No mucho despues de eso, lo noto aun mas acelerado, de repente me agarra del pelo y tira un gemido profundo. Y siento como la pija explota adentro mio. Se queda ahi, recuperando unos segundos, y me palmea en las caderas, diciedome "listo flaco!". Nos acomodamos, me bajo del acoplado y me meto a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja. [/color][/font][/size]

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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