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#Pelo Corto

Fotos, gifs y packs de Pelo Corto subidos por la comunidad.

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EEntrenieblasLv1· hace 2000 dRelatos

sumisa prohibida

hola poringueros este va a ser mi primer relato, espero que no sea el ultimo. todo depende de ustedes soy patricio, tengo 38 años, alto morocho grandote. adicto al sexo siempre buscando algo nuevo. todo comienza un sabado a la noche por el año 2010. mi amigarche me manda msj diciendo que estaba en un bar con su prima, que vaya a divertirme con ellas. mi amigarche es una morocha rolinga con un hermoso orto , pasan los años y sigue estando cada mejor. llego al bar y las encuentro en una mesa tomando cervezas. es hay donde conozco a su prima gisel, una petisita flaquita de pelo corto negro, lentes y muy blanquita. se notaba que era una mujer muy timida, todo lo contrario a mi amigarche. apenas llegue pense, esta se esta re aburriendo con la prima y me llamo para descartarla e ir a casa a cojer. la roly estaba con una calza negra de cuero muy apretada donde su tremendo orto era mirado x todo el bar. su prima muy recatada vestida como una señora que hace mil años no salia. la zorra de la roly la sacaron a bailar rock y me quede con gisel tomando y hablando muy poco. se notaba que estaba incomoda con el lugar. la roly la viene a buscar para ir al baño mientra yo me pedia una cervezas, cuando vuelve me dice al oido, "boludo mi prima te tiene ganas no duermas" lo primero que pense fue listo hoy sale trio jajaja le puse un poco mas de onda a la charla con gisel, ella tambien estaba mas suelta, me miraba a los ojos, se me acercaba para hablarme casi boca a boca jaja. la verdad me daba mucho morbo, su fisico, su tes blanca y esos lentes onda mia kalifa. no espere mucho mas y le comi la boca jugandomela. nos dimos un beso muy suave con mucha lengua que me hizo parar la pija al toque. asi estuvimos un rato hasta que cae la roly, al grito de vamos prima hoy la rompes jajaja. les digo "che estoy solo en mi casa y ando con el auto" que dicen? se miran y la roly dice si quieren vayan ustedes yo pegue onda con el loco que bailaba. la miro a gisel como diciendo decidis vos. me dijo bueno vamos. la agarre de la mano saludo a roly y salgo hacia el auto que estaba ala vuelta. entramos y le como la boca mal, le paso la lengua x el cuello y ella gemia muy lindo, eso me volvio loco. toco sos pechos pequeños rodondos y duros mientras que mi lengua jugaba x el cuello y la mordia. ella se acomoda para tocarme la pija, yo no daba mas. la ayudo me desabrocho el pantalon y la saco afuera, estaba toda babosa jajja. la agarra con su manito de dedos finos y blancos y me dice, es mas gruesa que la de mi marido. la agarro de la nuca y se la mete practicamente toda. la chupa suave pero llena de baba su boca, esa imagen todavia la tengo en mi cabeza. mientras que su lengua jugaba con la cabeza de mi pija me sale decir, que hermosa puta resultaste, me mira se rie y dice "no se si sera la cerveza o sos vos pero sacaste algo de mi muy lindo" me agrande y le dije hoy vas a ser mi puta, ella respondio LO QUE USTED DIGA SEÑOR, noooooo fue como clavarme un pure de viagra. la agarro del cuelo con una mano y con la otra me agarro la pija pasandosela x toda la cara, ella lo disfrutaba. la miro y le digo te vas a ir a tu casa con el olor de mi pija, gisel responde mmmmm si señor. mientras se augaba con la pija yo jugaba con mis dedos en su conchita que porcierto era chiquita. escucho gente cerca del auto y paramos, ahi notamos que estaba todo empañado y nos cagamos de risa. me dice vamos antes que nos agarre la policia. arranco y salimos yo con la pija afuera todavia jaja. mientras que manejaba me iba haciendo la paja muy suave y me pregunta si no me jode que sea casada. le dije que para nada, es mas que me calentaba mas lo prohibido. que si ella buscaba algo nuevo conmigo lo podia experimentar. gisel responde: me dijeron que sos muy cochino y rudo. eso estoy buscando que grosa la roly me hizo fama y me entrego a la prima jajja yo ya no daba mas ella seguia con la paja mientras manejaba, me tiro a un costado la agarro de los pelos y se la pongo hasta la garganta cogiendosela con fuerza. se augaba pero no queria salir, hasta que en un momento exploto llenandola de leche toda la boca un poco en la cara. lo que queda en mi pija y pelvis lo junta con la lengua, lo que le quedo en la mejilla se lo pasa x la cara como si fuera una crema y me dice, SEÑOR si quiere me puede llevar a mi casa si esta cansado. mi respuesta fue. hoy te lleno de leche putita y no quiero escucharte decir no. gisell: soy su sumisa señor en el proximo relato contare como maltrate a mi sumisa prohibida en mi casa. espero que le haya gustado, espero comentarios para seguir aprendiendo a relatar, ya que tengo muchas historias loca buenas pajas para todos

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MmowshaLv1· hace 2009 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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EElpela_86Lv1· hace 2024 dRelatos

Llename el culo de leche

Sabado x la noche, esto sucedio hace muchos años. Saliamos a bailar y nos juntamos amigos y el que tenia novia y queria llevarla tmb iban. Nos juntamos en la casa de uno de ellos q vivia solo con su abuela. Ella era macanudisima x lo general nos saludaba y se encerraba en su pieza x lo q nosotros haciamos la previa tranquilos. Ese dia fui con la chica que estaba saliendo en ese momento. Un camion, pelo corto quizas 2cm mas alta q yo y ni q hablar si llevaba tacos, su fuerte eran sus pechos mas de 100 seguro, muy bien llevados, encima x lo general siempre escotados. Una bomba. Y su culo no se quedaba atras era hermoso. Pero al lado de esos pechos no habia con q darle, quizas xq tenía un tatoo en el hombro q sumado al escote era muy exitante. En medio de la previa mientras pintaban tragos musica baile pintaba tmb franeleo. Cabe destacar q en esa casa pintaban terribles fiestas y mi amigo siempre habilitaba una pieza. En cuestion q en medio del franeleo nos apartamos al living. Yo ya con la pija q queria salir y ella toda mojada debido a los dedos q le iba mandando. Pero no se pudo seguir ya q ella no queria y era hora de partir al baile. Yo no lo podia creer. UUna vez dentro del baile el franeleo siguió pero cada vez peor xq estaba esa adrenalina de q boa veian bailar y tocarnos todo. Entonces le digo para irnos. Me dice q si y partimos. El tema era dnd xq no era zona de telos. Hablo con mi amigo y habilita la casa. Nos fuimos para alla LLleganos y fuimos directo a la habitacion. Entre besos y toqueteada ella se saca su pantalon se da vuelta y se agacha como agarrandose los tobillos. Esa imagen de su culo y sus labios vaginales era increible. Esa noche no hubo oral de parte de ninguno. Era tanta la calentura q le corri la tanga y se la meti de una. Gemia q no sabia como hacerla callar para q no despierte a la abuela. Le daba chirlos y mas gritaba. Se comenzo a mojar el piso. Me doy dos pasos hacia atras y ella se acuesta abriendo las piernas. Tenia la misma postura q de parada, se habia agarrado loa tobillos y me invitaba a cogerla toda. Era un espectaculo esa imagen. Yo ya sabia q mucho mas no iba a aguantar asi q me puse el unico preservativo q tenía y me sumergi en esa majestuosidad. Cogimos un rato hasta acabar. Chupaba esos pechos q eran una locura. Nos acostamos y empezamos hacernos caricias. Luego de toda esa explosion empezamos a calentarnos nuevamente y antes de seguir le aviso de q no teníamos mas forros... Y lo q paso luego me volo la cabeza: se da vuelta, gira su cabeza y me mira con su mejor cara de puta y me dice: "llename el culo de leche". Creo q no acabe en seco xq hacia dos minutos habiamos cogido. No podia creer lo q me acababa de decir. Era mi primer culo en hacer. Yo todo niñato recien comenzando en el sexo y ella q me lo dijera asi de una. Ni dudarlo agarre esas nalgas abriendo ese hermoso ojete y meti mi pija. 16cm pero q para mi pubto de vista es muy linda. Con su curvatura hacia mi izquierda y un grosor llamativo. BBombie y aguante lo mas q pude. Xq luego de esas palabras mi cabeza exploto. Y tal como me lo pidio le llene el culo de leche o al menos le deje lo q me quedaba. Encima ver esos pechos llendo y viniendo en cada embestida. Que hermosa cogida y culeada. EEs mi primera historia q cuento. Lo hice xq me gusta mucho leer las historias y calentarme y crei q esta era una de esas para compartir. Gracias

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JjulietanayLv1· hace 2026 dRelatos

despedida de soltero de mi mujer

Somos una pareja que estamos de novios hace años, vivimos en provincias separadas de la Argentina y somos muy abiertos sexualmente, resulta que estábamos a unas semanas de irnos a España y casarnos con mi novia, entonces empezábamos con las distintas despedidas de solteros con los distintos grupos de amigos. Ella tuvo su despedida de solteros en su provincia con sus amigas y luego se vino a mi provincia para viajar juntos a España. Le pregunté que tal su despedida y me contó que bastante aburrida, nada de sexo, supuse que me mintió, aunque no había razón para hacerlo dado que como les comenté somos abiertos sexualmente. A mi me quedaba una despedida con los compañeros del trabajo que sería a los 2 días, ya me había encargado de conseguir 3 putas, mientras otros se encargaban de el alcohol, éxtasis, marihuana, comida, lugar... estaba todo bastante bien organizado, hasta que llegó el día. Las putas me llaman y me dicen que no pueden asistir, seguramente consiguieron una fiesta en la que les pagaban más y me cagaron. Estaba desesperado, no conseguía por ningún lado. Mi futura esposa me nota algo preocupado, le comento lo que pasa y me dice "Si te animás voy yo y les hago un showcito"... la verdad es que nunca nos habíamos visto teniendo sexo con otras personas, si bien al estar a la distancia nos gustaba calentarnos imaginándonos en orgías, una cosa era charlarlo por whatsapp y otra verlo en vivo y en directo... pero por otro lado una despedida sin putas no es una despedida, y al fin y al cabo para cojerla iban a tener que pagar y quizás no todos estuvieran dispuestos a pagar si poníamos un precio alto... calculé que como mucho se la cojería uno o dos de mis compañeros y yo. Era muy morboso, porque mis futuros ex-compañeros de laburo no conocían a mi futura esposa y aunque después se enteraran que era mi mujer ya estaríamos en España. Así que pensé que no sería tan mala idea, solo tendría que controlar un poco mis celos, aunque la morbosa idea de verla con otro me estaba gustando. Le dije que si, que me parecía una buena idea a parte que nos serviría para recaudar un poco de plata, ya que estábamos bastante justos de efectivo y me aclaró "Amor, la única condición es que yo sea la única mujer, sabés que no me gustan las chicas"... parece que no le gusta la competencia pensé y le dije que si. Llega la noche de la despedida y les aviso a los chicos que las putas me cagaron y que solo va a venir una sola... no les gustó mucho, pero no había alternativa. Estábamos escuchando música y charlando mientras algunos fumábamos unos porros, otros tomaban éxtasis y todos tomábamos alcohol, un ambiente muy festivo... y se hizo la hora en que ella llegaba.Cuando la vieron... rubia de pelo corto hasta el mentón, muy bonita, 1,73 mts sin tacos... un hembrón... se quedaron boquiabiertos, hacía bastante que no veían una puta tan buena. Cuando llegó ella empezamos a bailar todos con ella en el medio, pidió un poco de éxtasis (nunca había probado) y le dimos medio para que vaya entrando en calor Mientras bailaba le íbamos metiendo mano por todos lados, refregándole la pija, etc. siempre todos con la ropa puesta. Llegado un momento los chicos empiezan a gritar que "juegue" con el homenajeado, entonces ella se me acercó, me besó en la boca primero suave y luego pasionalmente, exactamente como sabe que me encanta. Mi mente estaba a 1000 estaba enloquecido de pensar que no sabía aún que podía pasar. Bajó mis pantalones y se puso mi pija ya totalmente erecta en la boca... ella sabe muy bien que si chupa sobre el frenillo me hace acabar enseguida, y la hija de puta lo hacía suavemente mirándome a los ojos... me ponía a mil, pero sabía a que velocidad hacerlo para mantenerme sin acabar. Ya no aguantaba más la tortura oral que me estaba dando, la levanto de los pelos, le meto un beso, me pongo un forro para que no sospechen que no era una puta sino mi mujer, me agarra ella, me sienta en una silla, me monta de espaldas y me empieza a cabalgar. Los chicos empiezan a desnudarse y a mirar la escena hasta que se van acercando y empiezan a manosearle las tetas y meterle dedos en la boca para que chupe (a ella le vuelven loca las manos), ella se para, gira y comienza a cabalgarme de frente, diciéndome al oído que no para de acabar, que está enloquecida... al parecer el éxtasis estaba haciendo un lindo efecto. Uno de los chicos comienza a meterle un dedo en el culo y luego dos para ir preparándolo... yo estaba enloquecido, la imagen de mi futura mujer garchándome y siendo manoseada por mis compañeros era demasiado excitante, así que como no daba más y quería acabar, la saqué de los pelos de encima mío, la senté en una banqueta alta con el culo bien para afuera y le empecé a cojer el culo. Uno de los chicos se subió a una mesa y le acercó la pija a la boca para que la empiece a chupar, inmediatamente otro lo acompaña, comenzó a mamar verga por turnos, hasta que vi que agarraba las 2 pijas y se las metía como podía juntas en la boca. Esa imagen fue demasiado, la agarré nuevamente de los pelos, la puse de rodillas en el piso, me saqué el forro y empecé a acabar en su boca y cara... acabé como nunca, fue una locura el polvo que me eché, me miró, tragó, sonrió y dijo "se nota que esto te gustó mucho" Dejé espacio y los chicos la rodearon, estaban con las pijas paradas a más no poder, eran en total 8 conmigo, y en ese momento pensé "pobre mi mujer, no se si aguantará" Ella pidió que vengan de a 3 o 4... que había puta para todos y se pensaba quedar toda la noche. Uno se acercó con un forro puesto y le empezó a cojer la concha al estilo perrito, a esta altura ya estaba totalmente emputecida, pedía que la revienten, que la nalgueen, que la cojan bien duro y que hagan lo que tengan ganas. Otro se acercó y le puso la pija en la boca, le empezó a cojer la boca tomándola de la nuca y dándole pija hasta la garganta, por momentos se atragantaba, pero la pija no se la sacaba de la boca, chorreaba saliva para todos lados y mamaba como si fuera la última pija del planeta... se acercó otro y se puso al lado y empezaron a turnarse para cojerle la boca. El que le daba por la concha le dió un buen rato hasta que no pudo más, se sacó el forro y le acercó la pija a la boca, se la llenó de leche. Los otros 2 tampoco aguantaron más y se acercaron juntos para terminar de llenar lo poco que faltaba de boca con su semen... La imagen fue increíble... mi futura esposa de rodillas con la boca abierta repleta de leche de mis compañeros del laburo... le sacamos unas fotos, hizo unas gárgaras, me miró y tragó todo, levantó con el dedo lo que le chorreó por las mejillas y se lo metió de nuevo en la boca, me sonrió y dijo que se iba a pegar una ducha y volvía. Los 4 que faltaban acabar asintieron de mala gana. Pasado un rato vuelve bañadita y perfumada, le pregunto secretamente si quiere seguir o cortar, porque realmente había recibido una tremenda sesión de sexo y respondió en voz alta "Pega esta pastillita... no hay otra para la putita?", uno de los chicos se la dio, vino, me besó y se fue a buscar algo para tomar. Uno de los chicos se acerca y me dice que nadie se encargó de comprar preservativos y que a esa hora ya no había ningún lugar donde comprar... nos queríamos morir... teníamos tremenda puta para nosotros toda la noche y no teníamos forros... encima también me comenta que varios habían tomado viagra... Me acerqué a comentarle a mi futura esposa sobre lo de los forros y me responde "bueno, entonces solo se las chuparé"Se acercó a los 4 que quedaban sin acabar se arrodilló y les empezó a chupar la pija, las chupaba de a 2 mientras pajeaba a los otros 2, los de afuera vivávamos la mamada que estaba dando gritando puta, trola, comevergas, etc. Uno de los chicos tenía la pija muy larga y gruesa, parecía actor porno, a ese le dedicó una mamada bastante larga. Parece que la pastilla le pegó de nuevo, porque me miró y me dijo "yo no me voy de acá sin cojerme tremenda pija", acto seguido lo acostó boca arriba y empezó a montarlo con algo de esfuerzo y sin preservativo, se ve que vio mi cara de preocupación y me dijo "vení que tu pijota la quiero en la boca", me acerqué y se la di para que la chupe, le pregunté como estaba y me contestó "en el paraíso, nunca en mi vida pensé que iba a recibir tanto placer", no paraba de tener orgasmos. En un momento para y me dice "andá a buscar algún lubricante porque quiero esta vergota en el orto", le alcancé aceite, la lubricó y se la empezó a meter toda en el orto... era increíble la dilatación que tuvo para meterse esa tremenda pija, pero estaba tan emputecida y extasiada que podría haber echo cualquier cosa. Yo dejé espacio y me dediqué a ver a mi puta gozando, los otros 3 que faltaban acabar se acercaron para que se las chupen, pero con tremenda pija en el orto no podía hacer mucho. El pijudo no pudo más y le llenó el culo de leche al grito de "tomá puta de mierda", en ese momento me miró a los ojos sonriendo con esa cara de puta sedienta de verga que tiene mordiéndose el labio inferior. Cuando se paró le empezó a chorrear leche por el orto, el pijudo la había dejado bien llena, acostó a uno de los que tenía adelante sin acabar y se lo montó, mientras el otro se la metió en el culo, yo sabía que era su fantasía y la estaba cumpliendo, los 2 empezaron a darle bien duro y ella gemía como una puta en celo, pedía que la llenen de leche, que la nalgueen y la traten como puta. El que faltaba acabar se acercó y le puso la pija en la boca. No puedo explicarles lo que es ver a tu futura esposa enfiestada por todos sus agujeros y mirándote de reojo sabiendo que no para de acabar. Los 3 acabaron dentro de ella, cada uno en su agujero, se paró chorreando leche de la concha y del culo porque la boca se tragó lo que le dieron, se acercó a mi y me dijo en secreto "mañana parece que voy a tener que tomar la del día después" y se fue a pegar otra ducha Al rato voy al baño a ver como estaba, se había cojido a 8 tipos y me contestó "no se que me pasa, pero quiero que me sigan dando, estoy más puta que nunca, no sabía que el éxtasis pegaba de esta forma, lo único que quiero es pija, pija y más pija", le aviso que algunos se enviagraron y me contestó "perfecto" sonriendo con cara de puta y agregó "hasta que no les deje la pija muerta a todos de acá no me voy" Nos empezamos a besar dulcemente diciéndonos todo lo que nos amamos y me dice que es la mejor noche de su vida y que nunca la va a olvidar. Me pide perdón por ser tan puta de cojer sin forro y me explica que en el momento no pudo decidir, su mente solo pedía sexo y cuanto más salvaje mejor... tuve que perdonarla... ya estaba todo hecho. Cuando está saliendo de la ducha me pregunta si el pijudo había tomado viagra, le pregunto por qué y me contesta que se lo quiere volver a cojer, que es horrible de cara pero tiene una pija enorme, parece actor porno, le respondí que no sabía quienes habían tomado. Nos empezamos a besar y yo ya estaba al palo de nuevo, así que empezamos a cojer en la puerta del baño, le empecé a preguntar: Te gusta que te enfiesten amor?, te gusta venir a mis fiestitas a que te cojamos entre varios y te llenemos toda de leche?... respondió siiiiiiiiii me encanta siiiiiii mientras acababa, me gusta que tus amigos me llenen de leche. La cambio de posición y empiezo a cojerla de espaldas y nos damos cuenta que hay varios mirando la escena y pajeándose. Ella me dice en secreto: amor, guadame la leche para el final que quiero hacerte el amor cuando nos vayamos. Quiero ser la puta del pijudo por un rato, me prestás? Por supuesto contesté Me dio un pico y se fue hacia él, lo besó y le dijo "quiero que me hagas todo lo que tu mujer no te deja hacerle, pero quiero que me lo hagas con bronca, quiero que me lastimes, quiero irme con el cuerpo marcado y lastimado por vos, me gusta ser puta de pijudos, así que aprovechá y destrozame como más te guste" El pijudo la agarró de los pelos, la arrodilló y le hizo chuparle bien la pija, la agarrába de la nuca y le daba una

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